{"id":16005,"date":"2016-02-05T10:22:51","date_gmt":"2016-02-05T15:22:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/juventud-pastoral-de-la\/"},"modified":"2016-02-05T10:22:51","modified_gmt":"2016-02-05T15:22:51","slug":"juventud-pastoral-de-la","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/juventud-pastoral-de-la\/","title":{"rendered":"JUVENTUD (PASTORAL DE LA)"},"content":{"rendered":"<p>1. Realidad Juvenil<br \/>\nVamos a partir en primer lugar de un an\u00e1lisis, necesariamente incompleto, de los j\u00f3venes de hoy. Justificamos este comienzo siguiendo las palabras del documento, J\u00f3venes en la Iglesia, cristianos en el mundo (JICM), que dice lo siguiente: \u00abla pastoral de juventud tiene como destinatario el joven en su situaci\u00f3n concreta: Para que la pastoral de juventud sea aut\u00e9nticamente evangelizadora ha de ser oferta de sentido adecuada a la concreta y diversa situaci\u00f3n de los j\u00f3venes, tanto por los ambientes como por las ocupaciones\u00bb. Luego lo primero que hay que hacer es tomarse la molestia por conocer a esos j\u00f3venes, su situaci\u00f3n concreta, los ambientes en los que se mueven, sus carencias y sus posibilidades.<\/p>\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 hablamos cuando hablamos de j\u00f3venes? Creemos que es obligado comenzar por esta pregunta. No sea que nos pase, si no nos est\u00e1 pasando ya, que vivamos en un mundo artificialmente \u00abjuvenilizado\u00bb a costa de no saber qu\u00e9 es eso a lo que se llama juventud. Todo el mundo quiere ser joven, y cuando ya no lo puede ser porque su edad, escandalosamente elevada, les distancia claramente de ellos, quieren, por lo menos, parec\u00e9rseles. Todos quieren vestir con aires juveniles, todos hablan de los j\u00f3venes; que si son una generaci\u00f3n X o una generaci\u00f3n Y. La juventud est\u00e1 pues en el punto de mira de la moda, de los medios de comunicaci\u00f3n, pero \u00bfse sabe realmente quienes son los j\u00f3venes? \u00bfnos hemos preocupado por saber c\u00f3mo piensan, cuales son sus inquietudes, sus problemas, sus ilusiones&#8230;? \u00bfsabemos valorar en su justa medida una edad tan interesante, o al menos tan distinta, como ninguna otra en la vida de una persona?<br \/>\n&#8211; Af\u00e1n de reforma y ruptura, sienten la necesidad de mejorar la sociedad en la que se encuentran, de ah\u00ed\u00ad que suelan iniciar acciones de protesta y se enrolen en movimientos que luchen contra lo caduco e injusto.<\/p>\n<p>&#8211; Personalidad, los j\u00f3venes de ahora no est\u00e1n dispuestos a aceptar cualquier cosa por el mero hecho de que se mande. No consienten que se les impongan ideas.<\/p>\n<p>&#8211; Ruptura generacional, quieren desmarcarse de la generaci\u00f3n de sus mayores de tal forma que est\u00e1n dispuestos a romper cualquier lazo de uni\u00f3n que intente ligarles con ellos.<\/p>\n<p>&#8211; Simpat\u00ed\u00ada hacia los movimientos ecologistas, pacifistas, nacionalistas y feministas, se muestran bastante asperos e incluso violentos en la defensa de sus propios puntos de vista. Sienten simpat\u00ed\u00ada por todos los movimientos que se opongan a la sociedad establecida.<\/p>\n<p>&#8211; Posici\u00f3n cr\u00ed\u00adtica frente a la sociedad actual, a la que se consideran como consumista y manipuladora.<\/p>\n<p>&#8211; Actitud frente a los valores pol\u00ed\u00adticos, muestran cierto desencanto y decepci\u00f3n frente a la pol\u00ed\u00adtica como valor humano. Suelen posponer los valores pol\u00ed\u00adticos a los sociales, morales, est\u00e9ticos, religiosos.<\/p>\n<p>&#8211; Preocupaci\u00f3n por situarse pronto en la vida, por un af\u00e1n de independencia, de tener poder de decisi\u00f3n y disfrutar de amplias posibilidades en diversos \u00f3rdenes.<\/p>\n<p>1.2. Valores de la juventud<br \/>\nValores que en muchos casos est\u00e1n muy pr\u00f3ximos a lo que es el mensaje evang\u00e9lico. Suponen, en medio de las visiones a menudo demasiado negativas y catastrofistas, un rayo de esperanza:<\/p>\n<p>&#8211; Un aut\u00e9ntico deseo de cambio y de b\u00fasqueda de una sociedad mejor.<\/p>\n<p>&#8211; Una persistente lucha por implantar valores como la solidaridad, la amistad, la pluralidad, el respeto, la paz, la justicia &#8230;<\/p>\n<p>&#8211; Una gran sensibilidad ante las injusticias y la violaci\u00f3n de los derechos humanos.<\/p>\n<p>&#8211; La defensa radical de la verdad y la aversi\u00f3n ante los convencionalismos, la mentira y la hipocres\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>&#8211; El talante alegre y festivo ante la vida.<\/p>\n<p>&#8211; La importancia que se da al testimonio m\u00e1s que a las palabras y a las creencias.<\/p>\n<p>1.3. Tipolog\u00ed\u00ada juvenil<br \/>\nDespu\u00e9s de lo dicho no podemos hablar de un solo tipo de joven, sino de diversas tipolog\u00ed\u00adas, debido a que la sociedad en la que vivimos se caracteriza por ser plural y tolerante con los diferentes comportamientos, actitudes y valores. No hay pues una condici\u00f3n juvenil \u00fanica, ni una realidad com\u00fan para todos los j\u00f3venes, sino que constituyen una realidad diversa y plural, heterog\u00e9nea. Los grupos tribus que expresan dicha variedad se constituyen en referencia primera de los j\u00f3venes que los integran y son fuente inicial de su identidad, al menos en su forma m\u00e1s externa. As\u00ed\u00ad pues, en vez de hablar de juventud, debi\u00e9ramos hablar de j\u00f3venes y tener siempre en cuenta esa variedad a la hora de acercarnos pastoralmente. Para simplificar lo dicho hasta ahora vamos a considerar cinco tipolog\u00ed\u00adas en torno a las cuales se ha agrupado a los j\u00f3venes, retratos robot, con sus notas m\u00e1s propias.<\/p>\n<p>a) Antiinstitucional. Representa un 5% del total. Se caracteriza por su falta de confianza en las instituciones, sean las que sean, justifica el terrorismo y el vandalismo callejero y se siente poco satisfecho de la vida que lleva. Da menos importancia que el resto a la familia, al trabajo, a los estudios, y justifica el aborto, el suicidio, la eutanasia y el divorcio. Ve con normalidad emborracharse porque s\u00ed\u00ad, no pagar los transportes p\u00fablicos, consumir droga y las aventuras fuera del matrimonio. Acepta mal a los trabajadores inmigrantes y a los extranjeros entre sus vecinos. Es el que est\u00e1 m\u00e1s a la izquierda pol\u00ed\u00adticamente y el que afirma haber sido v\u00ed\u00adctima de acciones violentas.<\/p>\n<p>b) Altruista. Engloba al 12,22% de la juventud (55% de chicas). Conf\u00ed\u00ada en las instituciones y es el que m\u00e1s colabora en las ONG y en organizaciones religiosas. Es el que en m\u00e1s alto grado considera la religi\u00f3n como algo relativamente importante en su vida. Es el que menos valora ganar mucho dinero y llevar una vida sexual satisfactoria y es tambi\u00e9n el que menos justifica el aborto, la eutanasia o el suicidio. Es el que m\u00e1s se identifica con las ideas de los padres, el que pol\u00ed\u00adticamente est\u00e1 m\u00e1s a la derecha y el que m\u00e1s temprano llega a casa los fines de semana.<\/p>\n<p>c) Retra\u00ed\u00addo social. Supone el 28,3% de los j\u00f3venes. Es el grupo \u00about\u00bb de la sociedad. Su extracci\u00f3n social es m\u00e1s baja de la media, con mayor\u00ed\u00ada masculina. Es el m\u00e1s joven y el que menos estudios tiene. Es el que menos lee, el que menos maneja un ordenador y el que menos acude a actos culturales. Est\u00e1 muy preocupado por el problema de las drogas, y de hecho las consume menos que los dem\u00e1s grupos, pero se siente menos interesado por el medio ambiente, la pobreza o la marginaci\u00f3n. No se f\u00ed\u00ada de los sindicatos y tampoco se siente muy atra\u00ed\u00addo por las organizaciones de voluntariado. Rechaza m\u00e1s que la media a drogadictos, homosexuales, punkis, okupas o a las personas con sida. Es el menos interesado en pol\u00ed\u00adtica. Es dif\u00ed\u00adcil decir qu\u00e9 es lo que le interesa en la vida.<\/p>\n<p>d) Institucional ilustrado. Es el mayoritario, con un 29,67%. Es el que muestra mayor confianza en las instituciones (Parlamentos, Justicia, Polic\u00ed\u00ada&#8230;) y el que menos transgrede (emborracharse, drogarse, relaciones sexuales entre menores, enga\u00f1ar en el pago de impuestos, causar destrozos en la calle&#8230;). Es el grupo en el que hay mayor presencia femenina y el que visita m\u00e1s museos, exposiciones, el que m\u00e1s lee. Es el que se muestra m\u00e1s contento con su forma de vida y se considera libre. M\u00e1s religioso que la media, es el que mejor se lleva con sus padres. Pol\u00ed\u00adticamente est\u00e1 en el centro y es el m\u00e1s partidario del europe\u00ed\u00adsmo. Consumidor moderado de drogas, su experiencia con la violencia es baja. Parece el prototipo de joven para el futuro.<\/p>\n<p>e) Libredisfrutador. Predominan los chicos dentro del 24,68% de los j\u00f3venes que representa. Pudiera definirse en pocas palabras como el \u00abviva-la-virgen\u00bb. Habita en las grandes ciudades, generalmente maneja bastante dinero y sus lemas en la vida son: \u00abandar por libre\u00bb y \u00abpasarlo lo mejor posible\u00bb. Con estas metas, no es raro que sea el que d\u00e9 m\u00e1s importancia al dinero, al sexo, a estar con sus amigos, al ocio. Sin llegar a ser antiinstitucional, est\u00e1 distanciado y es cr\u00ed\u00adtico con las instituciones. Concede muy poco valor a la religi\u00f3n cat\u00f3lica, pero s\u00ed\u00ad a hechos como el hor\u00f3scopo, la videncia&#8230; Bebe mucho alcohol los fines de semana, consume drogas de dise\u00f1o y est\u00e1 m\u00e1s a la izquierda que la media.<\/p>\n<p>2. Religiosidad juvenil<br \/>\n2.1. Los j\u00f3venes y la religi\u00f3n<br \/>\nSeg\u00fan el informe de J. Elzo, J\u00f3venes espa\u00f1oles 99: \u00abesta es la primera generaci\u00f3n de j\u00f3venes que no han sido socializados religiosamente, y no s\u00f3lo no saben nada de fe ni de cultura religiosa, sino que no sienten la m\u00e1s m\u00ed\u00adnima necesidad de acercarse a esta realidad\u00bb. El informe pone de manifiesto un importante descenso en la pr\u00e1ctica religiosa, y s\u00f3lo un 12% de los j\u00f3venes (la mayor\u00ed\u00ada chicas) dice ir semanalmente a misa, frente al 20% que lo hac\u00ed\u00ada en 1994; el 53% reconoce que nova nunca a la iglesia. Pero el 43% de los j\u00f3venes afirma que cree en la vida despu\u00e9s de la muerte, el 36% en el pecado, el 34% en el cielo, mientras que el 21% en el infierno, y el 24% en la resurrecci\u00f3n de los muertos.<\/p>\n<p>Les ha tocado vivir en una \u00e9poca de libertad religiosa donde la permisividad es la nota dominate. La religi\u00f3n es una cuesti\u00f3n de preferencias personales. Se trata, por lo general, de una religiosidad vaga, subjetiva, al\u00e9rgica a lo institucional y muy unida a una alta permisividad moral.<\/p>\n<p>Podemos tomar como referencia dos hechos:<\/p>\n<p>a) La pr\u00e1ctica religiosa es un buen indicador de religiosidad, y de libertad a la hora de vivir esa religiosidad, ya que no hay una presi\u00f3n social que nos lleve a practicar, sino m\u00e1s bien todo lo contrario. La mayor\u00ed\u00ada de los j\u00f3venes declara tener fe, pero son muy pocos los que se consideran practicantes o que viven la fe como experiencia personal.<\/p>\n<p>Se observa cierta tendencia al consumismo religioso por parte de algunos j\u00f3venes (celebraciones puramente folkl\u00f3ricas, muy sentimentales, evasivas) y la vuelta de otros a actitudes integristas, nacidas de la necesidad de identificaci\u00f3n. De los j\u00f3venes creyentes-practicantes s\u00f3lo una quinta parte de ellos est\u00e1n asociados en grupos cristianos. Se destacan grupos de j\u00f3venes creyentes que viven muy activamente su vinculaci\u00f3n eclesial en grupos de referencia de una gran vivencia.<\/p>\n<p>b) Las creencias. Como hemos visto, los j\u00f3venes siguen creyendo en un Dios personal, en el pecado, en el cielo y en el infierno, en la vida despu\u00e9s de la muerte. Podemos decir que Dios sigue siendo un valor importante entre los j\u00f3venes, aunque otra cosa es la relaci\u00f3n Dios-vida y Dios-Iglesia, en donde se observa una clara separaci\u00f3n. El 65% de los j\u00f3venes espa\u00f1oles cree en Dios, si bien tal creencia se acompa\u00f1a de una escasa confianza en la Iglesia como instituci\u00f3n (el 29% conf\u00ed\u00ada mucho o bastante en ella) y una pr\u00e1ctica religiosa minoritaria (apenas el 12% se definen como cat\u00f3licos practicantes). Sin embargo, la misma idea de Dios es para ellos muy dispar: mientras que un 59,8% dice que \u00abDios existe y se ha dado a conocer en Jesucristo\u00bb, un 52,2% opina que \u00abhay fuerzas o energ\u00ed\u00adas que no controlamos en el universo, que influyen en las vidas de los hombres y de las mujeres, un 42,9% afirma que \u00ablo que llamamos Dios no es otra cosa que lo que hay de positivo en hombres y mujeres\u00bb, el 22,4% afirma que para \u00e9l Dios no existe y el 23,9% pasa de Dios.<\/p>\n<p>Como conclusi\u00f3n de este punto podemos afirmar:<\/p>\n<p>&#8211; El joven de hoy no es arreligioso, pero tampoco cristiano. Aunque bautizado y, en la mayor\u00ed\u00ada de los casos, formado en una familia y en centros educativos cristianos, y hasta iniciado en los sacramentos, est\u00e1 lejos de haber personalizado e interiorizado su fe.<\/p>\n<p>&#8211; Su religiosidad puede definirse como porosa o flotante, desconectado de lo que practican sus padres, que le parece cutre, distante y sin conexi\u00f3n con sus intereses.<\/p>\n<p>&#8211; Para \u00e9l el para\u00ed\u00adso no est\u00e1 en el m\u00e1s all\u00e1 (espiritualismo), ni en el m\u00e1s ac\u00e1 (modernidad), sino en \u00e9l mismo. Lo religioso s\u00f3lo le interesa en cuanto le dice algo a nivel \u00ed\u00adntimo personal y de emociones.<\/p>\n<p>&#8211; La religi\u00f3n es un asunto privado, nunca p\u00fablico. Busca refugio en peque\u00f1os grupos c\u00e1lidos. La oraci\u00f3n libre y espont\u00e1nea juega un papel importante.<\/p>\n<p>&#8211; Religiosidad light, a la carta. Coge de cada cosa s\u00f3lo aquello que le gusta. Valora m\u00e1s lo afectivo que el contenido; qu\u00e9 siento, qu\u00e9 me dice, m\u00e1s que conocer ciertos contenidos.<\/p>\n<p>&#8211; No es agresivo hacia la instituci\u00f3n religiosa, simplemente prescinde de ella.<\/p>\n<p>&#8211; No est\u00e1 dispuesto a hipotecar su libertad con compromisos definitivos. No hay nada definitivo en la vida, las personas cambian mucho. Todo depende de la situaci\u00f3n actual en que me encuentre, las cosas valen o no valen de acuerdo con la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; Figuras como Jesucristo, Madre Teresa de Calcuta y otros le causan verdadera admiraci\u00f3n, pero los ve lejanos.<\/p>\n<p>2.2. Los j\u00f3venes y la fe<br \/>\na) Una fe heredada. Cuando el joven se libera del influjo familiar, se libera tambi\u00e9n de la fe que ha heredado de sus mayores, y que le llevaba a identificar el bien con el tener fe; bueno es el que tiene fe; malo el que carece de ella. Pero este pa-so no se da de forma gratuita, sino que se va dando a medida que de su experiencia con el mundo real llega a la siguiente convicci\u00f3n; que los cristianos no son necesariamente mejores que la otra gente. Es m\u00e1s, muchas veces se observan en el comportamiento de los cristianos actitudes poco o nada acordes con la fe. Por otro lado, se observa tambi\u00e9n que entre los que no creen hay grandes cualidades, grandes valores morales que no se fundan en ninguna fe religiosa.<\/p>\n<p>A partir de este momento el joven se libera de la presi\u00f3n social que le insta a ser religioso y a cumplir con unas pr\u00e1cticas determinadas, que es con lo que su mundo familiar identifica el ser cristiano, y comienza su andadura en solitario.<\/p>\n<p>b) Una fe inconformista. El joven exige ser tratado no como se trata al creyente establecido en la fe, sino como alguien que se interroga constantemente sobre todo, tambi\u00e9n sobre la fe. A los j\u00f3venes les encanta la indecisi\u00f3n, la provisionalidad, el vivir al d\u00ed\u00ada, el no estar sometidos a nada. Adem\u00e1s hay que resaltar el clima de indiferencia religiosa en el que se mueven.<\/p>\n<p>Los j\u00f3venes son incapaces de aceptar la fe como una axioma impuesto por la sociedad. De eso, como de otras muchas cosa, nada.<\/p>\n<p>c) Fe y cultura religiosa. La fe es un don, mientras que la cultura se adquiere. Se supone que una buena formaci\u00f3n religiosa puede ser la mejor forma de que germine la fe. Pero, \u00bfqu\u00e9 posibilidades tienen los j\u00f3venes de hoy de recibir una eficaz instrucci\u00f3n religiosa?. La religi\u00f3n, de estar presente, hasta excesivamente presente, en todos los aspectos de la vida, ha pasado a ser la gran desterrada. Se la ha echado de todos los sitios y se la pretende recluir en el \u00e1mbito de las iglesias.<\/p>\n<p>d) La fe es un acto transcendente. La fe, adem\u00e1s de ser un don de Dios, es un acto libre del hombre, una opci\u00f3n en su vida. Todo lo que concierne a ella es transcendente, supera la experiencia, y aqu\u00ed\u00ad precisamente es donde radica el problema. Vivir de la fe supone vivir de algo de lo que no se puede tener experiencia inmediata, lo cual en cierta medida supone ofrecer al joven un modo de vida en el que la experiencia inmediata vale en tanto en cuanto, precisamente en un momento de su vida en el que es lo que m\u00e1s valora. Su actitud cr\u00ed\u00adtica hacia todo le lleva a buscar las razones de todo, no le sirven las explicaciones infantiles; cree en la medida en que pueda vislumbrar razones para ello.<\/p>\n<p>Sin embargo, el Reino de Dios del que habla el evangelio, la salvaci\u00f3n que la fe nos propone, es algo que escapa a la experiencia. De ah\u00ed\u00ad que los aspectos \u00faltimos de la salvaci\u00f3n (muerte, juicio, vida eterna, infierno&#8230;), as\u00ed\u00ad como las experiencias l\u00ed\u00admite, sean valoradas por cualquier joven de modo muy diverso a como lo pueda hacer el cristianismo. Esto es as\u00ed\u00ad, por muchas vueltas que lo demos.<\/p>\n<p>e) El compromiso. Cada \u00e9poca tiene una serie de puntos que pudi\u00e9ramos denominar \u00abneur\u00e1lgicos\u00bb, desde los cuales es posible conectar la experiencia humana con la experiencia religiosa. En la nuestra este punto es la opci\u00f3n preferencial por los pobres. Es decir, m\u00e1s que una experiencia de transcendencia, una de inmanencia, de encarnaci\u00f3n, de experiencia.<\/p>\n<p>Desde hace unas d\u00e9cadas quienes realmente atraen la atenci\u00f3n del joven son los marginados de la sociedad, aquellas personas creadas por el sistema y v\u00ed\u00adctimas del mismo. El joven ha dejado de creer en el sistema, sobre todo en el sistema pol\u00ed\u00adtico, del que se siente muy desenga\u00f1ado, y centra toda su atenci\u00f3n en las v\u00ed\u00adctimas que genera ese sistema. Al joven le interesan los hechos concretos. Le seducen las causas perdidas. Le atrae el compromiso radical pero, seg\u00fan los datos, se dan m\u00e1s las buenas intenciones que los hechos: un 60% declara que le gustar\u00ed\u00ada colaborar con alguna ONG, pero s\u00f3lo un 5% lo hace y otro 4% ha trabajado con ellas en alguna ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p>f) Cristianos sin Iglesia. A menudo la dificultad para ser cristiano se encuentra en la misma Iglesia. De ah\u00ed\u00ad la tendencia de muchos j\u00f3venes a considerarse \u00abcristianos sin Iglesia\u00bb. A los j\u00f3venes les desagrada el conservadurismo de la Iglesia. No comprenden muy bien su legalismo doctrinal, su af\u00e1n de dictar en cada momento lo que est\u00e1 bien y lo que est\u00e1 mal, como si esa fuera la raz\u00f3n \u00faltima de su existir. Piensan de ella que es como una viejecita buena pero obsoleta y anticuada, una parienta querida, pero impresentable a los amigos. Los j\u00f3venes quieren que la Iglesia se desviva por hacer el bien, por ayudar a los m\u00e1s necesitados&#8230; Quieren que la Iglesia se parezca m\u00e1s a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>La gran mayor\u00ed\u00ada de los j\u00f3venes mantiene un divorcio asim\u00e9trico con la Iglesia, motivado por la situaci\u00f3n eclesial, el proceso de secularizaci\u00f3n acelerada de la sociedad y los rasgos fundamentales de los propios j\u00f3venes. Para el soci\u00f3logo J. Elzo, \u00absalvo cambios radicales todo hace pensar que dentro de poco habremos de utilizar, aplic\u00e1ndola a Espa\u00f1a, la expresi\u00f3n que hace a\u00f1os le\u00ed\u00ad en un texto de Touraine refiri\u00e9ndose a su pa\u00ed\u00ads como `la France excatholique'\u00bb.<\/p>\n<p>2.3. Los j\u00f3venes y Dios<br \/>\nAlguien ha titulado, refiri\u00e9ndose a la cuesti\u00f3n de Dios entre los j\u00f3venes, como una relaci\u00f3n dif\u00ed\u00adcil, y puede que as\u00ed\u00ad sea, pero \u00bfs\u00f3lo puede describirse como dif\u00ed\u00adcil la relaci\u00f3n del joven con Dios? \u00bfno pudi\u00e9ramos tambi\u00e9n utilizar este mismo apelativo para referirnos a las relaciones que el joven mantiene con su familia, o con sus amigos, o con sus estudios, o con la gente de otro sexo&#8230;? Por ello, si la relaci\u00f3n del joven con Dios es dif\u00ed\u00adcil no lo es tanto por el referente, en este caso Dios, cuanto por la persona que establece la relaci\u00f3n, en este caso el joven. La juventud es una \u00e9poca de crecimiento a todos los niveles, la personalidad todav\u00ed\u00ada no est\u00e1 hecha, es m\u00e1s, est\u00e1 haci\u00e9ndose y en este ir haci\u00e9ndose cada d\u00ed\u00ada es donde se pueden descubrir las dif\u00ed\u00adciles relaciones que el joven entabla.<\/p>\n<p>Hecha esta peque\u00f1a salvedad vamos a adentrarnos en esta cuesti\u00f3n haci\u00e9ndonos la siguiente pregunta: \u00bfQui\u00e9n o qu\u00e9 es Dios para los j\u00f3venes?, que muy bien pudi\u00e9ramos completar con esta otra: \u00bfQu\u00e9 espera Dios de los j\u00f3venes?<br \/>\na) El joven y Jes\u00fas. Como ya hemos dicho, para una parte importante de los j\u00f3venes Dios se ha dado a conocer en Jesucristo. Entre el joven y Jes\u00fas las reglas del juego siguen siendo las mismas: o todo o nada (recordemos el pasaje del joven rico). El joven ya no se conforma con mejorar el mundo, quiere cambiarlo. Jes\u00fas tampoco se conforma con que el joven se le d\u00e9 a medias, le quiere por entero.<\/p>\n<p>Lo que m\u00e1s sigue impresionando al joven de Jes\u00fas es su ausencia total de ego\u00ed\u00adsmo, su forma de amar al pr\u00f3jimo. Le fascina su capacidad de lucha; contra los fariseos y su palabrer\u00ed\u00ada; en favor de los pobres; actitud de no violencia; amor, paz y libertad&#8230; Jes\u00fas hoy sigue fascinando al joven, pero una cosa es admirarle y otra muy distinta seguirle. Ante este reto a menudo el joven marcha triste porque tiene otros bienes.<\/p>\n<p>b) Dios. \u00abDios, Dios&#8230;, nunca es un buen momento para pensar sobre Dios. Cuestionarse qui\u00e9n o qu\u00e9 es Dios, o tan siquiera si existe, es la segunda cosa m\u00e1s preocupante y dif\u00ed\u00adcil que puede plantearse un hombre despu\u00e9s de intentar definirse a s\u00ed\u00ad mismo. No, decididamente no es complaciente pensar en Dios. y menos a\u00fan pensar en Dios desde el punto de vista de la juventud, de un joven como yo. Todo lo que puedes conseguir es liarte un poco m\u00e1s, a\u00f1adir otro problema, mucho m\u00e1s grave por cierto, a los muchos que ya provoca de por s\u00ed\u00ad esta \u00e9poca de autodefinici\u00f3n y luchas internas, en la que nada es verdad ni es mentira, sino que todo est\u00e1 en funci\u00f3n de c\u00f3mo est\u00e9s ese d\u00ed\u00ada\u00bb. Este es el sencillo testimonio de un joven que se plantea, en un momento dado de su vida, la cuesti\u00f3n de Dios. La pregunta sobre Dios es algo que el hombre no puede dejar de hacerse. M\u00e1s a\u00fan, la respuesta a la misma ser\u00e1 diferente en las distintas etapas y circunstancias en que se plantee.<\/p>\n<p>No me resisto a recoger otro testimonio sobre este asunto: \u00abA los diecis\u00e9is a\u00f1os, muy poca gente ha procurado ir m\u00e1s all\u00e1 del \u00abPadrenuestro\u00bb intentando buscar realmente, sin miedo a lo que pueda encontrar, \u00bfun Dios presente o ausente?, \u00bfun Dios que parece que se olvida del mundo?, \u00bfun Dios que nos observa pl\u00e1cidamente?, \u00bfun Dios a quien tememos y veneramos?, \u00bfun Dios que vino con nosotros en una existencia ef\u00ed\u00admera?. Este Dios, \u00bftiene en sus manos el proyecto para la consecuci\u00f3n de un mundo feliz? Eso es lo que a las puertas del siglo XXI todas las personas deseamos. Aqu\u00ed\u00ad es donde Dios se topa con nosotros, los postmodernos. La generaci\u00f3n de los \u00abLevi&#8217;s\u00bb, de \u00abMcDonald&#8217;s\u00bb, de \u00absensaci\u00f3n de vivir\u00bb y sobre todo de \u00abFido Dido\u00bb. Somos, como \u00e9l, fr\u00ed\u00ados, sin apasionamientos, inocentes, conformistas, tranquilos&#8230;, hemos cometido el gran error de dimitir del deseo, estamos relajados y todo nos da igual. Cuando oigo todo eso sobre m\u00ed\u00ad, salto de indignaci\u00f3n y quiero gritar revel\u00e1ndome contra la sociedad, contra la \u00abpijez\u00bb, contra una actitud ante la vida, y una actitud de la vida hacia nosotros\u00bb.<\/p>\n<p>La idea de Dios que maneja la juventud no es ni mucho menos unitaria, por ello debi\u00e9ramos hablar de m\u00e1s de una imagen. \u00bfCu\u00e1les son las principales concepciones sobre Dios que en el seno de nuestra juventud suelen manejarse?<br \/>\n1. Creencia en un Dios misterioso, inalcanzable, desbordantemente transcendente. Un Dios que es padre, s\u00ed\u00ad, pero padre-juez, antes que padre-amigo.<\/p>\n<p>2. Variante de la anterior; aquellos cuya experiencia del amor paterno\/materno les lleva a concebir a Dios como un padre personal, en toda la extensi\u00f3n de la palabra. Su desinter\u00e9s por la religi\u00f3n es manifiesto y provoca la desconexi\u00f3n entre \u00e9sta y Dios. Para ellos Dios es como una especie de familiar lejano que vive en el extranjero y al que jam\u00e1s han conocido a no ser por referencias.<\/p>\n<p>3. Aquellos que se resisten a abandonar al Dios de la primera adolescencia. Aquel al que se recurr\u00ed\u00ada para aprobar un examen, para sanar de una enfermedad o para superar la timidez. Es el Dios tapa-agujeros que se entremezcla con la fe del carbonero, propia de la conciencia joven que todav\u00ed\u00ada no ha dado el salto hacia la actitud cr\u00ed\u00adtica.<\/p>\n<p>4. J\u00f3venes comprometidos con las exigencias evang\u00e9licas, para los que Dios es el amigo \u00ed\u00adntimo, el hermano mayor, el Padre cercano.<\/p>\n<p>3. A la b\u00fasqueda de la identidad juvenil<br \/>\nLa juventud se ha convertido en uno de los grandes referentes de nuestra cultura. Se ha vivido, sobre todo en estos \u00faltimos a\u00f1os, una verdadera obsesi\u00f3n juvenil. Nos encontramos a los j\u00f3venes detr\u00e1s de todos los grandes problemas que preocupan en nuestra sociedad: paro, crisis de valores, movimientos revolucionarios, drogas&#8230; Alrededor de los j\u00f3venes se han montado modas, productos, modos de vivir y de comportarse. Era preciso estar atentos a lo que los j\u00f3venes dijeran, porque lo que no fuera atractivo para ellos carec\u00ed\u00ada de futuro.<\/p>\n<p>Hemos pasado de unas generaciones de j\u00f3venes que hab\u00ed\u00adan tenido como problema la \u00abrepresi\u00f3n\u00bb (pol\u00ed\u00adtica, moral, familiar, educativa..), a unas generaciones que tienen como problema central la identidad: \u00bfQu\u00e9 es ser joven? \u00bfQu\u00e9 soy yo en cuanto joven?.<\/p>\n<p>A\u00fan se les trata, analiza y pretende educar como si la cuesti\u00f3n central fuera la represi\u00f3n. Por ello los padres de hoy y los educadores siguen teniendo como tipo ideal de joven el forjado en su propia juventud.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa la identidad? El problema de la identidad es el de poder explicar no c\u00f3mo se vive, sino de qu\u00e9 y para qu\u00e9 se vive en el fondo. Esta es la verdadera cuesti\u00f3n; que los j\u00f3venes no son capaces, en muchos casos, de dar raz\u00f3n de su vivir. Faltan modelos con los que identificar, contrastar la propia vida; no hay referencias claras. Adem\u00e1s, esto se vive de forma normal, es una situaci\u00f3n pac\u00ed\u00adficamente aceptada como tal; se cree que esto ha de ser as\u00ed\u00ad. No se ve la necesidad de plantearse el sentido de la propia vida. Hoy en d\u00ed\u00ada causa verdadero p\u00e1nico pararse, encontrar un momento de silencio y pasar un rato con nosotros mismos. De ah\u00ed\u00ad la necesidad de buscar continuamente refugio en el ruido.<\/p>\n<p>En esta b\u00fasqueda de identidad se pueden correr unos riesgos: formaci\u00f3n de identidades descompensadas: muy orientadas hacia lo que divierte, gusta, produce placer, poco aceptadoras de lo que supone dolor, sacrificio; formaci\u00f3n de identidades temerosas; generalizaci\u00f3n de personalidades superficiales, banalizantes y fragmentadas; formaci\u00f3n de identidades difusas y mudables; formaci\u00f3n de identidades consumistas y teleadictas.<\/p>\n<p>Pero a pesar de la existencia de estos riesgos, hay toda una serie de elementos positivos que pueden ayudar a crear esa identidad juvenil y que hay que tener muy en cuenta: convicciones personales; mayor informaci\u00f3n y nivel de educaci\u00f3n; menos sexistas; m\u00e1s tolerantes; mayor tendencia al di\u00e1logo y a la superaci\u00f3n de antagonismos.<\/p>\n<p>\u00abLa juventud es un momento en el que el proyecto de vida se plantea como algo necesario: Cuando no es posible realizar este proyecto acontece una frustraci\u00f3n vital, el \u00absin sentido\u00bb de la vida\u00bb (JICM, 27). Y es una pena ver en el joven que, precisamente cuando est\u00e1 empezando a vivir, ya est\u00e9 cansado de vivir, ya no encuentre motivos para ello. Por eso, el objetivo fundamental de la educaci\u00f3n con j\u00f3venes es: \u00abque el joven descubra en Cristo la plenitud de sentido y el sentido de la totalidad de su vida y busque la plena identificaci\u00f3n con El\u00bb (JICM, 27).<\/p>\n<p>Tal vez lo que pase hoy, en cierta medida, es que los j\u00f3venes reciban respuesta a ciertas preguntas que ni siquiera se han planteado, lo que hace que ya ni se pregunten. M\u00e1s a\u00fan, es posible que los j\u00f3venes de hoy reciban las respuestas a las preguntas que sus padres y educadores se formulaban cuando eran j\u00f3venes y que siguen considerando las cuestiones t\u00ed\u00adpicamente juveniles. Habr\u00ed\u00ada que cambiar el enfoque de nuestra mirada y preguntar no qu\u00e9 es lo que piensan los j\u00f3venes, sino cu\u00e1les son sus experiencias significativas, es decir qu\u00e9 es lo que para ellos significa hoy algo o no significa nada.<\/p>\n<p>4. La Pastoral Juvenil<br \/>\nLas dos \u00faltimas d\u00e9cadas han tenido una notable incidencia en el origen y desarrollo de la Pastoral Juvenil, realizada desde una perspectiva diocesana. A un primer momento de desconcierto, motivado por la crisis de los Movimientos de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, sigui\u00f3 otro de b\u00fasqueda de nuevas f\u00f3rmulas pastorales. A ello contribuyeron no s\u00f3lo los intentos de superaci\u00f3n de esta crisis y el resurgir de otros movimientos juveniles, sino tambi\u00e9n el despertar del sentido comunitario, as\u00ed\u00ad como el nacimiento y consolidaci\u00f3n de grupos de j\u00f3venes en el \u00e1mbito de las parroquias. Toda esta nueva realidad de grupos juveniles coordinados en el marco de la Iglesia local constituye a la di\u00f3cesis en un cauce espec\u00ed\u00adfico y directo para la actividad pastoral con los j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Poco a poco se va delimitando y configurando, dentro del campo de la Pastoral Juvenil, lo que podemos identificar como la especificaci\u00f3n de una perspectiva propia del trabajo con j\u00f3venes, que tiene su eje dentro del marco diocesano; a nivel teol\u00f3gico, encuentra su fundamento en los presupuestos de la eclesiolog\u00ed\u00ada de la Iglesia local y, a nivel operativo, en los elementos de la planificaci\u00f3n pastoral.<\/p>\n<p>4.1. La Pastoral Juvenil Diocesana<br \/>\nPodemos identificar la Pastoral Juvenil como Diocesana, cuando la di\u00f3cesis ofrece una propuesta pastoral en la que se articula una respuesta propia a la problem\u00e1tica juvenil de las parroquias, a la vez que sirve de referencia para que los distintos grupos y movimientos, presentes en ella, planteen y orienten su trabajo pastoral en el marco de la Iglesia local.<\/p>\n<p>En este sentido entendemos la Pastoral Juvenil Diocesana como el planteamiento de la Iglesia local orientado a la evangelizaci\u00f3n, educaci\u00f3n y maduraci\u00f3n en la fe de los j\u00f3venes. Una manera de dise\u00f1ar el trabajo pastoral con los j\u00f3venes en la que los grupos y movimientos puedan expresar y madurar su identidad eclesial. Un planteamiento en el que los presupuestos teol\u00f3gicos de comuni\u00f3n se articulan con las concreciones operativas, como respuesta real ofrecida a los j\u00f3venes en cualquiera de sus circunstancias.<\/p>\n<p>4.2. El proyecto de Pastoral Juvenil<br \/>\nNos parece oportuno en este punto, m\u00e1s que comentar alguno de los muchos proyectos concretos que se han elaborado, comentar las ideas b\u00e1sicas que ha de tener presentes todo proyecto y que aparecen en las Orientaciones sobre Pastoral de Juventud y en el Proyecto marco de Pastoral de Juventud, documentos ambos de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>&#8211; Jes\u00fas, enviado del Padre, animado por el Esp\u00ed\u00adritu, es el Evangelio de Dios. Cristo vive en su Iglesia. Por eso la presencia de la Iglesia entre los j\u00f3venes es una exigencia y una condici\u00f3n de la evangelizaci\u00f3n de los j\u00f3venes. La Iglesia existe para evangelizar, evangelizar es su identidad m\u00e1s profunda (EN 14). Evangelizar implica transformaci\u00f3n, testimonio de vida, anuncio de Jesucristo, adhesi\u00f3n a la comunidad, participaci\u00f3n en la misi\u00f3n de la Iglesia (EN 21-24).<\/p>\n<p>&#8211; La misi\u00f3n de la Iglesia nace de la fe en Jesucristo, de la comuni\u00f3n del Dios vivo, Padre, Hijo y Esp\u00ed\u00adritu Santo, y se define como misi\u00f3n de comuni\u00f3n y comuni\u00f3n misionera. El cometido fundamental de la Iglesia es anunciar el Evangelio a todos los hombres convencidos de que la fe en Cristo es la \u00ab\u00fanica respuesta plenamente v\u00e1lida a los problemas y expectativas de cada hombre y de cada sociedad\u00bb (EN 32). Todos en la Iglesia, j\u00f3venes y adultos, han de asumir el deber de esta tarea urgente. Los j\u00f3venes cristianos han de ser los protagonistas en primera l\u00ed\u00adnea de la evangelizaci\u00f3n de los j\u00f3venes.<\/p>\n<p>&#8211; En este marco, por pastoral de juventud entendemos toda aquella presencia y todo un conjunto de acciones a trav\u00e9s de las cuales la Iglesia ayuda a los j\u00f3venes a preguntarse y descubrir el sentido de su vida, a descubrir y asimilar la dignidad y exigencias de ser cristianos, les propone las diversas posibilidades de vivir la vocaci\u00f3n cristiana en la Iglesia y en la sociedad, y les anima y acompa\u00f1a en su compromiso por la construcci\u00f3n del Reino (EN 54).<\/p>\n<p>&#8211; Por eso, es necesario articular todas las acciones de la comunidad cristiana en un proceso de acompa\u00f1amiento que garantice la formaci\u00f3n integral del joven, su conversi\u00f3n constante y el desarrollo arm\u00f3nico y coherente de sus relaciones con los dem\u00e1s, con el mundo y con Dios en coherencia con la fe cristiana. La pastoral de juventud tiene una clara dimensi\u00f3n educativa que comporta una atenci\u00f3n especial al crecimiento personal y arm\u00f3nico de todas las potencialidades que el joven lleva dentro de s\u00ed\u00ad: raz\u00f3n, afectividad, deseo de absoluto; una atenci\u00f3n a su dimensi\u00f3n social, cultivando actitudes de solidaridad y de di\u00e1logo, y estimulando un compromiso por la justicia y por una sociedad de talla humana; una preocupaci\u00f3n por la dimensi\u00f3n cultural, ya que la evangelizaci\u00f3n no es a\u00f1adir un conocimiento religioso junto a contenidos que le resultan extra\u00f1os, sino plantear una acci\u00f3n que alcanza y transforma los criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de inter\u00e9s, las l\u00ed\u00adneas de pensamiento, las fuentes inspiradoras y los modelos vitales.<\/p>\n<p>&#8211; La finalidad del Proyecto de Pastoral de Juventud es ayudar a que la acci\u00f3n de la pastoral de juventud sea m\u00e1s completa, definida y coordinada. Se trata de tener en cuenta todos los aspectos de la vida de los j\u00f3venes: educaci\u00f3n, cultura, experiencia social y compromiso eclesial. Hacer presente el evangelio en todos los ambientes: los alejados y los cercanos; los marginados y los integrados; los de la ciudad y los del campo; los estudiantes y los trabajadores. Y se trata de aprovechar, junto a las energ\u00ed\u00adas disponibles, los dones del Esp\u00ed\u00adritu, jerarquizando sus actuaciones seg\u00fan criterios de urgencia e importancia.<\/p>\n<p>&#8211; El proyecto no pretende ser una nueva metodolog\u00ed\u00ada, sino un instrumento que ayude a realizar una pastoral m\u00e1s organizada, que construya una articulaci\u00f3n de grupos y comunidades vivas que tomen conciencia de la realidad en la que viven, proyecten su camino y se organicen, seg\u00fan los planes diocesanos de pastoral, para una acci\u00f3n evangelizadora m\u00e1s eficaz. Es conveniente que diferenciemos la pastoral de j\u00f3venes de la pastoral de adolescentes, aunque est\u00e9n \u00ed\u00adntimamente relacionadas. De la misma forma hemos de distinguir en nuestra acci\u00f3n pastoral entre j\u00f3venes adolescentes (17-20 a\u00f1os) y j\u00f3venes adultos (20-25 a\u00f1os).<\/p>\n<p>&#8211; Explicaci\u00f3n de las etapas del proceso de evangelizaci\u00f3n con j\u00f3venes:<\/p>\n<p>* Etapa misionera, de iniciaci\u00f3n o de convocatoria. Etapa en la que se ha de desarrollar la promoci\u00f3n integral entendida como dignificaci\u00f3n y personalizaci\u00f3n, as\u00ed\u00ad como de una educaci\u00f3n como propuesta de valores. Lo que llevar\u00e1 a una fundamentaci\u00f3n tras la conversi\u00f3n inicial. Est\u00e1 dirigida a los j\u00f3venes alejados o que van a iniciarse.<\/p>\n<p>* Etapa catecumenal, de profundizaci\u00f3n. A nivel personal, se pretende conseguir la integraci\u00f3n fe-vida; a nivel grupal, se ha de estabilizar e ir descubriendo la pertenencia a la Iglesia. Ha de concluir con la opci\u00f3n desde dentro de la Iglesia. Est\u00e1 dirigida a quienes por medio de la acci\u00f3n misionera se han convertido al evangelio.<\/p>\n<p>* Etapa pastoral o participaci\u00f3n en la comunidad. A nivel personal, en ella ha de descubrir las motivaciones profundas; a nivel grupal, ha de descubrir su misi\u00f3n como laico en la comunidad cristiana eclesial, a trav\u00e9s de los campos concretos donde puede desarrollar su vocaci\u00f3n. Est\u00e1 dirigida a los que ya se llaman fieles o creyentes.<\/p>\n<p>5. Interrogantes a la Pastoral Juvenil de la Iglesia<br \/>\nCon este t\u00ed\u00adtulo impart\u00ed\u00ada una conferencia, hace ya algunos a\u00f1os, A. Iniesta, pero a pesar del tiempo transcurrido creemos necesario recoger parte de ellos ya que siguen necesitando una respuesta en la Pastoral Juvenil de la Iglesia: \u00ab\u00bfNo hab\u00ed\u00adais hecho una Iglesia conformista y alienada, m\u00e1s preocupada de conservar los trapos viejos del pasado que de preparar siempre trajes nuevos y cambiantes para el futuro? \u00bfNo daba la impresi\u00f3n de que estabais m\u00e1s preocupados por el derecho can\u00f3nico que de las bienaventuranzas, del comino y de la menta que del amor y la justicia? \u00bfno pretendisteis hacer de nosotros hombres sumisos y pasivos en la Iglesia y distantes en el mundo? \u00bfHa tenido vuestra moral la capacidad de darnos nuevas pistas para nuevos problemas? \u00bfHan tenido vuestras misas y asambleas sacramentales dinamismo e imaginaci\u00f3n, o m\u00e1s bien nos presentabais todos los domingos unas reuniones mortecinas y aburridas, fr\u00ed\u00adas y sin garra, ni entusiasmadas ni entusiasmantes? \u00bfNos hab\u00e9is predicado la paz o la guerra? \u00bfNos hab\u00e9is educado para para comprometernos con el mundo y con sus luchas? \u00bfNos hab\u00e9is lanzado a la liberaci\u00f3n del hombre y de la sociedad como una tarea coherente con la exigencia de nuestra fe y un programa para toda la vida, aunque costase la misma vida, o con vuestra vida y vuestra predicaci\u00f3n nos hab\u00e9is ense\u00f1ado m\u00e1s bien a nadar y guardar la ropa, echando agua sucia al vino del evangelio?\u00bb<br \/>\nNo pretendemos desde aqu\u00ed\u00ad dar respuesta global a tantos interrogantes, como tampoco fue la pretensi\u00f3n del autor de los mismos. Nos vamos a limitar a esbozar algunas l\u00ed\u00adneas de acci\u00f3n que la Iglesia ha de tener presentes en relaci\u00f3n con los j\u00f3venes, hoy y siempre. Hemos de advertir que no se trata ni de actitudes nuevas, ni exclusivamente cristianas. Destacamos las siguientes:<\/p>\n<p>a. Conversi\u00f3n. &#8211; La Iglesia debe revisar sus actitudes no tradicionales, sino tradicionalistas; no jer\u00e1rquicas, sino jerarquizantes, y optar de buena gana por unas relaciones sencillas y amistosas con los j\u00f3venes, sin autoritarismos ni paternalismos, sin recetas prefabricadas para todos, sino en b\u00fasqueda constante, en una incesante encarnaci\u00f3n de la fe de siempre a los problemas que los j\u00f3venes tienen hoy y esperan inveros\u00ed\u00admilmente tener ma\u00f1ana, que no ser\u00e1n los mismos que hoy tenemos los mayores, ni los mismos que los mayores tuvieron cuando eran j\u00f3venes.<\/p>\n<p>b. Magnanimidad. &#8211; Los miembros de la Iglesia han de ponerse al servicio de los j\u00f3venes con absoluta gratuidad, sin condicionar nuestro amor ni nuestro servicio a que nos quieran, a que sean buenos; ni siquiera a que sean o no cristianos. Cualquier motivaci\u00f3n narcisista mantenida consciente o inconscientemente, prostituye el servicio, y el joven se siente manipulado, convertido en objeto, en instrumento, y no en fin; echa de menos la gratuidad, que considera el valor definitivo, y se revuelve interior o exteriormente con agresividad contra aquellos que en el fondo le explotan, aunque sea sacrific\u00e1ndose por \u00e9l.<\/p>\n<p>c. Paciencia. &#8211; La Iglesia no deber\u00ed\u00ada asustarse de las \u00absalidas\u00bb de los j\u00f3venes cuando est\u00e1n dentro; ni de sus \u00absalidas\u00bb de salir, cuando se van. A veces, mientras que vuelven, est\u00e1n viviendo fuera los valores evang\u00e9licos, al menos, algunos, al menos, en parte. Muchos que salieron sienten a la Iglesia y se sienten Iglesia a su manera. Los que estamos dentro tenemos que mantener la casa abierta y con la luz encendida para que vuelvan, por si vuelven. Una casa que les espera con paciencia y les recibe con alegr\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>d. Corresponsabilidad. &#8211; En la Iglesia todos somos responsables, tambi\u00e9n los j\u00f3venes. Y no basta con decirlo, sino que hay que preparar, organizar y mantener cauces y plataformas donde ejercer esa corresponsabilidad. A\u00fan en el mundo de los adultos, esa idea va despertando con mucha lentitud. La Iglesia no s\u00f3lo crece biol\u00f3gicamente por los j\u00f3venes, sino que los necesita para recibir a trav\u00e9s de ellos la gracia del presente y del futuro. Y una juventud que se siente responsable, que se siente valorada y eficaz, tiene menos peligro de abulia, de pasotismo, de desentenderse de todo y de todos y, por tanto, con riesgo de inadaptaci\u00f3n y de agresividad. \u00bfNo querr\u00e1n los j\u00f3venes muchas veces destruir una Iglesia en la que todo se lo hemos dado hecho, sin poder tocar ni cambiar nada, no sea que lo rompan?<br \/>\ne. Di\u00e1logo. &#8211; En la Iglesia no hay m\u00e1s que un Se\u00f1or, el Cristo, los dem\u00e1s somos hermanos, hermanos que hemos de escucharnos unos a otros, y todos hemos de escuchar al Esp\u00ed\u00adritu, para saber lo que El quiere de la Iglesia. Es fundamental que la Iglesia sea una familia dialogante, y es urgente y necesario que el di\u00e1logo con los j\u00f3venes no se rompa nunca, y si se ha roto, que se reanude cuanto antes.<\/p>\n<p>La Iglesia no debe aspirar tanto y principalmente a hacer una pastoral \u00abpara\u00bb los j\u00f3venes, cuanto a hacer una pastoral \u00abcon\u00bb los j\u00f3venes, una acci\u00f3n eclesial compartida por todos los cristianos que formamos el Pueblo de Dios.<\/p>\n<p>BIBL. &#8211; AA.W., Pastoral de hoy para ma\u00f1ana. Nuevas perspectivas de la Pastoral con j\u00f3venes, CCS, Madrid 1993; COMISI\u00ed\u201cN EPISCOPAL DE APOSTOLADO SEGLAR, j\u00f3venes en la Iglesia, cristianos en el mundo. Proyecto marco de pastoral de juventud, Madrid 1992; CONFERENCIA EPISCOPAL ESPA\u00ed\u2018OLA, Orientaciones sobre Pastoral de juventud, Madrid 1991; J. ELzo, j\u00f3venes espa\u00f1oles 99, SM &#8211; Fundaci\u00f3n Santa Mar\u00ed\u00ada, Madrid 1999; L. GONZ\u00ed\u0081LEZ CARVAJAL, \u00abLuces y sombras de los j\u00f3venes espa\u00f1oles\u00bb, Teolog\u00ed\u00ada y catequesis 54 (1995); S. MOVILLA, Ofertas pastorales para los j\u00f3venes de los 80, San Pablo, Madrid 1984; A.M. RIQUELME, Pastoral juvenil diocesana, CCS, Madrid 1993.; J. SASTRE &#8211; R. CUADRADO, Los j\u00f3venes evangelizadores de los j\u00f3venes, San Pablo, Madrid 1993; R. TONELLI, Pastoral juvenil. Anunciar a jesucristo en la vida diaria, CCS, Madrid 1985.<\/p>\n<p>Miguel Orive Grisale\u00f1a<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. Realidad Juvenil Vamos a partir en primer lugar de un an\u00e1lisis, necesariamente incompleto, de los j\u00f3venes de hoy. Justificamos este comienzo siguiendo las palabras del documento, J\u00f3venes en la Iglesia, cristianos en el mundo (JICM), que dice lo siguiente: \u00abla pastoral de juventud tiene como destinatario el joven en su situaci\u00f3n concreta: Para que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/juventud-pastoral-de-la\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJUVENTUD (PASTORAL DE LA)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-16005","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16005","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16005"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16005\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16005"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16005"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16005"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}