{"id":16080,"date":"2016-02-05T10:25:18","date_gmt":"2016-02-05T15:25:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/alejandria-escuela-de\/"},"modified":"2016-02-05T10:25:18","modified_gmt":"2016-02-05T15:25:18","slug":"alejandria-escuela-de","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/alejandria-escuela-de\/","title":{"rendered":"ALEJANDRIA, ESCUELA DE"},"content":{"rendered":"<p>El centro m\u00e1s antiguo de teolog\u00ed\u00ada en la historia del cristianismo. Proyectado con un deseo de presentar la fe de manera sistem\u00e1tica y global y de, a la vez, responder a los argumentos de sus coet\u00e1neos cultos, la escuela se caracteriz\u00f3 por un inter\u00e9s considerable en la investigaci\u00f3n y formulaci\u00f3n metaf\u00ed\u00adsica de la fe, una fuerte impregnaci\u00f3n de la filosof\u00ed\u00ada de Plat\u00f3n y la adopci\u00f3n del m\u00e9todo aleg\u00f3rico de interpretaci\u00f3n de las Escrituras. Este \u00faltimo, que hab\u00ed\u00ada nacido de mano de los fil\u00f3sofos griegos que deseaban dar explicaci\u00f3n de los mitos y que, posteriormente, hab\u00ed\u00ada sido aplicado por el jud\u00ed\u00ado Fil\u00f3n, arrancaba de un deseo comprensible de evitar los obst\u00e1culos que se pudieran hallar en la aceptaci\u00f3n de la fe cristiana procedentes de algunos relatos del Antiguo Testamento. Con todo, hoy por hoy, resulta m\u00e1s que discutible la utilizaci\u00f3n de esta forma de acercamiento a la Biblia. Entre los miembros de la escuela estuvieron Ammonio, Atanasio, Cirilo, Clemente, Dionisio, Or\u00ed\u00adgenes, Panteno, Pierio y Pedro. Ver Ammonio; Atanasio; Cirilo; Clemente; Dionisio; Or\u00ed\u00adgenes; Panteno; Pierio y Pedro de Alejandr\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>VIDAL MANZANARES, C\u00e9sar, Diccionario de Patr\u00ed\u00adstica, Verbo Divino, Madrid, 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Patr\u00edstica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Es probable que el cristianismo llegase a Alejandr\u00eda en los tiempos apost\u00f3licos, aunque no pueda verificarse la tradici\u00f3n que dice que el primero en introducirlo fue Juan Marcos. Las indicaciones son que el cristianismo ya estaba bien establecido en la regi\u00f3n central de Egipto cerca del a\u00f1o 150 d.C. (H.I. Bell, <em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">HTR<\/a><\/em> xxxvii, p. 204) y que su puerto de entrada y apoyo estaba en Alejandr\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Clemente de Alejandr\u00eda lleg\u00f3 a ser director de la Escuela Catequista cerca del a\u00f1o 190. Habiendo sido un fil\u00f3sofo por toda su vida, Clemente vio la filosof\u00eda griega como una preparaci\u00f3n para Cristo, y aun como un testigo de la verdad divina. Plat\u00f3n era un gu\u00eda muy querido. El pecado est\u00e1 basado en el libre albedr\u00edo del hombre. Lo que lleva al hombre al conocimiento es el ser iluminado por el Logos. El conocimiento produce decisiones correctas. \u00c9stas llevan al hombre hacia Dios hasta que es asimilado a Dios (<em>Strom.<\/em> iv.23). El cristiano vive por amor, libre de pasiones. Su vida es una oraci\u00f3n constante. Clemente articul\u00f3 un modelo de ella en gran detalle en su <em>Paidagogos<\/em>. Ten\u00eda un punto de vista muy optimista en cuanto al futuro de todos los hombres, pero el conocimiento era algo que ser\u00eda premiado en el mundo venidero. Us\u00f3 todo tipo de ex\u00e9gesis aleg\u00f3rica para fundamentar sus puntos de vista en la Escritura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sucesor de Clemente en la Escuela Catequista (ca. 202) fue el m\u00e1s h\u00e1bil Or\u00edgenes (ca. 186\u2013ca. 255). Siendo un estudiante de la Biblia y exegeta de gran habilidad, Or\u00edgenes produjo el texto del AT denominado la <em>Hexapla<\/em>. Escribi\u00f3 comentarios, escolios y homil\u00edas de todos los libros de la Biblia; pero todos ellos se basaban en que la Biblia ten\u00eda tres sentidos, el literal, el moral y el aleg\u00f3rico. La Biblia era inspirada, \u00fatil, verdadera en cada letra; pero la interpretaci\u00f3n literal no era necesariamente la correcta. Aunque en deuda con los griegos, lo mismo que Clemente, Or\u00edgenes no era tan admirablemente dependiente de ellos. Su pensamiento era el de un gran universo espiritual, gobernado por un ser ben\u00e9fico, sabio y personal. La cristolog\u00eda alejandrina comienza con Or\u00edgenes. A trav\u00e9s de una generaci\u00f3n eterna del Hijo, el Logos (v\u00e9ase), Dios se comunica a s\u00ed mismo desde la eternidad. Existe una unidad de amor y voluntad entre el Padre y el Hijo, pero es dudoso que se d\u00e9 una unidad esencial. El mundo de los sentidos suple el teatro o drama de la redenci\u00f3n para las criaturas ca\u00eddas que se extienden desde los \u00e1ngeles a trav\u00e9s de los hombres hasta los demonios. Por medio de la encarnaci\u00f3n, el Logos llega a ser el Mediador de la redenci\u00f3n. \u00c9l tom\u00f3 para s\u00ed un alma humana en una uni\u00f3n que era una <em>en\u014dsis<\/em> [= \u00abacci\u00f3n de unir\u00bb, \u00abuni\u00f3n\u00bb]. Por tanto, era propio decir que el Hijo de Dios naci\u00f3 como un beb\u00e9, que muri\u00f3 (<em>De princ.<\/em> II. vi. 2s.). Cristo salva a los hombres por su ense\u00f1anza, ejemplo, por medio de ofrecerse a Dios como v\u00edctima propiciatoria, por el rescate que pag\u00f3 al Diablo. Los hombres gradualmente se liberan de lo terreno mediante la meditaci\u00f3n, la abstinencia, la visi\u00f3n de Dios. Puede que sea necesario un fuego purificador en el proceso. Aunque este mundo no es el primero ni el \u00faltimo de una serie, al fin llegar\u00e1 la restauraci\u00f3n de todas las cosas. La carne y la materia desaparecer\u00e1n, s\u00f3lo el esp\u00edritu permanecer\u00e1, y Dios ser\u00e1 todo en todos. No se fija con claridad cu\u00e1nto tiempo la libertad humana retendr\u00e1 el poder de producir otra cat\u00e1strofe, pero al final todo ser\u00e1 confirmado en bondad por el poder del amor de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de que Or\u00edgenes parti\u00f3 de Alejandr\u00eda sus disc\u00edpulos discreparon entre s\u00ed. Un grupo tend\u00eda a negar la generaci\u00f3n eterna del Logos. Dionisio, obispo de Alejandr\u00eda (247\u2013265), simpatiz\u00f3 con este partido, y declar\u00f3 que el Logos era una creaci\u00f3n del Padre. No obstante, el futuro pertenec\u00eda al ala opuesta, que enfatizaba los atributos divinos del Logos. El sabelianismo era un partido fuerte en Cirenaica y Libia, y esta influencia afect\u00f3 a Alejandr\u00eda. Cuando el presb\u00edtero Arrio empez\u00f3, quiz\u00e1 cerca del a\u00f1o 317, a proclamar que el Logos (v\u00e9ase) era una creaci\u00f3n en el tiempo, y que ten\u00eda un ser diferente al Padre, atrajo para s\u00ed algunos disc\u00edpulos, pero el obispo Alejandro se le opuso. Cuando el emperador Constantino se dio cuenta de que era imposible restaurar la armon\u00eda mediante exhortaciones e influencias, llam\u00f3 a una reuni\u00f3n general de obispos. El resultado fue el Concilio de Nicea (325 d.C.), al que asisti\u00f3 una delegaci\u00f3n de Alejandr\u00eda, y que ten\u00eda entre sus delegados al di\u00e1cono Atanasio. Por el resto de sus d\u00edas, Atanasio defendi\u00f3 las conclusiones del Concilio de Nicea sobre que el Hijo era <em>homoousios<\/em> [=\u00abconsubstancial\u00bb] con el Padre. El hecho que se adoptara este t\u00e9rmino a pesar de su trasfondo gn\u00f3stico y sabeliano fue un trabajo de genio providencial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el a\u00f1o 328, Atanasio ocup\u00f3 el lugar de Alejandro como obispo de Alejandr\u00eda. A pesar de algunas tendencias dictatoriales que ten\u00eda, pose\u00eda tambi\u00e9n una grandiosa combinaci\u00f3n de los talentos de un fruct\u00edfero administrador con gran profundidad en la penetraci\u00f3n teol\u00f3gica. Desde esa fecha, Alejandr\u00eda enfatiz\u00f3 vigorosamente la identidad que exist\u00eda entre el Padre y el Hijo en cuanto al ser de Dios. En su <em>De Incarnatione Verbi Dei<\/em>, Atanasio present\u00f3 la idea de lo indispensable que era que se unieran el verdadero Dios con el verdadero hombre para la doctrina cristiana de la salvaci\u00f3n a trav\u00e9s de la vida y muerte de Cristo. El Salvador deb\u00eda ser totalmente Dios y totalmente hombre. A pesar de muchos cargos falsos en su contra y de los cinco per\u00edodos de exilio, Atanasio sostuvo su insistencia en un solo Dios, Padre e Hijo de la misma substancia, la iglesia, como la instituci\u00f3n de la salvaci\u00f3n, no sujeta a la interferencia del estado civil. Atanasio tambi\u00e9n promulg\u00f3 la idea de que el Esp\u00edritu es igualmente <em>homoousios<\/em> con el Padre y el Hijo, preparando en esta forma el camino para la f\u00f3rmula <em>mia ousia, treis hupostaseis<\/em> [= \u00abuna sola esencia, tres personas\u00bb].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de todos los esfuerzos que Apolinario de Laodicea hizo por afirmar su doctrina en Alejandr\u00eda, no tuvo \u00e9xito en fijar la idea de que Cristo no necesitaba ser enteramente divino y del todo humano. Se rechaz\u00f3 su idea de que el <em>pneuma<\/em> del Logos reemplaz\u00f3 al esp\u00edritu humano. Sin embargo, el \u00e9nfasis que hac\u00eda en la unidad de la personalidad de Cristo lleg\u00f3 a ser cada vez m\u00e1s el \u00e9nfasis alejandrino, y Cirilo lo enfatiz\u00f3 fuertemente, el cual lleg\u00f3 a ser obispo en 412 d.C. El Logos tom\u00f3 una naturaleza humana plena, pero el resultado fue <em>hen\u014dsis fusik\u0113<\/em> [=\u00abuni\u00f3n fisica\u00bb]; y Cirilo amaba la f\u00f3rmula <em>mia fusis<\/em> [=\u00abuna sola naturaleza\u00bb], aunque originalmente <em>ek duo<\/em> [=\u00abde dos\u00bb]. La encarnaci\u00f3n ten\u00eda como fin la salvaci\u00f3n. Dios se hizo hombre para que nosotros pudi\u00e9ramos ser Dios. Cirilo busc\u00f3 apoyo a esto por medio de una exposici\u00f3n aleg\u00f3rica de la Escritura (AT y NT), especialmente del Pentateuco. La alegor\u00eda fenomenal de los hechos est\u00e1 calculada para producir un sentido noumenal. Su escrito m\u00e1s famoso fue una serie de doce anatemas contra Nestorio, donde atacaba lo que \u00e9l cre\u00eda que era la negaci\u00f3n de la unidad y plena divinidad de Cristo y de la crucifixi\u00f3n y resurrecci\u00f3n de la Palabra. Junto con los l\u00edderes de Antioqu\u00eda, Cirilo (en el a\u00f1o 433) acept\u00f3 una profesi\u00f3n de fe que declarase que una uni\u00f3n de las dos naturalezas de Cristo hab\u00eda llegado a la existencia (<em>hen\u014dsis gegone<\/em>) y que usase el t\u00e9rmino por el cual Cirilo hab\u00eda luchado tan arduamente contra Nestorio, <em>zeotokos<\/em> [=\u00abmadre de Dios] (v\u00e9ase) como descripci\u00f3n de la virgen Mar\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Di\u00f3scoro continu\u00f3 con el \u00e9nfasis que Cirilo hizo en la unidad de la persona de Cristo, pero la llev\u00f3 al extremo. Los radicales alejandrinos sufrieron una derrota en el Concilio de Calcedonia (451) al adoptarse en la <em>Definici\u00f3n<\/em> la frase <em>en duo phusesin<\/em> [=\u00aben dos naturalezas\u00bb]. Las tendencias alejandrinas finales causaron cisma despu\u00e9s de Calcedonia. La gran mayor\u00eda del cristianismo egipcio rechaz\u00f3 el Concilio de Calcedonia y se hizo monofisista (v\u00e9ase <em>Monofisismo<\/em>). El monotelismo (v\u00e9ase) s\u00f3lo logr\u00f3 un entusiasmo temporal en Alejandr\u00eda. La llegada del islam lo sofoc\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La escuela alejandrina con su \u00e9nfasis plat\u00f3nico era la escuela popular de su tiempo. En su forma m\u00e1s moderada fij\u00f3 el modelo cristol\u00f3gico por muchos siglos. Su caracter\u00edstica era la interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica. Se hizo \u00e9nfasis en la intervenci\u00f3n de lo divino en lo temporal, y se acentu\u00f3 peligrosamente la uni\u00f3n de las dos naturalezas de Cristo con un \u00e9nfasis arbitrario en el componente divino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V\u00e9ase tambi\u00e9n <em>Cristolog\u00eda<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Edward R. Hardy, Jr., <em>Christian Egypt<\/em>; Einar Molland, <em>The Conception of the Gospel in the Alexandrian Theology<\/em> (Norske Videnskaps-Akademi Skrifter, II, Hist.-Filos. Klasse), Oslo, 1938; E.F. Osborn, <em>The Philosophy of Clement of Alexandria<\/em>; W. Schneemelcher, \u00abAthanasius von Alexandrien als Theologe und als Kirchenpolitiker\u00bb en <em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">ZNW<\/a><\/em>, XLIII, pp. 242\u2013256; R.B. Tillinton, <em>Clement of Alexandria<\/em>; J. Danielou, <em>Origen<\/em>; Archibald Robertson, <em>Select Writings and Letters of Athanasius<\/em>, \u00abNicene and Post-Nicene Fathers, Second Series, IV; J.E.L. Oulton y H. Chadwick, eds., <em>Alexandrian Christianity<\/em>, \u00abLibrary of Christian Classics\u00bb, II, Philadelphia, 1954; Edward R. Hardy, ed., \u00abLibrary of Christian Classics\u00bb, III, Philadelphia, 1954; R.V. Sellers, <em>Two Ancient Christologies<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paul Woolley<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><em>HTR <\/em><\/a><em>Harvard Theological Review<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><em>ZNW <\/em><\/a><em>Zeitschrift fuer die neuentestamentliche Wissenschaft<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (19). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El centro m\u00e1s antiguo de teolog\u00ed\u00ada en la historia del cristianismo. 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