{"id":16403,"date":"2016-02-05T10:35:27","date_gmt":"2016-02-05T15:35:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/gnosis-gnosticismo\/"},"modified":"2016-02-05T10:35:27","modified_gmt":"2016-02-05T15:35:27","slug":"gnosis-gnosticismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/gnosis-gnosticismo\/","title":{"rendered":"GNOSIS. GNOSTICISMO"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Historia y concepto.-II. El Dios incognoscible.-III. La mediaci\u00f3n entre Dios y el mundo: 1. A trav\u00e9s de la Madre; 2. A trav\u00e9s del Hijo; 3. A trav\u00e9s del Hijo y de Soph\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>I. Historia y concepto<br \/>\nEl t\u00e9rmino griego de uso com\u00fan gnosis (conocimiento) ha pasado a designar un fen\u00f3meno religioso surgido en la antig\u00fcedad, caraterizado esencialmente por ofrecer la salvaci\u00f3n en \u00e1mbito ultramundano mediante el conocimiento secreto de misterios en torno a Dios y al hombre, y el rechazo radical de este mundo. Aunque siguen siendo discutidos sus or\u00ed\u00adgenes, a la luz de la documentaci\u00f3n existente se percibe que en su inicio confluyen elementos de religiones orientales (mesopot\u00e1micas, iranies y egipcias), junto con un amplio bagaje de datos extra\u00ed\u00addos del AT (a trav\u00e9s de la la apocal\u00ed\u00adptica jud\u00ed\u00aday las especulaciones del juda\u00ed\u00adsmo alejandrino en torno a Dios y la creaci\u00f3n), y, asimismo, los conceptos de las filosof\u00ed\u00adas helenistas (pitagorismo y platonismo medio). Esto muestra el car\u00e1cter eminentemente sincretista de la gnosis y explica su manifestaci\u00f3n en formas tan diversas. Responde a la situaci\u00f3n religioso cultural surgida de las conquistas griegas en Oriente, y significa al mismo tiempo una reacci\u00f3n frente a las condiciones sociales creadas por el imperio romano. Aunque no se descarta que ya se encuentre un enfrentamiento a la gnosis en el mismo NT, su desarrollo m\u00e1s conocido se realiz\u00f3 en simbiosis con conceptos cristianos, llegando a ser un movimiento her\u00e9tico dentro de la Iglesia, que cuaj\u00f3 en diversas sectas, dotadas de cierta organizaci\u00f3n y extendidas por toda la cristiandad en los ss. II-IV. El t\u00e9rmino gnosticismo designa comunmente estas sectas, que los santos Padres y escritores eclesi\u00e1sticos combatieron denodadamente desenmascarando sus doctrinas, y presentando en contraposici\u00f3n la imagen del verdadero gn\u00f3stico: el cristiano que a partir de la interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica de la sagrada Escritura, y de la tradici\u00f3n apost\u00f3lica, se deja transformar por el conocimiento de Dios. Se lleg\u00f3 as\u00ed\u00ad a la pr\u00e1ctica desaparici\u00f3n de los gn\u00f3sticos, si bien su herencia fue recogida en parte por el manique\u00ed\u00adsmo, y, en \u00e1mbito extracristiano, permaneci\u00f3 el peque\u00f1o grupo de los mandeos que subsiste actualmente en Irak. El esp\u00ed\u00adritu de la gnosis sin embargo, como medio de salvaci\u00f3n reservado a una \u00e9lite por el conocimiento de doctrinas secretas, pervive de alg\u00fan modo a lo largo de la historia.<\/p>\n<p>A la enorme variedad de los sistemas gn\u00f3sticos, comparada por S. Ireneo a las cabezas de la hydra, subyace el presupuesto de que el conocimiento de Dios no puede adquirirse por actividad racional, pues Dios est\u00e1 m\u00e1s alla de todo lo conocido. El mundo creado, radicalmente malo, refleja la acci\u00f3n de un principio inferior, ignorante, que se opone al verdadero Dios. En algunos hombres (los gn\u00f3sticos), sin embargo, se halla presente un elemento propiamente divino que les capacita para ver a Dios en una contemplaci\u00f3n ext\u00e1tico m\u00ed\u00adstica, liberadora de este mundo material, cuando mediante una revelaci\u00f3n secreta llegan al conocimiento de lo que realmente son y del proceso por el que han ca\u00ed\u00addo en esta situaci\u00f3n. A diferencia del manique\u00ed\u00adsmo que admite dos principios originarios absolutos, positivo y negativo, el gnosticismo parte de un principio divino totalmente positivo, y explica la existencia de la materia y el mal mediante una degradaci\u00f3n sucesiva, por la que se establece un marcado dualismo a nivel cosmol\u00f3gico y antropol\u00f3gico, no propiamente metaf\u00ed\u00adsico.<\/p>\n<p>II. El Dios incognoscible<br \/>\nSiguiendo la forma de hablar del platonismo medio, a Dios se le presenta como absolutamente incognoscible, inefable e indescriptible, del que nada puede predicarse, ni siquiera la existencia&#8217;. Pero, puesto que de \u00e9l procede, en \u00faltimo t\u00e9rmino, todo, se le llama \u00abel Padre de la totalidad\u00bb, y, dada su transcendencia, \u00abel gran Esp\u00ed\u00adritu invisible\u00bb, y \u00abel Abismo\u00bb (bythos). Porque recibe la existencia de s\u00ed\u00ad mismo, los valentinianos le llaman asimismo Autopator, o Propator para distinguirlo del segundo e\u00f3n llamado tambi\u00e9n Padre. Los ofitas le invocan como \u00abPrimer Hombre\u00bb (adam\u00e1s) en cuanto que de \u00e9l procede el componente divino del hombre; y los simonianos como Potencia (dynamis) infinita, o Fuego no engendrado. A partir de su misteriosa manifestaci\u00f3n mediante otros eones del pl\u00e9roma, se le atribuyen las propiedades de \u00e9nnoia (reflexi\u00f3n interna), charis (impulso a generar eones) y siga (silencio, que otros gn\u00f3sticos personifican como su consorte1&#8242;, o mejor, elemento femenino de su ser andr\u00f3gino\u00bb). Este Dios se identifica desde perspectiva filos\u00f3fica con el Uno\u00bb, y en sentido cristiano con \u00abel Padre\u00bb revelado por Jesucristo, mientras que al Dios del AT., denominado Yaldabaoth, Es\u00e1ldaios o, en terminolog\u00ed\u00ada plat\u00f3nica, Demiurgo se le sit\u00faa fuera del \u00e1mbito de la divinidad.<\/p>\n<p>III. La mediaci\u00f3n entre Dios y el mundo<br \/>\nPor un misterioso designio, el Dios incognoscible emana fuera de s\u00ed\u00ad una serie de eones que forman el mundo divino, el pl\u00e9roma, salv\u00e1ndose as\u00ed\u00ad el abismo entre \u00e9l y el mundo sensible. En lascomplejas descripciones de la composici\u00f3n del pl\u00e9roma se percibe el car\u00e1cter sincretista de la gnosis, y se ponen de relieve las grandes diferencias entre los diversos sistemas (o escritos) gn\u00f3sticos.<\/p>\n<p>1. A TRAVES DE LA MADRE. Setianos y barbelogn\u00f3sticos presentan como primer e\u00f3n emanado una figura femenina, denominada comunmente Barbelo en la que confluyen por un lado rasgos de la diosa madre mitol\u00f3gica, y por otro conceptos de la filosof\u00ed\u00ada helenista convertidos en hip\u00f3stasis (\u00e9nnoia, no\u00fas, soph\u00ed\u00ada). En cuanto Madre concibe del Padre y da a luz al Hijo, entendido como el Cristo celeste preexistente y divino, o representado en una primera ogd\u00f3ada. En cuanto Pensamiento del primer principio, ella procede del Uno y es la causa de la multiplicidad, equivalente al Logos. En el trasfondo resuena la tr\u00ed\u00adada mitol\u00f3gica padre-madre-hijo; pero se aproxima en cierto modo a la Trinidad cristiana cuando la Madre es llamada \u00abEsp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb, o cuando la generaci\u00f3n del Hijo viene presentada no de la Madre diosa sino directamente del gran Esp\u00ed\u00adritu invisible, o cuando Barbelo aparece al mismo tiempo como voz del Padre\u00bb y como Logos, aunque siga siempre ocupando el segundo puesto en la tr\u00ed\u00adada. Tambi\u00e9n los simonianos personifican con rasgos femeninos a la \u00e9nnoia como Pensamiento pasivo, Madre, e\u00f3n salido afuera que aparece en lo bajo, en bipolaridad con el Intelecto activo masculino, no\u00fas, que aparece en lo alto; pero apuntan a una representaci\u00f3n trinitaria cuando entienden a ambos eones como dos ra\u00ed\u00adces procedentes de una sola: la magna dynamis en silencio, invisible e incomprensible.<\/p>\n<p>2. A TRAVES DEL Hijo. Otros gn\u00f3sticos ven la primera manifestaci\u00f3n del Dios incognoscible en el Hijo, pero siguen presentando a la Madre como tercer miembro de la tr\u00ed\u00adada divina. As\u00ed\u00ad ofitas y naasenos consideran al Hijo como \u00abHijo del Hombre\u00bb o \u00abSegundo Hombre\u00bb, en relaci\u00f3n al Padre o \u00abPrimer Hombre\u00bb, y le llaman tambi\u00e9n \u00abAutogen\u00e9s\u00bb y \u00abLogos\u00bb, comprendi\u00e9ndolo como intermediario entre el Dios supremo y el chaos o materia. Junto al Padre y al Hijo aparece el Esp\u00ed\u00adritu Santo, llamado \u00abMadre de los vivientes\u00bb, del que, tras la uni\u00f3n con los anteriores, nacen el Cristo (Luz incorruptible, Tercer Hombre) y Soph\u00ed\u00ada (Pro\u00fanikos). De esta manera el segundo principio, el Hijo, queda desdoblado, estableci\u00e9ndose la separaci\u00f3n entre \u00e9l y el Cristo engendrado por el esp\u00ed\u00adritu impersonal. La idea de la \u00abMadre\u00bb se proyecta al Esp\u00ed\u00adritu Santo que, como elemento femenino, viene a ser forma y delimitaci\u00f3n de los dos primeros que propiamente constituyen una unidad. En la exposici\u00f3n gn\u00f3stica reflejada en el libro de Baruc, se mantiene un tercer principio femenino, denominado Ed\u00e9n, junto a los dos primeros: el Bien y el Padre o Elohim. De la uni\u00f3n del segundo, inengendrado como el primero pero privado de presciencia, con la semivirgen Ed\u00e9n nacen los \u00e1ngeles, inici\u00e1ndose as\u00ed\u00ad el camino de la degradaci\u00f3n del elemento divino que ser\u00e1 despu\u00e9s rescatado por Elohim.<\/p>\n<p>La figura del Hijo como revelaci\u00f3n del Dios incognoscible es ampliamente desarrollada por Bas\u00ed\u00adlides al presentar el proceso de generaciones que a partir del Padre no engendrado llega a la formaci\u00f3n de los 365 cielos: Primero el no\u00fas (el Intelecto), de \u00e9ste el Logos, de \u00e9ste el Pensamiento (phr\u00f3nesis), y de \u00e9ste la Sabidur\u00ed\u00ada y la Potencia, generadores a su vez de las virtudes, arjontes y \u00e1ngeles que forman los diversos cielos<br \/>\nLos tres primeros son generados en orden a la salvaci\u00f3n que se realizar\u00e1 por medio del Intelecto, es decir, el Unig\u00e9nito llamado Cristo; los dos siguientes representan al Primog\u00e9nito y vienen a ser como otro aspecto de los primeros, en orden a la creaci\u00f3n. De este modo quedan configurados el segundo y tercer principios, procedentes del Padre no engendrado, que corresponden en cierto sentido a las dos primeras filiedades del sistema de Bas\u00ed\u00adlides que transmite Hip\u00f3lito. Seg\u00fan \u00e9ste la manifestaci\u00f3n de Dios no se opera a partir de s\u00ed\u00ad mismo, sino de un semen emanado de \u00e9l, que contiene toda la sustancia del mundo, y del que surgen tres filiedades consustanciales al Dios \u00abno existente\u00bb en sucesiva degradaci\u00f3n: la primera es el no\u00fas o el Hijo, la segunda el Salvador o Cristo, y la tercera, degradada ya en el mundo de la materia, los hombres espirituales o la Iglesia. Se mantiene en cierto modo el car\u00e1cter femenino de la tercera filiedad, que ahora no se identifica con el Esp\u00ed\u00adritu Santo, ya que \u00e9ste es el \u00abservidor\u00bb de la segunda, o las alas que la conducen a lo alto, quedando \u00e9l mismo fuera del pl\u00e9roma, como separaci\u00f3n entre la regi\u00f3n supramundana y el mundo<br \/>\n3. A TRAVES DEL HIJO Y DE SOPHIA. En la gnosis valentiniana, la m\u00e1s importante en los ss. II al IV, laformaci\u00f3n del pl\u00e9roma se desarrolla a partir del primer principio, el Padre bien considerado solitario, reflejo de la simplicidad de la m\u00f3nada pitag\u00f3rica, bien atribuy\u00e9ndole como esposa al Silencio (sig\u00e9)- del que procede la d\u00ed\u00adada formada por el Intelecto (no\u00fas) y la Verdad. El no\u00fas, y s\u00f3lo \u00e9l, conoce toda la grandeza del Padre; es el Unig\u00e9nito, Pensamiento inmanente al Padre, logos endi\u00e1thetos, que con su pareja Verdad -con la que viene a constituir, entre algunos valentinianos, la primera t\u00e9trada junto con Abismo-Silencio (el Pa-, dre)-, emana al Logos, es decir, al Hijo de Dios vuelto hacia la creaci\u00f3n, logos prophorik\u00f3s, que, con su correlativo femenino, Vida, emana a su vez la sizig\u00ed\u00ada Hombre -Iglesia, y es considerado \u00abel padre de todos los seres que existen despu\u00e9s de \u00e9l, y el principio y formaci\u00f3n de todo el pl\u00e9roma\u00bb\u00bb. Esta es la t\u00e9trada (equivalente a la tetr\u00e1ctys pitag\u00f3rica) de la que proceden respectivamente una d\u00e9cada (n\u00famero perfecto) y una dod\u00e9cada (n\u00famero simb\u00f3lico) de eones que constituyen el mundo plerom\u00e1tico de los treinta emanados en syzyg\u00ed\u00adas, o propiamente andr\u00f3ginos reflej\u00e1ndose en el elemento masculino su naturaleza y en el femenino su forma o cualidad dominante, y considerados distintos y separados del Padre no engendrado. Estos treinta eones, si&#8217; bien fluct\u00faan en orden y nominaci\u00f3n entre los distintos grupos valentinianos, reflejan las diversas funciones del ser intermediario entre el Dios supremo y el mundo de la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La pretensi\u00f3n del \u00faltimo de los eones, Soph\u00ed\u00ada, de conocer directamente la grandeza del Padre, o de engendrar por s\u00ed\u00ad sola, como el Padre, sin su correlato masculino, Theletos, hace que parte del elemento divino sea alejado fuera del pl\u00e9roma: la misma Soph\u00ed\u00ada seg\u00fan algunos, o, seg\u00fan otros, una parte de ella, el deseo (enthymesis) y la pasi\u00f3n depuestos por Soph\u00ed\u00ada fuera del pl\u00e9roma (Soph\u00ed\u00ada Achamot), y que por provenir unicamente del elemento femenino estaba privado de forma y perfeci\u00f3n&#8217;. Un nuevo e\u00f3n creado por el Padre, o por el Padre a trav\u00e9s del Intelecto, hace de separaci\u00f3n entre el mundo divino y la confusi\u00f3n exterior al pl\u00e9roma, y oculta al resto de los eones el aborto deforme de Soph\u00ed\u00ada. Es el L\u00ed\u00admite (horos, staur\u00f3s), cuyo car\u00e1cter \u00fanicamente masculino resalta su transcendencia, y gracias al cual Soph\u00ed\u00ada no fue absorbida por el mundo exterior. Para restaurar la paz entre los eones del pl\u00e9roma55 y acudir en socorro de Soph\u00ed\u00ada ca\u00ed\u00adda, la primera syzyg\u00ed\u00ada Intelecto-Verdad emanan, por disposici\u00f3n del Padre, una nueva: Cristo -Esp\u00ed\u00adritu Santo que, seg\u00fan algunos valentinianos, vienen a completar los treinta eones del mundo plerom\u00e1tico\u00bb o se a\u00f1aden a ellos formando asimismo parte del pl\u00e9roma. Ellos muestran al resto de los eones que el conocimiento del Padre s\u00f3lo se obtiene a traves del Intelecto (Unig\u00e9nito) y les explican el misterio de las syzyg\u00ed\u00adas; ellos dan unidad a todos los eones del pl\u00e9roma, que emiten lo mejor de s\u00ed\u00ad mismos en un fruto, Jes\u00fas o el Salvador, que, traspasando el L\u00ed\u00admite, realiza la salvaci\u00f3n de Soph\u00ed\u00ada, viniendo a ser, \u00e9l y sus \u00e1ngeles acompa\u00f1antes, el elemento masculino del que Soph\u00ed\u00ada, como elemento femenino, engendra a los gn\u00f3sticos, destinados a unirse a los \u00e1ngeles, como Soph\u00ed\u00ada al Salvador. De ah\u00ed\u00ad que los gn\u00f3sticos invoquen a Soph\u00ed\u00ada como Madre\u00bb, Madre de los vivientes, e incluso Esp\u00ed\u00adritu Santo<br \/>\nEl abismo entre el Dios incognoscible y el mundo creado se salva, entre los valentinianos, a trav\u00e9s de la doble situaci\u00f3n de Soph\u00ed\u00ada, y de la intervenci\u00f3n del Hijo de Dios, representado en los treinta eones del pl\u00e9roma como Unig\u00e9nito en el seno del Padre (Intelecto unido a Verdad), Logos creador unido a Vida, y Cristo salvador unido al Esp\u00ed\u00adritu Santo. Andr\u00f3gino en estas tres fases, aparece sin embargo como \u00fanicamente masculino frente a Soph\u00ed\u00ada para engendrar a los gn\u00f3sticos en el mundo sensible. Esta contemplaci\u00f3n del misterio de Dios y del hombre no parte de los datos de la revelaci\u00f3n cristiana, aunque utilice sus t\u00e9rminos; sino de unos presupuestos heredados de la mitolog\u00ed\u00ada pagana, y de la personificaci\u00f3n de los principios asumidos de la filosof\u00ed\u00ada de su tiempo.<\/p>\n<p>En definitiva, para la gnosis, el conocimiento de Dios se identifica con el conocimiento de lo que es el hombre (el gn\u00f3stico): part\u00ed\u00adcula divina ca\u00ed\u00adda en la materia, con ansia de lo divino y la experiencia del drama de su existencia en un mundo del que se siente extra\u00f1o. El conocimiento de Dios no se obtiene mediante la fe, obediencia razonable a la revelaci\u00f3n divina dirigida a todos los hombres, sino por medio de pretendidas revelaciones secretas transmitidas por hombres singulares como Ad\u00e1n, Seth, o el mismo Jesucristo, que tienen su correlato divino en el mundo plerom\u00e1tico. A Cristo se le presenta esencialmente desdoblado: por una parte el Cristo superior que pertenece al pl\u00e9roma, y, por otra, el&#8217; Jes\u00fas nacido de Mar\u00ed\u00ada, que ha sido revestido transitoriamente del Salvador celeste, uno de los eones o fruto de todos ellos, para recordar al gn\u00f3stico lo que es, o despertarle de su sue\u00f1o.<\/p>\n<p>[ -> Angelolog\u00ed\u00ada; Creaci\u00f3n; Diosa-Madre; Dualismo; Esoterismo; Esp\u00ed\u00adritu Santo; Filosof\u00ed\u00ada; Hijo; Ireneo, san; Jesucristo; Logos; Misterio; M\u00ed\u00adstica; Padre; Padres (griegos y latinos); Revelaci\u00f3n; Salvaci\u00f3n; Trinidad.]<br \/>\nGonzalo Aranda P\u00e9rez<\/p>\n<p>PIKAZA, Xabier &#8211; SILANES, Nereo,  Diccionario Teol\u00f3gico. El Dios Cristiano,  Ed. Secretariado Trinitario, Salamanca 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Historia y concepto.-II. El Dios incognoscible.-III. 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