{"id":16050,"date":"2016-02-05T10:24:19","date_gmt":"2016-02-05T15:24:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/turismo-pastoral-del\/"},"modified":"2016-02-05T10:24:19","modified_gmt":"2016-02-05T15:24:19","slug":"turismo-pastoral-del","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/turismo-pastoral-del\/","title":{"rendered":"TURISMO, PASTORAL DEL"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: 1. El fen\u00f3meno de la movilidad. &#8211; 2. Presencia evangelizadora de la Iglesia. &#8211; 3. La pastoral de turismo y tiempo libre dentro de la pastoral general: 3.1. La pastoral de peregrinaciones y Santuarios dentro de la pastoral general. 3.2. La pastoral del Turismo y tiempo libre dentro de la movilidad humana: a) Nueva relaci\u00f3n trabajo-ocio, nuevo sentido de la vida; b) Riesgos de alienaci\u00f3n y deshumanizaci\u00f3n de la pr\u00e1ctica de\/ tiempo libre o del turismo; 3. 3. Segunda residencia: a) El fen\u00f3meno de la segunda residencia; b) Segundas residencias y atenci\u00f3n pastoral. &#8211; 4. Estructura de la pastoral del turismo y del tiempo libre. &#8211; 5. Orientaciones de la pastoral del turismo. &#8211; 6. Agentes de la Pastoral y Tiempo Libre. &#8211; 7 Cap\u00ed\u00adtulo peregrinaciones. &#8211; 8. Otras formas de turismo religioso. &#8211; 9. Santuarios: 9. 1. Aspectos teol\u00f3gicos pastorales; 9. 2. El santuario debe ser preferentemente lugar de evangelizaci\u00f3n; 9.3. El santuario promotor de la vida Lit\u00fargica; 9. 4. El Santuario promotor de la piedad popular; 9.5. Estructuras pastorales de los santuarios.<\/p>\n<p>1. El fen\u00f3meno de la movilidad<br \/>\nLa movilidad social ha adquirido en nuestro tiempo unas caracter\u00ed\u00adsticas especiales. No s\u00f3lo es fruto de la guerra, el hambre, las persecuciones, que por desgracia est\u00e1n todav\u00ed\u00ada presentes en nuestros tiempos. Hoy el motivo religioso que supone la peregrinaci\u00f3n o la visita a un lugar o santuario es, todav\u00ed\u00ada, causa de un gran trasiego de personas, pero hoy lo que m\u00e1s nos caracteriza, y es lo que mueva m\u00e1s personas, es el fen\u00f3meno completamente nuevo que supone el turismo.<\/p>\n<p>No podemos olvidar ninguno de los fen\u00f3menos, nuevos o antiguos, que hacen que el hombre se desplace, la Iglesia como a madre quiere estar presente a este acontecer humano. Ella debe ayudar, orientar, cristianizar los antiguos y nuevos problemas que van adquiriendo peculiaridades que muchas veces se han escapado a la evangelizaci\u00f3n nuestra.<\/p>\n<p>La nueva evangelizaci\u00f3n debe tener en cuenta todos estos aspectos de los fen\u00f3menos de la movilidad. Desde los que dejan su tierra por imposici\u00f3n, ideol\u00f3gica, religiosa o \u00e9tnica, o los que buscan lugar donde poder alimentarse ellos y tener futuro su familia, o los que buscan descanso o quieren encontrase con lo trascendente necesitan de una atenci\u00f3n especial, ya que el hombre en cualquier momento de su vida debe encontrar el camino hacia Dios. Debe encontrar personas, instituciones o lugares donde pueda ponerse en contacto con el Dios trascendente, y la Iglesia lo debe ayudar.<\/p>\n<p>2. Presencia evangelizadora de la Iglesia<br \/>\nLa Iglesia tiene como misi\u00f3n de hacer presente el mandato de Dios (cfr. Mt. 28, 16-20), ante toda familia humana, tiene una responsabilidad de hacer que las alegr\u00ed\u00adas y las penas de la humanidad (GS 1) formen parte de ella en su concreta situaci\u00f3n en la que se encuentra (cfr. GS 2), a fin de que su evangelizaci\u00f3n alcance a todos, y que la celebraci\u00f3n de la Palabra, y la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00ed\u00ada forme la Comunidad de los hijos de Dios. El mundo de la movilidad debe estar presente en la nueva evangelizaci\u00f3n de la Iglesia, los millones de hombres que se desplazan temporal o permanentemente de su lugar habitual de residencia necesitan una concreta obra evangelizadora de la Iglesia.<\/p>\n<p>3. La pastoral de turismo y tiempo libre dentro de la pastoral general<br \/>\nDentro de la pastoral general de la Iglesia, la Pastoral de Turismo y tiempo libre, cada d\u00ed\u00ada reclama una mayor atenci\u00f3n, porque el turismo y el tiempo libre, como fen\u00f3meno social, est\u00e1 afectando a gran parte de la humanidad. Una porque son actores de esa movilidad (el mismo turista) y otra porque son receptores de lo que es este nuevo \u00abestilo de vida\u00bb esta \u00abnueva civilizaci\u00f3n del ocio\u00bb. No es solamente un fen\u00f3meno cuantitativo (en el mundo son m\u00e1s de 500 millones en Espa\u00f1a m\u00e1s de 55 millones en 1999) y por los puestos de trabajo que ello genera, sino que ello ha creado una situaci\u00f3n cualitativa en la problem\u00e1tica social que la Iglesia tiene delante. Los avances tecnol\u00f3gicos, que permiten mayores tiempos de descanso, y mejor movilidad en el planeta. Lo que era la vuelta al mundo en ochenta d\u00ed\u00adas ha quedado reducido en horas.<\/p>\n<p>Este aumento de tiempo libre que hace corta la fecha del domingo, pasando al fin de semana, y por otra el mayor intercambio cultural que supone la movilidad hace que la pastoral de la Iglesia, a fin de cumplir la misi\u00f3n encomendada de salvar a todos los hombres de todos los tiempos (cfr. GS 3), no pueda desatender y ser ajena a esta realidad nueva, como dec\u00ed\u00ada el papa Juan Pablo II: \u00abque felicidad la de contribuir a liberar este nuevo mundo del turismo de sus numerosas ambig\u00fcedades para darles un nuevo rostro humano y cristiano. Me gustar\u00ed\u00ada que las Conferencias Episcopales y que las Iglesias locales colaboren m\u00e1s entre ellos para llegar a todos los migrantes del turismo e inviertan m\u00e1s, ya sea a nivel de personas, ya de medios pr\u00e1cticos, en un sector que tan profundamente marca al hombre moderno y en particular a los j\u00f3venes. La movilidad cristiana \u00bfno es tambi\u00e9n lugar de catequesis?\u00bb (al II Congreso Mundial de Pastoral de Turismo 1979). Estos hechos son signos de los nuevos tiempos que necesitan nueva evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>3.1. La pastoral de peregrinaciones y santuarios dentro de la pastoral general<br \/>\nUna de la caracter\u00ed\u00adstica de nuestro tiempo es el aprecio del hecho religioso, incluso, entre los no creyentes y la valoraci\u00f3n positiva de la mayor parte de los creyentes de la religiosidad popular. Una formaci\u00f3n cabal en la expresi\u00f3n externa de lo religioso precisa de la doctrina, la \u00e9tica y la est\u00e9tica. Muchas veces se nos escapan s\u00ed\u00admbolos profundos en ciertas celebraciones populares. Por eso en el marco de la pastoral general de la Iglesia, la pastoral de los Santuarios y peregrinaciones debe coordinar los m\u00faltiples esfuerzos que se hacen ya sea de forma aislada como coordinada. Por eso debe hacerse un esfuerzo especial para que tanto las comunidades emisoras como las receptoras cuiden y prepararen bien este hecho tan importante en el descubrimiento del hecho religioso.<\/p>\n<p>3.2. La pastoral del turismo y tiempo libre dentro de la movilidad humana<br \/>\nEn las sociedades tradicionales la vinculaci\u00f3n de la persona a su trabajo y la forma como en \u00e9l se expresaba, hac\u00ed\u00adan que el descanso y el ocio fueran imposiciones sociales y religiosas.<\/p>\n<p>Tal es el sentido del descanso semanal que ha vivido la humanidad desde miles de a\u00f1os en la tradici\u00f3n judeo-cristiana. Al mismo tiempo, los lazos de solidaridad con la comunidad local impon\u00ed\u00adan la ruptura del tiempo de trabajo para dar paso a expresiones de participaci\u00f3n social y festiva tanto religiosas como sociales. Hoy la sociedad, aunque no en todas las sociedades o los estratos de la misma, ha encontrado mayor tiempo libre a su disposici\u00f3n.<\/p>\n<p>Los avances tecnol\u00f3gicos han liberado al hombre de muchas horas de trabajo, si esto lo unimos a la facilidad en la movilidad social, tanto f\u00ed\u00adsica (transportes personales y colectivos) como por exigencias del mismo trabajo, ha creado una nueva forma de vivir. El turismo es una de las consecuencias m\u00e1s significativas, este fen\u00f3meno no s\u00f3lo no se ha estabilizado sino que a\u00f1o a a\u00f1o se incrementa, tanto en los grandes n\u00fameros como en los estratos sociales que los alcanzan.<\/p>\n<p>a) Nueva relaci\u00f3n trabajo-ocio, nuevo sentido de la vida<br \/>\nSin embargo lo que m\u00e1s est\u00e1 cambiando es la relaci\u00f3n entre trabajo y ocio, y con ello el mismo sentido de la vida. Es importante que descubramos lo subyacente en todas estas concepciones ya que si el hombre de hoy, deja de entender su vida, primordialmente, como trabajo y, considera el ocio como un par\u00e9ntesis reparador, lo consideramos como par\u00e9ntesis para reparar fuerzas y comenzar otro trabajo. Sin embargo si lo considera como una parte de su exigencia humana, como una nueva forma de su ser, puede ser enriquecedor de la misma persona. El tiempo libre, el tiempo de ocio debe ser elemento humanizador, tiempo de reflexi\u00f3n de convivencia, de uni\u00f3n con los dem\u00e1s, de desarrollo cultural, tiempo que tiene presente la dimensi\u00f3n trascendente del hombre, y por ello celebrativa de su propia salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es el nuevo tiempo que supone un reto tanto a lo personal, como a la convivencia comunitaria. Posibilidades humano-religiosas del tiempo libre: fines de semana, turismo. La sociedad postindustrial debe descubrir en el tiempo libre ese tiempo no del \u00abtener\u00bb, del simple consumismo, sino del \u00abser\u00bb, que pueda devolver al hombre muchas de las parcelas humanizadoras que el nuevo tipo de trabajo, la misma especializaci\u00f3n o la tecnolog\u00ed\u00ada, le ha arrebatado.<\/p>\n<p>En este tiempo nos podemos encontrar con la naturaleza, obra de Dios; con la cultura: m\u00fasica, arte, etc., expresi\u00f3n de la gran riqueza de la persona humana; con los dem\u00e1s, por medio de la integraci\u00f3n con nuevos grupos, personas, etc., o ejercitando el compromiso de la solidaridad con los m\u00e1s necesitados: sea de presencia (visita a enfermos o encarcelados), de medios, ayudando a instituciones, o personalmente, a solucionar problemas, situaciones que est\u00e1n a nuestro alcance. Es tiempo, como dicen nuestros Obispos, o como subrayan el mismo Vaticano II y los Papas, de encuentro entre los pueblos, camino para la comprensi\u00f3n y la paz, y motor para la defensa y promoci\u00f3n de los derechos de persona humana o de los diferentes grupos.<\/p>\n<p>La liberaci\u00f3n del tiempo nos debe unir con mayor fuerza en la celebraci\u00f3n de nuestra definitiva y completa liberaci\u00f3n, el octavo d\u00ed\u00ada o primer d\u00ed\u00ada de la semana (d\u00ed\u00ada nuevo, tiempo nuevo) debe ser el d\u00ed\u00ada en que hacemos presente la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo y reconocemos que su venida es la definitiva y eterna nueva realidad. El encontrarnos con Dios, es descubrir, junto con la Iglesia la dimensi\u00f3n eterna de la humanidad salvada. La Iglesia es el lugar integrador de los salvados por Cristo, el lugar de la celebraci\u00f3n de esa com\u00fan liberaci\u00f3n del hombre: evangelizando, celebrando y conviviendo podemos encontrar y hacer encontrar a todos los hombres la salvaci\u00f3n de Cristo.<\/p>\n<p>b) Riesgos de alienaci\u00f3n y deshumanizaci\u00f3n de la pr\u00e1ctica del tiempo libre o del turismo.<\/p>\n<p>El tiempo libre o el turismo puede ser una gran oportunidad humana y religiosa. Teniendo en cuenta que la dimensi\u00f3n religiosa es una de las fuentes humanizadoras m\u00e1s importantes del tiempo libre. Sin embargo no solamente hay elementos positivos, tambi\u00e9n si la organizamos desde otras perspectivas puede ser elemento de materializaci\u00f3n, de b\u00fasqueda desenfrenada de hedonismo, de factores puramente economicistas, en fin de cuentas alienadora y masificadora; puede resultar como un prefabricado (de las grandes industrias del ocio) que termina deshumanizando al hombre, sumergi\u00e9ndola en una nueva esclavitud, en nuevas necesidades que, parad\u00f3jicamente, le imponen mayor tiempo de trabajo. Por eso debemos configurar un turismo que haga posible una nueva sociedad, un nuevo hombre, m\u00e1s libre, m\u00e1s humano, \u00abel turismo, dice la Peregrinas in terra 122, se configura de acuerdo con la formaci\u00f3n espiritual de aquellos que lo practican\u00bb.<\/p>\n<p>Por eso quien \u00abno tiene una sana formaci\u00f3n moral, practicando el turismo, puede convertirse en un distra\u00ed\u00addo, un extraviado, un precipitado viajero, esclavo de los poderosos medios, puestos a su disposici\u00f3n, por el creciente progreso t\u00e9cnico, un superficial, incapaz de di\u00e1logo humano, poco atento a las hermosuras de la naturaleza y, a la riqueza de la obra del hombre, a la b\u00fasqueda de placeres y experiencias peligrosas, hasta llegar a abusar de la hospitalidad que se la ofrecido\u00bb.<\/p>\n<p>c) Necesaria presencia de la acci\u00f3n de la Iglesia en el \u00e1mbito tur\u00ed\u00adstico.<\/p>\n<p>Es importante que descubramos la importancia, como hemos indicado, de la presencia de la Iglesia, activa e iluminadora, en este tiempo, en ese \u00e1mbito.<\/p>\n<p>Indicamos esquem\u00e1ticamente donde y cuando debe estar presente y activa la Iglesia:<\/p>\n<p>Sectores implicados: El propio turismo. La poblaci\u00f3n emisora y receptora. Los agentes de servicios tur\u00ed\u00adsticos, tantos los de recepci\u00f3n como lo de transporte (empresarios, operarios, trabajadores tur\u00ed\u00adsticos). Las autoridades (tanto de las emisoras como de las receptoras). Los medios de comunicaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Presencia y acci\u00f3n de la Iglesia: En los lugares de emisi\u00f3n. En los lugares de recepci\u00f3n. En el propio viaje. En los servicios tur\u00ed\u00adsticos (trabajador, operadores, empresarios).<\/p>\n<p>3.3. Segunda residencia<br \/>\na) El fen\u00f3meno de la segunda residencia<br \/>\nFruto de la creciente movilidad humana es el fen\u00f3meno de las segundas residencias o residencias secundarias que empezaron como medio para resolver las vacaciones de verano, pero que hoy tienen otras motivaciones. Tienen relaci\u00f3n con el hecho urbano, la facilidad en la red viaria, el af\u00e1n de contacto con la naturaleza, el bienestar econ\u00f3mico y social y otras causas.<\/p>\n<p>Sus caracter\u00ed\u00adsticas son: las personas que viven esta realidad forman parte de diversas comunidades; suponen estancias m\u00e1s largas y frecuentes que las que se practican en el turismo convencional; fomentan la aparici\u00f3n de nuevas urbanizaciones, fuera del centro del pueblo; exigen una mejor cualidad urban\u00ed\u00adstica y arquitect\u00f3nica de la segunda residencia; provocan el estancamiento de la familia, dificultades de relaci\u00f3n, de comunicaci\u00f3n y de integraci\u00f3n con el pueblo.<\/p>\n<p>Turismo residencial: manifestaciones de primera y de segunda residencia (residencia secundaria).<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito de Espa\u00f1a, se dan estas manifestaciones: familias que tienen la primera residencia en la ciudad urbana y la segunda, en el pueblo o villa; familias que tienen la primera residencia en el pueblo, pero mantienen en la ciudad urbana, otra residencia secundaria: lugar de trabajo, de profesi\u00f3n y de estudios; familias que no tienen los lugares de trabajo, profesi\u00f3n y estudios, en los mismos lugares donde tienen su residencia; familias que tienen la primera residencia en la ciudad urbana y la segunda residencia en el pueblo, donde pasan los fines de semana y las vacaciones de Navidad, Semana Santa y las de verano.<\/p>\n<p>Dado que la poblaci\u00f3n de la segunda residencia cuantitativamente supera el 37% de la poblaci\u00f3n en Espa\u00f1a, conviene un estudio y una reflexi\u00f3n en cada una de las di\u00f3cesis y en conjunto para Espa\u00f1a que, comprenda la extensi\u00f3n, la geograf\u00ed\u00ada, las modalidades, la frecuencia y la localizaci\u00f3n de esta movilidad humana y su influencia en la vida humana y cristiana. En este mapa, donde se detectan estas corrientes, convendr\u00ed\u00ada que se hiciera un seguimiento por parte de los responsables de la Pastoral y de otras instancias de reflexi\u00f3n, como los Centro de Estudios Pastorales o la Facultades de Teolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>En el conjunto del pa\u00ed\u00ads, aparecen nuevas urbanizaciones, proliferaci\u00f3n de viviendas singulares, a veces alejadas de los centros de la villa que, piden nuevos centros de culto y un trabajo evangelizador, ya que, en estos lugares, hay un gran porcentaje que viven alejados de la vida eclesial.<\/p>\n<p>La parroquia, con gran afluencia de personas de la segunda residencia o de fines de semana, diferenciada de la que es estable y sedentaria, tendr\u00e1 que llegar a convertirse y ser \u00abel servicio a la comuni\u00f3n eclesial\u00bb o \u00abstatio\u00bb de la Iglesia, por ser all\u00ed\u00ad donde est\u00e1 la gente.<\/p>\n<p>Convendr\u00e1, preferentemente, que se distinga como hija de la Iglesia Universal, signo de la comuni\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica y, centro de difusi\u00f3n misionera y caritativa.<\/p>\n<p>Hoy d\u00ed\u00ada, los medios de relaci\u00f3n y de comuni\u00f3n del territorio, del pueblo o de la parroquia, que antes eran habituales por todas partes, pr\u00e1cticamente s\u00f3lo se dan en el mundo rural.<\/p>\n<p>Nuestra sociedad espa\u00f1ola pertenece casi totalmente, al mundo urbano y al mundo de los servicios y los medios de comuni\u00f3n y de participaci\u00f3n vienen dados por otros aspectos, como los amigos, la profesi\u00f3n, la escuela y la diversi\u00f3n. Por tanto, hay que aceptar esta realidad diferencial y buscar nuevos medios de comuni\u00f3n, sobretodo, en las personas y en las familias de las segundas residencias. Hace falta pero, un di\u00e1logo permanente de las parroquias emisoras y receptoras.<\/p>\n<p>Convienen una actitud de acogida y de servicio, por parte de la parroquia receptora de turismo residencial o de fines de semana para atender este turismo en las celebraciones lit\u00fargicas y el seguimiento de personas en la catequesis; una actitud que haga posible la cuadratura de todos los fieles en los grupos o en los servicios pastorales.<\/p>\n<p>Es recomendable una invitaci\u00f3n constante para crear comunidad, para formar v\u00ed\u00adnculos de relaci\u00f3n entre los de la segunda residencia y la comunidad aut\u00f3ctona, mediante actos, fiestas y asociaciones.<\/p>\n<p>Se procurar\u00e1 la incorporaci\u00f3n de los feligreses de la segunda residencia al Consejo Pastoral Parroquial: esto har\u00e1 que, \u00e9ste reflexione sobre el hecho de la movilidad humana y si lo cree conveniente, piense en un equipo de seglares que se dediquen a la acogida.<\/p>\n<p>La segunda residencia supone una modificaci\u00f3n del estilo de concebir y de vivir la parroquia, abierta, comunitaria, defensora de los v\u00ed\u00adnculos entre fe y cultura, apropiada a las necesidades y a las aspiraciones de la movilidad humana, con horarios adecuados de las celebraciones, despachos, cursillos y encuentros. \u00abPara que los fieles vivan la comuni\u00f3n parroquial y se sientan miembros, tanto de la di\u00f3cesis, como de la Iglesia universal y participen en las iniciativas que promueven esta comuni\u00f3n y las sostengan\u00bb (CIC, c 529).<\/p>\n<p>b) Segundas residencias y atenci\u00f3n pastoral<br \/>\nConviene que las parroquias frecuentadas por cristianos de segunda residencia, tengan en cuenta las recomendaciones del C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico, a lo que hace referencia al cuasidomicilio. Hay que tener en cuenta, que todo lo referente al Derecho Can\u00f3nico sobre el cuasidomicilio, c\u00e1nones 101, 102, 103 y sobre la parroquia con sus derechos y sus obligaciones (cfr. CIC, c. 516).<\/p>\n<p>Sin olvidar de observar lo siguiente: La centralidad de la lit\u00fargica: \u00abLa liturgia es la cima hacia donde tiende la acci\u00f3n de la Iglesia y a la vez, es la fuente de donde proviene toda su fuerza\u00bb (SC, 10).<\/p>\n<p>La cualidad y la dignidad de las celebraciones. La cualidad de las celebraciones lit\u00fargicas se da por las caracter\u00ed\u00adsticas del templo, del altar y de los otros elementos lit\u00fargicos, pero tambi\u00e9n por la preparaci\u00f3n del celebrante y de los ministros: ac\u00f3litos, lectores, cantores y organista. En las celebraciones en los c\u00e1mpings y al aire libre, se recomienda la cualidad del lugar y que quede al margen de otras actividades profanas.<\/p>\n<p>Las Delegaciones Diocesanas de Pastoral de Turismo, preparan un conjunto de criterios para este tipo de celebraciones.<\/p>\n<p>Los servicios de acogida y de informaci\u00f3n los horarios de misas. Convendr\u00e1 estar siempre a punto para poder acoger a todo el mundo, especialmente a los forasteros.<\/p>\n<p>Conviene dejar en lugares visibles las informaciones necesarias, sobre todo los horarios de las misas y de las confesiones.<\/p>\n<p>La celebraci\u00f3n de los sacramentos de la iniciaci\u00f3n cristiana. Los sacramentos podr\u00e1n ser recibidos tanto en la propia parroquia o de residencia primaria, como en la parroquia donde se tienen casi domicilio o residencia secundaria. Conviene asegurar la adecuada preparaci\u00f3n catequ\u00e9tica (catequesis de padres y padrinos, en el Bautismo de ni\u00f1os; catequesis para el Bautismo de los adultos, la Confirmaci\u00f3n y la Primera Comuni\u00f3n; y la preparaci\u00f3n para el Matrimonio).<\/p>\n<p>Tanto la preparaci\u00f3n catequ\u00e9tica, como la celebraci\u00f3n sacramental, han de tener un marcado signo comunitario, especialmente en la Eucarist\u00ed\u00ada. \u00abY en la mesa santa, donde se come el cuerpo de Cristo, hacen patente concretamente, la unidad del Pueblo de Dios, que \u00e9ste Sant\u00ed\u00adsimo Sacramento significa bien y lo hace admirablemente\u00bb (LG, 11).<\/p>\n<p>Los espacios de silencio, de plegaria y de reconciliaci\u00f3n sacramental. Se procurar\u00e1 abastecer las zonas tur\u00ed\u00adsticas de lugares de culto, seg\u00fan las necesidades y siguiendo los criterios de la Constituci\u00f3n de Liturgia (cfr. SC, 26 i 33).<\/p>\n<p>Se facilitar\u00e1 que, en estos lugares cada ministro o fiel, cumpla su misi\u00f3n (cfr. SC, 28), cantando y leyendo en las diferentes lenguas de los participantes, algunos de los textos lit\u00fargicos, especialmente, el Evangelio. Dada la popularizaci\u00f3n de los Cantos de Lourdes y de Taiz\u00e9, se procurar\u00e1 incorporarlos al repertorio de nuestros cantorales. Tambi\u00e9n se procurar\u00e1 que por los menos, lagunas f\u00f3rmulas principalmente, el credo y el Padre nuestro, puedan ser cantados por toda la Asamblea en canto gregoriano.<\/p>\n<p>Es en los \u00e1mbitos tur\u00ed\u00adsticos donde, por la diversidad de origen o de confesi\u00f3n cristiana, se puede trabajar ecum\u00e9nicamente para la restauraci\u00f3n de la unidad de los cristianos.<\/p>\n<p>Los ordinarios del lugar y los p\u00e1rrocos de las parroquias, luchar\u00e1n para que haya espacios ecum\u00e9nicos y tiempo de plegaria comunitaria. Tal como dice el Decreto para la Unidad de los Cristianos, el Concilio ve con gozo, el desarrollo de la acci\u00f3n ecum\u00e9nica y la recomienda a todos los obispos (cfr. UR, 4).<\/p>\n<p>4. Estructura de la Pastoral del turismo y del tiempo libre<br \/>\nCada obispado de las di\u00f3cesis espa\u00f1olas, considerar\u00e1 la Pastoral del Turismo y del tiempo libre, como una parte integral de la Pastoral ordinaria de la Iglesia. Por eso, se tendr\u00e1n en cuenta en programaciones diocesanas, y las decisiones pastorales que se determinen.<\/p>\n<p>Hace falta dotar a cada obispado de una Delegaci\u00f3n, de un Secretariado o de una Comisi\u00f3n Diocesana de Pastoral del Turismo que, alcance las peculiaridades del tiempo libre, de la segunda residencia, de asistencia al turismo nacional y al extranjero y de los peregrinajes religiosos y de las visitas a los santuarios, con la participaci\u00f3n de diversas personas: sacerdotes, religiosos y laicos. La presencia peculiar de los laicos, es insustituible por la idiosincrasia del hecho social y por la movilidad y la autonom\u00ed\u00ada del mundo temporal. Esta Delegaci\u00f3n estar\u00e1 constituida por tres secciones: Turismo, Santuarios y Peregrinajes, que podr\u00e1n tener un delegado y colaboraciones en los tres \u00e1mbitos.<\/p>\n<p>La Delegaci\u00f3n de la Pastoral del Turismo, tendr\u00e1 la misi\u00f3n de animar y de promover las acciones eclesiales, apost\u00f3licas y pastorales en el campo del tiempo libre y en el campo del turismo.<\/p>\n<p>Los obispos correspondientes, asignar\u00e1n los presupuestos adecuados y los medios para llevar a cabo la tarea de la Delegaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las Delegaciones a nivel de las di\u00f3cesis de Espa\u00f1a, estar\u00e1n coordinadas por un Secretariado Interdiocesano y en colaboraci\u00f3n tambi\u00e9n, con los organismos a nivel estatal.<\/p>\n<p>5. Orientaciones de la pastoral del turismo<br \/>\nLa pastoral de Turismo forma parte de la Pastoral ordinaria de la Di\u00f3cesis.<\/p>\n<p>Los objetivos b\u00e1sicos de la misma son los siguientes:<\/p>\n<p>Preparar a los cristianos, y a las comunidades, para vivir y practicar el tiempo libre.<\/p>\n<p>Educar a los cristianos, y a las comunidades, a conocer el valor del tiempo libre, descubri\u00e9ndoles la forma de realizarse y la plenitud que les puede generar.<\/p>\n<p>Dar contenido cristiano a las nuevas realidades que surgen en la sociedad actual: fines de semana, tiempo de vacaciones, turismo de la tercera edad, segunda residencia.<\/p>\n<p>Mentalizar, tanto a las comunidades emisoras como receptoras de la movilidad humana, en el hecho social de esta realidad, a fin de integrarlos en el plan pastoral, por las implicaciones personales y sociales que comporta.<\/p>\n<p>Procurar una asistencia humana, social y espiritual, a los que reciben los turistas (pueblos, profesionales, etc.), como los que son turistas (fin de semana, vacaciones, nacionales o extranjeros) fomenten los valores de acogida, hospitalidad, enriquecimiento cultural, solidaridad y comunidad fraternal.<\/p>\n<p>Planificar y programar celebraciones lit\u00fargicas en el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or y en otras ocasiones, integrando toda la vida sacramental de la comunidad local y de los visitantes.<\/p>\n<p>Tener en cuenta los valores culturales y la internacionalidad de las mismas, cuidando la participaci\u00f3n de los distintos grupos en la com\u00fan celebraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Instar para que cada parroquia tur\u00ed\u00adstica celebre una misa \u00abpluriling\u00fce\u00bb, al menos una vez cada domingo.<\/p>\n<p>Se intentar\u00e1 que el lugar sea digno y a poder ser sea en un templo digno de los que se celebra.<\/p>\n<p>Las celebraciones latinas podr\u00e1n ser consideradas como una forma de expresar la universalidad de la Iglesia.<\/p>\n<p>Se tendr\u00e1n tambi\u00e9n en cuenta los aspectos ecum\u00e9nicos, haciendo todo lo posible para que los creyentes de otras religiones puedan alabar al Se\u00f1or desde sus propias convicciones.<\/p>\n<p>Se intentar\u00e1 que el canto participativo en las celebraciones lit\u00fargicas tenga en cuenta la pluralidad de lenguas y culturas.<\/p>\n<p>Las Delegaciones de Pastoral de Turismo de cada episcopado proporcionar\u00e1 los medios necesarios para una mejor y m\u00e1s preparada celebraciones.<\/p>\n<p>Ser\u00e1 preocupaci\u00f3n de las Delegaciones buscar otros sacerdotes colaboradores en las zonas tur\u00ed\u00adsticas, teniendo en cuenta las propias parroquias.<\/p>\n<p>Todo ello se concretizar\u00e1 en:<\/p>\n<p>&#8211; El anuncio del Evangelio, de la Buena Nueva de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; Experiencia y celebraci\u00f3n de la fiesta, como momento de liberaci\u00f3n y salvaci\u00f3n del hombre.<\/p>\n<p>&#8211; Convivencia y comuni\u00f3n entre los Pueblos.<\/p>\n<p>&#8211; Una mayor preocupaci\u00f3n por el ecumenismo.<\/p>\n<p>&#8211; Descubrimiento de otras culturas y complementariedades de las mismas.<\/p>\n<p>6. Agentes de la Pastoral y Tiempo Libre<br \/>\nSacerdotes: Viendo la necesidad de la Iglesia para adaptarse a las nuevas exigencia y nuevas exigencias pastorales, para construir un nuevo orden social m\u00e1s perfecto (GS 4), se preocupar\u00e1:<\/p>\n<p>Que las Facultades de Teolog\u00ed\u00ada y centros superiores se puedan estudiar el fen\u00f3meno de la movilidad y sus implicaciones sociales, morales, humanas y religiosas.<\/p>\n<p>Que en cada di\u00f3cesis se cree lugar de estudio de los problemas que conllevan la movilidad social.<\/p>\n<p>Que en los propios seminarios se tenga en cuenta lo que se\u00f1ala el Directorio Pontificio \u00abPeregr\u00ed\u00adnans in terra\u00bb, 20.<\/p>\n<p>Que en las programaciones de la pastoral ordinaria se tenga en cuenta la movilidad social en especial lo que se refiere a turismo y los fines de semana.<\/p>\n<p>Que se fomenten las virtudes de la hospitalidad, acogida y atenci\u00f3n a los visitantes de parte de los agentes pastorales.<\/p>\n<p>Laicos: La pastoral de Tiempo libre y turismo es un trabajo espec\u00ed\u00adficamente laical. Por ello, consideramos primordialmente, tener en cuenta los aspectos siguientes.<\/p>\n<p>Pensamos que debe llevarse a t\u00e9rmino una revalorizaci\u00f3n de la dimensi\u00f3n cristiana del ocio y del tiempo libre, como lugar privilegiado, que posee el hombre, para encontrarse con Dios, con los hermanos y consigo mismo. El laico debe dar, en ese mundo secularizado, testimonio cristiano de b\u00fasqueda de los trascendente, de convivencia con los dem\u00e1s y de reconciliaci\u00f3n personal, en un mundo disperso y con alienaci\u00f3n creciente.<\/p>\n<p>Las comunidades cristianas han de preparar y educar para el tiempo libre. Trabajo y descanso, tiempo libre y tiempo \u00fatil, deben ser binomios de una evangelizaci\u00f3n, catequizaci\u00f3n y profundizaci\u00f3n, a fin de que sean tiempos humanos, dentro del plan de Dios. Donde la espiritualidad, la generosidad, el altruismo tengan su punto de encuentro. El tiempo libre no se puede separar de todo lo que supone ritmos de crecimiento cristiano, humano divinizado por la gracia de Dios, para que el hombre encuentre la nueva de la transformaci\u00f3n completa dentro del plan de Dios.<\/p>\n<p>En consecuencia, la comunidad cristiana debe considerar el tiempo libre como un medio m\u00e1s de revitalizaci\u00f3n personal, f\u00ed\u00adsica y espiritualmente, donde se intensifica la propia realizaci\u00f3n personal y comunitaria.<\/p>\n<p>En zonas de recepci\u00f3n tur\u00ed\u00adstica, dentro de la comunidad parroquial, es conveniente crear grupos de seglares que acojan a los turistas, y que propongan actos de encuentro, a fin de favorecer el desarrollo de la persona y de los valores tanto del cuerpo como del esp\u00ed\u00adritu, en su tiempo de ocio y distracci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ser\u00ed\u00ada conveniente crear asociaciones de laicos, tanto de profesionales del turismo, como de servidores o trabajadores del mismo, ya que la movilidad social es compleja y dif\u00ed\u00adcil de realizar algo individualmente, que siempre ser\u00e1 necesaria.<\/p>\n<p>La conservaci\u00f3n y la divulgaci\u00f3n de patrimonio cultural religioso o no, la animaci\u00f3n cultural o art\u00ed\u00adstica, puede ser un momento importante para el encuentro de culturas y grupos diversos, sin olvidar el potencial y valor evangelizador de la creaci\u00f3n art\u00ed\u00adstica religiosa. En este complejo mundo ser\u00ed\u00ada interesante crear movimientos asociativos para estar presentes en este campo de \u00abtours operadores\u00bb, gu\u00ed\u00adas tur\u00ed\u00adsticas, etc.<\/p>\n<p>Problemas pastorales que plantea el turismo:<\/p>\n<p>La vinculaci\u00f3n parroquial queda afectada por la movilidad social. Tanto por el desplazamiento como por la incorporaci\u00f3n, muchas veces solamente f\u00ed\u00adsica a pesar de ser cristianos (sin olvidar los aspectos ecum\u00e9nicos nuevos que aparecen), de otros grupos en la vida cotidiana de la comunidad.<\/p>\n<p>La movilidad social hace que algunos no solamente tengan una parroquia, sino que desplaz\u00e1ndose a otros grupos de poblaci\u00f3n (fines de semana, vacaciones, etc.), poseen m\u00e1s de una; ello crea problemas pastorales, en especial, en lo referente a la integraci\u00f3n cristiana de las nuevas generaciones a la vida comunitaria.<\/p>\n<p>7. Cap\u00ed\u00adtulo peregrinaciones<br \/>\nPeregrinaci\u00f3n es ir a un lugar por motivos espirituales, a pie o con otros medios. En nuestra lengua se ha hablado de peregrinos (per agrum, Santiago de Compostela), romer\u00ed\u00ada (Roma) y cruzada (Tierra Santa). Una variante de esta acci\u00f3n es el llamado turismo religioso, es decir, ir a estos lugares espirituales pero desde una perspectiva solamente cultural o curiosa.<\/p>\n<p>Aunque estos t\u00e9rminos se usan casi como sin\u00f3nimos, indistintamente, ser\u00ed\u00ada de inter\u00e9s no confundir los conceptos, sobre todo el distinguir los motivos, desde la perspectiva pastoral, de visita a estos lugares.<\/p>\n<p>Santuarios, peregrinos, romeros. Peregrinaci\u00f3n y santuario est\u00e1n unidos en el Canon 1230, dice: \u00abCon el nombre de santuario se designa una iglesia u otro lugar sagrado al que, por un motivo peculiar de piedad, acude en peregrinaci\u00f3n numerosos fieles, con aprobaci\u00f3n del Ordinario del lugar\u00bb. Lo importante es el \u00abmotivo peculiar de piedad\u00bb no la importancia del lugar que se visita, por eso las pautas de preparaci\u00f3n de una peregrinaci\u00f3n o romer\u00ed\u00ada, seg\u00fan la Congregaci\u00f3n del Culto Divino, deben tener los siguientes elementos: Plegaria de partida. Plegaria en el camino. Acogida en el lugar de peregrinaci\u00f3n (atrio). Celebraci\u00f3n de la Penitencia y la Eucarist\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Los responsables de las Peregrinaciones, para que tenga car\u00e1cter oficial, deber\u00e1n recibir el visto bueno del Ordinario. Este lo podr\u00e1 conceder despu\u00e9s de la petici\u00f3n, hecha por los responsables, en la que constar\u00e1 el programa de la peregrinaci\u00f3n, la direcci\u00f3n espiritual y los soportes t\u00e9cnicos (transporte, alojamiento) de la misma.<\/p>\n<p>Las peregrinaciones es un trabajo pastoral de las comunidades parroquiales o instituciones religiosas y de los Rectores de los Santuarios. La coordinaci\u00f3n de estos responsables es fundamental para resaltar los elementos de fe, comuni\u00f3n e incluso los festivos, que comporta toda peregrinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si no existen los elementos anteriormente citados no se puede llamar peregrinaci\u00f3n, puede ser otro tipo de visita aunque el acento sea religioso o cultural.<\/p>\n<p>No se debe confundir peregrinaci\u00f3n, con lo llamado Turismo religioso, ya que lo primero tiene una perspectiva de orden espiritual, dirigido a la pr\u00e1ctica de la conversi\u00f3n espiritual y el crecimiento en la fe, sin olvidar los aspectos que nacen de la caridad cristiana.<\/p>\n<p>Sin embargo el llamado turismo religioso tiene acentos preferentemente culturales, l\u00fadicos o forjadores de grupos y comunidades. Sin embargo no se debe menos valorar estos eventos ya que pueden ser, si la acogida y el organizador los cuidan, puntos de arranque de una religiosidad m\u00e1s fecunda.<\/p>\n<p>Las peregrinaciones a los Santuarios son una de las m\u00e1s significativas expresiones de la piedad popular. El papa Juan Pablo II ha hablado de ellos como \u00abgeograf\u00ed\u00ada espec\u00ed\u00adfica de fe y de piedad\u00bb (Redemptoris Mater 28).<\/p>\n<p>Las peregrinaciones a los Santuarios son actos privilegiados de la \u00abstatio\u00bb de la Iglesia peregrina, expresi\u00f3n de la dimensi\u00f3n cristiana de la vida personal y comunitaria.<\/p>\n<p>La peregrinaci\u00f3n tiene en la Madre de Dios el modelo eximio de realizaci\u00f3n. Ella peregrin\u00f3 en la tierra hacia Egipto por cumplir su deber de Madre del Creador y \u00abprecede al pueblo peregrino, como signo de esperanza segura y de consuelo\u00bb (Lumen Gentium 68).<\/p>\n<p>Hay que potenciar dirigir y clarificar las experiencias de peregrinaci\u00f3n a los lugares tanto internacionales, nacionales, como diocesanos. Al igual que los actos que acompa\u00f1an a las mismas para que sean llamada o camino a la conversi\u00f3n, a la fidelidad, al agradecimiento, a la plegaria que los lugares de peregrinaci\u00f3n evocan o comportan.<\/p>\n<p>8. Otras formas de turismo religioso<br \/>\nLa pr\u00e1ctica, de lo que hemos llamado turismo religioso, tiene diversas modalidades, individuales y comunitarias.<\/p>\n<p>La estancia de unos d\u00ed\u00adas en los monasterios, conventos, hospeder\u00ed\u00adas de santuarios, de forma individual o familiar, con contacto con la comunidad religiosa o sin ella.<\/p>\n<p>Los encuentros de grupos o comunidades, tanto de oraci\u00f3n, reflexi\u00f3n, compartiendo experiencias, reuniones de planificaci\u00f3n pastoral, etc.<\/p>\n<p>Las estancias individuales o familiares, en tiempo de vacaciones, en lugares de peregrinaci\u00f3n, romer\u00ed\u00ada, o casas religiosas, etc.<\/p>\n<p>Las hospeder\u00ed\u00adas de santuarios, monasterios, conventos o casa religiosas.<\/p>\n<p>Las rutas (peregrinaci\u00f3n, romer\u00ed\u00ada o por otros motivos) a Santuarios de diversos lugares.<\/p>\n<p>Todo ello debe comportar:<\/p>\n<p>Que los santuarios, monasterios, instituciones y sus casas religiosas, procuren que las instalaciones de acogida, de hospeder\u00ed\u00ada, tengan las condiciones necesarias y se atengan a lo establecido en este tipo de instituciones o similares, y a poder ser creen una red de publicidad y gesti\u00f3n que mejore su conocimiento y los servicios prestados a los que acuden a estos lugares.<\/p>\n<p>Que los receptores de este tipo de turismo religioso cuiden la acogida, y la asistencia humana y espiritual de estos visitantes, distinguiendo este del otro turismo normal.<\/p>\n<p>Intenten incorporar en esta labor pastoral a otros miembros de la comunidad a fin de que la estancia en ese lugar les ayuda a descubrir las razones espirituales del mismo, y a poder ser, les ayuden a la oraci\u00f3n y recogimiento, personal y colectivo.<\/p>\n<p>9. Santuarios<br \/>\nEspa\u00f1a es una tierra rica en santuarios, ermitas, capillas que dispersas por toda la geograf\u00ed\u00ada expresan la piedad, religiosidad de los pueblos de Espa\u00f1a. Son lugares donde visitantes de distinta procedencia, local, diocesana o internacional, y con distinta intencionalidad hacen de ellos punto de encuentro y, muchas veces, de reflexi\u00f3n y oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay que crear un censo de santuarios, ermitas y capillas diocesano. En el mismo se especificar\u00e1 su clasificaci\u00f3n, local, diocesano, nacional o internacional, teniendo en cuenta lo que la legislaci\u00f3n can\u00f3nica dice al respecto (c\u00e1nones 1230-1234). Se har\u00e1 igualmente otro nacional de los aprobados como tales por la Conferencia Episcopal, y los de \u00e1mbito internacional. La finalidad del censo es poder dotar a los mismos con los medios necesarios para cumplir con sus fines, y determinar las preferencias para que, de haber fieles dedicados a esta acogida y cuidado, se puedan coordinar los distintos esfuerzos para hacer lugares de encuentro con la divinidad y con uno mismo.<\/p>\n<p>Ser\u00ed\u00ada conveniente que se unifiquen tama\u00f1o y forma de los folletos en los que se den a conocer las peculiaridades de los distintos santuarios, a fin de que se pueda ayudar al coleccionismo de los mismos que tanto favorece a su difusi\u00f3n y conocimiento de las peculiaridades de los mismos.<\/p>\n<p>Los Santuarios han de convertirse en centros de aut\u00e9ntico apostolado, debemos descubrir en ellos manifestaci\u00f3n de la \u00abreligiosidad del pueblo, de la gente sencilla y de los pobres\u00bb \u00abEvangelii Nuntiandi\u00bb 48). A la vez que debe ser acrisolamiento de la propia devoci\u00f3n: \u00abLa aut\u00e9ntica devoci\u00f3n (mariana), no consiste ni en un sentimentalismo est\u00e9ril y transitorio, ni en una vana credulidad, sino que procede de la fe aut\u00e9ntica, que nos induce a reconocer la excelencia de la Madre de Dios, que nos impulsa a un amor filial hacia nuestra Madre y a la imitaci\u00f3n de sus virtudes\u00bb (Lumen gentium 67). Incluso esta devoci\u00f3n com\u00fan puede ser lugar de encuentro ecum\u00e9nico (cfr. LG. 69) y siempre de acercamiento a la divinidad.<\/p>\n<p>9.1. Aspectos teol\u00f3gicos pastorales<br \/>\nLa atenci\u00f3n pastoral en los santuarios han de ocuparse principalmente:<\/p>\n<p>Hacer manifiesto el valor sagrado del santuario, lugar, donde se vea como signo, de la acci\u00f3n y presencia (\u00abdomus ecclesiae\u00bb) de Dios.<\/p>\n<p>Buscando una coherencia entre la expresi\u00f3n religiosa y la fe, procurando la potenciaci\u00f3n y purificaci\u00f3n de la piedad popular.<\/p>\n<p>Atender a los signos y valores que tienen los santuarios: Signo de la b\u00fasqueda del misterio, de la experiencia religiosa y de la contemplaci\u00f3n de la acci\u00f3n de Dios. Signo del encuentro con las ra\u00ed\u00adces religiosas personales. Signo de la identidad festiva y cultural. Signo de la acci\u00f3n caritativa de la Iglesia para los m\u00e1s necesitados y marginados de nuestra sociedad, nacional o internacional.<\/p>\n<p>Los santuarios han de manifestar claramente sus s\u00ed\u00admbolos y sus carismas propios. Para ello cuidar\u00e1 de la predicaci\u00f3n, catequesis, con una esmerada acogida; y haciendo posible la reconciliaci\u00f3n con Dios y con los hermanos y la digna celebraci\u00f3n del Misterio Eucar\u00ed\u00adstico.<\/p>\n<p>Han de coordinar la visita a los Santuarios con los ritmos tanto sociales como lit\u00fargicos, organizando d\u00ed\u00adas de acci\u00f3n de gracias, de petici\u00f3n, de penitencia etc., seg\u00fan convenga. Estas visitas deben ser motivo de comuni\u00f3n eclesial entre los visitantes y la poblaci\u00f3n que est\u00e1 al entorno del santuario.<\/p>\n<p>9.2. El santuario debe ser preferentemente lugar de evangelizaci\u00f3n<br \/>\nPor medio de su propia identidad.<\/p>\n<p>Por medio de su actitud de acogida, atendiendo gratuitamente lo fundamental, y cuidando el lugar y su entorno. La hospitalidad y gratuidad, en la acogida, son elementos fundamentales de la pastoral del santuario.<\/p>\n<p>Por medio de la Palabra, ofreciendo una liturgia acorde con la identidad del santuario y la idiosincrasia de los visitantes.<\/p>\n<p>Por medio de los sacramentos de la reconciliaci\u00f3n y de la Eucarist\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Por medio de la atenci\u00f3n personal, especialmente, con el capell\u00e1n o rector y los responsables de la acogida y atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>La pastoral ordinaria del santuario, sin perder su identidad, tiene que tener en cuenta la de la propia comunidad, y debe estar integrada en la de la Di\u00f3cesis. El responsable de la diocesana coordinar\u00e1 todos los aspectos que incidan en la pastoral general y particular diocesana. Los de car\u00e1cter internacional no deben descuidar su integraci\u00f3n en el plan diocesano sobre los santuarios.<\/p>\n<p>9.3. El santuario promotor de la vida Lit\u00fargica<br \/>\nLa liturgia, en los santuarios, debe ocupar el primer lugar en la atenci\u00f3n pastoral y debe llegar a ser el principal contenido evangelizador.<\/p>\n<p>Las celebraciones lit\u00fargicas han de respirar, en primer lugar la vivencia tanto de la fe, en especial los misterios que \u00e9l representa, como los aspectos de comuni\u00f3n eclesial con la Iglesia universal.<\/p>\n<p>En los santuarios se ha de procurar una participaci\u00f3n en las celebraciones lit\u00fargicas, especialmente en los sacramentos de la reconciliaci\u00f3n y el de la Eucarist\u00ed\u00ada. Debe ser la expresi\u00f3n de la conversi\u00f3n personal y comunitaria, y la culminaci\u00f3n de los sacrificios, ofrendas que se han hecho en acci\u00f3n de gracias, o en cualquier tipo de petici\u00f3n, rogativa, que se haya realizado.<\/p>\n<p>Se debe cuidar especialmente la m\u00fasica, lecturas y celebraciones lit\u00fargicas que se celebren en el santuario, al igual que los dem\u00e1s actos de piedad, de forma que ayude a descubrir o potenciar el misterio que el santuario manifiesta.<\/p>\n<p>9.4. El santuario promotor de la piedad popular<br \/>\nLos santuarios y ermitas, son un lugar privilegiado de la piedad popular y de creaci\u00f3n, crecimiento y enriquecimiento de esta religiosidad. Es la manera que tiene el pueblo de Dios especialmente, la gente sencilla, los peque\u00f1os, los pobres del Evangelio, de vivir y expresar su relaci\u00f3n con los misterios de Dios, de Jesucristo, la Madre de Dios o los Santos. Todo ello, tanto si se refiere al \u00e1mbito personal, como en su dimensi\u00f3n comunitaria, eclesial (cfr. CEE, Evangelizaci\u00f3n y renovaci\u00f3n 1987). Por ello se ha de procurar, que estas encarnaciones de los divino o su manifestaci\u00f3n, en las distintas culturas, pueblos o razas, expresen con claridad y sin adherencia, extra\u00f1as a la fe, lo que en ellos se manifiesta, sin por eso perder sus propias peculiaridades y concreciones.<\/p>\n<p>La piedad popular conviene que siempre tenga presente el car\u00e1cter trinitario, cristol\u00f3gico y eclesial de la fe y del culto cristiano (Marialis cultus, 30-37).<\/p>\n<p>Los pastores deben con especial cuidado, discernir los aspectos culturales o propios que puedan ayudar a crear a partir de estas manifestaciones un verdadero \u00abpueblo de Dios\u00bb; a descubrir los elementos v\u00e1lidos, nacidos de la sincera y profundidad de los pueblos, como expresi\u00f3n de su forma de acercamiento a lo divino; a la vez, debe ir puliendo con esmerada delicadeza los elementos incompatibles (no con la propia cultura o religiosidad) con una verdadera religiosidad, es decir, ir suprimiendo poco a poco lo que sea manifestaci\u00f3n de una religiosidad fatalista, exagerada, de vana credulidad, privatizadora o exclusivista.<\/p>\n<p>Hay que hacer un esfuerzo para que las dos formas de expresar la propia religiosidad, la liturgia y la piedad popular, sean complemento para el crecimiento en la fe y la manifestaci\u00f3n de la misma.<\/p>\n<p>Las fiestas religiosas populares contribuyen a definir la identidad humana, religiosa y cristiana de un pueblo, por lo tanto el santuario o la ermita deben ser un punto de referencia para la comuni\u00f3n, la solidaridad y la alegr\u00ed\u00ada de los miembros de la comunidad.<\/p>\n<p>Las fiestas populares, al igual que las del calendario lit\u00fargico, deben ayudar a crear \u00abel recuerdo sagrado\u00bb de la acci\u00f3n de Dios, directamente o por medio de la Virgen o los santos, en la comunidad que lo celebra en el transcurso del a\u00f1o.<\/p>\n<p>Se ha de procurar que las fiestas tengan una eficacia pedag\u00f3gica para acrecentar la fe del pueblo. Las fiestas son el tiempo de liberaci\u00f3n, de encuentro gozoso de las personas y de los pueblos.<\/p>\n<p>T\u00e9ngase cuidado exquisito de los \u00abexvotos\u00bb; est\u00e9n en un lugar digno y visitable; ayuden a que los mismos sean expresi\u00f3n digna de lo que manifiestan, que siempre desde la sencillez muestren el agradecimiento a Dios por la oraci\u00f3n atendida.<\/p>\n<p>9.5. Estructuras pastorales de los santuarios<br \/>\nEn la medida de lo posible todos los Santuarios, ermitas o capillas, teniendo en cuenta sus propias peculiaridades, se han de dotar de los medios organizativos principales, seg\u00fan el rango que tenga y el servicio que presten.<\/p>\n<p>Para ello, seg\u00fan las necesidades, ser\u00ed\u00ada conveniente crear:<\/p>\n<p>Una Comisi\u00f3n Pastoral del santuario, ermita o capilla donde fuera necesario un Patronato (asociaci\u00f3n o fundaci\u00f3n) aprobados por el Ordinario del lugar.<\/p>\n<p>Los sSantuarios que sean parroquia deber\u00e1n asumir esa doble acci\u00f3n pastor la propia de la parroquia y la m\u00e1s espec\u00ed\u00adfica de la de santuario.<\/p>\n<p>Los santuarios que no sean parroquias, habr\u00e1n de trabajar conjuntamente con los responsables de la parroquia y del arciprestazgo en la que est\u00e9n ubicados, teniendo en cuenta sus planes pastorales, sin por ello perder su propia identidad como santuario o ermita.<\/p>\n<p>Locales. Tendr\u00e1 por lo menos un encargado que pueda ense\u00f1ar o tener las llaves para que sea posible visitarlo en los tiempos oportunos.<\/p>\n<p>Diocesanos. Aparte del estatuto de que habla el canon 1232, deber\u00e1 tener alguien, sea en tiempos determinados o en horarios fijados, que atienda a los peregrinos y visitantes. Y todo lo que se especifica en este Directorio, seg\u00fan sus posibilidades, respecto a los nacionales.<\/p>\n<p>Nacionales. Ser\u00e1 la Conferencia Episcopal el que conceda el t\u00ed\u00adtulo de nacional. Para ello tendr\u00e1 en cuenta lo prescrito por los c\u00e1nones anteriormente citados (1230-1234). La atenci\u00f3n pastoral, que se pueda conceder ser\u00e1 lo m\u00e1s importante, tanto en la celebraci\u00f3n de la reconciliaci\u00f3n como en el de la Eucarist\u00ed\u00ada, y al igual dar\u00e1 la posibilidad de poder ejercitarse otras formas de piedad aprobadas. Cuidar\u00e1, con especial esmero, lo ex votos y los motivos de piedad id\u00f3neos que el tiempo ha ido adornando, enriqueciendo el lugar.<\/p>\n<p>No podr\u00e1n faltar por lo tanto en ellos: Un sacerdote que acoja en los tiempos oportunos a los peregrinos. A poder ser tendr\u00e1 un equipo de fieles cristianos (laicos, sacerdotes, religiosos) que colaboren en la cogida y servicio del mismo. Que tenga servicio religioso de los sacramentos de la reconciliaci\u00f3n y de la Eucarist\u00ed\u00ada. Que se tenga un especial cuidado en la catequesis y homil\u00ed\u00ada en el mismo. Tendr\u00e1 una especial preocupaci\u00f3n en la conservaci\u00f3n del Santuario y de su entorno. Tendr\u00e1 un lugar especial para los \u00abex votos\u00bb.<\/p>\n<p>Internacionales. Es competencia de la Santa Sede, el conceder la denominaci\u00f3n de internacional (canon 1231), y por lo tanto la que determinar\u00e1 los servicios m\u00ed\u00adnimos que debe ofrecer para poder ser declarados como tales.<\/p>\n<p>BIBL. &#8211; (Se cita solamente la que se ha tenido en cuenta en la redacci\u00f3n de este documento). CoMISI\u00ed\u201cN EPISCOPAL DE PASTORAL (Departamento de Turismo) La Iglesia y los fines de semana, Valencia, Edicep, 1980. Directori de Turisme i Temps Lliure, Santuaris y Pelegrinatges de la Prov\u00ed\u00adncia Ecclesi\u00e1stica de la Tarraconense. 1997. VICENTE J. SASTRE GARC\u00ed\u008dA, La cultura del ocio, implicaciones sociales y eclesiales del fin de semana, Madrid, UPCM, 1984. Contiene una muy interesante bibliograf\u00ed\u00ada. V\u00e9ase especialmente el cap. 1. pp. 33-59; VICENTE J. SASTRE GARC\u00ed\u008dA, Inter gentes. Religi\u00f3n, Iglesia y Sociedad en los a\u00f1os 2000, Valencia, Edicep, 1997; ANTONIO BENLLOCH POVEDA, Precepto dominical y la nueva cultura del ocio, en \u00abApollinaris\u00bb 22 (1985) 515-531; La nuova legislazione canonice sulla mobilit\u00e1 sociale en AA.W., \u00abMigrazioni e diritto ecclesiale. La pastorale de la mobilit\u00e1 umana del nuovo Codice di diritto canonico\u00bb. Padova, edizione messagero, 1992. pp. 9-22; Capellanes y p\u00e1rrocos, santuarios y parroquia, santuario y di\u00f3cesis (en castellano, franc\u00e9s, ingl\u00e9s, italiano y alem\u00e1n) en \u00abActas del primer Congreso mundial de Pastoral de Santuarios y peregrinaciones\u00bb Roma, 1993.<\/p>\n<p>Salvador Batalla<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: 1. El fen\u00f3meno de la movilidad. &#8211; 2. Presencia evangelizadora de la Iglesia. &#8211; 3. La pastoral de turismo y tiempo libre dentro de la pastoral general: 3.1. La pastoral de peregrinaciones y Santuarios dentro de la pastoral general. 3.2. 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