{"id":16426,"date":"2016-02-05T10:46:01","date_gmt":"2016-02-05T15:46:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ricardo-de-san-victor\/"},"modified":"2016-02-05T10:46:01","modified_gmt":"2016-02-05T15:46:01","slug":"ricardo-de-san-victor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ricardo-de-san-victor\/","title":{"rendered":"RICARDO DE SAN VICTOR"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Trinidad como encuentro de amor.-II. Las personas trinitarias.<\/p>\n<p>Ricardo (fallecido en torno al 1271), Can\u00f3nigo Regular de la Abad\u00ed\u00ada de san V\u00ed\u00adctor de Par\u00ed\u00ads, brit\u00e1nico de origen, constituye una de las cumbres teol\u00f3gicas del siglo XII. Son famosos sus trabajos de espiritualidad, pero sobre todo es famoso e importante su libro sistem\u00e1tico sobre Dios, titulado sin m\u00e1s De Trinitate<br \/>\nEste es uno de los m\u00e1s profundos e influyentes libros de teolog\u00ed\u00ada trinitaria de la cristiandad; significativamente ha surgido en el lugar donde se cruzan y fecundan la antigua teolog\u00ed\u00ada de los Padres y la nueva escol\u00e1stica, la contemplaci\u00f3n monarcal y el racionalismo de los nuevos tiempos. El Dios cristiano viene a desvelarse aqu\u00ed\u00ad como misterio de amor, encuentro personal fundante donde el Padre, Hijo y Esp\u00ed\u00adritu dan, reciben y comparten sus personas en gesto de absoluta gratuidad. Dos son a nuestro juicio sus temas principales: el sentido del amor y el valor de las personas&#8217;.<\/p>\n<p>I. Trinidad como encuentro de amor<br \/>\nSe ha discutido mucho sobre el origen de esta perspectiva trinitaria de Ricardo, centrada en la experiencia del amor interpersonal (o comunitario). Algunos han resaltado el influjo de los Padres griegos. Otros, en cambio, sin negar la fuente griega, acent\u00faan el saber agustiniano del discurso de Ricardo, que surge precisamente de la misma paradoja del amor (intrapersonal e interpersonal) que san Agust\u00ed\u00adn hab\u00ed\u00ada ya estudiado. Sin entrar ahora en discusiones gen\u00e9ticas, queremos exponer los elementos fundamentales de su visi\u00f3n trinitaria, concebida como una ontolog\u00ed\u00ada del amor de comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>Apoyado en una experiencia cristiana originaria (He 2, 43-47; 4, 32-36) y destacando el valor radical de la amistad, Ricardo ha concebido a Dios como misterio de comuni\u00f3n donde las personas surgen unas de las otras y todas comparten una misma esencia en el encuentro. Hablando de una forma general se podr\u00ed\u00ada decir que nuestro autor ha vinculado dos modelos primordiales de experiencia: la metaf\u00ed\u00adsica gen\u00e9tica de los neoplat\u00f3nicos que conciben el ser como proceso originario y la visi\u00f3n relacional de los viejos Padres griegos que interpretan las personas trinitarias como momentos interiores del di\u00e1logo divino. De esa forma ha unido g\u00e9nesis y encuentro: el amor como proceso de ser (generaci\u00f3n) que lleva del Padre al Hijo en el Esp\u00ed\u00adritu; y el amor como unidad relacional, comuni\u00f3n de las personas trinitarias que se encuentran y gozan al hallarse mutuamente vinculadas en el mismo ser de lo divino. Al plantear de esa manera el misterio de Dios, Ricardo de san V\u00ed\u00adctor quiere mantenerse fiel a la tradici\u00f3n de los grandes te\u00f3logos de la Iglesia (especialmente san Agust\u00ed\u00adn) que hab\u00ed\u00adan vinculado ya la revelaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica (visi\u00f3n de Dios como amor) y el pensamiento racional. De esa manera, la ontolog\u00ed\u00ada (comprensi\u00f3n filos\u00f3fica de la realidad) viene a formar parte de la misma teolog\u00ed\u00ada (interpretaci\u00f3n cristiana de Dios).<\/p>\n<p>La novedad de Ricardo est\u00e1 en la forma de entender la realidad del hombre a quien concibe como \u00abimagen de Dios\u00bb. A su juicio, el hombre verdadero (que es reflejo de Dios sobre la tierra) no es el individuo que se busca a s\u00ed\u00ad mismo (se conoce y ama) en proceso introspectivo, como se dec\u00ed\u00ada en la l\u00ed\u00adnea m\u00e1s com\u00fan de la tradici\u00f3n agustiniana. S\u00f3lo en el encuentro interhumano, en el gesto de amor mutuo que vincula alos amigos, los hombres vienen a entenderse como signo de Dios sobre la tierra. As\u00ed\u00ad interpreta Ricardo de san V\u00ed\u00adctor la palabra de Jes\u00fas y la experiencia de la Iglesia recogida en Juan y en Hechos.<\/p>\n<p>Por eso, no se puede hablar de Trinidad sobre el modelo del proceso individual de un alma que se sabe y ama: tomado en s\u00ed\u00ad mismo, ese proceso, aunque estuviera muy bien realizado, seguir\u00ed\u00ada siendo prepersonal, es decir, pretrinitario. El verdadero ser humano, como signo de Trinidad y lugar de ontolog\u00ed\u00ada aut\u00e9ntica, emerge donde el hombre se concibe en forma de proceso de vida compartida, es decir, como uni\u00f3n comunitaria: la persona se expresa y se realiza a s\u00ed\u00ad misma (como individuo) en la medida en que se hace desde y con los otros (en comunidad).<\/p>\n<p>Este cambio de perspectiva fundamenta y define la visi\u00f3n trinitaria de Ricardo de san V\u00ed\u00adctor, de modo que ella viene a desplegarse como ontolog\u00ed\u00ada fundante de amor comunitario. Tres son, a su entender, las formas primigenias del amor; tres los momentos de su realizaci\u00f3n divina:<br \/>\na) Padre. Siendo transcendente, Dios es due\u00f1o de s\u00ed\u00ad mismo, en perfecci\u00f3n originaria: no necesita de la creaci\u00f3n para realizarse. Sin embargo, siendo amor, Dios ha de darse sin cesar: entrega en gratuidad todo lo que tiene. De esa forma \u00abexiste\u00bb como Padre, amor fontal que sale de s\u00ed\u00ad mismo y da (regala) toda su naturaleza.<br \/>\nb) Hijo. Siendo Padre, Dios entrega su propio ser en gesto de generaci\u00f3n, haciendo que as\u00ed\u00ad surja una persona diferente que recibe su propio ser y lo comparte en gesto agradecido: el Hijo.<br \/>\nS\u00f3lo es infinito el amor donde resultan infinitos el dar y el recibir, la dicha del encuentro. Por eso, el Padre es donaci\u00f3n total, ilimitada, eterna. Igualmente ilimitada y eterna es la acogida del Hijo que recibe su ser y le responde. Uno y otro existen solamente en el encuentro, como sujetos personales de una relaci\u00f3n de amor.<\/p>\n<p>c) Esp\u00ed\u00adritu Santo. Pero el amor de dos no puede encerrarse en ellos mismos; su relaci\u00f3n s\u00f3lo es perfecta all\u00ed\u00ad donde mir\u00e1ndose uno al otro, ambos se juntan y miran a la vez hacia un tercero, haciendo que as\u00ed\u00ad surja el Esp\u00ed\u00adritu com\u00fan que es fruto del amor del uno al otro. As\u00ed\u00ad, junto a la fuente del amor originario que es el Padre est\u00e1 la fuente del amor compartido, que forman Hijo y Padre, am\u00e1ndose en comuni\u00f3n y suscitando en fin al Esp\u00ed\u00adritu divino como amor ya culminado (cf. De Trin. III, 2-4).<\/p>\n<p>En esta perspectiva, el Esp\u00ed\u00adritu Santo no es s\u00f3lo amor com\u00fan, v\u00ed\u00adnculo que une al Padre con el Hijo en unidad dual personalizada, como espacio dialogal de encuentro. Utilizando una terminolog\u00ed\u00ada extraordinariamente significativa, Ricardo le llama el Amado en com\u00fan (Condilectus): es as\u00ed\u00ad el Tercero que surge de la uni\u00f3n de los antecedentes (Padre e Hijo). El amor com\u00fan, espacio y fuerza de la dualidad, se ratifica y culmina donde los amantes, uni\u00e9ndose en el v\u00ed\u00adnculo m\u00e1s hondo, se unen y vinculan al amar unidos, haciendo ya que surja la persona nueva del Esp\u00ed\u00adritu, que es el Condilecto:<br \/>\n\u00abNo puede haber caridad en grado sumo, ni por consiguiente plenitud de bondad si es que no se puede o no se quiere tener un asociado de la dilecci\u00f3n (del amor mutuo), para comunicarle elsumo gozo de la comuni\u00f3n. Aquellos que son sumamente amados y amables deben reclamar uno y otro, al mismo tiempo, un Condilecto o Amigo compartido, que ellos tengan en concordia perfecta\u00bb (De Trin. III, 11).<\/p>\n<p>Culminan de esa forma los grados del amor. Amor implica donaci\u00f3n, en generosidad engendradora (Padre). Tambi\u00e9n implica comuni\u00f3n: Hijo y Padre se encuentran y dialogan, en comunicaci\u00f3n directa, en transparencia plena. Pero el amor com\u00fan s\u00f3lo es perfecto cuando ambos suscitan un Tercero o Condilecto (Esp\u00ed\u00adritu Santo) a quien ofrecen aquello que comparten, siendo diferentes uno y otro.<\/p>\n<p>Esto significa que el Esp\u00ed\u00adritu Santo no se puede concebir como el amor interno de la naturaleza divina que despliega su proceso y, conoci\u00e9ndose a s\u00ed\u00ad misma, ratifica su propio ser en gesto de pura introspecci\u00f3n. Tampoco es el amor de dos (Hijo y Padre) que se cierran en s\u00ed\u00ad mismos, en un tipo de personalidad dual autosuficiente; en ese caso habr\u00ed\u00ada encuentro dialogal, pero ser\u00ed\u00ada encuentro cerrado que s\u00f3lo se busca a s\u00ed\u00ad mismo. Pues bien, superando ese nivel de amor de dos hacia s\u00ed\u00ad mismos (en comuni\u00f3n cerrada), el Esp\u00ed\u00adritu es amor de ambos a un tercero, que surge as\u00ed\u00ad como plenitud del ser divino; el Esp\u00ed\u00adritu es, a un mismo tiempo, ese Tercero, y ese Condilectus que brotando del Padre y del Hijo les vincula de forma gratuita y ya plenificada.<\/p>\n<p>Eso significa que se debe superar el ego\u00ed\u00adsmo individual que existir\u00ed\u00ada all\u00ed\u00ad donde un viviente se cierra en s\u00ed\u00ad, sin ofrecer su propio ser (como padre sin hijo, que as\u00ed\u00ad dejar\u00ed\u00ada de ser padre). Tambi\u00e9n se debe superar el ego\u00ed\u00adsmo de dos que existir\u00ed\u00adan donde amante y amado (Padre e Hijo) vendr\u00ed\u00adan a encerrarse, clausurando su propia plenitud para s\u00ed\u00ad mismos. El amor verdadero s\u00f3lo surge all\u00ed\u00ad donde se consigue vencer todo ego\u00ed\u00adsmo, de manera que los dos amantes (Padre e Hijo) se abren en com\u00fan hacia un tercero que viene a desvelarse como fruto y realidad del amor compartido. Culmina as\u00ed\u00ad el amor originario y eterno (inmanencia divina), de manera que puede desbordarse hacia lo externo (en econom\u00ed\u00ada salvadora).<\/p>\n<p>La Trinidad de amor eterno es la que forman, por tanto, dos amantes (en lat\u00ed\u00adn diligentes) y un coamado (condilectus) que proviene de ambos, ratificando y culminando su misma comuni\u00f3n (cf. De Trin. III, 15). Se supera as\u00ed\u00ad una forma de dualidad sim\u00e9trica y cerrada; el misterio de Dios se desvela como uni\u00f3n dual gratificante, abierta al otro, es decir, al fruto y garant\u00ed\u00ada del amor mutuo, que es el Tercero (Esp\u00ed\u00adritu Santo). Estas consideraciones nos ayudan a entender algunos de los temas principales del personalismo contempor\u00e1neo centrado en el estudio del amor.<\/p>\n<p>II. Las personas trinitarias<br \/>\nDentro de la teolog\u00ed\u00ada trinitaria se ha descubierto y elaborado el concepto de persona. Para el mundo griego no exist\u00ed\u00adan las personas: no se reconoc\u00ed\u00ada el valor de la individualidad; lo valioso era lo eterno, las ideas generales, es decir, universales; por eso, lo que importa de verdad son las esencias. Por el contrario, los cristianos, partiendo de su visi\u00f3n de Dios, han destacado el valor de las personas como \u00abindividualidad\u00bb.<\/p>\n<p>En esta l\u00ed\u00adnea son fundamentales las aportaciones de los Padres griegos y latinos, especialmente de los Capadocios y san Agust\u00ed\u00adn. Desde ese fondo ha de entenderse la definici\u00f3n propuesta por Boecio y despu\u00e9s reelaborada por la tradici\u00f3n: la persona es rationalis naturae individua substantia (una substancia individual de naturaleza racional). Es importante que se venga a destacar lo individual. Sin embargo, en esa definici\u00f3n quedan aspectos poco claros que Ricardo quiere precisar.<\/p>\n<p>Como hemos visto ya, en esta postura de Ricardo, todo lo que existe surge de Dios Padre que es la fuente original de lo divino. Pero el Padre, para serlo, debe dar su propio ser, originando de esa forma al Hijo. Ambos unidos suscitan el Esp\u00ed\u00adritu. Los tres son personas porque comparten la misma realidad (o esencia) divina: porque dan y reciben lo que tienen. A partir de aqu\u00ed\u00ad podemos precisar los elementos que conforman la persona:<br \/>\n1. Persona es ante todo el \u00absujeto de s\u00ed\u00ad mismo\u00bb, (habens naturam), conforme a la terminolog\u00ed\u00ada usual de Ricardo de san V\u00ed\u00adctor (De Trin. IV, 11-12). S\u00f3lo de esta manera puede personalizarse y cobra sentido la esencia o naturaleza. Seg\u00fan eso, la naturaleza es \u00abquid\u00bb lo que yo soy; persona es \u00abquis\u00bb, el que soy. Por eso, la persona se posee a s\u00ed\u00ad misma y poseyendo su naturaleza puede actuar como due\u00f1a de su propia realidad, aut\u00f3noma.<br \/>\n2. Pero, al mismo tiempo, la persona es relaci\u00f3n y se define desde el lugar que ella ocupa en el proceso. El Padre es due\u00f1o de su propia naturaleza desde s\u00ed\u00ad mismo, como ing\u00e9nito. El Hijo es due\u00f1o de la misma naturaleza habi\u00e9ndolarecibido desde el Padre. El Esp\u00ed\u00adritu la posee recibi\u00e9ndola desde el Padre y el Hijo. Eso significa que la \u00abposesi\u00f3n\u00bb o dominio de s\u00ed\u00ad puede realizarse y vivirse en diferentes perspectivas.<br \/>\n3. Finalmente, la persona es comuni\u00f3n: Padre, Hijo y Esp\u00ed\u00adritu poseen su naturaleza divina en cuanto la dan, la reciben y comparten; se poseen a s\u00ed\u00ad mismos en la medida en que se entregan en amor uno al otro. S\u00f3lo en este movimiento y encuentro de amor son personas.<\/p>\n<p>Teniendo esto en cuenta, en el lugar quiz\u00e1 m\u00e1s significativo de su obra, Ricardo de san V\u00ed\u00adctor define la persona como (rationalis naturae) incomunicabilis existentia: una exsistencia incomunicable de naturaleza racional, es decir, capaz de conocer y amar (De Trin IV, 17-18; V, 1). De esta forma ha superado la definici\u00f3n ya vista de Boecio que interpretaba la persona en l\u00ed\u00adnea de \u00absustancia\u00bb, haciendo as\u00ed\u00ad dif\u00ed\u00adcil su apertura comunitaria o relacional: persona era la sustancia racional independiente. Ricardo de san V\u00ed\u00adctor cambia el esquema y a\u00f1ade que junto a la independencia o incomunicabilidad resulta igualmente necesaria la relaci\u00f3n; por eso es persona aquel que, poseyendo su naturaleza y siendo independiente, la realiza (se realiza) en relaci\u00f3n con otros, es decir, como existencia. Dejemos que un fil\u00f3sofo explicite el valor de esta innovaci\u00f3n:<br \/>\n\u00abRicardo de san Victor introdujo una terminolog\u00ed\u00ada que no hizo fortuna pero que es maravillosa. Llam\u00f3 a la naturaleza sistencia; y la persona es el modo de tener naturaleza, su origen, su ex. Y cre\u00f3 entonces la palabra existencia como designaci\u00f3n unitaria del ser personal. Aqu\u00ed\u00ad existencia no significa el hecho vulgar de estar existiendo, sino que es una caracter\u00ed\u00adstica del modo de existir: el ser personal. La persona es alguien que es algo por ella tenido para ser: sistit pero ex. Este \u00abex\u00bb expresa el grado supremo de unidad del ser, la unidad consigo mismo en intimidad personal\u00bb\u00bb.<\/p>\n<p>La Trinidad se define, seg\u00fan esto, como una sistencia o naturaleza que se realiza y culmina en tres exsistencias o personas. Cada existencia implica un modo de poseer la naturaleza y de realizarse, en relaci\u00f3n con las dem\u00e1s personas. As\u00ed\u00ad el Padre exsiste desde s\u00ed\u00ad mismo: posee su naturaleza como fuente originaria y la transmite al Hijo y al Esp\u00ed\u00adritu. El Hijo, en cambio, exsiste desde el Padre: posee y actualiza el mismo ser divino pero en cuanto recibido en un proceso de generaci\u00f3n. Finalmente, el Esp\u00ed\u00adritu exsiste desde el Padre y el Hijo: como fruto del amor com\u00fan. Conforme a esta terminolog\u00ed\u00ada, no se puede hablar de una \u00absistencia abstracta\u00bb o naturaleza divina independiente, sin personas. La sistencia s\u00f3lo exsiste en una de las tres formas ya dichas, es decir, como Padre, como Hijo o como Esp\u00ed\u00adritu. Por su parte, las tres exsistencias s\u00f3lo pueden realizarse y ser en cuanto est\u00e1n mutuamente implicadas, es decir, en la mutua referencia de dar, recibir y compartir.<\/p>\n<p>Siempre que encontramos a Dios lo descubrimos ya de alguna manera como \u00abpersona\u00bb, es decir, como poseedor de su propia naturaleza divina. Pero en un primer momento ignoramos el sentido y rasgos de su realidad personal. S\u00f3lo a trav\u00e9s de la revelaci\u00f3n cristiana comprendemos que ese Dios original es Padre pues engendra y suscita al Hijo y al Esp\u00ed\u00adritu. S\u00f3lo de esa forma conocemos su aut\u00e9ntica hondura, es decir, sus exsistencias trinitarias. Por eso, la verdad de Dios no se define a modo de entidad suprema, que s\u00f3lo podemos formular en clave de absoluto; su verdad es el amor de comuni\u00f3n que se revela en Jesucristo y constituye el sentido de su vida como encuentro personar.<\/p>\n<p>En esta perspectiva hay que afirmar: si s\u00f3lo existiera una persona no podr\u00ed\u00ada hablarse todav\u00ed\u00ada de personas. La persona es relaci\u00f3n, encuentro y comunicaci\u00f3n de esencia. Por eso, a Dios s\u00f3lo podemos llamarle personal si descubrimos su proceso interno: podemos llamarle sistencia absoluta (naturaleza suprema) si es que descubrimos su exsistencia triple, esto es, su modo de vivir en comuni\u00f3n, sus tres personas. En esta perspectiva ha de entenderse el gran esfuerzo de Ricardo de san V\u00ed\u00adctor por mostrar la \u00abracionabilidad cristiana\u00bb del misterio trinitario. A partir del evangelio podemos afirmar: Dios es trinitario (comuni\u00f3n de amor) o no es divino. Un Dios pretrinitario, sin amor interno, resulta inconcebible a los ojos cristianos de Ricardo de san V\u00ed\u00adctor.<\/p>\n<p>La visi\u00f3n de la naturaleza divina con sus propiedades generales (infinitud, omnipotencia, bondad, etc.) constituye un momento subordinado y abstracto en la comprensi\u00f3n trinitaria. Es subordinado porque la naturaleza se encuentra pose\u00ed\u00adda y donada (recibida) por las personas. Es abstracto porque ella no existe en s\u00ed\u00ad misma sino inserta en el proceso de amor que constituye el misterio trinitario. Pues bien, dicho esto debemos a\u00f1adir que naturaleza y persona se implican mutuamente. Como naturaleza Dios es un proceso: es g\u00e9nesis de ser en el camino del amor, conforme a lo que vieron algunos pensadores neoplat\u00f3nicos. Pero es proceso que s\u00f3lo se explicita y realiza a trav\u00e9s de las personas: ellas dirigen todo el movimiento (poseen y donanreciben la naturaleza); ellas son las que est\u00e1n relacionadas en encuentro de amor definitivo.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad, en an\u00e1lisis profundo del amor, encontramos el misterio radical de lo divino como donaci\u00f3n fundante (Padre) que expandi\u00e9ndose en forma de don recibido (Hijo) viene a explicitarse y culmina como s\u00ed\u00adntesis de amor que es el Esp\u00ed\u00adritu, vinculando as\u00ed\u00ad al Padre y al Hijo. S\u00f3lo en este camino de llamada, respuesta y vida compartida se explicita y realiza el ser divino: Dios es amor y el proceso de realizaci\u00f3n de ese amor, en forma personal, es su misterio trinitario.<\/p>\n<p>Normalmente, los sistemas trinitarios intentaban responder al evangelio pero, de una forma general, se hallaban construidos sobre presupuestos racionales no cristianos como eran el despliegue de la ous\u00ed\u00ada (griegos) o la realizaci\u00f3n antropol\u00f3gica del conocer-amar (latinos). Pues bien, Ricardo de san V\u00ed\u00adctor ha querido edificar su pensamiento sobre bases estrictamente evang\u00e9licas: sobre la vida como entrega, el don gratuito, la existencia compartida. Su .intento puede parecernos todav\u00ed\u00ada poco elaborado. Pero, a mi entender, contiene lis bases de lo que despu\u00e9s ha venido a convertirse en nueva metaf\u00ed\u00adsic\u00e1 cristiana. Para ello habr\u00ed\u00ada. que explicitar algunos elementos, como son la relaci\u00f3n de Dios con el mundo (Trinidad econ\u00f3mica e inmanente), la identidad de Cristo y el sentido m\u00e1s preciso del Esp\u00ed\u00adritu desde la nueva visi\u00f3n de la persona.<\/p>\n<p>[-> Agust\u00ed\u00adn, san; Amor; Capadocios, Padres; Teolog\u00ed\u00ada y econom\u00ed\u00ada; Escol\u00e1stica; Esp\u00ed\u00adritu Santo; Padres (griegos y latinos); Personas divinas; Trinidad.]<br \/>\nXabier Pikaza<\/p>\n<p>PIKAZA, Xabier &#8211; SILANES, Nereo,  Diccionario Teol\u00f3gico. El Dios Cristiano,  Ed. Secretariado Trinitario, Salamanca 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify\">Te\u00f3logo, nativo de Escocia, pero se desconocen la fecha y lugar de su nacimiento; muri\u00f3 en 1173; se conmemoraba el 10 de marzo en la necrolog\u00eda de la abad\u00eda.  Profes\u00f3 en la Abad\u00eda de San V\u00edctor bajo el primer abad, Gilduin (m.1155) y fue disc\u00edpulo del gran m\u00edstico Hugo, cuyos principios y m\u00e9todos adopt\u00f3 y elabor\u00f3. Su carrera fue estrictamente mon\u00e1stica y sus relaciones con el mundo exterior fueron pocas y superficiales. En 1159 era sub-prior del monasterio y luego se convirti\u00f3 en prior. Mientras lo fue, surgieron serias dificultades en la comunidad de San V\u00edctor debido a la mala conducta del abad ingl\u00e9s Ervisius, cuya vida irregular le gan\u00f3 una admonici\u00f3n personal por parte del Papa Alejandro III, quien luego lo refiri\u00f3 a una comisi\u00f3n de investigaci\u00f3n bajo la autoridad real; despu\u00e9s de retrasos y resistencias por parte del abad tuvo que dimitir y se retir\u00f3 del monasterio.  En 1170 el Papa le envi\u00f3 una carta de exhortaci\u00f3n a \u00abRicardo, el Prior\u201d y a la comunidad. Parece que Ricardo no tom\u00f3 parte en estos asuntos, pero la situaci\u00f3n extra\u00f1a vivida en su entorno pudo muy bien acentuar su deseo de retiro m\u00edstico y de contemplaci\u00f3n interior.   La renuncia de Ervisio tuvo lugar en 1172. En 1165 San V\u00edctor hab\u00eda sido visitada por Santo Tom\u00e1s de Canterbury, despu\u00e9s de su huida de Northhampton; y sin duda Ricardo fue uno de los asistentes al discurso que pronunci\u00f3 el arzobispo en esa ocasi\u00f3n. Existe todav\u00eda una carta, publicada por Migne, sobre los asuntos del arzobispo dirigida a Alejandro III y firmada por Ricardo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Como su maestro Hugo, es muy probable que Ricardo tuviera alg\u00fan contacto con San Bernardo, ya que se piensa que es el Bernardo al que se dedica el tratado \u00abDe tribus appropriatis personis in Trinitate\u00bb.   Su reputaci\u00f3n como te\u00f3logo se extendi\u00f3 mucho m\u00e1s all\u00e1 de los muros de su monasterio y otras casas religiosas buscaban con inter\u00e9s copias de sus obras. Parece que, al contrario que Hugo, Ricardo era solamente te\u00f3logo, sin inter\u00e9s por la filosof\u00eda y no tom\u00f3 parte en las fuertes controversias filos\u00f3ficas de su tiempo; pero como toda la escuela de San V\u00edctor, no dud\u00f3 en apoyarse en los m\u00e9todos did\u00e1cticos y constructivos en teolog\u00eda que hab\u00edan sido introducidos por Pedro Abelardo. Sin embargo miraba con desconfianza los conocimientos seculares, y afirmaba que eran in\u00fatiles como fin en s\u00ed mismos y solamente una ocasi\u00f3n de orgullo mundano y b\u00fasqueda de s\u00ed mismo cuando se separaban del conocimiento de las cosas divinas.  En el estilo antit\u00e9tico que caracteriza sus escritos, llama a esos conocimientos \u00abSapientia insipida et doctrina indocta\u00bb; y quien ense\u00f1a esas cosas es \u00abCaptator famae, neglector conscientiae\u00bb. Esas personas de mentalidad mundana debieran estimular al estudiante de las cosas sagradas a mayores esfuerzos en su propia m\u00e1s elevada esfera&#8212;\u201cCuando consideramos cu\u00e1nto han trabajado los fil\u00f3sofos de este mundo, deber\u00edamos estar avergonzados de ser inferiores a ellos\u201d; \u201cDebemos intentar siempre comprender por la raz\u00f3n lo que sostenemos por la fe\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sus obras son de tres clases: dogm\u00e1ticas, m\u00edsticas y exeg\u00e9ticas. Entre las primeras, la m\u00e1s importante es el tratado en seis libros sobre la Sant\u00edsima Trinidad con un suplemento sobre los atributos de las Tres Personas y el tratado sobre el Verbo Encarnado. Pero tiene el mayor inter\u00e9s su teolog\u00eda m\u00edstica, que aparece mayormente en los dos libros sobre contemplaci\u00f3n m\u00edstica, titulados respectivamente \u00abBenjamin Menor\u00bb y \u00abBenjamin Mayor\u00bb, adem\u00e1s del tratado aleg\u00f3rico sobre el Tabern\u00e1culo.  Prosigui\u00f3 con la doctrina m\u00edstica de Hugo, en un esquema algo m\u00e1s detallado, en el que se describen los sucesivos estados de la contemplaci\u00f3n.  Estos son seis, divididos igualmente entre las tres potencias del alma&#8212;la imaginaci\u00f3n, la raz\u00f3n y la inteligencia y ascendiendo desde la contemplaci\u00f3n de las cosas visibles de la creaci\u00f3n al \u00e9xtasis al que es transportada el alma \u201dm\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed misma\u201d hasta la \u201cPresencia Divina\u201d, por los tres estados finales \u00abDilatio, sublevatio, alienatio\u00bb. Gerson acepta substancialmente este arreglo esquem\u00e1tico de los estados an\u00edmicos contemplativos en su m\u00e1s sistem\u00e1tico tratado sobre teol\u00f3gica m\u00edstica, aunque hace, sin embargo, la importante reserva que la distinci\u00f3n entre raz\u00f3n e inteligencia que ha de ser entendida como funcional y no real. En sus tratados m\u00edsticos se hace mucho uso de la interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica de las Escrituras por la que la escuela de San V\u00edctor muestra un afecto especial. As\u00ed, los t\u00edtulos \u00abBenjamin Mayor\u00bb y \u00abMenor\u00bb se refieren al Sal. 68(67) \u00abBenjamin in mentis excessu\u00bb. Raquel representa la raz\u00f3n, L\u00eda representa la caridad; el tabern\u00e1culo es el tipo del estado de perfecci\u00f3n en el que el alma es el lugar donde Dios habita.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De igual manera, el punto de vista m\u00edstico o devocional predomina en los tratados exeg\u00e9ticos, aunque tambi\u00e9n dedique atenci\u00f3n a la exposici\u00f3n cr\u00edtica y doctrinal del texto.  Los cuatro libros titulados \u00abTractatus exceptionum\u00bb atribuidos a Ricardo, tratan de temas de conocimiento secular. Los ocho t\u00edtulos de las obras que le atribuye Juan Tritemio (De Script. Eccl.) se refieren probablemente a fragmentos de manuscritos de sus obras conocidas.  Montfau\u00e7on menciona un \u00abLiber Penitentialis\u00bb como atribuido a \u00abRicardus Secundus a Sancto Victore\u00bb, y probablemente puede ser id\u00e9ntico al tratado \u00abDe potestate solvendi et ligandi\u00bb mencionado arriba.  Por otra parte nada se sabe de un segundo Ricardo de San V\u00edctor. Se dice que existen otros quince manuscritos de obras atribuidas a Ricardo, que no han aparecido en ninguna de las ediciones publicadas y probablemente sean falsos. Se han publicado ocho ediciones de sus obras: Venecia 1506 (incompleta) y 1592; Par\u00eds, 1518 y 1550; Lyons, 1534; Colonia, 1621; Rouen, 1650, por los can\u00f3nigos de San V\u00edctor; y la de Migne.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  HUGONIN, Notice sur R. de St. Victor en P.L., CXCVI; ENGELHARDT, R. von St. Victor u. J. Ruysbroek (Erlangen, 1838); VAUGHAN, Horas con los M\u00edsticos V (London, 1893); INGE, Misticismo Cristiano (Londres, 1898); DE WULF, Histoire de la philosophie medievale (Lovaina, 1905); BUONAMICI, R. di San Vittore saggi di studio sulla filosofia mistica del secolo XII (Alatri, 1898); VON HUGEL, El Elemento M\u00edstico en la Religi\u00f3n (Londres, 1909); UNDERHILL, Mysticism (London, 1911).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Fuente<\/b>:  Sharpe, Alfred. \u00abRichard of St. Victor.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 13. New York: Robert Appleton Company, 1912. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/13045c.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Traducido por Pedro Royo. L H M\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Trinidad como encuentro de amor.-II. Las personas trinitarias. Ricardo (fallecido en torno al 1271), Can\u00f3nigo Regular de la Abad\u00ed\u00ada de san V\u00ed\u00adctor de Par\u00ed\u00ads, brit\u00e1nico de origen, constituye una de las cumbres teol\u00f3gicas del siglo XII. Son famosos sus trabajos de espiritualidad, pero sobre todo es famoso e importante su libro sistem\u00e1tico sobre &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ricardo-de-san-victor\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abRICARDO DE SAN VICTOR\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-16426","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16426","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16426"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16426\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16426"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16426"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16426"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}