{"id":16049,"date":"2016-02-05T10:24:18","date_gmt":"2016-02-05T15:24:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/trafico-pastoral-del\/"},"modified":"2016-02-05T10:24:18","modified_gmt":"2016-02-05T15:24:18","slug":"trafico-pastoral-del","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/trafico-pastoral-del\/","title":{"rendered":"TRAFICO, PASTORAL DEL"},"content":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n<br \/>\nAunque han pasado dos milenios el mensaje cristiano es actual y est\u00e1 actuante tanto por el contenido del mismo, como por la continua renovaci\u00f3n de los hombres, cada vez distintos, as\u00ed\u00ad como por los avances que \u00e9ste genera y las nuevas circunstancias que lo rodean.<\/p>\n<p>En estos siglos son muchos los descubrimientos generados, inventos realizados y cambios incorporados por el hombre a su acerbo cultural de los que la comunidad creyente se ha hecho part\u00ed\u00adcipe, ha asumido y evangelizado.<\/p>\n<p>Concluido el siglo XX podemos decir que esta centuria entre otras muchas cosas ha aportado a la sociedad moderna algo realmente nuevo y distinto que ha terminado por configurar al que hoy se empieza a llamar como el \u00abhombre automovilista\u00bb de forma que podemos decir que las comunicaciones motorizadas son una de las formas m\u00e1s ineludibles de la actual convivencia humana.<\/p>\n<p>Cien a\u00f1os hace que se expidi\u00f3 el primer permiso de circulaci\u00f3n (17-IX-1900) a la vez que se establec\u00ed\u00ada la primera regulaci\u00f3n normativa. La circulaci\u00f3n vial fruto de la motorizaci\u00f3n, con todo lo que implica en el uso cotidiano de unas nuevas m\u00e1quinas, la nueva configuraci\u00f3n de la calzada p\u00fablica y el desarrollo de nuevas normas de comportamiento para todos los usuarios, peatones, conductores o viajeros, am\u00e9n de las nuevas relaciones que genera esta actividad humana es un nuevo reto para la actual comunidad cristiana.<\/p>\n<p>Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola, \u00abEsp\u00ed\u00adritu Cristiano y tr\u00e1fico\u00bb. Madrid 21-5-1968<br \/>\nEl Papa Pablo VI advirti\u00f3 que \u00abla Iglesia en su solicitud de facilitar a todos los hombres el mensaje de salvaci\u00f3n&#8230; se preocupa de los fen\u00f3menos de la movilidad&#8230; en los que ve un reflejo fundamental de la humanidad que se transforma&#8230; y condivide los problemas con sincera participaci\u00f3n (entre ellos) &#8230;los turistas que se ponen en contacto con ambientes y sociedades nuevas en raz\u00f3n del tiempo libre, del descanso, del enriquecimiento cultural, de peregrinaci\u00f3n religiosa&#8230; A los cuales -dice- pueden a\u00f1adirse aquellos que habitualmente se sirven de las autopistas\u00bb. (PABLO VI, \u00abLa Iglesia y la movilidad\u00bb, Carta de la Pontificia Comisi\u00f3n de Migraciones y el Turismo a las Conferencias Episcopales 26-5-1978).<\/p>\n<p>Poco m\u00e1s de veinte a\u00f1os han pasado para que esta menci\u00f3n a la carretera dentro de la movilidad se transforme en un axioma que ha de interpelar a la comunidad cristiana.<\/p>\n<p>En Espa\u00f1a el parque automovil\u00ed\u00adstico supera los 22 millones de veh\u00ed\u00adculos y las personas con permiso de conducir se acerca a los 20 millones, en el a\u00f1o 1999 el censo de los primeros aument\u00f3 un 138% y el segundo 106%, y si bien los fallecidos en accidente descendieron en un 61%, hemos de lamentar la muerte de 5.738 y la nada desde\u00f1able secuela de 31.883 heridos graves y 111.011 lesionados de menor consideraci\u00f3n. S\u00famese para completar el cuadro de referencia de un a\u00f1o, los destrozos materiales, los da\u00f1os ecol\u00f3gicos, econ\u00f3mico, morales y un largo etc\u00e9tera de muy diversa consideraci\u00f3n, todo como consecuencia de 97.811 accidentes.<\/p>\n<p>Son muchos los que utilizan el veh\u00ed\u00adculo como medio de trabajo donde desarrollan gran parte de su vida y nadie se puede excluir del uso de la v\u00ed\u00ada p\u00fablica como conductor, pasajero o peat\u00f3n.<\/p>\n<p>Por eso, nos encontramos a estas alturas en un serio diccionario de evangelizaci\u00f3n y pastoral con un tema dedicado a \u00abpastoral de la carretera\u00bb; no deja de ser extra\u00f1o, llamativo, por no decir pintoresco y, seguro que novedoso para una mayor\u00ed\u00ada o para todos. Mas no por ello menos importante y como un valor en auge que exige nuevas atenciones, m\u00e9todos y empe\u00f1os creativos.<\/p>\n<p>Alabamos a quienes dirigen esta obra, al dar cabida en este apartado la humilde, incipiente y peculiar pastoral de la carretera.<\/p>\n<p>1. \u00bfQu\u00e9 es?<br \/>\nEn el orden sistem\u00e1tico que propugna este obra, queda encuadrada dentro de la pastoral de ambientes donde figuran conceptos tan significativos y evocadores. Ya nos gustar\u00ed\u00ada poder contestar categ\u00f3ricamente. Mas as\u00ed\u00ad como la pastoral territorial en la que tradicionalmente se ha desarrollado la labor de la Iglesia, desde las parroquias tiene una especificidad. Y, desde el Concilio Vaticano II ha tomado el puesto que le corresponde la pastoral sectorial para atender grupos tan espec\u00ed\u00adficos como los obreros, los j\u00f3venes etc. No podemos decir lo mismo de la Pastoral de la Carretera, pero trataremos de encuadrar, delimitar y describir la misma.<\/p>\n<p>Si bien el Concilio Vaticano II dej\u00f3 claro que los \u00abgozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo&#8230; son los de los disc\u00ed\u00adpulos de Cristo\u00bb (GS. 1 a), como punto de partida tomamos las palabras del mismo urgiendo a los pastores:<\/p>\n<p>\u00abT\u00e9ngase una preocupaci\u00f3n especial por los fieles que por su condici\u00f3n de vida, no pueden disfrutar convenientemente del cuidado pastoral ordinario de los p\u00e1rrocos, o carecen totalmente de \u00e9l&#8230; Promu\u00e9vanse m\u00e9todos pastorales convenientes par ayudar la vida espiritual de los que se trasladan a otras tierras para pasar las vacaciones\u00bb (ChD, 18 a).<\/p>\n<p>El motu proprio de Pablo VI \u00abApostolicae Caritatis\u00bb para la creaci\u00f3n de la pontificia comisi\u00f3n para la pastoral de la emigraci\u00f3n y el turismo, hace cita y menciona este \u00abcomplejo fen\u00f3meno que com\u00fanmente se expresa bajo el nombre de \u00abturismo\u00bb, concierne cada vez m\u00e1s a una masa enorme de personas, y en el campo social constituye una novedad con caracter\u00ed\u00adsticas determinantes\u00bb (Motu proprio \u00abApost\u00f3licae caritatis\u00bb para la creaci\u00f3n de la Pontificia Comisi\u00f3n para la pastoral de la emigraci\u00f3n y del turismo, A.A.S. 61. 1969, p. 631).<\/p>\n<p>Dif\u00ed\u00adcilmente pod\u00ed\u00ada preveer el alcance de la movilidad rodada, de que si bien se preocupaba de atender al mundo de la movilidad, incluso instando a tener nuevas formas de apostolado que lo atendieran, el campo se ha abierto inmensamente (A.A.S. 59,1967, p. 910) y hoy tiene unas caracter\u00ed\u00adsticas ingentes y totalmente nuevas.<\/p>\n<p>De ello hemos de concluir que la pastoral de la carretera tiene la misi\u00f3n de la evangelizaci\u00f3n de este campo que ya no es nuevo, pero tambi\u00e9n ha de llevar su mensaje a todas las personas vinculadas profesionalmente al tr\u00e1fico rodado y que les da unas peculiaridades muy concretas, generando nuevos medios que tengan en cuenta la peculiaridad de esta realidad de la movilidad, pues estas personas no est\u00e1n vinculados a una pastoral territorial y tampoco son de la de ambientes; y no parece muy oportuno llamar ambiente a la carretera.<\/p>\n<p>2. Agentes<br \/>\nHemos de solicitar, ya que todos somos usuarios de un veh\u00ed\u00adculo o de la v\u00ed\u00ada p\u00fablica, que los agentes de esta pastoral fu\u00e9ramos cada una de las personas. Ser responsables en el uso libre y responsable de la calzada y de los veh\u00ed\u00adculos para que la convivencia sea posible y los profesionales puedan desarrollar adecuadamente su trabajo y por el la perfecci\u00f3n de su vida.<\/p>\n<p>No obstante, la Iglesia cat\u00f3lica cuenta con una Direcci\u00f3n Nacional de Pastoral de la Carretera (originalmente Direcci\u00f3n Nacional de Apostolado de la Carretera), con un obispo promotor de la misma (ahora Mons. Ciriaco Benavente Mateos, obispo de Coria-C\u00e1ceres), un Director Nacional de Pastoral de la Carretera y Delegados Diocesanos en varias de ellas, as\u00ed\u00ad como encargados en otras di\u00f3cesis que no cuentan con un delegado espec\u00ed\u00adfico.<\/p>\n<p>Existe una importante labor asociativa desde las cofrad\u00ed\u00adas y asociaciones que est\u00e1n bajo la advocaci\u00f3n de s. Cristobal y s. Rafael o los Santos Angeles no siempre suficientemente valoradas.<\/p>\n<p>3. Destinatarios<br \/>\nParece obvio que como usuarios de la v\u00ed\u00ada p\u00fablica en cuanto peatones, conductores o pasajeros, todos estamos implicados entre los destinatarios de esta pastoral.<\/p>\n<p>La perfecci\u00f3n cristiana la han de conseguir en ese ejercicio diario de conducir practicando unas virtudes y actitudes muy espec\u00ed\u00adficas, que van desde la prudencia y la justicia hasta la caridad. Dec\u00ed\u00ada el papa P\u00ed\u00ado XII:<\/p>\n<p>\u00abNo os olvid\u00e9is de respetar a los usuarios de la carretera, de observar la cortes\u00ed\u00ada y la lealtad hacia los dem\u00e1s conductores y peatones y de mostrarles vuestro car\u00e1cter servicial. Poned vuestro orgullo en saber dominar una impaciencia, a menudo natural, en sacrificar, quiz\u00e1, un poco de vuestro sentido del honor para hacer triunfar aquella gentileza que es signo de verdadera caridad. No solamente pod\u00e9is evitar as\u00ed\u00ad desagradables incidentes, sino que contribu\u00ed\u00ads a hacer del autom\u00f3vil un instrumento mucho m\u00e1s \u00fatil para vosotros mismos y para los dem\u00e1s, capaces de procuraros un placer de mejor clase\u00bb (P\u00ed\u00ado XII Discurso a los socios del Autom\u00f3vil-club de Roma 12-4-1956).<\/p>\n<p>Entre ellos menci\u00f3n especial merecen los \u00abprofesionales del volante\u00bb, o sea esas personas que desarrollan su vida profesional, y por ende su vida laboral, delante de un volante y en relaci\u00f3n continua con los usuarios de la calzada. Camioneros, taxistas, conductores oficiales de autobuses y otros veh\u00ed\u00adculos, as\u00ed\u00ad como los que necesitan de los mismos para ejercer diariamente su profesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Igualmente ha de ir dirigida a todos los que est\u00e1n encargados de que la circulaci\u00f3n sea un acto humano que humanice y este al servicio del hombre para poder conseguir sus fines. Es amplio el apartado de todos los servidores que facilitan dicho cometido.<\/p>\n<p>No menos importantes son los servicios sanitarios que con profesionalidad, presteza y solicitud atienden a tantos accidentados que ocasiona la carretera, as\u00ed\u00ad como a los familiares de los mismos.<\/p>\n<p>Al servicio del correcto uso de la v\u00ed\u00ada p\u00fablica, as\u00ed\u00ad como de la aplicaci\u00f3n correcta de las normas que facilitan el entendimiento de los usuarios, est\u00e1n los agentes que el organismo pertinente, pone a disposici\u00f3n de todos para velar por la correcta aplicaci\u00f3n del C\u00f3digo de Circulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A ellos se han de unir muchos profesionales que tienen el entorno de la circulaci\u00f3n como su mundo de trabajo. Como se ve, es una labor interdisciplinar en la que se entremezcla lo laboral y lo sanitario con lo educacional, etc. Y como dec\u00ed\u00adan los obispos belgas: \u00abPedimos colaboraci\u00f3n a todos los que tienen una tarea que cumplir en esta obra de educaci\u00f3n\u00bb (Pastoral colectiva del episcopado belga, \u00abLa moral de la circulaci\u00f3n en la carretera\u00bb Malinas 15-1-1966).<\/p>\n<p>4. Mediaciones particulares<br \/>\nPodemos observar el campo desde una doble prespectiva: la organizaci\u00f3n y las acciones concretas.<\/p>\n<p>Desde la organizaci\u00f3n: La Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola dentro de su Comisi\u00f3n de Migraciones tiene instituido un Departamento de Pastoral de la Carretera encargado de coordinar y llevar adelante esta inquietud de la que se hizo cargo expresamente en 1968.<\/p>\n<p>En las diferentes di\u00f3cesis espa\u00f1olas existe un delegado de pastoral de la carretera o por lo menos un encargado del mismo para poder hacer realidad esta pastoral en cada Iglesia particular, con las pertinentes campa\u00f1as, informaciones, etc&#8230;<\/p>\n<p>En cuanto a las acciones: Desde sus comienzos, se ha considerado que, por ser una pastoral distinta, ha de tener una forma de hacer igualmente diferente y se ha ce\u00f1ido a unas acciones determinadas.<\/p>\n<p>Unas campa\u00f1as especiales en momentos puntuales, fuertes y significativos, como es la \u00e9poca estival y navide\u00f1a, momentos en los que el uso del veh\u00ed\u00adculo es mucho m\u00e1s intenso, sin olvidar Semana Santa, puentes significativamente largos y circunstancias especiales.<\/p>\n<p>Estas dos campa\u00f1as implican su formato de materiales para parroquias, medios de comunicaci\u00f3n social y automovilistas, acompa\u00f1ados por una carta pastoral del obispo promotor y otros materiales de apoyo.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n incluye la presencia en los medios de comunicaci\u00f3n social, significativamente el primer domingo de julio con la misa en TVE dirigida al mundo de la circulaci\u00f3n. Igualmente tertulias, entrevistas, mesas redondas en la radio, como art\u00ed\u00adculos y entrevistas en la prensa escrita, peri\u00f3dicos y revistas.<\/p>\n<p>Las diferentes di\u00f3cesis organizan distintos actos, seg\u00fan conveniencia. Todo ello con muy desigual incidencia y variada presencia dada la pluralidad de regiones, di\u00f3cesis y conciencia del tema.<\/p>\n<p>Desde el comienzo la acci\u00f3n pastoral ha estado centrada en una triple dimensi\u00f3n:<\/p>\n<p>Desde el ministerio sacerdotal facilitando los actos de culto y los sacramentos en la carretera, comenzando con capillas que a la vera de las carreteras ofrec\u00ed\u00adan actos lit\u00fargicos, as\u00ed\u00ad como la incorporaci\u00f3n a la se\u00f1alizaci\u00f3n de carteles con horarios de dichos actos de culto. Y ofreciendo la atenci\u00f3n sacramental ordinaria y la puntual ante eventuales accidentes.<\/p>\n<p>Como evangelizaci\u00f3n, dada la peculiaridad de lo que significa la movilidad, es uno de los retos m\u00e1s dif\u00ed\u00adciles para dar forma a este reto. El primero es el contacto personal de los agentes de pastoral con los conductores. Celebraciones especiales y espec\u00ed\u00adficas y muy variadas iniciativas, a veces peculiares.<\/p>\n<p>Y la formativa, que es un verdadero reto tanto desde la evangelizaci\u00f3n de esta realidad del tr\u00e1fico, como la toma de conciencia de los agentes y de los cristianos que se mueven en las arterias de la movilidad donde han de ser sembradores del Reino.<\/p>\n<p>5. Luces y sombras en la actualidad y perspectivas de futuro<br \/>\nSin entrar rn una valoraci\u00f3n pormenorizada del tr\u00e1fico que aporta muchos valores positivos en el desarrollo de la dimensi\u00f3n social del hombre pues como dec\u00ed\u00ada el Papa P\u00ed\u00ado XII \u00aba trav\u00e9s de las carreteras circula gran parte de la vida del pa\u00ed\u00ads\u00bb, y a\u00f1ad\u00ed\u00ada, \u00ababrir una carretera es como abrir una puerta a la econom\u00ed\u00ada, introducir los beneficios de la medicina y de la higiene, de la instrucci\u00f3n y la religi\u00f3n&#8230; Con los caminos penetra profundamente en las regiones la salud del alma y del cuerpo\u00bb (P\u00ed\u00ado XII, \u00abDiscurso a\/ II congreso de la Federaci\u00f3n Internacional de Carreteras\u00bb 4-X-1955, Ecclesia 744 (431) II). Es enriquecer a los hombres con los beneficios humanos y religiosos de la convivencia social (GS 25).<\/p>\n<p>\u00abA esto han de unirse los nuevos conocimientos que adquiere el que viaja, los lazos de uni\u00f3n que se crean y fortalecen al descubrir a otros semejantes, y la oportunidad de encontrar el descanso y sano esparcimiento tan necesarios a nuestra actual sociedad t\u00e9cnica y urbana\u00bb (CEE \u00abEsp\u00ed\u00adritu cristiano y tr\u00e1fico\u00bb, 1968, 3).<\/p>\n<p>Se quedar\u00ed\u00ada insuficiente esta valoraci\u00f3n positiva si no recogi\u00e9ramos lo que ha supuesto el desarrollo t\u00e9cnico tanto de los veh\u00ed\u00adculos como de las calzadas. Es una gran riqueza el desarrollo laboral que ha aportado la realidad de la carretera, que es el medio de vida de un gran n\u00famero de personas. Completando este complejo mundo el que sea el medio de perfecci\u00f3n personal de los profesionales que en \u00e9l se mueve.<\/p>\n<p>Es altamente significativo que a la llamada hecha por el Concilio Vaticano II en la ChD 18, la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola respondiera con rapidez para estar al servicio de una exigencia del desarrollo t\u00e9cnico de la modernidad. Cierto que hab\u00ed\u00ada personas y sacerdotes que se hab\u00ed\u00adan adelantado y por su cuenta desde su inquietud ya hab\u00ed\u00adan comenzado un trabajo con quienes hac\u00ed\u00adan del volante y la carretera su forma de trabajo, su modo de relacionarse y en el fondo su realizaci\u00f3n personal, por lo cual tambi\u00e9n su forma de santificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los encargados del Departamento buscaron un grupo de personas que por toda Espa\u00f1a crearan una red para cubrir esta necesidad dando origen a peculiares, ilusionados y audaces proyectos.<\/p>\n<p>La presencia de la Iglesia en los organismos p\u00fablicos durante varios a\u00f1os, as\u00ed\u00ad como la publicaci\u00f3n de libros y art\u00ed\u00adculos por parte de personas dedicadas a esta pastoral son elementos a los que hay que referirse como una luz aportada por la Iglesia espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Mas como todas las cosas humanas, junto a sus luces, existe el lado oscuro, que en el tr\u00e1fico reviste un panorama dram\u00e1tico; y, dejando las estad\u00ed\u00adsticas para otros estudios, podemos afirmar que junto con las enfermedades del coraz\u00f3n y el c\u00e1ncer, la carretera es la que m\u00e1s vidas se lleva, m\u00e1s que los accidentes laborales, m\u00e1s que infecciones, e incluso m\u00e1s que muchas guerras. A\u00f1\u00e1danse las secuelas graves de minusval\u00ed\u00adas y discapacidades, as\u00ed\u00ad como lastres personales, familiares y sociales que conlleva para poder contemplar el oscuro horizonte que proyecta dicho panorama.<\/p>\n<p>Menos dram\u00e1tica, pero muy significativa es la sombra que se cierne sobre los profesionales del volante, pues si por un lado est\u00e1n entre los alejados de la comunidad, tambi\u00e9n son las personas con el domicilio a cuestas, lejos de la familia, en mon\u00f3tona soledad, con rutas interminables y unas veces por ser asalariados y otras por ser propietarios, siempre en jornadas prolongadas, extenuantes y explotadoras y con frecuencia arriesgando el valor de la dignidad humana.<\/p>\n<p>Como d\u00e9ficit hemos de anotar que en los \u00faltimos a\u00f1os la Iglesia universal no ha generado un inter\u00e9s acorde con lo que supone el aumento en volumen, uso y exigencias que est\u00e1 originando la realidad del tr\u00e1fico, de hecho Pablo VI no ha dedicado ninguna atenci\u00f3n a este tema, s\u00ed\u00ad el Departamento de Pastoral de la Carretera de la Comisi\u00f3n de Migraciones de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Falta una total exigencia en la formaci\u00f3n de la conciencia en los cristianos y sus pastores tanto sobre la educaci\u00f3n vial como en los valores que conlleva. Y si bien muchas di\u00f3cesis tiene delegados, no deja de ser algo de segundo orden, falto de recursos y circunscrito a ciertas personas y a unos momentos muy determinados.<\/p>\n<p>Tampoco vemos que se haya desarrollado el inter\u00e9s que han suscitado otros campo, cuando vemos que en la circulaci\u00f3n el desarrollo econ\u00f3mico, social, cultural, el trasiego de ideas pol\u00ed\u00adticas, religiosas, el intercambio cultural, el trato dado a la naturaleza, las vidas que se cobra la carretera, las relaciones laborales que genera, la educaci\u00f3n que exige, los valores que est\u00e1n en juego, etc., suponen un campo nuevo, no evangelizado y que requiere toma de conciencia de la comunidad ante el mandato de Cristo \u00abId y anunciad la Buena Nueva&#8230;\u00bb (Mt. 28, 16). Pues como dice la Evangelii Nuntiandi: \u00abEvangelizar significa para la Iglesia llevar la Buena Noticia a todos los ambientes de la humanidad y, con su influjo transformar desde dentro, renovar a la misma humanidad&#8230;\u00bb (E.N. 9).<\/p>\n<p>Desde la esperanza, y recogiendo el reto del Papa para el nuevo milenio, podemos decir: \u00abEn particular, es preciso descubrir cada vez mejor la vocaci\u00f3n de los laicos, llamados como tales a \u00abbuscar el reino de Dios, ocup\u00e1ndose de las realidades temporales y ordinarias seg\u00fan Dios\u00bb (LG 31) y a llevar a cabo en la Iglesia y en el mundo la parte que les corresponde con su empe\u00f1o por evangelizar y santificar a los hombres\u00bb (AA 2; TMI 46 c).<\/p>\n<p>\u00ab&#8230;Porque todos los cristianos de cualquier clase o condici\u00f3n, est\u00e1n llamados la plenitud de la vida cristiana y a la perfecci\u00f3n del amor\u00bb (LG 40; TMI 30 c).<\/p>\n<p>6. Bibliograf\u00ed\u00ada<br \/>\nUna breve rese\u00f1a respecto a las alocuciones y discursos de los papas, as\u00ed\u00ad como pastorales de Conferencias Episcopales y obispos, incluyendo art\u00ed\u00adculos y libros referentes a esta materia nos pueden ayudar a encuadrar esta pastoral.<\/p>\n<p>Doctrina de papas y obispos: P\u00ed\u00ado XII \u00abLa polic\u00ed\u00ada sola no puede prevenir el peligro creado por conductores inexpertos, obsesionados por la velocidad o intoxicados por el alcohol (Discurso de P\u00ed\u00ado XII al II Congreso Mundial de la Federaci\u00f3n Internacional de carreteras 4-10-1955)\u00bb, Ecclesia 744, 15-10-1955, p. 431. \u00abPalabras de Su Santidad a los socios del Automovil Club de Roma\u00bb 12-4-1956&#8243;, Ecclesia 772, 28-4-1956, p. 481. \u00abLos cristianos han de dar testimonio de su fe en todos los ambientes (Exhortaci\u00f3n de Su Santidad al personal del Registro de Autom\u00f3viles de Roma y del Autom\u00f3vil Club Italiano 3-3-1957)\u00bb, Ecclesia 818, p. 304. \u00abLa santificaci\u00f3n de las fiestas, la lucha contra el suicidio y los accidentes de carretera, tres puntos de predicaci\u00f3n cuaresmal (Discurso de Su Santidad a los P\u00e1rrocos y Predicadores cuaresmales de Roma, marzo 1958)\u00bb, Ecclesia, marzo 1958, p. 237. JUAN XXIII \u00ab\u00c2\u00a1Que la prisa por alcanzar la meta terrena no haga perder de vista el camino de la salud eterna! (Discurso de Su Santidad al bendecir los autom\u00f3viles de Roma, 8-3-1959)\u00bb, Ecclesia 924, 28-3-1959, p. 366. \u00abFelicitaci\u00f3n del Papa por la labor de educaci\u00f3n de tr\u00e1fico de Italia 17-5-1959)\u00bb; Ecclesia 933, 30-5-1959, p. 617. \u00abEl dominio de si mismo y del veh\u00ed\u00adculo (Palabras de Su Santidad en la bendici\u00f3n de autom\u00f3viles, en la festividad de Santa Francisca Romana, 9-3-1960)\u00bb, Ecclesia 975, 19-3-1960, p. 359. \u00abRespeto a la vida humana (Discurso a los conductores de cinem\u00f3viles, 9-8-1961)\u00bb, Ecclesia 1050. 26-8-1961, p.1072. \u00abTodas las vidas humanas tienen un car\u00e1cter sagrado (Discurso del Papa a los participantes en el congreso de medicina de tr\u00e1fico, 28-4-1963)\u00bb, Ecclesia 1139, 11-5-1963, p. 581. PABLO VI: \u00abEl fundamento del c\u00f3digo de circulaci\u00f3n (Discurso de Pablo VI a los participantes en el di\u00e1logo internacional sobre Moral de la Carretera, 2-10-1965)\u00bb, Ecclesia 1274, 15-1-1966, p. 91. \u00abEn vosotros saludamos y bendecimos a todos los conductores de Espa\u00f1a (Discurso de Pablo VI a la peregrinaci\u00f3n de camioneros espa\u00f1oles, 29-9-1968)\u00bb, Ecclesia 1410, 5-10-1968, p. 1445. \u00abLa circulaci\u00f3n est\u00e1 sometida a la ley de Dios y a la conciencia moral (Discurso a los participantes en la Asamblea General del Autom\u00f3vil Club de Italia, 30-11-1972)\u00bb, Ecclesia 1623, 23 al 30-12-1972, p.1769.<\/p>\n<p>CONFERENCIAS EPISCOPALES:<\/p>\n<p>Episcopado belga, \u00abLa moral de la circulaci\u00f3n vial, 15-1-1966, (Carta pastoral)\u00bb, Ecclesia 1291. 14-8-1966, p. 409. Comisi\u00f3n de Migraciones de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola, \u00abEsp\u00ed\u00adritu cristiano y tr\u00e1fico\u00bb, Exhortaci\u00f3n pastoral, mayo 1968. \u00abSobre el sentido cristiano del tr\u00e1fico\u00bb Ecclesia 1451, 2-8-1969, p. 1043. \u00abEl veh\u00ed\u00adculo, instrumento de comunicaci\u00f3n\u00bb, Ecclesia 1696, 22-6-1974, p. 806. \u00abDescubrir a Dios en la carretera\u00bb, Ecclesia 1746, 28-6-1975, p. 845. \u00abQue la carretera nos haga amigos\u00bb, Ecclesia 1496, 20-6-1970, p. 869.<\/p>\n<p>OBISPOS:<br \/>\nHay muchas pastorales, enumeramos algunas. Mons. D. Antonio A\u00f1overos, obispo de C\u00e1diz-Ceuta \u00abResponsabilidad cristiana ante el sexo, la playa y el tr\u00e1fico\u00bb Ecclesia 1556, 28-8-1971. Mons. Angel Hidalgo Ib\u00e1\u00f1ez \u00abDescubrir a Dios en la carretera (16-6-1975)\u00bb, Ecclesia 1643, junio 1975. Mons. Ciriaco Benavente Mateos, \u00abEl volante, espejo del alma 6-7-1997\u00bb, C.E.E. Madrid, julio 1997. \u00abMotor de vida 5-7-1998\u00bb, C.E.E., Madrid, julio 1998. \u00abAmar\u00e1s la vida sobre todas las cosas y la de pr\u00f3jimo como tu vida misma 4-7-1999\u00bb, C.E.E. Madrid, julio 1999. \u00abJuntos en el camino 2-7-2000\u00bb, C.E.E., Madrid, 2-7-2000&#8230;<\/p>\n<p>Algunos libros: BERNABEU \u00c2\u00b0SET, J., \u00ab\u00c2\u00a1No m\u00e1s accidentes! Moral de la carretera\u00bb, Esc\u00e9licer, C\u00e1diz 1964. BONGIOVANNI P., \u00abSangue sulle strade\u00bb, Torino,1960. CUELLO CALON, E., `La delincuencia automovil\u00ed\u00adstica y su represi\u00f3n&#8217;; Bilbao. 1955. DE LA CALZADA, D. \u00abStop a la muerte, viva la vida\u00bb, Salamanca, 1984. FALVO S., \u00abAlabado seas mi Se\u00f1or por mi hermano coche\u00bb, Paulinas, Madrid,1978. HERN\u00ed\u0081NDEZ GARC\u00ed\u008dA, V., \u00abPara ti, conductor\u00bb, Mensajero, Bilbao,1966, p.158. \u00abEl ni\u00f1o y el tr\u00e1fico\u00bb, Marsiega, Madrid, 1979. \u00abLa moral del tr\u00e1fico\u00bb, Cuadernos BAC n\u00c2\u00b0 29, Madrid, 1960, p. 31. \u00abGu\u00ed\u00ada del conductor. Caminar\u00e9 en presencia del Se\u00f1or\u00bb, Atenas, 1982, p. 232. \u00abSobre ruedas. Aspectos \u00e9ticos del tr\u00e1fico\u00bb, Narcea, Madrid, 1982. p.176. \u00abSan Cristobal\u00bb, Sevilla,1996, p. 24. \u00abTr\u00e1fico\u00bb; Diccionario Enciclop\u00e9dico de Teolog\u00ed\u00ada Moral, Paulinas, Madrid 1974. MORENILLA, J., \u00abViacrucis sobre el asfalto\u00bb Valencia 1979. PALAllINI, P., PIOLANTI, A., PERICO, \u00abRealidad del pecado\u00bb Madrid 1962, art. \u00abEl pecado en la carretera\u00bb, pp. 242-280. PIRET, R., \u00abPsicolog\u00ed\u00ada del automovilista y seguridad vial\u00bb; Dossat, Madrid, 1952. ARzA, A., SJ., \u00abPrimer curso sobre problemas de tr\u00e1fico\u00bb, Bilbao, 1963, art. \u00abAspectos \u00e9tico-morales del tr\u00e1fico\u00bb pp. 89-102. RoCHE, M., \u00abEl hombre al volante\u00bb, Biblioteca Nueva, Madrid, 1964. Ruiz AvuCAR, A., \u00abLa Seguridad en las carreteras\u00bb, Madrid 1962. SANCHIS, R., \u00abDeberes de la carretera\u00bb, PPC, Madrid, 1960. VEL\u00ed\u0081ZQUEZ, M., SJ., \u00abLa Moral y el volante\u00bb, Proyecci\u00f3n, n\u00c2\u00b0 25, abril, 1960, p. 92-101.<\/p>\n<p>Seleccionamos algunos art\u00ed\u00adculos: NAVARRO, S., CMF., \u00abConducci\u00f3n de veh\u00ed\u00adculos y responsabilidad moral\u00bb, en Ilustraci\u00f3n del clero, 933, julio 1958, pp. 279-284. HERN\u00ed\u0081NDEZ GARC\u00ed\u008dA, V., \u00abProblemas morales del tr\u00e1fico\u00bb, en Raz\u00f3n y fe, 845, Junio 1968, pp 155-167. \u00abValores positivos del tr\u00e1fico\u00bb, en Raz\u00f3n y fe, 914, Marzo 1974, pp. 263-273. \u00abReflexiones morales-pastorales sobre el problema del tr\u00e1fico\u00bb, en Hechos y Dichos, Mayo 1969, pp. 433-449. \u00abSu majestad el autom\u00f3vil, el mundo nuevo del tr\u00e1fico\u00bb; en Vida Nueva, 839, Junio 1972, pp 1166-1174. \u00abEtica circulatoria o exigencia de un comportamiento \u00e9tico en la carretera\u00bb, en Vida Nueva, 1802-3, agosto 1991, p. 1640. \u00abUn grave problema moral-pastoral: la circulaci\u00f3n\u00bb, \u00abEcclesia, 1309, Septiembre 1966, p. 2254. \u00abEl tr\u00e1fico antigua y moderna preocupaci\u00f3n de la Iglesia\u00bb, Ecclesia 1639, Abril 1973, p. 513. \u00abConductores, en tus carreteras, Dios\u00bb Ecclesia 1746, Junio 1975, p. 822. \u00abReflexiones ante el \u00e9xodo de Semana Santa\u00bb, Extremadura, 26-3-1986. \u00abCarretera s\u00ed\u00ad, pero responsabilidad tambi\u00e9n\u00bb, Extremadura, 29-8-1991. \u00abPersonas, no homicidas en la carretera\u00bb, Hoy, 10-7-1994. \u00abLos j\u00f3venes y el tr\u00e1fico\u00bb, Hoy, 28-9-1994.<\/p>\n<p>Segisfredo O\u00f1ate Marroqu\u00ed\u00adn<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n Aunque han pasado dos milenios el mensaje cristiano es actual y est\u00e1 actuante tanto por el contenido del mismo, como por la continua renovaci\u00f3n de los hombres, cada vez distintos, as\u00ed\u00ad como por los avances que \u00e9ste genera y las nuevas circunstancias que lo rodean. En estos siglos son muchos los descubrimientos generados, inventos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/trafico-pastoral-del\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTRAFICO, PASTORAL DEL\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-16049","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16049","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16049"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16049\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16049"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16049"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16049"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}