{"id":16391,"date":"2016-02-05T10:35:04","date_gmt":"2016-02-05T15:35:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/atanasio-san-y-alejandrinos\/"},"modified":"2016-02-05T10:35:04","modified_gmt":"2016-02-05T15:35:04","slug":"atanasio-san-y-alejandrinos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/atanasio-san-y-alejandrinos\/","title":{"rendered":"ATANASIO, SAN Y ALEJANDRINOS"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Rasgos comunes de su Teolog\u00ed\u00ada Trinitaria.-II. S. Atanasio y su reflexi\u00f3n sobre la SS. Trinidad.<\/p>\n<p>Los te\u00f3logos alejandrinos de la edad patr\u00ed\u00adstica son numerosos, y es siempre arriesgado querer hacer una caracterizaci\u00f3n global de todos ellos. Pero pueden reconocerse ciertos rasgos comunes que permiten sin duda hablar de una \u00abescuela\u00bb de Alejandr\u00ed\u00ada. Seg\u00fan M. Simonetti, Or\u00ed\u00adgenes \u00abdesarroll\u00f3 y profundiz\u00f3 un conjunto de ideas y de principios que constituy\u00f3 durante mucho tiempo el fundamento de la cultura cristiana de Alejandr\u00ed\u00ada. Bastar\u00e1 recordar: la interpretaci\u00f3n org\u00e1nicamente aleg\u00f3rica de la Sagrada Escritura, la teolog\u00ed\u00ada del Logos y la doctrina trinitaria de las tres hip\u00f3stasis, la depreciaci\u00f3n de la humanidad de Cristo respecto de su divinidad, la antropolog\u00ed\u00ada dualista de tipo plat\u00f3nico, la espiritualizaci\u00f3n de la escatolog\u00ed\u00ada\u00bb (Alessandria [scuola], en A. DI BERARDINO, Dizionario patristico e di antichit\u00e1 cristiana I, Casale Monferrato 1983, 119). Junto al propio Or\u00ed\u00adgenes hay que mencionar necesariamente a su antecesor Clemente; los dos, aunque con posturas no siempre homog\u00e9neas, contribuyen notablemente al desarrollo de la teolog\u00ed\u00ada cristiana en contacto con la gnosis y con la filosof\u00ed\u00ada; obispos de Alejandr\u00ed\u00ada son Dionisio, opositor del sabelianismo, Alejandro, el primero en combatir la herej\u00ed\u00ada arriana, y sobre todo san Atanasio, el gran defensor de la ortodoxia nicena; en el s. IV brilla tambi\u00e9n la figura de D\u00ed\u00addimo el Ciego. Otro gran pastor de la sede alejandrina ser\u00e1 por \u00faltimo Cirilo, que en las controversias cristol\u00f3gicas del comienzo del s. V defender\u00e1 la unicidad de la persona de Cristo y cuya doctrina cristol\u00f3gica aceptar\u00e1 el concilio de Efeso.<\/p>\n<p>Clemente (aprox. 150-220) es el primer gran te\u00f3logo cristiano de Alejandr\u00ed\u00ada. Para \u00e9l Dios es absolutamente transcendente, inalcanzable; de \u00e9l podemos tener s\u00f3lo una idea negativa; se le dan diversos nombres: Uno, Bien, Ser, Padre, Creador, que, m\u00e1s que su ser en s\u00ed\u00ad, nos describen sus propiedades. Puede ser conocido solamente mediante su palabra, el Logos, por el cual ha creado el mundo, y que es su imagen y su racionalidad (Protr. 9,8). El Padre est\u00e1 en \u00e9l y \u00e9l en el Padre. El Logos en cuanto intelecto de Dios, que contiene sus ideas ser\u00ed\u00ada impersonal, no distinto del Padre. Pero el Logos es tambi\u00e9n el que procede de Dios, el principio de todo lo creado, el instrumento divino de la creaci\u00f3n del mundo, que contiene todos los paradigmas del mundo sensible. Es tambi\u00e9n por otra parte inmanente al mundo, armon\u00ed\u00ada del universo, que da unidad a todo (Protr. I 5,2; Strom. V 14,104). Jes\u00fas es Logos encarnado, con cuya venida al mundo ha tenido lugar la salvaci\u00f3n de los hombres. El mismo que hab\u00ed\u00ada dado vida a todas las cosas ha aparecido como maestro (este aspecto es importante en Clemente, que titula \u00abEl Pedagogo\u00bb una de sus obras fundamentales). Tambi\u00e9n conoce Clemente la ense\u00f1anza sobre el Esp\u00ed\u00adritu Santo, al que menciona no pocas veces junto al Padre y al Hijo; p. ej. Ped. I 42,1; \u00abuno es el Padre del universo, uno es el Verbo del universo, el Esp\u00ed\u00adritu Santo es uno y siempre el mismo\u00bb (Ped. I 42,1; cf. III 101,2; Str. V 103,1, etc.). Clemente no habla mucho del Esp\u00ed\u00adritu en su dimensi\u00f3n intratrinitaria, pero no se puede negar que lo considera del lado de Dios.<\/p>\n<p>El obispo Dionisio de Alejandr\u00ed\u00ada se opone a las doctrinas sabelianas, que niegan en Dios la distinci\u00f3n personal. Pero precisamente por esto es acusado ante su hom\u00f3nimo Dionisio, obispo de Roma (a\u00f1o 257), de trite\u00ed\u00adsmo, es decir, de destruir la monarch\u00ed\u00ada divina, de separar al Padre y al Hijo, de negar la eternidad de este \u00faltimo, de considerarlo como criatura (po\u00ed\u00adema), de negar el homoo\u00fasios. Dionisio de Roma busca una v\u00ed\u00ada media entre sabelianismo y trite\u00ed\u00adsmo. No tiene a su disposici\u00f3n ning\u00fan t\u00e9rmino t\u00e9cnico para hablar de las tres \u00abpersonas\u00bb, mantiene por una parte la tr\u00ed\u00adada divina y por otra la monarch\u00ed\u00ada. Dionisio de Alejandr\u00ed\u00ada responder\u00e1 a su vez en su defensa (cf. EUSEBIO, HE 26,1), que no separa al Padre y al Hijo, y a ellos une adem\u00e1s al Esp\u00ed\u00adritu Santo; mantiene la eternidad del Hijo porque es Logos, Sabidur\u00ed\u00ada, fuerza de Dios; a la vez acude a la correlaci\u00f3n Padre-Hijo que implica la eternidad del segundo; no ha rechazado el hornoo\u00fasios, aunque no lo haya usado. Estamos todav\u00ed\u00ada lejos de un consenso sobre el valor de los t\u00e9rminos; Dionisio interpreta el homoo\u00fasios en el sentido de \u00abhomog\u00e9neo\u00bb. Frente a la cuesti\u00f3n del Hijo como po\u00ed\u00adema del Padre, Dionisio nota la pluralidad de significados del t\u00e9rmino; se defiende diciendo que lo fundamental es para \u00e9l la relaci\u00f3n Padre-Hijo; las otras expresiones ser\u00ed\u00adan simples comparaciones. Para Dionisio la distinci\u00f3n de las \u00abhip\u00f3stasis\u00bb, es un problema m\u00e1s agudo que el de la unidad divina.<\/p>\n<p>Alejandro de Alejandr\u00ed\u00ada, obispo desde el 312, vio surgir en su pontificado la herej\u00ed\u00ada de Arrio. Fue uno de los protagonistas del concilio de Nicea; muri\u00f3 en el 328. Tenemos de \u00e9l algunas cartas, en las que expone la doctrina arriana: el Hijo es criatura, no es semejante al Padre en la sustancia, no es el verdadero Verbo y Sabidur\u00ed\u00ada de Dios, sino que ha sido producido por el Verbo y la Sabidur\u00ed\u00ada divina. No conoce ni puede ver perfectamente al Padre (cf. S\u00ed\u201cCRATES HE 2-3). Para Alejandro por el contrario el Verbo no ha sido creado a partir de lo que no existe ni hubo un tiempo en el que no fuese. El Hijo no tiene principio cronol\u00f3gico, aunque s\u00ed\u00ad ontol\u00f3gico. La correlaci\u00f3n de los nombres Padre-Hijo garantiza la eternidad del \u00faltimo. Tambi\u00e9n el Logos como potencia, sabidur\u00ed\u00ada del Padre ha de existir desde siempre; todo lo que Dios tiene lo posee sustancialmente. Engendrado por el Padre, inmutable, el Hijo ha de recibir la adoraci\u00f3n. S\u00f3lo el Padre no ha sido engendrado por nadie; en esto s\u00f3lo difiere el Hijo del Padre, cuya imagen y semejanza perfecta es en todo lo dem\u00e1s; y s\u00f3lo por esta raz\u00f3n de la generaci\u00f3n el Padre es mayor que el Hijo (cf. Jn 14,28). El Hijo es tal por naturaleza (physei) y no por decisi\u00f3n del Padre o adopci\u00f3n (thesei); es semejante al Padre por la sustancia. La generaci\u00f3n no es como la corp\u00f3rea, y no se produce por una escisi\u00f3n o separaci\u00f3n. Alejandro no usa el homoo\u00fasios, estarnos en un momento todav\u00ed\u00ada anterior a Nicea. El mismo t\u00e9rmino ous\u00ed\u00ada no aparece apenas en sus escritos; pero s\u00ed\u00ad el de hip\u00f3stasis para expresar la subsistencia del Hijo.<\/p>\n<p>II. S. Atanasio y su reflexi\u00f3n sobre la SS. Trinidad<br \/>\nSucesor de Alejandro en la sede episcopal alejandrina fue Atanasio. Nacido en los \u00faltimos a\u00f1os del s. III, acompa\u00f1\u00f3 al obispo Alejandro durante el concilio de Nicea. Ocup\u00f3 la sede episcopal en el 328. Su negativa a readmitir a Arrio a la comuni\u00f3n le vale la primera deposici\u00f3n y destierro desde el 335 al 337. En otras cuatro ocasiones a lo largo de su vida se encontrar\u00e1 en parecida situaci\u00f3n, con otros tantos retornos a su sede, a causa de las complicadas vicisitudes pol\u00ed\u00adticas y eclesi\u00e1sticas del s. IV. Falleci\u00f3 en el 373.<\/p>\n<p>La convicci\u00f3n y constancia con que defendi\u00f3 el dogma de Nicea han asegurado a Atanasio un puesto de honor en la historia de la Iglesia. Aunque en sus propios escritos, sobre todo al comienzo, no usa con mucha frecuencia el homoo\u00fasios (la \u00fanica ocasi\u00f3n aparece Contra Ar. I 9: \u00abEs Dios verdadero, que existe como consustancial al Padre verdadero\u00bb), rechaza cualquier f\u00f3rmula tendente a debilitar la fe de Nicea, y en concreto el &#8216;semejante seg\u00fan la esencia&#8217; (Syn. 53). No parece que Atanasio haya dado un significado exacto al t\u00e9rmino niceno, aunque ha hecho uso abundante del t\u00e9rmino ous\u00ed\u00ada, en sentido tambi\u00e9n impreciso. La obra dogm\u00e1tica m\u00e1s importante de A. la constituyen sus tres discursos Contra Arianos, en los que trata de defender la fe de Nicea y de oponerse a los herejes. La eternidad del Hijo es en toda la pol\u00e9mica antiarriana un punto importante que precisar. No se puede decir que el Padre no haya sido siempre Padre y por consiguiente que el Hijo no haya existido siempre (I 11); se coloca as\u00ed\u00ad en la l\u00ed\u00adnea de argumentaci\u00f3n t\u00ed\u00adpica alejandrina. El Hijo es \u00abde la esencia del Padre (ek t\u00e9s ous\u00ed\u00adas to\u00fa patr\u00f3s)\u00bb; cf p. ej. Contra Ar. I 15; 16). El mismo nombre de Hijo indica la generaci\u00f3n, lo cual no significa ni pasi\u00f3n ni divisi\u00f3n en la naturaleza divina, I 16; 26-28; cf. II 41. La Trinidad es eterna, no ha surgido en el tiempo, en ella hay una sola divinidad, y por tanto no puede separarse en ella naturalezas diferentes (C. Ar. 1 17; ideas semejantes sobre la eternidad en Serap. II 2). El Hijo es la Sabidur\u00ed\u00ada y el Logos del Padre, sin los cuales \u00e9ste nunca ha existido (C. Ar. I 19). Es tambi\u00e9n el esplendor del Padre, sin el cual la luz, el sol, nunca ha existido (1 24-25.27; II 33-35.41; III 4,36; es frecuent\u00ed\u00adsimo el uso del ejemplo). El Hijo est\u00e1 en el Padre y el Padre en el Hijo como de la luz viene el resplandor y de la fuente el r\u00ed\u00ado (met\u00e1fora que viene de Dionisio, relacionada tambi\u00e9n con la muy conocida de Tertuliano, Prax. VIII 5s; XIII 10, etc.), aunque este ejemplo es de uso mucho m\u00e1s raro que el de la luz (III 3). As\u00ed\u00ad se mantiene la unidad entre Padre e Hijo. En la defensa de la divinidad del Hijo Atanasio no va a olvidar el argumento soteriol\u00f3gico: cuando nos hacemos part\u00ed\u00adcipes del Hijo, nos hacemos part\u00ed\u00adcipes de Dios (1 16; 39). El que ve al Hijo ve al Padre (I 35); todo ello ser\u00ed\u00ada imposible si el Hijo no fuera verdadero Dios. La imagen de Dios, el Hijo, es inmutable como lo es el ejemplar (I 36), sin que a ello se oponga la encarnaci\u00f3n: no es que Jes\u00fas siendo primero hombre se haga Dios; la encarnaci\u00f3n no lo constituye como Hijo, sino que desciende para que nosotros podamos ser hijos y dioses (1 37-39; cf. 1 34).<\/p>\n<p>Especial atenci\u00f3n se dedica a la interpretaci\u00f3n de Prov 8,22, \u00abDios me cre\u00f3&#8230;\u00bb, que no hay que entender contra la generaci\u00f3n eterna del Verbo; el \u00abme cre\u00f3\u00bb hace referencia a la naturaleza humana del Hijo, pero no a la generaci\u00f3n eterna; en el mismo sentido se interpretan otros textos de la Escritura en que aparece el t\u00e9rmino \u00abhecho\u00bb aplicado al Hijo. La universal mediaci\u00f3n creadora indica que el Hijo no es una criatura. Todas las cosas han sido hechas por el Padre con el Hijo, todo ha sido creado por medio del Hijo (cf. 11,5;25;31). Pero esto no quiere decir, como los arrianos pretenden, que el Padre ha tenido necesidad de crear al Hijo para que por medio de \u00e9l nos pudiera crear a nosotros; afirmarlo ser\u00ed\u00ada poner en duda la omnipotencia del Padre: si la voluntad basta para crear, no tiene sentido este intermediario (II 29). Todo ha sido creado por medio del Hijo porque es la Sabidur\u00ed\u00ada y el Verbo sustancial del Padre (II 31). El Hijo ha sido engendrado es g\u00e9nnema del Padre (II 5; III 1; III 4). El engendrado ha de ser como el que engendra (II 35). Donde est\u00e1 o es nombrado el Padre ha de estar y ser nombrado el Hijo, como ocurre en el bautismo (II 41). El hombre, si el Hijo no fuera Dios, continuar\u00ed\u00ada siendo mortal, no estar\u00ed\u00ada unido a Dios, porque las criaturas no pueden unir a otras criaturas con Dios (II 69). El Logos es Dios por naturaleza (physei) (II 70).<\/p>\n<p>Pero el Hijo no es un segundo Dios, porque no ha sido hecho desde fuera; una es la naturaleza porque el engendrado no puede ser desemejante al que lo engendra; de lo contrario se pensar\u00ed\u00ada en una divinidad ajena a la del Padre. Hay una unidad de esencia, ous\u00ed\u00ada. El Hijo es otro respecto al Padre, como engendrado, pero es lo mismo como Dios. \u00abY son una misma cosa el Hijo y el Padre en la propiedad de la naturaleza y en la mismidad de la \u00fanica divinidad\u00bb. Por ello son uno en cuanto a la divinidad, y del Hijo se dice lo mismo que del Padre, con la excepci\u00f3n del nombre de Padre (III 4; tambi\u00e9n III 6). No es una luz distinta de la del Padre, porque ha sido engendrado por \u00e9l (III 4). La divinidad del Padre y del Hijo es la misma, y la plenitud de la divinidad habita tambi\u00e9n en este \u00faltimo, de tal manera que es enteramente Dios (III 5-6; III 9). En cambio los arrianos dicen que son lo mismo por la voluntad, no por la naturaleza y la verdadera generaci\u00f3n (III 9-10). Una sola es la divinidad en la Trinidad, la tr\u00ed\u00adas (III 15.16), que incluye tambi\u00e9n al Esp\u00ed\u00adritu Santo (cf. tambi\u00e9n 1 17). La interpretaci\u00f3n de Jn 14,18 es la misma que ve\u00ed\u00adamos en Alejandro: el Padre es mayor porque ha engendrado al Hijo, no por raz\u00f3n de magnitud ni de prioridad temporal; el solo hecho de que Jes\u00fas diga &#8216;mayor&#8217; y no &#8216;mejor&#8217; muestra que no es de otra naturaleza; el Hijo es de naturaleza y g\u00e9nero distinto de las criaturas (I 58).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la confesi\u00f3n de la divinidad del Esp\u00ed\u00adritu Santo y su uni\u00f3n con el Padre y el Hijo se encuentra ya en el Contra Arianos (cf. p. ej. III 24, 25), pero las alusiones a la tercera persona son relativamente escasas en esta obra. La ense\u00f1anza sobre el Esp\u00ed\u00adritu Santo se encontrar\u00e1 mucho m\u00e1s desarrollada en las cuatro cartas a Serapi\u00f3n, que a la vez completan la doctrina trinitaria de Atanasio: el Esp\u00ed\u00adritu Santo no es una criatura, sino que es Dios (Serap. I 2; I 28-29), etc. Es significativa la insistencia de Atanasio en subrayar el paralelismo entre la relaci\u00f3n Padre-Hijo y la relaci\u00f3n Hijo-Esp\u00ed\u00adritu (cf. Serap. I 2. 1 31; III 1). Seg\u00fan I 24, el Esp\u00ed\u00adritu es imagen del Hijo como \u00e9ste lo es del Padre. No puede por tanto ser criatura. Por lo dem\u00e1s, \u00absi se separa el Esp\u00ed\u00adritu del Verbo no se salvaguarda la unidad en la Trinidad, separ\u00e1ndola o introduciendo en ella una naturaleza diversa\u00bb (I 2). La afirmaci\u00f3n de la Trinidad es fundamental en este momento del pensamiento atanasiano (cf. 1 20, I 28, etc). De esta Trinidad se dice que es un solo Dios; la misma es la divinidad en los tres, como antes acentuaba la unidad del Padre y el Hijo. La Trinidad es toda ella un solo Dios (I 17); de la misma naturaleza (homophyes). \u00abLa Trinidad es santa y perfecta, reconocida como Dios en el Padre, el Hijo y el Esp\u00ed\u00adritu Santo. No est\u00e1 mezclada a nada exterior&#8230; El Padre obra todas las cosas mediante el Verbo, en el Esp\u00ed\u00adritu Santo, y as\u00ed\u00ad se mantiene la unidad de la Trinidad\u00bb (1 18). Considerar el Esp\u00ed\u00adritu Santo como criatura es por otra parte contradictorio con la f\u00f3rmula bautismal (1 29). \u00abEl Esp\u00ed\u00adritu Santo, siendo uno, es algo propio y consustancial (homoo\u00fasios) del Verbo, que es uno, y de Dios que es uno\u00bb (1 27; cf tambi\u00e9n II 3). Tambi\u00e9n el argumento soteriol\u00f3gico se utiliza para probar la divinidad del Esp\u00ed\u00adritu Santo, como ve\u00ed\u00adamos que ocurr\u00ed\u00ada con la del Hijo: el Esp\u00ed\u00adritu pertenece a la divinidad del Padre; en el Esp\u00ed\u00adritu Santo el Verbo diviniza las realidades creadas; si diviniza la creaci\u00f3n no puede ser \u00e9l mismo criatura (1 25; 24); el Esp\u00ed\u00adritu santifica, vivifica, es la unci\u00f3n y el sello (I 23; III 3). El Esp\u00ed\u00adritu aparece en relaci\u00f3n con el Padre (cf. 1 11; 25; 29; III 1, etc) y con el Hijo (1 21; III 1; IV 2, etc). Todo ello muestra una vez m\u00e1s la unidad de los tres. La unidad de la tr\u00ed\u00adada es para Atanasio la unidad de la divinidad, los tres no son m\u00e1s que un solo Dios, en una unidad eterna e inmutable (III 7, etc). Pero los nombres de los tres no pueden ser cambiados ni alterado su orden (IV 5-7). Atanasio, que ha hablado tan largamente de la unidad de la divinidad y de la tr\u00ed\u00adas, no ha dedicado tanto esfuerzo, en el contexto antiarriano en que se encontraba, a la diferenciaci\u00f3n de las personas de la Trinidad; no usa palabras t\u00e9cnicas para referirse a ellas, p. ej. pr\u00f3s\u00f3pon, y s\u00f3lo raras veces hip\u00f3stasis, siendo as\u00ed\u00ad que en la teolog\u00ed\u00ada alejandrina se habla de las treis hipost\u00e1seis desde Or\u00ed\u00adgenes (cf. C. Cels. 8,2; In Joh. 2.10,75); se volver\u00e1 a utilizar la expresi\u00f3n en el s\u00ed\u00adnodo de Alejandr\u00ed\u00ada de 362; poco tiempo despu\u00e9s la f\u00f3rmula \u00abuna esencia en tres hip\u00f3stasis\u00bb servir\u00e1 para la expresi\u00f3n de la fe ortodoxa en la Trinidad. Del solo Dios en tres hip\u00f3stasis se habla en el De Inc. Verbi et contra arrianos (c.10), obra del c\u00ed\u00adrculo atanasiano pero que no hay que atribuir al propio Atanasio.<\/p>\n<p>Otro alejandrino del que tenemos que hacer menci\u00f3n, aunque breve, es D\u00ed\u00addimo el Ciego (ca. 310 a 313-398), autor, entre otros libros, de diferentes comentarios b\u00ed\u00adblicos y de una obra sobre el Esp\u00ed\u00adritu Santo, conservada en traducci\u00f3n latina. La cr\u00ed\u00adtica actual muestra sus reservas acerca de la atribuci\u00f3n a D\u00ed\u00addimo de la monumental obra sobre la Trinidad que desde el s. XVIII se asocia a su nombre. Parece muy influido por Or\u00ed\u00adgenes en sus interpretaciones de la Escritura. Insiste mucho en la unidad, espec\u00ed\u00adficamente en la consustancialidad, de las tres personas divinas, que se muestra en el hecho de que las tres llevan a cabo una misma operaci\u00f3n (De Sp. sancto 17). Algunas afirmaciones de Didimo sobre el origen del Esp\u00ed\u00adritu Santo han suscitado inter\u00e9s; as\u00ed\u00ad pone en boca del Hijo: \u00abEl Esp\u00ed\u00adritu Santo no viene de s\u00ed\u00ad mismo, sino del Padre y de m\u00ed\u00ad; su misma subsistencia y lo que dice lo tiene del Padre y de m\u00ed\u00ad\u00bb (De Sp. sancto 34; cf. 37-38). Pero Didimo no se detiene a explicar el sentido preciso de sus palabras. Su preocupaci\u00f3n es subrayar la unidad del Esp\u00ed\u00adritu con el Padre y el Hijo.<\/p>\n<p>San Cirilo es el \u00faltimo de los grandes alejandrinos de que nos tenemos que ocupar. Nacido entre el 370 y el 380, fue nombrado obispo de Alejandr\u00ed\u00ada el 412. Sus controversias con Nestorio, patriarca de Constantinopla, dan lugar al recurso de los dos a Roma. Condenado Nestorio, el propio Cirilo, encargado de comunicarle la sentencia, a\u00f1ade por su cuenta los \u00abdoce anatematismos\u00bb. Nestorio recurre al emperador, y ello da lugar a la convocatoria del concilio de Efeso en el a\u00f1o 431. El concilio, en ausencia de los antioquenos y bajo la presidencia de Cirilo, condena a Nestorio, a la vez que aprueba y hace suya la segunda carta de aqu\u00e9l a \u00e9ste. La conciliaci\u00f3n entre alejandrinos y antioquenos tendr\u00e1 lugar en el 433, en el pacto de la uni\u00f3n, en el que se redact\u00f3 el conocido s\u00ed\u00admbolo. M\u00e1s tarde Cirilo intent\u00f3 todav\u00ed\u00ada la condenaci\u00f3n de Diodoro de Tarso y Teodoro de Mopsuestia, como precursores de las doctrinas de Nestorio. Renunci\u00f3 a ello ante lasprotestas de Juan de Antioqu\u00ed\u00ada. Muri\u00f3 el a\u00f1o 444.<\/p>\n<p>Su producci\u00f3n literaria es enorme. Escribi\u00f3 muchos comentarios a libros de la Escritura, en los que usa abundantemente la alegor\u00ed\u00ada, aunque no olvida el sentido literal. Escribi\u00f3 tambi\u00e9n dos obras contra los arrianos, \u00abTesoro sobre la Trinidad santa y consustancial\u00bb y \u00abLa Trinidad santa y consustancial\u00bb; en ellas se defiende la f\u00f3rmula trinitaria de los capadocios, \u00abuna esencia (ous\u00ed\u00ada) en tres hip\u00f3stasis\u00bb. M\u00e1s determinante en la historia de la teolog\u00ed\u00ada ha sido la cristolog\u00ed\u00ada de Cirilo en las obras contra Nestorio: las cartas, algunas dirigidas directamente al adversario, y los cinco libros \u00abContra Nestorio\u00bb. Despu\u00e9s de Or\u00ed\u00adgenes, el gran te\u00f3logo del alma de Cristo, los alejandrinos se han inclinado hacia la cristolog\u00ed\u00ada del esquema logos-sarx. Cirilo, despu\u00e9s de la condena de Apolinar, no pod\u00ed\u00ada no afirmar la humanidad completa de Jes\u00fas. Pero es clara su insistencia en la preeminencia de la naturaleza divina de Jes\u00fas sobre su naturaleza humana. No hay en Cristo m\u00e1s que una hip\u00f3stasis, la del Logos, que ha asumido la humanidad completa. Aunque Cirilo habla a veces de dos naturalezas, su f\u00f3rmula preferida es la \u00abuna sola naturaleza (m\u00ed\u00ada physis) del Logos de Dios encarnado\u00bb; no hay m\u00e1s que una sola physis resultante de la uni\u00f3n. Certera en el punto esencial de la unidad personal de Cristo, la cristolog\u00ed\u00ada de Cirilo no acaba de sintetizar todos los aspectos; tiende a dejar la humanidad en segundo plano y, en este sentido, ha dado ocasi\u00f3n al monofisitismo. Fue necesario el concilio de Calcedonia para que s\u00e9 consiguiera el equilibrio en la ense\u00f1anza cristol\u00f3gica.<\/p>\n<p>[ -> Adoraci\u00f3n; Antropolog\u00ed\u00ada; Comuni\u00f3n; Concilios; Creaci\u00f3n; Escatolog\u00ed\u00ada; Esp\u00ed\u00adritu Santo; Fe; Hijo; Logos; Naturaleza; Or\u00ed\u00adgenes; Padre; Persona; Salvaci\u00f3n; Teolog\u00ed\u00ada; Tertuliano; Trinidad.]<\/p>\n<p>PIKAZA, Xabier &#8211; SILANES, Nereo,  Diccionario Teol\u00f3gico. El Dios Cristiano,  Ed. Secretariado Trinitario, Salamanca 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Rasgos comunes de su Teolog\u00ed\u00ada Trinitaria.-II. S. Atanasio y su reflexi\u00f3n sobre la SS. Trinidad. Los te\u00f3logos alejandrinos de la edad patr\u00ed\u00adstica son numerosos, y es siempre arriesgado querer hacer una caracterizaci\u00f3n global de todos ellos. Pero pueden reconocerse ciertos rasgos comunes que permiten sin duda hablar de una \u00abescuela\u00bb de Alejandr\u00ed\u00ada. 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