{"id":16466,"date":"2016-02-05T10:47:18","date_gmt":"2016-02-05T15:47:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/asuncion\/"},"modified":"2016-02-05T10:47:18","modified_gmt":"2016-02-05T15:47:18","slug":"asuncion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/asuncion\/","title":{"rendered":"ASUNCION"},"content":{"rendered":"<p>Del substantivo latino assumptio (acogida) y antes todav\u00ed\u00ada de la ra\u00ed\u00adz verbal ad\/sumo (tomo para m\u00ed\u00ad, acojo). En el lenguaje teol\u00f3gico cristiano designa el hecho de que Mar\u00ed\u00ada, madre de Cristo, ha sido tomada y acogida en la esfera de la vida celestial por obra del poder divino.<\/p>\n<p>La Asunci\u00f3n es el acontecimiento  culminante de la existencia de Mar\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Para la Iglesia cat\u00f3lica, despu\u00e9s de la  definici\u00f3n del papa p\u00ed\u00ado XII con la constituci\u00f3n dogm\u00e1tica Munificentisimus Deus (MD) del 1 de noviembre de 1950, se trata de una verdad que hay que aceptar con fe. Esta dogmatizaci\u00f3n no es aceptada por los cristianos greco-ortodoxos y mucho menos por los cristianos del area confesional de la Reforma: por los primeros, porque no reconocen al obispo de Roma el poder de proclamar dogmas; por los segundos, porque la Asunci\u00f3n no es una verdad que tenga fundamento en la Escritura y debe considerarse, por tanto, como \u00fan a\u00f1adido indebido al patrimonio de la fe cristiana. Esta gran diversidad de posiciones entre los cristianos nos estimula a exponer con precisi\u00f3n los motivos y el sentido de la posici\u00f3n cat\u00f3lica y a tener cuidadosamente en cuenta las vicisitudes de su maduraci\u00f3n en la conciencia de la Iglesia a lo largo de la historia.<\/p>\n<p>1. Fundamento en la sagrada Escritura y en la Tradici\u00f3n de la Iglesia.- Las fuentes b\u00ed\u00adblicas no ofrecen ning\u00fan testimonio expl\u00ed\u00adcito y directo sobre la muerte de Mar\u00ed\u00ada, sobre su resurrecci\u00f3n y sobre su acogida en la esfera de la vida divina con toda su realidad de ser humano.<\/p>\n<p> En cuanto a la tradici\u00f3n de la Iglesia, hay que decir que en los tres primeros siglos no se encuentra ninguna referencia al destino final de Mar\u00ed\u00ada. A  lo largo de los ss. 1V y y empezaron a aparecer algunas huellas del convencimiento de su paso glorioso en cuerpo y alma a la vida inmortal (cf. san Efr\u00e9n,  Timoteo de Jerusal\u00e9n, san Epifanio, el ap\u00f3crifo Tr\u00e1nsito de Mar\u00ed\u00ada, de finales del s. y). A partir del s. VI en Oriente y del VII en Occidente se empez\u00f3 a celebrar gradualmente la fiesta de la Dormici\u00f3n o del Tr\u00e1nsito (representado de varias maneras) de Mar\u00ed\u00ada, ordinariamente en la fecha del 15 de agosto; en tiempos de Carlomagno, en Francia y en Inglaterra, la fiesta tom\u00f3 el nombr\u00e9 de Assumptio Mariae, hecho que presupon\u00ed\u00ada la convicci\u00f3n de su resurrecci\u00f3n inmediatamente despu\u00e9s de su muerte. Finalmente, en toda la cristiandad, gracias entre otras cosas a la posici\u00f3n doctrinal asumida por los grandes te\u00f3logos y doctores medievales, esta convicci\u00f3n madur\u00f3 a nivel universal y la fiesta se extendi\u00f3 por todo el mundo cristiano oriental y occidental. El protestantismo, por los motivos aducidos, critic\u00f3 y sigue criticando esta doctrina y la praxis lit\u00fargica correspondiente.<\/p>\n<p>Desde el s. XVIII empezaron a dirigir se en el \u00e1mbito cat\u00f3lico peticiones a la Sede Apost\u00f3lica para que se proclamara y definiera como verdad de fe la Asunci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada. Fueron creciendo notablemente estas peticiones en los siglos sucesivos, alcanzando su cima en el pontificado del papa p\u00ed\u00ado XII. Este, el 1 de mayo de 1946 consultaba a los obispos cat\u00f3licos de todo el mundo en la enc\u00ed\u00adclica Deiparae Virginis si pensaban que pod\u00ed\u00ada ser definida la Asunci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada y si deseaban junto con sus fieles esta definici\u00f3n. Tras obtener una respuesta positiva de la casi totalidad de los interrogados, procedi\u00f3 a la definici\u00f3n dogm\u00e1tica con el documento antes recordado Munificentissimus DeuS.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista cat\u00f3lico, se explica este proceso de convicci\u00f3n de fe y se justifica la definici\u00f3n dogm\u00e1tica pontificia por el hecho de que la Asunci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada encuentra su ra\u00ed\u00adz impl\u00ed\u00adcita e indirecta en el testimonio de la sagrada Escritura, tal como la han ido leyendo e interpretando gradualmente los Padres de la Iglesia, los te\u00f3logos y el sentido de fe de los fieles bajo la acci\u00f3n iluminadora del Esp\u00ed\u00adritu Santo, inspirador de la palabra de la Escritura y garante de la autenticidad de la fe  del pueblo de Dios. En este sentido los te\u00f3logos y p\u00ed\u00ado XII en la MD recogen varios motivos y pasajes b\u00ed\u00adblicos que inspiran esta convicci\u00f3n sobre el paso de Mana de este mundo a Dios, especialmente el motivo de su uni\u00f3n \u00ed\u00adntima y perfecta con la suerte de su Hijo.<\/p>\n<p> 2. Contenido doctrinal de la verdad  de fe de la Asunci\u00f3n. El texto de p\u00ed\u00ado XII se\u00f1ala con claridad cu\u00e1l es el \u00abn\u00facleo dogm\u00e1tico\u00bb de esta verdad mariana: \u00abPronunciamos, declaramos y definimos que es dogma revelado por Dios que la Inmaculada Madre de Dios siempre Virgen Mar\u00ed\u00ada, terminado el curso de su vida terrena, fue asumida a la gloria celestial en alma y cuerpo\u00bb (DS 3903). Se afirma que Mar\u00ed\u00ada termin\u00f3 el curso de su vida terrena, de esta existencia humana tal como la conocemos; pero no se dice c\u00f3mo sucedi\u00f3 esto, si a trav\u00e9s de la muerte o no. (Entre los te\u00f3logos de aquel tiempo hab\u00ed\u00ada varias opiniones y el papa no quiso favorecer ninguna de ellas a costa de las otras). Se a\u00f1ade que Mar\u00ed\u00ada, una vez terminada la par\u00e1bola de su existencia terrena, en virtud del poder de Dios se encuentra en la esfera de la vida divina con y en su ser humano integral (\u00bb alma y cuerpo\u00bb). Su realidad humana integral alcanz\u00f3 con el paso de este mundo a la gloria de la vida divina la salvaci\u00f3n plena y definitiva (\u00abla gloria celestial\u00bb), aquella en la que hab\u00ed\u00ada entrado precedi\u00e9ndola su Hijo ascendido al cielo y sentado a la derecha del Padre.<\/p>\n<p>  3. Aspectos de esta verdad mariana :<br \/>\n a) Cristol\u00f3gico: la Madre queda  \u00abasimilada\u00bb a su Hijo glorioso, sigui\u00e9ndolo en la fase definitiva y gloriosa de su existencia.<\/p>\n<p>b) Eclesiol\u00f3gico: la Iglesia, que tiene  en Mar\u00ed\u00ada su comienzo y su imagen perfecta, puede contemplar en la Asunta al cielo su futuro y ver en ella un signo de consuelo y de segura esperanza de su propio cumplimiento. (Este aspecto fue destacado particularmente por el Vaticano II: cf. LG 68).<\/p>\n<p>c) Mariol\u00f3gico: Mar\u00ed\u00ada ha alcanzado  la plenitud de la salvaci\u00f3n y el cumplimiento de su existencia como criatura humana amada por Dios de forma sublime.<\/p>\n<p>d) Antropol\u00f3gico : lo humano, m\u00e1s  Concretamente lo \u00abfemenino humano\u00bb, ha conseguido en ella por la gracia de  Dios la plenitud de su realizaci\u00f3n integral; por eso puede contemplar en ella el futuro que Dios le ha prometido y reavivar en esta contemplaci\u00f3n el deseo de alcanzarlo.<\/p>\n<p>En estos \u00faltimos a\u00f1os algunas pro puestas de relectura de las afirmaciones antropol\u00f3gicas relativas al futuro del hombre (escatolog\u00ed\u00ada) han tenido repercusiones en la formulaci\u00f3n de la verdad dogm\u00e1tica de la Asunci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada, que se afirm\u00f3 en la tradici\u00f3n y que fue tambi\u00e9n acogida en la MD: la Asunci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada con todo su ser humano en la gloria celestial constituye un privilegio insigne respecto a todos los dem\u00e1s seres humanos, excluido Jesucristo, los cuales s\u00f3lo ser\u00e1n salvados plena e \u00ed\u00adntegramente al final de la historia con la resurrecci\u00f3n de los \u00bb cuerpos\u00bb.<\/p>\n<p>Por motivaciones escritur\u00ed\u00adsticas (visi\u00f3n b\u00ed\u00adblica de la unidad profunda del hombre en y con todas sus dimensiones), filos\u00f3ficas (unidad estructural del ser humano y su salida de la dimensi\u00f3n de la temporalidad con la muerte y despu\u00e9s de la muerte), culturales (sentido actual de la corporeidad, no como algo que tenga el ser humano, sino como algo que es), algunos te\u00f3logos han propuesto la hip\u00f3tesis de que el hombre, por la fuerza salv\u00ed\u00adfica del Esp\u00ed\u00adritu de Dios, resucita con todo su ser en la muerte. Semejante hip\u00f3tesis parece eliminar el alcance del privilegio concedido por Dios a Mar\u00ed\u00ada, asumi\u00e9ndola a la vida gloriosa divina en su paso de este mundo al otro. Sin embargo, algunos te\u00f3logos opinan que la verdad de la Asunci\u00f3n sigue teniendo todo su significado, con tal que no se la vea en la anticipaci\u00f3n temporal de la salvaci\u00f3n integral escatol\u00f3gica en Mar\u00ed\u00ada, sino en su plenitud y eminencia.<\/p>\n<p> G. Iammarrone<\/p>\n<p> Bibl.: Const, dogm\u00e1tica de P\u00ed\u00ado XII, Munificentissimus Deus, en AAS 42 (1950) 753771; A, Roschini, 11 dogma dell&#8217;Assuncione, Roma 1950; A. Serra y otros, Asunci\u00f3n, en NDM, 258-289.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Del substantivo latino assumptio (acogida) y antes todav\u00ed\u00ada de la ra\u00ed\u00adz verbal ad\/sumo (tomo para m\u00ed\u00ad, acojo). En el lenguaje teol\u00f3gico cristiano designa el hecho de que Mar\u00ed\u00ada, madre de Cristo, ha sido tomada y acogida en la esfera de la vida celestial por obra del poder divino. 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