{"id":16007,"date":"2016-02-05T10:22:55","date_gmt":"2016-02-05T15:22:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/jovenes-ii-pastoral-diocesana\/"},"modified":"2016-02-05T10:22:55","modified_gmt":"2016-02-05T15:22:55","slug":"jovenes-ii-pastoral-diocesana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/jovenes-ii-pastoral-diocesana\/","title":{"rendered":"JOVENES II. (PASTORAL DIOCESANA)"},"content":{"rendered":"<p>Las dos \u00faltimas d\u00e9cadas han tenido una notable incidencia en el origen y desarrollo de la Pastoral Juvenil, realizada desde una perspectiva diocesana. A un primer momento de desconcierto, motivado por la crisis de los Movimientos de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, sigui\u00f3 otro de b\u00fasqueda de nuevas f\u00f3rmulas pastorales. A ello contribuyeron no s\u00f3lo los intentos de superaci\u00f3n de esta crisis y el resurgir de otros movimientos juveniles, sino tambi\u00e9n el despertar del sentido comunitario, as\u00ed\u00ad como el nacimiento y consolidaci\u00f3n de grupos de j\u00f3venes en el \u00e1mbito de las parroquias. Toda esta nueva realidad de grupos juveniles coordinados en el marco de la Iglesia local constituye a la di\u00f3cesis en un cauce espec\u00ed\u00adfico y directo para la actividad pastoral con los j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Poco a poco se va delimitando y configurando, dentro del campo de la Pastoral Juvenil, lo que podemos identificar como la especificaci\u00f3n de una perspectiva propia del trabajo con j\u00f3venes, que tiene su eje dentro del marco diocesano; a nivel teol\u00f3gico, encuentra su fundamento en los presupuestos de la eclesiolog\u00ed\u00ada de la Iglesia local y, a nivel operativo, en los elementos de la planificaci\u00f3n pastoral.<\/p>\n<p>1. La Pastoral Juvenil Diocesana<br \/>\nPodemos identificar la Pastoral Juvenil como Diocesana, cuando la di\u00f3cesis ofrece una propuesta pastoral en la que se articula una respuesta propia a la problem\u00e1tica juvenil de las parroquias, a la vez que sirve de referencia para que los distintos grupos y movimientos, presentes en ella, planteen y orienten su trabajo pastoral en el marco de la Iglesia local.<\/p>\n<p>En este sentido entendemos la Pastoral Juvenil Diocesana como el planteamiento de la Iglesia local orientado a la evangelizaci\u00f3n, educaci\u00f3n y maduraci\u00f3n en la fe de los j\u00f3venes. Una manera de dise\u00f1ar el trabajo pastoral con los j\u00f3venes en la que los grupos y movimientos puedan expresar y madurar su identidad eclesial. Un planteamiento en el que los presupuestos teol\u00f3gicos de comuni\u00f3n se articulan con las concreciones operativas, como respuesta real ofrecida a los j\u00f3venes en cualquiera de sus circunstancias.<\/p>\n<p>2. El proyecto de Pastoral Juvenil<br \/>\nNos parece oportuno en este punto, m\u00e1s que comentar alguno de los muchos proyectos concretos que se han elaborado, comentar las ideas b\u00e1sicas que ha de tener presentes todo proyecto y que aparecen en las Orientaciones sobre Pastoral de Juventud y en el Proyecto marco de Pastoral de Juventud, documentos ambos de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>&#8211; Jes\u00fas, enviado del Padre, animado por el Esp\u00ed\u00adritu, es el Evangelio de Dios. Cristo vive en su Iglesia. Por eso la presencia de la Iglesia entre los j\u00f3venes es una exigencia y una condici\u00f3n de la evangelizaci\u00f3n de los j\u00f3venes. La Iglesia existe para evangelizar, evangelizar es su identidad m\u00e1s profunda (EN 14). Evangelizar implica transformaci\u00f3n, testimonio de vida, anuncio de Jesucristo, adhesi\u00f3n a la comunidad, participaci\u00f3n en la misi\u00f3n de la Iglesia (EN 21-24).<\/p>\n<p>&#8211; La misi\u00f3n de la Iglesia nace de la fe en Jesucristo, de la comuni\u00f3n del Dios vivo, Padre, Hijo y Esp\u00ed\u00adritu Santo, y se define como misi\u00f3n de comuni\u00f3n y comuni\u00f3n misionera. El cometido fundamental de la Iglesia es anunciar el Evangelio a todos los hombres convencidos de que la fe en Cristo es la \u00ab\u00fanica respuesta plenamente v\u00e1lida a los problemas y expectativas de cada hombre y de cada sociedad\u00bb (EN 32). Todos en la Iglesia, j\u00f3venes y adultos, han de asumir el deber de esta tarea urgente. Los j\u00f3venes cristianos han de ser los protagonistas en primera l\u00ed\u00adnea de la evangelizaci\u00f3n de los j\u00f3venes.<\/p>\n<p>&#8211; En este marco, por pastoral de juventud entendemos toda aquella presencia y todo un conjunto de acciones a trav\u00e9s de las cuales la Iglesia ayuda a los j\u00f3venes a preguntarse y descubrir el sentido de su vida, a descubrir y asimilar la dignidad y exigencias de ser cristianos, les propone las diversas posibilidades de vivir la vocaci\u00f3n cristiana en la Iglesia y en la sociedad, y les anima y acompa\u00f1a en su compromiso por la construcci\u00f3n del Reino (EN 54).<\/p>\n<p>&#8211; Por eso, es necesario articular todas las acciones de la comunidad cristiana en un proceso de acompa\u00f1amiento que garantice la formaci\u00f3n integral del joven, su conversi\u00f3n constante y el desarrollo arm\u00f3nico y coherente de sus relaciones con los dem\u00e1s, con el mundo y con Dios en coherencia con la fe cristiana. La pastoral de juventud tiene una clara dimensi\u00f3n educativa que comporta una atenci\u00f3n especial al crecimiento personal y arm\u00f3nico de todas las potencialidades que el joven lleva dentro de s\u00ed\u00ad: raz\u00f3n, afectividad, deseo de absoluto; una atenci\u00f3n a su dimensi\u00f3n social, cultivando actitudes de solidaridad y de di\u00e1logo, y estimulando un compromiso por la justicia y por una sociedad de talla humana; una preocupaci\u00f3n por la dimensi\u00f3n cultural, ya que la evangelizaci\u00f3n no es a\u00f1adir un conocimiento religioso junto a contenidos que le resultan extra\u00f1os, sino plantear una acci\u00f3n que alcanza y transforma los criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de inter\u00e9s, las l\u00ed\u00adneas de pensamiento, las fuentes inspiradoras y los modelos vitales.<\/p>\n<p>&#8211; La finalidad del Proyecto de Pastoral de Juventud es ayudar a que la acci\u00f3n de la pastoral de juventud sea m\u00e1s completa, definida y coordinada. Se trata de tener en cuenta todos los aspectos de la vida de los j\u00f3venes: educaci\u00f3n, cultura, experiencia social y compromiso eclesial. Hacer presente el evangelio en todos los ambientes: los alejados y los cercanos; los marginados y los integrados; los de la ciudad y los del campo; los estudiantes y los trabajadores. Y se trata de aprovechar, junto a las energ\u00ed\u00adas disponibles, los dones del Esp\u00ed\u00adritu, jerarquizando sus actuaciones seg\u00fan criterios de urgencia e importancia.<\/p>\n<p>&#8211; El proyecto no pretende ser una nueva metodolog\u00ed\u00ada, sino un instrumento que ayude a realizar una pastoral m\u00e1s organizada, que construya una articulaci\u00f3n de grupos y comunidades vivas que tomen conciencia de la realidad en la que viven, proyecten su camino y se organicen, seg\u00fan los planes diocesanos de pastoral, para una acci\u00f3n evangelizadora m\u00e1s eficaz. Es conveniente que diferenciemos la pastoral de j\u00f3venes de la pastoral de adolescentes, aunque est\u00e9n \u00ed\u00adntimamente relacionadas. De la misma forma hemos de distinguir en nuestra acci\u00f3n pastoral entre j\u00f3venes adolescentes (17-20 a\u00f1os) y j\u00f3venes adultos (20-25 a\u00f1os).<\/p>\n<p>&#8211; Explicaci\u00f3n de las etapas del proceso de evangelizaci\u00f3n con j\u00f3venes:<\/p>\n<p>&#8211; Etapa misionera, de iniciaci\u00f3n o de convocatoria. Etapa en la que se ha de desarrollar la promoci\u00f3n integral entendida como dignificaci\u00f3n y personalizaci\u00f3n, as\u00ed\u00ad como de una educaci\u00f3n como propuesta de valores. Lo que llevar\u00e1 a una fundamentaci\u00f3n tras la conversi\u00f3n inicial. Est\u00e1 dirigida a los j\u00f3venes alejados o que van a iniciarse.<\/p>\n<p>&#8211; Etapa catecumenal, de profundizaci\u00f3n. A nivel personal, se pretende conseguir la integraci\u00f3n fe-vida; a nivel grupal, se ha de estabilizar e ir descubriendo la pertenencia a la Iglesia. Ha de concluir con la opci\u00f3n desde dentro de la Iglesia. Est\u00e1 dirigida a quienes por medio de la acci\u00f3n misionera se han convertido al evangelio.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2- Etapa pastoral o participaci\u00f3n en la comunidad. Anivel personal, en ella ha de descubrir las motivaciones profundas; a nivel grupal, ha de descubrir su misi\u00f3n como laico en la comunidad cristiana eclesial, a trav\u00e9s de los campos concretos donde puede desarrollar su vocaci\u00f3n. Est\u00e1 dirigida a los que ya se llaman fieles o creyentes.<\/p>\n<p>3. Interrogantes a la Pastoral Juvenil de la Iglesia<br \/>\nCon este t\u00ed\u00adtulo impart\u00ed\u00ada una conferencia, hace ya algunos a\u00f1os, A. Iniesta, pero a pesar del tiempo transcurrido creemos necesario recoger parte de ellos ya que siguen necesitando una respuesta en la Pastoral Juvenil de la Iglesia: \u00ab\u00bfNo hab\u00ed\u00adais hecho una Iglesia conformista y alienada, m\u00e1s preocupada de conservar los trapos viejos del pasado que de preparar siempre trajes nuevos y cambientes para el futuro? \u00bfNo daba la impresi\u00f3n de que estabais m\u00e1s preocupados por del derecho can\u00f3nico que de las bienaventuranzas, del comino y de la menta que del amor y la justicia? \u00bfno pretendisteis hacer de nosotros hombres sumisos y pasivos en la Iglesia y distantes en el mundo? \u00bfHa tenido vuestra moral la capacidad de darnos nuevas pistas para nuevos problemas? \u00bfHan tenido vuestras misas y asambleas sacramentales dinamismo e imaginaci\u00f3n, o m\u00e1s bien nos presentabais todos los domingos unas reuniones mortecinas y aburridas, fr\u00ed\u00adas y sin garra, ni entusiasmadas ni entusiasmantes? \u00bfNos hab\u00e9is predicado la paz o la guerra? \u00bfNos hab\u00e9is educado para para comprometernos con el mundo y con sus luchas? \u00bfNos hab\u00e9is lanzado a la liberaci\u00f3n del hombre y de la sociedad como una tarea coherente con la exigencia de nuestra fe y un programa para toda la vida, aunque costase la misma vida, o con vuestra vida y vuestra predicaci\u00f3n nos hab\u00e9is ense\u00f1ado m\u00e1s bien a nadar y guardar la ropa, echando agua sucia al vino del evangelio?\u00bb. No pretendemos desde aqu\u00ed\u00ad dar respuesta global a tantos interrogantes, como tampoco fue la pretensi\u00f3n del autor de los mismos. Nos vamos a limitar a esbozar algunas l\u00ed\u00adneas de acci\u00f3n que la Iglesia ha de tener presentes en relaci\u00f3n con los j\u00f3venes, hoy y siempre.<\/p>\n<p>Actitudes fundamentales de la Iglesia en relaci\u00f3n con el mundo joven. Hemos de advertir que no se trata ni de actitudes nuevas, ni exclusivamente cristianas. Destacamos las siguientes:<\/p>\n<p>a. Conversi\u00f3n. La Iglesia debe revisar sus actitudes no tradicionales, sino tradicionalistas; no jer\u00e1rquicas, sino jerarquizantes, y optar de buena gana por unas relaciones sencillas y amistosas con los j\u00f3venes, sin autoritarismos ni paternalismos, sin recetas prefabricadas para todos, sino en b\u00fasqueda constante, en una incesante encarnaci\u00f3n de la fe de siempre a los problemas que los j\u00f3venes tienen hoy y esperan inveros\u00ed\u00admilmente tener ma\u00f1ana, que no ser\u00e1n los mismos que hoy tenemos los mayores, ni los mismos que los mayores tuvieron cuando eran j\u00f3venes.<\/p>\n<p>b. Magnanimidad. Los miembros de la Iglesia han de ponerse al servicio de los j\u00f3venes con absoluta gratuidad, sin condicionar nuestro amor ni nuestro servicio a que nos quieran, a que sean buenos; ni siquiera a que sean o no cristianos. Cualquier motivaci\u00f3n narcisista mantenida consciente o inconscientemente, prostituye el servicio, y el joven se siente manipulado, convertido en objeto, en instrumento, y no en fin; echa de menos la gratuidad, que considera el valor definitivo, y se revuelve interior o exteriormente con agresividad contra aquellos que en el fondo le explotan, aunque sea sacrific\u00e1ndose por \u00e9l.<\/p>\n<p>c. Paciencia La Iglesia no deber\u00ed\u00ada asustarse de las \u00absalidas\u00bb de los j\u00f3venes cuando est\u00e1n dentro; ni de sus \u00absalidas\u00bb de salir, cuando se van. A veces, mientras que vuelven, est\u00e1n viviendo fuera los valores evang\u00e9licos, al menos, algunos, al menos, en parte. Muchos que salieron sienten a la Iglesia y se sienten Iglesia a su manera. Los que estamos dentro tenemos que mantener la casa abierta y con la luz encendida para que vuelvan, por si vuelven. Una casa que les espera con paciencia y les recibe con alegr\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>d. Corresponsabilidad. En la Iglesia todos somos responsables, tambi\u00e9n los j\u00f3venes. Y no basta con decirlo, sino que hay que preparar, organizar y mantener cauces y plataformas donde ejercer esa corresponsabilidad. A\u00fan en el mundo de los adultos, esa idea va despertando con mucha lentitud. La Iglesia no s\u00f3lo crece biol\u00f3gicamente por los j\u00f3venes, sino que los necesita para recibir a trav\u00e9s de ellos la gracia del presente y del futuro. Y una juventud que se siente responsable, que se siente valorada y eficaz, tiene menos peligro de abulia, de pasotismo, de desentenderse de todo y de todos y, por tanto, con riesgo de inadaptaci\u00f3n y de agresividad. \u00bfNo querr\u00e1n los j\u00f3venes muchas veces destruir una Iglesia en la que todo se lo hemos dado hecho, sin poder tocar ni cambiar nada, no sea que lo rompan?<\/p>\n<p>e. Di\u00e1logo. En la Iglesia no hay m\u00e1s que un Se\u00f1or, el Cristo, los dem\u00e1s somos hermanos, hermanos que hemos de escucharnos unos a otros, y todos hemos de escuchar al Esp\u00ed\u00adritu, para saber lo que El quiere de la Iglesia. Es fundamental que la Iglesia sea una familia dialogante, y es urgente y necesario que el di\u00e1logo con los j\u00f3venes no se rompa nunca, y si se ha roto, que se reanude cuanto antes.<\/p>\n<p>La Iglesia no debe aspirar tanto y principalmente a hacer una pastoral \u00abpara\u00bb los j\u00f3venes, cuanto a hacer una pastoral \u00abcon\u00bb los j\u00f3venes, una acci\u00f3n eclesial compartida por todos los cristianos que formamos el Pueblo de Dios.<\/p>\n<p>BIBL.-AA.W., Pastoral de hoy para ma\u00f1ana. Nuevas perspectivas de la Pastoral con j\u00f3venes, CCS, Madrid 1993; COMISI\u00ed\u201cN EPISCOPAL DE APOSTOLADO SEGLAR, j\u00f3venes en la Iglesia, cristianos en el mundo. Proyecto marco de pastoral de juventud, Madrid 1992; CONFERENCIA EPISCOPAL ESPA\u00ed\u2018OLA, Orientaciones sobre Pastoral de juventud, Madrid 1991; J. Etzo, j\u00f3venes espa\u00f1oles 99, SM &#8211; Fundaci\u00f3n Santa Mar\u00ed\u00ada, Madrid 1999; L. GONZ\u00ed\u0081LEZ CARVAJAL, \u00abLuces y sombras de los j\u00f3venes espa\u00f1oles\u00bb, Teolog\u00ed\u00ada y catequesis 54 (1995); S. MOVILLA, Ofertas pastorales para los j\u00f3venes de los 80, San Pablo, Madrid 1984; A. M. RIQUELME, Pastoral juvenil diocesana, CCS, Madrid 1993.; J. SASTRE &#8211; R. CUADRADO, Los j\u00f3venes evangelizadores de los j\u00f3venes, San Pablo, Madrid 1993; R. TONELLI, Pastoral juvenil. Anunciar a jesucristo en la vida diaria, CCS, Madrid 1985.<\/p>\n<p>Miguel Orive Grisale\u00f1a<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las dos \u00faltimas d\u00e9cadas han tenido una notable incidencia en el origen y desarrollo de la Pastoral Juvenil, realizada desde una perspectiva diocesana. A un primer momento de desconcierto, motivado por la crisis de los Movimientos de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, sigui\u00f3 otro de b\u00fasqueda de nuevas f\u00f3rmulas pastorales. 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