{"id":1647,"date":"2016-02-04T22:55:22","date_gmt":"2016-02-05T03:55:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/david\/"},"modified":"2016-02-04T22:55:22","modified_gmt":"2016-02-05T03:55:22","slug":"david","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/david\/","title":{"rendered":"DAVID"},"content":{"rendered":"<p>1Sa 16:13-1Ki 2:11; 1Ch 11:1-29:30<\/p>\n<hr>\n<p>David    (heb. D\u00e2w\u00eed, generalmente interpretado como [bien] \u00abamado [querido]\u00bb; gr. Daue\u00ed\u00add, Dau\u00ed\u00add o Dab\u00ed\u00add).  El significado compite con otras propuestas.  Se ha sugerido que el dwdh de la Piedra Moabita* y el dawidum de los textos de Mari significan \u00abjefe\u00bb o \u00abcomandante\u00bb, y que \u00e9ste ser\u00ed\u00ada el verdadero significado; sin embargo, esta interpretaci\u00f3n es cuestionable.  El nombre David tambi\u00e9n aparece en los textos de Ebla de tiempos prepatriacales.  1.  Hijo menor de Isa\u00ed\u00ad, un betlemita, y antepasado de Cristo.  Fue el 2o rey de Israel.  Rein\u00f3 desde c 1011 hasta el 971 a.C.  a. Como joven  David es pintado como un muchacho rubio, de buena presencia y con 305 ojos hermosos (1Sa 16:10-13; 17:12-14).  Como muchos otros muchachos palestinos, siendo joven fue puesto a cuidar las pocas ovejas de la familia (17:28).  Como pastor mostr\u00f3 un valor poco usual al matar \u00e9l solo a un oso y a un le\u00f3n (vs 34-36).  Despu\u00e9s que Sa\u00fal fue rechazado como rey, Dios dirigi\u00f3 a Samuel para que lo ungiera como rey.  Esta ceremonia se realiz\u00f3 en secreto (16:1-13), y su verdadero significado no habr\u00ed\u00ada sido comprendido ni siquiera por los miembros de la familia de David.  Cualquiera sea el caso, Sa\u00fal no supo nada de ello al principio.  Desde el d\u00ed\u00ada de su ungimiento, el Esp\u00ed\u00adritu del Se\u00f1or vino poderosamente sobre David (v 13).  b. Como miembro de la corte de Sa\u00fal.  Sa\u00fal, atacado por accesos de melancol\u00ed\u00ada despu\u00e9s que el Esp\u00ed\u00adritu de Dios se alej\u00f3 de \u00e9l, recibi\u00f3 el consejo de buscar relajamiento en la m\u00fasica.  David, un h\u00e1bil ejecutante de la lira, fue escogido para calmar la angustiada mente de Sa\u00fal.  Al rey le gust\u00f3 el muchacho, y lo hizo su escudero y lo retuvo en el palacio mucho tiempo, aunque no continuamente (1Sa 16:14-23; 17:15).  Esto habr\u00e1 sido de gran valor educativo para el pastor que estaba destinado a llegar a ser el futuro rey de Israel.  Por ese tiempo, en una guerra contra los filisteos, los 3 hijos mayores de Isa\u00ed\u00ad respondieron al llamado de soldados que hizo Sa\u00fal y salieron para el campo de batalla, a unos 24 km al oeste de Bel\u00e9n.  Aqu\u00ed\u00ad Goliat, el palad\u00ed\u00adn filisteo, desafi\u00f3 a los hebreos a que nombraran un contrincante; pero el desaf\u00ed\u00ado no tuvo respuesta, y por unas 6 semanas los 2 ej\u00e9rcitos quedaron frente a frente sin combatir (1Sa 17:1-16).  Al fin de ese per\u00ed\u00adodo, David, que estaba en casa, fue enviado para llevar algunas provisiones a sus hermanos.  El resto de la historia es muy conocida (vs 17-53): David mat\u00f3 a Goliat, se guard\u00f3 la armadura del gigante como recuerdo, y m\u00e1s tarde puso la espada en el tabern\u00e1culo (v 54; 21:9).  Que Sa\u00fal preguntara a Abner de qui\u00e9n era hijo David no significa que no lo conociera, sino que tal vez se olvidara del nombre del padre (17:55-58). Parece que estaba interesado en si el muchacho proced\u00ed\u00ada de una familia de h\u00e9roes y guerreros.  Cuando le preguntaron a David, el humilde jovencito contest\u00f3 simplemente que era el hijo de Isa\u00ed\u00ad de Bel\u00e9n, y no se\u00f1al\u00f3 ning\u00fan antepasado notable.  Se mostr\u00f3 modesto y no pidi\u00f3 que el rey cumpliera su promesa de enriquecer al hombre que venciera a Goliat, ni de hacerlo su yerno, ni lo eximiera de impuestos (v 25).  La conducta de David -su llaneza, modestia, valor y piedad- le gan\u00f3 la admiraci\u00f3n de Jonat\u00e1n, el pr\u00ed\u00adncipe heredero, y ambos llegaron a ser muy amigos (18:1, 3).  Esta amistad sobrevivi\u00f3 a grandes dificultades, y nunca muri\u00f3.  Su devoci\u00f3n y lealtad mutuas ha sido pocas veces repetida y probablemente nunca fue sobrepasada.  153. Ungimiento de david por parte de Samuel. Descripto en una pintura mural del 3er siglo, encontrada en la sinagoga de Dura Europos (Mapa XIII, C-5).  Sa\u00fal ya no permiti\u00f3 que David lo abandonara (1Sa 18:2), pero su relaci\u00f3n con el joven se transform\u00f3 en celos y odio cuando vio que el joven era aclamado como un h\u00e9roe mayor que \u00e9l.  Entonces, molesto por presentimientos de que David llegara a ser el rey (vs 6-9), hizo planes para asesinarle.  En un arranque de ira intent\u00f3 matarlo mientras tocaba la lira (vs 10, 11).  M\u00e1s tarde lo despidi\u00f3 (v 13), y dio la hija prometida a David a otro hombre (vs 17-19).  Al notar m\u00e1s tarde que su hija menor amaba a David, se la ofreci\u00f3 en matrimonio a cambio de que matara a 100 filisteos como dote matrimonial, esperando que \u00e9stos acabaran con \u00e9l (vs 20-27).  David, sin embargo, alcanz\u00f3 la victoria en todos los enfrentamientos con los filisteos, y lleg\u00f3 a ser cada vez m\u00e1s amado y honrado por el pueblo.  Esto s\u00f3lo hizo aumentar el temor y odio mortal de Sa\u00fal hacia \u00e9l (vs 28-30).  Lleg\u00f3 el momento en que pidi\u00f3 a los miembros de su corte, entre quienes hab\u00ed\u00ada enemigos de David (24:9), que lo asesinaran (19:1).  La intervenci\u00f3n de Jonat\u00e1n produjo un breve respiro (vs 2-7), pero el resentimiento de Sa\u00fal revivi\u00f3 muy pronto, e hizo otro intento de matarlo con su lanza (vs 9, 10).  M\u00e1s tarde trat\u00f3 de arrestarlo, pero David, con la ayuda de su esposa, escap\u00f3 hasta donde estaba Samuel (vs 11-19).  Despu\u00e9s de otro intento de Jonat\u00e1n de reconciliar a su padre con David, aqu\u00e9l lleg\u00f3 a convencerse de que ya no era seguro 306 para su amigo permanecer en la corte. Los 2 se separaron, asegur\u00e1ndose mutuamente su devoci\u00f3n (cp 20).  Parece que despu\u00e9s de esto s\u00f3lo se encontraron una vez m\u00e1s (1Sa 23:16-18).  c. Como fugitivo.  Con unos pocos seguidores fieles, David abandon\u00f3 la capital, y por enga\u00f1o obtuvo algunas provisiones y la espada de Goliat del sumo sacerdote en Nob (1Sa 21:1-9).  Como consecuencia indirecta de este subterfugio, todos los sacerdotes de Nob, con excepci\u00f3n de uno, fueron asesinados (22:6-19).  En su desesperaci\u00f3n, David busc\u00f3 refugio entre los enemigos nacionales, los filisteos.  Cuando descubri\u00f3 que corr\u00ed\u00ada peligro en Gat, escap\u00f3 haci\u00e9ndose el loco (21:10-22:1).  Volvi\u00f3 a Jud\u00e1 y permaneci\u00f3 en una cueva en Adulam, en la zona monta\u00f1osa al sudoeste de Bel\u00e9n, pero llev\u00f3 a sus padres a Moab por razones de seguridad (22:1-4).  Reuni\u00f3 alrededor de s\u00ed\u00ad una banda de hombres descontentos que pronto lleg\u00f3 a las 400 personas (v 2), y m\u00e1s tarde a unas 600 (23:13).  Entre ellos estaba Abiatar, el \u00fanico sacerdote que escap\u00f3 de la masacre de Sa\u00fal en Nob; por ello, el grupo de David no estaba privado de conducci\u00f3n espiritual (22:20-23).  Cuando los habitantes de Keila fueron molestados por los ataques de los filisteos, David los libr\u00f3.  Sabiendo d\u00f3nde estaba David, Sa\u00fal sali\u00f3 para atacarlo, pero el perseguido huy\u00f3 al desierto de Jud\u00e1, donde Sa\u00fal prefiri\u00f3 no seguirlo.  Mientras estaba en el desierto de Zif, David fue visitado por Jonat\u00e1n y fue perseguido otra vez por Sa\u00fal, y casi fue capturado.  Sin embargo, Sa\u00fal abandon\u00f3 la persecuci\u00f3n a causa de la noticia de una invasi\u00f3n filistea (1Sa 23:1-28).  Luego David se traslad\u00f3 a la regi\u00f3n agreste alrededor de En-gadi, cerca de la orilla occidental del Mar Muerto.  Sa\u00fal, persigui\u00e9ndolo nuevamente, sin darse cuenta entr\u00f3 en una cueva ocupada por David, d\u00e1ndole a \u00e9ste la oportunidad de vengarse.  Sin embargo, desisti\u00f3 de hacerlo; con lo que convenci\u00f3 al rey de su inocencia.  En consecuencia, Sa\u00fal dej\u00f3 por un tiempo de molestar al fugitivo (1Sa 23:29-24:22).  Mientras estuvo en el sur de Jud\u00e1, la compa\u00f1\u00ed\u00ada de David protegi\u00f3 al pueblo de la regi\u00f3n de los ladrones.  En recompensa, David esperaba que la gente le suministrara las provisiones que necesitaban \u00e9l y su grupo.  Cuando se acercaron a Nabal, un rico ganadero, \u00e9ste no s\u00f3lo no les dio las provisiones pedidas sino que lo insult\u00f3.  S\u00f3lo el ingenio y la sabidur\u00ed\u00ada de Abigail, la esposa de Nabal, lo salvaron de la ira de David; cuando poco despu\u00e9s muri\u00f3 Nabal, la tom\u00f3 por esposa (1Sa 25:2-42).  M\u00e1s tarde, los de Zif, que ya lo hab\u00ed\u00adan traicionado una vez (23:19), informaron de nuevo a Sa\u00fal de la presencia de David cuando entr\u00f3 en su territorio.  Habiendo olvidado su promesa de dejarlo en paz, el rey comenz\u00f3 una nueva campa\u00f1a contra \u00e9l, y nuevamente cay\u00f3 en manos de David.  Otra vez \u00e9ste le perdon\u00f3 la vida, y nuevamente Sa\u00fal prometi\u00f3 la paz a su rival (1Sa_26).  Sin embargo, no pod\u00ed\u00ada confiar en Sa\u00fal. Cansado de ser un fugitivo en su propio pa\u00ed\u00ads, hizo un 2\u00c2\u00ba intento de encontrar refugio entre los filisteos.  Entretanto, \u00e9stos se hab\u00ed\u00adan convencido de que David, como enemigo de Sa\u00fal, era aliado de ellos, y le permitieron vivir en su territorio.  Aquis, rey de Gat, le dio Siclag, un pueblo en la frontera sudorientas del territorio filisteo (27:1-6).  Durante su estad\u00ed\u00ada de un a\u00f1o y 4 meses en Siclag, David realiz\u00f3 correr\u00ed\u00adas contra varias tribus del desierto, pero les dijo a los filisteos que hab\u00ed\u00ada estado peleando contra Jud\u00e1 (vs 7-12). Cuando los filisteos se reunieron para atacar a Sa\u00fal en el monte Gilboa, David y sus 600 hombres los acompa\u00f1aron, pero fueron enviados de vuelta por temor a que desertaran en favor de los israelitas.  Cuando David y sus seguidores volvieron a Siclag, y descubrieron que el pueblo hab\u00ed\u00ada sido destruido por los amalecitas y que todas las personas que depend\u00ed\u00adan de ellos hab\u00ed\u00adan sido llevadas prisioneras, r\u00e1pidamente los siguieron y tuvieron \u00e9xito en recuperar tanto los bienes como a los prisioneros (28:1, 2; 29:2-30:20).  Al escuchar la noticia de la derrota de Israel, y de la muerte de Sa\u00fal y de Jonat\u00e1n, lament\u00f3 su muerte con un hermoso poema (2Sa_1).  d. Como rey de Jud\u00e1.  Abner, comandante en jefe de Sa\u00fal, puso de inmediato en el trono a Is-boset, en Mahanaim, al este del Jord\u00e1n, pero la tribu de Jud\u00e1 se separ\u00f3 de Israel y coron\u00f3 a David como rey en Hebr\u00f3n (2Sa 2:1-10).  Esta divisi\u00f3n produjo batallas constantes entre los 2 grupos durante unos 7 1\/2 a\u00f1os, hasta que Abner, y luego Is-boset, fueron asesinados.  Con ello, las tribus quedaron sin rey e invitaron a David a asumir el reino sobre toda la naci\u00f3n (2:11; 3:6-5:5).  David ten\u00ed\u00ada entonces unos 37 a\u00f1os, y varias esposas e hijos (5:4, 5; 3:2-5).  e. Como rey de Israel y Jud\u00e1.  El primer acto de David como rey de las 12 tribus fue conquistar Jerusal\u00e9n de los jebuseos.  Hizo de ella la capital del reino y la llam\u00f3 la \u00abciudad de David\u00bb (2Sa 5:6-10).  Como Jerusal\u00e9n estaba entre Jud\u00e1 y la parte m\u00e1s meridional de las tribus del norte, y no pertenec\u00ed\u00ada a ninguna de ellas, la selecci\u00f3n de esta fortaleza como la nueva capital de la naci\u00f3n no despert\u00f3 celos 307 entre las tribus.  En varias batallas contra los filisteos, David logr\u00f3 derrotarlos tan completamente que dejaron de ser una amenaza para Israel (2Sa 5:17-25; 8:1; 21:15-22; 1Ch 14:8-17; 18:1; 20:4-8).  Tambi\u00e9n hizo guerra contra los moabitas, los arameos de Soba y de Damasco, los amonitas, los edomitas y los amalecitas (2Sa 8:10; 12:26-31).  Victorioso en todas las batallas, pudo extender sus territorios a las regiones vecinas, y as\u00ed\u00ad aument\u00f3 los recursos de la naci\u00f3n y su fama personal.  David tambi\u00e9n asumi\u00f3 el liderazgo en materia religiosa.  Trajo el arca de Quiriat-jearim a Jerusal\u00e9n y la puso en una carpa-santuario (2Sa_6; 1Ch 13:1-16:6).  Hizo planes para un templo permanente, pero por orden divina le fue impedido su construcci\u00f3n.  Sin embargo, realiz\u00f3 muchos preparativos para ello (2Sa_7; 1Ch_17; 22:7-10), y organiz\u00f3 en forma muy completa el personal eclesi\u00e1stico: sacerdotes, levitas, m\u00fasicos y cantores, guardia del templo y otros servidores (1Ch 23:2-26:28).  Pero David no s\u00f3lo obtuvo triunfos, tambi\u00e9n experiment\u00f3 serias dificultades en su reinado.  Su notorio adulterio con Betsab\u00e9 y su artima\u00f1a para provocar la muerte de su esposo en batalla result\u00f3, a pesar de su arrepentimiento, en una quiebra de la disciplina en su propia familia y una serie de actos ilegales que finalmente condujeron a una guerra civil (2Sa 11:1-12:23).  Esta se inici\u00f3 cuando su hijo Absal\u00f3n se rebel\u00f3 contra \u00e9l y lo oblig\u00f3 a huir a Transjordania. En la batalla que sigui\u00f3, Absal\u00f3n fue muerto y David recuper\u00f3 el trono (cps 13-19).  La 2\u00c2\u00aa revuelta, instigada por Sheba, tambi\u00e9n fue aplastada (cp 20). Adem\u00e1s de estos problemas, hubo hambre (21:1) y una plaga (ocasionada por su orgullo, que lo llev\u00f3 a realizar un censo del pueblo; cp 24).  Poco antes de su muerte, tuvo nuevos problemas cuando su hijo Adon\u00ed\u00adas intent\u00f3 tomar el trono. Esta vez, los esfuerzos de Nat\u00e1n el profeta controlaron la subversi\u00f3n y consiguieron que se proclamara rey a Salom\u00f3n (1Ki_1).  Poco despu\u00e9s de esto, muri\u00f3, no sin antes haber amonestado a Salom\u00f3n con respecto a su futuro curso de acci\u00f3n.  David gobern\u00f3 un total de 40 a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Sa\u00fal: 7 a\u00f1os en Hebr\u00f3n y 33 en Jerusal\u00e9n (2Sa 2:11; 5:4, 5; 1Ch 29:27).  f. Como poeta y m\u00fasico.  David debi\u00f3 haber tenido un talento musical notable para ser elegido por Sa\u00fal como m\u00fasico de la corte.  Am\u00f3s (Amo 6:5) le atribuye la invenci\u00f3n de varios instrumentos, y Esdras y Nehem\u00ed\u00adas tambi\u00e9n se refieren a su actividad en relaci\u00f3n con los planes para la m\u00fasica del templo (Ezr 3:10; Neh 12:24, 36, 45, 46).  Sin embargo, la mayor contribuci\u00f3n del \u00abdulce cantor de Israel\u00bb (2Sa 23:1) fue como poeta y compositor de numerosos himnos religiosos.  Escribi\u00f3 eleg\u00ed\u00adas sobre Sa\u00fal, Jonat\u00e1n y Abner (1:17-27; 3:33, 34), y poemas profundamente espirituales sobre muchas experiencias de su agitada vida: mientras era perseguido y viv\u00ed\u00ada como fugitivo (v\u00e9anse los t\u00ed\u00adtulos de los Psa_34, 56, 57, 59, 63, 142); su profundo arrepentimiento por su gran pecado (Psa_51); en la dedicaci\u00f3n de la carpa-santuario (Psa_30); cuando huy\u00f3 de Absal\u00f3n (Psa_3); en d\u00ed\u00adas de liberaci\u00f3n y victoria (2Sa_22; c\u00c6\u2019 Psa_18); etc.  Por medio de sus salmos, que han sido le\u00ed\u00addos y cantados por jud\u00ed\u00ados y cristianos durante siglos, ayud\u00f3 a moldear los conceptos religiosos de multitudes, y su influencia sobre la iglesia cristiana no puede ser sobreestimada.  g. Como hombre \u00abseg\u00fan su [de Dios] coraz\u00f3n \u00ab.  Designaci\u00f3n dada por Samuel antes que fuera corrompido por el poder (1Sa 13:14).  Aunque David no vivi\u00f3 una vida sin manchas, y aun cuando carg\u00f3 su coraz\u00f3n con una pesada culpa (1Ki 15:5), supo c\u00f3mo arrepentirse y c\u00f3mo aceptar los resultados de sus transgresiones sin rebelarse (2Sa 12:13; 16:10; Psa_51).  Fue un rey ilustre, fundador de una dinast\u00ed\u00ada hebrea que dur\u00f3 unos 425 a\u00f1os, un gran l\u00ed\u00adder religioso, un verdadero siervo de Dios y un antepasado del Mes\u00ed\u00adas, que a su vez fue hijo de David y de Dios (Mat 22:41-45).  2.  Ciudad (heb.  &#8216;\u00eer D\u00e2w\u00eed) -antigua ciudadela de Sion, fortaleza de los jebuseos-, conquistada por David y hecha la capital de su reino (2Sa 5:6-9; 1Ch 11:5-7).  M\u00e1s tarde, Sion constituy\u00f3 la parte sudeste de la expandida ciudad de Jerusal\u00e9n* (fig 278).  Estaba sobre un cerro que desciende hacia el sur, llamado ahora la colina sudeste, que est\u00e1 completamente fuera de la Ciudad Antigua actual (cuyos muros datan del s XVI d.C.; c\u00c6\u2019 la fig 278 con la 122, y en la fig 279 n\u00f3tese la peque\u00f1a colina que se extiende desde la esquina sudeste [izquierda] del muro a lo largo del valle del Cedr\u00f3n hasta la extrema izquierda, detr\u00e1s de la torre y m\u00e1s all\u00e1).  La \u00abCiudad de David\u00bb med\u00ed\u00ada s\u00f3lo unos 90 x 460 m.  Su ubicaci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica se deb\u00ed\u00ada a la proximidad de 2 fuentes naturales de agua: la de Gih\u00f3n al este, y el pozo de En-rogel al sur de la colina sudeste.  Los cerros m\u00e1s importantes al norte y al oeste no ten\u00ed\u00adan manantiales ni pozos.  La ciudad estaba limitada por el valle del Cedr\u00f3n al este, y por el valle de Tirope\u00f3n (ahora casi invisible por haber sido rellenado) al oeste.  El l\u00ed\u00admite sur estaba formado por la confluencia de ambos valles.  El norte no ten\u00ed\u00ada l\u00ed\u00admite natural.  Los jebuseos, que habitaban la ciudad antes 308 de David, la hab\u00ed\u00adan fortificado y construido un acceso al manantial de Gih\u00f3n mediante un pozo y un t\u00fanel subterr\u00e1neo, evitando as\u00ed\u00ad salir de ella en tiempos de sitio.  Probablemente por este camino Joab y sus hombres entraron y la tomaron por sorpresa (1Ch 11:4-6).  Mapa XVII, ii.  Jerusal\u00e9n no parece haber sido ensanchada durante la vida de David, pero Salom\u00f3n la extendi\u00f3 hacia el norte a\u00f1adi\u00e9ndole un palacio y el \u00e1rea del templo.  Desde ese tiempo, la \u00abciudad de David\u00bb se menciona principalmente como el lugar donde eran sepultados los reyes de Jud\u00e1 (1Ki 11:43; 14:31; etc.). Ezequ\u00ed\u00adas a\u00f1adi\u00f3 una secci\u00f3n en el sur y la cerc\u00f3 mediante un 2\u00c2\u00ba muro.  Tambi\u00e9n parece haber a\u00f1adido un nuevo barrio al oeste, como lo indica el descubrimiento (en 1970) de un sector de muro en la regi\u00f3n.  Ezequ\u00ed\u00adas tambi\u00e9n cav\u00f3 un t\u00fanel desde la fuente de Gih\u00f3n hasta ese nuevo sector sur, canalizando el agua a un nuevo estanque, el estanque de Silo\u00e9* (2Ch 32: 3, 4, 30; v\u00e9ase CBA 2:89).  La ciudad de David era todav\u00ed\u00ada parte de Jerusal\u00e9n en tiempos de Nehem\u00ed\u00adas (Neh 3:15; 12:37); en realidad, lo fue hasta tiempos medievales.  Hoy est\u00e1 fuera de los muros, y as\u00ed\u00ad, afortunadamente, es accesible a la exploraci\u00f3n de los arque\u00f3logos.  Por ello, su historia arqueol\u00f3gica es comparativamente bien conocida.  Se han podido ubicar algunas de sus antiguas murallas, se ha excavado una puerta en su muro occidental y tra\u00ed\u00addo a la luz un sector de los fundamentos del muro oriental de los jebuseos, como tambi\u00e9n los restos de la muralla oriental de la \u00e9poca de Nehem\u00ed\u00adas.  Se ha explorado el complicado sistema subterr\u00e1neo de agua de los jebuseos y de Ezequ\u00ed\u00adas, y se encontraron muchas cuevas que originalmente pudieron ser tumbas reales. Sin embargo, como estaban vac\u00ed\u00adas cuando se las encontr\u00f3 (por haber sufrido robos en tiempos antiguos), no han dejado pistas para conocer su prop\u00f3sito original.  V\u00e9ase Gih\u00f3n 2.  3.  Torre (heb. migd\u00e2l D\u00e2w\u00eed), probablemente una de las adiciones a las fortificaciones de Jerusal\u00e9n construidas por David (Son 4:4).  Debi\u00f3 haber formado parte de la Ciudad de David, que se limitaba a la colina sudoriental. La actual \u00abTorre de David\u00bb ubicada cerca de la Puerta de Jafa no merece ese nombre (fig 282).  Sus tramos inferiores corresponden a la torre de Fasael, una de las 3 construidas por Herodes el Grande como parte de su palacio, y que Tito dej\u00f3 en pie como recuerdo de las fortificaciones de la ciudad cuando la destruy\u00f3 en el 70 d.C. V\u00e9anse David 2; Jerusal\u00e9n I.  Bib.: FJ-GJ v.4.3.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>segundo rey de Jud\u00e1 e Israel, aproximadamente entre el a\u00f1o 1000 y el 965 a. C. D. era efrateo, de Bel\u00e9n de Jud\u00e1, hijo menor de Jes\u00e9 y nieto de Obed, el hijo de Booz y Rut, Rt 4, 17-22; 1 Cro 2, 15; . D., desde ni\u00f1o,  era pastor, cuidaba de las ovejas de su padre, 1 S 17, 15. Samuel fue enviado por Yahv\u00e9h, tras rechazar a Sa\u00fal, a ungir a D. como rey, 1 S 16,  1-13; sin embargo, en 2 S 2, 4, se dice que fue ungido en Hebr\u00f3n, por los hombres de Jud\u00e1, pues ten\u00ed\u00ada gran acogida entre \u00e9stos, 1 S 27, 10-12; 30,  26-31; y despu\u00e9s por los ancianos de Israel, 2 S 5, 1-5. Sobre la historia de la llegada de D. a la corte del rey Sa\u00fal, existen dos tradiciones. La una dice que, habi\u00e9ndose apartado de Sa\u00fal el esp\u00ed\u00adritu de Yahv\u00e9h, por la desobediencia en la batalla contra los amalecitas, pues no entreg\u00f3 todo al anatema, como Yahv\u00e9h se lo hab\u00ed\u00ada mandado, y perdon\u00f3 la vida al rey  Agag, 1 S 15, 1-23; Sa\u00fal fue pose\u00ed\u00addo de un mal esp\u00ed\u00adritu, \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu malo de Dios\u2020\u009d, 1 S 16, 14; 18, 10; 19, 9; entonces sus siervos le aconsejaron llamar a D., int\u00e9rprete de la c\u00ed\u00adtara, para que tocara ante el rey a fin de ahuyentar el mal esp\u00ed\u00adritu. As\u00ed\u00ad lo hizo Sa\u00fal, y le tom\u00f3 gran aprecio al muchacho, por lo que le nombr\u00f3 su escudero, y as\u00ed\u00ad acompa\u00f1\u00f3 al soberano en la guerra contra los filisteos, y D. venci\u00f3 en singular combate al campe\u00f3n de los filisteos, el gigante Goliat, 1 S 17, 32-53. La otra tradici\u00f3n cuenta que D. era un joven pastor que cuidaba los reba\u00f1os de su padre Jes\u00e9, cuando la guerra de Sa\u00fal con los filisteos, en cuyo ej\u00e9rcito serv\u00ed\u00adan los hermanos del pastor, por lo que \u00e9ste iba y ven\u00ed\u00ada del campamento, cuando se present\u00f3 el desaf\u00ed\u00ado del gigante Goliat a los israelitas, 1 S 17, 12-30, y D. sali\u00f3 a combatir con el filisteo y lo venci\u00f3 sin m\u00e1s armas que su honda, tras lo cual le cort\u00f3 la cabeza al gigante, 1 S 17, 32-53. En este pasaje confluyen las dos tradiciones. Despu\u00e9s de la lucha con Goliat, D. fue llamado al servicio del rey Sa\u00fal, y se hizo entra\u00f1able amigo de Jonat\u00e1n, hijo del soberano, 1 S 17, 55-58; 18, 1-5.<\/p>\n<p>Sa\u00fal prometi\u00f3 a D. a su hija Merab como esposa  1 S 17, 25; si era valiente,  pero se la entreg\u00f3 a Adriel de Mejol\u00e1; Mikal, otra hija del rey, se enamor\u00f3 de D., y para poder tomarla como esposa hubo de matar D. doscientos filisteos, 1 S 18, 17-30. Sa\u00fal sent\u00ed\u00ada envidia de D., y pensaba que morir\u00ed\u00ada a manos de los filisteos, pero \u00e9ste siempre sal\u00ed\u00ada airoso en las campa\u00f1as guerreras. El rey Sa\u00fal intent\u00f3 matarlo cuando D. tocaba la c\u00ed\u00adtara, al apoderarse del rey el esp\u00ed\u00adritu del mal, pero aqu\u00e9l logro evadir varias veces la lanza tirada por Sa\u00fal, 1 S 18, 10-11; 19, 9-10. Despu\u00e9s, Mikal salv\u00f3 a su esposo D. de otro intento de Sa\u00fal para eliminarlo, avis\u00e1ndole de las intenciones del rey y sac\u00e1ndolo por una ventana, tras lo cual D. huy\u00f3 donde Samuel, en Ram\u00e1, hasta donde el rey lo busc\u00f3, y se present\u00f3 el episodio en el que el soberano se puso a profetizar, 1 S 19, 11-24. Jonat\u00e1n trat\u00f3 en varias oportunidades de mediar entre Sa\u00fal y D. a fin de restablecer la amistad entre los dos, pero fue en vano, 1 S 19, 1-7; 20, 1-42; D. parti\u00f3 y,  en su huida, par\u00f3 en Nob, en la falda oriental del monte Scopus, al oriente de Jerusal\u00e9n, donde encontr\u00f3 al sacerdote Ajim\u00e9lek, quien le entreg\u00f3 los panes consagradas, retirados ya para colocar nuevos, as\u00ed\u00ad como la espada de Goliat; se encontraba all\u00ed\u00ad Doeg, edomita, mayoral de los pastores de Sa\u00fal, quien presenci\u00f3 lo tratado entre D. y el sacerdote, 1 S 21, 1-10. De aqu\u00ed\u00ad, D. fue donde Akis, rey de Gat, y all\u00ed\u00ad fingi\u00f3 ser un demente, para no ser descubierto, 1 S 21, 11-16. D., entonces, fue a refugiarse en la cueva de Adullam. Sa\u00fal se enter\u00f3 por Doeg, que D. hab\u00ed\u00ada estado en Nob, por lo que orden\u00f3 la matanza de los sacerdotes de este lugar, salv\u00e1ndose \u00fanicamente Abiatar, hijo de Ajim\u00e9lek, quien huy\u00f3 donde estaba David; Abiatar ser\u00ed\u00ada el sacerdote de David hasta cuando \u00e9ste muri\u00f3, 2 S 22, 6-23. Posteriormente,   D. libr\u00f3 a los habitantes de Queil\u00e1 de los filisteos, de donde fue a refugiarse en el desierto de Zif, al sur de Hebr\u00f3n, pues Sa\u00fal segu\u00ed\u00ada en su persecuci\u00f3n,  1 S 23, 1-14; fue entonces cuando D., que se encontraba en los refugios de Engad\u00ed\u00ad, tuvo en sus manos al rey en una cueva y le respet\u00f3 su vida, 1 S 24,  acci\u00f3n tras la cual Sa\u00fal reconoci\u00f3 que D. reinar\u00ed\u00ada en Israel y le hizo jurar que no exterminar\u00ed\u00ada su descendencia. Entonces muri\u00f3 Samuel y fue enterrado en Ram\u00e1, su tierra, 1 S 25, 1; 28, 3. De ah\u00ed\u00ad baj\u00f3 D. al desierto de Ma\u00f3n, donde Nabal se neg\u00f3 a darles comida a D. y a los suyos, tras lo cual se present\u00f3 la muerte de Nabal y D. tom\u00f3 a la mujer de \u00e9ste, Abiga\u00ed\u00adl, por esposa, quien le dio hijos, 1 S 25, 1-43. De nuevo D. respet\u00f3 la vida de Sa\u00fal, \u2020\u0153el ungido de Yahv\u00e9h\u2020\u009d, 1 S 26, 23. Fue el rey al desierto de Zif en persecuci\u00f3n de D., y acamp\u00f3 en la colina de Jakil\u00e1. En la noche, cuando Sa\u00fal dorm\u00ed\u00ada, D. entr\u00f3 en el campamento del rey y penetr\u00f3 en su tienda, lo tuvo en sus manos pero no quiso matarlo, a pesar de la insistencia de Abisay, quien le acompa\u00f1aba, 1 S 26. Tras este episodio, D. se refugi\u00f3 entre los filisteos, donde Akis, rey de Gat, con Ajinoam y Abiga\u00ed\u00adl, sus dos mujeres, y seiscientos hombres. Akis le asign\u00f3 a D. la ciudad de Siquelag,  en la frontera filistea, al nordeste de Berseba, para que residiera all\u00ed\u00ad con los suyos, y fue vasallo de los filisteos durante un a\u00f1o y cuatro meses, 1 S 27,  1-7. Posteriormente, los filisteos se presentaron en Afeq para guerrear contra los israelitas, y Akis le pidi\u00f3 a D. que abandonase su ej\u00e9rcito, a instancias de los tiranos filisteos, y D. volvi\u00f3 con su tropa a Siquelag y emprendi\u00f3 la campa\u00f1a contra los amalecitas, a los cuales derrot\u00f3,  recuperando a sus mujeres e hijos, que hab\u00ed\u00adan sido robados, lo mismo que el bot\u00ed\u00adn que los amalecitas les hab\u00ed\u00adan tomado a los filisteos y a Jud\u00e1, 1 S  30. Viene luego la muerte del rey Sa\u00fal, en la batalla contra los filisteos, en el monte de Gelbo\u00e9, 1 S 31. Muerto Sa\u00fal, D. subi\u00f3 a Hebr\u00f3n, la ciudad m\u00e1s importante de Jud\u00e1, donde fue ungido rey de Jud\u00e1, como se dijo atr\u00e1s, en donde rein\u00f3 siete a\u00f1os y seis meses, 2 S 2, 11; 5, 5; 1 Cro 3, 4. Entretanto,  Abner, jefe de los ej\u00e9rcitos de Sa\u00fal, levant\u00f3 como rey de Israel a Isbaal,  hijo de Sa\u00fal, quien rein\u00f3 dos a\u00f1os. L\u00f3gicamente, se desat\u00f3 la guerra entre los descendientes y partidarios de la casa de Sa\u00fal y la de D. En Gaba\u00f3n,  unos cuantos kil\u00f3metros al norte de Jerusal\u00e9n, los veteranos de D. vencieron a los hombres de Israel; sin embargo, pereci\u00f3 Asahel, del bando de D., a manos de Abner, 2 S 2, 12-32. Despu\u00e9s, Abner rompi\u00f3 con Isbaal,  por una mujer que hab\u00ed\u00ada sido concubina del rey Sa\u00fal, y entr\u00f3 en negociaciones con D., pero Joab, hermano de Asahel, veng\u00f3 la muerte de \u00e9ste y mat\u00f3 a Abner, 2 S 3, 6-27. Tras esto, fue asesinado Isbaal, por Rekab y Baan\u00e1, benjaminitas, quienes le llevaron la cabeza a D., en Hebr\u00f3n,  crimen que conden\u00f3 el rey, 2 S 4. As\u00ed\u00ad, qued\u00f3 libre el camino para que D. reinara tambi\u00e9n en Israel, siendo ungido por los ancianos en Hebr\u00f3n. El rey march\u00f3, entonces, a la conquista de Jerusal\u00e9n, donde venci\u00f3 a los jebuseos,  se instal\u00f3 en la fortaleza, a la que llam\u00f3 \u2020\u0153Ciudad de D.\u2020\u009d, construy\u00f3 una muralla y estableci\u00f3 all\u00ed\u00ad su corte, 2 S 5, 1-16. Los filisteos, al saber que D. hab\u00ed\u00ada sido consagrado rey de Israel, marcharon contra \u00e9l, y en dos ocasiones fueron vencidos por aqu\u00e9l, en el valle de Refa\u00ed\u00adm, al sudoeste de Jerusal\u00e9n, 2 S 5, 17-25; 1 Cro 14, 8-17. Tras someter a los filisteos, el rey  D. derrot\u00f3 a los moabitas y los hizo someti\u00f3 a tributo, 2 S 8, 2; lo mismo sucedi\u00f3 con Hadad\u00e9zar, rey de Sob\u00e1, a quien auxiliaron los arameos, y estableci\u00f3 gobernadores en Aram; igualmente sucedi\u00f3 con Edom; con los ammonitas; extendi\u00f3 sus territorios desde la frontera egipcia y el mar de Suf o golfo de \u00ed\u0081caba, en el sur, hasta el r\u00ed\u00ado Eufrates, en el norte, 2 S 8, 314; 10, 1-19; 1 Cro 19 y 20. D. hizo de Jerusal\u00e9n, adem\u00e1s de la capital pol\u00ed\u00adtica del reino, la religiosa, pues traslad\u00f3 a la Ciudad de D., donde le hab\u00ed\u00ada levantado la tienda, el Arca, que estaba en casa de Abinadab, 2 S 6,  1-23; 1 Cro 15; y el soberano organiz\u00f3 todo lo concerniente al clero y al culto divino, 1 Cro 16.<\/p>\n<p>Estando el ej\u00e9rcito en la segunda campa\u00f1a contra los ammonitas  y D. en Jerusal\u00e9n, se enamor\u00f3 de Betsab\u00e9, mujer de Ur\u00ed\u00adas, mercenario hitita al servicio del rey. D. orden\u00f3 a Joab, jefe del ej\u00e9rcito, que pusiera a Ur\u00ed\u00adas en el frente de la batalla para que muriese, como sucedi\u00f3. David se acost\u00f3 con Betsab\u00e9 y \u00e9sta le pari\u00f3 un hijo que muri\u00f3, como se lo dijo Yahv\u00e9h,  por medio del profeta Nat\u00e1n, en castigo por el delito cometido contra Ur\u00ed\u00adas por el rey, del cual se arrepinti\u00f3; despu\u00e9s Betsab\u00e9 concebir\u00ed\u00ada de D. y dar\u00ed\u00ada a luz otro hijo, Salom\u00f3n, quien le suceder\u00ed\u00ada en el trono, 2 S 11 y  12. Dentro de la familia de D. hubo un episodio dram\u00e1tico que tuvo consecuencias pol\u00ed\u00adticas para el reino. Absal\u00f3n, hijo de D., ten\u00ed\u00ada una hermana, Tamar, de la cual se enamor\u00f3 su hermanastro Amn\u00f3n, quien la viol\u00f3, siendo ella virgen. En raz\u00f3n de esta falta, Absal\u00f3n hizo asesinar a Amn\u00f3n, para luego huir adonde Talmay, hijo de Ammijud, rey de Guesur de Aram, donde permaneci\u00f3 hasta cuando su padre le perdon\u00f3 por el crimen contra su hermano, 2 S 13 y 14. Absal\u00f3n se rebel\u00f3 contra el rey,  su padre, y se proclam\u00f3 soberano en Hebr\u00f3n, y D. debi\u00f3 huir de Jerusal\u00e9n. En la batalla del bosque de Efra\u00ed\u00adm, los veteranos de D. vencieron a Israel, tras lo cual Absal\u00f3n fue muerto al quedar enredado en las ramas de una encina, en su huida en un mulo, 2 S 15 a 18.<\/p>\n<p>Posteriormente  D. debi\u00f3 sofocar otra revuelta, la de Seba, benjaminita,  que signific\u00f3 la enemistad entre Israel y Jud\u00e1, 2 S 20. Aplastadas las rebeliones, D. orden\u00f3 el  \u00c2\u00ae censo de Israel y Jud\u00e1, 2 S 24; 1 Cro 21; lo cual fue considerado una impiedad por lo que Israel fue castigado con la peste, y el rey levant\u00f3 un altar en la era de Araun\u00e1, el jebuseo, que, seg\u00fan el Cronista, fue donde Salom\u00f3n construy\u00f3 el Templo, 1 Cro 22, 1; para lo cual el rey D. hab\u00ed\u00ada hecho los preparativos necesarios y planos y acumulado materiales. El rey don\u00f3 los tesoros y riquezas que hab\u00ed\u00ada sumado a lo largo de su vida para el Santuario, a la vez que pidi\u00f3 a los principales del reino que hicieran sus donativos para que su hijo Salom\u00f3n construyera la Casa de Dios, 1 Cro 29, 1-9. D. Siendo ya muy anciano D., se present\u00f3 el conflicto por la sucesi\u00f3n al trono y se formaron dos partidos, por un lado, el de Adon\u00ed\u00adas, hijo de Jaggit, apoyado por el sacerdote Abiatar y por Joab, jefe del ej\u00e9rcito; y, por otro lado, el bando de Salom\u00f3n, secundado por el sacerdote Sadoq, Bena\u00ed\u00adas, jefe de la guardia, Betsab\u00e9, su madre, y el profeta Nat\u00e1n. David se inclin\u00f3 por Salom\u00f3n, hijo de Betsab\u00e9, quien fue ungido rey, 1 R 1. Despu\u00e9s, D. llam\u00f3 a Salom\u00f3n y le dio sus \u00faltimas \u00f3rdenes, el testamento, tras lo cual muri\u00f3 y fue sepultado en la Ciudad de D., habiendo reinado cuarenta a\u00f1os sobre Israel,  siete en Hebr\u00f3n y treinta y tres en Jerusal\u00e9n, 1 R 2, 1-12; 1 Cro 29, 26.<\/p>\n<p>El rey D.  adem\u00e1s de pol\u00ed\u00adtico, administrador, guerrero y conquistador, fue grande como poeta y m\u00fasico. Suyas son las eleg\u00ed\u00adas compuestas con motivo de la muerte del rey Sa\u00fal y de Jonat\u00e1n, 2 S 1, 19-27; la eleg\u00ed\u00ada por Abner, 2 S 3, 33-34; se le atribuye un c\u00e1ntico, que es casi el mismo Salmo 18 (17), con peque\u00f1as variaciones, compuesto cuando Yahv\u00e9h lo libr\u00f3 de las manos del rey Sa\u00fal, que lo persegu\u00ed\u00ada para matarlo, 2 S 22; se le atribuyen setenta y tres salmos, en los t\u00ed\u00adtulos de los mismos aparece su autor\u00ed\u00ada, y en la versi\u00f3n griega Septuaginta, ochenta y dos. D. es,  entonces, \u2020\u0153el suave salmista de Israel\u2020\u009d, 2 S 23, 1.<\/p>\n<p>Cuando el rey D. se estableci\u00f3 en su casa y Yahv\u00e9h le dio paz y  prosperidad en su reino, le dijo al rey, por medio del profeta Nat\u00e1n, que no ser\u00ed\u00ada D. quien le levantar\u00ed\u00ada una casa, sino que Yahv\u00e9h le edificar\u00ed\u00ada una al rey, es decir, la promesa de la permanencia del linaje de D. en el trono de Israel, lo que constituye la alianza de Yahv\u00e9h con D. y su descendencia, 2 S 7, 1-16; 1 Cro 17, 1-15; 22, 10; 28, 6; Sal 89 (88), 29-38; 132 (131), 11-12 . Este es el or\u00e1culo sobre la llegada del Mes\u00ed\u00adas, que ser\u00e1 del linaje de D.,  originario de Bel\u00e9n, como se lee tambi\u00e9n en los or\u00e1culos de los profetas, Is 7, 14-17; Mi 5; de la misma manera se toma la profec\u00ed\u00ada de Nat\u00e1n en Hch 2,  30; 2 Co 6, 18; Hb 1, 5. En las genealog\u00ed\u00adas, Jes\u00fas es descendiente de D., Mt 1, 1-17; Lc 3, 23-38; Rm 1, 3; 2 Tm 2, 8. El pueblo llama a Jes\u00fas \u2020\u0153Hijo de David\u2020\u009d, y as\u00ed\u00ad lo proclama cuando su entrada triunfal en Jerusal\u00e9n, como reconocimiento en \u00e9l del Mes\u00ed\u00adas, Mt 9, 27; 12, 23; 15, 22; 20, 30; 21, 9 y 15; Mc 10, 47-48; 12, 35; Lc 18, 38-39.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(heb., Dawidh, amado o, en el antiguo mari, cacique). El mayor rey de Israel, una de las figuras m\u00e1s sobresalientes del AT (1 Samuel 16-1Ki 2:11; 1 Cr\u00f3nicas  11-29; muchos Salmo).<\/p>\n<p>David naci\u00f3 en 1040 a. de J.C. (2Sa 5:4), el hijo menor de Isa\u00ed\u00ad de Bel\u00e9n (1Sa 16:10-11), y creci\u00f3 en fuerza, valor y encanto mientras cuidaba las ovejas de su padre (2Sa 16:12; ). Samuel lo ungi\u00f3 como rey y el Esp\u00ed\u00adritu de Dios descendi\u00f3 sobre David a partir de ese momento (2Sa 16:13). Mientras tanto, Sa\u00fal llamaba a David peri\u00f3dicamente a la corte para calmar su mente perturbada con su destreza con el arpa (2Sa 16:18; 2Sa 17:15). Mientras todav\u00ed\u00ada era adolescente, David obtuvo el reconocimiento de la naci\u00f3n y la amistad de Jonat\u00e1n, hijo de Sa\u00fal (2Sa 18:1-3; comparar 20:2Sa 12:16; 2Sa 23:16-17) por medio de su victoria sobre Goliat (2Sa 17:45-47). La envidia cada vez mayor de Sa\u00fal y cuatro intentos insidiosos en contra de la vida de David s\u00f3lo sirvieron para aumentar su popularidad (comparar 2Sa 18:13-16, 2Sa 18:27). Finalmente, incitado por los enemigos de David (comparar Psa 59:12), Sa\u00fal busc\u00f3 su destrucci\u00f3n abiertamente; y aunque fue frustrado por Samuel y los profetas en Nayot, logr\u00f3 forzar a David al exilio (1Sa 19:11; 1Sa 21:10).<\/p>\n<p>David huy\u00f3 a Gat de Filistea y despu\u00e9s a Adulam (1Sa 21:12; Psa 34:6-8; Psa 56:3; Psa 142:6). En tres ocasiones Sa\u00fal intent\u00f3 prender a David (1 Samuel 23; 24; 26; Psa 7:4; Psa 54:3; Psa 57:6). Sin embargo, a fines del 1012 a. de J.C. (1Sa 27:7), desesperado, David busc\u00f3 asilo en Gat, fingiendo vasallaje (1Sa 27:8\u20141Sa 28:25). Despu\u00e9s de la muerte de Sa\u00fal en el monte Gilboa en el 1010 a. de J.C. las fuerzas de David avanzaron tierra adentro hasta Hebr\u00f3n, donde fue declarado rey de Jud\u00e1 (2Sa 2:1-4).<\/p>\n<p>En 1005 a. de J.C. Abner, el general de Sa\u00fal, puso a Isboset, un hijo de Sa\u00fal, en el trono. S\u00f3lo despu\u00e9s de la muerte de Isboset (cap. 4) reconoci\u00f3 todo Israel a David como rey en el 1003 (2Sa 5:1-5; 1Ch 11:10; 1Ch 12:38).<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de una retirada inicial a Adulam (2Sa 5:17; 2Sa 23:13-17), David expuls\u00f3 a los filisteos en dos campa\u00f1as con direcci\u00f3n divina (2Sa 5:18-25). Despu\u00e9s estableci\u00f3 una nueva capital pol\u00ed\u00adtica y religiosa, capturando la fortaleza jebusea de Jerusal\u00e9n e instalando el arca del pacto de Mois\u00e9s en una tienda en Sion (2 Samuel 6; Salmo 24).<\/p>\n<p>Desde el 1002 hasta aprox. el 995 a. de J.C. David extendi\u00f3 su reino en todas las direcciones: hacia el oeste en contra de Filistia (2Sa 8:1), hacia el este en contra de Moab (2Sa 8:2), hacia el norte en contra de Siria (2Sa 10:13, 2Sa 10:18; comparar2Sa 8:3) hasta el r\u00ed\u00ado Eufrates y hacia el sur en contra del terco Edom (1Ki 11:15; Psa 60:10). Una alianza con Hiram de Tiro permiti\u00f3 que David construyera un palacio en Jerusal\u00e9n (2Sa 5:11).<\/p>\n<p>Despu\u00e9s hubo un descanso de la guerra (2Sa 7:1; 2Sa 22:1-51; Salmo 18) y David propuso un templo permanente para el Se\u00f1or en Jerusal\u00e9n, pero se le neg\u00f3 este privilegio (1Ch 22:8; 1Ch 28:3). Sin embargo, Dios prometi\u00f3 establecer la dinast\u00ed\u00ada de David a trav\u00e9s de Salom\u00f3n, quien construir\u00ed\u00ada el templo, culminando en la encarnaci\u00f3n del Hijo eterno de Dios (2Sa 7:13-14).<\/p>\n<p>David compuso muchos salmos acerca de este Mes\u00ed\u00adas (Salmo 2, 16, 22, 68, 110). Algunos de los mayores logros de David se encuentran en este \u00e1mbito literario. De los 150 salmos can\u00f3nicos, 73 tienen t\u00ed\u00adtulos que identifican a David como el autor.<\/p>\n<p>Sin embargo, poco despu\u00e9s de esto, David cay\u00f3 en una serie de fracasos incluyendo la matanza de siete descendientes inocentes de Sa\u00fal (2Sa 21:9), el adulterio con Betsab\u00e9 y el asesinato de su esposo (10-11), y la falta de control sobre sus hijos; p. ej., la violaci\u00f3n de Tamar por Amn\u00f3n, el asesinato de Amn\u00f3n por Absal\u00f3n (2Sa 13:23-29) y la rebeli\u00f3n y muerte de \u00e9ste (2Sa 13:38; 2Sa 14:28; 2Sa 15:7; 2Sa 16:20-22; 2Sa 18:9-15).<\/p>\n<p>Los \u00faltimos a\u00f1os de David (975-970 a. de J.C.) estuvieron ocupados con las guerras filisteas (2Sa 21:15-22), un censo militar (2Sa 24:3, 2Sa 24:9; Psa 30:6) y la plaga resultante (2Sa 24:15). David entonces emprendi\u00f3 preparaciones masivas para el templo (1 Cr\u00f3nicas  22). En su vejez, su hijo sobreviviente mayor, Adon\u00ed\u00adas, trat\u00f3 de usurparle el trono a Salom\u00f3n, pero David proclam\u00f3 la coronaci\u00f3n de Salom\u00f3n (1 Reyes 1). Es as\u00ed\u00ad que David muri\u00f3 en 970, despu\u00e9s de una \u00faltima instrucci\u00f3n a su hijo (2Sa 2:2-9).<\/p>\n<p>Sus \u00faltimas palabras fueron una profec\u00ed\u00ada acerca del futuro Mes\u00ed\u00adas dav\u00ed\u00addico y de su propia salvaci\u00f3n que surg\u00ed\u00ada de este pacto (2Sa 23:5).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(amado, comandante).<\/p>\n<p> El m\u00e1s grande y amado Rey de Israel. Junto con San Pablo, una de las personas m\u00e1s amadas en la Biblia.<\/p>\n<p> Ungido Rey por Samuel, 1Sa 16:13.<\/p>\n<p> Mat\u00f3 al gigante Goliat y tocaba el arpa para el Rey Sa\u00fal, y se hizo \u00ed\u00adntimo amigo de Jonat\u00e1n, 1 5.16-18.<\/p>\n<p> Perseguido por Sa\u00fal, 1 S.18-26.<\/p>\n<p> Declarado Rey de Juda, 2 S.2-4, en el a\u00f1o 1.010 A.C.<\/p>\n<p> Pec\u00f3 con Betsab\u00e9; llor\u00f3 su pecado, y Dios lo perdono, 2 5.11-12, pero tuvo que llorar, con muchos problemas familiares, despu\u00e9s del pecado.<\/p>\n<p> Rein\u00f3 por 40 a\u00f1os, 2Sa 2:11, 2Sa 5:4.<\/p>\n<p> Escribi\u00f3 73 Salmos.<\/p>\n<p> Fue antepasado de Jes\u00fas, Mat 1:1, Mat 22:41-45, como hab\u00ed\u00ada profetizado Dios, 2Sa 7:8.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Segundo rey de Israel. Rein\u00f3 siete a\u00f1os y seis meses sobre la tribu de Jud\u00e1 en Hebr\u00f3n y treinta y tres a\u00f1os sobre todo Israel desde Jerusal\u00e9n (2Sa 5:4-5), un total de cuarenta a\u00f1os (1010 al 970 a.C.).<\/p>\n<p>Or\u00ed\u00adgenes. En el libro de \u2020\u00a2Rut se dan los antecedentes de su familia, indic\u00e1ndose que era descendiente de \u2020\u00a2Booz y la moabita. Isa\u00ed\u00ad, padre de D., tuvo nueve hijos, ocho varones y una hembra, siendo D. el m\u00e1s peque\u00f1o de los varones. Su familia era de cierta importancia en Bel\u00e9n, pues Isa\u00ed\u00ad estaba entre \u2020\u0153los ancianos de la ciudad\u2020\u009d (1Sa 16:4-5). Ten\u00ed\u00ada reba\u00f1os de ovejas, las cuales D. apacentaba (1Sa 16:11). En esa actividad D. se hab\u00ed\u00ada distinguido desde joven como \u2020\u0153valiente y vigoroso\u2020\u009d, habiendo tenido experiencias en las cuales enfrent\u00f3 leones y osos, y los mataba cuando \u00e9stos atacaban al reba\u00f1o (1Sa 17:34-36). Cuando Dios rechaz\u00f3 a Sa\u00fal como rey de Israel a causa de su desobediencia, envi\u00f3 a Samuel a ungir a D. como su sucesor (1Sa 16:1-3, 1Sa 16:12).<\/p>\n<p>Relaci\u00f3n con Sa\u00fal. \u2020\u0153El Esp\u00ed\u00adritu de Jehov\u00e1 se apart\u00f3 de Sa\u00fal, y le atormentaba un esp\u00ed\u00adritu malo de parte de Jehov\u00e1\u2020\u009d y sufr\u00ed\u00ada ataques de locura. Sus criados le recomendaron que escuchara m\u00fasica y le hablaron del hijo de Isa\u00ed\u00ad, \u2020\u0153que sabe tocar &#8230; y Jehov\u00e1 est\u00e1 con \u00e9l\u2020\u009d. Sa\u00fal le tom\u00f3 cari\u00f1o a D., quien en los momentos de depresi\u00f3n del rey \u2020\u0153tomaba el arpa y tocaba con su mano; y Sa\u00fal ten\u00ed\u00ada alivio y estaba mejor\u2020\u009d (1Sa 16:14-23). Pero tras la victoria de D. sobre \u2020\u00a2Goliat, el gigante filisteo, las mujeres de Israel se pusieron a cantar: \u2020\u0153Sa\u00fal hiri\u00f3 a sus miles, y D. a sus diez miles\u2020\u009d, lo cual caus\u00f3 celos en el rey. Eso le llev\u00f3 a arranques de ira en uno de los cuales intent\u00f3 matarlo arroj\u00e1ndole una lanza. Luego lo alej\u00f3, encarg\u00e1ndole misiones dif\u00ed\u00adciles, pero al ver que D. se portaba prudentemente, \u2020\u0153ten\u00ed\u00ada temor de \u00e9l\u2020\u009d. Sa\u00fal le ofreci\u00f3 la mano de su hija \u2020\u00a2Merab, pero D. dec\u00ed\u00ada que no la merec\u00ed\u00ada. Finalmente Merab fue dada en casamiento a otro. \u2020\u0153Pero Mical la otra hija de Sa\u00fal amaba a D.\u2020\u009d Sa\u00fal la ofreci\u00f3 a D. si \u00e9ste le daba como dote \u2020\u0153cien prepucios de filisteos\u2020\u009d, pensando que as\u00ed\u00ad D. morir\u00ed\u00ada a manos de \u00e9stos. Pero D. mat\u00f3 doscientos filisteos \u2020\u0153antes que el plazo se cumpliese&#8230;. Y Sa\u00fal le dio a su hija Mical por mujer\u2020\u009d. Todo esto aument\u00f3 el temor de Sa\u00fal (1Sa 18:1-30), el cual intenta entonces asesinar a D., quien tuvo que huir con la cooperaci\u00f3n de su esposa \u2020\u00a2Mical (1Sa 19:1-18).<br \/>\n\u00fal insisti\u00f3 en su odio contra D. a pesar de que su hijo \u2020\u00a2Jonat\u00e1n intervino en favor de \u00e9ste (1Sa 20:1-42). Por tanto D. huy\u00f3 y vino a Nob, donde estaba el arca, y fue atendido por el sacerdote \u2020\u00a2Ahimelec, quien le proporcion\u00f3 para comer los panes sagrados y le dio la espada de Goliat. Cuando Sa\u00fal lo supo, orden\u00f3 la muerte de Ahimelec y de \u2020\u0153los sacerdotes que estaban en Nob\u2020\u009d (1Sa 21:1-9; 1Sa 22:9-19). D. se refugi\u00f3 en \u2020\u00a2Gat, donde reinaba el filisteo \u2020\u00a2Aquis, y se hizo pasar por loco (1Sa 21:10-15), pero luego se fue a la cueva de \u2020\u00a2Adulam, donde se le juntaron los miembros de su familia y una serie de personas con problemas de distinta \u00ed\u00adndole \u2020\u0153y tuvo consigo como cuatrocientos hombres\u2020\u009d. Fue a Moab, y dej\u00f3 su familia al cuidado del rey de all\u00ed\u00ad. Por recomendaci\u00f3n del profeta \u2020\u00a2Gad pas\u00f3 a tierra de Jud\u00e1. Los filisteos estaban atacando a la ciudad de \u2020\u00a2Keila. Tras consultar dos veces con Dios, D. fue y la libr\u00f3, pero cuando se enter\u00f3 de que Sa\u00fal se dispon\u00ed\u00ada a buscarle all\u00ed\u00ad, consult\u00f3 de nuevo a Dios y recibi\u00f3 el mensaje de que los habitantes del lugar le entregar\u00ed\u00adan, por lo cual se fue al desierto de Zif. Los habitantes del lugar le delataron con Sa\u00fal, por ello D. se fue al desierto de Ma\u00f3n. Sa\u00fal continu\u00f3 persigui\u00e9ndole, a pesar de que en dos ocasiones D. pudo haberlo matado, pero no lo hizo porque dijo que no levantar\u00ed\u00ada sus manos contra \u2020\u0153el ungido de Jehov\u00e1\u2020\u009d (1Sa 24:1-22; 1Sa 26:1-25). D. resolvi\u00f3 irse a vivir entre los filisteos, para que Sa\u00fal no le persiguiera all\u00ed\u00ad. Finalmente, el rey israelita muri\u00f3 en la batalla de \u2020\u00a2Gilboa. Cuando uno que escap\u00f3 de la batalla vino con la noticia a D. y se atribuy\u00f3 el haber ayudado al suicidio de Sa\u00fal, D. orden\u00f3 su muerte y lament\u00f3 la tragedia de Sa\u00fal con una endecha (\u2020\u0153Hijas de Israel, llorad por Sa\u00fal&#8230;\u2020\u009d [2Sa 1:1-27]).<\/p>\n<p>Relaci\u00f3n con \u2020\u00a2Jonat\u00e1n. Tras la victoria de D. sobre Goliat \u2020\u0153el alma de Jonat\u00e1n qued\u00f3 ligada con la de D., y lo am\u00f3 Jonat\u00e1n como a s\u00ed\u00ad mismo&#8230;. E hicieron pacto Jonat\u00e1n y D.\u2020\u009d El hijo del rey le regal\u00f3 al pastor-m\u00fasico-guerrero su manto \u2020\u0153y otras ropas suyas, hasta su espada, su arco y su talabarte\u2020\u009d, sell\u00e1ndose as\u00ed\u00ad una gran amistad (1Sa 18:1-4). Cuando m\u00e1s tarde Sa\u00fal se torn\u00f3 en contra de D., pidi\u00f3 \u2020\u0153a Jonat\u00e1n su hijo y a todos sus siervos\u2020\u009d que lo mataran. \u2020\u0153Pero Jonat\u00e1n hijo de Sa\u00fal amaba a D. en gran manera, y dio aviso a D.\u2020\u009d para que se escondiera. Luego intercedi\u00f3 con su padre, quien le prometi\u00f3 respetar la vida de D., pero esa promesa no fue cumplida y Sa\u00fal intent\u00f3 de nuevo matar a D., quien tuvo que huir a Ram\u00e1. All\u00ed\u00ad D. y Jonat\u00e1n se entrevistaron, renovaron su pacto y establecieron un plan para determinar c\u00f3mo estaba el \u00e1nimo del rey en relaci\u00f3n con D. Sa\u00fal trat\u00f3 mal a su propio hijo, incluso le arroj\u00f3 una lanza para herirlo, furioso porque \u00e9ste defend\u00ed\u00ada al hijo de Isa\u00ed\u00ad, \u2020\u0153de donde entendi\u00f3 Jonat\u00e1n que su padre estaba resuelto a matar a D.\u2020\u009d. Al otro d\u00ed\u00ada Jonat\u00e1n fue y avis\u00f3 a D. \u2020\u0153y bes\u00e1ndose el uno al otro, lloraron el uno con el otro; y D. llor\u00f3 m\u00e1s\u2020\u009d (1Sa 20:1-42).<br \/>\nD. en el desierto, huyendo de Sa\u00fal, Jonat\u00e1n fue \u2020\u0153y fortaleci\u00f3 su mano en Dios\u2020\u009d, asegur\u00e1ndole que llegar\u00ed\u00ada el d\u00ed\u00ada en que D. reinar\u00ed\u00ada y que \u00e9l, Jonat\u00e1n, ser\u00ed\u00ada el segundo en su reino. As\u00ed\u00ad, renovaron de nuevo el pacto de Jehov\u00e1 entre ellos. Desafortunadamente, Jonat\u00e1n muri\u00f3 junto a su padre en la batalla del monte \u2020\u00a2Gilboa. Esto fue terrible para D., que lament\u00f3 su muerte diciendo: \u2020\u0153Angustia tengo por ti, hermano m\u00ed\u00ado, Jonat\u00e1n, que me fuiste muy dulce. M\u00e1s maravilloso me fue tu amor que el amor de las mujeres\u2020\u009d (1Sa 31:1-6; 2Sa 1:17-27). Siendo D. rey sobre todo Israel, indag\u00f3 por la descendencia de Sa\u00fal, para hacerle \u2020\u0153misericordia por amor a Jonat\u00e1n\u2020\u009d. As\u00ed\u00ad supo de la existencia de \u2020\u00a2Mefi-boset, un hijo de \u00e9ste, lisiado de los pies, al cual hizo traer, le devolvi\u00f3 las tierras de Sa\u00fal y le honr\u00f3, pues \u2020\u0153com\u00ed\u00ada siempre a la mesa del rey\u2020\u009d (2Sa 9:1-13). M\u00e1s tarde, D. perdon\u00f3 la vida de \u2020\u0153Mefi-boset hijo de Jonat\u00e1n &#8230; por el juramento de Jehov\u00e1 que hubo entre ellos, entre D. y Jonat\u00e1n, hijo de Sa\u00fal\u2020\u009d (2Sa 21:7). Tambi\u00e9n busc\u00f3 los huesos de Sa\u00fal y Jonat\u00e1n y les dio sepultura \u2020\u0153en el sepulcro de Cis\u2020\u009d (2Sa 21:14).<\/p>\n<p>Las esposas, concubinas e hijos. D. tuvo por lo menos ocho esposas y muchas concubinas. La primera esposa fue Mical, hija de Sa\u00fal. Mical am\u00f3 sinceramente a D. y le avis\u00f3 cuando su padre orden\u00f3 asesinarlo (1Sa 19:10-17). Sa\u00fal la dio por mujer a otro hombre, llamado Palti (1Sa 25:44), pero D. la reclam\u00f3 cuando fue rey. Mical vio a D. que \u2020\u0153danzaba con toda su fuerza delante de Jehov\u00e1\u2020\u009d cuando tra\u00ed\u00ada el arca a Jerusal\u00e9n y \u2020\u0153le menospreci\u00f3 en su coraz\u00f3n\u2020\u009d, pero D. no le hizo caso. Mical no tuvo hijos (2Sa 6:12-23).<br \/>\nesposas fueron: \u2020\u00a2Ahinoam, de Jezreel. Dio el primer hijo a D., que lo llam\u00f3 \u2020\u00a2Amn\u00f3n (1Sa 25:43; 1Cr 3:1); \u2020\u00a2Maaca, hija del rey de Gesur, madre de \u2020\u00a2Absal\u00f3n y de Tamar (2Sa 3:3; 2Sa 13:1; 1Cr 3:2); Haguit, madre de \u2020\u00a2Adon\u00ed\u00adas (2Sa 3:4; 1Re 1:5, 1Re 1:11; 1Re 2:13; 1Cr 3:2); Abital, que le dio un hijo llamado Sefat\u00ed\u00adas (2Sa 3:4; 1Cr 3:3); Egla, madre de Itream (2Sa 3:5; 1Cr 3:3). Tambi\u00e9n \u2020\u00a2Abigail, que fue mujer de \u2020\u00a2Nabal, del Carmelo, quien le dio su segundo hijo, de nombre Quileab o Daniel (1Sa 25:1-44; 2Sa 3:3; 1Cr 3:1) y \u2020\u00a2Betsab\u00e9, madre de Simea, Sobab, Nat\u00e1n y Salom\u00f3n (2Sa 11:27; 1Cr 3:5).<\/p>\n<p>El caso de \u2020\u00a2Betsab\u00e9. Al enamorarse de Betsab\u00e9 y tomarla, D. cay\u00f3 en una cadena de pecados. Todo comenz\u00f3 con su ociosidad en tiempo de guerra, luego fornicaci\u00f3n, hipocres\u00ed\u00ada, etc\u00e9tera, hasta llegar al asesinato de \u2020\u00a2Ur\u00ed\u00adas (2Sa 11:1-27). El primer hijo que tuvo D. con Betsab\u00e9 muri\u00f3 como consecuencia del juicio de Dios (1Cr 3:5), pero luego tuvieron varios hijos, uno de los cuales, Salom\u00f3n, ser\u00ed\u00ada el sucesor. Bet-sab\u00e9 ocupar\u00ed\u00ada como reina madre un lugar especial junto a su hijo Salom\u00f3n (1Re 1:11-53; 1Re 2:13-25). Algunos piensan que Betsab\u00e9 era nieta de \u2020\u00a2Ahitofel (2Sa 23:34).<\/p>\n<p>\u2020\u00a2Absal\u00f3n. Fue el hijo que m\u00e1s tormento dio a D. Sucedi\u00f3 que \u2020\u00a2Amn\u00f3n, el primog\u00e9nito de D. deshonr\u00f3 a \u2020\u00a2Tamar, hermana de Absal\u00f3n (2Sa 13:1-20). \u00e9ste asesin\u00f3 a Amn\u00f3n, en venganza por la afrenta y luego huy\u00f3 a \u2020\u00a2Gesur, tierra de su abuelo materno, donde estuvo unos tres a\u00f1os (2Sa 13:21-39). Pero D. deseaba ver a su hijo, y \u2020\u00a2Joab, d\u00e1ndose cuenta de ello, logr\u00f3 convencer al rey para que le hiciera regresar a Jerusal\u00e9n. D. lo permiti\u00f3, pero no lo recibi\u00f3 durante dos a\u00f1os m\u00e1s, al cabo de los cuales finalmente le dio audiencia (2Sa 14:1-33). Pero Absal\u00f3n elabor\u00f3 una conspiraci\u00f3n contra su padre y \u00e9ste tuvo que huir de Jerusal\u00e9n. Uno de los asesores de Absal\u00f3n fue Ahitofel. La guerra civil se decidi\u00f3 en una batalla donde Absal\u00f3n fue muerto, a pesar de que D. hab\u00ed\u00ada dado \u00f3rdenes de que se le tratara bien (2Sa 18:6-15). D. llor\u00f3 amargamente la muerte de su hijo.<\/p>\n<p>Los hijos de Sarvia. D. ten\u00ed\u00ada una hermana (algunos dicen que hermanastra), que fue madre de \u2020\u00a2Joab, \u2020\u00a2Abisai y \u2020\u00a2Asael (1Sa 26:6; 2Sa 2:18), llamados con frecuencia \u2020\u0153los hijos de Sarvia\u2020\u009d. Estos sobrinos de D. eran parte de su c\u00ed\u00adrculo \u00ed\u00adntimo, una especie de Estado Mayor. Asael fue muerto por \u2020\u00a2Abner, en la guerra civil que sigui\u00f3 a la muerte de Sa\u00fal (2Sa 2:17-23). M\u00e1s tarde, Joab mat\u00f3 a Abner \u2020\u0153en venganza de la muerte de Asael su hermano\u2020\u009d (2Sa 3:27). D. desaprob\u00f3 el hecho (2Sa 3:23-30). Pero Joab sigui\u00f3 siendo el principal de los jefes de D. e hizo muchas guerras para \u00e9l, incluyendo el ser instrumento para el asesinato de Ur\u00ed\u00adas. Cuando la rebeli\u00f3n de Absal\u00f3n, otro sobrino de D., llamado \u2020\u00a2Amasa, se puso de parte del hijo rebelde. Al vencer las tropas de D. \u00e9ste quiso ganarse la lealtad de Amasa, pero Joab lo asesin\u00f3 porque estaba de por medio el puesto de general principal del ej\u00e9rcito (2Sa 17:25; 2Sa 19:13; 2Sa 20:8-10). D. nunca aprob\u00f3 los cr\u00ed\u00admenes de Joab, pero como era su c\u00f3mplice en el asesinato de Ur\u00ed\u00adas, no pudo mientras vivi\u00f3 hacer nada en su contra. Pero cuando lleg\u00f3 la hora de traspasar el trono a su hijo Salom\u00f3n, le recomend\u00f3 a su heredero Salom\u00f3n que hiciera justicia (1Re 2:5-6). Abisai comparti\u00f3 con su hermano Joab el mando del ej\u00e9rcito, fue muy leal a D., llegando incluso a salvarle la vida y tuvo una brillante carrera militar.<\/p>\n<p>Las conquistas. Los filisteos llegaron a capturar a \u2020\u00a2Bel\u00e9n (2Sa 23:13-17), pero cuando D. fue hecho rey sobre Israel y Jud\u00e1 les derrot\u00f3 dos veces, oblig\u00e1ndolos a abandonar el territorio (2Sa 5:22-25; 1Cr 14:16). Incluso lleg\u00f3 a tomar a \u2020\u00a2Gat, ciudad filistea (1Cr 18:1). Es posible que dejara ese reino como tributario, porque en tiempos de Salom\u00f3n aparece \u2020\u00a2Aquis como gobernante all\u00ed\u00ad (1Re 2:39). La guardia personal de D. estaba compuesta por extranjeros, los \u2020\u00a2cereteos y peleteos, relacionados con los filisteos (2Sa 15:18; 2Sa 20:23). Una vez dominados \u00e9stos en el O, D. pudo dedicarse a hacer la guerra en el territorio m\u00e1s all\u00e1 del Jord\u00e1n, en el E. As\u00ed\u00ad, venci\u00f3 a los moabitas, los cuales vinieron a ser \u2020\u0153siervos de D., y pagaron tributo\u2020\u009d (2Sa 8:2). Enseguida \u2020\u0153derrot\u00f3 D. a \u2020\u00a2Hadad-ezer hijo de Rehob, rey de Soba\u2020\u009d y a los sirios de Damasco que vinieron en su ayuda. Soba y Damasco se convirtieron en reinos tributarios (2Sa 8:3-7). Venci\u00f3 tambi\u00e9n a los amonitas, cuyo rey \u2020\u00a2Han\u00fan hab\u00ed\u00ada insultado a unos embajadores enviados por D. (2Sa 10:1-19). Al parecer D. no elimin\u00f3 la monarqu\u00ed\u00ada amonita, sino que puso all\u00ed\u00ad como rey a \u2020\u00a2Sobi, hijo de Nahas (2Sa 17:27). Ante la serie de \u00e9xitos de D., los reyes arameos que hab\u00ed\u00adan sido aliados de Hadad-ezer hicieron la paz con el rey israelita, y su dominio lleg\u00f3 mucho m\u00e1s all\u00e1 de los territorios originalmente ocupados por las tribus (1Re 5:1, 1Re 5:4; 2Cr 9:26). D. entonces se dirigi\u00f3 a enfrentar en el S a las tribus edomitas (1Cr 18:12-14). En adici\u00f3n a sus actividades guerreras, D. aument\u00f3 y asegur\u00f3 sus conquistas mediante alianzas diplom\u00e1ticas a la usanza de su tiempo. As\u00ed\u00ad, cas\u00f3 con la hija del rey de \u2020\u00a2Gesur, llamada Maaca (2Sa 3:3). Tambi\u00e9n hizo alianza con Toi, rey de \u2020\u00a2Hamat (2Sa 8:9-10). Cultiv\u00f3, asimismo, buenas relaciones con los fenicios a trav\u00e9s del rey de Tiro, \u2020\u00a2Hiram (2Sa 5:11). El territorio de este vasto imperio israelita de tiempos de D. comenzaba en el \u2020\u00a2\u00e9ufrates, en el N, y terminaba en el \u2020\u0153r\u00ed\u00ado de Egipto\u2020\u009d, en el S.<\/p>\n<p>El hombre de Dios. Dios busc\u00f3 \u2020\u0153un var\u00f3n conforme a su coraz\u00f3n\u2020\u009d para sustituir a Sa\u00fal (1Sa 13:14). D. demostr\u00f3 tener una gran sensibilidad espiritual y mucha sabidur\u00ed\u00ada. Desde joven se distingui\u00f3, no solamente por su valor al enfrentarse a osos y leones, sino por su prudencia (1Sa 18:5, 1Sa 18:14-15). Sus defectos y hasta sus pecados nos son presentados claramente por las Escrituras, las cuales fueron \u2020\u0153escritas para amonestarnos a nosotros\u2020\u009d (1Co 10:11), a fin de que no caigamos en lo mismo. Fue un gran m\u00fasico, llegando a inventar instrumentos musicales (Amo 6:5). Fue, adem\u00e1s, un verdadero poeta. Sus salmos, fruto de sus experiencias, han bendecido a millones de personas. Aunque no es presentado como profeta, muchos de esos salmos incluyen admirables profec\u00ed\u00adas sobre Cristo. El mismo Se\u00f1or Jes\u00fas dijo que \u2020\u0153D. en el esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d le llam\u00f3 Se\u00f1or (Mat 22:43-45). Pedro dijo que el Esp\u00ed\u00adritu Santo habl\u00f3 \u2020\u0153por boca de D.\u2020\u009d (Hch 1:16). La figura de D. es de una extraordinaria importancia en la Biblia, puesto que Dios mismo decidi\u00f3 que sus promesas para Israel ser\u00ed\u00adan cumplidas a trav\u00e9s de su linaje. Su \u00e9poca de gloria es tomada como paradigma para se\u00f1alar otra, todav\u00ed\u00ada futura, que ser\u00e1 aun m\u00e1s gloriosa: el reino del Mes\u00ed\u00adas. Este es presentado, a veces, como el mismo D. (Jer 30:9; Eze 34:23-25; Ose 3:5), o como \u2020\u0153el hijo de D.\u2020\u009d (Isa 9:7). El Se\u00f1or Jes\u00fas es presentado en el NT como ese \u2020\u0153hijo de D.\u2020\u009d (Mat 1:1; Mat 9:27; Mat 12:23; Mat 21:9, Mat 21:15; Mar 12:35-36). Pero, al mismo tiempo, \u00e9l aclar\u00f3 que es tambi\u00e9n el Se\u00f1or de D. \u00e9l es \u2020\u0153la ra\u00ed\u00adz y el linaje de D.\u2020\u009d (Apo 5:5; Apo 22:16).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, BIOG REYE HOMB HOAT TIPO<\/p>\n<p>ver, SALMOS<\/p>\n<p>vet, = \u00abbienamado\u00bb. Hijo de Isa\u00ed\u00ad, y segundo rey de Israel. Su vida se divide en varios per\u00ed\u00adodos. (a) Juventud. Transcurri\u00f3 en Bel\u00e9n de Jud\u00e1. Fue el menor de 8 hermanos (1 S. 16:10, 11; 17:12-14). En la genealog\u00ed\u00ada de la tribu de Jud\u00e1 (1 Cr. 2:13-15) no aparecen m\u00e1s que siete de los hijos de Isa\u00ed\u00ad, probablemente porque uno de ellos hubiera muerto sin descendencia. La madre de David es mencionada con ternura en los Salmos a causa de su piedad (Sal. 86:16; 116:16). La historia de los antepasados de David es variada, instructiva, y en general bella, pero tambi\u00e9n en ocasiones oscurecida por el pecado (Gn. 37:26, 27; 38:13-30; 43:8-10; 44:18-34; Nm. 1:7; Jos. 2:1-21; Rt. 4:17-22). David era rubio y de hermosa apariencia (1 S. 16:12). Como el menor de los hermanos, estaba encargado de pastorear las ovejas de su padre, y mostr\u00f3 su fidelidad y valor hasta el punto de dar muerte al le\u00f3n o al oso que atacara al reba\u00f1o (1 S. 16:11; 17:34-36). El joven, dotado de una capacidad notable para la m\u00fasica, tocaba el arpa con gran virtuosidad; m\u00e1s tarde compuso c\u00e1nticos. Despu\u00e9s que Dios hubiera rechazado al rey Sa\u00fal, envi\u00f3 al profeta Samuel a Bel\u00e9n, y le orden\u00f3 que ungiera a David para que fuera el sucesor de Sa\u00fal. No hubo proclamaci\u00f3n p\u00fablica, por temor a suscitar la hostilidad de Sa\u00fal. Samuel ungi\u00f3 a David en presencia de unos ancianos, que parece que no fueron informados acerca del objeto de esta unci\u00f3n (1 S. 16:4, 5, 13), pero Isa\u00ed\u00ad y el mismo David ciertamente lo fueron. Este fue un punto de inflexi\u00f3n en la vida del joven, y \u00abel Esp\u00ed\u00adritu de Jehov\u00e1 vino sobre David\u00bb; pero David no menospreci\u00f3 su humilde trabajo cotidiano. (b) Al servicio de Sa\u00fal. Abandonado por Dios, el rey Sa\u00fal estaba acosado por malos esp\u00ed\u00adritus, sometido a depresiones y a crisis de demencia; sus servidores le aconsejaron que se sirviera. de un arpista, cuya m\u00fasica le calmar\u00ed\u00ada su agitado \u00e1nimo. Alguien recomend\u00f3 a David como excelente m\u00fasico, joven valiente, de edad militar, lleno de prudencia, aun cuando no se hab\u00ed\u00ada encontrado con la experiencia directa de guerra, y adem\u00e1s gozando del favor del Se\u00f1or (1 S. 16:14-18). Sa\u00fal le orden\u00f3 que viniera; la m\u00fasica de David le apacigu\u00f3, su car\u00e1cter le complaci\u00f3, y pidi\u00f3 a Isa\u00ed\u00ad que lo dejara en la corte, e hizo de \u00e9l uno de sus escuderos (1 S. 16:16-23; cp. 2 S. 18:15). Al ejercer esta funci\u00f3n, David se instruy\u00f3; lleg\u00f3 a conocer la guerra, a hombres eminentes, los lados bueno y malo de la vida de la corte. No estuvo constantemente junto a Sa\u00fal. Es indudable que el rey mejor\u00f3; David iba con frecuencia a Bel\u00e9n para pastorear las ovejas de su padre (1 S. 17:15). Mientras que \u00e9l estaba all\u00ed\u00ad, los filisteos invadieron Jud\u00e1 y acamparon a unos 24 Km. al oeste de Bel\u00e9n. Sa\u00fal asumi\u00f3 el mando del ej\u00e9rcito israelita y march\u00f3 a su encuentro. Los tres hermanos mayores de David, que estaban en el ej\u00e9rcito, se hab\u00ed\u00ada separado de su familia hac\u00ed\u00ada unas 6 semanas. Isa\u00ed\u00ad envi\u00f3 a David a que se informara de su suerte. El desaf\u00ed\u00ado de Goliat lo emocion\u00f3 profundamente. Comprendiendo que el Se\u00f1or quer\u00ed\u00ada servirse de \u00e9l, David, para sacar el oprobio de Israel, inquiri\u00f3 acerca de este filisteo que desafiaba a los ej\u00e9rcitos de Dios viviente. Sa\u00fal fue informado acerca de sus palabras; d\u00e1ndose cuenta de las intenciones que ten\u00ed\u00ada aquel joven, el rey permiti\u00f3 al pastor que se midiera con el gigante. Sin armadura, que encontraba un engorro. David, aprovechando su ligereza frente a la pesadez de movimientos del gigante, se dirigi\u00f3 hacia el filisteo con su honda y cinco piedras. Estaba convencido de que su causa era justa y de que Dios le ayudar\u00ed\u00ada. Entre los antiguos, los combates singulares se acompa\u00f1aban de insultos. Goliat se desplom\u00f3, alcanzado en la frente por una piedra de la honda. Al volver despu\u00e9s del combate a Gabaa de Benjam\u00ed\u00adn, la residencia de Sa\u00fal, o al tabern\u00e1culo de Nob, David pas\u00f3 a Jerusal\u00e9n y exhibi\u00f3 la cabeza del gigante, sin duda para desafiar a los jebuseos, due\u00f1os de la fortaleza (cp. Jos. 15:63; Jue. 1:8). En cuanto a la armadura de Goliat, la puso en su tienda (1 S. 17:54). La espada del gigante fue depositada en el tabern\u00e1culo (1 S. 21:9). Despu\u00e9s de la victoria de David, nos sorprende ver que Sa\u00fal pregunta: \u00ab\u00bfDe qui\u00e9n es hijo ese joven?\u00bb (1 S. 17:55, 58). \u00bfAcaso no conoc\u00ed\u00ada a \u00e9ste que tantas veces hab\u00ed\u00ada tocado el arpa ante \u00e9l? (1 S. 16:17- 23). Esto se explica de dos maneras: o bien el joven David se hab\u00ed\u00ada desarrollado y cambiado mucho, o bien la pregunta del rey ten\u00ed\u00ada que ver con la posici\u00f3n social y material de su familia, de lo que no se hab\u00ed\u00ada preocupado hasta entonces. Recordemos que Sa\u00fal hab\u00ed\u00ada prometido casar al vencedor con su hija, y liberar de impuestos a la casa de su padre (1 S. 17:25; 18:18); descubri\u00f3 que no ten\u00ed\u00ada raz\u00f3n alguna para sentirse avergonzado de asociarse con la familia del joven. La victoria conseguida sobre Goliat marca otra etapa en la vida de David. El valor, la humildad, la piedad de David le ganaron el afecto desinteresado y fiel de Jonat\u00e1n, hijo de Sa\u00fal (1 S. 18:1). Sa\u00fal no dej\u00f3 ya a David volver peri\u00f3dicamente a casa de su padre, sino que le retuvo en la corte (1 S. 18:2). Los v\u00ed\u00adtores que se hicieron a David como vencedor suscitaron la envidia de Sa\u00fal, que se hizo enemigo de David (1 S. 18:6-9) El rey comprendi\u00f3 que la predicci\u00f3n de Samuel acerca del traspaso del reino a uno mejor que \u00e9l (1 S. 17:29) se iba a cumplir en la persona de David y trat\u00f3 de oponerse a ello. Intent\u00f3 dar muerte a David con su lanza (1 S. 18:10-11). Habiendo fallado en su intento le envi\u00f3 a dirigir expediciones militares (1 S. 18:13). Dio a otro la hija que hab\u00ed\u00ada prometido a David (1 S. 18:17-19). Aprovechando el amor de David hacia su hija Mical, Sa\u00fal intent\u00f3 hacerle morir a manos de los filisteos (1 S. 18:20-27). Mientras tanto, la popularidad de David iba en continuo crecimiento (1 S. 18:29-30); el temor de Sa\u00fal fue en aumento, y dej\u00f3 de esconder sus deseos de matar a David (1 S. 19:1). Y los partidarios de Sa\u00fal no intentaron disuadirle de esta intenci\u00f3n (1 S. 24:10; Sal. 7, encabezamiento). Los celos del rey, amortecidos temporalmente, se avivaron; intent\u00f3 otra vez atravesar a David con su lanza (1 S. 19:4-10), ordenando despu\u00e9s su arresto, escapando gracias a la estratagema de Mical (1 S. 19:11-18). Fue entonces que David escribi\u00f3 el Salmo 59. Huy\u00f3 despu\u00e9s a Samuel en Ram\u00e1, donde Sa\u00fal intent\u00f3 todav\u00ed\u00ada apresarle (1 S. 19:18-24). David se salv\u00f3, se reuni\u00f3 con Jonat\u00e1n, a quien hizo sabedor que no pod\u00ed\u00ada volver a la corte, donde su vida estaba amenazada (1 S. 20). (c) El h\u00e9roe fugitivo. Angustiado en su confianza en Dios, y desesperado, David huy\u00f3 de Sa\u00fal. Deteni\u00e9ndose en Nob, su fe deca\u00ed\u00adda, minti\u00f3 (1 S. 21:1-9); despu\u00e9s se fue precipitadamente a Gat, para ponerse bajo la protecci\u00f3n de Aquis, enemigo de Sa\u00fal. Pero los pr\u00ed\u00adncipes filisteos rehusaron dar asilo a aquel que los hab\u00ed\u00ada humillado; ante el peligro que corr\u00ed\u00ada en sus manos (1 S. 21:14; Sal. 56, encabezamiento), David se fingi\u00f3 loco, y Aquis lo expuls\u00f3. Recobrando la confianza en Dios (Sal. 34) el fugitivo volvi\u00f3 a Jud\u00e1, y habit\u00f3 en la cueva de Adulam (1 S. 22:1), en tanto que pon\u00ed\u00ada a sus padres a cubierto en Moab (1 S. 22:3, 4). Una compa\u00f1\u00ed\u00ada de hombres, proscritos o endeudados, descontentos, empez\u00f3 a unirse a David; este grupo, de unos 400 hombres, acab\u00f3 siendo de unos 600. Entre ellos se hallaban Abiatar, sacerdote de Jehov\u00e1, que hab\u00ed\u00ada escapado de la masacre de los sacerdotes de Nob, y hab\u00ed\u00ada tra\u00ed\u00addo un efod; el profeta Gad, que probablemente se hab\u00ed\u00ada unido a David en Ram\u00e1 (1 S. 22:5, 20; 23:6). As\u00ed\u00ad David ten\u00ed\u00ada apoyo espiritual y un grupo de fieles. De Adulam pas\u00f3 a Keila, ciudad que libr\u00f3 de manos de los filisteos (1 S. 23:1-5). Enter\u00e1ndose de que Sa\u00fal quer\u00ed\u00ada encerrarle en Keila, huy\u00f3 al desierto de Jud\u00e1 (1 S. 23:14; Sal. 63). Los de Zif informaron a Sa\u00fal, que le persigui\u00f3 hasta que una invasi\u00f3n filistea le oblig\u00f3 a cesar esta persecuci\u00f3n (1 S. 23:14-28). Cuando hubo solucionado el asunto de los filisteos, Sa\u00fal empez\u00f3 la b\u00fasqueda de David por el desierto vecino de En-gad\u00ed\u00ad. All\u00ed\u00ad tuvo que inclinarse ante la grandeza de alma de David que, habiendo tenido la posibilidad de dar muerte al rey Sa\u00fal dentro de la cueva, le perdon\u00f3 la vida (1 S. 24; Sal. 57; 142). David y su cuadrilla de guerreros defendieron las propiedades israelitas, que estaban expuestas a incursiones (1 S. 23:1; 25:16, 21; 27:8). Por lo general, los defensores recib\u00ed\u00adan su alimento como precio de sus servicios. Sin embargo, David nunca hab\u00ed\u00ada pedido nada de Nabal, ni siquiera los alimentos que hubieran sido la compensaci\u00f3n ordinaria. Exasperado por el insulto de Nabal, David decidi\u00f3 destruir a Nabal y a todos sus hombres. Pero la sabidur\u00ed\u00ada y diplomacia de la mujer de Nabal le detuvo (1 S. 25). Cuando ella enviud\u00f3, David la tom\u00f3 como esposa. Lleg\u00f3 otra vez a los alrededores del desierto de Zif, cuyos moradores volvieron a dar aviso a Sa\u00fal, que de nuevo se lanz\u00f3 en persecuci\u00f3n de David. Este volvi\u00f3 a demostrar su magnanimidad al no dar muerte al rey, dormido y a su merced. Se conform\u00f3 con llevarse su lanza y su vasija de agua (1 S. 26). Cansado de huir de Sa\u00fal, David se fue del territorio de Jud\u00e1 y obtuvo permiso de Aquis para ocupar Siclag. una ciudad fronteriza, lindando con el desierto de Neguev. Estuvo all\u00ed\u00ad un a\u00f1o y 4 meses, protegiendo a los filisteos de las tribus del desierto, y devastaba ciudades alejadas, incluso en la misma tierra filistea (1 S. 27). Cuando los filisteos se reunieron en Gilboa para atacar a Sa\u00fal, sus pr\u00ed\u00adncipes no quisieron que David les acompa\u00f1ara (1 S. 28:1, 2; 29). Volviendo a Siclag, David descubri\u00f3 que los amalecitas la hab\u00ed\u00adan saqueado e incendiado. Los persigui\u00f3, y recobr\u00f3 todo el bot\u00ed\u00adn. Cuando supo el resultado de la batalla de Gilboa, compuso una eleg\u00ed\u00ada acerca de la suerte de Sa\u00fal y de Jonat\u00e1n (2 S. 1). (d) Rey de Jud\u00e1. Despu\u00e9s de la muerte de Sa\u00fal, la tribu de Jud\u00e1, a la que pertenec\u00ed\u00ada David, lo eligi\u00f3 como rey; comenz\u00f3 a reinar en Hebr\u00f3n (2 S. 2:1-10) a la edad de 30 a\u00f1os (2 S. 5:4). El resto de las tribus, dirigidas por Abner, una de las personalidades con mayor capacidad de Israel, proclam\u00f3 rey a Is-boset, hijo de Sa\u00fal. Este pas\u00f3 a Mahanaim. Durante los dos a\u00f1os siguientes hubo guerra abierta entre los partidarios de Is-boset y los de David. Los asesinatos de Is-boset y de Abner fueron condenados por \u00e9l. Ces\u00f3 la guerra civil (2 S. 2:12-4:12) El reino de David en Hebr\u00f3n dur\u00f3 7 1\/2 a\u00f1os. Sus hijos Amn\u00f3n, Absal\u00f3n y Adon\u00ed\u00adas nacieron en Hebr\u00f3n. David ten\u00ed\u00ada ya varias mujeres (2 S. 2:11; 3:1-5; 5:5) (e) Rey de Israel. A la muerte de Is-boset, David fue elegido rey por todas las tribus (2 S. 5:1-5) y se dispuso de inmediato a consolidar la monarqu\u00ed\u00ada. Diversas ciudades del territorio de Israel estaban tomadas por guarniciones de los filisteos, y otras estaban tomadas por los cananeos. David comenz\u00f3 el asedio de Jerusal\u00e9n, fortaleza de los jebuseos. Sus habitantes la consideraban inexpugnable, pero David la tom\u00f3 al asalto; hizo de ella su capital; h\u00e1biles artesanos de Tiro le hicieron un palacio. La nueva capital se hallaba en los confines de Jud\u00e1 y de Israel. Su situaci\u00f3n deber\u00ed\u00ada contribuir a apagar los sentimientos de celos entre el norte y el sur. Al arrebatar la ciudad a los cananeos, David abri\u00f3 la importante ruta de comunicaci\u00f3n entre el norte y el sur, facilitando los intercambios, y coadyuvando a la unificaci\u00f3n del reino. Los filisteos invadieron dos veces el pa\u00ed\u00ads, sufriendo dos derrotas cerca de Jerusal\u00e9n (2 S. 5:17-25; 1 Cr. 14:8-17). Despu\u00e9s de su segunda victoria sobre los filisteos, el rey invadi\u00f3 su pa\u00ed\u00ads, apoder\u00e1ndose de Gat. Esta conquista seguida de breves expediciones (2 S. 21:15-22) someti\u00f3 de tal manera a los filisteos que estos enemigos hereditarios dejaron de inquietar a Israel durante siglos. Cuando el reino qued\u00f3 consolidado, David se ocup\u00f3 de la cuesti\u00f3n espiritual. Hizo traer el Arca del Pacto, que estaba en Quiriat-jearim, con solemnes fiestas, sacrificios y acciones de gracias (Jos. 15:9; 2 Cr. 13:1-14; 15:1-3). Despu\u00e9s organiz\u00f3 el culto de una manera grandiosa (1 Cr. 17:1-27; 22:7-10). La gracia divina colm\u00f3 a David de bendiciones. Con el fin de afirmar la seguridad de la naci\u00f3n y de preservarla de idolatr\u00ed\u00adas, as\u00ed\u00ad como de vengar los insultos de los que la amenazaban, David guerre\u00f3 contra pueblos vecinos, sometiendo a los moabitas, a los arameos de Soba y de Damas, a los amonitas, a los edomitas y los amalecitas (2 S. 8:1-18; 10:1-19; 12:26-31). El reino lleg\u00f3 de esta manera a los l\u00ed\u00admites prometidos a Abraham mucho tiempo antes (Gn. 15:18). Fue durante la guerra contra los amonitas que David cometi\u00f3 su gran pecado, con el asunto de Ur\u00ed\u00adas heteo. Dios lo juzg\u00f3 por medio del profeta Nat\u00e1n, que declar\u00f3 que la espada no se apartar\u00ed\u00ada jam\u00e1s de la casa del rey (2 S. 11:1-12:23). David se humill\u00f3 verdaderamente, y se arrepinti\u00f3. Dios lo castig\u00f3 de manera directa, y tambi\u00e9n indirecta, ya que David cosech\u00f3 lo que su ejemplo hab\u00ed\u00ada sembrado en su familia. El hijo que hab\u00ed\u00ada tenido de la mujer de Ur\u00ed\u00adas muri\u00f3 (2 S. 12:19). La violaci\u00f3n de la ley moral, la lujuria, y la sed de venganza, se manifestaron dentro de su propio hogar (2 S. 13). La ambici\u00f3n desencadenada, con rebeli\u00f3n contra el padre, triunf\u00f3 durante un cierto tiempo en el mismo seno de su familia, y fue causa de una guerra civil (2 S. 14:19). El esp\u00ed\u00adritu de descontento y de celos entre las tribus, que Absal\u00f3n hab\u00ed\u00ada avivado, reapareci\u00f3 despu\u00e9s de la supresi\u00f3n de su revuelta en otra rebeli\u00f3n, la de Seba (2 S. 20). David hizo justicia a los gabaonitas, de manera solemne, seg\u00fan las ideas de la \u00e9poca, vengando la sangre que Sa\u00fal hab\u00ed\u00ada derramado a pesar del juramento de Josu\u00e9 (2 S. 21). David cay\u00f3 en el pecado de orgullo y orden\u00f3 el censo del pueblo. El castigo de ello fue una peste (2 S. 24; 1 Cr. 21). A prop\u00f3sito de esto se dice en un pasaje que Dios excit\u00f3 a David a que actuara de esta manera (2 S. 24:1), y por otra parte que este acto fue instigado por Sat\u00e1n (1 Cr. 21:1). Las dos declaraciones son evidentemente complementarias: Dios permiti\u00f3 que Sat\u00e1n tentara a David, por cuanto su estado espiritual y el del pueblo demandaban un castigo, d\u00e1ndose con ello motivo para \u00e9l. El rey reuni\u00f3 los materiales para la construcci\u00f3n del templo, y hacia el fin de su reinado asegur\u00f3 que Salom\u00f3n ser\u00ed\u00ada su sucesor (1 R. 1). Le encarg\u00f3 que castigara a aquellos que, bajo el reinado de David, hab\u00ed\u00adan escapado a la justicia (1 R. 2:1-11). David muri\u00f3 a los 71 a\u00f1os; hab\u00ed\u00ada reinado 40 a\u00f1os (o, m\u00e1s exactamente, 40 1\/2, 7 1\/2 de ellos en Hebr\u00f3n, y 33 en Jerusal\u00e9n (2 S. 2:11; 5:4, 5; 1 Cr. 29:27). Sobre todo, se le llama a David \u00abel dulce cantor de Israel\u00bb (2 S. 23:1). La tradici\u00f3n hebrea atribuye a este rey la composici\u00f3n de 73 salmos. (Ver SALMOS [LIBRO DE LOS]). (f) Resumen. En general, su fidelidad al Se\u00f1or fue de tal calibre que se le llama \u00abel var\u00f3n seg\u00fan el coraz\u00f3n de Jehov\u00e1\u00bb (1 S. 13:14). En las mismas Escrituras se declara que \u00e9l hizo siempre lo recto a los ojos del Se\u00f1or, \u00absalvo en lo tocante a Ur\u00ed\u00adas heteo\u00bb (1 R. 15:5). Habiendo servido los designios de Dios en su generaci\u00f3n, durmi\u00f3 (Hch. 13:36). Fue inmensa su influencia en el seno de la humanidad. Fue \u00e9l, m\u00e1s que Sa\u00fal, quien instaur\u00f3 la monarqu\u00ed\u00ada en Israel. Su influencia espiritual se perpet\u00faa por sus salmos, que la cristiandad entera atesora siglo tras siglo. David es un tipo notable del Se\u00f1or Jesucristo: cuando era perseguido por Sa\u00fal, prefiguraba a Cristo en Su rechazamiento; cuando en el trono, fue un tipo de Cristo como var\u00f3n de guerra, destruyendo a Sus enemigos como paso previo a Su reinado de paz durante el Milenio, tipificado por Salom\u00f3n. David fue el receptor del Pacto Dav\u00ed\u00addico, por el que el Se\u00f1or le dio la promesa incondicional de darle una descendencia eterna, y un trono estable eternamente. Esta profec\u00ed\u00ada se cumple en Cristo Jes\u00fas, su descendiente seg\u00fan la carne (Mt. 1:1). El Se\u00f1or Jes\u00fas recibe con frecuencia el nombre de Hijo de David, y con todo El es Se\u00f1or de David; sobre este hecho hizo una pregunta a los jud\u00ed\u00ados (Lc. 20:41-44). Tambi\u00e9n recibe el nombre de \u00abra\u00ed\u00adz y linaje de David\u00bb (Ap. 22:16). Siendo Dios, as\u00ed\u00ad como hombre, bien puede ser ambas cosas. Tiene tambi\u00e9n la llave de David (Ap. 3:7; cp. Is. 22:22-24). Tiene en Sus manos todo el destino de la Iglesia, del futuro reino sobre la tierra, y en general de las naciones. En El se cumplir\u00e1 en su plenitud el pacto dado por Dios a David (2 S. 7:8-17), confirmado a trav\u00e9s de Jerem\u00ed\u00adas (Jer. 23:5-8; 33:14-21) y presentado como esperanza todav\u00ed\u00ada futura para la naci\u00f3n de Israel al finalizar el recogimiento, de entre los gentiles, de un pueblo para Su nombre (Hch. 15:16).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[013]<\/p>\n<p>     El m\u00e1s paradigm\u00e1tico rey de Israel, elegido por Dios en lugar de Sa\u00fal. Rein\u00f3 entre el 1012 y el 972 antes de Cristo.<\/p>\n<p>    Es dif\u00ed\u00adcil discernir entre los datos abundantes que recoge la Escritura aquellos que son realmente hist\u00f3ricos y los que constituyen \u00abhistoria religiosa\u00bb y leyenda.<\/p>\n<p>    De la Escritura se desprende que naci\u00f3 en Bel\u00e9n, hijo menor de Jess\u00e9. Tuvo diversas esposas (10 cita la Biblia) y concubinas abundantes, a medida que fue consolidando el reino y enriqueciendo su casa.<\/p>\n<p>    Se le presenta como escudero de Sa\u00fal, luego como perseguido por los celos de \u00e9ste y, por fin, como rey de Jud\u00e1 durante siete a\u00f1os con capital en Hebr\u00f3n y de Israel y Jud\u00e1 con capital en Jerusal\u00e9n durante otros 33. Su vida est\u00e1 llena de avatares b\u00e9licos y de intrigas y disensiones familiares. Pero se presenta como Rey seg\u00fan el coraz\u00f3n de Dios, a quien obedece a pesar de sus propias infidelidades.<\/p>\n<p>    La memoria de Israel le recuerda como cantor. Se le atribuyen 73 Salmos de los 150 que contiene el Salterio.<\/p>\n<p>     No interesa en la educaci\u00f3n religiosa del cristiano la figura de un rey, sino el valor mesi\u00e1nico que representa con sus gestos y sus palabras, con su significado de fundador del Reino de Israel y depositario de una promesa divina.  Debe ser recordado como el ascendiente del Mes\u00ed\u00adas Salvador. Este sentido, recordado en diversos lugares del Antiguo Testamento (2 Sam. 7. 12-15; Is. 11. 1-10; Jer. 23.5 y 30.9; Ez. 34. 23-31) ser\u00e1 recogido por los evangelistas: Mt. 22. 42 Mt. 9.27. El Mes\u00ed\u00adas ser\u00e1 considerado como descendiente de David y llevado ante Pilatos y condenado a muerte como tal, colocando el Procurador sobre la cruz la sentencia: \u00abJes\u00fas nazareno, Rey de los Jud\u00ed\u00ados\u00bb (Lc. 23.38).<\/p>\n<p>    Tambi\u00e9n tiene valor singular en la Biblia el \u00abmesianismo\u00bb de la figura de David, es decir su car\u00e1cter de tipo prof\u00e9tico del Mes\u00ed\u00adas: rey, salvador, perseguido, triunfador. Por esos sus gestos mesi\u00e1nicos son recordados en la Escritura: Bel\u00e9n donde nace, desierto donde se fortalece, llanto en Getseman\u00ed\u00ad al huir del hijo rebelde que le persigue.<\/p>\n<p>     Son 64 las veces que el nombre de David aparece en los textos del Nuevo Testamento. De ellas 28 se hallan en los cuatro evangelios llamando a Jes\u00fas \u00abHijo de David\u00bb y entendiendo el car\u00e1cter real del Mes\u00ed\u00adas.<br \/>\n El llamado Sepulcro del Rey David, en Jerusal\u00e9n<\/p>\n<p>  Miguel Angel. El David . Detalle<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>David era pastor, de Bel\u00e9n (Lc 2,4.11; Jn 7,42). Era el hijo menor de Jes\u00e9 (Mt 1,5; Lc 3,31). A la muerte de Sa\u00fal fue proclamado rey de Israel. Lo fue del a\u00f1o 1012 al 972 a. de C. Fue tambi\u00e9n rey de Jud\u00e1, con lo que logr\u00f3 la unidad del pueblo. Cuando conquist\u00f3 Jerusal\u00e9n, ciudad neutral, centro de ambos reinos, la constituy\u00f3 como capital, como ciudad-estado, de la que \u00e9l era el gobernador. All\u00ed\u00ad, en el monte Si\u00f3n, levant\u00f3 una tienda-santuario, adonde llev\u00f3 el arca de la Alianza, procurando dar a Jerusal\u00e9n la dignidad de centro de la liga de las doce tribus. Como sacerdotes del nuevo santuario nombr\u00f3 a Abiatar, de la familia sacerdotal de Silo, y a Sadoc, de origen desconocido. Todo esto fue una maniobra extraordinaria desde el punto de vista pol\u00ed\u00adtico y religioso. El profeta Nat\u00e1n (2 Sam 7,12-16) asegura la permanencia de la dinast\u00ed\u00ada dav\u00ed\u00addica, que alcanzar\u00e1 un d\u00ed\u00ada a Jes\u00fas de Nazaret. David es un modelo, un hombre cortado a la medida del coraz\u00f3n de Dios (Act 13,22), y eso, aun a pesar de sus pecados, que tambi\u00e9n los tuvo (2 Sam 11). Adem\u00e1s de rey, fue tambi\u00e9n salmista y profeta mesi\u00e1nico. David est\u00e1 muy presente en el N. T. Jes\u00fas es \u00abel hijo de David\u00bb por la sangre, continuador de la dinast\u00ed\u00ada dav\u00ed\u00addica (Mt 1, 1). La gente le proclama \u00abhijo de David\u00bb (Mt 9,27; 12,23; 15,22; 20,30; 21,9.15; Mc 10,47-48; Lc 18,38-39). Dios dar\u00e1 a Jes\u00fas -el hijo que va a nacer de Mar\u00ed\u00ada\u2014 \u00abel trono de David, su padre\u00bb (Lc 1,32); Jes\u00fas es \u00abde la raza de David\u00bb (Jn 7,42). El reino que Jesucristo viene a predicar y a establecer, aunque naturalmente trasciende al reino de David, no puede desligarse del reino de Israel, que David constituy\u00f3 como reino sagrado. De hecho, los habitantes de Jerusal\u00e9n aclaman as\u00ed\u00ad a Jes\u00fas en su entrada triunfal: \u00abBendito el reino que viene de David, nuestro padre\u00bb (Mc 11,10).<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(->i monarqu\u00ed\u00ada, Si\u00f3n, Jerusal\u00e9n, altar, Mes\u00ed\u00adas). Figura idealizada de los principios de Israel: fundador de la   monarqu\u00ed\u00ada jud\u00ed\u00ada de Jerusal\u00e9n, iniciador de una familia que ser\u00e1 portadora de esperanzas mesi\u00e1nicas. Su historia, reinterpretada de un modo po\u00e9tico y teol\u00f3gico, llena una parte importante de la Biblia (de 1 Sm 16 a 2 Sm 24).<\/p>\n<p>(1) Un hombre guiado por Dios. Su figura est\u00e1 llena de luces y sombras, especialmente en lo que toca a su tragedia familiar: divisiones y luchas de sus hijos. Pues bien, en medio de esas divisiones, conforme a los textos actuales de la Biblia, Dios mismo va guiando el camino de David en una l\u00ed\u00adnea mesi\u00e1nica, de manera que es Dios quien act\u00faa en realidad y no David, garantizando la pervivencia de su trono. Este mismo criterio de acci\u00f3n divina puede y debe aplicarse a su historia militar. David ha sido el verdadero creador del ej\u00e9rcito israelita. Parece que empez\u00f3 siendo un jefe militar (un condotiero de guerreros profesionales), capaz de ponerse incluso al servicio de los enemigos filisteos (1 Sm 27). Era, ante todo, estratega y soldado, ya en tiempos de Sa\u00fal: \u00abSe le juntaron todos los hombres en situaci\u00f3n apurada, cuantos ten\u00ed\u00adan un acreedor y todos los individuos amargados; David se hizo su caudillo y sus acompa\u00f1antes eran unos 400 hombres\u00bb (1 Sm 22,2). El mismo aparece, por otra parte, como un h\u00e1bil guerrero, que fue capaz de vencer con su astucia al gigante Goliat*, cuando a\u00fan era muy joven (cf. 1 Sm 17; 2 Sm 21,19 atribuye la muerte de Goliat a otro guerrero de Israel). Su ej\u00e9rcito pod\u00ed\u00ada compararse a los modernos cuerpos de mercenarios, de manera que sus soldados no ten\u00ed\u00adan m\u00e1s oficio que la guerra: de ella viv\u00ed\u00adan, para ella se preparaban.<\/p>\n<p>(2) Rey de Israel. Pero fue tambi\u00e9n un h\u00e1bil pol\u00ed\u00adtico y, con sus regalos y sus gestos de defensa armada, supo ganarse a los representantes de Jud\u00e1 (1 Sm 30), que, tras la ca\u00ed\u00adda de Sa\u00fal, le ungieron rey en Hebr\u00f3n (2 Sm 2,2-4). Su mandato fue eficaz y las restantes tribus de Israel le ofrecieron tambi\u00e9n la corona: \u00abVinieron, pues, todos los ancianos de Israel al lugar donde estaba el rey, en Hebr\u00f3n, y el rey David pact\u00f3 con ellos una alianza en Hebr\u00f3n, delante de Yahv\u00e9, y ungieron a David como rey sobre Israel\u00bb (2 Sm 5,3). Como caudillo militar, David cre\u00f3 un ej\u00e9rcito unificado y dirigi\u00f3 la guerra de las tribus contra los filisteos, logrando liberar al pueblo. Se hizo rey, pero si  gui\u00f3 siendo un condotiero, rodeado por antiguos compa\u00f1eros de guerrilla (cf. 1 Sm 22,2) que formaban su guardia militar, centrada en los treinta h\u00e9roes, oficiales mayores de su tropa (cf. 2 Sm 23). Cuando se hizo rico, David contrat\u00f3 soldados mercenarios de Creta y Filistea (cereteos y peleteos: cf. 2 Sm 8,18; 18,20), a quienes puso a su servicio, no al servicio de las tribus y de su guerra nacional. Desde esa base pueden distinguirse sus dos cuerpos de ej\u00e9rcito, (a) Por su pacto con las tribus, David era jefe de la milicia popular de Israel, que deb\u00ed\u00ada reclutarse cuando fuera necesaria la defensa del pueblo, puesta ahora bajo el mando de oficiales, dirigidos por el mismo David (cf. Cr 27). (b) Con sus soldados particulares y sus mercenarios (sin la participaci\u00f3n de las tribus), David conquist\u00f3 un importante enclave cananeo-jebusita, incrustado como cu\u00f1a entre Jud\u00e1 y el norte: \u00abSe dirigi\u00f3 con sus hombres hacia Jerusal\u00e9n*&#8230;, tom\u00f3 la fortaleza y habit\u00f3 en ella, llam\u00e1ndola Ciudad de David\u00bb (cf. 2 Sm 5,6-9). La nueva capital no formar\u00e1 parte de las tribus, sino que ser\u00e1 propiedad del rey, lugar donde residen sus mercenarios, convirti\u00e9ndose despu\u00e9s en punto de confluencia del nuevo Israel (Jud\u00e1) supratribal, unificado. De esta forma, la federaci\u00f3n* de las tribus de Israel tiende a convertirse en una monarqu\u00ed\u00ada* compacta, tanto en plano pol\u00ed\u00adtico-militar, como religioso (con el traslado del Arca a Jerusal\u00e9n; cf. 2 Sm 6). David conserv\u00f3 en cierto sentido la estructura de las tribus, pero la emple\u00f3 para fines no tribales. Ciertamente, conquist\u00f3 la tierra cananea, en gesto que se interpreta como cumplimiento de las viejas promesas patriarcales (Gn 15). Pero, al mismo tiempo, cre\u00f3 una serie de problemas que ser\u00e1n casi insolubles para el yahvismo posterior: el centralismo administrativo, con la divisi\u00f3n de clases y un ej\u00e9rcito profesional como signo de poder contrario a la antigua experiencia religiosa israelita. Adem\u00e1s, la conquista indiscriminada de las ciudades cananeas ser\u00e1 una amenaza para la pureza del yahvismo, como han visto los profetas.<\/p>\n<p>(3) Figura mesi\u00e1nica. La tradici\u00f3n israelita le ha recordado como principio y referencia de las promesas mesi\u00e1nicas (2 Sm 7,12-16; Sal 89,4-5): el ungido de Dios ser\u00e1 hijo* de David, espe cialmente en el Nuevo Testamento, donde esa expresi\u00f3n tendr\u00e1 sentido pol\u00ed\u00adtico, teol\u00f3gico y carism\u00e1tico (cf. Mt 1,20; 9,27; 21,9; Mc 12,35-37; Hch 13,22; Rom 1,3). Por otra parte, David aparece no s\u00f3lo como verdadero promotor de la construcci\u00f3n del templo* de Jerusal\u00e9n (especialmente en 1 Cr 11-29), sino de un modo especial como el primero y mejor de los salmistas y poetas religiosos de Israel (cf. 1 Cr 25). La tradici\u00f3n m\u00e1s antigua le recuerda como experto cantor, que apacigua con el arpa la melancol\u00ed\u00ada de Sa\u00fal (1 Sm 19,23), y tambi\u00e9n bailando delante del Arca* de la alianza, en gesto de profundo dramatismo religioso (2 Sm 6). Se le considera autor de una parte considerable de los salmos* (especialmente del 3 al 70).<\/p>\n<p>Cf. J. L. SICRE, De David al Mes\u00ed\u00adas, Verbo Divino, Estella 1995.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. Las fuentes: 1. La historia deuteronomista; 2. La historia de la sucesi\u00f3n; 3. Las Cr\u00f3nicas. II. Notas biogr\u00e1ficas: 1. Nombre; 2. En la corte de Sa\u00fal; 3. El aventurero; 4. Rey de Jud\u00e1 y de Israel; 5. Conquistas militares; 6. Gobierno; 7. Reveses familiares; 8. El hombre. III. La alianza dav\u00ed\u00addica. 1. Texto; 2. Contexto de alianza; 3. Profundizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hijo de Jes\u00e9, de la tribu de Jud\u00e1, David es el fundador del m\u00e1s vasto imperio israelita y de la dinast\u00ed\u00ada que durante cuatro siglos rein\u00f3 en Jerusal\u00e9n. A su persona est\u00e1 vinculada la promesa de un reino mesi\u00e1nico.<\/p>\n<p>I. LAS FUENTES. 1. LA HISTORIA DEUTERONOMISTA. Los informes sobre el rey David son abundantes y diversificados. A este rey se le dedican 42 cap\u00ed\u00adtulos de la historia deuteronomista de los libros de lSamuel y de los \/Reyes (lSam 16-lRe 2). Hay que se\u00f1alar que el texto egipcio de los LXX presenta a veces lecturas mejores que las del texto masor\u00e9tico. La historia de la ascensi\u00f3n de David al trono (1Sam 16-2Sa 5:8) contiene relatos originales bien marcados, surgidos de la corte o de la tradici\u00f3n popular. Despu\u00e9s de la divisi\u00f3n del reino se introdujeron en este material algunos complementos, que reflejan la influencia de los c\u00ed\u00adrculos prof\u00e9ticos, como, por ejemplo, la unci\u00f3n de David (1Sa 16:1-13), que subraya el repudio del rey Sa\u00fal. Poco antes del destierro a Babilonia o durante el mismo destierro los libros de Samuel fueron sometidos a una revisi\u00f3n deuteronomista e insertados en el gran conjunto hist\u00f3rico literario que abarca los libros desde el Dt hasta los Reyes. Se a\u00f1adieron algunas indicaciones cronol\u00f3gicas (2Sa 2:10s; 2Sa 5:4s) y algunos compendios hist\u00f3ricos (2Sa 7:18-29). Probablemente se elabor\u00f3 tambi\u00e9n entonces la profec\u00ed\u00ada de Nat\u00e1n (2Sa 7:1-24). Dada la compleja formaci\u00f3n de los libros de Sam y Re, no hay que extra\u00f1arse de encontrar en ellos numerosas repeticiones, interrupciones, relatos que se entrecruzan. Se asiste a una idealizaci\u00f3n de la figura de David, sobre todo en la narraci\u00f3n de sus comienzos; se ponen de relieve sus \u00e9xitos, sus virtudes, como la modestia, el afecto, la magnanimidad.<\/p>\n<p>Se leen dos narraciones sobre la entrada de David en la corte de Sa\u00fal: una vez se introduce en ella como m\u00fasico para aplacar el esp\u00ed\u00adritu atormentado del rey (1Sa 16:4-23; 1Sa 17:1-11), mientras que otra entra en ella como joven pastor que ha derrotado a Goliat (lSam 17,12-31.40-58; 18,1-5). Es doble el atentado proyectado contra la vida de David (ISam 18,10s; 19,9s), as\u00ed\u00ad como el relato de su \u00e9xito y de su popularidad (ISam 18,12-16; 25-30). Se lee dos veces la promesa de dar como esposa a David una hija de Sa\u00fal (lSam 19,1-7; 20,1-10.18-39). Se narra en dos ocasiones la huida de David (ISam 19,10-17; 20,1-21,1) y la traici\u00f3n por parte de sus protegidos (ISam 23,1-13.19-28). David respeta dos veces la vida de Sa\u00fal (ISam 24; 26).<\/p>\n<p>El redactor deuteronomista filodav\u00ed\u00addico recogi\u00f3 todo este material con la intenci\u00f3n de probar que David era el sucesor leg\u00ed\u00adtimo de Sa\u00fal, ya que hab\u00ed\u00ada sido elegido por Dios (lSam 16,1-13), y adem\u00e1s porque ten\u00ed\u00ada derecho a la sucesi\u00f3n real en virtud del matrimonio contra\u00ed\u00addo con la hija del primer rey, y teniendo tambi\u00e9n en cuenta sus proezas y la voluntad del pueblo.<\/p>\n<p>2. LA HISTORIA DE LA SUCESI\u00ed\u201cN. La historia de la sucesi\u00f3n al trono (2Sam 7; 9-20, y 1Re 1-2) presenta una admirable unidad y perfecci\u00f3n literaria. Es el monumento hist\u00f3rico m\u00e1s notable de la prosa narrativa de Israel. La descripci\u00f3n es vivaz, objetiva, parca en elementos maravillosos; pero no por ello menos profundamente religiosa. El autor es probablemente un escriba de la corte de Salom\u00f3n, encargado de redactar aquella historia con la finalidad de mostrar que el hijo m\u00e1s joven de David, Salom\u00f3n, era su leg\u00ed\u00adtimo sucesor. El autor tuvo a su disposici\u00f3n fuentes de primera mano. No se advierten preocupaciones cronol\u00f3gicas ni se citan las fuentes de informaci\u00f3n. Se describe a David de forma realista, en un contexto que pone de relieve sus dotes excepcionales tanto como sus errores y sus desgracias.<br \/>\n3. LAS CR\u00ed\u201cNICAS. En el primer libro de las t Cr\u00f3nicas (11-29) se dedican 18 cap\u00ed\u00adtulos -una cuarta parte de toda la obra del cronista- al rey David. El objetivo de este libro tard\u00ed\u00ado es m\u00e1s teol\u00f3gico que hist\u00f3rico. El autor hace un uso particular de los libros de Sam-Re, idealizando la figura del rey y omitiendo todo lo que pudiera deslucir su gloria. Las noticias propicias del cronista que se refieren a David deben utilizarse con cautela. Los t\u00ed\u00adtulos de los salmos atribuidos al rey son tard\u00ed\u00ados y los breves comentarios hist\u00f3ricos que preceden a 11 salmos en el texto masor\u00e9tico no son m\u00e1s que citas de pasajes que aparecen en los libros de Samuel y Reyes. Por eso mismo, los t\u00ed\u00adtulos de los salmos no representan una fuente fidedigna de noticias relativas al rey David.<\/p>\n<p>II. NOTAS BIOGR\u00ed\u0081FICAS. 1. NOMBRE. El sustantivo dawid parece derivarse de la ra\u00ed\u00adz ydd y del nombre d\u00f3d, que tiene el significado de \u00abamado\u00bb, \u00abpredilecto\u00bb. Parece tratarse del nombre que asumi\u00f3 David al hacerse rey. Antes de entonces llevaba probablemente el nombre de Eljan\u00e1n (derivado de Baaljan\u00e1n), a quien un texto de 2Sam atribuye la muerte del gigante Goliat (2Sa 21:19; 2Sa 23:24). El nombre da-u-dum, que se ha encontrado en los textos de Ebla, parece confirmar la interpretaci\u00f3n dada del nombre de David.<\/p>\n<p>2. EN LA CORTE DE SA\u00daL. David naci\u00f3 en la segunda mitad del siglo xi a.C. en Bel\u00e9n, capital de la tribu de Jud\u00e1. Su padre, Jes\u00e9, estaba emparentado con el clan de Efrat\u00e1, que dominaba en Bel\u00e9n. Aunque la tribu de Jud\u00e1 no se encontraba bajo la autoridad del rey Sa\u00fal, David, \u00abde buen aspecto y de buena presencia\u00bb (ISam 16,12), entr\u00f3 al servicio del rey. Cuando Sa\u00fal se propuso crear un ej\u00e9rcito de profesi\u00f3n, David se convirti\u00f3 en portador de las armas del rey (lSam 16,21) y m\u00e1s tarde en comandante de la tropas. Los \u00e9xitos militares lo hicieron famoso y pudo entrar en estrechas relaciones con la familia de Sa\u00fal (Jonat\u00e1n, Mical). Este hecho le auguraba un magn\u00ed\u00adfico futuro pol\u00ed\u00adtico. Se hab\u00ed\u00ada conquistado adem\u00e1s el afecto de Sa\u00fal; pero muy pronto lleg\u00f3 la ruptura. El rey sospechaba que David pudiera sustituir a Jonat\u00e1n en la sucesi\u00f3n y que incluso, despu\u00e9s de quitarle la simpat\u00ed\u00ada del pueblo, pudiera destronarlo antes de morir. Si David no sucumbi\u00f3 a la envidia y al odio de Sa\u00fal, se lo debi\u00f3 a los muchos amigos que ten\u00ed\u00ada en la corte y que posibilitaron su huida.<\/p>\n<p>3. EL AVENTURERO. Reprobado por el rey, David se rode\u00f3 de un grupo de mercenarios ligados con \u00e9l por v\u00ed\u00adnculos de fidelidad. Convertido en un guerrillero independiente, encontr\u00f3 empleo en las colinas de Judea sometidas a los filisteos. Luego se traslad\u00f3 m\u00e1s al sur, a la regi\u00f3n del Negueb, donde defendi\u00f3 el territorio de las incursiones de los amalecitas y de otros n\u00f3madas, que estaban fuera de toda dependencia estatal. Como recompensa por la protecci\u00f3n recib\u00ed\u00ada un tributo, probablemente en g\u00e9neros alimenticios. En esta circunstancia estableci\u00f3 buenas relaciones con las tribus del sur, que m\u00e1s tarde habr\u00ed\u00adan de serle de gran utilidad. Se cas\u00f3 con Abiga\u00ed\u00adl, natural de Ma\u00f3n (ISam 25,42), y con Ajino\u00e1n, de Yezrael (lSam 25,42), y ofreci\u00f3 su ayuda militar a los habitantes de Queil\u00e1 (1Sa 23:1-5), sitiados por los filisteos.<br \/>\nPara librarse de las maniobras de Sa\u00fal, que intentaba de todas formas detenerlo y matarlo, David prest\u00f3 sus servicios al jefe filisteo Aqu\u00ed\u00ads, de Gat, que le dio en alquiler la ciudad de Sicelag (ISam 27,5ss). Como vasallo de los filisteos, tuvo la misi\u00f3n de defender la parte sur del pa\u00ed\u00ads filisteo contra las incursiones de los n\u00f3madas. Pero fue capaz, respaldado por su se\u00f1or, de conservar buenas relaciones con las tribus meridionales de Judea (lSam 27,8-12; 30,26-31).<\/p>\n<p>4. REY DE JUD\u00ed\u0081 Y DE ISRAEL. Despu\u00e9s de la tr\u00e1gica muerte de Sa\u00fal (1Sa 29:31), David se dirigi\u00f3 con sus tropas a Hebr\u00f3n, donde fue proclamado rey de Jud\u00e1 no s\u00f3lo por parte de los que pertenec\u00ed\u00adan a la tribu de este nombre, sino tambi\u00e9n por los grupos no israelitas que habitaban en el sur, con los que hab\u00ed\u00ada mantenido relaciones amistosas. El motivo inmediato que favoreci\u00f3 la constituci\u00f3n del reino de Jud\u00e1 fue la aspiraci\u00f3n de las tribus meridionales a crearse un sistema pol\u00ed\u00adtico y militar m\u00e1s seguro que el que hab\u00ed\u00ada representado el Estado de Sa\u00fal. El presupuesto moral era la antigua situaci\u00f3n particular que ligaba entre s\u00ed\u00ad a las tribus meridionales, pero el factor decisivo fue sin duda la personalidad misma de David.<\/p>\n<p>En Israel, Abner, comandante de las tropas de Sa\u00fal, hab\u00ed\u00ada proclamado rey a Isbaal, hijo del difunto rey (2Sa 2:8s); sin embargo, la sucesi\u00f3n din\u00e1stica de Sa\u00fal no resultaba muy simp\u00e1tica a las tribus. David esper\u00f3 con paciencia la evoluci\u00f3n de los acontecimientos. Abner rompi\u00f3 con Isbaal y se pas\u00f3 al lado de David. Mientras se dirig\u00ed\u00ada a Hebr\u00f3n para consultar con el rey, Abner fue matado por venganza de Joab, comandante del ej\u00e9rcito de David. Podemos preguntarnos si no estar\u00ed\u00ada implicado David en aquel homicidio. Isbaal fue asesinado despu\u00e9s de dos a\u00f1os de reinado por dos comandantes de su ej\u00e9rcito, que quer\u00ed\u00adan congraciarse con David (2Sa 2:10). David orden\u00f3 ejecutarlos, quiz\u00e1 tambi\u00e9n porque estaban al corriente de ciertas maquinaciones del rey de Jud\u00e1. Tras la muerte de Abner y de Isbaal, los representantes de las tribus del norte decidieron reconocer como rey a David (2Sa 5:1 ss). Jud\u00e1 e Israel siguieron siendo dos entidades distintas, pero unidas en la persona del rey David. El estaba en medio y por encima de los dos reinos.<\/p>\n<p>5. CONQUISTAS MILITARES. David atac\u00f3 en primer lugar a los filisteos (2Sa 5:17). No se sabe qu\u00e9 batallas libr\u00f3 contra ellos; de todas formas, despu\u00e9s de David los filisteos no tuvieron ya ning\u00fan papel pol\u00ed\u00adtico y su territorio qued\u00f3 sometido a Israel. Adem\u00e1s, el rey se apoder\u00f3 de las ciudades-estado cananeas, convirti\u00e9ndose en soberano de un Estado territorial palestino. Con gran habilidad pol\u00ed\u00adtica escogi\u00f3 como residencia la ciudad-estado jebusea de Jerusal\u00e9n, punto de conjunci\u00f3n entre el norte y el sur del pa\u00ed\u00ads. La ocup\u00f3 mediante una estratagema y la convirti\u00f3 en propiedad personal suya, cambiando adem\u00e1s su nombre (Ciudad de David). Hizo trasladar a Jerusal\u00e9n el arca de la alianza, pasando a ser as\u00ed\u00ad la Ciudad de David el centro religioso del reino unido (2Sa 5:6; lCr\u00f3n 11,4). Pele\u00f3 tambi\u00e9n contra los pueblos de Trasjordania, someti\u00e9ndolos a su poder (2Sa 8:10ss; lRe 11,15-25). El territorio de los edomitas pas\u00f3 a ser posesi\u00f3n personal del rey y fue gobernado por un gobernador militar. Moab se vio reducido a Estado-vasallo despu\u00e9s de que murieron las dos terceras partes de sus guerreros y fueron heridos sus caballos. Derrot\u00f3 a los ammonitas, de los que se nombr\u00f3 rey a t\u00ed\u00adtulo personal. David dirigi\u00f3 adem\u00e1s campa\u00f1as contra los Estados arameos del norte: Bet-Recob, Tob, Guesur, Maaca. El reino de Damasco, tras la victoria sobre el rey Adad-Ezer, qued\u00f3 incorporado al reino de Israel, mientras que los dem\u00e1s reinos pasaron a ser vasallos. Estableci\u00f3 relaciones diplom\u00e1ticas con las cortes extranjeras, cas\u00e1ndose de este modo con la hija del rey de Guesur (2Sa 3:3; lCr\u00f3n 3,2) y d\u00e1ndole a Salom\u00f3n por esposa a la princesa ammonita Naama.<\/p>\n<p>La actividad militar de David tuvo tambi\u00e9n una influencia provechosa para los fenicios, que pudieron desarrollar libremente su comercio mar\u00ed\u00adtimo. David manten\u00ed\u00ada con ellos buenas relaciones (2Sa 5:11; 1Cr 14:1).<\/p>\n<p>6. GOBIERNO. El Estado dav\u00ed\u00addico era una entidad muy compleja y heterog\u00e9nea, que s\u00f3lo manten\u00ed\u00ada unida la persona del rey y su ej\u00e9rcito permanente. Se leen dos listas de funcionarios del reino de David (2Sa 8:15-18; 1Cr 18:14-17 y 2Sa 20:23-26). En la instituci\u00f3n de los cargos, el rey se inspir\u00f3 en el modelo de Egipto. Entre los funcionarios m\u00e1s importantes estaban el heraldo (mazkir) y el secretario o ministro de asuntos exteriores, que atend\u00ed\u00ada a la correspondencia (s\u00f3fer). Tambi\u00e9n adquiri\u00f3 importancia el sacerdocio palatino (Sadoc y Ebiatar). El territorio de Palestina se dividi\u00f3 probablemente en provincias. El ej\u00e9rcito, que ten\u00ed\u00ada un comandante supremo, estaba formado por varios grupos mercenarios: la guardia personal del rey estaba constituida por extranjeros: cretenses y filisteos; igualmente el grupo selecto de los \u00abvalientes de David\u00bb. Por el contrario, la milicia regular estaba compuesta por los hombres id\u00f3neos de Jud\u00e1 y de Israel, llamados a las armas con ocasi\u00f3n de las campa\u00f1as militares. Las finanzas del Estado se alimentaban del bot\u00ed\u00adn de guerra, de los tributos de los pueblos vasallos y de las contribuciones de los ciudadanos. El censo ten\u00ed\u00ada que servir para objetivos concretos militares y fiscales (2Sam 24). La peste que estall\u00f3 durante esta iniciativa, inaudita en Israel, fue considerada como un castigo por parte de Dios.<\/p>\n<p>David instituy\u00f3 las ciudades de asilo con la finalidad de limitar la venganza de sangre (Jos 20) y les asign\u00f3 a los levitas ciertas ciudades particulares como residencia (Jos 21). El rey se mostr\u00f3 celoso por promover la fe de los padres, que representaba un elemento unificador de los diversos grupos que compon\u00ed\u00adan el Estado. No hay que excluir que respetase tambi\u00e9n la religi\u00f3n cananea. No lleg\u00f3 a construir el templo, pero comenz\u00f3 el culto en torno al arca de la alianza trasladada a Jerusal\u00e9n. En el terreno cultural, David favoreci\u00f3 tambi\u00e9n la poes\u00ed\u00ada y la m\u00fasica.<\/p>\n<p>7. REVESES FAMILIARES. Despu\u00e9s de haber cometido el rey adulterio con Betsab\u00e9 y de haber tramado la muerte de su esposo Ur\u00ed\u00adas (2Sa 11:2-16.26s), la fortuna dej\u00f3 de sonre\u00ed\u00adr al gran soberano de Israel. Tuvo ocho mujeres, que conocemos de nombre (1Sa 18:27; 1Sa 25:42s; lCr\u00f3n 3,2ss), las cuales le dieron seis hijos en Hebr\u00f3n (2Sa 3:2ss; lCr\u00f3n 3,1-9) y trece en Jerusal\u00e9n (2Sa 5:14; 1Cr 3:5-9; 1Cr 14:4-7), m\u00e1s una hija, Tamar (1Cr 3:9). Tuvo adem\u00e1s otros hijos de las concubinas (2Sa 5:13). El n\u00famero de sus hijos y la complicada situaci\u00f3n del Estado explican las frecuentes rivalidades y las graves crisis que atormentaron los \u00faltimos a\u00f1os de la vida de David. Amn\u00f3n se enamor\u00f3 de Tamar, hermana de Absal\u00f3n, que fue seducida y violentada (2Sa 13:1-22). Para vengarse, Absal\u00f3n tram\u00f3 la muerte de Amn\u00f3n y emprendi\u00f3 la huida (2Sa 13:23-29). Gracias a la intervenci\u00f3n de Joab, Absal\u00f3n volvi\u00f3 y se reconcili\u00f3 con su padre (2Sa 14:21-33). Durante otra rebeli\u00f3n, Absal\u00f3n se proclam\u00f3 rey, y David tuvo que huir de Jerusal\u00e9n con su ej\u00e9rcito permanente (2Sam 15). En la sublevaci\u00f3n de Absal\u00f3n estaban tambi\u00e9n comprometidas las tribus del norte. Pero las tropas de Absal\u00f3n fueron derrotadas, \u00e9l mismo fue asesinado y David pudo entrar de nuevo en la capital. El rey llor\u00f3 amargamente la muerte de su hijo rebelde (2Sam 19). Una nueva rebeli\u00f3n, capitaneada esta vez por el benjaminita Seba, opuso a las tribus del norte contra la de Jud\u00e1. En la disputa entre Adon\u00ed\u00adas y Salom\u00f3n por la sucesi\u00f3n del trono, Salom\u00f3n logr\u00f3 imponerse gracias al apoyo del profeta Nat\u00e1n y con la ayuda de los mercenarios de su padre y de su guardia personal. Al final de la vida de David, el reino empez\u00f3 a bambolearse y despu\u00e9s de la muerte de Salom\u00f3n qued\u00f3 dividido en dos.<\/p>\n<p>8. EL HOMBRE. Desde muchos puntos de vista, David fue una personalidad excepcional. Fue en primer lugar un valiente e ind\u00f3mito guerrero, un conquistador afortunado, un astuto pol\u00ed\u00adtico que supo aprovecharse en cada momento de la situaci\u00f3n, un prudente organizador del Estado, sobre todo en los primeros tiempos de su reinado, y un sabio administrador de la justicia. De \u00e1nimo generoso, se mostr\u00f3 siempre fiel con los amigos hasta ser realmente cari\u00f1oso con ellos, como demuestra su actitud con el hijo de Jonat\u00e1n y con el propio Jonat\u00e1n cuando muri\u00f3. Se mostr\u00f3 condescendiente con sus hijos hasta la debilidad; no supo castigar debidamente a Amn\u00f3n, perdon\u00f3 el fratricidio a Absal\u00f3n, sin tomar con \u00e9l las debidas precauciones. Por el contrario, David fue cruel con sus opositores, haciendo que desapareciera la descendencia de Sa\u00fal, diezmando a los moabitas y provocando la muerte de Ur\u00ed\u00adas. Fue un hombre religioso seg\u00fan el modelo de la \u00e9poca: de piedad sincera, recurr\u00ed\u00ada a la oraci\u00f3n y a los consejos de los hombres de Dios, como Gad y Nat\u00e1n. Lleg\u00f3 incluso a aceptar verse expulsado del trono por temor a oponerse a la voluntad de Dios (2Sa 15:25s). Hizo penitencia por sus pecados aceptando las sugerencias del profeta Nat\u00e1n (2Sa 12:15-25). Mostr\u00f3 tambi\u00e9n una actitud penitente con ocasi\u00f3n del censo (2Sa 24:17). No hemos de excluir que compusiera \u00e9l mismo salmos en honor del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Con el correr de los tiempos se fueron olvidando los defectos de David y este rey se convirti\u00f3 en el rey ideal de Israel, profundamente humano y totalmente entregado al servicio de Dios. As\u00ed\u00ad nos presentan su figura el libro de las Cr\u00f3nicas y el Sir\u00e1cida (Sir 47:1-11).<\/p>\n<p>III. LA ALIANZA DAV\u00ed\u008dDICA. El punto culminante de toda la tradici\u00f3n relativa a David es la promesa divina que se le hizo a \u00e9l y a sus sucesores sobre el gobierno del pueblo de Israel. Podemos leerla en 2Sa 7:1-17 como coronaci\u00f3n de las victorias obtenidas por el gran rey; adem\u00e1s esta promesa se recoge tambi\u00e9n en 1Cr 17:1-15 y en el Sal 89:20-38.<\/p>\n<p>1. TEXTO. Los textos de las Cr\u00f3nicas y del Salmo parecen ser relecturas m\u00e1s recientes del texto de 2Sam. Pero incluso este \u00faltimo pasaje contiene diversos indicios de elaboraci\u00f3n redaccional, sobre todo deuteronomista. No obstante, es opini\u00f3n general entre los autores que esta per\u00ed\u00adcopa contiene un n\u00facleo esencial que se remonta a la \u00e9poca de David y que fue pronunciado cuando el rey estaba pensando en erigir un templo al Se\u00f1or. En aquella ocasi\u00f3n el profeta Nat\u00e1n tom\u00f3 postura frente a la iniciativa del rey en nombre de Dios. Despu\u00e9s de una primera respuesta positiva, el profeta le inform\u00f3 al rey que la construcci\u00f3n del templo no habr\u00ed\u00ada sido del gusto de un Dios que durante siglos hab\u00ed\u00ada estado habitando en una tienda, sin haber pedido nunca la construcci\u00f3n de una residencia permanente (2Sa 7:1-7). Sin embargo, lo mismo que hab\u00ed\u00ada hecho hasta ahora, tambi\u00e9n en el futuro el Se\u00f1or recompensar\u00ed\u00ada a su siervo David, concedi\u00e9ndole la victoria sobre sus enemigos y haciendo famoso su nombre. El pueblo de Israel gozar\u00ed\u00ada de paz, de estabilidad y de libertad frente a sus enemigos. Despu\u00e9s de la muerte de David, el trono permanecer\u00ed\u00ada estable, ya que quedar\u00ed\u00ada asegurada la sucesi\u00f3n continua de la descendencia real dav\u00ed\u00addica (2Sa 7:8-15). El Se\u00f1or mirar\u00ed\u00ada con especial benevolencia a la casa de David, port\u00e1ndose con ella como un padre. Si los descendientes llegasen a fallar, ser\u00ed\u00adan castigados como los dem\u00e1s hombres, pero con moderaci\u00f3n; sin embargo, este castigo no llegar\u00ed\u00ada nunca a privar de la dignidad real a la descendencia dav\u00ed\u00addica, haci\u00e9ndola pasar a otra dinast\u00ed\u00ada. Puesto que \u00abtu casa y tu reino subsistir\u00e1n por siempre ante m\u00ed\u00ad, y tu trono se afirmar\u00e1 para siempre\u00bb (2Sa 7:16).<\/p>\n<p>2. CONTEXTO DE \/ALIANZA. Aunque en el or\u00e1culo de Nat\u00e1n no aparece el t\u00e9rmino de alianza, sin embargo est\u00e1n presentes en \u00e9l algunos detalles que confieren a la promesa divina la forma de un pacto. En dos ocasiones se le otorga a David el t\u00ed\u00adtulo de \u00absiervo\u00bb (2Sa 7:5.8), que significa vasallo, sometido al soberano. El rey y la dinast\u00ed\u00ada son objeto de la benevolencia (hesed) divina, t\u00e9rmino t\u00e9cnico de la alianza (2Sa 7:15). La promesa se presenta de una forma que corresponde a las cl\u00e1usulas de un tratado de alianza: recuerdo del pasado, estipulaci\u00f3n relativa al porvenir, cl\u00e1usulas anejas. Al recibir el rito de la unci\u00f3n real (1Sa 2:4; 1Sa 5:3; 2Re 23:30), David se convierte en vasallo de Yhwh, es decir, en su lugarteniente, encargado de establecer el reino de Israel, de mantener al pueblo en la condici\u00f3n de aliado del Se\u00f1or y de obtener el favor de su Dios.<\/p>\n<p>La promesa hecha a David no abroga la alianza del Sina\u00ed\u00ad, sino que la precisa y la completa, centr\u00e1ndola en la dinast\u00ed\u00ada dav\u00ed\u00addica. Como vasallo del Se\u00f1or, el rey asegura al pueblo el derecho y la justicia de su Dios, le procura estabilidad y bienestar. La casa dav\u00ed\u00addica recibe una misi\u00f3n, en la que se realizan los bienes mesi\u00e1nicos. En este sentido la dinast\u00ed\u00ada se convierte en la portadora de la esperanza mesi\u00e1nica. La instituci\u00f3n mon\u00e1rquica pasa a ser un organismo de gracia, un canal de salvaci\u00f3n. Por medio de ella Dios lleva a su cumplimiento el destino de Israel, puesto que la feliz subsistencia del pueblo est\u00e1 ligada a la permanencia de la monarqu\u00ed\u00ada. La idea mesi\u00e1nica llega de este modo a asumir la forma de un reino presidido por un rey establecido por Dios.<\/p>\n<p>3. PROFUNDIZACI\u00ed\u201cN. El or\u00e1culo de Nat\u00e1n fue rele\u00ed\u00addo y profundizado en el mismo libro de Samuel (2Sa 23:5) y en el de los Reyes (1Re 2:12.45.46; 1Re 8:22ss; 1Re 9:5; 1Re 11:36; 1Re 15:4; 2Re 8:19). Fue igualmente comentado en los salmos 89 y 132: la promesa queda colocada expresamente dentro del marco de las antiguas tradiciones anficti\u00f3nicas de Israel. Los salmos reales, en los que se exalta la figura del rey dav\u00ed\u00addico, su papel de garant\u00ed\u00ada de la justicia (Sal 45; 72), su filiaci\u00f3n divina (Sal 2; 110), se inspiraron en el texto de 2Sam 7.<\/p>\n<p>La idealizaci\u00f3n del monarca, ya en acto en el Salterio, es recogida y ampliada por los profetas sucesivos. Su mirada se dirigir\u00e1 no tanto a la sucesi\u00f3n de cada uno de los reyes dav\u00ed\u00addicos, sino m\u00e1s bien a la de un descendiente extraordinario, a la de un rey \u00fanico y definitivo, que llevar\u00e1 a cumplimiento de forma eminente la funci\u00f3n de la dinast\u00ed\u00ada dav\u00ed\u00addica, dentro de un contexto escatol\u00f3gico (Isa 9:1-6; Isa 11:1-9; Miq 5:1-5; Jer 23:5s; Zac 9:9s) [t Mesianismo III].<\/p>\n<p>BIBL.: AMSLER S., David, Roi et Messie, Delachaux, Neuch\u00e1tel 1963; BOTrERWECK G.J., Zur Eigenart der chronistischen Davidsgeschichte, en \u00abTheologische Quartalschrift\u00bb 136 (1956) 402-435; BRUEGGERMANN W., David and his Theologian, en \u00abCBQ\u00bb 30 (1968) 156-181; CALDERONE P.J., Dynasty Oracle and Suzerainty Treaty, 2Sa 7:8-16, Loyola House of Studies, Manila 1966; CARLSON R.A., David, the Chosen King. A Traditio-Historical Approach to the Second Book of Samuel, Almqvist, Upsala 1964; GESE H., Der Davidsbund und die Zionserwiihlung, en \u00abZTK\u00bb 61 (1964) 10-26; NOTH M., David and Israel in II Samuel 7, M\u00e9langes Bibliques A. Robert, Bloud et Gay, Par\u00ed\u00ads 1957, 188-229; RosT L., Die Ueberlieferung von der Thronnachfolge Davids, Beihefte zur Wissenschaft vom A. und N.T. 3\/42, Kohlhammer, Stuttgart 1926; SOGGIN A., Das Kdnigtum in Israel, Beihefte zur ZAW 104, T6pelmann, Berl\u00ed\u00adn 1967; ID, The Reign of David: Israelite and Judean History (ed. J.H. Harvey-J.M. Miller), Fortress Press, Filadelfia 1977, 343-363; WHYBRAY R.N., The Succession Narrative. A study of II Samuel 9-20 and I kings 1 and2, SCM Press, Londres 1968; WORTHWEIN E., Die Erzdhlung von der Thronnachfolge Davids, Theologischer Verlag, Zurich 1974.<\/p>\n<p>S. Virgulin<\/p>\n<p>P Rossano &#8211; G. Ravasi &#8211; A, Girlanda, Nuevo Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, San Pablo, Madrid 1990<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>(probablemente: Amado).<br \/>\nEn la Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo aparece este nombre 1.079 veces en las Escrituras Hebreas \u2014entre ellas 75 referencias en los encabezamientos de 73 salmos\u2014 y 59 veces en las Escrituras Griegas Cristianas. De todos los personajes de las Escrituras Hebreas, solo Mois\u00e9s y Abrah\u00e1n son mencionados m\u00e1s veces por los escritores cristianos de la Biblia. Las 1.138 veces que se utiliza el nombre en el texto b\u00ed\u00adblico hacen referencia al segundo rey de Israel o a aquel a quien \u00e9l, David, represent\u00f3 en varias ocasiones: \u2020\u0153Jesucristo, hijo de David\u2020\u009d. (Mt 1:1.)<br \/>\nEste pastor, m\u00fasico, poeta, soldado, hombre de estado, profeta y rey, sobresale entre los personajes de las Escrituras Hebreas. Fue un valiente luchador en el campo de batalla y supo aguantar dificultades. Este caudillo y comandante audaz, que nunca se dej\u00f3 intimidar, tuvo la suficiente humildad para reconocer sus errores y arrepentirse de sus graves pecados. Adem\u00e1s, fue compasivo y misericordioso, am\u00f3 la verdad y la justicia y, sobre todo, tuvo fe y confianza absolutas en su Dios Jehov\u00e1.<br \/>\nEl linaje de David, descendiente de Boaz y de Rut, proven\u00ed\u00ada de Jud\u00e1 a trav\u00e9s de P\u00e9rez. (Rut 4:18-22; Mt 1:3-6.) Este hijo de Jes\u00e9, el m\u00e1s joven de los ocho hijos varones, tambi\u00e9n ten\u00ed\u00ada dos hermanas o medio hermanas. (1Sa 16:10, 11; 17:12; 1Cr 2:16.) Uno de los hermanos de David muri\u00f3 sin dejar hijos y por eso no aparece en los registros geneal\u00f3gicos posteriores. (1Cr 2:13-16.) No se da el nombre de la madre de David. Algunos han cre\u00ed\u00addo que su madre fue Nah\u00e1s, pero es m\u00e1s probable que Nah\u00e1s fuese el padre de las medio hermanas de David. (2Sa 17:25; v\u00e9ase NAH\u00ed\u0081S n\u00fam. 2.)<br \/>\nBel\u00e9n, a unos 9 Km. al SSO. de Jerusal\u00e9n, era el pueblo natal de David y el lugar donde hab\u00ed\u00adan vivido sus antepasados Jes\u00e9, Obed y Boaz. En algunas ocasiones Bel\u00e9n recibe el nombre de la \u2020\u0153ciudad de David\u2020\u009d (Lu 2:4, 11; Jn 7:42), pero no debe confundirse con Si\u00f3n, en Jerusal\u00e9n, la \u2020\u0153Ciudad de David\u2020\u009d. (2Sa 5:7.)<\/p>\n<p>Su juventud. La primera vez que aparece David en el registro b\u00ed\u00adblico estaba vigilando las ovejas de su padre en un campo pr\u00f3ximo a Bel\u00e9n, lo que hace pensar en que fue tambi\u00e9n en un campo cercano a Bel\u00e9n donde m\u00e1s de un milenio despu\u00e9s unos pastores escucharon impresionados el anuncio del \u00e1ngel de Jehov\u00e1 sobre el nacimiento de Jes\u00fas. (Lu 2:8-14.) Samuel, enviado por Dios a la casa de Jes\u00e9 para ungir a uno de sus hijos como futuro rey, hab\u00ed\u00ada rechazado a los siete hermanos mayores de David, diciendo: \u2020\u0153Jehov\u00e1 no ha escogido a estos\u2020\u009d. Por \u00faltimo, se envi\u00f3 a buscar a David, que se hallaba en el campo. Cuando entr\u00f3 \u2014\u2020\u0153rubicundo, un joven de hermosos ojos y gallarda apariencia\u2020\u009d\u2014, hubo en el ambiente cierta expectativa, porque hasta entonces nadie sab\u00ed\u00ada a qu\u00e9 hab\u00ed\u00ada ido Samuel. Fue entonces cuando Samuel recibi\u00f3 el siguiente mandato de Jehov\u00e1: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Lev\u00e1ntate, \u00fangelo, porque este es!\u2020\u009d. De \u00e9l, precisamente, Jehov\u00e1 dijo: \u2020\u0153He hallado a David hijo de Jes\u00e9, var\u00f3n agradable a mi coraz\u00f3n, que har\u00e1 todas las cosas que yo deseo\u2020\u009d. (1Sa 16:1-13; 13:14; Hch 13:22.)<br \/>\nLos a\u00f1os que David pas\u00f3 como pastorcillo tuvieron una profunda influencia en el resto de su vida. La vida al aire libre le prepar\u00f3 para vivir como fugitivo cuando, m\u00e1s tarde, tuvo que huir de la furia de Sa\u00fal. Tambi\u00e9n adquiri\u00f3 destreza en lanzar piedras con la honda, desarroll\u00f3 aguante y valor, as\u00ed\u00ad como una buena disposici\u00f3n para buscar y rescatar a las ovejas que se separaban del reba\u00f1o, no dudando en matar a un oso o a un le\u00f3n cuando fue necesario. (1Sa 17:34-36.)<br \/>\nSin embargo, a pesar de su valor como guerrero, tambi\u00e9n alcanz\u00f3 renombre por tocar el arpa y escribir poes\u00ed\u00ada, talentos que quiz\u00e1s cultiv\u00f3 durante las largas horas que pas\u00f3 cuidando las ovejas. Asimismo, David lleg\u00f3 a ser conocido como dise\u00f1ador de nuevos instrumentos musicales. (2Cr 7:6; 29:26, 27; Am 6:5.) El amor que David sinti\u00f3 por Jehov\u00e1 elev\u00f3 sus composiciones muy por encima de un mero entretenimiento, y las convirti\u00f3 en obras maestras cl\u00e1sicas dedicadas a la adoraci\u00f3n y alabanza de Jehov\u00e1. Los encabezamientos de al menos 73 salmos indican que David fue su compositor; sin embargo, tambi\u00e9n se le atribuyen otros salmos. (Comp\u00e1rese Sl 2:1 con Hch 4:25; Sl 95:7, 8 con Heb 4:7.) Es muy probable que algunos salmos \u2014por ejemplo, el 8, 19, 23 y 29\u2014 reflejen las experiencias de David como pastor.<br \/>\nToda la formaci\u00f3n que obtuvo mientras cuidaba de las ovejas le prepar\u00f3 para una funci\u00f3n m\u00e1s importante: pastorear al pueblo de Jehov\u00e1, tal como est\u00e1 escrito: \u2020\u0153[Jehov\u00e1] escogi\u00f3 a David su siervo, y lo tom\u00f3 de los apriscos del reba\u00f1o. De seguir las hembras que amamantaban lo trajo para ser pastor sobre Jacob, su pueblo, y sobre Israel, su herencia\u2020\u009d. (Sl 78:70, 71; 2Sa 7:8.) No obstante, cuando David dej\u00f3 por primera vez las ovejas de su padre, no fue para desempe\u00f1ar el poder del reino. Primero fue m\u00fasico de la corte por recomendaci\u00f3n de un consejero de Sa\u00fal, quien describi\u00f3 a David no solo como \u2020\u0153diestro en tocar\u2020\u009d, sino tambi\u00e9n como \u2020\u0153valiente y poderoso y hombre de guerra y persona que habla con inteligencia y hombre bien formado, y Jehov\u00e1 est\u00e1 con \u00e9l\u2020\u009d. (1Sa 16:18.) As\u00ed\u00ad, David se convirti\u00f3 en el arpista del atribulado Sa\u00fal y en su escudero. (1Sa 16:19-23.)<br \/>\nM\u00e1s tarde, por razones que no se registran, David volvi\u00f3 a la casa de su padre por un per\u00ed\u00adodo indeterminado. En una ocasi\u00f3n fue a llevar provisiones a sus hermanos que estaban en el ej\u00e9rcito de Sa\u00fal. En aquel momento el ej\u00e9rcito israelita y el filisteo estaban estacionados frente a frente, y David se indign\u00f3 cuando vio y oy\u00f3 a Goliat escarnecer a Jehov\u00e1. As\u00ed\u00ad que pregunt\u00f3: \u2020\u0153\u00bfQui\u00e9n es este filisteo incircunciso para que tenga que desafiar con escarnio a las l\u00ed\u00adneas de batalla del Dios vivo?\u2020\u009d (1Sa 17:26), y despu\u00e9s a\u00f1adi\u00f3: \u2020\u0153Jehov\u00e1, que me libr\u00f3 de la garra del le\u00f3n y de la garra del oso, \u00e9l es quien me librar\u00e1 de la mano de este filisteo\u2020\u009d. (1Sa 17:37.) Una vez que se le concedi\u00f3 permiso, David, que hab\u00ed\u00ada matado a un oso y a un le\u00f3n, se encamin\u00f3 hacia Goliat con las siguientes palabras: \u2020\u0153Yo voy a ti con el nombre de Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos, el Dios de las l\u00ed\u00adneas de batalla de Israel, a quien t\u00fa has desafiado\u2020\u009d. Al instante, lanz\u00f3 una piedra con su honda y derrib\u00f3 al palad\u00ed\u00adn enemigo. Entonces, con la propia espada de Goliat, lo decapit\u00f3 y volvi\u00f3 al campamento con la cabeza y la espada del gigante como trofeos de guerra. (1Sa 17:45-54; GRABADO, vol. 1, p\u00e1g. 745.)<br \/>\nDebe mencionarse que la Septuaginta (seg\u00fan el manuscrito griego del siglo IV Vaticano 1209) omite desde 1 Samuel 17:55 hasta la palabra \u2020\u0153filisteo\u2020\u009d de 1 Samuel 18:6a. A este respecto, la Biblia de Jerusal\u00e9n dice: \u2020\u0153La antigua versi\u00f3n griega omit\u00ed\u00ada 17:55\u201318:5\u2020\u009d. El traductor de la Biblia James Moffat va m\u00e1s all\u00e1 al afirmar que estos vers\u00ed\u00adculos son \u2020\u0153a\u00f1adiduras redaccionales o interpolaciones posteriores\u2020\u009d. Sin embargo, hay pruebas que respaldan la lectura de este pasaje que se recoge en el texto masor\u00e9tico. (V\u00e9ase SAMUEL, LIBROS DE [Secciones que faltan en la Septuaginta].)<\/p>\n<p>Fugitivo. (MAPA, vol. 1, p\u00e1g. 746) Estos acontecimientos en seguida lanzaron a David del anonimato de pastor al protagonismo ante los ojos de todo Israel. Colocado delante de los hombres de guerra, se recibi\u00f3 a David con danzas y regocijo cuando volvi\u00f3 de una expedici\u00f3n victoriosa contra los filisteos. Un canto popular fue: \u2020\u0153Sa\u00fal ha derribado sus miles, y David sus decenas de miles\u2020\u009d. (1Sa 18:5-7.) \u2020\u0153Todo Israel y Jud\u00e1 amaban a David\u2020\u009d, y Jonat\u00e1n, el propio hijo de Sa\u00fal, celebr\u00f3 con \u00e9l un pacto de amor y amistad mutuos de por vida, cuyos beneficios se extendieron a Mefib\u00f3set y Mic\u00e1, el hijo y el nieto de Jonat\u00e1n respectivamente. (1Sa 18:1-4, 16; 20:1-42; 23:18; 2Sa 9:1-13.)<br \/>\nEsta popularidad despert\u00f3 la envidia de Sa\u00fal, quien continu\u00f3 \u2020\u0153mirando a David [&#8230;] con sospecha desde aquel d\u00ed\u00ada en adelante\u2020\u009d. Por dos veces arroj\u00f3 una lanza con la intenci\u00f3n de clavar a David en la pared mientras este tocaba el arpa como en ocasiones anteriores, pero en ambas ocasiones Jehov\u00e1 lo libr\u00f3. Sa\u00fal hab\u00ed\u00ada prometido que dar\u00ed\u00ada su hija a aquel que matase a Goliat, pero entonces se mostraba reacio a d\u00e1rsela a David. Por fin consinti\u00f3 en que David se casase con su segunda hija, con tal de que le llevase \u2020\u0153cien prepucios de los filisteos\u2020\u009d, una petici\u00f3n irrazonable que crey\u00f3 que significar\u00ed\u00ada la muerte de David. Sin embargo, el valeroso David dobl\u00f3 la dote: se present\u00f3 a Sa\u00fal con doscientos prepucios, y se cas\u00f3 con Mical. Por lo tanto, dos de los hijos de Sa\u00fal, movidos por amor, hab\u00ed\u00adan celebrado pactos con David, y esto hizo que se acrecentase a\u00fan m\u00e1s el odio de Sa\u00fal. (1Sa 18:9-29.) Cuando David estaba de nuevo tocando ante Sa\u00fal, el rey procur\u00f3 clavarle en la pared por tercera vez. Por esta raz\u00f3n, David huy\u00f3 al amparo de la noche, y solo volver\u00ed\u00ada a ver a Sa\u00fal en circunstancias muy diferentes y, en cierto modo, extra\u00f1as. (1Sa 19:10.)<br \/>\nDespu\u00e9s de estos incidentes, David vivi\u00f3 en continua huida de un lugar a otro durante varios a\u00f1os, sufriendo la persecuci\u00f3n implacable de un rey terco y malvado que estaba resuelto a matarle. Primero David se refugi\u00f3 con el profeta Samuel en Ram\u00e1 (1Sa 19:18-24), pero cuando este dej\u00f3 de ser un escondite seguro, se dirigi\u00f3 a la ciudad filistea de Gat, deteni\u00e9ndose en el camino para ver al sumo sacerdote Ahim\u00e9lec en Nob, donde obtuvo la espada de Goliat. (1Sa 21:1-9; 22:9-23; Mt 12:3, 4.) Sin embargo, para salir con vida de Gat, tuvo que pasar por loco, haciendo con torpeza signos de cruz en la puerta y dejando correr la saliva por la barba. (1Sa 21:10-15.) Los Salmos 34 y 56 de David se basan en esta experiencia. Luego huy\u00f3 a la cueva de Adulam, donde su familia y unos cuatrocientos hombres desafortunados y angustiados se unieron a \u00e9l. Puede que tanto el Salmo 57 como el 142 aludan a su estancia en esta cueva. David continu\u00f3 en constante movimiento, desde all\u00ed\u00ad hasta Mizp\u00e9, en Moab, y despu\u00e9s volvi\u00f3 al bosque de H\u00e9ret, en Jud\u00e1. (1Sa 22:1-5.) Mientras viv\u00ed\u00ada en Queil\u00e1, se enter\u00f3 de que Sa\u00fal estaba prepar\u00e1ndose para atacar, despu\u00e9s de lo cual \u00e9l y sus hombres, que en ese momento ascend\u00ed\u00adan a unos seiscientos, salieron hacia el desierto de Zif. Sa\u00fal continu\u00f3 la persecuci\u00f3n de un lugar a otro, desde el desierto de Zif, en Hores, hasta el desierto de Ma\u00f3n. Cuando estaba a punto de capturar a su presa, lleg\u00f3 el informe de una incursi\u00f3n filistea. Como resultado, abandon\u00f3 por un tiempo la persecuci\u00f3n, lo que permiti\u00f3 al fugitivo escapar a En-gued\u00ed\u00ad. (1Sa 23:1-29.) Los hermosos salmos de alabanza a Jehov\u00e1 por proveer liberaci\u00f3n milagrosa se basan en este tipo de experiencias. (Sl 18, 59, 63, 70.)<br \/>\nFue en En-gued\u00ed\u00ad donde Sa\u00fal entr\u00f3 en una cueva para hacer del cuerpo. David, escondido al fondo de la cueva, se acerc\u00f3 silenciosamente y cort\u00f3 la falda de la prenda de Sa\u00fal, pero le perdon\u00f3 la vida. Dijo que era inconcebible de su parte hacerle da\u00f1o al rey, porque \u2020\u0153es el ungido de Jehov\u00e1\u2020\u009d. (1Sa 24:1-22.)<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la muerte de Samuel. Despu\u00e9s de la muerte de Samuel, David, todav\u00ed\u00ada exiliado, empez\u00f3 a morar en el desierto de Par\u00e1n. (V\u00e9ase PAR\u00ed\u0081N.) Nabal, un rico ganadero establecido en Carmelo, al S. de Hebr\u00f3n, y a quien David y sus hombres hab\u00ed\u00adan mostrado bondad, los trat\u00f3 con desaire e ingratitud. La r\u00e1pida reacci\u00f3n de Abigail, esposa de Nabal, impidi\u00f3 que David exterminara a los varones de la casa, pero Jehov\u00e1 hiri\u00f3 a Nabal, as\u00ed\u00ad que muri\u00f3. Despu\u00e9s David se cas\u00f3 con la viuda, de modo que tuvo dos esposas: Ahinoam de Jezreel y Abigail de Carmelo; durante la larga ausencia de David, Sa\u00fal hab\u00ed\u00ada entregado a su hija Mical a otro hombre. (1Sa 25:1-44; 27:3.)<br \/>\nPor segunda vez David se refugi\u00f3 en el desierto de Zif y de nuevo empez\u00f3 la persecuci\u00f3n. David asemej\u00f3 a Sa\u00fal y a sus tres mil hombres a aquellos que buscan \u2020\u0153una sola pulga, tal como se corre tras una perdiz sobre las monta\u00f1as\u2020\u009d. Una noche David y Abisai entraron con cautela en el campamento de Sa\u00fal mientras todos dorm\u00ed\u00adan y se hicieron con la lanza y la jarra del agua de Sa\u00fal. Abisai quer\u00ed\u00ada matar a Sa\u00fal, pero David le perdon\u00f3 la vida por segunda vez, diciendo que desde el punto de vista de Jehov\u00e1 era inconcebible para \u00e9l alargar su mano contra el ungido de Dios. (1Sa 26:1-25.) Esa noche fue la \u00faltima vez que David vio a su adversario.<br \/>\nDavid se estableci\u00f3 en Ziqlag, dentro del territorio filisteo, por un per\u00ed\u00adodo de diecis\u00e9is meses, fuera del alcance de Sa\u00fal. Varios hombres poderosos desertaron de las fuerzas de Sa\u00fal y se unieron a los exiliados en Ziqlag, lo que le permiti\u00f3 a David hacer incursiones en las ciudades de los enemigos de Israel, en el S., y de ese modo asegur\u00f3 los l\u00ed\u00admites de Jud\u00e1 y fortaleci\u00f3 su futura posici\u00f3n como rey. (1Sa 27:1-12; 1Cr 12:1-7, 19-22.) Cuando los filisteos se preparaban para atacar a las fuerzas de Sa\u00fal, el rey Ak\u00ed\u00ads, pensando que David era \u2020\u0153un hedor entre su pueblo Israel\u2020\u009d, le invit\u00f3 a que le acompa\u00f1ara. No obstante, los otros se\u00f1ores del eje rechazaron a David por considerarle una amenaza para su seguridad. (1Sa 29:1-11.) En la batalla que culmin\u00f3 en el monte Guilboa, murieron Sa\u00fal y tres de sus hijos, entre ellos Jonat\u00e1n. (1Sa 31:1-7.)<br \/>\nEntretanto, los amalequitas saquearon y quemaron Ziqlag, y se llevaron todas las mujeres y ni\u00f1os. Acto seguido, las fuerzas de David persiguieron y alcanzaron a los merodeadores, y recuperaron a sus esposas e hijos, as\u00ed\u00ad como todos los bienes. (1Sa 30:1-31.) Al cabo de tres d\u00ed\u00adas, un amalequita le llev\u00f3 a David la diadema y el brazalete de Sa\u00fal, alardeando falsamente de que hab\u00ed\u00ada dado muerte al rey cuando este hab\u00ed\u00ada sido herido y esperando recibir una recompensa. Aunque el amalequita hab\u00ed\u00ada mentido, David orden\u00f3 que le matasen por alegar que hab\u00ed\u00ada dado \u2020\u0153muerte al ungido de Jehov\u00e1\u2020\u009d. (2Sa 1:1-16; 1Sa 31:4, 5.)<\/p>\n<p>Rey. (MAPA, vol. 1, p\u00e1g. 746) La tr\u00e1gica noticia de la muerte de Sa\u00fal afligi\u00f3 mucho a David. Lo que le entristec\u00ed\u00ada no era tanto la muerte de su enconado enemigo como la ca\u00ed\u00adda del ungido de Jehov\u00e1. A modo de lamento, David compuso una endecha titulada \u2020\u0153El arco\u2020\u009d. En ella llora la muerte de Sa\u00fal, su enconado enemigo, y la de su mejor amigo, ca\u00ed\u00addos juntos en batalla: \u2020\u0153Sa\u00fal y Jonat\u00e1n, los amables y los agradables durante su vida, y en su muerte no fueron separados\u2020\u009d. (2Sa 1:17-27.)<br \/>\nLuego David se traslad\u00f3 a Hebr\u00f3n, donde los ancianos de Jud\u00e1 le ungieron rey sobre su tribu en 1077 a. E.C., cuando contaba treinta a\u00f1os. Is-b\u00f3set, hijo de Sa\u00fal, fue hecho rey sobre las otras tribus. Unos dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, Is-b\u00f3set fue asesinado, y sus agresores le llevaron su cabeza a David esperando recibir una recompensa, pero tambi\u00e9n a ellos se les dio muerte como hab\u00ed\u00ada ocurrido con el presunto asesino de Sa\u00fal. (2Sa 2:1-4, 8-10; 4:5-12.) Este hecho prepar\u00f3 el camino para que las tribus que hasta entonces hab\u00ed\u00adan apoyado al hijo de Sa\u00fal se uniesen a Jud\u00e1, y, finalmente, se le uni\u00f3 a David una fuerza que ascend\u00ed\u00ada a 340.822 hombres y lo hicieron rey sobre todo Israel. (2Sa 5:1-3; 1Cr 11:1-3; 12:23-40.)<\/p>\n<p>Gobierna en Jerusal\u00e9n. David gobern\u00f3 en Hebr\u00f3n siete a\u00f1os y medio antes de trasladar la capital por direcci\u00f3n de Jehov\u00e1 a Jerusal\u00e9n, la fortaleza que les hab\u00ed\u00ada arrebatado a los jebuseos. Fue all\u00ed\u00ad, en Si\u00f3n, donde construy\u00f3 la Ciudad de David, y continu\u00f3 gobernando otros treinta y tres a\u00f1os. (2Sa 5:4-10; 1Cr 11:4-9; 2Cr 6:6.) Mientras viv\u00ed\u00ada en Hebr\u00f3n, tom\u00f3 m\u00e1s esposas e hizo que le devolvieran a Mical, y tuvo con ellas varios hijos e hijas. (2Sa 3:2-5, 13-16; 1Cr 3:1-4.) Despu\u00e9s de trasladarse a Jerusal\u00e9n, se consigui\u00f3 a\u00fan m\u00e1s esposas y concubinas, que, a su vez, le dieron a luz m\u00e1s hijos. (2Sa 5:13-16; 1Cr 3:5-9; 14:3-7.)<br \/>\nCuando los filisteos oyeron que David era rey de todo Israel, subieron para derrotarle. Como en el pasado (1Sa 23:2, 4, 10-12; 30:8), David inquiri\u00f3 de Jehov\u00e1 si deber\u00ed\u00ada ir contra ellos. \u2020\u0153Sube\u2020\u009d, fue la respuesta, y Jehov\u00e1 irrumpi\u00f3 contra el enemigo con una destrucci\u00f3n tan abrumadora que David llam\u00f3 al lugar Baal-perazim, que significa \u2020\u0153Due\u00f1o de Rompimientos a Trav\u00e9s\u2020\u009d o \u2020\u0153Due\u00f1o de Irrupciones\u2020\u009d. En un enfrentamiento posterior, la estrategia de Jehov\u00e1 cambi\u00f3 y le orden\u00f3 a David que diese la vuelta alrededor y atacase a los filisteos por detr\u00e1s. (2Sa 5:17-25; 1Cr 14:8-17.)<br \/>\nDavid intent\u00f3 llevar el arca del pacto a Jerusal\u00e9n, pero este intento fracas\u00f3 cuando Uzah toc\u00f3 el Arca y \u2020\u0153el Dios verdadero lo derrib\u00f3 all\u00ed\u00ad\u2020\u009d. (2Sa 6:2-10; 1Cr 13:1-14.) Unos tres meses despu\u00e9s, y tras cuidadosos preparativos \u2014como, por ejemplo, el santificar tanto a los sacerdotes como a los levitas y asegurarse de que el Arca se llevase sobre los hombros en lugar de colocarse en un carruaje, como la primera vez\u2014, se llev\u00f3 el Arca a Jerusal\u00e9n. David, vestido de manera sencilla, mostr\u00f3 su alegr\u00ed\u00ada y su entusiasmo en esta gran ocasi\u00f3n \u2020\u0153saltando y danzando en derredor delante de Jehov\u00e1\u2020\u009d. Pero su esposa Mical le increp\u00f3 diciendo que hab\u00ed\u00ada actuado \u2020\u0153como uno de los casquivanos\u2020\u009d. Por esta queja injustificada, Mical \u2020\u0153no lleg\u00f3 a tener hijo alguno hasta el d\u00ed\u00ada de su muerte\u2020\u009d. (2Sa 6:11-23; 1Cr 15:1-29.)<br \/>\nDavid tambi\u00e9n se preocup\u00f3 de organizar y ampliar la adoraci\u00f3n de Jehov\u00e1 en la nueva ubicaci\u00f3n del Arca, asignando porteros y m\u00fasicos, y encarg\u00e1ndose de que hubiese \u2020\u0153ofrendas quemadas constantemente, por la ma\u00f1ana y por la tarde\u2020\u009d. (1Cr 16:1-6, 37-43.) Adem\u00e1s, pens\u00f3 en edificar un templo-palacio de cedro para guardar el Arca, con el fin de reemplazar la tienda en donde se hallaba. Sin embargo, a David no se le permiti\u00f3 construir la casa, pues Dios dijo: \u2020\u0153Sangre en gran cantidad has vertido, y grandes guerras has hecho. No edificar\u00e1s una casa a mi nombre, porque mucha sangre has vertido en la tierra delante de m\u00ed\u00ad\u2020\u009d. (1Cr 22:8; 28:3.) Sin embargo, Jehov\u00e1 hizo un pacto con \u00e9l, prometi\u00e9ndole que el reino permanecer\u00ed\u00ada en su familia para siempre, y con relaci\u00f3n a este pacto, le asegur\u00f3 que su hijo Salom\u00f3n, cuyo nombre procede de una ra\u00ed\u00adz que significa \u2020\u0153paz\u2020\u009d, construir\u00ed\u00ada el templo. (2Sa 7:1-16, 25-29; 1Cr 17:1-27; 2Cr 6:7-9; Sl 89:3, 4, 35, 36.)<br \/>\nPor consiguiente, en conformidad con este pacto del reino, Jehov\u00e1 permiti\u00f3 que David extendiese su dominio territorial desde el r\u00ed\u00ado de Egipto hasta el Eufrates, asegurando sus l\u00ed\u00admites, manteniendo la paz con el rey de Tiro, batallando y venciendo a sus opositores en todos los flancos: filisteos, sirios, moabitas, edomitas, amalequitas y ammonitas. (2Sa 8:1-14; 10:6-19; 1Re 5:3; 1Cr 13:5; 14:1, 2; 18:1\u201320:8.) Estas victorias que Dios le concedi\u00f3 le hicieron un gobernante muy poderoso. (1Cr 14:17.) De todos modos, David siempre fue consciente de que la posici\u00f3n que ocupaba no era suya por conquista o herencia, sino que era por la voluntad de Jehov\u00e1, quien le hab\u00ed\u00ada colocado en el trono de esta teocracia t\u00ed\u00adpica. (1Cr 10:14; 29:10-13.)<\/p>\n<p>El pecado le acarrea calamidad. Durante la prolongada campa\u00f1a contra los ammonitas, ocurri\u00f3 uno de los episodios m\u00e1s lamentables de la vida de David. Todo empez\u00f3 cuando el rey abrig\u00f3 malos deseos al observar desde su azotea a la hermosa Bat-seba ba\u00f1\u00e1ndose. (Snt 1:14, 15.) Al saber que su esposo Ur\u00ed\u00adas estaba en la guerra, David hizo que le llevasen a esta mujer a su palacio, y all\u00ed\u00ad tuvo relaciones con ella. Con el tiempo, ella le notific\u00f3 que estaba encinta. Seguramente por temor a que el embarazo de Bat-seba se descubriese y la condenaran a muerte por conducta inmoral, David envi\u00f3 en seguida un mensaje al ej\u00e9rcito: Ur\u00ed\u00adas deb\u00ed\u00ada presentarse ante \u00e9l en Jerusal\u00e9n, con la esperanza de que pasara la noche con su esposa. Pero aunque David lo emborrach\u00f3, Ur\u00ed\u00adas rehus\u00f3 dormir con Bat-seba. En su desesperaci\u00f3n, David le envi\u00f3 de regreso al ej\u00e9rcito con una instrucci\u00f3n secreta al comandante Joab: que le pusiese en primera l\u00ed\u00adnea, donde con seguridad encontrar\u00ed\u00ada la muerte. El ardid tuvo \u00e9xito. Ur\u00ed\u00adas muri\u00f3 en la batalla, su viuda observ\u00f3 el per\u00ed\u00adodo de duelo acostumbrado y luego David se cas\u00f3 con ella antes de que la gente de la ciudad se percatara de que estaba encinta. (2Sa 11:1-27.)<br \/>\nPero Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada visto sus hechos y puso al descubierto el comportamiento reprensible de David. Si Jehov\u00e1 hubiese permitido que se les juzgara de acuerdo con la ley mosaica, ambos habr\u00ed\u00adan sido ejecutados, y con Bat-seba tambi\u00e9n hubiese muerto el fruto de su adulterio que a\u00fan estaba en su vientre. (Dt 5:18; 22:22.) Sin embargo, Jehov\u00e1 se encarg\u00f3 personalmente de este caso y, por causa del pacto del Reino, le mostr\u00f3 a David misericordia (2Sa 7:11-16), tomando en consideraci\u00f3n tambi\u00e9n que David hab\u00ed\u00ada demostrado ser misericordioso (1Sa 24:4-7; comp\u00e1rese con Snt 2:13) y que ambos hab\u00ed\u00adan manifestado su arrepentimiento ante Dios. (Sl 51:1-4.) Pero no escaparon al castigo; Jehov\u00e1 expres\u00f3 por boca del profeta Nat\u00e1n: \u2020\u0153Aqu\u00ed\u00ad estoy levantando contra ti calamidad procedente de tu propia casa\u2020\u009d. (2Sa 12:1-12.)<br \/>\nY as\u00ed\u00ad result\u00f3 ser. El ni\u00f1o nacido del adulterio con Bat-seba muri\u00f3 pronto, a pesar de que David ayun\u00f3 y estuvo de duelo por el ni\u00f1o enfermo durante siete d\u00ed\u00adas. (2Sa 12:15-23.) Despu\u00e9s, Amn\u00f3n, hijo primog\u00e9nito de David, viol\u00f3 a su propia medio hermana Tamar, y posteriormente fue asesinado por el hermano de ella, lo que ocasion\u00f3 gran congoja a su padre. (2Sa 13:1-33.) M\u00e1s tarde, Absal\u00f3n, el tercer hijo de David y el amado de su padre, no solo intent\u00f3 usurpar el trono, sino que despreci\u00f3 de forma manifiesta a su padre y lo deshonr\u00f3 p\u00fablicamente al cohabitar con sus concubinas. (2Sa 15:1\u201316:22.) Por \u00faltimo, la humillaci\u00f3n alcanz\u00f3 su grado m\u00e1ximo cuando una guerra civil sumi\u00f3 al pa\u00ed\u00ads en una lucha de hijo contra padre, y finaliz\u00f3 con la muerte de Absal\u00f3n, para tristeza de su padre y en contra de su deseo. (2Sa 17:1\u201318:33.) Cuando hu\u00ed\u00ada de Absal\u00f3n, David compuso el Salmo 3, en el que dice: \u2020\u0153La salvaci\u00f3n pertenece a Jehov\u00e1\u2020\u009d. (Sl 3:8.)<br \/>\nNo obstante, a pesar de todas sus faltas y graves pecados, David siempre mostr\u00f3 la condici\u00f3n de coraz\u00f3n apropiada, arrepinti\u00e9ndose y suplicando el perd\u00f3n de Jehov\u00e1. Esta actitud es manifiesta despu\u00e9s de pecar con Bat-seba, tras lo cual David escribi\u00f3 el Salmo 51, donde dice: \u2020\u0153Con error fui dado a luz [&#8230;] en pecado me concibi\u00f3 mi madre\u2020\u009d. (Sl 51:5.) Otra ocasi\u00f3n en la que David confes\u00f3 humildemente su pecado fue cuando Satan\u00e1s le incit\u00f3 a hacer un censo de los hombres capacitados para sus fuerzas militares. (2Sa 24:1-17; 1Cr 21:1-17; 27:24; v\u00e9ase INSCRIPCI\u00ed\u201cN.)<\/p>\n<p>Compra del lugar para el templo. Cuando la peste que result\u00f3 de este \u00faltimo error del rey se detuvo, David compr\u00f3 la era de Orn\u00e1n y dio el ganado vacuno y el trillo como sacrificio a Jehov\u00e1. Fue en este lugar donde m\u00e1s tarde Salom\u00f3n construy\u00f3 el magn\u00ed\u00adfico templo. (2Sa 24:18-25; 1Cr 21:18-30; 2Cr 3:1.) David siempre tuvo en su coraz\u00f3n la intenci\u00f3n de construir el templo, y aunque no se le permiti\u00f3 hacerlo, s\u00ed\u00ad se le concedi\u00f3 organizar a muchos trabajadores para labrar piedras y recoger materiales: 100.000 talentos de oro (38.535.000.000 de d\u00f3lares [E.U.A.]) y 1.000.000 de talentos de plata (6.606.000.000 de d\u00f3lares [E.U.A.]), as\u00ed\u00ad como cobre y hierro sin medida. (1Cr 22:2-16.) De su fortuna personal David contribuy\u00f3 oro de Ofir y plata refinada, cuyo valor hoy se calcula en 1.202.000.000 de d\u00f3lares (E.U.A.). Tambi\u00e9n hizo los planos \u2014por inspiraci\u00f3n divina\u2014 y organiz\u00f3 a las decenas de miles de levitas en sus muchas divisiones de servicio, as\u00ed\u00ad como un gran coro de cantores y m\u00fasicos. (1Cr 23:1\u201329:19; 2Cr 8:14; 23:18; 29:25; Esd 3:10.)<\/p>\n<p>Fin del reinado. En los \u00faltimos d\u00ed\u00adas de su vida, el rey David, ya con setenta a\u00f1os y confinado en su cama, continu\u00f3 segando calamidad dentro de su familia. Sin que David lo supiera o diera su consentimiento y, lo que es m\u00e1s importante, sin la aprobaci\u00f3n de Jehov\u00e1, su cuarto hijo, Adon\u00ed\u00adas, intent\u00f3 coronarse rey. Cuando estas noticias llegaron a David, obr\u00f3 con rapidez para que su hijo Salom\u00f3n, escogido por Jehov\u00e1, fuese instalado oficialmente como rey y se sentase en el trono. (1Re 1:5-48; 1Cr 28:5; 29:20-25; 2Cr 1:8.) David entonces aconsej\u00f3 a Salom\u00f3n que anduviera en los caminos de Jehov\u00e1, guardase sus estatutos y mandamientos y que actuase con prudencia en todo. Si obraba as\u00ed\u00ad, prosperar\u00ed\u00ada. (1Re 2:1-9.)<br \/>\nDespu\u00e9s de reinar cuarenta a\u00f1os, David falleci\u00f3 y fue sepultado en la Ciudad de David. Fue merecedor de aparecer en la notable lista que Pablo realiz\u00f3 de los testigos que sobresalieron por su fe. (1Re 2:10, 11; 1Cr 29:26-30; Hch 13:36; Heb 11:32.) Citando del Salmo 110, Jes\u00fas dijo que David lo hab\u00ed\u00ada escrito \u2020\u0153por inspiraci\u00f3n\u2020\u009d. (Mt 22:43, 44; Mr 12:36.) Los ap\u00f3stoles y otros escritores de la Biblia reconocieron con frecuencia a David como profeta inspirado por Dios. (Comp\u00e1rese Sl 16:8 con Hch 2:25; Sl 32:1, 2 con Ro 4:6-8; Sl 41:9 con Jn 13:18; Sl 69:22, 23 con Ro 11:9, 10; Sl 69:25 y 109:8 con Hch 1:20.)<\/p>\n<p>Personaje representativo. Los profetas hablaron a menudo de David y de su casa real, algunas veces en relaci\u00f3n con los \u00faltimos reyes de Israel que se sentaron en \u2020\u0153el trono de David\u2020\u009d (Jer 13:13; 22:2, 30; 29:16; 36:30), y otras, en un sentido prof\u00e9tico. (Jer 17:25; 22:4; Am 9:11; Zac 12:7-12.) En ciertas profec\u00ed\u00adas mesi\u00e1nicas se destaca el pacto real de Jehov\u00e1 con David. Por ejemplo, Isa\u00ed\u00adas dice que aquel que se llama \u2020\u0153Maravilloso Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Pr\u00ed\u00adncipe de Paz\u2020\u009d ser\u00e1 establecido firmemente en el trono de David \u2020\u0153hasta tiempo indefinido\u2020\u009d. (Isa 9:6, 7; comp\u00e1rese tambi\u00e9n con 16:5.) Jerem\u00ed\u00adas asemeja al Mes\u00ed\u00adas a \u2020\u0153un brote justo\u2020\u009d que Jehov\u00e1 le \u2020\u0153[levantar\u00e1] a David\u2020\u009d. (Jer 23:5, 6; 33:15-17.) Por medio de Ezequiel, Jehov\u00e1 llama al pastor mesi\u00e1nico \u2020\u0153mi siervo David\u2020\u009d. (Eze 34:23, 24; 37:24, 25.)<br \/>\nCuando el \u00e1ngel le dijo a Mar\u00ed\u00ada que tendr\u00ed\u00ada un hijo llamado Jes\u00fas, declar\u00f3 que \u2020\u0153Jehov\u00e1 Dios le [dar\u00ed\u00ada] el trono de David su padre\u2020\u009d. (Lu 1:32.) \u2020\u0153Jesucristo, hijo de David\u2020\u009d, era a la vez heredero legal y natural del trono de David. (Mt 1:1, 17; Lu 3:23-31.) Pablo dijo que Jes\u00fas era la prole de David seg\u00fan la carne. (Ro 1:3; 2Ti 2:8.) La gente com\u00fan tambi\u00e9n identific\u00f3 a Jes\u00fas como el \u2020\u0153Hijo de David\u2020\u009d (Mt 9:27; 12:23; 15:22; 21:9, 15; Mr 10:47, 48; Lu 18:38, 39), algo muy importante, pues, como reconoc\u00ed\u00adan los fariseos, el Mes\u00ed\u00adas ten\u00ed\u00ada que ser hijo de David. (Mt 22:42.) El propio Jes\u00fas, ya resucitado, tambi\u00e9n dio testimonio, diciendo: \u2020\u0153Yo, Jes\u00fas, [&#8230;] soy la ra\u00ed\u00adz y la prole de David\u2020\u009d. (Rev 22:16; tambi\u00e9n Rev 3:7; 5:5.)<\/p>\n<p>[Diagrama en la p\u00e1gina 637]<br \/>\n(V\u00e9ase la publicaci\u00f3n para ver el texto completo)<\/p>\n<p>GENEALOG\u00ed\u008dA DE DAVID<br \/>\n (Los nombres de los varones figuran en may\u00fasculas)<br \/>\nBOAZ y Rut (su esposa)<br \/>\nOBED<br \/>\nJESE<br \/>\n FAMILIA DE JESE                   SOBRINOS DE DAVID<br \/>\n  ELIAB (Elih\u00fa)<br \/>\n  ABINADAB<br \/>\n  SAMAH (Sime\u00e1, Simeah, Sime\u00ed\u00ad)<br \/>\n                                   JEHONADAB<br \/>\n  NETANEL<br \/>\n  RADAI<br \/>\n  OZEM<br \/>\n  Zeruy\u00e1                                   ABISAI<br \/>\n                                   JOAB<br \/>\n                                   ASAHEL<br \/>\n  (no nombrados)<br \/>\n  Abigail<br \/>\n                                   AMAS\u00ed\u0081<br \/>\n  DAVID<br \/>\n   ESPOSAS DE DAVID                HIJOS DE DAVID<br \/>\n    Mical<br \/>\n    Ahinoam<br \/>\n                                   AMN\u00ed\u201cN<br \/>\n    Abigail<br \/>\n                                   DANIEL (Kileab)<br \/>\n    Maac\u00e1                                   ABSAL\u00ed\u201cN<br \/>\n                                   Tamar<br \/>\n    Haguit<br \/>\n                                   ADON\u00ed\u008dAS<br \/>\n    Abital<br \/>\n                                   SEFAT\u00ed\u008dAS<br \/>\n    Egl\u00e1                                   ITREAM<br \/>\n    esposas y concubinas<br \/>\n      (no nombradas)<br \/>\n                                   IBHAR<br \/>\n                                   ELIS\u00daA (Elisam\u00e1)<br \/>\n                                   NOGA<br \/>\n                                   ELIFELET (Elp\u00e9let)<br \/>\n                                   NEFEG<br \/>\n                                   JAF\u00ed\u008dA<br \/>\n                                   ELISAM\u00ed\u0081<br \/>\n                                   BEELIAD\u00ed\u0081 (Eliad\u00e1)<br \/>\n                                   ELIFELET<br \/>\n                                   JERIMOT<br \/>\n    Bat-seba<br \/>\n                                   (no nombrados)<br \/>\n                                   SIME\u00ed\u0081 (Sam\u00faa)<br \/>\n                                   SOBAB<br \/>\n                                   NAT\u00ed\u0081N<br \/>\n                                      |<br \/>\n                                    MAR\u00ed\u008dA<br \/>\n                                   SALOM\u00ed\u201cN (Jedid\u00ed\u00adas)<br \/>\n                                      |<br \/>\n                                    JOSE<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>Sumario: 1. Las fuentes: 1. La historia deuteronomista; 2. La historia de la sucesi\u00f3n; 3. Las Cr\u00f3nicas. II.<br \/>\nNotas biogr\u00e1ficas: 1. Nombre; 2. En la corte de Sa\u00fal; 3. El aventurero; 4. Rey de Jud\u00e1 y de Israel; 5.<br \/>\nConquistas militares; 6. Gobierno; 7. Reveses familiares; 8. El hombre. III. La alianza dav\u00ed\u00addica. 1. Texto; 2.<br \/>\nContexto de alianza; 3. Profundizaci\u00f3n.<br \/>\nHijo de Jes\u00e9, de la tribu de Jud\u00e1, David es el fundador del m\u00e1s vasto imperio israelita y de la dinast\u00ed\u00ada que durante cuatro siglos rein\u00f3 en Jeru-sal\u00e9n. A su persona est\u00e1 vinculada la promesa de un reino mesi\u00e1nico.<br \/>\n679<br \/>\n1. LAS FUENTES.<br \/>\n680<br \/>\n1. La historia deuteronomista.<br \/>\nLos informes sobre el rey David son abundantes y diversificados. A este rey se le dedican 42 cap\u00ed\u00adtulos de la historia deuteronomista de los libros del Samuel y de los\/Reyes (1S 16-IRe 2). Hay que se\u00f1alar que el texto egipcio de los LXX presenta a veces lecturas mejores que las del texto ma-sor\u00e9tico. La historia de la ascensi\u00f3n de David al trono (1S 16-2S 5,8) contiene relatos originales bien marcados, surgidos de la corte o de la tradici\u00f3n popular. Despu\u00e9s de la divisi\u00f3n del reino se introdujeron en este material algunos complementos, que reflejan la influencia de los c\u00ed\u00adrculos prof\u00e9ticos, como, por ejemplo, la unci\u00f3n de David IS 16,1-13), que subraya el repudio del rey Sa\u00fal. Poco antes del destierro a Babilonia o durante el mismo destierro los libros de Samuel fueron sometidos a una revisi\u00f3n deuteronomista e insertados en el gran conjunto hist\u00f3rico literario que abarca los libros desde el Dt hasta los Reyes. Se a\u00f1adieron algunas indicaciones cronol\u00f3gicas (2S 2,lOs; 5,4s)y algunos compendios hist\u00f3ricos (2S 7,18-29). Probablemente se elabor\u00f3 tambi\u00e9n entonces la profec\u00ed\u00ada de Nat\u00e1n (2S 7,1-24). Dada la compleja formaci\u00f3n de los libros de Sam y Re, no hay que extra\u00f1arse de encontrar en ellos numerosas repeticiones, interrupciones, relatos que se entrecruzan. Se asiste a una idealizaci\u00f3n de la figura de David, sobre todo en la narraci\u00f3n de sus comienzos; se ponen de relieve sus \u00e9xitos, sus virtudes, como la modestia, el afecto, la magnanimidad.<br \/>\nSe leen dos narraciones sobre la entrada de David en la corte de Sa\u00fal: una vez se introduce en ella como m\u00fasico para aplacar el esp\u00ed\u00adritu atormentado del rey (IS 16,4-23; IS 17,1-11), mientras que otra entra en ella como joven pastor que ha derrotado a Goliat (IS 17,12-31; IS 17,40-58; IS 18,1-5). Es doble el atentado proyectado contra la vida de David (1S 18,lOs; 19,9s), as\u00ed\u00ad como el relato de su \u00e9xito y de su popularidad (IS 18,12-16; IS 25-30), Se lee dos veces la promesa de dar como esposa a David una hija de Sa\u00fal (IS 19,1-7; IS 20,1-10; IS 20,18-39). Se narra en dos ocasiones la huida de David. (IS 19,10-17 20,1-21,1) y la traici\u00f3n por parte de sus protegidos (IS 23,1-13; IS 23,19-28). David respeta dos veces la vida de Sa\u00fal (IS 24; IS 26).<br \/>\nEl redactor deuteronomista filo-dav\u00ed\u00addico recogi\u00f3 todo este material con la intenci\u00f3n de probar que David era el sucesor leg\u00ed\u00adtimo de Sa\u00fal, ya que hab\u00ed\u00ada sido elegido por Dios (IS 16,1-13), y adem\u00e1s porque ten\u00ed\u00ada derecho a la sucesi\u00f3n real en virtud del matrimonio contra\u00ed\u00addo con la hija del primer rey, y teniendo tambi\u00e9n en cuenta sus proezas y la voluntad del pueblo.<br \/>\n681<br \/>\n2. La historia de la sucesi\u00f3n.<br \/>\nLa historia de la sucesi\u00f3n al trono (2S 7; 2S 9-20, y IR 1-2) presenta una admirable unidad y perfecci\u00f3n literaria. Es el monumento hist\u00f3rico m\u00e1s notable de la prosa narrativa de Israel. La descripci\u00f3n es vivaz, objetiva, parca en elementos maravillosos; pero no por ello menos profundamente religiosa. El autor es probablemente un escriba de la corte de Salom\u00f3n, encargado de redactar aquella historia con la finalidad de mostrar que el hijo m\u00e1s joven de David, Salom\u00f3n, era su leg\u00ed\u00adtimo sucesor. El autor tuvo a su disposici\u00f3n fuentes de primera mano. No se advierten preocupaciones cronol\u00f3gicas ni se citan las fuentes de informaci\u00f3n. Se describe a David de forma realista, en un contexto que pone de relieve sus dotes excepcionales tanto como sus errores y sus desgracias.<br \/>\n682<br \/>\n3. Las Cr\u00f3nicas.<br \/>\nEn el primer libro de las! Cr\u00f3nicas (11-29) se dedican 18 cap\u00ed\u00adtulos -una cuarta parte de toda la obra del cronista- al rey David. El objetivo de este libro tard\u00ed\u00ado es m\u00e1s teol\u00f3gico que hist\u00f3rico. El autor hace un uso particular de los libros de Sam-Re, idealizando la figura del rey y omitiendo todo lo que pudiera deslucir su gloria. Las noticias propicias del cronista que se refieren a David deben utilizarse con cautela. Los t\u00ed\u00adtulos de los salmos atribuidos al rey son tard\u00ed\u00ados y los breves comentarios hist\u00f3ricos que preceden a 11 salmos en el texto masor\u00e9tico no son m\u00e1s que citas de pasajes que aparecen en los libros de Samuel y Reyes. Por eso mismo, los t\u00ed\u00adtulos de los salmos no representan una fuente fidedigna de noticias relativas al rey David.<br \/>\n683<br \/>\nII. NOTAS BIOGRAFICAS.<br \/>\n1: Nombre.<br \/>\nEl sustantivo daw\u00ed\u00add parece derivarse de la ra\u00ed\u00adz ydd y del nombre d\u00f3d, que tiene el significado de \u2020\u0153amado\u2020\u2122, \u2020\u0153predilecto. Parece tratarse del nombre que asumi\u00f3 David al hacerse rey. Antes de entonces llevaba probablemente el nombre de El jan\u00e1n (derivado de Baal jan\u00e1n), a quien un texto de 2S atribuye la muerte del gigante Goliat (2S 21,19; 2S 23,24). El nombre da-u-dum, que se ha encontrado en los textos de Ebla, parece confirmar la interpretaci\u00f3n dada del nombre de David.<br \/>\n684<br \/>\n2. En la corte de Sa\u00fal.<br \/>\nDavid naci\u00f3 en la segunda mitad del siglo xi a.C. en Bel\u00e9n, capital de la tribu de Jud\u00e1. Su padre, Jes\u00e9, estaba emparentado con el clan de Efrat\u00e1, que dominaba en Bel\u00e9n. Aunque la tribu de Jud\u00e1 no se encontraba bajo la autoridad del rey Sa\u00fal, David, \u2020\u0153de buen aspecto y de buena presencia\u2020\u009d (IS 16,12), entr\u00f3 al servicio del rey. Cuando Sa\u00fal se propuso crear un ej\u00e9rcito de profesi\u00f3n, David se convirti\u00f3 en portador de las armas del rey (IS 16,21) y m\u00e1s tarde en comandante de la tropas. Los \u00e9xitos militares lo hicieron famoso y pudo entrar en estrechas relaciones con la familia de Sa\u00fal (Jonat\u00e1n, Mi-cal). Este hecho le auguraba un magn\u00ed\u00adfico futuro pol\u00ed\u00adtico. Se hab\u00ed\u00ada conquistado adem\u00e1s el afecto de Sa\u00fal; pero muy pronto lleg\u00f3 la ruptura. El rey sospechaba que David pudiera sustituir a Jonat\u00e1n en la sucesi\u00f3n y que incluso, despu\u00e9s de quitarle la simpat\u00ed\u00ada del pueblo, pudiera destronarlo antes de morir. Si David no sucumbi\u00f3 a la envidia y al odio de Sa\u00fal, se lo debi\u00f3 a los muchos amigos que ten\u00ed\u00ada en la corte y que posibilitaron su huida.<br \/>\n685<br \/>\n3. El aventurero.<br \/>\nReprobado por el rey, David se rode\u00f3 de un grupo de mercenarios ligados con \u00e9l por v\u00ed\u00adnculos de fidelidad. Convertido en un guerrillero independiente, encontr\u00f3 empleo en las colinas de Judea sometidas a los filisteos. Luego se traslad\u00f3 m\u00e1s al sur, a la regi\u00f3n del Negueb, donde defendi\u00f3 el territorio de las incursiones de los amalecitas y de otros n\u00f3madas, que estaban fuera de toda dependencia estatal. Como recompensa por la protecci\u00f3n recib\u00ed\u00ada un tributo, probablemente en g\u00e9neros alimenticios. En esta circunstancia estableci\u00f3 buenas relaciones con las tribus del sur, que m\u00e1s tarde habr\u00ed\u00adan de serle de gran utilidad. Se cas\u00f3 con Abiga\u00ed\u00adl, natural de Ma\u00f3n (IS 25,42), y con Ajino\u00e1n, de Yez-rael (IS 25,42), y ofreci\u00f3 su ayuda militar a los habitantes de Queil\u00e1 (IS 23,1-5), sitiados por los filisteos.<br \/>\nPara librarse de las maniobras de Sa\u00fal, que intentaba de todas formas detenerlo y matarlo, David prest\u00f3 sus servicios al jefe filisteo Aqu\u00ed\u00ads, de Gat, que le dio en alquiler la ciudad de Sicelag (1S 27,5ss). Como vasallo de los filisteos, tuvo la misi\u00f3n de defender la parte sur del pa\u00ed\u00ads filisteo contra las incursiones de los n\u00f3madas. Pero fue capaz, respaldado por su se\u00f1or, de conservar buenas relaciones con las tribus meridionales de Judea (IS 27,8-12; IS 30,26-31).<br \/>\n686<br \/>\n4. Rey de JudA y de Israel.<br \/>\nDespu\u00e9s de la tr\u00e1gica muerte de Sa\u00fal (IS 29,31), David se dirigi\u00f3 con sus tropas a Hebr\u00f3n, donde fue proclamado rey de Jud\u00e1 no s\u00f3lo por parte de los que pertenec\u00ed\u00adan a la tribu de este nombre, sino tambi\u00e9n por los grupos no israelitas que habitaban en el sur, con los que hab\u00ed\u00ada mantenido relaciones amistosas. El motivo inmediato que favoreci\u00f3 la constituci\u00f3n del reino de Jud\u00e1 fue la aspiraci\u00f3n de las tribus meridionales a crearse un sistema pol\u00ed\u00adtico y militar m\u00e1s seguro que el que hab\u00ed\u00ada representado el Estado de Sa\u00fal. El presupuesto moral era la antigua situaci\u00f3n particular que ligaba entre s\u00ed\u00ad a las tribus meridionales, pero el factor decisivo fue sin duda la personalidad misma de David.<br \/>\nEn Israel, Abner, comandante de las tropas de Sa\u00fal, hab\u00ed\u00ada proclamado rey a lsbaal, hijo del difunto rey (2S 2,8s); sin embargo, la sucesi\u00f3n din\u00e1stica de Sa\u00fal no resultaba muy simp\u00e1tica a las tribus. David esper\u00f3 con paciencia la evoluci\u00f3n de los acontecimientos. Abner rompi\u00f3 con lsbaal y se pas\u00f3 al lado de David. Mientras se dirig\u00ed\u00ada a Hebr\u00f3n para consultar con el rey, Abner fue matado por venganza de Joab, comandante del ej\u00e9rcito de David. Podemos preguntarnos si no estar\u00ed\u00ada implicado David en aquel homicidio. lsbaal fue asesinado despu\u00e9s de dos a\u00f1os de reinado por dos comandantes de su ej\u00e9rcito, que quer\u00ed\u00adan congraciarse con David (2S 2,10). David orden\u00f3 ejecutarlos, quiz\u00e1 tambi\u00e9n porque estaban al corriente de ciertas maquinaciones del rey de Jud\u00e1. Tras la muerte de Abner y de lsbaal, los representantes de las tribus del norte decidieron reconocer como rey a David (2S 5,1 ss). Jud\u00e1e Israel siguieron siendo dos entidades distintas, pero unidas en la persona del rey David. El estaba en medio y por encima de los dos reinos.<br \/>\n687<br \/>\n5. Conquistas militares.<br \/>\nDavid atac\u00f3 en primer lugar a los filisteos (2S 5,17). No se sabe qu\u00e9 batallas libr\u00f3 contra ellos; de todas formas, despu\u00e9s de David los filisteos no tuvieron ya ning\u00fan papel pol\u00ed\u00adtico y su territorio qued\u00f3 sometido a Israel. Adem\u00e1s, el rey se apoder\u00f3 de las ciudades-estado cananeas, convirti\u00e9ndose en soberano de un Estado territorial palestino. Con gran habilidad pol\u00ed\u00adtica escogi\u00f3 como residencia la ciudad-estado jebusea de Jerusal\u00e9n, punto de conjunci\u00f3n entre el norte y el sur del pa\u00ed\u00ads. La ocup\u00f3 mediante una estratagema y la convirti\u00f3 en propiedad personal suya, cambiando adem\u00e1s su nombre (Ciudad de David). Hizo trasladar a Jerusal\u00e9n el arca de la alianza, pasando a ser as\u00ed\u00ad la Ciudad de David el centro religioso del reino unido 2S 5,6 ICr\u00f3n 2S 11,4). Pele\u00f3 tambi\u00e9n contra los pueblos de Trasjordania, someti\u00e9ndolos<br \/>\nasupoder(25am8,lOss; IR 11,15-25). El territorio de los edomitas pas\u00f3 a ser posesi\u00f3n personal del rey y fue gobernado por un gobernador militar. Moab se vio reducido a Estado-vasallo despu\u00e9s de que murieron las dos terceras partes de sus guerreros y fueron heridos sus caballos. Derrot\u00f3 a los ammonitas, de los que se nombr\u00f3 rey a t\u00ed\u00adtulo personal. David dirigi\u00f3 adem\u00e1s campa\u00f1as contra los Estados \u00e1rameos del norte: Bet-Recob, Tob, Guesur, Maaca. El reino de Damasco, tras la victoria sobre el rey Adad-Ezer, qued\u00f3 incorporado al reino de Israel, mientras que los dem\u00e1s reinos pasaron a ser vasallos. Estableci\u00f3 relaciones diplom\u00e1ticas con las cortes extranjeras, cas\u00e1ndose de este modo con la hija del rey de Guesur 2S 3,3 ICr\u00f3n 2S 3,2) y d\u00e1n&#8211; dol\u00e9 a Salom\u00f3n por esposa a la princesa ammonita Naama.<br \/>\nLa actividad militar de David tuvo tambi\u00e9n una influencia provechosa para los fenicios, que pudieron desarrollar libremente su comercio mar\u00ed\u00adtimo. David manten\u00ed\u00ada con ellos buenas relaciones (2S 5,11; 2S 1 Cr\u00f3n 2S 14,1).<br \/>\n688<br \/>\n6. Gobierno. El Estado dav\u00ed\u00addico era una entidad muy compleja y heterog\u00e9nea, que s\u00f3lo manten\u00ed\u00ada unida la persona del rey y su ej\u00e9rcito permanente. Se leen dos listas de funci\u00f3nanos del reino de David (2S 8,15-18 ICr\u00f3n 2S 18,14-17 y 2S 20,23-26). En la instituci\u00f3n de los cargos, el rey se inspir\u00f3 en el modelo de Egipto. Entre los funcionarios m\u00e1s importantes estaban el heraldo (maz-kir) y el secretario o ministro de asuntos exteriores, que atend\u00ed\u00ada a la correspondencia (s\u00f3fer).Tambi\u00e9n adquiri\u00f3 importancia el sacerdocio palatino (Sadoc y Ebiatar). El territorio de Palestina se dividi\u00f3 probablemente en provincias. El ej\u00e9rcito, que ten\u00ed\u00ada un comandante supremo, estaba formado por varios grupos mercenarios: la guardia personal del rey estaba constituida por extranjeros: cretenses y filisteos; igualmente el grupo selecto de los \u2020\u0153valientes de David\u2020\u2122. Por el contrario, la milicia regular estaba compuesta por los hombres id\u00f3neos de Jud\u00e1 y de Israel, llamados a las armas con ocasi\u00f3n de Jas campa\u00f1as militares. Las finanzas del Estado se alimentaban del bot\u00ed\u00adn de guerra, de los tributos de los pueblos vasallos y de las contribuciones de los ciudadanos. El censo ten\u00ed\u00ada que servir para objetivos concretos militares y fiscales (2S 24). La peste que estall\u00f3 durante esta iniciativa, inaudita en Israel, fue considerada como un castigo por parte de Dios. David instituy\u00f3 ias ciudades de asilo con la finalidad de limitar la venganza de sangre (Jos 20) y les asign\u00f3 a los levitas ciertas ciudades particulares como residencia (Jos 21). El rey se mostr\u00f3 celoso por promover la fe -de los padres, que representaba un <elemento unificador de los diversos -grupos que compon\u00ed\u00adan el Estado. No -hay que excluir que respetase tam-ibi\u00e9n la religi\u00f3n cananea. No lleg\u00f3 a .construir el templo, pero comenz\u00f3 el culto en torno al arca de la alianza trasladada a Jerusal\u00e9n. En el terreno cultural, David favoreci\u00f3 tambi\u00e9n la poes\u00ed\u00ada y la m\u00fasica.\n689\npues de haber cometido el rey adulterio con Betsab\u00e9 y de haber tramado la muerte de su esposo Ur\u00ed\u00adas (2S ll,2-16.26s), la fortuna dej\u00f3 de sonre\u00ed\u00adr al gran soberano de Israel. Tuvo ocho mujeres, que conocemos de nombre (IS 18,27 25,42s; ICr\u00f3n 3,2ss), las cuales le dieron seis hijos enHebr\u00f3n(25am3,2ss; lCr\u00f3n3,1- 9) y trece en Jerusal\u00e9n (2S 5,14 ICr\u00f3n 2S 3,5-9; 2S 14,4-7), m\u00e1s una hija, Tamar (ICr\u00f3n 3,9). Tuvo adem\u00e1s otros hijos de las concubinas (2S 5,13). El n\u00famero de sus hijos y la complicada situaci\u00f3n del Estado explican las frecuentes rivalidades y las graves crisis que atormentaron los \u00faltimos a\u00f1os de la vida de David. Amn\u00f3n se enamor\u00f3 de Tamar, hermana de Absal\u00f3n, que fue seducida y violentada (2S 13,1-22 ). Para vengarse, Absal\u00f3n tram\u00f3 la muerte de Amn\u00f3n y emprendi\u00f3 la huida (2S 13,23-29). Gracias a la intervenci\u00f3n de Joab, Absal\u00f3n volvi\u00f3 y se reconcili\u00f3 con su padre (2S 14,21-33). Durante otra rebeli\u00f3n, Absal\u00f3n se proclam\u00f3 rey, y David tuvo que huir de Jerusal\u00e9n con su ej\u00e9rcito permanente (2S 15). En la sublevaci\u00f3n de Absal\u00f3n estaban tambi\u00e9n comprometidas las tribus del norte. Pero las tropas de Absal\u00f3n fueron derrotadas, \u00e9l mismo fue asesinado y David pudo entrar de nuevo en la capital. El rey llor\u00f3 amargamente la muerte de su hijo rebelde (2S 19). Una nueva rebeli\u00f3n, capitaneada esta vez por el benjaminita Seba, opuso a las tribus del norte contra la de Jud\u00e1. En la disputa entre Adon\u00ed\u00adas y Salom\u00f3n por la sucesi\u00f3n del trono, Salom\u00f3n logr\u00f3 imponerse gracias al apoyo del profeta Nat\u00e1n y con la ayuda de los mercenarios de su padre y de su guardia personal. Al final de la vida de David, el reino empez\u00f3 a bambolearse y despu\u00e9s de la muerte de Salom\u00f3n qued\u00f3 dividido en dos.\n:\u00ed\u00ad&#038;7i Reveses familiares. Des-\n690\n8. El hombre.\nDesde muchos puntos de vista, David fue una personalidad excepcional. Fue en primer lugar un valiente e ind\u00f3mito guerrero, un conquistador afortunado, un astuto pol\u00ed\u00adtico que supo aprovecharse en cada momento de la situaci\u00f3n, un prudente organizador del Estado, sobre todo en los primeros tiempos de su reinado, y un sabio administrador de la justicia. De \u00e1nimo generoso, se mostr\u00f3 siempre fiel con los amigos hasta ser realmente cari\u00f1oso con ellos, como demuestra su actitud con el hijo de Jonat\u00e1n y con el propio Jonat\u00e1n cuando muri\u00f3. Se mostr\u00f3 condescendiente con sus hijos hasta la debilidad; no supo castigar debidamente a Amn\u00f3n, perdon\u00f3 el fratricidio a Absal\u00f3n, sin tomar con \u00e9l las debidas precauciones. Por el contrario, David fue cruel con sus opositores, haciendo que desapareciera la descendencia de Sa\u00fal, diezmando a los moabitas y provocando la muerte de Ur\u00ed\u00adas. Fue un hombre religioso seg\u00fan el modelo de la \u00e9poca: de piedad sincera, recurr\u00ed\u00ada a la oraci\u00f3n y a los consejos de los hombres de Dios, como Gad y Nat\u00e1n. Lleg\u00f3 incluso a aceptar verse expulsado del trono por temor a oponerse a la voluntad de Dios (2S 1 5,25s). Hizo penitencia por sus pecados aceptando las sugerencias del profeta Nat\u00e1n (2S 12,15-25).\nMostr\u00f3 tambi\u00e9n una actitud penitente con ocasi\u00f3n del censo (2S 24,17). No hemos de excluir que\ncompusiera \u00e9l mismo salmos en honor del Se\u00f1or.\nCon el correr de los tiempos se fueron olvidando los defectos de David y este rey se convirti\u00f3 en el rey ideal de Israel, profundamente humano y totalmente entregado al servicio de Dios. As\u00ed\u00ad nos presentan su figura el libro de las Cr\u00f3nicas y el Sir\u00e1cida (Si 47,1-11).\n691\nIII. LA ALIANZA DAVIDICA.\nEl punto culminante de toda la tradici\u00f3n relativa a David es la promesa divina que se le hizo a \u00e9l y a sus sucesores sobre el gobierno del pueblo de Israel. Podemos leerla en 2S 7,1-17 como coronaci\u00f3n de las victorias obtenidas por el gran rey; adem\u00e1s esta promesa se recoge tambi\u00e9n en lCh 17,1-15 y en el Ps\n89,20-38.\n692\n1. Texto.\nLos textos de las Cr\u00f3nicas y del Salmo parecen ser relecturas m\u00e1s recientes del texto de 2S. Pero incluso este \u00faltimo pasaje contiene diversos indicios de elaboraci\u00f3n redaccional, sobre todo deu-teronomista. No obstante, es opini\u00f3n general entre los autores que esta pe-r\u00ed\u00adcopa contiene un n\u00facleo esencial que se remonta a la \u00e9poca de David y que fue pronunciado cuando el rey estaba pensando en erigir un templo al Se\u00f1or. En aquella ocasi\u00f3n el profeta Nat\u00e1n tom\u00f3 postura frente a la iniciativa del rey en nombre de Dios. Despu\u00e9s de una primera respuesta positiva, el profeta le inform\u00f3 al rey que la construcci\u00f3n del templo no habr\u00ed\u00ada sido del gusto de un Dios que durante siglos hab\u00ed\u00ada estado habitando en una tienda, sin haber pedido nunca la construcci\u00f3n de una residencia permanente (2S 7,1-7). Sin embargo, lo mismo que hab\u00ed\u00ada hecho hasta ahora, tambi\u00e9n en el futuro el Se\u00f1or recompensar\u00ed\u00ada a su siervo David, concedi\u00e9ndole la victoria sobre sus enemigos y haciendo famoso su nombre. El pueblo de Israel gozar\u00ed\u00ada de paz, de estabilidad y de libertad frente a sus enemigos. Despu\u00e9s de la muerte de David, el trono permanecer\u00ed\u00ada estable, ya que quedar\u00ed\u00ada asegurada la sucesi\u00f3n continua de la descendencia real dav\u00ed\u00addica (2S 7,8-15). El Se\u00f1or mirar\u00ed\u00ada con especial benevolencia a la casa de David, port\u00e1ndose con ella como un padre. Si los descendientes llegasen a fallar, ser\u00ed\u00adan castigados como los dem\u00e1s hombres, pero con moderaci\u00f3n; sin embargo, este castigo no llegar\u00ed\u00ada nunca a privar de la dignidad real a la descendencia dav\u00ed\u00addica, haci\u00e9ndola pasar a otra dinast\u00ed\u00ada. Puesto que \u2020\u0153tu casa y tu reino subsistir\u00e1n por siempre ante m\u00ed\u00ad, y tu trono se afirmar\u00e1 para siempre\u2020\u009d (2S 7,16).\n693\n2. Contexto de \u00c2\u00a1alianza.\nAunque en el or\u00e1culo de Nat\u00e1n no aparece el t\u00e9rmino de alianza, sin embargo est\u00e1n presentes en \u00e9l algunos detalles qucconfieren a la promesa divina la forma de un pacto. En dos ocasiones se le otorga a David el t\u00ed\u00adtulo de \u2020\u0153siervo\u2020\u009d (2S 7,5; 2S 7,8), que significa vasallo, sometido al soberano. El rey y la dinast\u00ed\u00ada son objeto de la; benevolencia (hesed) divina, t\u00e9rmino t\u00e9cnico de la alianza (2S 7,15). La promesa se presenta de una forma que corresponde a las cl\u00e1usulas de un tratado de alianza: recuerdo del pasado, estipulaci\u00f3n relativa al porvenir, cl\u00e1usulas anejas. Al recibir el rito de la unci\u00f3n real (IS 2,4; IS 5,3; 2R 23,30), David se convierte en vasallo de Yhwh, es decir, en su lugarteniente, encargado de establecer el reino de Israel, de mantener al pueblo en la condici\u00f3n de aliado del Se\u00f1or y de obtener el favor de su Dios.\nLa promesa hecha a David no abroga la alianza del Sina\u00ed\u00ad, sino que la precisa y la completa, centr\u00e1ndola en la dinast\u00ed\u00ada dav\u00ed\u00addica. Como vasallo del Se\u00f1or, el rey asegura al pueblo el derecho y la justicia de su Dios, le procura estabilidad y bienestar. La casa dav\u00ed\u00addica recibe una misi\u00f3n, en la que se realizan los bienes mesi\u00e1ni-cos. En este sentido la dinast\u00ed\u00ada se cpnvierte en la portadora de la esperanza mesi\u00e1nica. La instituci\u00f3n mon\u00e1rquica pasa a ser un organismo de Agracia, un canal de salvaci\u00f3n. Por medio de ella Dios lleva a su cumplimiento el destino de Israel, puesto que la feliz subsistencia del pueblo est\u00e1-ligada a la permanencia de la monarqu\u00ed\u00ada. La idea mesi\u00e1nica llega de este modo a asumir la forma de un reino presidido por un rey establecido por Dios.\n\n3. Profundizaci\u00f3n.\nEl or\u00e1culo de Nat\u00e1n fue rele\u00ed\u00addo y profundizado en el mismo libro de Samuel (2S 23,5) y en el de los Reyes (IR 2,12; IR 2,45; IR 2,46 8,22ss; IR 9,5; IR 11,36; IR 15,4; 2R 8,19). Fue igualmente comentado en los salmos 89 y 132: la promesa queda colocada expresamente dentro del marco de las antiguas tradiciones anficti\u00f3nicas de Israel. Los salmos reales, en los que se exalta la figura del rey dav\u00ed\u00addico, su papel de garant\u00ed\u00ada de la justicia (Sal 45; Sal 72), su filiaci\u00f3n divina (Sal 2; Sal 1 JO), se inspiraron en el texto de 2S 7.\nLa idealizaci\u00f3n del monarca, ya en acto en el Salterio, es recogida y ampliada por los profetas sucesivos. Su mirada se dirigir\u00e1 no tanto a la sucesi\u00f3n de cada uno de los reyes dav\u00ed\u00addi-cos, sino m\u00e1s bien a la de un descendiente extraordinario, a la de un rey \u00fanico y definitivo, que llevar\u00e1 a cumplimiento de forma eminente la funci\u00f3n de la dinast\u00ed\u00ada dav\u00ed\u00addica, dentro de un contexto escatol\u00f3gico (Is 9, ??; 11,1-9; Miq 5,1- 5; Jer 23,5s; Za 9,9s) [1 Mesianismo III].\n695\nBIBL.: Amsler 5., David, RoietMessie, De-lachaux, Neuch\u00e1tel 1963; Botterweck G.J., ZurEigenartder\nchronistischen Davidsgeschichte, en \u2020\u0153Theologische Quartalschrift \u2020\u02dc136(1956) 402-435; Brueggermann W.,\nDavid and his Theolo-gian, en \u2020\u0153CBQ\u2020\u009d 30 (1968)156-181; Calderone P.J., Dynasty Oracle and Suzerainty\nTreaty, 2S 7,8-16, Loyola House of Studies, Manila 1966; Carlson R.A., David, the Chosen King. A TraditioHistorical Approach lo the Second Book of Samuel, Almqvist, Upsala 1964; Gese H., Der Davidsbund und\ndic Zionserw\u00e1hlung, en \u2020\u0153ZTK\u2020\u009d 61(1964)10-26; Noth M., David and Israelin II Samuel 7, M\u00e9langes\nBibliquesA. Robert, Bloud et Gay, Par\u00ed\u00ads 1957, i 88-229; Rost L., Dic Ueberlieferung von der\nThronnachfolge Davids, Beihefte zur Wissenschaft vom A. und N.T. 3\/42, Kohlhammer, Stuttgart 1926;\nSogoin ?., Das Konigtum in Israel, Beihefte zur ? ? W 104, Topelmann, Berl\u00ed\u00adn 1967; Id, The Reign of\nDavid: Israelite andJudean History (cd. J.H. Harvey-J.M. Miller), Fortress Press, Filadelfia 1977, 343-363;\nWhybray R.N., The Succession Narrative. A sludy of II Samuel 9-20 and lkings 1 and2, SCM Press,\nLondres 1968; WOrthwein E., Dic Erzahlung von der Thronnachfolge Da-vids, Theologischer Verlag, Zurich\n1974.\n5. Virgulin\n696<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>1. Presencia permanente de David. La figura de David, como hombre y como rey, tiene un relieve tal que no cesa de ser para Israel el tipo del Mes\u00ed\u00adas que debe nacer de su raza. A partir de David, la *alianza con el pueblo se hace a trav\u00e9s del *rey, como lo hace notar Ben Sir\u00e1 al final del retrato que hace de \u00e9l (Eclo 47,2-11). As\u00ed\u00ad el trono de Israel es el trono de David (ls 9,6; Lc 1,32): sus *victorias anuncian la que el *Mes\u00ed\u00adas, lleno del Esp\u00ed\u00adritu que reposa sobre el hijo de Jes\u00e9 (ISa 16,13; Is 11,1-9), reportar\u00e1 sobre la injusticia. Por la victoria de su resurrecci\u00f3n cumplir\u00e1 Jes\u00fas las promesas hechas a David (Act 13,32-37) y dar\u00e1 a la historia su sentido (Ap 5,5). \u00bfC\u00f3mo logr\u00f3 el personaje David este puesto distinguido en la historia de la salvaci\u00f3n?<\/p>\n<p>2. El elegido de Dios. David, llamado por Dios y consagrado por la *unci\u00f3n (ISa 16,1-13), es constantemente el \u00ab*bendito\u00bb de Dios, al que Dios asiste con su *presencia; porque Dios est\u00e1 con \u00e9l, prospera en todas sus empresas (ISa 16,18), en su lucha con Goliat (lSa 17,45ss), en sus guerras al servicio de Sa\u00fal (lSa 18,14 ss) y en las que \u00e9l mismo emprender\u00e1 como rey y liberador de Israel: \u00abPor dondequiera que iba le daba Yahveh la victoria\u00bb (2Sa 8,14).<\/p>\n<p>David, encargado como *Mois\u00e9s de ser el *pastor de Israel (2Sa 5,2), hereda las promesas *hechas a los patriarcas, y en primer lugar la de poseer la *tierra de Cana\u00e1n. Es el art\u00ed\u00adfice de esta toma de posesi\u00f3n por la lucha contra los filisteos, inaugurada en tiempos de Sa\u00fal y proseguida durante su propio reinado (2Sa 5,17-25; cf. 10-12). La conquista definitiva es coronada por la toma de *Jerusal\u00e9n (2Sa 5,6-10), a la que se llamar\u00e1 \u00abciudad de David\u00bb. Se convierte en la capital de todo Israel, en torno a la cual se efect\u00faa la *unidad de las tribus. Es que el *arca introducida por David ha hecho de Jerusal\u00e9n una nueva ciudad santa (2Sa 6,1-19) y David desempe\u00f1a en ella las funciones sacerdotales (2Sa 6,17s). As\u00ed\u00ad \u00abDavid y toda la casa de Israel\u00bb no forman sino un solo *pueblo en torno a su Dios.<\/p>\n<p>3. El h\u00e9roe de Israel. David responde a su vocaci\u00f3n con una profunda adhesi\u00f3n a Dios. Su religi\u00f3n se caracteriza por la espera de la hora de Dios; as\u00ed\u00ad se guarda de atentar contra la vida de Sa\u00fal, incluso cuando tiene ocasi\u00f3n de deshacerse de su perseguidor (lSa 24; 26). Es el humilde servidor, confuso por los privilegios que Dios le otorga (2Sa 7, 18-29), y por esto es el modelo de los \u00abpobres\u00bb que, imitando su abandono a Dios y su esperanza llena de certidumbre, prolongan su oraci\u00f3n en las alabanzas y en las s\u00faplicas del salterio.<\/p>\n<p>Al \u00abchantre de los c\u00e1nticos de Israel\u00bb (2Sa 23,1) atribuyen los levitas, adem\u00e1s de numerosos salmos, el plano del templo (IPar 22; 28), as\u00ed\u00ad como la organizaci\u00f3n del culto (IPar 23-25) y de sus cantos (Neh 12,24.36).<\/p>\n<p>La gloria religiosa de David no debe hacer olvidar al hombre; tuvo sus debilidades y sus grandezas; rudo guerrero, astuto tambi\u00e9n (lSa 27,10ss), cometi\u00f3 graves faltas y semostr\u00f3 d\u00e9bil con sus hijos ya antes de su vejez; pero \u00c2\u00a1qu\u00e9 magnanimidad en su fiel *amistad con Jonat\u00e1s, en el respeto que muestra siempre hacia Sa\u00fal! algunos detalles revelan su nobleza de alma : respeto del arca (2Sa 15,24-29), respeto de la vida de sus soldados (2Sa 23,13-17), generosidad (lSa 30,21-25) y perd\u00f3n (2Sa 19,16-24). Por lo dem\u00e1s se muestra pol\u00ed\u00adtico avisado, que se granjea simpat\u00ed\u00adas en la corte de Sa\u00fal y cerca de los ancianos de Jud\u00e1 (lSa 30,26-31), desaprobando el asesinato de Abner (2Sa 3,28-37) y vengando el homicidio de Isbaal (2Sa 4,9-12).<\/p>\n<p>4. El Mes\u00ed\u00adas, hijo de David. El \u00e9xito de David hubiera podido hacer creer que se hab\u00ed\u00adan realizado las promesas de Dios. Entonces una nueva y solemne profec\u00ed\u00ada da nuevo impulso a la esperanza mesi\u00e1nica (2Sa 7,12-16). A David que proyecta construir un *templo responde Dios que quiere construirle una descendencia eterna (banah = \u00ab*edificar\u00bb ; ben: \u00abhijo)\u00bb: \u00abyo te edificar\u00e9 una casa\u00bb (7,27). As\u00ed\u00ad orienta Dios hacia el porvenir la mirada de Israel. Promesa incondicionada, que no destruye la *alianza del Sina\u00ed\u00ad, sino que la confirma concentr\u00e1ndola en el rey (7,24). En adelante Dios, presente en Israel, le gu\u00ed\u00ada y le mantiene en la unidad por la dinast\u00ed\u00ada de David. El salmo 132 canta el v\u00ed\u00adnculo establecido entre el arca, s\u00ed\u00admb\u00f3lo de la presencia divina, y el descendiente de David.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad se comprende la importancia del problema de la sucesi\u00f3n al trono dav\u00ed\u00addico y las intrigas a que da lugar (cf. 2Sa 9-20; lRe 1). Y toda-v\u00ed\u00ada se comprende mejor el puesto de David en los or\u00e1culos prof\u00e9ticos (Os 3,5; Jer 30,9; Ez 34,23s). Para ellos, evocar a David es afirmar el amor celoso de Dios \u00e1 su pueblo (Is 9,6) y su fidelidad a su alianza (Jer 33,20ss), \u00abalianza eterna, hechade las gracias prometidas a David\u00bb (Is 55,3). De esta *fidelidad no se puede dudar aun en lo m\u00e1s duro de la *prueba (Sal 89,4s.20-46).<\/p>\n<p>Cuando se cumplen los tiempos se llama, pues, a Cristo \u00abHijo de David\u00bb (Mt 1,1); este t\u00ed\u00adtulo mesi\u00e1nico no hab\u00ed\u00ada sido nunca rehusado por Jes\u00fas, pero no expresaba plena-mente el misterio de su persona. Por eso Jes\u00fas, viniendo a cumplir las promesas hechas a David, proclama que es m\u00e1s grande que \u00e9l: es su *Se\u00f1or (Mt 22,42-45). No es sola-mente \u00abel siervo David\u00bb, pastor del pueblo de Dios (Ez 34,23s), sino que es Dios mismo que viene a apacentar y a salvar a su pueblo (Ez 34, 15s), este Jes\u00fas, \u00abreto\u00f1o&#8217; de la raza de David\u00bb, cuyo retorno aguardan e invocan el Esp\u00ed\u00adritu y la esposa (Ap 22,16s).<\/p>\n<p>-> Alianza &#8211; Jerusal\u00e9n &#8211; Mes\u00ed\u00adas &#8211; Pastor &#8211; Oraci\u00f3n &#8211; Rey &#8211; Servidor.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">El hijo de Isa\u00ed, m\u00fasico, guerrero, poeta, profeta, rey, es una de las figuras m\u00e1s prominentes del AT. Alrededor de sesenta cap\u00edtulos en los libros hist\u00f3ricos hablan de su carrera m\u00faltiple. En ellos se nos da una biograf\u00eda de David. Conocemos al muchacho pastor secretamente ungido por Samuel, del artista cuya m\u00fasica calmaba el atribulado esp\u00edritu de Sa\u00fal, del joven guerrero que venci\u00f3 a Goliat llegando a ser amigo de Jonat\u00e1n, y del h\u00e9roe del pueblo, dispuesto a mentir y a ser cruel para salvar su vida. Conocemos del rey qui\u00e9n rein\u00f3 primero en Hebr\u00f3n y luego en Jerusal\u00e9n sobre todo Israel, de sus guerras victoriosas que libraron a Israel de sus enemigos, de la restituci\u00f3n del arca, de la persona que deseaba construir el templo, y de la promesa mesi\u00e1nica de 2 Samuel 7, del gran pecado y sus terribles consecuencias: el asesinato de Amn\u00f3n, la rebeli\u00f3n de Absal\u00f3n, el asesinato de Amasa cumpli\u00e9ndose la palabra del profeta \u00abla espada no se apartar\u00e1 m\u00e1s de tu casa\u00bb, de la preparaci\u00f3n de las cosas materiales para la construcci\u00f3n del templo y de las disposiciones espirituales encaminadas al ordenamiento de la adoraci\u00f3n, especialmente en el servicio de los c\u00e1nticos, de la coronaci\u00f3n de Salom\u00f3n para sucederle despu\u00e9s de la muerte de David. \u00c9sta es en breve la historia. Revela a David como los hombres de su propio d\u00eda lo conocieron: un gran hombre capaz de nobles actos, pero tambi\u00e9n con algunos hechos innobles en su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La autobiograf\u00eda de David en gran medida se nos da en el libro de los Salmos. Setenta y tres de ellos se dicen que fueron escritos por \u00e9l, y en estos salmos se nos revela el coraz\u00f3n de David. En el Salmo 23 encontramos al joven que luch\u00f3 con Goliat; en el Salmo 18 al guerrero que triunf\u00f3 sobre sus enemigos; en el Salmo 51, al pecador penitente que busca y que se regocija en el perd\u00f3n de Dios; en Sal. 8, 19, 103 y 139 es el hombre que se encuentra en la b\u00fasqueda del propio coraz\u00f3n de Dios, el hombre de una profunda piedad y amor. La cosa m\u00e1s grande en la vida de David fue la promesa mesi\u00e1nica dada a trav\u00e9s de Nat\u00e1n (2 S. 7), que tambi\u00e9n encuentra eco en Sal. 2, 89 y 110 (cf. Sal. 72); estas promesas en relaci\u00f3n con la casa de David que se cumplen gloriosamente en Cristo, \u00ablas misericordias firmes a David\u00bb de las que habl\u00f3 Isa\u00edas (55:3) y que Pablo proclam\u00f3 en su primer serm\u00f3n a los gentiles (Hch. 13). En el Salmo 22, el afligido David prefigura los sufrimientos del Calvario; y en el Salmo 16 leemos una de las predicciones m\u00e1s claras acerca de la resurrecci\u00f3n. En el Salmo 32 el perd\u00f3n del pecado de David revela el car\u00e1cter absoluto de la justificaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Salterio, del que mucho escribi\u00f3 David ha sido llamado \u00abel libro de c\u00e1nticos del segundo templo\u00bb. Sin duda mucho se escribi\u00f3 pensando que fuera libro de c\u00e1nticos del primer templo. En \u00e9l aprendemos lo que fue la verdadera fe y vida de Israel desde antiguo bajo el pacto de Sina\u00ed. Debido a que David es un verdadero representante de lo que Israel, como pueblo de Dios, aprendi\u00f3, a menudo a trav\u00e9s de experiencias amargas, a adorar al Dios de Abraham y de Mois\u00e9s en esp\u00edritu y en verdad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sorprendente verdad de esto es que los Salmos de David no son \u00fanicamente los salmos del primer y segundo templos, sino que son los c\u00e1nticos de la iglesia cristiana. El dulce c\u00e1ntico de Israel ha tocado los corazones de los hombres de todas las edades quienes han respondido y responder\u00e1n hasta el fin del tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oswald T. Allis<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (155). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>(heb. <\/span><span style=''>d&#257;wi&#7695;<\/span><span lang=ES style=''>, a veces <\/span><span style=''>d&#257;w&#305;&#770;d<\/span><span lang=ES style=''>; ra\u00edz y significado dudosos, pero v\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn102\" name=\"_ftnref102\" title=\"\"><i>BDB<\/i><\/etiqueta> in loc.; la equivalencia con una supuesta forma bab. antigua (Mari) <\/span><span style=''>daw&#305;&#770;dum<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018jefe\u2019, se descarta ahora <etiqueta id=\"#_ftn103\" name=\"_ftnref103\" title=\"\"><i>JNES<\/i><\/etiqueta> 17, 1958, pp. 130; <etiqueta id=\"#_ftn104\" name=\"_ftnref104\" title=\"\">VT <\/etiqueta><i>Supp<\/i> 7, 1960, pp. 165ss); cf. Laesoe, <i>Shemsharah<\/i> Tablets, pp. 56). Hijo menor de Isa\u00ed, de la tribu de Jud\u00e1, y segundo rey de Israel. En las Escrituras este nombre se aplica solamente a \u00e9l, como tipificaci\u00f3n del lugar \u00fanico que ocupa como antepasado, precursor, y anunciador del Se\u00f1or Jesucristo, \u201cel gran hijo del gran David\u201d. Hay 58 referencias a David en el NT, incluido el tan repetido t\u00edtulo acordado a Jes\u00fas: \u201cHijo de David\u201d. Pablo declara que Jes\u00fas es \u201cdel linaje de David seg\u00fan la carne\u201d (Ro 1.3), y Juan relata que Jes\u00fas mismo dijo \u201cyo soy la ra\u00edz y el linaje de David\u201d (Ap. 22.16).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='text-indent:18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Cuando volvemos al AT para descubrir qui\u00e9n es este que ocupa un lugar de tanta prominencia en el linaje de nuestro Se\u00f1or y los prop\u00f3sitos de Dios, el material disponible es abundante y rico. La historia de David se encuentra entre 1 S. 16 y 1 R. 2, y mucho de este material se encuentra paralelamente en 1 Cr. 2\u201329.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. Marco familiar<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>David era bisnieto de Rut y Booz, y el menor de ocho hermanos (1 S. 17.12ss), y desde ni\u00f1o fue pastor de ovejas. Ocupado en este trabajo adquiri\u00f3 el coraje que luego supo desplegar en el campo de batalla (1 S. 17.34\u201335) y el tierno cuidado que tuvo para con su manada, que m\u00e1s tarde habr\u00eda de ser tema de sus canciones acerca de los atributos de su Dios. Como Jos\u00e9, sufri\u00f3 la mala disposici\u00f3n de sus hermanos mayores, que le ten\u00edan envidia, posiblemente por los talentos con que Dios lo hab\u00eda favorecido (1 S. 17.28). Aunque fue modesto en cuanto a su ascendencia (1 S. 18.18), David hab\u00eda de ser padre de una l\u00ednea de notables descendientes, como lo demuestra la genealog\u00eda de nuestro Se\u00f1or en el Evangelio de Mateo (Mt. 1.1\u201317).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. Ungimiento y amistad con Sa\u00fal<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Cuando Dios rechaz\u00f3 a Sa\u00fal como rey de Israel, David le fue revelado a Samuel como su sucesor, y por ello el profeta lo ungi\u00f3 en Bel\u00e9n sin ninguna ostentaci\u00f3n (1 S. 16.1\u201313). Uno de los resultados del rechazo de Sa\u00fal fue que el Esp\u00edritu de Dios se retir\u00f3 de \u00e9l, provocando como consecuencia una gran depresi\u00f3n en su propio esp\u00edritu, que en ciertas ocasiones parece que rayaba en la locura. Se advierte una impresionante revelaci\u00f3n del prop\u00f3sito divino en la providencia por la cual David, destinado a reemplazar a Sa\u00fal en el favor y los planes de Dios, es elegido para socorrer al rey ca\u00eddo en sus momentos de melancol\u00eda (1 S. 16.17\u201321). De esta manera, la vida de estos dos hombres estuvo \u00edntimamente ligada, la del gigante herido y la del imberbe que surg\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Al principio todo marchaba bien. A Sa\u00fal le agradaba el joven, cuyo talento musical habr\u00eda de darnos parte de nuestra herencia devocional m\u00e1s preciosa, y lo nombr\u00f3 para ocupar el cargo de paje de armas o escudero. Luego el conocido incidente con Goliat, el campe\u00f3n filisteo, lo cambi\u00f3 todo (1 S. 17). La agilidad y habilidad de David con la honda le permiti\u00f3 vencer al fuerte y pesado gigante, cuya muerte fue la se\u00f1al para la derrota por parte de Israel de las fuerzas filisteas. Qued\u00f3 abierto el camino para que David hiciera suya la recompensa prometida por Sa\u00fal: la mano de la hija del rey, y liberaci\u00f3n de impuestos para toda la familia de su padre. Pero un factor inesperado cambi\u00f3 el curso de los acontecimientos: los celos que sinti\u00f3 el rey ante el nuevo campe\u00f3n de Israel. Cuando David regresaba, despu\u00e9s de haber matado a Goliat, las mujeres israelitas le dieron la bienvenida cantando \u201cSa\u00fal hiri\u00f3 a sus miles, y David a sus diez miles\u201d. Sa\u00fal, a diferencia de su hijo *Jonat\u00e1n en una situaci\u00f3n parecida, se sinti\u00f3 herido y, se nos dice, \u201cdesde aquel d\u00eda no mir\u00f3 con buenos ojos a David\u201d (1 S. 18.7, 9).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. La hostilidad de Sa\u00fal<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El trato de Sa\u00fal para con David comenz\u00f3 a ser cada vez menos amistoso, y en un momento dado vemos al joven h\u00e9roe nacional salv\u00e1ndose de un ataque brutal contra su vida por parte del rey. Sus honores militares le fueron reducidos, fue defraudado en cuanto a la esposa prometida y unido en matrimonio a la otra hija de Sa\u00fal, Mical, despu\u00e9s de llegar a un arreglo que ten\u00eda por objeto causarle la muerte (1 S. 18.25). Parecer\u00eda, por lo que se dice en 1 S. 24.9, que hab\u00eda en la corte de Sa\u00fal un grupo que fomentaba deliberadamente las desinteligencias entre Sa\u00fal y David, y el estado de cosas entre ellos se fue deteriorando paulatinamente. Otra tentativa infructuosa de Sa\u00fal de matar a David con su lanza fue seguida por un intento de arresto, que se vio frustrado por una estratagema de Mical, la esposa de David (1 S. 19.8\u201317). Un rasgo notable de este per\u00edodo en la vida de David es la manera en que los dos hijos de Sa\u00fal, Jonat\u00e1n y Mical, se aliaron con David contra su propio padre.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>IV. Huida de delante de Sa\u00fal<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Las etapas siguientes en la historia de David se caracterizan por constantes huidas ante la implacable persecuci\u00f3n de Sa\u00fal. No le es posible a David descansar en un solo lugar por mucho tiempo; profeta, sacerdote, enemigo nacional: ninguno puede ofrecerle refugio, y los que le ofrecen ayuda son cruelmente castigados por un rey enloquecido de rabia (1 S. 22.6\u201319). Despu\u00e9s de escapar apenas de los jefes militares de los filisteos, por fin David logr\u00f3 organizar la banda de Adulam, que al principio estaba constituida por un grupo heterog\u00e9neo de fugitivos, pero que m\u00e1s tarde se transform\u00f3 en una fuerza armada que asolaba a los invasores del exterior, proteg\u00eda las cosechas y el ganado de las comunidades israelitas ubicadas en lugares remotos, y viv\u00eda de la generosidad de estas \u00faltimas. En 1 S. 25 se registra la forma miserable en que uno de estos acaudalados hacendados, Nabal, se neg\u00f3 a reconocer su deuda para con David; este incidente es interesante pues presenta a Abigail, que luego habr\u00eda de ser una de las mujeres de David. Los <etiqueta id=\"#_ftn105\" name=\"_ftnref105\" title=\"\">cap(s).<\/etiqueta> 24 y 26 del mismo libro registran dos ocasiones en que David le perdon\u00f3 la vida a Sa\u00fal, como consecuencia de una mezcla de piedad y magnanimidad. Por fin David, ante la imposibilidad de frenar la hostilidad de Sa\u00fal, lleg\u00f3 a un acuerdo con el rey filisteo, Aquis de Gat, y le fue concedida la ciudad fronteriza de Siclag como recompensa por el uso ocasional de su banda de guerreros. Sin embargo, cuando los filisteos se lanzaron decididamente a pelear contra Sa\u00fal, sus jefes militares tuvieron cierto recelo ante la presencia de las tropas de David en sus filas, temiendo que a \u00faltima hora pudiera producirse un cambio de lealtad, motivo por el cual David no tom\u00f3 parte en la tragedia de Gilboa, tragedia que m\u00e1s tarde lament\u00f3 en una de las m\u00e1s hermosas eleg\u00edas que se conocen (2 S. 1.19\u201327).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>V. Rey en Hebr\u00f3n<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Una vez muerto Sa\u00fal, David busc\u00f3 conocer la voluntad de Dios, quien lo gui\u00f3 a que volviera a Jud\u00e1, la zona de su propia tribu, donde sus compatriotas lo ungieron rey. David fij\u00f3 su residencia real en Hebr\u00f3n. Ten\u00eda ya 30 a\u00f1os de edad, y rein\u00f3 en Hebr\u00f3n durante siete a\u00f1os y medio. Los primeros dos a\u00f1os fueron ocupados en una guerra civil entre los defensores de David y los antiguos cortesanos de Sa\u00fal, que hab\u00edan consagrado a Es-baal (Is-boset), hijo de Sa\u00fal, como rey en Mahanaim. Es muy probable que Es-baal no haya sido m\u00e1s que un t\u00edtere en manos de Abner, el fiel seguidor de Sa\u00fal. Cuando estos fueron asesinados, toda oposici\u00f3n organizada contra David termin\u00f3, y fue ungido rey sobre las doce tribus de Israel en Hebr\u00f3n. De all\u00ed transfiri\u00f3 en seguida la capital de su reino a Jerusal\u00e9n (2 S. 3\u20135).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>VI. Rey en Jerusal\u00e9n<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>A partir de este momento comenz\u00f3 el per\u00edodo m\u00e1s exitoso del largo reinado de David, que habr\u00eda de prolongarse otros 33 a\u00f1os. Debido a una excelente combinaci\u00f3n de coraje personal y h\u00e1bil conducci\u00f3n militar encamin\u00f3 a los israelitas hacia una sistem\u00e1tica y decisiva subyugaci\u00f3n de todos sus enemigos (filisteos, cananeos, moabitas, arameos, edomitas, y amalecitas), de tal manera que su nombre hubiera adquirido fama en la historia independientemente de su significaci\u00f3n para el plan divino de la redenci\u00f3n. La debilidad de las potencias de los valles del Nilo y del \u00c9ufrates en ese entonces le permiti\u00f3, mediante conquistas y alianzas, extender su esfera de influencia desde la frontera egipcia y el golfo de \u00c1caba hasta el \u00c9ufrates superior. Despu\u00e9s de conquistar la supuestamente inexpugnable ciudadela de los jebuseos, Jerusal\u00e9n, la transform\u00f3 en capital de su reino, desde donde pudo vigilar las dos grandes divisiones de sus dominios, que m\u00e1s tarde se convirtieron en los dos reinos divididos de Jud\u00e1 e Israel. Se edific\u00f3 un palacio, se construyeron carreteras, se restauraron las rutas comerciales, se asegur\u00f3 la prosperidad material del reino. Sin embargo, esta no pod\u00eda ser la \u00fanica, ni siquiera la principal, ambici\u00f3n de un \u201cvar\u00f3n conforme al coraz\u00f3n de Yahv\u00e9h\u201d, y pronto se pone de manifiesto el celo religioso de David. Hizo volver el arca del pacto desde Quiriat-jearim, y la coloc\u00f3 en un tabern\u00e1culo especial construido para ese fin en Jerusal\u00e9n. Durante el viaje de retorno del arca ocurri\u00f3 el incidente que provoc\u00f3 la muerte de Uza (2 S. 6.6\u20138). Gran parte de la organizaci\u00f3n religiosa que habr\u00eda de enriquecer m\u00e1s tarde el culto en el templo debe su origen a los arreglos para el servicio religioso en el tabern\u00e1culo construido por David en esa \u00e9poca. Adem\u00e1s de su importancia estrat\u00e9gica y pol\u00edtica, Jerusal\u00e9n adquiri\u00f3 de esta manera una significaci\u00f3n aun mayor desde la perspectiva religiosa, con la cual se ha asociado su nombre desde entonces.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Debe ser motivo de asombro y temor reverencial para el creyente el tener presente que fue durante este per\u00edodo de prosperidad exterior y de aparente fervor religioso que David cometi\u00f3 el pecado mencionado en las Escrituras como \u201clo tocante a Ur\u00edas heteo\u201d (2 S. 11). La significaci\u00f3n y la importancia de este pecado, tanto por su atrocidad como por sus consecuencias en toda la historia subsiguiente de Israel, no pueden exagerarse. David se arrepinti\u00f3 profundamente, pero el hecho hab\u00eda sido consumado, y ha quedado como una demostraci\u00f3n de c\u00f3mo el pecado arruina los prop\u00f3sitos de Dios para sus hijos. El pat\u00e9tico y angustioso clamor con que recibi\u00f3 la noticia de la muerte de *Absal\u00f3n no fue sino un d\u00e9bil eco de la agon\u00eda de un coraz\u00f3n que sab\u00eda que esa muerte, y muchas m\u00e1s, formaban parte de una cosecha que era fruto de la concupiscencia y el enga\u00f1o sembrados por \u00e9l mismo tantos a\u00f1os antes.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La rebeli\u00f3n de Absal\u00f3n, en la que el reino del <etiqueta id=\"#_ftn106\" name=\"_ftnref106\" title=\"\">N permaneci\u00f3 leal a David, pronto fue seguida por una sublevaci\u00f3n por parte del mismo reino del N organizada por el benjamita Seba. Esta sublevaci\u00f3n, como la de Absal\u00f3n, fue aplastada por Joab. Los \u00faltimos d\u00edas de David fueron amargados por las maquinaci<\/etiqueta>ones de Adon\u00edas y Salom\u00f3n, que aspiraban al trono, como tambi\u00e9n porque se daba cuenta de que el legado de luchas intestinas profetizado por *Nat\u00e1n todav\u00eda ten\u00eda que cumplirse cabalmente.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Adem\u00e1s del ej\u00e9rciro permanente, comandado por su pariente Joab, David dispon\u00eda de una guardia personal reclutada principalmente entre guerreros de origen filisteo, cuya lealtad hacia su persona nunca flaque\u00f3. Hay abundantes pruebas en los anales hist\u00f3ricos, a los cuales ya se ha hecho referencia, de la habilidad de David para componer odas y eleg\u00edas (v\u00e9ase 2 S. 1.19\u201327; 3.33\u201334; 22; 23.1\u20137). Una vieja tradici\u00f3n lo describe como \u201cel dulce cantor de Israel\u201d (2 S. 23.1), mientras que escritos posteriores del <etiqueta id=\"#_ftn107\" name=\"_ftnref107\" title=\"\">AT se refieren a \u00e9l como el director del culto musical de Israel, como<\/etiqueta> el inventor de instrumentos de m\u00fasica que tocaba con habilidad, y como compositor (Ne. 12.24, 36, 45\u201346; Am. 6.5). En la Biblia hay 73 salmos que se atribuyen a \u201cDavid\u201d, algunos de ellos presentados de tal manera que no queda duda de que \u00e9l fue su autor. Pero lo m\u00e1s convincente a este respecto es que nuestro Se\u00f1or mismo habl\u00f3 de David como el autor de, por lo menos, un salmo (Lc. 20.42), utilizando una cita del mismo para aclarar el car\u00e1cter de su mesianismo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>VII. Car\u00e1cter<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La Biblia nunca intenta encubrir o paliar los pecados o los defectos de car\u00e1cter de los hijos de Dios. \u201cLas cosas que se escribieron antes, para nuestra ense\u00f1anza se escribieron\u201d (Ro. 15.4). Una de las funciones de las Escrituras es la de advertir por medio del ejemplo, a la vez que servir de aliento. El pecado de David en el caso de Ur\u00edas heteo constituye un ejemplo fundamental de lo que se acaba de afirmar. Lo que se busca es que esta mancha se vea tal como es, es decir como una m\u00e1cula en la vida de un personaje por lo dem\u00e1s hermoso y maravillosamente dedicado a la gloria de Dios. Es verdad que existen elementos en la experiencia de David que al que es hijo del nuevo pacto le resultan inveros\u00edmiles y hasta repugnantes. Sin embargo \u201c\u00e9l \u2026 sirvi\u00f3 a su propia generaci\u00f3n seg\u00fan la voluntad de Dios\u201d (Hch. 13.36), y en esa generaci\u00f3n se destac\u00f3 como una luz brillante y reluciente para el Dios de Israel. Sus \u00e9xitos fueron numerosos y variados; fue hombre de acci\u00f3n, poeta, amante tierno, enemigo generoso, firme dispensador de justicia, amigo leal; era todo lo que los hombres encuentran edificante y admirable en un hombre, y esto por la voluntad de Dios, que lo cre\u00f3 y lo molde\u00f3 para cumplir su destino. Es a David, y no a Sa\u00fal, a quien los jud\u00edos miran retrospectivamente con orgullo y afecto como a aquel que estableci\u00f3 su reino, y es en David que los jud\u00edos m\u00e1s perspicaces vieron el ideal de realeza m\u00e1s all\u00e1 del cual sus mentes no pod\u00edan proyectarse, y en dicho ideal buscaban al Mes\u00edas que hab\u00eda de venir, el que liberar\u00eda a su pueblo y se sentar\u00eda sobre el trono de David para siempre. El que todo esto no constitu\u00eda un disparate de tipo idealista y mucho menos idolatr\u00eda, lo demuestra la forma en que el <etiqueta id=\"#_ftn108\" name=\"_ftnref108\" title=\"\">NT certifica las excelencias de David, de cuya simiente surgi\u00f3 el Mes\u00edas seg\u00fan la carne.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> S. Herrmann, <i>Historia de Israel<\/i>, 1979, <etiqueta id=\"#_ftn109\" name=\"_ftnref109\" title=\"\">pp. 190\u2013225; A. Deissler, <\/etiqueta><i>Los Salmos<\/i>, 1968; J. Bright, <i>Historia de Israel<\/i>, 1966, pp. 197\u2013237; A. Gonz\u00e1lez, <i>Salmos<\/i>, 1966, pp. 729; E. B. Meyer, <i>David: pastor, salmista, rey<\/i>, 1938; F.. H. Maly, <i>El mundo de David y Salom\u00f3n<\/i>, 1972; G. J. Deane, <i>David, su vida y sus tiempos, s\/f.<\/i><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>G. de S. Barrow, <i>David<\/i>: <i>Shepherd, Poet, Warrior, King<\/i>, 1946; A. C. Welch, <i>Kings and Prophets of Israel<\/i>, 1952, pp. 80ss; D. F. Payne, <i>David: King in Israel<\/i>, en preparaci\u00f3n. Para una apreciaci\u00f3n sint\u00e9tica de los salmos \u201cdav\u00eddicos\u201d, v\u00e9ase N. H. Snaith, <i>The Psalms<\/i>, <i>A Short Introduction<\/i>, 1945, donde se menciona con aprobaci\u00f3n el reordenamiento de Ewald. Para una importante e interesante valoraci\u00f3n del papel oficial de David como representante de Dios y de la significaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n en la vida religiosa de la monarqu\u00eda, v\u00e9ase A, R. Johnson, <i>Sacral Kingship in Ancient Israel<\/i>, 1955.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn110\" name=\"_ftnref110\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>T.H.J.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p>\n  Rey David, por BerrugueteEn la Biblia, el nombre de \u201cDavid\u201d s\u00f3lo lo lleva el segundo rey de Israel, el bisnieto de Booz y Rut (Rut 4,18ss.).  Era el m\u00e1s joven de los ocho hijos de Isa\u00ed, o Jes\u00e9 (1 Sam. 16,8; cf. 1 Cro. 2,13), un peque\u00f1o propietario de la tribu de Jud\u00e1 que habitaba en Bel\u00e9n, d\u00f3nde naci\u00f3 David. Nuestro conocimiento de la vida y car\u00e1cter de David se deriva exclusivamente de las p\u00e1ginas de la Sagrada Escritura, es decir. 1 Sam. 16; 1 Rey. 2; 1 Cr\u00f3n. 2,3.10-29; Rut 4,18-22, y los t\u00edtulos de muchos Salmos. Seg\u00fan la cronolog\u00eda usual, David naci\u00f3 en 1085 y rein\u00f3 de 1055 a 1015 a.C.   Bas\u00e1ndose en inscripciones asirias, escritores recientes han sido inducidos a datar su reinado unos 30 \u00f3 50 a\u00f1os m\u00e1s tarde.  Dentro de los l\u00edmites impuestos es imposible dar m\u00e1s que un esbozo de los eventos de su vida y un breve estimado de su car\u00e1cter y su importancia en la historia del pueblo elegido, como rey, salmista, profeta y tipo del Mes\u00edas.   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia de David se divide naturalmente en tres per\u00edodos: (1) antes de su elevaci\u00f3n al trono; (2) su reinado, en Hebr\u00f3n sobre Jud\u00e1, y en Jerusal\u00e9n sobre todo Israel, hasta su pecado; (3) su pecado y sus \u00faltimos a\u00f1os. Aparece primero en la historia sagrada como un joven pastor que cuidaba los reba\u00f1os de su padre en los campos cercanos a Bel\u00e9n, \u00abrubio, de bellos ojos y hermosa presencia\u201d. Samuel, el profeta y \u00faltimo de los jueces, fue enviado a ungirlo en lugar de Sa\u00fal, a quien Dios hab\u00eda rechazado por su desobediencia. Los relatos de David no parecen haber reconocido la importancia de esta unci\u00f3n que lo marc\u00f3 como sucesor al trono despu\u00e9s de la muerte de Sa\u00fal.\n<\/p>\n<p>  Durante un per\u00edodo de enfermedad, cuando un esp\u00edritu maligno atormentaba a Sa\u00fal, David fue llevado a la corte para calmar al rey tocando el arpa. Gan\u00f3 la gratitud de Sa\u00fal y fue nombrado escudero, pero su estancia en la corte fue breve. Poco despu\u00e9s, mientras sus tres hermanos mayores estaban en el campo, luchando bajo el mando de Sa\u00fal contra los filisteos, David fue enviado al campamento con algunos comestibles y regalos; all\u00ed oy\u00f3 las palabras con las que el gigante, Goliat de Gat, desafiaba a todo Israel a un combate individual y \u00e9l se ofreci\u00f3 para derrotar al filisteo con la ayuda de Dios. Su victoria sobre Goliat provoc\u00f3 la debacle del enemigo.    Betsab\u00e9Las preguntas de Sa\u00fal a Abner en este momento parecen implicar que \u00e9l nunca antes hab\u00eda visto a David, sin embargo, como hemos visto, David ya hab\u00eda estado en la corte. Se han hecho varias conjeturas para explicar esta dificultad. Como los c\u00f3dices de los Setenta omiten el pasaje que sugiere la contradicci\u00f3n en el texto hebreo, algunos autores han aceptado el texto griego en preferencia al hebreo. Otros suponen que el orden de las narraciones se ha confundido en nuestro texto hebreo actual. Una soluci\u00f3n m\u00e1s simple y m\u00e1s probable afirma que, en la segunda ocasi\u00f3n, Sa\u00fal s\u00f3lo pregunt\u00f3 a Abner por la familia de David y sobre sus antecedentes.  Antes no hab\u00eda prestado atenci\u00f3n a estas cosas.    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>La victoria de David sobre Goliat le gan\u00f3 la amistad entra\u00f1able de Jonat\u00e1n, el hijo de Sa\u00fal. Obtuvo una posici\u00f3n permanente en la corte, pero su gran popularidad y las imprudentes canciones de las mujeres excitaron los celos del rey, que intent\u00f3 matarlo en dos ocasiones. Como jefe de mil hombres luch\u00f3 con nuevos riesgos para ganar la mano de Merab, la hija mayor de Sa\u00fal: pero, a pesar de la promesa del rey, fue dada a Adriel de Mejol\u00e1.  Mikal, la otra hija de Sa\u00fal, amaba a David, y, con la esperanza de que finalmente fuera muerto por los filisteos, su padre prometi\u00f3 d\u00e1rsela en matrimonio, con tal de que David matara a cien filisteos. David tuvo \u00e9xito y se caso con Mikal. Este \u00e9xito, sin embargo, hizo temer m\u00e1s a Sa\u00fal y finalmente le indujo a ordenar que deber\u00eda matarse a David. Por mediaci\u00f3n de Jonat\u00e1n fue perdonado durante un tiempo, pero el odio de Sa\u00fal le oblig\u00f3 finalmente a huir de la corte.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>Primero fue a Ram\u00e1 y desde all\u00ed, con Samuel, a Nayot.  Los esfuerzos posteriores de Sa\u00fal por asesinarlo fueron frustrados por la interposici\u00f3n directa de Dios. Una entrevista con Jonat\u00e1n le convenci\u00f3 de que la reconciliaci\u00f3n con Sa\u00fal era imposible y de que, para el resto del reino, \u00e9l era un desterrado y un bandido. En Nob, de donde proced\u00eda, David y sus compa\u00f1eros fueron armados por el sacerdote Ajim\u00e9lek, que despu\u00e9s fue acusado de conspiraci\u00f3n y asesinado con todos sus sacerdotes. De Nob, David fue a la corte de Akis, rey de Gat, de donde escap\u00f3 de la muerte fingiendo locura. A su retorno se convirti\u00f3 en cabeza de una banda de aproximadamente cuatrocientos hombres, algunos parientes suyos, otros deudores en dificultades y descontentos, que se reunieron en la cueva o refugio de Adullam. Poco tiempo despu\u00e9s su n\u00famero lleg\u00f3 a seiscientos. David liber\u00f3 la ciudad de Queil\u00e1 de los filisteos, pero fue obligado a huir de nuevo de Sa\u00fal. Su siguiente morada fue el desierto de Zif, memorable por la visita de Jonat\u00e1n y por la alevos\u00eda de los zifitas que avisaron al rey. David se libr\u00f3 porque a Sa\u00fal lo llamaron para rechazar un ataque de los filisteos. En los desiertos de Engad\u00ed estuvo de nuevo en gran peligro; pero, cuando Sa\u00fal estaba a su merced, \u00e9l generosamente le perdon\u00f3 la vida.    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>La aventura con Nabal, el matrimonio de David con Abigail, y una segunda ocasi\u00f3n rehusada de matar a Sa\u00fal, fueron seguidas por la decisi\u00f3n de David de ofrecer sus servicios a Akis de Gat y as\u00ed poner fin a la persecuci\u00f3n de Sa\u00fal. Como vasallo del rey filisteo, se estableci\u00f3 en Siquelag, desde donde hizo incursiones a las tribus vecinas, devastando sus tierras y no dejando con vida hombre ni mujer. Pretendiendo que estas expediciones eran contra su propio pueblo de Israel, se asegur\u00f3 el favor de Akis. Sin embargo, cuando los filisteos se prepararon en Afeq para emprender la guerra contra Sa\u00fal, los otros pr\u00edncipes no fueron partidarios de confiar en David, y \u00e9l regres\u00f3 a Siquelag. Durante su ausencia hab\u00eda sido atacada por los amalecitas. David los persigui\u00f3, destruy\u00f3 sus fuerzas y recuper\u00f3 todo su bot\u00edn. Entretanto hab\u00eda tenido lugar la fatal batalla en el monte de Gelbo\u00e9, en la que Sa\u00fal y Jonat\u00e1n fueron muertos. La eleg\u00eda conmovedora, que se conserva para nosotros en 2 Samuel 1 es un arranque de pesar de David por su muerte.   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>Por mandato de Dios, David, que ten\u00eda ahora treinta a\u00f1os, subi\u00f3 a Hebr\u00f3n para reclamar el poder real. Los hombres de Jud\u00e1 lo aceptaron como rey y fue ungido de nuevo solemne y p\u00fablicamente. Por influencia de Abner, el resto de Israel permanec\u00eda fiel a Isbaal, hijo de Sa\u00fal. Abner atac\u00f3 las fuerzas de David, pero fue derrotado en Gaba\u00f3n. La guerra civil continu\u00f3 durante alg\u00fan tiempo, pero el poder de David aumentaba continuamente. En Hebr\u00f3n tuvo seis hijos: Amn\u00f3n, Kilab, Absal\u00f3n, Adon\u00edas, Sefat\u00edas, y Yitream. Como resultado de una ri\u00f1a con Isbaal, Abner hizo maniobras para llevar a todo Israel bajo el poder de David; sin embargo, fue alevosamente asesinado por Joab, sin el consentimiento del rey. Isbaal fue asesinado por dos benjaminitas y David fue aceptado por todo Israel y ungido rey. Su reinado sobre Jud\u00e1 en Hebr\u00f3n hab\u00eda durado siete y medio a\u00f1os.   Betsab\u00e9 en el ba\u00f1o<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>Debido a sus exitosas guerras David tuvo \u00e9xito en hacer de Israel un estado independiente y mereci\u00f3 que su propio nombre fuera respetado por todas las naciones circundantes. Una notable haza\u00f1a al principio de su reinado fue la conquista de la ciudad jebusita de Jerusal\u00e9n, a la que hizo capital de su reino, \u201cla ciudad de David\u201d, el centro pol\u00edtico de la naci\u00f3n. Construy\u00f3 un palacio, tom\u00f3 m\u00e1s esposas y concubinas, y engendr\u00f3 m\u00e1s hijos e hijas. Habi\u00e9ndose liberado del yugo de los filisteos, resolvi\u00f3 hacer de Jerusal\u00e9n el centro religioso de su pueblo, transportando el Arca de la Alianza desde Baal\u00e1 (Quiryat Yearim). La trajo a Jerusal\u00e9n y la puso en la nueva tienda construida por el rey. Despu\u00e9s, cuando propuso construir un templo para ella, el profeta Nat\u00e1n le dijo que Dios hab\u00eda reservado esta tarea para su sucesor. En premio a su piedad, le fue hecha la promesa de que Dios le construir\u00eda una casa y establecer\u00eda su reino para siempre.   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>No se han conservado ning\u00fan relato detallado sobre las diversas guerras emprendidas por David; s\u00f3lo tenemos algunos hechos aislados. La guerra con los ammonitas se registra m\u00e1s completamente porque, cuando su ej\u00e9rcito estaba en el campo durante esta campa\u00f1a, David cometi\u00f3 los pecados de adulterio y homicidio, atrayendo por ello grandes calamidades para \u00e9l y su gente. Estaba entonces en la plenitud de su poder, era un gobernante respetado por todas las naciones, del \u00c9ufrates al Nilo. Despu\u00e9s de su pecado con Betsab\u00e9 y el asesinato indirecto de Ur\u00edas, su marido, David la convirti\u00f3 en su esposa. Pas\u00f3 un a\u00f1o antes de que se arrepintiera de su pecado, pero su contrici\u00f3n fue tan sincera que Dios le perdon\u00f3; aunque, al mismo tiempo, le anunci\u00f3 los severos sufrimientos que le suceder\u00edan. El esp\u00edritu con que David acept\u00f3 estas penas lo ha hecho en todo tiempo modelo de penitentes.     <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>El incesto de Amn\u00f3n y el fratricidio de Absal\u00f3n trajeron la verg\u00fcenza y la aflicci\u00f3n a David. Absal\u00f3n permaneci\u00f3 tres a\u00f1os en el destierro. Cuando fue llamado de regreso, David lo mantuvo en desgracia durante dos a\u00f1os m\u00e1s y luego lo restaur\u00f3 a su anterior dignidad, sin ninguna se\u00f1al de arrepentimiento. Irritado por el tratamiento de su padre, Absal\u00f3n se dedic\u00f3 durante los siguientes cuatro a\u00f1os a seducir a la gente y finalmente se hizo proclamar rey en Hebr\u00f3n. Esto tom\u00f3 a David por sorpresa y se vio obligado a huir de Jerusal\u00e9n. Las circunstancias de su huida se narran en la Escritura con gran simplicidad y patetismo. El rechazo de Absal\u00f3n del consejo de Ajit\u00f3fel y su consecuente retraso en la persecuci\u00f3n del rey, hizo posible a \u00e9ste \u00faltimo reunir sus fuerzas y vencer en Majan\u00e1yim donde Absal\u00f3n fue asesinado.  David retorn\u00f3 triunfante a Jerusal\u00e9n. Una rebeli\u00f3n posterior bajo Seba fue reprimida r\u00e1pidamente en el Jord\u00e1n.   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEn este punto de la narraci\u00f3n de 2 Samuel leemos que \u201chubo hambre, en los d\u00edas de David, durante tres a\u00f1os consecutivos\u201d, en castigo por el pecado de Sa\u00fal contra los gabaonitas. A su llamada, siete de la familia de Sa\u00fal fueron entregados para ser crucificados. No es posible fijar la fecha exacta de la hambruna. En otras ocasiones, David mostr\u00f3 gran compasi\u00f3n por los descendientes de Sa\u00fal, sobre todo con Meribbaal, el hijo de su amigo Jonat\u00e1n. Despu\u00e9s de una breve menci\u00f3n de cuatro expediciones contra los filisteos, el escritor sagrado narra un pecado de orgullo por parte de David en su resoluci\u00f3n de hacer un censo del pueblo. Como penitencia por este pecado, se le permiti\u00f3 escoger entre hambre, guerra perdida o peste. David escogi\u00f3 la tercera y en tres d\u00edas murieron 70.000. Cuando el \u00e1ngel estaba a punto de destruir a Jerusal\u00e9n, Dios se apiad\u00f3 y ces\u00f3 la peste. David fue enviado a ofrecer un sacrificio en la era de Araun\u00e1, el lugar del futuro Templo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los \u00faltimos d\u00edas de David fueron perturbados por la ambici\u00f3n de Adon\u00edas, cuyos planes para la sucesi\u00f3n fueron frustrados por Nat\u00e1n, el profeta, y Betsab\u00e9, la madre de Salom\u00f3n. El hijo que naci\u00f3 despu\u00e9s del arrepentimiento de David, fue elegido con preferencia sobre sus hermanos mayores. Para asegurarse que Salom\u00f3n le suceder\u00eda en el trono, David lo hizo ungir p\u00fablicamente. Las \u00faltimas palabras recogidas del anciano rey son una exhortaci\u00f3n a Salom\u00f3n a ser fiel a Dios, premiar a los sirvientes fieles y a castigar a los malos. David falleci\u00f3 a la edad de setenta a\u00f1os, tras haber reinado en Jerusal\u00e9n treinta y tres a\u00f1os. Fue enterrado en el Monte Si\u00f3n. San Pedro dijo que su tumba todav\u00eda exist\u00eda en el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, cuando el Esp\u00edritu Santo descendi\u00f3 sobre los Ap\u00f3stoles (Hch. 2,29). David es honrado por la Iglesia como un santo, y en el Martirologio Romano aparece bajo el d\u00eda 29 de diciembre.\n<\/p>\n<p>El car\u00e1cter hist\u00f3rico de las narraciones sobre la vida de David ha sido atacado principalmente por escritores que han desatendido el prop\u00f3sito del narrador de 1 Cr\u00f3nicas. \u00c9ste omite los acontecimientos que no est\u00e1n relacionadas con la historia del Arca. En los Libros de los Reyes se narran los eventos principales, buenos y malos. La Biblia narra los pecados y debilidades de David sin excusa ni paliativos, pero tambi\u00e9n relata su arrepentimiento, sus actos de virtud, su generosidad hacia Sa\u00fal, su gran fe y su piedad. Los cr\u00edticos que han juzgado duramente su car\u00e1cter no han considerado las circunstancias dif\u00edciles en las que vivi\u00f3 o los modales de su edad. No es cr\u00edtico ni cient\u00edfico exagerar sus faltas o imaginar que toda la historia es una serie de mitos.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida de David fue una \u00e9poca importante en la historia de Israel. Fue el fundador real de la monarqu\u00eda, la cabeza de la dinast\u00eda. Escogido por Dios \u201ccomo un hombre seg\u00fan Su propio coraz\u00f3n\u201d, David fue probado en la escuela del sufrimiento durante los d\u00edas de destierro y se convirti\u00f3 en un renombrado l\u00edder militar. A \u00e9l se debi\u00f3 la completa organizaci\u00f3n del ej\u00e9rcito. Le dio a Israel una capital, un tribunal y un gran centro de culto religioso. La peque\u00f1a banda de Adullam se convirti\u00f3 en el n\u00facleo de una fuerza eficiente. Cuando fue proclamado rey de todo Israel, ten\u00eda 339.600 hombres bajo su mando. En el censo se contaron 1.300.000 aptos para empu\u00f1ar armas. Un ej\u00e9rcito dispuesto, que constaba de doce cuerpos, cada uno con 24.000 hombres, que se turnaban para servir durante un mes cada vez, en la guarnici\u00f3n de Jerusal\u00e9n. La administraci\u00f3n de su palacio y su reino exigieron un gran s\u00e9quito de sirvientes y oficiales. En 1 Cr\u00f3nicas 27 se exponen sus varios oficios. El rey mismo ejerci\u00f3 la funci\u00f3n de juez, aunque posteriormente los levitas fueron designados para este prop\u00f3sito, as\u00ed como otros oficiales menores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el Arca fue llevada a Jerusal\u00e9n, David emprendi\u00f3 la organizaci\u00f3n del culto religioso. Las funciones sagradas se confiaron a 24,000 levitas; 6,000 de \u00e9stos eran escribas y jueces, 4,000 porteros, y 4,000 cantores. Organiz\u00f3 las diversas partes del ritual, y asign\u00f3 a cada secci\u00f3n sus tareas. Los sacerdotes estaban divididos en veinticuatro familias; los m\u00fasicos en veinticuatro coros. El privilegio de construir la Casa de Dios fue reservado para Salom\u00f3n; pero David hizo amplias preparaciones para la obra reuniendo tesoros y materiales, as\u00ed como transmitiendo a su hijo un plan para el edificio y todo sus detalles. Se relata en 1 Cr\u00f3nicas c\u00f3mo exhort\u00f3 a su hijo Salom\u00f3n para llevar a cabo este gran trabajo y dio a conocer a la asamblea de jefes el alcance de sus preparativos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rol prominente que jug\u00f3 la canci\u00f3n y la m\u00fasica en el culto del Templo, seg\u00fan organizado por David, es f\u00e1cilmente explicado por sus habilidades po\u00e9ticas y musicales. Su habilidad para la m\u00fasica se aparece en Samuel 16,18 y Am\u00f3s 6,5.  En 2 Samuel 1, 3, 22 y 23 se hallan poemas compuestos por \u00e9l.  Su conexi\u00f3n con el Libro de Salmos, muchos de los cuales se atribuyen expresamente a diferentes situaciones de su carrera, fue tan dada por sentado que muchos le atribuyeron todo el Salterio.  La paternidad literaria de estos himnos y la cuesti\u00f3n de en qu\u00e9 medida pueden ser considerados suplentes de material ilustrativo sobre la vida de David, se trata en el art\u00edculo Salmos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David no fue meramente un rey y gobernante, tambi\u00e9n fue un profeta. \u201cEl Esp\u00edritu del Se\u00f1or ha hablado por m\u00ed y su palabra por mi lengua\u201d (2 Sam. 23,2) es una declaraci\u00f3n directa de inspiraci\u00f3n prof\u00e9tica en el poema all\u00ed expuesto.  San Pedro nos dice que fue un profeta (Hch. 2,30). Sus profec\u00edas est\u00e1n incluidas en los Salmos literalmente mesi\u00e1nicos que compuso y en las \u201c\u00faltimas palabras de David\u201d (2 Sam. 23). El car\u00e1cter literal de estos Salmos Mesi\u00e1nicos se indica en el Nuevo Testamento. Ellos se refieren al sufrimiento, la persecuci\u00f3n y la liberaci\u00f3n triunfante de Cristo, o a las prerrogativas conferidas a \u00c9l por el Padre. Adem\u00e1s de estas profec\u00edas directas, el propio David siempre ha sido considerado como un modelo del Mes\u00edas. En esto la Iglesia s\u00f3lo ha seguido las ense\u00f1anzas de los profetas del Antiguo Testamento. El Mes\u00edas ser\u00eda el gran rey teocr\u00e1tico; David, el antepasado del Mes\u00edas era un rey seg\u00fan el coraz\u00f3n de Dios. Sus cualidades y su mismo nombre son atribuidos al Mes\u00edas. Los Padres de la Iglesia consideran algunos episodios de la vida de David como prefiguraci\u00f3n de la vida de Cristo; Bel\u00e9n es el lugar de nacimiento de ambos; la vida de pastor de David apunta hacia Cristo, el Buen Pastor; las cinco piedras escogidas para matar a Goliat son tipo de las Cinco Llagas Sagradas; la traici\u00f3n por su consejero de confianza, Ajit\u00f3fel, y el pasaje en el Cedr\u00f3n nos recuerda la Sagrada Pasi\u00f3n de Jesucristo. Muchos de los Salmos dav\u00eddicos, tal y como los vemos en el Nuevo Testamento, son claramente t\u00edpicos del futuro Mes\u00edas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Corbett, John. \u00abKing David.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 4. New York: Robert Appleton Company, 1908. 18 Dec. 2011 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/04642b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Quique Sancho.   rc\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1Sa 16:13-1Ki 2:11; 1Ch 11:1-29:30 David (heb. D\u00e2w\u00eed, generalmente interpretado como [bien] \u00abamado [querido]\u00bb; gr. Daue\u00ed\u00add, Dau\u00ed\u00add o Dab\u00ed\u00add). El significado compite con otras propuestas. Se ha sugerido que el dwdh de la Piedra Moabita* y el dawidum de los textos de Mari significan \u00abjefe\u00bb o \u00abcomandante\u00bb, y que \u00e9ste ser\u00ed\u00ada el verdadero significado; sin &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/david\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDAVID\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-1647","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1647","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1647"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1647\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1647"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1647"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1647"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}