{"id":16031,"date":"2016-02-05T10:23:42","date_gmt":"2016-02-05T15:23:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pastoral-misionera-y-catequetica\/"},"modified":"2016-02-05T10:23:42","modified_gmt":"2016-02-05T15:23:42","slug":"pastoral-misionera-y-catequetica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pastoral-misionera-y-catequetica\/","title":{"rendered":"PASTORAL MISIONERA Y CATEQUETICA"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: Introducci\u00f3n: Distinci\u00f3n de la Acci\u00f3n misionera y de la Acci\u00f3n catecumenal respecto de la Pastoral misionera y catequ\u00e9tica. &#8211; 1. Relevancia de la Pastoral misionera y catequ\u00e9tica en la Iglesia diocesana: a) Importancia de la Pastoral catequ\u00e9tica o del Ministerio de la catequesis, hoy, en la Iglesia diocesana; b) \u00abLugar\u00bb de la \u00abAcci\u00f3n misionera\u00bb y de la \u00abAcci\u00f3n catecumenal\u00bb entre las acciones evangelizadoras. c) Valoraci\u00f3n de la Pastoral misionera y catequ\u00e9tica diocesana. &#8211; 2. La Pastoral misionera y catequ\u00e9tica atender\u00e1 con esmero a la situaci\u00f3n religiosa, personal y social, de los catequizandos. La \u00abnueva evangelizaci\u00f3n\u00bb. &#8211; 3. La Pastoral misionera y catequ\u00e9tica dar\u00e1 prioridad de la formaci\u00f3n de los catequistas. Sus diversos aspectos: Importancia, realismo educativo, perfil de los catequistas, cauces de formaci\u00f3n. &#8211; 4. Catequesis permanente y su relaci\u00f3n con las pastorales espec\u00ed\u00adficas. &#8211; 5. Organizaci\u00f3n de la catequesis en la Iglesia diocesana: Origen, servicios, coordinaci\u00f3n, proyecto diocesano, tareas concretas. -6. Experimentaci\u00f3n e investigaci\u00f3n catequ\u00e9ticas. Conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Observaci\u00f3n importante. Cuanto en este art\u00ed\u00adculo se diga sobre la Acci\u00f3n misionera y la Pastoral misionera, no se referir\u00e1 a la Acci\u00f3n misionera o Misi\u00f3n \u00abad gentes\u00bb, sino a aquella Acci\u00f3n misionera que necesitan \u00abmuchos pa\u00ed\u00adses de tradici\u00f3n cristiana&#8230; en que grupos enteros de bautizados han perdido el sentido vivo de la fe&#8230;Esta situaci\u00f3n requiere una nueva evangelizaci\u00f3n\u00bb (DGC 58, c). Para ello, \u00abla Iglesia desea que, ordinariamente, una primera etapa del proceso catequizador est\u00e9 dedicada a asegurar la conversi\u00f3n.\u00bb (DGC 62). Y esto se realiza mediante la Acci\u00f3n misionera o su equivalente, la catequesis kerigm\u00e1tica o precatequesis (cf DGC 62).<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<br \/>\nSe han expuesto los conceptos globales: Acci\u00f3n misionera, dirigida a los no creyentes y a los religiosamente indiferentes, y Acci\u00f3n catecumenal, que abarca la catequesis en su sentido espec\u00ed\u00adfico de iniciaci\u00f3n cristiana. \u00bfQu\u00e9 raz\u00f3n hay ahora para exponer el concepto de Pastoral misionera y catequ\u00e9tica? Si la Acci\u00f3n misionera es el \u00abprimer momento\u00bb de la evangelizaci\u00f3n y la catequesis est\u00e1 integrada en el \u00absegundo momento\u00bb: la Acci\u00f3n catecumenal \u00bfc\u00f3mo ahora se las introduce, de alg\u00fan modo, a las dos dentro del \u00abtercer momento\u00bb de la evangelizaci\u00f3n: la Acci\u00f3n pastoral, desarrollando la Pastoral misionera y la catequ\u00e9tica?<br \/>\nConviene distinguir la Acci\u00f3n misionera y la Acci\u00f3n catecumenal respecto de la Pastoral misionera y catequ\u00e9tica.<\/p>\n<p>a) La Acci\u00f3n misionera de la Iglesia, como acci\u00f3n eclesial de hoy, comprende: el testimonio, los compromisos transformadores, el anuncio expl\u00ed\u00adcito de Jesucristo, la acogida del anuncio y la conversi\u00f3n; s\u00f3lo despu\u00e9s puede accederse a la Acci\u00f3n catecumenal Sin ella no es posible, normalmente, el nacimiento a la fe-conversi\u00f3n cristiana; o, dicho en positivo, con ella puede darse el paso de la nofe a la fe<br \/>\nb) A su vez, la Acci\u00f3n catecumenal de la Iglesia, como acci\u00f3n eclesial actual, abarca la acci\u00f3n catequ\u00e9tico-lit\u00fargico-comunitaria de la iniciaci\u00f3n cristiana que desarrollaba el Catecumenado bautismal (siglos II-VI). Precisamente por eso se la llama: Acci\u00f3n catecumenal, o catequesis iniciatoria, o catequesis de inspiraci\u00f3n catecumenal, o catequesis de iniciaci\u00f3n cristiana. En este su sentido espec\u00ed\u00adfico, la catequesis es la acci\u00f3n que fundamenta el ser y el hacer cristianos, iniciando a los catec\u00famenos o catequizandos a las cuatro mediaciones fundamentales eclesiales:<\/p>\n<p>* a la Palabra de Dios o conocimiento sapiencial de la fe: la experiencia de encuentro con Cristo Vivo, los criterios y actitudes morales evang\u00e9licas y el conocimiento doctrinal del mensaje,<br \/>\n* a la Liturgia o celebraci\u00f3n de la fe y a la oraci\u00f3n personal y comunitaria,<br \/>\n* a la Comunidad o experiencia eclesial de la fe, como \u00e1mbito en que se nutre la vida y la actividad cristiana dentro y fuera de la Comunidad,<br \/>\n* al Servicio cristiano en sus tres expresiones: el testimonio coherente de fe y vida, el compromiso transformador del mundo y el sentido misionero del anuncio expl\u00ed\u00adcito de Cristo Vivo, como Salvador de todo y de todos.<\/p>\n<p>Es decir, la catequesis o acci\u00f3n catequ\u00e9tica -suponiendo el primer amor o la adhesi\u00f3n inicial a Cristo, alcanzada en la Acci\u00f3n misionera-, lleva a este amor inicial a su primera madurez. La catequesis, en efecto, realiza la fundamentaci\u00f3n de esta fe incipiente ejercitando progresivamente a las personas en esas cuatro mediaciones eclesiales: ellas alimentan la vida cristiana integral y la van llevando a su primera adultez. La catequesis de iniciaci\u00f3n no tiene vocaci\u00f3n de \u00abinvernadero industrial\u00bb en el que \u00abse presiona\u00bb el crecimiento r\u00e1pido de los frutos, no es un curso de \u00abformaci\u00f3n acelerada\u00bb. S\u00f3lo inicia, introduce, proporciona pacientemente una primera ejercitaci\u00f3n interiorizante de la experiencia cristiana. Y todo ello lo hace antes de incorporar a sus catec\u00famenos o catequizandos a la Acci\u00f3n pastoral que se realiza en la comunidad cristiana adulta.<\/p>\n<p>c) En cambio, la Pastoral misionera y catequ\u00e9tica -tambi\u00e9n llamada hoy globalmente Ministerio de la catequesis (DGC 219)- se realiza desde la comunidad cristiana adulta, mejor a\u00fan, normalmente desde la Iglesia diocesana y sus comunidades. Porque a la etapa de la Acci\u00f3n pastoral corresponden todos aquellos ministerios y servicios que van a seguir alimentando la vida evang\u00e9lica de la comunidad y de sus propios miembros (ad intra), y todos aquellos servicios y ministerios que capacitan a los cristianos de la comunidad en orden a la transformaci\u00f3n del mundo y a la Acci\u00f3n misionera (ad extra).<\/p>\n<p>En este sentido, la Acci\u00f3n misionera se sit\u00faa antes que la Acci\u00f3n catecumenal, y la catequesis en cuanto tal se sit\u00faa en la etapa de la Acci\u00f3n catecumenal y coincide con ella. Pero, la Pastoral misionera y catequ\u00e9tica se integra en la etapa de la Acci\u00f3n pastoral y abarca todos aquellos medios y acciones que la Iglesia diocesana ha de poner en pr\u00e1ctica para realizar eficazmente tanto la Acci\u00f3n misionera (a la que el DGC, N\u00c2\u00b0 62, designa con el nombre de catequesis kerigm\u00e1tica y de precatequesis), como la Acci\u00f3n catecumenal que abarca la catequesis iniciatoria, y la catequesis permanente. Para exponer esta tem\u00e1tica, la dividimos en seis partes desiguales, tal como aparece m\u00e1s arriba en el Sumario.<\/p>\n<p>Estas y otras cuestiones las expone el DGC en el \u00faltimo cap\u00ed\u00adtulo: Catequesis en la Iglesia particular (nn. 215-285).<\/p>\n<p>1. Relevancia de la Pastoral misionera y catequ\u00e9tica en la Iglesia diocesana actual<br \/>\na) Importancia de la Pastoral catequ\u00e9tica o Ministerio de la catequesis, hoy, en la Iglesia diocesana.<\/p>\n<p>En las Iglesias del Primer Mundo no estamos, precisamente, en \u00abun momento dulce\u00bb de la Acci\u00f3n catecumenal o catequesis iniciatoria. En ellas, el progreso de la increencia y de la indiferencia religiosa ha hecho bajar \u00abmuchos enteros\u00bb la valoraci\u00f3n de esta acci\u00f3n eclesial tan cultivada en otras \u00e9pocas de la Iglesia. Los Pastores y sus colaboradores est\u00e1n llamados, ante todo, a revalorizar en sus Di\u00f3cesis esta Pastoral catequ\u00e9tica, que CT (n\u00c2\u00b0 13) llama el Ministerio de la catequesis.<\/p>\n<p>En el DCG de 1971, al Ministerio de la catequesis se le consideraba desde la Santa Sede como un servicio pragm\u00e1tico, que las Conferencias Episcopales encomendaban a organismos t\u00e9cnicos: Comisiones episcopales de catequesis, en las que trabajaban miembros elegidos de oficio y especialistas, y Organos ejecutivos permanentes, como Secretariados, Delegaciones, etc. (n\u00c2\u00b0 98).<\/p>\n<p>Felizmente, en el DGC (1997), el Ministerio de la catequesis o Pastoral catequ\u00e9tica, con una visi\u00f3n m\u00e1s eclesiol\u00f3gica, se le vincula a la Iglesia diocesana. Este Ministerio o Pastoral catequ\u00e9tica va m\u00e1s all\u00e1 de la mera eficacia pastoral, intenta salvaguardar la unidad de la fe del pueblo cristiano, que es misi\u00f3n espec\u00ed\u00adfica de la Iglesia Universal y de todas las Iglesias particulares.<\/p>\n<p>b) Lugar de la \u00abAcci\u00f3n misionera\u00bb y de la la \u00abAcci\u00f3n catecumenal\u00bb entre las acciones evangelizadoras<br \/>\nCon frecuencia los agentes pastorales consideran todas las acciones evangelizadoras en el mismo plano. As\u00ed\u00ad, cuando ellos logran reunir asiduamente a un grupo interesante de cristianos deseosos de progresar en la vida evang\u00e9lica, a la hora de ponerlo en marcha, valoran por igual -sin ning\u00fan discernimiento- la Acci\u00f3n misionera, la Acci\u00f3n catecumenal y la Acci\u00f3n pastoral con todas sus pastorales espec\u00ed\u00adficas: la pastoral de Movimientos, de Cursillos de Cristiandad, de la Caridad, la pastoral Penitenciaria, la pastoral Catequ\u00e9tica, de la Salud, de la Oraci\u00f3n, de las Comunidades cristianas, la pastoral B\u00ed\u00adblica, Lit\u00fargica, la pastoral Obrera, etc.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad se descabala el proceso de evangelizaci\u00f3n, \u00abque constituye la misi\u00f3n esencial de la Iglesia&#8230; su identidad m\u00e1s profunda. (Pues) ella existe para evangelizar\u00bb (EN 14). Porque toda evangelizaci\u00f3n verdadera ha de empezar por las acciones propias de la Acci\u00f3n misionera; seguir\u00e1 con las acciones propias de la Acci\u00f3n catecumenal o catequesis iniciatoria, y acabar\u00e1 introduci\u00e9ndose en la comunidad cristiana, donde desarrollar\u00e1 la Acci\u00f3n pastoral. (V\u00e9ase en el Esquema, de abajo arriba, el dinamismo deI proceso evangelizador).<\/p>\n<p>Observaciones:<\/p>\n<p>1\u00c2\u00aa. Como se ve, las acciones espec\u00ed\u00adficas de la 1\u00c2\u00aa y 2\u00c2\u00aa etapa del proceso evangelizador preceden a las acciones espec\u00ed\u00adficas de la 3\u00c2\u00aa etapa: la Acci\u00f3n pastoral. No hay catequesis real sin fe-conversi\u00f3n inicial. Si la fe-conversi\u00f3n no se da (1\u00c2\u00aa etapa), es preciso empezar por suscitarla, antes de empezar con las acciones de la 2\u00c2\u00aa etapa. Aqu\u00ed\u00ad no vale \u00abla huida hacia adelante\u00bb, es decir, dar por supuesta o adquirida la fe-conversi\u00f3n y continuar, sin m\u00e1s, el proceso evangelizador.<\/p>\n<p>2\u00c2\u00aa. Si alg\u00fan agente pastoral piensa que el grupo reunido ha de empezar, por ejemplo, por una de las pastorales indicadas en la etapa de la Acci\u00f3n pastoral, no podr\u00e1 dar por supuestas las acciones de las etapas de la Acci\u00f3n misionera y de la Acci\u00f3n catecumenal o catequesis iniciatoria. Habr\u00e1 de recuperarlas con creatividad, pero tambi\u00e9n con fidelidad a la naturaleza, objetivos y acciones propias de la Acci\u00f3n misionera y de la Acci\u00f3n catecumenal.<\/p>\n<p>3\u00c2\u00aa. En este sentido, si la Acci\u00f3n catecumenal est\u00e1 encomendada en la Iglesia diocesana a alg\u00fan departamento episcopal, por ejemplo, a la Delegaci\u00f3n Diocesana de Catequesis -en relaci\u00f3n con la de Liturgia y con la Delegaci\u00f3n de Pastoral de la Adolescencia-Juventud- es de rigor que dichas Delegaciones organicen la catequesis iniciatoria correspondiente a los tres sacramentos (bautismo, confirmaci\u00f3n y eucarist\u00ed\u00ada) o, al menos, intervengan activamente, desde su competencia, en la orientaci\u00f3n de casos concretos, como el indicado, y en el de otras pastorales espec\u00ed\u00adficas, que tienen periodos de iniciaci\u00f3n para sus miembros (movimientos de AC, escultismo, asociaciones, etc.).<\/p>\n<p>c) Valoraci\u00f3n de la Pastoral misionera y catequ\u00e9tica diocesana<br \/>\nDe lo que se acaba de decir, se colige que la Pastoral misionera y catequ\u00e9tica tiene, entre las tareas que le competen, la de velar con gran cuidado porque la catequesis de iniciaci\u00f3n asegure previamente la Acci\u00f3n misionera (o catequesis kerigm\u00e1tica o precatequesis de que habla el DGC, n\u00c2\u00b0 62), especialmente en nuestros tiempos de vac\u00ed\u00ado religioso.<\/p>\n<p>Efectivamente, la catequesis de iniciaci\u00f3n cristiana ha de ser, en los \u00abtiempos recios\u00bb de nuestra situaci\u00f3n socio-cultural, lo que el Catecumenado fue para los tiempos paganos del Imperio romano. La impresi\u00f3n general es que la Acci\u00f3n catecumenal o catequesis iniciatoria est\u00e1 bastante devaluada en muchas di\u00f3cesis, que no acaban de aceptar, de hecho, que hoy la fe no se puede dar por supuesta. Y como frecuentemente se la supone, la Acci\u00f3n catecumenal comienza \u00aben falso\u00bb. De ah\u00ed\u00ad, las reflexiones que se hacen en lo que sigue sobre la Pastoral misionera y catequ\u00e9tica<br \/>\n2 La Pastoral misionera y catequ\u00e9tica diocesana atender\u00e1 con esmero a la situaci\u00f3n religiosa, personal y social, de los catequizandos. La \u00abnueva evangelizaci\u00f3n\u00bb<br \/>\nLa transformaci\u00f3n sociocultural operada en nuestra civilizaci\u00f3n, ha gestado una forma de vida marcada por el secularismo incluso en los mismos creyentes, invitando a todos a vivir una visi\u00f3n aut\u00f3noma del hombre y del mundo y a desentenderse de la relaci\u00f3n viva con Dios.<\/p>\n<p>Aunque la catequesis renovada desde hace medio siglo ha alimentado la fe de muchos creyentes, otros muchos bautizados han quedado \u00abtocados\u00bb por este secularismo religioso, con una fe infantil y su relativismo \u00e9tico. En concreto (cf DGC, 25-26), hoy nos encontramos con esta tipolog\u00ed\u00ada de bautizados:<\/p>\n<p>* Los creyentes, pero no practicantes que, a\u00fan conservando un ciento sentimiento religioso, est\u00e1n necesitados del despertar a una fe viva.<\/p>\n<p>* Las gentes sencillas, que pertrechadas de una religiosidad popular sincera, mantienen una fe necesitada de purificaci\u00f3n, de fundamentaci\u00f3n doctrinal y de sentido comunitario.<\/p>\n<p>* Los creyentes cultos, que no habiendo recibido una seria formaci\u00f3n religiosa posterior a la infancia, tienen necesidad de replantearse los fundamentos de su fe.<\/p>\n<p>* Los cristianos que, por una u otra causa, ocultan su condici\u00f3n de creyentes, y han de ser ayudados a superar su sentimiento de inferioridad.<\/p>\n<p>Todas estas situaciones de fe reclaman una \u00abnueva evangelizaci\u00f3n\u00bb, es decir, una verdadera Acci\u00f3n misionera (catequesis kerigm\u00e1tica o precatequesis) seguida de una catequesis de iniciaci\u00f3n cristiana, que les ayude a completar su iniciaci\u00f3n cristiana. A \u00e9sta algunos la llaman, catequesis reiniciatoria (cf DGC, 58 y 62).<\/p>\n<p>A la hora de organizar la catequesis, la Iglesia diocesana tendr\u00e1 muy en cuenta esta impregnaci\u00f3n de indiferencia religiosa de much\u00ed\u00adsimos bautizados, para no conducirlos de inmediato a la catequesis de iniciaci\u00f3n (o de reiniciaci\u00f3n) cristiana. \u00abS\u00f3lo a partir de la conversi\u00f3n (que procede de la Acci\u00f3n misionera o catequesis kerigm\u00e1tica) y contando con la actitud interior de &#8216;el que crea&#8217;, la catequesis propiamente dicha (la catequesis iniciatoria) podr\u00e1 desarrollar su tarea espec\u00ed\u00adfica de educaci\u00f3n de la fe\u00bb (DGC 62).<\/p>\n<p>3. La Pastoral misionera y catequ\u00e9tica dar\u00e1 prioridad a la formaci\u00f3n de catequistas. Sus diversos aspectos: Importancia, realismo educativo, perfil de los catequistas, cauces de formaci\u00f3n<br \/>\na) Importancia de esta formaci\u00f3n. Cuatro principios operativos<br \/>\nEl DGC pone el \u00e9nfasis en la formaci\u00f3n de los catequistas: la Pastoral misionera y catequ\u00e9tica es la prioridad de las prioridades. Siguiendo de cerca el DGC, \u00e9ste, de entrada, propone cuatro principios operativos:<\/p>\n<p>1.\u00c2\u00b0 Una buena Pastoral misionera y catequ\u00e9tica diocesana exige una absoluta prioridad en la formaci\u00f3n de catequistas<br \/>\nlaicos, y como elemento realmente decisivo, deber\u00e1 cuidar al m\u00e1ximo la formaci\u00f3n misionera y catequ\u00e9tica de los presb\u00ed\u00adteros, tanto en el plan de estudios del seminario, como en su formaci\u00f3n permanente. \u00abSe recomienda encarecidamente a los Obispos que esta formaci\u00f3n sea exquisitamente cuidada\u00bb (DGC 234).<\/p>\n<p>2.\u00c2\u00b0 La finalidad de la formaci\u00f3n busca capacitar a los animadores y catequistas para realizar una tarea de comunicaci\u00f3n: \u00abcomunicar el mensaje evang\u00e9lico\u00bb (DCG-1971,111) es la cima y el centro de la formaci\u00f3n de catequistas (cf DGC 235).<\/p>\n<p>3.\u00c2\u00b0 La finalidad cristoc\u00e9ntrica de la catequesis, que busca favorecer la comuni\u00f3n vital con Jes\u00fas, el Se\u00f1or, en el convertido, impregna toda la formaci\u00f3n de catequistas (cf CT 5). Estos quedar\u00e1n \u00abtransidos\u00bb por el cristocentrismo del mensaje de la catequesis, por el cristocentrismo de la respuesta de los catec\u00famenos o catequizandos -su SI a Jesucristo- y por el cristocentrismo de la espiritualidad del propio catequista. Todo ello repercute directamente en la identidad del catequista: esto es, alguien en \u00abfamiliaridad profunda con Cristo y con el Padre en el Esp\u00ed\u00adritu\u00bb (DGC 99, cristocentrismo trinitario).<\/p>\n<p>4.\u00c2\u00b0 La formaci\u00f3n de catequistas, que busca capacitarlos para comunicar el Evangelio del Reino, les lleva a sumergirse en la vivencia consciente que la Iglesia tiene hoy del Evangelio, y as\u00ed\u00ad los capacita para comunicarlo \u00aben su nombre\u00bb. Esta eclesialidad de la comunicaci\u00f3n del Evangelio impregna toda la formaci\u00f3n de los catequistas (cf DGC 236).<\/p>\n<p>Si se observa bien, estos principios sobre la importancia, la naturaleza y la finalidad de la formaci\u00f3n de catequistas contemplan esta formaci\u00f3n como \u00abdesde arriba\u00bb, desde los altos principios de la Catequ\u00e9tica teol\u00f3gica.<\/p>\n<p>b) Una formaci\u00f3n de catequistas realista. Una precisi\u00f3n importante<br \/>\nSin embargo, la Pastoral misionera y catequ\u00e9tica, siguiendo el Directorio, aborda tambi\u00e9n la formaci\u00f3n de catequistas \u00abdesde abajo\u00bb, arrancando de los propios catequistas y desde la realidad socioeclesial que viven. As\u00ed\u00ad lo manifiestan: los criterios inspiradores de la formaci\u00f3n de los catequistas (DGC 237), y m\u00e1s a\u00fan, las dimensiones de la formaci\u00f3n: el ser, el saber y el saber hacer, en amplios p\u00e1rrafos muy realistas y con derivaciones hacia la praxis catequ\u00e9tica (DGC 238-245).<\/p>\n<p>&#8211; Una advertencia importante. Caricaturizando un poco lo que hacemos en la formaci\u00f3n de catequistas: solemos tener en cuenta unas condiciones personales, y perseguimos unos objetivos. En concreto:<\/p>\n<p>1.\u00c2\u00b0 Suponemos que los catequistas sean creyentes y pr\u00e1cticamente con un cierto rodaje catequ\u00e9tico en grupos, suficientemente interesados en su formaci\u00f3n y dispuestos a sacrificar en ella \u00ablas tardes\u00bb durante dos o tres a\u00f1os. (Damos, quiz\u00e1, demasiado por supuesto que las personas tienen una adecuada experiencia cristiana y un \u00ablugar\u00bb donde madurar su vida cristiana: peque\u00f1a comunidad cristiana, grupo cristiano de referencia, etc.).<\/p>\n<p>2.\u00c2\u00b0 Damos por supuesto que lo que ellos necesitan es conocer mejor a los miembros de los grupos catequ\u00e9ticos en sus circunstancias sociol\u00f3gicas; hacerse con un conocimiento global del mensaje cristiano y, con ello, adquirir criterios cristianos para interpretar su vida, la de las personas, los acontecimientos pasados y presentes y la naturaleza a la luz del Evangelio.<\/p>\n<p>3.\u00c2\u00b0 Buscamos que, a la hora de comunicar el mensaje evang\u00e9lico, lo hagan con la mayor eficacia posible, mediante t\u00e9cnicas metodol\u00f3gico-catequ\u00e9ticas y que los lenguajes de hoy actualicen y potencien los lenguajes tradicionales en que cristaliz\u00f3 la Buena Noticia: el b\u00ed\u00adblico, el lit\u00fargico, el testimonial y el doctrinal.<\/p>\n<p>4.\u00c2\u00b0 Intentamos que, para lograr estos objetivos, adquieran conocimientos sistem\u00e1ticos sobre las fuentes de la catequesis: la Sda. Escritura y la Tradici\u00f3n, sobre los contenidos fundamentales del mensaje catequ\u00e9tico y sobre la pedagog\u00ed\u00ada de Dios, las reglas de la comunicaci\u00f3n y los medios did\u00e1cticos.<\/p>\n<p>5.\u00c2\u00b0 Procuramos, por fin, que se ejerciten en la pr\u00e1ctica catequ\u00e9tica para sabe conjugar, en interacci\u00f3n, los diversos elementos del acto catequ\u00e9tico: contenidos antropol\u00f3gicos y de fe, situaci\u00f3n de los sujetos, contexto eclesial, instrumentos did\u00e1cticos, lenguajes, etc. con vistas a la educaci\u00f3n en la vida de fe.<\/p>\n<p>Pues bien, en este planteamiento de formaci\u00f3n de catequistas \u00bfd\u00f3nde queda la persona misma del catequista? \u00bfNo es considerada como un recipiente que se ha de llenar -activamente, por supuesto- de conocimientos y t\u00e9cnicas de transmisi\u00f3n, m\u00e1s que como una persona que ha de transformarse y madurar como ser humano y creyente y as\u00ed\u00ad llegar a ser mediaci\u00f3n de la Buena Noticia de Jes\u00fas?<br \/>\nSi esto es as\u00ed\u00ad, en el primer caso la persona dei catequista tiende a ser contemplada como objeto de informaci\u00f3n, mientras que en el segundo parece serlo de transformaci\u00f3n personal.<\/p>\n<p>En el primer caso, el catequista ser\u00ed\u00ada considerado como un creyente que ser\u00e1 \u00fatil durante los a\u00f1os que se dedique a la catequesis, en tanto que, en el segundo caso, al catequista se le considerar\u00e1 como una persona que sigue madurando en su dimensi\u00f3n humana y cristiana, aprovechando su formaci\u00f3n para trabajar unos a\u00f1os en el servicio catequ\u00e9tico (cf. V. M.e PEDROSA, La formaci\u00f3n de catequistas y responsables de catequesis. Congreso Europeo de Catequesis, 1996, \u00abTeolog\u00ed\u00ada y Catequesis\u00bb 60 (1996) 101-124).<\/p>\n<p>&#8211; Felizmente el DGC 1997 subsana este enfoque. Al tratar las dimensiones de la formaci\u00f3n, la primera que aparece es la del ser del catequista, es decir, su dimensi\u00f3n humana, cristiana y apost\u00f3lica (cf 238-239). Incluso al hablar de la formaci\u00f3n b\u00ed\u00adblico-teol\u00f3gica, afirma que \u00abla s\u00ed\u00adntesis de la fe ha de ser tal que ayude al catequista a madurar en su propia fe, al tiempo que le capacite para dar raz\u00f3n de la esperanza en un tiempo de \u00abmisi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>c) Perfil de los\/as catequistas que act\u00faen en el marco religioso-cultural de la nueva evangelizaci\u00f3n<br \/>\n* El tipo de catequistas que hoy necesita la Iglesia, hay que perfilarlo particularmente dentro del horizonte cultural de un siglo que termin\u00f3 y de otro que se abre, horizonte que est\u00e1 reclamando -al menos en el Primer Mundo e incluso en las gran-des urbes del Tercer Mundo- una nueva evangelizaci\u00f3n. Cuatro pueden ser los rasgos que identifiquen al catequista del pr\u00f3ximo futuro.<\/p>\n<p>* Catequistas con fe profunda. Ante un mundo dominado por el consumo, las satisfacciones inmediatas, sin la esperanza en un m\u00e1s all\u00e1, sin interrogantes hondos sobre el sentido de la vida, con un sentido de la trascendencia desdibujando, los catequistas han de estar imbuidos de un vigoroso sentido religioso, con una experiencia madura de fe -siempre mejorable- con un fuerte sentido del Dios Vivo y con capacidad para dar testimonio de su fe a Dios y de responder a la sed de Absoluto que anida en todo coraz\u00f3n humano.<\/p>\n<p>* Catequistas firmes en su identidad cristiana. En un mundo marcado por el pluralismo de pensamiento, de criterios morales y de estilos de vida no uniformes sino diferentes y en el que la Iglesia no es el referente radical en que inspirarse, sino tambi\u00e9n otras jerarqu\u00ed\u00adas de valores y concepciones de vida, la Iglesia necesita catequistas firmes en sus convicciones cristianas, capaces de educar a personas que sepan confesar su fe y dar raz\u00f3n de ella, por estar ancladas en las realidades esenciales de la fe y en los valores evang\u00e9licos fundamentales. Catequistas testigos y educadores de testigos.<\/p>\n<p>* Catequistas con fina sensibilidad misionera. Ante muchos bautizados actuales que han perdido el sentido vivo de la fe y hasta su conciencia de pertenencia a la Iglesia, con una existencia ajena a Cristo y a su Evangelio (RM 33), aunque conserven ciertas expresiones de religiosidad popular y experimenten circunstancialmente la emoci\u00f3n de los sagrado, los catequistas habr\u00e1n de tener una mirada de fe sobre nuestro mundo, de confiar en que los no creyentes y los indiferentes tambi\u00e9n puedan convertirse, ser capaces de ponerse en di\u00e1logo afectivo y lleno de humanidad en el que irradiar la luz y la bondad de Dios y su Cristo.<\/p>\n<p>* Catequistas con honda preocupaci\u00f3n social. Junto al oscurecimiento del sentido de Dios en nuestros contempor\u00e1neos y el relativismo \u00e9tico, la econom\u00ed\u00ada que invade nuestras sociedades est\u00e1 dominada por el neocapitalismo liberal; hoy somos v\u00ed\u00adctimas de estructuras econ\u00f3micas deshumanizadoras; los puestos de trabajo escasean, muchas naciones van haciendo cada vez m\u00e1s pobres y las bolsas de pobreza abundan en las sociedades m\u00e1s avanzadas. En este contexto social deprimido, la Iglesia necesita catequistas con hondo sentido social, capaces de comunicar el fermento humanizador del Evangelio en medio de la injusticia e insolidaridad y de manifestar la dignidad inviolable de toda persona humana (cf. DGC 19).<\/p>\n<p>Este perfil parece ut\u00f3pico, inasequible, pero con lo dicho s\u00f3lo se indican las cuatro grandes dimensiones de la identidad del catequista, dimensiones que convivir\u00e1n en cada catequista, en grado mayor o menor, aunque alguna de ellas adquiera un mayor relieve seg\u00fan las necesidades del contexto socio-cultural de los participantes en los grupos catequ\u00e9ticos (cf. R. L\u00ed\u0081ZARO &#8211; V. M\u00c2\u00aa. PEDROSA, El catequista, en Nuevo Diccionario de Catequ\u00e9tica, San Pablo, Madrid 1999, 417-427).<\/p>\n<p>Acentos m\u00e1s expl\u00ed\u00adcitos en la formaci\u00f3n del catequista para la \u00abnueva evangelizaci\u00f3n\u00bb. La formaci\u00f3n de estos catequistas les habr\u00e1 de llevar a ejercitar, a entrenar para asumir y madurar actitudes muy cercanas al talante misionero, por ejemplo:<\/p>\n<p>&#8211; La mirada de fe sobre nuestro tiempo para detectar las se\u00f1ales de la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu de Dios, que fecunda nuestra historia y para aprender a interpretarlas como llamadas para s\u00ed\u00ad mismos y para el grupo de catequesis \u00c2\u00a1La Salvaci\u00f3n acontece hoy y la percibo con unos ojos nuevos! (cf. DGC 16).<\/p>\n<p>* El testimonio de la propia vida, que d\u00e9 credibilidad a la palabra del catequista-testigo. En el fondo de todo miembro de un grupo de catequesis late el interrogante: \u00ab\u00bfSer\u00e1 de fiar la fe de mi catequista?\u00bb (cf. EN 76).<\/p>\n<p>* \u00abCreer\u00bb en los \u00abincreyentes\u00bb y en los religiosamente indiferentes, especialmente en los adolescentes, j\u00f3venes y adultos-j\u00f3venes; tambi\u00e9n ellos est\u00e1n hoy \u00abtrabajados\u00bb por el Esp\u00ed\u00adritu de Jes\u00fas y son redimibles (cf. Hch 18,9-11).<\/p>\n<p>* La oraci\u00f3n personal, en cuyo centro el catequista pone frecuentemente su tarea y a las personas adultas, j\u00f3venes o menores entreg\u00e1ndolas al Esp\u00ed\u00adritu del Padre y de Jes\u00fas en una especie de \u00abconversi\u00f3n vicaria\u00bb, hasta que ellos se conviertan.<\/p>\n<p>* El di\u00e1logo en un clima afectivo y lleno de humanidad con las personas; di\u00e1logo tanto interpersonal, como grupal. Esta comunicaci\u00f3n mutua puede ser signo e instrumento de gracia,-sacramento- en el sentido de que la calidad humana del trato recibido es tan inusual, que sorprender\u00e1 y pueda llevar a los participantes a intuir la luminosidad y la bondad de ese Alguien invisible que le rebasa y que hace posible este encuentro cualificado.<\/p>\n<p>* La esperanza, la paciencia y la alegr\u00ed\u00ada interior, que son frutos de la presencia del Esp\u00ed\u00adritu, con los que lo irradiamos.<\/p>\n<p>* El compromiso con lo humano que es expresi\u00f3n de la \u00abcondescendencia divina\u00bb. No basta anunciar la Salvaci\u00f3n; hay que realizarla sirviendo a los hermanos, a los seres humanos con \u00abexperiencia de perdidos\u00bb.<\/p>\n<p>* No dar nunca la fe por supuesta; por eso habr\u00e1 que dedicar el tiempo necesario, hasta que los miembros del grupo den signos suficientes de su fe en el Se\u00f1or Jes\u00fas y en su mensaje global. Etc. etc.<\/p>\n<p>d) Cauces operativos para la formaci\u00f3n de catequistas<br \/>\nAl hablar de la pastoral de los catequistas, dentro de la pastoral catequ\u00e9tica diocesana, se trata de \u00abpromover un cierto n\u00famero de &#8216;catequistas a tiempo pleno&#8217;, que puedan dedicarse a la catequesis de manera m\u00e1s intensa y estable (cf. AG 17), junto a la promoci\u00f3n de &#8216;catequistas de tiempo parcial&#8217;, que ordinariamente ser\u00e1n los m\u00e1s numerosos\u00bb (DGC 233 c). He aqu\u00ed\u00ad algunas orientaciones de car\u00e1cter operativo:<\/p>\n<p>&#8211; La formaci\u00f3n de los catequistas se ha de hacer dentro de las comunidades cristianas (n\u00c2\u00b0 246). M\u00e1s a\u00fan: Un cauce de formaci\u00f3n es la propia comunidad cristiana. Y factor de maduraci\u00f3n progresiva como creyente y testigo es el presb\u00ed\u00adtero.<\/p>\n<p>&#8211; Acciones formativas posibles dentro de la propia comunidad (247): 1) Alimentar la vocaci\u00f3n eclesial del catequista. 2) Promover la maduraci\u00f3n de la fe por los cauces comunitarios normales, que se utilizan para otros agentes pastorales: cursillos sobre la Iglesia, Cristo, Espiritualidad, retiros&#8230; Es muy provechoso pasar por un proceso de tipo catecumenal para j\u00f3venes y adultos. 3) Preparar de inmediato la catequesis en grupo, seguida de la evaluaci\u00f3n. 4) Otros cauces formativos dentro de la comunidad: convivencias en tiempos fuertes; cursos monogr\u00e1ficos; una formaci\u00f3n doctrinal sistem\u00e1tica en funci\u00f3n de la catequesis&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; Puntos fuertes en la formaci\u00f3n de catequistas de base y de responsables. Favorecer la formaci\u00f3n de los catequistas es la opci\u00f3n de fondo m\u00e1s importante. En concreto:<\/p>\n<p>* Urgir la participaci\u00f3n en Escuelas de catequistas de base: Formaci\u00f3n org\u00e1nica (s\u00ed\u00adntesis coherente de todo el mensaje en torno a Cristo) y sistem\u00e1tica (siguiendo un programa articulado), de car\u00e1cter b\u00e1sico y fundamental: para cuantos catequistas se pueda (n\u00c2\u00b0 248-49). Este cauce tiene la ventaja de la sistematicidad, la calidad y la integraci\u00f3n con otros para la comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>* Promover Escuelas de responsables (diocesanas o interdiocesanas): Responsables de parroquias o zonas y catequistas m\u00e1s estables en la catequesis. Estos son para los compobados como aptos y abarcan: un tronco com\u00fan y unas especialidades catequ\u00e9ticas (n\u00c2\u00b0 250).<\/p>\n<p>* Tambi\u00e9n Centros de Formaci\u00f3n de Agentes Pastorales. Estos Centros abordan: un tronco com\u00fan, doctrinal y antropol\u00f3gico, y unas especialidades. Entre las varias especialidades, se ofrece la catequ\u00e9tica.<\/p>\n<p>&#8211; Centros Superiores para peritos o diplomados en catequesis: \u00c2\u00a1Habr\u00e1 que tomar conciencia -en Di\u00f3cesis, Congregaciones, Instituciones educativas&#8230;- de la necesidad de formar personas en este nivel! (n\u00c2\u00b0 251).<\/p>\n<p>4. Catequesis permanente y su relaci\u00f3n con las pastorales espec\u00ed\u00adficas<br \/>\nAl Ministerio catequ\u00e9tico diocesano o Pastoral catequ\u00e9tica diocesana pertenece tambi\u00e9n favorecer la catequesis permanente o educaci\u00f3n permanente en la fe.<\/p>\n<p>a) La catequesis permanente<br \/>\nLa catequesis de iniciaci\u00f3n es fundamental, mientras que la catequesis permanente desarrolla \u00aben profundidad y en extensi\u00f3n la catequesis iniciatoria, para la vida cristiana de adulto en pleno ejercicio\u00bb (P-A Li\u00e9g\u00e9). Es \u00abla Iglesia en estado de catequesis\u00bb (P-A Li\u00e9g\u00e9). \u00abAmbas (formas de catequesis) son funciones del ministerio de la Palabra distintas y complementarias, al servicio del proceso permanente de conversi\u00f3n\u00bb (DGC 69).<\/p>\n<p>Es la comunidad cristiana la que acoge a los adultos en la fe -en la etapa de la Acci\u00f3n comunitario-pastoral- para acompa\u00f1arles en su maduraci\u00f3n continuada de la vida cristiana. Ese acompa\u00f1amiento eclesial concluye en una plena incorporaci\u00f3n de los ya iniciados en la comunidad cristiana. Esta catequesis permanente lleva, especialmente, a que \u00abel don de la comuni\u00f3n y el compromiso de la misi\u00f3n se ahonden y se vivan de manera cada vez m\u00e1s profunda\u00bb (DGC 70).<\/p>\n<p>Un rasgo espec\u00ed\u00adfico de la catequesis permanente es que, mientras la catequesis de iniciaci\u00f3n se dirige a cada uno de los catec\u00famenos y catequizandos, teniendo a la comunidad como referencia, aqu\u00e9lla se dirige no s\u00f3lo a cada cristiano&#8230; sino tambi\u00e9n a la misma comunidad cristiana en cuanto comunidad, para que vaya madurando, tanto en su vida interior de amor a Dios y de amor fraterno, cuanto en su apertura y entrega al mundo, como comunidad renovadora y misionera. Le actualiza el deseo de oraci\u00f3n de Jes\u00fas en la \u00faltima cena, como una llamada de urgencia: \u00abQue todos sean uno&#8230; para que el mundo crea que t\u00fa me has enviado\u00bb (Jn 17,21) (DGC 7\u00c2\u00b0, 2\u00c2\u00b0). Para esto, la comunidad necesitar\u00e1 vivir una triple fidelidad: al impulso creativo del Esp\u00ed\u00adritu Santo, a alimentarse constantemente del cuerpo y la sangre del Se\u00f1or, y a una catequesis permanente en la escucha de la Palabra (Ibidem).<\/p>\n<p>b) La catequesis permanente y su relaci\u00f3n con las pastorales espec\u00ed\u00adficas<br \/>\nAs\u00ed\u00ad como la catequesis de iniciaci\u00f3n cristiana tiene un perfil muy preciso -como hemos visto; (cf tambi\u00e9n el art\u00ed\u00adculo: Acci\u00f3n catecumenal de este Diccionario)-pues se trata de comunicar lo esencial del mensaje cristiano para fundamentar la fe-adhesi\u00f3n personal a Jes\u00fas, la catequesis permanente busca tambi\u00e9n reforzar la actitud personal de conversi\u00f3n, pero lo hace con m\u00faltiples formas de catequesis (cf. DGC 71).<\/p>\n<p>Se puede decir que existen tantos caminos para la catequesis permanente, como pastorales espec\u00ed\u00adficas existen. Por ejemplo, el estudio y profundizaci\u00f3n de la Sda. Escritura en la Iglesia y con la Iglesia y su fe siempre viva (la pastoral b\u00ed\u00adblica); la lectura cristiana de los acontecimientos exigida por la vocaci\u00f3n misionera de la comunidad cristiana, con la ayuda de la Doctrina social de la Iglesia (pastoral social); la catequesis lit\u00fargica \u00abforma eminente de catequesis\u00bb (CT 23) (pastoral lit\u00fargica); diversas iniciativas de formaci\u00f3n espiritual (pastoral de la espiritualidad y de la oraci\u00f3n); la catequesis ocasional en determinadas circunstancias de la vida: noviazgo, casamiento, servicio militar, incorporaci\u00f3n a la vida normal tras larga enfermedad&#8230; para leerlas y vivirlas desde la fe&#8230; (pastoral, pre o matrimonial, de la salud&#8230;); ciclos sobre temas claves del Vaticano II (teolog\u00ed\u00ada conciliar)&#8230;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay otras formas de catequesis permanente, que se dirigen al alimento global de la vida cristiana: los Ejercicios Espirituales, las Conferencias cuaresmales, Ciclos de espiritualidad lit\u00fargica, Cursillos sobre la \u00abrevisi\u00f3n de vida\u00bb y sobre el \u00abproyecto personal de vida cristiana\u00bb, etc&#8230;<\/p>\n<p>5. Organizaci\u00f3n de la catequesis en la Iglesia diocesana. Origen, servicios, coordinaci\u00f3n, proyecto diocesano, tareas concretas<br \/>\na) Origen de la organizaci\u00f3n en la Iglesia<br \/>\nCon frecuencia pensamos que la Iglesia diocesana tiene que estar organizada porque, de lo contrario, sus actividades ser\u00ed\u00adan ineficaces para la construcci\u00f3n del Reino de Dios en el espacio diocesano. En este sentido, el principio de la organizaci\u00f3n diocesana ser\u00ed\u00ada la eficacia de la praxis pastoral. En realidad es la organizaci\u00f3n diocesana la que surge de la naturaleza misma de la Iglesia diocesana habitada por el Esp\u00ed\u00adritu. La Iglesia diocesana es la Iglesia en que est\u00e1 presente el misterio de toda la Iglesia, con todas sus mediaciones para dar a luz el Reino de Dios en el mundo; la mediaci\u00f3n de la Palabra, la de la Liturgia (Eucarist\u00ed\u00ada), la del Servicio y la mediaci\u00f3n de la Comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>El Obispo, cabeza de la Di\u00f3cesis, es el garante de la unidad interna: de la Comuni\u00f3n y de las acciones de las otras tres mediaciones: la Palabra, la Liturgia, y el Servicio. El Obispo crea los Organismos necesarios para dinamizar esas mediaciones, al frente de los cuales pone a sus colaboradores (presb\u00ed\u00adteros, religiosos y laicos). Ellos, en comuni\u00f3n con el Obispo, cabeza de la Di\u00f3cesis y respetando los Organismos de comuni\u00f3n que el Obispo ha establecido (por ejemplo: consejo episcopal, consejo pastoral diocesano, etc.) trazan sus planes y programaciones pastorales a la luz de las necesidades percibidas, y trabajan desde ellos.<\/p>\n<p>Resumiendo, la organizaci\u00f3n de la pastoral diocesana no nace como una estrategia log\u00ed\u00adstica para establecer con la m\u00e1xima eficacia el Reino de Jes\u00fas. Nace de una Iglesia particular en que est\u00e1 presente toda la Iglesia como Misterio de Comuni\u00f3n y que quiere que todo este Misterio sea vivido en plenitud y reconocido por las personas, mientras sus agentes pastorales predican la Palabra, celebran la Eucarist\u00ed\u00ada (los sacramentos) y sirven a la transformaci\u00f3n de la propia Iglesia particular y del mundo. (Cf. J. A. RAMOS, La pastoral diocesana, en Teolog\u00ed\u00ada pastoral, BAC, Madrid 1995, 306-318).<\/p>\n<p>De aqu\u00ed\u00ad nace que no toda acci\u00f3n pastoral sea v\u00e1lida para construir el Reino de Dios entre los hombres. S\u00f3lo lo ser\u00e1n las que sean fieles a la Palabra de Dios, respetuosas con la naturaleza del Culto cristiano, favorecedoras del Servicio evang\u00e9lico a la comunidad cristiana y al mundo, e impulsoras de la Comuni\u00f3n eclesial.<\/p>\n<p>b) Servicios animadores en la Pastoral<br \/>\nmisionera y catequ\u00e9tica diocesana.<\/p>\n<p>&#8211; El Secretariado diocesano o la Delegaci\u00f3n diocesana de catequesis es el instrumento m\u00e1s fecundo \u00abque emplea el Obispo, como maestro de la doctrina (cat\u00f3lica), para dirigir y orientar todas las actividades catequ\u00e9ticas de la di\u00f3cesis\u00bb (DGC 265). Sus tareas se describen l\u00facidamente en el n\u00c2\u00b0 266.<\/p>\n<p>Se destaca la de \u00abimpulsar y promover las instituciones espec\u00ed\u00adficamente catequ\u00e9ticas de la di\u00f3cesis (catecumenado bautismal, catequesis parroquial, equipo de responsables de catequesis&#8230;), que son como &#8216;las c\u00e9lulas fundamentales&#8217; de la acci\u00f3n catequ\u00e9tica\u00bb (266, e).<\/p>\n<p>Se podr\u00ed\u00adan poner otros ejemplos: el Equipo de audiovisuales para la catequesis, el Equipo para la catequesis de los discapacitados, el Equipo elaborador de material catequ\u00e9tico auxiliar, el Grupo de responsables de catequesis para la Tercera Edad, etc.<\/p>\n<p>\u00abLa catequesis es una acci\u00f3n tan fundamental en la vida de una Iglesia particular que ninguna di\u00f3cesis puede carecer de Secretariado de catequesis propio\u00bb (DGC 267). \u00bfHabr\u00e1 Di\u00f3cesis que no env\u00ed\u00aden a alguna persona cualificada a especializarse en alg\u00fan Centro Superior de Pastoral Catequ\u00e9tica (cf. DGC 252), para promover competentemente este \u00abinstrumento\u00bb indispensable para la Catequesis diocesana: el Secretariado o Delegaci\u00f3n de Catequesis?<br \/>\nEn todo caso, este Organismo diocesano no olvidar\u00e1 que hoy, con m\u00e1s frecuencia de lo que se piensa, habr\u00e1 que atender sol\u00ed\u00adcitamente a promover la Acci\u00f3n misionera o catequesis kerigm\u00e1tica con los \u00abalejados\u00bb, antes de adentrarse en la catequesis propiamente dicha (cf. DGC 51; 58, c; 61-6).<\/p>\n<p>&#8211; Es de gran trascendencia el Equipo del Secretariado o Delegaci\u00f3n: ese \u00abgrupo de personas dotadas de competencia espec\u00ed\u00adfica&#8230; (con) distribuci\u00f3n de responsabilidades entre &#8230; personas especialistas\u00bb (DCG 1971, 126): sacerdotes, religiosos y laicos. Pero, el n\u00famero de sus miembros depende del tipo de la Di\u00f3cesis.<\/p>\n<p>&#8211; Todo Secretariado o Delegaci\u00f3n diocesana de Catequesis ha de sentir la necesidad de utilizar los Servicios interdiocesanos, nacionales y de la Santa Sede, que por estar m\u00e1s all\u00e1 de nuestras Di\u00f3cesis, nos aportan novedades e informaciones que abren el horizonte a otros problemas, soluciones, bibliograf\u00ed\u00ada&#8230; siempre estimulantes para el quehacer catequ\u00e9tico. Respecto a los documentos papales es importante este pensamiento:<\/p>\n<p>\u00abEn el encargo colegial de Jes\u00fas (de anunciar el Evangelio, dirigido inmediatamente a los Obispos, con Pedro y bajo la gu\u00ed\u00ada de Pedro (AG 38 a), el ministerio del sucesor de Pedro desempe\u00f1a un papel fundamental. Este ministerio, en efecto, se debe ver no s\u00f3lo como un servicio global que alcanza a toda la Iglesia desde fuera, sino como perteneciente a la esencia de cada Iglesia particular desde dentro\u00bb (Juan Pablo II) (cf DGC 268-270, 271).<\/p>\n<p>c) La coordinaci\u00f3n de la catequesis<br \/>\nLa catequesis no es una acci\u00f3n solitaria, sino \u00absolidaria\u00bb, construye el Reino en solidaridad con las diversas formas de catequesis (por edades y diversos ambientes sociales), con otras formas del ministerio de la Palabra (homil\u00ed\u00ada&#8230;) y con otras acciones evangelizadoras (testimonio, primer anuncio, etc.). Y repetimos -ahora con el DGC n\u00c2\u00b0 272- que esta coordinaci\u00f3n no es un asunto meramente t\u00e1ctico, de eficacia, sino con connotaci\u00f3n teol\u00f3gica de fondo. Todas las acciones evangelizadoras deben estar bien coordinadas, porque todas ellas quieren asegurar la unidad de la fe. Un solo ejemplo: que la Acci\u00f3n misionera y la Acci\u00f3n catecumenal (catequesis de iniciaci\u00f3n) se impliquen mutuamente en el contexto tanto de la \u00abmisi\u00f3n ad gentes\u00bb como de la \u00abnueva evangelizaci\u00f3n\u00bb (cf. RM 33 y CD 17 a).<\/p>\n<p>d) Un Proyecto diocesano de catequesis articulado y coherente<br \/>\nQuiz\u00e1 el \u00absigno\u00bb m\u00e1s patente de que una Di\u00f3cesis es catequ\u00e9ticamente unitaria est\u00e1 en la elaboraci\u00f3n de un proyecto diocesano de catequesis articulado y coherente, en que se integran los diferentes procesos catequ\u00e9ticos diocesanos para los cristianos de las tres diferentes edades:<\/p>\n<p>&#8211; Un proceso catequ\u00e9tico para adultos que quieran consolidar su fe, realizando o completando la iniciaci\u00f3n cristiana, comenzada o por inaugurar con el bautismo;<br \/>\n&#8211; Un proceso de iniciaci\u00f3n cristiana para ni\u00f1os, adolescentes y j\u00f3venes en relaci\u00f3n con los sacramentos de la iniciaci\u00f3n cristiana ya recibidos o por recibir y con la pastoral educativa; y<br \/>\n&#8211; Un proceso de catequesis para mayores, que desean fundamentar su fe.<\/p>\n<p>El eje vertebrador de este Proyecto diocesano de catequesis, es la catequesis de adultos. Como forma principal de catequesis, en ella se inspira la catequesis de las primeras edades y de la tercera edad.<\/p>\n<p>e) Dos aplicaciones concretas de coordinaci\u00f3n de la catequesis<br \/>\n&#8211; La catequesis en el contexto de la \u00abnueva evangelizaci\u00f3n\u00bb. El contexto de la \u00abnueva evangelizaci\u00f3n\u00bb postula que las dos acciones: el anuncio misionero y la catequesis de iniciaci\u00f3n se articulen en un Proyecto evangelizador, misionero y catecumenal, unitario (cf DGC 277), es decir, en el que la catequesis de iniciaci\u00f3n cristiana se considere no tanto como preparaci\u00f3n para celebrar un sacramento, cuanto como la consecuencia de un anuncio misionero eficaz (cf. DGC 62).<\/p>\n<p>&#8211; La catequesis y la pastoral educativa. Como puede suponerse, esta coordinaci\u00f3n se plantea fundamentalmente en relaci\u00f3n con los ni\u00f1os, adolescentes y j\u00f3venes. Principio: Los responsables diocesanos, a quienes concierne esta coordinaci\u00f3n, integran en un \u00fanico proyecto de pastoral educativa los diversos cauces y medios, de que disponen los educadores de los alumnos: Centro educativo (ense\u00f1anza religiosa, convivencias, retiros&#8230;), Familia (apoyo catequ\u00e9tico familiar, contactos informativos con los padres&#8230;) y Parroquia (catequesis de ni\u00f1os presacramental y postsacramental, catequesis de preadolescentes, catecumenado de Confirmaci\u00f3n, reuniones con los padres-madres alejados de signo misionero-o precatequ\u00e9tico, etc.).<\/p>\n<p>La convergencia de fondo estar\u00ed\u00ada en caminar hacia una misma confesi\u00f3n de la fe, hacia una misma pertenencia a la Iglesia y hacia unos mismos tipos de compromisos en la sociedad, vividos en el mismo esp\u00ed\u00adritu evang\u00e9lico (cf. DGC 278).<\/p>\n<p>f) Algunas tareas concretas, propias del Secretariado o Delegaci\u00f3n de catequesis<br \/>\nPor su inter\u00e9s, el nuevo Directorio detalla cuatro tareas propias del Servicio diocesano de catequesis: 1) An\u00e1lisis de la situaci\u00f3n catequ\u00e9tica, religiosa y socio-cultural de la Di\u00f3cesis (n\u00c2\u00b0 279-280); 2) el Programa de acci\u00f3n y Orientaciones catequ\u00e9ticas (281-282); 3) La elaboraci\u00f3n de instrumentos y medios did\u00e1cticos para el acto catequ\u00e9tico: textos, gu\u00ed\u00adas, medios audiovisuales (n\u00c2\u00b0 283), y 4) la elaboraci\u00f3n de Catecismos locales, responsabilidad inmediata del ministerio Episcopal (nn. 284-285).<\/p>\n<p>Respecto de la elaboraci\u00f3n de Catecismos locales, destacamos estos puntos de inter\u00e9s: 1) Su importancia deriva de que el mensaje que transmiten es reconocido como aut\u00e9ntico y propio por los Pastores de la Iglesia. 2) Consecuentemente, la publicaci\u00f3n de los Catecismos nacionales, regionales o diocesanos, elaborados con la colaboraci\u00f3n de personas competentes, es responsabilidad \u00faltima de los Obispos, catequistas por excelencia en las Iglesias particulares. 3) La redacci\u00f3n de un Catecismo local supone la aplicaci\u00f3n de dos criterios:<\/p>\n<p>&#8211; Perfecta armon\u00ed\u00ada con el Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, \u00abtexto de referencia seguro y aut\u00e9ntico&#8230; para los catecismos locales\u00bb (FD 4 c); y<br \/>\n-Atenta aplicaci\u00f3n de las normas y criterios para la presentaci\u00f3n del mensaje evang\u00e9lico que ofrezca el presente DGC (nos 97-118) y que es tambi\u00e9n \u00abnorma de referencia\u00bb (CT 50) para la catequesis.<\/p>\n<p>La aprobaci\u00f3n de los Catecismos por parte de la Sede Apost\u00f3lica previa a su publicaci\u00f3n. Esta aprobaci\u00f3n para los Catecismos emanados de las Conferencias Episcopales es \u00abel reconocimiento del hecho de que es un texto de la Iglesia Universal para una situaci\u00f3n y una cultura determinadas\u00bb (DGC 285). \u00abEn realidad, un Catecismo local de un Episcopado concreto, no es un texto s\u00f3lo de una parte de la Iglesia: es un texto de la Iglesia universal, destinado a un pueblo y cultura determinados. Es la Iglesia entera la que dirigi\u00e9ndose a ese pueblo expresa la fe de esa manera\u00bb (Mons. J. MANUEL ESTEPA, La misi\u00f3n prof\u00e9tica de la Iglesia: Evangelizaci\u00f3n, catequesis y el Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, \u00abActualidad Catequ\u00e9tica\u00bb 176 (1997) 7193).<\/p>\n<p>6. Experimentaci\u00f3n e investigaci\u00f3n catequ\u00e9ticas<br \/>\nAnte la rapidez de la evoluci\u00f3n de la cultura en los \u00faltimos lustros, el Ministerio catequ\u00e9tico de la Iglesia particular y, especialmente de las Iglesias nacionales y de la Iglesia Universal, no podr\u00e1 avanzar debidamente sin la ayuda de la experimentaci\u00f3n e investigaci\u00f3n cient\u00ed\u00adficas. En especial, la invasi\u00f3n de la increencia y de la indiferencia religiosa, que afecta a grandes \u00e1reas del mundo y de la Iglesia, est\u00e1 requiriendo que se investigue este fen\u00f3meno muy relacionado con la modernidad y la postmodernidad, a fin de abordar, con sentido riguroso teol\u00f3gico-pedag\u00f3gico, tanto la Acci\u00f3n misionera como la catequesis kerigm\u00e1tico-misionera o precatequesis y a\u00fan la catequesis iniciatoria, tan urgentes en la \u00abnueva evangelizaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Por ello, apremia que los organismos diocesanos y especialmente, los nacionales de las Conferencias Episcopales promuevan investigaciones conjuntas, tras per\u00ed\u00adodos de sondeos socioreligiosos y de experimentaci\u00f3n de materiales catequ\u00e9ticos. De ah\u00ed\u00ad que haya que recoger \u00ablas cuestiones que hay que investigar; que se den a conocer las cuestiones ya en estudio; que se designen los recursos personales especializados y econ\u00f3micos necesarios y que se programe su tiempo y m\u00e9todo de investigaci\u00f3n (cf DGC 131).<\/p>\n<p>Uno de los puntos m\u00e1s importantes en este campo ata\u00f1e a la elaboraci\u00f3n de los Catecismos locales inculturados, siguiendo las pautas expresadas en la Fidei Depositum, con que el Papa aprobaba la elaboraci\u00f3n del Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica (CCE) y las del Directorio General para la Catequesis (DGC) en su Segunda Parte (nn. 92-136).<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n<br \/>\nOtros aspectos habr\u00ed\u00adan de tenerse en cuenta a la hora de hablar sobre la Pastoral misionera y catequ\u00e9tica diocesana: qu\u00e9 agentes de la catequesis tener en cuenta (padres de familia, religiosos, laicos y laicas, presb\u00ed\u00adteros y di\u00e1conos, el propio Obispo diocesano), los lugares y cauces de la formaci\u00f3n, el mismo ministerio del catequista, etc. (cf. DGC 222-236; 253-264; 217-219).<\/p>\n<p>\u00c2\u00a1Ojal\u00e1 que estas orientaciones extra\u00ed\u00addas del DGC alimenten la esperanza con la fuerza de la Palabra y el trabajo interior del Esp\u00ed\u00adritu, en quienes se esfuerzan por trabajar en este campo privilegiado de la catequesis! (cf. DGC 287).<\/p>\n<p>BIBL. &#8211; Directorio General para la Catequesis (DGC), Librer\u00ed\u00ada Editrice Vaticana, Citt\u00e1 del Vaticano, 1997; Directorio General de Pastoral Catequ\u00e9tica (DCG), Roma 1971-Espa\u00f1a 1973; Ritual de la Iniciaci\u00f3n Cristiana de Adultos (RICA), Roma 1972-Espa\u00f1a 1976; Mensaje al Pueblo de Dios, 1977, PPC, Madrid 1979; JUAN PABLO II, Catechesi Tradendae (CT), PPC Madrid, 1979; PABLO VI, Evangelii Nuntiandi (EN) PPC, Madrid 1975; COMISI\u00ed\u201cN EPISCOPAL DE ENSE\u00ed\u2018ANZA Y CATEQUESIS: La Catequesis de la comunidad. Orientaciones pastorales para la Catequesis en Espa\u00f1a hoy, EDICE, 1983; El catequista y su formaci\u00f3n. Orientaciones pastorales (CF), EDICE, Madrid 1985. Comisi\u00f3n Episcopal de Pastoral, Servicio pastoral a las Peque\u00f1as Comunidades Cristianas, EDICE, Madrid 1982; V. Ma PEDROSA, M. NAVARRO, R. L\u00ed\u0081ZARO, J. SASTRE, Nuevo Diccionario de Catequ\u00e9tica, San Pablo, Madrid 1999, Ver Propuesta de lectura sistem\u00e1tica (p. 33 ss.): 3&#8242; parte: Pedagog\u00ed\u00ada y metodolog\u00ed\u00ada catequ\u00e9tica; 4a parte: Catequesis por edades, ambientes y situaciones; 5a parte: La catequesis en la Iglesia particular; J. M. ESTEPA, La Iglesia particular y la catequesis, en A. CA\u00ed\u2018IZARES-M. DEL CAMPO, Evangelizaci\u00f3n, Catequesis, Catequetas, EDICE, Madrid 1999, 521-539; Congreso Internacional de Catequesis, Roma 14-X-1997, en \u00abActualidad Catequ\u00e9tica\u00bb 176 (1997) 33-158. En especial, la ponencia de Mons. J. M. Estepa, pgs. 71-93; V. Ma PEDROSA, La catequesis en la Iglesia local, \u00abSinite\u00bb 117 (1998) 121-152; Catequesis de Adultos. Orientaciones pastorales (CA), EDICE, Madrid 1990; E. ALBERICH, La catequesis en la Iglesia, CCS, Madrid 1991; 15. F. PARRILLA, La Iglesia local, una tarea, NARCEA, Madrid 1983; M. MATOS, S.I., Sinopsis para un estudio comparativo de la \u00abCatechesi Tradendae\u00bb con sus fuentes, en \u00abActualidad Catequ\u00e9tica\u00bb 96 (1980) 97-144; J. DANIELOU-R. DU CHARLAT, La cat\u00e9ch\u00e9se aux premiers si\u00e9cles, Fayard-Mame, Par\u00ed\u00ads 1968.<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00b0 Pedrosa Ar\u00e9s<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: Introducci\u00f3n: Distinci\u00f3n de la Acci\u00f3n misionera y de la Acci\u00f3n catecumenal respecto de la Pastoral misionera y catequ\u00e9tica. &#8211; 1. Relevancia de la Pastoral misionera y catequ\u00e9tica en la Iglesia diocesana: a) Importancia de la Pastoral catequ\u00e9tica o del Ministerio de la catequesis, hoy, en la Iglesia diocesana; b) \u00abLugar\u00bb de la \u00abAcci\u00f3n misionera\u00bb &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pastoral-misionera-y-catequetica\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPASTORAL MISIONERA Y CATEQUETICA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-16031","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16031","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16031"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16031\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16031"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16031"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16031"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}