{"id":16399,"date":"2016-02-05T10:35:19","date_gmt":"2016-02-05T15:35:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/escoto-juan-duns\/"},"modified":"2016-02-05T10:35:19","modified_gmt":"2016-02-05T15:35:19","slug":"escoto-juan-duns","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/escoto-juan-duns\/","title":{"rendered":"ESCOTO, JUAN DUNS"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Contexto hist\u00f3rico e \u00ed\u00adndole de la ense\u00f1anza escotista. -II. La doctrina trinitaria de Escoto en s\u00ed\u00adntesis esquem\u00e1tica.- III. Algunos rasgos t\u00ed\u00adpicos de la teolog\u00ed\u00ada trinitaria de Duns Escoto: 1. Desde la memoria fecunda del Padre; 2. El concepto de persona en la Trinidad; 3. La distinci\u00f3n formal entre la esencia y las personas; 4. El problema del Filioque.<\/p>\n<p>1. Contexto hist\u00f3rico e \u00ed\u00adndole de la ense\u00f1anza escotista<br \/>\nJuan Duns Escoto (1266-1308) ejerci\u00f3 su magisterio teol\u00f3gico dentro del \u00ablargo siglo de oro\u00bb de la escol\u00e1stica medieval: 1230-1350. Por lo que se refiere a la doctrina trinitaria descubrimos en \u00e9l un gigantesco empe\u00f1o por ofrecer una explicaci\u00f3n racional\/ especulativa del misterio, hasta el l\u00ed\u00admite de lo posible. Escoto est\u00e1 en l\u00ed\u00adnea con los grandes especulativos de la \u00e9poca: Ricardo de san V\u00ed\u00adctor, la Summa Halesiana, Buenaventura, Tom\u00e1s de Aquino, Enrique de Gante. Y, por supuesto, bajo la omnipresente influencia de san Agust\u00ed\u00adn. Por mayor fidelidad a este \u00abvenerable doctor\u00bb Escoto reiteradamente critica y se aparta de sus predecesores. Ni en ellos ni en Escoto hay intentos de hacer \u00abestudios de teolog\u00ed\u00ada positiva sobre el dogma de la Trinidad\u00bb. Tambi\u00e9n es parco en hablar de lo que hoy llamamos Trinidad econ\u00f3mica&#8217;. Adem\u00e1s de la omnipresencia agustiniana, se percibe en Escoto la influencia de Ricardo de San V\u00ed\u00adctor y -m\u00e1s pr\u00f3xima y destacadamente- la de sus predecesores franciscanos: la Summa Halesiana y Buenaventura. Por contraste, tarhbi\u00e9n influye en su exposici\u00f3n Enrique de Gante, su interlocutor y opositor preferido&#8217;. Sorprende el talante dialogal en el modo de exponer su ense\u00f1anza. No parte de una tesis que haya de ser demostrada, sino de alguno de los graves interrogantes que el misterio trinitario ofrece a la inteligencia humana. Ante ellos Escoto recoge las respuestas de otros doctores y las somete a r\u00ed\u00adgido control cr\u00ed\u00adtico. Presenta su propia argumentaci\u00f3n que, tanto en su contenido conceptual, como en su formulaci\u00f3n l\u00f3gico-gramatical, recibe similar tratamiento cr\u00ed\u00adtico. Su genio refinado -de doctor sutil- encontr\u00f3 amplio campo de acci\u00f3n en la infinitud del misterio trinitario&#8217;.<\/p>\n<p>II. La doctrina trinitaria de Escoto en s\u00ed\u00adntesis esquem\u00e1tica<br \/>\nEl punto de partida es la persona del Padre fuente de la deidad. Idea clave en san Buenaventura. Escoto la recoge directamente de san Agust\u00ed\u00adn. En un primer instante mental, fij\u00e9monos en que existe en la deidad una persona perfecta (el Padre), explica Escoto. Y que esta persona tiene memoria perfecta, es decir, que tiene una inteligencia a la cual est\u00e1 presente la esencia divina en raz\u00f3n de objeto inteligible en acto. Con esta memoria el Padre puede tanto \u00abobrar\u00bb simplemente, como \u00abproducir\u00bb; si bien el simple obrar (operari) tiene cierta prioridad sobre el producir (producere=dicere). Por eso, en el primer signo mental se ha de comprender que el Padre es plenamente feliz en la inteligencia y amor de su esencia infinitamente perfecta y amable. Pero, ulteriormente el Padre, por su memoria, produce la noticia adecuada a la esencia y como \u00e9sta es infinita, produce una persona formalmente infinita y subsistente, el Hijo. Al cual comunica la voluntad en acto radical que a\u00fan no ha producido un t\u00e9rmino adecuado. Con esta voluntad ambas personas aman a la esencia como objeto infinitamente amable; con lo cual son real y perfectamente felices. Y, adem\u00e1s, con esta voluntad, id\u00e9ntica en Padre e Hijo, producen un amor adecuado a la esencia infinitamente amable: producen un amor infinito, espiran una persona formalmente infinita, Dios por identidad. En este proceso se ve claro que el Padre engendra al Hijo y ambos espiran al Amor-Esp\u00ed\u00adritu, no para cumplir un defecto, ni para conseguir mayor perfecci\u00f3n y felicidad, sino para comunicar su plenitud a otros en infinita liberalidad. En efecto, explica Escoto, en el orden de los agentes, sobre todo cuando el principio activo no incluye en absoluto imperfecci\u00f3n, hay que llegar a un agente que despliegue su dinamismo en perfecci\u00f3n absoluta. Es decir, que obre en fuerza de la plenitud de su perfecci\u00f3n. A este le llamamos agente por liberalidad: que es el que obra no porque espere perfeccionarse por su acci\u00f3n, sino porque quiere enriquecer a otros con su propia riqueza. Como entre los hombres llamamos liberal a quien hace bien sin esperar recompensa. Y ser\u00e1 perfectamente liberal quien en su obrar en modo alguno es perfeccionado por el acto de producir o por el t\u00e9rmino producido.<\/p>\n<p>En este proceso Escoto, siguiendo a Agust\u00ed\u00adn, toma al esp\u00ed\u00adritu humano, imagen de la Trinidad, como punto de partida para investigar la interioridad del esp\u00ed\u00adritu infinito. Pero subraya laimportancia de la memoria, al estilo agustiniano, aspecto que otros autores de la \u00e9poca hab\u00ed\u00adan dejado caer. Dentro de esta llamada explicaci\u00f3n psicol\u00f3gica \/agustiniana, introduce \u00e9l una idea proveniente de la tradici\u00f3n franciscana de la Summa Halesiana y de san Buenaventura: la idea de la perfecta liberalidad, como fuerza impulsiva de la vida intratrinitaria. El Padre, en la plenitud de su liberalidad y generosidad, da vida al Hijo, y ambos, en el desbordamiento de su liberalidad, dan vida al Esp\u00ed\u00adritu Santo. Pero la teolog\u00ed\u00ada especulativa y un gran profesante de ella como Escoto, no quiere dispensarse de dar raz\u00f3n de por qu\u00e9 hay en Dios dos, y s\u00f3lo dos producciones y, en consecuencia, s\u00f3lo tres personas. Escoto recoge aqu\u00ed\u00ad un razonamiento ya utilizado por la Summa Halesiana y por Buenaventura: s\u00f3lo hay dos modos nobles que en su concepto formal no incluyen imperfecci\u00f3n y que son irreductibles en todo el campo del ser, a) producci\u00f3n por modo de inteligencia=naturaleza, b) producci\u00f3n por via de voluntad=libertad. Son dos modos ciertos,pero irreductibles de difundirse liberalmente la vida divina. El Padre,desde la fecundidad de su inteligencia, desde su memoria, con liberalidad \u00abnatural\u00bb, no violenta ni forzada ni fatal, pero s\u00ed\u00ad necesariamente determinada ad unum, da vida al Hijo. Este, recibe del Padre la voluntad fecunda para, en unidad con El, con liberalidad y libertad absoluta dar vida al Esp\u00ed\u00adritu. Y como al ser divino hay que atribuirle lo m\u00e1s perfecto en toda la l\u00ed\u00adnea del ser y del dinamismo, hay que hablar en El de infinita liberalidad y de dos modos absolutamente perfectos de ejercerla. Hay, pues, en Dios, una persona absolutamente originaria y primordial y dos producidas por sendos modos de producci\u00f3n formalmente perfectos.<\/p>\n<p>Mediante este razonamiento se nos explica tambi\u00e9n el orden en que se realizan las procesiones: la primera, por v\u00ed\u00ada de memoria\/naturaleza, da origen al Hijo; la segunda por v\u00ed\u00ada de voluntad\/ libertad da origen al Esp\u00ed\u00adritu, ya que la inteligencia tiene anterioridad ontol\u00f3gica y operativa respecto a la voluntad. Tambi\u00e9n indican las propiedades de cada persona. El Padre revela su fecundidad fontal omn\u00ed\u00admoda de Ing\u00e9nito, si bien en Escoto pierde algo del esplendor de la \u00abinnascibilidad\u00bb que le concede san Buenaventura. La segunda persona, por proceder de la fecundidad \u00abnatural\u00bb del Padre se llama \u00abHijo\u00bb, y tambi\u00e9n \u00abVerbo\u00bb, por proceder de la memoria=inteligencia fecunda. La segunda producci\u00f3n, por realizarse por vida de voluntad y libertad, se le llama Esp\u00ed\u00adritu Santo y Amor subsistente. El Esp\u00ed\u00adritu, aunque procede necesariamente del Padre y del Hijo, pero tambi\u00e9n procede libremente, ya que, por una parte, todo acto de la voluntad -tanto en Dios como en el hombre-es libre y, por otra, la libertad y la necesidad no se opone, ni en Dios ni en el hombre&#8217;. El Padre tiene \u00abnatural\u00bb necesidad-determinaci\u00f3n a engendrar al Hijo. Lo \u00abnatural\u00bb aqu\u00ed\u00ad excluye la libertad como principio formal, pero tambi\u00e9n la violencia\/forzosidad, lo fatal\/ciego, ya que el Hijo procede de la plenituad consciente de la memoria fecundad del Padre: es \u00abHijo del amor\u00bb, como dice la Escritura. La voluntad del Padre y del Hijo, amando el bien infinito de la esncia, con lib\u00e9rrima y \u00abforzosa necesidad\u00bb producen al Esp\u00ed\u00adritu. Escoto no lo llama fruto del amor mutuo sino del amor concorde y \u00fanico de ambos a la esencia divina.<\/p>\n<p>III. Algunos rasgos t\u00ed\u00adpicos de la teolog\u00ed\u00ada trinitaria de Duns Escoto<br \/>\n1. DESDE LA MEMORIA FECUNDA EN EL PADRE. Ya indicamos que, en Escoto, el punto de partida para la reflexi\u00f3n sobre el misterio es la memoria fecunda del Padre, en l\u00ed\u00adnea agustiniana. Sin embargo, la teor\u00ed\u00ada escotiana no podr\u00ed\u00ada calificarse de explicaci\u00f3n psicol\u00f3gica, sino m\u00e1s bien \u00abontol\u00f3gica\u00bb, en la l\u00ed\u00adnea de la tradici\u00f3n franciscana. Porque Escoto analiza la memoria no como facultad\/potencia a nivel psicol\u00f3gico, sino como perfecci\u00f3n pura a nivel metaf\u00ed\u00adsico y como operante por via de \u00abnaturaleza\u00bb. Aunque procura mantener el equilibrio entre la tendencia esencialista (\u00bflatina?) y la tendencia personalista (\u00bfgriega?), pero el personalismo tendr\u00ed\u00ada en \u00e9l la preferencia.<br \/>\n2. EL CONCEPTO DE PERSONA EN LA TRINIDAD. En el dif\u00ed\u00adcil problema de aplicar el concepto de \u00abpersona\u00bb a los Tres de la Trinidad, Escoto rechaza con firmeza la definici\u00f3n boeciana de persona y se decide por la ricardiana, para hablar de \u00abpersona\u00bb en Dios como de la existencia incomunicable en una naturaleza intelectual. Si esta incomunicabilidad plena, esta \u00ab\u00faltima solitudo\u00bb de la persona es algo positivo o algo negativo, inquiet\u00f3 largamente al doctor sutil. De todas formas s\u00ed\u00ad que tiene por seguro que la persona divina no se constituye solamente por la relaci\u00f3n o lo relativo, sino que implica algo absoluto. El axioma, tan claro para los l\u00f3gicos: los id\u00e9nticos a un tercero son id\u00e9nticos entre s\u00ed\u00ad, ha dado mucho que pensar a los te\u00f3logos estudiosos de la Trinidad.<br \/>\n3. LA DISTINCI\u00ed\u201cN FORMAL ENTRE LA ESENCIA Y LAS PERSONAS. Escoto pone al servicio del problema su famosa distinci\u00f3n formal, o indistinci\u00f3n formal \u00abex natura rei\u00bb: media entre la distinci\u00f3n de cosa y cosa y la distinci\u00f3n de raz\u00f3n. Para \u00e9l es incomprensible hablar de pluralidad de personas en unidad de esencia sino hay distinci\u00f3n formal entre esencia y persona.<\/p>\n<p>4. EL PROBLEMA DEL\u00bbFILIOQUE\u00bb. Tal vez tenga alguna importancia en el di\u00e1logo ecum\u00e9nico su opini\u00f3n sobre el Filioque. Cierto, hay que defenderlo por la autoridad de la Iglesia y de la Escritura. Pero el te\u00f3logo latino no debe arg\u00fcir: si el Esp\u00ed\u00adritu no procediese del Hijo no se distinguir\u00ed\u00ada de El. No es as\u00ed\u00ad. La segunda y tercera persona se constituyen y distinguen plenamente por su modo de proceder respectivo: por v\u00ed\u00ada de \u00abnaturaleza\u00bb y por v\u00ed\u00ada de \u00ablibertad\u00bb.<\/p>\n<p>Esta alta y arriesgada especulaci\u00f3n sobre el misterio trinitario -calificada por M. Grabman de \u00abcaballer\u00ed\u00ada andante del Esp\u00ed\u00adritu\u00bb- est\u00e1 compensada en Escoto porque, para \u00e9l, la teolog\u00ed\u00ada, en todos sus momentos, es un conocer pr\u00e1xico: ordenado a la \u00abpraxis\u00bb, que \u00e9l define como caridad, amor recto de la voluntad (ordinatus amor, ordo amoris, en san Agust\u00ed\u00adn). Tiene sentido el especular sobre la Trinidad, si se hace de paso hacia la vivencia y la praxis caritativa\/amorosa del gran misterio.<\/p>\n<p>[-> Agust\u00ed\u00adn, san; Amor;; Buenaventura, san; Escol\u00e1stica; Esp\u00ed\u00adritu Santo; \u00abFilioque\u00bb; Hijo; Iglesia; Misterio; Naturaleza; Padre, Personas divinas; Procesiones; Ricardo desan V\u00ed\u00adctor; Teolog\u00ed\u00ada y econom\u00ed\u00ada; Tom\u00e1s de Aquino, santo; Trinidad.]<br \/>\nAlejandro Villalmonte<\/p>\n<p>PIKAZA, Xabier &#8211; SILANES, Nereo,  Diccionario Teol\u00f3gico. El Dios Cristiano,  Ed. Secretariado Trinitario, Salamanca 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Contexto hist\u00f3rico e \u00ed\u00adndole de la ense\u00f1anza escotista. -II. La doctrina trinitaria de Escoto en s\u00ed\u00adntesis esquem\u00e1tica.- III. 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