{"id":16424,"date":"2016-02-05T10:45:57","date_gmt":"2016-02-05T15:45:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/relaciones-subsistentes\/"},"modified":"2016-02-05T10:45:57","modified_gmt":"2016-02-05T15:45:57","slug":"relaciones-subsistentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/relaciones-subsistentes\/","title":{"rendered":"RELACIONES SUBSISTENTES"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Lo absoluto y lo relativo en Dios seg\u00fan S. Agust\u00ed\u00adn y S. Tom\u00e1s: 1. \u00bfCu\u00e1les son las categor\u00ed\u00adas que pueden predicarse de Dios?; 2. De Dios no se puede predicar nada que sea accidental; 3. \u00abA veces se habla de Dios seg\u00fan la relaci\u00f3n\u00bb. El camino hacia las relaciones subsistentes; 4. La acci\u00f3n de engendrar, fundamento de la relaci\u00f3n entre Padre e Hijo; 5. Lo absoluto y lo relativo en Dios, seg\u00fan santo Tom\u00e1s de Aquino.-II. \u00bfQu\u00e9 es la relacion?: 1. Sujeto, t\u00e9rmino y fundamento de la relaci\u00f3n; 2. Para un entendimiento actual de la relaci\u00f3n en Dios; 3. Para una comprensi\u00f3n religiosa de las relaciones en la Trinidad santa; 4. La intuici\u00f3n del ser como amor.-III. Las divinas relaciones: 1 \u00bfQu\u00e9 relaciones hay en Dios?; 2. Tambi\u00e9n el Esp\u00ed\u00adritu es un t\u00e9rmino relativo; 3. Las precisiones tomistas; 4. El sempiterno retorno a la unidad divina; La Teolog\u00ed\u00ada de las identidades de Tom\u00e1s de Aquino.<\/p>\n<p>I. Lo absoluto y lo relativo en Dios seg\u00fan S. Agust\u00ed\u00adn y S. Tom\u00e1s<br \/>\n1. \u00bfCU\u00ed\u0081LES SON LAS CATEGOR\u00ed\u008dAS QUE PUEDEN PREDICARSE DE DIOS? San Agust\u00ed\u00adn se pregunta audazmente c\u00f3mo hay que concebir el ser de Dios. Su respuesta sigue con fidelidad el abanico de las categor\u00ed\u00adas aristot\u00e9licas: sustancia; cualidad y cantidad; espacio y tiempo; acci\u00f3n y pasi\u00f3n; posici\u00f3n y h\u00e1bito o revestimiento; y, finalmente, relaci\u00f3n. Pero al mismo tiempo que se da esta notable fidelidad a las categor\u00ed\u00adas aristot\u00e9licas, Agust\u00ed\u00adn se apresura a decir que el ser de Dios las supera. Dios es el \u00abm\u00e1s all\u00e1 de todo\u00bb. De tal manera que Agust\u00ed\u00adn, a\u00fan sin mostrar teor\u00e9ticamente la analog\u00ed\u00ada, la est\u00e1 aplicando cuando piensa que Dios est\u00e1 por encima de la cualidad, de la cantidad, del espacio, del tiempo, etc..<\/p>\n<p>2. DE DIOS NO SE PUEDE PREDICAR NADA QUE SEA ACCIDENTAL. Agust\u00ed\u00adn tiene tambi\u00e9n muy claro que a Dios no se le pueden aplicar ninguna de las categor\u00ed\u00adas mencionadas, de tal forma que con ellas se signifique algo accidental, por ejemplo, los accidentes de posici\u00f3n, h\u00e1bito, tiempo, lugar, a menos que se apliquen metaf\u00f3ricamente.<\/p>\n<p>En cambio, a Dios se le debe atribuir la categor\u00ed\u00ada de sustancia y m\u00e1s propiamente la de esencia, ya que el t\u00e9rmino \u00abessentia\u00bb viene de \u00abesse\u00bb: es decir, del acto de ser. Y a Dios, precisar\u00e1 Agust\u00ed\u00adn, puede llam\u00e1rsele \u00abel Ser\u00bb, en la l\u00ed\u00adnea de Exodo 3, 14`.<\/p>\n<p>Ahora bien: si de Dios se ha de predicar la sustancia pero no los accidentes \u00bfc\u00f3mo podremos predicar de Dios las categor\u00ed\u00adas de acci\u00f3n y de relaci\u00f3n?<br \/>\nEn el art\u00ed\u00adculo \u00abProcesiones\u00bb, se vi\u00f3 que la acci\u00f3n -la acci\u00f3n intelectual-no se conceb\u00ed\u00ada como algo accidental sino como identificada con la naturaleza divina. Tom\u00e1s afirmaba la identidad entre la naturaleza y la operaci\u00f3n, y la expresaba lapidariamente en frases del tipo \u00abSuum esse estsuum intelligere\u00bb. La acci\u00f3n espiritual inmanente va ligada a la esencia; no es algo accidental, entendiendo por accidente un evento que sucede y que podr\u00ed\u00ada no acaecer; un evento que sobreviene como una nueva perfecci\u00f3n que se implantara en una sustancia que estuviera en potencia para recibirla. La esencia divina ni est\u00e1 en potencia, porque es acto puro, ni puede recibir nuevas perfecciones adventicias y contingentes. Por eso la acci\u00f3n se identifica con el mismo ser de Dios. Agust\u00ed\u00adn dec\u00ed\u00ada ya, como si estuviera intuyendo la analogia fidei: \u00abHablando de la acci\u00f3n, quiz\u00e1 s\u00f3lo de Dios pueda decirse verissime que es acci\u00f3n, pues s\u00f3lo El hace sin ser hecho, ni a\u00fan se concibe en El potencia pasiva, en cuanto es sustancia, en virtud de la cual es Dios \u00ab.<\/p>\n<p>3. \u00abA VECES SE HABLA DE DIOS SEG\u00daN LA RELACI\u00ed\u201cN\u00bb. EL CAMINO HACIA LAS RELACIONES SUBSISTENTES. Ahora queda bien enfocado el problema al que Agust\u00ed\u00adn da una respuesta genial: No podemos hablar de Dios seg\u00fan lo que es accidental sino tan s\u00f3lo de lo que es sustancial, pues a Dios no le puede acaecer nada que sea accidental. \u00abSin embargo, no todo lo que se predica de Dios se predica seg\u00fan la sustancia&#8217;. Entre la predicaci\u00f3n seg\u00fan la sustancia y la predicaci\u00f3n seg\u00fan lo accidental hay una tercera posibilidad: \u00abA veces se habla de Dios seg\u00fan la relaci\u00f3n (ad aliquid). El Padre dice relaci\u00f3n al Hijo, y el Hijo dice relaci\u00f3n al Padre, y esta relaci\u00f3n no es accidente, porque uno siempre es Padre y el otro siempre es Hijo [&#8230;] y nunca principi\u00f3 a ser Hijo. Porque si conociese principio o alguna vez dejase de ser Hijo, ser\u00ed\u00ada esta una denominaci\u00f3n accidental.<\/p>\n<p>Y si el Padre fuera Padre con relaci\u00f3n a s\u00ed\u00ad mismo y no con relaci\u00f3n al Hijo, y el Hijo dijese habitud a s\u00ed\u00ad mismo y no al Padre, la palabra Padre y el t\u00e9rmino Hijo ser\u00ed\u00adan sustanciales.<\/p>\n<p>Mas, como el Padre es Padre por tener un Hijo, y el Hijo es Hijo porque tiene un Padre, estas relaciones no son seg\u00fan la sustancia, porque cada una de estas personas divinas no dice habitud a s\u00ed\u00ad misma, sino a otra persona: de forma que hay una mutua referencia. Mas tampoco se ha de afirmar que las relaciones, en la Trinidad, sean accidentes&#8217;, porque el ser Padre y el ser Hijo es en ellos eterno e inconmutable.<\/p>\n<p>En consecuencia, aunque sea algo diverso ser Padre y ser Hijo, no puede decirse que sean sustancias diversas. Porque estos nombres no se dicen seg\u00fan la sustancia sino seg\u00fan lo relativo. Pero eso relativo no es accidental, porque es inmutable\u00bb.<\/p>\n<p>4. LA ACCI\u00ed\u201cN DE ENGENDRAR, FUNDAMENTO DE LA RELACI\u00ed\u201cN ENTRE PADRE E HIJO. El fundamento que ciertamente ofrece Dios para que, de El, se pueda hablar seg\u00fan la relaci\u00f3n es su fecundidad inmanente (ver art. \u00abProcesiones\u00bb). Agust\u00ed\u00adn analiza el problema de los arrianos. Estos no supieron resolver el problema seg\u00fan el cual debe predicarse de Dios que es ing\u00e9nito (el Padre) y engendrado (el Hijo). Dijeron entonces que el Padre es ing\u00e9nito de acuerdo con su propia sustancia, y que el Hijo es engendrado de acuerdo con su sustancia, distinta de la del Padre.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed\u00ad el argumento de Arrio: realidades muy diversas son ser ing\u00e9nito y ser engendrado. Luego, la sustancia del Hijo es muy otra que la sustancia del Padre. La respuesta de Agust\u00ed\u00adn ser\u00e1 paralela a la que dieran los Padres griegos posnicenos: \u00abUna es la sustancia del Padre y del Hijo [porque] ya no es obligado entender las palabras ing\u00e9nito y engendrado seg\u00fan la sustancia [&#8230;] En Dios no todo cuanto se predica es seg\u00fan la sustancia. Luego no es necesario entender seg\u00fan la sustancia las palabras ing\u00e9nito y engendrado\u00bb [&#8230;] Luego el Hijo es consustancial al Padre\u00bb.<\/p>\n<p>Por eso, es justa la apreciaci\u00f3n seg\u00fan la cual el hecho de que en Dios haya una acci\u00f3n semejante a la de engendrar hace que esta acci\u00f3n sea el fundamento de la relaci\u00f3n Padre-Hijo y que, por tanto, la fecundidad de Dios no pueda calificarse en t\u00e9rminos de sustancia sino de relaci\u00f3n. La unidad originaria del Padre es compatible con la fecundidad que supone pronunciar una Palabra filial, esto es, engendrar y enviar un Hijo. Esta realidad tan simple: Dios tiene un Hijo, imagen absoluta y total de s\u00ed\u00ad mismo, s\u00f3lo puede expresarse en t\u00e9rminos de relaci\u00f3n subsistente. Y, aunque para el Esp\u00ed\u00adritu Santo \u00abparezca faltar una palabra\u00bb que se\u00f1ale el fundamento de su relaci\u00f3n con el Padre y con el Hijo, sin embargo \u00abtambi\u00e9n el Esp\u00ed\u00adritu Santo dice relaci\u00f3n\u00bb: la relaci\u00f3n que existe entre el Amor expresado, que es el Esp\u00ed\u00adritu, y aquellos que lo expresan o emiten: el Padre y el Hijo\u00bb.<\/p>\n<p>5. Lo ABSOLUTO Y LO RELATIVO EN DIOS, SEG\u00daN SANTO TOM\u00ed\u0081S DE AQUINO. Muy rejos del arrianismo, Tom\u00e1s de Aquino da comienzo a su discurso con una distinci\u00f3n que deb\u00ed\u00ada ya ser corriente desde el punto de vista acad\u00e9mico: \u00abTodo lo que hay en Dios, o bien es absoluto o bien es relativo (ad aliquid)\u00bb .<\/p>\n<p>La sustancia significa para Tom\u00e1s lo absoluto: lo que no es relativo. El nombre de cada una de las personas divinas significa ciertamente lo relativo, la relaci\u00f3n misma. Pero Tom\u00e1s, el te\u00f3logo de las identidades, no puede olvidar que \u00abel Padre es Dios y tambi\u00e9n la misma divinidad&#8217;. Esta realidad le lleva a una de sus habituales sutilezas: el nombre de la persona se refiere a la relaci\u00f3n secundum id quod significatur, pero se refiere a la sustancia misma secundum modum significandi.<\/p>\n<p>Es importante que, para Tom\u00e1s, el t\u00e9rmino Padre no deje de referirse a la sustancia, \u00abseg\u00fan el modo de significar\u00bb. Porque es cierto que, para los gram\u00e1ticos y los l\u00f3gicos medievales, los modos de significar responden a las preguntas b\u00e1sicas que se pueden hacer acerca de alguien: \u00bfqu\u00e9 es? \u00bfqui\u00e9n? \u00bfen qu\u00e9 se distingue uno de otro? Normalmente, habr\u00ed\u00ada que decir que con la palabra Dios empleo un modo de significar la esencia (quod); con la palabra Padre empleo, en cambio, un modo de significar la persona (quis)15. Ahora bien, la sutileza de Tom\u00e1s consiste en mantener que un t\u00e9rmino de suyo personal como Padre tiene un modo de significar sustancial. Quiere decir que Tom\u00e1s no pierde de vista que, en Dios, realiter, lo sustancial se identifica con lo personal. En seguida volveremos a profundizar el concepto que santo Tom\u00e1s tiene de la relaci\u00f3n en Dios.<\/p>\n<p>II. \u00bfQu\u00e9 es la relaci\u00f3n?<br \/>\n1. SUJETO, TERMINO Y FUNDAMENTO DE LA RELACI\u00ed\u201cN. Relaci\u00f3n quiere decir referencia a otro. Es aquella realidad que no se refiere a s\u00ed\u00ad misma sino a lo otro, entendiendo por \u00abotro\u00bb a las personas y a\u00fan a las cosas que no son uno mismo.<\/p>\n<p>Tradicionalmente se distingue, en la relaci\u00f3n, el sujeto, el t\u00e9rmino y el fundamento. El sujeto es el ser o la persona que tiene relaciones. El t\u00e9rmino es el ser o la persona hacia el cual tiende o se refiere el sujeto de la relaci\u00f3n. El fundamento de la relaci\u00f3n es el hecho sobre el cual est\u00e1 basada la referencia a lo otro o al otro. El fundamento puede ser de muy distinta calidad. En las relaciones meramente objectuales, el fundamento de la relaci\u00f3n es la simple posici\u00f3n que ocupan los objetos: a la derecha de&#8230;; a la izquierda de&#8230;; arriba; abajo. En cambio, en las relaciones personales, el fundamento es de una calidad interpersonal enorme: conocimiento, trato, amistad, parentesco, hasta llegar a la generaci\u00f3n paterno-filial y al amor conyugal que ser\u00ed\u00adan las formas m\u00e1s altas que puede tomar el fundamente de esas relaciones: entre padres e hijos y viceversa, o entre marido y mujer.<\/p>\n<p>Parad\u00f3jicamente, no toda relaci\u00f3n entre personas puede calificarse de relaci\u00f3n interpersonal, precisamente por la baja calidad del fundamento, cuando \u00e9ste es simplemente posicional y no personal. Uno est\u00e1, por ejemplo, al lado del otro en el autob\u00fas; o bien: asalariados y empresarios est\u00e1n en oposici\u00f3n en el mundo del trabajo; simples ciudadanos y funcionarios aparecen separados m\u00e1s bien que unidos por su posici\u00f3n y funci\u00f3n en la administraci\u00f3n. En la sociedad moderna, as\u00ed\u00ad como en la literatura que es su expresi\u00f3n y refleja su vida y sus debilidades, se pone de manifiesto esta despersonalizaci\u00f3n de las relaciones entre humanos, debido a la baja calidad de su fundamento que coloca a las personas una al lado de otra o una frente a otra pero sin canales de conocimiento, afecto, implicaci\u00f3n, ayuda y vida compartida.<\/p>\n<p>No obstante lo sugerente que pueda ser mostrar que en Dios hay comuni\u00f3n de personas en relaci\u00f3n, esto es, comunicaci\u00f3n vital y unidad, en cambio, el hecho de que la relaci\u00f3n suponga precisamente una complejidad de elementos (sujeto, t\u00e9rmino y fundamento) pone de manifiesto la dificultad de atribuir a Dios la categor\u00ed\u00ada de relaci\u00f3n.Tom\u00e1s, siempre orientado por la divina simplicidad, se da cuenta de esta dificultad, que obviar\u00e1 con lo que hemos llamado la teolog\u00ed\u00ada de las identidades.<\/p>\n<p>2. PARA UN ENTENDIMIENTO ACTUAL DE LA RELACI\u00ed\u201cN EN DIOS. Despu\u00e9s que Rahner y Balthasar han reivindicado la actualidad de la noci\u00f3n de relaci\u00f3n (cosa muy bien hecha), se podr\u00ed\u00ada llegar al exceso de usar esta palabra como un talism\u00e1n. En cambio, el t\u00e9rmino persona se habr\u00ed\u00ada de purificar hasta el extremo&#8230; \u00c2\u00a1Como si se pudiera hablar tranquilamente de \u00bb relaciones subsistentes\u00bb referidas a Dios, y todo el mundo pudiera entender lo que significan esas dos palabras!<br \/>\nLa palabra relaci\u00f3n ha de pasar tambi\u00e9n por ese momento de negatividad propio de la ley de la analog\u00ed\u00ada, en el que, de acuerdo con una buena teolog\u00ed\u00ada negativa, hay que confesar que no se sabe de manera adecuada lo que significa la noci\u00f3n de relaci\u00f3n aplicada a Dios.<\/p>\n<p>Santo Tom\u00e1s se di\u00f3 cuenta de la composici\u00f3n inherente a la relaci\u00f3n, tal como la conocemos humanamente, composici\u00f3n que la simplicidad transparente de Dios excluye. La relaci\u00f3n supone un \u00abin se\u00bb o sujeto, que tiende \u00abad aliquid&#8217;, es decir, al t\u00e9rmino de esa relaci\u00f3n. Y todav\u00ed\u00ada debe contarse un principio y fundamento que d\u00e9 lugar a la relaci\u00f3n, como es el hecho o la acci\u00f3n de la generaci\u00f3n en las relaciones entre padres e hijos.<\/p>\n<p>Si trasladamos a Dios el concepto de relaci\u00f3n, el Sujeto y el T\u00e9rmino deben ser inmanentes a Dios mismo, como lo son el Padre y el Hijo. Pero no cabe imaginar que el Padre tenga una relaci\u00f3n con el Hijo, como ocurre con los padres de la tierra, sino que el Padre es todo \u00e9l relaci\u00f3n, como solamente en Dios puede ocurrir.<\/p>\n<p>Los tres elementos de la relaci\u00f3n, aplicada a Dios, deben entenderse en simplicidad, pureza y unidad. Ello es posible poniendo el acento de la relaci\u00f3n en la referencia al otro -paternidad, filiaci\u00f3n, espiraci\u00f3n- mientras esa referencia al otro se identifique, a su vez, como lo har\u00e1 Tom\u00e1s, con cada una de las personas o \u00absujetos de la relaci\u00f3n\u00bb (Padre, Hijo y Esp\u00ed\u00adritu) y, a\u00fan, se identifique realmente con la \u00fanica esencia divina, poseida por las tres relaciones subsistentes.<\/p>\n<p>Esta es la genialidad de la cuesti\u00f3n 28 (a. 2) y de la cuesti\u00f3n 29 (a. 4) de la Primera Parte de la Summa Theologiae, donde se llevan a cabo estas dos identidades mayores. Mientras la cuesti\u00f3n 28 ha dejado en claro que \u00abla relaci\u00f3n realmente existente en Dios es, secundum rem, id\u00e9ntica a la esencia divina\u00bb, la cuesti\u00f3n 29 aborda la identidad entre persona y relaci\u00f3n: El Padre no es un sujeto previo a la paternidad, sino que es la misma paternidad. Es, todo \u00e9l, relaci\u00f3n de paternidad hacia el Hijo. El primer elemento de la relaci\u00f3n, el sujeto \u00abin se\u00bb, se identifica con el segundo elemento \u00abad aliquid&#8217;.<\/p>\n<p>Establecemos una proposici\u00f3n semejante a la que dice: \u00abLos hombres tienen amor pero Dios es Amor\u00bb. Los hombres tienen relaciones, pero Dios es relaci\u00f3n. Mejor dicho, Dios \u00fanico es: la relaci\u00f3n de paternidad entregada al Hijo que la recibe en su filiaci\u00f3n, a la vez que la Paternidad y la Filiaci\u00f3n resplandecen en la llama viva del Amor espiritual que emana de ellos y a quienes une.<\/p>\n<p>Pero entonces \u00bfqu\u00e9 semejanza tiene -si no es dentro de una desemejanza mayor- esta noci\u00f3n de relaci\u00f3n aplicada a Dios, ya que se escapa a nuestra capacidad de observaci\u00f3n y de comprensi\u00f3n?<br \/>\nY, no obstante: el t\u00e9rmino relaci\u00f3n subsistente en Dios ser\u00e1 la luz que iluminar\u00e1 la pantalla humana de las relaciones interpersonales y nos permitir\u00e1 comprender a qu\u00e9 comuni\u00f3n real de conocimiento y de amor estamos llamados los hijos de Dios. As\u00ed\u00ad se entiende la buena noticia evang\u00e9lica.<\/p>\n<p>3. PARA UNA COMPRENSI\u00ed\u201cN RELIGIOSA DE LAS RELACIONES EN LA TRINIDAD SANTA. Si intentamos, en lo posible, aliqua intelligentia mysterii, intuiremos que en Dios la relaci\u00f3n es algo -como el Amor- a la vez muy fuerte y a la vez muy transparente, por no decir tenue: es como las dos caras del dar y del recibir, situadas en la pura expresi\u00f3n del Amor emanado. Como el viaje de ir y volver, realizado no en el espacio sino en el Esp\u00ed\u00adritu en el cual Dar y Recibir es una sola cosa.<\/p>\n<p>Sin forzar los l\u00ed\u00admites de la teolog\u00ed\u00ada negativa, podemos situarnos tambi\u00e9n en teolog\u00ed\u00ada de la imagen: intuiremos entonces que todo lo que sabemos de la Trinidad lo sabemos por la contemplaci\u00f3n y por el seguimiento de Jes\u00fas, el Hijo, el Ungido, que asumi\u00f3 su propia identidad de Mes\u00ed\u00adas y de Hijo porque se entreg\u00f3 hasta el fin. Contin\u00faa as\u00ed\u00ad la buena noticia del Evangelio: mostrando que el camino de la entrega sencilla, progresiva y plena es el camino estrecho de la fe para que el hombre se encuentre a s\u00ed\u00ad mismo, plenamente reconciliado, perdonado y bendecido por el Amor, que ese s\u00ed\u00ad ha salido totalmente de s\u00ed\u00ad mismo.<\/p>\n<p>No se pueden olvidar estas consideraciones, ni desvalorizarlas como si no fuesen teol\u00f3gicas sino meramente \u00abespiritualistas\u00bb. Porque, a medida que nos adentramos en f\u00f3rmulas m\u00e1s abstractas y sistem\u00e1ticas, que se alejan de la frescura de la revelaci\u00f3n realizada en la persona del Hijo Jes\u00fas, corremos el riesgo de perder el sentido religioso y contemplativo, atrapados en una suerte de conceptos-l\u00ed\u00admite que provocar\u00ed\u00adan tensi\u00f3n m\u00e1s que claridad, si no se deshinchara esta tensi\u00f3n, con la mirada adorante que abre en nosotros el Esp\u00ed\u00adritu de la Verdad y del Amor: mirada luminosa que queda prendida en la persona concreta de Jes\u00fas, imagen viva del Padre del cielo. Bien entendido que unas formulaciones que parecen despegar del mundo sensible porque apuntan a la protolog\u00ed\u00ada y a la escatolog\u00ed\u00ada divinas, son necesarias para evitar las herej\u00ed\u00adas y para dialogar con ellas, as\u00ed\u00ad como para adquirir aliqua scientia fidei, o claridad del misterio que, sorprendentemente, podr\u00e1 ser transportado gratuita y an\u00e1logamente como luz de la interrelaci\u00f3n humana.<\/p>\n<p>Volviendo, pues, a lo concreto, vemos que Jes\u00fas se relaciona con el Padre como Hijo. Esto es lo que interesa contemplar y -en lo posible- imitar, ya que las relaciones intradivinas son la \u00abcausa ejemplar\u00bb de nuestras propias relaciones interhumanas, que contienen una cierta imagen de aquellas.<\/p>\n<p>Asimismo: el Padre y Jes\u00fas alientan sobre nosotros el Esp\u00ed\u00adritu que de ellos procede. El Esp\u00ed\u00adritu que es el Don de Dios sobre nosotros es expresi\u00f3n del amor del Padre y del Hijo, y como Don de Amor se relaciona con el Dador que no es otro que el Padre y Jes\u00fas mismo unidos en la m\u00e1s estrecha unidad. A menos que se prefiera decir, con la tradici\u00f3n oriental: el Dador es el Padre por medio de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad se ofrece a nuestra contemplaci\u00f3n y recepci\u00f3n la revelaci\u00f3n divina. Por eso, podemos decir una vez m\u00e1s, que el objeto inmediato tanto de la revelaci\u00f3n como de la contemplaci\u00f3n religiosa es la Trinidad manifestada en la historia de Jes\u00fas (Trinidad econ\u00f3mica). La especulaci\u00f3n sobre la Trinidad inmanente responde o bien a la llamarada que gratuitamente prende en el m\u00ed\u00adstico, o bien a la necesidad sentida por la Iglesia de establecer los l\u00ed\u00admites de su propia fe. Por eso, la define, regulando el lenguaje que la expresa.<\/p>\n<p>4. LA INTUICI\u00ed\u201cN DEL SER COMO AMOR. En todo caso, la pista que sigue la teolog\u00ed\u00ada actual al reconocer el Ser como Amor, abre una perspectiva certera hacia la Trinidad inmanente a partir del misterio de Jes\u00fas portador del Amor mayor. Esta perspectiva, adem\u00e1s de aquietar nuestro entendimiento, como las rationes necessariae de Ricardo de San V\u00ed\u00adctor aquietaban la mente de sus monjes del siglo XII, muestran que la teolog\u00ed\u00ada contin\u00faa deseando tender puentes de la creencia a la racionalidad: de la entrega de la mente al destello de luz que la vivifica.<\/p>\n<p>En efecto, el ser se da, con un dinamismo y con una fecundidad inmanentes. El ser es oferta, acogida, donaci\u00f3n e implicaci\u00f3n, fruto del encuentro. En esta l\u00ed\u00adnea, Erich Przywara tiene un momento extremadamente l\u00facido, cuando habla de la naturaleza energ\u00e9tica del ser, entendido como relaci\u00f3n: entendido no como solidez est\u00e1tica y fr\u00ed\u00ada sino como dynamis-en\u00e9rgeia&#8217;. El ser m\u00e1s alto es el ser que sale al encuentro.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s esta consideraci\u00f3n podr\u00ed\u00ada leer a fondo Ex 3, 14 (\u00abYo ser\u00e9 el que estar\u00e9 con vosotros y os acompa\u00f1e\u00bb) sin forzar los l\u00ed\u00admites de la filolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>III. Las divinas relaciones<br \/>\n1. \u00bfQUE RELACIONES HAY EN DIOS? En el NT se encuentran, en r\u00e9gimen de normalidad, los t\u00e9rminos Padre e Hijo, t\u00e9rminos relativos, que indican no s\u00f3lo relaci\u00f3n sino relaci\u00f3n m\u00fatua. Esta es la causa de que, desde un principio, la doble relaci\u00f3n de Paternidad y de Filiaci\u00f3n aparezca con m\u00e1s relieve que las relaciones que se refieren al Esp\u00ed\u00adritu Santo. Este es el reproche que se puede hacer a los Padres apologetas, a Ireneo y a Hilario de Poitiers.<\/p>\n<p>2. TAMBIEN EL ESP\u00ed\u008dRITU ES UN TERMINO RELATIVO. Si bien se mira, tambi\u00e9n el t\u00e9rmino Esp\u00ed\u00adritu se emplea en sentido relativo. As\u00ed\u00ad lo hace el NT. \u00ab[El Padre] os dar\u00e1 otro Par\u00e1clito\u00bb, \u00abProcede del Padre\u00bb, \u00abos lo enviar\u00e9 de junto al Padre\u00bb, \u00abos lo enviar\u00e9\u00bb, \u00abtomar\u00e1 de lo m\u00ed\u00ado\u00bb, \u00abespir\u00f3 sobre ellos\u00bb, \u00abrecibir\u00e9is la fuerza de lo alto\u00bb&#8230; Es f\u00e1cil recordar de qu\u00e9 manera el NT presenta al Esp\u00ed\u00adritu Santo en relaci\u00f3n con el Padre y con el Hijo que lo env\u00ed\u00adan. Una de las f\u00f3rmulas m\u00e1s perfectas se encuentra precisamente en el discurso de Pedro en Pentecost\u00e9s: \u00abExaltado por la diestra de Dios, ha recibido del Padre el Esp\u00ed\u00adritu Santo prometido,y ha derramado lo que vosotros veis y o\u00ed\u00ads\u00bb\u00bb.<\/p>\n<p>Por su parte, Ireneo e Hilario enfatizaban el hecho de que el Esp\u00ed\u00adritu Santo es el Esp\u00ed\u00adritu de Dios: que procede de Dios [Padre]; que de El viene; que tiene una relaci\u00f3n de procedencia o de origen respecto de Dios [Padre e Hijo].<\/p>\n<p>Es bueno analizar y subrayar, por tanto, que el Esp\u00ed\u00adritu se presenta como un t\u00e9rmino relativo, es decir, al que se le atribuye una procedencia u origen de donde emana. El cristiano, al mismo tiempo que contempla claramente la m\u00fatua relaci\u00f3n Padre-Hijo, se ha de acostumbrar tambi\u00e9n a ver con el debido relieve la doble relaci\u00f3n que existe entre el Padre y el Hijo por una parte y el Esp\u00ed\u00adritu de la Verdad y del Amor, por la otra: Padre e Hijo unidos espiran, en efecto, el Esp\u00ed\u00adritu prometido. Esta es la espiraci\u00f3n activa. El Esp\u00ed\u00adritu procedente de ese origen amoroso es, por su parte, \u00ablo expresado\u00bb: por eso el Esp\u00ed\u00adritu coincide con la espiraci\u00f3n pasiva, fruto del amor m\u00fatuo del Padre y del Hijo unidos, a quienes se refiere el Esp\u00ed\u00adritu que de ellos ha emanado, en una relaci\u00f3n que podr\u00ed\u00adamos atrevernos a decir que es recuerdo vivo, y que -como memorial- hace recordar a los hombres ese caudal de Amor que es la uni\u00f3n del Padre y del Hijo.<\/p>\n<p>La espiraci\u00f3n activa de Padre e Hijo unidos, que emanan o expresan el Esp\u00ed\u00adritu, y la espiraci\u00f3n pasiva cuyo fruto es el Esp\u00ed\u00adritu del Padre y del Hijo, constituyen esta otra m\u00fatua relaci\u00f3n trinitaria. San Agust\u00ed\u00adn tiene una intuici\u00f3n certera y luminosa que vale la pena seguir literalmente:<br \/>\n\u00abEste Esp\u00ed\u00adritu Santo que no es Trinidad, pero que es entendido en la Trinidad y se denomina por antonomasia Esp\u00ed\u00adritu Santo, dice habitud: pues indica referencia al Padre y al Hijo, siendo como es Esp\u00ed\u00adritu del Padre y del Hijo.<\/p>\n<p>Mas la relaci\u00f3n no aparece en el nombre, pero se manifiesta cuando se le dice Don de Dios. Y es Don del Padre y del Hijo, pues tambi\u00e9n procede del Padre, como lo afirma el Se\u00f1or. Al Esp\u00ed\u00adritu Santo, en efecto, se refieren estas palabras del Ap\u00f3stol: El que no tiene el Esp\u00ed\u00adritu de Cristo, \u00e9se no es de Cristo.<\/p>\n<p>Cuando decimos Don del Dador y Dador del Don, expresamos una relaci\u00f3n m\u00fatua y formal. Luego el Esp\u00ed\u00adritu Santo es una inefable comunicaci\u00f3n del Padre y del Hijo\u00bb.<\/p>\n<p>Tal como se lee en Juan, el Esp\u00ed\u00adritu emana del soplo que el Ungido espira sobre los suyos reunidos. Lo espira como un s\u00ed\u00admbolo visible del Soplo divino o emanaci\u00f3n llameante que desde toda la eternidad procede del Padre, como gloria del Padre y del Hijo unidos en el Amor.<\/p>\n<p>3. LAS PRECISIONES TOMISTAS. Esta doctrina tiene elementos impl\u00ed\u00adcitos en Agust\u00ed\u00adn`. Esta doctrina ser\u00e1 explicitada por Tom\u00e1s de Aquino que procede, como siempre, por grados:<br \/>\n1\u00c2\u00b0. \u00abNo puede haber en Dios m\u00e1s relaci\u00f3n real que la fundada en la acci\u00f3n. No es posible hallar en Dios relaciones reales m\u00e1s que en raz\u00f3n de las acciones seg\u00fan las cuales hay en El procesi\u00f3n no exterior sino inmanente\u00bb.<\/p>\n<p>2\u00c2\u00b0. \u00abEstas procesiones no son m\u00e1s que dos: una sigue a la operaci\u00f3n del entendimiento y es la procesi\u00f3n del Verbo, y otra sigue al acto de la voluntad y es la procesi\u00f3n del amor\u00bb.<\/p>\n<p>3\u00c2\u00b0. \u00abEn cada una de estas dos procesiones hallamos dos relaciones opuestas: Una, que va desde el que procede hasta su principio, y otra que va desde ese principio hasta aquel que procede.<\/p>\n<p>4\u00c2\u00b0. A la procesi\u00f3n del Verbo o generaci\u00f3n le corresponden, pues, la paternidad y la filiaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>5\u00c2\u00b0. A la procesi\u00f3n del amor, que no tiene nombre propio pero se la puede llamar emanaci\u00f3n o procesi\u00f3n, le corresponden la espiraci\u00f3n [activa] y la \u00abprocedencia\u00bb o espiraci\u00f3n pasiva.<\/p>\n<p>6\u00c2\u00b0. Por eso, aunque las personas divinas sean tan s\u00f3lo Padre, Hijo y Esp\u00ed\u00adritu, se cuentan cuatro relaciones divinas: Paternidad, Filiaci\u00f3n, Espiraci\u00f3n activa y Espiraci\u00f3n pasiva.<\/p>\n<p>7\u00c2\u00b0. Pero la espiraci\u00f3n activa no se opone a las personas del Padre y del Hijo, sino que se identifica absolutamente con ellas, en cuanto exhalan lallama viva del Amor. Por eso, la espiraci\u00f3n activa no constituye una cuarta persona, porque no se opone a las personas del Padre y del Hijo unidos sino que es id\u00e9ntica a ellos dos.<\/p>\n<p>4. EL SEMPITERNO RETORNO A LA UNIDAD DIVINA. LA TEOLOG\u00ed\u008dA DE LAS IDENTIDADES DE TOM\u00ed\u0081S DE AQUINO. Despu\u00e9s de este largo periplo, descubrimos que el sistema trinitario de santo Tom\u00e1s es, en realidad, una salvaguarda de la divina unidad. A esa unidad se llega una y otra vez poniendo el debido \u00e9nfasis en que la simplicidad divina reclama la identidad entre esencia y ser divinos, entre el esse de Dios y su acci\u00f3n de entender y de amar; entre \u00abrelaciones subsistentes\u00bb (por ejemplo, paternidad) y \u00abpersonas\u00bb (por ejemplo, Padre).<\/p>\n<p>a) Las personas se identifican con las relaciones y las relaciones se identifican con la esencia divina: el Padre es Dios: posee la divina esencia y se identifica con ella. Las personas tan s\u00f3lo se distinguen relativamente, por relaci\u00f3n al t\u00e9rmino opuesto en la relaci\u00f3n de origen:<br \/>\n\u00abEs evidente que, en Dios, no es distinto el ser de la relaci\u00f3n (esse relationis) y el ser de la esencia divina (esse essentiae) sino uno y el mismo\u00bb.<\/p>\n<p>Por eso, el Padre es distinto del Hijo, siendo ambos la \u00fanica divinidad.<\/p>\n<p>b) Tom\u00e1s admite que es indispensable que en Dios haya distinci\u00f3n real, pero no ciertamente seg\u00fan la realidad absoluta, que es la esencia divina, donde se halla la m\u00e1xima simplicidad y unidad, sino seg\u00fan la realidad relativa, es decir, seg\u00fan la oposici\u00f3n de las relaciones: como principio y t\u00e9rmino de las mismas.<\/p>\n<p>c) Finalmente,&#8217;las relaciones subsistentes se identifican con las personas: El Padre es la paternidad. Y la relaci\u00f3n de paternidad es la persona del Padre. Sabido es el dominio con que Tom\u00e1s usa el lenguaje abstracto. Pues bien: su teolog\u00ed\u00ada de la identificaci\u00f3n llega casi al l\u00ed\u00admite, cuando en esta misma l\u00ed\u00adnea de la identidad de relaciones y personas, Tom\u00e1s afirma que \u00aben Dios es uno y lo mismo la relaci\u00f3n que distingue y aquello que es distinguido por la relaci\u00f3n\u00bb\u00bb .<\/p>\n<p>Es otra manera de decir que, en Dios, la paternidad, es lo mismo que el Padre, as\u00ed\u00ad como la filiaci\u00f3n es lo mismo que el Hijo, ya que la paternidad y la filiaci\u00f3n cuentan entre las \u00abrelaciones que distinguen\u00bb, mientras el Padre y el Hijo son lo \u00abdistinguido por la relaci\u00f3n\u00bb: As\u00ed\u00ad Tom\u00e1s reconduce a la unidad divina la triple polaridad de sujeto, fundamento y t\u00e9rmino, inherentes a la relaci\u00f3n.Todo ello nos lleva ya al misterio de las tres divinas personas y al art\u00ed\u00adculo correspondiente.<\/p>\n<p>[ -> Absoluto; Agust\u00ed\u00adn, san; Amor; Analog\u00ed\u00ada; Arrianismo; Balthasar, H. U. von; Conocimiento; Creaci\u00f3n; Escatolog\u00ed\u00ada; Esp\u00ed\u00adritu Santo; Fe; Hijo; Historia; Ireneo, san; Misterio; Naturaleza; Padre; Padres (griegos y latinos); Personas divinas; Procesiones; Rhaner, K; Revelaci\u00f3n; Ricardo de san V\u00ed\u00adctor; Teolog\u00ed\u00ada y econom\u00ed\u00ada; Tom\u00e1s, sto.; Trinidad.]<br \/>\nJosep M. Rovira Belloso<\/p>\n<p>PIKAZA, Xabier &#8211; SILANES, Nereo,  Diccionario Teol\u00f3gico. El Dios Cristiano,  Ed. Secretariado Trinitario, Salamanca 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Lo absoluto y lo relativo en Dios seg\u00fan S. Agust\u00ed\u00adn y S. Tom\u00e1s: 1. \u00bfCu\u00e1les son las categor\u00ed\u00adas que pueden predicarse de Dios?; 2. De Dios no se puede predicar nada que sea accidental; 3. \u00abA veces se habla de Dios seg\u00fan la relaci\u00f3n\u00bb. El camino hacia las relaciones subsistentes; 4. La acci\u00f3n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/relaciones-subsistentes\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abRELACIONES SUBSISTENTES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-16424","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16424","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16424"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16424\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16424"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16424"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16424"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}