{"id":16503,"date":"2016-02-05T10:48:27","date_gmt":"2016-02-05T15:48:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/comunicacion-social\/"},"modified":"2016-02-05T10:48:27","modified_gmt":"2016-02-05T15:48:27","slug":"comunicacion-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/comunicacion-social\/","title":{"rendered":"COMUNICACION SOCIAL"},"content":{"rendered":"<p>Con esta expresi\u00f3n se designa a la  comunicaci\u00f3n de masa que se sirve de ciertos instrumentos espec\u00ed\u00adficos: la prensa diaria o peri\u00f3dica, revistas, libros de bolsillo, cine, radio, televisi\u00f3n, discos, casetes, publicidad y &#8211; propaganda, inform\u00e1tica y telem\u00e1tica. Estos instrumentos alcanzan al mismo tiempo a grandes masas de personas y &#8211; por eso se denominan mass-media.<\/p>\n<p>Por lo que se refiere a su din\u00e1mica,  la comunicaci\u00f3n social est\u00e1 constituida por el encuentro -a trav\u00e9s de los mass-media- entre los comunicadores (o emisoreS) y . el amplio mundo de los receptores a quienes van destinados los mensajes, que hay que interpretar con la ayuda de un c\u00f3digo com\u00fan (proceso de descodificaci\u00f3n).<\/p>\n<p>Los emisores, que suelen ser un grupo de expertos, seleccionan el material que hay &#8211; que transmitir. seg\u00fan las convicciones y los intereses que comparten. El material, adem\u00e1s de ser seleccionado, es tambi\u00e9n \u00abmodulado\u00bb de la forma m\u00e1s adecuada para convencer y obtener de los receptores unos comportamientos en sinton\u00ed\u00ada con las intenciones de los transmisores. Por eso mismo, \u00e9stos desempe\u00f1an la funci\u00f3n de opinio makers y opinio leaders, forjadores y gu\u00ed\u00adas de opiniones.<\/p>\n<p>Mientras que la comunicaci\u00f3n interpersonal est\u00e1 animada por la preocupaci\u00f3n de comunicar informaciones a otra persona, la comunicaci\u00f3n social se propone modificar la mentalidad y el estado de los receptores, para indUcirles a seguir determinadas pautas de comportamiento.<\/p>\n<p>Las grandes innovaciones tecnol\u00f3gicas (silicio, fibras \u00f3pticas, sat\u00e9lites artificialesl no solamente han permitido alcanzar en la transmisi\u00f3n de los mensajes velocidades alt\u00ed\u00adsimas y una cantidad impresionante de datos en espacios muy reducidos, sino que han abierto nuevas posibilidades en orden al control de su eficacia y de su repercusi\u00f3n en los receptores. La t\u00e9cnica del f\u00e9edback consiste precisamente en el empleo de medios cada vez m\u00e1s refinados para tener constancia no s\u00f3lo de la entidad num\u00e9rica de la audiencia, sino tambi\u00e9n de su acogida a trav\u00e9s de los sondeos de opini\u00f3n.<\/p>\n<p>La extraordinaria difusi\u00f3n de los instrumentos de la comunicaci\u00f3n social y en particular, del medio televisivo (incluso en las \u00e1reas menos desarrolladas del Tercer Mundo ha transformado el planeta en una \u00abpeque\u00f1a aldea\u00bb, en lo que se refiere a informaciones, noticias, pel\u00ed\u00adculas, publicidad y propaganda, que alcanzan simult\u00e1neamente a un p\u00fablico enorme, haci\u00e9ndole vibrar, entusiasm\u00e1ndolo, conmovi\u00e9ndolo o indign\u00e1ndolo al un\u00ed\u00adsono e induci\u00e9ndolo as\u00ed\u00ad a comportamientos homog\u00e9neos.<\/p>\n<p>Las posibilidades in\u00e9ditas de los mass-media explican los entusiasmos antiguos y actuales por parte de los llamados \u00abintegrados, pero justifican tambi\u00e9n actitudes diversas. Las cr\u00ed\u00adticas contra esta comunicaci\u00f3n de masa proceden muchas veces de observadores que, a pesar de no merecer la calificaci\u00f3n de \u00abapocal\u00ed\u00adpticos, (U. Ecol, denuncian una profunda crisis en la comunicaci\u00f3n social. En ella el instrumento vale m\u00e1s que el mensaje; m\u00e1s a\u00fan, es mensaje (Mc Luhan). Seg\u00fan estos cr\u00ed\u00adticos, la comunicaci\u00f3n social habr\u00ed\u00ada creado al hombre masificado y despersonalizado, heterodirigido, sometido a la tecnocracia, alienado, \u00abunidimensional\u00bb (o sea, precisamente reducido a la dimensi\u00f3n \u00abinducida\u00bb por los opinio makers.<\/p>\n<p>La sobreabundancia de informaciones puede convertirse f\u00e1cilmente en una no-informaci\u00f3n, ya que los mensajes se cruzan, se sobreponen y se contradicen entre s\u00ed\u00ad. Adem\u00e1s, la informaci\u00f3n, al estar \u00abfiltrada y seleccionada\u00bb, resulta escasamente objetiva y fuertemente \u00abunidireccional\u00bb ya que el usuario tiene pocas posibilidades de contrarrestarla y de conseguir otras fuentes alternativas de informaci\u00f3n. Por su extraordinaria fuerza subjetiva, los mass-media se han convertido en una codiciada presa del poder pol\u00ed\u00adtico y de los grandes potentados econ\u00f3micos. Los pol\u00ed\u00adticos los usan para obtener y consolidar el favor de los votantes. Los hombres de negocios se valen de ellos para aumentar sus beneficios, induciendo nuevas necesidades (necesidades inducidas) y estimulando con la publicidad el consumo de productos capaces de satisfacerlas.<\/p>\n<p>Los problemas, incluso de orden moral, que plantea la moderna comunicaci\u00f3n social son muy graves y han sido objeto de una reflexi\u00f3n cada vez m\u00e1s atenta por parte de la teolog\u00ed\u00ada, de la pastoral y del Magisterio social de la Iglesia.<\/p>\n<p>Se han dado indicaciones peculiares relativas a los emisores y a los receptores. Estos \u00faltimos constituyen un universo sumamente variado: se va desde los menores hasta los ancianos, desde las personas incultas a los intelectuales, etc. Se han abierto interrogantes de gran alcance a prop\u00f3sito de los ni\u00f1os y de los adolescentes, que crecen en esta era \u00abtelevisiva&#8217; y que se muestran precozmente \u00abcomputerizados, Educar a los menores en el sentido cr\u00ed\u00adtico y est\u00e9tico, capacitarlos para la descodificaci\u00f3n de los mensajes y para que hagan su propio discernimiento, representa una tarea urgente de la familia, de la escuela y de la Iglesia. Sin este proceso educativo los menores permanecen expuestos al riesgo de la teledependencia y a las sugestiones negativas de la exaltaci\u00f3n de la violencia, de la banalizaci\u00f3n del sexo, del cambio entre el sue\u00f1o y la realidad.<\/p>\n<p>Para los emisores, la \u00e9tica del respeto a la verdad, a la persona de los usuarios y a la democracia plantea especiales exigencias.<br \/>\nG. Mattai<\/p>\n<p>Bibl.: Diccionario de ciencias y t\u00e9cnicas de la comunicaci\u00f3n\u00bb, San Pablo, Madrid 1992; U, Eco, Tratado de semi\u00f3tica general, Barcelona 1977; A. L\u00f3pez Quint\u00e1s, Estrategia del lenguaje y manipulaci\u00f3n del hombre, Madrid 1979; G. Palo, Comunicaci\u00f3n, en DTI, 11. 50-63.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>TEOLOG\u00ed\u008dA MORAL<br \/>\nSUMARIO<br \/>\nI. Naturaleza de la comunicaci\u00f3n.<br \/>\nII. Din\u00e1mica de la comunicaci\u00f3n:<br \/>\n1. Actividades de comunicaci\u00f3n;<br \/>\n2. Comunicaci\u00f3n y persuasi\u00f3n;<br \/>\n3. \u00bfEl medio es el mensaje?<br \/>\nIII. Los instrumentos de la comunicaci\u00f3n:<br \/>\n1. \u00abMass media\u00bb e instrumentos de la comunicaci\u00f3n social;<br \/>\n2. El sistema de comunicaciones y la cultura de masas;<br \/>\n3. La cultura de lo imaginario;<br \/>\n4. Apocal\u00ed\u00adpticos e integrados.<br \/>\nIV. Comunicaci\u00f3n de masas y evangelizaci\u00f3n:<br \/>\n1. \u00abConversi\u00f3n\u00bb a los \u00abmedia\u00bb;<br \/>\n2. Tentaciones \u00abelectr\u00f3nicas\u00bb;<br \/>\n3. Salvar los \u00abmedia\u00bb;<br \/>\nV. Orientaciones \u00e9ticas:<br \/>\n1. \u00abCommunio et progressio\u00bb;<br \/>\n2. Fundamento teol\u00f3gico;<br \/>\n3. Libertad de comunicaci\u00f3n y sociedad;<br \/>\n4. Opini\u00f3n p\u00fablica en la Iglesia;<br \/>\n5. Exigencias morales de la comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>I. Naturaleza de la comunicaci\u00f3n<br \/>\nEl fen\u00f3meno de la comunicaci\u00f3n (=c.) se perfila en las principales \u00e1reas del saber que se ocupan de \u00e9l (la ling\u00fc\u00ed\u00adstica, la semi\u00f3tica, la sociolog\u00ed\u00ada) bajo un doble aspecto descriptivo: la c. como transmisi\u00f3n de datos (Roman Jakobson) y como interacci\u00f3n entre actores sociales, el emisor y el destinatario del mensaje (Austin, Benveniste, Greimas). Los dos paradigmas son complementarios en relaci\u00f3n con una definici\u00f3n lo m\u00e1s exhaustiva posible de la compleja actividad mediante la cual un dato es comunicado (puesto en com\u00fan).<\/p>\n<p>El dato es el mensaje: el contenido de conciencia (idea, emoci\u00f3n, noticia, informaci\u00f3n) trasmitido por un emisor (individuo, instituci\u00f3n, grupo) a un destinatario (individuo o grupo). La transmisi\u00f3n se efect\u00faa mediante un conducto f\u00ed\u00adsico (canal, contacto), que es el medio, entendido como puro medio t\u00e9cnico de emisi\u00f3n, y no en las se\u00f1ales de que es portador; por ejemplo, el peri\u00f3dico es medio en cuanto papel impreso, pero no por una determinada forma de paginaci\u00f3n del texto. El mensaje se presenta bajo dos aspectos inseparables \u00abcomo las dos caras de un \u00fanico folio\u00bb (De Saussure): el significante, la forma expresiva (una acci\u00f3n tomada en plano de secuencia, la paginaci\u00f3n de un peri\u00f3dico, el primer plano de un rostro), y el significado, el contenido, la emoci\u00f3n, la persuasi\u00f3n expresada. Previo a todo acto de comunicaci\u00f3n es el c\u00f3digo: un conjunto de signos sensibles a los que emisor y destinatario atribuyen id\u00e9ntico significado; es el repertorio al que el emisor hace referencia para dar forma al contenido de conciencia y convertirlo en una informaci\u00f3n que el destinatario sea capaz de descifrar. Finalmente, el mensaje se sit\u00faa en un contexto que con frecuencia condiciona el impacto real; su extensi\u00f3n es bastante variada: va de la \u00abcircunstancia\u00bb tiempo, lugar, espacio, estado de \u00e1nimo, modalidad t\u00e9cnica del acto de c. hasta la globalidad del discurso en que se inserta un mensaje (p.ej., la conclusi\u00f3n moral postiza desmentida por la trama del telefilme).<\/p>\n<p>Esta \u00abpuesta en com\u00fan de datos\u00bb es tambi\u00e9n interacci\u00f3n entre sujetos, emisor y destinatario. No se reduce a una transferencia de contenidos. Incluso cuando parece un simple paso de informaci\u00f3n comporta una elaboraci\u00f3n de la realidad con vistas a una re-presentaci\u00f3n a trav\u00e9s de signos; tal representaci\u00f3n pretende proponerla, bajo nueva apariencia, a la adhesi\u00f3n del receptor. Adem\u00e1s, en muchas ocasiones la c. se presenta expl\u00ed\u00adcitamente como promesa, invitaci\u00f3n, demostraci\u00f3n, con lo cual provoca en el destinatario reacciones de aprobaci\u00f3n, negaci\u00f3n, duda, neutralidad. El proceso de c. es, pues, susceptible de ser presentado en t\u00e9rminos de encuentro, enfrentamiento, desaf\u00ed\u00ado, cooperaci\u00f3n: as\u00ed\u00ad lo que era propio y exclusivo de un individuo (o de un grupo) es transportado a la conciencia de otros, pero tejiendo y alimentando a.la vez una red de relaciones interpersonales.<\/p>\n<p>En esta interacci\u00f3n reside la fuerza intr\u00ed\u00adnseca de \u00absocialidad\u00bb de la c. La sociedad nace por la c. y vive de c.; la crisis de la comunicaci\u00f3n es inevitablemente crisis de la convivencia social, de cualquier dimensi\u00f3n o naturaleza (civil o religiosa). Como ha se\u00f1alado G. Tinacci Mannelli, la misma etimolog\u00ed\u00ada de la palabra confirma la estrecha interdependencia entre \u00abcomunicaci\u00f3n\u00bb y \u00absociedad\u00bb. C. proviene del lat\u00ed\u00adn communis, compuesta de cum (con) y munia (deberes, v\u00ed\u00adnculos). Este vocablo (ra\u00ed\u00adz ma=ce\u00f1ir) da origen en el lat\u00ed\u00adn a una serie de t\u00e9rminos con significados convergentes a partir del concepto base de \u00abponerse juntos\u00bb: moenia, los muros que encierran a la ciudad, de aqu\u00ed\u00ad moenire, fortificar; munus, el obsequio signo de la uni\u00f3n entre donante y receptor. Otra caracter\u00ed\u00adstica consiguiente de la \u00absocialidad\u00bb de la c. (se\u00f1alada con \u00e9nfasis por IM y CP) es la de ser protagonista de un \u00abprogresivo aumento de las relaciones de convivencia, con varias formas de vida y de actividad asociada\u00bb (CP 24; 73), creando relaciones entre grupos y personas a niveles potencialmente planetarios. Los mass media son los art\u00ed\u00adfices de la transformaci\u00f3n del mundo en una \u00abaldea planetaria\u00bb (McLuhan).<\/p>\n<p>II. Din\u00e1mica de la comunicaci\u00f3n<br \/>\n1. ACTIVIDADES DE COMUNICACI\u00f3N. La emisi\u00f3n implica el empe\u00f1o de dar forma al contenido de conciencia que se quiere comunicar&#8217;con la atenta referencia a un c\u00f3digo en continua evoluci\u00f3n y caracterizado por algunos aspectos espec\u00ed\u00adficos y diferenciaciones variables seg\u00fan los temas que se comunican y los grupos a los que se dirige. Las cualidades de claridad, originalidad, credibilidad (competencia, desinter\u00e9s, sinceridad) son esenciales para otorgar al emisor (que el receptor tiende a personalizar) prestigio y capacidad de persuasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la recepci\u00f3n es actividad. El receptor, debe, ante todo, decodificar el mensaje, \u00ableer\u00bb el contenido de conciencia que le ha formulado el que emite. La operaci\u00f3n se realiza en base al c\u00f3digo com\u00fan. El emisor puede, seg\u00fan los casos, facilitarla, complicarla y hacerla sugestiva, rompiendo o superando el c\u00f3digo con los resortes de la creatividad expresiva (que va desde la invenci\u00f3n de esl\u00f3ganes hasta la elevaci\u00f3n po\u00e9tica). Adem\u00e1s, la subjetividad del receptor interviene por los menos como precomprensi\u00f3n, y hace que el significado del mensaje tal como es recibido por el destinatario no coincida nunca exactamente con el que ha enviado el que lo emite.<\/p>\n<p>Con el fin de preservar el mensaje lo m\u00e1s posible de la influencia de las reinterpretaciones y malentendidos, el comunicador puede recurrir a la redundancia (explicitaciones y repeticiones destinadas a subrayar su idea), hacer el contenido lo m\u00e1s elemental y simple, potenciar la idoneidad de los signos, que es preciso comunicar teniendo en cuenta un p\u00fablico limitado y preciso a medida del mensaje&#8217; y ,adoptarido su lenguaje y mentalidad.<\/p>\n<p>Frente a la c., el receptor no es la tabla rasa que se ofrece pasivamente, disponible a todo tipo de influencia. Selecciona el material de la comunicaci\u00f3n, tiende a evitar exponerse a las formas de c. que contrastan con las propias convicciones y los propios intereses y prefiere relacionarse con aquellas que est\u00e1n de acuerdo con \u00e9l. Podr\u00ed\u00adamos decir que el que compra un peri\u00f3dico no busca noticias; sirio alg\u00fan tipo de gratificaci\u00f3n en la lectura de noticias y opiniones presentadas seg\u00fan criterios selectivos e interpretativos id\u00e9nticos a los suyos. Adem\u00e1s, el receptor recuerda en lo que ha visto y le\u00ed\u00addo el material que sostiene su propio punto de vista o est\u00e1 en sinton\u00ed\u00ada con sus propios gust\u00f3s. Lo vuelve a exponer a su vez a otros, generalmente enfatizado por la asimilaci\u00f3n subjetiva a que lo ha sometido. La percepci\u00f3n y la interpretaci\u00f3n del mensaje es sobre todo selectiva, en el sentido de que tiende a \u00abdesnaturalizar\u00bb el contenido tratando de encontrar elementos que apoyen las convicciones que le animan, de forma que el mensaje es m\u00e1s un factor de consolidaci\u00f3n que de cambio de las opiniones ya mantenidas.<\/p>\n<p>El dem\u00f3crata lee peri\u00f3dicos democr\u00e1ticos, y si lee un peri\u00f3dico republicano se hace m\u00e1s dem\u00f3crata todav\u00ed\u00ada: es el ejemplo ya proverbial de la llamada ley de la \u00abexposici\u00f3n-memorizaci\u00f3n- percepci\u00f3n selectiva\u00bb -en la que J. Mapper, E. Katz y P. Lazarsfeld formulan los efectos de la comunicaci\u00f3n de masas-, antes expuesta en sus elementos m\u00e1s fundamentales. Con relaci\u00f3n a nuestro inter\u00e9s \u00e9tico es importante subrayar tres datos: Primero: es una ley estad\u00ed\u00adstica; se basa en las grandes cifras, por lo que el comportamiento de un receptor puede ser distinto. Segundo: se da por supuesto que el usuario posee convicciones y\/o informaci\u00f3n sobre el tema al que aluden los mensajes comunicados. Cuanto m\u00e1s dubitativo, inseguro y desinformado, tanto menos activo y selectivo es ante la c., y por lo tanto m\u00e1s influenciable y vulnerable. Tercero: los mass media pueden suplir la propia incapacidad para modificar las convicciones con un efecto m\u00e1s sutil: imponen al p\u00fablico el argumento o el hecho sobre el que pensar con car\u00e1cter prioritario; y, adem\u00e1s, a trav\u00e9s de una elaboraci\u00f3n fascinante y espectacular, influyen de forma gradual e insensible hasta sobre las actitudes ideol\u00f3gicas (E: Katz).<\/p>\n<p>El receptor, por su parte, ante la afluencia masiva de las c. no es un individuo aislado o disperso entre un p\u00fablico fragmentado e indiferenciado, como si fuera empujado por un tif\u00f3n o un aluvi\u00f3n. Forma parte de un grupo social, y los medios le llegan con la. mediaci\u00f3n de los l\u00ed\u00adderes de opini\u00f3n. Estos \u00abgu\u00ed\u00adas de opini\u00f3n\u00bb pueden ser periodistas, animadores de transmisi\u00f3n (anchor man, el hombre ancla o el personaje principal de un telediario o de un show), pol\u00ed\u00adticos, exponentes de la cultura o del espect\u00e1culo, etc. La comunicaci\u00f3n fluye, pues, por dos niveles (Two Steps Flow of Communication): entre el que la emite y el que la recibe act\u00faa de forma esencial la funci\u00f3n de filtro ejercida por los l\u00ed\u00adderes de opini\u00f3n. Los estudiosos (Lazarsfeld, Berelson, Gaudet, Katz) se muestran divididos al se\u00f1alar uno de los dos posibles niveles en el recorrido: el flujo de comunicaci\u00f3n llega a los l\u00ed\u00adderes de opini\u00f3n, y de \u00e9stos al p\u00fablico; el flujo de la comunicaci\u00f3n llega inmediatamente al p\u00fablico, y los l\u00ed\u00adderes condicionan la respuesta de la mayor\u00ed\u00ada de los receptores reforzando o modificando el contenido de la comunicaci\u00f3n. Generalmente, los l\u00ed\u00adderes de opini\u00f3n est\u00e1n integrados en el sistema de c. dominante. Son l\u00ed\u00adderes precisamente porque, al ser m\u00e1s sensibles a los fen\u00f3menos de aprobaci\u00f3n o reprobaci\u00f3n de lo que el mensaje es capaz de suscitar, est\u00e1n dotados tambi\u00e9n de las cualidades comunicativas indispensables para determinar el refuerzo de la aceptaci\u00f3n y la comprensi\u00f3n de quienes desaprueban (A. Belloto).<\/p>\n<p>El hecho de que el p\u00fablico, blanco de la comunicaci\u00f3n, reaccione de un modo y pueda rechazar el mensaje invirtiendo su sentido induce a la fuente de la comunicaci\u00f3n a una constante y puntual verificaci\u00f3n del \u00e9xito de su actividad. Punto fundamental de este an\u00e1lisis autocr\u00ed\u00adtico es el intento por superar la unidireccionalidad de su flujo (del que emite a su destino) mediante un procedimiento que provoque una respuesta (feed back). Se trata de estimular al receptor a que explicite en los t\u00e9rminos m\u00e1s claros, exactos y amplios su reacci\u00f3n al mensaje. El medio principal para tal reconocimiento es el sondeo de opini\u00f3n; pero tambi\u00e9n los \u00ab\u00ed\u00adndices de aceptaci\u00f3n y escucha\u00bb aportan datos cuantitativos sobre la audiencia o uso. Los resultados as\u00ed\u00ad obtenidos se convertir\u00e1n en criterios base de una eventual renovaci\u00f3n de la c. en lo que a contenidos y expresiones se refiere. De ah\u00ed\u00ad la importancia de la fiabilidad de los datos del sondeo, que es proporcional al car\u00e1cter cient\u00ed\u00adfico con que se ha realizado. El m\u00e9todo m\u00e1s serio (aunque mal usado en los falsos sondeos tan de moda en programas de televisi\u00f3n, peri\u00f3dicos y semanarios) es el que recurre al panel analysis: son tests de contenido id\u00e9ntico o semejante propuestos en distintos momentos, en t\u00e9rminos diferentes, a muestras de p\u00fablico distintas, pero de representatividad an\u00e1loga. Es necesario que la muestra sea verdaderamente representativa del tipo de receptor al que la c. se dirige; las preguntas deben ser comprensibles y que no condicionen una respuesta determinada, sino que susciten respuestas objetivas; el coloquio debe desarrollarse de forma que no excluya las ventajas o los inconvenientes de las respuestas que se dan; la elaboraci\u00f3n estad\u00ed\u00adstica de la informaci\u00f3n debe ser correcta,, etc.<\/p>\n<p>2. COMUNICACI\u00f3N Y PERSUASI\u00f3N. Persuadir, llevar a alguien a pensar o actuar de una determinada manera, es el objetivo \u00faltimo de la c. Los factores m\u00e1s importantes que concurren a imprimir capacidad persuasiva al mensaje son:<br \/>\n&#8211; La importancia de lafuente, que depende sobre todo de la credibilidad de que goza la fuente ante la audiencia. Sus bases son: la \u00abpericia\u00bb, cuyos indicios son la competencia espec\u00ed\u00adfica, la posici\u00f3n social y las dotes personales de expresi\u00f3n; la sinceridad, que elimina cualquier sospecha de facciosidad propagand\u00ed\u00adstica y de servilismo a intereses ajenos o propios; es notable tambi\u00e9n la importancia del medio del que dispone la fuente (el prestigio del peri\u00f3dico da cr\u00e9dito incluso a la firma m\u00e1s modesta).<\/p>\n<p>&#8211; La articulaci\u00f3n del mensaje. La influencia de las motivaciones emocionales es mayor que la de las racionales: de ah\u00ed\u00ad la creciente espectaculandad de todo tipo de informaci\u00f3n (la paginaci\u00f3n del peri\u00f3dico es un reflejo del montaje cinematogr\u00e1fico; el lenguaje y la presencia de los pol\u00ed\u00adticos en la peque\u00f1a pantalla cada vez va m\u00e1s unida a los mecanismos de cierto divismo menor). Es muy importante la observaci\u00f3n de Joubert: \u00abSe puede convencer a los dem\u00e1s con las propias razones, pero no se les puede persuadir sino se recurre a sus (de ellos) propias razones\u00bb. Es preferible insistir sobre lo que el p\u00fablico \u00absiente\u00bb a provocar el choque con la novedad, con lo que le es ajeno. \u00bfEs m\u00e1s persuasiva una presentaci\u00f3n unilateral (exponiendo s\u00f3lo los motivos favorables) o bilateral (tambi\u00e9n con las razones contrarias, pero, naturalmente, rebati\u00e9ndolas) del mensaje? A1 debatir este tema aparecen algunas convergencias sobre algunas constataciones: Primera: la presentaci\u00f3n bilateral potencia la credibilidad de la fuente: manifiesta la competencia, la seguridad y la estima en que tiene a su p\u00fablico receptor. Segunda: si la audiencia es de escaso nivel cultural o mal dispuesta hacia el mensaje de la c., la presentaci\u00f3n bilateral es un riesgo: si las motivaciones contrarias son presentadas con ecuanimidad, pueden salir reforzadas; en cambio, si son expuestas de modo sumario o pol\u00e9mico, su emisi\u00f3n as\u00ed\u00ad se descalifica, en detrimento absolutamente de las propias razones. Entre las v\u00ed\u00adas propuestas para inducir nuevas persuasiones en el p\u00fablico superando las defensas se\u00f1aladas en la ley \u00abexposici\u00f3n, memorizaci\u00f3n, percepci\u00f3n selectiva\u00bb parece tener m\u00e1s inter\u00e9s la de se\u00f1alar \u00abaspectos intermedios\u00bb o \u00abaspectos secundarios\u00bb del convencimiento en cuesti\u00f3n (es m\u00e1s f\u00e1cil demostrar la existencia de Dios insistiendo en que su existencia es la garant\u00ed\u00ada absoluta de los derechos del hombre que partir del principio de causalidad eficiente).<\/p>\n<p>3. \u00bfEL MEDIO ES EL MENSAJE? The medium is the message (1960) es la tesis fundamental del soci\u00f3logo canadiense Marshall McLuhan. El afirma que todo instrumento tecnol\u00f3gico es la prolongaci\u00f3n-potenciaci\u00f3n de un sentido o de una capacidad del hombre: el martillo de la mano, la rueda del pie, el vestido de la piel, el tomavistas del ojo, etc. Por consiguiente, el primer efecto real (mensaje) de la comunicaci\u00f3n no es tanto el contenido tem\u00e1tico como la modificaci\u00f3n inducida por el medio en la estructura sensorial-perceptiva humana. En 1967 McLuhan modifica su frase por otra que resulta llamativa: \u00abel medio es el masaje\u00bb. El discutido y genial autor de Los instrumentos del comunicar, con sus intuitivos esl\u00f3ganes, tuvo el m\u00e9rito de poner de relieve el hecho de que el medio no es un simple veh\u00ed\u00adculo de contenidos; someti\u00e9ndole a masajes continuos, es decir, modificando su din\u00e1mica ps\u00ed\u00adquica, genera en el hombre un nuevo modo de conocer y de expresarse.<\/p>\n<p>III. Los instrumentos de la comunicaci\u00f3n<br \/>\nLa terminolog\u00ed\u00ada adoptada por la publicidad para designar los canales de la c. es variada, fluctuante y no exenta de cierta ambig\u00fcedad. Actualmente parece que se impone el uso de t\u00e9rminos como mass media, audiovisuales, mass communications. \u00abAudiovisuales\u00bb tiene el inconveniente de no hacer referencia a la prensa. El.concepto de masa incluido en las otras dos expresiones, adem\u00e1s de ser sociol\u00f3gicamente un tanto vago, est\u00e1 marcado por una connotaci\u00f3q negativa: parece unir en el p\u00fablico lo heterog\u00e9neo, inestable y pasivo, como individuos an\u00f3nimos sobre los que la c. ejercer\u00ed\u00ada su despotismo alienante, precisamente la masificaci\u00f3n. \u00abMedia\u00bb (del lat\u00ed\u00adn medium, medio) no resalta suficientemente la dimensi\u00f3n t\u00e9cnica, mientras \u00abcommunications\u00bb(comunicaciones) pecar\u00ed\u00ada de abstracto. Este an\u00e1lisis cr\u00ed\u00adtico de los t\u00e9rminos corrientes para designar los soportes t\u00e9cnicos de la comunicaci\u00f3n tuvo especial importancia en los estudios y discusiones preparatorias del decreto conciliar, que terminaron con la adopci\u00f3n de la f\u00f3rmula \u00abinstrumentos de comunicaci\u00f3n social\u00bb.<\/p>\n<p>1. \u00abMASS MEDIA\u00bb E INSTRUMENTOS DE LA COMUNICACI\u00ed\u201cN SOCIAL. La expresi\u00f3n \u00abinstrumentos de la comunicaci\u00f3n social\u00bb no es puramente descriptiva; implica una concepci\u00f3n \u00e9tica del fen\u00f3meno. Aunque prevalece en el lenguaje del magisterio y de la teolog\u00ed\u00ada cat\u00f3lica, no parece abrirse paso en el sector. Tiene .ventajas de innegable valor, amplitud y precisi\u00f3n, a condici\u00f3n que se le d\u00e9 el significado con que se usa en los documentos del magisterio a partir de la promulgaci\u00f3n del Inter mirifica (1963). De esta manera la expresi\u00f3n \u00abinstrumentos de comunicaci\u00f3n social\u00bb ha quedado como la forma habitual que en teolog\u00ed\u00ada se usa para referirse al \u00e1rea de los medios de c. designados como mass media.<\/p>\n<p>Son reconocidos como mass media los que re\u00fanen simult\u00e1neamente tres condiciones fundamentales: acentuado tecnicismo, la enorme idoneidad para comunicar, el \u00e1rea de difusi\u00f3n potencialmente ilimitada por la capacidad indefinida de reproducir mec\u00e1nicamente el producto-medio. Este (v\u00ed\u00addeo, filme, cinta&#8230;) cada vez m\u00e1s es denominado sofware (producto ligero), en contraposici\u00f3n a hardware (producto pesado, la maquinaria o instrumental que produce o capta mensajes, desde el emisor televisivo a la central de datos). De esta manera se consideran como mass media (y por lo tanto como instrumentos de comunicaci\u00f3n social) de pleno derecho la prensa diaria y peri\u00f3dica, el tebeo, el cine, la tv, la radio, el disco, las cintas, el casete, la publicidad, la propaganda, las t\u00e9cnicas de l inform\u00e1tica (de infor(mation)-(auto)matigue) y la telem\u00e1tica. No se considera como tal al libro (ya que contiene m\u00e1s que difunde cultura; en cambio, lo es el mass medium de bolsillo), el teatro, la pintura, la escultura, la m\u00fasica de concierto (considerados espacialmente), mientras s\u00ed\u00ad que lo es su grabaci\u00f3n mec\u00e1nica (por aire o disco):<br \/>\nEn qu\u00e9 medida pierde la obra de arte a nivel de expresi\u00f3n o de fruici\u00f3n cuando se la transforma en un producto de mass media -a trav\u00e9s del cine, la tv o la difusi\u00f3n por radio, disco, cintas- raramente se advierte. La grabaci\u00f3n, incluso la de mayor fidelidad, modifica la calidad del sonido y de la imagen. La experiencia directa de la obra es sustituida adem\u00e1s por la escucha de una imagen de la m\u00fasica o por la visi\u00f3n de una imagen del cuadro o del espect\u00e1culo teatral (en definitiva, tomado en el \u00e1ngulo y encuadre elegido por una tercera persona: el director) (E. Gilson).<\/p>\n<p>Hay adem\u00e1s otras caracter\u00ed\u00adsticas posibles en los medios (U. Eco). a) Son geneal\u00f3gicos: una invenci\u00f3n en ellos suscita imitaciones en serie, es el principio de un lenguaje com\u00fan. b) No tienen memoria: nadie recuerda c\u00f3mo se ha producido la cadena de imitaci\u00f3n, el \u00faltimo de los anillos es f\u00e1cilmente confundido o preferido a la originalidad del primero. c) Los media tienden a multiplicarse: todo joven que lleva una camiseta, a trav\u00e9s del dibujo que muestra en el pecho hace publicidad de la propia camiseta; en un programa-incluso cultural de televisi\u00f3n- aparecen en pantalla estos j\u00f3venes con la camiseta etiquetada de esa manera; los espectadores j\u00f3venes y mayores compran nuevas camisetas con ese dibujo porque eso hace joven&#8230; (es un simple ejemplo de c\u00f3mo se entrecruzan por lo menos tres mensajes: el de la etiqueta de la camiseta por la calle, el de la etiqueta de la camiseta por la tv, el de lo que ocurre y se dice en la escena televisiva en que aparecen las personas con esa indumentaria&#8230;).<\/p>\n<p>La expresi\u00f3n \u00abinstrumentos de comunicaci\u00f3n social\u00bb tiene el m\u00e9rito de resaltar otros factores importantes. -Primero: el instrumento hace referencia a una t\u00e9cnica concreta. Todos los instrumentos son medios, pero no todos los medios son instrumentos; es decir, no todos los medios est\u00e1n dotados de las cualidades necesarias para ser utilizados para conseguir un determinado efecto (causas instrumentales). Algunos medios pueden ser s\u00f3lo la condici\u00f3n que permite o favorece la acci\u00f3n de la causa, como el catalizador en una reacci\u00f3n qu\u00ed\u00admica, el \u00e9ter para la transmisi\u00f3n de las ondas electromagn\u00e9ticas del emisor de tv. -Segundo: la idea de instrumento comporta un agente primario, que siempre es al final un agente humano, con las consecuencias correspondientes sobre la responsabilidad moral y la constituci\u00f3n de mensaje como contenido de conciencia. -Tercero: la calificaci\u00f3n \u00absocial\u00bb resalta el papel promotor de socializaci\u00f3n inherente a la actividad de c. El c\u00f3digo al que el emisor se refiere y que contribuye a enriquecer con la propia originalidad es patrimonio com\u00fan. Toda comunicaci\u00f3n desencadena una serie inextinguible e incontrolable de comunicaciones sucesivas. La comunicaci\u00f3n es el factor principal de la convivencia social.<\/p>\n<p>2. EL SISTEMA DE COMUNICACIONES Y LA CULTURA DE MASAS. A cualquier observador atento le parece evidente que en la sociedad actual la emisi\u00f3n de la comunicaci\u00f3n social (= c. s.) va asumiendo estructuras cada vez m\u00e1s complejas. El individuo, qu\u00e9 -solo o en equipo- proyecta o realiza un determinado programa de mass media, acaba integrado en el \u00e1mbito de los aparatos tecnol\u00f3gico-organizativos, cada vez m\u00e1s articulados, extensos y sofisticados. La creaci\u00f3n, la producci\u00f3n y la comercializaci\u00f3n-distribuci\u00f3n del mensaje corresponden a una mec\u00e1nica estructurada con vistas a la m\u00e1xima difusi\u00f3n. Las grandes c. toman as\u00ed\u00ad el aspecto de actividades industriales gestionadas por grupos de poder que las financian con la finalidad de sacar beneficio. Las c. de masa son, en definitiva, producto (cultural), y el p\u00fablico un mercado de consumidores. La transmisi\u00f3n de ideas, informaci\u00f3n y loisir debe estar, por consiguiente, en funci\u00f3n de los intereses econ\u00f3micos e ideol\u00f3gicos de los grupos dominantes. Hay que notar tambi\u00e9n que con frecuencia la propiedad corresponde a holdings que est\u00e1n presentes en m\u00faltiples sectores del mundo econ\u00f3mico adem\u00e1s de la c. El impacto ideol\u00f3gico, pol\u00ed\u00adtico y econ\u00f3mico de las grandes c. (en primer lugar la tv y la prensa) en la sociedad es de tal proporci\u00f3n que el poder estatal tiende a encuadrarlas en un status jur\u00ed\u00addico que es fiel reflejo del r\u00e9gimen social por el que se rige.<\/p>\n<p>Se dan tres situaciones fundamentales, susceptibles de variantes secundarias. a) Sistema de monopolio: es t\u00ed\u00adpico de los Estados totalitarios. El Estado detenta el monopolio absoluto de todos los servicios de c.s.; son instrumentos de su exclusiva propiedad, destinados a manipular la informaci\u00f3n, alimentar el consenso y educar al pueblo. b) Sistema de competencia: la c. es el terreno en que interviene la iniciativa privada, que act\u00faa en \u00e9l seg\u00fan las leyes del mercado. Es\u2020\u00a2el caso de USA, donde el gobierno federal se limita a financiar una red televisiva dirigida exclusivamente a fines culturales y did\u00e1cticos. Te\u00f3ricamente es la situaci\u00f3n ideal. En realidad, su funcionamiento est\u00e1 comprometido por la prepotencia de los trust, aut\u00e9nticos oligopolios, cuyo mayor peligro es el de cultivar un conformismo ideol\u00f3gico y cultural en el que la creatividad y el disentimiento tienen cada vez menos espacio. c) Finalmente, el sistema mixto entre una parte que gestiona el Estado y otra parte independiente y privada gestionada con criterios de mercado. Es el modelo que se va instaurando en los pa\u00ed\u00adses de Europa occidental. El riesgo est\u00e1 en que los partidos gobernantes violen la autonom\u00ed\u00ada del servicio p\u00fablico asumiendo su direcci\u00f3n y que grupos pol\u00ed\u00adticos ejerzan su propia influencia hasta en el sector llamado independiente mediante actuaciones financieras y adquisiciones de parte de la propiedad.<\/p>\n<p>La consecuencia m\u00e1s preocupante del sistema de los mass media es que la c. se reduzca a \u00abtransacci\u00f3n econ\u00f3mica\u00bb (G. Piana). Los mass media se convierten en el producto de una industria de la informaci\u00f3n regida en primer lugar por el principio del beneficio. El hombre al que se dirige es tratado como \u00abalgo cuantificable\u00bb, y el p\u00fablico es un mercado evaluable en t\u00e9rminos de consumo. Los datos econ\u00f3micos -como la difusi\u00f3n (el n\u00famero de copias vendidas) de un peri\u00f3dico y los \u00ed\u00adndices de aceptaci\u00f3n (n\u00famero de espectadores) de un programa de televisi\u00f3n- adquieren una importancia econ\u00f3mica decisiva (p.ej., crecimiento en t\u00e9rminos de valoraci\u00f3n publicitaria) y cualitativa (la aceptaci\u00f3n del p\u00fablico decide la validez del producto). Adem\u00e1s, la b\u00fasqueda de la mayor audiencia posible (el mayor n\u00famero de consumidores, lectores, espectadores) conduce a equilibrar la calidad del producto en los m\u00ed\u00adnimos.<\/p>\n<p>Precisamente por esto las connotaciones de la expresi\u00f3n cultura de masas instaurada por los mass media tienen un cierto sentido negativo: es evasiva, superficial, vulgar, interpreta y condiciona, adem\u00e1s, el gusto del p\u00fablico hasta el punto de conseguir -utilizando bien los recursos econ\u00f3micos y t\u00e9cnicos- que prefiera los programas que se le han preparado para que elija.<\/p>\n<p>3. LA CULTURA DE LO IMAGINARio. El tipo de cultura de masas que los mass media producen es una \u00abcultura de lo imaginario\u00bb (E. Morin). Cada uno tiende a someterse a modelos uniformes de comportamiento que cree elaborar personalmente, cuando en realidad le son inspirados en \u00abl\u00facidos paquetes\u00bb que le ocultan la fuerza de la homogeneizaci\u00f3n y la miseria social y existencial. 0 Imaginaci\u00f3n es sin\u00f3nimo de optimismo. A cada necesidad, problema o exigencia verdadera o ficticia pone al alcance de la mano una serie indefinida de posibilidades y soluciones: basta adquirir un determinado producto, dirigirse a la empresa adecuada, comenzar un crucero o recurrir al m\u00e9dico o al producto farmac\u00e9utico adecuado. Si hoy no se puede vivir todav\u00ed\u00ada de una determinada manera, podemos hacernos la ilusi\u00f3n de conseguirlo alg\u00fan d\u00ed\u00ada, como les ocurre a los personajes de las series de televisi\u00f3n o de dibujos animados. 0 Este tipo de producto imaginario realiza la masificaci\u00f3n a trav\u00e9s de los fines (un estilo de vida asentado en el materialismo) y en las formas (una credibilidad derivada de la sugesti\u00f3n espectacular y la neutralizaci\u00f3n del sentido cr\u00ed\u00adtico). O Tal masificaci\u00f3n tiene sus diferencias y se da de modo articulado seg\u00fan los medios en que se realiza. Por ejemplo, existe el diario y la pel\u00ed\u00adcula de compromiso para el p\u00fablico de un cierto nivel; el rotativo, el tebeo y la telenovela pretenden la audiencia de calidad subalterna; no falta el documental de denuncia social o de an\u00e1lisis moral, pero relegado a horas de m\u00ed\u00adnima audiencia; dentro de una misma cabecera aparece la publicidad adecuada al programa, publicidad elemental para productos de gran consumo y publicidad elitista para los productos refinados y costosos, hasta publicidad de cierto nivel cultural. Pero en esta calculada diferenciaci\u00f3n abierta casi hasta el infinito \u00abse puede decir con raz\u00f3n que cambiando los factores el producto no se cambia. Los contenidos de fondo tienden siempre a la integraci\u00f3n, al conformismo\u00bb (M. Livolsi),<br \/>\n4. APOCALIPTICOS E INTEGRADOS. Esta tendencia a la que han dirigido sus funciones los mass media ha suscitado, y sigue suscitando, dos actitudes opuestas: la de los apocal\u00ed\u00adpticos y la de los integrados (U. Eco). -Los apocal\u00ed\u00adpticos condenan los mass media como fuerzas de homogeneizaci\u00f3n cultural: lo invaden todo y cada vez m\u00e1s, destruyen las subculturas locales espec\u00ed\u00adficas y hacen in\u00fatiles las opciones \u00e9ticas personales: inculcan pasividad y sometimiento a la realidad; imponen mitos colectivos y lugares comunes destinados a reforzar la adecuaci\u00f3n al status quo y al conformismo. Su integraci\u00f3n en el sistema de producci\u00f3n consumista los convierte en instrumentos muy funcionales para cultivar nuevas necesidades que terminan por alienar al hombre m\u00e1s que promover su personalidad. -Del lado opuesto, los integrados defienden en los mass media el hecho de ser instrumentos de participaci\u00f3n en la vida cultural, social y pol\u00ed\u00adtica. La abundancia de informaci\u00f3n que hacen llegar a todos los estratos de la poblaci\u00f3n la consideran como promoci\u00f3n a una forma m\u00e1s consciente y digna de vivir y sentir. La uniformidad cultural que provocan la acogen como superaci\u00f3n de barreras y diferencias de mentalidad y de clases y creaci\u00f3n de una conciencia m\u00e1s adulta y universal.<\/p>\n<p>Hay que hacer notar que el impacto imparable de los media (y en primer lugar de la tv) en el vivir de cada d\u00ed\u00ada est\u00e1 en la ra\u00ed\u00adz de algunos tipos de comportamiento no investigados todav\u00ed\u00ada suficientemente. Sobre todo en el campo de la informaci\u00f3n: un hecho, un personaje, un filme o un libro existe y es importante (para la gente) s\u00f3lo si aparece en la peque\u00f1a pantalla. La multiplicaci\u00f3n de noticias parciales, y con frecuencia contradictorias, sobre un mismo hecho expone al oyente desorientado al riesgo de no conseguir hacerse una idea de lo ocurrido (la pulverizaci\u00f3n de la informaci\u00f3n produce desinformaci\u00f3n). El recurso a la.temporalizaci\u00f3n regular (p.ej., los interminables cap\u00ed\u00adtulos de las telenovelas), la ritualizaci\u00f3n (el horario del telediario) introduce poco a poco la sensaci\u00f3n gozosa de disfrutar del medio como de algo esencial dentro de la normalidad de la vida. Mientras el cl\u00e1sico divismo del cine exaltaba en la estrella correspondiente la fascinaci\u00f3n de lo inaccesible, el divismo de la televisi\u00f3n sublima lo cotidiano, al se\u00f1or del piso de arriba. De esta manera posee un coeficiente de identificaci\u00f3n mucho mayor por su agilidad y por su insensibilidad.<\/p>\n<p>Y a prop\u00f3sito de los problemas de agresi\u00f3n que producen los mass media es digno de resaltar:<br \/>\n&#8211; La contraposici\u00f3n entre la denominaci\u00f3n de los media (apocal\u00ed\u00adpticos) y su sacralizaci\u00f3n (integrados) nos parece inaceptable. Los media, adem\u00e1s de ser insustituibles en el desarrollo de la realidad social tal como de hecho es, son \u00abpor su propia naturaleza\u00bb instrumentos de valoraci\u00f3n humana; se sit\u00faan, efectivamente (es la afirmaci\u00f3n del comienzo del decreto conciliar con el significativo t\u00ed\u00adtulo Inter mirifica), \u00abentre las maravillosas invenciones t\u00e9cnicas que, sobre todo en nuestros d\u00ed\u00adas, el genio del hombre ha sabido sacar de entre lo creado, con la ayuda de Dios\u00bb (IM 1). Todo depende del uso que se le asigna. Entre otros, en el sistema de producci\u00f3n, junto a los \u00abejecutivos especializados\u00bb en aportar al comprador lo que se considera m\u00e1s vendible e ideol\u00f3gicamente rentable, act\u00faan tambi\u00e9n los \u00abproductores de cultura\u00bb: aquellos que conciben, interpretan y realizan las obras y que, por encima de las posibilidades que el ambiente les aconseja, tienen realizaciones y espacios de iniciativa y creatividad. De hecho hay un dato: la industria de la cultura multiplica las ediciones econ\u00f3micas de obras de valor cultural y art\u00ed\u00adstico. Y no s\u00f3lo eso: a veces por motivos de marketing esa misma industria se convierte en medio de difusi\u00f3n espectacular de ideas, denuncias morales, exigencias sociales presentes en la sociedad, pero de dif\u00ed\u00adcil difusi\u00f3n. Al mismo tiempo la gente accede a los mensajes (como ya hemos visto antes, > arriba, II, l), condicionada previamente con criterios de selecci\u00f3n: habr\u00e1 que tratar de profundizar en el sentido de seriedad y en el sentido cr\u00ed\u00adtico.<\/p>\n<p>&#8211; La misma ingente difusi\u00f3n de los media tiende a desmitificarlos. El habituarse a las im\u00e1genes (mucho m\u00e1s si se manejan con mando a distancia) cierra cada vez m\u00e1s en los usuarios j\u00f3venes el reflejo m\u00e1gico que tiende a identificar imagen y realidad. El uso de los media por parte de uno mismo (tomavistas, v\u00ed\u00addeo, ordenadores dom\u00e9sticos, etc.) hace que la persona adquiera un sentido de superioridad y de independencia sobre ellos, condicion\u00e1ndolo positivamente cuando se hace receptor y consumidor de emisiones.<\/p>\n<p>IV. Comunicaci\u00f3n de masas y evangelizaci\u00f3n<br \/>\n1. \u00abCONVERSI\u00ed\u201cN\u00bb A LOS \u00abMEDIA\u00bb. El magisterio hace ya tiempo que super\u00f3 la actitud de desconfianza que se le atribuye en sus relaciones con los media y que procede de algunas an\u00e9cdotas y del retraso cr\u00f3nico que algunos sectores del mundo cat\u00f3lico tienen con respecto a la ense\u00f1anza pontificia sobre esta materia. La exhortaci\u00f3n de P\u00ed\u00ado XII a los obispos latinoamericanos para \u00abutilizar con valent\u00ed\u00ada las nuevas ayudas -como la prensa y la radio- para difundir e imprimir en las mentes la palabra de Dios y las ense\u00f1anzas de la Iglesia (Car. Ad Ecclesiam Christi, 29 de junio de 1955) se desarroll\u00f3 en el decreto conciliar Inter mirifica (n. 13), promulgado el 4 de diciembre de 1963, y todav\u00ed\u00ada m\u00e1s en la instrucci\u00f3n pastoral Communio et progressio, del 23 de mayo de 1971 (nn. 126134), con la aceptaci\u00f3n de los medios de c. de masas como instrumentos de evangelizaci\u00f3n: \u00ab(&#8230;) a ejemplo de los ap\u00f3stoles, que recurrieron a los medios de comunicaci\u00f3n de que dispon\u00ed\u00adan en su tiempo, hoy la misi\u00f3n apost\u00f3lica debe completarla recurriendo tambi\u00e9n a los medios e instrumentos actuales. As\u00ed\u00ad pues, hay que decir que no ser\u00ed\u00ada obediente al mandato de Cristo quien despreciase las enormes ventajas que estos instrumentos suponen y aportan para hacer llegar a gran n\u00famero de personas la doctrina y los preceptos del evangelio\u00bb (n. 126). No s\u00f3lo los mass media son aceptados y reconocidos como valiosos, incluy\u00e9ndolos entre las \u00abmaravillosas invenciones t\u00e9cnicas\u00bb (IM 1), sino que sin prejuicios de ning\u00fan tipo hacia ellos se les declare como muy id\u00f3neos para comunicar el mensaje evang\u00e9lico. Y para esta funci\u00f3n -a\u00f1ade la CP 1415- no se les debe manipular, sino que sus caracter\u00ed\u00adsticas de expresi\u00f3n, t\u00e9cnicas y sociales, deben ser respetadas y potenciadas. En efecto -explica CP 14, citando la GS 36-, \u00aben virtud de la creaci\u00f3n, todas las cosas reciben una consistencia, verdad y bondad propias, al igual que sus leyes y ordenaci\u00f3n, que el hombre debe respetar\u00bb.<\/p>\n<p>No se ha estudiado suficientemente el papel que, en este campo de la \u00abconversi\u00f3n a los media\u00bb por parte de la comunidad eclesial, de cara a la evangelizaci\u00f3n, han desempe\u00f1ado algunos pioneros carism\u00e1ticos como, por ejemplo, el padre Santiago Alberione (1884-1971) con sus instituciones.<\/p>\n<p>2. TENTACIONES \u00abELECTR\u00ed\u201cNICAS\u00bb. Esta valoraci\u00f3n evang\u00e9lica de la c. de masas ha despertado y despierta todav\u00ed\u00ada algunas objeciones. Los mass media realizan una c. tambi\u00e9n en el sentido m\u00e1s negativo de la expresi\u00f3n: se dirigen a un p\u00fablico an\u00f3nimo y pasivo, al que le dan todo a la medida de las ideolog\u00ed\u00adas y de los intereses de los grupos de poder de quienes son portavoces. Act\u00faan sobre sus oyentes neutralizando su conciencia cr\u00ed\u00adtica y promoviendo la sugesti\u00f3n de lo espectacular. La evangelizaci\u00f3n, en cambio, es un tipo de c. que esencialmente interpela a la persona, es di\u00e1logo de conciencia entre el individuo y Cristo, pedagog\u00ed\u00ada de fe para una decisi\u00f3n libre, es proclamaci\u00f3n de una palabra que no acepta sometimiento, compromisos ni manipulaciones.<\/p>\n<p>Como prueba de la inadecuaci\u00f3n de los media se puede aducir la imagen del mensaje que se presenta, por ejemplo, en las pantallas de televisi\u00f3n. Algunos datos saltan a la vista: la colocaci\u00f3n y duraci\u00f3n de los programas religiosos en la distribuci\u00f3n diaria o semanal muestran claramente c\u00f3mo se pretende subordinar estos programas a cuestiones de imagen de la red; la prioridad absoluta que se da a los \u00ed\u00adndices de aceptaci\u00f3n inducen f\u00e1cilmente a promover un tipo de religiosidad gratificante, de cierto sabor sentimental, ajenos a cualquier tema que suponga destapar problemas o denuncias; la naturaleza del medio lleva a promover lo sensacionalista (pol\u00e9micas, condenas, ceremonias, personajes famosos, repercusiones pol\u00ed\u00adticas) y a convertir el rito sagrado en un espect\u00e1culo.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de la relaci\u00f3n mass media-liturgia, sigue abierta la cuesti\u00f3n de la posibilidad de una participaci\u00f3n real en la celebraci\u00f3n de la eucarist\u00ed\u00ada transmitida por radio o tv. Actualmente la autoridad eclesi\u00e1stica, al no reconocer validez a la asistencia a la misa por radio o tv a efectos del precepto festivo, se mantiene en una postura negativa, que una declaraci\u00f3n del Secretariado de Liturgia de la di\u00f3cesis de Tur\u00ed\u00adn. explica as\u00ed\u00ad: \u00abLa c. radiotelevisiva no permite realizar una verdadera comuni\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica, donde concretamente, reuni\u00e9ndose en el nombre del Se\u00f1or y aliment\u00e1ndose del mismo pan, se entra en comuni\u00f3n con Cristo sacramerltalmente presente para constituir junto con los hermanos y comensales un solo cuerpo con \u00e9l. En la misa por radio y televisi\u00f3n falta un elemento fundamental en los sacramentos cristianos: falta la realidad concreta de la Iglesia reunida en asamblea, en la acci\u00f3n lit\u00fargica com\u00fan y ante la presencia eucar\u00ed\u00adstica de Cristo bajo los signos del pan y el vino\u00bb (en Liturgia e instrumentos de c.s., Roma 1974, 8). Algunos auttir\u00e9s (Enrico Baragli, Raimondo Spiazi, Tulio Goffi) creen posible un cambio en este tema. Es digno de menci\u00f3n que la facultad de obtener la indulgencia plenaria unida a la bendici\u00f3n papal a trav\u00e9s de la radio y la televisi\u00f3n, en un escrito de la Sagrada Penitenciar\u00ed\u00ada Apost\u00f3lica de 14 de diciembre de 1985, ha sido ampliada tambi\u00e9n a la bendici\u00f3n impartida por los obispos, aunque se les limita a tres veces al a\u00f1o.<\/p>\n<p>Las exigencias de \u00abhacer espect\u00e1culo\u00bbtienen el riesgo de hacer identificas en la pr\u00e1ctica mensaje e Iglesia corporalmente visible en sus l\u00ed\u00adderes, jerarqu\u00ed\u00adas, organizaciones e iniciativas oficiales o en sus exponentes de excepci\u00f3n. Est\u00e1 tambi\u00e9n el fen\u00f3meno americano de la \u00abIglesia electr\u00f3nica\u00bb. Algunas emisiones religiosas, recurriendo a las m\u00e1s sofisticadas t\u00e9cnicas publicitarias, constituyen aut\u00e9nticas redes de c, entre un p\u00fablico de oyentes-fieles y la predicaci\u00f3n de un personaje o los fines de un movimiento de opini\u00f3n \u00abcristiano\u00bb As\u00ed\u00ad, saltando todo tipo de medio institucional eclesial, se calcula que millones de americanos expresan -siempre con donativos y a veces con declaraciones de conversi\u00f3n- su adhesi\u00f3n a una \u00abIglesia\u00bb que en absoluto es tal, sino una emisora d\u00e9 televisi\u00f3n.<\/p>\n<p>3. SALVAR LOS \u00abMEDIA\u00bb. El dossier de las cr\u00ed\u00adticas sobre el uso de los media en la evangelizaci\u00f3n nos parece que debe tener en cuenta dos consideraciones. Primera: cualquier tipo de c. humana, y no s\u00f3lo la de los mass media, est\u00e1 por s\u00ed\u00ad misma condicionada por las limitaciones y la inautenticidad, que la exponen al riesgo de objetivar, manipular y traicionar el mensaje. Como lo demuestra la misma revelaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica, Dios se ha revelado en sistemas culturales humanos imperfectos, continuamente tentados de alterar e instrumentalizar la palabra. En otras palabras: que los mass media planteen, en su l\u00ed\u00adnea te\u00f3rica y pr\u00e1ctica, orientaciones contrarias a la c. evang\u00e9lica no es una mal\u00e9vola y singular excepci\u00f3n; lo mismo ocurre con los otros medios orales, escritos, visuales de la revelaci\u00f3n; es propio de la naturaleza de las cosas y de la realidad hist\u00f3rica. Segunda: es cuesti\u00f3n de bajar a niveles profesionales concretos la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica sobre el dinamismo de la revelaci\u00f3n. Esta act\u00faa en sus canales de c. no\u00e9tica (en cuanto manifestaci\u00f3n) y operativa (en cuanto que realiza la salvaci\u00f3n que proclama) a dos niveles: salva al medio en el que se introduce, restituy\u00e9ndolo a su autenticidad comunicativa (primer nivel), para llegar al hombre e interpelarlo y salvarlo (segundo nivel). Esto significa que hay que actuar para que los canales audiovisuales de la c. evang\u00e9lica adquieran un nivel de valores que los liberen de las connotaciones negativas que aparecen en la expresi\u00f3n \u00abmass media\u00bb (\/ arriba, III, 1-2).<\/p>\n<p>&#8211; Sobre todo hay que actuar con independencia de las estructuras de producci\u00f3n. A ser posible, con autonom\u00ed\u00ada econ\u00f3mica en la propiedad de los medios y en los balances de programaci\u00f3n; desde luego, que la transmisi\u00f3n religiosa est\u00e9 libre de presiones ideol\u00f3gicas o de sometimientos a maniobras de pol\u00ed\u00adtica general de la red gestionada por el sentido de la rentabilidad: el significado del mensaje recibe influencias tambi\u00e9n del contexto en el que se sit\u00faa. &#8211; La calidad de la emisi\u00f3n exige superar lo espectacular que tiende a captar por lo emotivo, a buscar el asentimiento, a edulcorar los aspectos problem\u00e1ticos y controvertidos. La forma de proponer el mensaje adecuado para estimular una conciencia cr\u00ed\u00adtica y adulta es mucho m\u00e1s fecunda que cualquier conmoci\u00f3n emotiva (frecuentemente identificada con alguna manipulaci\u00f3n de nuevo cu\u00f1o o como efervescencia ef\u00ed\u00admera) para plantear a la persona la llamada de la fe. 0 Con este fin, por ejemplo, resulta muy funcional potenciar el feed-back es decir, la estructura dialogal de la c., en el sentido m\u00e1s amplio posible: favoreciendo el derecho de acceso y participaci\u00f3n, la ubicaci\u00f3n y descentralizaci\u00f3n de las emisoras la libertad de expresi\u00f3n y\/o de objeci\u00f3n, el recurso a temas y personajes ajenos a cualquier tipo de oficialidad y m\u00e1s bien tomados de la calle&#8230; 0 Evidentemente, toda intervenci\u00f3n debe atenerse al g\u00e9nero televisivo profano, con el que guarda correspondencia (la discusi\u00f3n, el talk show, el documental, la revista de actualidad, etc.), teniendo en cuenta que a cada g\u00e9nero corresponde en principio una forma espec\u00ed\u00adfica de c. evang\u00e9lica: por ejemplo, el talk show se adapta muy bien para discutir un problema de actualidad teol\u00f3gica, pero no para hacer una predicaci\u00f3n del evangelio, que es m\u00e1s propio para una charla o una conversaci\u00f3n. Finalmente hay que tener en cuenta la situaci\u00f3n \u00abposcristiana\u00bb en la que se encuentran amplias capas de la poblaci\u00f3n en las sociedades contempor\u00e1neas seg\u00fan el parecer de soci\u00f3logos y agentes de pastoral. En este Contexto la evangelizaci\u00f3n; m\u00e1s que \u00abeducaci\u00f3n en la fe\u00bb de la que el hombre est\u00e1 en posesi\u00f3n; tiende cada vez m\u00e1s como \u00abinvitaci\u00f3n a la fe\u00bb: es decir, antes que desarroll\u00f3 de una conciencia doctrinal y exhortaci\u00f3n a una praxis moral, se presenta como est\u00ed\u00admulo a abrirse a la propuesta de salvaci\u00f3n y c\u00f3mo predisposici\u00f3n a acoger la palabra que la comunidad eclesial testimonia. Esta pre-evangelizaci\u00f3n est\u00e1 muy acorde con el modo especifico que los mass media tienen de presentarse en la vida del hombre de hoy: desde la interpretaci\u00f3n cristiana de los hechos y de las opiniones expuestas con la mayor objetividad, integridad y libertad posible en la prensa cat\u00f3lica, hasta la presentaci\u00f3n de la Iglesia que resalte su misi\u00f3n trascendente y su naturaleza \u00abdistinta\u00bb respecto a los poderes pol\u00ed\u00adticos y las ideolog\u00ed\u00adas terrenas, evitando siempre simplificaciones y divinizaciones espectaculares. El mismo \u00abcristianismo difuso\u00bb (G. Girardet) divulgado por los media -una religiosidad humana y de buenas intenciones, un Jes\u00fas humano y una Iglesia fuente de seguridades- puede desempe\u00f1ar una funci\u00f3n positiva, a pesar de su parcialidad, de apertura al mensaje, despertando esperanzas y eliminando prejuicios.<\/p>\n<p>V. Orientaciones \u00e9ticas<br \/>\n1. \u00abCOMMUNIO ET PROGRESSIO\u00bb. Bastantes a\u00f1os despu\u00e9s de su publicaci\u00f3n -23 de mayo de 1971-, la instrucci\u00f3n pastoral Communio et progressio sigue siendo la fuente principal para una reflexi\u00f3n \u00e9tica cristiana sobre los mass media. Esta \u00abmagna charta catholica\u00bb sobre la c.s. constituye la culminaci\u00f3n de una historia doctrinal cuyas etapas m\u00e1s sobresalientes fueron: la enc\u00ed\u00adclica de P\u00ed\u00ado XI Vigilanti cura (1934), toda ella dedicada al cine; los dos discursos sobre la pel\u00ed\u00adcula ideal de P\u00ed\u00ado XII (1955); la enc\u00ed\u00adclica Miranda prorsus (1957), que, adem\u00e1s del cine, toma en cuenta tambi\u00e9n la radio y la tv (pero no la prensa todav\u00ed\u00ada); el decreto conciliar Inter mirifica (promulgado el 4 de diciembre de 1963), donde ya estaba previsto (n. 23) un texto profesional y pastoralmente m\u00e1s operativo, org\u00e1nico y concreto, como lo serla luego la CP.<\/p>\n<p>La elaboraci\u00f3n de este documento fue larga (siete a\u00f1os) y laboriosa (cuatro redacciones); despu\u00e9s de la segunda redacci\u00f3n, el equipo inicial fue sustituido por un reducido grupo de trabajo: cuatro peritos (Patrick Sullivan, USA; Lucien Labelle, Canad\u00e1; Alberto Ancisar, Venezuela; Karl H. Hoffman, Alemania Federal) asistidos por tres especialistas, de los que fue fundamental la colaboraci\u00f3n de Joseph Folliet. La CP no se limita a hacer aplicaciones concretas del decreto conciliar ni a corregir sus carencias r\u00e1pidamente se\u00f1aladas por una vasta opini\u00f3n cat\u00f3lica (poca profundidad teol\u00f3gica, filos\u00f3fica y sociol\u00f3gica; moralismo y clericalismo). Sensible a las sugerencias m\u00e1s originales del Vat. II (especialmente a la constituci\u00f3n sobre la Iglesia en el mundo contempor\u00e1neoyy conocedora del status de los media en la sociedad de los a\u00f1os setenta, presenta una plataforma te\u00f3rico-pr\u00e1ctica que se distingue por sus cualidades poco comunes de rigor y concreci\u00f3n. Se ocupa de todos los media, dando la preferencia al periodismo y descuidando la l inform\u00e1tica, entonces en sus comienzos. Asume la visi\u00f3n optimista que de los media ten\u00ed\u00ada la IM, incluy\u00e9ndolos dentro de la visi\u00f3n global que reconoce el valor del progreso humano (GS 33).<\/p>\n<p>Hasta entonces el intento m\u00e1s serio de reflexi\u00f3n cristiana sobre los media se inspiraba en una \u00abteolog\u00ed\u00ada de la imagen\u00bb. Podemos recordara A. Ayfre, influenciado por la visi\u00f3n espiritualista del cine de Andr\u00e9 Bazin. El car\u00e1cter central de la imagen estaba motivado: entre los media dominaba el cine, la sociolog\u00ed\u00ada pon\u00ed\u00ada el \u00e9nfasis en la \u00abcivilizaci\u00f3n de la imagen\u00bb, la referencia al dato revelado (Cristo imagen del Padre, el simbolismo b\u00ed\u00adblico) era inmediata y esclarecedora. Adem\u00e1s, la imagen en la elaboraci\u00f3n espiritualista favorece una visi\u00f3n unitaria entre est\u00e9tica, \u00e9tica y sacralidad. Efectivamente, la imagen, m\u00e1s que \u00abpresencia\u00bb parcial e imaginaria de una realidad, remite a alguien que es superaci\u00f3n de s\u00ed\u00ad misma y est\u00ed\u00admulo para imaginar, es decir, creatividad. Por consiguiente, cuanto m\u00e1s una imagen es tal (o sea, es est\u00e9ticamente v\u00e1lida), mejor es, eventualmente, superaci\u00f3n cat\u00e1rtica de la realidad concreta representada (sentido \u00e9tico) y remite a alguien como dimensi\u00f3n de \u00abtrascendencia\u00bb inherente en la transparencia representada (sentido sagrado).<\/p>\n<p>La CP, en cambio, se centra en la c. como esencia de los mass media. A la luz de la reflexi\u00f3n filos\u00f3fica, del an\u00e1lisis sociol\u00f3gico y de la experiencia de goce resulta evidente que los media son sobre todo y fundamentalmente c., y que la imagen (audiovisual o no) es su medio. La CP construye toda su reflexi\u00f3n sobre los medios como c., y m\u00e1s en concreto sobre la c. como \u00abfactor de socializaci\u00f3n\u00bb (n. 6). Los mass media no pueden ser considerados s\u00f3lo como la obra en la que un autor se expresa, y por lo tanto evaluables con los esquemas art\u00ed\u00adsticos y morales (54-58). Aparecen tambi\u00e9n como productos de un complejo sistema t\u00e9cnico, econ\u00f3mico y social regido por las leyes de la rentabilidad y\/ o por imperativos ideol\u00f3gicos y pol\u00ed\u00adticos. Por eso la CP se\u00f1ala los peligros que pueden significar las condiciones reales de monopolio para la libertad de expresi\u00f3n y los derechos de las minor\u00ed\u00adas (n. 76), y el deber de los propietarios financieros de actuar \u00abno s\u00f3lo con criterios de rentabilidad y lucro, sino de intereses humanos aut\u00e9nticos\u00bb (n. 80), respetando las libertades de quienes trabajan en las estructuras de emisi\u00f3n y del p\u00fablico.<\/p>\n<p>2. FUNDAMENTO TEOL\u00ed\u201cGICO. Cristo es el perfecto comunicador (CP 11). El en la encarnaci\u00f3n realiza en s\u00ed\u00ad mismo la m\u00e1s \u00ed\u00adntima uni\u00f3n entre Dios y la humanidad. En la eucarist\u00ed\u00ada se verifica una comuni\u00f3n existencial entre Jes\u00fas y los hombres y entre los hombres que se alimentan de \u00e9l entre s\u00ed\u00ad. Su palabra se adecua \u00ed\u00adntegramente a la mentalidad de aquellos a quienes se dirige; pero, a la vez; est\u00e1 llena de significados universales que les dan esa cualidad suya de poder interpelar a los hombres de cualquier \u00e9poca y cultura. En Cristo, perfecto comunicador, la c.s. adquiere significado, valor y sentido. Para Cristo la acci\u00f3n de comunicar es fundamentalmente comuni\u00f3n; los mass media en cuanto \u00abfactores de socializaci\u00f3n\u00bb est\u00e1n des tinados a ser instrumentos de \u00abfraternidad universal\u00bb (98) en la \u00abcomuni\u00f3n entre los hombres que constituye el objetivo \u00faltimo de toda c.\u00bb (8). La c.s. ser\u00e1 lo que su nombre indica en proporci\u00f3n a los v\u00ed\u00adnculos de solidaridad social, econ\u00f3mica y cultural con los que, sobre todo a trav\u00e9s del ejercicio lo m\u00e1s intenso y libre posible del derecho-deber de informar y de ser informados (33-35; 44-47), consiga unir a los hombres superando cualquier tipo de barrera (19). La comuni\u00f3n en Cristo se realiza con la valoraci\u00f3n-elevaci\u00f3n de la persona (la \u00abdivinizaci\u00f3n\u00bb, theiopoiesis). La c.s. deber\u00ed\u00ada distinguirse, por lo tanto, por el respeto, la liberaci\u00f3n y la promoci\u00f3n de la persona humana en todas sus dimensiones (salud, cultura, derechos pol\u00ed\u00adticos&#8230;). No existe comuni\u00f3n aut\u00e9ntica si no es entre personas que son due\u00f1as de s\u00ed\u00ad mismas: \u00e9ste es el sentido profundo del progreso (11-18), del que la c.s. debe ser motor, m\u00e1s que expresi\u00f3n, especialmente en los pa\u00ed\u00adses en v\u00ed\u00adas de desarrollo (92-95).<\/p>\n<p>3. LIBERTAD DE COMUNICACI\u00f3N y SOCIEDAD. El criterio fundamental de moralidad en el uso de los media se desprende con claridad de lo anterior: \u00abUn juicio global sobre lo que se hace con los instrumentos de c. en un determinado lugar y tiempo debe tener en cuenta su contribuci\u00f3n al bien com\u00fan\u00bb (CP 16), definido \u00e9ste (nota 11) en los t\u00e9rminos de Juan-XXIII (Mater et magistra, 53) como \u00abel conjunto (&#8230;) de las condiciones de la vida social que permite a los hombres alcanzar la propia perfecci\u00f3n de un modo m\u00e1s completo y mejor\u00bb. En esta visi\u00f3n, a los mass media les corresponde contribuir a la construcci\u00f3n de una convivencia social sin fronteras, animada por la libertad de los conocimientos y de las opciones. Una reflexi\u00f3n de libertad cuyas l\u00ed\u00adneas de fuerza corresponden a la opini\u00f3n p\u00fablica (24-32), al derecho a la informaci\u00f3n y de informaci\u00f3n (33-47) y a la opini\u00f3n p\u00fablica en la Iglesia (114-121).<\/p>\n<p>La opini\u00f3n p\u00fablica encuentra su ra\u00ed\u00adz en la naturaleza del hombre hecho capaz de pensar (opiniones) y de manifestar a los dem\u00e1s los propios pensamientos (opini\u00f3n p\u00fablica) con el fin de contrastarlos y, eventualmente, hacerlos aceptar en una convivencia social en la que el punto de vista de la mayor\u00ed\u00ada se convierte en norma com\u00fan (25). Los mass media son precisamente medio de exposici\u00f3n y contraste de opiniones (24); su funci\u00f3n es la de estimular la libre circulaci\u00f3n y discusi\u00f3n de ideas para contribuir a la formaci\u00f3n de una \u00abopini\u00f3n p\u00fablica equilibrada\u00bb (27). La norma moral del \u00abcreador de opini\u00f3n p\u00fablica\u00bb consiste en no considerar al receptor como un objeto pasivo a quien se puede manipular, sino como a un partnercan quien se hace una b\u00fasqueda com\u00fan (29) y al que debe aportar los datos necesarios para entender y decidir responsablemente. Este es el camino \u00f3ptimo para resolver el gran compromiso de hacer que la opini\u00f3n p\u00fablica coincida con la opini\u00f3n justa (31) y se alcance el consenso en torno a lo que de verdad ea lo mejor para el bien com\u00fan.<\/p>\n<p>La libertad de informaci\u00f3n es indispensable para la formaci\u00f3n de una opini\u00f3n p\u00fablica libre y documentada. Mucho m\u00e1s que sobre la funci\u00f3n del informador (36-40) -merece 1a pena se\u00f1alarlo-, la CP insiste sobre el derecho-deber del p\u00fablico a ser informado de un modo exhaustivo. Que los usuarios sean educados para hacer una lectura cr\u00ed\u00adtica de los media (65-70), que se asocien para defender su derecho a conocer (81-83) y para denunciar las distorsiones y manipulaciones que puedan hacerse con las noticias (41). Evidentemente, la libertad de informaci\u00f3n supone entre otras cosas el derecho de acceso a las fuentes, la variedad en las fuentes y el desmantelamiento de las concentraciones monopolizadoras de los media (62; 76).<\/p>\n<p>4. OPINI\u00f3N P\u00daBLICA EN LA IGLESIA.,L\u00e1opini\u00f3n p\u00fablica en la Iglesia entendida como un \u00abconversar\u00bb entre los miembros de un cuerpo vivo es indispensable \u00abpara vivir crecer como comunidad\u00bb (CP 114 e integrarse en una relaci\u00f3n cordial con el mundo en el que vive (114-115). Se trata de una \u00ablibertad de pensamiento y de expresi\u00f3n\u00bb de la que los fieles deben tomar plena conciencia y que las competentes autoridades deben favorecer y regular (116-117). Tiene un fundamento doble: el sentido de la fe, \u00absuscitado y alimentado por el Esp\u00ed\u00adritu de la verdad, de manera que el pueblo de Dios, bajo la gu\u00ed\u00ada del magisterio sagrado y respetando sus ense\u00f1anzas&#8230;, se adhiere indefectiblemente a la fe transmitida (&#8230;), con recto juicio penetra en ella m\u00e1s a fondo y m\u00e1s plenamente la aplica a su vida\u00bb: la caridad que sublima nuestra libertad en comuni\u00f3n con la libertad de Cristo y nos hace as\u00ed\u00ad \u00abcapaces de juzgar libremente seg\u00fan su voluntad\u00bb (116). Evidentemente se trata de una opini\u00f3n p\u00fablica distinta, en sentido s\u00f3lo an\u00e1logo, ya que la Iglesia es sociedad distinta de la sociedad civil. Ni siquiera se toma en cuenta una concepci\u00f3n \u00abdemocr\u00e1tica\u00bb que convertir\u00ed\u00ada en norma com\u00fan la opini\u00f3n de la mayor\u00ed\u00ada. La insistencia en el magisterio como gu\u00ed\u00ada de opini\u00f3n parece excluir una visi\u00f3n eclesial de madurez en el creyente de un pensamiento suscitado por el Esp\u00ed\u00adritu, que luego, ya en clave de expresi\u00f3n, el magisterio tendr\u00e1 que discernir.<\/p>\n<p>Finalmente merecen subrayarse dos l\u00ed\u00adneas operativas importantes: D Es necesario distinguir entre la investigaci\u00f3n cient\u00ed\u00adfica y la instrucci\u00f3n de los fieles. En el primer campo los estudiosos deben tener la libertad necesaria para su trabajo. En el segundo, en cambio, \u00abdeben proponerse como doctrina de la Iglesia lo que como tal se propone por el magisterio aut\u00e9ntico y las sentencias teol\u00f3gicas que tengan un suficiente nivel de certeza\u00bb (118). 0 Sobre los hechos e ideas de la Iglesia la norma deber\u00ed\u00ada ser la informaci\u00f3n exacta \u00abcon verdad y sinceridad\u00bb, y la excepci\u00f3n el secreto (119;121), que se adopta para proteger la fama de alguien o los derechos de personas y grupos.<\/p>\n<p>5. EXIGENCIAS MORALES DE LA COMUNICACI\u00ed\u201cN (CP 17). La bondad del contenido y la rectitud de intenci\u00f3n son cualidades positivas, pero parciales, del trabajo de la comunicaci\u00f3n. Las condiciones fundamentales de moralidad son: 0 La sinceridad. La c. debe reflejar el aut\u00e9ntico modo de pensar del que realiza la emisi\u00f3n; de otra forma se viola la naturaleza profunda de la c., que es transmisi\u00f3n de contenidos de conciencia. 11 La honestidad, que es sobre todo sin\u00f3nimo de profesionalidad y competencia. La c. debe ser aut\u00e9nticamente tal, es decir, funcionar como c. a nivel t\u00e9cnico formal y art\u00ed\u00adstico. Deber\u00e1 hacerse en un lenguaje que sea transparenciapersuasiva del mensaje. O La veracidad. La c. debe tener como consigna el atenerse a la realidad de los hechos, hombres e ideas situados en el contexto humano integral. Compromiso por la verdad que va desde la informaci\u00f3n completa hasta situar en la realidad de la vida el sentido \u00faltimo de una ficci\u00f3n literaria o cinematogr\u00e1fica (56).<\/p>\n<p>La funci\u00f3n de la autoridad civil es realizar funciones de promoci\u00f3n. No es tarea del Estado el controlar, reprimir; su actuaci\u00f3n de censura deber\u00ed\u00ada limitarse a los \u00abcasos extremos\u00bb (86), que la vigilancia sea competencia de comit\u00e9s profesionales de autocontrol (85). Respetando plenamente el principio de subsidiaridad, el Estado deber\u00ed\u00ada dejar a los grupos e individuos las iniciativas de c. que sean capaces de desarrollar \u00abtan bien o mejor que \u00e9l\u00bb (86). Debe promover estas iniciativas, protegiendo su gesti\u00f3n con leyes adecuadas para que sea plural y libre, garantizando al usuario su derecho a la \u00abcr\u00ed\u00adtica p\u00fablica\u00bb, sobre todo si se est\u00e1 en r\u00e9gimen de monopolio estatal (87). Finalmente se invita a los \u00abpa\u00ed\u00adses ricos\u00bb y a \u00abfundaciones internacionales a participar con la financiaci\u00f3n y su experiencia en el establecimiento de sistemas de c. de decisivo potencial de elevaci\u00f3n social en los pa\u00ed\u00adses en v\u00ed\u00adas de desarrollo (95), pero evitando (91) cualquier tipo de colonialismo cultural, favoreciendo la aparici\u00f3n de centros aut\u00f3nomos de producci\u00f3n local y promoviendo acuerdos internacionales, para la utilizaci\u00f3n de sat\u00e9lites artificiales abierta a todos los pueblos para que todos tengan un puesto en el di\u00e1logo con todo el mundo (91).<\/p>\n<p>(\/Corporeidad IV, 2; \/Informaci\u00f3n; \/Publicidad y propaganda; \/Verdad y veracidad).<\/p>\n<p>BIBL.: O Documentos del magisterio: BARAGLi E., Cinema cattolico, Citt\u00e1 Nueva, Roma 1965 (colecci\u00f3n de los documentos pontificios sobre la c.s. desde el 10 de diciembre de 1912 al 15 de marzo de 1963); ID, Comunicazione, communione e chiesa, Sres, Roma 1973 (colecci\u00f3n de documentos del magisterio sobre la c.s. desde 1955 al 3 de junio de 1973); ID (dirigido por), Inter mirifica, Sres, Roma 1969; ID (dirigido por), Communio el progressio, Sres, Roma 1971. O Estudios sociol\u00f3gicos, ling\u00fc\u00ed\u00adsticos y filos\u00f3ficos: AA.VV., Introducci\u00f3n a los medios de comunicaci\u00f3n, Paulinas, Madrid 1991&#8242; BARTHES R., Elementos de semiolog\u00ed\u00ada, Madrid 1966; BENvENISTE E., Problemi di linguistica generale, Saggiatore, Mil\u00e1n 1971; BETTETINI G., L \u00f3cchio in vendita. Per una logica e un \u00e9tica della comunicazione audiovisiva, Marsilio, Venecia 1985; CASETTI F., Introducci\u00f3n a la semi\u00f3tica, Fontanella, Barcelona 1980; DucROT O., Enunciazione, en Enciclopedia V, Einaudi, Tur\u00ed\u00adn 1978; Eco U., Apocal\u00ed\u00adpticos e integrados, Lumen, 1977; ID, La forma e il contenuto, Bompiani, Mil\u00e1n 1972; ID, Tratado de semi\u00f3tica general, Lumen, 1977; FABRIS G. (dirigido por), Sociolog\u00ed\u00ada de la comunicazione di massa, Franco Angel\u00c2\u00a1, Mil\u00e1n 1985; GILSGN E., La soeiet\u00f1 di massa e la sua cultura, Vita e pensiero, Mil\u00e1n 1981; KLAPPER J.T., Efectos de las comunicaciones de masas, Aguilar, Madrid 1974; LAZARSFELD P. y KATz E., LSnfuenza personale nelle comunicazioni de massa, Kompass, Tur\u00ed\u00adn 1976; LIVOLSI M. (dirigido por), Comunicazioni e cultura de massa. Test\u00c2\u00a1 e documenti, Hoepli, Mil\u00e1n 1970; McLuHAN M., Guerra y paz en la aldea global, Roca 1971; TINNACI MANNELLI G., Le grandi comunicazioni, Istituto di sociolog\u00ed\u00ada, Florencia 1969. 0 Estudios teol\u00f3gico-pastorales: AA.VV., La Iglesia ante los medios de comunicaci\u00f3n social, Paulinas, Madrid 1987; AYFRE A., Contribu\u00ed\u00ada una teolog\u00ed\u00ada dellfmmagine, Paoline, 1967; BARAGLi E., Prensa, radio, cine y televisi\u00f3n en familia, Atenas, Madrid 1968; ID, Imass media nel nuovo Codice di diritto canonico, en \u00abCC\u00bb 6-20 agosto (1983) 209-222; BABIN P., Otro hombre, otro cristiano en la era electr\u00f3nica, Don Bosco, Barcelona 1980; BINI L., Teolog\u00ed\u00ada e audiovisivi, Centre Studi Social\u00c2\u00a1, Mil\u00e1n 1970 ID, Mass Media e evangelizazione, en \u00abAnnali della Scuola Superiore delle CS\u00bb 2 (1978) 5-18; GIRARDET G., Il vangelo che viene del v\u00ed\u00addeo, le chiese e la tentazione dei mass media, Claudiana, Tur\u00ed\u00adn 1980; PALO G. A., Comunicaci\u00f3n, en Dicc. Teol. Interdisc., S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1985; SEGUNDO J.L., ,Educaci\u00f3n, comunicaci\u00f3n y liberaci\u00f3n: una visi\u00f3n cristiana, en \u00abIDOC-Internacional\u00bb 17 (1971) 29-40. O Estudios morales: AA.VV., Ethiques el comunieation, en \u00abLe Suppl\u00e9ment\u00bb 149 (1984) 3-140; BARAGLI E., Le nuove tecnologie di communicazione. Aspetti moral\u00c2\u00a1 en \u00abLa Civilt\u00e1 Cattolica\u00bb 135 (1984)1,131-139; BARROSO P., C\u00f3digos deontol\u00f3gicos de los medios de comunicaci\u00f3n, Paulinas, Madrid 1984; ITURRIGZ J., La verdad y la \u00e9tica en los medios de comunicaci\u00f3n social, en \u00abSal Terrae\u00bb 62 (1974) 653-661; PIANA G., Etica della comunicazione: problemi e prospettive, en Corso di morale IV. Koinoma, Brescia 1985; VIDAL M., Moral de actitudes III. Moral social, PS, Madrid 19906, 619-638.<\/p>\n<p>L. Bini<\/p>\n<p>Compagnoni, F. &#8211; Piana, G.- Privitera S., Nuevo diccionario de teolog\u00ed\u00ada moral, Paulinas, Madrid,1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda Moral<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con esta expresi\u00f3n se designa a la comunicaci\u00f3n de masa que se sirve de ciertos instrumentos espec\u00ed\u00adficos: la prensa diaria o peri\u00f3dica, revistas, libros de bolsillo, cine, radio, televisi\u00f3n, discos, casetes, publicidad y &#8211; propaganda, inform\u00e1tica y telem\u00e1tica. 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