{"id":16030,"date":"2016-02-05T10:23:39","date_gmt":"2016-02-05T15:23:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pastoral-obrera\/"},"modified":"2016-02-05T10:23:39","modified_gmt":"2016-02-05T15:23:39","slug":"pastoral-obrera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pastoral-obrera\/","title":{"rendered":"PASTORAL OBRERA"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: Introducci\u00f3n. a) Aproximaci\u00f3n hist\u00f3rica.. 1945-1985; 1985-1994; 1994-&#8230; b) El mundo obrero hoy. &#8211; 1. \u00bfQu\u00e9 es pastoral obrera? &#8211; 2. \u00bfPor qu\u00e9 la P.O.? a) La P.O. es obra de toda la Iglesia; b) La pastoral obrera especialmente necesaria\u00bb en la actividad pastoral; c) La P.O., una pastoral espec\u00ed\u00adfica. &#8211; 3. \u00bfPara qu\u00e9 la P.O. ? &#8211; 4. Lineas de acci\u00f3n y mediaciones: L\u00ed\u00adneas de acci\u00f3n; Mediaciones; Movimientos Apost\u00f3licos: H.O.A.C. (Hermandad Obrero de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica). J.O.C. (Juventud Obrera Cristiano). &#8211; 5. Luces y sombras.<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<br \/>\na) Aproximaci\u00f3n hist\u00f3rica<br \/>\nEn la historia de la Pastoral Obrera (a partir de ahora: RO.), en la iglesia espa\u00f1ola, pueden distinguirse netamente tres etapas:<\/p>\n<p>1945-1985<br \/>\nEl Estado nacido de la guerra civil es un Estado que se proclama oficialmente cat\u00f3lico. La Iglesia mayoritariamente legitima y defiende este Estado y es beneficiaria del mismo. Estado e Iglesia se confunden demasiadas veces y en demasiados niveles.<\/p>\n<p>La clase obrera espa\u00f1ola, que ha sido derrotada en la guerra, sufre una dura represi\u00f3n; sus organizaciones han sido desmanteladas y desprestigiadas. Es mirada por la Iglesia como gente a la que hay que dirigir y socorrer.<\/p>\n<p>En tales condiciones, eran muchos los recelos para iniciar una verdadera P.O. Sin embargo, en 1946, la Jerarqu\u00ed\u00ada decide poner en marcha la Hoac (Hermandad Obrera de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica) y en 1948 la Joac (Juventud Obrera de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica). Ambas van a jugar un importante papel en el desarrollo del Movimiento Obrero espa\u00f1ol y ser\u00e1n una realidad prometedora en el campo pastoral. Hacia finales de los 50 se inicia un paulatino alejamiento y deslegitimaci\u00f3n del r\u00e9gimen. Adem\u00e1s de las posturas de las organizaciones pol\u00ed\u00adticas obreras se producen algunos hechos eclesiales de disidencia (carta del obispo Pildain, carta del cardenal Pl\u00e1 y Deniel y las cartas del clero vasco y catal\u00e1n de denuncia y reivindicaci\u00f3n ante situaciones graves que se viven en el mundo obrero (a partir de ahora, m.o.).<\/p>\n<p>Los a\u00f1os 60 comienzan a traer aires renovadores a la Iglesia espa\u00f1ola. Surgen en la Iglesia nuevos deseos de estar m\u00e1s cerca del pueblo y abrirse a sus problemas y preocupaciones, aunque con cierta oposici\u00f3n por parte de algunos miembros de la Jerarqu\u00ed\u00ada. Algunos signos de apertura son: el m\u00e1s de medio centenar de nuevos obispos nombrados y sus documentos que suponen un cambio de rumbo, la participaci\u00f3n de muchos sacerdotes en las luchas del momento convirtiendo las parroquias en verdaderos centros de evangelizaci\u00f3n, as\u00ed\u00ad como de muchas comunidades religiosas que se encarnan en los barrios y la aparici\u00f3n de nuevos colectivos y grupos seglares que se insertan en los sectores m\u00e1s populares (comunidades cristianas de base&#8230;). En esta etapa, compleja, tensa y contradictoria, aumenta enormemente la conciencia social de los cristianos, se incrementa y cualifica su presencia en el m.o. y su experiencia pastoral es muy enriquecedora para la Iglesia espa\u00f1ola. Es en esta etapa cuando se ponen bases para acometer, con madurez y seriedad, un proyecto de P.O. En ese sentido cabe destacar, la encuesta-sondeo a todas las di\u00f3cesis sobre P.O. a los 20 a\u00f1os del Concilio, un estudio-an\u00e1lisis global sobre el proceso hist\u00f3rico de P.O. y los pasos dados para la creaci\u00f3n de la Subcomisi\u00f3n de P.O. dentro de la Comisi\u00f3n Episcopal de Apostolado Seglar de la Conferencia Episcopal.<\/p>\n<p>1985-1994<br \/>\nLa puesta en marcha de la Subcomisi\u00f3n, abri\u00f3 una \u00e9poca de sensibilizaci\u00f3n, profundizaci\u00f3n y coordinaci\u00f3n de todas las realidades de Iglesia que trabajaban en la evangelizaci\u00f3n del m.o. Inaugur\u00f3 esta \u00e9poca la presentaci\u00f3n a todas las di\u00f3cesis de unas \u00abNotas para una P.O. de la Iglesia\u00bb, que intentaba crear una corriente de estudio en torno al tema de la RO., a fin de ir coincidiendo en criterios y actitudes para hacer posible la evangelizaci\u00f3n del m.o. Luego llegaron los encuentros generales de P.O. que sirvieron para constatar comunitariamente la esperanzadora perspectiva de futuro que se abr\u00ed\u00ada ante lo mucho que restaba por hacer en este campo. Se iba constatando en los an\u00e1lisis la cultura de insolidaridad predominante en nuestra sociedad y en el m.o., la bajada de tensi\u00f3n del compromiso militante y la necesidad de la creaci\u00f3n de una conciencia social en el conjunto de la Iglesia.<\/p>\n<p>Poco a poco, se fueron aclarando los criterios de pertenencia a la RO.: opci\u00f3n por el m.o., encarnaci\u00f3n en la cultura obrera, la aceptaci\u00f3n de sus condiciones objetivas de vida y de trabajo, la participaci\u00f3n en las organizaciones del Movimiento Obrero. Al tiempo, se iban concretando las orientaciones comunes a trabajar en cuanto a la formaci\u00f3n de la conciencia social y la Doctrina Social de la Iglesia, en cuanto a la promoci\u00f3n de una cultura solidaria y una pastoral misionera, en cuanto a la potenciaci\u00f3n y desarrollo de los movimientos apost\u00f3licos.<\/p>\n<p>Todo ello, cuaj\u00f3 en una rica e interesante experiencia de encuentro y di\u00e1logo entre Iglesia instituci\u00f3n y organizaciones del m.o. realizada en cada di\u00f3cesis y que fue dando a luz un \u00abInstrumento de trabajo sobre RO.\u00bb (febrero 94), documento ampliamente debatido y enriquecido con la participaci\u00f3n de todos, que recog\u00ed\u00ada las orientaciones pastorales y propuestas de acci\u00f3n que ayudar\u00ed\u00adan a la consolidaci\u00f3n de la P.O. en nuestra Iglesia. Este material sent\u00f3 las bases del documento \u00abLa P.O. de toda la Iglesia\u00bb (noviembre 94) que marca un antes y un despu\u00e9s, por ser el primer documento oficial de nuestra Iglesia sobre P.O.<\/p>\n<p>Ha sido consecuencia de un proceso aut\u00e9nticamente eclesial y din\u00e1mico, donde se ha asegurado el partir de la realidad, el di\u00e1logo y la participaci\u00f3n de todos; donde se ha valorado la experiencia y el camino recorridos, con sus luces y sombras, por parte de tantos que han ido entregando su vida en ello. Y, ahora, podemos constatar su fruto: en el acercamiento entre los pastores y los militantes obreros, cristianos y no creyentes, agentes de pastoral y sindicalistas. Todos han hecho posible la elaboraci\u00f3n de 32 propuestas operativas claras y precisas que se recogen en \u00e9l y que marcan la evangelizaci\u00f3n del m.o. en nuestra Iglesia espa\u00f1ola<br \/>\n1994-&#8230;<\/p>\n<p>A partir de la publicaci\u00f3n del documento se abre una fase de difusi\u00f3n y conocimiento del mismo y se asientan dos prioridades especiales a trabajar en el \u00e1mbito de P.O.:<\/p>\n<p>* la formaci\u00f3n de militantes obreros cristianos a trav\u00e9s de la promoci\u00f3n de los movimientos y Escuelas de Formaci\u00f3n Socio-pol\u00ed\u00adtica de la fe,<br \/>\n* la extensi\u00f3n de la RO., estando presentes en la pastoral general, incidiendo en las comunidades parroquiales, potenciando desde la P.O. la dimensi\u00f3n social de la fe en la catequesis, la liturgia, c\u00e1ritas, etc. y con un instrumento en auge, los Equipos parroquiales de P.O.<\/p>\n<p>b) El mundo obrero hoy<br \/>\nSin la pretensi\u00f3n de hacer un estudio sociol\u00f3gico de la realidad del m.o. hoy, s\u00ed\u00ad conviene constatar que se trata de una realidad compleja, a fin de no caer en la simplificaci\u00f3n, cuando se afirma que nada ha cambiado o que ha cambiado todo.<\/p>\n<p>Los a\u00f1os de desarrollo primero, el impacto de las nuevas tecnolog\u00ed\u00adas despu\u00e9s, la mundializaci\u00f3n de la econom\u00ed\u00ada y, por \u00faltimo, la crisis y las estrategias de salida de la crisis basadas en la flexibilizaci\u00f3n del mercado de trabajo impuestas por el capital, han provocado en el mundo del trabajo transformaciones profundas, una creciente fragmentaci\u00f3n y heterogeneidad, una p\u00e9rdida importante de la conciencia obrera y, en importantes sectores del m.o., un progresivo empobrecimiento, que llega hasta lo que se denomina hoy, exclusi\u00f3n social. Parece como si la realidad obrera se difuminase hasta el punto de perder su propia identidad. Al menos, as\u00ed\u00ad piensan algunos.<\/p>\n<p>Sin embargo, el m.o. contin\u00faa siendo la realidad m\u00e1s importante, social y num\u00e9ricamente, en nuestra sociedad, aunque esa realidad se encuentre hoy en fuerte proceso de transformaci\u00f3n y en su seno exista una gran variedad de situaciones; este mundo ya no s\u00f3lo se encuentra en la industria y los servicios, sino tambi\u00e9n en el campo, el mar, la emigraci\u00f3n&#8230;; est\u00e1 formado por quienes trabajan legalmente o por los que tienen que hacerlo en la econom\u00ed\u00ada ilegal o sumergida; por obreros fijos, eventuales y en paro; por parados de larga duraci\u00f3n, con contratos intermitentes, a tiempo parcial, o los llamados de aprendizaje; por trabajadores con una alta cualificaci\u00f3n profesional que, o no tienen trabajo, o lo tienen inestable y mal pagado.<\/p>\n<p>Forman adem\u00e1s el m.o., los trabajadores aut\u00f3nomos a menudo con dificultades de subsistencia. Lo tienen quienes tienen conciencia clara de ser obreros. Todos estos: j\u00f3venes y adultos, activos y jubilados, barrios populares, familias enteras&#8230;, con sus condiciones de trabajo y de vida marcadas por la precariedad, modestia econ\u00f3mica, dependencia&#8230; con sus diferentes situaciones y con sus luces y sombras, constituyen la realidad incuestionable del m.o. actual.<\/p>\n<p>El m.o. sigue existiendo. Aunque su rostro haya cambiado, el puesto que ocupa en el sistema de producci\u00f3n sigue siendo el mismo; est\u00e1n subordinados y han de estar sometidos a las exigencias del capital, (activos financieros, multinacionales, poderes o decisiones de tipo pol\u00ed\u00adtico, etc.), que es quien impone las condiciones de trabajo y de vida en funci\u00f3n de sus intereses. \u00abNo obstante, es necesario denunciar la existencia de unos mecanismos econ\u00f3micos, financieros y sociales, los cuales, aunque manejados por la voluntad de los hombres, funcionan de modo casi autom\u00e1tico, haciendo m\u00e1s r\u00ed\u00adgidas las situaciones de riqueza de los unos y de pobreza de los otros (&#8230;). Es necesario someter en el futuro estos mecanismos a un an\u00e1lisis atento bajo el aspecto \u00e9tico-moral\u00bb (SRS 16). Aqu\u00ed\u00ad est\u00e1 la ra\u00ed\u00adz de las situaciones de explotaci\u00f3n, de pobreza y de creciente exclusi\u00f3n social que existen dentro del m.o.<\/p>\n<p>De este modo, la Doctrina Social de la Iglesia, reconoce el sentimiento que hay en el m.o. de c\u00f3mo en extensas capas de su seno se va instalando el sufrimiento y la marginaci\u00f3n social. La regulaci\u00f3n, que, legalmente o al margen de la ley, se est\u00e1 imponiendo a muchos trabajadores es, en m\u00faltiples ocasiones, incompatible con la dignidad de la persona humana y con el respeto a los derechos humanos. Todo ello va creando una situaci\u00f3n social en la que, si bien no se puede identificar el m.o. con los pobres, \u00e9stos s\u00ed\u00ad son una parte muy importante del m.o. y tienen una estrecha relaci\u00f3n con \u00e9l.<\/p>\n<p>El Papa Juan Pablo II lo ha dicho con toda claridad y contundencia: \u00abLos pobres&#8230; aparecen en muchos casos como resultado de la violaci\u00f3n del trabajo humano; bien sea porque se limitan las posibilidades del trabajo, es decir, por la plaga del desempleo, bien porque se desprecian el trabajo y los derechos que fluyen del mismo, especialmente el derecho al justo salario, a la seguridad de la persona del trabajador y de sus familia\u00bb (LE 8). Y a\u00f1ade: \u00abLa Iglesia est\u00e1 vivamente comprometida en esta causa, porque la considera como su misi\u00f3n, su servicio, como verificaci\u00f3n de su fidelidad a Cristo, para poder ser verdaderamente &#8216;la Iglesia de los pobres'\u00bb (LE 8).<\/p>\n<p>Para una aproximaci\u00f3n a la composici\u00f3n de lo que se llama el m.o y para ver la intersecci\u00f3n que existe entre sectores de \u00e9ste y los pobres en Espa\u00f1a, ha de tenerse en cuenta que la crisis econ\u00f3mica y las modificaciones operadas en el sistema capitalista durante los \u00faltimos 20-25 a\u00f1os, han influido notablemente en el m.o., estratificando mucho m\u00e1s su composici\u00f3n y generando mayor distancia entre los grupos del umbral m\u00e1ximo y los del umbral m\u00ed\u00adnimo. La revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica postindustrial, la reconversi\u00f3n de nuestro proceso productivo, la evoluci\u00f3n creciente del paro, el crecimiento de la econom\u00ed\u00ada sumergida, las nuevas formas, muchas veces precarias, de contrataci\u00f3n laboral, la tendencia decreciente de la participaci\u00f3n de los salarios en el Producto Interior Bruto de nuestro pa\u00ed\u00ads, la sutil flexibilizaci\u00f3n de las plantillas&#8230; est\u00e1n afectando al m.o.<\/p>\n<p>Ya no se puede hablar del concepto tradicional de proletariado. La cada vez menor homogeneidad del m.o es un hecho que sigue en desarrollo, provocando su continua fragmentaci\u00f3n. Ello se pone de manifiesto en el creciente distanciamiento entre obreros cualificados y obreros sin cualificar, al igual que entre obreros con trabajo y parados; el progresivo alejamiento, dentro del m.o., de un sector que podr\u00ed\u00adamos denominar \u00abnuevos pobres\u00bb debido al tiempo que est\u00e1n fuera del trabajo productivo y de su progresiva \u00ablumpemproletarizaci\u00f3n\u00bb; el alejamiento, cada vez mayor de otro sector del m.o. que va convergiendo con una nueva clase media.<\/p>\n<p>Puede, pues, notarse que cada vez m\u00e1s sectores del m.o. se van empobreciendo, mientras otros sectores, los restantes, se sit\u00faan en una posici\u00f3n que, comparada con los anteriores, es de \u00abrelativo privilegio\u00bb.<\/p>\n<p>Como se\u00f1alan los obispos espa\u00f1oles: \u00abNo nos enga\u00f1emos, detr\u00e1s de las fr\u00ed\u00adas estad\u00ed\u00adsticas y porcentajes de paro, de las jubilaciones anticipadas, de las suspensiones y rescisiones de contratos, de las quiebras y liquidaciones de empresas, lo que hay son familias y personas que sufren desmesuradamente: sufrimientos f\u00ed\u00adsicos y morales, p\u00e9rdida de la dignidad humana, dramas familiares, hambre, debilitamiento de las normas de convivencia e incremento de la insolidaridad que invade todas las relaciones sociales\u00bb.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, todos los datos aqu\u00ed\u00ad expuestos est\u00e1n en la l\u00ed\u00adnea de mostrar que no se puede establecer una identificaci\u00f3n entre el m.o. y los pobres; que tampoco existe una total desidentificaci\u00f3n entre las dos realidades; que existen sectores, cada vez m\u00e1s amplios del m.o. que se vienen deslizando hasta posiciones de \u00ablumpemproletarizaci\u00f3n\u00bb, pobreza y marginaci\u00f3n; que, por otro lado, otros sectores del m.o. (llamados por algunos aristocracia obrera) van convergiendo en una nueva clase media alejada del m.o. real. Por eso se puede concluir que el m.o. no es algo homog\u00e9neo y que su complejidad ha de ser tenida en cuenta a la hora de enfocar una RO., ya que en el interior del m.o. existen grupos en situaci\u00f3n m\u00e1s infrahumana, m\u00e1s lejos de ser lo que el hombre est\u00e1 llamado a ser.<\/p>\n<p>1. \u00bfQu\u00e9 es pastoral obrera?<br \/>\nCon Ciges Mar\u00ed\u00adn, se puede decir que \u00abla necesidad de salir, que la misma realidad del m.o. exige, hace que nos interpelemos a nosotros mismos y a los dem\u00e1s acerca de nuestra identidad: \u00bfqu\u00e9 somos y para qu\u00e9 somos? Y la respuesta viene enseguida: somos para el mundo (LG 1-9, 13.17; GS 1-3. 40ss.). La Iglesia es enviada al mundo para en \u00e9l vivir y proclamar la Buena Noticia del Evangelio. Esa es su misi\u00f3n. La \u00fanica. Ella es puesta en medio del mundo como signo de salvaci\u00f3n haciendo presente el Reino. Este lo actualiza mediante la acci\u00f3n sacramental que le compromete a salir al mundo a realizarlo con su vida y testimonio (&#8230;). La misi\u00f3n en el m.o. nos despierta esta conciencia de misi\u00f3n. Por eso quiere que la Iglesia se sit\u00fae y viva seg\u00fan lo que ella es: signo salv\u00ed\u00adfico para el mundo. M\u00e1s a\u00fan, la misi\u00f3n en el m.o. debe poner alerta a toda la Iglesia para ver si el pastoreo sirve y est\u00e1 orientado a la misi\u00f3n. Evangelizar al m.o. no nos pone en clave de pastoral, sino de misi\u00f3n. Esta es una de sus peculiares aportaciones: que toda la Iglesia se ponga y est\u00e9 en clave de misi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Por ello, desde P.O. se trabaja con las siguientes convicciones y actitudes b\u00e1sicas:<\/p>\n<p>El Esp\u00ed\u00adritu de Dios est\u00e1 ya presente en la historia humana, m\u00e1s all\u00e1 de la Iglesia, trabaj\u00e1ndola y preparando el terreno para la siembra del evangelio: suscitando ideas, aspiraciones y actividades, que constituyen verdaderas aberturas, semillas, para la fe o valores que tienen en Cristo su plena consistencia y proyecci\u00f3n. Se necesita reconocer esta verdad profundamente cristiana. Ello llevar\u00e1 a mantener una actitud de acompa\u00f1amiento, de di\u00e1logo, de disposici\u00f3n a aprender, de abrir puentes con el m.o., para reconocer y asumir la verdad cristiana que hay all\u00ed\u00ad, contribuyendo con el evangelio a purificarla y planificarla, si fuere necesario.<\/p>\n<p>Hay una ley esencial a toda evangelizaci\u00f3n y a toda pastoral que se precien de ser cristianas. Si se quiere que el mundo del trabajo acepte a Cristo y desee pertenecer a su Iglesia, tendr\u00e1 que aceptar primero a aquellos que se lo anuncian (la Iglesia y los cristianos enviados por ella). Pero, si se quiere que el m.o. acepte a la Iglesia y a los que ella env\u00ed\u00ada, \u00e9stos tienen que comenzar por aceptar primero el m.o. con sus condiciones de vida y de trabajo, con sus aspiraciones, su cultura y su lucha, en todo aquello que no sea incompatible con el evangelio.<\/p>\n<p>La experiencia y la conciencia de la negaci\u00f3n de la dignidad humana, de la injusticia, del dolor y sufrimiento que hay en el m.o. nos impide pensar que esta historia nuestra, trabajada por el Esp\u00ed\u00adritu, ha llegado a su fin con la econom\u00ed\u00ada neoliberal y que se puede clausurar ya d\u00e1ndole algunos retoques. Es necesario mantener viva la esperanza, proclamar y contagiar que hay nuevas posibilidades de ser hombres y mujeres, que podemos ser verdaderos hermanos y vivir como hijos de Dios. Ello quiere decir que la evangelizaci\u00f3n del m.o. pasa hoy no s\u00f3lo por una negaci\u00f3n clara y contundente a apuntalar con los valores y virtudes cristianas el sistema socioecon\u00f3mico vigente, sino a denunciarlo y luchar contra \u00e9l, porque en \u00e9l est\u00e1 la ra\u00ed\u00adz del mal y \u00e9l es el que genera las estructuras de pecado denunciadas por Juan Pablo II (SRS 36-40 y 46).<\/p>\n<p>La P.O. consiste principalmente en la evangelizaci\u00f3n del m.o., que implica la conversi\u00f3n a Cristo y su pertenencia a la Iglesia. Claro, que esta evangelizaci\u00f3n en las actuales circunstancias hist\u00f3ricas incluye necesariamente la denuncia de las injusticias y el trabajo por la liberaci\u00f3n integral y colectiva del m.o.<\/p>\n<p>2. \u00bfPor qu\u00e9 la P.O.?<br \/>\na) La P.O. es obra de toda la Iglesia<br \/>\nLa P.O. es obra de toda la Iglesia (POTI, p\u00e1g.18). La evangelizaci\u00f3n del m.o. ha de ser comprendida, asumida y vivida por toda la Iglesia como obra propia. La Iglesia reconoce y apoya la misi\u00f3n espec\u00ed\u00adfica de comunidades, movimientos y personas, que han recibido este carisma en el seno de la misma Iglesia. La P.O. nunca debiera ser considerada como la tarea particular y exclusiva de algunas comunidades, movimientos y personas, que, por su propia cuenta y riesgo, han decidido dedicarse a la misi\u00f3n en el m.o. Para ello, ser\u00e1 necesario cultivar y fortalecer, en todos los miembros de la comunidad eclesial, -obispos, presb\u00ed\u00adteros, religiosos\/as y laicos- la convicci\u00f3n y el sentimiento de que es la Iglesia quien env\u00ed\u00ada a evangelizar en el m.o. y quien, por ello, se compromete a acompa\u00f1ar, sostener y animar a quienes realizan ah\u00ed\u00ad esta misi\u00f3n.<\/p>\n<p>La Iglesia, en cuanto cuerpo visible de la presencia de Cristo entre nosotros, recibe de El la misi\u00f3n de \u00abir por el mundo entero predicando la Buena Noticia a toda la humanidad\u00bb (Mc 16, 15). Fiel a la voluntad de su Se\u00f1or, toda la iglesia ha de sentirse y ha de mostrarse corresponsablemente unida, tambi\u00e9n en el testimonio cristiano, en el servicio evang\u00e9lico a los trabajadores y tambi\u00e9n a la voluntad transformadora de esas condiciones sociales que tan directamente afectan al m.o.<\/p>\n<p>Por ello, es fundamental que en la comunidad creyente exista y se consolide una conciencia com\u00fan, sinceramente compartida por todos los miembros del Pueblo de Dios, acerca de la necesidad, importancia y dimensiones fundamentales de una P.O. verdaderamente eclesial.<\/p>\n<p>Habr\u00ed\u00ada que potenciar una serie de actividades, que no siendo espec\u00ed\u00adficas de los grupos eclesiales presentes directamente en el m.o., abrir\u00ed\u00adan camino a estos y dar\u00ed\u00adan una visi\u00f3n menos contradictoria de la iglesia. Son aspectos que afectan a toda la Iglesia y de los que est\u00e1n pendientes muchos sectores del m.o., esperando qu\u00e9 se hace y qu\u00e9 se dice.<\/p>\n<p>Algunos de ellos son:<\/p>\n<p>De la Iglesia en su conjunto. &#8211; Apoyo p\u00fablico y expl\u00ed\u00adcito por parte de la Iglesia de aquellas reivindicaciones justas que el movimiento obrero plantea, as\u00ed\u00ad como una cr\u00ed\u00adtica profunda de todas las situaciones de injusticia que pesan sobre \u00e9l. Actitud cr\u00ed\u00adtica constructiva de la Iglesia ante las organizaciones obreras. Se ha de partir de una aceptaci\u00f3n de estas y su funci\u00f3n para apoyar lo positivo y denunciar lo negativo, con un talante constructivo y adulto.<\/p>\n<p>Magisterio y teolog\u00ed\u00ada. &#8211; Reformulaci\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada para que, sin desviarse ni perder seriedad y profundidad, conecte m\u00e1s f\u00e1cilmente con los valores y con la sensibilidad del m.o.<\/p>\n<p>Parroquias, arciprestazgos, vicar\u00ed\u00adas, zonas. &#8211; A las parroquias, arciprestazgos, vicar\u00ed\u00adas, zonas, les corresponde promover parroquias y comunidades cercanas y solidarias a la realidad del m.o., facilitando a los grupos, movimientos apost\u00f3licos y asociaciones de RO., la oportunidad y los medios para dar a conocer sus l\u00ed\u00adneas de acci\u00f3n y objetivos, mediante su participaci\u00f3n en los \u00f3rganos de corresponsabilidad: consejo pastoral parroquial, arciprestal y diocesano (POTI 2, 3, 4).<\/p>\n<p>Consiliarios. &#8211; Nombramiento de sacerdotes que conecten con la sensibilidad y aspiraciones justas del movimiento obrero en las parroquias y centros de ense\u00f1anza ubicados en barrios obreros, as\u00ed\u00ad como responsables de P.O. diocesanos.<\/p>\n<p>Seminarios. &#8211; Incorporar a los procesos de formaci\u00f3n del clero la historia del movimiento obrero, as\u00ed\u00ad como el estudio de las ideolog\u00ed\u00adas, filosof\u00ed\u00adas y alternativas fundamentales que se mueven dentro del m.o. y la reflexi\u00f3n cristiana sobre las mismas.<\/p>\n<p>Contacto de los seminaristas con las realidades obreras y, en particular, con los movimientos especializados y militantes obreros cristianos (POTI 23 y 24)<br \/>\nb) La pastoral obrera \u00abespecialmente necesaria\u00bb en la actividad pastoral<br \/>\nJuan Pablo II, en la Alocuci\u00f3n del 15 de enero del 93, dec\u00ed\u00ada: \u00abUno de los contenidos m\u00e1s importantes de la Nueva Evangelizaci\u00f3n est\u00e1 constituido por el anuncio del \u00abEvangelio del Trabajo\u00bb que he presentado en mi enc\u00ed\u00adclica Laborem Exercens, y que, en las condiciones actuales, se ha vuelto especialmente necesario. Ello supone una intensa y din\u00e1mica pastoral de los trabajadores, tan necesaria hoy, como en el pasado, respecto del cual, bajo algunos aspectos, se ha vuelto todav\u00ed\u00ada m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil. La Iglesia tiene que buscar siempre nuevas formas y nuevos m\u00e9todos, sin ceder al desaliento\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando la comunidad eclesial reflexiona desde su fe cristiana sobre el significado que el trabajo tiene en la vida personal, familiar y social dentro de nuestra sociedad, encuentra motivaciones, m\u00faltiples y profundas, para dar a la evangelizaci\u00f3n del m.o. un lugar preferente en su actividad pastoral (cf. Alocuci\u00f3n Juan Pablo II, 18-11-1983, n\u00c2\u00b0 22). He aqu\u00ed\u00ad algunas de estas motivaciones:<\/p>\n<p>Aceptando que no es justo identificar el m.o. con los pobres, como anteriormente se dec\u00ed\u00ada, tambi\u00e9n es justo reconocer que una parte muy amplia del mundo de los pobres, destinatarios preferentes de la evangelizaci\u00f3n, pertenece al mundo del trabajo, ya que existe una conexi\u00f3n objetiva muy estrecha entre la situaci\u00f3n laboral y el mundo de la pobreza, la emigraci\u00f3n, la marginaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la organizaci\u00f3n del trabajo, en su realizaci\u00f3n y en las relaciones sociales que de la misma se derivan, la dignidad de la persona humana, punto central de la fe cristiana y de la Doctrina Social de la Iglesia, es negada objetivamente y sus derechos no son reconocidos y respetados en m\u00faltiples situaciones y ocasiones (SRS 33).<\/p>\n<p>En nuestra sociedad, el trabajo juega un papel fundamental y decisivo en la vida personal, familiar y social. Cuando el trabajo y sus condiciones se ven profundamente deteriorados, como ocurre en estos momentos, toda la vida personal, familiar y social se ve afectada negativamente. En cambio, cuando el trabajo es realizador y gratificante, toda la existencia se humaniza. Juan Pablo II lo ha dicho con claridad: \u00abel trabajo&#8230; ocupa el centro mismo de la cuesti\u00f3n social\u00bb y \u00abes una clave, quiz\u00e1s la clave esencial, de toda la cuesti\u00f3n social\u00bb (GS 38; LE 3). Por eso el trabajo y la situaci\u00f3n de los trabajadores ocupa un lugar central en la Doctrina Social de la Iglesia y la pastoral de la Iglesia debe tener como perspectiva preferente la situaci\u00f3n del m.o.<\/p>\n<p>Finalmente los trabajadores son mayor\u00ed\u00ada en nuestra sociedad y en la Iglesia. Ser\u00ed\u00ada una contradicci\u00f3n grande que la actividad pastoral dirigida a ellos no ocupara un lugar preferente en la actividad pastoral de las Iglesia.<\/p>\n<p>c) La P.O., una pastoral espec\u00ed\u00adfica<br \/>\nAhora bien, en cuanto pastoral espec\u00ed\u00adfica, la P.O. ha de tener en cuenta que el m.o., a pesar de su realidad compleja y en permanente transformaci\u00f3n, tiene su propia historia y su cultura, su situaci\u00f3n social y los problemas que ella genera, sus organizaciones y sus militantes, su manera de situarse ante la Iglesia y su modo de relacionarse con ella (SRS 9 y LE 8.13).<\/p>\n<p>La P.O., sin ser una pastoral de especialistas, deber\u00e1 ser sensible a las caracter\u00ed\u00adsticas peculiares del m.o. y deber\u00e1 tenerlas muy presentes a la hora de plantear su evangelizaci\u00f3n, como deber\u00e1 formar a los que han de llevarla a cabo, deber\u00e1 elegir para ello la metodolog\u00ed\u00ada adecuada y, por \u00faltimo, tendr\u00e1 que seleccionar las tareas y actividades pastorales.<\/p>\n<p>En este sentido, los grupos, movimientos apost\u00f3licos y asociaciones que han optado espec\u00ed\u00adficamente por la RO., participan corresponsablemente en el conjunto de la marcha de la Iglesia local desde su sensibilidad, compartiendo e influyendo con su dinamismo, de cara a la transformaci\u00f3n evang\u00e9lica de la Iglesia, de sus componentes, comunidades e instituciones.<\/p>\n<p>3. \u00bfPara qu\u00e9 la P.O.?<br \/>\nLos objetivos que se persiguen desde P.O. son, en resumen, los siguientes:<\/p>\n<p>Que la Iglesia, a trav\u00e9s de movimientos, asociaciones seglares e instituciones religiosas, se haga presente en el m.o. para anunciar ah\u00ed\u00ad el mensaje liberador cristiano desde la proclamaci\u00f3n de los valores del Reino de Dios y, al mismo tiempo, denunciar aquellas situaciones de injusticia que afectan a este mundo. Simult\u00e1neamente, que la Iglesia recoja los elementos valiosos que existen en el m.o., a trav\u00e9s de una inserci\u00f3n encarnada en esa realidad, conociendo, profundizando y difundiendo la situaci\u00f3n del mundo del trabajo y la problem\u00e1tica y necesidades de los trabajadores. Todo ello, desde un discernimiento cristiano.<\/p>\n<p>Formar aut\u00e9nticos militantes obreros cristianos en su propio medio obrero, para que, desde un profundo sentido cristiano y eclesial y desde su realidad obrera se comprometan en el proceso de liberaci\u00f3n salvaci\u00f3n de los oprimidos, desde la convicci\u00f3n de que Cristo es la \u00fanica y verdadera liberaci\u00f3n. Esa formaci\u00f3n pretende que los militantes obreros cristianos descubran a Cristo en la Iglesia, su propia dignidad de trabajadores y la necesidad de la transformaci\u00f3n de la sociedad.<\/p>\n<p>Facilitar el encuentro del mundo obrero con Dios en Jesucristo, con la Iglesia y con su propia realidad para que en el interior de \u00e9ste se vaya viviendo la identidad cristiana.<\/p>\n<p>Favorecer m\u00e1s y potenciar la presencia, el nacimiento y el crecimiento de la Iglesia en el mundo del trabajo, al tiempo que esta realidad sea asumida por toda la comunidad diocesana, integr\u00e1ndose dentro de los planes de pastoral de la di\u00f3cesis.<\/p>\n<p>4. L\u00ed\u00adneas de acci\u00f3n y mediaciones<br \/>\nL\u00ed\u00adneas de acci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Presencia de la P.O. en la vida y misi\u00f3n de la Iglesia a trav\u00e9s de:<\/p>\n<p>La promoci\u00f3n, presencia y participaci\u00f3n de asociaciones y movimientos presentes en el m.o. e integrados en P.O.<\/p>\n<p>La animaci\u00f3n e inserci\u00f3n de esta pastoral en parroquias, arciprestazgos, vicar\u00ed\u00adas y zonas.<\/p>\n<p>La valoraci\u00f3n y reconocimiento de las comunidades de religiosos y religiosas insertos en el m.o. y en la vida de los barrios.<\/p>\n<p>La valoraci\u00f3n, reconocimiento y potenciaci\u00f3n de sacerdotes y di\u00e1conos permanentes que optan por el m.o.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Presencia de la Pastoral Obrera en la sociedad a trav\u00e9s de:<\/p>\n<p>La participaci\u00f3n activa de los laicos en la vida p\u00fablica.<\/p>\n<p>El anuncio, presencia y compromiso evang\u00e9lico de la Iglesia y los cristianos en el m.o.<\/p>\n<p>El acompa\u00f1amiento y animaci\u00f3n de ese compromiso por toda la comunidad eclesial.<\/p>\n<p>La denuncia prof\u00e9tica de las situaciones de injusticia y explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n con otras organizaciones del m.o.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n estrecha y complementaria de la Pastoral Social y la P.O.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Formaci\u00f3n de militantes obreros cristianos a trav\u00e9s de:<\/p>\n<p>La toma de conciencia eclesial de la urgencia y prioridad de ella.<\/p>\n<p>La promoci\u00f3n de escuelas e instituciones de formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La animaci\u00f3n de la formaci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica del m.o. en sacerdotes, di\u00e1conos permanentes, religiosos y seminaristas.<\/p>\n<p>La participaci\u00f3n de los laicos en la formaci\u00f3n de los seminaristas y sacerdotes.<\/p>\n<p>El cultivo de un estilo de vida personal coherente con el evangelio.<\/p>\n<p>El desarrollo de una espiritualidad de encarnaci\u00f3n y de acompa\u00f1amiento.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Extensi\u00f3n de la Pastoral Obrera a trav\u00e9s de:<\/p>\n<p>La toma de conciencia eclesial de la exigencia de una nueva evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El cuidado y potenciaci\u00f3n de los Movimientos Apost\u00f3licos.<\/p>\n<p>El desarrollo de la dimensi\u00f3n socio-pol\u00ed\u00adtica de la fe.<\/p>\n<p>El servicio de reflexi\u00f3n de los te\u00f3logos.<\/p>\n<p>La presencia en los Medios de Comunicaci\u00f3n Social.<\/p>\n<p>Mediaciones:<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Delegaciones diocesanas:<\/p>\n<p>En m\u00e1s de 45 di\u00f3cesis espa\u00f1olas, el trabajo de P.O. se encauza a trav\u00e9s de delegaciones, secretariados o coordinadoras diocesanas. Se trata de \u00e1mbitos de comuni\u00f3n relativamente nuevos, pues su creaci\u00f3n y puesta en marcha ha sido impulsada fundamentalmente en la d\u00e9cada de los 90.<\/p>\n<p>Estas delegaciones tienen principalmente cuatro tareas:<\/p>\n<p>Animar, acompa\u00f1ar y coordinar todos los grupos, movimientos e iniciativas de respuesta a la evangelizaci\u00f3n del m.o. que se desarrollan en las di\u00f3cesis.<\/p>\n<p>Por ello, las delegaciones diocesanas de RO., se constituyen como equipos en los que est\u00e1n participando representantes de los diferentes grupos o movimientos extendidos por la Iglesia local. Puede decirse que este equipo-delegaci\u00f3n se constituye en torno a tres realidades distintas:<\/p>\n<p>&#8211; Asociaciones laicales y eclesiales presentes en la evangelizaci\u00f3n del m.o.: Hoac, Joc, Junior, Hermandades del Trabajo, Mujeres Trabajadoras Cristianas, ACO&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; Parroquias de barrio que realizan P.O., especialmente a trav\u00e9s de los llamados Equipos Parroquiales de P.O.<\/p>\n<p>&#8211; Otras representaciones: religiosos\/ as en barrios, seminaristas y sacerdotes implicados en P.O.<\/p>\n<p>De cara a desarrollar esta tarea, las delegaciones programan sus acciones, planifican su trabajo, distribuyen racionalmente las tareas en comisiones, organizan y promueven encuentros y asambleas, publican revistas y boletines, convocan reuniones para coordinar y compartir experiencias, ofrecen y concretan su programaci\u00f3n en los arciprestazgos, zonas, vicar\u00ed\u00adas. A su vez, esta labor de coordinaci\u00f3n se desarrolla en otras delegaciones a nivel regional y estatal.<\/p>\n<p>En cuanto al nivel interdiocesano, regional o de provincia eclesi\u00e1stica, actualmente se re\u00fanen de modo peri\u00f3dico ocho coordinadoras. A nivel estatal, el Departamento de RO., de la comisi\u00f3n episcopal de Apostolado Seglar, de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola, viene organizando desde abril del 86, los Encuentros Generales de P.O., un espacio para encontrarse, compartir experiencias y proyectar el futuro. As\u00ed\u00ad mismo, desde abril del 88, convoca las Jornadas de delegados y coordinadores de P.O., \u00e1mbito m\u00e1s reducido de encuentro para la valoraci\u00f3n y planificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Crear, impulsar y alentar la sensibilizaci\u00f3n de toda la Iglesia diocesana hacia las condiciones de vida y trabajo por las que atraviesa el m.o. hoy.<\/p>\n<p>Por ello, las delegaciones de P.O. trabajan coordinadamente con otras delegaciones diocesanas: juventud, familia&#8230; y participan en la elaboraci\u00f3n del Plan Diocesano de Pastoral, sometiendo a aprobaci\u00f3n su propio Plan y aport\u00e1ndole al conjunto de la Iglesia local. De ah\u00ed\u00ad la importancia de la participaci\u00f3n activa de sus representantes en los \u00f3rganos de corresponsabilidad de la Iglesia local (Consejos, S\u00ed\u00adnodos, Asambleas&#8230;).<\/p>\n<p>De cara a desarrollar esta sensibilizaci\u00f3n en toda la comunidad diocesana se ponen en marcha distintas iniciativas: Jornadas sobre la Dimensi\u00f3n Social de la Fe, cursillos sobre la Doctrina Social de la Iglesia, catequesis sobre el Trabajo, fichas de reflexi\u00f3n para grupos cristianos, revistas y publicaciones&#8230;<\/p>\n<p>Sin duda alguna, en esta sensibilizaci\u00f3n intraeclesial, el papel que han jugado los militantes de los Movimientos Apost\u00f3licos ha sido determinante. Por ello, m\u00e1s adelante, se dedica un apartado especial a ellos.<\/p>\n<p>\u00daltimamente, se han impulsado de modo especial los llamados Equipos Parroquiales de P.O. Una realidad naciente, pero prometedora. Casi un centenar de ellos est\u00e1n extendidos por toda la geograf\u00ed\u00ada espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Son grupos de cristianos que, desde su vinculaci\u00f3n directa con el mundo del trabajo, analizan la situaci\u00f3n a la luz de la fe, aseguran la propia formaci\u00f3n de la conciencia socio-pol\u00ed\u00adtica, y la hacen llegar a los dem\u00e1s miembros de la comunidad parroquial, a fin de responder pastoralmente a los retos actuales de la nueva evangelizaci\u00f3n. Son grupos, al servicio de la comunidad parroquial, arciprestal, zonal y vicar\u00ed\u00adas y, al mismo nivel que otros: C\u00e1ritas, Catequesis, Liturgia&#8230; y que, como ellos, forman parte de los Consejos Pastorales en los distintos niveles. Pretenden:<\/p>\n<p>&#8211; formar la conciencia social y pol\u00ed\u00adtica de sus miembros y de los cristianos,<br \/>\n&#8211; detectar los problemas que tiene el m.o. de cada parroquia, barrio, sector, zona o pueblo,<br \/>\n&#8211; dar a conocer y sensibilizar a los cristianos de las comunidades parroquiales, de la problem\u00e1tica obrera y la necesidad de evangelizaci\u00f3n del m.o., aportando datos, reflexiones, sugerencias,<br \/>\n&#8211; fomentar en la parroquia, desde su integraci\u00f3n en el Consejo Pastoral, la solidaridad ante los problemas del m.o.<\/p>\n<p>Estos Equipos, dirigidos a los cristianos de las parroquias, j\u00f3venes y adultos, que pertenecen al m.o. y participan activamente en ellas y a todas esas personas que est\u00e1n en las parroquias, que viven y sufren en sus propias carnes las consecuencias de pertenecer al m.o., se plantean como tareas:<\/p>\n<p>&#8211; estar conectados con la delegaci\u00f3n o secretariado de P.O. diocesana, coordinando objetivos, tareas y acciones que \u00e9stos pongan en marcha,<br \/>\n&#8211; salir a la opini\u00f3n p\u00fablica con comunicados, manifiestos y denuncias prof\u00e9ticas,<br \/>\n&#8211; organizar encuentros y dialogar con organizaciones obreras presentes en el \u00e1mbito de la parroquia, barrio, sector o zona,<br \/>\n-animar a la participaci\u00f3n en campa\u00f1as, jornadas, debates, etc. organizados desde el m.o.,<br \/>\n&#8211; difundir publicaciones en la comunidad parroquial que favorezcan la formaci\u00f3n de la conciencia social y pol\u00ed\u00adtica de los cristianos,<br \/>\n&#8211; colaborar con los grupos, asociaciones, y movimientos de P.O.<\/p>\n<p>En este cap\u00ed\u00adtulo de la sensibilizaci\u00f3n intraeclesial, y siendo conscientes de que su testimonio y trabajo traspasan los muros de la comunidad cristiana en una labor de frontera, de alcance y valor insospechados, ha de hacerse menci\u00f3n a dos realidades llenas de vida y dinamismo: el testimonio de encarnaci\u00f3n, silencioso a veces, pero s\u00f3lido y profundo de muchas comunidades de religiosos y religiosas que comparten la vida en las mismas condiciones de las gentes de los barrios obreros, de los peque\u00f1os pueblos y que evangelizan y hacen presente a la Iglesia entre los trabajadores, con su presencia constante y directa tambi\u00e9n en colegios, escuelas, dispensarios, comedores.<\/p>\n<p>Actualmente existen 151 grupos-comunidades de inserci\u00f3n presentes en 40 di\u00f3cesis espa\u00f1olas. Las congregaciones o institutos seculares que normalmente se coordinan con P.O. son: Apost\u00f3licas del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, Esclavas de Mar\u00ed\u00ada, Doroteas, Hermanas de la Caridad de Nevers, Hermanitas de la Asunci\u00f3n, Hermanitas de Jes\u00fas, Hermanitos de Jes\u00fas, Hijas de San Jos\u00e9, Hijos de la Caridad, Instituto Bienaventurada Virgen Mar\u00ed\u00ada, Javerianas, Jesuitas (Misi\u00f3n Obrera), Marianistas, Misioneras de la Doctrina Cristiana, Religiosas Filipenses, Religiosos de la Asunci\u00f3n, Siervas de San Jos\u00e9, Ursulinas de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>\u00abEl fen\u00f3meno religioso eclesial m\u00e1s importante del s. XX\u00bb, en frase del famoso dominico Chenu, los curas obreros. Realidad nacida en 1944 de la decisi\u00f3n del cardenal Suhard de Paris de enviar curas a las f\u00e1bricas para realizar la misi\u00f3n de Jes\u00fas tambi\u00e9n donde est\u00e1n los desheredados de la clase obrera emergente de aquella situaci\u00f3n de explotaci\u00f3n industrial y capitalista. La Presbiterorum Ordinis en el n\u00c2\u00b0 8, les daba carta de ciudadan\u00ed\u00ada: \u00abPara cooperar en esta obra son enviados los presb\u00ed\u00adteros&#8230; ya ejerzan el ministerio parroquial, ya se dediquen a la investigaci\u00f3n, ya hagan trabajos manuales\u00bb. En nuestro Estado, trabajan coordinadamente en un colectivo que agrupa m\u00e1s de cien sacerdotes, y mantienen encuentros europeos en torno a Pentecost\u00e9s, de modo rotativo, por las diferentes ciudades en las que est\u00e1n presentes, para compartir an\u00e1lisis, misi\u00f3n y m\u00ed\u00adstica.<\/p>\n<p>Suscitar, potenciar y acompa\u00f1ar la formaci\u00f3n de militantes obreros cristianos.<\/p>\n<p>En la casi totalidad de las di\u00f3cesis se dedican hoy muchos recursos personales y econ\u00f3micos a la tarea de la formaci\u00f3n, pero a una formaci\u00f3n fundamentalmente te\u00f3rica, intelectual y orientada a las tareas intraeclesiales. La formaci\u00f3n por la que opta la P.O. es din\u00e1mica, activa, que parta de la vida y construya la persona, estimule su autoafirmaci\u00f3n basada en la responsabilidad personal, eduque en y para la acci\u00f3n transformadora de la sociedad.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de su larga experiencia, los Movimientos Apost\u00f3licos de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica y las Hermandades del Trabajo han puesto de manifiesto la importancia de la formaci\u00f3n en la vida de los militantes obreros cristianos para asumir su propio protagonismo laical y su misi\u00f3n evangelizadora, personal y comunitaria, sus planes y procesos han sido y son una aportaci\u00f3n muy valiosa a la Iglesia.<\/p>\n<p>Desde P.O. se tiene claro que la formaci\u00f3n de la conciencia social es una tarea de toda la Iglesia (ChL 63). Por ello, en los \u00faltimos a\u00f1os se viene alentando la creaci\u00f3n de las llamadas Escuelas de Formaci\u00f3n Social y Pol\u00ed\u00adtica de la Fe en las di\u00f3cesis donde no existen y potenciando esta formaci\u00f3n en las estructuras diocesanas ya presentes. Actualmente hay m\u00e1s de veinte di\u00f3cesis que tienen organizado este medio de formaci\u00f3n. Las experiencias son distintas, porque distintas son las planificaciones pastorales y diferentes los procesos y momentos. Estas Escuelas, destinadas a agentes de pastoral de las parroquias y cristianos sensibles o participantes de la amplia vida socio-pol\u00ed\u00adtica tienen cuatro objetivos:<\/p>\n<p>&#8211; Profundizar en la fe cristiana, como una realidad totalizante, que incluye la dimensi\u00f3n social y pol\u00ed\u00adtica de la fe.<\/p>\n<p>&#8211; Conocer la realidad del m.o., su historia, su cultura, problemas, luchas y aspiraciones, y, al mismo tiempo, la Doctrina Social de la Iglesia, sus principios de reflexi\u00f3n, sus criterios de juicio y directrices para la acci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; Capacitar en la lectura de la realidad socio-pol\u00ed\u00adtica, desde los criterios del evangelio y explicitados por la Doctrina Social de la Iglesia.<\/p>\n<p>&#8211; Motivar e impulsar la participaci\u00f3n activa de los cristianos en la vida p\u00fablica a trav\u00e9s de sus asociaciones, organizaciones y colectivos desde criterios evang\u00e9licos.<\/p>\n<p>&#8211; Promover y difundir la presencia de la P.O. en la sociedad. \u00abLa presencia p\u00fablica de la Iglesia es una exigencia de su misi\u00f3n evangelizadora\u00bb (CLIM 49). Por ello, a trav\u00e9s de RO., se plantea, desde dentro del m.o., c\u00f3mo anunciar ah\u00ed\u00ad la Buena Noticia, c\u00f3mo iluminar y trabajar por la transformaci\u00f3n de esa realidad desde los valores del evangelio, c\u00f3mo ser ah\u00ed\u00ad instrumento d\u00f3cil a la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu para que la Iglesia de Jesucristo nazca, eche ra\u00ed\u00adces y se consolide en el mundo del trabajo (POTI 12).<\/p>\n<p>De ah\u00ed\u00ad que desde RO., se impulse la participaci\u00f3n de los miembros de las comunidades eclesiales, asociaciones y movimientos apost\u00f3licos en la vida p\u00fablica a trav\u00e9s de la militancia activa y transformadora de las instituciones pol\u00ed\u00adticas, sindicales, culturales, sociales&#8230; a fin de construir y reconstruir el tejido social en l\u00ed\u00adnea de justicia, fraternidad, libertad&#8230; (POTI 13), desde valores y criterios evang\u00e9licos, como levadura que dinamiza, como luz en el candelero y como ciudad construida sobre el monte que anuncia la Buena Noticia. Para ello, estas comunidades y movimientos alientan y acompa\u00f1an este compromiso potenciando la formaci\u00f3n integral de la persona, la opci\u00f3n por los sectores m\u00e1s empobrecidos del m.o. y el discernimiento cristiano de los acontecimientos y de las propias actuaciones (POTI 14).<\/p>\n<p>Esta presencia personal viene avalada por una presencia p\u00fablica de las comunidades y movimientos apost\u00f3licos a trav\u00e9s de las campa\u00f1as, gestos e iniciativas de solidaridad y reivindicaci\u00f3n con el m.o. Al mismo tiempo tambi\u00e9n, se hace llegar la voz prof\u00e9tica de la Iglesia denunciando situaciones de injusticia o explotaci\u00f3n, tanto individuales como colectivas, contrarias al Plan de Dios, mediante comunicados, cartas pastorales, notas de prensa, manifiestos (POTI 15). De ah\u00ed\u00ad el cuidado especial de la presencia en los Medios de Comunicaci\u00f3n que se hace desde P.O.<\/p>\n<p>Para mejor conocer la realidad y la situaci\u00f3n por la que pasa el m.o., desde P.O. se mantienen contactos peri\u00f3dicos con las organizaciones sindicales y asociaciones que el m.o. se da a s\u00ed\u00ad mismo (POTI 16). En estos \u00e1mbitos es, por lo general, muy valorada la presencia de los cristianos.<\/p>\n<p>Movimientos Apost\u00f3licos<br \/>\nH.O.A.C. (Hermandad Obrera de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica)<br \/>\nEn el a\u00f1o 1946, los obispos espa\u00f1oles encargaron a Guillermo Rovirosa la creaci\u00f3n de un movimiento de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica que asumiera la tarea evangelizadora dentro del m.o. Rovirosa, que hab\u00ed\u00ada vivido en muy pocos a\u00f1os una profunda experiencia de conversi\u00f3n a Cristo, que presidi\u00f3 el comit\u00e9 obrero de la f\u00e1brica en que trabajaba y que fue encarcelado al terminar la guerra civil a causa de ello, hab\u00ed\u00ada conocido muy de cerca la profundidad del mensaje cristiano, las aspiraciones del m.o y, en la c\u00e1rcel, a los militantes obreros privados de libertad por desear justicia. Desde esta experiencia matriz, que no es otra que la experiencia de la fe de la Iglesia vivida desde los oprimidos y explotados, surge un proyecto evangelizador nuevo y din\u00e1mico que no busca convertir a los obreros, sino hacerlos personas libres y conscientes para que puedan responder con libertad a la llamada que Dios hace permanentemente a todos los hombres.<\/p>\n<p>Ese proyecto evangelizador parte de una premisa fundamental: lo primero, lo \u00fanico, lo verdaderamente importante es la persona y a ella todo tiene que estar subordinado. La dignidad de la persona nace de ser hijos de Dios y hermanos de Jesucristo y, por lo tanto, hermanos de toda la humanidad. Junto a esto, se reconoce que el trabajo, antes que nada, es el medio que el hombre utiliza para continuar la actividad creadora de Dios imprimiendo en todo sus se\u00f1as de identidad; es la participaci\u00f3n consciente y responsable, en la construcci\u00f3n y recreaci\u00f3n de un mundo puesto por Dios en las manos del hombre para construir el gran proyecto de libertad que nace de su voluntad.<\/p>\n<p>Desde la Hoac, se trata de que el m.o. se reconozca a s\u00ed\u00ad mismo desde estas claves, asumiendo el proyecto humanizador que implican, y ello s\u00f3lo es posible desde una praxis coherente con esos principios, que es lo mismo que decir desde una praxis coherente con la fe. La teor\u00ed\u00ada de la acci\u00f3n que la Hoac aporta, la praxis coherente con estos principios, es un proceso pedag\u00f3gico de la fe que abarca:<\/p>\n<p>La encarnaci\u00f3n en los ambientes y en los tajos concretos.<\/p>\n<p>Cultivar una amistad profunda, no condicionada por intereses, creencias o ideolog\u00ed\u00adas, sin esperar a cambio nada que no sea el enriquecimiento mutuo que suponen las relaciones personales.<\/p>\n<p>Descubrirse subordinado por esta realidad de injusticia y compartir esta conciencia con otros para poder liberarse. Ah\u00ed\u00ad est\u00e1 la tarea fundamental del proceso de concienciaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La autogesti\u00f3n por la que el actuar cotidiano se convierte en el punto de inicio de una reflexi\u00f3n permanente entre teor\u00ed\u00ada y praxis, entre conocimiento y quehacer liberador.<\/p>\n<p>La comuni\u00f3n aparece como el fruto maduro de este proceso evangelizador: se trata de situar al otro en el centro de la existencia para que todos sean el principio y fin de todo cuanto existe.<\/p>\n<p>Una sensibilidad atravesada por una esperanza, el Reino de Dios; una finalidad, que todos sean uno; y un impulso, el amor como motor esencial de la vida humana. Y que precisa de un hombre nuevo capaz de cultivar y vivir la pobreza, la humildad y el sacrificio, para generar en \u00e9l esta nueva sensibilidad y romper las cadenas que le atan al sistema, enfrent\u00e1ndose a \u00e9l en su mismo coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Se genera as\u00ed\u00ad un compromiso, una praxis pol\u00ed\u00adtica que podemos llamar totalizadora y que abarca tres campos de actuaci\u00f3n: la acci\u00f3n sobre la propia persona, sobre los ambientes y sobre las estructuras.<\/p>\n<p>La formaci\u00f3n inherente a este proceso pretende conseguir que todos los obreros que lo realizan sean, al final del mismo, m\u00e1s obreros y m\u00e1s militantes porque asumen su historia, su presente y futuro desde la fe en Jesucristo.<\/p>\n<p>La Hoac en el momento actual cuenta con 1.200 militantes y una creciente iniciaci\u00f3n. Sus componentes tienen una edad media de 44 a\u00f1os, con una afiliaci\u00f3n sindical del 64% y una afiliaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica del 20%. En la actualidad es miembro del Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos. Desde el a\u00f1o 91 viene funcionando un fondo de solidaridad internacional dirigido a promover proyectos de formaci\u00f3n cristiana de los trabajadores de los pa\u00ed\u00adses del Sur. Cuenta con tres medios de difusi\u00f3n: el peri\u00f3dico mensual \u00c2\u00a1T\u00fa!, la revista quincenal \u00abNoticias Obreras\u00bb y Ediciones Hoac, con diversos libros y cuadernos publicados.<\/p>\n<p>La Hoac es una organizaci\u00f3n de militantes que se vive y se estructura desde su identidad de movimiento de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica. Es decir, es una comunidad que se organiza para llevar a cabo la misi\u00f3n evangelizadora, en concreto, en el m.o. En su estructura y funcionamiento intenta, como toda la Iglesia, hacer visible la comuni\u00f3n y la ministerialidad. Los equipos son los \u00e1mbitos fundamentales de encuentro y vida de sus militantes, \u00e9stos tienen reuniones semanales de formaci\u00f3n, revisi\u00f3n y discernimiento. La Hoac est\u00e1 insertada en la Iglesia local en vinculaci\u00f3n con el obispo diocesano. En cada di\u00f3cesis existe una Comisi\u00f3n Diocesana que dinamiza y anima la vida de la Hoac, donde el presidente y el consiliario tienen el nombramiento expreso del obispo. El \u00f3rgano m\u00e1ximo de decisi\u00f3n en la di\u00f3cesis es la Asamblea Diocesana donde cada militante tiene su voto. En el Estado espa\u00f1ol el \u00f3rgano que dinamiza y anima la vida de la Hoac es la Comisi\u00f3n General. Esta est\u00e1 formada por los presidentes diocesanos y la Comisi\u00f3n Permanente cuyos miembros tienen dedicaci\u00f3n plena a la Hoac y residen en Madrid. El \u00f3rgano decisorio de la Hoac, a nivel general, es la Asamblea de militantes que se celebra cada cuatro a\u00f1os y, entre tanto, cada a\u00f1o, se re\u00fane el Pleno General de Representantes donde los militantes participan a trav\u00e9s de delegados.<\/p>\n<p>J.O.C. (Juventud Obrera Cristiana)<br \/>\nJoseph Cardijn, sacerdote belga, intuye la posibilidad de prestar un servicio a la juventud trabajadora, desde una doble perspectiva obrera y cristiana. Hijo de familia obrera, siente desde dentro la vida de la clase obrera. Estructura esta intuici\u00f3n en torno a tres verdades:<\/p>\n<p>La verdad de experiencia, que afirma el valor absoluto de lo concreto, de la vida cotidiana como espacio de evangelizaci\u00f3n y de presencia de Dios.<\/p>\n<p>La verdad de fe, de que Dios tiene un proyecto liberador para todos los hombres y para cada hombre.<\/p>\n<p>La verdad de m\u00e9todo, ya que s\u00f3lo desde la acci\u00f3n y el protagonismo de los j\u00f3venes, ser\u00ed\u00ada posible su liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con estas intuiciones, empieza a trabajar con unos grupos de j\u00f3venes en el barrio obrero de Laeken (Bruselas) y crea un movimiento juvenil que pretende hacer s\u00ed\u00adntesis entre lo obrero y lo cristiano, hacia el a\u00f1o 1925. El movimiento r\u00e1pidamente comienza a extenderse a otros pa\u00ed\u00adses. La Joc aparece en Espa\u00f1a en 1932, pero la dura experiencia de la guerra civil frustra este primer intento. M\u00e1s tarde, en 1948 aparece la Joac, que a pesar de las dificultades peculiares de la sociedad y la Iglesia espa\u00f1ola de la postguerra, va confluyendo hacia la estructura internacional y en 1955 se asienta ya la Joc, lo cual supondr\u00e1 una puerta abierta a la renovaci\u00f3n de la Iglesia espa\u00f1ola y un impulso al movimiento obrero, pr\u00e1cticamente exterminado con la guerra civil.<\/p>\n<p>Las se\u00f1as de identidad de la Joc vienen ya definidas en el mismo nombre:<\/p>\n<p>La Joc es un movimiento integrado por personas j\u00f3venes, y son los j\u00f3venes los que asumen la responsabilidad en la acci\u00f3n que realizan, en la vida y en el movimiento.<\/p>\n<p>Los que forman la Joc son j\u00f3venes de la clase obrera que sufren algunas de las peores consecuencias del sistema capitalista. Esto supone participar en toda la corriente de liberaci\u00f3n humana, concretada, aunque no en exclusiva, en el movimiento obrero.<\/p>\n<p>La Joc es un movimiento que busca ahondar en lo profundo de la vida y experiencias de los j\u00f3venes de la clase obrera. Y en este proceso de profundizaci\u00f3n, la Joc encuentra en el modelo de vida de Jesucristo la clave de sentido para las experiencias que ella vive. Por ello, hace presente o descubre en medio de la clase obrera, los signos del Reino. Da una gran importancia al proceso de maduraci\u00f3n en la fe: atiende y respeta la situaci\u00f3n de cada joven y ofrece medios para provocar el encuentro personal con la persona de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>La educaci\u00f3n y evangelizaci\u00f3n de los j\u00f3venes obreros es la tarea fundamental de la Joc, entendiendo la educaci\u00f3n como mediaci\u00f3n metodol\u00f3gica de la evangelizaci\u00f3n. Esto es, para evangelizar, la Joc parte de la vida, en todas sus dimensiones, con fidelidad absoluta. Desde ah\u00ed\u00ad surge la pregunta por el sentido de la vida. Se presenta en ese momento a Jes\u00fas como respuesta totalizante de sentido, y su mensaje, como fuente de liberaci\u00f3n plena. La Joc ha optado por la tarea educativa como mediaci\u00f3n fundamental para la evangelizaci\u00f3n. Esta educaci\u00f3n es un proceso de aprendizaje de la vida: aprender a ser, a vivir, a actuar. Todo ello se realiza a trav\u00e9s de la pedagog\u00ed\u00ada de la acci\u00f3n, que parte de la vida para volver a ella y transformarla.<\/p>\n<p>La acci\u00f3n educativa requiere aprender a analizar realidades, a valorarlas y a actuar sobre ellas para transformarlas. Implica asimismo, protagonismo y participaci\u00f3n cr\u00ed\u00adtica de cada joven, tanto en la vida personal como en la marcha de la vida social, empezando por lo concreto, pero llagando a lo estructural. El aspecto m\u00e1s original y la aportaci\u00f3n m\u00e1s enriquecedora de la Joc es la Revisi\u00f3n de Vida. Esta va creando un estilo de vivir, una manera de ser, de ver, de juzgar y de comprometerse en permanente referencia a Jes\u00fas, a su persona y su mensaje y a las aspiraciones profundas de la clase obrera. Otro de los elementos pedag\u00f3gicos de la Joc es la Campa\u00f1a, un proceso continuado y din\u00e1mico de acci\u00f3n-reflexi\u00f3n ante un problema o situaci\u00f3n juvenil colectiva, orientado a que el conjunto de los j\u00f3venes tomen una mayor conciencia de las situaciones que est\u00e1n viviendo y act\u00faen de cara a la transformaci\u00f3n personal, ambiental y estructural.<\/p>\n<p>Lo original y espec\u00ed\u00adfico del compromiso jocista es que el joven act\u00faa y est\u00e1 comprometido en su realidad cotidiana y en ese ambiente desarrolla procesos educativos de acompa\u00f1amiento con otros j\u00f3venes de la clase obrera. Otro \u00e1mbito de compromiso son las plataformas y organizaciones populares.<\/p>\n<p>El m\u00e1ximo \u00f3rgano de la Joc es el Consejo General, que se re\u00fane con car\u00e1cter ordinario, cada dos a\u00f1os. Entre tanto se re\u00fane la coordinadora general (el responsable y el consiliario de cada zona). Existe adem\u00e1s, un Secretariado General, responsable de coordinar y poner en marcha los acuerdos del Consejo y la coordinadora. A nivel federal (ciudad, pueblo&#8230;), la forma b\u00e1sica de organizaci\u00f3n es el equipo de militantes, en el que se hace, entre otras cosas, revisi\u00f3n de vida. Previo a la militancia existe todo un proceso estructurado de iniciaci\u00f3n a la Joc.<\/p>\n<p>La Joc es tambi\u00e9n un movimiento internacional, y como tal se organiza a ese nivel en la CIJOC (Coordinadora Internacional de la Joc), que a su vez tiene una estructura por continente.<\/p>\n<p>5. Luces y sombras<br \/>\nExisten hoy condiciones para que la Iglesia pueda jugar, en nuestra sociedad, un importante apoyo a los sectores sociales m\u00e1s marginados. Se dan condiciones para que la Iglesia intensifique su presencia en el m.o. y en otros grupos sociales, desde la solidaridad activa con los pobres, a trav\u00e9s de pastorales espec\u00ed\u00adficas de ambientes. La conciencia social de los cristianos y no cristianos ha crecido enormemente. Igualmente ha crecido el di\u00e1logo, el respeto y la tolerancia dentro de la Iglesia. El episcopado va descubriendo la necesidad e importancia de la evangelizaci\u00f3n del m.o., prueba de ello es la Asamblea plenaria de noviembre del 94. El resurgimiento y deseos de consolidar los movimientos de apostolado seglar, que hab\u00ed\u00adan entrado en crisis, es una realidad. Las posturas viscerales van dando paso a una mayor comprensi\u00f3n y di\u00e1logo y los propios movimientos apost\u00f3licos obreros han hecho una fecunda autocr\u00ed\u00adtica. Amplios sectores de nuestra sociedad valoran el papel jugado por la Iglesia en la transici\u00f3n y en la consolidaci\u00f3n democr\u00e1tica. En estas condiciones, no abordar, por parte de toda la Iglesia, una P.O. con seriedad ser\u00ed\u00ada una grave omisi\u00f3n sin justificaci\u00f3n alguna.<\/p>\n<p>Al final del proceso antes descrito, hay que valorar los grandes pasos que se han dado en la coordinaci\u00f3n de quienes se mueven en este campo de la evangelizaci\u00f3n, as\u00ed\u00ad como la extensi\u00f3n de esta pastoral que va siendo conocida en las di\u00f3cesis e introduciendo su sensibilidad en el resto de la pastoral general. Tambi\u00e9n se ha avanzado, y mucho, en la seriedad de los planes y procesos formativos de los Movimientos Obreros de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica. Estos han cristalizado en el compromiso real y activo de muchos militantes de la Joc, Hoac y Hermandades en los campos pol\u00ed\u00adticos, sindicales, culturales, asociativos&#8230; siendo veh\u00ed\u00adculos de encuentro y aproximaci\u00f3n entre Iglesia y m.o. y, al mismo tiempo, altamente valorados por su presencia e implicaci\u00f3n en las estructuras eclesiales, lo que hace que estos movimientos se les tenga m\u00e1s en cuenta y se les tome m\u00e1s en serio.<\/p>\n<p>Cabe decir que esta radiograf\u00ed\u00ada es desigual seg\u00fan se hable de di\u00f3cesis, pues en algunas, la P.O. es desconocida o no priorizada, constat\u00e1ndose excesiva preocupaci\u00f3n por lo intraeclesial. La mayor\u00ed\u00ada de los sacerdotes carecen de esta sensibilidad y resulta dif\u00ed\u00adcil llegar a las parroquias, pues ven que no es un trabajo necesario. De igual modo, se prefiere potenciar m\u00e1s todo lo relativo a la Pastoral Social. Las implicaciones sociales y pol\u00ed\u00adticas de la fe siguen siendo una asignatura pendiente para la mayor\u00ed\u00ada de los cristianos.<\/p>\n<p>Sin embargo, desde la fidelidad a Jesucristo, el Obrero de Nazaret, la P.O. siente como urgente y absolutamente necesario escuchar el clamor creciente de tantas v\u00ed\u00adctimas que gritan justicia y vuelven su mirada a la Iglesia, portadora de esperanza y liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>BIBL. &#8211; CONFERENCIA EPISCOPAL ESPA\u00ed\u2018OLA, La pastoral obrera de toda la Iglesia, Edice, Madrid 1994; DEPARTAMENTO DE PASTORAL OBRERA, La pastoral obrera de toda la Iglesia, Edice, Madrid 1996; SUBCOMISI\u00ed\u201cN DE PASTORAL OBRERA, Pastoral obrera, Edice, Madrid 1989; SUBCOMISI\u00ed\u201cN DE PASTORAL OBRERA, Iglesia Diocesana y Pastoral Obrera, Edice, Madrid 1993; SUBCOMISI\u00ed\u201cN DE PASTORAL OBRERA, Rasgos generales del mundo obrero actual, Edice, Madrid 1992; DEPARTAMENTO DE PASTORAL OBRERA, El trabajo humano, Edice, Madrid 1997; SECRETARIADO GENERAL DE LA JOC, Identidad de la loc, Ediciones de ACE, Madrid 1988; BASIUSA L\u00ed\u201cPEZ GARC\u00ed\u008dA, Aproximaci\u00f3n a la historia de la HOAC, Ediciones Hoac, Madrid 1995; Juuo CIGES MAR\u00ed\u008dN, Motivos para la misi\u00f3n en el mundo obrero hoy, ed. Pastoral Obrera de Bizkaia, Colecci\u00f3n Yunque, Bilbao 1997; RAFAEL D\u00ed\u008dAZ SALAZAR, Persistencia de una juventud obrera, Joc de Andaluc\u00ed\u00ada, Sevilla 1993; AA.W., 11 Grandes mensajes, Bac, Madrid 1993.<\/p>\n<p>Fco. Javier Garc\u00ed\u00ada Cadi\u00f1anos<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: Introducci\u00f3n. a) Aproximaci\u00f3n hist\u00f3rica.. 1945-1985; 1985-1994; 1994-&#8230; b) El mundo obrero hoy. &#8211; 1. \u00bfQu\u00e9 es pastoral obrera? &#8211; 2. \u00bfPor qu\u00e9 la P.O.? a) La P.O. es obra de toda la Iglesia; b) La pastoral obrera especialmente necesaria\u00bb en la actividad pastoral; c) La P.O., una pastoral espec\u00ed\u00adfica. &#8211; 3. \u00bfPara qu\u00e9 la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pastoral-obrera\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPASTORAL OBRERA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-16030","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16030","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16030"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16030\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16030"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16030"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16030"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}