{"id":16386,"date":"2016-02-05T10:34:55","date_gmt":"2016-02-05T15:34:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/anglicanismo\/"},"modified":"2016-02-05T10:34:55","modified_gmt":"2016-02-05T15:34:55","slug":"anglicanismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/anglicanismo\/","title":{"rendered":"ANGLICANISMO"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. El A., comuni\u00f3n de iglesias.-II. Identidad confesional: historia y doctrina.-III. La dogm\u00e1tica anglicana y su desarrollo teol\u00f3gico: 1. Los Treinta y Nueve Art\u00ed\u00adculos y el Cuadril\u00e1tero de Lambeth. 2. La doctrina sobre el misterio de Dios.<\/p>\n<p>I. El A., comuni\u00f3n de iglesias<br \/>\nEl Vaticano II reconoce la singular identidad anglicana, que \u00abocupa un lugar especial\u00bb entre las comuniones nacionales o confesionales que, aunque disgregadas de la Sede Romana \u00abconservan en parte las tradiciones y las estructuras cat\u00f3licas\u00bb (UR 13,3). Esta identidad se expresa en el r\u00e9gimen can\u00f3nico de sus iglesias que, erigidas en di\u00f3cesis y administradas como iglesias provinciales o regionales, constituyen la Comuni\u00f3n anglicana, cuyo centro de cohesi\u00f3n es el Arzobispo de Cantorbery, y su m\u00e1xima expresi\u00f3n sinodal reciente en las Conferencias de Lambeth. De la primera de estas conferencias (1867) toma su nombre la Comuni\u00f3n Anglicana.<\/p>\n<p>II. Identidad confesional: historia y doctrina<br \/>\nSeg\u00fan el Movimiento de Oxford, el A. ha buscado hist\u00f3ricamente un dif\u00ed\u00adcil equilibrio entre el romanismo, evoluci\u00f3n ileg\u00ed\u00adtima del catolicismo antiguo, y el congregacionalismo evangelista. Es dif\u00ed\u00adcil valorar la pretendida via media del anglocatolicismo, ya que de hecho el A. tiene una sociolog\u00ed\u00ada confesional plural, resultado de las diferentes posturas doctrinales que dan legitimidad teol\u00f3gica a las tres m\u00e1s significativas tendencias: el anglocatolicismo del ala alta (High Church), el evangelismo del ala baja (Low Church), heredera de la reforma calvinista, y la tendencia liberal, conocida tambi\u00e9n como latitudinaria (Broad Church). La coexistencia de estas tendencias, con patrimonio doctrinal, lit\u00fargico y can\u00f3nico com\u00fan, entregado a hermen\u00e9uticas teol\u00f3gicas diferentes, da su peculiar forma al A. corno confesi\u00f3n, que apela a los credos antiguos y al Libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan para interpretar los Treinta y Nueve Art\u00ed\u00adculos desde la tradici\u00f3n de fe eclesial.<\/p>\n<p>Sin duda que Enrique VIII no pretendi\u00f3 nunca la tansformaci\u00f3n protestante de su reino, sino la \u00abnacionalizaci\u00f3n\u00bb de la Iglesia bajo el principio de autoridad del pr\u00ed\u00adncipe, fons utriusque iuris. Con este principio Enrique justificaba el Acta de supremac\u00ed\u00ada de 1534, por la cual exig\u00ed\u00ada de todos sus s\u00fabditos le reconocieran como \u00abthe only supreme head in earth of the Church of England\u00bb. Isabel I igual que Enrique pretend\u00ed\u00ada la constituci\u00f3n de una sola iglesia, en un solo pa\u00ed\u00ads, bajo un solo pr\u00ed\u00adncipe. A esta empresa contribuy\u00f3 decisivamente Thomas Cranmer (1489-1556), nombrado arzobispo de Cantorbery por Enrique VIII. Fue Cranmer el introductor de la lectura b\u00ed\u00adblica y de la pr\u00e1ctica liturgica en lengua inglesa. Reformador cuidadoso, Cranmer quer\u00ed\u00ada el retorno a la pureza de la tradici\u00f3n antigua lit\u00fargica y doctrinal. Refundi\u00f3 los oficios lit\u00fargicos y el orden de la Santa Comuni\u00f3n, distanci\u00e1ndose en ello de los reformadores continentales, sobre todo de la reforma suiza, y optando con firmeza por la continuidad hist\u00f3rica de la sucesi\u00f3n en el episcopado. Hubo, por ello, de enfrentarse m\u00e1s tarde al presbiterianismo reformado escoc\u00e9s, al que se forz\u00f3 a la aceptaci\u00f3n de una Iglesia nacional y una liturgia com\u00fan (Acta de uniformidad de 1559). La reforma de Cranmer y la de los arzobispos de Cantorbery Matthew Parker (1540-1575) y John Whitgift (1583-1604) fij\u00f3 la doctrina anglicana, mientras Richard Hooker combati\u00f3 el presbiterianismo con sus Laws of Ecclesiastical Polity (1593). A ello hay que a\u00f1adir la obra bajo Carlos I del arzobispo Laud (i&#8217;1645), aun contando con el fracaso de su obra frente a los presbiterianos escoceses. A principios del siglo XIX, la pugna hist\u00f3rica entre el presbiterianismo y los partidarios de una Iglesia episcopal se reflejaba en la constituci\u00f3n confesional del Reino Unido en la existencia de una Iglesia unida de Inglaterra e Irlanda, flanqueada por la Iglesia episcopal de Escocia, independiente de las iglesias presbiterianas de Escocia e Irlanda. El episcopalismo, sin embargo, actuaba ya en los Estados Unidos y en Canad\u00e1. En la actualidad cada una de las iglesias nacionales anglicanas responden a unidades pol\u00ed\u00adticas de la Commonwealth, resultante de la desarticulaci\u00f3n del Imperio brit\u00e1nico, aunque existan territorios bajo la autoridad de la metr\u00f3poli y del obispo de Londres.<\/p>\n<p>III. La dogm\u00e1tica anglicana y el desarrollo de su teolog\u00ed\u00ada<br \/>\n1. LOS TREINTA Y NUEVE ART\u00ed\u008dCULOS Y EL CUADRILATERO DE LAMBETH. Al lado de los credos antiguos, los Treinta y Nueve Articulos constituyen la referencia confesional del A., aunque no son hoy igualmente normativos en todas las iglesias. No es f\u00e1cil determinar el alcance dogm\u00e1tico de los mismos, por cuanto en la Comuni\u00f3n Anglicana, aun cuando est\u00e1 articulada de forma jer\u00e1rquica, la autonom\u00ed\u00ada de cada iglesia miembro y las corrientes distintas dentro del A. en general parecen haber hallado un compromiso hermen\u00e9utico de los Art\u00ed\u00adculos, susceptibles de lecturas matizadas m\u00e1s o menos confesionalmente. Los Art\u00ed\u00adculos se vieron sometidos a la pugna entre la inspiraci\u00f3n luterana en la Confessiq Wittenbergica de su primera redacci\u00f3n (10 Art\u00ed\u00adculos de 1536) y la posterior evoluci\u00f3n (42 Art\u00ed\u00adculos de 1552 bajo Eduardo VI), que di\u00f3 cabida a acentuaciones inspiradas en los reformadores suizos. Su posterior matizaci\u00f3n, bajo Isabel entre 1561 y 1562, por Parker recuperar\u00ed\u00ada la tendencia luterana de la redacci\u00f3n primera, sin la radicalizaci\u00f3n de la doctrina protestante continental sobre el pecado original, la justificaci\u00f3n (art. XI-XIV y XVII-XVIII) o la predestinaci\u00f3n (art. XVII), y evitando caer en lo posible bajo los anatematismos del Concilio de Trento.<\/p>\n<p>Esta ductilidad hermen\u00e9utica hizo posible en el siglo XIX el Movimiento de Oxford (cf. Newman), y sin este supuesto tampoco hubiera podido fracasar el anglocatolicismo que pretend\u00ed\u00ada el Movimiento. Y este mismo compromiso hermen\u00e9utico es clave para medir el alcance y valor de los mejores logros del actual di\u00e1logo teol\u00f3gico anglicano-cat\u00f3lico.<\/p>\n<p>Aunque la vigencia normativa del Cuadrilatero de Lambeth (y Chicago) tiene cien a\u00f1os tras de s\u00ed\u00ad, su aceptaci\u00f3n es el resultado de la autocomprensi\u00f3n del A. como catolicismo reformado, en cuanto sometido a la Escritura, criterio que discierne los elementos espurios de la tradici\u00f3n cat\u00f3lica y los verdaderamente evang\u00e9licos. Ahora bien, los s\u00ed\u00admbolos son a su vez \u00abcriterio tradicional\u00bb de la interpretaci\u00f3n eclesial de la Escritura, de modo que son inseparables de ella, constituyendo ambos dos elementos los dos \u00e1ngulos de la fe del Cuadrilatero, mientras los dos sacramentos de la eucarist\u00ed\u00ada y del bautismo, de una parte y el ministerio ordenado de otra, que incluye el episcopado, constituyen los otros dos. Por lo que se refiere a la exclusividad de los dos sacramentos, el di\u00e1logo anglicano-cat\u00f3lico actual parece dejar patente que tal afirmaci\u00f3n no niega la sacramentalidad de otros signos del septenario. En cuanto al episcopado, el A. ve en \u00e9l la expresi\u00f3n ministerial de la sucesi\u00f3n apost\u00f3lica y la instancia diciplinar de la normatividad de la fe. Esta postura anglicana respecto a la Iglesia permite entender mejor la defensa de la fe trinitaria, libre de reca\u00ed\u00addas en la concepci\u00f3n veterotestamentaria de Dios, a la que tan pr\u00f3ximas est\u00e1n algunas corrientes puritanas del presbiterianismo, pero sobre todo contra las tendencias del unitarismo del ala radical de la Reforma.<\/p>\n<p>2. LA DOCTRINA SOBRE EL MISTERIO DE DIOS. La docrina sobre Dios es la de la Iglesia, con las matizaciones que la Reforma quiso hacer en ella. Los Art\u00ed\u00adculos I (unidad y trinidad de Dios), II (encarnaci\u00f3n y redenci\u00f3n) y V (Esp\u00ed\u00adritu Santo) ofrecen la doctrina fundamental sobre el misterio divino, complet\u00e1ndose la cristolog\u00ed\u00ada con los art\u00ed\u00adculos III (descenso a los infiernos) y IV (resurreci\u00f3n).<\/p>\n<p>El art. I afirma la unicidad y unidad del Dios Trino, sin fundamentar la existencia de Dios. De la esencia divina se predican los atributos (\u00abunus, vivus, verus, aeternus, incorporeus, impartibilis, impassibilis, inmensae potentiae, sapientiae ac bonitatis, creator, conservator omnium, tum visibilium, tum invisibilium&#8217;) que la teolog\u00ed\u00ada natural o racional establece, si bien esta predicaci\u00f3n que es ontol\u00f3gica se basa en la experiencia de Dios y no en la especulaci\u00f3n. Seg\u00fan comentaristas, se subraya la unidad de Dios contra el riesgo de polite\u00ed\u00adsmo, del que es susceptible la invocaci\u00f3n a los santos que hacen romanistas y griegos. Dios, vivus (no vivens), es fuente de la vida; verus (no verax), es la Verdad misma. La condici\u00f3n personal es predicada de Dios 1\u00c2\u00b0) a partir de la afirmaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica de ser el hombre imagen de Dios y capax Dei, es decir, susceptible de que su \u00abhumanidad\u00bb haya sido asumida por el Verbo; y 2\u00c2\u00b0) teniendo delante lo que se dice sobre la consustancialidad y coeternidad del Hijo (art. II), en contra del reduccionismo cristol\u00f3gico de los anabaptistas (\u00bb verbum Patris, ab aeterno a Patre genitus, verus et aeternus Deus, ac Patri consubstantialis&#8217;); y lo mismo (art. V) sobre el Esp\u00ed\u00adritu Santo (\u00bb ejusdem est cum Patre et Filio essentiae, majestatis, et gloriae, verus ac aeternus Deus\u00bb). Se afirma en consecuencia la trinidad de personas en su unidad (\u00abin unitate hujus divinae naturae tres sunt personae, ejusdem essentiae, potentiae, ac aeternitatis, Pater, Filius et Spiritus Sanctus\u00bb).<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n de Dios con el universo creado excluye todo dualismo en Dios y en el mundo y todo manique\u00ed\u00adsmo en la creaci\u00f3n. El pecado, obra de la libertad del hombre es la causa de la necesidad de la redenci\u00f3n y en la doble naturaleza (\u00bb inseparabiliter conjunctae&#8217;) de Cristo, Verbo encarnado, est\u00e1 dada la posibilidad de una verdadera reconciliaci\u00f3n del hombre con Dios. El misterio de Cristo excluye el dualismo y el monofisismo, ya que los Art\u00ed\u00adculos reflejan los credos niceno, apost\u00f3lico y atanasiano (cf. art. VIII compuesto contra el anabaptismo) y la .doctrina conciliar de la Iglesia antigua e indivisa. Cristo posibilita al hombre aquella experiencia de Dios que permite el acceso al misterio trinitario. La doctrina sobre la Trinidad es as\u00ed\u00ad resultado de la revelaci\u00f3n divina y no fruto de la especulaci\u00f3n, y los antecedentes b\u00ed\u00adblicos sobre la palabra de Dios y su sabidur\u00ed\u00ada, igual que cuanto el AT dice sobre el Esp\u00ed\u00adritu (Santo) de Dios, dan cauce de expresi\u00f3n a la doctrina trinitaria del NT. El art. V reproduce tambi\u00e9n la fe del Filioque en relaci\u00f3n al Esp\u00ed\u00adritu (\u00aba Patre et Filio proceden&#8217;).<\/p>\n<p>[ -> Antropolog\u00ed\u00ada; Atributos; Bautismo; Concilios; Confesi\u00f3n de fe; Creaci\u00f3n; Credos trinitarios; Dualismo; Encarnaci\u00f3n; Esp\u00ed\u00adritu Santo; Eucarist\u00ed\u00ada; Experiencia; Fe; Filioque; Hijo; Iglesia; Manique\u00ed\u00adsmo; Misterio; Newman; Persona, personalismo; Polite\u00ed\u00adsmo; Revelaci\u00f3n; Sabidur\u00ed\u00ada; Teolog\u00ed\u00ada natural; Trinidad; Unidad; Unitarianismo; Vaticano II; Verbo.]<br \/>\nAdolfo Gonz\u00e1lez Montes<\/p>\n<p>PIKAZA, Xabier &#8211; SILANES, Nereo,  Diccionario Teol\u00f3gico. El Dios Cristiano,  Ed. Secretariado Trinitario, Salamanca 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n<p>El anglicanismo surgi\u00f3 en Inglaterra despu\u00e9s del acta de supremac\u00ed\u00ada (1534), proclamada por Enrique VIII como cabeza suprema de la Iglesia dentro de su reino. En los siglos siguientes el anglicanismo se difundi\u00f3 por todo el imperio brit\u00e1nico. La comuni\u00f3n anglicana comprende unas 25 Iglesias nacionales independientes, unidas por la comuni\u00f3n con el arzobispo de Canterbury Casi la mitad de los anglicanos del mundo viven en las islas brit\u00e1nicas.<\/p>\n<p>Teol\u00f3gicamente, el anglicanismo debe distinguirse de la reforma que comenzaron Lutero y Calvino. Enrique VIII era fuertemente antiprotestante y mantuvo la mavor parte de los elementos de la Tradici\u00f3n, de manera que -prescindiendo del reconocimiento del papa como cabeza de la Iglesia- el primer anglicanismo no era muV distinto del catolicismo romano. Sin \u00e9mbargo, un n\u00famero cada vez mayor de l\u00ed\u00adderes de la Iglesia de Inglaterra mostraron muchas simpat\u00ed\u00adas por el pensamiento de los reformadores del continente, especialmente por Calvino. En consecuencia. el anglicanismo fue evolucionando poco a poco hacia una mezcla en la que se conservaban algunos elementos de la tradici\u00f3n cat\u00f3lica junto con un aprecio por algunos aspectos de la reforma protestante. Como tal, el anglicanismo ha sido definido como una via media. La comuni\u00f3n anglicana ha sido caracterizada tambi\u00e9n por la \u00abcomprensividad\u00bb con que se toleraba una diversidad bastante amplia de doctrinas y disciplinas, una vez asentada la acept\u00e1ci\u00f3n de los elementos fundamentales del cristianismo. Estos elementos fundamentales alcanzaron su expresi\u00f3n cl\u00e1sica en el llamado Cuadril\u00e1tero de L.ambetll (1888), elaborado por la Conferencia de Lambeth, la reuni\u00f3n de delegados de toda la comuni\u00f3n anglicana, que comenz\u00f3 en 1867 y convocada luego cada diez a\u00f1os. Seg\u00fan el Cuadril\u00e1tero, hay cuatro elementos necesarios al cristianismo: fe en las Escrituras como Palabra de Dios, profesi\u00f3n de los credos antiguos; celebraci\u00f3n del bautismo y de la eucarist\u00ed\u00ada como los dos sacramentos instituidos por Jesucristo; y el episcopado hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Entre los documentos m\u00e1s importantes de la historia anglicana est\u00e1n: el Libro de oraci\u00f3n comun (1549) y los 39 Art\u00ed\u00adculos (1571). El Libro de oraci\u00f3n comun subraya la importancia que los anglicanos dan a la liturgia y a la tradici\u00f3n. Los 39 Art\u00ed\u00adculos ilustran la manera en que algunas doctrinas protestantes, como la justificaci\u00f3n a trav\u00e9s de la fe, llegaron a integrarse en la presentaci\u00f3n tradicional de la fe cristiana sobre la Trinidad, Jesucristo, la Iglesia y los sacramentos.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista ecum\u00e9nico.<\/p>\n<p>los anglicanos han prestado su ayuda a la fundaci\u00f3n del Movimiento Fe y Constituci\u00f3n (1927) y del Consejo ecum\u00e9nico de las Iglesias (1948). Las Conversaciones internacionales anglicanas cat\u00f3lico romanas (A.R.C.I.C.) han presentado importantes documentos sobre la eucarist\u00ed\u00ada, el ministerio, la autoridad, la salvaci\u00f3n y la Iglesia. La ordenaci\u00f3n de las mujeres ha complicado las relaciones anglicanas con los cat\u00f3licos y los ortodoxos.<\/p>\n<p>W Henn<\/p>\n<p>Bibl.: E. Iserloh, El cisma ingl\u00e9s y la reforna protestante en Inglaterra, en H. Jedin (ed.). Manual de historia de la Iglesia, Y Herder, Barcelona 1972, 460-475.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">T\u00e9rmino utilizado para denotar la creencia religiosa y la posici\u00f3n de los miembros de la Iglesia Establecida de Inglaterra y de las iglesias comulgantes en las posesiones brit\u00e1nicas, los Estados Unidos (ver Iglesia Episcopal) y otros lugares.  Incluye a los que han aceptado la obra de la Reforma Inglesa personificada en la Iglesia de Inglaterra o las iglesias resultantes en otros pa\u00edses que se han adherido, al menos en lo sustancial, a sus doctrinas, su organizaci\u00f3n y su liturgia.  Aparte de establecimientos misioneros menores, en el \u00e1rea en la que el anglicanismo se halla corresponde aproximadamente a las porciones del globo que est\u00e1n, o estuvieron formalmente, bajo la bandera brit\u00e1nica.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Creencias<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Gobierno Principal<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Formularios doctrinales y lit\u00fargicos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Conexi\u00f3n con el Movimiento Original de la Reforma<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Uso de la Reforma Lit\u00fargica para Negar el Sacrificio<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 Desarrollo y Grupos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">7 El Movimiento de Oxford<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">8 Revitalizaci\u00f3n Anglicana<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-9\">9 Estad\u00edsticas<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Creencias<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para formarse una idea general del anglicanismo como sistema religioso, ser\u00e1 conveniente esquematizarlo tal como existe en la Iglesia Establecida de Inglaterra, teniendo en cuenta que hay diferencias de detalle, sobre todo en la liturgia y gobierno de la iglesia, que se hallan en otras partes de la comuni\u00f3n anglicana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tLos miembros de la Iglesia de Inglaterra son cristianos confesos y reclaman que son miembros bautizados de la Iglesia de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tAceptan las Escrituras como palabra de Dios, tal como aparece en la Versi\u00f3n Autorizada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tAfirman  que la Escritura es la \u00fanica y suprema regla de fe, en el sentido de que las Escrituras contiene todas las cosas necesarias para la salvaci\u00f3n  y que nada se puede exigir como art\u00edculo de fe que no aparezca  en ellas o pueda ser probado por ellas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tAceptan el Libro de la Oraci\u00f3n Com\u00fan como regla pr\u00e1ctica de su fe y culto y en \u00e9l usan como est\u00e1ndares de doctrina los tres Credos:  el de los Ap\u00f3stoles, el de Nicea y el de Atanasio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tCreen en dos Sacramentos del Evangelio&#8212;el Bautismo y La Cena del Se\u00f1or&#8212; como necesarios para la salvaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tDicen tener la sucesi\u00f3n apost\u00f3lica y un ministerio validamente ordenado y solo autorizan a ejercer el ministerio en sus iglesias a las personas que ellos creen que han sido ordenados as\u00ed.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tCreen que la Iglesia de Inglaterra es una parte verdadera y reformada, o rama o par de provincias de la Iglesia Cat\u00f3lica de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tMantienen que la iglesia de Inglaterra est\u00e1 libre de la jurisdicci\u00f3n extranjera.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tReconocen al rey como gobernador supremo de la Iglesia y reconocen que le \u201cata\u00f1e el gobierno todas las propiedades civiles o eclesi\u00e1sticas, en todas las causas\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tAntes de ser nombrado para un beneficio o conseguir la licencia para predicar, el clero declara y suscribe que \u201casienten a los treinta y nueve Art\u00edculos y al Libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan y al ordenamiento de obispos, sacerdotes y di\u00e1conos, y creen que la doctrina de la Iglesia de Inglaterra tal como se expresa es conforme a la Palabra de Dios\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tUno de los art\u00edculos (XXV) as\u00ed firmados aprueba el Primer y Segundo Libro de Homil\u00edas que contienen \u201cuna divina y completa doctrina necesaria para estos tiempos\u201d, y las aprueba para que se lean en las iglesias \u201cdiligente y claramente\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A estas caracter\u00edsticas generales podemos a\u00f1adir a modo de correcci\u00f3n que mientras aceptan la Biblia, se da mucha libertad de interpretaci\u00f3n a la naturaleza y extensi\u00f3n de la inspiraci\u00f3n; que la ense\u00f1anza eucar\u00edstica del Libro de Oraciones est\u00e1 sujeta a interpretaciones variadas y opuestas; que muchos consideran la sucesi\u00f3n apost\u00f3lica  como beneficiosa pero no esencial para la naturaleza de la Iglesia; que s\u00f3lo se puede pedir asentimiento a los laicos sobre el Credo de los Ap\u00f3stoles y que los Art\u00edculos de Religi\u00f3n solo son obligatorios  para el clero que ha conseguido beneficios y licencia.\n<\/p>\n<h2>Gobierno Principal<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de estas l\u00edneas, necesariamente vagas, la constituci\u00f3n de la Iglesia de Inglaterra ha estado grandemente determinada por los sucesos acaecidos bajo la dinast\u00eda de los Tudor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Lealtad Original a Roma<\/b>:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de la ruptura con Roma bajo Enrique VIII no hab\u00eda en absoluto diferencias doctrinales entre la fe de los ingleses y el resto de la cristiandad cat\u00f3lica, y se desconoc\u00eda el \u201canglicanismo\u201d con la connotaci\u00f3n de un sistema religioso independiente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nombre \u201cEcclesia Anglicana\u201d, o Iglesia inglesa, se empleaba, por supuesto, pero siempre en el uso cat\u00f3lico y papal del t\u00e9rmino que significaba la parte o regi\u00f3n de la \u00fanica Iglesia Cat\u00f3lica que estaba situada en Inglaterra bajo la jurisdicci\u00f3n del Papa; y precisamente del mismo modo la Iglesia en Escocia era llamada \u201cEcclesia Scotticana\u201d, la de Francia, \u201cEcclesia Gallicana\u201d, y la Iglesia en Espa\u00f1a, \u201cEcclesia Hispanica\u201d.  Los que est\u00e1n familiarizados con los documentos de antes de la Reforma saben muy bien que los nombres que se daban a las iglesias nacionales o regionales eran parte del estilo de la Curia Romana misma, y que de  ninguna manera implicaba independencia de Roma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tEn 1218 el Papa Honorio III, en su Bula al rey Alejandro, habla de la Iglesia Escocesa (Ecclesia Scotticana) que \u201cestaba inmediatamente sometida a la Sede Apost\u00f3lica\u201d (Cartas Papales I, 60).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tlos abades y priores de Inglaterra en su carta de 1246 al Papa Inocencio IV declaraban que la Iglesia inglesa (Ecclesia Anglicana) es \u00abun miembro especial de la muy santa Iglesia de Roma\u201d (Mateo Par\u00eds (Serie de Rollos), IV, 531).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tEn 1413 el arzobispo Arundel, con el consentimiento de la \u201cConvocation\u201d, afirmaba la fe de la Iglesia Inglesa contra los lolardos en un cierto n\u00famero de art\u00edculos, incluyendo la instituci\u00f3n divina del papado  y el deber de todos los cristianos de prestarle obediencia.  (Wilkins, Concilia, III, 355).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tEn 1521, solo 13 a\u00f1os antes de la ruptura, John Clerk, embajador ingl\u00e9s en Roma, pod\u00eda asegurar al Papa en un consistorio que Inglaterra no era inferior a ning\u00fan pa\u00eds de la cristiandad, \u201cni siquiera ante la misma Roma\u201d, en el \u201cservicio de Dios; y de la fe cristiana y en la obediencia debida a la Santa Iglesia Romana (discurso de Clerk, ed. Jer\u00f3nimo Emser).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Despu\u00e9s del Acta de Supremac\u00eda Real (1534)<\/b>:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer punto de separaci\u00f3n era claramente uno de erastianismo.  Cuando lleg\u00f3 a Inglaterra la noticia de la oposici\u00f3n papal al divorcio, en la primavera de 1534 Enrique VIII consinti\u00f3 a que el Parlamento aprobara cuatro estatutos antipapales, y en noviembre el estatuto de la Supremac\u00eda Real declaraba al rey cabeza suprema de la Iglesia inglesa (sin la cl\u00e1usula limitadora de 1532), y se prescribi\u00f3 un juramento que afirmaba que el Papa no ten\u00eda jurisdicci\u00f3n en el reino de Inglaterra.  El ministerio real de la predicaci\u00f3n y de los sacramentos se le dejaron al clero, pero el soberano reclam\u00f3 todos los poderes de la jurisdicci\u00f3n eclesi\u00e1stica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tEl Acta de Supremac\u00eda requer\u00eda que el rey, como cabeza suprema de la Iglesia \u201cTendr\u00e1 poder y autoridad totales de vez en cuando para visitar, reprimir, reconvenir, reformar, ordenar, corregir, restringir y corregir todos los errores, herej\u00edas abusos, ofensas,  faltas de respeto y cualquier atrocidad que exista de cualquier manera, autoridad espiritual o jurisdicci\u00f3n que deba o pueda ser legalmente reformada\u201d (26 Enrique VIII, I).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tA los obispos se les impuso solicitar sus facultades del rey y, para que el significado de esta humillaci\u00f3n fuera inconfundible, la misma forma de la licencia que se les conced\u00eda afirmaba con el claro principio erastiano de que la Corona era el origen de su jurisdicci\u00f3n \u201cviendo que toda autoridad de jurisdicci\u00f3n, y de hecho la jurisdicci\u00f3n de todas clases, tanto la que es llamada eclesi\u00e1stica  como la secular, se deriva originalmente del poder real, como Suprema Cabeza y fundamento, y fuente de la magistratura dentro de nuestro reino\u201d (Wilkins, Concilia, III, 799),\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tSe prohibi\u00f3 a los obispos y el clero reunidos emitir c\u00e1nones excepto cuando el rey les diera permiso con su \u201cCarta de negocio\u201d (Letters of Business), e incluso entonces, los c\u00e1nones s\u00f3lo tendr\u00edan efecto cundo el rey los aprobaba.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tOtro estatuto le aseguraba a la Corona el control absoluto en el nombramiento de obispos.  Los cap\u00edtulos estaban obligados bajo penas de \u201cProemunire\u201d a elegir a la persona nombrada por el rey y no otra, y el arzobispo estaba obligado por las mismas vergonzosas penas a consagrar a la persona as\u00ed nombrada dentro de veinte d\u00edas despu\u00e9s de la recepci\u00f3n del escrito real  (Significavit) que le ordenaba hacerlo.  Esta ley, que un obispo anglicano ha descrito con raz\u00f3n como \u00abla carta magna de la tiran\u00eda\u00bb a\u00fan sigue en vigor.  Los tribunales han decidido que no se puede permitir ninguna oposici\u00f3n a  la confirmaci\u00f3n episcopal de una persona nombrada por la corona.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed la principal se\u00f1al del establecimiento de Enrique es el hecho de que el anglicanismo se fund\u00f3 en la aceptaci\u00f3n de la supremac\u00eda real, y en el rechazo de la supremac\u00eda papal, y fue colocado sobre una base decididamente erastiana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando la reina Isabel reaviv\u00f3 el Acta de Supremac\u00eda Real, que hab\u00eda sido derogado por la reina Mar\u00eda Tudor, \u00e9ste sufri\u00f3 una modificaci\u00f3n en el sentido que el soberano era llamado \u201cgobernante supremo\u201d en lugar de \u201ccabeza suprema\u201d.  En una \u00abadmonici\u00f3n\u00bb posterior, Isabel emiti\u00f3 una interpretaci\u00f3n de la Supremac\u00eda Real al efecto de que ella no reclamaba \u201cning\u00fan poder en el ministerio de los oficios divinos en la Iglesia\u201d.  Al mismo tiempo reafirma totalmente la reclamaci\u00f3n que hizo Enrique VIII como la autoridad de la corona en asuntos eclesi\u00e1sticos, y los grandes cambios religiosos que se produjeron despu\u00e9s de su acceso al  trono fueron realizados e impuestos en una visita real encargada por la autoridad real.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1628, Carlos I, en una declaraci\u00f3n real en el prefacio de los Art\u00edculos, afirmaba que  pertenec\u00eda al oficio del rey \u201cconservar y mantener la Iglesia entregada a nuestra cargo, en unidad de religi\u00f3n y con el lazo de la paz\u201d y decret\u00f3 que las diferencias que surgiesen respecto a la pol\u00edtica externa de la Iglesia hab\u00eda que resolverlas en una asamblea, pero que sus ordenanzas deb\u00edan someterse a la corona para su aprobaci\u00f3n, que se dar\u00eda si no eran contrarias a las leyes del pa\u00eds.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1640 el arzobispo Laud mand\u00f3 a redactar una serie de c\u00e1nones en una asamblea y los public\u00f3, pero ese intento de independencia espiritual fue r\u00e1pidamente suprimido.  La indignaci\u00f3n del Parlamento fue tan grande que \u00e9l mismo suplic\u00f3 que se retiraran y la Casa de los Comunes aprob\u00f3 una resoluci\u00f3n un\u00e1nime declarando que \u201cel clero reunido en asamblea no tiene poder para hacer canon alguno ni constituci\u00f3n de ninguna clase en materias de doctrina, disciplina o de otra clase que obligue al clero y a los laicos del reino sin el consentimiento com\u00fan en el Parlamento\u201d Resoluci\u00f3n, 16 de diciembre de 1640).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>El efecto de la supremac\u00eda real<\/b>:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El efecto de la legislaci\u00f3n de tiempos de Enrique VIII, revivido por Isabel, y confirmado en los reinados siguientes, hab\u00eda sido, como se\u00f1al\u00f3 Lord Campbell en su famoso juicio de Gorham en abril de 1850, colocar en la corona esa jurisdicci\u00f3n decisiva que antes de la Reforma era ejercida por el Papa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta el a\u00f1o 1833 la corona ejerci\u00f3 esta jurisdicci\u00f3n suprema a trav\u00e9s de un cuerpo especial llamado  el Tribunal de Delegados.  Sus miembros eran nombrados bajo el gran sello y consist\u00eda en jueces laicos a los que pod\u00edan asociarse algunos obispos o cl\u00e9rigos.  En 1833 se aboli\u00f3 este tribunal y se transfirieron sus poderes al rey en concilio.  As\u00ed pues los asuntos que se le presentan son decididos por el rey con el consejo de la parte del consejo privado que se conoce como comit\u00e9 judicial.  El estatuto (2 y 3 William IV, XCII) afirma expresamente que sus decisiones son finales, y que no est\u00e1n sujetas a ning\u00fan comit\u00e9 de revisi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que observar que este tribunal no profesa te\u00f3ricamente que decide art\u00edculos de fe ni que se pronuncia sobre la ortodoxia u heterodoxia abstracta de las opiniones.  \u201cSu deber se extiende solamente a la consideraci\u00f3n de aquello que la ley establece que es la doctrina de la Iglesia de Inglaterra, basado sobre los debidos y legales art\u00edculos y formularios\u201d (Decisi\u00f3n Gorham de marzo de 1850).  Y basada en estos fundamentos, la Corona decidi\u00f3 que los puntos de vista de Gorham, cuyo notorio rechazo de la doctrina de la regeneraci\u00f3n del bautismo hab\u00eda espantado a su obispo y escandalizado a los tractarianos, \u201cno repugnaban  ni eran contrarios a la doctrina declarada de la Iglesia de Inglaterra como estaba establecida por la ley\u201d.  Hubo numerosas protestas y apelaciones de los altos dignatarios de la Iglesia, pero todos los intentos para anular la decisi\u00f3n fueron infructuosos y Mr. Gorham recibi\u00f3 apropiadamente la concesi\u00f3n del beneficio que su obispo le hab\u00eda negado.  De igual manera, en 1849 cuando hubo una vehemente oposici\u00f3n al nombramiento del Dr. Hampden a la Sede de Hereford, el primer ministro de entonces insisti\u00f3 en el derecho de la corona, y el vicario general del arzobispo orden\u00f3 que no pod\u00eda haber excepciones contra el que la corona hab\u00eda nombrado apropiadamente, y el tribunal de la reina apoy\u00f3 esta decisi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, cualquier punto de vista o aspiraci\u00f3n que hubieran afirmado te\u00f3ricamente los te\u00f3logos anglicanos sobre la autoridad espiritual de la iglesia anglicana, la realidad es que predomina la supremac\u00eda real; y la corona, apoyada por el Parlamento y los Tribunales, posee el control pr\u00e1ctico y sustancial tanto respecto a las doctrinas que se pueden ense\u00f1ar como a las personas que se nombren para ense\u00f1arlas.  Es caracter\u00edstico de la Reforma Anglicana que, despu\u00e9s de la separaci\u00f3n de Roma, la jurisdicci\u00f3n reguladora y universal que ejerc\u00eda la Santa Sede fue tomada por la Corona para todos los intentos y prop\u00f3sitos, y nunca se confi\u00f3 efectivamente a la espiritualidad anglicana ni al primado, ni al episcopado, ni siquiera a la \u201casamblea\u201d.  Como resultado, hasta el d\u00eda de hoy existe una falta de autoridad espiritual eclesi\u00e1stica viva, lo que ha sido para los anglicanos una fuente constante de debilidad, humillaci\u00f3n y desorden.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1904 se nombr\u00f3 una comisi\u00f3n real para investigar las quejas contra la disciplina eclesi\u00e1stica, la cual emiti\u00f3 su informe en julio de 1906, en el que se\u00f1ala que en ning\u00fan momento del pasado se hab\u00edan observado uniformemente las leyes del culto divino, y recomendaba la formaci\u00f3n de un tribunal que al ejercer la jurisdicci\u00f3n real, estuviera obligado tambi\u00e9n a aceptar al episcopado en cuestiones de doctrina o ritual.  Si esto se conced\u00eda, ser\u00eda el primer paso hacia una emancipaci\u00f3n parcial de la espiritualidad de la servidumbre de la autoridad civil en el que ha sido mantenida durante m\u00e1s de cuatro siglos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que observar que el anglicanismo como sistema religioso es separable de la doctrina de la supremac\u00eda real, que es un resultado de su uni\u00f3n con el Estado y de las circunstancias de la Reforma inglesa.  En pa\u00edses fuera de Inglaterra existen las Iglesias galesas anglicanas y, se dice que son m\u00e1s pr\u00f3speras por estar desembarazadas de la uni\u00f3n con el estado.  Pero incluso en esos pa\u00edses la voz decisiva en el gobierno de la Iglesia Anglicana no se conf\u00eda solo a los obispos, y en algunas el poder laico se ha hecho sentir en los s\u00ednodos, mostrando que puede ser ran realmente el amo como cualquier soberano Tudor investido con la supremac\u00eda real.  El sistema anglicano a\u00fan carece de la supremac\u00eda de la espiritualidad en el campo de la doctrina, como \u00fanica garant\u00eda de la libertad religiosa, y el problema no tiene aun una soluci\u00f3n, en caso de que la haya.\n<\/p>\n<h2>Formularios doctrinales y lit\u00fargicos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La postura doctrinal de la Iglesia Anglicana, de igual manera, solo puede ser estudiada adecuadamente en su historia, la cual se divide en varios per\u00edodos o etapas.  El primero, o de Enrique VIII (1534-47) incluye la ruptura con Roma, la organizaci\u00f3n de una iglesia nacional independiente y la transferencia de la autoridad eclesi\u00e1stica suprema del papado a la corona.  Los per\u00edodos de Eduardo (1547-53) y de Isabel (1558-1603) llevaron la separaci\u00f3n m\u00e1s lejos a\u00fan.  Ambos aceptaron los fundamentos de Enrique para rechazar el papado y la erecci\u00f3n de la supremac\u00eda real, pero construyeron sobre ella la admisi\u00f3n de los cambios doctrinales y lit\u00fargicos que componen principalmente la reforma anglicana, y que llev\u00f3 a la naci\u00f3n al gran movimiento protestante del siglo XVI.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Primer per\u00edodo:  Enrique VIII (1534-1547)<\/b>:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque la pol\u00edtica de Enrique VIII, tras la ruptura con Roma, fue ostensiblemente conservadora y su ideal parec\u00eda el mantenimiento de la Iglesia Cat\u00f3lica en Inglaterra, sin el Papa, es indiscutible que, en otros aspectos, su acci\u00f3n estaba en fatal contradicci\u00f3n con sus declaraciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Influencia de los simpatizantes protestantes ingleses:   Al elevar al poder y mantener en sus posiciones de influencia excepcional a sus tres grandes agentes Thomas Cromwell, Thomas Cranmer y Edward Seymour, todos se mostraban tan abiertamente simpatizantes de la Reforma como pod\u00edan, Enrique VIII, ya intencionadamente o por la desidia de sus \u00faltimos d\u00edas, prepar\u00f3 el camino y abri\u00f3 las puertas al protestantismo que entr\u00f3 bajo Eduardo e Isabel.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Influencia de los protestantes alemanes:   En 1535 Enrique envi\u00f3 agentes a negociar un acuerdo con los reformadores alemanes y en 1537, Cromwell, en connivencia con Cranmer, le llev\u00f3 a seguir negociando con los pr\u00edncipes protestantes reunidos en Esmalcalda.  Escribi\u00f3 a Melanchton felicit\u00e1ndole por el trabajo que hab\u00eda hecho por la religi\u00f3n e invit\u00e1ndole a ir a Inglaterra.  Melanchton no pudo ir, pero en 1538 tres te\u00f3logos alemanes, Burkhardt, Boyneburg y Myconius, fueron enviados a Londres, donde permanecieron algunos meses reuni\u00e9ndose con los obispos y el clero anglicanos.  Los alemanes presentaron como base para el acuerdo unos art\u00edculos basados en la Confesi\u00f3n Luterana de Augsburgo.  Ambos partidos concordaron sobre la parte doctrinal de estos art\u00edculos, los primeros trece (Carta de Miconio a Cromwell del 8 de septiembre de 1538).  Respecto a la segunda parte, los \u201cAbusos\u201d (por ejemplo las Misas privadas, el celibato del clero, la invocaci\u00f3n a los santos), el rey no cedi\u00f3 y finalmente disolvi\u00f3 la conferencia.  Aunque las negociaciones llegaron as\u00ed formalmente a su final, el arzobispo Cranmer, y luego el arzobispo Parker, conservaron los trece art\u00edculos en los que hab\u00eda habido acuerdo con los alemanes, y fueron utilizados como los art\u00edculos de prueba a los que se habr\u00edan de suscribir los predicadores autorizados por ellos.  Con el tiempo se convirtieron en el n\u00facleo de los art\u00edculos de religi\u00f3n que fueron autorizados bajo Eduardo VI e Isabel.  De ah\u00ed la semejanza casi literal entre esos art\u00edculos y la Confesi\u00f3n Luterana de Augsburgo, de donde se tomaron originalmente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Segundo periodo: Eduardo VI (1547-1553)<\/b>:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al morir Enrique VIII (27 enero de 1547), desapareci\u00f3 el principal obst\u00e1culo a la influencia de la Reforma.  Con Eduardo VI, educado en la fe reformada, con Seymour, tambi\u00e9n protestante, omnipotente en el concilio, y con Cranmer, que ahora pod\u00eda mostrar su mano y hacer su voluntad, los partidarios de la Reforma pose\u00edan ahora todos los recursos del poder nacional, y durante los cinco a\u00f1os del reinado (1547-53) triunf\u00f3 y creci\u00f3 su influencia.  Este per\u00edodo es testigo de la introducci\u00f3n de los grandes cambios doctrinales y lit\u00fargicos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Negaci\u00f3n del Sacrificio de la Misa:  Uno de los principios cardinales de la Reforma tra\u00eddos por los delegados alemanes en 1538 era que \u201cla Misa no es nada m\u00e1s que una comuni\u00f3n o sinaxis\u201d (Resumen de Tunstall, M.S. Cleop.  E. V., 209), concepto que Cranmer acept\u00f3 vehementemente.  Una de las primeras leyes de Eduardo VI fue la introducci\u00f3n del nuevo servicio ingl\u00e9s de comuni\u00f3n, que deb\u00eda ponerse el final de la Misa y que requer\u00eda que se diera la comuni\u00f3n bajo ambas especies.  Poco despu\u00e9s le sigui\u00f3 el Libro de la Oraci\u00f3n Com\u00fan, con un nuevo servicio de la comuni\u00f3n que sustituy\u00f3 completamente la Misa en lat\u00edn; Cranmer fue el autor principal del libro.  Se ha discutido si recibi\u00f3 o no el asentimiento de la Convocaci\u00f3n, pero fue aprobado por el Parlamento en 1549.  Gardiner, obispo de Winchester, en oposici\u00f3n a la negaci\u00f3n de Cranmer de la Presencia Real de Cristo en la Eucarist\u00eda y del Sacrificio de la Misa, arguy\u00f3 que incluso ciertos pasajes del Libro de Oraciones implicaban la aceptaci\u00f3n de esas doctrinas; por lo cual Cranmer y sus reformadores redactaron un nuevo libro de oraciones a\u00fan m\u00e1s protestante en tono y car\u00e1cter.  En \u00e9l se alteraba considerablemente el servicio de la Comuni\u00f3n y los pasajes usados por Gardiner que aparentemente favorec\u00edan la doctrina cat\u00f3lica, fueron concienzudamente eliminados o cambiados de tal modo que previniera tal interpretaci\u00f3n en el futuro; y se omiti\u00f3 cuidadosamente toda alusi\u00f3n al altar o al sacrificio (Gasquet y Bishop, Eduardo VI y el Libro de Oraciones Comunes, 289).  En 1552 el Parlamento autoriz\u00f3 este segundo Libro de Oraciones de Eduardo VI.  Se compil\u00f3 un nuevo libro ritual para la consagraci\u00f3n de los obispos y la ordenaci\u00f3n de sacerdotes y di\u00e1conos, en el que se excluy\u00f3 rigurosamente toda menci\u00f3n al oficio sacrificial del sacerdocio.  El Parlamento lo aprob\u00f3 en 1552. En 1551, y muy en consonancia con esta reforma lit\u00fargica, una orden en concilio emitida al obispo Ridley requiri\u00f3 que se destruyeran todos los altares y se sustituyeran por mesas movibles, mientras se elaboraba una explicaci\u00f3n racional del cambio para el pueblo, es decir \u201cla forma de una mesa puede mover m\u00e1s y convertir la forma simple de la vieja superstici\u00f3n de la Misa en el correcto uso de la Cena del Se\u00f1or\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Supresi\u00f3n de las pr\u00e1cticas cat\u00f3licas:  Por medio de proclamaciones reales y visitas de los obispos, se suprimieron una gran cantidad de pr\u00e1cticas cat\u00f3licas como luces, incienso, palmas y agua bendita.  Estas reformas, al proceder tentativa pero r\u00e1pidamente, comenzaron y se realizaron llevadas a cabo sobre todo por Cranmer y sus seguidores, reflejando sus creencias y las de sus colegas reformadores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los 42 Art\u00edculos:  En 1553 un decreto real oblig\u00f3 a los obispos y al clero a firmar 42 art\u00edculos religiosos que conten\u00edan una gran parte de lo que aparec\u00eda en los trece art\u00edculos que se hab\u00edan acordado con los alemanes.  El art\u00edculo sobre la Eucarist\u00eda se hab\u00eda cambiado de forma significativa, como atestigua Hooper, para que estuviera de acuerdo con las ense\u00f1anzas del reformador suizo Bullinger.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tercer per\u00edodo Isabel I (1558-1603)<\/b>:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En noviembre de 1558 Isabel sucedi\u00f3 a la Reina Mar\u00eda Tudor e inmediatamente procedi\u00f3 a restaurar la obra de Enrique VIII y Eduardo VI.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Basado en el Libro de Oraciones de 1552:  El nuevo arreglo religioso no se bas\u00f3 en el Primer Libro de Oraciones de 1549, sino en el m\u00e1s protestante de 1552, el cual se adopt\u00f3 con ligeras modificaciones y permanece sustancialmente sin cambios hasta el presente.  La afirmaci\u00f3n de que el Papa P\u00edo IV se ofreci\u00f3 a aprobar el Libro de Oraciones no tiene ning\u00fan fundamento hist\u00f3rico, ni tiene vestigio de evidencia contempor\u00e1nea alguna que lo confirme, Camden, el primer historiador anglicano que lo menciona, dice: \u201cNunca pude encontrarlo en escrito alguno y no creo que exista ning\u00fan escrito sobre ello.  Los rumores no son dignos de un historiador\u201d (Historia, 59).  Fuller, otro historiador anglicano, lo describe como una mera conjetura de \u201clos que tratan de falsear lo que no pueden encontrar\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los 39 Art\u00edculos: En 1563 los art\u00edculos eduardinos fueron revisados por la Convocaci\u00f3n,  bajo el arzobispo Parker.  Se a\u00f1adieron algunos, y otros se cambiaron o suprimieron, reduciendo el n\u00famero a 38.  En 1571, se insert\u00f3 el Art\u00edculo XXXIX, a pesar de la oposici\u00f3n del obispo Guest, en el sentido de que los malvados no comen el Cuerpo de Cristo.  Los Treinta y Nueve fueron ratificados por la reina y los obispos y clero fueron obligados a asentir y suscribirlos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Influencia Calvinista:   Durante todo el largo reinado de Isabel, el tono prevaleciente de la ense\u00f1anza y literatura anglicana era decididamente ginebrino y calvinista (Dr. Prothero, Revista de Hist. Inglesa, octubre de 1886).  En 1662 surgi\u00f3 una reacci\u00f3n contra el puritanismo, y el Libro de Oraciones, que hab\u00eda sido suprimido durante la Rep\u00fablica de Cromwell, fue recuperado y sometido a revisi\u00f3n por una Convocaci\u00f3n y el Parlamento.  Se realizaron numerosas enmiendas, aunque las de importancia doctrinal fueron relativamente pocas, y en el sentido de enfatizar el car\u00e1cter episcopal del anglicanismo contra el presbiterianismo. Las m\u00e1s notables fueron la reinserci\u00f3n, con las palabras alteradas, de la \u201cR\u00fabrica Negra\u201d (omitida por Isabel) y la introducci\u00f3n en la forma de las palabras \u201cpara el oficio de un obispo\u201d y \u201cpara el oficio de un sacerdote\u201d, en el servicio de ordenaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Formularios Anglicanos: El significado hist\u00f3rico y la importancia doctrinal de los formularios anglicanos s\u00f3lo se pueden determinar por un examen c\u00e1ndido y competente de la evidencia como un todo:\n<\/p>\n<ul>\n<li> En primer lugar, por el estudio del significado b\u00e1sico del texto;<\/li>\n<li> en segundo lugar, por el estudio de las circunstancias hist\u00f3ricas en las que se le dio forma y fue autorizado; <\/li>\n<li> en tercer lugar, por las creencias conocidas de sus principales autores y de aquellos por los que fueron aceptados; <\/li>\n<li> en cuarto lugar, por comparaci\u00f3n con los formularios cat\u00f3licos anteriores a la Reforma,  a los que suplantaron; <\/li>\n<li> en quinto lugar, por el estudio de sus fuentes y del valor exacto de su terminolog\u00eda doctrinal tal como se halla en las controversias de aquel momento;<\/li>\n<li> en sexto lugar&#8212;si la comparaci\u00f3n no ha de quedar excesivamente estrecha&#8212;por el estudio de la Reforma europea en general, de la que la Reforma inglesa, aunque con caracter\u00edsticas nacionales, era una parte y un resultado.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed solo es posible establecer de forma muy breve las conclusiones que surgen de tal an\u00e1lisis.\n<\/p>\n<h2>Conexi\u00f3n con el Movimiento Original de la Reforma<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">No puede haber duda de que la Reforma inglesa es sustancialmente parte del gran levantamiento de la Reforma Protestante del siglo XVI, y que su doctrina, liturgia y principales promotores se derivaron en gran medida y fueron influenciados por los movimientos luteranos y calvinistas del continente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primer v\u00ednculo: personal:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hubo, en primer lugar, una conexi\u00f3n viva y personal.  Los grandes reformadores ingleses que lideraron la obra de la Reforma en Inglaterra&#8212;Cranmer, Barlow, Hooper, Parker, Grindal, Scory, May, Cox, Coverdale y muchos otros&#8212;fueron hombres que vivieron y trabajaron entre los protestantes del continente y permanecieron en constante y cordial contacto y comunicaci\u00f3n con ellos.  (ver Cartas Originales de la Reforma) Y en reciprocidad, los reformadores continentales, como Pedro M\u00e1rtir Vermigli y Martin Bucer, fueron bien recibidos en Inglaterra donde fueron profesores de teolog\u00eda en las universidades. Otros, como Juan a Lasco, y Pablo Fagio, fueron amigos e invitados de Cranmer.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Segundo v\u00ednculo: doctrinal:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un segundo lazo fue la adopci\u00f3n de las mismas doctrinas esenciales.  Los grandes principios y dogmas expuestos en las obras de Mart\u00edn Lutero, Philipp Melanchton y Juan Calvino o Ulrico Zuinglio se reproducen con o sin modificaciones, pero sustancialmente, y con frecuencia casi verbalmente literalmente en la literatura de la reforma inglesa. Las principales doctrinas que son esencial y espec\u00edficamente caracter\u00edsticas de la Reforma Protestante en conjunto son las nueve siguientes:\n<\/p>\n<ul>\n<li> rechazo del papado;<\/li>\n<li> negaci\u00f3n de la infalibilidad de la Iglesia; <\/li>\n<li> justificaci\u00f3n por la fe sola; <\/li>\n<li> supremac\u00eda y suficiencia de la Escritura como regla de fe.<\/li>\n<li> el triple dogma sobre la Eucarist\u00eda: [es decir, (a) que la Eucarist\u00eda es una Comuni\u00f3n o Sacramento, y no una Misa o sacrificio, salvo en el sentido de alabanza o conmemoraci\u00f3n; (b) negaci\u00f3n de la Transubstanciaci\u00f3n  y adoraci\u00f3n de la Hostia; (c) negaci\u00f3n del oficio sacrificial del sacerdocio y el car\u00e1cter propiciatorio de la Misa.]<\/li>\n<li> la no necesidad de confesi\u00f3n auricular.<\/li>\n<li> el rechazo de la invocaci\u00f3n a la Virgen Mar\u00eda y a los santos.<\/li>\n<li> el rechazo del Purgatorio y la omisi\u00f3n de las oraciones por los muertos.<\/li>\n<li> el rechazo de la doctrina de las indulgencias. <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">A esto se pueden a\u00f1adir tres caracter\u00edsticas disciplinares fundadas en la doctrina:\n<\/p>\n<ul>\n<li> Dar la comuni\u00f3n bajo las dos especies,<\/li>\n<li> La substituci\u00f3n de los altares por mesas, y<\/li>\n<li> La abolici\u00f3n de los votos mon\u00e1sticos y del celibato del clero.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas doce doctrinas y pr\u00e1cticas de la Reforma continental han entrado sin duda, aunque no siempre en la misma medida, en la fibra de la Reforma inglesa y todas han hallado expresi\u00f3n, m\u00e1s o menos enf\u00e1tica, en los formularios anglicanos.  De ah\u00ed que, aunque el nombre de \u201cprotestante\u201d no se halla en el Libro de Oraciones, se usa en el servicio de coronaci\u00f3n cuando el rey promete mantener \u201cla religi\u00f3n protestante establecida por la ley\u201d. Se aplic\u00f3 popularmente desde el principio a los servicios y creencias anglicanas. En el Acta de Uni\u00f3n de las Iglesias de Inglaterra e Irlanda, se las llama \u201cLa Iglesia Episcopal Protestante\u201d, un nombre que a\u00fan retiene la Iglesia Anglicana americana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tercer v\u00ednculo: lit\u00fargico:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un tercer lazo de uni\u00f3n entre la Reforma continental y la de Inglaterra se halla en la composici\u00f3n real de los formularios. Los art\u00edculos anglicanos deben mucho, a trav\u00e9s de los Trece Art\u00edculos, a la Confesi\u00f3n de Augsburgo y tambi\u00e9n a la Confesi\u00f3n de Wurtemberg.  Partes importantes de los servicios bautismales, matrimoniales y de la Confirmaci\u00f3n se derivan de la \u201cSimplex et Pia Deliberatio\u00bb compilada por el luterano Hermann von Wied, con la ayuda de Bucer y Melanchton. El \u00faltimo can\u00f3nico Travers Smith ha se\u00f1alado que una parte considerable del ritual de ordenaciones anglicano (sin la forma distintiva para cada orden) se puede ver en la \u00abScripta Anglica\u00bb de Bucer.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusi\u00f3n:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este triple lazo de uni\u00f3n&#8212;personal, doctrinal y lit\u00fargico&#8211;las reformas continental y anglicana est\u00e1n, a pesar de las muchas y notables diferencias, sustancial e inseparablemente entrelazadas como partes de uno y el mismo gran movimiento religioso.\n<\/p>\n<h2>Uso de la Reforma Lit\u00fargica para Negar el Sacrificio<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La comparaci\u00f3n del libro de oraciones y libro ritual anglicano, con los formularios pre Reforma a los que que sustituyeron, lleva a una segunda conclusi\u00f3n en armon\u00eda con lo arriba expresado. Al hacer el an\u00e1lisis de lo que se ha quitado, de lo que se ha conservado y de lo que se ha alterado, indudablemente aparenta que el principal motivo  que determin\u00f3 y gui\u00f3  la construcci\u00f3n de la nueva liturgia fue el mismo que el que inspir\u00f3 a todo el movimiento de la Reforma, es decir: la determinaci\u00f3n de que la Cena del Se\u00f1or fuera considerada s\u00f3lo un sacramento o Comuni\u00f3n, pero no un Sacrificio, y hacer desaparecer todo lo que indicase un car\u00e1cter sacrificial en la Eucarist\u00eda, o la Presencia Real Objetiva, en el sentido cat\u00f3lico, en el que Cristo es adorado en la Hostia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las formulas lit\u00fargicas cat\u00f3licas, misal, breviario, pontifical hab\u00edan sido utilizadas durante siglos. Al hacer una reforma lit\u00fargica era por la necesidad del caso imposible que los cambios hechos no se refirieran a ellas, permaneciendo como lo hicieron, en la relaci\u00f3n de \u201cterminus a quo\u201d a un \u201cterminus ad quem\u201d de reforma. Si el Misal Sarum, el Breviario y el Pontifical se ponen uno junto a otro con el Libro Anglicano de Oraciones y el Ritual de las Ordenaciones, y en una comparaci\u00f3n entre las partes correspondientes, se ver\u00e1 claramente el motivo, la tendencia y la intenci\u00f3n de los que los redactaron:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tEn el pontifical cat\u00f3lico, en los servicios de ordenaci\u00f3n hay veinticuatro pasajes que expresan con claridad el \u201cSacerdotium\u201d cat\u00f3lico, o car\u00e1cter sacrificial del oficio y obra del sacerdocio.  No se permiti\u00f3 que ninguno de ellos permaneciese en el Ritual Anglicano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tSolo en el Ordinario de la Misa hay unos veinticinco puntos en los que se expresan o est\u00e1n impl\u00edcitos la naturaleza sacrificial de la Eucarist\u00eda y la presencia real de Cristo como victima. Todos ellos fueron suprimidos y eliminados en el Servicio de la Comuni\u00f3n Anglicano, siendo sustituidos por pasajes de un car\u00e1cter reformado y ambiguo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed los nuevos formularios llevan la marca en no menos de cuarenta y nueve lugares de la exclusi\u00f3n deliberada de un car\u00e1cter significativamente anti-sacrificial y anti-sacerdotal (ver La Tableta, Londres, 12 junio de 1897).\n<\/p>\n<h2>Desarrollo y Grupos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque los art\u00edculos y liturgia anglicanos han permanecido pr\u00e1cticamente inalterados desde 1662, era inevitable que la vida y pensamiento de un cuerpo religioso como la Iglesia de Inglaterra diese se\u00f1ales de desarrollo, y que tales cambios con el tiempo se hicieran demasiado grandes o al menos tensaran la interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica de los formularios, y m\u00e1s a\u00fan al no haber autoridad viviente que las adaptara o reajustara a las nuevas necesidades o aspiraciones. Se puede decir que la evoluci\u00f3n ha sido guiada por tres influencias principales:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tHa habido una profunda sujeci\u00f3n a los principios de la Reforma en la que se basaron las decisiones anglicanas y la determinaci\u00f3n de preservar los est\u00e1ndares de las creencias y culto establecidos entonces. Esta lealtad al car\u00e1cter protestante de la Iglesia Anglicana ha producido la \u201cIglesia Inferior\u201d (Low Church) o Escuela de Anglicanismo Evang\u00e9lica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tUna segunda influencia es la del racionalismo, que, tanto en Alemania como en Inglaterra, ha servido como disolvente del protestantismo, especialmente en la forma de la destructiva cr\u00edtica b\u00edblica, y la cual, con frecuencia en el esfuerzo de sublimar la religi\u00f3n, ha inducido una aversi\u00f3n a todo lo que es dogm\u00e1tico, sobrenatural o milagroso. Sus exponentes, que son numerosos, intelectuales, cultos universitarios e influyentes, son en general calificados como la Iglesia Amplia (Broad Church) o escuela latitudinaria del pensamiento religioso anglicano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tUna tercera influencia que se dej\u00f3 sentir sobre el anglicanismo, m\u00e1s vital, penetrante y progresista que las otras dos, ha sido la del catolicismo, ya sea reflejada en la antig\u00fcedad cat\u00f3lica o en la actual Iglesia Cat\u00f3lica Romana. El efecto de esta influencia se puede seguir en lo que se ha llamado el grupo hist\u00f3rico de la Alta Iglesia (High Church). Algunos obispos y te\u00f3logos de los siglos XVII y XVIII, aunque amargamente opuestos a Roma, y siendo protestantes leales, permanecieron sobre el bajo nivel general de los eclesi\u00e1sticos, y presentaron posturas m\u00e1s elevadas y filocat\u00f3licas, en los temas de la autoridad de la Iglesia, creencias y culto. Aunque comparativamente pocos en n\u00famero, y vehementemente atacados por sus colegas eclesi\u00e1sticos, estaban destinados a servir como un punto de apoyo para los cambios posteriores. Como representantes de este grupo se pueden contar a los escritores como  el obispo Andrews (m. 1626), el obispo Overall (m. 1644), el obispo Montague (m. 1641), el arzobispo Laud (m. 1644), el arzobispo Bramhall (m. 1663),el  Dr. Thorndike (m. 1672), el obispo Ken (m. 1711), el Dr Waterland (m. 1740).\n<\/p>\n<h2>El Movimiento de Oxford<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(ver tambi\u00e9n Movimiento de Oxford)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1833 una fuerte corriente de opini\u00f3n popular dirigida contra la Iglesia Anglicana hizo que se levantara en su defensa el celo de un peque\u00f1o grupo de estudiantes y escritores de Oxford, que poco a poco se reunieron bajo el liderazgo informal de John Henry Newman.  Entre ellos estaban John Keble, C. Marriott, Hurrell Froude, Isaac Williams, el Dr. Pusey y  Ward. Su objetivo era hacer cre\u00edble para la Iglesia Anglicana su reclamaci\u00f3n de catolicidad. Este empe\u00f1o les llev\u00f3 a investigar tanto detr\u00e1s como fuera de la esfera de la reforma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Formando una cadena de te\u00f3logos de la Alta Iglesia Anglicana de los siglos XVII y XVIII por una parte, y otra de ciertos Padres en la otra, esperaban hallar una cadena casi continua de la tradici\u00f3n cat\u00f3lica que conectara a la Iglesia Anglicana de su tiempo con la antig\u00fcedad cat\u00f3lica.  Traducciones de los Padres, obras sobre liturgia, festivales del \u201ca\u00f1o cristiano\u201d y sobre todo las memorables series de \u201cTratados para los Tiempos\u201d, se unieron con fuerza notable a las m\u00e1s nuevas y m\u00e1s amplias concepciones de lo eclesi\u00e1stico que se interiorizaron en los esp\u00edritus de los defensores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el \u201cTratado 90\u201d (Tract 90) se intent\u00f3, algo as\u00ed como en la l\u00ednea de Santa Clara, mostrar que los Art\u00edculos anglicanos pod\u00edan en ciertos aspectos reconciliarse con las ense\u00f1anzas del Concilio de Trento. El resultado fue una crisis doctrinal y devocional como Inglaterra no hab\u00eda presenciado desde la Reforma y el movimiento tractariano de Oxford, durante los doce a\u00f1os desde el serm\u00f3n de Keble sobre la \u201cApostas\u00eda Nacional\u201d, en 1833,  hasta la conversi\u00f3n de Newman en 1845, constituy\u00f3 una \u00e9poca hist\u00f3rica en los anales del Anglicanismo. El hecho de que la obra del movimiento fuera informalmente un estudio \u201cde Ecclesi\u00e2\u201d  llev\u00f3 a los escritores y a sus lectores a enfrentarse con las posturas de la Iglesia de Roma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un gran n\u00famero de los que formaron parte del movimiento, y sobre todo su gran l\u00edder, se convirtieron al catolicismo, mientras otros, al permanecer anglicanos, dieron al pensamiento y culto anglicanos un nuevo impulso pro-cat\u00f3lico. Se puede decir que el caso de Newman, Oakley, Wilberforce, Ward, y otros muchos la investigaci\u00f3n de la naturaleza de la catolicidad y la regla de fe les hizo darse cuenta de la necesidad de la voz viva del magisterio divino (la \u201cregula proxima fidei\u201d), y no hall\u00e1ndolo en el episcopado anglicano, lo buscaron en el \u00fanico sitio donde pod\u00eda encontrarse.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros como Pusey, Marriott, Keble, intentaron lo que llamaron la voz de la \u201cIglesia\u201d en los formularios inanimados (o \u201cregula remota\u201d) que, despu\u00e9s de todo, era a\u00f1adir los Padres, las liturgias y las definiciones conciliares a la Escritura como el \u00e1rea sobre la que a\u00fan utilizaban, seg\u00fan la manera de los verdaderos protestantes, su juicio privado. El mismo principio est\u00e1 siempre m\u00e1s o menos en actividad y va tan lejos ahora como entonces para separar a los que vienen de los que est\u00e1n.  [(Si tenemos en mente que por \u201cIglesia\u201d se quer\u00eda decir los formularios silenciosos auto interpretados (o regula remota), y por \u201cobispos\u201d se quer\u00eda decir el magisterio vivo (o regula proxima) buscado en el anglicanismo, sentiremos que hay una gran verdad contenida en el muy conocido dicho de Pusey, tres a\u00f1os despu\u00e9s de la secesi\u00f3n de Newman: \u201cNo estoy preocupado porque nunca di ninguna importancia a los obispos. Quiz\u00e1 era esa la diferencia entre Newman y yo. El se arroj\u00f3 en brazos de los obispos y ellos le fallaron. Yo me arroj\u00e9 en brazos de la Iglesia de Inglaterra y los Padres, como bajo Dios, su apoyo\u201d \u00bb (Carta a C. Marriott, 2 de enero de 1848)].\n<\/p>\n<h2>Revitalizaci\u00f3n Anglicana<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque se cree que el Movimiento de Oxford se termin\u00f3 con la conversi\u00f3n de Newman en 1845, una gran parte del p\u00fablico anglicano hab\u00eda sido afectada demasiado profundamente por sus ideales para volver a la estrechez de los horizontes religiosos que estaban ligados a la Reforma. Su influencia ha sobrevivido  en el incesante flujo de conversiones a la fe cat\u00f3lica y se muestra en la misma iglesia anglicana por el notable cambio de creencia, temperamento y pr\u00e1cticas que se conoce como la Revitalizaci\u00f3n Anglicana\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los a\u00f1os 1860-1910 fueron testigos del desarrollo de una creciente e influyente escuela de pensamiento religioso que, entre las inconsistencias de su posici\u00f3n, ha trabajado sin cesar para catolizar a la Iglesia de Inglaterra. Ha intentado establecer, sin esperanza debido a las pruebas hist\u00f3ricas, que la Iglesia Anglicana es una y continuaci\u00f3n de la antigua Iglesia Cat\u00f3lica de Inglaterra y es una parte integral de la Iglesia Cat\u00f3lica de hoy. Profesa que puede dar a los anglicanos lo que la iglesia cat\u00f3lica da a sus miembros, excepto la comuni\u00f3n con la Santa Sede. Aunque no posee ni los conocimientos ni la l\u00f3gica de los tractarianos, ejerce una influencia m\u00e1s amplia y pr\u00e1ctica, y se ha ganado el favor de una gran parte del p\u00fablico anglicano importando a los servicios anglicanos algo de la belleza y poder que ha pedido prestados de las ense\u00f1anzas cat\u00f3licas y de su ritual. Al mismo tiempo en muchos centros se ha ganado el respeto y la adhesi\u00f3n de las masas por el ejemplo, celo y  esp\u00edritu de sacrificio dado por su clero.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era natural que este grupo avanzado de la Iglesia Anglicana buscara que se ratificara su postura y para escapar de su fatal aislamiento, al desear alg\u00fan plan de reuni\u00f3n corporativa y especialmente al intentar obtener alg\u00fan reconocimiento de la validez de sus \u00f3rdenes sagradas. Con la m\u00e1s verdadera caridad, que consiste en la honestidad de la verdad, el Papa Le\u00f3n XIII, en su Enc\u00edclica sobre la Unidad, se\u00f1al\u00f3 que no puede haber reuni\u00f3n sin la s\u00f3lida base de la unidad dogm\u00e1tica y sumisi\u00f3n a la autoridad divinamente instituida de la Sede Apost\u00f3lica. En septiembre de 1896, despu\u00e9s de una completa y exhaustiva investigaci\u00f3n, emiti\u00f3 una bula declarando que las \u00f3rdenes anglicanas eran \u201ccompletamente nulas e inv\u00e1lidas\u201d y en un Breve posterior dirigido al arzobispo de Par\u00eds, le requer\u00eda a todos los cat\u00f3licos que aceptaran este juicio como \u201cfirme, ratificado e irrevocable\u201d (firmum, ratum et irrevocabile).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El movimiento de revitalizaci\u00f3n anglicano contin\u00faa reiterando su pretensi\u00f3n y se apropia, donde es pr\u00e1ctico, de lo que en la doctrina, liturgia, pr\u00e1cticas, vestiduras eclesi\u00e1sticas o mobiliario de la Iglesia Cat\u00f3lica encuentre \u00fatil a su prop\u00f3sito. Con el juicio Lambeth de 1891 consigui\u00f3 una sanci\u00f3n p\u00fablica para muchas de sus innovaciones. Y desde entonces ha ido m\u00e1s lejos y mantiene que ninguna autoridad en la Iglesia de Inglaterra puede invalidar lo que se ha autorizado por \u201cconsenso cat\u00f3lico\u201d.   Con esto se coloca en una postura il\u00f3gica y no hist\u00f3rica de un sistema que es filocat\u00f3lico en sus opiniones y aspiraciones pero entregado sin esperanzas a la herej\u00eda y a la comuni\u00f3n her\u00e9tica, construido sobre unas bases esencialmente protestantes.  Aunque para los cat\u00f3licos sus pretensiones sean una usurpaci\u00f3n imp\u00eda de lo que pertenece por derecho s\u00f3lo a la Iglesia Cat\u00f3lica, cumple la misi\u00f3n informal de influenciar a la opini\u00f3n publica inglesa y de familiarizar a los ingleses con la doctrina e ideales cat\u00f3licos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como el Movimiento de Oxford, ella educa a m\u00e1s disc\u00edpulos de los que puede retener y trabaja sobre premisas que s\u00f3lo pueden llevarla m\u00e1s lejos de lo que quiere ir.  Una teor\u00eda dependiente que es repudiada por las ramas principales o una teor\u00eda provincial que es desconocida para el resto de las provincias,  y una teor\u00eda de la continuidad de la que m\u00e1s de doce mil documentos en la Oficina de Registro y en la Biblioteca Vaticana son la refutaci\u00f3n abrumadora, no puede alzarse sobre un terreno que no es m\u00e1s que temporal y transitorio. Mientras tanto su trabajo con las masas es con frecuencia una especie de catecumenado para el catolicismo, y en todos los casos es un activo solvente y firme que est\u00e1 desmontando la Reforma Inglesa.\n<\/p>\n<h2>Estad\u00edsticas<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(N del T.: este art\u00edculo fue escrito en 1910. Pongo las estad\u00edsticas originales del art\u00edculo porque son interesantes desde el punto de vista hist\u00f3rico, ya que nos permiten ver un siglo despu\u00e9s los cambios que se han dado durante el siglo XX y a la espera de que se actualicen en su momento.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se dice que el n\u00famero de cat\u00f3licos en el mundo (1910) excede  los 230.000.000 (estimaciones de M. Fournier de Flaix, ver Revista Trimestral de la Asociaci\u00f3n Estad\u00edstica Americana de marzo de 1892). A la Iglesia Griega y a las orientales pertenecen alrededor de 100.000.000. El n\u00famero de anglicanos en todos los pa\u00edses se acerca a 25.000.000. As\u00ed, la relativa proporci\u00f3n de esas tres iglesias cristianas que a veces se agrupan por ser episcopalianas en su constituci\u00f3n puede ser justamente expresada con las cifras 23, 10, 2.5. El crecimiento del anglicanismo ha ido siguiendo la expansi\u00f3n de la raza anglosajona.  Se puede decir que su \u00e1rea incluye, adem\u00e1s de los tres pa\u00edses nucleares (Inglaterra, Irlanda, Escocia), otros seis que son: Estados Unidos, Canad\u00e1, Australia, Nueva Zelanda, Sur \u00c1frica e India.  Pero el grueso de sus miembros, m\u00e1s de dos tercios, est\u00e1 en Inglaterra. En todos los dem\u00e1s pa\u00edses est\u00e1 en minor\u00eda de la poblaci\u00f3n cristiana. En cinco de ellos&#8212;Irlanda, Escocia, los Estados Unidos, Canad\u00e1 e India&#8212;la Iglesia Cat\u00f3lica les supera considerablemente en n\u00famero Sus misiones extranjeras son apoyadas generosamente y han extendido su actividad a los pa\u00edses paganos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tabla siguiente se ha compilado de las estad\u00edsticas comparativamente recientes (alrededor de 1910). Las cifras son de miembros, excepto cuando se dice de otra cosa.\n<\/p>\n<p> <b>Pa\u00eds<\/b><\/p>\n<p> <b>Poblaci\u00f3n Cristiana Total<\/b><\/p>\n<p> <b>N\u00famero de Anglicanos<\/b><\/p>\n<p> Inglaterra<\/p>\n<p>32,526,075<\/p>\n<p>Entre 13 y 17 millones \u00f3 2,223,207 comulgantes<\/p>\n<p> Irlanda<\/p>\n<p> 4,458,775<\/p>\n<p> 581,089<\/p>\n<p> Escocia<\/p>\n<p> 4,472,103<\/p>\n<p> 134,155 (Iglesia Episcopal de Escocia, Anuario de 1906)<\/p>\n<p> Estados Unidos<\/p>\n<p> 76,303,387<\/p>\n<p> 823,066 comulgantes<\/p>\n<p> Canad\u00e1<\/p>\n<p> 5,371,051<\/p>\n<p> 680,346<\/p>\n<p> Australia<\/p>\n<p> 3,774,282<\/p>\n<p> 1,256,673<\/p>\n<p> Nueva Zelanda<\/p>\n<p> 772,719<\/p>\n<p>315,263<\/p>\n<p> Sur Africa<\/p>\n<p> 1,135,735<\/p>\n<p> Menos de 300,000 \u00f3 48,487 comulgantes<\/p>\n<p> India<\/p>\n<p> 2,923,241<\/p>\n<p> 453,462<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las estad\u00edsticas sobre la poblaci\u00f3n cristiana de Inglaterra y sus dependientes se han tomado del censo de 1901 (Anuario Oficial del Imperio Brit\u00e1nico, que tambi\u00e9n ha de consultarse para la poblaci\u00f3n anglicana de Irlanda, Canad\u00e1, Nueva Zelanda e India). Las cifras de las poblaciones cristianas de Australia, en 1901, y Nueva Zelanda se dan respectivamente en el Almanaque de Whitaker, 1906, que incluye 8,851 abor\u00edgenes y en el Anuario de Nueva Zelanda, 1904, que excluye a los maor\u00edes. La poblaci\u00f3n cristiana de los Estados Unidos se basa en el resumen del doceavo Ceso  y la de Sur \u00c1frica en la poblaci\u00f3n europea, 1904, tal como aparece en el \u00abAlmanaque Whitaker\u00bb, 1906.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante varias d\u00e9cadas no ha habido actualizaci\u00f3n de las denominaciones religiosas en el Censo del Gobierno Brit\u00e1nico. Se estima popularmente que la Iglesia de Inglaterra tiene unos 17.000.000. Su Anuario Oficial (1906), que es tambi\u00e9n la referencia para el n\u00famero de practicantes (communicants) en Inglaterra, de 2.223.207. Esta cifra multiplicada por seis dar\u00eda una cantidad de miembros de 13.339.242.  Tambi\u00e9n proporciona el n\u00famero de bautismos (615,621). Esto multiplicado por la cantidad acostumbrada de 22,5 dar\u00eda una cantidad de miembros de 13,860,000. As\u00ed pues las cifras de miembros de la iglesia de Inglaterra estar\u00edan entre trece y diecisiete millones.  Respecto al n\u00famero de anglicanos en Australia, en 1901, ver de nuevo el Almanaque Whitaker de 1906.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  Wilkins, Concilia (Londres, 1737); Calendar of State Papers: Henry VII (Londres, 1862 ss.); Edward VI (1856 ss.); Elizabeth (ibid., 1863 ss.); Prothero, Sclect Statutes; Cardwell, Documentary Annals (Oxford, 1844); Cranmer, Works; Gairdner, History of the Church of England in the XVIth Century; Dixon, Hist. of Church of England (Londres, 1878-1902); Wakeman, Introduct. to Hist. of Church of England (Londres 1897); Cardwell, History of Conferences (Londres, 1849); Gibson, the Thirty-nine Articles; Browne, Hist. of the Thirty-nine Articles; Keeling, Liturgiae Britannicae; Gasquet and Bishop, Edward VI and the Book of Common Prayer (Londres, 1891); Dowden, The Workmanship of the Prayer Book; Bulley, Variations of the Communion and Baptismal Offices; Brooke, Privy Council Judgements; Seckendorff, History of Lutheranism; Janssen, History of the German People, V, VI; Original Letters of the Reformation (Parker Series); Zurich Letters (Cambridge, 1842-43); Benson, Archbishop Laud (Londres, 1887); Church, The Oxford Movement (Londres and New York, 1891); Newman, Apologia; Liddon, Life of Pusey (Londres y Nueva York, 1893-94), III; Benson, Life of Archbishop Benson.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>: Moyes, James. \u00abAnglicanism.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01498a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo.  L H M.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. El A., comuni\u00f3n de iglesias.-II. Identidad confesional: historia y doctrina.-III. La dogm\u00e1tica anglicana y su desarrollo teol\u00f3gico: 1. Los Treinta y Nueve Art\u00ed\u00adculos y el Cuadril\u00e1tero de Lambeth. 2. La doctrina sobre el misterio de Dios. I. El A., comuni\u00f3n de iglesias El Vaticano II reconoce la singular identidad anglicana, que \u00abocupa un &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/anglicanismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abANGLICANISMO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-16386","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16386","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16386"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16386\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16386"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16386"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16386"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}