{"id":16522,"date":"2016-02-05T10:49:02","date_gmt":"2016-02-05T15:49:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/corredencion-la-socia-del-redentor-creacion\/"},"modified":"2016-02-05T10:49:02","modified_gmt":"2016-02-05T15:49:02","slug":"corredencion-la-socia-del-redentor-creacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/corredencion-la-socia-del-redentor-creacion\/","title":{"rendered":"CORREDENCION  (LA SOCIA DEL REDENTOR) CREACION"},"content":{"rendered":"<p>La fe b\u00ed\u00adblica en el Dios creador  constituve una respuesta a la pregunta sobre el origen, el sentido y el fin del hombre, de las criaturas y de la historia. Al profundizar en la teolog\u00ed\u00ada de la creaci\u00f3n, el Antiguo Testamento concede una gran importancia a la experiencia de la salvaci\u00f3n que Dios ha llevado a cabo en favor de Israel. El que liber\u00f3 a sus elegidos es el \u00fanico poseedor de aquella riqueza de vida que es causa y origen de todas las cosas. Para manifestar esta verdad, el libro del G\u00e9nesis recurre a dos narraciones o \u00bb historias primordiales\u00bb (C. Westermann):<\/p>\n<p>la yahvista (s. x a.C.) y la sacerdotal  (\u00e9poca del destierro o \u00e1lgo posterior a ella), con que se presenta la identidad esencial del hombre, del cosmos, de las mutuas relaciones y de los respectivos v\u00ed\u00adnculos con Dios. De aqu\u00ed\u00ad surgen algunas verdades que constituyen una parte integrante de la visi\u00f3n teol\u00f3gica y antropol\u00f3gica de Israel: todo proced\u00e9 de la acci\u00f3n poderosa y ben\u00e9vola de Dios; todo lo que est\u00e1 Dicho por Dios es naturalmente bueno; el hombre es una criatura que posee una doble dimensi\u00f3n, corporal y espiritual; es imagen de Dios; es sujeto capaz de ejercer responsabilidades, tanto respecto a Dios como respecto a lo creado; el ser humano es, por voluntad divina, var\u00f3n y mujer; por eso, la duplicidad sexual no es motivo de divisi\u00f3n, sino de encuentro, de di\u00e1logo y de fecundidad; el pecado no es un elemento necesario del proyecto creador de Dios, sino que ha entrado en la historia, con todas sus consecuencias negativas, debido a un mal uso de la libertad por parte del hombre; la reacci\u00f3n divina al pecado del hombre no es la venganza, sino una promesa gratuita de liberaci\u00f3n. Estas verdades, bajo otra forma y en otros contextos, est\u00e1n tambi\u00e9n presentes en los otros escritos veterotestamentarios.<\/p>\n<p>El Nuevo Testamento no se limita a heredar este patrimonio, sino que lo reinterpreta a la luz de la persona y de la misi\u00f3n de Jesucristo; los autores sagrados se\u00f1alan el lugar que \u00e9l ocupa respecto a la creaci\u00f3n, present\u00e1ndolo como mediador, como modelo a cuya imagen ha sido creado el hombre y &#8211; como meta de llegada de la historia y &#8211; de todo lo creado. La adopci\u00f3n de la perspectiva cristol\u00f3gica provoca adem\u00e1s la explosi\u00f3n de la \u00bb coraza&#8217; monote\u00ed\u00adsta en que estaba encerrada la interpretaci\u00f3n veterotestamentaria de la creaci\u00f3n; aun dentro de la fidelidad y continuidad substancial con la fe de Israel, la comunidad cristiana concibe la obra de la creaci\u00f3n, as\u00ed\u00ad como los otros aspectos de la existencia, a la luz de la realidad trinitaria de Dios.<\/p>\n<p>En los primeros siglos de su existencia, la Iglesia est\u00e1 llamada a realizar el trasplante de la novedad b\u00ed\u00adblica al \u00e1rea cultural griega, preocup\u00e1ndose de acoger las intuiciones positivas del pensamiento helenista y de superar los dos peligros conceptuales en que se pod\u00ed\u00ada incurrir al reflexionar sobre la creaci\u00f3n: el dualismo (~), que considera a las criaturas mundanas como el fruto de un principio negativo, que se contrapone a un principio bueno; y el monismo, que pierde de vista la diferencia cualitativa existente entre el Creador y las criaturas. Contra estas dos perspectivas inconciliables con el dato b\u00ed\u00adblico, los santos Padres reafirman que todo proviene de la bondad y de la libertad del \u00fanico Dios, que es el Omnipotente, que sin cambiar y sin disolverse en el mundo puede suscitar de la nada otros seres existentes, tanto espirituales como materiales, que llevan dentro de s\u00ed\u00ad una bondad connatural y que son ontol\u00f3gicamente distintos de \u00e9l. Debido a cierta desviaci\u00f3n de la perspectiva b\u00ed\u00adblica (que es de tipo hist\u00f3rico-salv\u00ed\u00adfico) y al uso de la perspectiva filos\u00f3fica, la teolog\u00ed\u00ada de la creaci\u00f3n a partir de los Padres se movi\u00f3 sobre todo en un registro racional, que la har\u00e1 parecer muy alejada del  pais de Cana\u00e1n. La teolog\u00ed\u00ada y el Magisterio seguir\u00e1n durante siglos esta caracter\u00ed\u00adstica, recordando cuando era preciso diversos aspectos de la fe b\u00ed\u00adblica en la creaci\u00f3n contra las diversas falsas interpretaciones del patrimonio revelado.<\/p>\n<p>En nuestros d\u00ed\u00adas se advierte la necesidad de revalorar la perspectiva trinitaria en la reflexi\u00f3n creyente sobre la creaci\u00f3n. El Dios trinitario es ante todo origen de las criaturas: todo proviene del Padre, del Hijo y del Esp\u00ed\u00adritu Santo, que en una comuni\u00f3n perfect\u00ed\u00adsima dan la vida a todos los seres y son la \u00fanica causa de todo efecto cr\u00e9ado, Por ser una datio liberalis (santo Tom\u00e1s), la creaci\u00f3n es el acto fecundo de un amor que \u00abmarca\u00bb de manera positiva a cada ser: toda criatura, por el hecho de existir, es buena y por eso mismo amable. La llamada \u00bb comunidad de las criaturas&#8217; (A. Ganoczy) ha nacido a la luz de la existencia d\u00e9sde las tinieblas de la nada por obra del Padre, a trav\u00e9s del Hijo, en el Esp\u00ed\u00adritu; en esa comunidad creatural el hombre ocupa ciertamente un lugar especial, ya que posee capacidades que lo convierten en \u00abimagen de Dios, (~) y le permiten ejercer una funci\u00f3n de soberan\u00ed\u00ada, de gu\u00ed\u00ada, de conocimiento.<\/p>\n<p>A la luz de la Trinidad, la existencia de las criaturas se presenta como una especie de reflejo de la vida intradivina, que se caracteriza por ser un continuo \u00abdejar sitio, al otro, una eterna oblatividad: el Padre \u00abdeja sitio, al verbo y los Dos \u00abdejan sitio, al Esp\u00ed\u00adritu; la creaci\u00f3n es el acto gracias al cual los Tres hacen nacer a los existentes contingentes, admiti\u00e9ndolos gratuitamente a entrar en relaci\u00f3n consigo e incluso &#8211; en el caso de las criaturas humanas &#8211; a participar de su propia vida (gracia).<\/p>\n<p>Puesto que todo tiene su origen en el poder y &#8211; en la bondad de los Tres, todo lleva dentro de s\u00ed\u00ad un reflejo del amor trinitario creador; y todo existente es por s\u00ed\u00ad mismo un \u00abreenv\u00ed\u00ado\u00bb o \u00abremite\u00bb al amor del Padre, como fruto gratuito del mismo (creaci\u00f3n de la nada); toda criatura lleva en s\u00ed\u00ad misma una huella filial, es decir, de acogida y de apertura al otro y &#8211; es vox Verbi (Tom\u00e1s); toda criatura es donum Dei, que lleva en s\u00ed\u00ad una aptitud para la comuni\u00f3n y para el encuentro, caracteriz\u00e1ndose estructuralmente como ser-en-relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Finalmente, para concebir correctamente la creaci\u00f3n, no se puede prescindir de la escatolog\u00ed\u00ada o nueva creaci\u00f3n. El Dios trino es tambi\u00e9n el fin de la creaci\u00f3n y esta \u00faltima es una realidad \u00ababierta\u00bb, tanto en el sentido de que todo est\u00e1 en camino y evoluciona hacia una realizaci\u00f3n de Si mismo cada vez m\u00e1s plena, como en el sentido de que el hombre, la historia y &#8211; el mundo est\u00e1n orientados hacia un cumplimiento y una patria que Dios mismo garantiza (cf. 1 Cor 15,28: Dios todo en todos) y que ha tenido ya su anticipaci\u00f3n luminosa y consoladora en el amanecer de la Pascua. Es el esp\u00ed\u00adritu el que lo gu\u00ed\u00ada todo y a todos en este \u00e9xodo. El habita en el mundo y act\u00faa para que se realice el proyecto del Padre; act\u00faa a fin de provocar la llegada de \u00ablos cielos nuevos y la tierra nueva\u00bb.<\/p>\n<p>est\u00e1 empe\u00f1ado en conseguir que la creaci\u00f3n conozca su cumplimiento en el \u00abs\u00e1bado sin fin&#8217; prometido por el Creador, un d\u00ed\u00ada al que no sigue la noche, el punto de reposo de la historia, la hora de \u00abestar en casa&#8217; despu\u00e9s de la nostalgia y del destierro, el momento en el que todo y todos vivir\u00e1n la condici\u00f3n pascual d\u00e9 un gozo sin sombras, de una paz sin tensiones, de un amor sin l\u00ed\u00admites.<\/p>\n<p>G. M. Salvato<\/p>\n<p>Bibl.: A. Ganociv, Doctrina de la creaci\u00f3n, Barcelona. Herder 1986; J L, Ruiz de la Pe\u00f1a, Teologia de la creaci\u00f3n, Sal Terrae, Santander 1986; 5. Auer, El mundo, creaci\u00f3n de Dios, Herder, Barcelona 1979; J, Moltmann, Dios en la creaci\u00f3n, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1987.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La fe b\u00ed\u00adblica en el Dios creador constituve una respuesta a la pregunta sobre el origen, el sentido y el fin del hombre, de las criaturas y de la historia. Al profundizar en la teolog\u00ed\u00ada de la creaci\u00f3n, el Antiguo Testamento concede una gran importancia a la experiencia de la salvaci\u00f3n que Dios ha llevado &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/corredencion-la-socia-del-redentor-creacion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCORREDENCION  (LA SOCIA DEL REDENTOR) CREACION\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-16522","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16522","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16522"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16522\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16522"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16522"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16522"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}