{"id":16620,"date":"2016-02-05T10:52:09","date_gmt":"2016-02-05T15:52:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/galatas-carta-a-los\/"},"modified":"2016-02-05T10:52:09","modified_gmt":"2016-02-05T15:52:09","slug":"galatas-carta-a-los","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/galatas-carta-a-los\/","title":{"rendered":"GALATAS (CARTA A LOS)"},"content":{"rendered":"<p>Carta de Pablo a las Iglesias de Galacia (Asia Menor), que hab\u00ed\u00ada fundado.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del saludo inicial (1,1 -5), s\u00f31o en esta carta paulina falta una acci\u00f3n de gracias: el tono es siempre animado y pol\u00e9mico.<\/p>\n<p>Tras el exordio (1,6-12) Pablo muestra el origen no humano de su evangelio narrando su propia vida (1,13-2,21), desde la persecuci\u00f3n a la Iglesia hasta el comienzo de la predicaci\u00f3n del Evangelio, sus encuentros con los otros ap\u00f3stoles en Jerusal\u00e9n y en Antioqu\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n va desarrollando en varios p\u00e1rrafos la naturaleza del Evangelio: la justificaci\u00f3n por la fe en Cristo y no por la ley, la participaci\u00f3n en la promesa, la filiaci\u00f3n divina en el Esp\u00ed\u00adritu, la libertad en el servicio mutuo (3,1-6,10).<\/p>\n<p>Los argumentos escritur\u00ed\u00adsticos provienen principalmente de los pasajes sobre Abrah\u00e1n. La parte final, a partir del c. 5, toma un car\u00e1cter m\u00e1s exhortativo.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n de la carta est\u00e1 escrita por Pablo de su pu\u00f1o y letra (6.1 1-18).<\/p>\n<p>De esta manera Pablo denuncia a los que induc\u00ed\u00adan a los g\u00e1latas a hacerse circuncidar como si no bastase la fe en Cristo.<\/p>\n<p>Los temas de la funci\u00f3n de la Ley mosaica, de la justificaci\u00f3n por la fe, de la filiaci\u00f3n, de la herencia, de la obra del Esp\u00ed\u00adritu, que son en el fondo las cuestiones planteadas por el evangelio de Pablo en relaci\u00f3n con la Ley y la circuncisi\u00f3n, se recoger\u00ed\u00adan m\u00e1s ampliamente y con mayor tranquilidad en la carta a los Romanos.<\/p>\n<p>F. Manini<\/p>\n<p>Bibl.: R. Cothenet, La carta a los G\u00e1latas, Verbo Divino, Estella 51991; J M. Gonz\u00e1lez Ruiz, Ep\u00ed\u00adstola de San Pablo a los G\u00e1latas, FAX, Madrid 1972; H, Schlier La carta a los G\u00e1latas, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1975.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. Destinatarios y ocasi\u00f3n de la carta. II. La estructura literaria. III. La teolog\u00ed\u00ada de la carta: 1. El evangelio; 2. La fe y la ley; 3. La vida de hijos de Dios.<\/p>\n<p>I. DESTINATARIOS Y OCASI\u00ed\u201cN DE LA CARTA. La carta, dirigida expresamente a \u00ablas Iglesias de Galacia\u00bb (G\u00e1l 1:2), hizo pensar en una regi\u00f3n m\u00e1s o menos extensa del centro del Asia Menor, en la que se hab\u00ed\u00adan asentado despu\u00e9s de diversos desplazamientos, ya desde el siglo III a.C., los g\u00e1latas, una poblaci\u00f3n de origen celta. La regi\u00f3n habitada por los g\u00e1latas ten\u00ed\u00ada su centro en la ciudad de Ancira (la moderna Ankara), que en el a\u00f1o 25 a.C. se convirti\u00f3 en la capital de la provincia romana de Galacia. La provincia ten\u00ed\u00ada una notable extensi\u00f3n: al norte llegaba casi hasta el mar Negro y al sur tocaba el Mediterr\u00e1neo, ocupando todo el bloque central. Esta extensi\u00f3n tan amplia ha planteado un problema: \u00bfD\u00f3nde se encuentra exactamente la regi\u00f3n de las Iglesias de Galacia? \u00bfAl norte, en la Galacia propiamente dicha, alrededor de Ancira, o bien en otra parte, por ejemplo al sur, en torno a las ciudades de Iconio (la moderna Konia), Derbe y Listra, visitadas ya por Pablo en su primer viaje misionero? La respuesta m\u00e1s com\u00fan de los autores est\u00e1 en favor de la primera alternativa; el elementom\u00e1s importante para ello es el hecho de que, prescindiendo de las divisiones administrativas de la provincia romana de Galacia, los que eran llamados g\u00e1latas habitaban alrededor de Ancira -propiamente en el tri\u00e1ngulo Ancira, Pessinunte, Tavio-, mientras que los habitantes del sur sol\u00ed\u00adan llamarse licaonios. La presencia de comunidades cristianas en los centros del Asia Menor ha sido confirmada recientemente por el descubrimiento, en Bogazkdy, de l\u00e1pidas sepulcrales cristianas.<\/p>\n<p>Pablo lleg\u00f3, no ciertamente sin esfuerzos ni fatigas, a la regi\u00f3n de Galacia al comienzo de su segundo viaje misionero. Una enfermedad importuna, que le oblig\u00f3 a entretenerse all\u00ed\u00ad m\u00e1s de lo previsto, fue la ocasi\u00f3n de una evangelizaci\u00f3n m\u00e1s detenida, que fue acogida con entusiasmo. Pablo dej\u00f3 en Galacia una serie de comunidades florecientes ya bien encaminadas. En su tercer viaje misionero (cf Heb 18:23), Pablo pudo comprobar que las comunidades de Galacia perseveraban en su camino de fe.<\/p>\n<p>Luego se produjeron ciertos inconvenientes serios. Como podemos deducir de la misma carta -los Hechos no nos dicen nada de ello en este sentido-, se infiltraron en las Iglesias de Galacia los llamados \u00abjudaizantes\u00bb. Resulta dif\u00ed\u00adcil reconstruir con precisi\u00f3n hist\u00f3rica su identidad: deb\u00ed\u00ada tratarse de judeo-cristianos que sosten\u00ed\u00adan la necesidad de la ley y de todo el contexto jud\u00ed\u00ado, empezando por la circuncisi\u00f3n, para ser verdaderos cristianos. Por el contrario, Pablo, que les hab\u00ed\u00ada indicado, lo mismo que a los dem\u00e1s paganos, el camino directo hacia Cristo sin los rodeos jud\u00ed\u00ados, habr\u00ed\u00ada enga\u00f1ado a los g\u00e1latas. Estas afirmaciones de los judaizantes debieron impresionar vivamente a los g\u00e1latas. El contexto jud\u00ed\u00ado, con su conjunto de normas y de pr\u00e1cticas, ofrec\u00ed\u00ada cierta seguridad, basada en la posibilidad de verificaci\u00f3n humana. En el fondo, se trataba de la fascinaci\u00f3n que ejerce siempre en el hombre su \u00abpropia justicia\u00bb.<\/p>\n<p>Pablo reaccion\u00f3 con energ\u00ed\u00ada y escribi\u00f3 la carta a los G\u00e1latas que ha llegado a nosotros. No hay dudas serias ni sobre la autenticidad de la carta ni sobre su integridad. La fecha probable de composici\u00f3n es a mediados de los a\u00f1os cincuenta, si Pablo escribi\u00f3 esta carta desde Efeso; o bien a comienzos del a\u00f1o 58, si la carta se escribi\u00f3 al final del tercer viaje.<\/p>\n<p>El estilo tiene una vehemencia especial. Pablo no ahorra las expresiones duras. Le preocupa la situaci\u00f3n de los g\u00e1latas hasta el punto de que, al comienzo de la carta, se olvida de la acci\u00f3n de gracias habitual. Pero a medida que se va desarrollando el discurso el tono literario se va haciendo m\u00e1s distendido. Al final, Pablo, seguro de haber sido comprendido y acogido por sus g\u00e1latas, los llama enf\u00e1ticamente \u00abhermanos\u00bb, concluyendo la carta precisamente con este t\u00e9rmino (cf G\u00e1l 5:18).<\/p>\n<p>II. LA ESTRUCTURA LITERARIA. Ya la primera lectura nos ofrece una indicaci\u00f3n de fondo importante. Despu\u00e9s del saludo (G\u00e1l 1:1-5), Pablo entra enseguida en materia, expresando su sorpresa por la nueva situaci\u00f3n que se ha creado en las Iglesias de Galacia (G\u00e1l 1:6-9). Luego, siempre con la intenci\u00f3n de conducir de nuevo a los g\u00e1latas a la verdad del evangelio, hace primero una exposici\u00f3n autobiogr\u00e1fica (,21); despu\u00e9s, refiri\u00e9ndose m\u00e1s directamente a los argumentos de los judaizantes; una exposici\u00f3n eminentemente doctrinal, que se prolonga hasta el final (3,1-6,10). Concluye con un saludo escrito de su propia mano (6,11-18).<\/p>\n<p>Esta divisi\u00f3n de la carta se impone por s\u00ed\u00ad sola y es aceptada com\u00fanmente. Pero se puede ir m\u00e1s all\u00e1. Aunque la propuesta de una estructuraci\u00f3n sim\u00e9trica de tipo qui\u00e1stico de toda la carta (J. Bligh) tropieza con dificultades, se ha intentado, y a\u00fan se intenta, seguir de la forma m\u00e1s estrecha posible el hilo del pensamiento de Pablo. Sin entrar en discusiones de detalle, podemos al menos se\u00f1alar, en la divisi\u00f3n de fondo indicada anteriormente, cinco fases distintas, caracterizadas cada una de ellas por la preponderancia destacada de algunos t\u00e9rminos clave.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del saludo (1,1-5) se habla ante todo del \/ evangelio (1,6-2,21). Existe un solo evangelio, el que les ha anunciado Pablo. Pablo lo ha aprendido directamente a trav\u00e9s de una revelaci\u00f3n de Cristo (1,11-13); fue adem\u00e1s aprobado por Pedro y por los dem\u00e1s ap\u00f3stoles (1,18-2,10); Pablo lo defendi\u00f3 contra el comportamiento poco coherente de Pedro (2,11-21).<\/p>\n<p>El evangelio anunciado pasa al hombre a trav\u00e9s de la apertura de la fe (3,1-29): la justificaci\u00f3n viene de la fe, no de las obras de la ley (3,1-14); Abrah\u00e1n fue justificado en virtud de la fe: la bendici\u00f3n que se le dio a \u00e9l y a su descendencia se concentra en Cristo, y de Cristo pasa a los cristianos (3,15-18); la ley, que vino despu\u00e9s, tuvo una funci\u00f3n provisional (3,19-29).<\/p>\n<p>Al aceptar el evangelio mediante la fe, el hombre se convierte en hijo de Dios (4,1-31). La filiaci\u00f3n divina del hombre se realiza de hecho cuando Dios, en la plenitud de los tiempos, env\u00ed\u00ada a su propio hijo y da el don del Esp\u00ed\u00adritu (4,1-7); la nueva vida debe adquirir consistencia en los g\u00e1latas (4,8-20); se trata, en \u00faltimo an\u00e1lisis, de la vida prometida por Dios a los verdaderos descendientes de Abrah\u00e1n, a saber: los cristianos libres, hijos de la Jerusal\u00e9n celestial (4,21-39).<\/p>\n<p>La vida de los hijos est\u00e1 organizada por el \/ Esp\u00ed\u00adritu (5,1-6,10). La libertad dada por Cristo es su misma capacidad de amar (5,1-15); el Esp\u00ed\u00adritu es su principio activo: su \u00abfruto\u00bb -amor, alegr\u00ed\u00ada, paz&#8230;- se contrapone a las \u00abobras de la carne\u00bb (5,6-24); la vida seg\u00fan el Esp\u00ed\u00adritu requiere un comportamiento adecuado.<\/p>\n<p>En la conclusi\u00f3n Pablo (6,11-18), escribiendo de propia mano, sintetiza y personaliza todo lo que ha expuesto antes. Se siente y se proclama seguidor de la cruz de Cristo. Puede incluso gloriarse de ella, casi como si fuera suya. En efecto, ha aceptado plenamente la condici\u00f3n tanto de la cruz como de la resurrecci\u00f3n de Cristo; en su persona y en su manera de vivir y de obrar destacan los rasgos caracter\u00ed\u00adsticos (t\u00e1 st\u00ed\u00adgmata) de Jesucristo.<\/p>\n<p>Este desarrollo literario indica los temas. teol\u00f3gicos fundamentales de la carta: el mensaje del evangelio, con sus diversas implicaciones y consecuencias, resplandece aqu\u00ed\u00ad, como contraluz respecto al AT, en toda su fuerza de renovaci\u00f3n.<\/p>\n<p>III. LA TEOLOGIA DE LA CARTA. La teolog\u00ed\u00ada de la carta a los G\u00e1latas destaca en la situaci\u00f3n que Pablo tiene que arrostrar en sus relaciones con la comunidad de Galacia. Podr\u00ed\u00adamos decir que es una teolog\u00ed\u00ada caliente, en movimiento, que mantiene toda la fuerza de su vivencia. Podemos se\u00f1alar en ella los puntos principales siguiendo el esquema literario.<\/p>\n<p>1. EL EVANGELIO. Pablo apela, casi instintivamente, a la \u00abverdad del evangelio\u00bb (G\u00e1l 2:14) para hacer reflexionar a los G\u00e1latas. El evangelio aparece como un valor en sentido absoluto, ante el cual ha de ceder todo lo dem\u00e1s, incluso la vida de Pablo y su predicaci\u00f3n. El evangelio participa de la trascendencia de Dios y en cierto modo la expresa. No existe otro evangelio, como tampoco existe otro Dios u otro Cristo (cf G\u00e1l 1:6-9).<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es su contenido? El evangelio habla del Hijo de Dios hecho hombre (G\u00e1l 3:4), que muere por los hombres (G\u00e1l 2:20), haci\u00e9ndoles participar de su muerte (cf G\u00e1l 2:19). La participaci\u00f3n en la muerte del Hijo de Dios lleva tambi\u00e9n consigo la participaci\u00f3n en su resurrecci\u00f3n: el don del Esp\u00ed\u00adritu, realizado por Cristo resucitado, hace que los cristianos participen tambi\u00e9n de su voluntad, hasta el punto de poder dirigirse a Dios con la misma confianza familiar que Jes\u00fas, durante su vida, se hab\u00ed\u00ada reservado para s\u00ed\u00ad (cf G\u00e1l 4:6 y Mar 14:36).<\/p>\n<p>El evangelio no es \u00abun producto humano\u00bb (G\u00e1l 1:11); pero est\u00e1 destinado al hombre y, de hecho, pasa a trav\u00e9s del hombre. Pablo vuelve a pensar en su vida dentro de esta perspectiva: el evangelio, al que Dios le hab\u00ed\u00ada destinado desde el seno de su madre (cf G\u00e1l 1:15), lo alcanza en un momento determinado de su vida, y la cambia por completo. Desde su primer encuentro con Cristo, Pablo se sentir\u00e1 siempre relacionado con el evangelio que tiene que vivir y que anunciar: vendr\u00e1 primero Una \u00e9poca de profundizaci\u00f3n y maduraci\u00f3n en el desierto (cf G\u00e1l 1:17); luego, un intercambio de ideas con Pedro (cf G\u00e1l 1:18); m\u00e1s tarde, la actividad del anuncio. Pablo se da cuenta en seguida de que el evangelio no est\u00e1 condicionado por el ambiente cultural jud\u00ed\u00ado en que ha nacido. Lo anuncia a los paganos, pero sin imponerles las normas jud\u00ed\u00adas. Era inevitable que esta actitud le acarrease ciertas tensiones con Jerusal\u00e9n. Pablo, guiado por una revelaci\u00f3n m\u00e1s grande que \u00e9l (cf G\u00e1l 2:2), las afronta junto con Pedro, Santiago y Juan. Entonces el evangelio se presenta a los ojos de todos como un don que se inserta en las estructuras culturales del hombre sin modificarlas previamente. No requiere ni ofrece una uniformidad gris y estandarizada; lo que exige y ofrece es la \u00abcomuni\u00f3n\u00bb (G\u00e1l 2:9) del amor (cf G\u00e1l 2:10).<\/p>\n<p>L\u00f3gicamente, exige tambi\u00e9n una conducta coherente con esta visi\u00f3n abierta. Esto no siempre resultaba f\u00e1cil, especialmente para unas personas que, como Pedro, hab\u00ed\u00adan vivido siempre en un ambiente jud\u00ed\u00ado. Exist\u00ed\u00ada el riesgo de una vuelta al juda\u00ed\u00adsmo -en el que cayeron de hecho los g\u00e1latas-, del que el mismo Pedro no siempre supo precaverse. Despu\u00e9s de haber practicado en Antioqu\u00ed\u00ada durante alg\u00fan tiempo la plena verdad del evangelio entrando con toda libertad en las casas de los cristianos de origen pagano, impresionado por las quejas de algunos, se ech\u00f3 para atr\u00e1s. Pablo, intuyendo inmediatamente todo lo que pod\u00ed\u00ada suponer el comportamiento de Pedro, no dej\u00f3 de reproch\u00e1rselo p\u00fablicamente (cf G\u00e1l 2:11-14). Es el famoso incidente de Antioqu\u00ed\u00ada. Pablo lo recuerda no como un simple hecho de cr\u00f3nica, sino como un ejemplo concreto de la novedad irreversible que es caracter\u00ed\u00adstica de la \u00abverdad del evangelio\u00bb (G\u00e1l 2:14).<\/p>\n<p>2. LA FE Y LA LEY. El evangelio es acogido mediante la apertura de la fe.<\/p>\n<p>Aun cuando la actitud de abandono, de confianza en Dios, propia de la fe, corresponden fundamentalmente a la actitud del AT, hay ahora una novedad revolucionaria: la \/ fe lo es todo, y es la \u00abfe de Jesucristo\u00bb. Las \/ obras y la \/ ley, practicadas o no, no guardan proporci\u00f3n con losefectos de la justificaci\u00f3n: s\u00f3lo la apertura incondicionada y radical de la fe se ha demostrado eficaz. Efectivamente, es la \u00abfe de \/ Jesucristo\u00bb: el cristiano, al acoger a Cristo entero, acoge tambi\u00e9n y hace suyo el abandono total, filial y activo de Cristo respecto al Padre. Esta acogida es progresiva. Despu\u00e9s de la opci\u00f3n inicial, hay una compenetraci\u00f3n con Cristo -bien sea bajo el aspecto de purificaci\u00f3n referido a su muerte, bien bajo el aspecto de una participaci\u00f3n en su vitalidad de resucitado-que sigue al cristiano a lo largo de toda su vida. Su fe, actualiz\u00e1ndose a trav\u00e9s del amor, se convierte para \u00e9l en una energ\u00ed\u00ada que cualifica su vida (cf G\u00e1l 5:6).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de este segundo nivel de fe, paralelo y simult\u00e1neo al mismo en el tiempo, est\u00e1 el nivel comunitario de la fe compartida y que se convierte en celebraci\u00f3n lit\u00fargica (cf G\u00e1l 5:6).<\/p>\n<p>Pablo contrapone constantemente la fe a la ley. \u00bfQu\u00e9 representa para \u00e9l, como cristiano y como creyente, la ley jud\u00ed\u00ada? Esta cuesti\u00f3n, compleja y delicada, estimular\u00e1 a Pablo durante toda su vida. En cada ocasi\u00f3n se esforzar\u00e1 en darle la respuesta m\u00e1s adecuada, pero quiz\u00e1 no consigui\u00f3 nunca alcanzar en este punto una claridad definitiva y sin residuos.<\/p>\n<p>En la carta a los G\u00e1latas aparece una puntualizaci\u00f3n: Dios ha tomado en serio la ley que ha dado. La ley exige que se la ejecute, con la pena en caso contrario de una sanci\u00f3n, que concreta e incluso expresa una maldici\u00f3n de Dios. Cristo, al morir en la cruz, tom\u00f3 sobre s\u00ed\u00ad, destruy\u00e9ndolo con la destrucci\u00f3n de su vida f\u00ed\u00adsica, este tipo de maldici\u00f3n (cf  G\u00e1l 3:10-14).<\/p>\n<p>El fracaso en la ejecuci\u00f3n de la ley, con el peso de maldici\u00f3n que supon\u00ed\u00ada y que el hombre deseaba sacudirse de encima, impulsaba as\u00ed\u00ad, de hecho, hacia Cristo. En este sentido la ley fue como \u00abnuestro pedagogo hacia Cristo\u00bb (G\u00e1l 3:24). Pero ahora ha perdido ya esta funci\u00f3n: \u00abDespu\u00e9s de haber venido la fe ya no estamos bajo el pedagogo\u00bb (G\u00e1l 3:25).<\/p>\n<p>3. LA VIDA DE HIJOS DE DIOS. Cristo, comunicando su Esp\u00ed\u00adritu al cristiano que lo acoge y asimila a trav\u00e9s de la fe, lo hace hijo de Dios: estamos aqu\u00ed\u00ad en el coraz\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada paulina. Pablo recuerda este hecho: \u00abTodos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jes\u00fas; pues los que hab\u00e9is sido bautizados en Cristo os hab\u00e9is revestido de Cristo. No hay jud\u00ed\u00ado ni griego, no hay esclavo ni libre, no hay hombre ni mujer, pues todos vosotros sois uno en Cristo Jes\u00fas\u00bb (G\u00e1l 3:26-28).<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n de hijos, alcanzada mediante el \/ bautismo, se desarrolla din\u00e1micamente y se lleva a la vida concreta mediante la presi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu. Es precisamente esta vida seg\u00fan el Esp\u00ed\u00adritu la que, le\u00ed\u00adda adecuadamente en sus expresiones concretas, hace comprender que los cristianos son realmente hijos de Dios: \u00abY como prueba de que sois hijos, Dios ha enviado a vuestros corazones el Esp\u00ed\u00adritu de su Hijo, que clama: \u00c2\u00a1Abba, Padre! De suerte que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, eres tambi\u00e9n heredero por la gracia de Dios\u00bb (G\u00e1l 4:6-7). A los hijos de Dios, que han dejado de ser esclavos, les corresponde de manera particular la caracter\u00ed\u00adstica de la libertad. Pablo la resalta mediante una reelaboraci\u00f3n de datos del AT: los cristianos son hijos de Abrah\u00e1n, pero a trav\u00e9s de Isaac, no a trav\u00e9s de Ismael. Ismael constituye -con Agar, su madre, la esclava, con el Sina\u00ed\u00ad, con la \/ Jerusal\u00e9n hist\u00f3rica del tiempo de Pablo- todo un contexto terreno, marcado por una situaci\u00f3n de no-libertad, de esclavitud. A este contexto se contrapone el de la \u00abJerusal\u00e9n de arriba\u00bb, que es \u00ablibre\u00bb, que es \u00abnuestra madre\u00bb (G\u00e1l 4:27).<\/p>\n<p>Luego remacha esta misma idea en una perspectiva positiva: \u00abCristo nos ha liberado para que seamos hombres libres; permaneced firmes y no os dej\u00e9is poner de nuevo el yugo de la esclavitud\u00bb (G\u00e1l 5:1).<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 consiste propiamente esta libertad caracter\u00ed\u00adstica de los hijos de Dios?<br \/>\nPablo, aunque est\u00e1 sin duda alguna influido a este prop\u00f3sito por el ambiente griego, no da de esta libertad una definici\u00f3n filos\u00f3fica. La libertad es para \u00e9l la capacidad oblativa del cristiano respecto a los dem\u00e1s: \u00abVosotros hab\u00e9is sido llam\u00e1dos a ser hombres libres: pero procurad que la libertad no sea un pretexto para dar rienda suelta a las pasiones, antes bien, serv\u00ed\u00ados unos a otros por amor\u00bb (G\u00e1l 5:13).<\/p>\n<p>La libertad se contrapone a lo que Pablo llama \u00ablas apetencias de la carne\u00bb (G\u00e1l 5:16).<\/p>\n<p>La carne es, siempre dentro del marco de la teolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica de la carta a los G\u00e1latas, un concepto caracter\u00ed\u00adstico que merece mayor profundizaci\u00f3n. Muchas veces Pablo utiliza el t\u00e9rmino \u00abcarne\u00bb (s\u00e1rx) como sin\u00f3nimo de \u00abhombre\u00bb. Es el hombre visto en su realidad limitada, aunque no necesariamente negativa. Pero a menudo este t\u00e9rmino \u00abcarne\u00bb asume en Pablo un sentido religioso negativo: se trata siempre del hombre limitado, pero que, lejos de aceptarse tal como es, busca su propio provecho y toma su propio ego\u00ed\u00adsmo como su absoluto. En definitiva, el yo del hombre-carne se convierte en su \u00ed\u00addolo y de esta forma el hombre se hace \u00ed\u00addolo de s\u00ed\u00ad mismo.<\/p>\n<p>Pablo traza una lista impresionante de las que \u00e9l llama \u00ablas obras de la carne\u00bb (G\u00e1l 5:19). Se trata siempre del propio ego\u00ed\u00adsmo erigido en sistema, que acarrea ya desde ahora consecuencias insoportables y excluye al hombre dr\u00e1sticamente de la perspectiva escatol\u00f3gica del reino (cf G\u00e1l 5:19-21).<\/p>\n<p>El cristiano, hijo y libre, es guiado por el Esp\u00ed\u00adritu. Como tal mantiene en toda su vida una conducta marcada por el \/ amor: \u00abPor el contrario, los frutos del Esp\u00ed\u00adritu son: amor, alegr\u00ed\u00ada, paz, generosidad, benignidad, bondad, fe [la fe que obra por medio del amor\u00bb: G\u00e1l 5:6], mansedumbre, continencia\u00bb (G\u00e1l 5:22-23). El Esp\u00ed\u00adritu lleva consigo una participaci\u00f3n en la vitalidad de Cristo resucitado. Esta participaci\u00f3n es posible -Pablo lo repite con una insistencia que hay que tomar en consideraci\u00f3n- s\u00f3lo despu\u00e9s de que el hombre se ha apropiado, a trav\u00e9s del bautismo, de la crucifixi\u00f3n de Cristo. Aceptando a Cristo que se entrega totalmente en la cruz, el cristiano abdica ya de una vez para siempre de su ego\u00ed\u00adsmo: \u00abLos que son de Cristo Jes\u00fas han crucificado la carne con sus pasiones y concupiscencias\u00bb (G\u00e1l 5:24; cf tambi\u00e9n G\u00e1l 3:1; G\u00e1l 6:14-17) [\/ Justicia; \/ Liberaci\u00f3n\/ libertad].<\/p>\n<p>BIBL.: BETZ H.D., A Commentarv on Paul&#8217;s Letter to the Chumbes of Galat\u00ed\u00ada, Filadelfia 1979; BRUCE F.F., The Episile to the Galatians, Grand Rapids 1983; GONZ\u00ed\u0081LEZ Ruiz J.M., Ep\u00ed\u00adstola de San Pablo a los g\u00e1latas, Madrid 19712; LYONNET S., Les Epitres de st. Paul aux Galates et aux Romains, Par\u00ed\u00ads 19592; SCHLIER H., La carta a los g\u00e1latas, Salamanca 1975; VANNI U., Lettere ai Galati e ai Romani, Ed. Paoline, Roma 19836.<\/p>\n<p>U. Vanni<\/p>\n<p>P Rossano &#8211; G. Ravasi &#8211; A, Girlanda, Nuevo Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, San Pablo, Madrid 1990<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>Sumario: 1. Destinatarios y ocasi\u00f3n de la car-la. II. La estructura literaria. III. La teolog\u00ed\u00ada de la carta: 1. El evangelio; 2. La fe y la ley; 3. La vida de hijos de Dios.<br \/>\n1138<br \/>\n1. DESTINATARIOS Y OCASION DE LA CARTA.<br \/>\nLa carta, dirigida expresamente a \u2020\u0153las Iglesias de Galacia\u2020\u2122 (Ga 1,2), hizo pensaren una regi\u00f3n m\u00e1s o menos extensa del centro del Asia Menor, en la que se hab\u00ed\u00adan asentado despu\u00e9s de diversos desplazamientos, ya desde el siglo III a.C, los g\u00e1latas, una poblaci\u00f3n de origen celta. La regi\u00f3n habitada por los g\u00e1latas ten\u00ed\u00ada su centro en la ciudad de Ancira (la moderna Ankara), que en el a\u00f1o 25 a.C. se convirti\u00f3 en la capital de la provincia romana de Galacia. La provincia ten\u00ed\u00ada una notable extensi\u00f3n: al norte llegaba casi hasta el mar Negro y al sur tocaba el Mediterr\u00e1neo, ocupando todo el bloque central. Esta extensi\u00f3n tan amplia ha planteado un problema: \u00bfD\u00f3nde se encuentra exactamente la regi\u00f3n de las Iglesias de Galacia? \u00bfAl norte, en la Galacia propiamente dicha, alrededor de Ancira, o bien en otra parte, por ejemplo al sur, en torno a las ciudades de iconio (la moderna Konia), Derbe y Listra, visitadas ya por Pablo en su primer viaje misionero? La respuesta m\u00e1s com\u00fan de los autores est\u00e1 en favor de la primera alternativa; el elemento m\u00e1s importante para ello es el hecho de que, prescindiendo de las divisiones administrativas de la provincia romana de Galacia, los que eran llamados g\u00e1latas habitaban alrededor de Ancira -propiamente en el tri\u00e1ngulo Ancira,. Pessinunte, Tavio-, mientras que los habitantes del sur sol\u00ed\u00adan llamarse licaonios. La presencia de comunidades cristianas en los centros del Asia Menor ha sido confirmada recientemente por el descubrimiento, en Bogazkdy, de l\u00e1pidas sepulcrales cristianas.<br \/>\nPablo lleg\u00f3, no ciertamente sin esfuerzos ni fatigas, a la regi\u00f3n de Galacia al comienzo de su segundo viaje misionero. Una enfermedad importuna, que le oblig\u00f3 a entretenerse all\u00ed\u00ad m\u00e1s de lo previsto, fue la ocasi\u00f3n de una evangelizaci\u00f3n m\u00e1s detenida, que fue acogida con entusiasmo. Pablo dej\u00f3 en Galacia una serie de comunidades florecientes ya bien encaminadas. En su tercer viaje misionero (Hch 18,23), Pablo pudo comprobar que las comunidades de Galacia perseveraban en su camino de fe.<br \/>\nLuego se produjeron ciertos inconvenientes serios. Como podemos deducir de la misma carta -los Hechos no nos dicen nada de ello en este sentido-, se infiltraron en las Iglesias de Galacia los llamados \u2020\u02dcjudaizantes. Resulta dif\u00ed\u00adcil reconstruir con precisi\u00f3n hist\u00f3rica su identidad: deb\u00ed\u00ada tratarse de judeocristianos que sosten\u00ed\u00adan la necesidad de la ley y de todo el contexto jud\u00ed\u00ado, empezando por la circuncisi\u00f3n, para ser verdaderos cristianos. Por el contrario, Pablo, que les hab\u00ed\u00ada indicado, lo mismo que a los dem\u00e1s paganos, el camino directo hacia Cristo sin los rodeos jud\u00ed\u00ados, habr\u00ed\u00ada enga\u00f1ado a los g\u00e1latas. Estas afirmaciones de los judaizantes debieron impresionar vivamente a los g\u00e1latas. El contexto jud\u00ed\u00ado, con su conjunto de normas y de pr\u00e1cticas, ofrec\u00ed\u00ada cierta seguridad, basada en la posibilidad de verificaci\u00f3n humana. En el fondo, se trataba de la fascinaci\u00f3n que ejerce siempre en el hombre su \u2020\u0153propia justicia\u2020\u2122.<br \/>\nPablo reaccion\u00f3 con energ\u00ed\u00ada y escribi\u00f3 la carta a los G\u00e1latas que ha llegado a nosotros. No hay dudas serias ni sobre la autenticidad de la carta ni sobre su integridad. La fecha probable de composici\u00f3n es a mediados de los a\u00f1os cincuenta, si Pablo escribi\u00f3 esta carta desde Efeso; o bien a comienzos del a\u00f1o 58, si la carta se escribi\u00f3 al final del tercer viaje.<br \/>\nEl estilo tiene una vehemencia especial. Pablo no ahorra las expresiones duras. Le preocupa la situaci\u00f3n de los g\u00e1latas hasta el punto de que, al comienzo de la carta, se olvida de la acci\u00f3n de gracias habitual.<\/p>\n<p>Pero a medida que se va desarrollando el discurso el tono literario se va haciendo m\u00e1s distendido. Al final, Pablo, seguro de haber sido comprendido-y acogido por sus g\u00e1latas, los llama enf\u00e1ticamente \u2020\u0153hermanos\u2020\u2122, concluyendo la carta precisamente con este t\u00e9rmino (Ga 5,18).<br \/>\n1139<br \/>\nII. LA ESTRUCTURA LITERARIA.<br \/>\nYa la primera lectura nos ofrece una indicaci\u00f3n de fondo importante. Despu\u00e9s del saludo (1,1-5), Pablo entra enseguida en materia, expresando su sorpresa por la nueva situaci\u00f3n que se ha creado en las Iglesias de Galacia (1,6-9). Luego, siempre con la intenci\u00f3n de conducir de nuevo a los g\u00e1latas a la verdad del evangelio, hace primero una exposici\u00f3n autobiogr\u00e1fica (1,10-2,21); despu\u00e9s, refiri\u00e9ndose m\u00e1s directamente a los argumentos de los judaizantes, una exposici\u00f3n eminentemente doctrinal, que se prolonga hasta el final (3,1-6,10). Concluye con un saludo escrito de su propia mano (6,11-18).<br \/>\nEsta divisi\u00f3n de la carta se impone por s\u00ed\u00ad sola y es aceptada com\u00fanmente. Pero se puede ir m\u00e1s all\u00e1. Aunque la propuesta de una estructuraci\u00f3n sim\u00e9trica de tipo qui\u00e1stico de toda la carta (J. Bligh) tropieza con dificultades, se ha intentado, y a\u00fan se intenta, seguir de la forma m\u00e1s estrecha posible el hilo del pensamiento de Pablo. Sin entrar en discusiones de detalle, podemos al menos se\u00f1alar, en la divisi\u00f3n de fondo indicada anteriormente, cinco fases distintas, caracterizadas cada una de ellas por la preponderancia destacada de algunos t\u00e9rminos clave.<br \/>\nDespu\u00e9s del saludo (1,1-5) se habla ante todo del \u00c2\u00a1evangelio (1,6-2,21). Existe un solo evangelio, el que les ha anunciado Pablo. Pablo lo ha aprendido directamente a trav\u00e9s de una revelaci\u00f3n de Cristo (1,11- 13); fue adem\u00e1s aprobado por Pedro y por los dem\u00e1s ap\u00f3stoles (1,18-2,10); Pablo lo defendi\u00f3 contra el comportamiento poco coherente de Pedro (2,11-21).<br \/>\nEl evangelio anunciado pasa al hombre a trav\u00e9s de la apertura de la fe (3,1-29): la justificaci\u00f3n viene de la fe, no de las obras de la ley (3,1-14); Abrah\u00e1n fue justificado en virtud de la fe: la bendici\u00f3n que se le dio a \u00e9l y a su descendencia se concentra en Cristo, y de Cristo pasa a los cristianos (3,15-18); la ley, que vino despu\u00e9s, tuvo una funci\u00f3n provisional (3,19-29).<br \/>\nAl aceptar el evangelio mediante la fe, el hombre se convierte en hijo de Dios (4,1-31). La filiaci\u00f3n divina del hombre se realiza de hecho cuando Dios, en la plenitud de los tiempos, env\u00ed\u00ada a su propio hijo y da el don del Esp\u00ed\u00adritu (4,1-7); la nueva vida debe adquirir consistencia en los g\u00e1-latas (4,8-20); se trata, en \u00faltimo an\u00e1lisis, de la vida prometida por Dios a los verdaderos descendientes de Abra-h\u00e1n, a saber los cristianos libres, hijos de la Jerusal\u00e9n celestial (4,21-39).<br \/>\nLa vida de los hijos est\u00e1 organizada por el. \u00c2\u00a1Esp\u00ed\u00adritu (5,1-6,10). La libertad dada por Cristo es su misma capacidad de amar (5,1-15); el Esp\u00ed\u00adritu es su principio activo: su \u2020\u0153fruto\u2020\u009d &#8211;amor, alegr\u00ed\u00ada, paz&#8230;- se contrapone a las \u2020\u0153obras de la carne\u2020\u009d (5,6-24); la vida seg\u00fan el Esp\u00ed\u00adritu requiere un comportamiento adecuado.<br \/>\nEn la conclusi\u00f3n Pablo (6,11-1 8), escribiendo de propia mano, sintetiza y personaliza todo lo que ha expuesto antes. Se siente y se proclama seguidor de la-cruz de Cristo. Puede incluso gloriarse de ella, casi como si fuera suya. En efecto, ha aceptado plenamente la condici\u00f3n tanto de la cruz como de la resurrecci\u00f3n de Cristo; en su persona y en su manera de vivir y de obrar destacan los rasgos caracter\u00ed\u00adsticos (ta st\u00ed\u00adgmata) de Jesucristo.<br \/>\nEste desarrollo literario indica los temas teol\u00f3gicos fundamentales de la carta: el mensaje del evangelio, con sus diversas implicaciones y consecuencias, resplandece aqu\u00ed\u00ad, como contraluz respecto al AT, en toda su fu\u00e9rzale renovaci\u00f3n.<br \/>\n1140<br \/>\nIII. LA TEOLOGIA DE LA CARTA.<br \/>\nLa teolog\u00ed\u00ada de la carta a los G\u00e1latas destaca en la situaci\u00f3n que Pablo tiene que arrostrar en sus relaciones con la comunidad de Gal\u00e1-cia. Podr\u00ed\u00adamos decir que es una teolog\u00ed\u00ada caliente, en movimiento, que mantiene toda la fuerza de su vivencia. Podemos se\u00f1alar en ella los pu\u00f1i tos principales siguiendo el esquema literario. ,<br \/>\n1141<br \/>\n1. El evangelio.<\/p>\n<p>Pablo apela, casi instintivamente, a la \u2020\u0153verdad del evangelio\u2020\u009d (Ga 2,14) para hacer reflexionar a los G\u00e1latas. El evangelio aparece como un valor en sentido absoluto, ante el cual ha de ceder todo lo dem\u00e1s, incluso la vida de Pablo y su predicaci\u00f3n. El evangelio participa de la trascendencia de Dios y en cierto modo la expresa. No existe otro evangelio, como tampoco existe otro Dios u otro Cristo (Ga 1,6-9).<br \/>\n\u00bfCu\u00e1l es su contenido? El evangelio habla del Hijo de Dios hecho hombre (Ga 3,4), que muere por los hombres (Ga 2,20), haci\u00e9ndoles participar de su muerte (Ga 2,19). La participaci\u00f3n en la muerte del Hijo de Dios lleva tambi\u00e9n consigo la participaci\u00f3n en su resurrecci\u00f3n: el don del Esp\u00ed\u00adritu, realizado por Cristo resucitado, hace que los cristianos participen tambi\u00e9n de su voluntad, hasta el punto de poder dirigirse a Dios con la misma confianza familiar que Jes\u00fas, durante su vida, se hab\u00ed\u00ada reservado para s\u00ed\u00ad (Ga 4,6 y Mc 14,36).<br \/>\nEl evangelio no es \u2020\u0153un producto humano\u2020\u009d (Ga 1,11); pero est\u00e1 destinado al hombre y, de hecho, pasa a trav\u00e9s del hombre. Pablo vuelve a pensar en su vida dentro de esta perspectiva: el evangelio, al que Dios le hab\u00ed\u00ada destinado desde el seno de su madre (Ga 1; Ga 15), lo alcanza en un momento determinado de su vida, y la cambia por completo. Desde su primer encuentro con Cristo, Pablo se sentir\u00e1 siempre relacionado con el evangelio que tiene que vivir y que anunciar: vendr\u00e1 primero una \u00e9poca de profundizaci\u00f3n y maduraci\u00f3n en el desierto (Ga 1,17); luego, un intercambio de ideas con Pedro (Ga 1,18 ); m\u00e1s tarde, la actividad del anuncio. Pablo se da cuenta en seguida de que el evangelio no est\u00e1 condicionado por el ambiente cultural jud\u00ed\u00ado en que ha nacido. Lo anuncia a los paganos, pero sin imponerles las normas jud\u00ed\u00adas. Era inevitable que esta actitud\u2020\u2122 le acarrease ciertas tensiones con Jerusal\u00e9n. Pablo, guiado por una revelaci\u00f3n m\u00e1s grande que \u00e9l (Ga 2,2), las afronta junto con Pedro, Santiago y Juan. Entonces el evangelio se presenta a los ojos de todos como un don que se inserta en las estructuras culturales del hombre sin modificarlas previamente. No requiere ni ofrece una uniformidad gris y estandarizada; lo que exige y ofrece es la \u2020\u0153comuni\u00f3n\u2020\u009d (Ga 2,9) del amor (Ga 2,10).<br \/>\nL\u00f3gicamente, exige tambi\u00e9n una conducta coherente con esta visi\u00f3n abierta. Esto no siempre resultaba f\u00e1cil, especialmente para unas personas que, como Pedro, hab\u00ed\u00adan vivido siempre en un ambiente jud\u00ed\u00ado. Exist\u00ed\u00ada el riesgo de una vuelta al judaismo -en el que cayeron de hecho los g\u00e1latas-, del que el mismo Pedro no siempre supo precaverse. Despu\u00e9s de haber practicado en AAntioqu\u00ed\u00ada durante alg\u00fan tiempo la plena verdad del evangelio entrando con toda libertad en las casas de los cristianos de origen pagano, impresionado por las quejas de algunos, se ech\u00f3 para atr\u00e1s. Pablo, intuyendo inmediatamente todo lo que pod\u00ed\u00ada suponer el comportamiento de Pedro, no dej\u00f3 de reproch\u00e1rselo p\u00fablicamente (Ga 2,11-14). Es \u00e9l famoso incidente de Antioqu\u00ed\u00ada. Pablo lo recuerda no como un simple hecho de cr\u00f3nica, sino como un ejemplo concreto de la novedad irreversible que es caracter\u00ed\u00adstica de la \u2020\u0153verdad del evangelio\u2020\u009d (2,14).<br \/>\n1142<br \/>\n2. La fe y la ley.<br \/>\nEl evangelio es acogido mediante la apertura de la fe.<br \/>\nAun cuando la actitud de abandono, de confianza en Dios, propia de la fe, corresponden<br \/>\nfundamentalmente a la actitud del AT, hay ahora una novedad revolucionaria: la \u00c2\u00a1fe lo es todo, y es la \u2020\u0153fe de Jesucristo\u2020\u009d. Las \u00c2\u00a1 obras y la \u00c2\u00a1 ley, practicadas o no, no guardan proporci\u00f3n con los efectos de la justificaci\u00f3n: s\u00f3lo la apertura incondicionada y radical de la fe se ha demostrado eficaz. Efectivamente, es la \u2020\u0153fe de \u00c2\u00a1 Jesucristo\u2020\u009d: el cristiano, al acoger a Cristo entero, acoge tambi\u00e9n y hace suyo el abandono total, filial y activo de Cristo respecto al Padre. Esta acogida es progresiva. Despu\u00e9s de la opci\u00f3n inicial, hay una compenetraci\u00f3n con Cristo -bien sea bajo el aspecto de purificaci\u00f3n referido a su muerte, bien bajo el aspecto de una participaci\u00f3n en su vitalidad de resucitado- que sigue al cristiano a lo largo de toda su vida. Su fe, actualiz\u00e1ndose a trav\u00e9s del amor, se convierte para \u00e9l en una energ\u00ed\u00ada que cualifica su vida (Ga 5,6).<br \/>\nAdem\u00e1s de este segundo nivel de fe, paralelo y simult\u00e1neo al mismo en el tiempo, est\u00e1 el nivel comunitario de la fe compartida y que se convierte en celebraci\u00f3n lit\u00fargica (Ga 5,6).<br \/>\nPablo contrapone constantemente la fe a la ley. \u00bfQu\u00e9 representa para \u00e9l, como cristiano y como creyente, la ley jud\u00ed\u00ada? Esta cuesti\u00f3n, compleja y delicada, estimular\u00e1 a Pablo durante toda su vida. En cada ocasi\u00f3n se esforzar\u00e1 en darle la respuesta m\u00e1s adecuada, pero quiz\u00e1 no consigui\u00f3 nunca alcanzar en este punto una claridad definitiva y sin residuos.<br \/>\nEn la carta a los G\u00e1latas aparece una puntualizaci\u00f3n: Dios ha tomado en serio la ley que ha dado. La ley exige que se la ejecute, con la pena en caso contrario de una sanci\u00f3n, que concreta e incluso expresa una maldici\u00f3n de Dios. Cristo, al morir en la cruz, tom\u00f3 sobre s\u00ed\u00ad, destruy\u00e9ndolo con la destrucci\u00f3n de su vida f\u00ed\u00adsica, este tipo de maldici\u00f3n (Ga 3,10-14).<\/p>\n<p>El fracaso en la ejecuci\u00f3n de la ley, con el peso de maldici\u00f3n que supon\u00ed\u00ada y que el hombre deseaba sacudirse de encima, impulsaba as\u00ed\u00ad, de hecho, hacia Cristo. En este sentido la ley fue como \u2020\u0153nuestro pedagogo hacia Cristo\u2020\u009d (Ga 3,24). Pero ahora ha perdido ya esta funci\u00f3n: \u2020\u0153Despu\u00e9s de haber venido la fe ya no estamos bajo el pedagogo\u2020\u009d (Ga 3,25).<br \/>\n1143<br \/>\n3. La vida de hijos de Dios.<br \/>\nCristo, comunicando su Esp\u00ed\u00adritu al cristiano que lo acoge y asimila a trav\u00e9s de la fe, lo hace hijo de Dios:<br \/>\nestamos aqu\u00ed\u00ad en el coraz\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada paulina. Pablo recuerda este hecho: \u2020\u0153Todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jes\u00fas; pues los que hab\u00e9is sido bautizados en Cristo os hab\u00e9is revestido de Cristo. No hay jud\u00ed\u00ado ni griego, no hay esclavo ni libre, no hay hombre ni mujer, pues todos vosotros sois uno en Cristo Jes\u00fas\u2020\u009d (Ga 3,26-28).<br \/>\nLa situaci\u00f3n de hijos, alcanzada mediante el \/ bautismo, se desarrolla din\u00e1micamente y se lleva a la vida concreta mediante la presi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu. Es precisamente esta vida seg\u00fan el Esp\u00ed\u00adritu la que, le\u00ed\u00adda adecuadamente en sus expresiones concretas, hace comprender que los cristianos son realmente hijos de Dios: \u2020\u0153Y como prueba de que sois hijos, Dios ha enviado a vuestros corazones el Esp\u00ed\u00adritu de su Hijo, que dama: \u00c2\u00a1Abba, Padre! De suerte que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, eres tambi\u00e9n heredero por la gracia de Dios\u2020\u009d (Ga 4,6-7). A los hijos de Dios, que han dejado de ser esclavos, les corresponde de manera particular la caracter\u00ed\u00adstica de la libertad. Pablo la resalta mediante una reelaboraci\u00f3n de datos del AT: los cristianos son hijos de Abrah\u00e1n, pero a trav\u00e9s de Isaac, no a trav\u00e9s de Ismael. Ismael constituye<br \/>\n-con Agar, su madre, la esclava, con el Sina\u00ed\u00ad, con la \/ Jerusal\u00e9n hist\u00f3rica del tiempo de Pablo- todo un contexto terreno, marcado por una situaci\u00f3n de no-libertad, de esclavitud. A este contexto se contrapone el de la \u2020\u0153Jerusal\u00e9n de arriba\u2020\u009d, que es \u2020\u02dclibre\u2020\u2122, que es \u2020\u0153nuestra madre\u2020\u009d (Ga 4,27).<br \/>\nLuego remacha esta misma idea en una perspectiva positiva: \u2020\u0153Cristo nos ha liberado para que seamos hombres libres; permaneced firmes y no os dej\u00e9is poner de nuevo el yugo de la esclavitud\u2020\u009d (Ga 5,1).<br \/>\n\u00bfEn qu\u00e9 consiste propiamente esta libertad caracter\u00ed\u00adstica de los hijos de Dios?<br \/>\nPablo, aunque est\u00e1 sin duda alguna influido a este prop\u00f3sito por el ambiente griego, no da de esta libertad una definici\u00f3n filos\u00f3fica. La libertad es para \u00e9l la capacidad oblativa del cristiano respecto a los dem\u00e1s:<br \/>\n\u2020\u0153Vosotros hab\u00e9is sido llamados a ser hombres libres: pero procurad que la libertad np sea un pretexto para dar rienda suelta a las pasiones, antes bien, servios unos a otros por amor\u2020\u009d (Ga 5,13).<br \/>\nLa libertad se contrapone a lo que Pablo llama \u2020\u0153las apetencias de la carne\u2020\u009d (Ga 5,16).<br \/>\nLa carne es, siempre dentro del marco de la teolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica de la carta a los G\u00e1latas, un concepto caracter\u00ed\u00adstico que merece mayor pro-fundizaci\u00f3n. Muchas veces Pablo utiliza el t\u00e9rmino \u2020\u0153carne\u2020\u009d (s\u00e1rx) como sin\u00f3nimo de \u2020\u0153hombre\u2020\u009d. Es el hombre visto en su realidad limitada, aunque no necesariamente negativa. Pero a menudo este t\u00e9rmino \u2020\u0153carne\u2020\u009d asume en Pablo un sentido religioso negativo: se trata siempre del hombre limitado, pero que, lejos de aceptarse tal como es, busca su propio provecho y toma su propio ego\u00ed\u00adsmo como su absoluto. En definitiva, el yo del hombre-carne se convierte en su \u00ed\u00addolo y de esta forma el hombre se hace \u00ed\u00addolo de s\u00ed\u00ad mismo.<br \/>\nPablo traza una lista impresionante de las que \u00e9l llama \u2020\u0153las obras de la carne\u2020\u009d (5,19). Se trata siempre del propio ego\u00ed\u00adsmo erigido en sistema, que acarrea ya desde ahora consecuencias insoportables y excluye al hombre dr\u00e1sticamente de la perspectiva escatol\u00f3gica del reino (Ga 5,19-21).<br \/>\nEl cristiano, hijo y libre, es guiado por el Esp\u00ed\u00adritu. Como tal mantiene en toda su vida una conducta marcada por el \/ amor: \u2020\u0153Por el contrario, los frutos del Esp\u00ed\u00adritu son: amor, alegr\u00ed\u00ada, paz, generosidad, benignidad, bondad, fe [la fe que obra por medio del amor\u2020\u009d: Gal 5,6], mansedumbre, continencia\u2020\u009d Ga 5,22-23). El Esp\u00ed\u00adritu lleva consigo una participaci\u00f3n en \u00c2\u00a1a vitalidad de Cristo resucitado. Esta participaci\u00f3n es posible t-Pablo lo repite concuna insistencia que hay que tomar en consideraci\u00f3n- s\u00f3lo<br \/>\ndespu\u00e9s de que el hombre se ha apropiado, a trav\u00e9s del bautismo, de la crucifixi\u00f3n de.Cristo. Aceptando a Cristo que se entrega totalmente en la cruz, el cristiano abdica ya de una vez para siempre de su ego\u00ed\u00adsmo:<br \/>\n\u2020\u0153Los que son de Cristo Jes\u00fas han crucificado la carne con sus pasiones y concupiscencias\u2020\u009d (Ga 5,24 cf tambi\u00e9n Ga 3,1; Ga 6, 14-17) [\/Justicia; \u00c2\u00a1Liberaci\u00f3n\/libertad].<br \/>\n1144<br \/>\nBIBL.: Betz H.D., A Commentaryon PauI\u2020\u2122s Letterto the ChurchesofGalatia, Filadelfia 1979; Broce F.F., The Epistle to the Galat\u00ed\u00adans, Grand Rapids 1983; Gonz\u00e1lez Ruiz J.M., Ep\u00ed\u00adstola de San Pablo a los galotas, Madrid 19712; Lyonnet S., Les Epitres de st. Paulaux Galates et aux Romains, Par\u00ed\u00ads 19592; Schlier H., La carta a los galotas, Salamanca 1975; Vanni U., Lettere ai Galali e ai Romani, Ed. Paoline, Roma 1983&#8243;. \/ J<br \/>\nU. Vanni<br \/>\n1145<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carta de Pablo a las Iglesias de Galacia (Asia Menor), que hab\u00ed\u00ada fundado. Despu\u00e9s del saludo inicial (1,1 -5), s\u00f31o en esta carta paulina falta una acci\u00f3n de gracias: el tono es siempre animado y pol\u00e9mico. Tras el exordio (1,6-12) Pablo muestra el origen no humano de su evangelio narrando su propia vida (1,13-2,21), desde &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/galatas-carta-a-los\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abGALATAS (CARTA A LOS)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-16620","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16620","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16620"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16620\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16620"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16620"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16620"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}