{"id":16572,"date":"2016-02-05T10:50:39","date_gmt":"2016-02-05T15:50:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/escotismo\/"},"modified":"2016-02-05T10:50:39","modified_gmt":"2016-02-05T15:50:39","slug":"escotismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/escotismo\/","title":{"rendered":"ESCOTISMO"},"content":{"rendered":"<p>El escotismo es la escuela teol\u00f3gica que sigue fundamentalmente la doctrina del te\u00f3logo franciscano Juan Duns Escoto (1266-1308), llamado el \u00abdoctor sutil\u00bb por la agudeza de sus razonamientos y el \u00abdoctor mariano\u00bb por su defensa de la concepci\u00f3n inmaculada de Mar\u00ed\u00ada, en un tiempo en que la teolog\u00ed\u00ada no encontraba la manera de coordinar este privilegio mariano con otros presupuestos teol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>1. El pensamiento de Escoto.- Escoto desarrolla su profundo y breve trabajo intelectual en un momento cr\u00ed\u00adtico para la teolog\u00ed\u00ada. Se estaba revelando en toda su vivacidad el contraste entre el aristotelismo y la verdad cristiana. A pesar del ajuste equilibrado que realiz\u00f3 el genio de santo Tom\u00e1s de Aquino no todo era claro en la aceptaci\u00f3n de un pensamiento radicalmente pagano.<\/p>\n<p>que se expon\u00ed\u00ada de diversas formas, a veces contrarias a la fe cristiana. En las universidades de Par\u00ed\u00ads y de Oxford pesaban mucho las condenaciones episcopales de ciertas proposiciones que ten\u00ed\u00adan que ver con algunas doctrinas aristot\u00e9licas. Por otra parte, la l\u00ed\u00adnea tradicional del agustinismo platonizante atravesaba una crisis evolutiva que exig\u00ed\u00ada unas profundas adaptaciones a la luz de las nuevas ideas. Es aqu\u00ed\u00ad donde el genio de Duns Escoto, en un esfuerzo de cr\u00ed\u00adtica y de s\u00ed\u00adntesis, abre nuevos caminos a la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica. Expongamos algunos de los puntos clave de su pensamiento:<br \/>\naj Como te\u00f3logo , Duns Escoto parte de la fe e intenta verificar las posibles razones de los datos de la revelaci\u00f3n sin discutir su realidad. Es posible des cubrir dos puntos b\u00e1sicos de fe que presiden a los razonamientos escotistas: el destino final del hombre, que consiste en la visi\u00f3n intuitiva de Dios, y la absoluta trascendencia del mismo bios. Del destino del hombre se sigue que el entendimiento humano es capaz de ver a Dios intuitivamente. Por consiguiente, su objeto no puede reducirse a la abstracci\u00f3n de lo sensible, sino que tiene que ser algo que incluva a Dios y lo sensible, esto es, \u00abel ser en cuanto ser\u00bb, previo a sus determinaciones de infinito (Dios) y de finito, en una etapa metaf\u00ed\u00adsica necesariamente un\u00ed\u00advoca. Por otra parte, la uni\u00f3n inmediata con Dios significa la m\u00e1xima perfecci\u00f3n de la criatura espiritual. Esto implica una tensi\u00f3n ontol\u00f3gica hacia Dios claramente visto, la cual se identifica con la misma naturaleza espiritual. Es lo que se llama \u00abdeseo natural de lo sobrenatural\u00bb, que siempre defendieron Escoto y &#8211; sus seguidores.<\/p>\n<p>De todas formas, la absoluta trascendencia de Dios, en cuanto ser infinito, hace que no se vea condicionado por nada fuera de \u00e9l mismo. Todo lo que no sea Dios es intr\u00ed\u00adnsecamente contingente y, en su existencia, depende totalmente de la libre voluntad de Dios. Por eso la visi\u00f3n inmediata de Dios, a pesar de que es la perfecci\u00f3n m\u00e1s alta posible del ser espiritual, sigue estando fuera de toda exigencia o actividad natural de sus facultades. S\u00f3lo puede recibirse como un don libre y gratuito (sobrenatural) por parte d\u00e9 Dios. La salvaci\u00f3n del hombre en Dios es, por tanto, fruto exclusivo del amor divino, que en su libertad supera la distancia infinita que el hombre no puede recorrer por s\u00ed\u00ad mismo. La afirmaci\u00f3n evang\u00e9lica: \u00abDios es amor\u00bb (Jn 4, 16) expresa la ra\u00ed\u00adz de toda intervenci\u00f3n divina.<\/p>\n<p>bj En este amor de Dios fundamenta Escoto su visi\u00f3n de Cristo, Verbo encarnado. Cristo, en su humanidad, es el sumamente amado entre todas las criaturas y por tanto no puede ser condicionado en su existencia por ninguna eventualidad hist\u00f3rica, por ejemplo, el pecado de Ad\u00e1n. M\u00e1s a\u00fan, \u00e9l es la causa ejemplar y final de la creaci\u00f3n, al tener la primac\u00ed\u00ada sobre todas las cosas. Dentro de esta predestinaci\u00f3n absoluta de Cristo respecto a las dem\u00e1s criaturas, Escoto ve tambi\u00e9n a Mar\u00ed\u00ada que, como madre del Redentor, recibe la gracia de Cristo de la forma m\u00e1s perfecta posible, quedando libre del pecado original. Con la idea de \u00abredenci\u00f3n preservadora\u00bb, como el modo de redenci\u00f3n m\u00e1s perfecto por parte del Redentor perfect\u00ed\u00adsimo, Escoto logr\u00f3 superar las dificultades de los te\u00f3logos anteriores, que no se atrev\u00ed\u00adan a afirmar la concepci\u00f3n inmaculada de Mar\u00ed\u00ada para no excluirla del \u00e1mbito de la redenci\u00f3n de Cristo cj La filosof\u00ed\u00ada que subyace al pensamiento de Escoto, como- condici\u00f3n de posibilidad de su teolog\u00ed\u00ada, es sumamente circunspecta, al no conceder a la raz\u00f3n separada de la fe una beligerancia incondicionada. Pero su concepto de la libertad como autonom\u00ed\u00ada radical abre perspectivas liberadoras a un pensamiento que hasta entonces hab\u00ed\u00ada estado sometido excesivamente al naturalismo determinista de la filosof\u00ed\u00ada griega. La valoraci\u00f3n de lo singular y la idea de la persona como \u00bb \u00faltima soledad\u00bb abierta a la revelaci\u00f3n son las aportaciones m\u00e1s v\u00e1lidas de Escoto a la historia del pensamiento. De todas formas, sigue en pie el hecho de que el \u00abvoluntarismo\u00bb de Escoto no tiene nada que ver con el \u00abvoluntarismo\u00bb moderno, que sit\u00faa en la voluntad, y no en el entendimiento, la \u00faltima raz\u00f3n de la verdad y la certeza.<\/p>\n<p>2. El escotismo en la historia.- La importancia que alcanz\u00f3 la doctrina de Escoto, especialmente entre los franciscanos, no se debi\u00f3 en principio a una imposici\u00f3n por parte de la Orden, sino m\u00e1s bien al relieve intelectual de su propio pensamiento. Por eso el escotismo ha tenido siempre seguidores, muchos de ellos ilustres, a lo largo de los siglos. Bastar\u00e1 se\u00f1alar algunos nombres.<\/p>\n<p>Entre los disc\u00ed\u00adpulos inmediatos figuran: Antonio Andr\u00e9s, Francisco de Maironis, etc. Todav\u00ed\u00ada en el siglo XIV, Landulfo Caracciolo es quiz\u00e1s el m\u00e1s fiel disc\u00ed\u00adpulo de Escoto. Al siglo xv pertenecen, entre otros muchos, Nicol\u00e1s de Orbellis, Antonio Trombetta, Pedro Tartareto, etc. Todav\u00ed\u00ada en el siglo xv, entre los seguidores de la doctrina escotista, sobre todo en lo que se refiere a la visi\u00f3n teol\u00f3gica de la primac\u00ed\u00ada de Cristo y de la concepci\u00f3n inmaculada de Mar\u00ed\u00ada, hay hombres muy influyentes en la piedad popular como los santos Bernardino de Sena y Juan de Capestrano. Entre los sigl\u00f3s XV-XVI act\u00faa el insigne comentador de Escoto, Francisco Licheto. El tiempo que transcurre del siglo XVI al XVIl l puede considerarse como la \u00abedad de oro\u00bb del escotismo. En el concilio de Trento intervinieron casi un centenar de te\u00f3logos franciscanos, casi todos de mentalidad escotista: entre ellos est\u00e1n Alfonso de Castro, Luis Carvajal y de manera especial el espa\u00f1ol Andr\u00e9s de Vega, que destac\u00f3 por su aportaci\u00f3n a la discusi\u00f3n y redacci\u00f3n del decreto sobre la justificaci\u00f3n. En aquella ocasi\u00f3n, el dominico Ambrosio Catarino dijo: \u00abS\u00f3lo con intenci\u00f3n perversa se puede negar la gloria y el m\u00e9rito de Escoto dentro de la Iglesia\u00bb. A finales del siglo XVI escribe y ense\u00f1a el perspicaz Juan de Rada. En el siglo XVII son numerosos los te\u00f3logos que comentan los libros de Escoto, como Juan Ponce, Hugo Cavellus, Antonio Hickey, etc., mientras que otros son ac\u00e9rrimos defensores de su doctrina, como Felipe Fabri, \u00ed\u0081ngel Volpi, Alfonso Bricefio, Bartolom\u00e9 Mastrio, Francisco Macedo, etc. A la actualizaci\u00f3n del pensamiento de Escoto en este siglo contribuyeron notablemente algunos hechos, como \u00abla lucha por la Inmaculada\u00bb, en la que destaca la obra de Pedro Alva y Astorga, y la edici\u00f3n de la Opera omnia de Escoto gracias a Lucas Wadding. El siglo X~CI cuenta con ilustres te\u00f3logos escotistas, como Claudio Frassen, Crescencio Krisper, Jer\u00f3nimo de Montefortino. Pero, a continuaci\u00f3n, la decadencia de la Escol\u00e1stica no perdon\u00f3 tampoco al escotismo. Y a su vez, el renacimiento neoescol\u00e1stico de comienzos del siglo xx, bajo el signo del neotomismo, fue en principio negativo para el Doctor Sutil, a quien se atribuyeron opiniones aberrantes que la cr\u00ed\u00adtica moderna se encarg\u00f3 de rechazar. Despu\u00e9s de algunos escotistas de comienzos de siglo, como Partemio Minges, Deodato de Basly y Manuel Fern\u00e1ndez Garc\u00ed\u00ada, se multiplicaron los estudios cr\u00ed\u00adticos con valoraciones positivas del pensamiento escotista (Efr\u00e9n Longpr\u00e9, Walter HOres, Allan B. Wolter, Camilo B\u00e9rub\u00e9). A partir de 1929 una comisi\u00f3n especial, dirigida durante muchos a\u00f1os por el incansable P Carlos Balic (t 1977), atiende a la edici\u00f3n cr\u00ed\u00adtica de las obras de Escoto. Se trata de una empresa gigantesca y ejemplar, muy alabada por los expertos. El reconocimiento oficial de Juan Duns Escoto como \u00abBeato\u00bb proclamado por Juan Pablo II el 20 de marzo de 1993, ha sellado de alguna manera la garant\u00ed\u00ada teol\u00f3gica del pensamiento escotista.<\/p>\n<p>B. Garc\u00ed\u00ada<\/p>\n<p>Bibl.: Commissio scotistica (ed,), Scotismus decursu saeculorum, 4 vols., Roma 1968; Obras del doctor sutil Juan Duns Escoto, 2 vols., BAC, Madrid 1960-1968; E. Vilanova, Historia de la teolog\u00ed\u00ada cristiana, 1, Herder, Barcelona 1987. 827-841.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>1. Origen<br \/>\nDurante la actividad docente de Duns Escoto (hacia el 1300), se hallaba en su punto cumbre la controversia entre la antigua escuela franciscana, con rasgos agustinianos y aristot\u00e9licos (Buenaventura), y la escuela aristot\u00e9lico-tomista (-+ escol\u00e1stica, D). El 7 de marzo de 1277, Esteban, el obispo de Par\u00ed\u00ads, junto con la universidad hab\u00ed\u00ada condenado 219 tesis, entre ellas algunas de Tom\u00e1s y el arzobispo Kilwardy O.P. declar\u00f3 peligrosas algunas tesis de Tom\u00e1s. A consecuencia de estas censuras, como Gilson observa acertadamente, un te\u00f3logo de aquel tiempo se encontraba en la misma situaci\u00f3n que un exegeta despu\u00e9s de la condenaci\u00f3n del modernismo (E. GILSON, Jean Duns Scot. Introduction \u00e1 ses positions \/ondamentales, P 1952). Escoto se someti\u00f3 sin reservas a estos decretos, as\u00ed\u00ad como a lo dispuesto en el cap\u00ed\u00adtulo general de la orden, el cual prohib\u00ed\u00ada sostener una doctrina ab episcopo et magistris parisiensibus communiter reprobatam (H.S. DENIFLE, Chart. Univ. Paris II, P 1891, n. 580, p. 58).<\/p>\n<p>La lucha contra la filosof\u00ed\u00ada aut\u00f3noma y, como se cre\u00ed\u00ada, contra el abandono de la doctrina tradicional, desemboc\u00f3 en las condenaciones de 1270 y sobre todo de 1277, las cuales ofrec\u00ed\u00adan a la filosof\u00ed\u00ada agustiniano-aristot\u00e9lica una nueva orientaci\u00f3n, que fue elaborada en el e. (cf. F. VAN STEENBERGHEN, Siger dans l&#8217;histoire de l&#8217;aristot\u00e9lisme, \u00abPhilosophes Beiges\u00bb XIII, 2 [Lv], 715, 729).<\/p>\n<p>2. Notas esenciales del sistema filos\u00f3fico y teol\u00f3gico de Duns Escoto.<\/p>\n<p>El agudo genio del doctor subtilis someti\u00f3 a cr\u00ed\u00adtica tanto la escuela franciscana como la tomista; pero Escoto dirigi\u00f3 su discusi\u00f3n m\u00e1s contra autores coet\u00e1neos que contra Tom\u00e1s. As\u00ed\u00ad, cre\u00f3 un sistema que ni se identifica con el del Aquinate ni se opone directamente a \u00e9l. Su sistema es m\u00e1s bien paralelo al de Tom\u00e1s.<\/p>\n<p>El objeto de nuestro entendimiento es el ente en cuanto ente; s\u00f3lo el ente infinito es ser en sentido pleno. El acto primero, al que ha de atribuirse el ser es un acto de amor, seg\u00fan las palabras de la Escritura: Deus caritas est (Jn 4, 16). Este amor ha de considerarse como la fuente de la acci\u00f3n divina, la cual se produce necesariamente ad intra y libremente (contingentemente) ad extra. Dios lo ve todo en el \u00abahora de la eternidad\u00bb; \u00e9l lo quiere todo en un acto absolutamente simple e inmutable, el cual, por ser de todo en todo racional, aprehende sus objetos en forma ordenada. Porque Dios se ama a s\u00ed\u00ad mismo y a la vez busca condiligentes, en primer lugar quiere a Cristo, la obra suprema de Dios, como causa ejemplar y final de la creaci\u00f3n. Con Cristo qued\u00f3 predestinada tambi\u00e9n Mar\u00ed\u00ada, que fue preservada del pecado original en virtud de los m\u00e9ritos de su Hijo, el \u00fanico redentor y mediador. El amor de Cristo se revela especialmente en la cruz y en la eucarist\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Del mismo modo que el amor est\u00e1 al principio de todo, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n \u00e9l y no precisamente la visi\u00f3n intelectual es la ra\u00ed\u00adz de nuestra felicidad.<\/p>\n<p>Duns Escoto no propugnaba una filosof\u00ed\u00ada aut\u00f3noma. Como la antigua teolog\u00ed\u00ada de los franciscanos, \u00e9l era partidario de una filosof\u00ed\u00ada cristiana. Con la univocidad del ser, la distinci\u00f3n formal, la forma de corporeidad, la libertad de la voluntad y otros conceptos semejantes, Escoto se esforzaba por un m\u00e1s profundo intellectus fidei (cf. C. BALl\u00e9; DSAM, iii, 1801-1818).<\/p>\n<p>3. Disc\u00ed\u00adpulos de Duns Escoto<br \/>\nLa peculiaridad docente de Escoto atrajo la atenci\u00f3n de sus coet\u00e1neos, influyendo de manera decisiva en algunos de ellos, p. ej., Roberto de Cowton, Alejandro Bonini, Guillermo de Nottingham (+ 1336), Pedro Aur\u00e9olo y sobre todo Enrique de Harcley (+ 1317), del clero secular, sin que pueda d\u00e1rseles ya el nombre de escotistas.<\/p>\n<p>Algunos autores distinguen cinco \u00e9pocas en los disc\u00ed\u00adpulos de Escoto (cf. A. BERTONI, Le Bx. Jean Duns Scot. Sa vie, sa doctrine, ses disciples, Levanto 1917, p. 433-580). Nosotros mencionamos solamente las m\u00e1s importantes. Entre sus disc\u00ed\u00adpulos inmediados se hallan: Antonio de Andr\u00e9s (+ sobre el 1320), Alfredo Gonteri (+ despu\u00e9s del 1325), Francisco de Mayronis (+ despu\u00e9s del 1325), Guillermo de Alnwick (+ sobre el 1333), Pedro de Tom\u00e1s, Pedro de Aquila (+ 1361), Juan de Bassolis (+ 1333). Pertenecen igualmente al siglo xiv: Francisco de Marchia (+ despu\u00e9s del 1344), Landulfo Caracciolo (+ 1351), Juan de Rodington (+ 1348), Juan de Reading, Guillermo de Rubione, Andreas de Novocastro. En el siglo xv, el tiempo del ocaso de la escol\u00e1stica, hallamos los siguientes escotistas: Pedro Tartaretus, Bellati, Sirect, Guillermo de Vaurouillon (+ 1464), Nicol\u00e1s de Orbellis (+ 1471), Mauricio de Portu (+ 1513), Trombetta (+ 1518), Paulo Scriptor (+ 1505), Graciano de Brescia (+ sobre el 1506), G. Gorris, Juan de Colonia.<\/p>\n<p>Finalmente llegamos en los siglos xvi y XVII a la \u00e9poca \u00e1urea del e., en que \u00e9ste, junto al -atomismo y al > nominalismo, tine sus c\u00e1tedras en las diversas universidades, sobre todo en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>En esta \u00e9poca surgieron cientos de comentarios a la Ordinatio (\u00abopus oxoniense\u00bb). Entre los hombres de letras que entonces pertenec\u00ed\u00adan a la escuela escotista hemos de mencionar: en Francia, a Frassen (+ 1711), Dupasquier (+ 1705), Boyvin (+ 1679) y Durand (+ 1710); en Espa\u00f1a a Francisco Herrera (+ sobre el 1600), Juan de Ovando (+ sobre el 1610), Francisco del Castillo Velasco, Francisco F\u00e9lix (+ sobre el 1650), P\u00e9rez L\u00f3pez (+ 1724) y Carlos Moral (+ 1731); en Italia, a Lychetus (+ 1520), Mastrius (+ 1673), Belluti (+ 1676), Faber (+ 1630), Vulpes (+ 1636), Lanterius, Malafossa (+ sobre el 1562), De Pitigianis (+ 1616) Brancatius (+ 1693); en Dalmacia, a Benedicto Benkocic (+ despu\u00e9s del 1520) y Mateo Ferki\u00e9 (+ 1669); en el norte de Europa, a Petrus Posnaniensis (+ despu\u00e9s del 1639), Pontius (+ sobre el 1672), Cavellus (+ 1670), Wading (+ 1657), Antonius Hiquaeus (+ 1641), Hermann (+ 1700) y Krisper (+ 1740).<\/p>\n<p>En la segunda mitad del siglo xviii y en la primera del xix asistimos a la decadencia de la escol\u00e1stica en general y del e. en particular. Pero en los primeros decenios de nuestro siglo el e. vuelve a hallar defensores como Minges, Garc\u00ed\u00ada, Belmond, Marie de Basly.<\/p>\n<p>4. Rasgos de la escuela escotista<br \/>\nPedro de Tom\u00e1s que en 1330 declara c\u00f3mo ut plurimum quiere seguir al maestro, censura a los \u00abnon scotizes\u00bb, o sea, a aquellos que se proponen interpretar objetivamente a Escoto, pero le atribuyen doctrinas que \u00e9l no defendi\u00f3 (vulgus imposuit sibi), a aquellos que, en lugar de atenerse al texto (expresse ex textu) forman sus juicios m\u00e1s bien ex eius intentione (ms. Vat. Lt. 2190s 51r52r). Esta disputa en torno a la doctrina genuina de Escoto, la cual se reprodujo con relaci\u00f3n a las obras no terminadas, confiere su matiz peculiar a la escuela escotista del siglo xiv. Algunas frases fueron sacadas de su contexto, p. ej., del contexto en que Escoto lucha contra la idea de necesidad en el pensamiento del aristotelismo \u00e1rabe, y se carg\u00f3 el acento sobre la libertad, sobre la omnipotencia absoluta de Dios, sobre el -i voluntarismo, dando pie as\u00ed\u00ad a que luego se pudiera hablar de un influjo del e. en el nominalismo y en ciertas teor\u00ed\u00adas de la filosof\u00ed\u00ada moderna. Por otro lado, ya en el siglo xiv se aceptaron el cristocentrismo y la doctrina de la inmaculada concepci\u00f3n, llamados simplemente opinio Scoti. Estos puntos doctrinales son la raz\u00f3n de que los grandes reformadores de la espiritualidad franciscana (Juan de Capistrano, Bernardino de Siena, Santiago de la Marca) declararan a Duns Escoto caudillo de la escuela franciscana y doctor de la orden, y desde el siglo xvi al xviii fueron los que m\u00e1s brillo dieron a la escuela escotista (cf. C. BALI\u00e9, Joannes Duns Scotus et historia Immaculatae Conceptionis, en \u00abAntonianum\u00bb 30 [1955], 349-488). Pero en lugar de seguir desarrollando los f\u00e9rtiles g\u00e9rmenes de la doctrina de Escoto sobre la Iglesia, sobre las fuentes de la revelaci\u00f3n (Escritura y tradici\u00f3n), y sobre el ser como amor, se compusieron tratados De formalitatibus. Y porque Escoto en su doctrina de la inmaculada concepci\u00f3n se hab\u00ed\u00ada opuesto tambi\u00e9n a Tom\u00e1s, busc\u00e1ronse por todas partes puntos de disputa entre el e. y el tomismo, hasta tal punto que incluso un Cayetano afirm\u00f3 que Escoto hab\u00ed\u00ada pretendido refutar \u00absin gula prope verba\u00bb de la Summa del Aquinate (cf. E. GILSON, Note sur un texte de Caj\u00e9tan, en \u00abAntonianum\u00bb 27 [1952], 377-380).<\/p>\n<p>Mientras que algunos escotistas (de Rada, + 1608; Macedo, + 1681; Stella, + despu\u00e9s del 1651; Lorte, + 1724) resaltaron la oposici\u00f3n entre Tom\u00e1s y Escoto, otros se esforzaron por armonizar las doctrinas de ambos doctores (Sarnano, + 1535; Marco da Baudunio) o crearon una Summa theologica, \u00abiuxta ordinem et dispositionem Summa Angelici Doctoris\u00bb (De Montefortino, + 1738).<\/p>\n<p>El dilema \u00abo Tom\u00e1s o Escoto\u00bb actualmente ya no se plantea. La investigaci\u00f3n hist\u00f3rica ha demostrardo que el doctor subtilis no fue un adversario del Aquinate, el doctor communis. Escoto se enfrent\u00f3 en primera l\u00ed\u00adnea con autores coet\u00e1neos (Enrique de Gante, Godofredo de Fonta\u00ed\u00adnes, Egidio Romano), y no precisamente con el doctor communis. Su sistema no se opone al del Aquinate, sino que es m\u00e1s bien paralelo con el de \u00e9ste. Lo mismo que en siglos pasados, en nuestros d\u00ed\u00adas este sistema puede seguir prestando valiosos servicios a la Iglesia.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAFIA 1. EDICIONES: Opera omnia, ed. L. Wadding y otros, 12 vols. (Ly 1639), reimpr. ed. L. Vlv\u00e9s, 26 vols. (P 1891-95); J. Duns Scoti Opera omnia (edici\u00f3n critica de los obras completas bajo la dir. de C. Balid) (R 1950 ss). &#8211; 2. PARA LA BIBLI0GRAFIA: U. Smeets, Lineamenta bibliographiae scotisticae (R 1942); O. Schafer, Bibliographia de vita, operibus et doctrina Joannis Duns Scoti (R 1955); V. Heynck, Zur Scotusbibliographie: FStud 27 (1955) 285-291 (bibl. 288-291). &#8211; 3. MoxooRAFIAS: H. S. Denifle, Chartularium Universitatis Parisiensis II (P 1891); R. Seeberg, Die Theologie des Duns Skotus (L-B 1900); P. Raymond, Duns Scot: DThC IV 1865-1947; M. Heidegger, Die Kategorien- and Bedeutungslehre des Duns Skotus (+ 1916); B. Geyer; Ueberweg II 504-517 (Joh. Duns Skotus); E. Gilson, Jean Duns Scot. Introduction \u00e1 ses positions fondamentales (P 1952); W. Pannenberg, Die Pradestinationslehre des Duns Skotus im Zusammenhang mit der scholastischen Lehrentwicklung (Go 1954); H. M\u00fchlen, Sein and Person nach Johannes Duns Skotus (Werl [Westfalen] 1954); C. Bali\u00e9, Duns Scot.: DSAM III 18011818; J. Finkenzeller, Offenbarung and Theologie nach der Lehre des Johannes Duns Skotus (Mr 1961); W. Hdres, Der Wille als reine Vollkommenheit (Mn 1962); W. Dettloff, Die Entwicklung der Akzeptations- and Verdienstlehre von Duns Skotus bis Luther mit besonderer Ber\u00fccksichtigung der Franziskanertheologie (Mr 1963); idem, Die Lehre von der acceptatio divina bei Joh. Duns Scotus (Werl 1954); L. Walter, Das Glaubensverstandnis Joh. Duns Scotus (Mn-Pa 1968); Studia ScholasticoScotistica, 4 vols. (R 1968); M. A. Schmidt, Lit. zu Joh. D. Scotus (hasta 1935): ThR 34 (1969) 1-48; J. Mart\u00ed\u00adnez, Criteriologla escotista. Doctrina textual del B. J. Duns Escoto: VV 12 (1945), 651 s; 13 (1946), 61 s.<\/p>\n<p>Carlo Balido<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El escotismo es la escuela teol\u00f3gica que sigue fundamentalmente la doctrina del te\u00f3logo franciscano Juan Duns Escoto (1266-1308), llamado el \u00abdoctor sutil\u00bb por la agudeza de sus razonamientos y el \u00abdoctor mariano\u00bb por su defensa de la concepci\u00f3n inmaculada de Mar\u00ed\u00ada, en un tiempo en que la teolog\u00ed\u00ada no encontraba la manera de coordinar este &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/escotismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abESCOTISMO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-16572","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16572","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16572"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16572\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16572"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16572"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16572"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}