{"id":16330,"date":"2016-02-05T10:33:07","date_gmt":"2016-02-05T15:33:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/socrates\/"},"modified":"2016-02-05T10:33:07","modified_gmt":"2016-02-05T15:33:07","slug":"socrates","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/socrates\/","title":{"rendered":"SOCRATES"},"content":{"rendered":"<p>Vida: Naci\u00f3 en Constantinopla hacia el 380. Educado por Eladio y Ammonio, ejerci\u00f3 la abogac\u00ed\u00ada con posterioridad.<\/p>\n<p> Obras: A instancias de Teodoro, presumiblemente un cl\u00e9rigo o miembro de alguna orden religiosa, redact\u00f3 una Historia eclesi\u00e1stica en siete libros que ten\u00ed\u00ada la finalidad de ser continuaci\u00f3n de la de Eusebio yendo desde el 305 hasta el 439. La obra es m\u00e1s objetiva que la de su predecesor aunque quiz\u00e1 adolezca de menor inter\u00e9s narrativo.<\/p>\n<p>VIDAL MANZANARES, C\u00e9sar, Diccionario de Patr\u00ed\u00adstica, Verbo Divino, Madrid, 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Patr\u00edstica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify\">Historiador de la Iglesia primitiva, naci\u00f3 en Constantinopla hacia finales del siglo IV.  No se sabe nada sobre su familia ni su juventud, excepto unos pocos detalles encontrados en sus propias obras.  \u00c9l mismo nos dice (Historia de la Iglesia V.24) que estudi\u00f3 con los gram\u00e1ticos Heladio y Amonio, y del t\u00edtulo de scolasticus que se le ha dado se desprende que perteneci\u00f3 a la profesi\u00f3n legal.  Pas\u00f3 la mayor parte de su vida en Constantinopla, por cuya raz\u00f3n, seg\u00fan admite, los asuntos de dicha ciudad ocupan tan gran parte de sus obras.  Se cree que visit\u00f3 otros pa\u00edses de Oriente por la manera en que habla de otras ciudades y por sus referencias como testigo de eventos que ocurrieron fuera de Constantinopla.  A pesar de su condici\u00f3n de laico estaba excelentemente cualificado para relatar la historia de los asuntos eclesi\u00e1sticos.  El amor a la historia, especialmente la historia de su propio tiempo, y una c\u00e1lida admiraci\u00f3n por Eusebio de Cesarea le impulsaron a emprender la tarea en la cual fue apoyado por un tal Teodoro, a quien dedica su obra.  Su prop\u00f3sito era continuar el trabajo de Eusebio hasta su propio tiempo; pero para poder enriquecer su narrativa y suplementar y revisar algunas declaraciones de Eusebio, comenz\u00f3 en el a\u00f1o 306, cuando Constantino comenz\u00f3 a ser emperador.  Su obra termina con el d\u00e9cimo s\u00e9ptimo consulado de Teodosio el Joven, 439.  La divisi\u00f3n de su historia en siete libros se bas\u00f3 en la sucesi\u00f3n imperial en el Imperio Oriental.  El primer libro abarca los eventos durante el reinado de Constantino (306-37); el segundo los del reinado de Constancio (337-60); el tercero incluye los reinados de Juli\u00e1n el Ap\u00f3stata y Joviano (360-4); el cuarto trata sobre el reinado de Valente (364-78); el quinto con el de Teodosio el Grande (379-95); el sexto con el de Arcadio (393-408); el s\u00e9ptimo con los primeros treinta y un a\u00f1os del reinado de Teodosio el Joven (408-39).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El car\u00e1cter general de la obra de S\u00f3crates puede ser juzgado desde su actitud sobre asuntos doctrinales.  Viviendo en una \u00e9poca de amargas pol\u00e9micas, \u00e9l trato de evitar animosidades y los odios engendrados por diferencias teol\u00f3gicas.  Estaba en completo acuerdo con la facci\u00f3n cat\u00f3lica que se opon\u00eda a los arrianos, eunomianos, macedonios y otros herejes.  Sin embargo, el tono moderado que usaba al hablar de los novacianos, y las referencias favorables que hizo de ellos, ha llevado a algunos autores a la creencia de que \u00e9l pertenec\u00eda a dicha secta, pero es generalmente admitido que las expresiones que usaba se basaban en su deseo de imparcialidad y su deseo de dar incluso a sus enemigos el cr\u00e9dito por cualquier bien que pudiera hallar en ellos.  Su actitud hacia la Iglesia era una de constante respeto y sumisi\u00f3n.  \u00c9l honraba  a los cl\u00e9rigos debido a su vocaci\u00f3n sagrado, y abrigaba la m\u00e1s profunda veneraci\u00f3n por los monjes y el esp\u00edritu mon\u00e1stico.  Sin embargo, su ardiente abogac\u00eda y defensa del cristianismo no le impidi\u00f3 usar los escritos de autores paganos, ni de instar a los cristianos a estudiarlos.  Aunque titul\u00f3 su obra Ekklesiastike historia, S\u00f3crates no se circunscribi\u00f3 s\u00f3lo a relatar eventos en la historia eclesi\u00e1stica.  Le prest\u00f3 atenci\u00f3n a la historia militar de su \u00e9poca, porque consideraba necesario narrar esos hechos, pero principalmente \u201cpara que las mentes de los lectores no se saciaran con la repetici\u00f3n de las contenciosas disputas de los obispos, y sus insidiosas intenciones mutuas, pero muy especialmente para que se hiciera aparente que cada vez que se perturbaban los asuntos del Estado, como por alguna simpat\u00eda vital, los de la Iglesia se perturbaban tambi\u00e9n\u201d (Introd. a Libro V).  Aunque as\u00ed reconoc\u00eda la \u00edntima relaci\u00f3n entre los asuntos civiles y eclesi\u00e1sticos, S\u00f3crates no ten\u00eda una teor\u00eda definida sobre la Iglesia y el Estado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">S\u00f3crates ten\u00eda una idea restringida sobre el alcance y la funci\u00f3n de la historia.  En su mente, la tarea de un historiador consist\u00eda en registrar los problemas de la humanidad, porque hasta tanto la paz continuara, aquellos que desearan escribir historias no encontrar\u00edan material para su prop\u00f3sito (VII, XLVIII).  Como un ejemplo de composici\u00f3n hist\u00f3rica la obra de S\u00f3crates est\u00e1 en una categor\u00eda muy elevada.  La simplicidad de estilo que cultiv\u00f3, que fue reprochada por Focio, iba completamente al paso de su m\u00e9todo y esp\u00edritu.  Ni el m\u00e1s peque\u00f1o de sus m\u00e9ritos fue la diligencia que exhibi\u00f3 en la recolecci\u00f3n de su evidencia.  Ten\u00eda un instinto verdaderamente cient\u00edfico para fuentes primarias, y el n\u00famero de autores a los que se acerc\u00f3 prueba el alcance de su lectura y la cabalidad de sus investigaciones.  Adem\u00e1s de usar las obras de hombres tales como San Atanasio, Evagrio del Ponto, Paladio, Nestorio, \u00e9l extrajo libremente de documentos p\u00fablicos y oficiales, actas conciliares, cartas enc\u00edclicas, etc.  Como pod\u00eda esperarse al escribir sobre eventos tan cercanos a su propio tiempo, \u00e9l ten\u00eda que depender frecuentemente de los informes de testigos, pero incluso entonces \u00e9l usaba su evidencia con prudencia y precauci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sin embargo, a pesar de su industria e imparcialidad, su obra no carece de serios defectos.  Aunque se limit\u00f3 tanto a asuntos de la Iglesia Oriental, \u00e9l es culpable de muchas omisiones serias respecto a otras partes de la cristiandad.  As\u00ed, cuando habla de la Iglesia en Oriente, a menudo comete errores y omisiones.  Por ejemplo, en su historia no menciona a San Agust\u00edn.  En cuanto a asuntos de cronolog\u00eda tambi\u00e9n falla frecuentemente, pero no es un pecador persistente a este respecto.  La objeci\u00f3n que m\u00e1s a menudo se hace de S\u00f3crates como historiador es que \u00e9l fue muy cr\u00e9dulo y estaba listo a prestar o\u00eddos a historias de milagros y portentos.  Sin embargo, esta es una falla de la \u00e9poca y no del hombre y era compartida por autores paganos tanto como cristianos.  Sin embargo, su caracter\u00edstica m\u00e1s notable es el esfuerzo obvio para ser completamente imparcial, hasta donde la imparcialidad fuera consistente con la convicci\u00f3n.  \u00c9l manten\u00eda las escalas equitativamente, y aun cuando \u00e9l difer\u00eda ampliamente de los hombres en materia de doctrina, \u00e9l no permit\u00eda que su disensi\u00f3n encontrara expresi\u00f3n en denuncias o abuso.  Su \u201cHistoria de la Iglesia\u201d fue publicada por Stephen (Par\u00eds, 1544) y por Valesio (Par\u00eds, 1668, reimpresa en Oxford por Parker, 1844, y en P.G., LXVII).  Una buena traducci\u00f3n se halla en los Padres Post-Nicenos, II (Nueva York, 1890), con una excelente memoria sobre S\u00f3crates por Zenos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<b>Bibliograf\u00eda:<\/b>  ST\u00c4UDLIN, Geschichte und Literatur der Kirchengeschichte (Hanover, 1827); GEPPERT, Die Quellen des Kirchenhistorikers Socrates Scholasticus (Leipzig, 1898); MILLIGAN in Dict. Christ. Biog., s.v. Socrates (2).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Fuente:<\/b>  Healy, Patrick. \u00abSocrates.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 14. New York: Robert Appleton Company, 1912. 13 Dec. 2008 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/14118b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vida: Naci\u00f3 en Constantinopla hacia el 380. Educado por Eladio y Ammonio, ejerci\u00f3 la abogac\u00ed\u00ada con posterioridad. 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