{"id":16388,"date":"2016-02-05T10:34:59","date_gmt":"2016-02-05T15:34:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/antioquenos-padres\/"},"modified":"2016-02-05T10:34:59","modified_gmt":"2016-02-05T15:34:59","slug":"antioquenos-padres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/antioquenos-padres\/","title":{"rendered":"ANTIOQUENOS, PADRES"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Interpretaci\u00f3n antioquena del arrianismo.-II. La imagen de Cristo de los Antioquenos.-III. El modalismo de Marcelo de Ancyra.<\/p>\n<p>Abundantes referencias del NT (G\u00e1l 2, 11-14; He 6, 1-6; 11, 19-30; 13, 1-3; 14, 19-28; 15, 1-35; 18, 22-23) nos indican que, desde los or\u00ed\u00adgenes del cristianismo, Antioqu\u00ed\u00ada ocupa un destacado lugar en la Iglesi\u00e1. Fue en Antioqu\u00ed\u00ada donde por primera vez empezaron a llamar cristianos a los disc\u00ed\u00adpulos (He 11, 26). En la historia del pensamiento cristiano el nombre de Antioqu\u00ed\u00ada est\u00e1 vinculado por razones de distinto m\u00e9rito y peso a m\u00faltiples nombres propios: Ignacio de Antioqu\u00ed\u00ada (+ 110), Te\u00f3filo de Antioqu\u00ed\u00ada (169-188), Pablo de Samosata (260-268), el presb\u00ed\u00adtero Malqui\u00f3n, Luciano de Antioqu\u00ed\u00ada (1312), Eustacio de Antioqu\u00ed\u00ada (324-330), Marcelo de Ancyra (+ 376), Melecio de Antioqu\u00ed\u00ada (+ 381), Nemesio de Emesa (1390), Diodoro de Tarso (+ 394), Flaviano de Antioqu\u00ed\u00ada (1404), Juan Cris\u00f3stomo (+ 407), Teodoro de Mopsuestia (1428), Juan de Antioqu\u00ed\u00ada (+ 441), Nestorio (1451), Teodoreto de Ciro (+ h. 466). En este lugar, nos interesa fijarnos en el siglo IV con las incidencias de Antioqu\u00ed\u00ada en torno a la controversia arriana. En efecto, la tensi\u00f3n y enfrentamiento entre nicenos y arrianos en Antioqu\u00ed\u00ada cubre gran parte del siglo IV. Pi\u00e9nsese en las tres, y a partir del 362 cuatro, comunidades cristianas que dividen la ciudad y constituyen el famoso cisma de Antioqu\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Ya desde finales del siglo III y comienzos del IV, Antioqu\u00ed\u00ada est\u00e1 dividida en corrientes teol\u00f3gicas contrapuestas: una tendencia origenista representada por Luciano de Antioqu\u00ed\u00ada que radicaliza la orientaci\u00f3n subordinacionista de la teolog\u00ed\u00ada trinitaria de Or\u00ed\u00adgenes, y una tendencia de importaci\u00f3n asi\u00e1tica, representada por Eustacio de Antioqu\u00ed\u00ada que subraya la monarqu\u00ed\u00ada divina, aunque sin llegar \u00e1 un sabelianismo. Estas dos corrientes podr\u00ed\u00adan explicar la compleja historia jalonada de concilios antioquenos a lo largo del siglo IV.<\/p>\n<p>Los patr\u00f3logos est\u00e1n de acuerdo en que la expresi\u00f3n Escuela de Antioqu\u00ed\u00ada, acu\u00f1ada en contraposici\u00f3n a la de Escuela de Alejandr\u00ed\u00ada, es una forma impropia de designar la ex\u00e9gesis y teolog\u00ed\u00ada antioquenas. Nunca hubo en Antioqu\u00ed\u00ada algo comparable al didaskaleion de Alejandr\u00ed\u00ada. En sentido amplio, se puede hablar de una escuela de pensamiento, aunque no se trate ya desde el principio de una escuela, pues no se imparte una ense\u00f1anza regular, con todo se le da ese nombre por una serie de doctrinas, por un m\u00e9todo de estudio y de exposici\u00f3n que se fueron transmitiendo unos a otros. S\u00f3lo a finales del siglo IV adquieren un fuerte relieve ciertas tendencias especialmente en el campo de la ex\u00e9gesis y de la cristolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Los or\u00ed\u00adgenes de la llamada Escuela Antioquena hay que situarlos en torno al presb\u00ed\u00adtero Doroteo y al presb\u00ed\u00adtero Luciano de Antioqu\u00ed\u00ada. Luciano dirigi\u00f3 una Escuela en Antioqu\u00ed\u00ada a finales del siglo III. Entre sus disc\u00ed\u00adpulos se cuentan Eusebio de Nicomedia, Maris de Calcedonia, Leoncio de Antioqu\u00ed\u00ada, Eudoxio, Te\u00f3gnides de Nicea, Asterio el Sofista y Arrio. Por \u00e9ste \u00faltimo sabemos que se denominaban a s\u00ed\u00ad mismos colucianistas, es decir, disc\u00ed\u00adpulos de Luciano. Esto podr\u00ed\u00ada explicar la amplia aceptaci\u00f3n del arrianismo en Antioqu\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Lo que distingue a los eclesi\u00e1sticos antioquenos es la explicaci\u00f3n de las Escrituras. Luciano hab\u00ed\u00ada hecho una edici\u00f3n cr\u00ed\u00adtica de los LXX. Su m\u00e9todo y su mentalidad pervivir\u00e1n en Antioqu\u00ed\u00ada, sobre todo a finales del siglo IV con Diodoro de Tarso, Teodoro de Mopsuestia, Juan Cris\u00f3stomo y Teodoreto de Ciro. En oposici\u00f3n &#8211; que se suele exagerar injustamente- a las tendencias aleg\u00f3ricas de la Escuela Alejandrina, el rasgo caracter\u00ed\u00adstico de los exegetas antioquenos es la b\u00fasqueda del sentido literal e hist\u00f3rico, el estudio de la revelaci\u00f3n divina ayud\u00e1ndose de la historia, la gram\u00e1tica y la filolog\u00ed\u00ada, esforz\u00e1ndose por hacer un estudio de orden pr\u00e1ctico. Precisamente frente al alegorismo sitem\u00e1tico, y a veces fantasioso, de los alejandrinos, no habr\u00ed\u00ada que olvidar que tambi\u00e9n los antioquenos admiten una moderada tipolog\u00ed\u00ada, la theor\u00ed\u00ada como sentido profundo o pleno del texto sagrado (Diodoro de Tarso) s\u00f3lo para contados pasajes.<\/p>\n<p>I. Interpretaci\u00f3n antioquena del arrianismo<br \/>\nLa proclamacion de la fe en el Concilio de Nicea (325) expresando que el Hijo es Dios en el mismo sentido en que lo es el Padre y, por tanto, que no es una criatura, como pretend\u00ed\u00ada Arrio, se hizo con una formulaci\u00f3n que, si bien condenaba al presb\u00ed\u00adtero de Alejandr\u00ed\u00ada, iba a proporcionar materia de abundantes disputas teol\u00f3gicas. En efecto, las expresiones del S\u00ed\u00admbolo Niceno ek t\u00e9s ous\u00ed\u00adas to\u00fa Patr\u00f3s, homoo\u00fasiont\u00f3 Patr\u00ed\u00ad y la pr\u00e1ctica identificaci\u00f3n de los t\u00e9rminos hypost\u00e1se\u00f3s \u00e9 ous\u00ed\u00adas en el anatema que acompa\u00f1a al S\u00ed\u00admbolo, parecer\u00e1 a parte del episcopado oriental inconciliable con la fe de la Iglesia al suscitarles permanentemente la amenaza de un nuevo sabelianismo -poniendo en entredicho la doctrina origeniana de las tres hyp\u00f3stasis- y la renovaci\u00f3n de la herej\u00ed\u00ada de Pablo de Samosata. As\u00ed\u00ad pues, la tesis nicena de la verdadera divinidad del Hijo exigir\u00e1 un renovado esfuerzo de reflexi\u00f3n teol\u00f3gica, concretamente para interpretar la relaci\u00f3n Padre-Hijo en un solo Dios y la relaci\u00f3n del Logos con su carne. Sobre el Esp\u00ed\u00adritu, Nicea se limit\u00f3 a expresar su fe en \u00e9l. La cuesti\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu se plantear\u00e1 m\u00e1s tarde en torno al 360.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con la condena nicena del arrianismo, Antioqu\u00ed\u00ada hab\u00ed\u00ada ofrecido un ejemplo importante en el S\u00ed\u00adnodo de comienzos del 325, elaborando una profesi\u00f3n de fe en forma de credo con la adici\u00f3n de una cl\u00e1usula final de anatematismos que condenan las tesis fundamentales del arrianismo. Evidentemente, faltan a\u00fan las t\u00ed\u00adpicas f\u00f3rmulas nicenas ek t\u00e9s ous\u00ed\u00adas to\u00fa Patr\u00f3s y homoo\u00fasion t\u00fa Patr\u00ed\u00ad, pero se afirma lo m\u00e1s fundamental: la generaci\u00f3n en sentido estricto del Hijo y su semejanza plena con el Padre. La a\u00f1adidura de los anatematismos al final de la profesi\u00f3n de fe crea todo un estilo teol\u00f3gico para el futuro.<\/p>\n<p>Sin embargo, la mayor resistencia a la fe nicena se sit\u00faa en torno a Antioqu\u00ed\u00ada donde los arrianos hab\u00ed\u00adan establecido uno de sus importantes bastiones amparados por el intrigante y mundano Eusebio de Nicomedia, que consigue la deposici\u00f3n y el destierro de sus principales adversarios: Eustacio de Antioqu\u00ed\u00ada (hacia el 327), Atanasio de Alejandr\u00ed\u00ada (el 335) y Marcelo de Ancyra (335-336). La deposici\u00f3n de Eustacio constituy\u00f3 un gran triunfo de los antinicenos, sucedi\u00e9ndose desde entonces en Antioqu\u00ed\u00ada una serie de obispos claramente antinicenos y filoarrianos. Los seguidores de Eustacio se separan de la comuni\u00f3n de la Iglesia de Antioqu\u00ed\u00ada e inician una comunidad cism\u00e1tica que jugar\u00e1 un importante papel antiarriano a partir del 360.<\/p>\n<p>Con ocasi\u00f3n de la dedicaci\u00f3n de una Iglesia construida por Constancio en Antioqu\u00ed\u00ada, tuvo lugar en esta ciudad el 341 un S\u00ed\u00adnodo denominado de la Dedicaci\u00f3n, (In Encaeniis), convocado por Eusebio de Nicomedia para tomar posici\u00f3n frente a las acusaciones del Papa Julio I (337-352), el cual hab\u00ed\u00ada rehabilitado a Atanasio y reconocido la ortodoxia de Marcelo de Ancyra y pr\u00e1cticamente consideraba arrianos a los obispos orientales. Del S\u00ed\u00adnodo se conservan tres-cuatro f\u00f3rmulas de fe. La primera est\u00e1 precedida de una declaraci\u00f3n en la que se rechaza decididamente la acusaci\u00f3n de arrianismo. Sin mencionar el t\u00e9rmino niceno homoo\u00fasios, se excluye el arrianismo estricto al afirmar que \u00abel Hijo existe desde antes de todos los tiempos y coexiste con el Padre que le engendr\u00f3\u00bb, como tambi\u00e9n el sabelianismo-marcelianismo al incluir la expresi\u00f3n \u00abpermaneciendo rey y Dios por los siglos\u00bb. La segunda es la profesi\u00f3n de fe oficial del S\u00ed\u00adnodo, larga y difusa, de corte b\u00ed\u00adblico y subrayando el valor de la Escritura. Se omite el homoo\u00fasios, aunque llama al Verbo ous\u00ed\u00ada y potencia del Padre. Distanci\u00e1ndose de Nicea y contra el sabelianismo se sit\u00faa en el esquema subordinacionista origeniano afirmando las tres hyp\u00f3stasis divinas distintas por su subsistencia, rango y gloria, y la unidad por la armon\u00ed\u00ada (hypost\u00e1sei tr\u00ed\u00ada, t\u00e9 d\u00e9 symphon\u00ed\u00ada hen). Los anatematismos condenan el arrianismo radical. La tercera f\u00f3rmula fue presentada al S\u00ed\u00adnodo por Teofronio de Tiana en la Capadocia probablemente para justificar su ortodoxia confesando que el Verbo es hyp\u00f3stasis en Dios y rechazando el monarquianismo de Marcelo, Sabelio y Pablo de Samosata. La cuarta f\u00f3rmula no procede directamente del S\u00ed\u00adnodo de la Dedicaci\u00f3n, pero se suele relacionar con \u00e9l. Fue presentada a Constante en Mil\u00e1n por una delegaci\u00f3n de obispos eusebianos en un intento de acercamiento a los obispos occidentales. Es f\u00f3rmula ortodoxa, pero gen\u00e9rica. No menciona el homoo\u00fasios, pero tampoco insiste en la separaci\u00f3n de las hyp\u00f3stasis. Se condena el marcelianismo y los anatematismos se parecen m\u00e1s a la formulaci\u00f3n nicena condenando el arrianismo.<\/p>\n<p>A finales del 344 un nuevo S\u00ed\u00adnodo en Antioqu\u00ed\u00ada elabora una Amplia Exposici\u00f3n de la fe, \u00abEkthesis Makr\u00f3stikhos\u00bb, un nuevo texto doctrinal en un intento conciliador de hacer comprensible a los occidentales, reunidos en Mil\u00e1n el 345, el sentido de la teolog\u00ed\u00ada trinitaria tal como la entend\u00ed\u00adan los orientales. El texto, que recoge la cuarta f\u00f3rmula de Antioqu\u00ed\u00ada del 341 m\u00e1s los anatematismos ampliados en Sardes (343), esclarece los conceptos fundamentales de la teolog\u00ed\u00ada trinitaria seg\u00fan la visi\u00f3n oriental, apart\u00e1ndose del arrianismo radical y del monarquianismo sabelianista con expresa menci\u00f3n de los sabelianos o patripasianos, Pablo de Samosata, Marcelo de Ancyra y Fotino. Se evit\u00f3 el t\u00e9rmino de hyp\u00f3stasis y, en su lugar, se habla de tr\u00ed\u00ada pr\u00e1gmata y tr\u00ed\u00ada pr\u00f3s\u00f3pa para referirse a las personas divinas. La unidad de los tres pr\u00f3s\u00f3pa la expresan afirmando la \u00fanica dignidad de la divinidad y acuediendo al t\u00e9rmino de symph\u00f3n\u00ed\u00ada, aunque subrayando notablemente la uni\u00f3n del Hijo con el Padre.<\/p>\n<p>A partir del 350, el t\u00e9rmino homoo\u00fasios relanzado por Atanasio como santo y se\u00f1a de ortodoxia, estar\u00e1 en el centro de la discusi\u00f3n teol\u00f3gica. Occidente es un grupo niceno compacto, mientras que Oriente es de tendencia eusebiana muy amplia dando cabida en sus filas desde a un Eudoxio declaradamente arriano hasta a un Cirilo de Jerusal\u00e9n pr\u00e1cticamente niceno, aunque evite el t\u00e9rmino homoo\u00fasios. Por otra parte, en Antioqu\u00ed\u00ada vuelve a aparecer una de las tesis m\u00e1s extremistas del arrianismo por obra de Aecio, afirmando que Cristo es an\u00f3moios al Padre. En el Concilio de Sirmio del 357, en una profesi\u00f3n de fe redactada preponderantemente por obispos occidentales, pero blasfema por su evidente apertura al arrianismo, al que no anatematiza, se afirma claramente el subordinacionismo de Cristo respecto al Padre y se proh\u00ed\u00adbe de una vez por todas el uso de los t\u00e9rminos ous\u00ed\u00ada, homoo\u00fasios y homoio\u00fasios por perturbadores y no b\u00ed\u00adblicos y se recurre al lenguaje b\u00ed\u00adblico como \u00fanico criterio de ortodoxia. Tanto en Occidente como en Oriente se reaccionar\u00e1 contra esta f\u00f3rmula.<\/p>\n<p>El 357 muere Leoncio de Antioqu\u00ed\u00ada, filoarriano y protector de Aecio. Le sucede Eudoxio de Germanicia que favoreci\u00f3 a Aecio y a Eunomio. Tambi\u00e9n hacia el 357 el grupo eusebianomoderado comienza a tomar conciencia de que el verdadero peligro no est\u00e1 tanto en el sabelianismo de Marcelo de Ancyra, cuanto en el arrianismo radical de Aecio y Eunomio. La reacci\u00f3n viene de parte de Jorge de Laodicea en contacto con Basilio de Ancyra, el cual toma la iniciativa en el Concilio de Ancyra (358) distanci\u00e1ndose claramente tanto del monarquianismo sabeliano-marceliano como del arrianismo, acu\u00f1\u00e1ndose la f\u00f3rmula homoio\u00fasios (el Hijo es semejante h\u00f3moios al Padre seg\u00fan la sustancia kat \u00f3us\u00ed\u00adan) para distanciarse de la f\u00f3rmula nicena homoo\u00fasios que consideraban viciada de sabelianismo. Se define con toda claridad la plena divinidad de Cristo y su condici\u00f3n verdadera y real de Hijo de Dios. A partir de este momento, en el grupo eusebiano se ir\u00e1n diferenciando cada vez m\u00e1s las tendencias moderadas y las radicales. Estas \u00faltimas se ver\u00e1n aisladas y combatidas.<\/p>\n<p>Con el traslado de Eudoxio a la sede de Constantinopla, fue elegido el 360 Melecio como obispo de Antioqu\u00ed\u00ada. Desde el comienzo se manifest\u00f3 claramente antiarriano, por lo que fue depuesto, exiliado y sustituido con el arriano Euzoio. Vuelto a Antioqu\u00ed\u00ada el 362 reorganiza su comunidad y el 363 preside un concilio formado por homeos y homeusianos y se acepta el S\u00ed\u00admbolo de Nicea aunque dando al t\u00e9rmino homoo\u00fasios el sentido de homoio\u00fasios: el Hijo, engendrado de la ous\u00ed\u00ada del Padre, le es semejante por la ous\u00ed\u00ada. Amigo de Basilio Magno y de Gregorio de Nisa, Melecio de Antioqu\u00ed\u00ada muri\u00f3 durante la celebraci\u00f3n del concilio de Constantinopla del 381, del que fue presidente durante unos meses. Pero todav\u00ed\u00ada haciael 380 el arriano radical Eunomio pretende en Antioqu\u00ed\u00ada dar vida a un arrianismo que ya estaba en m\u00e1s que franca decadencia.<\/p>\n<p>II. La imagen del Cristo de los Antioquenos<br \/>\nLa cristolog\u00ed\u00ada antioquena de marcado acento antropol\u00f3gico, especialmente a finales del siglo IV, recibe su primera fuerte impronta con Diodoro de Tarso y su sistematizaci\u00f3n con Teodoro de Mopsuestia. La memoria de ambos padecer\u00e1 toda clase de inclemencias por la vinculaci\u00f3n de sus nombres al de Nestorio. En realidad, cada autor deber\u00ed\u00ada ser estudiado por s\u00ed\u00ad mismo, pues es casi imposible generalizar una imagen del Cristo de los antioquenos que, en realidad, no corresponder\u00ed\u00ada enteramente a ning\u00fan autor. Hecha esta salvedad, presentamos los rasgos de la cristolog\u00ed\u00ada de Teodoro, el autor que en su tiempo m\u00e1s contribuy\u00f3 al progreso de la cristolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>El Cristo de Teodoro es plenamente humano. Su esquema cristol\u00f3gico es el del Logos Anthropos, de aqu\u00ed\u00ad el horno assumputus (en oposici\u00f3n o reacci\u00f3n al Logos-sarx de la teolog\u00ed\u00ada alejandrina). El Logos toma la iniciativa y asume a un hombre. El hombre es asumido. Teodoro afirma la plena divinidad y la plena humanidad de Cristo. Insiste en las dos naturalezas. Para Teodoro el Logos de Dios ha asumido un hombre, en el cual ha habitado como en un templo. La humanidad asumida es un verdadero sujeto. Teodoro subraya fuertemente la humanidad asumida(horno assumptus) por el Logos divino y su capacidad de actuar de modo aut\u00f3nomo. Esta asunci\u00f3n se explica tambi\u00e9n con los t\u00e9rminos de habitaci\u00f3n y revestimiento. A pesar de este vocabulario, la uni\u00f3n o conjunci\u00f3n o acoplamiento entre el Logos y el hombre asumido, entre la naturaleza divina y la naturaleza humana es exacta o perfecta e indestructible. La uni\u00f3n no es kat&#8217;hyp\u00f3stasin, sino constituyendo un \u00fanico prosopon hen pr\u00f3s\u00f3pon. Con esta explicaci\u00f3n Teodoro trata de salvaguardar la unidad del sujeto responsable. El problema es explicar la uni\u00f3n, h\u00e9nosis. La uni\u00f3n es una habitaci\u00f3n (para evitar que se entienda una mutaci\u00f3n de la esencia divina, contra los arrianos, subraya la distinci\u00f3n entre las naturalezas) o un revestimiento (indicando la uni\u00f3n de la naturaleza humana y la divina), que se explica \u00faltimamente por la f\u00f3rmula syn\u00e1pheia (conjunctio, copulatio) kat\u00e1 pr\u00f3s\u00f3pon, donde syn\u00e1pheia (t\u00e9rmino tambi\u00e9n empleado por Teodoro en la teolog\u00ed\u00ada trinitaria) expresa la conjunci\u00f3n o compenetraci\u00f3n o ensamblaje exacto y perfecto de ambas naturalezas y pr\u00f3s\u00f3pon m\u00e1s que un objeto de especulaci\u00f3n, ya sea filos\u00f3fica o teol\u00f3gica, es un motivo de adoraci\u00f3n, es decir, se ve y se vive en la liturgia de la Iglesia. La syn\u00e1pheia siempre se di\u00f3 en Cristo durante su vida terrena, y din\u00e1micamente tend\u00ed\u00ada hacia la uni\u00f3n exacta que s\u00f3lo con la resurrecci\u00f3n es completa, perfecta e inefable. Uni\u00f3n especial e indisoluble con el Logos, que se lleva a cabo por medio del Esp\u00ed\u00adritu Santo a partir del bautismo en el Jord\u00e1n y definitivan\u00ed\u00adente en la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>III. El modalismo de Marcelo de Ancyra (+ 374)<br \/>\nLa frecuente condena de Marcelo por parte de diversos concilios antioquenos a partir del 341 justifica en este lugar la presentaci\u00f3n sucinta de la teolog\u00ed\u00ada de uno de los \u00faltimos representantes de la corriente cultural asi\u00e1tica. Particip\u00f3 en el concilio de Nicea del 325. Los pocos fragmentos conservados de sus escritos posibilitan, al menos, la reconstrucci\u00f3n de las l\u00ed\u00adneas generales de su concepci\u00f3n acerca de Dios.<\/p>\n<p>Marcelo concibe a Dios como m\u00f3nada indivisible. Padre, Logos y Esp\u00ed\u00adritu Santo constituyen la m\u00f3nada de la divinidad t\u00e9s the\u00f3t\u00e9tos mon\u00e1s, que es un \u00fanico pr\u00f3s\u00f3pon. La unidad de Dios queda de tal modo salvaguardada en la teolog\u00ed\u00ada de Marcelo, que ser\u00e1 atacado de sabelianismo. Su explicaci\u00f3n de la distinci\u00f3n del Padre, del Hijo y del Esp\u00ed\u00adritu en el \u00fanico Dios no le sustrae de tal sospecha. En efecto, en la existencia del Logos distingue, tomando como fundamento b\u00ed\u00adblico Jn 1,1-3, un doble estadio o momento: primero, el Logos existe en potencia; en ese estadio el Logos reposa en Dios, le es coeterno e inmanente como su raz\u00f3n, pero no tiene subsistencia personal ni es a\u00fan Hijo de Dios. Luego est\u00e1 en acto energe\u00ed\u00ada, cuando en el momento de la creaci\u00f3n procede proelth\u00f3n, se exterioriza para la creaci\u00f3n. En el estadio intradivino, Marcelo no habla de generaci\u00f3n respecto al Logos. Es en la encarnaci\u00f3n cuando la M\u00f3nada divina se convierte por extensi\u00f3n o expansi\u00f3n o dilataci\u00f3n platynesthai en D\u00ed\u00adada, -s\u00f3lo entonces en cuanto encarnado se puede hablar del Hijo de Dios-, y con la efusi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu sobre los ap\u00f3stoles se dilata en Tr\u00ed\u00adada.<\/p>\n<p>Que Marcelo presente una concepci\u00f3n puramente econ\u00f3mica de la Trinidad se deduce de su ex\u00e9gesis de 1 Cor 15, 24-28 al desarrollar su doctrina sobre el fin del se\u00f1or\u00ed\u00ado de Cristo. Del mismo modo que la econom\u00ed\u00ada de la encarnaci\u00f3n tuvo un comienzo, as\u00ed\u00ad tendr\u00e1 tambi\u00e9n un fin. El Logos estar\u00e1 unido a la carne por lo menos hasta el d\u00ed\u00ada del juicio cuando someta su se\u00f1or\u00ed\u00ado al Padre. La humanidad de Cristo que era para la salvaci\u00f3n de los hombres desaparecer\u00e1. El Logos se hab\u00ed\u00ada unido con la carne s\u00f3lo como en\u00e9rgeia, la dynamis permanec\u00ed\u00ada en Dios. La carne no sirve para nada (Jn 6, 61-63) a la dynamis o divinidad. Una vez que toda la humanidad redimida ha vuelto a Dios, la econom\u00ed\u00ada se ha cumplido. El Logos se separar\u00e1 entonces de su cuerpo glorificado. La Escritura no informa, dice Marcelo, qu\u00e9 ocurrir\u00e1 con el cuerpo glorificado del Se\u00f1or. Pero el Logos se sumir\u00e1 de nuevo en Dios como hab\u00ed\u00ada estado en reposo antes de la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>[ -> Arrianismo; Atanasio, san y los alejandrinos; Comuni\u00f3n; Concilios; Credos; Esp\u00ed\u00adritu Santo; Fe; Hijo; Historia; Iglesia; Jesucristo; Logos; Monarqu\u00ed\u00ada; Or\u00ed\u00adgenes; Padre; Revelaci\u00f3n; Teolog\u00ed\u00ada y econom\u00ed\u00ada; Trinidad; Unidad.]<br \/>\nCarmelo Granado<\/p>\n<p>PIKAZA, Xabier &#8211; SILANES, Nereo,  Diccionario Teol\u00f3gico. El Dios Cristiano,  Ed. Secretariado Trinitario, Salamanca 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Interpretaci\u00f3n antioquena del arrianismo.-II. La imagen de Cristo de los Antioquenos.-III. El modalismo de Marcelo de Ancyra. Abundantes referencias del NT (G\u00e1l 2, 11-14; He 6, 1-6; 11, 19-30; 13, 1-3; 14, 19-28; 15, 1-35; 18, 22-23) nos indican que, desde los or\u00ed\u00adgenes del cristianismo, Antioqu\u00ed\u00ada ocupa un destacado lugar en la Iglesi\u00e1. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/antioquenos-padres\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abANTIOQUENOS, PADRES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-16388","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16388","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16388"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16388\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16388"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16388"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16388"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}