{"id":16462,"date":"2016-02-05T10:47:10","date_gmt":"2016-02-05T15:47:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/apotegma\/"},"modified":"2016-02-05T10:47:10","modified_gmt":"2016-02-05T15:47:10","slug":"apotegma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/apotegma\/","title":{"rendered":"APOTEGMA"},"content":{"rendered":"<p>El t\u00e9rmino \u2020\u0153apotegma\u00bb se deriva del substantivo griego apofhegeza, que significa \u00absentencia\u00bb, \u00bb expresi\u00f3n concisa\u2020\u009d, \u00abm\u00e1xima\u00bb. En el Nuevo Testamento, aunque falta este substantivo, aparece en dos ocasiones el verbo correspondiente apo\u00f1heggomai (Hch 2,4; 26,25), que puede traducirse por \u00abproferir\u00bb y que, a partir del contexto. pone debidamente de relieve la dimensi\u00f3n de verdad respecto a lo que se est\u00e1 afirmando.<\/p>\n<p>Sin embargo, a partir de la \u00abhistoria  de las formas\u00bb, o Fomlgeschichte (\/\u00bb Evangelios: FG\/RG), el apotegma se relaciona con los \u00bb dichos\u00bb de Jes\u00fas presentes en los evangelios. En efecto, R.<\/p>\n<p>Bultmann (1919), diferenciando los apotegmas de los \u00abdichos del Se\u00f1or\u00bb, utiliza esta denominaci\u00f3n para indicar los dichos de Jes\u00fas que se refieren en narraciones breves, sobre todo en los evangelios sin\u00f3pticos. De este modo, aplicando el m\u00e9todo de la \u00abhistoria de las formas\u00bb a los evangelios, Bultmann describe tres tipos fundamentales de apotegmas. En primer lugar, se reconocen en los evangelios los apotegmas \u00abpol\u00e9micos\u00bb, es decir, aquellas m\u00e1ximas que se colocan en contextos o narraciones de controversias entre Jes\u00fas y sus opositores, sobre todo los fariseos y los saduceos. Por ejemplo , el milagro del paral\u00ed\u00adtico que se nos narra en Mc 2,1 &#8211; 12 constituir\u00ed\u00ada una narraci\u00f3n dirigida a poner de relieve la autoridad de Jes\u00fas en el perd\u00f3n de los pecados (cf. tambi\u00e9n Mc 3,1-6; 7 1-23). En realidad, estas narraciones ser\u00ed\u00adan fruto de la Iglesia primitiva, preocupada por resolver las propias relaciones con la Ley jud\u00ed\u00ada y en particular con el s\u00e1bado. A su vez, los apotegmas \u00abdid\u00e1cticos\u00bb se colocan en las narraciones propiamente instructivas, como el encuentro de Jes\u00fas con el hombre rico (Mc 10,17-22). En el centro de la narraci\u00f3n se encuentra la exigencia de Jes\u00fas de abandonar las riquezas y sus palabras con el seguimiento de los disc\u00ed\u00adpulos. De forma an\u00e1loga. el di\u00e1logo entre Jes\u00fas y el fariseo (Mc 12,28-34) tendr\u00ed\u00ada la intenci\u00f3n de subrayar la importancia del mandamiento &#8211; del amor. Sin embargo, a diferencia de los apotegmas \u00abpol\u00e9micos\u00bb los \u2020\u0153did\u00e1cticos\u00bb no comienzan con a oposici\u00f3n de los interlocutores, sino eon su deseo de conocer el mensaje sapiencial de Jes\u00fas. Algo parecido ocurre en las narraciones sapienciales que el judaismo de los ss. I-III d.C. atribuy\u00f3 a las escuelas rab\u00ed\u00adnicas de Hillel y de Shammai. Adem\u00e1s, estas narraciones expresar\u00ed\u00adan la intenci\u00f3n did\u00e1ctica y ejemplar de la Iglesia primitiva.<\/p>\n<p>       Finalmente, Bultmann identifica  con los apotegmas \u2020\u0153biogr\u00e1ficos\u00bb aquellas narraciones que adquieren una caracterizaci\u00f3n hist\u00f3rica, como el rechazo de Jes\u00fas por parte de sus paisanos (Mc 6,1 -6; cf. tambi\u00e9n la bendici\u00f3n de Jes\u00fas a los ni\u00f1os en Mc 10,13-16; los tres cuadros sobre el discipulado que se narran en Lc 9,57-62). As\u00ed\u00ad pues, este tipo de apotegmas reflejar\u00ed\u00ada la preocupaci\u00f3n propiamente \u2020\u0153cristol\u00f3gica\u00bb de la Iglesia primitiva. La problem\u00e1tica subyacente ser\u00ed\u00ada: \u00bb \u00bf C\u00f3mo puede hacerse actual todav\u00ed\u00ada el mensaje de Jes\u00fas2&#8243; Por tanto, seg\u00fan Bultmann estos apotegmas, en cuanto tales, no son hist\u00f3ricos, sino una reconstrucci\u00f3n de la Iglesia primitiva, y m\u00e1s concretamente de la de Palestina. Realmente, Bultmann no sostiene que ciertos apotegmas, como por ejemplo los \u00abpol\u00e9micos\u00bb, carezcan de fundamento hist\u00f3rico: es innegable que Jes\u00fas entr\u00f3 en controversia con los fariseos y los saduceos de su tiempo. Sin em6argo, el problema es si el modo con que nos han llegado estos apotegmas reflejan ese contexto, y no m\u00e1s bien el de la Iglesia primitiva. En definitiva, Bultmann considera esas narraciones como creaci\u00f3n de la Iglesia primitiva. preocupada por resolver los aspectos m\u00e1s problem\u00e1ticos de su relaci\u00f3n con el juda\u00ed\u00adsmo ortodoxo. Por esto la cuesti\u00f3n central no deber\u00ed\u00ada ser la fe la historicidad de estos acontecimientos, sino la de la identificaci\u00f3n de su \u00bb trasfondo\u00bb sociol\u00f3gico o \u00abSitz im Lebel\u00bb de la Iglesia primitiva. Esta motivaci\u00f3n induce a Bultmann a distinguir, por ejemplo, los \u00abapotegmas\u00bb de los milagros propiamente tales de Jes\u00fas (cf Mc 4,37-41; 6,33-44; 8.1-9. Lc 5.1-1 1;  Jn 2 1 , 1 &#8211; 1 1 ).<\/p>\n<p> En el an\u00e1lisis sin\u00f3ptico posterior esta catalogaci\u00f3n de Bultmann, debida sobre todo a sus presupuestos hermen\u00e9uticos, sufri\u00f3 fuertes cr\u00ed\u00adticas y se vio cada vez m\u00e1s discutida. En realidad ya Dibelius (1919), contempor\u00e1neo de Bultmann y partidario tambi\u00e9n de la utilizaci\u00f3n de la \u00abHistoria de la formas\u00bb, prefer\u00ed\u00ada llamar a estas breves narraciones evang\u00e9licas no va \u00bb apotegmas\u00bb, sino \u2020\u0153paradigmas\u00bb demostrando de este modo la naturaleza ejemplar de estos relatos y atenuando el contraste tan marcado, creado por. Bultmann, entre \u00abdichos\u00bb de Jes\u00fas y \u2020\u0153relatos&#8217;,. A partir de una verificaci\u00f3n ulterior de los datos. quiz\u00e1s el l\u00ed\u00admite fundamental de la clasificaci\u00f3n de Bultmann se encuentre precisamente en esta exaltaci\u00f3n del \u00abkenygma\u00bb en detrimento del relato o de la historia.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s. lo importante no es \u2020\u0153c\u00f3mo\u2020\u009d se narra la historia evang\u00e9lica, sino \u00abqu\u00e9\u00bb es lo que intenta comunicar para la fe de la Iglesia primitiva, asi como para la de todos los tiempos. Esta aproximaci\u00f3n existencial al material sin\u00f3ptico, as\u00ed\u00ad como a toda la cristolog\u00ed\u00ada neotestamentaria, si por un lado resulta cautivadora, por otro no valora debidamente la centralidad de la misma historia en la vida de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00bfhasta qu\u00e9 punto es l\u00ed\u00adcito  que la ex\u00e9gesis de cada una de las per\u00ed\u00adcopas rebaje el nivel hist\u00f3rico para exaltar el \u00abkerigm\u00e1tico\u00bb ?, \u00bfAcaso el mismo nivel narrativo no se convierte en comunicativo de un mensaje2 La reciente aproximaci\u00f3n \u00abnarratol\u00f3gica\u00bb a la Escritura, aun dentro de los diversos procedimientos, intenta subravar precisamente esta funci\u00f3n significante de la narraci\u00f3n evang\u00e9lica o b\u00ed\u00adblica. Por tanto, el presupuesto de que cuanto se \u00abdice\u00bb en los evangelios tiene que asumir el primer papel respecto a lo que se narra en ellos. no responde ni mucho menos a la naturaleza de los datos que nos han llegado.<\/p>\n<p>       Finalmente, una vez m\u00e1s Bultmann  parece exaltar m\u00e1s de lo debido a la Iglesia pospascual, en detrimento de la prepascual: el \u00fanico nivel capaz de dar un significado a los apotegmas evang\u00e9licos parece ser el de la iglesia primitiva; en este nivel los apotegmas  acaban convirti\u00e9ndose en una creaci\u00f3n del propio contexto psicol\u00f3gico. En realidad, Bultmann da la sensaci\u00f3n de ignorar que pueda haber un nivel hist\u00f3rico precedente, el de Jes\u00fas \u00ab. su comunidad, que constitu\u00ed\u00ada el punto de partida de toda narraci\u00f3n o dicho evang\u00e9lico. La ex\u00e9gesis contempor\u00e1nea parece orientarse m\u00e1s bien en  nuestros d\u00ed\u00adas a conceder mayor consistencia precisamente al nivel \u2020\u0153jesuanico\u2020\u009d del material evang\u00e9lico.<br \/>\n       Por tanto, esta cr\u00ed\u00adtica de los \u2020\u0153apotegmas\u2020\u009d que Bultmann quiso clasificar dentro de los evangelios determina la reformulaci\u00f3n de la cuesti\u00f3n de base: \u00bfexisten apotegmas en el Nuevo Testamento an\u00e1logos a los de la literatura grecorromana, entendidos como creaciones de las diversas escuelas filos\u00f3ficas? \u00bfO bien esos apotegmas. por muy cautivadores que sean respecto al analisis de los g\u00e9neros literarios presentes en los evangelios, s\u00e9an quiz\u00e1s una creaci\u00f3n de una aproximaci\u00f3n existencialista a la historia? En \u00faltimo an\u00e1lisis. no se pretende negar la importancia de la Iglesia primitiva en la formaci\u00f3n de los diversos g\u00e9neros respecto a las diversas narraciones evang\u00e9licas; pero quiz\u00e1s sea conveniente delimitar  de nuevo su funci\u00f3n redaccional.<\/p>\n<p>A. Pitta<\/p>\n<p> Bibl.: M, Dibelius. Historia de las formas  evang\u00e9licas, Comercial. Valencia 19S4. \u00ed\u008dd , R, Buttmann. Geschicilte der Sinoptichen  Tradition. Frlant 29, Gotinga: Apotegmas de  los padres del desierto, Sigueme, Salamanca 1986.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El t\u00e9rmino \u2020\u0153apotegma\u00bb se deriva del substantivo griego apofhegeza, que significa \u00absentencia\u00bb, \u00bb expresi\u00f3n concisa\u2020\u009d, \u00abm\u00e1xima\u00bb. 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