{"id":16393,"date":"2016-02-05T10:35:07","date_gmt":"2016-02-05T15:35:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/balthasar-h-u-von\/"},"modified":"2016-02-05T10:35:07","modified_gmt":"2016-02-05T15:35:07","slug":"balthasar-h-u-von","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/balthasar-h-u-von\/","title":{"rendered":"BALTHASAR, H.U. VON"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Vida y misi\u00f3n.-II. El planteo trinitario.-III. La manifestaci\u00f3n visible de Dios.-IV. Cristologia y Trinidad-V. La obediencia a la misi\u00f3n: 1. De la misi\u00f3n a la procesi\u00f3n; 2. De la misi\u00f3n a la persona.-VI. La k\u00e9nosis y la cruz como acontecimientos trinitarios.-VII. La Trinidad y el misterio del hombre.-VIII. La Trinidad y el ser. Conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>I. Vida y misi\u00f3n<br \/>\nB. naci\u00f3 en Lucerna (Suiza) en 1905. En 1929 entra en la Compa\u00f1\u00ed\u00ada de Jes\u00fas. Sus encuentros con E. Przywara, H.de Lubac y R. Guardini lo influyen profundamente. En 1940 conoce a Adrienne Von Speyr, m\u00e9dica de origen calvinista y portadora de una historia muy precoz de gracias especiales de Dios. Luego del encuentro con B. decide su conversi\u00f3n y se bautiza. Juntos fundan la \u00abComunidad San Juan\u00bb, un instituto secular orientado al seguimiento radical de Jesucristo por los consejos evang\u00e9licos en medio del mundo. El nuevo camino lo enfrenta a la dolorosa decisi\u00f3n de abandonar la Compa\u00f1\u00ed\u00ada de Jes\u00fas. Los \u00faltimos a\u00f1os traen el reconocimiento. El Papa Juan Pablo II le entrega el premio \u00abPaulo VI\u00bb y lo nombra Cardenal. B. muere dos d\u00ed\u00adas antes del consistorio, el 26 de Junio de 1988. Su primer aporte a la reflexi\u00f3n sobre el Dios cristiano es su propia vida. El es, ante todo, un creyente y un seguidor de Jesucristo desde la misi\u00f3n eclesial de la \u00abComunidad San Juan\u00bb. Su teolog\u00ed\u00ada est\u00e1 siempre en clave de servicio a la contemplaci\u00f3n, al compromiso y al anuncio del Evangelio.<\/p>\n<p>II. El planteo trinitario<br \/>\nLa teolog\u00ed\u00ada trinitaria de B. no es un aspecto m\u00e1s de su obra, ni tampoco un tratado especial dentro de un conjunto sistem\u00e1tico. Toda su teolog\u00ed\u00ada es trinitaria porque el misterio de la Trinidad es la clave de su hermen\u00e9utica. El punto de partida de la reflexi\u00f3n es el desarrollo multifac\u00e9tico de su convicci\u00f3n creyente acerca de la novedad absoluta de Jesucristo: \u00abCristo, por ser el Unico, no es una criatura entre otras, creada de igual forma que todas las dem\u00e1s, -de ello nos dan testimonio el \u00abcubrimiento\u00bb por la sombra del Esp\u00ed\u00adritu de Dios, y el s\u00ed\u00admbolo de la madre-virgen&#8212;. Su aut\u00e9ntico ser creado es funci\u00f3n y expresi\u00f3n de su filiaci\u00f3n eterna e increada.\u00bb&#8216; El es \u00fanico respecto a todas las religiones y a todos los intentos de b\u00fasqueda de Absoluto porque en El, y s\u00f3lo en El, Dios aparece, se entrega y habla definitivamente a los hombres. En El y s\u00f3lo en El, se cumplen la salvaci\u00f3n de la humanidad y el sentido de la creaci\u00f3n. La riqueza de matices y las numerosas l\u00ed\u00adneas del pensamiento balthasariano son consecuencia de la concentraci\u00f3n de todos sus recursos teol\u00f3gicos, filos\u00f3ficos y art\u00ed\u00adsticos al servicio de la manifestaci\u00f3n de la identidad trinitaria de Jes\u00fas de Nazaret.<\/p>\n<p>III La manifestaci\u00f3n visible de Dios<br \/>\nLa aparici\u00f3n de Dios en la historia de la salvaci\u00f3n se caracteriza por su \u00abfigura\u00bb concreta. Su manifestaci\u00f3n no se realiza a trav\u00e9s de fragmentos dispersos que los hombres tengan que organizar posteriormente, sino en una figura objetiva de revelaci\u00f3n que tiene consistencia, densidad y corporeidad propias. La Sagrada Escritura llama \u00abgloria\u00bb de Dios a esta modalidad de su presencia y anuncia su realizaci\u00f3n plena en Jesucristo:\u00bb Por el misterio del Verbo hecho carne tu luz ha penetrado nuestras almas con nuevo resplandor, para que conociendo a Dios visiblemente, \u00e9l nos lleve al amor de lo invisible.\u00bb&#8216; La novedad de Jes\u00fas se manifiesta ante todo en la encarnaci\u00f3n ya que en el decir de Pablo \u00bb el mismo Dios que dijo: De las tinieblas brille la luz, ha hecho brillar la luz en nuestros corazones para irradiar el conocimiento de la gloria de Diosque est\u00e1 en la faz de Cristo\u00bb4. La gloria de Dios aparece plenamente en Jesucristo como amor que triunfa sobre las tinieblas y la muerte. El es la \u00abfigura\u00bb concreta de la revelaci\u00f3n, la cumbre del aparecer de Dios, la manifestaci\u00f3n visible del Dios invisible. Jes\u00fas es, en cuanto hombre, la irradiaci\u00f3n de la gloria de Dios en la \u00abcarne\u00bb humana. B. insiste en mostrar c\u00f3mo la encarnaci\u00f3n es una novedad insuperable e irreversible, una dimensi\u00f3n permanente del misterio trinitario. La humanidad glorificada de Jes\u00fas no es un simple instrumento que tenga que ser posteriormente superado para alcanzar una intuici\u00f3n inmediata de Dios; ella es la expresi\u00f3n inagotable y eternamente v\u00e1lida en la que el Hijo muestra al Padre en el Esp\u00ed\u00adritu Santo.<\/p>\n<p>IV. Cristolog\u00ed\u00ada y Trinidad<br \/>\nLa novedad que Jes\u00fas de Nazaret expresa en su conciencia misionera, en sus palabras y en sus acciones, nos revela al mismo tiempo su propia identidad divina y el misterio de la Trinidad de Dios. Su existencia, sus pretensiones y su modo de realizarlas son incomprensibles sin la referencia a su Padre y al Esp\u00ed\u00adritu Santo,\u00bb&#8230;puesto que ninguna situaci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de la vida, muerte y resurrecci\u00f3n de Jesucristo puede interpretarse en \u00faltimo t\u00e9rmino, m\u00e1s que trinitariamente.\u00bb Pero al mismo tiempo, no existe otro \u00e1mbito fuera del comportamiento de Jes\u00fas en el cual aflore esta realidad que luego ser\u00e1 llamada Trinidad. Saliendo de aqu\u00ed\u00ad ser\u00ed\u00ada impensable introducir una semejante \u00abdistinci\u00f3n\u00bb en Dios. El modo peculiaren que B. concibe la relaci\u00f3n entre cristolog\u00ed\u00ada y Trinidad, marca todo su pensamiento con un sello propio y puede considerarse como uno de sus aportes fundamentales. La articulaci\u00f3n entre el misterio cristol\u00f3gico y el misterio trinitario la realiz\u00f3 el mismo Dios, desde su insondable libertad, en la misi\u00f3n hist\u00f3rica de Jes\u00fas. La relaci\u00f3n entre ambos est\u00e1 caracterizada por la iluminaci\u00f3n rec\u00ed\u00adproca, por la imposibilidad de plantearla desde otro criterio que no sea la vida, la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, y por la simultaneidad de su revelaci\u00f3n. B. pone una y otra vez de manifiesto c\u00f3mo cada uno de los aspectos de la misi\u00f3n de Jes\u00fas revela su filiaci\u00f3n eterna y en ella, al Padre y al Esp\u00ed\u00adritu Santo; pero al mismo tiempo, muestra c\u00f3mo todo lo que ocurre en El por la insondable libertad de Dios tiene su condici\u00f3n de posibilidad en el Dios Trino. Por otro lado, la filiaci\u00f3n divina de Jes\u00fas y su relaci\u00f3n \u00fanica con el Padre y el Esp\u00ed\u00adritu Santo, no son un simple corolario al que se llega despu\u00e9s de haber desarrollado la cristolog\u00ed\u00ada sin considerarlas. Cristolog\u00ed\u00ada y Trinidad no pueden ser sucesivas, puesto que para entender en su radicalidad cada uno de los momentos de la misi\u00f3n de Jes\u00fas (tanto los del estado de abajamiento, como los del estado de exaltaci\u00f3n), es indispensable la clave trinitaria. Finalmente, la misi\u00f3n de Jes\u00fas y la misi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo, tal como se verificaron en concreto, son el \u00fanico \u00ablugar\u00bb donde queda definitivamente abierto para los hombres el misterio de la vida de Dios como Padre, Hijo y Esp\u00ed\u00adritu Santo. No hay ning\u00fan concepto, ni categor\u00ed\u00ada, ni idea que pueda explicarlos desde un \u00e1mbito m\u00e1s elevado; ya que el amor trinitario revelado y participado en Jes\u00fas es el criterio \u00abm\u00e1s all\u00e1 del cual nada puede ser pensado\u00bb.<\/p>\n<p>V. La obediencia a la misi\u00f3n<br \/>\nLa novedad de Jes\u00fas se expresa de manera privilegiada en su forma de obedecer a la misi\u00f3n que el Padre le confi\u00f3. Esta caracter\u00ed\u00adstica de su comportamiento es tan peculiar, que el cuarto evangelio la propone como un aspecto central para acercarse a su identidad \u00ab&#8230; porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado\u00bb. B. observa que la visi\u00f3n jo\u00e1nica no es un dato aislado, sino que representa la cumbre de una cadena de misiones confiadas por Dios a lo largo de la historia de la salvaci\u00f3n. Este camino comienza con los cambios de nombre de Abrah\u00e1n y Jacob; se ahonda en las vocaciones de Isa\u00ed\u00adas y Jerem\u00ed\u00adas y pasando por Juan el Bautista, culmina en Jesucristo. Se trata de tener en cuenta c\u00f3mo los enviados quedan cada vez m\u00e1s involucrados por la misi\u00f3n que se les conf\u00ed\u00ada; c\u00f3mo su ser y su misi\u00f3n tienden a identificarse de manera creciente. La identificaci\u00f3n plena entre el ser del enviado y la misi\u00f3n s\u00f3lo se alcanza en Jesucristo y expresa, de este modo, la novedad absoluta de su identidad. En El, todo el ser del enviado es misi\u00f3n y toda la misi\u00f3n es manifestaci\u00f3n de su ser. Aqu\u00ed\u00ad el enviado es el Hijo, el Amado y es el Hijo Amado quien es enviado. No es posible descubrir en su misi\u00f3n un momento en que haya sido otra cosa; su ser personal jam\u00e1s fue otra cosa que Hijo y su misi\u00f3n consiste precisamente en serlo. Jes\u00fas \u00abes\u00bb su misi\u00f3n y su misi\u00f3n es \u00abser\u00bb libremente como hombre lo que desde siempre \u00abes\u00bb.<\/p>\n<p>1. DE LA MISI\u00ed\u201cN A LA PROCESI\u00ed\u201cN. El fundamento por el cual alguien puede ser enviado a obedecer de una forma semejante est\u00e1 en su especial relaci\u00f3n con quien lo env\u00ed\u00ada. Una misi\u00f3n absolutamente \u00fanica se fundamenta en una relaci\u00f3n absolutamente \u00fanica entre enviado y enviante. La obediencia de Jes\u00fas nos introduce en la realidad de su relaci\u00f3n con el Padre y nos permite acceder al misterio de su filiaci\u00f3n eterna. La misi\u00f3n de Jes\u00fas es la revelaci\u00f3n de su procesi\u00f3n eterna desde el Padre; es la forma \u00abecon\u00f3mica\u00bb de su proceder inmanente como Unig\u00e9nito. La vida y la muerte de Jes\u00fas en obediencia al Padre son la traducci\u00f3n o prolongaci\u00f3n temporal de su procesi\u00f3n; mejor a\u00fan, la misma procesi\u00f3n del Hijo que se abre libremente al mundo para asumir en s\u00ed\u00ad a la humanidad y a la creaci\u00f3n. B. da un paso m\u00e1s, pues la fundamentaci\u00f3n de la obediencia cristol\u00f3gica requiere dar cuenta de sus relaciones indisolubles con la actuaci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo en la misi\u00f3n de Jes\u00fas. Su actividad en ella tiene dos modalidades b\u00e1sicas que se acent\u00faan o se ocultan seg\u00fan los momentos. Seg\u00fan la primera, el Esp\u00ed\u00adritu se muestra activo: desciende sobre Jes\u00fas, lo impulsa, le muestra la voluntad del Padre y le indica el camino de la obediencia; en otros t\u00e9rminos, est\u00e1 \u00absobre\u00bb El. La segunda, en cambio, lo muestra pasivo; como el que est\u00e1 \u00aben\u00bb Cristo sin medida, como el que es inspirado por El. Esta comprobaci\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada del NT es el punto de partida de la reflexi\u00f3n pneumatol\u00f3gica balthasariana llamada \u00abinversi\u00f3n trinitaria\u00bb. El hecho de que Jes\u00fas tenga el Esp\u00ed\u00adritu \u00aben\u00bb, El y sin embargo lo reconozca \u00absobre\u00bb El, es la expresi\u00f3n de su abajamiento. En este momento aparece en primer plano que es Jes\u00fas quien obedece al Esp\u00ed\u00adritu y lo sigue como portador de la misi\u00f3n de su Padre. Luego del cumplimiento de la misi\u00f3n terrena, la situaci\u00f3n se \u00abinvertir\u00e1\u00bb: ser\u00e1 Jes\u00fas quien lo inspire sobre la Iglesia. El doble \u00abrostro\u00bb del Esp\u00ed\u00adritu nos conduce al misterio de su procedencia trinitaria, ya que la fundamentaci\u00f3n \u00faltima de su actuaci\u00f3n se encuentra en su relaci\u00f3n eterna con el Padre y el Hijo. Los aspectos activo y pasivo de su actuaci\u00f3n, son la forma \u00abecon\u00f3mica\u00bb de su misterio inmanente: El es el eterno acuerdo entre el Padre y el Hijo, pero como testimonio \u00abaut\u00f3nomo\u00bb de ambos. El es puesto por Ambos como el sello de su s\u00ed\u00ad, pero como Tercero objetivante. El es el fruto de Ambos, pero como garant\u00ed\u00ada de su relaci\u00f3n rec\u00ed\u00adproca. Las misiones de Jes\u00fas y del Esp\u00ed\u00adritu conducen al misterio de las procesiones intratrinitarias en las que la totalidad del pensamiento balthasariano alcanza su fuente$. Dios es Amor Trinitario en su proceder inmanente y las procesiones divinas son el Amor en su realizaci\u00f3n m\u00e1s inescrutablemente real e inagotable. El Padre como origen eterno del Amor, se entrega plenamente al Hijo. El Hijo como respuesta eterna de Amor, es la acogida plena del Padre . El Hijo que no \u00abretiene\u00bb nada del Amor del Padre,todo lo hace desembocar en el Esp\u00ed\u00adritu Santo. El Esp\u00ed\u00adritu como \u00e9xtasis del Amor, es el eterno \u00abNosotros\u00bb divino.<\/p>\n<p>2. DE LA MISI\u00ed\u201cN A LA PERSONA. Si Jesucristo es el \u00fanico caso de la historia en el que se identifican la misi\u00f3n y el ser del enviado, es tambi\u00e9n en El donde se revela qu\u00e9 significa ser una persona. Nadie puede responder adecuadamente a la pregunta \u00ab\u00bfqui\u00e9n soy yo?\u00bb si el Absoluto no le dice qui\u00e9n es para El, y para qu\u00e9 lo ha llamado. Entonces es cuando la persona tendr\u00e1 una garant\u00ed\u00ada total de su \u00abqui\u00e9n\u00bb y sabr\u00e1 verdaderamente por qu\u00e9 es diferente de cualquier otro ser humano. B. distingue entonces, entre los conceptos de sujeto espiritual (Geistsubjekt) y de persona. El primero designa al individuo dotado de conciencia y de libertad y en este sentido es \u00fatil. Pero cuando se pretende responder s\u00f3lo desde \u00e9l a \u00ab\u00bfqui\u00e9n es verdaderamente alguien?\u00bb, se termina siempre en reducir a la persona a un caso individual de una ley general. El concepto de persona es estrictamente teol\u00f3gico, cristol\u00f3gico y trinitario e indica la misi\u00f3n recibida de Dios que el hombre asume o rechaza seg\u00fan su postura existencial frente a Cristo. S\u00f3lo en Jes\u00fas hay coincidencia plena entre el qui\u00e9n y el para qu\u00e9, entre su singularidad personal y su significado universal, puesto que su misi\u00f3n es la forma econ\u00f3mica de su procedencia filial desde el Padre en el Esp\u00ed\u00adritu Santo. La realidad de la persona se alcanza en la aceptaci\u00f3n de la llamada que Jes\u00fas hace a todos los sujetos espirituales de la naturaleza humana a participar de su misi\u00f3n universal.<\/p>\n<p>VI. La k\u00e9nosis y la cruz como acontecimientos trinitarios<br \/>\nLa novedad de Jes\u00fas se expresa, finalmente, en la radicalidad de la salvaci\u00f3n que trae al mundo. El lleva a cabo una salvaci\u00f3n universal y escatol\u00f3gica, el triunfo final sobre el pecado del mundo, sobre toda muerte y sobre Satan\u00e1s. Para llevarla a cabo Jes\u00fas asume el abajamiento \u00ab&#8230; siendo de condici\u00f3n divina, no retuvo \u00e1vidamente el ser igual a Dios&#8230;\u00bb Toda su vida est\u00e1 marcada por este despojarse, por esta \u00abk\u00e9nosis\u00bb. Ella comienza en la encarnaci\u00f3n en la que toma la condici\u00f3n de siervo, llega a la cumbre en el abandono de la cruz y muestra su radicalidad en el hecho de que Jes\u00fas tome el lugar de la humanidad pecadora hasta el descenso a los infiernos. La novedad de su identidad aparece en su modo de llevar a plenitud todos estos grandes temas soteriol\u00f3gicos. El no asume simplemente la \u00abcarne\u00bb, sino que torna sobre s\u00ed\u00ad la \u00abcarne de pecado. El carga por nosotros el pecado del mundo con todas sus consecuencias, incluida la m\u00e1s terrible: el abandono de Dios y la incapacidad de volver a El por s\u00ed\u00ad mismo. B. repite una y otra vez que la solidaridad de Jes\u00fas con la humanidad tiene que ser comprendida como aut\u00e9ntico \u00abcambio de puestos\u00bb entre la situaci\u00f3n de los pecadores respecto de Dios y la del Hijo. El realismo de la radicalidad salv\u00ed\u00adfica de Jes\u00fas puede llevarse hasta sus \u00faltimas consecuencias s\u00f3lo si se lo entiende como evento trinitario: \u00bb El esc\u00e1ndalo de la cruz s\u00f3lo es soportable para el creyente como acci\u00f3n del Dios Trino\u00bb1z. La muerte de Jes\u00fas en el abandono es posible porque El es el Hijo trinitario, con quien el Padre y el Esp\u00ed\u00adritu est\u00e1n comprometidos hasta el fondo. El, Padre enviando y abandonando al Hijo, el Esp\u00ed\u00adritu uniendo en la separaci\u00f3n y la distancia.<\/p>\n<p>La filiaci\u00f3n divina de Jes\u00fas, inseparable del Padre y del Esp\u00ed\u00adritu son el fundamento para que pueda renunciar a su gloria, tomar nuestro puesto hasta el descenso a los infiernos y atravesar el abismo de la muerte sin perder su identidad. La teolog\u00ed\u00ada balthasariana entiende que la dimensi\u00f3n ken\u00f3tica de la revelaci\u00f3n tiene su fundamento \u00faltimo en la misma vida de \u00bb abnegaci\u00f3n\u00bb trinitaria. El drama de la k\u00e9nosis hasta la muerte de cruz para la salvaci\u00f3n del mundo, revela plenamente y supone como fundamento el \u00ed\u00adntimo \u00abdrama\u00bb del Amor Trinitario; la eterna entrega del Padre al Hijo en el Esp\u00ed\u00adritu Santo.<\/p>\n<p>VII. La Trinidad y el misterio del hombre<br \/>\n\u00abEl hombre es creado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios nuestro Se\u00f1or y mediante esto salvar su alma\u00bb. Este texto de los Ejercicios de San Ignacio de Loyola ha sido vivido y reflexionado por B. como una aut\u00e9ntica renovaci\u00f3n antropol\u00f3gica. El sentido de la existencia humana est\u00e1 en la alabanza, en la veneraci\u00f3n y el servicio a Dios. No se trata principalmente de un coraz\u00f3n inquieto que va hacia Dios para ser plenificado, ni de una contemplaci\u00f3n que asciende, sino del Amor que desciende y elige. El hombre descubre el fin de su vida cuando, libre de toda otra cosa, elige lo que Dios eligi\u00f3 para \u00e9l; cuando se entrega a su voluntad descubierta como misi\u00f3n personal. Jesucristo es justamente el momento cumbre en que el descenso del Amor de Dios y la respuesta absoluta de un hombre a su elecci\u00f3n alcanzan plenacoincidencia. El misterio del hombre no culmina en un enigma insoluble. \u00abPara conservar sin paliativos toda la seriedad existencial del pro-me es preciso que a la apertura ah\u00ed\u00ad manifiesta del amor trinitario por el pecador, responda el pecador con su pro-te sin reservas que comprenda que en el pro-me de la entrega de Cristo est\u00e1 \u00e9l asumido y entregado desde siempre por ese amor, y que su fe no es una \u00abobra\u00bb propia, sino la ratificaci\u00f3n de lo que Dios ha hecho ya; que su fe es entregarse al amor trinitario\u00bb La misi\u00f3n universal de Jes\u00fas es el espacio de gracia en el que cada hombre es llamado a participar. All\u00ed\u00ad, Dios le dice a cada uno \u00abqui\u00e9n es\u00bb y \u00abpara qu\u00e9\u00bb lo ha elegido; le conf\u00ed\u00ada a cada hombre una misi\u00f3n irrepetible y le dona un \u00abnombre nuevo\u00bb. La llamada de Jes\u00fas es la oferta del don de la persona, es la posibilidad de la identidad humana. Al aceptar en la fe esta invitaci\u00f3n el individuo llega a ser persona, descubre aquello que tiene de absolutamente \u00fanico e indestructible. El hombre alcanza o pierde delante de Cristo su verdadero \u00abqui\u00e9n\u00bb cuando acepta o rechaza participar en el lugar exclusivo que el misterio de su persona le ha donado. La aceptaci\u00f3n de la oferta de Dios es el camino de la verdadera personalizaci\u00f3n, pero adem\u00e1s, es la entrada en la divinizaci\u00f3n. Participando de la misi\u00f3n de Jes\u00fas, el hombre es introducido en el misterio de la persona del Hijo que se identifica con ella; es hecho part\u00ed\u00adcipe de la filiaci\u00f3n divina y a trav\u00e9s de ella, del eterno \u00abintercambio\u00bb trinitario. El don de la filiaci\u00f3n divina representa la realizaci\u00f3n insospechada de la dignidad de la persona, no s\u00f3lo en su ser sino tambi\u00e9n en su tarea en el mundo. El hombre es elevado a participar en el compromiso del Dios Trino con el mundo y con la historia. La existencia cristiana implica el don de Jes\u00fas de \u00abcompartir\u00bb su \u00abdrama\u00bb y su dolor por la salvaci\u00f3n del universo. Por fin, la fe, la obediencia y la entrega conducen al hombre a la plenitud de su libertad. La referencia de toda su existencia a Jesucristo al \u00abexpropiarlo\u00bb de s\u00ed\u00ad mismo, lo introduce en el misterio de \u00abdesapropiaci\u00f3n\u00bb de la vida intratrinitaria de Dios.<\/p>\n<p>VIII. La Trinidad y el ser<br \/>\nB. propone insistentemente la necesidad de la metaf\u00ed\u00adsica, pero bajo una concepci\u00f3n del ser iluminada por la revelaci\u00f3n. El Ser-Amor Absoluto que se revela desde s\u00ed\u00ad mismo, permite redescubrir la permanente vigencia de la estructura metaf\u00ed\u00adsica del ser y, al mismo tiempo, la enriquece con perspectivas insospechadas. La analog\u00ed\u00ada, la doctrina de los transcendentales y la concepci\u00f3n misma de la metaf\u00ed\u00adsica, son fortalecidas en su autonom\u00ed\u00ada y abiertas a una novedad que las funda cuando se las ve desde el horizonte de la plenitud de la revelaci\u00f3n del misterio trinitario en Jesucristo. Gracias a esta nueva mirada se comprende que el ser s\u00f3lo es comprensible como amor; m\u00e1s a\u00fan, que el ser y el amor tienen la misma extensi\u00f3n. Cuanto m\u00e1s alto sea el nivel ontol\u00f3gico de un ser, m\u00e1s alta ser\u00e1 su \u00abconstituci\u00f3n amorosa\u00bb porque el ser es un don del Dios Trino: \u00bb Si en Dios es puesto el Otro, el Verbo, el Hijo, ahora la alteridad de la creaci\u00f3n no ser\u00e1 m\u00e1s: ca\u00ed\u00adda, p\u00e9rdida, sino imagen de Dios,a\u00fan no siendo Dios mismo. Porque el Hijo es el Icono eterno del Padre, podr\u00e1 sin contradicci\u00f3n asumir en s\u00ed\u00ad la imagen que es la criatura, purificarla y hacerla entrar, sin disolverla, en la comuni\u00f3n de la vida divina.&#8217;<br \/>\nCONCLUSI\u00ed\u201cN: La teolog\u00ed\u00ada de B. se desarrolla bajo el impulso de la fascinaci\u00f3n de la novedad absoluta de Jesucristo en sus m\u00faltiples manifestaciones. El es la aparici\u00f3n-entregadesvelamiento del misterio de Dios como Amor del Padre al Hijo en el Esp\u00ed\u00adritu Santo. La identidad trinitaria de Jes\u00fas de Nazaret es la luz desde la que B. considera todos los aspectos de la revelaci\u00f3n cristiana, las b\u00fasquedas de los hombres y los interrogantes de la historia. Pero la fuerza vital de este \u00abcoraz\u00f3n\u00bb del pensamiento balthasariano s\u00f3lo puede ser apreciada cuando se lo contempla inserto en el conjunto de su obra. La introducci\u00f3n a la teolog\u00ed\u00ada trinitaria de Hans Urs Von Balthasar es, antes que nada, una invitaci\u00f3n al encuentro directo y personal con su pensamiento.<\/p>\n<p>[ -> Alabanza; Amor; Comuni\u00f3n; Creaci\u00f3n; Cruz; Encarnaci\u00f3n; Escatolog\u00ed\u00ada; Esp\u00ed\u00adritu Santo; Filosof\u00ed\u00ada; Hijo; Historia; Jesucristo; Logos; Mar\u00ed\u00ada; Misi\u00f3n, misiones; Misterio; Padre; Procesiones; Revelaci\u00f3n; Salvaci\u00f3n; Teolog\u00ed\u00ada; Trinidad; Vida cristiana.]<\/p>\n<p>BIBLIOGRAFIA: Gu\u00ed\u00ada bibliogr\u00e1fica completa de las obras de B.: C.CAPOL, Bibliographie.1925-1990, Johannes Verlag, Einsiedeln 1990; Sobre su vida y misi\u00f3n: H.U. VON BAI.TH.ASAR, I\/ filo di Arianna attraverso la mia opera, Jaca Book, Milano 1979; Adrienne Von Speyr, Vida y misi\u00f3n teol\u00f3gica, Encuentro, Madrid 1986; P.HENRJCI, Primo sguardo su Hans Urs von Balthasar, en K. LEHMANN-KASPER, Hans Urs von Balthasar. Figura e opera, Piemme, Casale Montferratto 1991, 25-85; Su obra principal: En lugar central est\u00e1 su trilog\u00ed\u00ada dividida en I.Gloria en 7 vol\u00famenes: 1. La percepci\u00f3n de la forma, 2.Estilos eclesiales, 3. Estilos laicales. 4. Metaf\u00ed\u00adsica. Edad antigua. 5.Metafzsica. Edad moderna. 6. Antiguo Testamento.7. Nuevo Testamento, Encuentro, Madrid 1985-1991; II. Teodram\u00e1tica en 5 vol\u00famenes: l.Proleg\u00f3menos, Encuentro, Madrid 1991 (La traducci\u00f3n de los otros 4 est\u00e1 en preparaci\u00f3n). III. Teol\u00f3gica en 3 vol\u00famenes. IV.Ep\u00ed\u00adlogo. La edici\u00f3n alemana es de Johannes Verlag, Einsiedeln 1973-1987.(Hay traducci\u00f3n italiana de toda el resto de la trilog\u00ed\u00ada: II\/1. Le persone del dramma: L&#8217;uomo in Dio. II\/2. Le persone del dramma: L&#8217;uomo in Cristo. 4. L &#8216;azione. 5. L &#8216;ultimo atto, Teol\u00f3gica: 1. Verit\u00e1 del mondo. 2. Verit\u00e1 di Dio. 3. Lo Spirito di Verit\u00e1, Jaca Book, Milano); Otras obras: Ensayos teol\u00f3gicos: 1 Verbum Caro y II Sponsa Verbi, Guadarrama, Madrid 1964; S\u00f3lo el Amor es digno de Fe, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1990; El compromiso del cristiano en el mundo, Encuentro, Madrid 1981; \u00bfNos conoce jes\u00fas? \u00bfLo conocemos?, Herder, Barcelona 1982; La verdad es sin-f\u00f3nica, Encuentro, Madrid 1979; Teolog\u00ed\u00ada de la historia, Cristiandad, Madrid 1964. La oraci\u00f3n contemplativa, Encuentro, Madrid 1985; Entra sus art\u00ed\u00adculos sobresalen: Teolog\u00ed\u00ada y Santidad en Ensayos teol\u00f3gicos: 1 Verbum Caro, 235-268 y El misterio pascual, en J.FEINER-M. LOHRER, M III, Cristiandad, Madrid 1980, 666-809; Estudios sobre su pensamiento: K.LEHMANN-KASPEW (a cargo de), Hans Urs Von Balthasar. Figura e opera, Piemme, Casale Montferratto 1991; El n\u00famero de Com IV(1988) con motivo de su muerte.<\/p>\n<p>Marcelo Gonz\u00e1lez<\/p>\n<p>PIKAZA, Xabier &#8211; SILANES, Nereo,  Diccionario Teol\u00f3gico. El Dios Cristiano,  Ed. Secretariado Trinitario, Salamanca 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Vida y misi\u00f3n.-II. El planteo trinitario.-III. La manifestaci\u00f3n visible de Dios.-IV. Cristologia y Trinidad-V. La obediencia a la misi\u00f3n: 1. De la misi\u00f3n a la procesi\u00f3n; 2. De la misi\u00f3n a la persona.-VI. La k\u00e9nosis y la cruz como acontecimientos trinitarios.-VII. La Trinidad y el misterio del hombre.-VIII. La Trinidad y el ser. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/balthasar-h-u-von\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abBALTHASAR, H.U. 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