{"id":16055,"date":"2016-02-05T10:24:30","date_gmt":"2016-02-05T15:24:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/vocacional-pastoral\/"},"modified":"2016-02-05T10:24:30","modified_gmt":"2016-02-05T15:24:30","slug":"vocacional-pastoral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/vocacional-pastoral\/","title":{"rendered":"VOCACIONAL, PASTORAL"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: Punto de partida. -1. Notas teol\u00f3gicas de la vocaci\u00f3n: 1.1. La vocaci\u00f3n en la Biblia. a) En el Antiguo Testamento; b) En el Nuevo Testamento. 1.2. La Vida Consagrada. &#8211; 2. Claves b\u00e1sicas para la pastoral vocacional. Agentes. 2.1. La persona de Cristo, el centro del animador vocacional. 2.2. Lo urgente es la misi\u00f3n de Jes\u00fas. &#8211; 3. Necesidad de mediaciones. 3.1. La Comunidad como mediaci\u00f3n. -4. A tener en cuenta en la pastoral vocacional .Los destinatarios. 4.1. Programar. &#8211; 5. Campo de la pastoral vocacional. &#8211; 6. \u00bfQu\u00e9 actividades vocacionales se deben programar? &#8211; Z Revisar nuestra pastoral vocacional.<\/p>\n<p>Punto de partida de la pastoral vocacional. Luces y sombras en la actualidad y perspectivas que se abren en el futuro<br \/>\nEl punto de partida debe ser la unidad con la pastoral juvenil en cuanto que una verdadera pastoral juvenil debe implicar, partir y culminar en una pastoral vocacional donde se lleve a los j\u00f3venes a discernir el plan de Dios sobre ellos y su puesto en la Iglesia. Tiene tambi\u00e9n la pastoral vocacional unas caracter\u00ed\u00adsticas propias. Estas caracter\u00ed\u00adsticas espec\u00ed\u00adficas son urgentes y claves para la vida de la Iglesia.<\/p>\n<p>Una pastoral juvenil solo tiene sentido si lleva a los hombres y mujeres a vivir la vocaci\u00f3n a la santidad y a ser fieles a la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>Partimos tambi\u00e9n de la pastoral vocacional que debe existir con el convencimiento de que \u00abla raz\u00f3n m\u00e1s alta de la dignidad humana consiste en la vocaci\u00f3n del hombre a la uni\u00f3n con Dios. Desde su nacimiento el hombre es invitado al di\u00e1logo con Dios\u00bb (GS 19; DV 2; AG 24).<\/p>\n<p>Desde la realidad que recoge el documento final del Congreso Europeo sobre las vocaciones sabemos que: \u00abProduce una inmensa pena encontrar j\u00f3venes, incluso inteligentes y dotados, en los que parece haberse extinguido la voluntad de vivir, de creer en algo, de tender hacia objetivos grandes, de esperar en un mundo que puede llegar a ser mejor tambi\u00e9n gracias a su esfuerzo. Los j\u00f3venes que parecen sentirse superfluos en el juego o en el drama de la vida, como dimisionarios en relaci\u00f3n a ella, extraviados a lo largo de senderos truncados y aplanados en niveles m\u00ed\u00adnimos de la tensi\u00f3n vital. Sin vocaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n sin futuro que, todo lo m\u00e1s ser\u00e1 una fotocopia del presente\u00bb.<\/p>\n<p>En las Proposiciones de las Nuevas Vocaciones para la Nueva Europa se hace una descripci\u00f3n muy precisa de los j\u00f3venes europeos que viven \u00abuna cultura pluralista y compleja que tiende a producir j\u00f3venes con una identidad imperfecta y fr\u00e1gil con la consiguiente indecisi\u00f3n cr\u00f3nica frente a la opci\u00f3n vocacional. Muchos j\u00f3venes ni siquiera conocen la \u00abgram\u00e1tica elemental\u00bb de la existencia, son n\u00f3madas: circulan sin pararse a nivel geogr\u00e1fico, afectivo, cultural, religioso; \u00abvan tanteando\u00bb. En medio de la gran cantidad de informaci\u00f3n, pero falta de formaci\u00f3n, aparecen distra\u00ed\u00addos, con pocas referencias y pocos modelos. Por eso tienen miedo de su porvenir, experimentan desasosiegos ante compromisos definitivos y se preguntan acerca de su existencia. Si por una parte buscan, a toda costa autonom\u00ed\u00ada e independencia, por otra, como refugio, tienden a ser dependientes del ambiente socio-cultural y a conseguir la gratificaci\u00f3n inmediata de los sentidos; de aquello que \u00abme va\u00bb, de lo que \u00abme hace sentirme bien\u00bb en un mundo afectivo hecho a medida\u00bb.<\/p>\n<p>Sabiendo que debemos partir desde los j\u00f3venes para proponerles la llamada al seguimiento de Cristo, tenemos que vivir esta pastoral vocacional con gran esperanza. Los an\u00e1lisis m\u00e1s recientes presentan a los j\u00f3venes con luces y sombras: \u00abcomo desorientados, pero no desesperados; impregnados de relativismo \u00e9tico, pero tambi\u00e9n deseosos de vivir una \u00abvida nueva\u00bb; conscientes de su necesidad de salvaci\u00f3n, aunque sin saber donde buscarla\u00bb.<\/p>\n<p>Ante la crisis de las vocaciones sacerdotales, religiosas y a la vida laical comprometida en la militancia cristiana y en la vida matrimonial: \u00abla primera respuesta que la Iglesia da consiste en un acto de confianza total en el Esp\u00ed\u00adritu Santo. Estamos profundamente convencidos de que esta entrega confiada no ser\u00e1 defraudada si, por nuestra parte, nos mantenemos fieles a la gracia recibida\u00bb.<\/p>\n<p>Juan Pablo II, en la introducci\u00f3n a la Vita Consecrata, sigue alentando la esperanza en la pastoral vocacional que a pesar de las dificultades est\u00e1 llamada a dar fruto abundante: \u00abA lo largo de los siglos nunca han faltado hombres y mujeres que, d\u00f3ciles a la llamada del Padre y a la vocaci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo, han elegido este camino de especial seguimiento de Cristo, para dedicarse a El con coraz\u00f3n \u00abindiviso\u00bb (cf. 1 Co 7, 34). Tambi\u00e9n ellos como los Ap\u00f3stoles, han dejado todo para estar con El y ponerse como El, al servicio de Dios y de los hermanos. De este modo han contribuido a manifestar el misterio y la misi\u00f3n de la Iglesia con los m\u00faltiples carismas de vida espiritual y apost\u00f3lica que le distribu\u00ed\u00ada el Esp\u00ed\u00adritu Santo, y por ello han cooperado a renovar la sociedad\u00bb.<\/p>\n<p>Aunque vemos las dificultades en la pastoral vocacional, estamos con Manaranche que \u00abno se sale de una crisis denunci\u00e1ndola sino edificando sobre algo firme aunque sea a contracorriente. Se responde al malestar con hechos, unos hechos cargados de futuro\u00bb.<\/p>\n<p>1. Notas teol\u00f3gicas de la vocaci\u00f3n<br \/>\nPartimos de que toda vocaci\u00f3n se encuentra radicalmente enraizada en la primera llamada de Dios al hombre, en este di\u00e1logo que aparece en el G\u00e9nesis (1,26). Para el cristiano la llamada, su vocaci\u00f3n, arranca del bautismo (PC 5).<\/p>\n<p>1.1. La vocaci\u00f3n en la biblia<br \/>\na) En el Antiguo Testamento.<\/p>\n<p>Se puede definir la vocaci\u00f3n como una llamada donde la iniciativa parte totalmente de Dios y a la que el hombre debe responder.<\/p>\n<p>Esta vocaci\u00f3n como llamada de Dios est\u00e1 expresada en su Palabra a trav\u00e9s de la creaci\u00f3n, como Palabra que estimula, que invita indicando un camino a seguir: como palabra dirigida a un t\u00fa.<\/p>\n<p>Todos los relatos vocacionales del Antiguo Testamento siguen pr\u00e1cticamente los mismos pasos que se podr\u00ed\u00adan sintetizar en estas claves:<\/p>\n<p>* Se introduce situando lo que condiciona la llamada.<\/p>\n<p>* Sigue una manifestaci\u00f3n de Dios que llama al hombre. Es Dios el que toma la iniciativa de salir al encuentro.<\/p>\n<p>* Le encarga una misi\u00f3n. Dios siempre llama a un fin.<\/p>\n<p>* Aparece un signo que confirma la elecci\u00f3n y como el Se\u00f1or capacita para la tarea que invita a realizar.<\/p>\n<p>* Al final una conclusi\u00f3n encierra el relato como unidad literaria.<\/p>\n<p>Siguiendo los personajes del Antiguo Testamento veamos como se realiza esto que hemos afirmado: Abraham, Gn 12-25. Mois\u00e9s, Ex 2,23-4,18; 6,2-12; 7,1-8. Josu\u00e9, Jos 1,1-18. Gede\u00f3n, Jue 6,11-24. El\u00ed\u00adas, 1 Re 17,1-19,18; 21; 2 Re 1,1-2, 18. Isa\u00ed\u00adas, Is 6. Jerem\u00ed\u00adas, Jer 1. Tambi\u00e9n Yahv\u00e9 llama a su pueblo (Dt 7,6) a los reyes; Sa\u00fal (1 Sam 10,1) o a David (1Sam 16, 3).<\/p>\n<p>b) En el Nuevo Testamento.<\/p>\n<p>En Cristo la llamada es a vivir en el amor de Dios, como recuerda Pablo a los Efesios; \u00abOs exhorto a caminar como corresponde a la vocaci\u00f3n a que hab\u00e9is sido llamados\u00bb (Ef 4,1).<\/p>\n<p>La vocaci\u00f3n fundamental es ser llamados a vivir en Cristo (Ef 4, 17-24).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de esta vocaci\u00f3n \u00aba todos\u00bb a ser y vivir en Cristo existen otras llamadas, como por ejemplo la elecci\u00f3n de los doce (Mt 10,2), que tambi\u00e9n tienen su propio esquema:<\/p>\n<p>* Parte de la situaci\u00f3n que ambienta el relato.<\/p>\n<p>* Jes\u00fas es el que llama, toma la iniciativa.<\/p>\n<p>* Respuesta de los llamados.<\/p>\n<p>* El seguimiento implica vivir con Cristo, a su estilo y participando de su entrega.<\/p>\n<p>En los evangelios encontramos otras llamadas como la del \u00abjoven rico\u00bb (Mc 10,17-22); otros se ofrecen a Jes\u00fas (Mt 8, 18-22). En Mar\u00ed\u00ada se descubre una vocaci\u00f3n singular (Lc 1, 26-38) que sigue el es-quema de los relatos vocacionales del Antiguo Testamento. Tambi\u00e9n se descubre en S. Pablo una vocaci\u00f3n especial (Act 9, 1-30).<\/p>\n<p>1.2. La Vida Consagrada<br \/>\nLa llamada implica toda la vida. Es un ideal por el cual vivir y \u00abdar la vida\u00bb. Es una realidad de fe y que es desde esta vida teologal, de fe, esperanza y caridad, donde se deben vivir los medios fundamentales para descubrirla, madurarla y realizarla.<\/p>\n<p>Todo cristiano desde y por el Bautismo est\u00e1 llamado a seguir al Se\u00f1or, cuando nos dice: \u00abven y s\u00ed\u00adgueme\u00bb (Mc 2, 14) y a vivir y ser en Cristo (Ef 5, 1).<\/p>\n<p>Este seguimiento de Cristo se denomina vida consagrada, tambi\u00e9n se puede llamar de especial consagraci\u00f3n. Este estado de vida lo conforman varios elementos:<\/p>\n<p>* Experiencia viva del Se\u00f1or. El seguimiento implica experiencia de conocer a Cristo.<\/p>\n<p>* Un estilo de vida seg\u00fan las primitivas comunidades cristianas.<\/p>\n<p>* Misi\u00f3n o tarea a realizar. Llama para enviar.<\/p>\n<p>* Lo espec\u00ed\u00adfico ser\u00ed\u00ada el radicalismo evang\u00e9lico, vivir los consejos evang\u00e9licos de Cristo y ser testigos de eternidad.<\/p>\n<p>La llamada a la vida consagrada, a la vocaci\u00f3n religiosa no pertenece a \u00abla estructura jer\u00e1rquica de la Iglesia\u00bb (LG 44) pero s\u00ed\u00ad a la dimensi\u00f3n prof\u00e9tica y carism\u00e1tica. Cuando visit\u00f3 el Papa Juan Pablo II Santiago de Compostela, en el Monte del Gozo, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud en 1989 se\u00f1al\u00f3 las diversas caracter\u00ed\u00adsticas necesarias en toda vocaci\u00f3n. Al tratar el tema de Jes\u00fas como \u00abCamino\u00bb (Jn 14, 16), expres\u00f3 que la vocaci\u00f3n implica un profundo esp\u00ed\u00adritu de conversi\u00f3n, como actitud constante del creyente y tambi\u00e9n algo que el caminar hace relaci\u00f3n a Dios; El es el que nos busca, nos sale al encuentro y \u00e9ste se realiza en Dios con Cristo.<\/p>\n<p>2. Claves b\u00e1sicas para la pastoral vocacional. Agentes<br \/>\n2.1. La persona de Cristo, el centro del animador vocacional<br \/>\na) El agente de la pastoral vocacional tiene que tener muy claro lo que dijo Juan Pablo II en su primera visita a Espa\u00f1a en Valencia dirigi\u00e9ndose a los seminaristas en 1982: \u00abser llamado significa ser amado\u00bb.<\/p>\n<p>b) Jes\u00fas tiene una conciencia muy clara de ser el enviado del Padre. Desde este mandato, a su vez Jes\u00fas env\u00ed\u00ada a sus disc\u00ed\u00adpulos y en este env\u00ed\u00ado debe fundamentarse la pastoral vocacional.<\/p>\n<p>Normativas en la actuaci\u00f3n de Jes\u00fas. Jes\u00fas quiere unos agentes de pastoral vocacional que se identifiquen con su vida. Una vida que:<\/p>\n<p>o No se instala, sale al encuentro.<\/p>\n<p>o Ante la acogida adversa de su pueblo, no se hunde (Lc 4, 16-30) anuncia la Buena Noticia a los pobres.<\/p>\n<p>o Se compadece de,la gente que vive como ovejas sin pastor (Mt 9, 36).<\/p>\n<p>o Invita al pueblo a orar ante Dios para que env\u00ed\u00ade operarios a su mies (Mt 9, 38).<\/p>\n<p>o Se retira a solas a orar (Lc 5, 16) antes de llamar a los doce.<\/p>\n<p>o Env\u00ed\u00ada a ser testigos suyos (Mc 3,13-14; Mt 28, 19).<\/p>\n<p>2.2. Lo urgente es la misi\u00f3n de Jes\u00fas<br \/>\nLa pastoral vocacional, los trabajos de los delegados no tienen como meta la supervivencia de las instituciones. La clave es la continuidad la obra de Jes\u00fas. Lo urgente es el Reino de Dios, que debe hacer presente el agente de pastoral vocacional.<\/p>\n<p>Sin vocaciones peligra la misi\u00f3n de Cristo. Es el amor de Cristo el que nos debe urgir para buscar hombres y mujeres que anuncien la Buena Nueva de Jes\u00fas<br \/>\n3. Necesidad de mediaciones<br \/>\nLa vocaci\u00f3n es una llamada a la misi\u00f3n de Jes\u00fas de sembrar nuestra tierra del gozo del Evangelio.<\/p>\n<p>Para llegar a la llamada existen muchas llamadas intermedias, que los delegados de pastoral juvenil y vocacional deben fomentar como altavoces de Dios que son lugares de captar y entender a los hombres. Estos lugares que debe el agente cuidar son:<\/p>\n<p>* La Naturaleza con su llamada a vivir en armon\u00ed\u00ada, en belleza, en su grandiosidad, en su misterio.<\/p>\n<p>* El pr\u00f3jimo con su presencia, su testimonio y sus anhelos y necesidades.<\/p>\n<p>* La intimidad personal, que es una llamada a la riqueza interior, sus intenciones y deseos.<\/p>\n<p>* Todos los acontecimientos que son una llamada del Se\u00f1or que hablan en la vida, que va haciendo historia personal y comunitaria.<\/p>\n<p>Es misi\u00f3n del agente animador de pastoral vocacional que se escuche a trav\u00e9s de estas mediaciones que Dios sigue hablando \u00aba gritos\u00bb a los hombres y mujeres de nuestro tiempo.<\/p>\n<p>3.1. La Comunidad como Mediaci\u00f3n<br \/>\nLa vocaci\u00f3n se fragua y se consolida en la comunidad. Es en el seno de la comunidad donde Dios llama. La pastoral vocacional no puede olvidar estas mediaciones comunitarias, ni las comunidades dejar la responsabilidad de ser terreno abonado donde surjan vocaciones de seguimiento radical de Cristo.<\/p>\n<p>Tanto Pablo como Bernab\u00e9 son enviados cuando las comunidades est\u00e1n reunidas en oraci\u00f3n y ayuno (Act 13,1-4).<\/p>\n<p>3.2. La relaci\u00f3n personal, clave de mediaci\u00f3n<br \/>\nLa relaci\u00f3n personal, el acompa\u00f1amiento de los procesos en la madurez cristiana es fundamental para alentar las vocaciones.<\/p>\n<p>La realidad indica que no surgen vocaciones si falta esta relaci\u00f3n personal, de acompa\u00f1ar los procesos en la madurez cristiana de los j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Es clave que acompa\u00f1e a los j\u00f3venes alguien que interroga con su vida, que alienta, que invita m\u00e1s con su vida de entrega que con sus palabras.<\/p>\n<p>Es clave en el Evangelio que Jes\u00fas acompa\u00f1e e invite (Jn 1, 29-51; Lc 24, 13-35).<\/p>\n<p>Esta es la recomendaci\u00f3n que hacen muchos grupos de j\u00f3venes a los animadores vocacionales, el que les ayuden y los acompa\u00f1en en el camino del discernimiento vocacional.<\/p>\n<p>Este testimonio de acompa\u00f1ar, alentar, no puede ser sustituido por ninguna t\u00e9cnica, sin acompa\u00f1antes, la pastoral vocacional no dar\u00e1 frutos de abundancia.<\/p>\n<p>4. A tener en cuenta en la pastoral vocacional. Los destinatarios<br \/>\nLa Iglesia como una hermosa orquesta arm\u00f3nica.<\/p>\n<p>Tenemos que tener en cuenta la armon\u00ed\u00ada que est\u00e1 llamada a vivir la Iglesia en sus distintos carismas y vocaciones, siendo todos necesarios para presentar el rostro siempre hermoso de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>\u00abMultiforme es la Iglesia en sus ministerios y carismas que el Esp\u00ed\u00adritu distribuye en ella. Me gusta imaginarme la Iglesia como una gran orquesta, y yo uno de los instrumentos. Me llena de gozo cuando se unen nuevos instrumentos, afinados, atentos a la partitura, m\u00e1s atentos a\u00fan al conjunto y al director de orquesta. Me agradan los solos, pero mucho m\u00e1s las maravillas de la armon\u00ed\u00ada que forman todos los instrumentos, cada uno con sus caracter\u00ed\u00adsticas propias. Me duele que haya grupos de instrumentos que pretendan dar por separado su concierto. Hay instrumentos desafinados, no me extra\u00f1a: s\u00f3lo se requiere ponerlos a tono\u00bb.<\/p>\n<p>Existe el peligro de dos extremos: el resaltar tanto las diferencias vocacionales como el igualarlas todas. La armon\u00ed\u00ada se realiza desde la clave de que son distintas las llamadas, las vocaciones. Hay que tener en cuenta en los destinatarios de esta pastoral vocacional que: \u00abtoda vocaci\u00f3n reclama al mismo tiempo una respuesta a la gracia de Dios, que se transforma en inserci\u00f3n y servicio dentro de la comunidad eclesial (Col 3,13-14; 1Cor 12,4-13). En esta comuni\u00f3n de Iglesia aparece mejor la peculiaridad de cada vocaci\u00f3n seg\u00fan carismas concretos, ministerios espec\u00ed\u00adficos, estados de vida, etc.\u00bb.<\/p>\n<p>Es verdad que toda pastoral debe ser vocacional. La pastoral vocacional no es el final del proceso, ni se tiene una buena pastoral vocacional porque se a\u00f1ada a la catequesis una catequesis vocacional. Es fundamental el convencimiento de que sin la clave vocacional la pastoral no alcanza su fin, pues: \u00abtoda la Iglesia queda constituida en estado de vocaci\u00f3n y misi\u00f3n, y por tanto, todo miembro de la Iglesia, cada uno por su parte, est\u00e1 constituido en estado de vocaci\u00f3n y misi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>4.1. Programar<br \/>\nLas vocaciones llegan cuando se cultiva la vida interior en los j\u00f3venes. La vocaci\u00f3n no llega espont\u00e1neamente, se requiere cuidar el camino, el proceso de los j\u00f3venes en su vida cristiana. Siendo verdad lo imprevisible de la gracia de Dios, es necesario planificar las mediaciones y las actividades de la pastoral vocacional.<\/p>\n<p>a) \u00bfHacia donde caminar?<br \/>\nNo quedarse solamente en los n\u00fameros; las vocaciones no se miden solamente por la cantidad, pero s\u00ed\u00ad es necesario al caminar el ir sembrando para que se haga realidad el que los j\u00f3venes experimenten la llamada del Se\u00f1or. Como dice San Vicente de Paul \u00abDios nos llama a sembrar, no ha recoger\u00bb.<\/p>\n<p>Se deber\u00ed\u00ada tratar de ir creando un clima donde se escuche la Palabra de Dios, y fomentar una actitud de disponibilidad para preparar el terreno donde, tarde o temprano, se manifiesten los frutos. Sin embargo no debemos ser esclavos de los n\u00fameros, sino que nosotros debemos de ir creando una civilizaci\u00f3n nueva donde la gente se sensibilice con la vacaci\u00f3n.<\/p>\n<p>b) \u00bfQu\u00e9 tenemos que cuidar en la Pastoral Vocacional?<br \/>\nEs importante que los animadores y delegados, es decir los agentes se sientan cuidados, ayudados, potenciados en tan delicada y hermosa misi\u00f3n. Aunque es verdad que los responsables de las vocaciones somos todos, sin embargo, no todos pueden ni deben ser delegados o animadores vocacionales.<\/p>\n<p>Estos animadores deben ser acogidos, enviados y valorados por la comunidad.<\/p>\n<p>Ser\u00ed\u00ada deseable que las di\u00f3cesis e instituciones religiosas dedicasen al campo de la pastoral vocacional gente preparada, con cualidades y ganas de trabajar en \u00e9l.<\/p>\n<p>Los animadores o delegados formar\u00e1n equipos que cuenten siempre con la ayuda de seminaristas, novicios\/as para tan clave trabajo pastoral; as\u00ed\u00ad mismo es importante la colaboraci\u00f3n, en estos equipos, de padres de familia y laicos que valoren la vocaci\u00f3n como una llamada a vivir en radicalidad el seguimiento de Cristo.<\/p>\n<p>5. Campo de la pastoral vocacional<br \/>\nDesde la pr\u00e1ctica distinguimos distintas parcelas en el campo de la pastoral vocacional encaminadas a la santidad como llamada universal (LG 39). Todos en la Iglesia vivimos en estado de vocaci\u00f3n o misi\u00f3n, por tanto, somos campo de una pastoral vocacional que debe proporcionarnos los medios y situaciones adecuados para sentir la llamada de Dios.<\/p>\n<p>Dentro del campo de la pastoral una parcela destacable es la realidad vital de los j\u00f3venes, a los que es necesario acompa\u00f1ar en el descubrimiento del valor y sentido de sus vidas. Desde la pobreza de la situaci\u00f3n de muchos j\u00f3venes la pastoral debe ofertarles la Buena Noticia que d\u00e9 sentido pleno a sus vidas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, la pastoral vocacional tiene que tener en cuenta lo que es com\u00fan a todas la vocaciones en sus llamadas y respuestas; pero, hay llamadas distintas que exigen tambi\u00e9n responder de un modo espec\u00ed\u00adfico para realizar una misi\u00f3n propia. La pastoral vocacional debe ayudar a la escucha de la llamada particular bien como laico, religioso o sacerdote, y es a esto a lo que debe dedicar su esfuerzo y su tiempo.<\/p>\n<p>a) Ir al encuentro de los j\u00f3venes all\u00ed\u00ad donde est\u00e1n<br \/>\nJes\u00fas sale al encuentro de los hombres y mujeres, y se compadece de ellos cuando ve que muchos viven como ovejas sin pastor.<\/p>\n<p>Juan Pablo II insiste en que debemos vivir buscando el encuentro con los j\u00f3venes: \u00abBajad hasta nuestros j\u00f3venes. Id personalmente a su encuentro y llamadlos\u00bb.<\/p>\n<p>Se impone pues una pastoral vocacional que no tenga miedo a proponer a los j\u00f3venes el seguimiento de Cristo con toda su fuerza y radicalidad.<\/p>\n<p>Para ir a ese encuentro tenemos que tener en cuenta los diversos \u00e1mbitos en los cuales se mueven, como son: la familia, la parroquia, los centros juveniles, colegios y movimientos, etc.<\/p>\n<p>b) La familia<br \/>\nAunque se piense que muchas familias est\u00e1n alejadas de la pr\u00e1ctica cristiana, es muy importante que los padres, a trav\u00e9s de una sensibilizaci\u00f3n, descubran el valor que posee toda vocaci\u00f3n. Sabemos bien que la familia es el primer seminario, el primer noviciado; as\u00ed\u00ad pues, es necesario fomentar en ellas un esp\u00ed\u00adritu de oraci\u00f3n y una actitud de disponibilidad, si el Se\u00f1or llama a uno de sus miembros al seguimiento de Cristo.<\/p>\n<p>c) La parroquia<br \/>\nLa parroquia debe ser el \u00e1mbito donde florezca la vocaci\u00f3n de muchos hombres y mujeres, que en medio de una comunidad de fe viva, esperanza y caridad, experimenten la apertura de la llamada del Se\u00f1or a seguirle con todas las consecuencias.<\/p>\n<p>Es importante que se valore y se viva una catequesis desde peque\u00f1o, bien cuidada, donde sea posible que Cristo siga invitando a \u00abdar la vida\u00bb al servicio del Evangelio.<\/p>\n<p>Al ser la parroquia el lugar donde se vive y se celebra la fe, como marco ordinario, como comunidad de comunidades, se convierte en el lugar m\u00e1s privilegiado desde donde acompa\u00f1ar a muchos j\u00f3venes que se plantean seriamente el camino del seguimiento de Cristo bien como sacerdote, religioso\/a, desde la militancia cristiana o la vida matrimonial.<\/p>\n<p>Si en la parroquia el p\u00e1rroco, los sacerdotes y religiosos\/as, los laicos que trabajan en ella, valoran y aprecian las vocaciones, \u00e9stas ir\u00e1n surgiendo, y se convertir\u00e1 en el \u00e1mbito donde muchos j\u00f3venes descubran el sentido de sus vidas, para ofrecerlas al servicio total del Reino.<\/p>\n<p>d) Los colegios de religiosos<br \/>\nSon el lugar donde los j\u00f3venes pasan la mayor\u00ed\u00ada del tiempo y sobre todo prestando gran importancia a las actividades pastorales despu\u00e9s de las clases. Es clave que la pastoral juvenil y vocacional vayan unidas para que el colegio se conviertan en un lugar donde se hagan opciones para toda la vida.<\/p>\n<p>Las congregaciones religiosas, las di\u00f3cesis deber\u00ed\u00adan dedicar personas, tiempo y todo lo que sea necesario para entrar en contacto con los j\u00f3venes en el colegio y ofertarles, desde un proceso serio de vida cristiana, la vocaci\u00f3n como una llamada que llena plenamente sus anhelos m\u00e1s profundos.<\/p>\n<p>e) Centros juveniles y escuelas de tiempo libre de car\u00e1cter diocesano<br \/>\nLos centros juveniles y escuelas de tiempo libre, son \u00e1mbitos donde se puede hacer una oferta, con orientaciones en clave vocacional.<\/p>\n<p>All\u00ed\u00ad donde los j\u00f3venes buscan y se encuentran se les puede ayudar y orientar para que abran su mirada a horizontes llenos de una vida a tope.<\/p>\n<p>Estos centros juveniles y escuelas de tiempo libre de car\u00e1cter diocesano son un lugar privilegiado de evangelizaci\u00f3n y desde ah\u00ed\u00ad ofertar a los j\u00f3venes una manera nueva de vivir como seguimiento radical a Cristo y a los hermanos.<\/p>\n<p>f) Los movimientos<br \/>\nLos movimientos que brotan en la Iglesia son tambi\u00e9n un lugar privilegiado donde ofertar la vocaci\u00f3n. Estos movimientos son importantes en la vida eclesial, siempre que sean universales y se abran con una actitud de humildad y reconocimiento de la riqueza de carismas que existen en la Iglesia.<\/p>\n<p>Son muchas las congregaciones religiosas que actualmente est\u00e1n iniciando movimientos desde donde potenciar la pastoral vocacional.<\/p>\n<p>Los movimientos deben ser muy eclesiales y abiertos. El Se\u00f1or bendice abundantemente con vocaciones cuando se trabaja siempre con una actitud de apertura y de entrega desinteresada.<\/p>\n<p>6. \u00bfQu\u00e9 actividades vocacionales se deben programar?<br \/>\nSe tienen que poner en pr\u00e1ctica diversos tipos de acciones, pero siempre seg\u00fan un contexto y planificadas desde una pastoral de conjunto; es decir, la pastoral vocacional debe vivir unida a la pastoral juvenil, y todo lo que en ella se oferte debe ayudar a crecer y madurar en el seguimiento de Cristo, para \u00abtener sus mismos sentimientos\u00bb (Flp 2,5).<\/p>\n<p>Las actividades de la pastoral vocacional deben de resumirse en: la escucha de la Palabra de Dios y el silencio meditativo.<\/p>\n<p>Se podr\u00ed\u00adan sintetizar as\u00ed\u00ad:<\/p>\n<p>a. Escuchar. Se deben de organizar actividades donde se escuche la Palabra de Dios como: ejercicios espirituales, retiros, grupos de oraci\u00f3n; donde la Palabra tenga la prioridad.<\/p>\n<p>b. Silencio: Sin silencio es imposible escuchar al Se\u00f1or. El silencio es el lenguaje de la experiencia de Dios. Sin silencio no hay posibilidad de experimentar la llamada a seguir a Cristo.<\/p>\n<p>c. Oraci\u00f3n: Necesitamos un \u00abejercito\u00bb de contemplativos. La pastoral vocacional debe hacer una opci\u00f3n clara por lo contemplativo, para fijar los ojos en el Se\u00f1or que todo \u00abvestido lo dej\u00f3 de hermosura\u00bb (S. Juan de la Cruz).<\/p>\n<p>d. Gratuidad: Ir despertando en el coraz\u00f3n que el Se\u00f1or nos llama y nos ama gratuitamente, que no pasa nunca factura, y que nosotros le debemos amar desde esa misma gratuidad, que nos lleva a servirle en todos los hombres, especialmente en los m\u00e1s pobres.<\/p>\n<p>e. Celebraci\u00f3n y Fiesta: La pastoral vocacional debe potenciar encuentros de celebraci\u00f3n y de fiesta, donde poder experimentar el \u00abAmor del Se\u00f1or\u00bb. El seguimiento de Cristo exige celebrar y vivir en la fiesta de quien ha encontrado a Jes\u00fas como \u00abCamino, Verdad y Vida\u00bb.<\/p>\n<p>f. Servicio y Compromiso: Es necesario que en la pastoral se abran campos donde fomentar las vocaciones de servicio y compromiso; como dec\u00ed\u00ada el Abbe Pierre: \u00abcuando llamo a Dios Padre, \u00e9l siempre me responde \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n tus hermanos?<br \/>\nUna seria pastoral vocacional, deber\u00ed\u00ada de ir transmitiendo el deseo concreto de servir y comprometerse en el servicio a los pobres.<\/p>\n<p>g. Vida comunitaria: Se debe hacer experiencia de la vida comunitaria en la Pastoral vocacional. El seguimiento de Cristo exige vivir en una vida nueva, donde se forme una comunidad que anhela vivir la vida trinitaria y el esp\u00ed\u00adritu de las Bienaventuranzas.<\/p>\n<p>En la di\u00f3cesis de Valladolid, el equipo diocesano de pastoral vocacional est\u00e1 haciendo una experiencia llamada \u00abAbba\u00bb. Esta experiencia sabemos que existen en otras di\u00f3cesis, por ejemplo El Cardenal Martini la ha ofrecido a los j\u00f3venes en su di\u00f3cesis de Mil\u00e1n. Consiste en programar durante un curso ofreciendo a chicos y chicas un camino de discernimiento vocacional. Va dirigido a aquellos j\u00f3venes que tienen alguna inquietud vocacional. La experiencia ha sido rica por la respuesta y porque es una manera programada de acompa\u00f1ar a los j\u00f3venes que se plantean el seguimiento de Cristo. Es muy importante que el equipo que aliente esta experiencia sea plural y unido.<\/p>\n<p>Estas actividades no se presentar\u00e1n como fragmentadas o puntuales sino que deben formar un todo, algo programado y dentro de un proceso que forme a los j\u00f3venes y les ofrezca el seguimiento de Jes\u00fas de Nazaret.<\/p>\n<p>La pastoral vocacional debe promover una espiritualidad evang\u00e9lica que de unidad a todo lo que se hace en servicio a la Iglesia.<\/p>\n<p>Dicha espiritualidad debe llevarnos a vivir constantemente en una actitud de disponibilidad, como vivi\u00f3 Jes\u00fas en comuni\u00f3n con el Padre; imitar la incondicional y humilde respuesta de Mar\u00ed\u00ada, modelo de toda vocaci\u00f3n, y hacer de la vida un servicio.<\/p>\n<p>7. Revisar nuestra pastoral vocacional<br \/>\nAl programar debemos adem\u00e1s de revisar y evaluar; no quedarnos solo en una mera revisi\u00f3n de actividades, sino tambi\u00e9n fijarnos en aquellos objetivos que vamos creando.<\/p>\n<p>Siempre preguntamos \u00bfhasta qu\u00e9 punto estamos entregando la vida para que la pastoral vocacional d\u00e9 fruto?<br \/>\nDesde una actitud humilde, que nos lleve a pedir al due\u00f1o de la mies que env\u00ed\u00ade operarios a su mies, debemos siempre sembrar todo lo que podamos, con el convencimiento de que es el Se\u00f1or quien dar\u00e1 el incremento necesario. De nosotros depende pues creer que una verdadera pastoral vocacional lleva a los j\u00f3venes a plantearse seriamente la llamada universal a la santidad y que esta llamada se viva desde la fidelidad a la vocaci\u00f3n que el Se\u00f1or nos ha regalado.<\/p>\n<p>Sin una exigencia seria del Evangelio de verdadera vida comprometida no se puede llevar a los j\u00f3venes a un planteamiento vocacional. Una pastoral de \u00abentretenimiento\u00bb no es una pastoral vocacional porque no lleva al encuentro personal con Cristo.<\/p>\n<p>BIBL. &#8211; La vocaci\u00f3n en la Biblia: AUNEAU, J., El sacerdocio en la Biblia, Verbo Divino, Estella 1990, 696 p\u00e1gs.; BEAUCHAMP, E., Los profetas de Israel, Verbo Divino, Estella 1988, 243 p\u00e1gs.; GOURGUES, M., Misi\u00f3n y comunidad, Verbo Divino, Estella 1990, 551 p\u00e1gs.; ID., El Evangelio a los paganos, Verbo Divino, Estella 1990, 642 p\u00e1gs.; MARTINI, C.M., &#8211; VAN-HOYE, A., La llamada en la Biblia, Atenas, Madrid 1983, 237 p\u00e1gs;. MONLOUBOU, L., Los profetas del Antiguo Testamento, Verbo Divino, Estella 1990, 355 p\u00e1gs.; POUSSEUR, R., &#8211; TEISSIER, J., Dios, compa\u00f1ero de camino, Verbo Divino, Estella 1989, 356 p\u00e1gs.; SENIOR, D., &#8211; STUHLMUELLER, Biblia y misi\u00f3n, Verbo Divino, Estella 1985, 480 p\u00e1gs. Visi\u00f3n global de la vocaci\u00f3n: AA.W., Vocaci\u00f3n com\u00fan y vocaciones espec\u00ed\u00adficas. Aspectos b\u00ed\u00adblicos, teol\u00f3gicos y psicopedag\u00f3gicos, Atenas, 3 vols., Madrid 1984, 261, 271 y 160 p\u00e1gs.; APARICIO, A. &#8211; CANALS, J., Voz \u00abVocaci\u00f3n\u00bb en Diccionario Teol\u00f3gico de la vida consagrada, Publicaciones Claretianas, Madrid 1989, 1824-1887; GRo-ESCHEL, B. J., Crecimiento espiritual y madurez psicol\u00f3gica, Atenas, Madrid 1987, 270 p\u00e1gs.<\/p>\n<p>Francisco Cerro Chaves<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: Punto de partida. -1. Notas teol\u00f3gicas de la vocaci\u00f3n: 1.1. La vocaci\u00f3n en la Biblia. a) En el Antiguo Testamento; b) En el Nuevo Testamento. 1.2. La Vida Consagrada. &#8211; 2. Claves b\u00e1sicas para la pastoral vocacional. Agentes. 2.1. La persona de Cristo, el centro del animador vocacional. 2.2. 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