{"id":16026,"date":"2016-02-05T10:23:32","date_gmt":"2016-02-05T15:23:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/opcion-por-los-pobres\/"},"modified":"2016-02-05T10:23:32","modified_gmt":"2016-02-05T15:23:32","slug":"opcion-por-los-pobres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/opcion-por-los-pobres\/","title":{"rendered":"OPCION POR LOS POBRES"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: Introducci\u00f3n. &#8211; 1. El Dios liberador. &#8211; 2. La ense\u00f1anza y la pr\u00e1ctica de Jes\u00fas. &#8211; 3. La tradici\u00f3n de la Iglesia. &#8211; 4. Nueva irrupci\u00f3n de la opci\u00f3n por los pobres. &#8211; 5. La aportaci\u00f3n de la Iglesia Latinoamericana. &#8211; 6. Retos actuales: a) el reto evang\u00e9lico; b) la complejidad del mundo del pobre; c) pobreza y desarrollo; d) el protagonismo del pobre.<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<br \/>\nCiertamente nunca como ahora se habla en la Iglesia de \u00abopci\u00f3n por los pobres\u00bb, no hay un programa pastoral, diocesano, arciprestal o parroquial donde no aparezcan cap\u00ed\u00adtulos o apartados para se\u00f1alar, con m\u00e1s o menos claridad, las acciones que se van a desarrollar dentro de la \u00abopci\u00f3n por los pobres\u00bb, tan reclamada hoy por la mayor\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Esto que puede tener varias lecturas, lo damos simplemente como un hecho real, en una peque\u00f1a advertencia introductoria a nuestro art\u00ed\u00adculo donde pretendemos recoger lo central de su panor\u00e1mica y sus retos actuales. Ahora bien la \u00abopci\u00f3n por los pobres\u00bb, sin embargo, no es s\u00f3lo ni principalmente, consecuencia del actual momento de la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica o la actividad pastoral m\u00e1s o menos planificada; la \u00abopci\u00f3n por los pobres\u00bb, mucho m\u00e1s que todo eso, es una opci\u00f3n radicalmente cristiana, de su misma esencia, de su misma entra\u00f1a. Es una opci\u00f3n b\u00ed\u00adblica, evang\u00e9lica. Nace del comportamiento hist\u00f3rico del Dios liberador y se manifiesta tambi\u00e9n expresa y centralmente en la pr\u00e1ctica de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>La Iglesia as\u00ed\u00ad lo entendi\u00f3 desde sus primeros a\u00f1os, y es inmensa tanto la riqueza de textos desde los Santos Padres como la misma pr\u00e1ctica en la orientaci\u00f3n de su pr\u00e1ctica concreta. Otra cosa ser\u00e1, sin embargo, que en todos los momentos hist\u00f3ricos, no se haya discernido o no se haya practicado con la claridad y fuerza que demandaba, no s\u00f3lo la situaci\u00f3n de los pobres, sino que tambi\u00e9n la palabra, siempre actual del Evangelio, exig\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Hoy el pobre reclama (y la misma Iglesia lo necesita), un lugar prioriatario, ser no s\u00f3lo destinatario, a veces pasivo, de la acci\u00f3n de los cristianos, sino, mucho m\u00e1s, un sujeto m\u00e1s activo y central, forjador de su propio destino en el mundo y en la Iglesia. La Iglesia, en un buen sector as\u00ed\u00ad lo est\u00e1 entendiendo, que debe pasar de ser una Iglesia para los pobres a una Iglesia de los pobres, (seg\u00fan la definici\u00f3n que Juan XXIII hizo suya), donde los pobres se sientan no s\u00f3lo evangelizados, sino agentes y protagonistas de la evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En toda esta perspectiva hay que agradecer el actual momento de construcci\u00f3n teol\u00f3gica y de pr\u00e1ctica concreta, momento ciertamente iluminador en la Iglesia, sin dejar de reconocer las pol\u00e9micas y disquisiciones que ha habido en torno al concepto de pobre y su opci\u00f3n. La \u00abopci\u00f3n por el pobre\u00bb, pasa a ser \u00abopci\u00f3n preferencial por el pobre\u00bb, para ser denominada despu\u00e9s \u00abopci\u00f3n preferencial por el pobre ni exclusiva ni excluyente\u00bb, son matices que marcan, bajo complementarias perspectivas, los \u00e1ngulos de una realidad.<\/p>\n<p>Desde ahora que quede constancia del reconocimiento a la reflexi\u00f3n y la praxis de la Iglesia latino americana, que, ubicada en un continente donde las grandes mayor\u00ed\u00adas son a la vez, cat\u00f3licas y oprimidas, ha renovado la teor\u00ed\u00ada y la praxis de esta opci\u00f3n. La reflexi\u00f3n desde la situaci\u00f3n de pobreza, y la respuesta teol\u00f3gica y pastoral de te\u00f3logos, agentes pastorales y episcopados ha ayudado a un avance tan notable de la \u00abopci\u00f3n por el pobre\u00bb en el quehacer pastoral de la Iglesia en el mundo.<\/p>\n<p>1. El Dios liberador<br \/>\nLa Historia de Salvaci\u00f3n est\u00e1 centrada en la acci\u00f3n misericordiosa de Dios que vela por su pueblo y que tiene especial predilecci\u00f3n por el oprimido, y esa predilecci\u00f3n hace que act\u00fae permanentemente a favor de \u00e9l.<\/p>\n<p>Uno de los momentos m\u00e1s esclarecedores de esta Historia est\u00e1 narrada en el Exodo, con la liberaci\u00f3n del pueblo de Israel: \u00abHe visto la opresi\u00f3n de mi pueblo en Egipto, he o\u00ed\u00addo el clamor que le arrancan sus opresores y conozco sus angustias\u00bb (Ex. 3,7). La salida liberadora de Egipto, es el acontecimiento clave, fundacional, del pueblo de Israel. Israel comprende que su Dios, es un Dios de misericordia que le ha librado de la opresi\u00f3n. Desde entonces unir\u00e1 Dios la Salvaci\u00f3n a la Liberaci\u00f3n. Dios ser\u00e1 el Salvador, el Liberador.<\/p>\n<p>Siguiendo los textos b\u00ed\u00adblicos del A.T., nos encontramos que Israel va conociendo a su Dios. El Dios de Israel es el que sit\u00faa la justicia y el derecho, es decir, la defensa de la vida de los pobres y desvalidos, en el centro de su plan de salvaci\u00f3n. Se le denomina el Go\u00ed\u00adel, el defensor-liberador, el que va a abogar por los que no tienen quien les defienda. De \u00e9l se dir\u00e1: \u00abPadre de los hu\u00e9rfanos y defensor de las viudas&#8230; El Dios que procura un hogar a los desvalidos y libera a los cautivos con fortaleza\u00bb (Sal 68. 6-7).<\/p>\n<p>Pero la tradici\u00f3n b\u00ed\u00adblica nos lleva m\u00e1s all\u00e1: hablando ya de la realidad del pobre, en la tradici\u00f3n b\u00ed\u00adblica se relaciona la pobreza con la injusticia y con la violencia. Los poderosos abusan y oprimen a los indefensos. La pobreza es causada por la violencia y el despojo, por ello los llamados \u00abprofetas sociales\u00bb vinculan el conocimiento de Dios y los actos de culto a la pr\u00e1ctica de la justicia: \u00abhaced que el derecho fluya como agua y la justicia como r\u00ed\u00ado inagotable\u00bb (Am 5, 24), \u00abporque quiero amor, no sacrificios, conocimiento de Dios y no holocaustos\u00bb (Os. 6,6), y la raz\u00f3n de esto es bien clara: el verdadero culto al Dios vivo es todo aquello que beneficia a los oprimidos.<\/p>\n<p>M\u00e1s en directo otros profetas, se dirigen a los causantes de tanto mal. El cap\u00ed\u00adtulo segundo de Habacuc est\u00e1 lleno de estas imprecaciones: \u00abAy de quien acumula bienes a costa de otro\u00bb (2,6) \u00abAy de quien llena su casa de ganancias injustas\u00bb (2,9), \u00abAy de quien construye una ciudad con sangre\u00bb (2,12). Y de la misma forma Miqueas dice a los opresores que el juicio de Dios est\u00e1 sobre ellos: \u00abAy de aquellos que planean la maldad. Que traman el mal en sus lechos, y en cuanto es de d\u00ed\u00ada lo ejecutan porque tienen poder para ello. Codician campos y los roban, casas, y se apoderan de ellas, oprimen al cabeza de familia y a todos los suyos&#8230;\u00bb (Mq. 2, 1 ss.).<\/p>\n<p>Pero la voz de Yav\u00e9 resuena con toda su fuerza prof\u00e9tica en Isa\u00ed\u00adas, el profeta por excelencia del pueblo de Israel.<\/p>\n<p>Voz de denuncia contra los opresores: \u00abAy de los que dictan leyes inicuas, de los que publican decretos vejatorios, que no hacen justicia a los indefensos, y despojan de sus derechos a los pobres de mi pueblo, que hacen de las viudas su presa y de los hu\u00e9rfanos su bot\u00ed\u00adn\u00bb (Is. 10, 1-2).<\/p>\n<p>Voz que esclarece cu\u00e1l es la verdadera religi\u00f3n y por qu\u00e9 Dios no escucha a los que dicen que le buscan. Yav\u00e9 impulsar\u00e1 a Isa\u00ed\u00adas para grite con claridad la denuncia: \u00abGrita a pleno pulm\u00f3n, no te contengas, alza la voz como una trompeta, denuncia a mi pueblo sus rebeld\u00ed\u00adas&#8230; el ayuno (culto) que yo quiero es \u00e9ste: que abras las prisiones injustas, que desates las correas del yugo, que dejes libres a los oprimidos, que acabes con todas las tiran\u00ed\u00adas, que compartas tu pan con el hambriento, que albergues a los pobres sin techo&#8230;\u00bb (Is. 58, 1-ss).<\/p>\n<p>Y, finalmente, destaca y es esclarecedora, una voz referida a la era mesi\u00e1nica. Es en este texto mesi\u00e1nico (61, 1-3) donde se pone a los pobres como destinatarios de la buena nueva, \u00abEl Esp\u00ed\u00adritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed\u00ad, porque el Se\u00f1or me ha ungido. Me ha enviado para dar la Buena Nueva a los pobres&#8230;\u00bb, pasaje que Jes\u00fas tomar\u00e1 en la Sinagoga de Nazareth reclamando en su persona el cumplimiento de esta profec\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Israel, aun en medio de sus infidelidades, tuvo siempre conciencia de la voluntad de su Dios. La legislaci\u00f3n y la pr\u00e1ctica del pueblo de Israel alrededor de los hu\u00e9rfanos, viudas y extranjeros son una muestra de la verdad de lo dicho.<\/p>\n<p>Dentro de este marco, el a\u00f1o 2000, a\u00f1o jubilar, nos ha recordado los c\u00f3digos legales que rigieron los a\u00f1os sab\u00e1ticos y jubilares en el Antiguo Israel. Est\u00e1n llenos del significado de lo que para Israel era claramente la voluntad misericordiosa de Dios: la protecci\u00f3n para los m\u00e1s despose\u00ed\u00addos y la correcci\u00f3n de las injusticias, de las violencias y aun incluso de los acaparamientos que enriquec\u00ed\u00adan a unos y empobrec\u00ed\u00adan a otros. El Exodo, en sus cap\u00ed\u00adtulos 20 al 23, el Deuteronomio cap\u00ed\u00adtulos 15, 16, 24 y 25 y el Lev\u00ed\u00adtico 19, 1-18, 25 completo y el 26. 1-13, contienen las leyes centrales alrededor de la devoluci\u00f3n de la tierra, el perd\u00f3n de las deudas y la liberaci\u00f3n de los esclavos, temas centrales jubilares.<\/p>\n<p>2. La ense\u00f1anza y la pr\u00e1ctica de Jes\u00fas<br \/>\nJes\u00fas nos presenta la opci\u00f3n por los pobres y oprimidos como una consecuencia natural de la instauraci\u00f3n del Reino. Son sus destinatarios y liberarlos de sus males ser\u00e1 la principal finalidad.<\/p>\n<p>Jes\u00fas introduce, el Reino de Dios, con su misma persona, con su ense\u00f1anza y con su pr\u00e1ctica; es decir, lo hace presente, con cada una de sus acciones y al mismo tiempo con la totalidad de su vida. De esta forma el Reino de Dios que es liberaci\u00f3n para los pobres y oprimidos se manifiesta en su dimensi\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Al comienzo de su vida p\u00fablica el texto de la Sinagoga de Nazareth nos muestra a un mismo tiempo la radicalidad del Reino y sus principales destinatarios: los pobres, los oprimidos: \u00abLleg\u00f3 a Nazareth donde se hab\u00ed\u00ada criado. Seg\u00fan su costumbre entr\u00f3 en la sinagoga un s\u00e1bado y se levant\u00f3 para hacer la lectura. Le entregaron el libro del profeta Isa\u00ed\u00adas y al desenroliarlo, encontr\u00f3 el pasaje donde est\u00e1 escrito: El Esp\u00ed\u00adritu de Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed\u00ad, porque me ha ungido para anunciar la buena nueva a los pobres; me ha enviado a proclamar la liberaci\u00f3n a los cautivos y dar vista a los ciegos, a liberar a los oprimidos y a proclamar un a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or\u00bb (Lc. 4, 16-19).<\/p>\n<p>Se trata sin duda de un texto jubilar, del anuncio del a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or, m\u00e1s todav\u00ed\u00ada, de la instauraci\u00f3n de la nueva era, la era del Reino de Dios. En ella se habla de buena noticia, que es liberaci\u00f3n, luz, libertad. El comienzo de la era del Mes\u00ed\u00adas, donde los pobres ser\u00e1n los primeros destinatarios del mensaje de Salvaci\u00f3n. Sucede en el comienzo de su vida p\u00fablica, durante toda ella Jes\u00fas lo desarrollar\u00e1 a trav\u00e9s de la Palabra y a trav\u00e9s de sus obras.<\/p>\n<p>Jes\u00fas hablaba del Reino a trav\u00e9s de par\u00e1bolas, escogemos algunas: En la del Buen Samaritano nos dir\u00e1 con claridad no s\u00f3lo qui\u00e9n es el pr\u00f3jimo, sino qu\u00e9 debemos hacer por \u00e9l. El pr\u00f3jimo es el desvalido, el despojado, el maltratado, al cual ni siquiera conocemos, que aparece en nuestro camino y que no podemos dejar de asistirle, no podemos pasar de lado, ni siquiera compadeci\u00e9ndolo, tenemos que actuar, aunque eso nos lleve a variar nuestros planes (Lc.10, 25-37). En la de la Oveja Perdida, donde nos habla de un Buen Pastor que a\u00fan teniendo ya 99 ovejas en su redil, va a buscar a la que se le ha perdido. Y lo hace no por ego\u00ed\u00adsmo, sino por amor, por el bien de oveja que se perdi\u00f3, para rescatarla y devolverla al reba\u00f1o (la salvaci\u00f3n), por eso, cuando la halla, es tan feliz el due\u00f1o del reba\u00f1o que la carga sobre sus hombros, olvid\u00e1ndose de la fatiga.<\/p>\n<p>Esta figura del Buen Pastor con la oveja sobre sus hombros es una de las m\u00e1s antiguas representaciones de Jes\u00fas en la Iglesia Primitiva y motivo de importantes Iconos en la Iglesia Oriental. En ella est\u00e1 expresada con radicalidad la opci\u00f3n por el pobre, por el excluido, por el desamparado, opci\u00f3n impulsada exclusivamente por amor, que llega hasta sacarla de su situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la par\u00e1bola del pobre L\u00e1zaro (Lc. 16, 19-31) Jes\u00fas pone al descubierto la deshumanizada conducta del rico que no se compadece del pobre que tiene a su mesa, y le contrapone con la acci\u00f3n de los perros, que llegan hasta lamerle sus propias llagas. Los perros tienen un mejor \u00abcomportamiento\u00bb que la persona rica que, satisfecho disfrutando de sus bienes, se desentiende de los problemas angustiosos del pobre.<\/p>\n<p>Las palabras de Jes\u00fas toman un tinte m\u00e1s fuerte, de aviso y denuncia, cuando ve con tristeza a las masas despose\u00ed\u00addas y enga\u00f1adas. Jes\u00fas dirigi\u00e9ndose a sus disc\u00ed\u00adpulos, algunos de los cuales est\u00e1n discutiendo sobre los primeros puestos, se molesta por su conducta, denuncia a los poderosos, y les advierte que ellos, sus disc\u00ed\u00adpulos, no deben ser as\u00ed\u00ad: \u00absab\u00e9is que los jefes de las naciones las gobiernan tir\u00e1nicamente y que los magnates las oprimen. No ha de ser as\u00ed\u00ad entre vosotros. El que quiera ser importante entre vosotros sea vuestro servidor y el que quiera ser el primero sea vuestro esclavo\u00bb (Mt. 20, 25-27).<\/p>\n<p>Esta denuncia se torna m\u00e1s tr\u00e1gica en el cap. 23 del mismo Mateo, cuando denunciando la conducta e hipocres\u00ed\u00ada de los fariseos y maestros de la ley, en un largo texto les dice con toda claridad: \u00abAy de vosotros, maestros de la ley y fariseos, hip\u00f3critas, que cerr\u00e1is a los dem\u00e1s&#8230; que recorr\u00e9is cielo y tierra&#8230; que pag\u00e1is el diezmo de la menta, del an\u00ed\u00ads y del comino y descuid\u00e1is lo m\u00e1s importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe&#8230;\u00bb (23, 13-33).<\/p>\n<p>Los milagros que Jes\u00fas realiza, son otra forma de la presencia del Reino, y tienen, en su gran mayor\u00ed\u00ada, unos principales destinatarios: los leprosos, los ciegos, los paral\u00ed\u00adticos, que no s\u00f3lo sufr\u00ed\u00adan sus enfermedades sino que, adem\u00e1s, eran excluidos de la sociedad, y tenidos por pecadores (Jn. 9, 1 ss.) o por impuros (Mc 1, 40-45). Jes\u00fas se rebela contra este orden (desorden) y no s\u00f3lo les cura de sus males, sino que les integra de nuevo a la sociedad. Los enfermos son curados de sus males y los excluidos son reintegrados a la sociedad (Lc. 17, 11-18). El Reino de Dios se hace presente.<\/p>\n<p>Pero Jes\u00fas va todav\u00ed\u00ada m\u00e1s all\u00e1. Llega, en la plenitud hist\u00f3rica de su mensaje del Reino, a identificarse con los pobres. Si ya en el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a hab\u00ed\u00ada proclamado con fuerza la instauraci\u00f3n de un nuevo orden, donde los que lloran, los pobres, los misericordiosos, los limpios de coraz\u00f3n, los que buscan la paz, ser\u00e1n los primeros en todo; es en el texto de Mateo referido al final de los tiempos, donde Jes\u00fas reclama la plenitud de la opci\u00f3n por los pobres, al identificarse con ellos.<\/p>\n<p>En los pobres le encontramos a \u00e9l, lo que hagamos con ellos lo estamos haciendo con El: \u00abVenid, benditos de mi Padre, tomad posesi\u00f3n del Reino preparado para vosotros desde la creaci\u00f3n del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, era forastero y me alojasteis, estaba desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la c\u00e1rcel y fuisteis a verme. Entonces le responder\u00e1n los justos: Se\u00f1or, cu\u00e1ndo te vimos&#8230; Os aseguro que cuando lo hicisteis con uno de estos mis hermanos m\u00e1s peque\u00f1os, conmigo lo hicisteis\u00bb (Mt. 25, 31 ss.).<\/p>\n<p>Es el texto definitivo. Los pobres, los ciegos, los forasteros, los que est\u00e1n desnudos, los hambrientos, los encarcelados, los enfermos no s\u00f3lo se constituyen por su situaci\u00f3n en destinatarios privilegiados del Reino, sino que Jes\u00fas se encuentra presente en ellos. Es una de las presencias permanentes m\u00e1s reales de Jes\u00fas: su presencia en los pobres.<\/p>\n<p>3. La tradici\u00f3n de la Iglesia<br \/>\nAl comienzo de los Hechos de los Ap\u00f3stoles en un texto referido sobre la forma de vida de las primeras comunidades, nos presenta no s\u00f3lo el ideal de vida, sino algo que en realidad se daba: cuando se convierten, los ricos comparten sus bienes y los ponen a disposici\u00f3n de los ap\u00f3stoles que los reparten seg\u00fan las necesidades de cada uno: \u00abTodos los creyentes viv\u00ed\u00adan unidos y lo ten\u00ed\u00adan todo en com\u00fan. Vend\u00ed\u00adan sus posesiones y haciendas y las distribu\u00ed\u00adan entre todos seg\u00fan las necesidades de cada uno\u00bb (Hch 2, 44-45), repetido casi al pie de la letra en 4, 32-35, que incluso a\u00f1ade para confirmarlo, el dato de una persona, Jos\u00e9, un levita natural de Chipre que vendi\u00f3 un campo y trajo el dinero y lo puso a disposici\u00f3n de los Ap\u00f3stoles.<\/p>\n<p>Santiago en su Ep\u00ed\u00adstola (cap. 2) reprende duramente a los que hacen discriminaci\u00f3n a favor de los ricos y les recuerda que \u00abDios eligi\u00f3 a los pobres seg\u00fan el mundo para hacerlos ricos en la fe y herederos del Reino que prometi\u00f3 a los que le aman\u00bb y advierte con firmeza que la fe debe expresarse en obras: \u00ab\u00bfDe qu\u00e9 le sirve a uno, hermanos m\u00ed\u00ados, decir que tiene fe, si no tiene obras?&#8230;\u00bb (St. 2, 14-17).<\/p>\n<p>Fiel a este esp\u00ed\u00adritu evang\u00e9lico y apost\u00f3lico, la tradici\u00f3n de la Iglesia desde los tiempos de los Santos Padres, es rica en la denuncia de la contraposici\u00f3n riqueza-pobreza, riqueza-justicia y eso tanto en sus textos como en la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Refiri\u00e9ndonos a los textos, un tema antiguo en los Santos Padres es la insistencia del car\u00e1cter inicuo de la riqueza cuando, acaparada por unos pocos, se convierte en instrumento para un enriquecimiento injusto. No s\u00f3lo la riqueza conduce a gastos superfluos e insultantes, sino que, si fuera compartida, no habr\u00ed\u00ada pobres. Los Padres insisten con fuerza tanto en la injusticia de muchas riquezas como en la dignidad de los pobres. La tradici\u00f3n patr\u00ed\u00adstica recoge as\u00ed\u00ad el esp\u00ed\u00adritu del N.T. donde riqueza y amor al pr\u00f3jimo aparecen como incompatibles en la pr\u00e1ctica:<\/p>\n<p>\u00abT\u00fa posees muchas riquezas, \u00bfde d\u00f3nde te vienen? De que has preferido gozar t\u00fa s\u00f3lo de ellas antes que socorrer con ellas a muchos\u00bb (San Basilio). \u00abNo vayas a pensar que por el hecho de que los ricos no paguen aqu\u00ed\u00ad sus injusticias, est\u00e1n libres de pecado. Si fuera posible castigar con justicia a los ricos, las c\u00e1rceles estar\u00ed\u00adan llenas de ellos\u00bb (San Juan Cris\u00f3stomo). \u00abSiempre que posees algo superfluo, posees lo ajeno&#8230; Quiz\u00e1 \u00e9se a quien acoges es justo y si \u00e9l necesita pan, t\u00fa necesitas verdad, \u00e9l necesita techo y t\u00fa el cielo, \u00e9l carece de dinero y t\u00fa de justicia (San Agust\u00ed\u00adn). Y es San Jer\u00f3nimo el que nos recuerda que Cristo est\u00e1 en el pobre: \u00abQu\u00e9 sentido tiene que las paredes refuljan con piedras preciosas y Cristo muera en el pobre?\u00bb (San Jer\u00f3nimo).<\/p>\n<p>Durante largos siglos que no podemos tocar ahora, la tradici\u00f3n de la Iglesia se va enriqueciendo: doctrina, reflexi\u00f3n y acciones pastorales, entrelazadas, van ahondando de diversas formas en esta opci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por otra parte, tambi\u00e9n es cierto que, en muchas otras maneras, deja de ser todo lo clara y radical que debiera. La Iglesia, como humana, es v\u00ed\u00adctima tambi\u00e9n de los tiempos y en \u00e9pocas y circunstancias se oscurece su acci\u00f3n. El pobre aparece a veces simplemente como objeto de limosna o destinatarios de obras de misericordia, una situaci\u00f3n casi vista como normal; como que se oscureciera un tanto en general la relaci\u00f3n de su estado con la injusticia. Luces y sombras en el quehacer eclesial.<\/p>\n<p>No debemos terminar este breve apartado sin referirnos al primer momento de la Evangelizaci\u00f3n en Am\u00e9rica. Se debe se\u00f1alar, aunque sea de pasada, las voces y acciones denunciadoras y prof\u00e9ticas que tuvieron a favor de los ind\u00ed\u00adgenas, su dignidad y sus derechos inalienables, Bartolom\u00e9 de las Casas, y el indio Guam\u00e1n Poma en el Per\u00fa, junto a otros destacados dominicos, como Antonio Montesinos; los jesuitas en las famosas \u00abreducciones\u00bb del Paraguay; el Obispo de Managua, Antonio Valdivielso, o fray Jun\u00ed\u00adpero de Serra que impulsa con los franciscanos las \u00abmisiones\u00bb en M\u00e9xico. Todas estas voces y acciones junto a otras muchas se unen de diversos modos en defensa del indio, injustamente oprimido y a\u00fan despreciado, y reclaman, en el nombre de Cristo, a\u00fan en las instancias m\u00e1s superiores, el reconocimiento de su dignidad como persona y la defensa de sus tierras, costumbres y derechos.<\/p>\n<p>4. Nueva irrupci\u00f3n de la opci\u00f3n por los pobres<br \/>\nLa fuerza de la irrupci\u00f3n del tema de la opci\u00f3n por los pobres en la Iglesia actual es consecuencia de que la Iglesia ha estado abierta a dos importantes polos: el mirar atenta al mundo y procurar desentra\u00f1ar los signos de los tiempos; y el beber de forma permanente y siempre nueva, de las fuentes b\u00ed\u00adblicas, en especial del Evangelio de Cristo.<\/p>\n<p>En el siglo XX la realidad de los pobres incide con fuerza en la sociedad, las guerras, las revoluciones, las ideolog\u00ed\u00adas, hacen que se vea, se viva, se sienta y se revise con m\u00e1s firmeza la situaci\u00f3n de los que son v\u00ed\u00adctimas, de los que sufren, en definitiva de los pobres, gen\u00e9rica y espec\u00ed\u00adficamente tratados. Su situaci\u00f3n no s\u00f3lo se contempla con estupor, sino que ya se le quita el signo de la fatalidad o de la impotencia, y se va abiertamente a las causas: se les relaciona con la injusticia, con la opresi\u00f3n, consecuencia de la explotaci\u00f3n de las clases o tambi\u00e9n de la situaci\u00f3n de expolio de pa\u00ed\u00adses enteros.<\/p>\n<p>La Iglesia no s\u00f3lo no es ajena a este movimiento social, sino que est\u00e1 en medio de \u00e9l, alent\u00e1ndolo. Desde comienzos del siglo, contribuye de forma creciente a que se mantenga y a\u00fan prospere la conciencia colectiva de la inhumana situaci\u00f3n, de los derechos de los hombres y de la urgencia de encontrar soluciones. En este sentido los movimientos hacia la educaci\u00f3n de los m\u00e1s pobres, surgidos sobre todo en Francia (Champagnat, La Salle) y las exigencias a favor de los trabajadores que hace la \u00abRerum Novarum\u00bb de Le\u00f3n XIII ser\u00e1n claros ejemplos de esta opci\u00f3n.<\/p>\n<p>La visi\u00f3n del pobre para la Iglesia tambi\u00e9n representa un permanente cuestionamiento hacia sus formas de vida y su compromiso con esta realidad. De la mano de las exigencias evang\u00e9licas se van trazando nuevas acciones sobre todo en la opci\u00f3n sacerdotal y religiosa, que corresponde tanto a una nueva ubicaci\u00f3n en el trabajo y en la residencia. Movimientos como los de los curas obreros, los Hermanitos y Hermanitas de los Pobres, los Sacerdotes del Prado, son una peque\u00f1a muestra.<\/p>\n<p>La sociedad crece en conciencia y a medida que pasan los a\u00f1os, tambi\u00e9n el mejor conocimiento de la situaci\u00f3n a escala mundial, ayuda a que entre en escena el problema de los pobres del \u00abTercer Mundo\u00bb.<\/p>\n<p>El pobre del Tercer Mundo es un pobre masivo, y con una pobreza generalizada, una pobreza de la que participan: los campesinos, los ind\u00ed\u00adgenas, los mineros, los desocupados, la mujer, los ni\u00f1os, los ancianos. Son pobres, casi por simple ubicaci\u00f3n, porque habitan en un mismo entorno, en un mismo pa\u00ed\u00ads, en un mismo Continente, que se encuentra muy debajo de las condiciones de vida de los pa\u00ed\u00adses industrializados.<\/p>\n<p>Esta constataci\u00f3n se va profundizando y la situaci\u00f3n de estos pueblos, cada vez m\u00e1s se ve como fruto de una relaci\u00f3n de opresi\u00f3n. Esto es consecuencia tambi\u00e9n del surgimiento, sobre todo en Am\u00e9rica Latina, de voces propias que interpretan su realidad, los llamados \u00abcient\u00ed\u00adficos sociales\u00bb, que desde su propia experiencia rechazar\u00e1n teor\u00ed\u00adas y aportar\u00e1n \u00e1ngulos de soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>La variaci\u00f3n del an\u00e1lisis se va a reflejar simplemente en el cambio exigido del nombre que se da a estos pa\u00ed\u00adses: van pasando sucesivamente por los nombres de pa\u00ed\u00adses subdesarrollados, pa\u00ed\u00adses en v\u00ed\u00adas de desarrollo, pa\u00ed\u00adses dependientes, el Tercer Mundo, los excluidos, el Sur&#8230; todos responden a una misma realidad pero considerada bajo distinta \u00f3ptica, que tambi\u00e9n forma parte de la realidad. Se quiere destacar la injusta e inhumana realidad que existe en el mundo: mientras hay pa\u00ed\u00adses que viven en el desarrollo, la abundancia y a\u00fan la opulencia, hay otros muchos pa\u00ed\u00adses que, en conjunto, est\u00e1n sumidos en la pobreza y a\u00fan en la miseria. Y aquellos pa\u00ed\u00adses viven as\u00ed\u00ad, en buena parte por la explotaci\u00f3n y dominio que ellos tienen sobre los pa\u00ed\u00adses empobrecidos.<\/p>\n<p>Es cierto que se tiene conciencia de que \u00abno todos\u00bb los habitantes de estos pa\u00ed\u00adses viven en la misma situaci\u00f3n, pero es verdad que viven as\u00ed\u00ad \u00ablas grandes mayor\u00ed\u00adas\u00bb. Es el tiempo de las estad\u00ed\u00adsticas, de la constataci\u00f3n de los efectos devastadores de la pobreza, de las reflexiones acerca de la dignidad humana violada, del an\u00e1lisis cient\u00ed\u00adfico para encontrar las causas, de las denuncias de los sistemas injustos y opresores, de la b\u00fasqueda y a\u00fan reclamo de soluciones que nunca llegan.<\/p>\n<p>La realidad sigue estando ah\u00ed\u00ad, en el mundo hay una gran mayor\u00ed\u00ada de pobres materiales que carecen de lo m\u00e1s elemental, son marginados sociales, excluidos. M\u00e1s de mil trescientos millones de personas que dif\u00ed\u00adcilmente podr\u00e1n salir de esta situaci\u00f3n si no hay un cambio completo no ya de actitudes personales, sino, m\u00e1s fundamentalmente, de estructuras pol\u00ed\u00adticas y econ\u00f3micas y sociales.<\/p>\n<p>Cierto que todav\u00ed\u00ada el Vaticano II no refleja este cambio de perspectiva en toda su plenitud. Aunque abre puertas y ventanas, todav\u00ed\u00ada se mueve en la \u00f3ptica de las Iglesias de los pa\u00ed\u00adses avanzados que son fundamentalmente todav\u00ed\u00ada preocupaciones hacia el hombre moderno; sin embargo en \u00e9l se advierte ya la presencia y la voz de los Obispos latinoamericanos, que traen otras inquietudes.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s y sobre todo, en la Constituci\u00f3n Pastoral \u00abGaudium et Spes\u00bb, con la proclamada atenci\u00f3n a los signos de los tiempos, la Iglesia se abre a la situaci\u00f3n real de todos los hombres, en especial de los pobres: \u00abLos gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez, gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los disc\u00ed\u00adpulos de Cristo\u00bb (GS 1).<\/p>\n<p>La semilla est\u00e1 de nuevo echada, la preocupaci\u00f3n social y eclesial avanza y la opci\u00f3n por los pobres pasa ya a ser tema central tanto en las intervenciones y escritos como en el talante de los Papas.<\/p>\n<p>Juan XXIII tiene grandes intuiciones, un trato exquisito hacia todos los hombres, un coraz\u00f3n abierto a las necesidades de los m\u00e1s despose\u00ed\u00addos, gestos de apertura y comprensi\u00f3n y tambi\u00e9n palabras que orientan en el camino de la Iglesia: as\u00ed\u00ad nos dir\u00e1 que \u00abla Iglesia como tarea central debe de responder al desaf\u00ed\u00ado de la pobreza actual\u00bb y acu\u00f1ar\u00e1 ya la expresi\u00f3n de que necesitamos \u00abuna Iglesia de los pobres\u00bb.<\/p>\n<p>Es Pablo VI el que con fuerza denunciar\u00e1 situaciones y estructuras injustas, exigir\u00e1 de los Gobiernos medidas claras para la soluci\u00f3n de los problemas, y dir\u00e1 a la Iglesia que la promoci\u00f3n humana y la soluci\u00f3n de los problemas de pobreza inhumana es tema central en la evangelizaci\u00f3n. (Populorum progressio, los discursos con ocasi\u00f3n de la 2a Asamblea del Celam en Medell\u00ed\u00adn, y posteriormente la \u00abEvangelii Nuntiandi\u00bb fruto del S\u00ed\u00adnodo del 74, destacan en esta perspectiva).<\/p>\n<p>Respecto a Juan Pablo II es tan amplio su magisterio en torno a la \u00abopci\u00f3n por los pobres\u00bb, y lo ha defendido en tantos foros; afirmado en tantas visitas a casi todos los pa\u00ed\u00adses del mundo; exigido a representantes de foros internacionales y a dirigentes pol\u00ed\u00adticos; que nos quedamos simplemente con esa efusi\u00f3n de su coraz\u00f3n en la primera visita al Per\u00fa (1985), cuando viendo la pobreza de las gentes en un distrito lime\u00f1o: Villa el Salvador, no pudo menos de gritar con fuerza varias veces: \u00abhambre de Dios s\u00ed\u00ad, hambre de pan, no\u00bb.<\/p>\n<p>5. La aportaci\u00f3n de la Iglesia Latinoamericana<br \/>\nAm\u00e9rica Latina es un continente muy caracter\u00ed\u00adstico; en \u00e9l, las grandes mayor\u00ed\u00adas, son a la vez pobres y creyentes, esta doble realidad, vivida y reflexionada a la luz de la fe, sobre todo en peque\u00f1as comunidades ser\u00e1 de una inestimable riqueza. De ella se nutren a la vez la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica y tambi\u00e9n los Documentos m\u00e1s importantes de Episcopados y del Celam.<\/p>\n<p>Situaci\u00f3n de pobreza de las grandes mayor\u00ed\u00adas; reflexi\u00f3n de fe de las comunidades; elaboraci\u00f3n teol\u00f3gica, fundamentalmente de la llamada teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n; y documentos eclesiales (sobre todo los del Celam); har\u00e1n posible que en la Iglesia L.A. la \u00abopci\u00f3n por el pobre\u00bb sea un eje central, y al mismo tiempo influir\u00e1, aunque quiz\u00e1 unos a\u00f1os despu\u00e9s, en toda la Iglesia.<\/p>\n<p>Refiri\u00e9ndonos a los documentos del CELAM, es Medell\u00ed\u00adn, la primera y fundamental reafirmaci\u00f3n del camino que ya estaba iniciado, y lo hace, sobre todo, en sus documentos \u00abPobreza\u00bb, \u00abJusticia\u00bb y \u00abPaz\u00bb, donde, interpretando los signos de los tiempos, presenta un an\u00e1lisis claro y determinante de la situaci\u00f3n actual de A.L. y sus exigencias cristianas, en esta perspectiva es deudor de las orientaciones del Concilio: en especial de la Gaudium et Spes; y, principalmente de la Populorum Progressio, que, a su vez, est\u00e1 influenciada por las fuertes vivencias y reflexiones eclesiales en Latinoam\u00e9rica.<\/p>\n<p>Medell\u00ed\u00adn recoge el clamor de la situaci\u00f3n de las masas empobrecidas y cristianas, y hace, a lo largo de los documentos mencionados, una solidaria y prof\u00e9tica opci\u00f3n por los pobres. Denuncia ya la situaci\u00f3n que nos habla de esa violencia institucionalizada en que viven los pobres de Am\u00e9rica, ante lo que no es posible ser indiferente, \u00abpuesto que de esos pobres brota un sordo clamor por una liberaci\u00f3n que no les llega de ninguna parte\u00bb.<\/p>\n<p>La Iglesia L.A. ahora enriquecida por la voz de sus Pastores, sigue profundizando en la perspectiva del pobre. La voz de muchos episcopados L. A. se alza en este sentido. A destacar quiz\u00e1 el documento \u00abJusticia en el Mundo\u00bb elaborado desde las bases y acogido por el Episcopado Peruano.<\/p>\n<p>Se va reafirmando cada vez m\u00e1s la opci\u00f3n en la vida pr\u00e1ctica y es en este tiempo que va de Medell\u00ed\u00adn a Puebla, donde, desde la vida y reflexi\u00f3n de las comunidades cristianas, se acu\u00f1a y se lanza ya con fuerza la frase de: \u00abopci\u00f3n por los pobres.\u00bb<br \/>\nCon la frase ya en uso, los documentos de Puebla, dar\u00e1n a la opci\u00f3n una fuerza m\u00e1s publica y determinante. La denuncia de las injusticias estructurales que producen la pobreza; la realidad escandalosa de los desequilibrios econ\u00f3micos; la situaci\u00f3n, cada vez peor, de las grandes masas despose\u00ed\u00addas de todo, exigen esta opci\u00f3n. La Iglesia L.A. la proclama all\u00ed\u00ad como su primera opci\u00f3n pastoral. La va a denominar \u00abla opci\u00f3n preferencial por los pobres\u00bb y establecer\u00e1 una serie de acciones concretas para ayudar a hacer viable este compromiso.<\/p>\n<p>La \u00abopci\u00f3n por los pobres\u00bb se fortalece as\u00ed\u00ad como una opci\u00f3n firme de la Iglesia L.A. y se constituye, a la vez, en una de las m\u00e1s preciadas aportaciones de esta Iglesia a la Iglesia universal.<\/p>\n<p>Los documentos de Santo Domingo inciden, asimismo, en esta perspectiva, sobre todo en el apartado de la \u00abPromoci\u00f3n Humana\u00bb donde, ateniendo a los signos de los tiempos, explicitar\u00e1 nuevos temas como son: la defensa de los derechos humanos y la petici\u00f3n de la instauraci\u00f3n de un nuevo orden internacional como soluci\u00f3n m\u00e1s universal para la angustiosa situaci\u00f3n de pobreza.<\/p>\n<p>6. Retos actuales<br \/>\nAl mismo tiempo que en la Iglesia, cada vez se difunde m\u00e1s, en la teor\u00ed\u00ada y en la pr\u00e1ctica la opci\u00f3n por el pobre, se viene a notar tambi\u00e9n que parece que en esa cesta cabe todo, abundan diversas formas de entenderla, se insiste en teologizar demasiado sobre algo que es claro a niveles pr\u00e1cticos, esto desgasta energ\u00ed\u00adas, a veces enfrenta posturas, y sobre todo, distorsiona la realidad y distrae el eje de la acci\u00f3n pastoral.<\/p>\n<p>Es por lo tanto prioritario centrar la opci\u00f3n, darla la verdadera orientaci\u00f3n y dimensi\u00f3n, no dejar que la p\u00e1tina de la discusi\u00f3n (por otro lado leg\u00ed\u00adtima) sobre \u00abqui\u00e9n es el pobre\u00bb, \u00ablas causas de estado de pobreza\u00bb y \u00abcu\u00e1les deben ser las acciones que lleven a liberarle de su situaci\u00f3n\u00bb esterilicen la misma acci\u00f3n, y retrasen la liberaci\u00f3n y el protagonismo del pobre. Una sana discusi\u00f3n y esclarecimiento es leg\u00ed\u00adtima cuando es preparatoria de acciones consecuentes.<\/p>\n<p>Hoy se nos presentan muchos retos, se\u00f1alamos apenas algunos de los m\u00e1s relacionados con las necesidades pr\u00e1cticas:<\/p>\n<p>a) El reto evang\u00e9lico<br \/>\nEl primer reto nos nace del Evangelio. La \u00abopci\u00f3n por el pobre\u00bb es radical, es decir de la misma esencia de nuestra fe. Y es para todos igual: ricos y pobres, integrados y excluidos, todos tenemos el mismo mandato: la defensa del oprimido, la opci\u00f3n prioritaria por el pobre. Otra cosa es que para unos, los pobres (reales o de opci\u00f3n) sea m\u00e1s f\u00e1cil y para otros (los ricos, o los satisfechos), tenga una mayor dificultad. Pero eso ya lo dijo Jes\u00fas, \u00abqu\u00e9 dif\u00ed\u00adcil es que un rico entre en Reino de los cielos\u00bb, \u00abno se puede servir a dos se\u00f1ores: a Dios y a las riquezas.\u00bb<br \/>\n\u00abLa opci\u00f3n por el pobre\u00bb es una opci\u00f3n tan central en el Evangelio, que debe ser realizada \u00abal modo de Cristo\u00bb, a su manera, en su seguimiento. Est\u00e1 centrada en el amor, un amor que Jes\u00fas nos recuerda que es el Centro de la Ley y que \u00e9l mismo plenifica en su persona. De esta forma, el mandamiento del amor, pasa de ser un amor preferencial al pobre \u00abcomo a tu pr\u00f3jimo\u00bb, y \u00abcomo a ti mismo\u00bb a ser un amor prolongaci\u00f3n del amor que Jes\u00fas nos demostr\u00f3 en su vida p\u00fablica: \u00abcomo yo os he amado\u00bb.<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s todav\u00ed\u00ada, ya se dijo al inicio, que esta opci\u00f3n se hace \u00aben la persona de Cristo\u00bb. Cristo est\u00e1 en el pobre y verlo as\u00ed\u00ad es, sin duda, la plenitud del amor. Y hablar de plenitud, de perfecci\u00f3n es algo que sabemos que por nosotros mismos no lo vamos a alcanzar, necesitamos acoger al Esp\u00ed\u00adritu que se nos da. El Esp\u00ed\u00adritu que har\u00e1 f\u00e1cil y nuevas todas las cosas. En este sentido la \u00abopci\u00f3n por el pobre\u00bb se convierte tambi\u00e9n en don y tarea.<\/p>\n<p>Si estamos en esta perspectiva nos ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil realizarla en toda su dimensi\u00f3n prof\u00e9tica: denunciando con claridad la injusticia y proclamando la necesidad de un cambio radical y estructural para que aparezca en toda su dimensi\u00f3n el Reino de Justicia y de Paz que est\u00e1 detr\u00e1s y como consecuencia de la Fraternidad de todos.<\/p>\n<p>Entramos de lleno en el terreno de la utop\u00ed\u00ada cristiana: en el \u00abya\u00bb pero \u00abtodav\u00ed\u00ada no\u00bb. La \u00abopci\u00f3n por el pobre\u00bb es a la vez: la correcta direcci\u00f3n de nuestro amor, el camino de su realizaci\u00f3n y la meta a la que siempre nos estaremos acercando.<\/p>\n<p>b) La complejidad del mundo del pobre<br \/>\nNo se puede \u00aboptar por el pobre\u00bb, sin conocerle y conocer bien su situaci\u00f3n, sin hacer todo lo posible por desterrar la pobreza o, lo que es lo mismo, no se puede estar con los pobres, si no estamos contra la pobreza. El pobre es el rostro de Dios, la pobreza es uno de los rostros consecuencia del pecado del mundo.<\/p>\n<p>Desde el comienzo de \u00abla opci\u00f3n por el pobre\u00bb, los te\u00f3logos han hecho, es cierto fuerte incapi\u00e9 en la pobreza material, no pod\u00ed\u00ada ser de otra manera, pero tambi\u00e9n es cierto, que nunca trataron esta dimensi\u00f3n de modo exclusivo. Precisamente, al analizar la situaci\u00f3n de pobreza, se ha sido claro en no intentar reducir las dimensiones de la pobreza a esta \u00fanica dimensi\u00f3n de carencia material.<\/p>\n<p>Desde un an\u00e1lisis social se ha visto que el pobre no s\u00f3lo es el que no tiene para comer, el que no tiene vestido, ni trabajo, ni educaci\u00f3n (aqu\u00ed\u00ad entrar\u00ed\u00adan esa casi cuarta parte de la humanidad que vive en situaci\u00f3n de pobreza o incluso de miseria, los que mueren de hambre material o v\u00ed\u00adctimas de la mortalidad infantil, la tuberculosis, etc., los analfabetos o desprovistos de una educaci\u00f3n b\u00e1sica, los explotados en trabajos inhumanos).<\/p>\n<p>Decimos que pobre es tambi\u00e9n y principalmente la v\u00ed\u00adctima social: los desplazados por causa de las cat\u00e1strofes o de las guerras, los hu\u00e9rfanos, las mujeres inducidas y violentadas a ejercer la prostituci\u00f3n, los drogadictos, los enfermos de sida, los ni\u00f1os de la calle, los obligados a trabajar desde edades infantiles, los emigrantes, los despreciados por su raza o color, los refugiados&#8230;<\/p>\n<p>Pobre es el insignificante, el que no cuenta, el que casi no es considerado como persona, el excluido; pobre es el que no se le reconoce sus derechos, pobre es el sometido a esclavitud, pobre es el que no tiene defensa cuando es violentado.<\/p>\n<p>Toda esta clase de \u00abpobres\u00bb, es cierto, se dan mayoritariamente en el \u00abSur\u00bb, all\u00ed\u00ad est\u00e1n los cientos de miles de millones en situaciones de clamorosa injusticia, de inhumana situaci\u00f3n. Pero, en la constataci\u00f3n actual, notamos tambi\u00e9n los pobres que existen en el \u00abNorte\u00bb, constituyendo esas \u00abbolsas de pobreza\u00bb, ese denominado \u00abcuarto mundo\u00bb, producidos por la implacable m\u00e1quina social; excluidos desarraigados, desempleados, v\u00ed\u00adctimas de las esclavitudes de los vicios; no integrados, o sufriendo las consecuencias del racismo de clase, cultura, raza o pueblo.<\/p>\n<p>Ciertamente que el mundo del pobre se ahonda y profundiza. Puebla nos daba esos rostros concretos del pobre en los que se refleja el rostro de Cristo, pobres que no s\u00f3lo no han desaparecido y que est\u00e1n ah\u00ed\u00ad; sino que por desgracia han aumentado y se han hecho m\u00e1s necesitados, m\u00e1s implorantes, y, adem\u00e1s, a esos se han a\u00f1adido otros que hay que visualizar, hay que sumar. Penetrar una y otra vez en este mundo, y desentra\u00f1ar y atacar las causas de tanta pobreza, de tanta esclavitud, es una de nuestras principales tareas. \u00abLa opci\u00f3n por el pobre\u00bb nos llama a ser no s\u00f3lo solidarios sino eficaces.<\/p>\n<p>c) Pobreza y desarrollo<br \/>\nLa injusta situaci\u00f3n de los pobres del mundo es un grito que nos llama primero a ponernos de su parte. Pero no podemos ponernos de su parte si no hacemos un esfuerzo. Debemos dejarnos llenar de esa actitud cristiana, no s\u00f3lo de misericordia y compasi\u00f3n sino tambi\u00e9n de empat\u00ed\u00ada con el pobre y atrevernos a mirar el mundo \u00abdesde el reverso de la historia\u00bb, es decir, desde el que sufre, desde el que es v\u00ed\u00adctima. Veremos que se trata de otra historia, y eso nos har\u00e1 buscar la eficacia al m\u00e1ximo.<\/p>\n<p>Los pobres no necesitan que nosotros les compadezcamos, lo que necesitan es que nosotros les ayudemos a transformar su inhumana e injusta realidad. El amor no termina en la compasi\u00f3n, sino que la compasi\u00f3n (el sufrir con) genera una vitalidad nueva que nos lleva a intentar transformar la realidad que trae tanto sufrimiento. Una realidad de pobreza, que es tan general que, por desgracia, podemos decir: \u00aben este mundo en que todo se globaliza, nada hay m\u00e1s globalizado y generalizado que la pobreza\u00bb. Esta realidad que hay que atajar y para atajarla existe un nombre: desarrollo.<\/p>\n<p>Sabemos ya que la pobreza es consecuencia de unas estructuras injustas. La consecuencia es doble: denunciar en alta voz esas estructuras e implicarnos con fuerza en transformarlas.<\/p>\n<p>Juan Pablo II es, en esto, un ap\u00f3stol incansable. Sus permanentes orientaciones y exigencias hacia el respeto de la dignidad humana y la atenci\u00f3n prioritaria ante las situaciones de pobreza inhumana, superan las fronteras de los pa\u00ed\u00adses, la diversidad de culturas, o los foros internacionales. Precisamente en el \u00abJubileo de los gobernantes y parlamentarios\u00bb, en Noviembre del 2000 ante m\u00e1s de 5.000, denunciaba expresamente: \u00abel esc\u00e1ndalo de las sociedades opulentas del mundo de hoy, en la que los ricos se hacen cada vez m\u00e1s ricos, porque la riqueza produce riqueza, y lo pobres son cada vez m\u00e1s pobres, porque la pobreza tiende a crear una nueva pobreza\u00bb.<\/p>\n<p>Su denuncia clara del neoliberalismo, del dominio de las transnacionales, del lucro como principal punto de mira de la econom\u00ed\u00ada de mercado, del armamentismo, de las enormes desigualdades entre los pa\u00ed\u00adses ricos y pobres son consecuencia un su amor de Padre que busca el bien de sus hijos. Ultimamente, y, tambi\u00e9n con motivo del a\u00f1o 2000, destaca en el magisterio del Papa, las crecientes peticiones para la revisi\u00f3n y aun condonaci\u00f3n de la deuda externa de muchos pa\u00ed\u00adses que se convierte como una losa que impide su desarrollo.<\/p>\n<p>Nuestro deber cristiano, en este proceso, es el compromiso serio que nos lleve a denunciar una y otra vez, que esta injusta situaci\u00f3n tiene sus causas, que el bienestar del \u00abNorte\u00bb ha sido muchas veces conseguido a causa de la explotaci\u00f3n del \u00abSur\u00bb, y que esto que a\u00fan se sigue manteniendo, no es humano y por lo tanto no es cristiano.<\/p>\n<p>Se necesitan pasos concretos, urgentes y transformadores hacia los cuales ya se han iniciado presiones por parte de la Iglesia, de la ONG y otras organizaciones: a la campa\u00f1a de la deuda externa se han a\u00f1adido otras reclamando cambios significativos en las reglas del comercio mundial y m\u00e1s todav\u00ed\u00ada, la petici\u00f3n de un nuevo orden internacional.<\/p>\n<p>Ahora bien, las exigencias y los proyectos no est\u00e1n exentos de dificultades. Por parte del Norte en que no es f\u00e1cil que accedan sin m\u00e1s a perder su \u00abstatus\u00bb, pero tampoco hay que desconocer los graves problemas que existen en el \u00abSur\u00bb.<\/p>\n<p>No hay que desconocer que esas mismas estructuras y esos mismos pecados que rechazamos en el Norte: el af\u00e1n de lucro, el lujo de unos pocos, la ganancia excesiva, el armamentismo, los malos manejos econ\u00f3micos, est\u00e1n tambi\u00e9n presentes en el Sur. Y adem\u00e1s hay que a\u00f1adir otros presentes con m\u00e1s fuerza: la corrupci\u00f3n, la fuga de capitales por motivo de fraudes, las comisiones, los malos manejos econ\u00f3micos, la falta de una verdadera democracia.<\/p>\n<p>Mirar que los proyectos de desarrollo incidan con fuerza en la situaci\u00f3n de las masas m\u00e1s despose\u00ed\u00addas, que haya entre el \u00abNorte\u00bb y el \u00abSur\u00bb una situaci\u00f3n m\u00e1s igualitaria y que en el \u00abSur\u00bb los m\u00e1s pobres se conviertan en agentes de su propio desarrollo son algunos de los mayores retos que nos presenta este mundo neoliberal y globalizado donde el mercado y el lucro han puesto su culto y su templo.<\/p>\n<p>d) El protagonismo del pobre<br \/>\nLa radicalidad de los retos se tornan a\u00fan mayores cuando, y tanto por la defensa de la dignidad de la persona, como por la b\u00fasqueda de la eficacia a largo plazo, se debe procurar que el pobre se implique mucho m\u00e1s en las acciones y llegue a ser protagonista de su misma historia.<\/p>\n<p>La dignidad de la persona humana, el derecho a ser respetado, a ser valorado, a ser tenido en cuenta, si dec\u00ed\u00adamos que \u00abpobre es el que no cuenta para nada\u00bb, tambi\u00e9n podemos decir que pobre sigue siendo, \u00absi s\u00f3lo contamos con \u00e9l para que reciba de nosotros\u00bb.<\/p>\n<p>El refr\u00e1n de \u00abdar una ca\u00f1a antes que un pescado\u00bb se radicaliza m\u00e1s todav\u00ed\u00ada con otros gestos que permiten que sean ellos portadores de su propio destino. Los pa\u00ed\u00adses del empobrecido necesitan de ayudas, de est\u00ed\u00admulos, de garant\u00ed\u00adas, pero tambi\u00e9n necesitan y reclaman ser gestores de su propia resurrecci\u00f3n, no ser s\u00f3lo o principalmente receptores, lo que ser\u00ed\u00ada, sin duda, otro tipo de refinado asistencialismo.<\/p>\n<p>Todo esto a nivel te\u00f3rico y desde la \u00f3ptica tanto de los derechos de las personas como de la eficacia de las acciones, es claro y admitido, por lo menos en buena parte por todos, sin embargo presenta dificultades reales en la pr\u00e1ctica, que hacen que muchos desistan de esta \u00f3ptica y se refugien m\u00e1s en la programaci\u00f3n de la ayuda vertical.<\/p>\n<p>De nuevo nos encontramos con la utop\u00ed\u00ada, y utop\u00ed\u00ada evang\u00e9lica, sabemos de la necesidad de su protagonismo, nos salen al paso dificultades reales, sin embargo la apuesta debe seguir siendo clara. Es una nueva lectura de la realidad del pobre, creer en \u00e9l, aprender de \u00e9l, la realidad del pobre nos capacita tambi\u00e9n a pensar de otro modo.<\/p>\n<p>Esto nos lleva a continuar en el respeto mayor, en la mayor valoraci\u00f3n. Y nos llevar\u00e1 a cambiar nuestras actitudes. Ayudarlo para que surja, pero no s\u00f3lo incorporarlo a las tareas de transformaci\u00f3n, sino dejar que \u00e9l sea gestor de su propia hist\u00f3rica. Creer, en frase feliz de Gustavo Guti\u00e9rrez, en la fuerza hist\u00f3rica de los pobres.<\/p>\n<p>BIBL. &#8211; CASTILLO, JOSE MAR\u00ed\u008dA, Los pobres y la teolog\u00ed\u00ada, Descle\u00e9 de Brouwer. Bilbao 1997; CELAM: Documentos de la II Asamblea General de Medell\u00ed\u00adn, Bogot\u00e1 1968; CELAM: Documentos de la 1Il Asamblea General de Puebla, Bogot\u00e1 1979; COMBL\u00ed\u008dN, JosE, Cristianos rumbo al siglo XXI, San Pablo. Madrid 1997; GONZALEZ FAUS, JosE IGNACIO, Teolog\u00ed\u00ada y opci\u00f3n por los pobres, en Revista Latinoamericana de Teolog\u00ed\u00ada. N\u00fam. 42, p\u00e1gs. 223-242. Centro de Reflexi\u00f3n Teol\u00f3gica. UCA. San Salvador; GUTIERREZ, GUSTAVO, La fuerza hist\u00f3rica de los pobres. Cep. Lima 1979. Pobres y opci\u00f3n fundamental, en \u00abMysterium liberationis\u00bb Vol. I, p\u00e1gs. 303-323. Editorial Trotta. Madrid 1990. Renovar la opci\u00f3n por los pobres, en Revista Latinoamericana de Teolog\u00ed\u00ada. n. 36. P\u00e1gs. 269-280; Lois, JULio, El Dios de los pobres, en \u00abEl Dios cristiano. Diccionario teol\u00f3gico\u00bb, p\u00e1gs. 1110-1115. Secretariado Trinitario. Salamanca 1992; RICHARD, PABLO y ELLACURIA, IGNACIO, Pobreza\/Pobres, en \u00abConceptos Fundamentales del Cristianismo\u00bb; p\u00e1gs. 1030-1057. Editorial Trotta. Madrid 1993; SOBRINO, JoN, Opci\u00f3n por los pobres, en \u00abConceptos fundamentales del cristianismo\u00bb, p\u00e1gs. 880-898. Editorial Trotta. Madrid 1993; TAMAYO ACOSTA, JUAN JosE, Para comprender la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n, fundamentalmente su cap\u00ed\u00adtulo 10: Opci\u00f3n por los pobres. Verbo Divino. Estella 1989.<\/p>\n<p>Daniel Camarero<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>TEOLOG\u00ed\u008dA MORAL<br \/>\nSUMARIO<br \/>\nI. Introducci\u00f3n:<br \/>\n1. Los pobres son un fen\u00f3meno colectivo;<br \/>\n2. Los pobres son resultado de un proceso conflictivo;<br \/>\n3. Los pobres reclaman un proyecto social alternativo;<br \/>\n4. Otras \u00abpobrezas\u00bb;<br \/>\n5. Los pobres como cuesti\u00f3n mundial.<br \/>\nII. Aproximaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica:<br \/>\n1. Opci\u00f3n por los pobres en el AT:<br \/>\n    a) En el Exodo,<br \/>\n    b) En la monarqu\u00ed\u00ada dav\u00ed\u00addica;<br \/>\n    c) En la tradici\u00f3n legal de Israel,<br \/>\n    d) En el grito de los profetas;<br \/>\n2. Opci\u00f3n por los pobres en el NT:<br \/>\n    a) En la pr\u00e1ctica de Jes\u00fas,<br \/>\n    b) En el testimonio de Pablo,<br \/>\n    c) En el resto del NT.<br \/>\nIII. Aproximaci\u00f3n teol\u00f3gica:<br \/>\n1. Opci\u00f3n por Cristo y opci\u00f3n por los pobres;<br \/>\n2. \u00bfPor qu\u00e9 s\u00f3lo hoy la Iglesia habla de opci\u00f3n por los pobres?;<br \/>\n3. La Iglesia y la opci\u00f3n por los pobres;<br \/>\n4. Razones pastorales de la preferencia por los pobres;<br \/>\n5. \u00bfQui\u00e9n es el sujeto de la opci\u00f3n por los pobres?;<br \/>\n6. Iglesia de los pobres: Iglesia \u00abcat\u00f3lica\u00bb;<br \/>\n7. Pobreza material, pobreza espiritual y pobreza evang\u00e9lica.<br \/>\nIV. Aproximaci\u00f3n pastoral:<br \/>\n1. La opci\u00f3n por los pobres durante mil a\u00f1os de historia de la Iglesia;<br \/>\n2. La nueva pr\u00e1ctica de liberaci\u00f3n de los pobres;<br \/>\n3. La \u00abcultura de gratuidad \u00aben los medios populares;<br \/>\n4. \u00bfC\u00f3mo quedan los no pobres en la opci\u00f3n por los pobres?;<br \/>\n5. Opci\u00f3n por los pobres: algunas implicaciones concretas.<br \/>\nV. Conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>I. Introducci\u00f3n<br \/>\nLa comprensi\u00f3n de la opci\u00f3n por los pobres suscita al punto tres grandes interrogantes que se relacionan entre s\u00ed\u00ad: \u00bfQui\u00e9nes son los pobres? \u00bfPor qu\u00e9 hay pobres? \u00bfCu\u00e1l es su significado y potencialidad?<br \/>\nPara situar estos interrogantes de una manera m\u00e1s precisa recurrimos a tres adjetivos, que nos ayudan a definir al pobre de hoy: colectivo, conflictivo y alternativo. Los pobres, en efecto, constituyen un fen\u00f3meno colectivo, son resultado de un proceso conflictivo y postulan un proyecto hist\u00f3rico alternativo. Profundizaremos a continuaci\u00f3n cada uno de estos rasgos.<\/p>\n<p>Tomamos pobres aqu\u00ed\u00ad en un sentido real, no en, sentido metaf\u00f3rico. Pobres son los que viven privados de los bienes necesarios para una existencia digna bien por estar excluidos del sistema socio-econ\u00f3mico, bien por encontrarse situados en el margen mismo de este sistema a t\u00ed\u00adtulo de trabajadores explotados.<\/p>\n<p>1. LOS POBRES SON UN FEN\u00ed\u201cMENO COLECTIVO. La pobreza es hoy una cuesti\u00f3n social, estructural y masiva. Son pobres clases, masas y pueblos enteros. Se encuentran manifiestamente sobre todo en los centros urbanos del tercer mundo: son las chabolas, los barrios populares y tambi\u00e9n la zona rural abandonada. En Am\u00e9rica Latina representan la gran mayor\u00ed\u00ada de la poblaci\u00f3n (80 por 100).<\/p>\n<p>Esa realidad nos obliga a superar decididamente aquella visi\u00f3n empirista o vulgar, presente en la mayor\u00ed\u00ada de las iniciativas religiosas del siglo pasado e incluso del presente, nacidas. generalmente de una sincera compasi\u00f3n; visi\u00f3n \u00e9sta que concibe al pobre como individuo, abstra\u00ed\u00addo de sus condiciones sociales y de las estructuras que lo sit\u00faan y definen; como mero objeto de las pr\u00e1cticas asistencialistas de los ricos y poderosos. A pesar de todos los esfuerzos, este tipo de pobreza no logr\u00f3 extinguir la pobreza, que presenta hoy contornos m\u00e1s graves.<\/p>\n<p>2. LOS POBRES SON RESULTADO DE UN PROCESO CONFLICTIVO. Durante mucho tiempo de nuestra historia se ha concebido la pobreza como fruto de la ignorancia y la pereza de los pobres o del lucro y el ego\u00ed\u00adsmo de los ricos, cuando no del destino de los as\u00ed\u00ad nacidos; se puso el \u00e9nfasis solamente en las causas morales y naturales, en detrimento de las causas reales.<\/p>\n<p>Hoy sabemos que los pobres constituyen un fen\u00f3meno socialmente producido. Son reducidos a pobreza (em-pobre-C1dOS) o mantenidos en ella por una organizaci\u00f3n econ\u00f3mica excluyente, como es el caso del capitalismo en el tercer mundo. En \u00e9l los pobres emergen como clases oprimidas de contornos propios. Destacamos dos sectores: a) los marginados: \u00e9stos, que se cuentan por millones, viven al margen del sistema y representan un conjunto socialmente heterog\u00e9neo y pol\u00ed\u00adticamente no organizado. Destacamos los desocupados, los subocupados, los trabajadores de la econom\u00ed\u00ada sumergida y la gran masa de los miserables: los mendigos, los ni\u00f1os y las ni\u00f1as de la calle, las prostitutas, etc.; b) los explotados: se trata de los \u00abpobres que trabajan\u00bb, tiranizados por el sistema econ\u00f3mico, que se encuentran en el campo y en la ciudad. Destacamos los obreros, que a pesar de representar s\u00f3lo el 15 por 100 de la poblaci\u00f3n oprimida, poseen una enorme fuerza social por estar estrat\u00e9gicamente situados en relaci\u00f3n directa con la fuerza del capital; y los campesinos, entre ellos los temporeros, el peque\u00f1o propietario, el qui\u00f1onero, el arrendatario, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Finalmente es preciso decir que la figura tradicional y cl\u00e1sica del pobre como ser miserable y andrajoso que va de puerta en puerta pidiendo una limosna est\u00e1 histpricamente superada como figura ~~po. Hoy tenemos del pobre una imagen menos rom\u00e1ntica y m\u00e1s realista. Es la figura del oprimido de mil formas, que busca su liberaci\u00f3n. Esa imagen cr\u00ed\u00adtica e internamente diferenciada del pobre es fundamental desde el punto de vista de la pr\u00e1ctica concreta de la opci\u00f3n por los pobres, y requiere metodolog\u00ed\u00adas y estrategias espec\u00ed\u00adficas, aunque dentro de un mismo horizonte de liberaci\u00f3n. Porque una cosa es el pueblo organizado y otra muy distinta el pueblo no organizado, que es la gran mayor\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>3. LOS POBRES RECLAMAN UN PROYECTO SOCIAL ALTERNATIVO. Hemos visto antes que la pobreza es una realidad estructural. Consiguientemente, la liberaci\u00f3n pasa tambi\u00e9n por el cambio de las estructuras sociales que mantienen esa pobreza.<\/p>\n<p>Los pobres juzgan a la sociedad actual y se sit\u00faan en la perspectiva de su cambio en favor de una sociedad nueva. Por eso \u00abpobre\u00bb est\u00e1 ligado indisolublemente a la idea de revoluci\u00f3n, en el sentido preciso de cambio de las bases de un sistema social.<\/p>\n<p>La creciente conciencia de la pobreza como fen\u00f3meno colectivo y como resultado de un proceso conflictivo ha consolidado una visi\u00f3n cr\u00ed\u00adtica y dial\u00e9ctica de la pobreza como proceso de empobrecimiento creciente en cuanto consecuencia de otro de continuo enriquecimiento. S\u00f3lo en esa conciencia cr\u00ed\u00adtica emerge lo alternativo como conciencia de transformaci\u00f3n del sistema a partir de los oprimidos. Esta conciencia est\u00e1 surgiendo con fuerza en los \u00faltimos veinticinco a\u00f1os en el tercer mundo, y m\u00e1s en particular en Am\u00e9rica Latina. Ah\u00ed\u00ad los pobres se van levantando y organizando en orden a su liberaci\u00f3n colectiva.<\/p>\n<p>4. OTRAS \u00abPOBREZAS\u00bb. La comprensi\u00f3n del pobre como categor\u00ed\u00ada socio-econ\u00f3mica (clase) es la m\u00e1s determinante. Fuera de esa categor\u00ed\u00ada no existen pobres, a no ser que se hable de modo simb\u00f3lico: pobres de esp\u00ed\u00adritu, pobres pecadores, etc.<\/p>\n<p>Con todo, en nuestra realidad comprobamos la existencia de otras formas espec\u00ed\u00adficas de opresi\u00f3n, que constituyen pobrezas de car\u00e1cter preferentemente socio-cultural: a) las incluidas bajo la denominaci\u00f3n de \u00abdiscriminaci\u00f3n\u00bb. Destacamos la de las minor\u00ed\u00adas extranjeras, religiosas u homosexuales; la de los deficientes f\u00ed\u00adsicos y mentales; la de los ancianos; pero sobre todo la discriminaci\u00f3n racial (negro), \u00e9tnica (indio) y sexual (mujer).<\/p>\n<p>Estas pobrezas aunque sean realidades aut\u00f3nomas cuyas din\u00e1micas internas prop\u00c2\u00a1as no pueden reducirse al aspecto econ\u00f3mico, no dejan de estar condicionadas por este mismo aspecto. Son variables agravantes de la pobreza real, y hacen de ella una \u00abpobreza concentrada\u00bb. Para poner un ejemplo, citamos la triple discriminaci\u00f3n que sufren las mujeres negras, sobre todo cuando son pobres; b) los denominados \u00abnuevos pobres\u00bb de la sociedad industrial. Son \u00e9stos los trabajadores extranjeros, los ancianos jubilados, los j\u00f3venes drogados, etc. Estas categor\u00ed\u00adas no constituyen clases nuevas al lado de las clases marginadas y explotadas. Tampoco se sit\u00faan por encima de ellas, sino dentro de la relaci\u00f3n de clases. Acaso pueda decirse que, si bien la extracci\u00f3n de clase es distinta (los drogados o los jubilados provienen tanto de las clases ricas como de las subalternas), la situaci\u00f3n concreta de clase coloca a esos nuevos pobres entre los pobres socio-econ\u00f3micos precisamente en la condici\u00f3n de marginados. De todos modos, son fruto t\u00ed\u00adpico a la vez que un potencial impugnador de una sociedad opulenta, pero materialista, que sacia el cuerpo y vac\u00ed\u00ada el esp\u00ed\u00adritu. Por eso claman por una acci\u00f3n efectiva que los libere realmente de su alienaci\u00f3n, liberando al sistema que los aliena.<\/p>\n<p>Finalmente, es preciso que tengamos claro que en la base de los intereses es donde los otros intereses tendr\u00e1n que articularse. En otras palabras, la lucha contra todas las formas de opresi\u00f3n s\u00f3lo ser\u00e1 realmente eficaz si se la inserta en el contexto m\u00e1s amplio de una liberaci\u00f3n socioecon\u00f3mica.<\/p>\n<p>En el tercer mundo la creciente conciencia de esta articulaci\u00f3n de luchas ha conseguido que la lucha de la clase pobre por la emancipaci\u00f3n econ\u00f3mica se extienda a una gran lucha de todo el pueblo por una liberaci\u00f3n integral.<\/p>\n<p>5. LOS POBRES COMO CUESTI\u00ed\u201cN MUNDIAL. Ampliando el esquema del pobre y su proceso de empobrecimiento, que hemos visto anteriormente, verificamos que los pobres no postulan s\u00f3lo una sociedad nueva, sino una nueva humanidad, un mundo nuevo, un nuevo orden internacional, puesto que constituyen un problema mundial.<\/p>\n<p>Exactamente como en la cuesti\u00f3n general de la pobreza, las causas del subdesarrollo del tercer mundo se pueden abordar desde dos \u00f3pticas distintas.<\/p>\n<p>La primera, funcionalista o liberal, concibe el subdesarrollo s\u00f3lo como una mera situaci\u00f3n de atraso econ\u00f3mico, cuya salida estar\u00ed\u00ada sobre todo en el aumento del PIB con la \u00abayuda\u00bb exterior mediante tecnolog\u00ed\u00ada, capital y comercio.<\/p>\n<p>La segunda \u00f3ptica, dial\u00e9ctica o hist\u00f3rico-estructural, partiendo de la conflictividad de todo el proceso de empobrecimiento, entiende el subdesarrollo como un proceso hist\u00f3rico de dependencia a nivel transnacional, consistiendo aqu\u00ed\u00ad la salida en la liberaci\u00f3n del dominio econ\u00f3mico y pol\u00ed\u00adtico a trav\u00e9s de la organizaci\u00f3n aut\u00f3noma del pueblo.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad, se da la relaci\u00f3n entre norte y sur. Tal relaci\u00f3n no ha de plantearse en primer lugar en t\u00e9rminos de relaci\u00f3n entre Estados o naciones, sino entre clases de diferentes naciones. Tanto en los pa\u00ed\u00adses del centro (norte) como en los pa\u00ed\u00adses de la periferia (sur) existen clases dominantes y clases dominadas, caracter\u00ed\u00adsticas de las sociedades capitalistas, cuyo desarrollo contradictorio genera una divisi\u00f3n de clases.<\/p>\n<p>Ello explica la existencia de millones de pobres en los pa\u00ed\u00adses ricos, y por otro lado la existencia en los pa\u00ed\u00adses pobres de un peque\u00f1o grupo din\u00e1mico de desarrollo con una clase rica reducida pero opulenta: en Brasil, el 1 por 100 posee una renta superior al 50 por 100 de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, tanto en el norte como en el sur existen clases dominadas, si bien las del sur est\u00e1n doblemente dominadas, debido ala transferencia de la renta (del sur al norte) y de la tasa de explotaci\u00f3n del trabajador (en el norte ganan, como media, ocho, diez o quince veces m\u00e1s que en el sur). Por eso las sociedades del norte pueden ser redistribuidoras y democr\u00e1tico-liberales, mientras que las del sur tienden a ser concentradoras de renta y autoritarias.<\/p>\n<p>Finalmente, el conflicto entre norte y sur as\u00ed\u00ad entendido constituye una gran contradicci\u00f3n mundial hoy. Esta contradicci\u00f3n es mantenida intencionadamente por las clases dominantes a trav\u00e9s de .sus c\u00e1rteles, trusts y otras asociaciones. Por eso defienden sus intereses globales apoyadas siempre por sus respectivos gobiernos. En contraposici\u00f3n, las clases dominadas poseen escasas organizaciones de defensa a nivel internacional, debido a dificultades de contacto, divisiones ideol\u00f3gicas y a la posici\u00f3n de sus propios gobiernos.<\/p>\n<p>El proceso actual de mundializaci\u00f3n de la econom\u00ed\u00ada, acelerado por la crisis del campo socialista, no cambia el escenario, sino que lo agudiza. En efecto, este proceso no se da en t\u00e9rminos de colaboraci\u00f3n, sino m\u00e1s bien de competitividad. Por eso el \u00abmercado global\u00bb pasa a estar dominado por los bloques econ\u00f3micos m\u00e1s poderosos (EUA\/ Canad\u00e1, Europa de los doce y Jap\u00f3n\/ Pac\u00ed\u00adfico), que subyugan al resto del mundo pobre. Una posible alternativa para el sur ser\u00ed\u00ada su integraci\u00f3n en una especie de \u00absindicato del tercer mundo\u00bb. Mas esto s\u00f3lo es posible por la presi\u00f3n pol\u00ed\u00adtica de las masas de esos mismos pa\u00ed\u00adses sobre sus gobiernos y clases dominantes en general.<\/p>\n<p>La importancia de esta visi\u00f3n estriba en mostrar que la lucha efectiva contra la pobreza debe tener una dimensi\u00f3n mundial a trav\u00e9s de una m\u00e1s amplia organizaci\u00f3n de las clases oprimidas. Esto es sumamente importante para una instituci\u00f3n universal como es la Iglesia cristiana y sus organizaciones (institutos religiosos, etc\u00e9tera). Precisamente en esos espacios institucionales es donde se puede percibir claramente tanto la dimensi\u00f3n mundial de la pobreza como la posibilidad de articular formas adecuadas, igualmente mundiales, que contribuyan a superarla.<\/p>\n<p>II. Aproximaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica<br \/>\n1. OPCI\u00ed\u201cN POR LOS POBRES EN EL AT. Antes de abordar la opci\u00f3n por los pobres en el AT, es importante aclarar qui\u00e9n es el Dios de la Biblia. Fundamentalmente es el Dios que sac\u00f3 a Israel de Egipto y el Dios que resucit\u00f3 a Jesucristo de entre los muertos. Es el Dios que demostr\u00f3 su predilecci\u00f3n por los esclavos en Egipto y por los pobres de Galilea en Palestina.<\/p>\n<p>Israel nace de la alianza entre el pueblo y el Dios Yhwh -y no otros dioses-, cuya acci\u00f3n principal fue liberar al pueblo de la esclavitud de Egipto. Por tanto, para Israel el \u00fanico Dios verdadero es el que le liber\u00f3 de la esclavitud. Y su nombre es Yhwh, como \u00e9l mismo se lo revel\u00f3 a Mois\u00e9s al encargarle la liberaci\u00f3n de su pueblo (Exo 20:2-3; Exo 3:14-15). A partir de ese momento, el nombre de Yhwh afirma de modo definitivo la singularidad de Dios como libertador de los pobres. E1 hecho de la liberaci\u00f3n es lo que hace de Yhwh el Dios de Israel y de Israel el pueblo de Yhwh. Por tanto, no se puede adorar a Yhwh sin tener en cuenta la liberaci\u00f3n de la esclavitud. Existe, pues, una relaci\u00f3n indisociable entre el \u00e9xodo y el pueblo de Yhwh. Y queda claro en el relato del \u00e9xodo que Yhwh es el Dios que oye el gemido del pueblo oprimido, toma partido por \u00e9l y le propone la . liberaci\u00f3n. Esta opci\u00f3n de Yhwh posee un car\u00e1cter fundante para Israel y ejerce una influencia b\u00e1sica en toda su historia. La apropiaci\u00f3n e interpretaci\u00f3n del nombre de Yhwh est\u00e1 \u00ed\u00adntimamente ligada a los proyectos pol\u00ed\u00adtico-religiosos de los grupos presentes dentro de la sociedad israelita. Veamos, a grandes rasgos, c\u00f3mo se dio la apropiaci\u00f3n por la teolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica de la liberaci\u00f3n en los principales relatos b\u00ed\u00adblicos del AT.<\/p>\n<p>a) En el Exodo. En el relato del \u00e9xodo, Israel narra sus or\u00ed\u00adgenes como pueblo y reconoce que los debe a Yhwh, confes\u00e1ndose por lo mismo como el pueblo de Yhwh. Es un relato \u00aboficial\u00bb, cuya finalidad principal es conferir a Israel una identidad nacional, a ejemplo de las grandes sagas sagradas que narran los or\u00ed\u00adgenes de diversospueblos.<\/p>\n<p>El libro del Exodo, como todo el Pentateuco, no tuvo su redacci\u00f3n final hasta el siglo v a.C., ocho siglos despu\u00e9s del acontecimiento que relata. Durante este per\u00ed\u00adodo ocurrieron hechos se\u00f1alados para la historia de Israel, que fueron determinantes en las diversas interpretaciones del hecho fundante del \u00e9xodo.<\/p>\n<p>Al principio, durante dos siglos, Israel existi\u00f3 como confederaci\u00f3n tribal, rodeado de ciudades-Estado cananeas, siempre hostiles. Ya en el a\u00f1o 1000 a.C., por intereses econ\u00f3micos de algunas tribus y por presiones externas, se vio obligado a crear un Estado mon\u00e1rquico de modelo tributario, que dur\u00f3 cuatro siglos. A partir del 587 a.C., despu\u00e9s de sufrir la experiencia del destierro, Israel se organiz\u00f3 como naci\u00f3n religiosa bajo el liderazgo de una casta sacerdotal con la tolerancia del imperio persa. Cada una de las grandes experiencias suscit\u00f3 lecturas diversas del hecho del \u00e9xodo. El texto final contiene elementos de todas estas lecturas y presenta estratos superpuestos con las varias interpretaciones de los acontecimientos que ocurrieron en Egipto y en el siglo xiii a.C.<\/p>\n<p>En el primer estrato del relato del \u00e9xodo, probablemente oral, el sujeto de la liberaci\u00f3n es designado con el nombre de \u00abhebreo\u00bb (\u00e1piru). El nombre designa diferentes grupos de diversas localidades, desde Egipto a Mesopotamia, cuya caracter\u00ed\u00adstica principal es el hecho de no estar integrados en una sociedad m\u00e1s amplia, situ\u00e1ndose fuera de las leyes generales de las sociedades de entonces. Son mercenarios, caravaneros, rebeldes. En este sentido se entiende tambi\u00e9n el grupo que sali\u00f3 de Egipto; al aceptar la invitaci\u00f3n de Yhwh y de Mois\u00e9s de salir de la esclavitud, el grupo rompi\u00f3 con la legalidad de la sociedad egipcia. En este momento, el relato del \u00e9xodo, b\u00e1sico para el movimiento de las tribus, tiene como punto central la acci\u00f3n de Yhwh para la liberaci\u00f3n; si los hebreos consiguieron romper con la esclavitud de Egipto, fue porque Yhwh estaba con ellos y opt\u00f3 por los oprimidos.<\/p>\n<p>En el segundo estrato, con el establecimiento ya del Estado mon\u00e1rquico en Israel, el relato del \u00e9xodo pasa por las manos de escribas oficiales, convirti\u00e9ndose en \u00e9pica nacional junto con las tradiciones de los patriarcas. En este contexto surge la tradici\u00f3n yavista (J), probablemente en la corte de Salom\u00f3n. El \u00e9xodo se lee entonces como lucha de liberaci\u00f3n nacional, en la que los israelitas fueron esclavizados en Egipto (adonde escaparon del hambre de Canc\u00e1n) y tuvieron que luchar contra ellos para que les permitiesen regresar a su tierra. El relato no describe nunca un movimiento social dentro de la sociedad egipcia, sino una lucha entre dos pueblos, en la que Yhwh toma partido por Israel. Yhwh aparece aqu\u00ed\u00ad como el Dios de Abrah\u00e1n, de Isaac y de Jacob (Exo 3:16), los patriarcas que vivieron en Canc\u00e1n en el pasado, intentando mostrar que mucho antes de la explotaci\u00f3n de Egipto, Yhwh era ya el Dios del pueblo de Israel. Con este relato el proyecto mon\u00e1rquico consigui\u00f3 crear y difundir en Israel una conciencia de tipo nacional, haciendo que el relato m\u00e1s genuino del \u00e9xodo perdiese buena parte de su carga revolucionaria. As\u00ed\u00ad, en vez de mostrar la opci\u00f3n de Yhwh por los oprimidos, el \u00e9xodo se va convirtiendo en pura gracia de Yhwh en cumplimiento de las promesas hechas a los patriarcas (cf Deu 7:7-8).<\/p>\n<p>En el tercer estrato tenemos una relectura verificada en el per\u00ed\u00adodo posex\u00ed\u00adlico por la tradici\u00f3n sacerdotal (P), cuando Jud\u00e1 exist\u00ed\u00ada como grupo nacional-religioso bajo el imperio persa. Preocupada mucho m\u00e1s por mostrar la grandeza de Yhwh, esta relectura alter\u00f3 el \u00e9nfasis del relato (cf Exo 17:1-5): el propio Yhwh es quien endurece el coraz\u00f3n del fara\u00f3n para tener la oportunidad de mostrar su grandeza.<\/p>\n<p>Con tantas relecturas, la opci\u00f3n de Yhwh por los pobres y oprimidos -inspiraci\u00f3n primordial del Israel premon\u00e1rquico- qued\u00f3 difuminada y como envuelta en una nube de polvo. No obstante, la memoria originaria se manten\u00ed\u00ada viva en los c\u00ed\u00adrculos prof\u00e9ticos, como veremos m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>b) En la monarqu\u00ed\u00ada dav\u00ed\u00addica. A finales del siglo xi a. C. surge en Israel un movimiento promon\u00e1rquico, encabezado por Sa\u00fal y luego por David. Con Salom\u00f3n (s. x), Israel tiene ya una monarqu\u00ed\u00ada estructurada seg\u00fan los moldes de las dem\u00e1s monarqu\u00ed\u00adas de la \u00e9poca: fundada en un sistema tributario, con una corte establecida en la capital Jerusal\u00e9n, con un ej\u00e9rcito y una legitimaci\u00f3n religiosa a trav\u00e9s del templo. La ideolog\u00ed\u00ada mon\u00e1rquica utiliz\u00f3 a la religi\u00f3n yavista para legitimarse. Veamos c\u00f3mo, en este contexto, la monarqu\u00ed\u00ada afect\u00f3 a la fe en Yhwh, el Dios de los pobres y de los oprimidos.<\/p>\n<p>El principal problema para la implantaci\u00f3n de la monarqu\u00ed\u00ada es la creencia de que Yhwh es el Dios que liber\u00f3 a los campesinos de la dominaci\u00f3n de los reyes y del sistema tributario. Esto lo vemos claramente en la oposici\u00f3n del profeta Samuel cuando algunas tribus reclamaban un rey (1Sam 8-12): al hacer tal cosa, estar\u00ed\u00adan rechazando a Yhwh y corriendo el riesgo de \u00abvolver a Egipto\u00bb. En estas circunstancias el movimiento promon\u00e1rquico, aunque hegem\u00f3nico se vio forzado a absorber el elemento m\u00e1s genuino de la fe yavista: Yhwh es el Dios de los pobres. Esta absorci\u00f3n la vemos claramente en el texto de los Salmos, retrato fiel de la ideolog\u00ed\u00ada real predominante en la corte y en el templo de Jerusal\u00e9n. En semejante contexto, la funci\u00f3n del rey queda religiosamente legitimada. El salmo 72 nos brinda una idea de lo que la religi\u00f3n oficial atribu\u00ed\u00ada al rey: es el que gobierna con justicia, defiende a los pobres y los humildes, aplasta al opresor, libra al pobre y al desvalido, tiene compasi\u00f3n del d\u00e9bil y del indefenso, da abundancia al pueblo; en una palabra, exactamente todo lo contrario de lo que realmente fue la monarqu\u00ed\u00ada en Israel. Vemos, no obstante, que, aun distorsionando el proyecto pol\u00ed\u00adtico originario que inspira la fe en Yhwh, la monarqu\u00ed\u00ada no pudo prescindir del car\u00e1cter esencial de esta fe: la convicci\u00f3n de que Yhwh es el Dios de los pobres y los oprimidos; que, incluso \u00abpasteurizada\u00bb por la ideolog\u00ed\u00ada real, hubo de ser preservada en la memoria religiosa de Israel.<\/p>\n<p>El contrapunto de la ideolog\u00ed\u00ada real se encuentra en la tradici\u00f3n deuteronomista (Dt, Jos, Jue, Sam y Re, compilados en la \u00e9p de la destrucci\u00f3n de Samaria n el 722, que condiciona la exist ncia de los~eyes a su obediencia a s normas y estatutos dados por Yhwh a Mois\u00e9s en el Sina\u00ed\u00ad. Desde este punto de vista, el rey ser\u00e1 juzgado conforme a la justicia que haya practicado con los oprimidos, pudiendo incluso ser extirpado el linaje real (cf Jer 22:1-5).<\/p>\n<p>c) En la tradici\u00f3n legal de Israel. La tradici\u00f3n legal de Israel se entiende como derivaci\u00f3n de Yhwh. El texto ocupa casi la mitad del Pentateuco y revela las normas dadas por Yhwh al pueblo para que viviese de acuerdo con la alianza firmada en la liberaci\u00f3n. As\u00ed\u00ad, desde el Sina\u00ed\u00ad (Ex 19, 1-N\u00fam 10:11) hasta las estepas de Moab (Dt 12-26), Yhwh dio al pueblo normas para que viviese como pueblo de Yhwh. Gran parte de este acuerdo legal se origin\u00f3 y transmiti\u00f3 como ley popular -o sea, independiente de la corte, que casi nunca legisl\u00f3- a trav\u00e9s de los ancianos (Rut 4:1-8; Am\u00f3 5:10-12) en las puertas de las ciudades. El proceso de recopilaci\u00f3n de esta ley popular yavista dio origen a tres grandes c\u00f3digos legales: el c\u00f3digo de la alianza (Exo 20:22-23, 19), el c\u00f3digo deuteronomista (Dt 12-26) y el c\u00f3digo de santidad (Lev 17-26). En todos ellos se advierte el car\u00e1cter central del pobre y la preocupaci\u00f3n por la justicia para con los m\u00e1s d\u00e9biles del pueblo.<\/p>\n<p>En el origen de la tradici\u00f3n legal est\u00e1 el Israel premon\u00e1rquico. Las leyes constantes en ella se adecuan bien a la organizaci\u00f3n tribal de los inicios. Con la implantaci\u00f3n de la monarqu\u00ed\u00ada tributaria estas leyes funcionan mucho m\u00e1s como memoria del pasado que como pr\u00e1ctica actual. Entonces es cuando se alza la voz de los profetas en defensa de la justicia de Yhwh.<\/p>\n<p>d) En el grito de los profetas. Al constituir una monarqu\u00ed\u00ada, Israel no s\u00f3lo modific\u00f3 su sistema de gobierno; modific\u00f3 adem\u00e1s su sistema econ\u00f3mico de producci\u00f3n y de distribuci\u00f3n de la riqueza producida; modific\u00f3 el sistema de propiedad y la divisi\u00f3n social del trabajo. Pas\u00f3 de un sistema tribal de producci\u00f3n a un sistema tributario, el \u00fanico compatible con el r\u00e9gimen mon\u00e1rquico de la \u00e9poca. La fe en Yhwh que hab\u00ed\u00ada inspirado el sistema tribal, fue re-significada en la monarqu\u00ed\u00ada con el fin de legitimar el sistema tributario, que es justamente el sistema de los reyes cananeos, clasificado por el yavismo como idol\u00e1trico y baalista. En otras palabras, la monarqu\u00ed\u00ada, al afirmarse en nombre de Yhwh, en realidad estaba ocultando un Baal detr\u00e1s del nombre de Yhwh. Esto supone una clara traici\u00f3n de la alianza firmada con Yhwh en el Sina\u00ed\u00ad, una infidelidad de Israel. Tal jes la causa fundamental del movimiento prof\u00e9tico en Israel. El es la caja de resonancia del conflicto b\u00e1sico existente en la sociedad israelita: ciudad-campo, baalismo-yavismo, davidismo-mosa\u00ed\u00adsmo, tributarismo-tribalismo, rey-profeta. No es una coincidencia que el movimiento prof\u00e9tico de Israel alcance su m\u00e1ximo vigor en el mismo per\u00ed\u00adodo en el que perdura la monarqu\u00ed\u00ada: siglos x a vi a.C.<\/p>\n<p>En este contexto, el movimiento prof\u00e9tico clama siempre en favor de los pobres (l\u00e9ase los campesinos oprimidos por el sistema tributario); no s\u00f3lo en el sentido de que la monarqu\u00ed\u00ada deb\u00ed\u00ada velar por los pobres, sino que ella misma era la causa de la pobreza. Los profetas rechazan la monarqu\u00ed\u00ada no s\u00f3lo como r\u00e9gimen de gobierno, sino tambi\u00e9n como estructura social y pol\u00ed\u00adtica contraria a la voluntad de Yhwh. Uno de los portavoces m\u00e1s en\u00e9rgicos del campesino oprimido es Miqueas; \u00e9l detecta a los agentes de la opresi\u00f3n: la corte y el templo de Jerusal\u00e9n, y esboza el proyecto de una sociedad justa (l\u00e9ase: conforme a la voluntad de Yhwh: cf Miq 3:9-12; 2 1-5). En esta l\u00ed\u00adnea act\u00faan tambi\u00e9n Am\u00f3s, Oseas e Isa\u00ed\u00adas (s. viii) y Jerem\u00ed\u00adas (s. vii).<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad pues, el movimiento prof\u00e9tico de Israel aparece como el gran responsable del mantenimiento de la fe yavista primordial, de la memoria de Yhwh como Dios de los pobres y libertador de los oprimidos.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n la corte tuvo sus profetas: los que legitiman religiosamente la monarqu\u00ed\u00ada actuando como intermediarios entre el rey y la divinidad nacional (en el caso de Israel, Yhwh, cuya fe popular se utiliz\u00f3 en la legitimaci\u00f3n del proyecto mon\u00e1rquico). Ejemplo t\u00ed\u00adpico de estos profetas de corte es Nat\u00e1n, legitimador de la dinast\u00ed\u00ada dav\u00ed\u00addica (2Sa 7:16). Sin embargo, esos profetas, incluso actuando en la corte, no pod\u00ed\u00adan dejar de ser cr\u00ed\u00adticos y de moderar los deseos desp\u00f3ticos del rey, recordando que el \u00fanico rey de Israel es Yhwh.<\/p>\n<p>A pesar de establecer una relaci\u00f3n ambigua con el Yhwh del \u00e9xodo, la religiosidad oficial de Israel no consigui\u00f3 sofocar la tradici\u00f3n premon\u00e1rquica -y popular- de que Yhwh es el Dios de los pobres. As\u00ed\u00ad lo vemos claramente en muchos textos de los salmos, vinculados a la liturgia oficial del templo de Jerusal\u00e9n. En ellos Yhwh aparece como el defensor de los pobres, y el Estado como instrumento de justicia para con los oprimidos (cf Sal 6:10; 22; 37; 94).<\/p>\n<p>2. OPCI\u00ed\u201cN POR LOS POBRES EN EL NT. La pr\u00e1ctica y las palabras de Jes\u00fas y su culminaci\u00f3n en el misterio de su pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n constituyen el n\u00facleo del NT, que da origen a la pr\u00e1ctica y al discurso de los ap\u00f3stoles y de los miembros de la comunidad cristiana originaria. En este proceso el pobre ocupa siempre un lugar central, seg\u00fan veremos a grandes rasgos.<\/p>\n<p>a) En la pr\u00e1ctica de Jes\u00fas. Llamado por sus coterr\u00e1neos tekton (constructor, artesano), Jes\u00fas muestra cu\u00e1l era de hecho su origen social.<\/p>\n<p>El trabajador y el marginado de todo tipo ocupan un lugar central en su predicaci\u00f3n y en sus actos. El muestra claramente que la causa de Dios es la causa de los pobres -Mt 25,3445- y reanima a los ca\u00ed\u00addos proclamando y realizando la presencia libertadora de Dios (Mat 9:35). Se opone a los grupos de su tiempo, que se mantienen a costa de la opresi\u00f3n de los pobres (Mat 12:1-12), infringiendo la alianza firmada con Yhwh en el \u00e9xodo. Critica la religi\u00f3n legalista de los fariseos y la ritualista de los sacerdotes del templo (saduceos), asentadas ambas en la explotaci\u00f3n del pobre (Mat 23:1-36). Jes\u00fas rompe tambi\u00e9n barreras culturales y raciales haci\u00e9ndose pr\u00f3jimo de los grupos marginados de su tiempo: la mujer (Me 15,40-41; Lev 7:37-38; Lev 8:1-3), los ni\u00f1os (Me 10,14; Mat 18:10; Lev 9:48), el extranjero (Jua 4:5-42; Lev 7:1-10; Me 7,24-30), los \u00abimpuros\u00bb (Mat 9:118; Me 5,21-43; Lev 17:11-19).<\/p>\n<p>Motivado por su creciente conciencia de estar cumpliendo la voluntad del Padre, Jes\u00fas lleva su opci\u00f3n por los pobres a sus \u00faltimas consecuencias: entrega su vida. Su resurrecci\u00f3n reafirma la esperanza de los pobres y muestra que el triunfo final no es de la muerte, sino de la vida.<\/p>\n<p>b) En el testimonio de Pablo. Pablo no aborda la opci\u00f3n por los pobres espec\u00ed\u00adficamente, a no ser cuando intenta resolver cuestiones internas de las Iglesias. Entonces aparece clar\u00ed\u00adsimamente la f\u00f3rmula de la opci\u00f3n por los pobres por parte de Dios: \u00abDios eligi\u00f3 lo que el mundo tiene por necio&#8230;, d\u00e9bil&#8230;, vil y despreciable a los ojos del mundo\u00bb, justamente para salvar todo eso (cf ICor 1,2728). La irrupci\u00f3n de Cristo en su vida le lleva a una teolog\u00ed\u00ada de la encarnaci\u00f3n que le hace interpretar la pobreza antropol\u00f3gicamente: es la propia condici\u00f3n humana la que es intr\u00ed\u00adnsecamente pobre. Y por eso Cristo Jes\u00fas, aun siendo Dios, no se avergonz\u00f3 de hacerse hombre, solidariz\u00e1ndose con toda la humanidad pobre (Fip 2,5-11 y 2Co 8:9). Esta experiencia marca a Pablo de tal manera que la pobreza como fen\u00f3meno social le pasa como desapercibida desde el punto de vista teol\u00f3gico, prevaleciendo la teolog\u00ed\u00ada de la solidaridad de Dios con la humanidad.<\/p>\n<p>c) En el resto del NT. Podr\u00ed\u00adamos desarrollar ahora m\u00e1s la teolog\u00ed\u00ada de la opci\u00f3n por los pobres en el NT. Son significativas las bases pneumatol\u00f3gicas y mariol\u00f3gicas de esa opci\u00f3n. Content\u00e9monos aqu\u00ed\u00ad con algunas indicaciones.<\/p>\n<p>En cuanto a la pneumatolog\u00ed\u00ada de la opci\u00f3n por los pobres, el NT muestra claramente el lazo del Esp\u00ed\u00adritu con los pobres. Aqu\u00e9l aparece siempre como la fuerza divina de los d\u00e9biles. Primero, del mismo Jes\u00fas, el siervo, en el que reposa el Esp\u00ed\u00adritu plenamente (cf Lev 3:22; Lev 4:1.14) y que lo unge como el mes\u00ed\u00adas de los oprimidos (cf Lev 4:18ss). De hecho, es el Esp\u00ed\u00adritu, como \u00abdedo de Dios\u00bb (Lev 11:20), el que otorga a Jes\u00fas la energ\u00ed\u00ada para producir los signos de liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En Juan es tambi\u00e9n evidente que el Esp\u00ed\u00adritu es dado como Par\u00e1clito a los disc\u00ed\u00adpulos indefensos y perseguidos (cf Jua 14:15-17; Jua 16:5-15). Y podr\u00ed\u00adamos continuar con los Hechos de los Ap\u00f3stoles y dem\u00e1s escritos. En resumen, se puede afirmar que en todo el NT aparece el Esp\u00ed\u00adritu como la fuerza de los d\u00e9biles.<\/p>\n<p>En cuanto al fundamento mariol\u00f3gico de la opci\u00f3n por los pobres, hay que partir del hecho mismo de Mar\u00ed\u00ada. Ella, la pobre de Yhwh, es la viva expresi\u00f3n de que Dios opta por los pobres para realizar su proyecto de salvaci\u00f3n. Por lo dem\u00e1s, el mismo Magn\u00ed\u00adficat, espejo del alma de Mar\u00ed\u00ada y tambi\u00e9n de la comunidad primitiva, pobre y perseguida, revela a Dios como renovando la gesta del \u00e9xodo y asumiendo el papel de vengador (goel) de los humillados y de los hambrientos; en una palabra, como libertador de los oprimidos (cf  Lev 1:51-53).<\/p>\n<p>Podr\u00ed\u00adamos continuar explicitando la teolog\u00ed\u00ada de la opci\u00f3n por los pobres en el resto del NT, de los Hechos y hasta el Apocalipsis. Pero es imposible pasar por alto a Santiago, que, junto con Pablo en ICor 1,27-8 ya citado, expresa de manera del todo inequ\u00ed\u00advoca la opci\u00f3n por los pobres por parte de Dios: \u00ab\u00bfNo ha elegido Dios a los pobres seg\u00fan el mundo para ser ricos en la fe y herederos del reino&#8230;?\u00bb (2,5).<\/p>\n<p>III: Aproximaci\u00f3n teol\u00f3gica<br \/>\n1. OPCI\u00ed\u201cN POR CRISTO Y OPCI\u00ed\u201cN POR LOS POBRES. Ser\u00ed\u00ada err\u00f3neo enraizar la opci\u00f3n por los pobres en la fe s\u00f3lo para justificarla racionalmente. El pobre es de suyo una interpelaci\u00f3n \u00e9tica en la l\u00ed\u00adnea de la justicia. Su rostro humillado es denuncia de la opresi\u00f3n y exigencia de liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con todo, la ra\u00ed\u00adz \u00faltima de la opci\u00f3n por los pobres se esconde en el coraz\u00f3n de Dios, de tal forma que \u00e9l, al encarnarse, asume como suyo el rostro del pobre.<\/p>\n<p>En nuestra \u00e9poca, la Iglesia cristiana se da cuenta de la profundidad teol\u00f3gica de la condici\u00f3n social asumida por el verbo de Dios: \u00abEsto os servir\u00e1 de se\u00f1al: encontrar\u00e9is a un ni\u00f1o envuelto en pa\u00f1ales y reclinado en un pesebre\u00bb. Esta condici\u00f3n de la pobreza concreta no es en Cristo una determinaci\u00f3n accidental, tal como el color de la piel u otros aspectos de su fisonom\u00ed\u00ada silenciados por los evangelios. Por el contrario, la condici\u00f3n de la pobreza en Cristo, expl\u00ed\u00adcita en los textos b\u00ed\u00adblicos, forma parte del misterio de su humillaci\u00f3n y anonadamientos. A partir de la pr\u00e1ctica de Jes\u00fas, el Dios de los cristianos no se entiende sin el pobre, y toda la predicaci\u00f3n evang\u00e9lica s\u00f3lo es buena nueva si es proclamadora de liberaci\u00f3n de los oprimidos. El kerigma de la salvaci\u00f3n escatol\u00f3gica comprende el kerigma de la liberaci\u00f3n hist\u00f3rica, tal como se ve en el mismo Jes\u00fas. En Lev 4:18-19 es bastante evidente: \u00abEl Esp\u00ed\u00adritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed\u00ad, porque me ha ungido. Me ha enviado a llevar la buena nueva a los pobres, a anunciar la libertad a los presos, a dar la vista a los ciegos, a liberar a los oprimidos y a proclamar un a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or\u00bb. Evangelizar a los pobres es fundamentalmente darles la buena nueva de que son ellos los primeros destinatarios del reino y que habitan en el coraz\u00f3n mismo de Dios.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s el pobre aparece en el evangelio como sacramento de Dios, el \u00fanico \u00absacramento\u00bb absolutamente universal y necesario para la salvaci\u00f3n. En ese horizonte, la opci\u00f3n por los pobres constituye un rasgo original de la revelaci\u00f3n cristiana. Se funda en razones teol\u00f3gicas (permanentes), y no s\u00f3lo en condiciones sociol\u00f3gicas (mudables). La opci\u00f3n por los pobres es un imperativo evang\u00e9lico antes que una exigencia hist\u00f3rica. Como ha dicho H. de Lubac, el que opta por una ideolog\u00ed\u00ada (p.ej., el socialismo), nunca est\u00e1 seguro de no haberse enga\u00f1ado; el que opta por los pobres est\u00e1 seguro de haber hecho una buena opci\u00f3n, porque ha optado como opt\u00f3 Jes\u00fas y ha optado por Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Para la comunidad de los cristianos, la opci\u00f3n por los pobres no es ni puede ser una opci\u00f3n originaria, sino derivada de una opci\u00f3n anterior: la fe en Jesucristo. Es la fe cristol\u00f3gica lo que confiere un sentido \u00faltimo e inagotable a la opci\u00f3n por los pobres. Con todo, no existe oposici\u00f3n entre una opci\u00f3n por los pobres originada concretamente de una experiencia de fe y otra que parta de una experiencia pol\u00ed\u00adtica. No se trata de opciones diversas, sino de niveles diferentes de una misma opci\u00f3n de fondo. En una perspectiva cristiana importa notar y practicar una dial\u00e9ctica entre esos dos polos: opci\u00f3n (de fe) por Jesucristo y opci\u00f3n consiguiente (\u00e9tica y pol\u00ed\u00adtica) por los pobres. La fe en Cristo env\u00ed\u00ada a los pobres, y el compromiso por y con los pobres remite a Jes\u00fas y a su reino. Entre Cristo y el pobre est\u00e1 la justicia como nexo interno. Por tanto, Cristo-justicia-pobres forman una trilog\u00ed\u00ada indisociable y siempre articulable.<\/p>\n<p>2. \u00bfPOR QUE S\u00ed\u201cLO HOY LA IGLESIA HABLA DE OPCI\u00ed\u201cN POR LOS POBRES? Es preciso tener claro que, desde el punto de vista teol\u00f3gico, la opci\u00f3n por los pobres s\u00f3lo representa una novedad por el \u00e9nfasis que se le da en nuestro contexto hist\u00f3rico particular. Este, en efecto, coloca la fe con una fuerza sin precedentes ante el desaf\u00ed\u00ado de la pobreza y de su superaci\u00f3n. En ese contexto, la fe despunta como fermento de construcci\u00f3n hist\u00f3rica, y la opci\u00f3n por los pobres como exigencia pr\u00e1ctica de esta fe.<\/p>\n<p>Aunque la opci\u00f3n por los pobres representa una continuidad sustancial con la gran tradici\u00f3n de la fe y de la \u00e9tica cristianas -por hundir sus ra\u00ed\u00adces en la larga historia de la revelaci\u00f3n-, representa tambi\u00e9n una discontinuidad formal, expresi\u00f3n de su novedad. Esa discontinuidad se da en el nivel de las expresiones hist\u00f3ricas de esa misma fe.<\/p>\n<p>La conciencia hist\u00f3rica de la pobreza como realidad colectiva y conflictiva hace surgir una forma nueva de realizaci\u00f3n del antiguo y siempre nuevo amor a los pobres (agape). La opci\u00f3n por los pobres apunta a la dimensi\u00f3n social de la \u00abcaridad\u00bb, o sea, al car\u00e1cter pol\u00ed\u00adtico del amor evang\u00e9lico. Se trata del aspecto estructural, colectivo, transformador y libertador, e incluso revolucionario, del evangelio vivo.<\/p>\n<p>La opci\u00f3n por los pobres es la moderna expresi\u00f3n de esa \u00abcaridad\u00bb que, al asumir determinaciones hist\u00f3ricas actuales de la pobreza, exige una opci\u00f3n en su favor, a trav\u00e9s de una toma de posici\u00f3n social, de una elecci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Opci\u00f3n por los pobres es, en fin, el nuevo rostro del amor cristiano; un amor s\u00ed\u00adntesis, que armoniza e integra coraz\u00f3n y raz\u00f3n cr\u00ed\u00adtica, gestando en cada pr\u00e1ctica se\u00f1ales de un mundo alternativo, anticipaciones del reino de Dios.<\/p>\n<p>Mas \u00bfpodr\u00e1 la opci\u00f3n por los pobres ser hist\u00f3ricamente superada o constituir\u00e1 siempre un imperativo \u00e9tico?<br \/>\nLa opci\u00f3n por los pobres es en el fondo un imperativo \u00e9tico de toda y de cualquier sociedad por m\u00e1s \u00abreconciliada\u00bb que pretenda ser. Adem\u00e1s esa opci\u00f3n lleva siempre a ver la sociedad a partir de los \u00faltimos, sean cuales sean: hoy los pobres socioecon\u00f3micos; ma\u00f1ana quiz\u00e1 los \u00abdesesperados de la vida\u00bb. La opci\u00f3n por los pobres s\u00f3lo cambia de forma hist\u00f3rica en la exacta medida en que cambia el aspecto de pobreza de la \u00e9poca de una sociedad. En ese sentido permanece v\u00e1lida la afirmaci\u00f3n de Dios: \u00abSiempre tendr\u00e9is pobres entre vosotros\u00bb (Jua 12:8).<\/p>\n<p>El realismo cristiano contradice la ingenuidad de aquellas ideolog\u00ed\u00adas que, seg\u00fan palabras de Juan XXIII, \u00abno tienen en cuenta las indudables imperfecciones de la naturaleza humana, como la enfermedad y el dolor, imperfecciones que no es posible remediar de ning\u00fan modo, evidentemente ni siquiera por los sistemas econ\u00f3micos y sociales m\u00e1s perfectos\u00bb (MM 213). Existen, adem\u00e1s, pobrezas antropol\u00f3gicas incurables, por ser constitutivas no ya de esencia, sino de la condici\u00f3n humana.<\/p>\n<p>Siendo as\u00ed\u00ad; la opci\u00f3n por los pobres constituye un imperativo \u00e9tico que deber\u00e1 impregnar todas las formas de organizaci\u00f3n social, relativizando sus avances, lanzando nuevos desaf\u00ed\u00ados, convocando, en fin, a todos a crear formas siempre nuevas de organizaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>3. LA IGLESIA Y LA OPCI\u00ed\u201cN POR LOS POBRES. Examinaremos aqu\u00ed\u00ad la relaci\u00f3n pobres-Iglesia, procurando explicitar lo que significa precisamente la opci\u00f3n por los pobres para la Iglesia y cu\u00e1les son las&#8217;consecuencias de tal opci\u00f3n.<\/p>\n<p>El cristianismo no es s\u00f3lo un \u00abmovimiento de liberaci\u00f3n social\u00bb. La Iglesia no es una instituci\u00f3n social que mira \u00fanicamente a la liberaci\u00f3n de los oprimidos en la historia. Posee otras tareas distintas, que se articulan con la opci\u00f3n por los pobres: la catequesis, la liturgia, la formaci\u00f3n de ministros, etc.<\/p>\n<p>Por eso la opci\u00f3n por los pobres no lo es todo en la misi\u00f3n de la Iglesia; no constituye la opci\u00f3n \u00fanica y exclusiva de la comunidad eclesial. Desde el punto de vista del contenido, la opci\u00f3n por los pobres es una opci\u00f3n teol\u00f3gicamente prioritaria de la Iglesia, especialmente en el tercer mundo, ya que la cuesti\u00f3n de la pobreza representa hoy uno de los mayores desaf\u00ed\u00ados lanzados a la fe; pero ser\u00e1 siempre una opci\u00f3n inclusiva. El calificativo \u00abpreferencial\u00bb descubre inmediatamente que el amor cristiano ama a los pobres sin exclusivizarlos.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista del objeto, la opci\u00f3n por los pobres apunta a pobres concretos, o sea, definidos a partir de su condici\u00f3n socioecon\u00f3mica. En esa medida implica una opci\u00f3n de clase, pues clase es siempre clase en lucha, en cuanto defensa de intereses leg\u00ed\u00adtimos. Evidentemente, la opci\u00f3n por los pobres no se reduce a una clase de pobres, como ser\u00ed\u00ada el proletariado industrial. Comprende a todos los pobres (desocupado, mendigo, obrero, agricultor) y a todo el pobre (tambi\u00e9n en sus determinaciones socio-culturales: negro, mujer, indio). Adem\u00e1s de eso est\u00e1 abierta a la participaci\u00f3n de los no pobres en la medida en que entran en la lucha por la justicia. Asimismo, la opci\u00f3n por los pobres no persigue directamente la lucha contra las personas de los opresores, sino contra sus opresiones, en pro de m\u00e1s justicia y liberaci\u00f3n. En la perspectiva de la fe, la lucha de clase est\u00e1 subordinada a la justicia. En suma, la opci\u00f3n por los pobres no es excluyente, sino incluyente.<\/p>\n<p>Finalmente, desde el punto de vista formal importa entender que la opci\u00f3n por los pobres no es s\u00f3lo una opci\u00f3n temporal, sino tambi\u00e9n espiritual; no es s\u00f3lo pol\u00ed\u00adtica, sino tambi\u00e9n religiosa. Es decir, el pobre no tiene solamente hambre de pan, sino tambi\u00e9n, sobre todo y sin discusi\u00f3n, hambre de sentido y de misterio. Para que una opci\u00f3n por los pobres sea evang\u00e9lica, debe ser una opci\u00f3n integral o total, capaz de articular dial\u00e9cticamente las dimensiones que definen a una persona humana.<\/p>\n<p>4. RAZONES PASTORALES DE LA PREFERENCIA POR LOS POBRES. Existen tambi\u00e9n motivos concretos de car\u00e1cter pastoral que inducen a la Iglesia a dedicarse m\u00e1s a los pobres que a los ricos. Podemos destacar tres: a) Seg\u00fan el evangelio, los pobres poseen de entrada el reino en herencia (Luc 6:20), anteriormente a sus m\u00e9ritos. Por su parte, los ricos, seg\u00fan el mismo evangelio, est\u00e1n de entrada fuera del reino (Mat 19:24). La buena nueva de Jes\u00fas a los pobres es para los ricos mala noticia: su riqueza es un impedimento para el seguimiento y un peligro para la fe (Mar 4:18); exige rupturas que no se dan sin dramatismo y profetismo. b) En t\u00e9rminos pastorales, los pobres constituyen el campo fecundo en el que la semilla de la palabra fructifica m\u00e1s y mejor. El evangelio es entre ellos \u00abbuena noticia\u00bb de hecho. Un ejemplo de ello es la multiplicaci\u00f3n y el significado de las CEBs en Am\u00e9rica Latina hoy y la propia experiencia del Jes\u00fas hist\u00f3rico, que fue acogido entre los peque\u00f1os y marginados de su tiempo. En t\u00e9rminos pol\u00ed\u00adticos basta recordar que el protagonismo hist\u00f3rico de los pobres encuentra su base en el n\u00famero que constituyen y en el inter\u00e9s objetivo que tiene de transformar una situaci\u00f3n que les es adversa. c) Finalmente, la Iglesia debe preferir a los pobres en funci\u00f3n de los propios ricos. Es una paradoja. Sin embargo, de acuerdo con Puebla, sabemos que s\u00f3lo la pobreza puede anunciar el evangelio de la liberaci\u00f3n integral a los ricos: \u00abEl testimonio de una Iglesia pobre puede evangelizar a los ricos, que tienen el coraz\u00f3n apegado a las riquezas, convirti\u00e9ndolos y libr\u00e1ndolos de esta esclavitud y de su ego\u00ed\u00adsmo\u00bb (1156).<\/p>\n<p>De ah\u00ed\u00ad se sigue que la opci\u00f3n por los pobres une dial\u00e9cticamente dos t\u00e9rminos: a los pobres, directa e intencionalmente; a los ricos, mediatamente y como efecto.<\/p>\n<p>5. \u00bfQUIEN ES EL SUJETO DE LA OPCI\u00ed\u201cN POR LOS POBRES? La pregunta versa ahora sobre el sujeto de la opci\u00f3n por los pobres. \u00bfQui\u00e9n opta o debe optar por los pobres?<br \/>\nPrimeramente, la opci\u00f3n por los pobres es una convocatoria de toda la Iglesia institucional: el papa, los obispos, los religiosos y religiosas o los ministros laicos. Representa una llamada a la conversi\u00f3n y a redefinir su misi\u00f3n en la historia. La opci\u00f3n por los pobres, cuando se asume de hecho, se expresa de formas varias, tales como la adopci\u00f3n de un estilo de vida pobre, proximidad f\u00ed\u00adsica a los pobres por la residencia o el trabajo, inculturaci\u00f3n pastooral en el mundo de los oprimidos, comunidad de vida y de lucha.<\/p>\n<p>En segundo lugar, la opci\u00f3n por los pobres es una convocatoria de todos los cristianos laicos, Las CEBs revelan el fecundo trabajo pastoral de esos cristianos, especialmente las mujeres que, como agentes comunitarios internos y externos, han producido un \u00abnuevo modo de ser Iglesia\u00bb, por encima de los espacios eclesiales establecidos.<\/p>\n<p>En tercer lugar, tambi\u00e9n los ricos son llamados a asumir la causa de los pobres, incorpor\u00e1ndose a la lucha por la justicia y la liberaci\u00f3n y poniendo al servicio de esa causa su patrimonio cultural, profesional y tambi\u00e9n material.<\/p>\n<p>Por fin, los propios pobres aparecen como los sujetos, mejor, los protagonistas, de su propio proceso de liberaci\u00f3n. Indudablemente, esa conciencia es en parte fruto de un trabajo pastoral encarnado, llevado adelante por la propia Iglesia. A partir de ah\u00ed\u00ad, los pobres optar\u00e1n conscientemente por sus derechos y su futuro, que, por lo dem\u00e1s, es el futuro de todos. Podemos decir entonces que la convergencia eclesial c\u00fapulabase, consecuencia de una opci\u00f3n por los pobres, ha hecho viable la emergencia de los pobres dentro del espacio eclesial y ha posibilitado la aparici\u00f3n de un \u00abnuevo modo de ser Iglesia\u00bb, expresado particularmente en las CEBs.<\/p>\n<p>6. IGLESIA DE LOS POBRES: IGLESIA \u00abCAT\u00ed\u201cLICA\u00bb. \u00abLa Iglesia es y quiere ser la Iglesia de todos, pero hoy m\u00e1s que nunca la Iglesia de los pobres\u00bb (JUAN XXIII, Convocatoria del concilio Vat. ll, 11 de septiembre de 1962).<\/p>\n<p>Los pobres, por su apertura cong\u00e9nita, disponen de un potencial de \u00abcatolicidad\u00bb particular, ya que en torno a ellos y a su causa: la justicia, son todos convocados.<\/p>\n<p>Indudablemente, la fe en Jesucristo es lo que justamente constituye el lazo m\u00e1s profundo de unidad eclesial.Pero esa fe puede correr el riesgo de ejercer una funci\u00f3n que mistifique las profundas divisiones entre oprimidos y opresores cuando parece congregar bajo un mismo evangelio, un mismo credo y una misma eucarist\u00ed\u00ada posiciones pol\u00ed\u00adticamente antag\u00f3nicas. Por eso importa activar esa unidad \u00abcat\u00f3lica\u00bb en torno al eje de los pobres, eje \u00ed\u00adntimamente ligado a Jesucristo. Pues cuanto m\u00e1s concretas sean las exigencias de la fe respecto a los pobres m\u00e1s concreta ser\u00e1 esa unidad.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed\u00ad, la unidad plena ser\u00e1 siempre un acontecimiento escatol\u00f3gico, al que apuntan asint\u00f3ticamente (aunque sin alcanzarlo nunca) las ef\u00ed\u00admeras unidades hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p>POBREZA MATERIAL, POBREZA ESPIRITUAL Y POBREZA EVANGELICA. La cuesti\u00f3n de la opci\u00f3n por los pobres nos lleva naturalmente a la cuesti\u00f3n de la relaci\u00f3n entre pobreza material, pobreza espiritual y pobreza evang\u00e9lica. \u00bfQu\u00e9 conexiones se dan entre ellas?<br \/>\nPobreza material. Seg\u00fan hemos visto anteriormente, \u00e9sta es la pobreza real, socioecon\u00f3mica, en sentido propio, sin adjetivos. Teol\u00f3gicamente, no es querida por Dios y representa un \u00abpecado social\u00bb (Puebla, 28, passim) por ser sin\u00f3nimo de injusticia. Ya los pobres son \u00absocialmente inocentes\u00bb, v\u00ed\u00adctimas de la injusticia. Por eso \u00abmerecen una atenci\u00f3n preferencial, cualquiera que sea la situaci\u00f3n moral o personal en que se encuentren\u00bb (Puebla, 1142). Por los pobres, contra la pobreza: tal es el lema de la opci\u00f3n por los pobres.<\/p>\n<p>Pobreza espiritual. Situada en otra esfera, esta pobreza, acompa\u00f1ada del apelativo \u00abespiritual\u00bb, revela su sentido traslaticio o metaf\u00f3rico. Pobreza espirituales la inherente a todo ser creado, en cuanto dependiente del absoluto, y por ello ontol\u00f3gicamente pobre. Aqu\u00ed\u00ad pobreza es conciencia de la propia condici\u00f3n humana, engendrando un sentido religioso de apertura a Dios, de confianza, humildad y entrega al misterio.<\/p>\n<p>Pues bien, pobreza material y pobreza espiritual, si bien distintas, pueden caminar juntas, e incluso tienden a coincidir. Quiere esto decir que el pobre real est\u00e1 m\u00e1s inclinado a tener un coraz\u00f3n pobre, humilde y abierto que el rico, el cual se siente m\u00e1s tentado a la arrogancia y a cerrarse. Son las condiciones concretas de la vida las que favorecen una u otra actitud espiritual; no ciertamente en el sentido del determinismo, sino de condicionamiento social. Con todo, no podemos negar que la pobreza espiritual representa una entidad relativamente aut\u00f3noma y comprensible en s\u00ed\u00ad misma. Por eso el publicano de la par\u00e1bola (Luc 18:9-14) y el publicano de la historia (Zaqueo: Luc 19:110) son realmente pobres de esp\u00ed\u00adritu, aunque no se diga que se convirtieron en pobres econ\u00f3micamente.<\/p>\n<p>Finalmente, la pobreza evang\u00e9lica. El ideal evang\u00e9lico de la pobreza, vivido y propuesto por Cristo a sus seguidores (Luc 13:33-34; Luc 14:33; Luc 18:1830; Luc 19:1-10, etc.), es la s\u00ed\u00adntesis concreta de los dos tipos de pobreza descritos anteriormente. En efecto, la pobreza evang\u00e9lica, ideal de todo cristiano, posee una faceta interna y otra externa. Es espiritual y material al mismo tiempo. Se trata, efectivamente de una actitud interior originaria, que se expresa coherentemente en un estilo de vida exterior. Importa aqu\u00ed\u00ad articular las dos dimensiones dial\u00e9cticamente: el polo decisivo es ciertamente el interior, mientras que el exterior, a la vez que es determinado, reacciona sobre el interior a partir de su autonom\u00ed\u00ada espec\u00ed\u00adfica.<\/p>\n<p>La pobreza cristiana o evang\u00e9lica es, por tanto, algo m\u00ed\u00adstico y algo emp\u00ed\u00adrico al mismo tiempo. Implica, adem\u00e1s, un desapego afectivo, una actitud de compartir y una sobriedad (estilo de vida austero). Es tambi\u00e9n el ideal de la pobreza evang\u00e9lica el que debe inspirar, a los ojos cristianos, el proyecto socio-econ\u00f3mico de una nueva sociedad humana y fraterna, en la que el desarrollo material sea \u00fanicamente la condici\u00f3n necesaria (y siempre insuficiente) del desarrollo humano integral. Esa fue la gran lecci\u00f3n de Pablo VI en la Populorum progressio: no busca tener, sino ser, y busca tener solamente en funci\u00f3n del ser.<\/p>\n<p>IV. Aproximaci\u00f3n pastoral<br \/>\n1. LA OPCI\u00ed\u201cN POR LOS POBRES DURANTE MIL A\u00ed\u2018OS DE HISTORIA DE LA IGLESIA. \u00bfQu\u00e9 aprendemos hoy, en t\u00e9rminos de opci\u00f3n por los.pobres, del milenio en que la Iglesia institucional ejerci\u00f3 la influencia m\u00e1s decisiva en la sociedad, es decir, a lo largo de toda la Edad Media (s. vi a xvi)? Haciendo un balance general de este largo per\u00ed\u00adodo de cristiandad, podemos afirmar lo que sigue.<\/p>\n<p>La preocupaci\u00f3n por los pobres fue constante en la Iglesia. No se puede decir que despu\u00e9s de Constantino hubo una \u00abtraici\u00f3n del evangelio\u00bb. El esp\u00ed\u00adritu de la opci\u00f3n por los pobres tiene una larga historia y hunde finalmente sus ra\u00ed\u00adces en el mismo evangelio. Y se advierte que es tanto m\u00e1s exigente cuantos m\u00e1s cristianos reivindican el evangelio para ellos, como los monjes, los religiosos (en particular los mendicantes), los te\u00f3logos y sobre todo los obispos.<\/p>\n<p>Es importante observar que la historia de la Iglesia est\u00e1 jalonada de figuras luminosas de cristianos de todo tipo que practicaron el amor a los pobres de forma heroica. Tenemos, por ejemplo, las figuras de Z\u00f3ticos (en Oriente) de Ces\u00e1reo de Arl\u00e9s, de Gregorio Magno, de Mart\u00ed\u00adn, de Luis IX, etc. Ning\u00fan otro movimiento hist\u00f3rico puede exhibir una galer\u00ed\u00ada tan grande de tipos humanos tan acabados.<\/p>\n<p>Grande fue la contribuci\u00f3n de los eremitas y de los mendicantes, que, pasando a vivir con y como los pobres y no s\u00f3lo para los pobres, inauguraron otra perspectiva para la comprensi\u00f3n del pobre en la Iglesia. Igualmente, en la l\u00ed\u00adnea de afirmaci\u00f3n de los pobres destacamos a los l\u00ed\u00adderes mesi\u00e1nicos o apocal\u00ed\u00adpticos de la alta Edad Media, que no se contentaron con vivir con y como los pobres, pero se colocaron al frente de ellos en un proceso de lucha. Ellos pasaron de la m\u00ed\u00adstica del pobre a una pol\u00ed\u00adtica del pobre.<\/p>\n<p>La Iglesia siempre realiz\u00f3 un gran esfuerzo para \u00abresolver\u00bb el problema de los pobres. Pero se le escapaba, algo esencial: la comprensi\u00f3n de que la pobreza es un problema estructural, algo casi imposible en la cosmovisi\u00f3n medieval. Toda aquella generosidad reservaba a los pobres \u00fanicamente las \u00abmigajas\u00bb del producto social; la historia de la Iglesia hasta el final de la Edad Media fue la historia del pobre L\u00e1zaro y del rico epul\u00f3n.<\/p>\n<p>Evidentemente, la principal contribuci\u00f3n de la Iglesia a la liberaci\u00f3n de los pobres se ha dado en el nivel de la educaci\u00f3n de la conciencia humana, en el sentido de despertarla a la situaci\u00f3n del pobre e inspirarle sentimientos de misericordia, generosidad y solidaridad para con \u00e9l. Los efectos de esta \u00e9tica, inspirada en una m\u00ed\u00adstica de encarnaci\u00f3n, no llegaron nunca al plano estructural de la sociedad, alcanzando a lo sumo el plano personal (santidad) e institucional (obras de caridad). A pesar de todo, la sensibilidad \u00e9tica y religiosa hacia el pobre alimentada por el cristianismo fue uno de los factores que prepararon la aparici\u00f3n de la conciencia revolucionaria moderna como camino de liberaci\u00f3n del pobre.<\/p>\n<p>Frente y a partir de la preocupaci\u00f3n de la Iglesia por los pobres a lo largo de la historia, la opci\u00f3n por los pobres aparece hoy como una novedad en cuanto a su car\u00e1cter estrat\u00e9gico, o sea, en cuanto a la opci\u00f3n por la causa y por la lucha de los pobres. No se trata s\u00f3lo de inclinarse sobre los pobres con un coraz\u00f3n misericordioso, sino de asociarse a ellos en cuanto sujetos de la historia, de entrar en la andadura libertadora de los oprimidos. Y se trata tambi\u00e9n de cuestionar el sistema a partir de las luchas populares, de desplazar el eje del trabajo del nivel de las instituciones al nivel de la organizaci\u00f3n popular. Tal es la novedad de la opci\u00f3n por los pobres hoy.<\/p>\n<p>2. &#8216;LA NUEVA PR\u00ed\u0081CTICA DE LIBERACI\u00ed\u201cN DE LOS POBRES. Al examinar las pr\u00e1cticas populares (pastorales, sindicales, de partidos y otras) surgidas en el tercer mundo en los \u00faltimos veinte a\u00f1os, observamos la aparici\u00f3n de algo hist\u00f3ricamente nuevo. Veamos en qu\u00e9 consiste esa novedad en algunos puntos:<br \/>\na) La idea de la pol\u00ed\u00adtica como vida social conscientemente asumida. Los nuevos grupos populares han rescatado el sentido de pol\u00ed\u00adtica m\u00e1s antiguo, como convivencia social, como interrelaci\u00f3n dentro de lapolis. Se afirma que la pol\u00ed\u00adtica lo es todo, aunque cada pr\u00e1ctica posea un modo propio: educar a los hijos, hacer una reuni\u00f3n, organizar una huelga y hasta celebrar una misa.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed\u00ad se supera la visi\u00f3n restringida de pol\u00ed\u00adtica como actividad de gobierno, partidos o movimientos revolucionarios. No. La pol\u00ed\u00adtica aparece s\u00f3lo como una actividad particular; es una dimensi\u00f3n omnicomprensiva.<\/p>\n<p>Es interesante observar que las CEBs no hablan tanto de pol\u00ed\u00adtica como sobre todo de vida. Vida aqu\u00ed\u00ad es un concepto m\u00e1s rico que pol\u00ed\u00adtica, pues abarca dimensiones irreductibles de la pol\u00ed\u00adtica, como la subjetividad y la trascendencia.<\/p>\n<p>b) Sujeto de la historia: el pueblo oprimido. Se advierte que en el lenguaje de los movimientos populares se habla m\u00e1s de pueblo que de clase. Ello se debe primeramente a una raz\u00f3n anal\u00ed\u00adtica: las clases sociales en las sociedades del tercer mundo tienen una configuraci\u00f3n mucho m\u00e1s compleja que en el primer mundo; en segundo lugar, porque un cambio social interesa a todo el pueblo, entendido aqu\u00ed\u00ad como el conjunto de los oprimidos o de las \u00abclases subalternas\u00bb.<\/p>\n<p>c) Direcci\u00f3n y tipo de dirigente. Hasta hace poco los movimientos populares eran v\u00ed\u00adctimas de una mentalidad mesi\u00e1nica y populista, que atribu\u00ed\u00ada a los l\u00ed\u00adderes de fuera o de arriba la direcci\u00f3n de su proceso. Hoy emerge con fuerza todo un proceso en el cual los movimientos populares pasan a ser generados y gestionados cada vez m\u00e1s por el propio pueblo, de modo que entre representante y representado haya la m\u00e1xima homogeneidad social.<\/p>\n<p>Asimismo est\u00e1 surgiendo un tipo de dirigente popular que es el animador de la comunidad, el coordinador o catalizador de la din\u00e1mica que viene de abajo y circula entre el pueblo. En contraposici\u00f3n con los dirigentes pol\u00ed\u00adticos cl\u00e1sicos (olig\u00e1rquicos, populistas, vanguardistas y autoritarios), el nuevo tipo de dirigente se entiende como un servidor, escogido por las bases (no impuesto o cooptado), que ejerce una direcci\u00f3n de modo rotativo y transitorio y que dirige colegialmente, o sea, compartiendo las responsabilidades con otros, previniendo la concentraci\u00f3n abusiva de poder. Como se ve, el nuevo poder popular queda sometido a los tres mecanismos principales de control: la selecci\u00f3n por las bases, la revocabilidad y la divisi\u00f3n, que completadas con otras medidas confieren a este poder un car\u00e1cter profundamente democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>d) Metodolog\u00ed\u00ada: de abajo hacia arriba. Finalmente, de esta nueva concepci\u00f3n de la pr\u00e1ctica de liberaci\u00f3n de los pobres surge una nueva metodolog\u00ed\u00ada. Esta pretende partir siempre de la realidad del grupo, es decir, de los problemas y luchas del pueblo, no de las teor\u00ed\u00adas y doctrinas ya establecidas; quiere privilegiar la pr\u00e1ctica sobre la teor\u00ed\u00ada. No prescinde de la teor\u00ed\u00ada, pero la pone al servicio de la praxis, de modo que la teor\u00ed\u00ada se crea y recrea en funci\u00f3n de aqu\u00e9lla en un proceso de producci\u00f3n colectiva.<\/p>\n<p>Junto con y en funci\u00f3n de esta nueva concepci\u00f3n de la pol\u00ed\u00adtica se va afirmando en los medios populares del tercer mundo una nueva \u00e9tica pol\u00ed\u00adtica. Se caracteriza \u00e9sta por algunos ejes, como la preferencia por los medios pac\u00ed\u00adficos en la lucha, el respeto a la persona de los adversarios en sus derechos, la apertura a la incorporaci\u00f3n de los no pobres en el sendero de la liberaci\u00f3n, la lucha por utop\u00ed\u00adas sensatas y en el horizonte escatol\u00f3gico de liberaci\u00f3n integral, la lucha afirmativa por la justicia sin resentimientos; finalmente, la b\u00fasqueda de la formaci\u00f3n permanente como \u00abliberaci\u00f3n del coraz\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>3. LA \u00abCULTURA DE LA GRATUIDAD\u00bb EN LOS MEDIOS POPULARES. La cultura de la gratuidad constituye como la atm\u00f3sfera dentro de la cual se realizan las luchas de los pobres por su liberaci\u00f3n. Esa atm\u00f3sfera, piet\u00f3rica de afirmaci\u00f3n de la vida, de esperanza, de vibraci\u00f3n existencial, expresa la \u00abtrascendencia del oprimido\u00bb, la esfera de libertad que se interpenetra con la esfera de la necesidad.<\/p>\n<p>Para los pobres, en efecto, no todo es opresi\u00f3n y lucha contra la opresi\u00f3n. Existe la dimensi\u00f3n cultural de la vida, que tiene mucho de juego y gratuidad. Se expresa en gran escala en el campo de lo cotidiano del pueblo, que abarca la dimensi\u00f3n estrictamente pol\u00ed\u00adtica, aunque la desborda por todas partes.<br \/>\nEn esa l\u00ed\u00adnea podemos observar en el seno del pueblo:<br \/>\n&#8211; el culto de lo bello en las viviendas, el vestido, los adornos personales y las fiestas;<br \/>\n&#8211; el amor humano, manifestado intensamente en la ternura de las madres, en la amistad de la gente, en la pasi\u00f3n amorosa y en el amor er\u00f3tico;<br \/>\n&#8211; la convivalidad entre los hombres reunidos en un botiqu\u00ed\u00adn o en un peque\u00f1o grupo de lavanderas a la orilla del r\u00ed\u00ado;<br \/>\n&#8211; el buen humor en medio y por encima de toda situaci\u00f3n de sufrimiento;<br \/>\n&#8211; la fiesta en los momentos importantes de la vida, marcados siempre por el exceso de comida, bebida, generosidad, acogida, luz, flores, m\u00fasica y gente;<br \/>\n&#8211; el ocio, como en el f\u00fatbol, el carnaval, las fiestas religiosas, donde el pueblo entra como sujeto actor, quedando el no pueblo como espectador;<br \/>\n&#8211; la religiosidad popular, religi\u00f3n de aflicci\u00f3n y resistencia, pero tambi\u00e9n y sobre todo de fidelidad, piedad y alegr\u00ed\u00ada exuberante, expresada en los himnos religiosos, en las letan\u00ed\u00adas y dichos interminables, en las flores, en las procesiones, en las cintas de colores, en los juegos florales y fuegos artificiales, en el repicar de las campanas, etc.<\/p>\n<p>Todo ello constituye el encanto y la gracia de la vida, que los humildes experimentan mejor que nadie. A partir de este excedente ontol\u00f3gico y vital, la lucha por la existencia y la afirmaci\u00f3n social cobra sentido y profundidad \u00faltimos.<\/p>\n<p>4. \u00bfC\u00ed\u201cMO QUEDAN LOS NO POBRES EN LA OPCI\u00ed\u201cN POR LOS POBRES La opci\u00f3n por los pobres es exactamente preferencial. No es exclusiva (s\u00f3lo en favor de los pobres) ni excluyente (dejando fuera a los no pobres). Los no pobres est\u00e1n y permanecen incluidos en la misi\u00f3n evangelizadora de la Iglesia. Como afirma Puebla (1215), \u00abla pastoral es una sola\u00bb. Una sola en su objetivo: convertir, evangelizar, engendrar la nueva criatura, el hijo de Dios.<\/p>\n<p>Con todo, las diferentes situaciones sociales, particularmente en t\u00e9rminos de clase, exigen m\u00e9todos pastorales distintos, aunque orientados a una unidad de convergencia: la opci\u00f3n por Cristo, que implica en la opci\u00f3n por los pobres. En esta l\u00ed\u00adnea hay que valorar los diferentes movimientos cristianos modernos de corte peque\u00f1o-burgu\u00e9s o burgu\u00e9s, tales como los carism\u00e1ticos y los cursillistas: Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n, Opus Dei, etc. S\u00f3lo en la medida en que esos movimientos consiguen incorporar efectivamente la opci\u00f3n por los pobres adquieren pleno derecho de ciudadan\u00ed\u00ada en la Iglesia actual.<\/p>\n<p>En resumen, el objetivo primordial (no \u00fanico) de la pastoral de los sectores no pobres es asociarlos a la causa de los pobres, que fue tambi\u00e9n, sin duda, la causa de Jes\u00fas. A1 rico, la voz del evangelio le pide conversi\u00f3n. En la medida en que riqueza representa opresi\u00f3n y opresi\u00f3n es relaci\u00f3n, la conversi\u00f3n del rico exige necesariamente la opci\u00f3n por los pobres; y, en contrapartida, la opci\u00f3n por los pobres exige la conversi\u00f3n del rico lo mismo que del propio pobre. Luego, oprimidos y opresores son llamados a la conversi\u00f3n y a darse la mano en la construcci\u00f3n de un mundo de hermanos.<\/p>\n<p>Naturalmente, le compete a la Iglesia jer\u00e1rquica dar espacio, e incluso abrir camino, para que surja una \u00abpastoral de los no pobres\u00bb espec\u00ed\u00adfica, que les ayude efectivamente a hacer de modo personal y grupal su opci\u00f3n por los pobres, como parte integrante de su opci\u00f3n de fe.<\/p>\n<p>5. OPCI\u00ed\u201cN POR LOS POBRES: ALGUNAS IMPLICACIONES CONCRETAS. Podemos agrupar ahora, sin m\u00e1s, algunas implicaciones concretas de la opci\u00f3n por los pobres. Especifiqu\u00e9moslas en tres niveles: el de la espiritualidad, el de la pastoral y el de la pol\u00ed\u00adtica.<\/p>\n<p>En el nivel de la espiritualidad podemos decir que la opci\u00f3n por los pobres tiene las siguientes implicaciones concretas:<br \/>\n&#8211; la pobreza evang\u00e9lica, comprendida como un estilo de vida austero (Puebla, 1158);<br \/>\n&#8211; la comuni\u00f3n de vida y lucha con el pobre;<br \/>\n&#8211; la disposici\u00f3n martirial, que, juntamente con la incomprensi\u00f3n y la persecuci\u00f3n, constituye la consecuencia m\u00e1s cierta de la opci\u00f3n por los pobres, ya prevista por Jes\u00fas (Mat 5:10-11);<br \/>\n&#8211; el respeto y el amor a la persona de los pobres; etc.<\/p>\n<p>En el nivel pastoral, sobre todo en la Iglesia jer\u00e1rquica, opci\u00f3n por los pobres significa:<br \/>\n&#8211; redefinir los sectores pastorales: liturgia, catequesis, etc., en funci\u00f3n de la preferencia por los pobres;<br \/>\n&#8211; evangelizar a los pobres como destinatarios primeros de la buena nueva (Puebla, 1145);<br \/>\n&#8211; alimentar la esperanza de los pobres en un mundo libre e igualitario;<br \/>\n&#8211; denunciar las injusticias cometidas con ellos, especialmente cuando no tienen voz ni voto (Puebla, 1138; 1159; 1213);<br \/>\n&#8211; concienciar a los pobres, esclareciendo los mecanismos y estructuras de opresi\u00f3n que los oprimen y despertando el sentido de sus derechos y obligaciones;<br \/>\n&#8211; solidarizarse con los pobres y apoyarles en sus luchas leg\u00ed\u00adtimas (Puebla, 525; 1162);<br \/>\n&#8211; ofrecerles apoyo moral y material, poniendo los recursos eclesi\u00e1sticos al servicio y a disposici\u00f3n de sus luchas;<br \/>\n&#8211; incentivar y apoyar a las organizaciones aut\u00f3nomas de los pobres, tanto en el sentido de su creaci\u00f3n como en el de su recuperaci\u00f3n o renovaci\u00f3n (Puebla, 711; 11&#8217;63);<br \/>\n&#8211; involucrar en el camino de liberaci\u00f3n a los m\u00e1s pobres entre los pobres, haciendo que el \u00abmenor se apoye en el menor\u00bb;<br \/>\n&#8211; orar p\u00fablicamente por los pobres, y con los pobres celebrar sus luchas, esperanzas y todas las se\u00f1ales de la presencia divina en medio de ellos;<br \/>\n&#8211; valorizar la cultura popular, especialmente la religi\u00f3n del pueblo, procurando evangelizarla y desarrollar su potencial liberador;<br \/>\n&#8211; convocar a los pobres no s\u00f3lo para vivir en la Iglesia, sino para ser Iglesia, a trav\u00e9s de la creaci\u00f3n de CEBs, nacimiento de nuevos ministerios y participaci\u00f3n general en todos los niveles, a fin de que pueda surgir realmente una \u00abIglesia de los pobres\u00bb;<br \/>\n&#8211; guardar la debida distancia de los poderosos para no cuestionar la transparencia del evangelio ni provocar el esc\u00e1ndalo de los peque\u00f1os.-<br \/>\n&#8211; excluir de la comuni\u00f3n sacramental, e incluso eclesial, a los opresores notorios e impenitentes.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, algunas implicaciones pol\u00ed\u00adticas que ata\u00f1en especialmente a los laicos en la Iglesia, aunque no exclusivamente:<br \/>\n&#8211; preocuparse por conocer, a trav\u00e9s de contacto directo o tambi\u00e9n cr\u00ed\u00adticamente, la realidad de la pobreza y sus causas, a fin de adoptar as\u00ed\u00ad una posici\u00f3n pol\u00ed\u00adtica l\u00facida y eficaz (Puebla, 1159);<br \/>\n&#8211; discernir las iniciativas hist\u00f3ricas desde la \u00f3ptica de los pobres: partidos, organizaciones pol\u00ed\u00adticas, programas de gobierno, ideolog\u00ed\u00adas y proyectos hist\u00f3ricos;<br \/>\n&#8211; aliarse con los grupos que favorecen la liberaci\u00f3n de los pobres y distanciarse de los que los oprimen o manipulan;<br \/>\n&#8211; favorecer la organizaci\u00f3n aut\u00f3noma de los pobres en sus diversos niveles: sindical, de partido y asociativo en general (Puebla, 1163, etc.).<\/p>\n<p>V. Conclusi\u00f3n<br \/>\nLa opci\u00f3n por los pobres no representa para la comunidad cristiana una cuesti\u00f3n de estrategia, sino una mera cuesti\u00f3n de principio. Antes que a la pastoral, afecta a la fe de la Iglesia. Si la Iglesia debe ser para los pobres, de los pobres y estar con los pobres, en el fondo no es por el potencial pol\u00ed\u00adtico de ellos, sino por su importancia teologal y, m\u00e1s precisamente, cristol\u00f3gica. De hecho, es una verdad para siempre que Cristo se hizo pobre y se identific\u00f3 con los pobres (cf LG 8). Pues bien, eso es prepol\u00ed\u00adtico; m\u00e1s, es traspol\u00ed\u00adtico.<\/p>\n<p>El hecho de que el socialismo real haya entrado en crisis y en parte se haya desmoronado no invalida en modo alguno la opci\u00f3n por los pobres de la Iglesia y de toda la teor\u00ed\u00ada y la pr\u00e1ctica en ellos centradas, como las CEBs, las pastorales populares y la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n, pues la base radical de la opci\u00f3n por los pobres cristianos no es el marxismo o el socialismo, sino el evangelio. Una eventual opci\u00f3n de cristianos por el proyecto socialista o por la mediaci\u00f3n socio-anal\u00ed\u00adtica del marxismo permanece siempre sometida al criterio mayor de la opci\u00f3n por los pobres. Evidentemente, desde esta opci\u00f3n nacen luces y energ\u00ed\u00adas para la cr\u00ed\u00adtica y la creaci\u00f3n hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, la crisis del socialismo hoy no hace m\u00e1s que mostrar con mayor evidencia que la gran contradicci\u00f3n del mundo moderno no es capitalismo-socialismo (oeste-este), sino ricos-pobres (norte-sur). Pone igualmente en evidencia que la liberaci\u00f3n de los pobres no se puede reducir a la cuesti\u00f3n del marxismo, sino que es un postulado constitutivamente evang\u00e9lico, como siempre ha afirmado la teolog\u00ed\u00ada de la I liberaci\u00f3n. En conclusi\u00f3n, podemos afirmar que nunca como hoy la opci\u00f3n por los pobres resulta evidente y a la vez urgente.<\/p>\n<p>BIBL. Este trabajo reproduce sustancialmente, de modo resumido, el contenido del libro de Cl. BOFF y J. PtxLev, Opci\u00f3n por los pobres, Paulinas, Madrid 1988. En la misma obra se encuentra tambi\u00e9n la bibliograf\u00ed\u00ada esencial sobre la cuesti\u00f3n. Destacamos aqu\u00ed\u00ad los t\u00ed\u00adtulos principales: AA.VV., La dignidad de los marginados, en \u00abCon\u00bb 150 (1979); AA. V V., Teolog\u00ed\u00ada y pobreza, en \u00abMisi\u00f3n Abierta\u00bb 74 (1981) no. 4-5; 75 (1982) nn. 4-5; ALFweo J., Cristianismo y justicia, PPC Madrid 1973; ARNS CARD. D.P.E., ALMI:1DA D.L.M. de, HUMMES D.C. y C\u00ed\u0081MARA D.H., OpF\u00f1o pelos pobres, eduear\u00f1o e nova sociedade. XI Congresso Nacional da AEC, vol. I, Col. AEC do Brasil, 8, Sao Paulo, Loyola 1983; ARRAYA V. El Dios de lospobres, DEI, San Jos\u00e9 de Costa Rica 1984; BARRRIRO A., Os pobres e o Reino. Do Eyangelho a Jo\u00e1o Paulo II, S\u00e1o Paulo, LoyoIa 1983; BossaeT C.J.B.,Da eminente dignidade dos pobres na Igreja, en Serm6es de Bossuet, vol. I, Porto 1909, 142-163; CELAM, Documentos de Medell\u00ed\u00adn, especialmente c. 14: \u00abPobreza de la Iglesia\u00bb; ID, Documentos de Puebla, especialmente \u00abOpci\u00f3n preferencial por los pobres\u00bb, nn. 1134-1165; CONGAR Y., Igreja serva e pobre, Logos, Lisboa 1968; DUPONT J., Jesus, messias dos pobres, messias pobre, Paulinas S\u00e1o Paulo, 1985; ID Les b\u00e9atitudes, 3 vols., Par\u00ed\u00ads 1958; DusseL E. D., El episcopado latinoamericano y la liberaci\u00f3n de los pobres, CRT, M\u00e9xico 1979, 1504-1602; ELLACURIA I. y SOBRINO J. (eds.), Mysterium liberationis, 2 tomos, Trotta, Madrid 1990; GwUTH16R P., O concilio e a Igreja dos pobres, Vozes, Petr\u00f3palis, 1967; G6LIH A., Os pobres que Deus ama, Paulinas, S\u00e1o Paulo 1974; GONZ\u00ed\u0081LEZ Ruiz J.M., Pobreza evang\u00e9lica y promoci\u00f3n humana, Nova Tema, Barcelona 19663; GUTIERREZ G., Lafuerza hist\u00f3rica de los pobres, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1982; LALLEMAND L. Histoire de la charit\u00e9, 5 vols., A. Picard, Par\u00ed\u00ads 1902; LOR$ J., Teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n, opci\u00f3n por los pobres, IEPALA, Madrid 1986; MOLLAT M., Les pauvres au Moyen Age. Etude sociale, Hachette, Par\u00ed\u00ads 1978; SANTA ANA J., A Igreja e o desaf\u00ed\u00ado dos pobres, Vozes Petr\u00f3polis 1980; ID Ecumenismo e solidariedade com os pobres do terceiro mundo, en Qustaoz (ed.), Virada do s\u00e9culo na Am\u00e9rica Zarina, EDUC\/Paulinas S\u00e1o Paulo 1984, 67-90; VARIOS, Hacia una teolog\u00ed\u00ada de los pobres, CEP, Lima 1980.<br \/>\nCl. Boff<\/p>\n<p>Compagnoni, F. &#8211; Piana, G.- Privitera S., Nuevo diccionario de teolog\u00ed\u00ada moral, Paulinas, Madrid,1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda Moral<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: Introducci\u00f3n. &#8211; 1. El Dios liberador. &#8211; 2. La ense\u00f1anza y la pr\u00e1ctica de Jes\u00fas. &#8211; 3. La tradici\u00f3n de la Iglesia. &#8211; 4. Nueva irrupci\u00f3n de la opci\u00f3n por los pobres. &#8211; 5. La aportaci\u00f3n de la Iglesia Latinoamericana. &#8211; 6. Retos actuales: a) el reto evang\u00e9lico; b) la complejidad del mundo del &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/opcion-por-los-pobres\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abOPCION POR LOS POBRES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-16026","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16026","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16026"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16026\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16026"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16026"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16026"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}