{"id":16554,"date":"2016-02-05T10:50:03","date_gmt":"2016-02-05T15:50:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/divino-afflante-spiritu\/"},"modified":"2016-02-05T10:50:03","modified_gmt":"2016-02-05T15:50:03","slug":"divino-afflante-spiritu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/divino-afflante-spiritu\/","title":{"rendered":"DIVINO AFFLANTE SPIRITU"},"content":{"rendered":"<p>El documento teol\u00f3gicamente m\u00e1s importante sobre la sagrada Escritura emanado por p\u00ed\u00ado XII fue la enc\u00ed\u00adclica Divino Afflante Spiritu, del 30 de septiembre de 1943. El motivo o, mejor dicho, la ocasi\u00f3n de la nueva enc\u00ed\u00adclica fue la celebraci\u00f3n (EB 538) del cincuentenario de la otra gran enc\u00ed\u00adclica Providentissimus, de Le\u00f3n XIII.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de considerar la ense\u00f1anza sobre la Escritura y la promoci\u00f3n de la difusi\u00f3n de la Biblia por parte de los predecesores de Le\u00f3n XIII en adelante, p\u00ed\u00ado XII vuelve a confirmar la ense\u00f1anza de fe: 1) sobre la inspiraci\u00f3n extendida a toda la Biblia (EB 538); 2) sobre la canonicidad, tal como la ense\u00f1\u00f3 el Tridentino (EB 538); 3) sobre la inerrancia, teniendo presentes los principios relativos a los textos que tratan de cosas cient\u00ed\u00adficas.<\/p>\n<p>Pasa luego a examinar los criterios que avudan y educan para una recta interpretaci\u00f3n del texto sagrado.<\/p>\n<p>Se van proponiendo por orden :<br \/>\n1 El conocimiento de los resultados de las exploraciones arqueol\u00f3gicas y J en particular de los nuevos papiros descubiertos (EB 547).<\/p>\n<p>2. La pericia en las lenguas b\u00ed\u00adblicas y en las dem\u00e1s lenguas orientales (EB 547).<\/p>\n<p>3. La cr\u00ed\u00adtica textual, cuya importancia se subraya repetidas veces (EB 549).<\/p>\n<p>4. Con este instrumental (conocimiento de las lenguas y texto restituido cr\u00ed\u00adticamente) los exeg\u00e9tas \u00abdeben buscar con toda diligencia el sentido literal de las palabras, avud\u00e1ndose del conocimiento de las l\u00e9nguas, del contexto, de la confrontaci\u00f3n con pasajes similares, es decir, de todas aquellas cosas de las que se suele aprovechar tambi\u00e9n la interpretaci\u00f3n de los escritos profanos, a fin de poner limpiamente a la luz el pensamiento del autor\u00bb (EB 550 a).<\/p>\n<p>5. Pero el hecho de que la sagrada Escritura sea Palabra de Dios inspirada implica que hay que tener presente como criterio interpretativo: a) \u00ablas explicaciones y declaraciones del Magisterio eclesi\u00e1stico,,; b) \u00ablas exposiciones de los santos Padres\u00bb; c) \u00abla analog\u00ed\u00ada de la fe\u00bb (EB 551).<\/p>\n<p>6. Una orientaci\u00f3n ulterior del trabajo exeg\u00e9tico es \u00abla b\u00fasqueda del sentido espiritual, con tal que resulte que Dios lo ha puesto all\u00ed\u00ad\u00bb (EB 552).<\/p>\n<p>A partir de aqu\u00ed\u00ad se toma en consideraci\u00f3n la naturaleza de la inspiraci\u00f3n desde el punto de vista psico-f\u00ed\u00adsico del hagi\u00f3grafo (EB 555-556), para pasar luego a tratar de los g\u00e9neros literarios.<\/p>\n<p>Por primera vez en el Magisterio encontramos una explicaci\u00f3n de lo que son los g\u00e9neros literarios. \u00abLos antiguos orientales, para expresar sus conceptos, no siempre usan aquellas formas o g\u00e9neros de hablar que usamos hoy nosotros, sino m\u00e1s bien los que estaban en uso entre las personas de sus tiempos y de sus pa\u00ed\u00adses\u00bb (EB 558). Ya nadie que tenga un justo concepto de la inspiraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica le extra\u00f1ar\u00e1 que tambi\u00e9n en los escritores sagrados, como en todos los antiguos, se encuentren ciertas maneras de exponer y J de narrar, ciertos idiotismos, propios especialmente de las lenguas sem\u00ed\u00adticas, ciertos modos hiperb\u00f3licos o aproximativos, a veces incluso parad\u00f3jicos, que sirven para grabar mejor en la mente lo que se quiere decir\u00bb (EB 559).<\/p>\n<p>Se formulan a continuaci\u00f3n los principios para usar rectamente los g\u00e9neros literarios.<\/p>\n<p>\u00bb El exegeta no puede establecer a priori cu\u00e1les son los g\u00e9neros literarios, sino s\u00f3lo tras un detenido examen de las antiguas literaturas de Oriente \u00bb (EB 558).<\/p>\n<p>Ninguno de los g\u00e9neros \u00abtiene que excluirse de los Libros sagrados, con tal que el g\u00e9nero de hablar adoptado no repugne a la santidad de Dios ni a la verdad de las cosas\u00bb (EB 559).<\/p>\n<p>\u00bb Con el conocimiento se\u00f1alado y con la exacta valoraci\u00f3n de los modos y de los usos de hablar y de escribir entre los antiguos, se podr\u00e1n resolver muchas objeciones suscitadas contra la veridicidad y el valor hist\u00f3rico de las divinas Escrit\u00faras; dicho estudio llevar\u00e1 igualmente a una comprensi\u00f3n m\u00e1s clara y luminosa del pensamiento del autor sagrado\u00bb (EB 560).<\/p>\n<p>Finalmente, es significativo y teol\u00f3gicamente importante el pasaje (EB 568) dedicado a Jes\u00fas, como \u00abfundamento estable y sost\u00e9n de paz y de tranquilidad \u00bb en todos los momentos, y tambi\u00e9n, por tanto, en un per\u00ed\u00adodo de grandes cat\u00e1strofes como era el de la Segunda Guerra Mundial. Jes\u00fas es el contenido de todas las Escrituras -cf. la cita de san Jer\u00f3nimo, Comm. in Isaiam, prologus: PL 24, 17)- y es su \u00faltima clave hermen\u00e9utica (cf. Jn 6,60, citado tambi\u00e9n en la enc\u00ed\u00adclica).<\/p>\n<p>En la relaci\u00f3n escritura-teolog\u00ed\u00ada, p\u00ed\u00ado XII exalta la triple funci\u00f3n de la Biblia (EB 551), que ya hab\u00ed\u00ada ense\u00f1ado Benedicto XV Pero precisamente en este texto hay J una novedad interesante. El papa subrava que en cada uno de los libros haY toda una teolog\u00ed\u00ada por descubrir.<\/p>\n<p>Por tanto, la Escritura no es s\u00f3lo una fuente para probar las tesis dogm\u00e1ticas: \u00abAtiendan, pues, oportunamente a estas noticias (relativas a la historia, a la arqueolog\u00ed\u00ada, a la filolog\u00ed\u00ada y &#8211; a otras materias semejantes), en cuanto que pueden contribuir a la ex\u00e9gesis, pero tengan principalmente en cuenta la doctrina teol\u00f3gica de cada libro o de cada texto en torno a la fe y las costumbres\u00bb.<\/p>\n<p>L. Pacomio<\/p>\n<p>Bibl.: Texto en MPC. 1, 84-102; Pacomio, Diccionario teol\u00f3gico interdisciplinar 4 vols., S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1982.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El documento teol\u00f3gicamente m\u00e1s importante sobre la sagrada Escritura emanado por p\u00ed\u00ado XII fue la enc\u00ed\u00adclica Divino Afflante Spiritu, del 30 de septiembre de 1943. El motivo o, mejor dicho, la ocasi\u00f3n de la nueva enc\u00ed\u00adclica fue la celebraci\u00f3n (EB 538) del cincuentenario de la otra gran enc\u00ed\u00adclica Providentissimus, de Le\u00f3n XIII. 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