{"id":16023,"date":"2016-02-05T10:23:26","date_gmt":"2016-02-05T15:23:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mujer-y-pastoral-en-america-latina\/"},"modified":"2016-02-05T10:23:26","modified_gmt":"2016-02-05T15:23:26","slug":"mujer-y-pastoral-en-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mujer-y-pastoral-en-america-latina\/","title":{"rendered":"MUJER Y PASTORAL EN AMERICA LATINA"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: Introducci\u00f3n &#8211; 1. La discriminaci\u00f3n de g\u00e9nero. &#8211; 2. El desarrollo de la conciencia y movimiento feminista. &#8211; 3. La problem\u00e1tica de la mujer. &#8211; 4. Perspectiva pastoral en L.A.: a) La visi\u00f3n sociol\u00f3gica del problema; b) La conciencia y los movimientos feministas; c) La teolog\u00ed\u00ada feminista; d) La praxis eclesial: Las organizaciones sociales. La catequesis familiar. Las comunidades eclesiales de base. Los grupos de lectura b\u00ed\u00adblica. La mujer en los servicios ministeriales.<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<br \/>\nEn los albores del siglo XXI, y despu\u00e9s de m\u00e1s de 52 a\u00f1os de vigencia de la Declaraci\u00f3n de los Derechos Humanos, donde se reconoce la igualdad de todos los hombres y la negaci\u00f3n de toda discriminaci\u00f3n, todav\u00ed\u00ada su cumplimiento est\u00e1 en el terreno de la utop\u00ed\u00ada. Hoy, esa Ley, firmada y asumida por la mayor\u00ed\u00ada de los pa\u00ed\u00adses, permanece, en muchas ocasiones, m\u00e1s en el papel y en la manifestaci\u00f3n de intenciones, que en la realidad<br \/>\nEstamos ciertamente en un mundo donde la discriminaci\u00f3n es un factor com\u00fan. Por desgracia todav\u00ed\u00ada discriminamos por raza, color, sexo, religi\u00f3n, econom\u00ed\u00ada, enfermedad, entre otras cosas. Aunque, ciertamente, tambi\u00e9n debemos reconocer con alegr\u00ed\u00ada, que crece permanentemente la conciencia de superar esta negra problem\u00e1tica y, lo que es m\u00e1s positivo, se realiza tambi\u00e9n esta transformaci\u00f3n en las mismas personas que son objeto de discriminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El tema que nos ocupa nos va a ayudar a entrar, aunque sea de forma sint\u00e9tica, en uno de los m\u00e1s graves problemas: la discriminaci\u00f3n de la mujer. Discriminaci\u00f3n que se da en todo el mundo, pero en especial en los pa\u00ed\u00adses de ese mundo que denominamos \u00abSUR\u00bb al que pertenece Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>Conocemos bien, por otra parte las mujeres que han logrado surgir, con esfuerzo y tenacidad, desde este mundo popular y destacar a pesar de este ambiente discriminatorio. Son ciertamente ejemplos admirables y ellas mismas las primeras defensoras de la dignidad y los derechos de toda mujer, luchadoras incansables contra cualquier tipo de discriminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Nos ocuparemos tambi\u00e9n de la preocupaci\u00f3n de la Iglesia alrededor de este aspecto de discriminaci\u00f3n de la mujer. De esa Iglesia Latinoamericana que se ha distinguido por su pr\u00e1ctica de evangelizaci\u00f3n liberadora y que encuentra en esta situaci\u00f3n no s\u00f3lo un reto y compromiso, sino tambi\u00e9n el desaf\u00ed\u00ado y la oportunidad de reconocer desde el interior de su pastoral, una participaci\u00f3n activa y principal de la mujer.<\/p>\n<p>Esta visi\u00f3n desde la pr\u00e1ctica pastoral nos lleva a visualizar aspectos importantes en los que destaca la participaci\u00f3n de la mujer como centro de la acci\u00f3n pastoral de la Iglesia en muchos aspectos. Mujer y evangelizaci\u00f3n tienen una amplia y necesaria relaci\u00f3n en la Iglesia de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>1. La discriminaci\u00f3n de g\u00e9nero<br \/>\nPartimos del supuesto, que presentamos como una verdad aceptada, de que, en ninguna sociedad las mujeres tienen las mismas oportunidades que los hombres. Esto es precisamente lo que se llama: discriminaci\u00f3n de g\u00e9nero; que significa, en resumidas cuentas, que del hecho de haber nacido hombre o mujer se derivan en nuestras sociedades una serie de condicionamientos, los cuales conllevan a que se cuente con m\u00e1s o menos oportunidades, que se abran o se cierren puertas, o a que, como recientemente sale demasiado a la luz, la mujer sea la v\u00ed\u00adctima principal en la denominada \u00abviolencia dom\u00e9stica\u00bb. Todo esto sucede simplemente por ser mujer.<\/p>\n<p>Decimos que ocurre en todos los pa\u00ed\u00adses, aunque con matizaciones y una gravedad mucho m\u00e1s fuerte en los pa\u00ed\u00adses del \u00abSur\u00bb. No es lo mismo, ciertamente, ser una mujer blanca, de clase alta y de estudios superiores, -blanca, rica, cultivada-, que ser una mujer de raza negra, perteneciente a una clase humilde y analfabeta o con pocos estudios, -negra, pobre, analfabeta.<\/p>\n<p>Pero nuestra perspectiva ya da esto por supuesto e injustamente admitido, nuestro razonamiento va m\u00e1s lejos: decimos, tampoco es igual en femenino: blanca, rica, cultivada; que en masculino blanco, rico, y cultivado. Es decir, a\u00fan en las mismas circunstancias, no es lo mismo ser hombre o mujer. A esto nos referimos cuando decimos, discriminaci\u00f3n de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>Es cierto que la discriminaci\u00f3n de g\u00e9nero se agrava cuando se a\u00f1aden otros factores, como es el caso del color y m\u00e1s todav\u00ed\u00ada el de la cultura o el de la pobreza, que hacen de esta situaci\u00f3n algo mucho m\u00e1s tr\u00e1gico, ya que de alguna forma hay todav\u00ed\u00ada sociedades en la cuales el ser mujer llega a ser un factor de esclavitud, (si por esclavitud entendemos no contar con poder de decisi\u00f3n sobre su propia vida) \u00abser tratada como una propiedad de una u otra manera\u00bb.<\/p>\n<p>En el informe del PNUD de 1998 denuncia la especial situaci\u00f3n de la mujer en la pobreza generalizada que se da en el mundo, y llega a decir que: \u00abla pobreza tiene rostro de mujer, puesto que de los 1.300 millones de personas que viven en el mundo en medio de un modo de absoluta pobreza, el 70% son mujeres\u00bb.<\/p>\n<p>Y Amnist\u00ed\u00ada Internacional, insistiendo en la discriminaci\u00f3n de g\u00e9nero recuerda que: \u00abla discriminaci\u00f3n de g\u00e9nero es una enfermedad mortal. Las mujeres y las ni\u00f1as que mueren cada d\u00ed\u00ada como consecuencia de las diversas formas de discriminaci\u00f3n y violencia en raz\u00f3n de su sexo son m\u00e1s que los que mueren por cualquier tipo de abuso contra los derechos humanos\u00bb.<\/p>\n<p>Esta especial vulnerabilidad de la mujer se apoya tristemente en pilares ancestrales, de componente legal, cultural, social, pol\u00ed\u00adtico y a\u00fan religioso. Quiz\u00e1 por eso, a veces y en ciertas culturas o pa\u00ed\u00adses, no choque tanto las vejaciones y las violencias a que son sometidas mujeres y ni\u00f1as, desde la cuna hasta la tumba, simplemente por ser mujeres.<\/p>\n<p>Ciertamente hay todav\u00ed\u00ada en el mundo, claras deficiencias en aspectos legales que reducen a la mujer a condiciones de inferioridad en relaci\u00f3n al hombre, y establecen fuertes discriminaciones en relaci\u00f3n a la consideraci\u00f3n de ciudadanas de pleno derecho, restringen su capacidad de decisi\u00f3n pol\u00ed\u00adtica, en el aspecto laboral no gozan de los mismos salarios y se les reduce muchas veces a sus labores dom\u00e9sticas, tienen mayores dificultades para la educaci\u00f3n, en la que se prefiere primero educar a los varones, y son sometidas a una mayor esclavitud sexual.<\/p>\n<p>De ah\u00ed\u00ad que en el informe del PNUD se diga taxativamente: \u00abEl reconocimiento de la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer y la decisi\u00f3n de combatir la discriminaci\u00f3n basada en el sexo, son adelantos de importancia equiparable a la abolici\u00f3n de la esclavitud, la eliminaci\u00f3n del colonialismo y el establecimiento de la igualdad de derechos para minor\u00ed\u00adas raciales y \u00e9tnicas\u00bb.<\/p>\n<p>2. El desarrollo de la conciencia y movimiento feminista<br \/>\nLa mujer cada vez est\u00e1 tomando una mayor conciencia de su realidad y de sus derechos y en todo el mundo se destapan con mayor fuerza los abusos y vejaciones mayores que la mujer (por ser mujer) recibe en diversos lugares.<\/p>\n<p>Charlotte Buch, coordinadora de la campa\u00f1a mundial sobre los DD.HH. de las mujeres, en la Conferencia Mundial de Viena (1993), hablaba de la situaci\u00f3n de la mujer en forma dram\u00e1tica pero a la vez llena de fuerza interpeladora:<\/p>\n<p>\u00abImaginemos un conjunto de personas sometidas regularmente a agresiones f\u00ed\u00adsicas, violaciones, servidumbre sexual, encarcelamiento arbitrario, tortura, abusos verbales, mutilaciones, e incluso asesinato, todo ello por el simple hecho de haber nacido dentro de un grupo particular. Imaginemos adem\u00e1s que sus sufrimientos se vean redoblados por la humillaci\u00f3n y la discriminaci\u00f3n sistem\u00e1tica en el hogar y en el lugar de trabajo, en las aulas y en los tribunales de justicia, en el culto religioso y en el esparcimiento. Pocos negar\u00ed\u00adan que este grupo ha sido seleccionado para ser objeto de graves violaciones de los derechos humanos. Este grupo existe. Sus miembros representan a la mitad de la humanidad\u00bb.<\/p>\n<p>En los pa\u00ed\u00adses del Norte ya la situaci\u00f3n tiende a mejorar en algunos aspectos, aunque realmente hay todav\u00ed\u00ada mucha distancia entre la realidad y el derecho, y surgen a\u00fan dificultades para que esta igualdad pregonada sea efectiva en todos los campos. Cuando esto llegue realmente podremos beneficiarnos de una riqueza extraordinaria, de una participaci\u00f3n plena que s\u00f3lo debe depender de las cualidades o aptitudes de cada uno, s\u00ed\u00adn discriminaci\u00f3n de g\u00e9nero, y v\u00e1lida para todos los campos de la pol\u00ed\u00adtica, de la ciencia, de la t\u00e9cnica, de la administraci\u00f3n, de la cultura.<\/p>\n<p>Pero en los pa\u00ed\u00adses del Sur, sobre todo, ya hemos dicho, entre las clases m\u00e1s populares, la distancia todav\u00ed\u00ada es abismal, y la discriminaci\u00f3n de g\u00e9nero una violencia grave y cotidiana. Si esto es as\u00ed\u00ad, \u00bfpor qu\u00e9 habr\u00ed\u00ada de sorprendernos que se est\u00e9 desarrollando una creciente conciencia entre las mujeres, principalmente entre las mujeres de los pa\u00ed\u00adses del \u00abSUR\u00bb, en los que entra Am\u00e9rica Latina y tambi\u00e9n en aquellas otras mujeres que sienten la necesidad de ser solidarias principal aunque no \u00fanicamente entre las personas de su mismo sexo que padecen mayores injusticias?<br \/>\nCiertamente se ha iniciado un movimiento feminista que seguir\u00e1 creciendo y ayudar\u00e1 a que las cosas ya nunca puedan ser igual. Es lento como todo desarrollo de transformaci\u00f3n cultural y social e incluso tiene diversas perspectivas seg\u00fan el concepto de sociedad, los valores \u00e9ticos, la perspectiva cultural, etc. los valores religiosos, que hace que a veces las diferentes organizaciones en torno a este movimiento feminista tengan a la vez aspectos de encuentro entre ellas, pero tambi\u00e9n aspectos de profundos desencuentros, a veces de tal magnitud que parecen tener distintos signos y objetivos. Pero hay un aspecto importante, est\u00e1n ah\u00ed\u00ad y tienen un eje com\u00fan: la reivindicaci\u00f3n de los derechos la mujer.<\/p>\n<p>Si nos situamos en A.L. tambi\u00e9n este movimiento tiene su fuerza. En primer lugar se est\u00e1 desarrollando una creciente conciencia entre la mujer popular latino americana de su realidad de opresi\u00f3n. Se sienten oprimidas en cuanto desempleadas, trabajadoras, campesinas, ind\u00ed\u00adgenas, consumidoras (al igual, pero m\u00e1s fuerte, que muchos de sus padres, maridos, novios, hermanos), pero tambi\u00e9n se sienten oprimidas desafortunadamente como mujeres (incluso tambi\u00e9n a manos de sus propios padres, maridos, novios, hermanos, amigos).<\/p>\n<p>Esta conciencia de opresi\u00f3n ya no se queda en conciencia de resignaci\u00f3n impotente, de v\u00ed\u00adctima, sino que va acompa\u00f1ada de la convicci\u00f3n de que esa opresi\u00f3n discriminatoria es injusta y tiene que ser perecedera, y que ellas mismas, las propias mujeres, son las primeras que deben constituirse en sujetos de sus propias luchas para superar la injusta situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 todav\u00ed\u00ada algunos no lleguen a ver la verdadera dimensi\u00f3n que tiene que alcanzar esta nueva revoluci\u00f3n que ya ha comenzado en la historia. Sin embargo, esta rebeld\u00ed\u00ada y conciencia activa de la mujer en la lucha por la igualdad es de tal importancia y tiene una perspectiva tan transformadora que de ella, la eminente antrop\u00f3loga social Margareth Mead, hizo ya hace unos a\u00f1os una afirmaci\u00f3n realmente importante: \u00abEn la humanidad s\u00f3lo hay cuatro per\u00ed\u00adodos, despu\u00e9s de los cuales nada ha sido igual sobre la tierra: la evoluci\u00f3n, la era glaciar, la revoluci\u00f3n industrial y el movimiento feminista\u00bb.<\/p>\n<p>3. La problem\u00e1tica de la mujer<br \/>\nNos vamos a referir en este apartado a la problem\u00e1tica de la mujer en la forma de ser recibida y tratada tanto por Organizaciones de Mujeres a nivel internacional (ONG), como por Organismos Internacionales dependientes de instancias of\u00ed\u00adciales (fundamentalmente los dependientes de la ONU).<\/p>\n<p>Esta dura problem\u00e1tica que recae sobre la mujer v\u00ed\u00adctima de la discriminaci\u00f3n de g\u00e9nero, es percibida con acentos diversos en las dos clases de organismos, por una parte se percibe en perspectiva del g\u00e9nero, es decir, en lo que respecta a la \u00abmujer\u00bb, y por otra tambi\u00e9n en la perspectiva m\u00e1s amplia del desarrollo de la humanidad,<br \/>\nLas Conferencias mundiales est\u00e1n m\u00e1s vinculadas especificamente a la situaci\u00f3n de la mujer sobre todo considerada como v\u00ed\u00adctima de la discriminaci\u00f3n de g\u00e9nero (M\u00e9xico 75, Nairobi 85, Beijing 95 y New York 2000); y sin embargo las Conferencias dependientes del PNUD se refieren m\u00e1s al desarrollo, hablando de la situaci\u00f3n de la mujer dentro de la perspectiva de Poblaci\u00f3n y Desarrollo (PNUD), entre las que destacan la Conferencia del Cairo (1994) y la de Copenhague (1995).<\/p>\n<p>Refiri\u00e9ndonos a las Conferencias sobre la Mujer, en las cuales destacan organizaciones de mujeres de la mayor\u00ed\u00ada de los pa\u00ed\u00adses, y se desarrollan con participaci\u00f3n casi exclusiva de mujeres, se aprecia en general aspectos muy positivos tanto de denuncia de la situaci\u00f3n de la mujer como de exigir mejores condiciones y, sobre todo, adquirir compromisos revisables en todos los pa\u00ed\u00adses participantes.<\/p>\n<p>Por eso la reuni\u00f3n de New York tom\u00f3 el nombre de Beijng + 5 en el sentido que el compromiso fue revisar las 12 \u00e1reas de preocupaci\u00f3n establecidas en Beijing, para ir evaluando los logros. Aunque su evaluaci\u00f3n la sit\u00faa m\u00e1s en pocos logros (advirtiendo sin embargo que no hay tampoco retroceso), hay incidencias firmes en relaci\u00f3n a problemas significativos: la violencia dom\u00e9stica, el tr\u00e1fico de mujeres, la proclamaci\u00f3n de la igualdad en salud y educaci\u00f3n, y la eliminaci\u00f3n de la pobreza en la mujer, incluso con peque\u00f1os proyectos productivos. La dificultad mayor surgi\u00f3 en el aspecto de la salud reproductiva, campo de batalla de dif\u00ed\u00adcil soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por su parte las Conferencias sobre Poblaci\u00f3n y Desarrollo asumen otra perspectiva: ya que vinculan claramente sus objetivos de forma preferencial a la ni\u00f1ez, a la mujer y a los proyectos educativos y productivos, pero a la vez, vinculan la posibilidad del desarrollo en los pa\u00ed\u00adses del \u00abSur\u00bb al establecimiento de claras pol\u00ed\u00adticas de \u00absalud reproductiva\u00bb bajo cuyo t\u00ed\u00adtulo esconden toda la problem\u00e1tica que contiene m\u00e9todos impuestos de forma compulsiva y los objetivos claros de alcanzar unos logros en el control de la natalidad, vinculando no s\u00f3lo los gastos que generen los programas, sino otras ayudas econ\u00f3micas al establecimiento de esta pol\u00ed\u00adtica de poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En ella la mujer, por una parte se ve claramente beneficiada en el sentido de que es objeto prioritario de atenci\u00f3n, e incluso de que la salud en torno a la reproducci\u00f3n se cuida m\u00e1s y con ello se pueden evitar muertes y enfermedades graves tanto de la mujer como del ni\u00f1o; pero a la vez hay otros aspectos claramente discriminatorios, al incidir con fuerza inusitada en los m\u00e9todos anticonceptivos, la gran mayor\u00ed\u00ada reservados a la mujer, y algunos de ellos, insultantes y vejatorios, como la esterilizaci\u00f3n proyectada y realizada en algunos pa\u00ed\u00adses de forma arbitraria y en contra de la libertad y a\u00fan a veces del conocimiento de la mujer.<\/p>\n<p>A esto se a\u00f1ade la fuerte pol\u00e9mica levantada en torno al aborto, que se quer\u00ed\u00ada introducir de forma algo solapada, y que por el voto contrario tanto de algunos pa\u00ed\u00adses cat\u00f3licos y del Vaticano, como de los pa\u00ed\u00adses \u00e1rabes ha sido repetidas veces rechazado.<\/p>\n<p>Por lo tanto en todo el aspecto concerniente a la mujer se dan actitudes contradictorias, por un lado beneficiosas en sentido de ver que se desea atender su marginalidad, su injusta situaci\u00f3n, su sufrimiento social, cultural, econ\u00f3mico y a\u00fan religioso, as\u00ed\u00ad como la eficacia de la mejora de su situaci\u00f3n sobre todo pensando tambi\u00e9n en su efecto multiplicador sobre todo en la infancia (tesis de Unicef), raz\u00f3n por la cual se constituye con toda justicia en eje prioritario en los programas de desarrollo.<\/p>\n<p>Pero, por otra parte, al vincular fuertemente la mayor\u00ed\u00ada de estos programas al control de la natalidad, con especial injerencia en los sectores m\u00e1s populares de los pa\u00ed\u00adses menos desarrollados, y pretender realizarlos de forma arbitraria, sin contar con el derecho de las personas, abusando m\u00e1s de la mujer e imponiendo (a veces sin un discernimiento claro ni libertad) m\u00e9todos que van incluso contra sus mismos deseos personales y sentido moral, se convierten de esta forma, de nuevo, en sujetos de otra forma de esclavitud y de opresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Estas agresiones han sido tan fuertes en algunos pa\u00ed\u00adses que conocemos en A.L. que no s\u00f3lo han levantado firmes protestas del episcopado, sino que incluso han merecido investigaciones y denuncias de importantes medios de comunicaci\u00f3n y a\u00fan un rechazo p\u00fablico de organizaciones feministas radicales, que a\u00fan admitiendo en teor\u00ed\u00ada estos medios de control de la natalidad, han rechazado la pol\u00ed\u00adtica de utilizaci\u00f3n por ir contra la libertad de la mujer, e incluso con la existencia de donaci\u00f3n de alimentos a las personas que somet\u00ed\u00adan a estas pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p>4. Perspectiva pastoral en L.A.<\/p>\n<p>La Iglesia L.A. hace una clara opci\u00f3n pastoral por la mujer y una opci\u00f3n que determina la priorizaci\u00f3n de la situaci\u00f3n de la mujer de los sectores populares, es decir, la mujer que arrastra esa situaci\u00f3n especial de pobreza, de injusticia, de opresi\u00f3n y a\u00fan de esclavitud por ser v\u00ed\u00adctima de costumbres, de normas, y a\u00fan de, todav\u00ed\u00ada alguna ley discriminatoria.<\/p>\n<p>La opci\u00f3n por la mujer es, por lo tanto, una concreci\u00f3n de la opci\u00f3n por el pobre. La mujer es \u00abel pobre por antonomasia\u00bb, ser pobre y ser mujer es ser doblemente pobre en la situaci\u00f3n actual de la mujer popular de A.L. Incluso ya dijimos que, a nivel de los pa\u00ed\u00adses del Sur, se puede decir tambi\u00e9n que \u00abla pobreza tiene un especial rostro femenino\u00bb.<\/p>\n<p>Como opci\u00f3n por el pobre est\u00e1 inserta en lo m\u00e1s profundo de la esencia evang\u00e9lica y en ella radica tambi\u00e9n una de las principales opciones de la Iglesia Latinoamericana. Hay importantes documentos de los obispos, se han desarrollado muchos aspectos pastorales e, incluso, tiene ya una fuerte significaci\u00f3n los estudios, reflexiones y encuentros en torno a una teolog\u00ed\u00ada espec\u00ed\u00adfica de la mujer: la teolog\u00ed\u00ada feminista, que est\u00e1 ayudando a abrir horizontes y presentar interesantes aportes.<\/p>\n<p>La acci\u00f3n pastoral sobre la mujer en primer lugar se apoya en la visi\u00f3n sociol\u00f3gica de su problem\u00e1tica, los planteamientos de las ciencias humanas y las aportaciones de grupos feministas, especialmente los m\u00e1s afines en la coincidencia de valores y objetivos. Todo esto es un primer paso que se toma como mediaci\u00f3n para establecer con mayor claridad la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica y promover una eficaz acci\u00f3n pastoral.<\/p>\n<p>a) La visi\u00f3n sociol\u00f3gica del problema<br \/>\nLa mujer en cuanto mujer sufre unas especiales agresiones que procuraremos sintetizar en algunos puntos m\u00e1s esclarecedores:<\/p>\n<p>En primer lugar est\u00e1, en la ra\u00ed\u00adz de los problemas, la realidad de una menor valoraci\u00f3n de la mujer en relaci\u00f3n al var\u00f3n. Valoraci\u00f3n que se da a lo largo de su vida: desde el mismo nacimiento (todav\u00ed\u00ada en varios pa\u00ed\u00adses, se obliga a inscribir a los varones antes de los cinco d\u00ed\u00adas de su nacimiento, mientras para las mujeres hay un tiempo mucho mayor), hasta el final de sus d\u00ed\u00adas: abusos sexuales, objeto de mercanc\u00ed\u00ada, mayor dificultad para el estudio y el trabajo, problemas para el liderazgo pol\u00ed\u00adtico u econ\u00f3mico&#8230;<\/p>\n<p>Un segundo problema lo situamos en torno al machismo legal y cultural del que est\u00e1 formada la sociedad. El var\u00f3n es el que tiene la primac\u00ed\u00ada en todo, la mujer sigue siendo secundaria. A\u00fan en el matrimonio: la mujer es la que debe seguir al var\u00f3n y establecerse en su domicilio, y a\u00fan debe tener permiso de \u00e9l para poder ejecutar a veces las m\u00e1s m\u00ed\u00adnimas cosas. Su mundo se reduce a su hogar.<\/p>\n<p>En l\u00e1 d\u00e9cada de los 80, realizamos en una zona rural del valle de Huaura en Per\u00fa, varios encuentros con mujeres de centros de madres; los realizamos en una casa de campo en r\u00e9gimen de internado. Muchas de estas mujeres era la primera vez que dorm\u00ed\u00adan fuera de casa, y llevaban algunas 20 y 30 a\u00f1os de matrimonio, y una de sus mayores felicidades fue el comer durante tres d\u00ed\u00adas sin tener ni que comprar, ni que hacer la comida.<\/p>\n<p>La mujer sigue convertida en esclava de la casa, y no s\u00f3lo por el trabajo que le absorbe dentro de ella, sino por las normas culturales que la sujetan: no puede o no debe salir de ella \u00absin pedir permiso\u00bb; y adem\u00e1s en las zonas urbano marginales, por las circunstancias de la situaci\u00f3n de sus viviendas alejadas, cuando sale, lo hace con peligro o inseguridad. Todav\u00ed\u00ada \u00abuna mujer no puede andar libre y tranquilamente sola por la calle\u00bb.<\/p>\n<p>Un tercer marco de problem\u00e1tica es el relacionado a las pol\u00ed\u00adticas estatales de control de la natalidad. La mujer se constituye no en beneficiaria, sino en v\u00ed\u00adctima de esta pol\u00ed\u00adtica. Lo primero que la problem\u00e1tica se trata sin el menor respeto a las decisiones personales y adem\u00e1s en la pr\u00e1ctica toda la politica restrictiva va alrededor de m\u00e9todos para la mujer (actualmente la esterilizaci\u00f3n es uno de los m\u00e1s graves problemas. El estado no busca el bienestar de la mujer, simplemente busca, por las obligaciones contra\u00ed\u00addas con Organismos Internacionales, el que disminuya la natalidad, por ello ejerce acciones (principalmente coercitivas) hacia la \u00abmujer reproductora\u00bb (recordamos las denuncias que se hicieron contra la vacunaci\u00f3n obligatoria, de la poblaci\u00f3n femenina del Per\u00fa en edad f\u00e9rtil, por sospechas fundadas de elementos esterilizantes temporales).<\/p>\n<p>Finalmente hay otro aspecto central y m\u00e1s amplio, es el relacionado con la mujer y su verdadero rol social, que apenas es reconocido, pero que sin embargo es trascendental, se refiere a la importancia de la mujer en la construcci\u00f3n del tejido social: con sus organizaciones populares, con sus aportaciones de peque\u00f1os trabajos productivos, con el cuidado de la educaci\u00f3n de sus hijos, est\u00e1 haciendo posible que puedan superarse situaciones de emergencia, y tienen un protagonismo en la esperanza de mejora, que muchas veces se desconoce.<\/p>\n<p>Por ello el mayor de los errores e injusticias no es s\u00f3lo desconocer el valor de estas acciones sino posibilitar, de una vez por todas, que la mujer pueda ir accediendo, en igualdad de condiciones y capacidad, a los espacios econ\u00f3micos, sociales y pol\u00ed\u00adticos donde el pa\u00ed\u00ads se juega su destino.<\/p>\n<p>b) La conciencia y los movimientos feministas<br \/>\nEntre los movimientos feministas en el mundo hay algunos, los denominados liberales, que se dan m\u00e1s bien en tos pa\u00ed\u00adses ricos, donde la mujer no sufre las condiciones de pobreza. Estos movimientos sostienen en general que la liberaci\u00f3n de la mujer consiste en alcanzar una libertad en escoger sus vidas para poder competir libremente con el hombre, tanto en aspectos profesionales como pol\u00ed\u00adticamente.<\/p>\n<p>Sin embargo en Am\u00e9rica Latina los movimientos feministas se centran casi totalmente en las \u00ed\u00adnfimas condiciones de pobreza que padece la mujer en la sociedad, pero tambi\u00e9n toma aspectos de las relaciones patriarcales, de la divisi\u00f3n sexual del trabajo, se interesa asimismo por la cuesti\u00f3n sexual y reproductiva, y, en su conjunto, busca una necesaria transformaci\u00f3n social para que sea posible el reconocimiento efectivo y pr\u00e1ctico de sus derechos y la superaci\u00f3n de las diferencias de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>Reconociendo que la diferencia de sexo, es algo natural determinado por la biolog\u00ed\u00ada que da fundamentalmente unos condicionamientos f\u00ed\u00adsicos y aporta una forma de entender la vida que hay que valorar. Sin embargo, se insiste con fuerza en que contra lo que se va es contra la discriminaci\u00f3n de g\u00e9nero que es algo determinado social, cultural y a\u00fan psicol\u00f3gicamente. Es por lo tanto un producto social, hist\u00f3rico y perecedero que se refiere a las caracter\u00ed\u00adsticas sociales y culturales que la sociedad atribuye a los hombres y mujeres.<\/p>\n<p>En A.L. estas caracter\u00ed\u00adsticas se traducen en multitud de limitaciones y discriminaciones contra las que hay que luchar, puesto que se trata de una situaci\u00f3n injusta y superable. Por eso el feminismo reconociendo la riqueza y diversidad de la sexualidad intenta superar y vencer los condicionamientos econ\u00f3micos, culturales y sociales que establecen esta injusta y a\u00fan esclava dependencia de la mujer.<\/p>\n<p>Las propias mujeres pueden generar procesos de superaci\u00f3n, pero el feminismo, reclamando el derecho de la mujer y el reconocimiento a su igualdad social esencial, sin embargo, no reclama algo exclusivo para la mujer. Lucha contra el machismo, en cuanto que es un factor que hay que superar para lograr la liberaci\u00f3n de la mujer, pero no lucha contra el var\u00f3n ni contra su lugar en la sociedad, sino que busca compartirlo con el, en un modelo de sociedad justo y solidario.<\/p>\n<p>No podemos hablar de un s\u00f3lo tipo de feminismo, ni siquiera de objetivos forzosamente coincidentes. En el movimiento feminista y los objetivos que se buscan, hay coincidencias, generalmente cuando se trata de superar la situaci\u00f3n de pobreza, o las formas culturales patriarcales, pero sin embargo hay tambi\u00e9n grandes dificultades de encuentro en lo que se refieren al problema del tipo de sociedad y de mujer que dise\u00f1an los mass media, a los valores eticos y religiosos, y a la valoraci\u00f3n de la sociedad hedonista y de consumo.<\/p>\n<p>c) La teolog\u00ed\u00ada feminista<br \/>\nDentro de la perspectiva de la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n se est\u00e1 dando en A.L. un amplio trabajo de desarrollo de la teolog\u00ed\u00ada feminista, teolog\u00ed\u00ada fundamentalmente hecha por mujeres y, que por lo tanto, aporta no s\u00f3lo una especial sensibilidad, sino tambi\u00e9n nuevas miradas y nuevas enriquecedoras orientaciones.<\/p>\n<p>A este aspecto a\u00f1ade la importancia y trascendencia de que se trata de una teolog\u00ed\u00ada ecum\u00e9nica, que traspasa los limites de una elaboraci\u00f3n teol\u00f3gica de mujeres cat\u00f3licas, y que significa un encuentro real de Iglesias en un problema concreto que re\u00fane y congrega en el an\u00e1lisis y estudio sobre la mujer a te\u00f3logas de diversas denominaciones e Iglesias.<\/p>\n<p>Es un movimiento que tiene ya una dimensi\u00f3n notable y que sigue avanzando no sin dificultades. Sintetizamos algunos aspectos b\u00e1sicos en orden a una mejor comprensi\u00f3n de sus planteamientos:<\/p>\n<p>&#8211; Las ra\u00ed\u00adces se inscriben en la misma teolog\u00ed\u00ada de la creaci\u00f3n desde la perspectiva de la igualdad del hombre y de la mujer y de su dignidad radical. Parten de la cadena de la vida, e insisten en el respeto al m\u00e1s m\u00ed\u00adnimo ser; de aqu\u00ed\u00ad que sea una opci\u00f3n que defiende tambi\u00e9n la dignidad de la creaci\u00f3n entera y el respeto profundo a la ecolog\u00ed\u00ada como praxis humana y cristiana.<\/p>\n<p>&#8211; El marco. La teolog\u00ed\u00ada feminista busca hacer expl\u00ed\u00adcita la conexi\u00f3n entre el mundo de Dios -caracterizado por la abundancia de salvaci\u00f3n, de gracia y de vida integral- y la vida injusta de la mujer \u00abimagen viviente de la pobreza\u00bb. Su texto de referencia clave es el de Juan 10,10 \u00abyo he venido para dar vida a los hombres y que la tengan en plenitud\u00bb. Por ello esta teolog\u00ed\u00ada espec\u00ed\u00adfica se comprende a s\u00ed\u00ad misma como una reflexi\u00f3n cr\u00ed\u00adtica sobre la vivencia que hombres y mujeres tenemos de Dios dentro de nuestras pr\u00e1cticas transformadoras de instituciones y sistemas que producen el empobrecimiento y la violencia contra hombres y principalmente contra las mujeres. Reflexi\u00f3n que intenta introducir tambi\u00e9n dentro de la Iglesia.<\/p>\n<p>&#8211; El contexto. Est\u00e1 ya se\u00f1alado, se refiere con claridad a la configuraci\u00f3n de las relaciones sociales en la sociedad latino americana que muestra profundas desigualdades en la capacidad de acceso a los derechos b\u00e1sicos y a los recursos m\u00ed\u00adnimos. Se\u00f1ala la situaci\u00f3n de la mujer que vive en una realidad social asim\u00e9trica y antag\u00f3nica, que hunde sus ra\u00ed\u00adces en un orden ind\u00ed\u00adgena patriarcal y que culmina con la perspectiva de una sociedad neoliberal productora de miseria y de acumulaci\u00f3n excluyente de riqueza y a la vez generadora de antivalores sociales.<\/p>\n<p>&#8211; Los contenidos. Desde la teolog\u00ed\u00ada feminista se proyecta con fuerza una teolog\u00ed\u00ada de liberaci\u00f3n donde resalta el valor pleno y radical de la vida, la perspectiva de esperanza, las ra\u00ed\u00adces evang\u00e9licas de la dignidad de la persona, del respeto a la autonom\u00ed\u00ada y no dependencia de la mujer, y, asimismo, de la proyecci\u00f3n evang\u00e9lica hacia un desarrollo integral que incluye la participaci\u00f3n activa en el desarrollo de la sociedad y de la Iglesia.<\/p>\n<p>Se refuerzan tambi\u00e9n las convicciones en la fuerza liberadora del pobre (en este caso de la mujer), en la confianza en sus organizaciones y en la proyecci\u00f3n liberadora de sus pr\u00e1cticas religiosas.<\/p>\n<p>Y se buscan tambi\u00e9n nuevos paradigmas que permitan estudiar y profundizar sobre aspectos que envuelven hoy la experiencia de vida de la mujer: sociedad y sexualidad; poder y autodeterminaci\u00f3n, salud y derechos reproductivos, placer y descanso, est\u00e9tica y pol\u00ed\u00adtica, fe religiosa y espiritualidad. (2\u00c2\u00b0 Encuentro L.A. de Mujeres Te\u00f3logas. R\u00ed\u00ado de Janeiro 1993).<\/p>\n<p>&#8211; La pluralidad. Evidentemente dentro de estas perspectivas teol\u00f3gicas no hay una uniformidad total de criterios, sino que hay acentos, hay b\u00fasquedas, hay dudas, hay certezas dentro de la perspectiva general se\u00f1alada.<\/p>\n<p>Pero es que, adem\u00e1s en Am\u00e9rica Latina hay otros tipos de teolog\u00ed\u00ada feminista que se diferencian ya m\u00e1s en planteamientos y en contenidos, en cuanto que el marco social y cultural es m\u00e1s diverso; nos referimos a la teolog\u00ed\u00ada feminista ind\u00ed\u00adgena (que intenta iluminar desde la realidad de la mujer en las etnias ind\u00ed\u00adgenas) y la teolog\u00ed\u00ada feminista negra (que hace lo mismo desde la realidad de la cultura afroamericana).<\/p>\n<p>&#8211; Los encuentros. Las te\u00f3logas de Latinoam\u00e9rica han encontrado espacios significativos en encuentros peri\u00f3dicos donde se dedican a sistematizar las experiencias de fe vivida en los compromisos con la justicia y con la dignificaci\u00f3n de la mujer en A.L.<\/p>\n<p>El primero de ellos fue en M\u00e9xico en 1979 con el tema: \u00abMujer latinoamericana, Iglesia y Teolog\u00ed\u00ada\u00bb, que se inscribi\u00f3 con claridad en el marco de la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n. A este encuentro han sucedido otros varios: Buenos Aires 1985: \u00abEncuentro latinoamericano de teolog\u00ed\u00ada desde la perspectiva de la mujer\u00bb; M\u00e9xico 1986: \u00abHacer teolog\u00ed\u00ada desde la perspectiva de las mujeres del tercer mundo\u00bb y R\u00ed\u00ado de Janeiro 1993: \u00abEspiritualidad por la vida: Mujeres contra la violencia\u00bb.<\/p>\n<p>d) La praxis eclesial<br \/>\nNos referimos exclusivamente a la praxis eclesial que parte de considerar a la mujer como sujeto de acci\u00f3n pastoral, y, m\u00e1s todav\u00ed\u00ada, como sujeto insustituible en la pr\u00e1ctica liberadora de la acci\u00f3n evangelizadora de la Iglesia. Esta acci\u00f3n es central en el campo de la dignificaci\u00f3n de la mujer y de la liberaci\u00f3n de sus esclavitudes, cuesti\u00f3n que abordaremos dentro de la \u00f3ptica del trabajo de la mujer como sujeto de su propia liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La mujer, al reclamar su puesto de sujeto en la evangelizaci\u00f3n, no s\u00f3lo reclama un derecho que es inalienable sino que a la vez, enriquece a la Iglesia, puesto que, repetimos, es en la praxis de la Iglesia de Am\u00e9rica Latina, un sujeto tan transcendental, que, sin ella, la Iglesia de A.L. no ser\u00ed\u00ada como es, ni hubiera podido asumir una serie de importantes trabajos.<\/p>\n<p>La importante labor de la mujer es realizada no de forma individual, el verdadero sujeto sabemos que es la comunidad. Y es precisamente tambi\u00e9n desde el amparo y con la fuerza de las organizaciones, comunidades o movimientos, donde la mujer adquiere formaci\u00f3n, dinamismo y fortaleza para su compromiso. De ellas tratamos ahora:<\/p>\n<p>Las organizaciones sociales. &#8211; La mujer en Am\u00e9rica Latina est\u00e1 encontrando una forma sencilla pero \u00fatil a la vez para ir ganando formaci\u00f3n, espacios sociales y a la vez adquirir un mayor protagonismo y fuerza social.<\/p>\n<p>Se trata sobre todo de las organizaciones barriales, de las peque\u00f1as empresas artesanales productivas, de los centros de madres, de las escuelas de alfabetizaci\u00f3n y de capacitaci\u00f3n en labores.<\/p>\n<p>Esto ha permitido a la mujer salir de su \u00fanico entorno dom\u00e9stico y es a la vez una buena forma de acceso social de la mujer a los estamentos m\u00e1s b\u00e1sicos de la sociedad, y una forma de ir capacit\u00e1ndose m\u00e1s. As\u00ed\u00ad mismo aportan aspectos tanto para una reflexi\u00f3n colectiva acerca de la problem\u00e1tica social, como para constituir una fuerza social a la hora de reivindicar sus derechos.<\/p>\n<p>Todas sin duda tienen una cierta importancia pero relativa. Es una buena plataforma para comenzar un proceso de mayor integraci\u00f3n, mayor responsabilidad, mayor significaci\u00f3n en las decisiones fundamentales del Estado; pero ser\u00ed\u00adan sencillamente retardatarias e incluso de f\u00e1cil utilizaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica por los Gobiernos de turno, si se quedan simplemente en este tipo de acciones. La dignidad de la mujer, su capacidad y la necesidad y el beneficio social de una mayor integraci\u00f3n, reclaman cuotas m\u00e1s altas.<\/p>\n<p>La catequesis familiar. &#8211; Aporta una visi\u00f3n de fe sobre la realidad de la familia, su estructura, el papel de la mujer, la necesidad del di\u00e1logo entre los esposos. La mujer se siente protagonista, y a veces de forma casi exclusiva, porque el var\u00f3n delega en ella, es m\u00e1s reticente a este tipo de reuniones.<\/p>\n<p>Los grupos de padres de familia (insistimos que a veces son s\u00f3lo o principalmente madres), examinan tambi\u00e9n a la luz de la fe el entorno del barrio, sus problemas, y, dependiendo de las orientaciones de los diversos grupos, abordan a veces tambi\u00e9n la problem\u00e1tica econ\u00f3mica, social, laboral, e incluso estructural.<\/p>\n<p>Es una labor de discernimiento que ayude a que la mujer participe con soltura y desde la fe en los problemas comunes, que se atreva a contar sus propias dificultades y ver en conjunto los problemas de todos. As\u00ed\u00ad se tiene una mayor conciencia colectiva de la importancia de ver c\u00f3mo los problemas no son individuales, sino que la mayor\u00ed\u00ada son \u00abproblemas de g\u00e9nero\u00bb o que, por lo menos el \u00abg\u00e9nero\u00bb los agudiza.<\/p>\n<p>Las comunidades eclesiales de base. &#8211; Dentro de este contexto de aproximaci\u00f3n a la problem\u00e1tica de injusta situaci\u00f3n de pobreza en que vive la mujer, y a la vez, de iluminaci\u00f3n y vivencia comunitaria de la fe, en orden a buscar unos compromisos eficaces que transformen estructuras de opresi\u00f3n, en las CEBS encuentra la mujer uno de los mejores ambientes. En las CEBS, como en la mayor\u00ed\u00ada de los movimientos eclesiales, las mujeres han tenido y tienen un papel primordial, y por medio de ellas, las mujeres se han unido a toda una serie de movimientos y grupos que han tomado tanto de la defensa de los derechos de la mujer como los derechos humanos en general, uno de sus principales compromisos.<\/p>\n<p>La mujer ha encontrado primero en las CEBS, un modo \u00fatil y sano de ensanchar su mundo dom\u00e9stico, y adem\u00e1s ha encontrado tambi\u00e9n un lugar inmejorable de relaci\u00f3n y din\u00e1mica interpersonal que le ha permitido una gran libertad de expresi\u00f3n, y la participaci\u00f3n activa en las discusiones y aun en el aprendizaje. La mujer a la que siempre o se le hab\u00ed\u00ada negado el derecho a participar o lo hac\u00ed\u00ada de forma temerosa, ahora lo puede ir participando de forma normal sin sentirse disminuida ante los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n han sido para ellas, un lugar de fuerte reflexi\u00f3n, comprensi\u00f3n y vivencia de la fe. Han visto el Evangelio m\u00e1s cercano a los problemas de la vida, y han podido comprender cu\u00e1les son los verdaderos valores del Reino predicados y vividos por Jes\u00fas, y cu\u00e1l el camino que se est\u00e1 marcando en la pastoral de la Iglesia L.A.<\/p>\n<p>Un tercer aspecto en que las CEBS y los movimientos anexos han permitido a la mujer entrar m\u00e1s de lleno en la problem\u00e1tica de las estructuras sociales:<\/p>\n<p>Tanto los que surgen a nivel del entorno barrial: la lucha por mejorar sus sectores con bibliotecas, mejores escuelas, parques deportivos o botiquines comunales, la lucha por obtener los servicios de luz, de agua potable, de alcantarillado; como los problemas ya m\u00e1s estructurales y de \u00e1mbito nacional, pero tratados tanto localmente como en su proyecci\u00f3n, nacional: los problemas de los \u00absin tierra\u00bb, las organizaciones ind\u00ed\u00adgenas, los grupos de defensa de los derechos humanos, las acciones contra la represi\u00f3n, los comit\u00e9s de b\u00fasqueda de desaparecidos, los an\u00e1lisis de la problem\u00e1tica de la deuda externa.<\/p>\n<p>Los grupos de lectura b\u00ed\u00adblica. &#8211; El gran desarrollo que tiene en A.L. el estudio y lectura popular de la Biblia, tiene tambi\u00e9n una principal incidencia en lo que concierne a la mujer. Nos referimos aqu\u00ed\u00ad de forma \u00fanica a este tipo de grupo de estudio de la Biblia cuando se hace por mujeres y desde la perspectiva de la mujer.<\/p>\n<p>Estos grupos forman parte de un movimiento ecum\u00e9nico que promueve la lectura de la Biblia desde grupos espec\u00ed\u00adficos: promotores b\u00ed\u00adblicos, agentes pastorales, mujeres, etc. en orden a hacer m\u00e1s f\u00e1cil la relaci\u00f3n Vida-Biblia.<\/p>\n<p>En lo que se refiere a la mujer, en Argentina, por ejemplo, estos grupos de mujeres se re\u00fanen a leer la Biblia modelada con la expresi\u00f3n: \u00abcon ojos de mujeres\u00bb; es decir, hacen una lectura desde su realidad de mujer y mujer popular. De esta forma recrean la mirada sobre sus vidas y sobre el actuar de Dios en la Historia. Buscan y encuentran a la vez en la Biblia y en la riqueza que ella guarda \u00abun eco para su ser de mujeres\u00bb.<\/p>\n<p>El eje de su valoraci\u00f3n se encuentra en que algunas feministas han dejado de leer y valorar la Biblia como si ella reforzara la subordinaci\u00f3n y la postergaci\u00f3n de la mujer, y despu\u00e9s de la Biblia, dejan la Iglesia, y despu\u00e9s de la Iglesia tambi\u00e9n prescinden de Dios.<\/p>\n<p>En respuesta a esta realidad, la lectura popular de la Biblia por la mujer (LPBM) plantea que la Biblia es un instrumento eficaz para vivir nuestra fe como mujeres, siempre que estemos atentas a los indicios de liberaci\u00f3n que de ella misma surjen. \u00ab\u00bfNo es, acaso, la Biblia el testimonio de liberaci\u00f3n de un pueblo que ha sufrido opresi\u00f3n, cautiverio y descalificaci\u00f3n? \u00bfno han encontrado en ella, los que sufren, un camino, una salida, un \u00e9xodo?\u00bb<br \/>\nLa LPBM advierte con claridad, por un lado, la manipulaci\u00f3n del mensaje, pero tambi\u00e9n advierte y resalta el dato de que la Biblia, por tener tambi\u00e9n un autor humano, guarda en su interior \u00abvoces extra\u00f1as\u00bb, es decir, textos o discursos que, desde su misma producci\u00f3n, atraviesan paradigmas culturales o religiosos de car\u00e1cter sexista, dominantes en el contexto de la Antig\u00fcedad. De ah\u00ed\u00ad establece la necesidad de una buena metodolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>La mujer en los servicios ministeriales. &#8211; Nos vamos a referir, finalmente, a la labor que la mujer realiza en la Iglesia, en especial a los ministerios referidos a la liturgia, a la catequesis y a las obras de amor y solidaridad.<\/p>\n<p>La mujer no s\u00f3lo es en general, y eso en todos los estratos sociales y en todo el mundo, la primera y principal receptora de los ministerios cultuales y catequ\u00e9ticos de la Iglesia, (cuesti\u00f3n tambi\u00e9n que merece un estudio serio buscando causas y consecuencias), sino que tambi\u00e9n es, sin duda, y en todos los \u00e1mbitos, la principal colaboradora seglar en las tareas eclesiales.<\/p>\n<p>Tampoco abordamos el tema, espinoso por cierto, del derecho y oportunidad de que la mujer accediera a alguno de los ministerios ordenados, tema que se sigue estudiando, pero sobre el que Roma ha querido dejar ya zanjado.<\/p>\n<p>Asimismo, no s\u00f3lo no desconocemos, sino que valoramos profundamente la inmensa labor de las religiosas, tanto individualmente como en comunidad, tanto alrededor de este especial apartado como en muchos de los contenidos del presente art\u00ed\u00adculo, pero, siguiendo el prop\u00f3sito inicial, no tratamos tampoco de ellas aqu\u00ed\u00ad, nos seguimos refiriendo a la mujer de estrato social popular en el Continente de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>Nos atenemos, por tanto, a la realidad de la mujer popular en el servicio ministerial no ordenado dentro de la Iglesia. Una cosa es cierta: que la mujer ha despertado en buena parte del alejamiento social en el que estaba sumida y ha adquirido un liderazgo fuerte tanto en las organizaciones sociales como los servicio eclesiales, que es ahora de lo que brevemente tratamos. Sabemos que todav\u00ed\u00ada es muy poco, que la mujer reclama m\u00e1s dirigencia y est\u00e1 preparada para ello, pero nos ce\u00f1imos con brevedad a algunos aspectos que encontramos en la actualidad.<\/p>\n<p>Ciertamente se debe a las CEBS y a otros tipos de grupos y comunidades y movimientos eclesiales el haber capacitado a la mujer en Biblia, en an\u00e1lisis social, en catequesis, y a la vez de haberla tambi\u00e9n posibilitado para ejercitar roles especiales de liderazgo, de coordinaci\u00f3n, de animaci\u00f3n, de monitoreo. De aqu\u00ed\u00ad pasaron a ejercerlo en las comunidades parroquiales, barriales, en zonas rurales, e incluso en diversos niveles de la estructura diocesana.<\/p>\n<p>En las celebraciones lit\u00fargicas que preside el sacerdote, la mujer tiene un puesto clave participando activamente, como monitora, lectora, presentando ofrendas, peticiones, dirigiendo el canto; y cuando se trata de celebraciones de la Palabra en lugares rurales o barriales, tambi\u00e9n es la mujer la que asume una presencia m\u00e1s activa. La mujer es la que preside muchas veces la Celebraci\u00f3n de la Palabra, y tambi\u00e9n la que hace las lecturas, o las explicaciones, ocupa, pues un puesto central.<\/p>\n<p>En lo que respecta a la catequesis, de igual forma, el importante ministerio catequ\u00e9tico en la Iglesia es ejercido fundamentalmente por mujeres; no importa que se trate de parroquias constituidas en el casco urbano como si est\u00e1n diseminadas por los \u00e1mbitos rurales, la mujer es fundamental en el desarrollo catequ\u00e9tico.<\/p>\n<p>Lo mismo tenemos que decir si recorremos las comunidades o movimientos que integran el espectro eclesial, y que, por su compromiso con la realidad, han llamado la atenci\u00f3n en la Iglesia del mundo entero, que las reconoce como una obra principal; nos encontramos con lo mismo: la mujer es central y eje en el desarrollo de estas comunidades y, a la vez, integrante mayoritaria de las mismas.<\/p>\n<p>Finalmente destacar tambi\u00e9n su estimable aportaci\u00f3n en lo relacionado al ministerio de la caridad, en lo concerniente a la salud: visita a enfermos, atenci\u00f3n material a los m\u00e1s necesitados, confortarles espiritualmente, acompa\u00f1arles en la oraci\u00f3n de petici\u00f3n, incluso estar atentas a los momentos m\u00e1s dif\u00ed\u00adciles y tambi\u00e9n cercanas a la familia.<\/p>\n<p>Ciertamente su acci\u00f3n ministerial en la Iglesia es mucha o poca, relevante o insignificante, seg\u00fan el prisma como lo veamos. No es el objeto de este art\u00ed\u00adculo. Creemos que la Iglesia en A.L. (y en el mundo) no podr\u00ed\u00ada ser la misma sin la mujer, muchas cosas fallar\u00ed\u00adan en ella, pero tambi\u00e9n es claro, que todav\u00ed\u00ada la mujer tiene fundamentos radicales en su ser de cristiana y cualidades espec\u00ed\u00adficas en su ser de mujer, que, si se reconocieran y estimularan en toda su extensi\u00f3n, iluminar\u00ed\u00adan la cara de la Iglesia.<\/p>\n<p>BIBL. -AQUINO, MAR\u00ed\u008dA PILAR, \u00abNuestro clamor por la vida\u00bb Teolog\u00ed\u00ada latinoamericana desde la perspectiva de la mujer. Departamento Ecum\u00e9nico de Investigaci\u00f3n 1992. San Jos\u00e9. Costa Rica; EQUIPO \u00abSELADOC\u00bb, \u00abLa mujer\u00bb. Panorama de la teolog\u00ed\u00ada latinoamericana. Ediciones S\u00ed\u00adgueme. Salamanca 1990. Informe anual de 1998 del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD), Tomado de \u00abVida Nueva\u00bb. Informe especial n\u00fam. 2190. PPC. Madrid; HUAM\u00ed\u0081N, MAR\u00ed\u008dA JOSEFINA, \u00abLa dimensi\u00f3n de g\u00e9nero en las pol\u00ed\u00adticas y programas urbanos\u00bb. Documento mimeografiado. A\u00f1o 2000. Lima. Per\u00fa; VARIOS AUTORES, \u00abDesigualdad de oportunidades\u00bb. En el Bolet\u00ed\u00adn de \u00abManos Unidas\u00bb, n\u00fam. 135. N\u00famero monogr\u00e1fico. Junio 1999. Madrid; VARIOS AUTORES, \u00abMujer<, en la Revista \"Medell\u00ed\u00adn\", n\u00famero monogr\u00e1fico n\u00fam. 101. Itepal. Bogot\u00e1. Colombia; VARIOS AUTORES, \"Teolog\u00ed\u00ada feminista desde Am\u00e9rica Latina\". En la Revista \"Cristianismo y Sociedad\" n\u00fam. especial monogr\u00e1fico, 135-136, a\u00f1o 1998. Editorial Tierra Nueva Guayaquil. Ecuador; VARIOS AUTORES, \"Mujer y Misi\u00f3n\". En \"Misiones Extranjeras\", n\u00famero 108. N\u00famero monogr\u00e1fico. Diciembre 1988. TEME. Madrid.\n\nDaniel Camarero\n\n\nVicente M\u00c2\u00aa Pedrosa - Jes\u00fas Sastre - Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \"MC\", Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: Introducci\u00f3n &#8211; 1. La discriminaci\u00f3n de g\u00e9nero. &#8211; 2. El desarrollo de la conciencia y movimiento feminista. &#8211; 3. La problem\u00e1tica de la mujer. &#8211; 4. Perspectiva pastoral en L.A.: a) La visi\u00f3n sociol\u00f3gica del problema; b) La conciencia y los movimientos feministas; c) La teolog\u00ed\u00ada feminista; d) La praxis eclesial: Las organizaciones sociales. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mujer-y-pastoral-en-america-latina\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMUJER Y PASTORAL EN AMERICA LATINA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-16023","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16023","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16023"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16023\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16023"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16023"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16023"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}