{"id":16016,"date":"2016-02-05T10:23:12","date_gmt":"2016-02-05T15:23:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ministerios-y-comunidades-en-america-latina\/"},"modified":"2016-02-05T10:23:12","modified_gmt":"2016-02-05T15:23:12","slug":"ministerios-y-comunidades-en-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ministerios-y-comunidades-en-america-latina\/","title":{"rendered":"MINISTERIOS Y COMUNIDADES EN AMERICA LATINA"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: 1. Los documentos eclesiales. &#8211; 2. La perspectiva de una Iglesia ministerial. -3 La revitalizaci\u00f3n al interior de la comunidad eclesial. &#8211; 4. La promoci\u00f3n humana. &#8211; 5. La cultura cristiana: a) Pastoral juvenil; b) La pastoral educativa. &#8211; Conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Ministerios y Comunidades en A.L. (entendemos ministerios laicales) son dos temas fundamentalmente unidos. Es cierto que el \u00e1mbito de los ministerios traspasa, a veces, la realidad interna de las comunidades, y se proyecta, en nombre de ellas mismas, hacia las realidades de la misi\u00f3n; pero tambi\u00e9n es cierto que esa misma es la raz\u00f3n de su ser: su servicio, unas veces en el interior de la comunidad eclesial y otras hacia el exterior, es decir, hacia el mundo que hay que evangelizar.<\/p>\n<p>La mayor\u00ed\u00ada de los ministerios que son caracter\u00ed\u00adsticos en A.L. se dan en relaci\u00f3n a los movimientos y comunidades de base, es decir, en el entorno de las clases populares; han nacido en ese medio, se han desarrollado, en su gran mayor\u00ed\u00ada, al calor de las comunidades eclesiales de base, y han surgido tanto por las necesidades de la pr\u00e1ctica de evangelizaci\u00f3n liberadora como por la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica sobre el mismo quehacer evangelizador.<\/p>\n<p>Las clases populares es, pues, el \u00e1mbito donde las comunidades (y los ministerios) han tenido y tienen un mayor desarrollo. En este sector social es donde las comunidades han surgido con m\u00e1s fuerza y en ellas, los ministerios que se han desarrollado lo han sido, unos para el servicio estrictamente eclesial, en el interior de la misma Iglesia y a\u00fan a veces de la misma comunidad: ministerios de presidencia, de coordinaci\u00f3n, de formaci\u00f3n, para el servicio lit\u00fargico, catequ\u00e9tico, etc. Y en otras veces para el servicio en las organizaciones civiles: dentro de la perspectiva del mundo que el laico tiene que santificar: el mundo del barrio, el mundo del trabajo, el mundo de la familia, el mundo de la pol\u00ed\u00adtica, el mundo de las organizaciones sindicales o barriales. Todos son necesarios y verdaderos ministerios al servicio de la evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta nueva o diversa forma de practicar los ministerios en la Iglesia, no significa una ruptura ni con la tradici\u00f3n ni con la pr\u00e1ctica de los ministerios tradicionales, sino que se entronca, m\u00e1s bien, en la l\u00ed\u00adnea de una continuidad que contiene tambi\u00e9n novedad, una novedad que es aportada desde las necesidades del tiempo y de las condiciones que toca vivir al laico.<\/p>\n<p>En este sentido y en general por tratarse de un laico de \u00abbase\u00bb, que ejerce su ministerio dentro de una Iglesia situada en la perspectiva del pobre y de su liberaci\u00f3n, y a la vez dentro de un mundo de conflicto, desigualdades e injusticias, el laico, por su propio ser cristiano, ayuda a la Iglesia a insertarse en este mundo y proponer as\u00ed\u00ad un nuevo modelo eclesial o bien plenamente insertado, o por lo menos, m\u00e1s cercano, al mundo del pobre.<\/p>\n<p>Iglesia y mundo tienen de este modo una relaci\u00f3n mayor, podr\u00ed\u00adamos decir que caminan juntos, y en esta perspectiva, en Am\u00e9rica Latina, hay que destacar a un laico que tiene una especial relevancia, la mujer. La mujer tiene tanto en la sociedad de Am\u00e9rica Latina como en su Iglesia un puesto central de renovaci\u00f3n y de esperanza. Particularmente, nos referimos ahora al aspecto eclesial, es una fuerza sin la que no hubiera sido posible desarrollar tantos ministerios y tantas comunidades entroncadas en la realidad. Ministerio laical y mujer son dos realidades que se necesitan en el desarrollo eclesial y la enriquecen.<\/p>\n<p>No presentamos el tema de \u00abministerios y comunidades en A.L.\u00bb para hacer de \u00e9l una reflexi\u00f3n teol\u00f3gica, sino que simplemente queremos recoger diversos aspectos que ya en la pr\u00e1ctica se est\u00e1n dando: una enorme riqueza de ministerios laicales y un gran crecimiento de comunidades y movimientos en A.L. El simple dato y la diversidad de ministerios hablan por s\u00ed\u00ad solos de las posibilidades que se est\u00e1n abriendo, y puede ser la base de nuevas y creativas aperturas.<\/p>\n<p>1. Los documentos eclesiales<br \/>\nLos ministerios fluyen, dimanan de la Iglesia de la que son expresi\u00f3n. Sabemos tambi\u00e9n que la Iglesia es el \u00abPueblo de Dios\u00bb, es \u00abComunidad de comunidades\u00bb. Por eso mismo si tenemos nuevos o diversos ministerios sin duda es porque tenemos una nueva concepci\u00f3n de la comunidad eclesial. Diversas o nuevas formas de comunidad eclesial o nuevos acentos en la Misi\u00f3n, hacen surgir tambi\u00e9n nuevos ministerios.<\/p>\n<p>Nos referimos m\u00e1s directamente, por razones pr\u00e1cticas, en este primer momento, s\u00f3lo a los ministerios laicales, dejando ahora por el momento el tema de las comunidades.<\/p>\n<p>Afirmamos de entrada la importancia del Vaticano II para el desarrollo de toda esta nueva tem\u00e1tica. Es cierto, que la fuerza de los ministerios laicales tienen un arranque te\u00f3rico en la doctrina eclesiol\u00f3gica del Vaticano II, sobre todo en la mirada que dirige a los ministerios en especial al deseo de restaurar el diaconado permanente en la Iglesia, y tambi\u00e9n a la necesidad de revisi\u00f3n de las llamadas \u00f3rdenes menores,<br \/>\nEsta perspectiva de los \u00abnuevos ministerios\u00bb es recogida por Pablo VI, primero en la exortaci\u00f3n \u00abMinisteria quaedam\u00bb, donde el Papa establece que algunas de las \u00f3rdenes llamadas \u00abmenores\u00bb (como lectorado y acolitado), no necesiten ya de ordenaci\u00f3n, sino que puedan ser ejercidas por seglares. Y, despu\u00e9s, en relaci\u00f3n a los diversos ministerios laicales tiene una sugerente ampliaci\u00f3n en la \u00abEvangelii Nutiandi\u00bb, donde expl\u00ed\u00adcitamente nos habla de: catequistas, animadores de la oraci\u00f3n y del canto, servicio de la Palabra, asistencia a los necesitados, jefes de peque\u00f1as comunidades, responsables de movimientos apost\u00f3licos adem\u00e1s de otros servicios que pudieran ser de utilidad en la Iglesia (E.N. n\u00fam. 73).<\/p>\n<p>En lo que concierne a Am\u00e9rica Latina, aunque toda esta apertura tiene su repercusi\u00f3n, y ayuda sin duda a la creatividad en los ministerios laicales, sin embargo no constituyen el eje central por el cual ellos mismos nacen o se desarrollan.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad por ejemplo, el Diaconado Permanente aun siendo muy importante no est\u00e1 tan extendido como otras clases de ministerios. Hay otros ministerios, que aunque no sean ordenados, resultan mucho m\u00e1s significativos, son m\u00e1s propios de la Iglesia L.A. aunque no se desarrollan por decreto, sino que surjan de la realidad misma, entroncados a la nueva visi\u00f3n pastoral de la Iglesia, a las nuevas comunidades, y a la mayor madurez y compromiso del laicado.<\/p>\n<p>Decimos que en esta nueva visi\u00f3n y apertura, los ministerios laicales se diversifican en A.L. fundamentalmente a consecuencia de la misma necesidad de la comunidad eclesial o de la sociedad, y, por ello, como en otros muchos aspectos, al hablar de ellos la Iglesia L.A. en los documentos centrales del Episcopado (CELAM: fundamentalmente en este tema, Puebla y Santo Domingo), recogen una pr\u00e1ctica ya existente y la reconocen como v\u00e1lida, la alientan, le dan los fundamentos teol\u00f3gicos, la centran en lo que consideran necesario, e incluso, con orgullo, la presentan como una de las mejores aportaciones de la Iglesia L.A.<\/p>\n<p>En este sentido Puebla, en el apartado destinado a las CEBS. nos recuerda que, en medio de ellas \u00absurgen ministerios ordenados, como el diaconado permanente, no ordenados y otros servicios, como celebradores de la Palabra, animadores de comunidades, y se advierte una mejor colaboraci\u00f3n entre sacerdotes, religiosos y laicos (625).<\/p>\n<p>Y, en su apartado m\u00e1s general sobre los laicos (786-810), recuerda los diversos \u00e1ngulos de compromiso y de servicio laical y la necesidad de que no pierdan ni su identidad ni su espec\u00ed\u00adfica espiritualidad. Conviene citar un n\u00famero entero -tomado de la alocuci\u00f3n del Papa- porque en \u00e9l podemos advertir el amplio marco del laico para ejercer su servicio ministerial:<\/p>\n<p>\u00abCristianos con vocaci\u00f3n de santidad, s\u00f3lidos en su fe, seguros en su doctrina propuesta por el magisterio aut\u00e9ntico, firmes y activos en la Iglesia, cimentados en una densa vida espiritual, perseverantes en el testimonio y acci\u00f3n evang\u00e9lica, coherentes y valientes en sus compromisos temporales, constantes promotores de paz y de justicia contra la violencia y opresi\u00f3n, agudos en el discernimiento cr\u00ed\u00adtico de las situaciones, e ideolog\u00ed\u00adas a la luz de las ense\u00f1anzas sociales de la Iglesia, confiados en la esperanza en el Se\u00f1or\u00bb (799).<\/p>\n<p>De aqu\u00ed\u00ad Puebla sacar\u00e1 las consecuencias de la necesidad de un laicado organizado con responsabilidades laicales y ministerios diversificados (804-805) sobre los que establecer\u00e1 unos criterios pastorales: que no se clericalicen, que sean ratificados por los pastores, que se orienten a la vida y al crecimiento eclesial, que presten un servicio al mundo, y que sean variados, de acuerdo a los carismas personales y a las necesidades de la comunidad (811-817).<\/p>\n<p>Finalmente, al evaluar Puebla la situaci\u00f3n actual del laicado, recuerda que son tres los campos m\u00e1s espec\u00ed\u00adficos de actuaci\u00f3n (v\u00e1lidos para desarrollar sus diversos ministerios): el espacio de la vecindad, el espacio de la comunidad pastoral, y el espacio de la \u00abconstrucci\u00f3n de la sociedad\u00bb (821-823). Sin duda alrededor de estos tres espacios los laicos en A.L. han desarrollado y siguen desarrollando diversos ministerios.<\/p>\n<p>Santo Domingo, por su parte, no es menos expl\u00ed\u00adcito al hablar de los minister\u00ed\u00ados de los laicos, toda su fuerza la sit\u00faa en relaci\u00f3n a la nueva evangelizaci\u00f3n que requiere \u00abnuevas expresiones y nuevos m\u00e9todos en nuestra Misi\u00f3n evangelizadora\u00bb. Los ministerios, servicios y funciones que pueden desarrollar los laicos, encuentran en ellos amplios campos de realizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para ver mejor el sentido que quiere dar Santo Domingo a la diversidad de los nuevos ministerios laicales, debemos recordar algunas de las caracter\u00ed\u00adsticas m\u00e1s importantes de la Nueva Evangelizaci\u00f3n donde los ministerios laicales deben estar insertos:<\/p>\n<p>&#8211; una nueva evangelizaci\u00f3n que proclame sin equ\u00ed\u00advocos el Evangelio de la justicia, del amor y de la misericordia (13);<br \/>\n&#8211; que promueva al hombre en su totalidad y le oriente a fin de crear una sociedad justa y solidaria (13);<br \/>\n&#8211; que necesita, en medio de todo, una conversi\u00f3n pastoral de la Iglesia (30);<br \/>\n&#8211; que aporte la coherencia de la vida de los cristianos con su fe, que es condici\u00f3n para la eficacia de la nueva evangelizaci\u00f3n (48);<br \/>\n&#8211; y que tenga como elemento esencial la \u00abopci\u00f3n por los pobres\u00bb a ejemplo de Jes\u00fas, que debe inspirar toda acci\u00f3n evangelizadora comunitaria o personal (178);<br \/>\n&#8211; para todo ello adem\u00e1s, el laico se ha comprometido por el bautismo a que la fe, plenamente anunciada, pensada y vivida, llegue a hacerse cultura (229).<\/p>\n<p>Todas estas caracter\u00ed\u00adsticas se entroncan en el ministerio pastoral de Iglesia, cuya raz\u00f3n de existir es evangelizar, y en esta tarea est\u00e1 implicada toda la Iglesia y toda la diversidad de ministerios que hay en ella. Es m\u00e1s, la Iglesia es esencialmente ministerial, \u00abexistimos y vivimos en una Iglesia rica en ministerios\u00bb.<\/p>\n<p>Santo Domingo nos habla primero de los Ministerios Ordenados, es decir los ministerios ejercidos por los obispos, presb\u00ed\u00adteros y di\u00e1conos, recordando de ellos que \u00abdeber\u00e1n ser siempre un servicio a la humanidad en orden al Reino. El ejercicio de este ministerio exige fidelidad al Se\u00f1or y a los hombres y mujeres, sobre todo los m\u00e1s pobres por cuyo servicio son consagrados\u00bb (67).<\/p>\n<p>Y posteriormente nos sit\u00faa en los ministerios conferidos a los laicos de los que nos recuerda:<\/p>\n<p>* que esta vocaci\u00f3n al ministerio debe ser fomentada constantemente por los Pastores (94);<br \/>\n* que hay un gran n\u00famero de laicos comprometidos ejerciendo diversos ministerios y servicios (95);<br \/>\n* que urge que todos los laicos sean agentes y protagonistas de la Nueva Evangelizaci\u00f3n, de la Promoci\u00f3n Humana y de la Cultura Cristiana (97);<br \/>\n* que se debe aumentar la corresponsabilidad de los laicos en la Misi\u00f3n, fomentando su participaci\u00f3n en los Consejos Pastorales, etc. (98);<br \/>\n* asimismo, que los ministerios conferidos a los laicos, deben tener en cuenta el carisma personal de cada persona y las necesidades de cada comunidad (101).<\/p>\n<p>Y, hablando espec\u00ed\u00adfica aunque t\u00ed\u00admidamente de la mujer, nos recuerda que \u00aburge contar con el liderazgo femenino y promover la presencia de la mujer en la organizaci\u00f3n y animaci\u00f3n de la nueva evangelizaci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina\u00bb (109).<\/p>\n<p>La Iglesia que es \u00abComunidad ministerial\u00bb y que es tambi\u00e9n \u00abComunidad de Comunidades\u00bb, asume, en la perspectiva de Santo Domingo, donde la \u00abNueva Evangelizaci\u00f3n\u00bb es su opci\u00f3n fundamental, tres principales vertientes: la revitalizaci\u00f3n de la misma comunidad eclesial; la promoci\u00f3n humana; y la cultura cristiana.<\/p>\n<p>Es natural que alrededor de estas vertientes surjan nuevas necesidades pastorales y por lo tanto, nuevas comunidades y tambi\u00e9n nuevos ministerios. Recordando que si han de estar en la l\u00ed\u00adnea de las necesidades de la Iglesia de A.L. deber\u00e1n responder con claridad a las caracter\u00ed\u00adsticas que conforme al Documento hemos ya mencionado.<\/p>\n<p>2. La perspectiva de una Iglesia ministerial<br \/>\nEn Am\u00e9rica Latina ha cobrado un fuerte sentido esta, antigua y nueva a la vez, proyecci\u00f3n de la Iglesia, toda ella, como ministerio, donde el servicio a la Misi\u00f3n se va enriquecido por la participaci\u00f3n de todos. Con ministerios ordenados o no ordenados, (en especial nos referimos ahora a los no ordenados) que facilitan la entrada en todos los sectores; con las preocupaciones particulares y las caracter\u00ed\u00adsticas que deben ser comunes; y en di\u00e1logo permanente con el mundo, sujeto de la evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En este sentido no podemos ni debemos hacer una clara distinci\u00f3n entre los conceptos de: pastoral, comunidades y ministerios, porque todo ello va enlazado, unido. A la necesidad concreta del mundo latinoamericano responde una visi\u00f3n y acci\u00f3n pastoral; esta nueva visi\u00f3n pastoral se enriquece con la promoci\u00f3n de nuevos estilos de comunidades y movimientos, y, en el interior de estas comunidades, surgen los diversos ministerios no te\u00f3ricamente, sino como respuesta a necesidades concretas. Por lo tanto los ministerios son consecuencia de una nueva percepci\u00f3n del ser de la Iglesia y de su opci\u00f3n pastoral en el mundo que debe evangelizar.<\/p>\n<p>Todo es un proceso din\u00e1mico y hay que estar atento a \u00e9l para no perder el hilo de la historia de la Iglesia en Am\u00e9rica Latina. Si podemos hablar hoy de una Iglesia Latinoamericana encarnada en la realidad del pueblo, es porque, ciertamente, pensamos, que no ha perdido este hilo, aunque a veces la din\u00e1mica sea volver a retomar la opci\u00f3n y, permanentemente, profundizar m\u00e1s en ella.<\/p>\n<p>Dentro del proceso din\u00e1mico, la Iglesia debe ser receptiva a varios aspectos: en primer lugar, a su propio ser, a su propia misi\u00f3n, a los cambios que se producen en el interior de ella misma, a la voz del Esp\u00ed\u00adritu, a la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica y a la praxis. Todo ello hace que se promuevan y proyecten nuevas instancias (comunidades, movimientos), que ser\u00e1n en buena parte, como dice Puebla de las CEBS: \u00abfocos de evangelizaci\u00f3n y liberaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>En segundo lugar est\u00e1 atenta a las necesidades del mundo, de la sociedad, que le llama con insistencia a la promoci\u00f3n humana, con especial atenci\u00f3n a los sectores m\u00e1s oprimidos y necesitados. Sobre la promoci\u00f3n de la justicia, la \u00e9tica de la corresponsabilidad a\u00fan dentro de la autonom\u00ed\u00ada, la defensa de los derechos humanos, etc. La Iglesia L.A. ha tenido en los \u00faltimos a\u00f1os una especial sensibilidad y ha estado atenta a colaborar con los movimientos que han surgido, alrededor de estos problemas, en la sociedad civil.<\/p>\n<p>La Iglesia se abre a estos movimientos y les ofrece su colaboraci\u00f3n y sus espacios institucionales. De esta perspectiva surgen las diversas opciones pastorales, con cristianos de base, comprometidos con la realidad social, bien en movimientos solamente eclesiales o participando de movimientos comunes con la civilidad, lo que lleva a situar a la Iglesia, de forma privilegiada en los diversos ambientes y tener en ellos un claro servicio ministerial.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, y siguiendo el esquema de Santo Domingo, la Iglesia est\u00e1 comprometida, y debe todav\u00ed\u00ada optar m\u00e1s, con todo lo que se relaciona con la cultura. La problem\u00e1tica de la educaci\u00f3n, de la nueva cultura, de la rapidez e influencia en la comunicaci\u00f3n, la cultura popular, las culturas ind\u00ed\u00adgenas, la que surge en las zonas marginadas de las grandes ciudades, son opciones claras para la inserci\u00f3n en ellas de una Iglesia comprometida y ministerial.<\/p>\n<p>Finalmente, tambi\u00e9n la Iglesia L.A. ha sido receptiva a movimientos que han venido de fuera, de otras Iglesias, con diversas perspectivas y planteamiento, y que debe ser objeto de un an\u00e1lisis serio, porque en bastantes casos no ha habido anteriormente un claro discernimiento y no se han sabido adaptar a las necesidades concretas del medio, o se han instaurado solamente en las capas altas y medias de la sociedad, con propuestas no muy sentidas por el pueblo.<\/p>\n<p>3. La revitalizaci\u00f3n en el interior de la comunidad eclesial<br \/>\nEn la Iglesia L.A. -como se\u00f1ala Pablo Richard- se pueden advertir con claridad tres fuerzas que renuevan a la Iglesia con nuevas iniciativas que culminan en nuevos movimientos o comunidades. Son fuerzas caracter\u00ed\u00adsticas que dan lugar a opciones pastorales, al nacimiento de nuevas formas de comunidad, y, tambi\u00e9n, a una gran riqueza y variedad de ministerios.<\/p>\n<p>Nos referimos a la fuerza de la Palabra (que desarrolla toda su orientaci\u00f3n alrededor del movimiento b\u00ed\u00adblico), a la fuerza del Esp\u00ed\u00adritu (que lo hace en relaci\u00f3n a las nuevas formas de comunidad, en especial las CEBS y comunidades de espiritualidad), y a la fuerza del Amor Solidario (que genera toda la perspectiva acerca de la opci\u00f3n por los pobres). Son tres fuerzas que no s\u00f3lo est\u00e1n presentes y se manifiestan con claridad, sino que a su vez, se necesitan y que se complementan entre ellas.<\/p>\n<p>La Palabra interpretada sin Esp\u00ed\u00adritu y sin Amor Solidario puede caer en el fundamentalismo. Igualmente la Espiritualidad es aut\u00e9ntica cuando se alimenta de la Palabra y genera Solidaridad; y la Solidaridad, aparece clara y con un \u00e1ngulo verdaderamente cristiano, cuando, a su vez, se deja interpelar por el Esp\u00ed\u00adritu y la Palabra.<\/p>\n<p>En esta Iglesia, as\u00ed\u00ad enriquecida de forma permanente y dial\u00e9ctica, nacen, como decimos, nuevos tipos de comunidades que la transforman y le dan un sello propio. Nos referimos en especial a tres clases de ellas: a las CEBS; a los grupos formados alrededor de la Biblia; y a los grupos o comunidades de espiritualidad, que tienen su insistencia central en la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las CEBS son, sin duda, el tesoro m\u00e1s rico de la Iglesia L.A. tanto por su dinamismo interior como por su proyecci\u00f3n exterior y su n\u00famero y extensi\u00f3n en la mayor\u00ed\u00ada de los pa\u00ed\u00adses de Latino Am\u00e9rica. Con ellas la Iglesia retorna la forma de \u00abcomunidad de comunidades\u00bb, donde las comunidades tienen vida propia y a la vez participan de la actividad de la Iglesia local. En ellas se han generado muchos ministerios de coordinaci\u00f3n, de animaci\u00f3n, de atenci\u00f3n personal, de servicio lit\u00fargico, de catequesis, de profetismo, que sirven tanto a su propia comunidad como a la Iglesia local.<\/p>\n<p>Pero sin duda el mayor aporte de las CEBS en el interior de la Iglesia es la fuerza de la comunidad y la responsabilidad de cada uno de sus miembros, puesto que se muestra atenta al surgimiento de los diversos dones y carismas de cada participante, y, aun, de forma creativa, genera peque\u00f1os servicios o ministerios en el interior de la propia comunidad que hace posible la participaci\u00f3n de todos en el servicio com\u00fan.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay que destacar la riqueza y variedad de los Grupos o Comunidades que se han creado en torno a la Biblia. La Biblia entendida como Palabra de Dios que fue y sigue siendo iluminadora de la Historia. Palabra que es celebrada, orada, estudiada, y que sirve para orientar el camino del Reino, que es tambi\u00e9n salvaci\u00f3n y liberaci\u00f3n hist\u00f3rica, aqu\u00ed\u00ad y ahora.<\/p>\n<p>La Iglesia se est\u00e1 beneficiando, en el interior de ella misma, con la recuperaci\u00f3n de la Biblia como eje de renovaci\u00f3n cristiana, comunitaria y personal. Esta perspectiva genera sobre todo ministerios de coordinaci\u00f3n alrededor de la lectura orante de la Biblia; ministerios lit\u00fargicos, en torno a las celebraciones de la Palabra, fundamentalmente en Parroquias rurales o lugares de periferias de las ciudades, y tambi\u00e9n ministerios apost\u00f3licos, que ayudan a extender por doquier el estudio y el uso de la Biblia.<\/p>\n<p>Surge tambi\u00e9n en este entorno, la Catequesis Familiar, de excelente difusi\u00f3n en muchos pa\u00ed\u00adses de Al., que, teniendo como eje, a los padres como responsables primeros de la catequesis de sus hijos, en un inicio con motivo de la recepci\u00f3n de los Sacramentos, en especial de la Primera Comuni\u00f3n, centra la mayor parte de su contenido en la riqueza de la lectura de la Biblia. En este Movimiento surgen los ministerios de las \u00abparejas gu\u00ed\u00adas\u00bb para los padres y de los \u00abanimadores\u00bb para los ni\u00f1os. Y, en un momento posterior, con los padres m\u00e1s perseverantes, har\u00e1n que nazcan nuevas comunidades.<\/p>\n<p>Finalmente, debemos resaltar la importancia de los grupos de oraci\u00f3n. Nacidos por la influencia del movimiento carism\u00e1tico, venido en su mayor parte de los EE.UU., y aunque algunos todav\u00ed\u00ada permanecen en su forma espiritualista un tanto desencarnada de la realidad, sin embargo otros han tomado cuerpo social, y han sabido adaptarse bien a las necesidades y a la cultura concreta, sobre todo en los sectores m\u00e1s pobres y marginados.<\/p>\n<p>De esa forma, a la oraci\u00f3n e invocaci\u00f3n de los carismas que el Esp\u00ed\u00adritu reparte por doquier, se a\u00f1ade la proyecci\u00f3n social y una firme opci\u00f3n por integrarse m\u00e1s en la pastoral de conjunto. De aqu\u00ed\u00ad han surgido ministerios espec\u00ed\u00adficos en torno a la salud, a la petici\u00f3n de sanaci\u00f3n, etc. (que algunas veces han necesitado de un esclarecimiento).<\/p>\n<p>4. La promoci\u00f3n humana<br \/>\nLa Iglesia Latinoamericana ha tenido, sobre todo en los a\u00f1os postconciliares, una especial sensibilidad hacia los nuevos espacios y movimientos sociales que han surgido en la sociedad civil; respetando su autonom\u00ed\u00ada, pero alent\u00e1ndolos y colaborando con muchos de estos e incluso ofreciendo sus espacios institucionales.<\/p>\n<p>De esta forma ha crecido y ha sido valorada en su proyecci\u00f3n hacia fuera. La dimensi\u00f3n social de su pastoral ha hecho posible el aperturar nuevos campos donde est\u00e1 en juego la justicia, la verdad, la defensa de la vida y de la dignidad humana, de derechos humanos, la opci\u00f3n por el m\u00e1s necesitado, la defensa de las comunidades ind\u00ed\u00adgenas, la promoci\u00f3n de la mujer, la atenci\u00f3n especial a la juventud.<\/p>\n<p>Nos encontramos, sin duda, en el trabajo m\u00e1s reconocido de la Iglesia L.A., que nace de su opci\u00f3n por los pobres, que resume todas estas prioridades de promoci\u00f3n y desarrollo, y que tiene lugar en la mayor\u00ed\u00ada de los \u00e1mbitos posibles. Adem\u00e1s de ser su trabajo m\u00e1s reconocido es tambi\u00e9n el ambiente donde los laicos tienen su centro, su contenido espec\u00ed\u00adfico y desarrollan, en mayor n\u00famero, su actividad pastoral. En esta proyecci\u00f3n \u00abhacia fuera\u00bb la Iglesia se va transformando tambi\u00e9n a s\u00ed\u00ad misma y va creando nuevos espacios que posibiliten mejor esta acci\u00f3n evangelizadora.<\/p>\n<p>En el interior del sector de la promoci\u00f3n humana, se fortalecen las Areas de Pastoral concretas que se dirigen a objetivos espec\u00ed\u00adficos, muchas de ellas coinciden con las \u00e1reas que se dan en otras iglesias del mundo, aunque toman matices o fuerza diversa en relaci\u00f3n con las urgencias de las necesidades; y algunas son m\u00e1s bien m\u00e1s espec\u00ed\u00adficas ya que responden a una situaci\u00f3n especial. Alrededor de estas \u00e1reas concretas de pastoral, se establecen grupos o comunidades que desarrollan ese trabajo, y dentro de los grupos surgen tambi\u00e9n ministerios o servicios diversos.<\/p>\n<p>En Am\u00e9rica Latina son especialmente significativas algunas \u00e1reas que detallamos:<\/p>\n<p>En primer lugar hay que destacar todo lo relacionado con la pastoral rural y los movimientos campesinos. Es de enorme complejidad esta pastoral en Am\u00e9rica Latina, ya que a la situaci\u00f3n de pobreza y marginaci\u00f3n en que se encuentra este sector, hay que a\u00f1adir las dificultades por las grandes distancias, las malas comunicaciones, la emigraci\u00f3n constante hacia la ciudad, e, incluso, la poca o m\u00ed\u00adnima posibilidad que la Iglesia tiene de atenci\u00f3n religiosa a este sector, con sacerdotes o con comunidades religiosas m\u00e1s o menos estables.<\/p>\n<p>En este sector se da en Am\u00e9rica Latina una gran importancia el servicio de los laicos tanto alrededor de la promoci\u00f3n humana como en otros aspectos m\u00e1s internos de la fe. En ambas se ha desarrollado bastante este servicio de actividad laical, aunque todav\u00ed\u00ada queda mucho espacio que recorrer.<\/p>\n<p>Efectivamente, son los laicos, en su mayor parte, los que ayudan a promover comunidades o movimientos que defienden los intereses de los campesinos a la vez que se preocupan de mantener y celebrar la fe, en las mejores condiciones posibles. Sin embargo todav\u00ed\u00ada, en este aspecto m\u00e1s interno, hay todo un reto, los ministerios y servicios no cubren ni con mucho las necesidades de los pueblos. La extensi\u00f3n de los ministerios, la formaci\u00f3n del laico de las propias comunidades campesinas, la lucha para que sean aceptados en su medio y por sus propias comunidades naturales, y el dotarlos para una mayor proyecci\u00f3n social e \u00ed\u00adnterrelaci\u00f3n, son todas ellas en su conjunto, necesidades bien sentidas.<\/p>\n<p>Debemos resaltar en esta \u00e1rea todo el movimiento (principalmente dado en Brasil), alrededor de los \u00absin tierra\u00bb, movimiento claramente prof\u00e9tico y liberador desde el Evangelio; movimiento que incide en la defensa de la dignidad de la persona, en el derecho a la tierra, y en la exigencia de leyes y de nuevas estructuras que posibiliten todo esto. Las comunidades formadas en esta \u00e1rea asumen el compromiso de la fe en su proyecci\u00f3n social concreta. La labor ministerial del laico es tambi\u00e9n aqu\u00ed\u00ad insustituible.<\/p>\n<p>Asimismo y en un aspecto m\u00e1s interno, los catequistas y los celebradores de la Palabra rurales, por su gran n\u00famero, su excelente trabajo y su entrega (a veces hasta llegar al martirio), han tenido y siguen teniendo en Am\u00e9rica Central un fuerte protagonismo y son pilares fundamentales en el desarrollo de la Iglesia.<\/p>\n<p>Por otra parte, la pastoral de la ciudad presenta tambi\u00e9n uno de los mayores retos. En este sector tenemos miles de personas concentradas y a\u00fan hacinadas, con pocos servicios, en condiciones inhumanas de vivienda y de habitabilidad del \u00e1rea, con largu\u00ed\u00adsimos desplazamientos hasta el lugar de trabajo. Un sector donde a la pobreza suma se unen tambi\u00e9n los vicios de la gran ciudad: la inseguridad social, la delincuencia, las drogas, la prostituci\u00f3n, el alcoholismo, el abandono familiar.<\/p>\n<p>All\u00ed\u00ad, en sus barrios marginales, la labor del ministerio de los laicos es insustituible. Son lugares donde la presencia de la Iglesia como estructura parroquial no llega mucho, ya que se erigen parroquias de decenas de miles de personas que adem\u00e1s no dejan de crecer. La apuesta de la Iglesia ha sido y es la de sectorizar la parroquia, aprovechando los sectores naturales, y formar en cada sector comunidades y l\u00ed\u00adderes de entre ellas, que sean capaces de estar presentes en la lucha por una mejora de vida, y por llevar adelante tanto los planes de desarrollo social como los servicios m\u00e1s al interior de la comunidad cristiana: culto, catequesis, atenci\u00f3n a enfermos, formaci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>Ya se sabe que en estos lugares es donde las CEBS tienen su mejor asiento; asimismo tambi\u00e9n otras Comunidades o Grupos B\u00ed\u00adblicos, la Catequesis Familiar, etc., que son ayuda permanente e insustituible en la evangelizaci\u00f3n y promoci\u00f3n de este sector.<\/p>\n<p>Otro de los aspectos que distinguen la Pastoral de la Iglesia L.A. es la pastoral alrededor de la acci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica de los laicos. A la denuncia de que la causa de los males de injusticia y pobreza que sufre mayoritariamente el pueblo de A.L. est\u00e1 fundamentalmente en las estructuras econ\u00f3micas, sociales y pol\u00ed\u00adticas injustas (Puebla 30), se sigue el imperativo claro y detallado de una necesaria opci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica para el laico, que Puebla reclama como su terreno propio (513-530). Esta opci\u00f3n se fundamenta en la fe y se forma en las comunidades que intervienen como sujetos de discernimiento y de acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es notorio el compromiso de la Iglesia L.A. en este aspecto de la transformaci\u00f3n social y de promoci\u00f3n humana desde el \u00e1ngulo de los pol\u00ed\u00adtico. Los campos de la afirmaci\u00f3n de dignidad humana, de la defensa y promoci\u00f3n de los derechos humanos; de la atenci\u00f3n, en muchas circunstancias y pa\u00ed\u00adses, a los derechos pol\u00ed\u00adticos; de una especial dedicaci\u00f3n a la pastoral carcelaria; de la atenci\u00f3n al asilo de los injustamente perseguidos, de la formaci\u00f3n de comisiones de solidaridad, de justicia y paz, de esclarecimiento de la verdad, son algunos de los \u00e1ngulos que destacan.<\/p>\n<p>La labor de la Iglesia en este sector se realiza por medio de comunidades o grupos especializados, algunos diocesanos, otros radicados en parroquias, incluso, otros, son algo m\u00e1s aut\u00f3nomos en cuanto a funcionamiento. Es fundamentalmente obra de los laicos que se han sentido apoyados y fortalecidos por la jerarqu\u00ed\u00ada y los sacerdotes. Aqu\u00ed\u00ad se desarrollan muchos y principales ministerios en torno: al amor, a la solidaridad, a la defensa de la justicia, a la defensa del d\u00e9bil, a la denuncia de injusticias y opresiones. Ministerios que, a veces est\u00e1n todav\u00ed\u00ada faltos de nominarlos como tales, pero que son manifestaci\u00f3n de una renovada cara de la Iglesia.<\/p>\n<p>En esta \u00e1rea de la promoci\u00f3n humana tambi\u00e9n los laicos est\u00e1n presentes en otros importantes sectores en los cuales se vierte la actividad pastoral de la Iglesia y que, adem\u00e1s, son fuente de nuevos y espec\u00ed\u00adficos servicios o ministerios: se dan alrededor de la pastoral familiar, de la pastoral con los marginados sociales (drogadictos, prostituci\u00f3n, delincuencia juvenil), de la pastoral de los ni\u00f1os de la calle, de la pastoral de la salud, de la pastoral de las migraciones, etc. \u00e1reas todas de reconocido esfuerzo en la pastoral de la Iglesia de Am\u00e9rica Latina. Esfuerzos y acciones que han introducido nuevos aspectos al intentar estar presentes en las situaciones de mayor conflicto.<\/p>\n<p>5. La cultura cristiana<br \/>\nCiertamente desde hace bastantes a\u00f1os la preocupaci\u00f3n central de la Iglesia Latinoamericana en relaci\u00f3n con la situaci\u00f3n del hombre latinoamericano se ce\u00f1\u00ed\u00ada muy fuertemente a su angustiosa situaci\u00f3n de pobreza e injusticia, es decir, del estado social y econ\u00f3mico de las grandes mayor\u00ed\u00adas; hoy, la Iglesia, sin perder ni un \u00e1pice de esta preocupaci\u00f3n, sin embargo a\u00f1ade a ella tambi\u00e9n la inquietud por la situaci\u00f3n de la cultura, reflejada tanto en las poblaciones ind\u00ed\u00adgenas, afroamericanas, como en las nuevas formas culturales emergentes.<\/p>\n<p>Asiste con intranquilidad a un proceso en el que se atropellan las culturas m\u00e1s indefensas, y a la vez se imponen con medios compulsivos, y a veces de forma subliminal, otras formas culturales de las que participan sectores o ambientes a lo largo y ancho del planeta. Los medios de comunicaci\u00f3n y la econom\u00ed\u00ada hacen que: la t\u00e9cnica, la m\u00fasica, el vestido, el deporte, la comida, los objetos personales, la vivienda, los gustos y preferencias -sobre todo de los j\u00f3venes-, parecen ser id\u00e9nticos en todos los lugares, puesto que son impulsados, en sus preferencias, a prescindir (y a veces valorar menos) lo suyo propio, en beneficio de lo que creen que les hace semejantes a los j\u00f3venes de los pa\u00ed\u00adses m\u00e1s desarrollados o ricos, y por lo tanto les hace \u00abparticipar de ese mundo\u00bb, \u00absentirse gente\u00bb, \u00absentirse alguien\u00bb.<\/p>\n<p>No se trata s\u00f3lo de la presi\u00f3n con que se introduce tanto la tendencia hacia el consumo como los mismos objetos de consumo, sino que se trata tambi\u00e9n de la transformaci\u00f3n de los valores y aun tradiciones que ello conlleva; se van introduciendo nuevas formas de vida que producen cambios r\u00e1pidos y profundos en la valoraci\u00f3n de la vida, del amor, de la justicia, de la verdad, del sacrificio, de la fidelidad, del compromiso, de la libertad. Esto llega tambi\u00e9n a las instituciones: la familia, la escuela y la Iglesia, entre otras, sufren de estas transformaciones que vienen de fuera.<\/p>\n<p>La Iglesia en Latinoam\u00e9rica no permanece ante este hecho que irrumpe cada d\u00ed\u00ada con m\u00e1s fuerza, inactiva, sin ayudar a discernir, sino que intenta recabar de los diversos sectores o culturas, la fuerza y el dinamismo interior, tanto para abrirse a lo nuevo que es positivo, como para rechazar lo que es negativo preservando as\u00ed\u00ad valores culturales del pueblo.<\/p>\n<p>Su pastoral en relaci\u00f3n al sector de la comunicaci\u00f3n, al di\u00e1logo con la cultura moderna, la evangelizaci\u00f3n del sector educativo, la preocupaci\u00f3n por la juventud y la familia, la atenci\u00f3n a la marginalidad en las grandes ciudades, su inter\u00e9s por el sector universitario, son, entre otras, intereses concretos de la pastoral eclesial alrededor de su proyecci\u00f3n hacia una cultura de valores, una cultura cristiana.<\/p>\n<p>La simple enumeraci\u00f3n de estas pastorales espec\u00ed\u00adficas ya nos hablan con claridad de que entramos de lleno de nuevo en el mundo de los laicos, en los lugares y ambientes desde donde los laicos asumen con mayor fuerza y m\u00e1s propiamente su misi\u00f3n evangelizadora.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la din\u00e1mica m\u00e1s generalizada de la Iglesia L.A., los laicos realizan esta misi\u00f3n desde la vivencia en comunidades y movimientos especializados para los diversos ambientes. All\u00ed\u00ad crecen y se desarrollan sus diversos carismas, sus ministerios y sus funciones.<\/p>\n<p>La mayor\u00ed\u00ada de estos aspectos merecen un desarrollo. En este mismo Diccionario y bajo el t\u00ed\u00adtulo de \u00abInculturaci\u00f3n de la fe\u00bb hemos tratado el aspecto de la relaci\u00f3n con la cultura ind\u00ed\u00adgena, afro-americana y de los suburbios de las grandes ciudades. Asimismo, y bajo el t\u00ed\u00adtulo: \u00abPastoral de la familia\u00bb lo hicimos con los aspectos familiares. Ahora explicitaremos, muy brevemente, algunos aspectos interesantes de la pastoral eclesial en relaci\u00f3n s\u00f3lo a dos temas importantes: la juventud y la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>a) Pastoral juvenil<br \/>\nNos situamos de entrada afirmando que, una de las mayores riquezas y esperanzas de Latinoam\u00e9rica, es la juventud. Y tambi\u00e9n lo es de la Iglesia Latinoamericana, que tiene, como cualidad significativa, la presencia mayoritaria de los j\u00f3venes (sobre todo cuando se trata de los sectores populares).<\/p>\n<p>La juventud que es una gran esperanza, y lo es, por su n\u00famero (Am\u00e9rica Latina es un continente joven), por sus cualidades de participaci\u00f3n, por sus deseos de superaci\u00f3n, por su vitalidad, por su entrega colaboradora. Es tambi\u00e9n un reto y una preocupaci\u00f3n tanto por las dificultades que les toca vivir, como por los nuevos modos culturales y valores (o contra valores) que est\u00e1n asumiendo, y que les pueden desviar de la trascendencia de su misi\u00f3n; nos referimos a las presiones alrededor del consumo, de la b\u00fasqueda de bienestar, de vivir m\u00e1s a corto plazo, de no asumir compromisos duraderos, de la vida familiar, de la valoraci\u00f3n de la religi\u00f3n, de la valoraci\u00f3n de lo individual.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed\u00ad que la Iglesia cuide con especial atenci\u00f3n de este sector, especialmente vulnerable pero tambi\u00e9n abierto a grandes ideales y capaz de asumir en plenitud los valores cristianos. La Iglesia sabe que, en definitivo, el futuro de los pueblos de Latinoam\u00e9rica y tambi\u00e9n el futuro de ella misma pasa por los j\u00f3venes. Por eso, a nivel nacional, y dentro de la Conferencia Episcopal el \u00e1rea de juventud tiene una especial significaci\u00f3n y preferencia.<\/p>\n<p>La juventud no se ha ido de la Iglesia en Latinoam\u00e9rica, al menos de esa forma masiva que lo ha hecho en otros lugares. Es cierto que hay otro tipo de ver la fe, la religi\u00f3n, que se da tambi\u00e9n un mayor abandono de la pr\u00e1ctica eclesial; pero, cuando se dedica y se cuida a los j\u00f3venes, \u00e9stos responden con fuerza y su presencia y actuaci\u00f3n, vivifica la Iglesia.<\/p>\n<p>Sin embargo hay, en la Iglesia y en el mundo latino americano, una enorme preocupaci\u00f3n por los cambios sociales que les afectan, casi todos calcados de las nuevas formas culturales que se extienden compulsivamente por medio de los medios de comunicaci\u00f3n: los j\u00f3venes que se sit\u00faan dentro de ambientes de marginaci\u00f3n social, las pandillas callejeras, la delincuencia juvenil, la deserci\u00f3n escolar, el paro, la violencia, la drogadicci\u00f3n y a\u00fan la prostituci\u00f3n que aparece ya descaradamente en las calles y plazas de las grandes y a\u00fan peque\u00f1as ciudades, son aspectos que causan una gran inquietud pastoral.<\/p>\n<p>Si a esto se a\u00f1ade la pobreza suma de la mayor\u00ed\u00ada de j\u00f3venes, las dificultades familiares, las agresiones sexuales, la falta de oportunidad de trabajo, las dificultades para continuar estudios, la inmigraci\u00f3n permanente del campo a la ciudad para la que no est\u00e1n preparados; todo ello, presenta en su conjunto, uno de los aspectos m\u00e1s preocupantes en relaci\u00f3n a la adolescencia y juventud actual y a\u00fan de la venidera.<\/p>\n<p>La pastoral juvenil no desconoce estos aspectos, ni descuida a los j\u00f3venes sumidos en estos ambientes, hay muchas tareas que se realizan en medio de ellos. Unas son dirigidas a la prevenci\u00f3n, como diremos, y otras desarrolladas con los j\u00f3venes que ya est\u00e1n inmersos en algunas de estas situaciones mencionadas. Para la mayor\u00ed\u00ada de las acciones que se realizan, es importante la participaci\u00f3n de los mismos j\u00f3venes de las parroquias, de los colegios, que tienen en ello una de sus misiones pastorales.<\/p>\n<p>Sin embargo, la pastoral juvenil, aun, estando abierta, a estos j\u00f3venes que permanecen fuera, que ciertamente son mucho m\u00e1s numerosos, y aun con la inquietud permanente de c\u00f3mo atraerlos a una vida de valores, y tambi\u00e9n, c\u00f3mo presentarles una Iglesia abierta a sus preocupaciones y a sus necesidades, pone tambi\u00e9n una fuerza decisiva en llegar a presentar a todos los j\u00f3venes y adolescentes la posibilidad de afirmarse en la fe y en los valores cristianos.<\/p>\n<p>La pastoral juvenil tanto en las parroquias como en los Colegios ha tomado la forma de vida de las CEBS. Es decir se desarrolla en peque\u00f1as comunidades, con un coordinador y otros cargos o servicios, escogidos de entre los mismos j\u00f3venes y con la asesor\u00ed\u00ada de sacerdotes o religiosas. Desarrolla en sus reuniones y vivencias no s\u00f3lo la celebraci\u00f3n de la fe y el estudio de la problem\u00e1tica m\u00e1s interesante para los j\u00f3venes, sino tambi\u00e9n la realidad nacional, la situaci\u00f3n de opresi\u00f3n y pobreza y se dirige a una opci\u00f3n por el pobre, encuadrada en la pastoral de la Iglesia y sobre todo en el m\u00e1s completo conocimiento de la persona de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Se concede mucha importancia a la vida de experiencia personal, la Biblia pasa a ser uno de los libros que iluminan el camino y el contacto con Jes\u00fas a trav\u00e9s de momentos fuertes: Retiros, caminatas, experiencias de desiertos, ayudas en la forma de orar, etc., se va logrando una maduraci\u00f3n generalmente lenta y con altibajos, pero firme en definitiva.<\/p>\n<p>La afectividad, los problemas juveniles: droga, alcoholismo, marginaci\u00f3n, sexualidad; las relaciones con los padres, la responsabilidad en los estudios o trabajos, el ideal de vida, la amistad, el servicio, los valores, son temas que siempre se van desarrollando a lo largo del proceso formativo. La relaci\u00f3n y reuniones con los padres son tambi\u00e9n un buen complemento de este sector pastoral.<\/p>\n<p>La pedagog\u00ed\u00ada de este sector est\u00e1 claramente orientada por la realidad del mismo: el canto, la m\u00fasica instrumental, el teatro, el intercambio de opiniones, las din\u00e1micas, las ayudas de todo tipo para que sea realidad la participaci\u00f3n de todos, etc., motivan de forma especial a los j\u00f3venes y les hace m\u00e1s f\u00e1cil su integraci\u00f3n.<\/p>\n<p>El compromiso es tambi\u00e9n una parte central. La formaci\u00f3n de los j\u00f3venes no es te\u00f3rica. El joven reclama acci\u00f3n, compromiso, hacer algo. A veces con peque\u00f1as cosas pero que representan toda una proyecci\u00f3n y una clara orientaci\u00f3n de la vida hacia la acci\u00f3n. Reflexi\u00f3n y pr\u00e1ctica deben ir de la mano. El compromiso se dirige principalmente a una mayor inserci\u00f3n en la problem\u00e1tica juvenil con propuestas de formaci\u00f3n, pr\u00e1cticas de tiempo libre, educaci\u00f3n en valores, y revisi\u00f3n de temas interesantes; autoestima, valores, sexualidad, la problem\u00e1tica de la pareja temprana, del aborto juvenil, drogas, etc.<\/p>\n<p>En muchos lugares esta aportaci\u00f3n y atenci\u00f3n de la Iglesia (a trav\u00e9s de las Parroquias, sectores, colegios, etc.) a los j\u00f3venes y a los adolescentes, es a veces una de las principales, porque no abundan otras Instituciones que se preocupen de los j\u00f3venes en este sentido de presentarles alternativas de valores y de formaci\u00f3n cr\u00ed\u00adtica de su personalidad.<\/p>\n<p>La pastoral juvenil tiene en la mayor\u00ed\u00ada de los pa\u00ed\u00adses un firme aliado en la Pastoral de Confirmaci\u00f3n, que le nutre de participantes. El sacramento de la Confirmaci\u00f3n se celebra generalmente (en las ciudades o en las poblaciones donde hay posibilidad) entre los 15 y 16 a\u00f1os, es decir en plena adolescencia, cuando la persona busca asumir con m\u00e1s fuerza y libremente su vida y su destino. (La celebraci\u00f3n de los 15 a\u00f1os, sobre todo en la mujer, tiene en A.L. una especial significaci\u00f3n de nacimiento o entrada a otro modo de vida).<\/p>\n<p>La preparaci\u00f3n de la Confirmaci\u00f3n es intensa y generalmente bien cuidada, intenta que el\/la adolescente tengan una nueva experiencia en cuatro puntos: en relaci\u00f3n a su misma persona, en relaci\u00f3n a la problem\u00e1tica juvenil de la que son part\u00ed\u00adcipes, una visi\u00f3n integral de los problemas sociales de la naci\u00f3n, y la presentaci\u00f3n de los sacramentos, de la Iglesia y de la persona de Jes\u00fas, como el Amigo a quien merece la pena seguir.<\/p>\n<p>Este proceso es llevado por monitores y gu\u00ed\u00adas, la mayor\u00ed\u00ada de los cuales son tambi\u00e9n j\u00f3venes, que por lo tanto est\u00e1n m\u00e1s cercanos a ellos, y que han asumido esa forma de ministerio desde un compromiso con la pastoral juvenil. J\u00f3venes que ellos mismos tuvieron hacen algunos a\u00f1os ese mismo proceso.<\/p>\n<p>El objetivo de la preparaci\u00f3n a la Confirmaci\u00f3n es doble:<\/p>\n<p>Intentar que se reciba un sacramento con las garant\u00ed\u00adas de una buena preparaci\u00f3n y por lo tanto con el deseo -no social-sino religioso de fortalecer su fe, y que quede en el adolescente como una experiencia de vida que sin duda le motivar\u00e1 en lo sucesivo. Incluso con una adecuada preparaci\u00f3n con sus padres.<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n, y m\u00e1s importante, lograr que un n\u00famero significativo de estos adolescentes, al comprender y experimentar una mejor forma de vida, y haber participado u observado la forma de vida y compromiso de las comunidades juveniles que existen ya, terminan tambi\u00e9n asumiendo el compromiso de vivir su fe en comunidad. Ya no entienden la fe si no es a trav\u00e9s de la vivencia comunitaria, donde se expresa y se refuerza la fe de cada uno.<\/p>\n<p>La preparaci\u00f3n de la Confirmaci\u00f3n es, pues, vivero privilegiado de los integrantes de la pastoral juvenil que, necesita una diversidad de servicios o ministerios que abarcan todo lo relacionado en el mundo juvenil: coordinaci\u00f3n, asesor\u00ed\u00ada, canto, din\u00e1micas, orientaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica, preparaci\u00f3n psicol\u00f3gica, celebraci\u00f3n de la fe, orientaci\u00f3n familiar, son algunas de las tareas que han de realizarse como parte de los ministerios laicales.<\/p>\n<p>b) La pastoral educativa<br \/>\nEn la educaci\u00f3n sabemos que la persona tiene en sus manos una de las mejores llaves para salir tanto de su marginaci\u00f3n y situaci\u00f3n de pobreza, como a la vez de ser menos vulnerable a la agresiva presi\u00f3n de la sociedad de consumo, cuya principal meta ofrecida es la de un enga\u00f1oso bienestar material individual.<\/p>\n<p>La Iglesia tiene, por ello, una especial dedicaci\u00f3n a la pastoral educativa, especialmente en lo que respecta no s\u00f3lo en relaci\u00f3n a la capacitaci\u00f3n educativa y profesional, sino m\u00e1s directamente, a asegurar formaci\u00f3n m\u00e1s integral, donde los valores personales, sociales y a\u00fan religiosos tengan un punto central en la persona.<\/p>\n<p>Alrededor de este proyecto formativo, sobre todo en las clases populares, han surgido varias alternativas: colegios situados en zonas marginales; comunidades de maestros inmersos en estas tareas; grupos juveniles con un compromiso real y un cambio de actitudes; e Instituciones que garantizan constantes apoyos en la formaci\u00f3n de valores, de la democracia, de la paz, de los derechos humanos, o que orientan en la problem\u00e1tica juvenil m\u00e1s de frontera: las drogas, la prostituci\u00f3n, la delincuencia juvenil, etc.<\/p>\n<p>Destacamos en primer lugar la excelente obra de los Centros Educativos \u00abFe y Alegr\u00ed\u00ada\u00bb promovidos por los PP. Jesuitas, sobre todo a lo largo de la Am\u00e9rica Latina situada en la costa del Pac\u00ed\u00adfico: Venezuela, Colombia, Ecuador, Per\u00fa, Chile, y tambi\u00e9n en otros lugares de Am\u00e9rica Central.<\/p>\n<p>Colegios que est\u00e1n situados en las zonas m\u00e1s marginales, que han sido construidos, paso a paso, ciertamente con ayudas solidarias, pero tambi\u00e9n con la colaboraci\u00f3n de los padres de familia, dotados de una buena infraestructura, con proyecci\u00f3n a la formaci\u00f3n profesional. Pero sobre todo centros educativos donde la formaci\u00f3n en valores, la atenci\u00f3n a los casos especiales, la formaci\u00f3n religiosa, la formaci\u00f3n familiar y la preocupaci\u00f3n por el sector donde est\u00e1 ubicado son realmente privilegiados.<\/p>\n<p>Son colegios generalmente dirigidos por una comunidad religiosa, donde los maestros (seglares) han sido escogidos y participan de la mentalidad de la formaci\u00f3n integral de los alumnos, y reciben permanentemente capacitaci\u00f3n y actualizaci\u00f3n en su tarea. Y donde tambi\u00e9n los padres de familia a trav\u00e9s de la asociaci\u00f3n y de los comit\u00e9s de aula tienen una responsabilidad notoria. La aportaci\u00f3n econ\u00f3mica del Estado que paga el sueldo de los profesores posibilita que los colegios sean gratuitos, (al mismo nivel que los estatales), pero son mucho m\u00e1s reconocidos y apreciados por la educaci\u00f3n que se imparte y por la infraestructura y servicios, que no s\u00f3lo son cuidados sino mejorados permanentemente.<\/p>\n<p>Alrededor de esta Instituci\u00f3n, la comunidad educativa, la comunidad de padres de familia y los distintos grupos de alumnos realizan ministerios y servicios en orden a la mejora social o a la educaci\u00f3n de la fe.<\/p>\n<p>Otra excelente labor educativa la realiza el movimiento eclesial de \u00abEquipos Docentes\u00bb que, aunque de origen europeo, se ha inculturizado de forma muy positiva en numerosos pa\u00ed\u00adses de Am\u00e9rica Latina. Se integran en comunidades con responsables propios y est\u00e1n organizados a nivel regional, nacional y continental, participando tambi\u00e9n de la organizaci\u00f3n Internacional.<\/p>\n<p>Los \u00abEquipos Docentes\u00bb destacan no s\u00f3lo por la revisi\u00f3n de su labor educativa, sino por su proyecci\u00f3n hacia la situaci\u00f3n sociopol\u00ed\u00adtica de la naci\u00f3n. Tienen una clara perspectiva de hacer pr\u00e1ctica su fe en la proyecci\u00f3n de la organizaci\u00f3n sindical, barrial, educativa, y aun en la participaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica nacional. Ofrecen a los educadores laicos una buena plataforma para el servicio desde la fe.<\/p>\n<p>En sus reuniones se discuten aspectos educativos, situaci\u00f3n socio pol\u00ed\u00adtica, estudio y pr\u00e1ctica del seguimiento de Jes\u00fas, y proyectan tambi\u00e9n acciones hacia el resto del cuerpo magisterial en orden a mejorar conocimientos y actitudes.<\/p>\n<p>Finalmente debemos resaltar tambi\u00e9n la labor de los profesores de educaci\u00f3n religiosa en toda clase de colegios, incluso en los estatales, puesto que esta asignatura en muchos pa\u00ed\u00adses se mantiene como obligatoria y en las mismas condiciones de evaluaci\u00f3n que las dem\u00e1s. La receptividad de los alumnos a esta materia es aceptable y a veces alta, porque se tocan aspectos interesantes y vivenciales para los j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Generalmente en el \u00abdictado\u00bb de las \u00abclases\u00bb, sin prescindir de los aspectos doctrinales, se da, sin embargo, un claro matiz hacia el tratamiento de la problem\u00e1tica juvenil. El uso de la Biblia hace tambi\u00e9n que los alumnos vayan asumiendo las pr\u00e1cticas de las comunidades eclesiales. Los profesores en su gran mayor\u00ed\u00ada son laicos que participan de la vida activa de las parroquias o de otras comunidades de base. De esta forma colegio y parroquia est\u00e1n tambi\u00e9n unidos en la misma perspectiva.<\/p>\n<p>Los profesores de educaci\u00f3n religiosa, dentro del mismo centro educativo, asumen tambi\u00e9n ministerios de: celebraci\u00f3n de la Palabra, de coordinaci\u00f3n de actividades formativas, de reuni\u00f3n con padres de familia, de asesor\u00ed\u00ada, de acompa\u00f1amiento en casos especiales. Sin duda una excelente presencia eclesial en la proyecci\u00f3n educativa.<\/p>\n<p>Es m\u00e1s, en zonas rurales, donde la presencia del sacerdote no es permanente (y a\u00fan muy distanciada, una o dos veces al a\u00f1o), la figura del profesor de educaci\u00f3n religiosa adquiere una especial relevancia ya que participa con autoridad de los actos religiosos de la comunidad y a veces incluso los promueve y dirige.<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n<br \/>\nLa Iglesia L.A. presenta ya una realidad rica y compleja en cuanto a la creatividad en los ministerios laicales y la vivencia comunitaria de la fe. Esta realidad es bien reconocida. Quiz\u00e1 la misma falta de sacerdotes para atender tantas necesidades pastorales hayan sido una de las causas de revalorizar la acci\u00f3n del seglar y promover su participaci\u00f3n en las m\u00e1s variadas formas.<\/p>\n<p>Sin embargo, no tendr\u00ed\u00ada que ser as\u00ed\u00ad, puesto que el seglar, por su mismo bautismo, tiene responsabilidad y capacidad de ministerios en la Iglesia, y la vida pr\u00e1ctica demuestra lo valioso e incluso indispensable que resulta su aportaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por otra parte es indudable que las comunidades y los movimientos han posibilitado tanto una mejor formaci\u00f3n como una m\u00e1s decidida pr\u00e1ctica del seglar. Es en ellas donde el laico se ha capacitado y se ha fortalecido para asumir con alegr\u00ed\u00ada y esperanza su tarea eclesial.<\/p>\n<p>El camino sigue abierto, no est\u00e1 sino empezado. El laico sigue reclamando un puesto m\u00e1s central en la Iglesia y se muestra m\u00e1s id\u00f3neo para penetrar las diversas instancias sociales, ciertamente es su campo. Quiz\u00e1 la Iglesia dependa ahora m\u00e1s que antes de saber confiar en su vocaci\u00f3n, su carisma y su ministerio.<\/p>\n<p>BIBL. &#8211; ADRIANO, JosE, \u00abTeolog\u00ed\u00ada dos minist\u00e9rios e a formacao de agentes\u00bb en \u00abRevista de Cultura\u00bb n\u00fam. 24, sepbre. 1998. p\u00e1gs. 91-122; Pontificia Facultad de Teolog\u00ed\u00ada de N.S. de la Assunl\u00e1o. S\u00e1o Paulo. Brasil. CELAM: \u00abDocumentos de las Asambleas Generales de Puebla y Santo Domingo\u00bb. Conferencias Generales del Espicopado Latino Americano. CELAM. Bogot\u00e1. 1992; ESPEJA, JEs\u00fas, \u00abMinisterios\u00bb en \u00abConceptos fundamentales del cristianismo\u00bb. P\u00e1gs. 795-810. Editorial Trotta 1993. Madrid; GALLEGO, ANDRES, \u00abj\u00f3venes y Dios\u00bb. En \u00abP\u00e1ginas\u00bb n\u00fam. 161, febrero del 2000, p\u00e1gs. 35-42. Centro de Estudios y Publicaciones. Lima. Peru; PARRA, ALBERTO, \u00abMinisterios laicales\u00bb. En \u00abMysterium liberationis\u00bb T. II, p\u00e1gs., 319-343. 2\u00c2\u00b0 Edic. Editorial Trotta. 1994. Madrid; RICHARD, PABLO, \u00abLos nuevos movimientos eclesiales en A.L.\u00bb en \u00abMisiones Extranjeras\u00bb. N\u00fam. 172, agosto 1999, p\u00e1gs. 290-297. IEME. Madrid; ROMERO, CATALINA, \u00abCambio en los valores religiosos en el Per\u00fa\u00bb, en \u00abP\u00e1ginas\u00bb, n\u00fam 161, febrero del 2000, p\u00e1gs. 25.-34. Centro de Estudios y Publicaciones. Lima. Per\u00fa; VILLACE, JEs\u00fas, \u00abLos Ministerios en Santo Domingo\u00bb. En \u00abMisiones Extranjeras\u00bb n\u00fam 141, Junio de 1994. P\u00e1gs. 240-255. IEME. Madrid.<\/p>\n<p>Daniel Camarero<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: 1. Los documentos eclesiales. &#8211; 2. La perspectiva de una Iglesia ministerial. -3 La revitalizaci\u00f3n al interior de la comunidad eclesial. &#8211; 4. La promoci\u00f3n humana. &#8211; 5. La cultura cristiana: a) Pastoral juvenil; b) La pastoral educativa. &#8211; Conclusi\u00f3n. Ministerios y Comunidades en A.L. (entendemos ministerios laicales) son dos temas fundamentalmente unidos. Es &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ministerios-y-comunidades-en-america-latina\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMINISTERIOS Y COMUNIDADES EN AMERICA LATINA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-16016","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16016","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16016"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16016\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16016"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16016"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16016"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}