{"id":16430,"date":"2016-02-05T10:46:09","date_gmt":"2016-02-05T15:46:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/tomas-de-aquino\/"},"modified":"2016-02-05T10:46:09","modified_gmt":"2016-02-05T15:46:09","slug":"tomas-de-aquino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/tomas-de-aquino\/","title":{"rendered":"TOMAS DE AQUINO"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Su visi\u00f3n de Dios: 1. El Dios de la fe; 2. Un Dios que apuesta por el hombre-II. Las pruebas de la existencia de Dios: 1. Valor; 2. Estructura-III. La SS. Trinidad: 1. Claves de comprensi\u00f3n; 2. Terminolog\u00ed\u00ada-IV. Actualidad del tema: 1. Ojeada hist\u00f3rica; 2. Respuesta en el hoy.<\/p>\n<p>I. Su visi\u00f3n de Dios<br \/>\n1. EL DIOS DE LA FE: a) S.T. cree en el valor positivo de la raz\u00f3n, al menos en cuatro niveles: reconoce el valor metafisico de unas \u00abv\u00ed\u00adas\u00bb para llegar a demostrar la existencia de un primer ser [infra II.1]; acepta la evidencia de unos motivos de credibilidad (\u00abno creer\u00ed\u00ada si no fuera evidente que debe creer\u00bb&#8216;); considera leg\u00ed\u00adtimo indagar el por qu\u00e9 de las verdades religiosas; y es consciente de que s\u00f3lo la filosof\u00ed\u00ada le permite establecer un puente de di\u00e1logo con los no creyentes&#8217;. b) Y, sin embargo, para S.T. \u00abDios\u00bb no es el \u00abprimer ser\u00bb que se deduce de la consideraci\u00f3n de las criaturas mediante unas v\u00ed\u00adas de demostraci\u00f3n. El Dios objeto de su teolog\u00ed\u00ada es el \u00abDios de la fe\u00bb, el que se ha autocomunicado al hombre a trav\u00e9s de una historia de salvaci\u00f3n y, principalmente, a trav\u00e9s de su Palabra encarnada. Es el Dios misterioso, trinitario, Padre-Hijo-Esp\u00ed\u00adritu, del cual nada hubiera sabido el hombre, si El no hubiera tomado la iniciativa de descorrer el velo de su intimidado. No es posible definir a Dios ni comprehenderle. Hablar de Dios con la pretensi\u00f3n de abarcarlo es enunciar un error. El s\u00f3lo concebirlo o pensarlo es ya empeque\u00f1ecerlo. Es \u00abel gran desconocido\u00bb que mora en una especie de tinieblas impenetrables. Es algo que defiende siempre, tanto en su juventud como en su madurez&#8217;. Por esto, la teolog\u00ed\u00ada tomista nada tiene que ver con una teodicea. Su visi\u00f3n de Dios es netamente trinitaria.<\/p>\n<p>2. UN DIOS QUE APUESTA POR EL HOMBRE. a) Para S.T. la teolog\u00ed\u00ada es \u00abhistoria de salvaci\u00f3n\u00bb. Sin usar esta terminolog\u00ed\u00ada, la tiene presente en todo momento. Su gran preocupaci\u00f3n es el hombre. S\u00f3lo en raz\u00f3n de ello estudia los misterios divinos y, m\u00e1s concretamente, la Trinidad y la Encarnaci\u00f3n, misterios que considera como las dos columnas b\u00e1sicas sobre las que se cimienta la realizaci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de la humanidad&#8217;. Siendo una, su teolog\u00ed\u00ada es especulativo pr\u00e1ctica\u00bb y abarca un abanico universal de temas, que van desde Dios-en-s\u00ed\u00ad-mismo hasta lo aparentemente m\u00e1s profano. Todo cabe en teolog\u00ed\u00ada con tal de que el centro de inter\u00e9s sea indagar qu\u00e9 ha dicho o qu\u00e9 dir\u00ed\u00ada Dios sobre ello. En este aspecto, tiene una visi\u00f3n unitaria de la realidad, tanto que su saber es \u00abcomo una imagen de la ciencia divina\u00bb&#8216;. b) El \u00absufrimiento\u00bb de Dios. Se ha criticado a S.T. como si dibujara un \u00abdios insensible\u00bb, inerte, impasible, ajeno al dolor humano. Hiere, en efecto, a la sensibilidad moderna leer que Dios es misericordioso en cuanto que remedia las miserias ajenas, pero no porque se entristezca de las mismas13. Y ofende los oidos pensar que Dios \u00abes inm\u00f3vil\u00bb como si no se conmoviera\u00bb. Pero hay que situar estos datos15 y leerlos a la luz de otros, como p.ej. cuando dice que \u00abel compadecerse es lo m\u00e1s propio de Dios\u00bb&#8216; o cuando escribe que \u00abDios es feliz cuando los otros son felices&#8217; . No entiende inm\u00f3vil en el sentido de parado, inerte, sin sentimientos, antes como quien est\u00e1 en pleno movimiento, en la suma actividad, en acto puro. Por ello puede escribir: \u00abEl coraz\u00f3n de la criatura m\u00e1s se asemeja a Dios inm\u00f3vil cuando se mueve que cuando se para: porque la perfecci\u00f3n del coraz\u00f3n est\u00e1 en moverse, mientras que pararse es la muerte\u00bb. Si rechaza la \u00abpasi\u00f3n\u00bb en Dios es en cuanto \u00e9sta puede representar imperfecci\u00f3n, mas no en su realidad m\u00e1s aut\u00e9ntica. Si se comprende el lenguaje de la analog\u00ed\u00ada, no hay inconveniente en decir que \u00abDios sufre\u00bb. En la medida en que el sentimiento y la pasi\u00f3n son \u00abamor\u00bb, Dios siente y sufre. Lo que S.T. quiere mantener es que Dios y el hombre est\u00e1n en planos distintos. El hombre est\u00e1 sometido al tiempo, balance\u00e1ndose entre el pasado y el futuro, entre el no-ser y el ser, entre lo negativo y lo positivo, mas Dios es un eterno presente. No tiene ni antes ni despu\u00e9s. Es el amor en acto de amar. Sin impurezas. Est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de las categor\u00ed\u00adas y de las miop\u00ed\u00adas humanas. Dios sufre, pero no al modo humano. Vive y se desvive por el hombre al modo divino.<\/p>\n<p>II. Las pruebas de la existencia de Dios<br \/>\n1. VALOR. Analizadas desde una \u00f3ptica puramente filos\u00f3fica, las v\u00ed\u00adas son argumentos metaf\u00ed\u00adsicos que l\u00f3gicamente convergen en un Primer-ser. Supuesto el principio de causalidad, tienen ciertamente un valor probativo. Sin embargo: a. de su argumentaci\u00f3n racional, S.T. no concluye taxativamente \u00abluego Dios existe\u00bb, sino \u00aby a esto llamamos Dios\u00bb. Es decir, como creyente, identifica la conclusi\u00f3n filos\u00f3fica (\u00abluego hay un Primer-ser\u00bb) con lo que la revelaci\u00f3n manifiesta acerca del Dios salvador. Lo cual ya no es un paso filos\u00f3fico, sino de fe. Su argumentaci\u00f3n termina en los pre\u00e1mbulos de la fe2&#8242;; b. se trata de un an\u00e1lisis filos\u00f3fico s\u00f3lo accesible \u00aba pocos, despu\u00e9s de mucho tiempo y con mezcla de errores\u00bb. Unas v\u00ed\u00adas metaf\u00ed\u00adsicas pueden convencer a una mente \u00abmetaf\u00ed\u00adsica\u00bb, pero dif\u00ed\u00adcilmente conmover\u00e1n al hombre existencial, en su realidad temporal, amasijo de pasiones y sentimientos, incapacitado de hecho para captar la verdad de una forma objetiva\u00bb; c. en resumen, lo que pretende es justificar, desde un prisma racional, al Dios que se revela, en quien ya cree y de quien sabe se ha presentado a Mois\u00e9s como El que es.<\/p>\n<p>2. ESTRUCTURA. La estructura de las v\u00ed\u00adas es firme. Se distinguen por sus puntos de partida, que son cinco visiones distintas del mundo, pero todas ellas tienen id\u00e9ntico desarrollo, a saber: punto de partida: constataci\u00f3n de un hecho de experiencia verificable; primer grado, principio metaf\u00ed\u00adsico: este hecho ha sido necesariamente causado, es esencialmente dependiente; segundo grado: en una subordinaci\u00f3n esencial de causas es preciso llegar a una primera; t\u00e9rmino: luego se da una Primera causa. Y a esto llamamos Dios. Luego Dios existe. \u00abToda interpretaci\u00f3n que rompa este marco est\u00e1 evidentemente fuera de la ruta se\u00f1alada por el Ang\u00e9lico Doctor y, por consiguiente, fuera de su pensamiento\u00bb.<\/p>\n<p>III. La SS. Trinidad<br \/>\n1. CLAVES DE COMPRENSI\u00ed\u201cN\u00bb. a) Visi\u00f3n b\u00ed\u00adblica y visi\u00f3n ontol\u00f3gica. Para las primeras generaciones cristianas, el misterio trinitario fue una verdad vivida de una incomparable fuerza espiritual. El modo de considerarlo fue neta y sencillamente su proyecci\u00f3n b\u00ed\u00adblica, es decir, una perspectiva econ\u00f3mico-salv\u00ed\u00adfica. El Padre es la fuente de toda salvaci\u00f3n, por medio de Jesucristo, su Palabra encarnada, y gracias a la presencia del Esp\u00ed\u00adritu. El Esp\u00ed\u00adritu Santo ilumina al hombre haci\u00e9ndole comprender que Jes\u00fas es el Hijo; y, por medio del Hijo, el hombre tiene acceso al Padre. Pronto surgieron discrepancias doctrinales y la Iglesia se vio obligada -para defender el sentido de su creencia- a expresar su convicci\u00f3n en un lenguaje filos\u00f3fico alejado del b\u00ed\u00adblico (visi\u00f3n ontol\u00f3gica).<\/p>\n<p>b) Brotan paralelamente dos enfoques distintos en la explicaci\u00f3n de la misma fe en el mismo misterio.<\/p>\n<p>Los Padres griegos siguen m\u00e1s de cerca el modo b\u00ed\u00adblico de hablar. Parten del hecho de que en la Escritura se habla del Padre y del Hijo y del Esp\u00ed\u00adritu; y s\u00f3lo despu\u00e9s se esfuerzan por razonar c\u00f3mo siendo tres (\u00bfpersonas?, \u00bfhip\u00f3stasis? (&#8230;) son un solo Dios (una esencia, una naturaleza&#8230;). El apoyo humano lo encuentran en la idea de donaci\u00f3n, trasvase de la participaci\u00f3n plat\u00f3nica. Esta explica el origen o la procesi\u00f3n del Verbo y del Esp\u00ed\u00adritu, concibi\u00e9ndolos no a modo de operaci\u00f3n del entendimiento y de la voluntad, sino a modo de comunicaci\u00f3n de la naturaleza divina: el Padre dona su propia sustancia al Hijo y, por medio del Hijo, al Esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>Ese enfoque tiende a refutar de forma directa el monarquianismo y el modalismo. Como lado positivo tiene que su lenguaje parece favorecer m\u00e1s la vivencia espiritual del misterio. Dios deja de ser una \u00abesencia abstracta\u00bb para presentarse en su triple dimensi\u00f3n de Padre, Hijo y Esp\u00ed\u00adritu de cara a la salvaci\u00f3n del hombre. Como lado negativo tiene que, aparte de que su forma de expresarse tiene una sabor subordinacionista y trite\u00ed\u00adsta, son muchos los puntos que deja sin razonamiento satisfactorio. Por ejemplo: \u00bfpor qu\u00e9 se dan dos procesiones y no tres? \u00bfpor qu\u00e9 solamente la primera se llama generaci\u00f3n?&#8230;<\/p>\n<p>Los Padres latinos parten del hecho de que en la Escritura se habla de un \u00fanico Dios y se esfuerzan por razonar c\u00f3mo siendo uno puede ser al mismo tiempo tres (\u00bfpersonas? \u00bfhip\u00f3stasis?&#8230;)<br \/>\nComo trampol\u00ed\u00adn racional se apoyan en las huellas o im\u00e1genes trinitarias que creen descubrir en el hombre (\u00abteor\u00ed\u00ada psicol\u00f3gica\u00bb). Unidad de ser y de vida con dos facultades operativas inmanentes: el \u00abentendimiento\u00bb que produce el verbo y la \u00abvoluntad\u00bb que produce el amor (como don, no como acto).<\/p>\n<p>Este enfoque est\u00e1 dirigido fundamentalmente contra cualquier forma de dualismo o subordinacionismo. Y tiene de bueno que, desde el \u00e1ngulo especulativo, es una concepci\u00f3n m\u00e1s l\u00f3gica, dando respuesta a muchos de los interrogantes abiertos a los griegos. Su lado negativo est\u00e1, por una parte, en que su lenguaje se manifiesta mucho m\u00e1s condicionado por la filosof\u00ed\u00ada; y, por otra, en que en la pr\u00e1ctica ha favorecido la carencia de esp\u00ed\u00adritu trinitario en la vivencia habitual de los cristianos.<\/p>\n<p>Ser\u00ed\u00ada, sin emb\u00e1rgo, err\u00f3neo concebir ambas visiones como dos teolog\u00ed\u00adas paralelas, y mucho menos opuestas. Indudablemente se entrecruzan. La griega es mucho m\u00e1s metaf\u00ed\u00adsica de lo que pudiera parecer, y la latina mucho m\u00e1s personalista.<\/p>\n<p>c) Que S.T. se sit\u00faa en la l\u00ed\u00adnea de los Padres latinos es incuestionable. De las 17 cuestiones que abarca el tratado, diecis\u00e9is est\u00e1n dedicadas a escudri\u00f1ar con la raz\u00f3n el insondable misterio de c\u00f3mo siendo un solo Dios se dan tres personas realmente distintas. S\u00f3lo en la \u00faltima, la cuesti\u00f3n 43, habla de las misiones, es decir, de la proyecci\u00f3n de las personas divinas hacia el hombre. Quiz\u00e1s por esto haya sido juzgado con excesiva severidad y considerado no raras veces como un te\u00f3logo arcaico en un hoy donde lo \u00fanico que parece importar es lo funcional y din\u00e1mico. Con todo, he aqu\u00ed\u00ad algunas observaciones a su favor: aa. Imitando a S. Agust\u00ed\u00adn, S.T. especula no \u00abpara saber\u00bb, sino en orden a vivir y a hacer vivir [supra 1,2]. Podr\u00ed\u00ada a\u00f1adirse que tambi\u00e9n los griegos fueron grandes especulativos; y es que la Trinidad \u00abecon\u00f3mica\u00bb invita por s\u00ed\u00ad misma a penetrar hasta la realidad profunda que se esconde tras su dinamismo (la \u00abinmanente\u00bb). Cuando el entendimiento humano verifica los fen\u00f3menos, anda inquieto y sin descanso hasta alcanzar las esencias; bb. una de las razones principales que condujo a S.T. a la especulaci\u00f3n trinitaria fue la necesidad de defender la fe. Las opiniones contrarias son para \u00e9l como una ocasi\u00f3n permitida por Dios para sacudir la pereza del creyente y estimularle a un mayor conocimiento de lo revelado, lo cual es en definitiva un valor salv\u00ed\u00adfico; cc. el hecho de que S.T. se sit\u00fae en una l\u00ed\u00adnea latina -aceptando incluso las limitaciones de tal enfoque- no equivale a decir que su teolog\u00ed\u00ada es una visi\u00f3n abstracta y desencarnada. Su visi\u00f3n es altamente personalista, en el sentido de que todo cristiano, en su vida normal de bautizado, puede -y, en principio, debe- llegar a. tener relaciones personales, de amigo a amigo, no ya con un dios neutro (Dios como esencia no exsiste) sino con cada una de las tres personas (Dios = Padre-Hijo-Esp\u00ed\u00adritu). Los actos corresponden a los sujetos y la esencia se da singularizada subsistentemente en cada persona. No hay una \u00abcuaternidad\u00bb, como si por una parte se diera la esencia y por otra las personas (Joaqu\u00ed\u00adn de Fiore). Por lo dem\u00e1s S.T. tiene una visi\u00f3n muy din\u00e1mica de la historia, de la que el Esp\u00ed\u00adritu Santo es el conductor y gu\u00ed\u00ada .<\/p>\n<p>2. TERMINOLOG\u00ed\u008dA. Relaci\u00f3n.- El concepto de relaci\u00f3n se introdujo en la explicaci\u00f3n teol\u00f3gica del misterio trinitario ante la necesidad de responder a ciertas objeciones heterodoxas. Los nombres personales (Padre-Hijo-Esp\u00ed\u00adritu) no significan \u00absustancia\u00bb y, por tanto, no puede afirmarse -como hizo Arrio- que la sustancia del Padre sea distinta de la del Hijo y de la del Esp\u00ed\u00adritu (se evita as\u00ed\u00ad el subordinacionismo y el trite\u00ed\u00adsmo). No significan tampoco \u00abaccidente\u00bb, como si existiera una s\u00f3la persona que se manifiesta como Padre o como Hijo o como Esp\u00ed\u00adritu, tal cual dec\u00ed\u00ada Sabelio (se evita as\u00ed\u00ad el modalismo). Los nombres personales son \u00abrelativos\u00bb. \u00abEl Padre es Padre por tener un Hijo y el Hijo es Hijo porque tiene un Padre\u00bb. En la elaboraci\u00f3n del concepto, los SS. PP. se sirven de categor\u00ed\u00adas aristot\u00e9licas, aunque la inspiraci\u00f3n es fundamentalmente b\u00ed\u00adblica. Tom\u00e1s se apoya en san Agust\u00ed\u00adn. Y \u00e9ste, a\u00fan siendo el principal introductor del concepto en teolog\u00ed\u00ada, hab\u00ed\u00ada seguido en realidad un camino paralelo al de los Padres capadocios. La Escol\u00e1stica, anterior y contempor\u00e1nea de S.T., se hab\u00ed\u00ada apoyado igualmente en el concepto de relaci\u00f3n para explicar la tripersonalidad divina. El mismo Magisterio lo hab\u00ed\u00ada asumido (cf. XI de Toledo; IV de Letr\u00e1n). La aportaci\u00f3n de S.T. es sistematizar y clarificar las ideas en una armonizaci\u00f3n perfecta. M\u00e1s tarde el concilio de Florencia consagrar\u00e1 la f\u00f3rmula: \u00abY todo es uno, donde no obsta la oposici\u00f3n de relaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Procesi\u00f3n.- S.T. da un paso en adelante con respecto a san Agust\u00ed\u00adn: busca el fundamento metaf\u00ed\u00adsico de las \u00abrelaciones\u00bb y cree encontrarlo en el concepto de \u00abprocesi\u00f3n\u00bb. Es una preocupaci\u00f3n que lleva desde joven. Cuando la mayor\u00ed\u00ada de los comentaristas se embargan en un an\u00e1lisis de la diferencia entre la generaci\u00f3n del Verbo y la procesi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu, S.T. se fija m\u00e1s bien en lo que es com\u00fan a las dos, centrando su atenci\u00f3n sobre la noci\u00f3n gen\u00e9rica de procesi\u00f3n\u00bb. Entiende \u00abprocesi\u00f3n\u00bb como orden de origen, abstrayendo de todo movimiento y tiempo. Para su aplicaci\u00f3n a la divinidad se impone pasarlo antes por el tamiz de la analog\u00ed\u00ada40. Y supone siempre una actividad inmanente. Ah\u00ed\u00ad radica la clave del razonamiento y la gran diferencia entre la doctrina tomista y todas las dem\u00e1s explicaciones trinitarias. Mientras que Ricardo de San V\u00ed\u00adctor retiene tan s\u00f3lo un aspecto de la teor\u00ed\u00ada psicol\u00f3gica de san Agust\u00ed\u00adn y basa sobre el amor toda su representaci\u00f3n de la Trinidad, S.T. se mantiene fiel al pensamiento del gran Doctor africano, d\u00e1ndole una mayor consistencia. Ello le permite establecer una equivalencia perfecta entre noci\u00f3n de Verbo-Hijo por una parte y entre noci\u00f3n de Amor(don)-Esp\u00ed\u00adritu por otra.<\/p>\n<p>Generaci\u00f3n . a) Generaci\u00f3n se aplica directamente (modo humano) a los animales y a los hombres: pasan del no-ser al ser por emanaci\u00f3n de otro ser viviente y por comunicaci\u00f3n de su naturaleza espec\u00ed\u00adfica. Este es el dato de experiencia de donde parte la anolog\u00ed\u00ada; b) con una analog\u00ed\u00ada imperfecta puede aplicarse a la concepci\u00f3n del verbo mental. El verbo (ser vivo) brota por emanaci\u00f3n de otro ser vivo (entendimiento) por comunicaci\u00f3n de la propia naturaleza. Sin embargo, el verbo mental ni es el hombre, ni es un hombre, sino tan s\u00f3lo un hombre pensado (concebido); c. con una analog\u00ed\u00ada m\u00e1s perfecta puede aplicarse en la divinidad para explicar la concepci\u00f3n del VERBO (=Hijo). Se parte para ello de la experiencia sensible (modo humano), pero tomando el sentido aut\u00e9ntico de la misma revelaci\u00f3n (modo divino = analogia fidei).<\/p>\n<p>Esp\u00ed\u00adritu Santo como AMOR\u00bb. Siguiendo el camino de la analog\u00ed\u00ada de las actividades inmanentes, a S.T. le parece una consecuencia l\u00f3gica explicar la procesi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu por v\u00ed\u00ada de amor (voluntad). Se trata sin duda de una opci\u00f3n v\u00e1lida y, por supuesto, acorde con la revelaci\u00f3n, aunque ni en la Escritura ni en el Magisterio se halla nunca expresada de un modo formal. Cuando la Escritura habla de la segunda persona, le llama Hijo o Logos (Verbo); pero cuando habla de la tercera no le apellida Amor, sino Esp\u00ed\u00adritu y alguna vez Par\u00e1clito. Paralelamente, cuando el Magisterio habla de la segunda persona dice que procede por v\u00ed\u00ada de generaci\u00f3n; cuando habla de la tercera se limita a decir que procede. San Agust\u00ed\u00adn fue el primero en esbozar una explicaci\u00f3n por v\u00ed\u00ada de amor. S.T. se inspira en \u00e9l. Si se toma el paralelo entre la inteligencia y la voluntad, el correspondiente exacto del verbo no es el acto de amar (operatio) sino m\u00e1s bien \u00abel ser amado presente en el amante\u00bb y esto en raz\u00f3n de la influencia o dominio (impressio) que ejerce sobre \u00e9l. El amatum in amante hace juego con el intellectum in intelligente. Lo que el verbum es al entendimiento es el amor-don a la voluntad. Puede incluso hablarse de un verbum amoris.<\/p>\n<p>Persona. a) En la definici\u00f3n de S.T. hay que manejar como imprescindibles tres elementos: aa. Incomunicabilidad. Equivale a lo que es completo, a lo que tiene la \u00faltima perfecci\u00f3n en el g\u00e9nero de sustancia. Se refiere a un individuo concreto, a un singular determinado, independiente, aut\u00f3nomo, intransferible; bb. Subsistencia. A la formalidad por la que una naturaleza se constituye en sustancia se le llama \u00absubsistencia\u00bb. Subsistencia no es lo mismo que existencia. Existen los accidentes y existen las sustancias: pero hay algo que hace que las sustancias existan en s\u00ed\u00ad mismas y por s\u00ed\u00ad mismas, mientras que los accidentes tienen que existir en otro. La madera subsiste; el color existe en. Pues bien, cuando S.T. usa el t\u00e9rmino individuo incomunicable entiende subsistente; cc. Intelectualidad; No se llama persona a cualquier individuo, sino al que subsiste con plena autonomn\u00ed\u00ada en una naturaleza racional. Los dem\u00e1s pueden calificarse de hip\u00f3stasis, supuestos o sustancias primeras; pero s\u00f3lo los alcanzados por la intelectualidad son honrados con el t\u00ed\u00adtulo de \u00abpersona\u00bb. Gracias a la intelectualidad, la sustancia (subsistente) alcanza su autonom\u00ed\u00ada de acci\u00f3n, se convierte en maestra y due\u00f1a de sus actos, obra por s\u00ed\u00ad misma y entra en relaci\u00f3n con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>b) San Agust\u00ed\u00adn era reacio al empleo del vocablo \u00abpersona\u00bb en teolog\u00ed\u00ada trinitaria. Piensa que si se adopt\u00f3 su uso fue debido tan s\u00f3lo a la pobreza del lenguaje humano. Su dificultad estriba en que \u00abpersona\u00bb parece ser un concepto absoluto (aut\u00f3nomo, independiente, subsistente): si, pues, se afirman tres personas en Dios f\u00e1cilmente podr\u00ed\u00ada pensarse en tres dioses. Pues bien, quiz\u00e1s lo m\u00e1s genial de S.T. sea el haber puesto en claro que precisamente la incomunicabilidad, que en las criaturas es algo absoluto, en Dios es por necesidad algo relativo. La \u00abincomunicabilidad\u00bb le viene no de la esencia sino de la relaci\u00f3n de origen. Se tiene as\u00ed\u00ad la paradoja de que lo propio y caracter\u00ed\u00adstico de la persona divina no es lo absoluto -lo absoluto, que nace de la esencia, es siempre com\u00fan a los Tres- sino lo relativo. El Padre es Dios, pero ni es el Hijo ni es el Esp\u00ed\u00adritu Santo. A su vez, el Hijo \u00e9s Dios, pero ni es el Padre ni es el Esp\u00ed\u00adritu. Padre e Hijo son conceptos relativos, y s\u00f3lo en cuanto se oponen relativamente se distinguen y vienen a ser incomunicables. En aquello que se identifican con la esencia son absolutos; en aquello que se diferencian son relativos. Ahora bien, eso que los diferencia, que los hace incomunicables, que los caracteriza como individualidades, es lo que llamamos persona. Por esto, persona en Dios equivale a relaci\u00f3n subsistente.<\/p>\n<p>IV. Actualidad del tema<br \/>\n1. OJEADA HISTORICA: a) S.T. fue en su tiempo un maestro abierto al futuro. Apenas muerto (1274) comenzaron a publicarse res\u00famenes, \u00ed\u00adndices y concordancias de sus obras. En 1277, un concilio de Par\u00ed\u00ads condenaba, por avanzadas, algunas de sus tesis. Pero la Orden de Predicadores defendi\u00f3 pronto su doctrina en varios cap\u00ed\u00adtulos generales (Mil\u00e1n, 1278; Par\u00ed\u00ads, 1286). Canonizado S.T. en 1323, el tomismo fue adquiriendo cada d\u00ed\u00ada mayor difusi\u00f3n y prestigio en la Iglesia universal. Como principales representantes de los siglos XIVXV habr\u00ed\u00ada que mencionar a Tom\u00e1s de Sutton (t 1315), Juan de Par\u00ed\u00ads (t 1306), Juan de N\u00e1poles (th. 1336), Pedro de B\u00e9rgamo (\u00c2\u00a11482), y, sobre todo, Juan Capreolo (11444); b) Con todo, hay que esperar a pleno siglo XVI para que la Suma desplace en la docencia a las Sentencias de Pedro Lombardo. Es la \u00e9poca de los grandes comentarios bien a toda la Suma (Cayetano), bien a parte de la misma (Vitoria, Soto, B\u00e1\u00f1ez). Paralelamente, la Reforma protestante y el c. de Trento obliga a los tomistas a replantear y precisar cuestiones tan importantes como la justificaci\u00f3n, la predestinaci\u00f3n y la gracia. A los ya mencionados hay que recordar nombres como A. Catarino, M. Cano y B. Carranza. Problemas surgidos a ra\u00ed\u00adz del descubrimiento de Am\u00e9rica pone en primera fila a tomistas como Vitoria y Bartolom\u00e9 de las Casas en la defensa de los derechos de los indios; c) El siglo XVII y parte del XVIII est\u00e1 marcado por las famosas controversias de auxiliis entre los partidarios del dominico B\u00e1\u00f1ez (que se presentaban como los aut\u00e9nticos tomistas) y los partidarios del jesuita Molina (que tambi\u00e9n se apoyaban en parte en S.T.). Al margen de las mismas destacaron los espa\u00f1oles F. Araujo y P. Godoy, los italianos J. M\u00e9dicis y P. Nazario, el portugu\u00e9s Juan de Santo Tom\u00e1s y los franceses J. B. Gonet, A. Goudin y C. R. Billuart. Finaliza as\u00ed\u00ad el \u00abtomismo cl\u00e1sico\u00bb; d) desde finales del s. XVIII hasta mediados del XX se va imponiendo un neotomismo que se vio fuertemente impulsado por Le\u00f3n XIII y sus sucesores. Limit\u00e1ndonos a Espa\u00f1a hay que recordar a J. Balmes, Ceferino Gonz\u00e1lez, L. G. Alfonso Getino, I. G. Men\u00e9ndez Reigada, M. Barbado, Mar\u00ed\u00adn Sola, S. Ram\u00ed\u00adrez, P. Lumbreras, M. Cuervo, E. Sauras y M. Llamera.<\/p>\n<p>2. SANTO TOM\u00ed\u0081S Y EL TOMISMO, HOY. a) \u00abCristiano de todos los tiempos\u00bb`, aunque hijo de su \u00e9poca, S.T. sigue siendo de actualidad. Cierto que han transcurrido siete siglos y que sus limitaciones son claras, mas su principios contin\u00faan firmes y muchas de sus intuiciones permanecen clarividentes. Aparte de sus grandes s\u00ed\u00adntesis, permanece su esfuerzo de intentar armonizar con el Evangelio todas las culturas ajenas al mismo; su constante y valiente b\u00fasqueda y defensa de la verdad frente a cualquier instancia; su permanente equilibrio en el di\u00e1logo fe-ciencia; en definitiva, su compromiso por el hombre y sus derechos; b) Ya antes de 1940 hubo una fuerte reacci\u00f3n en contra de los m\u00e9todos escol\u00e1stico-tomistas en Alemania, Francia y B\u00e9lgica principalmente\u00bb. Dominicos como Chenu y Charlier primero, Schillebeeckx y Congar despu\u00e9s, en l\u00ed\u00adnea con otros te\u00f3logos como De Lubac, Dani\u00e9lou, Rahner, Urs von Balthasar y otros, persistieron en una l\u00ed\u00adnea de investigaci\u00f3n (exeg\u00e9tico-patr\u00ed\u00adstica) y de di\u00e1logo con otros movimientos; en un af\u00e1n por penetrar la problem\u00e1tica del hombre secular; en un esfuerzo por hacer comprensible la Palabra de Dios a la mentalidad de los no-creyentes. Considerados durante tiempo como peligrosos y hasta pr\u00f3ximos a la herej\u00ed\u00ada, un d\u00ed\u00ada fueron llamados a Concilio y su trabajo, realizado en condiciones dif\u00ed\u00adciles, desemboc\u00f3 en la audiencia del magisterio universal. El Vaticano II asumi\u00f3 muchos de sus puntos de vista y adopt\u00f3, en gran parte, su nuevo enfoque de teologizar; c. Hoy puede hablarse de \u00abdos santo Tom\u00e1s\u00bb. Existe el S.T. fijado en un conjunto de tesis abstractas y de soluciones prefabricadas. Es el S.T. de los manuales (Billuart, Gonet, Garrigou, etc.) y de ciertos sectores involucionistas, y existe el S.T. lleno de frescura y de originalidad, con sus percepciones creativas, sus intuiciones profundas y sus planteamientos abiertos a los grandes interrogantes de la humanidad. Es el S.T. descubierto por la \u00abnueva teolog\u00ed\u00ada\u00bb [supra IV.2.b], promovido por el Vaticano II50 y asumido por la Orden Dominicana. Sin salirse de Espa\u00f1a, en esta l\u00ed\u00adnea est\u00e1n hoy autores como M. Gelabert, A. Sanchis, A. Robles, J. L. Gago, A. Escallada, D.Salado y otros. Me siento honrado de caminar en esta l\u00ed\u00adnea.<\/p>\n<p>[ -> Agust\u00ed\u00adn, san; Amor; Analog\u00ed\u00ada; Balthasar, H. u v; Capadocios, Padres; Concilios; Dualismo; Encarnaci\u00f3n; Escol\u00e1stica; Esp\u00ed\u00adritu Santo; Fe; Filosof\u00ed\u00ada; Hijo; Historia; Iglesia; Jesucristo; Logos; Misiones trinitarias; Modalismo; Naturaleza; Padre; Padres (griegos y latinos); Personas divinas; Procesiones; Rahner, K; Reforma; Relaciones; Ricardo de S. V\u00ed\u00adctor; Salvaci\u00f3n; Subordinacionismo; Teolog\u00ed\u00ada; Teodicea; Trinidad; Trite\u00ed\u00adsmo; Vaticano II; V\u00ed\u00adas; Vida cristiana.]<br \/>\nSebasti\u00e1n Fuster<\/p>\n<p>PIKAZA, Xabier &#8211; SILANES, Nereo,  Diccionario Teol\u00f3gico. El Dios Cristiano,  Ed. Secretariado Trinitario, Salamanca 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Su visi\u00f3n de Dios: 1. El Dios de la fe; 2. Un Dios que apuesta por el hombre-II. Las pruebas de la existencia de Dios: 1. Valor; 2. Estructura-III. La SS. Trinidad: 1. Claves de comprensi\u00f3n; 2. Terminolog\u00ed\u00ada-IV. Actualidad del tema: 1. Ojeada hist\u00f3rica; 2. Respuesta en el hoy. I. Su visi\u00f3n de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/tomas-de-aquino\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTOMAS DE AQUINO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-16430","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16430","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16430"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16430\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16430"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16430"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16430"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}