{"id":16029,"date":"2016-02-05T10:23:38","date_gmt":"2016-02-05T15:23:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pastoral-fundamental\/"},"modified":"2016-02-05T10:23:38","modified_gmt":"2016-02-05T15:23:38","slug":"pastoral-fundamental","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pastoral-fundamental\/","title":{"rendered":"PASTORAL FUNDAMENTAL"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: 1. La configuraci\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada fundamental. &#8211; 2. Naturaleza de la teolog\u00ed\u00ada pastoral. &#8211; 3. La Iglesia manifiesta su ser en las acciones eclesiales: 3.1. La Iglesia Pueblo de Dios; 3.2. La Iglesia Cuerpo de Cristo; 3.3. La Iglesia Templo del Esp\u00ed\u00adritu Santo; 3.4. La Iglesia Sacramento de Comuni\u00f3n. &#8211; 4. Las tres referencias de la teolog\u00ed\u00ada pastoral: 4.1. Cristo y la Iglesia; 4.2. Cristo y el Reino; 4.3. Cristo y el mundo. &#8211; 5. La fundamentaci\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada pastoral. &#8211; 6. La teolog\u00ed\u00ada -pastoral-sacramental\u00bb: 6.1. Afirmaciones teol\u00f3gicas fundamentales; 6.2. Principios teol\u00f3gico-eclesiol\u00f3gicos de la acci\u00f3n pastoral; 6.3. La din\u00e1mica pastoral de la Iglesia. &#8211; 7 Orientaciones pastorales desde la pastoral fundamental..<\/p>\n<p>La Iglesia vive la fe, la comunica y la reflexiona en cada cultura y momento hist\u00f3rico. El esfuerzo de te\u00f3logos y pastoralistas procura que la fe responda a las cuestiones fundamentales que toda persona se hace sobre el origen, destino y sentido de la vida. En los escritos del N.T. aparece con cierta frecuencia la necesidad que los cristianos sienten de razonar la esperanza en Cristo Resucitado para los que piensan de manera distinta (Pe 2,15 16). A lo largo de la historia la teolog\u00ed\u00ada ha mantenido dos pretensiones complementarias \u00abentiende para creer\u00bb (S. Anselmo) y \u00abcree para entender\u00bb (S. Agust\u00ed\u00adn); si la expresi\u00f3n anselmiana subraya el esfuerzo humano, la expresi\u00f3n agustiniana nos ayuda a comprender lo profundo de la relaci\u00f3n fe-cultura: las preguntas y razones son suscitadas por la fe y en ella encuentran la respuesta m\u00e1s plena.<\/p>\n<p>1. La configuraci\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada fundamental<br \/>\nLa necesidad de validar y defender la fe hizo surgir la apolog\u00e9tica; los tres frentes a los que pretende responder la apolog\u00e9tica son: la negaci\u00f3n de Dios (ate\u00ed\u00adsmo), la religi\u00f3n natural-racional (de\u00ed\u00adsmo) y la comprensi\u00f3n protestante del cristianismo. La apolog\u00e9tica profundiza las pruebas de la existencia de Dios, la validez hist\u00f3rica de la revelaci\u00f3n cristiana y la Iglesia cat\u00f3lica como la \u00fanica Iglesia de Cristo. El enfoque del tratado de apolog\u00e9tica en la \u00e9poca neo-escol\u00e1stica era de estructuraci\u00f3n te\u00f3rica y basado en la autoridad que la Iglesia ha recibido de Dios. En el siglo XX los aportes de la cr\u00ed\u00adtica literaria e hist\u00f3rica, la revalorizaci\u00f3n de lo existencial y subjetivo, la recuperaci\u00f3n de la patr\u00ed\u00adstica y los intentos de renovaci\u00f3n lit\u00fargica fueron preparando el camino al surgimiento a una nueva manera de enfocar la significatividad de la fe para la vida humana. La referencia a Dios da a la fe una pretensi\u00f3n de ultimidad y de universalidad; la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica y la acci\u00f3n pastoral deben manifestar convincentemente que la fe es el mejor camino para una comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda de lo humano y para dotar a la existencia personal y social de un horizonte de sentido que realiza plenamente lo humano. En consecuencia, la actitud de escucha, di\u00e1logo, confrontaci\u00f3n cr\u00ed\u00adtica y purificaci\u00f3n constante es lo que mejor puede aquilatar la fe que profesamos y manifestar los motivos profundos que llevan al acto de fe (cf. ANDRES TORRES QUEIRUGA, Teolog\u00ed\u00ada fundamental, Nuevo Diccionario de Catequ\u00e9tica, S. Pablo 2000, 2142-2144).<\/p>\n<p>La revelaci\u00f3n cristiana es Palabra de Dios en y por medio de las palabras humanas (D.V. 11 y 12). La manera de entender el origen, el fundamento y el destino de la vida que aporta la fe cristiana se puede comprobar en la experiencia cotidiana (G.S. 13). En este sentido, \u00abla Iglesia nada rechaza de lo que en otras religiones hay de verdadero y santo\u00bb (N.A. 2); se impone el di\u00e1logo interreligioso y el camino del ecumenismo, pues lo que en otras religiones existe es un grado de revelaci\u00f3n, y lo que los cat\u00f3licos tenemos es para todas las religiones. Para la Iglesia la cuesti\u00f3n fundamental en nuestro mundo est\u00e1 en c\u00f3mo compaginar la autonom\u00ed\u00ada de lo humano con la fe revelada y dogm\u00e1tica en los campos m\u00e1s importantes de la vida personal y social (ciencia, psicolog\u00ed\u00ada, pol\u00ed\u00adtica y moral). El acto de fe se hace con toda la persona, y en \u00e9l quedan incluidas las diferentes facetas de la vida que reconocen en la fe lo que les da fundamento, sentido y horizonte de plenitud. \u00bfC\u00f3mo hacer para que esta convicci\u00f3n de los creyentes maduros pueda ser entendida y aceptada por los hombres y mujeres de nuestra \u00e9poca? Hacer visibles y cre\u00ed\u00adbles todas las potencialidades que tiene la fe es una tarea apasionante y compleja, pues tiene en cuenta las posibilidades de la mente humana, las intuiciones del coraz\u00f3n, el sentido hist\u00f3rico de an\u00e1lisis \u00abempe\u00f1ativo-transformador\u00bb de la realidad, la capacidad simb\u00f3lica, el horizonte ut\u00f3pico, etc. Estas \u00abrazones\u00bb deben articularse como una \u00abgram\u00e1tica\u00bb (Card. Newman) que relaciones los elementos y lleve a una comunicaci\u00f3n comprensible para el emisor y el receptor, pues tienen la misma naturaleza y participan de las mismas experiencias existenciales desde la interioridad propia del ser humano. El creyente sabe que la realidad externa y su propia subjetividad han sido creadas por Dios y participan de su presencia salvadora. Cada reconocimiento y acogida de Dios que hacemos nos supera y nos sit\u00faa en una nueva b\u00fasqueda que transciende lo humano al tiempo que lo transforma.<\/p>\n<p>Este planteamiento tiene consecuencias evangelizadoras en la transmisi\u00f3n de la fe a otros; veamos las m\u00e1s importantes (ANDRES TORRES QUEIRUGA, O.C, 2152-2154):<\/p>\n<p>* Toda palabra sobre el Dios de Jes\u00fas tiene que procurar ser sugerente e iluminadora para la cultura actual.<\/p>\n<p>* Cuidar la correlaci\u00f3n entre la revelaci\u00f3n cristiana y los dinamismos profundos del ser humano que se interroga, contrasta, revisa, proyecta y \u00absue\u00f1a\u00bb.<\/p>\n<p>* Sentir que Dios ya est\u00e1 presente, como Creador y Salvador. en los hombres y mujeres a los que se quiere evangelizar. Lo fundamental es explicitar, dar rostro y acoger esa presencia actuante que precede a la misma acci\u00f3n eclesial.<\/p>\n<p>* Actitud de escucha, respeto y di\u00e1logo, pues el Misterio de Dios se manifiesta rompiendo nuestros esquemas y pretensiones. No necesariamente las manifestaciones concretas de lo religioso son las m\u00e1s acordes con El.<\/p>\n<p>* Con sencillez y humildad, la cultura actual necesita de contraste, testimonio prof\u00e9tico y evangelizaci\u00f3n expl\u00ed\u00adcita. Pero sin agobiarnos por los resultados, pues el tiempo de Dios no suele coincidir con el nuestro.<\/p>\n<p>2. Naturaleza de la teolog\u00ed\u00ada pastoral<br \/>\n\u00abLa teolog\u00ed\u00ada pastoral es la ciencia teol\u00f3gica de la colaboraci\u00f3n ministerial de la Iglesia al plan divino de la salvaci\u00f3n\u00bb (R. SPIAllI, Natura e situazioni della teologia pastorale, en AA.W., Scienza e prassi pastorale in Italia, Napoli 1985, 743). A esta definici\u00f3n se llega tras reflexionar sobre la naturaleza de la Iglesia que, en un tiempo y lugar precisos, busca realizar su ser y misi\u00f3n sirviendo al plan divino de salvaci\u00f3n. \u00abLa teolog\u00ed\u00ada pastoral es la ciencia teol\u00f3gica que analiza la situaci\u00f3n concreta en que la Iglesia se edifica mediante sus acciones propias\u00bb. (C. FLORIST\u00ed\u0081N y M. UsEROS, Teologia de la acci\u00f3n pastoral, Ed. Cat\u00f3lica 1968, 111). Esta comprensi\u00f3n ha supuesto dos siglos de b\u00fasquedas y formulaciones del estatuto epistemol\u00f3gico de la teolog\u00ed\u00ada pastoral; nace en 1777 por iniciativa de la emperatriz Mar\u00ed\u00ada Teresa de Austria y es el abate F.S. Rantenstranch quien hace la primera formulaci\u00f3n de la pastoral como disciplina universitaria. En una primera etapa la teolog\u00ed\u00ada pastoral se concibe como algo pr\u00e1ctico, racional y destinado al pastor de almas que ha de formar buenos cristianos y ciudadanos. Sailer publica en Munich en 1788 un tratado sobre la \u00abcura de almas\u00bb con inspiraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica y Kerigm\u00e1tica: la pastoral y el pastor son mediaci\u00f3n de la salvaci\u00f3n. A. Graf, de la escuela de Tubinga, abre un horizonte nuevo al dar a la teolog\u00ed\u00ada pastoral un enfoque eclesiol\u00f3gico y considerar la \u00abautorrealizaci\u00f3n de la Iglesia y la edificaci\u00f3n del Reino\u00bb como el contenido de esta disciplina. J. B. Hirscher, profesor de teolog\u00ed\u00ada pastoral en Tubinga, afirma que la acci\u00f3n pastoral de la Iglesia tiene como objetivo fundamental el anuncio del Evangelio. F.X. Arnold en \u00abLa auto-construcci\u00f3n de la Iglesia\u00bb (1961) define la acci\u00f3n pastoral como mediaci\u00f3n de la salvaci\u00f3n y la fundamenta en el principio te\u00e1ndrico, pues es acci\u00f3n divina y humana. R A. Li\u00e9g\u00e9 en Francia profundiza la concepci\u00f3n eclesiol\u00f3gica de la teolog\u00ed\u00ada pastoral. K. Rahner entiende la teolog\u00ed\u00ada pastoral como reflexi\u00f3n teol\u00f3gica de la autorrealizaci\u00f3n de la Iglesia y subraya la importancia del contexto sociocultural en el que la Iglesia realiza las acciones eclesiales; Dios ama esta situaci\u00f3n y quiere la salvaci\u00f3n de la humanidad. Este an\u00e1lisis teol\u00f3gico ayuda a discernir el posicionamiento adecuado de la Iglesia en el mundo. \u00abEl objetivo de la teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica no consistir\u00e1 tanto en encontrar la posibilidad de realizar formas precisas de vida eclesial, sino en buscar que la Iglesia tenga la postura y reacci\u00f3n adecuadas en su encuentro con la realidad del mundo contempor\u00e1neo. Esto implica que la teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica debe adem\u00e1s ser cr\u00ed\u00adtica.\u00bb (M. SZENTM\u00ed\u0081RTONI, Introducci\u00f3n a la teolog\u00ed\u00ada pastoral, Verbo Divino 1994, 15)<br \/>\nLa teolog\u00ed\u00ada del Cuerpo M\u00ed\u00adstico ayud\u00f3 a relacionar eclesiolog\u00ed\u00ada y teolog\u00ed\u00ada pastoral y el ser y actuar de Cristo con la naturaleza y misi\u00f3n de la Iglesia. La conciencia de la descristianizaci\u00f3n del mundo tradicionalmente cat\u00f3lico y el alejamiento de los obreros de la participaci\u00f3n eclesial llevan al planteamiento de una pastoral misionera y de conjunto.<\/p>\n<p>El contenido de las acciones eclesiales se hace en referencia a las acciones del mismo Cristo y al mandato misionero que recoge Mt. 28, 18-20. La teolog\u00ed\u00ada pastoral se divide en Pastoral Fundamental: tratamiento de la naturaleza y fundamentaci\u00f3n de la acci\u00f3n pastoral, y en Teolog\u00ed\u00ada Especial: anuncio, celebraci\u00f3n, vida cristiana y compromiso. Las aportaciones de Pablo VI en E.N. han ayudado a comprender mejor lo que entendemos por pastoral; la evangelizaci\u00f3n se entiende como un proceso estructurado por el anuncio misionero, la propuesta cristiana, el seguimiento de Jes\u00fas y el crecimiento constante en la adhesi\u00f3n a la persona de Jesucristo con el consiguiente cambio de criterios, actitudes y comportamientos (cf. L. PACOMIO, Pastorale ed evangelizzazione sono sinonimi?, en AA.W., Scienza e prassi pastorale in Italia, N\u00e1poles 1985, 101-111). La acci\u00f3n pastoral procura la edificaci\u00f3n de la Iglesia, es decir, que el pueblo se sienta pueblo de Dios, es decir, comunidad que tiene su origen en la comuni\u00f3n trinitaria y busca la construcci\u00f3n del Reino de Dios. \u00abComo la funci\u00f3n teol\u00f3gica es un acto reflexivo, es acto segundo. Antes de pensar se es, y antes de que haya una teolog\u00ed\u00ada cristiana hay una vida eclesial de creyentes. Evidentemente, la operaci\u00f3n reflexiva produce un conocimiento teol\u00f3gico, al que precede un acto pastoral, que es un acto primero\u00bb (C. FLoRIST\u00ed\u0081N, Teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica. Teor\u00ed\u00ada y praxis de la acci\u00f3n pastoral, S\u00ed\u00adgueme 1991, 140). La teolog\u00ed\u00ada pastoral al ser teolog\u00ed\u00ada es interpretaci\u00f3n de lo humano desde el Evangelio, y por ser pastoral tiene como meta la vida cristiana y la salvaci\u00f3n eterna. En consecuencia, la teolog\u00ed\u00ada pastoral precisa formular con claridad los objetivos, la meta y el m\u00e9todo que le son propios. \u00abUna doctrina teol\u00f3gica incapaz de iluminar una pr\u00e1ctica y que no lleve a la realizaci\u00f3n de la Iglesia y de su misi\u00f3n en el mundo es pura especulaci\u00f3n que poco tiene que ver con la teolog\u00ed\u00ada, y una pr\u00e1ctica pastoral que no est\u00e9 asentada sobre una s\u00f3lida fundamentaci\u00f3n teol\u00f3gica no pasa en muchas ocasiones de ser una aventura o un mero experimento del que con frecuencia tenemos que lamentarnos m\u00e1s tarde\u00bb (J. A. RAMOS, Teolog\u00ed\u00ada Pastoral, BAC 1995, 8-9).<\/p>\n<p>3. La Iglesia manifiesta su ser en las acciones eclesiales<br \/>\nLos cristianos confesamos nuestra fe en la Trinidad manifestada en la Historia de la Salvaci\u00f3n; ah\u00ed\u00ad encuentra su lugar y referencia la Iglesia santa, cat\u00f3lica y apost\u00f3lica. La Iglesia ha recibido el dep\u00f3sito de la revelaci\u00f3n que anuncia, celebra y vive como lo que da el sentido \u00faltimo y definitivo a todo lo que existe. Jesucristo es la autocomunicaci\u00f3n plena y definitiva de la salvaci\u00f3n Dios; la Iglesia nace de la Pascua y de Pentecost\u00e9s, forma parte de la etapa de la consumaci\u00f3n de la salvaci\u00f3n, y en su ser y acci\u00f3n descubrimos el ser personal de la Trinidad como comuni\u00f3n en la historia de la humanidad. La Iglesia manifiesta la comuni\u00f3n con Dios, que se manifiesta y entrega y la comuni\u00f3n con la humanidad a la que lleva al encuentro con el Dios trinitario. \u00abCristo es la presencia real en la historia del triunfo escatol\u00f3gico de la misericordia de Dios&#8230;. En la Encarnaci\u00f3n abraz\u00f3 Dios al mundo radical y definitivamente en su misericordia&#8230; En la Encarnaci\u00f3n la humanidad entera fue asumida definitivamente para la salud, en este su miembro y cabeza unido definitivamente con Dios en unidad personal. En el momento en que el Logos asume esta naturaleza humana en la unidad y humanidad una, la redenci\u00f3n no puede retenerse ni ser retenida\u00bb (K. RAHNER, La Iglesia y los sacramentos, Barcelona 1964, 14-15).<\/p>\n<p>3.1. La Iglesia pueblo de Dios<br \/>\nJesucristo manifiesta y realiza la voluntad salv\u00ed\u00adfica de Dios de entrar en comuni\u00f3n con la humanidad y de constituirla como comuni\u00f3n; la entrega de Cristo (fit. 2, 13-14) constituye el nuevo Pueblo de Dios que se sostiene en El, por El y con El. \u00abLa Iglesia terrestre es la aparici\u00f3n de la realidad salv\u00ed\u00adfica en el plano de la visibilidad hist\u00f3rica. Es comunidad visible de gracia&#8230; No es s\u00f3lo un medio de salvaci\u00f3n; es la salvaci\u00f3n misma de Cristo, es decir, la forma corporal de esta salvaci\u00f3n manifestada en el mundo\u00bb (E. SCHILLEBEECK, Cristo, sacramento del encuentro con Dios, San Sebasti\u00e1n 1966, 15). La salvaci\u00f3n de Dios es comunitaria (cfr. L.G II) y el nuevo pueblo de Dios tiene su justificaci\u00f3n en la voluntad de Dios de salvar comunitariamente a los hombres (L.G. 9) \u00abLa Iglesia es el pueblo unificado que participa en la uni\u00f3n del Padre, del Hijo y del Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb (S. Cipriano); desde esta realidad constitutiva del ser de la Iglesia \u00e9sta invita a todos a formar parte del Pueblo de Dios (LG. 13; AG, 1, 7, 9) en el que la confesi\u00f3n de fe y el Bautismo nos hace a todos iguales, y todos somos llamados a ser santos. El lugar y el camino de la Iglesia es el de la humanidad, pues as\u00ed\u00ad podr\u00e1 ser, en medio de los pueblos, signo de comuni\u00f3n y testigo de reconciliaci\u00f3n; la Iglesia da lo que ella misma es y significa: \u00abcomunidad de gracia\u00bb con Dios.<\/p>\n<p>3.2. La Iglesia cuerpo de Cristo<br \/>\nEsta expresi\u00f3n se refiere a la relaci\u00f3n entre la Iglesia y la persona y misi\u00f3n de la segunda persona de la Sant\u00ed\u00adsima Trinidad. La Iglesia se constituye en la voluntad de Jes\u00fas y por la acci\u00f3n de Cristo resucitado y del Esp\u00ed\u00adritu Santo. En este sentido, la identidad de Jes\u00fas nos ayuda a comprender la identidad de la Iglesia. \u00abLa alteridad en Dios no es separaci\u00f3n o contraposici\u00f3n sino comunicaci\u00f3n y donaci\u00f3n, el esplendor y la gloria del dinamismo del amor&#8230; Por eso, el otro que brota del Padre es Hijo y Logos; Hijo en cuanto auto-expresi\u00f3n regulada y aceptada; Logos en cuanto inteligibilidad desplazada y compartida. Por su propia constituci\u00f3n, el segundo de la Trinidad es encarnable, posee la libertad, generosidad para ser el enviado, el contenido de lo que Dios puede ofrecer y prometer al mundo. Esta apertura de la comunicaci\u00f3n al mundo va a ser \u00e1mbito de la Iglesia. Y la Iglesia deber\u00e1 reflejar y expresar la l\u00f3gica de esa relaci\u00f3n al mundo por parte de Dios, de la misi\u00f3n del Hijo (ELOY BUENO DE LA FUENTE, Eclesiolog\u00ed\u00ada, BAC 1998, 48). La misi\u00f3n de Jesucristo es hacernos \u00abhijos en el Hijo\u00bb por la reconciliaci\u00f3n con Dios, el sentirnos hermanos y el compromiso con los pobres (A.G. 3); la Iglesia encuentra su raz\u00f3n de ser en la misi\u00f3n de Jesucristo, y hace de \u00e9sta su misma misi\u00f3n. Hay relaci\u00f3n de continuidad entre el grupo de los Doce, la experiencia de la Pascua y la comunidad de Pentecost\u00e9s, y el dinamismo misionero de los Hechos de los Ap\u00f3stoles. La gracia salvadora de la vida, muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas de Nazaret contin\u00faa en la acci\u00f3n del Kyrios; la Iglesia se sit\u00faa en esta etapa de la historia de salvaci\u00f3n. La Iglesia es la parte de la humanidad que entiende la vida desde Jesucristo, que presencializa el encuentro del Resucitado con el mundo y que camina hacia la plenitud, pues toda la creaci\u00f3n est\u00e1 llamada a vivir y manifestar lo que ya posee la Iglesia. La meta \u00faltima hacia la que todos caminamos es la reconciliaci\u00f3n universal cuando \u00abDios sea todo en todos\u00bb; y la Iglesia, Cuerpo de Cristo, sirve a esta misi\u00f3n.<\/p>\n<p>3.3. La Iglesia templo del Esp\u00ed\u00adritu Santo<br \/>\nLa dimensi\u00f3n neumatol\u00f3gica de la Iglesia expresa lo propio del ser y misi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo. La peculiaridad personal de la tercera persona de la Trinidad es que es Don de Dios y \u00abdesigna el j\u00fabilo y el agradecimiento en el que el Padre da origen al Hijo y \u00e9ste se recibe enteramente del Padre. Por ello el Esp\u00ed\u00adritu vive del Padre y del Hijo\u00bb (ELOY DE LA FUENTE, O.C. 64). El Esp\u00ed\u00adritu Santo comunica la posibilidad, el dinamismo y el gozo de la comuni\u00f3n a la que est\u00e1 llamada toda la humanidad como proyecto humano y trascendente. El Esp\u00ed\u00adritu Santo es la fuerza que abre la historia hacia lo nuevo, lo renovador, lo comunitario y la plenitud; y as\u00ed\u00ad manifiesta la gloria del Padre y los frutos de la redenci\u00f3n del Hijo. Los Evangelios narran como el Esp\u00ed\u00adritu Santo se hace presente en los momentos importantes de la vida de Jes\u00fas y de su misi\u00f3n. La misi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo y el env\u00ed\u00ado de los ap\u00f3stoles parten de Jes\u00fas: \u00abJes\u00fas le dijo otra vez: &#8216;La paz con vosotros. Como el Padre me envi\u00f3, tambi\u00e9n yo os env\u00ed\u00ado&#8217; Dicho esto, sopl\u00f3 y les dijo: \u00abRecibid el Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb (Jn. 20, 21-22). \u00abEl Hijo, que ha consumado en el mundo la misi\u00f3n recibida del Padre, recibe a su vez de \u00e9l en el Esp\u00ed\u00adritu la Iglesia, que por ello queda insertada en el amor rec\u00ed\u00adproco que los constituye como personas. Y el Don-Persona no puede dejar de mostrar su protagonismo en la Iglesia\u00bb (ELOY BUENO DE LA FUENTE, O.C. 67). Pentecost\u00e9s expresa en la historia el impulso necesario y definitivo del Esp\u00ed\u00adritu Santo para que la humanidad camine hacia la unidad; para ello ayuda a los bautizados a adentrarse en el misterio de Dios, a crecer en la vida evang\u00e9lica y a no perder el rumbo que nos lleva a la vida eterna. \u00abAs\u00ed\u00ad, pues, ya no sois extra\u00f1os ni forasteros, sino conciudadanos de los santos y familiares de Dios, edificados sobre el cimiento de los ap\u00f3stoles y profetas, siendo la piedra angular Cristo mismo, en quien toda edificaci\u00f3n bien trabada se eleva hasta formar un templo santo en el Se\u00f1or, en quien tambi\u00e9n vosotros con ellos est\u00e1is siendo edificados, para ser morada de Dios en el esp\u00ed\u00adritu\u00bb (Ef. 2, 19-21). Por esto Pablo exhorta a los cristianos de Roma, \u00abpor la misericordia de Dios, a que os ofrezc\u00e1is a vosotros mismos como un sacrificio vivo, santo, agradable a Dios. Tal ser\u00e1 vuestro culto espiritual\u00bb (Rom. 12,1) porque el cuerpo humano en todas sus dimensiones temporales es \u00abtemplo del Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb que hemos recibido de Dios y, en consecuencia, no nos pertenecemos, pues somos don, amor y gracia para el Reino.<\/p>\n<p>3.4. La Iglesia sacramento de comuni\u00f3n<br \/>\n\u00abEl Padre eterno cre\u00f3 el mundo por una decisi\u00f3n totalmente libre y misteriosa de su sabidur\u00ed\u00ada y bondad. Decidi\u00f3 elevar a los hombres a la participaci\u00f3n divina \u00aba la cual llama a todos los hombres en su Hijo: Dispuso convocar a los creyentes en Cristo en la santa Iglesia\u00bb (CEC 759). El proyecto salvador tiene su origen en el Padre por el Hijo en el Esp\u00ed\u00adritu Santo; el encuentro con Dios es por Cristo en el Esp\u00ed\u00adritu. La iniciativa y generosidad de Dios nos ha hecho \u00abpart\u00ed\u00adcipes de la naturaleza divina\u00bb (2 Pe.1,4); a esto llamamos comuni\u00f3n, que se nos da como el don del Esp\u00ed\u00adritu que conlleva la \u00abgracia de Jesucristo\u00bb y el \u00abamor del Padre\u00bb, expresiones frecuentes en los escritos del Nuevo Testamente. La Iglesia es la comunidad de los que viven la comuni\u00f3n trinitaria y trabajan porque esta comuni\u00f3n aliente la fraternidad entre las personas y los pueblos. La Iglesia es sacramento de comuni\u00f3n porque se inserta en la comuni\u00f3n trinitaria y es presencia hist\u00f3rica de esta comuni\u00f3n. \u00abLa Iglesia, Cuerpo M\u00ed\u00adstico de Cristo, es una comuni\u00f3n, a la vez interior, de vida espiritual (de fe, de esperanza, de caridad), significada y engendrada por una comuni\u00f3n exterior de profesi\u00f3n de fe, de disciplina y de vida sacramental\u00bb (ELOY BUENO DE LA FUENTE, o.c., 78). La comuni\u00f3n es don de Dios que llevamos en nosotros por naturaleza y gracia bautismal, tarea intraeclesial y compromiso hist\u00f3rico. \u00abLo que exist\u00ed\u00ada desde el principio, lo que o\u00ed\u00admos, lo que vieron nuestros ojos, lo que contemplamos y palparon nuestras manos, hablamos de la Palabra, que es la vida, porque la vida se manifest\u00f3, nosotros la vimos, damos testimonio y os anunciamos la vida eterna, que estaba de cara al Padre y se manifest\u00f3 a nosotros, eso que vimos y o\u00ed\u00admos os lo comunicamos ahora para que se\u00e1is vosotros solidarios, con nosotros; pero adem\u00e1s, esta solidaridad nuestra lo es con el Padre y con su Hijo Jes\u00fas, el Mes\u00ed\u00adas. Os escribimos esto para que nuestra alegr\u00ed\u00ada llegue a su colmo\u00bb (1 Jn. 1,1-4).<\/p>\n<p>4. Las tres referencias de la teolog\u00ed\u00ada pastoral<br \/>\n\u00abEn realidad, el misterio del hombre s\u00f3lo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado&#8230; En \u00e9l, la naturaleza humana asumida, no absorbida, ha sido elevada tambi\u00e9n en nosotros a dignidad sin igual. El Hijo de Dios con su encarnaci\u00f3n se ha unido, en cierto modo, con todo hombre\u00bb (G.S. 22). Este texto es muy esclarecedor del ser y la misi\u00f3n de la Iglesia, y nos sirve para comprender adecuadamente la fundamentaci\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada pastoral. Jes\u00fas de Nazaret anuncia y hace presente al Reino; muerto y resucitado env\u00ed\u00ada a los Ap\u00f3stoles para que contin\u00faen su misi\u00f3n con la fuerza del Esp\u00ed\u00adritu Santo que han recibido. Y los Ap\u00f3stoles anuncian a Jesucristo como Se\u00f1or (Kyrios) de la historia; todo ha sido creado en El y para El, pues ha de recapitular en s\u00ed\u00ad todas las cosas llev\u00e1ndolas a su plenitud (cfr. G.S. 38). Las tres grandes referencias para la Iglesia son Cristo, el Reino y el mundo.(Cf. J. A. RAMOS, \u00abCristo, Reino y Mundo, las referencias obligadas para la acci\u00f3n pastoral de la Iglesia\u00bb: Salmanticensis 37 (1990) 177-200).<\/p>\n<p>4.1. Cristo y la Iglesia<br \/>\n\u00abLa Iglesia es en Cristo como un signo e instrumento de la uni\u00f3n \u00ed\u00adntima con Dios y de la unidad de todo el g\u00e9nero humano\u00bb (L.G. 1). La Iglesia es sacramento de Cristo pues da continuidad en la historia a la salvaci\u00f3n de Cristo; en la humanidad de Cristo, Dios comunica la salvaci\u00f3n, y la Iglesia es la mediaci\u00f3n que prolonga en el espacio y en el tiempo esta misi\u00f3n salvadora que viene de Cristo. En consecuencia, la estructura te\u00e1ndrica de Cristo tambi\u00e9n configura a la Iglesia, que no se puede identificar con Aquel en quien encuentra su origen y raz\u00f3n de ser. \u00abDesde la salvaci\u00f3n dada en Cristo, la Iglesia aparece como un misterio derivado que recibe del mismo Cristo estructuras similares a su misterio, estructuras que reflejan la humanidad y la divinidad del que es su Se\u00f1or (J. RAMOS, Teolog\u00ed\u00ada Pastoral, BAC 1995, 89; cfr. Encarnaci\u00f3n e Iglesia. Dogma cristol\u00f3gico y eclesiol\u00f3gico en el magisterio pontificio y conciliar del Vaticano 1 al Vaticano II, Salamanca 1984). En la Iglesia, santa y pecadora, no se puede atribuir todo a la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo; por el contrario, siente permanentemente la necesidad de convertirse al Evangelio, pues su referencia definitiva es Jesucristo. \u00abCuando el Padre env\u00ed\u00ada su Verbo env\u00ed\u00ada tambi\u00e9n su aliento: misi\u00f3n conjunta en la que el Hijo y el Esp\u00ed\u00adritu Santo son distintos, pero inseparables. Sin ninguna duda, Cristo es quien se manifiesta Imagen visible de Dios invisible, pero es el Esp\u00ed\u00adritu Santo quien le revela\u00bb (CEC 689).<\/p>\n<p>4.2. El reino y la Iglesia<br \/>\n\u00abEl Se\u00f1or Jes\u00fas comenz\u00f3 su Iglesia con el anuncio de la Buena Nueva, es decir, de la llegada del Reino de Dios prometido desde hac\u00ed\u00ada siglos en las Escrituras\u00bb (L.G. 5). Para cumplir la voluntad del Padre, Cristo inaugur\u00f3 el Reino de los cielos en la tierra. La Iglesia es el Reino de Cristo\u00bb presente y en misterio\u00bb (L.G. 3) (CEC 763). El Reino que Jes\u00fas anuncia en el Evangelio expresa la voluntad salvadora y reconciliadora de Dios para toda la humanidad. El Reino se inaugura con Jes\u00fas de Nazaret y se va abriendo camino en medio del mundo y de la historia hacia la consumaci\u00f3n escatol\u00f3gica. La Iglesia acoge el Reino, camina hacia \u00e9l y procura hacerlo realidad con obras y palabras en cada comunidad evangelizada que celebra la liturgia y se compromete con los problemas humanos. Se dan realidades no eclesiales que significan y construyen el Reino; el camino de la humanidad es el camino de la Iglesia, pues su raz\u00f3n de ser es encaminar a los hombres y mujeres hacia la novedad de vida que es el Reino. La Iglesia no es el Reino, pero el Reino est\u00e1 presente en ella y al Reino sirve la Iglesia. Esto hace que la Iglesia se entienda a s\u00ed\u00ad misma como comuni\u00f3n y Pueblo de Dios que anticipa la realizaci\u00f3n plena de cada persona y de la humanidad como fraternidad. El horizonte del Reino mantiene la esperanza de los cristianos, ayuda a la Iglesia a revisarse permanentemente y apunta al trabajo convergente con otras personas e instituciones preocupadas por mejorar la humanidad<br \/>\n4.3. El mundo y la Iglesia<br \/>\n\u00abCristo, el \u00fanico Mediador, estableci\u00f3 en este mundo su Iglesia, comunidad de fe, esperanza y amor, como un organismo visible. La mantiene a\u00fan sin cesar para comunicar por medio de ella a todos la verdad y la gracia. La Iglesia es a la vez: sociedad dotada de \u00f3rganos jer\u00e1rquicos y el Cuerpo M\u00ed\u00adstico de Cristo; el grupo visible y la comunidad espiritual; la Iglesia de la tierra y la Iglesia llena de bienes del cielo\u00bb. Estas dimensiones juntas constituyen \u00abuna realidad compleja, en la que est\u00e1n unidos el elemento divino y el humano\u00bb. (L.G. 8), (CEC. 771). El lugar de la Iglesia es el mundo, y el sentido de su misi\u00f3n es ser signo y sacramento de Cristo y del Reino. La Iglesia es mediadora del encuentro del hombre con Dios y del sentido profundo de la existencia como comuni\u00f3n, entrega y servicio. Ella misma ha recibido y trata de vivir lo que tambi\u00e9n ha de ofrecer a los dem\u00e1s. La Iglesia comparte con el mundo los problemas, las b\u00fasquedas y la visibilidad de sus elementos y estructuras, las esperanzas y el peregrinar constante por el mundo. \u00abEl gozo y la esperanza, las l\u00e1grimas y angustias de nuestros d\u00ed\u00adas, sobre todo de los pobres y de toda clase de afligidos, son tambi\u00e9n gozo y esperanza, l\u00e1grimas y angustias de los disc\u00ed\u00adpulos de Cristo, y no hay nada verdaderamente humano que no tenga resonancia en su coraz\u00f3n. La comunidad que ellos forman est\u00e1 compuesta de hombres que, reunidos en Cristo, son dirigidos por el Esp\u00ed\u00adritu Santo en su peregrinaci\u00f3n hacia el Reino del Padre, y han recibido, para propon\u00e9rselo a todos, el mensaje de salvaci\u00f3n. De ah\u00ed\u00ad la experiencia vital que le hace sentirse, y serlo en realidad \u00ed\u00adntimamente solidaria con la humanidad y con su historia\u00bb (G. S. 1). \u00bfC\u00f3mo debe vivir y misionar la Iglesia, cada comunidad cristiana para que el Evangelio llegue a todos los hombres cercanos y lejanos? La transmisi\u00f3n de la fe exige el conocimiento y el respeto a cada cultura; al tiempo que la fe se incultura, tambi\u00e9n debe ser creadora de valores, relaciones y sensibilidades alternativas. \u00abLa fe debe segregar cultura; y el creyente est\u00e1 llamado a dialogar con la cultura. La impregnaci\u00f3n de la cultura por la fe es un punto de conexi\u00f3n importante para el anuncio cristiano. La diferencia entre la comprensi\u00f3n cristiana del hombre y el mundo y las antropolog\u00ed\u00adas y cosmovisiones dominantes es grave. El reducid\u00ed\u00adsimo n\u00famero de intelectuales cristianos es preocupante. Los que entre nosotros generan cultura son casi todos \u00abincreyentes\u00bb, \u00abpos-creyentes\u00bb y \u00abpara-creyentes\u00bb. La presencia de cristianos confesantes en el seno de las llamadas \u00abminor\u00ed\u00adas cognitivas\u00bb es harto escasa y apenas perceptible\u00bb (Congreso Evangelizaci\u00f3n y hombre de hoy, Edice 1986, 178). La fundamentaci\u00f3n de la misi\u00f3n de la Iglesia est\u00e1 en que Jesucristo es la \u00abrevelaci\u00f3n del hombre al hombre\u00bb; as\u00ed\u00ad como Cristo es sacramento de Dios para la humanidad, la Iglesia es sacramento de Cristo en medio del mundo. Lo que dificulta el afianzamiento del Reino de Dios es el pecado, es decir, los ego\u00ed\u00adsmo que impiden la intercomuni\u00f3n solidaria de todos los pueblos; la humanidad est\u00e1 llamada a ser la familia de los hijos de Dios que se reconocen como hermanos. La Iglesia como sacramento de comuni\u00f3n anticipa, celebra y promueve la unidad y la reconciliaci\u00f3n. Cuando \u00abDios sea todo en todos\u00bb la salvaci\u00f3n de Cristo y la misi\u00f3n de la Iglesia habr\u00e1n alcanzado su plenitud.<\/p>\n<p>5. La fundamentaci\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada pastoral<br \/>\nLa teolog\u00ed\u00ada pastoral se fundamenta en la sacramentalidad de la Iglesia, tal como la hemos expuesto en los puntos anteriores. La realidad constitutiva del ser de la Iglesia es la comuni\u00f3n, y la misi\u00f3n que esta realiza a trav\u00e9s de las acciones eclesiales consiste en propiciar la comuni\u00f3n de Dios con su pueblo y de los hombres entre s\u00ed\u00ad. \u00abLa especificidad original e irreductible de la salvaci\u00f3n cristiana consiste en que en la situaci\u00f3n actual, el tiempo hist\u00f3rico de la Iglesia, la salvaci\u00f3n no est\u00e1 mediatizada ontol\u00f3gicamente m\u00e1s que de un modo sacramental\u00bb (P. BOURGEOIS, La Pastoral de la Iglesia, Edicep 2000, 29). D. Bourgeois en este libro de reciente publicaci\u00f3n, utiliza el t\u00e9rmino teolog\u00ed\u00ada pastoral-sacramental para indicar c\u00f3mo todas las acciones pastorales son manifestaci\u00f3n de la sacramentalidad de la Iglesia. \u00abSe hace, pues, necesario el estudio de una verdadera disciplina teol\u00f3gica: la teolog\u00ed\u00ada pastoral o pr\u00e1ctica, reflexi\u00f3n cient\u00ed\u00adfica sobre la Iglesia que se construye cada d\u00ed\u00ada, con la fuerza del Esp\u00ed\u00adritu, a lo largo de la historia; por consiguiente, sobre la Iglesia \u00abcomo sacramento universal de salvaci\u00f3n\u00bb (cf. L.G. 48), como signo e instrumento vivo de la salvaci\u00f3n de Jesucristo en la Palabra, en los sacramentos y en el servicio de la caridad. La pastoral no es s\u00f3lo un arte, ni un conjunto de exhortaciones, de experiencias, de recetas; posee plena dignidad teol\u00f3gica, porque recibe de la fe los principios de la acci\u00f3n pastoral de la Iglesia en la historia\u00bb (PDV 57; cf. PO 19; CD 16; ES 7). El objeto propio de la teolog\u00ed\u00ada pastoral es la Iglesia como Pueblo de Dios que significa la salvaci\u00f3n de Jesucristo y la comunica \u00abaqu\u00ed\u00ad y ahora\u00bb a los hombres y mujeres en cada situaci\u00f3n sociocultural; por esto la teolog\u00ed\u00ada pastoral es parte constitutiva de la teolog\u00ed\u00ada, y en modo alguno una disciplina que orienta la aplicaci\u00f3n de las aportaciones de la teolog\u00ed\u00ada dogm\u00e1tica, de la moral o de la espiritualidad. Si la praxis pastoral manifiesta la salvaci\u00f3n de Dios, la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica pretende iluminar lo mejor posible la relaci\u00f3n entre lo que se hace y la sacramentalidad de las acciones eclesiales. La teolog\u00ed\u00ada mira al mundo, a la humanidad y a la historia desde la autocomunicaci\u00f3n de Dios en la historia de salvaci\u00f3n; esta participaci\u00f3n en el conocimiento de Dios y desde Dios es una gracia que los santos, los profetas y los m\u00ed\u00adsticos han vivido en la plenitud que permite lo humano. La pastoral forma parte del conocimiento teol\u00f3gico porque es el modo fundamental de comprender c\u00f3mo se entiende y se vive lo humano desde Dios. \u00abHasta el punto de que una teolog\u00ed\u00ada especulativa que se desinteresara de la vida concreta del ap\u00f3stol, del pastor en acci\u00f3n, estar\u00ed\u00ada, en parte, seca en sus fuentes de luz. Aunque tambi\u00e9n un evangelismo que considerara como una superestructura artificial la construcci\u00f3n especulativa de su dato, y devaluara la ciencia teol\u00f3gica, ir\u00ed\u00ada en contra de las exigencias propias de su luz de fe, y se volver\u00ed\u00ada incapaz de afrontar el mundo\u00bb (M-D. CHENU, Parole et Missi\u00f3n, 1963). La Iglesia \u00abexiste para evangelizar\u00bb y su preocupaci\u00f3n profunda y constante consiste en ver c\u00f3mo la salvaci\u00f3n de Jesucristo se hace presente en cada \u00e9poca, lugar y situaci\u00f3n; la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica contempla esta realidad, la ilumina desde el proyecto de Dios y da pistas concretas para que la salvaci\u00f3n de Dios se haga presente de forma m\u00e1s plena y eficaz. \u00abLos doctores de la Iglesia, los obispos, los profesores de teolog\u00ed\u00ada, los pastores y los fieles, todos y cada uno, en la medida que su inteligencia realiza una acci\u00f3n teol\u00f3gica, deben ser considerados como \u00abm\u00e9dicos de cabecera\u00bb que no tienen otros objetivos a trav\u00e9s de su reflexi\u00f3n teol\u00f3gica que el de descubrir o eventualmente a trav\u00e9s de una acci\u00f3n pastoral determinada, ayudar a sus hermanos a descubrir en el presente de su existencia la realidad concreta de la salvaci\u00f3n, tal como Dios la ve y la quiere para ellos en el hoy de su libertad\u00bb. (Citado por D. BOURGEOIS, O.C. 48; BOURGEOIS, o.c., 50). Los Santos Padres son un modelo en la manera de relacionar en su quehacer reflexivo y pastoral, la revelaci\u00f3n, la liturgia y el contexto sociocultural en el que trasmit\u00ed\u00adan la fe. En el momento presente, muchos intelectuales, pol\u00ed\u00adticos y movimientos sociales entienden la antropolog\u00ed\u00ada, la sociedad y el devenir hist\u00f3rico en t\u00e9rminos de solidaridad y a trav\u00e9s de proyectos comunes que procuran conseguir lo que somos y estamos llamados a ser: la fraternidad universal. La teolog\u00ed\u00ada aporta la explicitaci\u00f3n de esta pretensi\u00f3n, la fundamenta, la sostiene y la abre a un horizonte de plenitud al poner como origen y garante de este dinamismo humanizador a Dios Padre revelado en Jesucristo y actuante por la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo de m\u00faltiples formas.<\/p>\n<p>En un contexto social de globalizaci\u00f3n y neoliberalismo, de redefinici\u00f3n de todo desde el yo individual y ego\u00ed\u00adsta, el mensaje del Evangelio sigue invitando a apostar por lo interpersonal y solidario. \u00abSi la realidad interpersonal es como la trama y el tejido relacional que constituye la realidad del misterio de comuni\u00f3n en \u00abel interior\u00bb de Dios mismo (vida trinitaria), en \u00abel interior \u00abde la creaci\u00f3n, y m\u00e1s especialmente de la humanidad (la vida social y p\u00fablica en la pluralidad de sus figuras), y \u00abentre\u00bb la Trinidad y esta creaci\u00f3n (el misterio de la econom\u00ed\u00ada de la creaci\u00f3n y de la salvaci\u00f3n que acaba en gloria), eso significa entonces que todo el misterio cristiano es un misterio interpersonal, un misterio \u00abpol\u00ed\u00adtico\u00bb, en el sentido antiguo del t\u00e9rmino\u00bb (D. BOURGEOIS, O.C. 55; cfr. HANNAH ARENDT, La condition de I&#8217;homme moderna, Calmann L\u00e9vy, Paris 1983, 354-355). Los himnos cristol\u00f3gicos del Nuevo Testamento desarrollan este dinamismo trinitario expresado en la historia por la Kenosis del Verbo que asume la condici\u00f3n humana hasta el final como el \u00abHorno serviens\u00bb (Flp. 2,6-11) para llevar a la plenitud a la creaci\u00f3n entera (Col. 3,4). La teolog\u00ed\u00ada pastoral ayuda a las comunidades cristianas y a los agentes de pastoral a desplegar todas las posibilidades del proyecto salvador de Dios en una situaci\u00f3n concreta; para conseguir este cometido la teolog\u00ed\u00ada pastoral proporcionar\u00e1 criterios y l\u00ed\u00adneas de actuaci\u00f3n que posibilitan la mutua relaci\u00f3n entre la voluntad salv\u00ed\u00adfica de Dios, las acciones eclesiales y los destinatarios de la evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>6. Teolog\u00ed\u00ada \u00abpastoral-sacramental\u00bb<br \/>\nLa comuni\u00f3n trinitaria es, al tiempo, fundamento de todo lo creado y llamada a la humanidad para hacerla part\u00ed\u00adcipe de la vida divina. Este supuesto sirve de encuadre al quehacer propio de la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica. El Concilio Vaticano 1 afirm\u00f3 que el hombre es \u00abcapaz de Dios\u00bb, pues ha sido creado a \u00abimagen y semejanza\u00bb de Dios y est\u00e1 llamado en Cristo por la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo a una vida de intimidad con Dios; esto se afirma de cada hombre, de cada comunidad cristiana y de la humanidad entera. El Verbo encarnado y el Evangelio del Reino son el camino para llegar al Padre, participar de su vida y sentir una nueva relaci\u00f3n con los hermanos. La Iglesia, Misterio de comuni\u00f3n, Pueblo de Dios y sacramento de salvaci\u00f3n tiene como misi\u00f3n la \u00abintegraci\u00f3n\u00bb de la humanidad en la vida trinitaria. El objeto, nuclear de la teolog\u00ed\u00ada pastoral consiste en ver los medios y modos m\u00e1s id\u00f3neos para que cada persona y comunidad pueda entrar en esa familiaridad con la Trinidad por el cultivo de la vida teologal.<\/p>\n<p>La Iglesia, por voluntad del mismo Cristo, es lugar, mediaci\u00f3n e instrumento de la comuni\u00f3n que constituye el sentido m\u00e1s profundo de la existencia humana y del devenir hist\u00f3rico. A esta significatividad que tiene la Iglesia la llamamos sacramental, y est\u00e1 referida al conjunto del plan salvador de Dios: la comuni\u00f3n con la Trinidad en la comuni\u00f3n intersolidaria; en consecuencia, lo sacramental no queda reducido a lo celebrativo en la vida de la Iglesia. Aqu\u00ed\u00ad reside la aportaci\u00f3n amplia y sistematizada que hace D. Bourgeois, al que seguimos en este apartado, cuando afirma que la teolog\u00ed\u00ada pastoral debe ser necesariamente sacramental. \u00abPodremos, pues, definir esa ciencia que es la teolog\u00ed\u00ada pastoral como una semiolog\u00ed\u00ada realista del Misterio de Dios en el cumplimiento de su designio de revelaci\u00f3n y de salvaci\u00f3n: en relaci\u00f3n con la teolog\u00ed\u00ada dogm\u00e1tica y moral, que se preocupa, esencialmente, de dar cuenta del Misterio bajo el aspecto formal de la significaci\u00f3n por conceptos, la teolog\u00ed\u00ada pastoral se preocupa de dar cuenta de la realidad del misterio en la multiplicidad de las instancias de significaci\u00f3n que lo manifiestan y a trav\u00e9s de un af\u00e1n de inteligencia y de coordinaci\u00f3n de \u00e9stas\u00bb. (D. BOURGEOIS, o.c., 63). Por consiguiente, la expresi\u00f3n teolog\u00ed\u00ada pastoral no es la denominaci\u00f3n de una parte del saber teol\u00f3gico, sino la explicitaci\u00f3n de una dimensi\u00f3n constitutiva y estructurante de la vida de la Iglesia que forma parte del hoy de la Historia de Salvaci\u00f3n considerada como una \u00abobra pastoral\u00bb. Toda afirmaci\u00f3n teol\u00f3gica es \u00abpastoral-sacramental\u00bb, pues comprende el misterio cristiano en las \u00abinstancias de significaci\u00f3n\u00bb que lo expresan, y en relaci\u00f3n con la vida de los bautizados y de las comunidades eclesiales. Insertada la Iglesia en la historizaci\u00f3n del amor trinitario, la teolog\u00ed\u00ada pastoral se refiere a la realizaci\u00f3n de este misterio de comuni\u00f3n en la confesi\u00f3n de la fe, en la liturgia y los sacramentos, y en el compromiso con el Reino de las comunidades cristianas locales. La pastoral fundamental entendida como teolog\u00ed\u00ada \u00abpastoral-sacramental\u00bb supone una serie de afirmaciones teol\u00f3gicas que generan principios teol\u00f3gico-eclesiol\u00f3gicos de acci\u00f3n, y una determinada forma de configurar la din\u00e1mica pastoral de la Iglesia.<\/p>\n<p>6.1. Afirmaciones teol\u00f3gicas fundamentales<br \/>\n&#8211; Jesucristo, Dios y hombre (misterio te\u00e1ndrico), es el fundamento de la realidad pastoral-sacramental de la Iglesia y de la teolog\u00ed\u00ada pastoral.<\/p>\n<p>&#8211; \u00abEl hombre, en la plena verdad de su existencia, es la primera ruta que debe recorrer la Iglesia en el cumplimiento de su misi\u00f3n: \u00e9l es la primera ruta y la ruta fundamental de la Iglesia, ruta trazada por el mismo Cristo, ruta que, de manera inmutable, pasa por el misterio de la Encarnaci\u00f3n y de la Redenci\u00f3n\u00bb (R.H. 14). Toda persona por persona participa del misterio pascual de Cristo (cf. G.S. 22, 4); aqu\u00ed\u00ad se enra\u00ed\u00adza el ser y la misi\u00f3n de la Iglesia: propiciar, explicitar y culminar la configuraci\u00f3n de cada persona en Cristo por el Esp\u00ed\u00adritu Santo.<\/p>\n<p>&#8211; La Iglesia es, al tiempo e inseparablemente, comuni\u00f3n y sacramento; la misi\u00f3n pastoral de la Iglesia consiste en hacer que lo que constituye su ser (la comuni\u00f3n trinitaria) se signifique y se comunique en una determinada situaci\u00f3n hist\u00f3rica y social. La pastoral apunta al enriquecimiento de la vida teol\u00f3gica: la filiaci\u00f3n y la fraternidad desde la comunidad eclesial.<\/p>\n<p>&#8211; Cristo Resucitado es Primog\u00e9nito (Col. 1,8) y primicia (1 Cor. 15, 20) de la humanidad reconciliada que camina hacia la plenitud. Entre el acontecimiento de la Pascua y la consumaci\u00f3n escatol\u00f3gica la Iglesia desarrolla su misi\u00f3n: la renovaci\u00f3n de la humanidad por la incorporaci\u00f3n de \u00e9sta al cuerpo glorioso de Cristo (Ef. 2,20-22; 1 Cor. 3, 21-23), pues \u00abtodo ha sido creado por El y para El\u00bb (Col. 1, 18).<\/p>\n<p>&#8211; La teolog\u00ed\u00ada pastoral posibilita el que Cristo Resucitado comunique a la realidad humana la vida nueva que empez\u00f3 en la Encarnaci\u00f3n y la Pascua. \u00abCon la Iglesia y por la Iglesia, es todo el cosmos el que se reagrupa alrededor de Cristo en una \u00abrecapitulaci\u00f3n\u00bb que se consumar\u00e1 al t\u00e9rmino escatol\u00f3gico de la historia\u00bb (R BENOIT, Ex\u00e9g\u00e9se et Th\u00e9ologie IV, 255, citado por D. BOURGEOIS en Teolog\u00ed\u00ada Pastoral). Las acciones pastorales, en \u00faltimo t\u00e9rmino, posibilitan el que el creyente viva \u00abpor Cristo, con El y en El\u00bb como decimos en la doxolog\u00ed\u00ada final de las plegarias eucar\u00ed\u00adsticas.<\/p>\n<p>&#8211; Cristo Sacerdote, Profeta y Pastor es el fundamento de las tres dimensiones de la pastoral de la Iglesia. El que la salvaci\u00f3n se haya realizado de una determinada forma manifiesta lo profundo de la vocaci\u00f3n del ser humano. El ser y la misi\u00f3n de la Iglesia se comprenden a la luz de la obra de la salvaci\u00f3n y de la antropolog\u00ed\u00ada humana definida como relaci\u00f3n, amor, entrega y servicio. La vida trinitaria y su manifestaci\u00f3n en la historia ayudan al ser humano a entenderse a s\u00ed\u00ad mismo y a vivir en plenitud. Y \u00abuna comunidad cristiana se vuelve signo de la presencia de Dios en el mundo ejerciendo las funciones a ella confiadas: sacerdotal, prof\u00e9tica y real\u00bb (A.G. 15). El sacerdocio ministerial manifiesta que el fundamento de lo que vive la Iglesia es Cristo, quien por su Pascua, ha constituido un Pueblo prof\u00e9tico, sacerdotal y real.<\/p>\n<p>&#8211; La teolog\u00ed\u00ada pastoral se fundamenta en el hecho de que la Iglesia ha sido constituida como sacramento del encuentro con Dios. La categor\u00ed\u00ada teol\u00f3gica de la comuni\u00f3n es la que mejor expresa el encuentro entre Dios y el hombre en la necesaria mediaci\u00f3n de la Iglesia. Cada uno de los bautizados expresa de forma com\u00fan por el bautismo, y de manera espec\u00ed\u00adfica seg\u00fan el ministerio que tenga, le significatividad que tiene la Iglesia (cf. J. M. R. TILLARD, Iglesia de Iglesias, S\u00ed\u00adgueme 1991).<\/p>\n<p>6.2. Principios teol\u00f3gico-eclesiol\u00f3gicos de la acci\u00f3n pastoral<br \/>\nLa acci\u00f3n pastoral de la Iglesia es unitaria porque se inscribe dentro de la misi\u00f3n que \u00e9sta ha recibido de Cristo, y es plural en sus mediaciones y realizaciones. \u00abPodemos hablar de criterios de acci\u00f3n pastoral, criterios comunes a todas las acciones de la Iglesia para que sean de verdad tales. Criterios que se han de apoyar, por tanto, en el acontecimiento de Cristo que la Iglesia contin\u00faa y perpet\u00faa en el tiempo. Desde estos criterios la acci\u00f3n de la Iglesia puede ser reconocida como tal, pero a la vez han de ser exigencia a la hora de realizar acciones eclesiales, a la hora de optar por ellas y a la hora de hacer cualquier tipo de propuestas pastorales\u00bb (J. RAMOS, Teolog\u00ed\u00ada Pastoral, BAC 1995, 101). Los criterios teol\u00f3gico-eclesiol\u00f3gicos, influyen en todas las etapas de la acci\u00f3n pastoral y se deducen de las grandes referencias de la acci\u00f3n pastoral: Cristo, el Reino y el mundo. Los criterios forman un cap\u00ed\u00adtulo importante en el tratamiento de la pastoral fundamental; se puede ampliar en cualquiera de los manuales de teolog\u00ed\u00ada pastoral (Cf. J. RAMOS, o.c., 101-121; C. FLORIST\u00ed\u0081N y M. USEROS, o.c., 116-135; S. LANZA, \u00abLa dimensione criteriologica\u00bb, en lntroduzione alfa Teologia Pastorale 1, Brescia 1989, 218-266; R. PRAT 1 PONS, Compartir la alegr\u00ed\u00ada de la fe. Sugerencias para una teolog\u00ed\u00ada pastoral, Salamanca 1988, 69-81; M. SZENTM\u00ed\u0081RTONI, Introducci\u00f3n a la teolog\u00ed\u00ada Pastoral, Estella 1994, 19-27). La clasificaci\u00f3n que nos parece m\u00e1s comprensible y sistem\u00e1tica es la que hace J. Ramos en el manual publicado en la colecci\u00f3n Sapientia Fidei. Ofrecemos a continuaci\u00f3n una s\u00ed\u00adntesis de los principales criterios seg\u00fan este autor.<\/p>\n<p>1) Criterios referentes a la relaci\u00f3n Cristo-Iglesia<br \/>\n&#8211; Principio te\u00e1ndrico. &#8211; Lo divino y lo humano confluyen en la acci\u00f3n pastoral de la Iglesia de forma similar a c\u00f3mo la naturaleza divina y la naturaleza humana se unen en la persona de Jesucristo. El Verbo encarnado cumple su misi\u00f3n en actitud obediente al Padre y en completa entrega a los hermanos. La Iglesia sabe muy bien d\u00f3nde est\u00e1 su origen y conf\u00ed\u00ada plenamente en la acci\u00f3n de la gracia; al tiempo trabaja con todas sus fuerzas y medios en el cumplimiento de su misi\u00f3n. La referencia a Jesucristo pone de manifiesto la relaci\u00f3n entre lo que Dios pretende y las aspiraciones humanas.<\/p>\n<p>&#8211; Principio neumatol\u00f3gico. &#8211; Los frutos de la obra de la redenci\u00f3n de Jesucristo como realizaci\u00f3n del plan salv\u00ed\u00adfico del Padre, se nos da por la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo. Iglesia, Pueblo de Dios y pastores, en docilidad a las inspiraciones y caminos del Esp\u00ed\u00adritu, contin\u00faa en la historia lo que comenz\u00f3 en la Encarnaci\u00f3n y culmin\u00f3 en la Pascua de Cristo. \u00abLa misi\u00f3n de Cristo y del Esp\u00ed\u00adritu Santo se realiza en la Iglesia, Cuerpo de Cristo y Templo del Esp\u00ed\u00adritu Santo. Esta misi\u00f3n conjunta asocia desde ahora a los fieles de Cristo en su comuni\u00f3n con el Padre en el Esp\u00ed\u00adritu Santo: El Esp\u00ed\u00adritu Santo prepara a los hombres, los previene por su gracia, para atraerlos hacia Cristo\u00bb (CEC 737).<\/p>\n<p>&#8211; Principio de sacramentalidad. &#8211; La humanidad de Jesucristo es la primera mediaci\u00f3n sacramental de la salvaci\u00f3n de Dios, \u00abdel cual la humanidad de la Iglesia ser\u00e1 el sacramento general\u00bb. (R. PRAT 1 PONS, o.c., 73). La Iglesia contin\u00faa la misi\u00f3n de Cristo de forma sacramental. Las acciones pastorales tienen estas caracter\u00ed\u00adsticas: buscan la comuni\u00f3n con Dios y con los hermanos, se apoyan en estructuras visibles, actualizan en la existencia la salvaci\u00f3n escatol\u00f3gica y descubren el sentido \u00faltimo del mundo y de la existencia humana.<\/p>\n<p>&#8211; Principio de conversi\u00f3n constante. &#8211; En la vida eclesial el Esp\u00ed\u00adritu Santo ilumina, dinamiza y es garante de la salvaci\u00f3n de Dios. La pastoral de la Iglesia comporta la limitaci\u00f3n humana y la contradicci\u00f3n del pecado, pues los que componemos la Iglesia somos libres e intervenimos con nuestras decisiones. En las acciones sacramentales est\u00e1 asegurada la actuaci\u00f3n eficaz del Esp\u00ed\u00adritu Santo; al mismo tiempo, la Iglesia se siente \u00absanta y pecadora\u00bb y necesitada de permanente conversi\u00f3n.<\/p>\n<p>2) Criterios referentes a la relaci\u00f3n Reino-Iglesia<br \/>\n&#8211; Principio hist\u00f3rico &#8211; salv\u00ed\u00adfico. &#8211; La Iglesia est\u00e1 en el mundo y participa de los acontecimientos humanos, pero se siente insertada en la historia de la salvaci\u00f3n hacia la plenitud escatol\u00f3gica que se hace presente en la historia, pero no de manera plena. La Iglesia existe para el Reino, es decir, para hacer una humanidad reconciliada y en comuni\u00f3n con Dios y con los hermanos. La Iglesia no es el Reino, pero sirve al Reino que gozosamente ha recibido, que celebra eclesialmente y entrega a la humanidad; como dice el Concilio, la Iglesia es el Reino de Cristo \u00abpresente ya en misterio\u00bb (L.G.3). La distinci\u00f3n, la relaci\u00f3n y la tensi\u00f3n entre la Iglesia y el Reino lleva a \u00e9sta a revisar su presencia y sus actuaciones, a estar atenta a la acci\u00f3n de Dios en la historia, a trabajar de forma convergente con todos aquellos no creyentes que apuestan por los valores que liberan al ser humano, a ser creativa en las propuestas seg\u00fan las situaciones, y a esforzarse en todo porque tambi\u00e9n ser\u00e1 juzgada por su Se\u00f1or.<\/p>\n<p>&#8211; Principio de discernimiento de los signos de los tiempos. &#8211; El Reino de Dios se hace presente de muchas maneras. Dios ofrece su gracia salvadora en los acontecimientos hist\u00f3ricos, y la Palabra de Dios nos interpela constantemente. Este principio se refiere a la sensibilidad para captar la b\u00fasqueda de humanizaci\u00f3n, de justicia y de solidaridad, al mantenimiento de la esperanza en la acci\u00f3n de Dios y a la b\u00fasqueda de los valores evang\u00e9licos. Para que esto sea posible hay que pasar los acontecimientos por el coraz\u00f3n, contrastar la realidad con el Evangelio y discernir las llamadas de Dios a hacer m\u00e1s real y concreto su proyecto salvador. El descubrimiento de los signos de los tiempos lleva a la Iglesia a revisar sus opciones, a trabajar de forma convergente con otros grupos y a empe\u00f1arse en transformar la realidad.<\/p>\n<p>&#8211; Principio de universalidad misionera. &#8211; Cristo Resucitado env\u00ed\u00ada a los Ap\u00f3stoles por el mundo entero a anunciar la Buena Noticia y a formar comunidades eclesiales que vivan en el horizonte del Reino. Por la misi\u00f3n la Iglesia quiere llegar a todos los lugares y permanece en el devenir hist\u00f3rico hasta la consumaci\u00f3n escatol\u00f3gica. Las acciones pastorales buscan la conversi\u00f3n personal, la incorporaci\u00f3n a la comunidad cristiana por los sacramentos de la iniciaci\u00f3n, la vivencia vocacional de la fe y el compromiso con los m\u00e1s desfavorecidos. La apertura eclesial a la corresponsabilidad y la cercan\u00ed\u00ada afectivo y efectiva a los pobres son el term\u00f3metro que miden el talante universal y misionero de las comunidades cristianas.<\/p>\n<p>3) Criterios referentes a la relaci\u00f3n Iglesia-mundo<br \/>\n&#8211; Principio del di\u00e1logo. &#8211; La revelaci\u00f3n de Dios es de car\u00e1cter gratuito. El ha tomado la iniciativa de salir al encuentro del hombre y de autocomunicarse en un di\u00e1logo de amor y de entrega incondicional. Este di\u00e1logo que parte del amor desbordante del Padre se dirige a cada hombre y a todos los hombres. Si la Iglesia est\u00e1 al servicio del encuentro del hombre con Dios, el di\u00e1logo con el mundo en todas sus dimensiones es un aspecto constitutivo del ser de la Iglesia (E.S. 29). La preocupaci\u00f3n fundamental de la Iglesia es ser mediaci\u00f3n de la Palabra y de la salvaci\u00f3n de Jesucristo para el hombre de hoy. El di\u00e1logo de la Iglesia hacia fuera se sustenta en su capacidad de vivir lo que es, Pueblo de Dios, Misterio de comuni\u00f3n y sacramento de salvaci\u00f3n, y de la capacidad de di\u00e1logo a todos los niveles entre sus miembros, comunidades e instituciones.<\/p>\n<p>&#8211; Principio de inculturaci\u00f3n. &#8211; Pablo VI afirmaba que el drama de nuestro tiempo es \u00abla ruptura entre fe y cultura\u00bb (E.N. 20). Si la fe es un modo de vida, necesariamente se vive en una determinada cultura, y es creadora de cultura. Con la palabra cultura designamos el modo de ver la realidad, los valores, los centros de inter\u00e9s, las sensibilidades, y los usos y costumbres en la familia, el trabajo, la justicia social, la sexualidad humana, la solidaridad internacional, etc. El Verbo se encarna en una cultura concreta para manifestar a la humanidad que el sentido de la vida est\u00e1 en la comuni\u00f3n con Dios y con los hermanos; Pentecost\u00e9s universaliza la experiencia del Resucitado para que desde las divisiones y rupturas apunten a la unidad. El proceso de evangelizaci\u00f3n va unido al proceso de inculturaci\u00f3n de la fe; el Evangelio asume, interpela, transforma y enriquece los valores culturales (cf. G.S. 58). Las comunidades cristianas no s\u00f3lo deben saber estar cr\u00ed\u00adticamente en una cultura, pues tambi\u00e9n les corresponde, por la misi\u00f3n recibida del Maestro, ser creadoras de cultura con lo que esto conlleva de propuesta alternativa en no pocas ocasiones.<\/p>\n<p>&#8211; Principio de unidad en la misi\u00f3n. &#8211; La Iglesia tiene como \u00fanica misi\u00f3n el continuar y hacer presente la salvaci\u00f3n de Jesucristo; el Esp\u00ed\u00adritu Santo es el garante de la eficacia y universalidad de esta misi\u00f3n. La diversidad de ministerios, carismas y servicios que existen en las comunidades cristianas vienen de la \u00fanica misi\u00f3n de la Iglesia y a ella sirven. El pluralismo es rico, positivo y eficaz cuando parte de la misi\u00f3n, se encamina a la comuni\u00f3n y est\u00e1 sustentado en la pastoral de conjunto. Este planteamiento evita tanto el est\u00e9ril repliegue sobre lo intraeclesial, como una dispersi\u00f3n que termina en cansancio y abandono por no acertar en lo fundamental. El reto de cada comunidad cristiana es poder ofrecer lo que vive y ser \u00e1mbito de experiencia de lo que anuncia.<\/p>\n<p>Estos principios configuran algunos \u00abimperativos\u00bb o l\u00ed\u00adneas-fuerza que orientan la acci\u00f3n pastoral de la Iglesia. Seg\u00fan C. FLORIST\u00ed\u0081N y M. USEROS (o.c., 116-135), los imperativos son los siguientes: conocimiento del mundo contempor\u00e1neo y acercamiento realista y positivo al mismo, prioridad de lo prof\u00e9tico (denuncia \/ anuncio) y \u00abpolaridad eucar\u00ed\u00adstica\u00bb, pues \u00abla Eucarist\u00ed\u00ada aparece como la fuente y cima de toda la evangelizaci\u00f3n\u00bb (RO. 5). R M. Zulehner desarrolla la pastoral fundamental por medio de tres conceptos: la criteriolog\u00ed\u00ada (los objetivos internos y externos de la acci\u00f3n pastoral), la kairolog\u00ed\u00ada (el an\u00e1lisis de la \u00absituaci\u00f3n pastoral\u00bb\u00bb existente y la proyecci\u00f3n de la situaci\u00f3n futura) y la praxeolog\u00ed\u00ada (la conversi\u00f3n de los miembros de la Iglesia y las modificaciones en la pr\u00e1ctica pastoral).<\/p>\n<p>6.3. Din\u00e1mica pastoral de la Iglesia<br \/>\nLos principios y las l\u00ed\u00adneas-fuerza generan una din\u00e1mica en las acciones pastorales, que parte del mismo Jesucristo y contin\u00faa en la Iglesia por el ministerio ordenado y por el sacerdocio universal de los fieles laicos. \u00bfC\u00f3mo debe estar presente la Iglesia aqu\u00ed\u00ad y ahora?; \u00bfc\u00f3mo hacer para ser fiel al ser y misi\u00f3n de la Iglesia? Apenas acabado el Concilio, K. Rahner hizo aportaciones muy importantes que est\u00e1n en la base del desarrollo posterior de la teolog\u00ed\u00ada pastoral fundamental (AA.W., Handbuch der Pastoraltheologie, I, Herder, Friburgo 1964-72, 124 ss). Veamos los dinamismos m\u00e1s importantes de la acci\u00f3n eclesial:<\/p>\n<p>&#8211; Iglesia salvada e instrumento de salvaci\u00f3n. &#8211; Lo que la Iglesia anuncia, celebra y comparte con el g\u00e9nero humano a su vez lo ha recibido, y ella, en primer lugar, debe acoger, convertirse y creer. La Iglesia vive en alianza y fidelidad al que es su Se\u00f1or y a las personas a las que es enviada para comunicarles el amor de Dios por los sacramentos, la Palabra y el testimonio comprometido de la caridad. En su caminar hist\u00f3rico la Iglesia vive del encuentro con Dios como misterio inefable para poder ser signo eficaz de la acci\u00f3n salvadora de Dios. La Buena Noticia que la Iglesia proclama y celebra es que Dios ha salvado al mundo y que ella misma es una realizaci\u00f3n del triunfo de Dios sobre el pecado, el dolor, el sinsentido y la muerte; por lo mismo, la presencia eclesial se autoactualiza constantemente en la historia en fidelidad a sus or\u00ed\u00adgenes y con la creatividad que le pide cada situaci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>&#8211; Los agentes de la autorrealizaci\u00f3n de la Iglesia. &#8211; La autorrealizaci\u00f3n de la Iglesia depende de la colaboraci\u00f3n de \u00e9sta al proyecto salvador mediante las acciones eclesiales (ministerio prof\u00e9tico, ministerio celebrativo y ministerio del servicio). La praxis pastoral se realiza en una situaci\u00f3n socio-hist\u00f3rica concreta, que es valorada como algo propio, y analizada desde la perspectiva teol\u00f3gico-pastoral. El Pueblo de Dios es el responsable de que la Iglesia entera sea mediaci\u00f3n de la salvaci\u00f3n, y que el quehacer pastoral se realice por los ministerios de la instituci\u00f3n jer\u00e1rquica y de la bautismal (cf. L.G. 10) que se fundamentan en la inserci\u00f3n en Cristo. La misi\u00f3n de la Iglesia no es su autoconservaci\u00f3n, sino la fidelidad al mandato de Jes\u00fas de comunicar, con palabras y obras, la vida desbordante de la Trinidad, que inaugura el Reino de Dios transformando la historia humana en comuni\u00f3n intersolidaria.<\/p>\n<p>&#8211; El modelo referencia) de la pastoral es el catecumenado. &#8211; La Iglesia \u00abexiste para evangelizar\u00bb (EN. 14); y la evangelizaci\u00f3n consiste en \u00abllevar la Buena Nueva a todos los ambientes de la humanidad y, con su influjo transformar desde dentro, renovar a la misma humanidad\u00bb (E.N. 18). El mandato misionero de Jes\u00fas comporta varios elementos \u00ed\u00adntimamente unidos que funcionan como cauces y elementos constitutivos de la evangelizaci\u00f3n. El decreto A.G. (n\u00c2\u00b0 11-18) secuencializ\u00f3 la din\u00e1mica y las etapas del proceso evangelizador: 1\u00c2\u00b0) testimonio, presencia y di\u00e1logo; 2\u00c2\u00b0) anuncio del Kerigma y llamada a la conversi\u00f3n; 3\u00c2\u00b0) catecumenado e iniciaci\u00f3n cristiana; 4\u00c2\u00b0) formaci\u00f3n de la comunidad (sacramentos y ministerios). (Cf. D.G.C. 48). \u00abLa &#8216;misi\u00f3n ad gentes&#8217;, sea cual sea la zona o el \u00e1mbito en que se realice es la responsabilidad m\u00e1s espec\u00ed\u00adficamente misionera que Jes\u00fas ha confiado a su Iglesia y, por tanto, es el paradigma del conjunto de la acci\u00f3n misionera de la Iglesia. La \u00abnueva evangelizaci\u00f3n\u00bb no puede suplantar o sustituir a la \u00abmisi\u00f3n ad gentes\u00bb, que sigue siendo la actividad misionera espec\u00ed\u00adfica y tarea primaria\u00bb (D.G.C. 59; cfr. R.M. 31.34). El catecumenado bautismal inherente a la acci\u00f3n misionera de la Iglesia es el paradigma y el modelo inspirador de toda la acci\u00f3n pastoral de la Iglesia, y especialmente de la acci\u00f3n catequizadora. R.A. Duffy, desde estos supuestos, plantea una teolog\u00ed\u00ada pastoral que parte del catecumenado: \u00abUna cura de almas pastoral efectiva es el modelo catecumenal en acci\u00f3n din\u00e1mica\u00bb (R. A. DUFFY, A Roman Catholic Theology of Pastoral Care, Filadelfia 1983), que lleva a los agentes de pastoral a hacerse tres preguntas fundamentales: \u00bfc\u00f3mo se llega a ser cristianos?, \u00bfc\u00f3mo se renueva una comunidad cristiana?, y \u00bfc\u00f3mo se crece en la vocaci\u00f3n a la santidad?<br \/>\n&#8211; El dinamismo de la fe es el dinamismo de la conversi\u00f3n. &#8211; \u00abConvert\u00ed\u00ados y creed el Evangelio\u00bb (Mc. 1,15) es la invitaci\u00f3n de Jes\u00fas que alienta la evangelizaci\u00f3n de la Iglesia. La respuesta de fe es adhesi\u00f3n afectiva a la persona de Jes\u00fas y a todo lo que El significa y conlleva. \u00abLa fe es un encuentro personal con Jesucristo, es hacerse disc\u00ed\u00adpulo suyo. Esto exige el compromiso permanente de pensar, de juzgar y de actuar como El lo hizo. As\u00ed\u00ad, el creyente se une a la comunidad de los disc\u00ed\u00adpulos y hace suya la fe de la Iglesia\u00bb (D.G.C. 53; C.E.C. 166-167). La fe lleva a un cambio de criterios, sensibilidades, actitudes y comportamientos que se expresa en todos los aspectos de la vida humana, y que implica a la persona entera. El s\u00ed\u00ad a Jesucristo es el inicio de un proceso de conversi\u00f3n permanente. \u00abEl ministerio de la Palabra est\u00e1 al servicio de este proceso de conversi\u00f3n plena. El primer anuncio tiene el car\u00e1cter de llamar a la fe; la catequesis el de fundamentar la conversi\u00f3n, estructurando b\u00e1sicamente la vida cristiana; y la educaci\u00f3n permanente de la fe, en la que destaca la homil\u00ed\u00ada, el car\u00e1cter de ser el alimento constante que todo organismo adulto necesita para vivir\u00bb (D.G.C. 57; cf. DV 24; EN 45). La pastoral tendr\u00e1 en cuenta las diferentes situaciones socio-religiosas y la conexi\u00f3n entre las acciones evangelizadoras para no perder de vista la fidelidad a la realidad y al dinamismo interior del proceso evangelizador.<\/p>\n<p>&#8211; El m\u00e9todo de la teolog\u00ed\u00ada pastoral como teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica (C. FIORIST\u00ed\u0081N, Teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica, S\u00ed\u00adgueme 1991, 193-211). &#8211; La teolog\u00ed\u00ada es \u00abconciencia cr\u00ed\u00adtica de la praxis eclesial y mundana a la luz de la Palabra de Dios\u00bb (B. FORTE, La teolog\u00ed\u00ada como compa\u00f1\u00ed\u00ada, memoria y profec\u00ed\u00ada, Salamanca 1990, 157). La fe es una manera de entender la realidad que a\u00f1ade un \u00abplus\u00bb de sentido a la vida humana como totalidad. La teolog\u00ed\u00ada \u00abes la ciencia de la Palabra de Dios revelada en Jes\u00fas de Nazaret y aceptada en la fe, en correlaci\u00f3n o en confrontaci\u00f3n con la experiencia hist\u00f3rica humana. Su lenguaje es parad\u00f3jico, simb\u00f3lico, confesional, prof\u00e9tico y pr\u00e1ctico\u00bb (C. FLORIST\u00ed\u0081N, o.c., 195). En consecuencia, las dos referencia de la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica son la revelaci\u00f3n y la condici\u00f3n humana en s\u00ed\u00ad y en sus concreciones socioculturales. La teolog\u00ed\u00ada tiene cuatro dimensiones fundamentales: b\u00ed\u00adblica (norma normativa), hist\u00f3rico-ontol\u00f3gica (la humanidad de Jes\u00fas como fundamento de la humanidad), sistem\u00e1tica (teolog\u00ed\u00ada fundamental, teolog\u00ed\u00ada dogm\u00e1tica y teolog\u00ed\u00ada moral) y pastoral (autorrealizaci\u00f3n de la Iglesia al servicio del Reino). \u00abUna formulaci\u00f3n teol\u00f3gica de la fe verdadera que al mismo tiempo no tenga tambi\u00e9n como meta el verdadero obrar (ortopraxis) de la liberaci\u00f3n amorosa de las personas oprimidas (cfr Jn.8,32), no s\u00f3lo resulta sospechosa de ideolog\u00ed\u00ada, sino que objetivamente tiene tambi\u00e9n un efecto alienante y por ende cristiano\u00bb (K. F\u00fcsSEL, Teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n, en P. EICHER (ed), Diccionario de conceptos sociol\u00f3gicos, Barcelona 1990, II, 505). La teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica tiene como referencia la fe, parte de la praxis de la comunidad, y propone la renovaci\u00f3n del ser y hacer de la comunidad desde la referencia a Jesucristo, a la sociedad y al Reino. El m\u00e9todo de la teolog\u00ed\u00ada pastoral como teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica consiste en confrontar la realidad existente con la Escritura y la vida teologal para dar origen a una nueva praxis pastoral. \u00abModelo o paradigma, en la acci\u00f3n pastoral, es un proyecto operativo o plan concreto de actuaci\u00f3n que relaciona de modo din\u00e1mico todas las tareas que intervienen en el proceso de la praxis\u00bb (C. FLORIST\u00ed\u0081N, Modelos de acci\u00f3n pastoral en la Iglesia espa\u00f1ola: Iglesia Viva 112 (1984), 293-302). Los objetivos que se pretenden conseguir al formular la nueva praxis pastoral dependen de la visi\u00f3n eclesiol\u00f3gica que se tenga, del an\u00e1lisis de la realidad, de los criterios empleados y de su interrelaci\u00f3n. En este sentido podemos hablar de modelos de acci\u00f3n pastoral (cf. F. RODRIGUEZ, Modelos de Iglesia. Perspectiva hist\u00f3rica y problem\u00e1tica actual: Salmanticensis 41 (1994) 365-395; J. RAMOS, o.c., 124-146). La planificaci\u00f3n pastoral ser\u00ed\u00ada el \u00faltimo paso en la aplicaci\u00f3n del m\u00e9todo; la pastoral de conservaci\u00f3n no sirve, pues no alcanza a responder a los retos de la cultura actual a la comprensi\u00f3n y vivencia de la fe. La planificaci\u00f3n se hace hoy d\u00ed\u00ada desde la evangelizaci\u00f3n y la nueva evangelizaci\u00f3n; llegados a este punto, nos tiene que preocupar la consecuci\u00f3n de resultados, es decir, la adecuaci\u00f3n \u00f3ptima, en lo que de nosotros depende, entre los medios empleados y los resultados obtenidos (cf. EN 4). Al an\u00e1lisis sociol\u00f3gico y teol\u00f3gico de la actuaci\u00f3n eclesial (ver-juzgar desde el Evangelio), le sigue la propuesta ideal de configurar una nueva situaci\u00f3n que oriente de forma pr\u00e1ctica los proyectos concretos que aproximen lo que tenemos al ideal deseado. Los resultados dependen, en gran medida, del trabajo conjuntado de los agentes de pastoral y de la revisi\u00f3n constante de las realizaciones proyectadas.<\/p>\n<p>&#8211; La psicolog\u00ed\u00ada pastoral. &#8211; Es un aspecto de la teolog\u00ed\u00ada pastoral que empieza a estudiarse y a aplicarse. Parte de la utilizaci\u00f3n de principios y datos de la psicolog\u00ed\u00ada profunda a la pr\u00e1ctica pastoral y, en consecuencia, a la teolog\u00ed\u00ada pastoral. Seg\u00fan se acent\u00fae uno u otro de los dos polos manejados, la psicolog\u00ed\u00ada y la teolog\u00ed\u00ada, se puede hablar de \u00abpsicologismo\u00bb o de \u00abteologismo\u00bb. Situ\u00e1ndonos en una posici\u00f3n de equilibrio podernos decir que \u00abla psicolog\u00ed\u00ada pastoral es una rama de la psicolog\u00ed\u00ada que estudia los procesos psicol\u00f3gicos inherentes a las situaciones pastorales&#8230; Esta(s) puede(n) ser descrita(s) como una relaci\u00f3n interpersonal entre el agente pastoral y uno o m\u00e1s sujetos pastorales, abierta a la presencia de la trascendencia\u00bb (M. SZENTM\u00ed\u0081RTONI, Introducci\u00f3n a la teolog\u00ed\u00ada pastoral, Verbo Divino 1994, 75). Los problemas abordados en la pr\u00e1ctica pastoral llevan a M. Szentm\u00e1rtoni a hacer una doble distinci\u00f3n que concreta de la siguiente manera: a) \u00abLa cura pastoral es la acci\u00f3n pastoral m\u00e1s cumplida de todas y consiste en las diferentes tareas m\u00e1s o menos estructuradas con los j\u00f3venes, los esposos, los adultos o los grupos. Esta cura pastoral abarca al mismo tiempo perspectivas \u00e9ticas y psicol\u00f3gicas y tiene como finalidad que la comunidad cristiana se haga capaz de dar testimonio de su fe\u00bb. b) \u00abLa consulta pastoral pone el acento en los problemas del individuo, como pueden ser, por caso, un conflicto, una decisi\u00f3n, una depresi\u00f3n\u00bb (M. SZENTM\u00ed\u0081RTONI, o.c., 76). En la cura pastoral la aportaci\u00f3n de la psicolog\u00ed\u00ada es complementaria, en tanto que en la consulta pastoral la psicolog\u00ed\u00ada ocupa un lugar m\u00e1s nuclear y estructurante. La consulta pastoral se sit\u00faa dentro de la misi\u00f3n de la Iglesia que, en \u00faltima instancia, pretende llevar a los hombres al encuentro con Dios, a la conversi\u00f3n del coraz\u00f3n a una relaci\u00f3n de hermano con el pr\u00f3jimo; la consulta pastoral se constituye como relaci\u00f3n de ayuda que posibilite a la persona un mejor conocimiento de sus problemas y posibilidades para acoger y vivir m\u00e1s plenamente la salvaci\u00f3n cristianas.\u00bb S. M. Natale parte del hecho teol\u00f3gico que la encarnaci\u00f3n es en realidad un \u00abproceso terap\u00e9utico\u00bb de Dios, porque es la aceptaci\u00f3n ontol\u00f3gica del hombre por parte de Dios. El punto de encuentro entre la teolog\u00ed\u00ada y la psicolog\u00ed\u00ada es \u00e9ste: la convicci\u00f3n de que el hombre es, en el fondo \u00abaceptable\u00bb (M. SZENTMARTONI, O.C., 87; cf. S. M. NATALE, Pastoral Counseling, Nueva York 1977, 18; J. SASTRE, El acompa\u00f1amiento espiritual, San Pablo 19942). La relaci\u00f3n de ayuda que se realiza en la consulta pastoral se justifica desde el punto de vista teol\u00f3gico por los siguientes argumentos: es un servicio eclesial, ayuda a personalizar la fe para alcanzar la s\u00ed\u00adntesis fe-vida, y los temas abordados hacen relaci\u00f3n a las grandes cuestiones de la antropolog\u00ed\u00ada teol\u00f3gica (autonom\u00ed\u00ada \/ asentimiento, libertad \/ gracia, realizaci\u00f3n humana \/ revelaci\u00f3n, limitaci\u00f3n (pecado) \/ salvaci\u00f3n, etc.).<\/p>\n<p>7. Orientaciones pastorales desde la pastoral fundamental<br \/>\n&#8211; Recuperar el lugar de la teolog\u00ed\u00ada pastoral fundamental. &#8211; La teolog\u00ed\u00ada pastoral estudia con rigor cient\u00ed\u00adfico (reflexi\u00f3n teol\u00f3gica) las presencias y acciones eclesiales para precisar de acuerdo con la naturaleza sacramental de la Iglesia y las caracter\u00ed\u00adsticas de la sociedad actual, la mejor comprensi\u00f3n y actuaci\u00f3n pastoral de las mismas. Estamos ante una cuesti\u00f3n b\u00e1sica que fundamenta las actuaciones de muchas comunidades y agentes de pastoral. Una adecuada comprensi\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada pastoral fundamental es imprescindible en la formaci\u00f3n de los agentes de pastoral. Sin esta preparaci\u00f3n no se conseguir\u00e1 dar respuesta a los retos que se exponen a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; La teolog\u00ed\u00ada pastoral est\u00e1 al servicio del encuentro del hombre con Dios. &#8211; La pregunta religiosa tiende a desaparecer del horizonte existencial de muchos j\u00f3venes espa\u00f1oles y europeos seg\u00fan afirman los comentaristas de la Encuesta J\u00f3venes 99 publicada por la Fundaci\u00f3n Santa Mar\u00ed\u00ada. Esto no es as\u00ed\u00ad en otros \u00e1mbitos eclesiales, como puede ser en Am\u00e9rica Latina. La experiencia aut\u00e9ntica de Dios, es decir, afectiva, convincente y comunitaria es el supuesto, el hilo conductor y la meta de las acciones pastorales de la Iglesia. En caso contrario, se podr\u00e1n hacer muchas cosas significativas en s\u00ed\u00ad mismas, pero la resultante final de cada una de ellas y de su conjunto no es el encuentro con el Dios revelado en Jes\u00fas. Estamos convencidos que el sentido de pertenencia eclesial y de compromiso con el Evangelio no son posibles sin una experiencia personal de Dios como el que fundamenta el origen, el sentido y el final de la vida ; y viceversa, el camino m\u00e1s seguro del encuentro con el misterio de la Trinidad es el del seguimiento de Jes\u00fas en la comunidad eclesial. O respondemos a este reto o hemos fallado en lo fundamental. Para los creyentes convencidos, el primer compromiso consiste, sin lugar a dudas, en ser cristianos confesantes en los ambientes donde transcurre el d\u00ed\u00ada a d\u00ed\u00ada; testimoniar al Dios vivo es tambi\u00e9n denunciar los \u00ed\u00addolos como el poder, el dinero, la violencia, el enga\u00f1o, etc.<\/p>\n<p>&#8211; La teolog\u00ed\u00ada pastoral ilumina y alienta la intercomuni\u00f3n solidaria. &#8211; El otro gran reto que tenemos los creyentes es el de confesar la fe en un mundo injusto, poco solidario en lo estructural y donde las distancias entre pobres y ricos se agranda cada vez m\u00e1s. \u00bfC\u00f3mo creer en Dios Padre, Hijo y Esp\u00ed\u00adritu Santo en un contexto de desigualdad, marginaci\u00f3n y pobreza? \u00bfC\u00f3mo vivir la comuni\u00f3n con Dios en la comuni\u00f3n con los hermanos excluidos? \u00bfQu\u00e9 aporta a lo concreto de la vida el llamar a Dios Padre y el sentirse hermano del pr\u00f3jimo necesitado? \u00bfQu\u00e9 podemos hacer los creyentes para que la historia humana se parezca un poco m\u00e1s al designio salvador del Padre? \u00bfC\u00f3mo la Iglesia entera y cada comunidad concreta encarnan respuestas significativas a las preguntas anteriores? El \u00abplus\u00bb de sentido que aporta la fe a lo humano tiene que notarse mucho m\u00e1s; la capacidad humanizadora y liberadora de la fe es uno de los argumentos que m\u00e1s pueden llevar al ser humano a confiar en el Dios que salva; el ganar espacios para la utop\u00ed\u00ada que supone el Reino como forma nueva de relaci\u00f3n interhumana es lo que puede dar a la Iglesia un mayor reconocimiento y presencia social. Las nuevas pobrezas que aparecen en las sociedades opulentas piden a los cristianos actitudes prof\u00e9ticas y respuestas eficaces, adem\u00e1s de significativas.<\/p>\n<p>&#8211; La teolog\u00ed\u00ada pastoral potencia la creaci\u00f3n de \u00e1mbitos comunitarios. &#8211; La apertura al misterio trinitario, la comprensi\u00f3n de la Iglesia como misterio de comuni\u00f3n y el compromiso con la historia como itinerario de reconciliaci\u00f3n y unidad del g\u00e9nero humano, pasa por un modo de ser persona y ciudadano que potencia los valores relacionales. Los cristianos sabemos que la iniciaci\u00f3n al misterio cristiano se hace en los grupos catecumenales, y que una de las metas de la iniciaci\u00f3n es la incorporaci\u00f3n a la comunidad cristiana. El plan de salvaci\u00f3n revelado en Jesucristo manifiesta que el Dios cristiano es comunidad de vida, amor y misi\u00f3n, y que la historia humana es salvada en la comuni\u00f3n y por la comuni\u00f3n de Dios con nosotros y de la humanidad entre s\u00ed\u00ad y con Dios. Este misterio que da unidad a la vida humana es lo que la Iglesia comunica, celebra y construye. Los espacios comunitarios tienen poca cabida en una sociedad marcada por el individualismo, el neoliberalismo y la globalizaci\u00f3n; en esta misma dificultad est\u00e1 la alternativa para un futuro nuevo y mejor. No se trata de retoques, sino de alternativas. En este sentido, \u00abel modelo pastoral de la realizaci\u00f3n de la Iglesia no es otro que el de la comunidad bajo la categor\u00ed\u00ada imprescindible de pueblo de Dios al servicio de los m\u00e1s necesitados\u00bb (C. FLORIST\u00ed\u0081N, O.C., 715).<\/p>\n<p>&#8211; La teolog\u00ed\u00ada pastoral se piensa desde el modelo catecumenal e ilumina el proceso de conversi\u00f3n. &#8211; La revelaci\u00f3n de lo que la Iglesia es depositaria y la misi\u00f3n que ha recibido del Se\u00f1or Resucitado comporta el transmitir lo recibido de tal manera que el hombre de hoy llegue a experienciar lo que el credo formula. La gran intuici\u00f3n pastoral de la Iglesia de los primeros siglos fue el catecumenado; esta instituci\u00f3n es el instrumento pastoral m\u00e1s importante de la Iglesia. Como subray\u00f3 el IV S\u00ed\u00adnodo de los Obispos: \u00abNo se trata tanto de adquirir nuevos conocimientos cuanto de una iniciaci\u00f3n en la verdadera experiencia comunitaria de la vida cristiana; es decir, en la experiencia de comportarse cristianamente, de obrar, de celebrar lit\u00fargicamente, de reflexionar comunitariamente sobre el mensaje cristiano y en la experiencia de integrarse en la totalidad de la vida de la Iglesia\u00bb (IV Asamblea del S\u00ed\u00adnodo de los Obispos, 1977. Proposici\u00f3n 30). El catecumenado bautismal, por el lugar que ocupa en la Iglesia y por los elementos que la constituyen, es inspirador de toda la pastoral de la Iglesia. \u00abEl catecumenado bautismal recuerda constantemente a toda la Iglesia la importancia fundamental de la funci\u00f3n de iniciaci\u00f3n, con los factores b\u00e1sicos que la constituyen: la catequesis y los sacramentos del Bautismo, de la Confirmaci\u00f3n y de la Eucarist\u00ed\u00ada. La pastoral de la iniciaci\u00f3n cristiana es vital en toda la Iglesia particular\u00bb (D.G.C. 90). Podemos decir que en la misi\u00f3n de la Iglesia todo se orienta a la madurez de fe, la conversi\u00f3n, y todo deriva de ella: la vivencia vocacional de la fe, la pertenencia referencia eclesial y el compromiso cristiano.<\/p>\n<p>&#8211; La teolog\u00ed\u00ada pastoral presenta como nuclear la personalizaci\u00f3n de la fe. &#8211; Hasta no hace mucho tiempo, habl\u00e1bamos de pasar de la fe sociol\u00f3gica a la fe personal; hoy d\u00ed\u00ada se trata, en gran medida, de c\u00f3mo hacer para trabajar desde ni\u00f1os una educaci\u00f3n en la fe personalizada. Este proceso adquiere importancia singular en la adolescencia y juventud, y funciona como el elemento necesariamente complementador del grupo cristiano. Se refiere b\u00e1sicamente a una educaci\u00f3n que trabaja desde dentro de la persona , sus b\u00fasquedas, preguntas y experiencias; esto requiere necesariamente la atenci\u00f3n personal a trav\u00e9s de la consulta pastoral o el acompa\u00f1amiento espiritual. La identidad cristiana es un proceso lento, con dificultades interiores y exteriores, y en referencia a la revelaci\u00f3n cristiana y a la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu. Supone un aprendizaje lleno de novedad en el que la cercan\u00ed\u00ada de otro creyente maduro se hace imprescindible. Llegar a decir con gozo y con toda la persona: Yo creo, yo espero, yo amo, yo soy pueblo de Dios, yo creo en el Reino, etc, supone haber descubierto el Evangelio y haberse dejado seducir por la persona y la causa de Jes\u00fas. El resultado final es una fe vivida como vocaci\u00f3n, es decir, disponibilidad total a la voluntad de Dios para descubrir c\u00f3mo y d\u00f3nde, desde la Iglesia, construir el Reino de Dios. La personalizaci\u00f3n de la fe es el cauce necesario y m\u00e1s seguro para llegar a ser creyente adulto, identificado eclesialmente y comprometido con el hermano necesitado.<\/p>\n<p>&#8211; La teolog\u00ed\u00ada pastoral fundamenta la pastoral de conjunto. &#8211; En 1961 se tuvo el Primer Congreso Internacional de Pastoral; all\u00ed\u00ad se defini\u00f3 la pastoral de conjunto con estas palabras: \u00abun esfuerzo paciente para poner en marcha libremente, de cara al mundo al que salvar, a todos los hijos de la Iglesia en todas sus instituciones y recursos, bajo la autoridad del obispo, que tiene la misi\u00f3n de coordinarlos y dirigirlos, y que as\u00ed\u00ad puede ejercer con plenitud su carga pastoral\u00bb (E BOULARD, Proyectos y realizaciones de la pastoral de conjunto, en Pastoral de conjunto, Madrid 1966, 296). Se trata de descubrir los problemas que presenta la nueva evangelizaci\u00f3n en un lugar o situaci\u00f3n, ver cu\u00e1les son las \u00abopciones pastorales fundamentales\u00bb y c\u00f3mo llevarlas a la pr\u00e1ctica por medio de una \u00abpastoral planificada\u00bb. \u00abLa acci\u00f3n pastoral planificada es la respuesta espec\u00ed\u00adfica, consciente e intencional, a las necesidades de la evangelizaci\u00f3n. Deber\u00e1 realizarse en un proceso de participaci\u00f3n en todos los niveles de las comunidades y personas interesadas, educ\u00e1ndolas en la metodolog\u00ed\u00ada y an\u00e1lisis de la realidad, para la reflexi\u00f3n sobre dicha realidad a partir del evangelio; la opci\u00f3n por los objetivos y los medios m\u00e1s aptos y su uso m\u00e1s racional para la acci\u00f3n evangelizadora\u00bb\u00bb (Puebla 1306-1307). En la pr\u00e1ctica es una buena conjunci\u00f3n de los proyecto operativos y de las estructuras de pastoral a todos los niveles. La pastoral de conjunto no consiste s\u00f3lo en que los programas, los agentes y las estructuras funcionen con agilidad y buen tono; es necesario que el funcionamiento apunte a la consecuci\u00f3n de los objetivos previstos: una fe m\u00e1s experencial y comprometida en los bautizados practicantes, la reiniciaci\u00f3n cristiana para los cristianos no practicantes, y el anuncio del Kerigma a los alejados y no creyentes. En resumen, la pastoral de conjunto busca que el itinerario evangelizador se puede llevar a cabo en todas sus etapas, y que los procesos de maduraci\u00f3n de la fe est\u00e9n suficientemente atendidos. Una vez m\u00e1s, la iniciaci\u00f3n cristiana, que culmina en la formaci\u00f3n de comunidades maduras y en creyentes vocacionados, es lo que mejor define la pastoral de la Iglesia.<\/p>\n<p>BIBL. &#8211; A. GONZ\u00ed\u0081LEZ MONTES, Tesis sobre el alcance pr\u00e1ctico de una teolog\u00ed\u00ada del Reino de Dios: Di\u00e1logo ecum\u00e9nico 25 (1990) 459-462; B. 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La Iglesia Sacramento de Comuni\u00f3n. &#8211; 4. Las tres &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pastoral-fundamental\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPASTORAL FUNDAMENTAL\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-16029","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16029","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16029"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16029\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16029"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16029"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16029"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}