{"id":16653,"date":"2016-02-05T10:53:12","date_gmt":"2016-02-05T15:53:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/judas-carta-de\/"},"modified":"2016-02-05T10:53:12","modified_gmt":"2016-02-05T15:53:12","slug":"judas-carta-de","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/judas-carta-de\/","title":{"rendered":"JUDAS (CARTA DE)"},"content":{"rendered":"<p>La carta de Judas -s\u00f3lo 25 vers\u00ed\u00adculos- se abre con un saludo inicial (vv. 1 -2) y concluye con una doxolog\u00ed\u00ada (vv. 24-25). No se-identifica al autor, No se trata del ap\u00f3stol Judas del que nos habla el evangelio (Lc 6,16 y Hch 11,13): el redactor del escrito afirma ser \u00abhermano de Santiago\u00bb&#8216;, probablemente de ese Santiago autor de la carta hom\u00f3nima. Por lo dem\u00e1s, no tendr\u00ed\u00ada reparos en presentarse como ap\u00f3stol, pero se distingue de ellos (y. 17): debe tratarse entonces de un personaje de prestigio. Parece dif\u00ed\u00adcil determinar el tiempo y &#8211; el ambiente de esta carta. La manera de referirse a la tradici\u00f3n apost\u00f3lica muestra que los or\u00ed\u00adgenes est\u00e1n ya lejos. La opini\u00f3n m\u00e1s probable es que se remonta a los \u00faltimos decenios de la \u00e9poca apost\u00f3lica. La segunda carta de Pedro absorbi\u00f3 casi por completo a la carta de Judas. La concordancia entre ambas cartas en el contenido y en el texto es tan relevante que resulta dif\u00ed\u00adcil excluir una dependencia literaria directa (cf. Jds 4-16 y 2 Pe 2,1-8). El elemento de novedad en Judas est\u00e1 constituido por la utilizaci\u00f3n de algunos libros pertenecientes al patrimonio jud\u00ed\u00ado esenio (Libro de Henoc, Asunci\u00f3n de Mois\u00e9s; cf. vv. 6-7), que la segunda carta de Pedro elimina totalmente, presentando una teolog\u00ed\u00ada m\u00e1s elaborada.<\/p>\n<p>El cuerpo de la carta est\u00e1 constituido por la denuncia de los falsos maestros (vv 3-16), que siembran errores sobre todo en el terreno moral, y por varias exhortaciones a la comunidad (vv. 17-23) en la l\u00ed\u00adnea de la tradici\u00f3n apost\u00f3lica.<\/p>\n<p>Al comienzo y al final del escrito se presenta una s\u00ed\u00adntesis teol\u00f3gica de gran riqueza de contenido y de elegancia expresiva (cf. vv. 1-3 y20-21) sobre la condici\u00f3n del cristiano que se cualifica en t\u00e9rminos de fe, esperanza y amor. La fe es un don de Dios, transmitido una vez para siempre; la esperanza se basa en el amor misericordioso que se realiz\u00f3 en Jesucristo y finalmente el amor se conserva en los corazones gracias a la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu, en el seno de la oraci\u00f3n cristiana.<\/p>\n<p>R. Chiarazzo<\/p>\n<p>Bibl.: E. H, Maly Ep\u00ed\u00adstolas de Santiago, Judas y Pedro, Sal Terrae, Santander 1966; A. Stonger Carta de san Judas &#8211; Segunda carta de Pedro &#8211; Comentario para la lectura espiritual, Herder, Barcelona 1973.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. Origen hist\u00f3rico literario: 1. Canonicidad; 2. Autor, fecha y lugar de composici\u00f3n; 3. Situaci\u00f3n vital; 4. G\u00e9nero literario y fuentes. II. Estructura y mensaje: 1. Estructura; 2. Mensaje teol\u00f3gico-espiritual.<\/p>\n<p>La carta de Judas es uno de los escritos m\u00e1s breves del NT, ya que s\u00f3lo tiene 25 vers\u00ed\u00adculos en un solo cap\u00ed\u00adtulo. Este hecho explica quiz\u00e1 en parte el escaso inter\u00e9s y el poco conocimiento que ha tenido este texto en la historia de la ex\u00e9gesis hasta nuestros d\u00ed\u00adas. Pero la autoridad espiritual del remitente, \u00abJudas, siervo de Jesucristo, hermano de Santiago\u00bb, y la fuerza incisiva de su estilo, as\u00ed\u00ad como la proposici\u00f3n del mensaje en forma esencial, lo recomiendan a la atenci\u00f3n de los lectores cristianos.<\/p>\n<p>1. ORIGEN HIST\u00ed\u201cRICO Y LITERARIO. Estos dos aspectos del escrito suscitan problemas que merecen una breve aclaraci\u00f3n antes de emprender su lectura.<\/p>\n<p>1. CANONICIDAD. La carta de Judas, que forma parte actualmente del grupo de las siete ep\u00ed\u00adstolas cat\u00f3licas, es conocida y acogida como can\u00f3nica en Roma ya en el siglo H (canon de Muratori, hacia el a\u00f1o 180). Es adem\u00e1s conocida como texto can\u00f3nico por Clemente de Alejandr\u00ed\u00ada y por Or\u00ed\u00adgenes, a pesar de que existen algunas dudas sobre su canonicidad. Eusebio de Cesarea la coloca entre los escritos \u00abdiscutidos\u00bb, pero se\u00f1ala que muchas iglesias conocen la carta de Judas y la leen (Hist. Eccl. II, 23,25; III, 25,3). En la Iglesia africana, Tertuli\u00e1no la considera can\u00f3nica y es reconocida como tal por el concilio de Cartago y por san Agust\u00ed\u00adn. En las Iglesias de Siria (Antioqu\u00ed\u00ada) se observan algunas dudas e incertidumbres sobre su canonicidad. Las razones de esta perplejidad se deben en parte al recurso que se hace en nuestro escrito a los textos ap\u00f3crifos jud\u00ed\u00ados. Pero est\u00e1n contrapesadas por la autoridad del remitente, que se presenta como un personaje importante de la primera tradici\u00f3n cristiana.<\/p>\n<p>2. AUTOR, FECHA Y LUGAR DE COMPOSICI\u00ed\u201cN. El remitente de la carta se presenta a s\u00ed\u00ad mismo como \u00abJudas, siervo de Jesucristo, hermano de Santiago\u00bb (Jud 1:1). De las cuatro personas que en el NT llevan el nombre de Judas, procediendo por exclusi\u00f3n, se llega a uno de los cuatro hermanos o parientes de Jes\u00fas (cf Mat 13:55; Mar 6:3). Este Judas no pertenece al grupo de los doce, conocidos como ap\u00f3stoles, pues en ese caso habr\u00ed\u00ada se\u00f1alado este t\u00ed\u00adtulo en la dedicatoria de la carta. Por otra parte, el autor no se presenta como \u00abhermano de Jes\u00fas\u00bb, sino de Santiago, refiri\u00e9ndose al personaje m\u00e1s conocido en los ambientes judeo-cristianos de la primera generaci\u00f3n, bajo cuyo nombre y autoridad figura tambi\u00e9n una carta [\/ Santiago]. Para la identificaci\u00f3n de este Judas no hay ning\u00fan dato preciso en el escrito. Existen, por el contrario, algunas dificultades reales para hacer coincidir al autor de nuestro escrito con el Judas hist\u00f3rico: el buen nivel de la lengua griega, la expl\u00ed\u00adcita colocaci\u00f3n en el per\u00ed\u00adodo posapost\u00f3lico (Jud 1:17). Tambi\u00e9n el contexto hist\u00f3rico-cultural al que alude la carta supone un per\u00ed\u00adodo posterior a la primera generaci\u00f3n cristiana. En cambio, se pueden deducir algunos datos orientativos para trazar la figura del autor, del uso del AT y de algunos textos ap\u00f3crifos jud\u00ed\u00ados. Juntando todos estos elementos podemos decir que el autor de la carta de Judas es un cristiano an\u00f3nimo, quiz\u00e1 un disc\u00ed\u00adpulo de Judas o que de todas formas pertenece al ambiente y a la tradici\u00f3n de Santiago. Tambi\u00e9n el lugar de composici\u00f3n de este escrito guarda relaci\u00f3n con estos datos: el ambiente siro-palestino, o bien el egipcio-alejandrino. Por lo que se refiere a la fecha de composici\u00f3n, hay que tener en cuenta el probable uso o el conocimiento de la carta de Judas por el autor de la \/ 2Pe. Por consiguiente, nuestro escrito exist\u00ed\u00ada y estaba en circulaci\u00f3n ya a finales del siglo I.<\/p>\n<p>3. SITUACI\u00ed\u201cN VITAL. La finalidad del escrito se indica inmediatamente despu\u00e9s del saludo: \u00abQuerid\u00ed\u00adsimos, ten\u00ed\u00ada un gran deseo de escribiros acerca de nuestra com\u00fan salvaci\u00f3n, y me he visto obligado a hacerlo para exhortaros a luchar por la fe, que de una vez para siempre ha sido transmitida a los creyentes. Porque se han filtrado entre vosotros algunos hombres, destinados desde antiguo a caer en la condenaci\u00f3n, gente malvada que han convertido en libertinaje la gracia de nuestro Dios y niegan a nuestro \u00fanico due\u00f1o y Se\u00f1or, Jesucristo\u00bb (Jud 1:3-4. Los dos objetivos perseguidos por el autor son entonces: la denuncia pol\u00e9mica de algunos \u00abmalvados\u00bb que se han infiltrado en la comunidad, y el deseo de poner en guardia a los cristianos fieles y consolidarlos en la fe tradicional. El frente adversario es dificil de identificar sobre la base del texto, que recurre a los modelos de la denuncia de estilo prof\u00e9tico. Lo que se dice de estos disidentes no obedece a la preocupaci\u00f3n de hacer de ellos un retrato objetivo, sino m\u00e1s bien a la de desenmascararlos y denunciarlos ante la comunidad cristiana. Se trata de tendencias sincretistas te\u00f3rico-pr\u00e1cticas, caracterizadas por un espiritualismo gnostizante, que desemboca en el libertinaje \u00e9tico. El grupo de disidentes, que vive todav\u00ed\u00ada dentro de la comunidad (Jud 1:12), parece ser que no reconoce el se\u00f1or\u00ed\u00ado absoluto de Jesucristo, sino que se apoya m\u00e1s bien en las especulaciones esot\u00e9ricas sobre los seres espirituales, los \u00e1ngeles. Partiendo quiz\u00e1 de una falsa concepci\u00f3n de la libertad del Esp\u00ed\u00adritu y de una antropolog\u00ed\u00ada dualista, los promotores de esta disidencia caen en cierto laxismo permisivo, que desemboca en des\u00f3rdenes sexuales (Jud 1:8.11). Tambi\u00e9n la identificaci\u00f3n de los destinatarios resulta precaria, dada la generalidad de las f\u00f3rmulas empleadas. El saludo inicial suena as\u00ed\u00ad: \u00abA los elegidos y amados de Dios Padre y conservados para Jesucristo\u00bb (Jud 1:1). Se puede pensar en una comunidad cristiana de la segunda generaci\u00f3n, de origen jud\u00ed\u00ado o al menos familiarizada con los textos de la tradici\u00f3n b\u00ed\u00adblica y con algunos escritos de la apocal\u00ed\u00adptica jud\u00ed\u00ada, pero expuesta a las tendencias sincretistas. El conjunto de todos estos elementos hace pensar en una o varias comunidades de jud\u00ed\u00ados convertidos, con una presencia de pagano-cristianos.<\/p>\n<p>4. GENERO LITERARIO Y FUENTES. El escrito, puesto bajo el nombre y la autoridad de Judas, se presenta como una carta en su forma externa. El estilo es el de un discurso o predicaci\u00f3n de exhortaci\u00f3n, pero con fuertes acentos de car\u00e1cter prof\u00e9tico apocal\u00ed\u00adptico. El escrito de Judas se distingue por el uso -citas, alusiones, expresiones- caracter\u00ed\u00adstico del AT, interpretado en clave actualizante y tipol\u00f3gica (Jud 1:5.7.11). Aparecen algunas afinidades y semejanzas con los escritos del NT, en particular con la carta de Santiago y las cartas pastorales. A su vez, es un hecho \u00fanico y excepcional no s\u00f3lo la referencia impl\u00ed\u00adcita a textos ap\u00f3crifos jud\u00ed\u00ados, sino la cita expl\u00ed\u00adcita de uno de estos ap\u00f3crifos: 1 Henoc 1,9\/Jud 1:14-15; cf Asunci\u00f3n de Mois\u00e9s\/ Jud 1:9; Testamentos de los 12 patriarcas\/ Jud 1:6-7<\/p>\n<p>II. ESTRUCTURA Y MENSAJE. La breve composici\u00f3n de Jds no presenta dificultades para la definici\u00f3n de su estructura, favorecida por un estilo incisivo, que recurre f\u00e1cilmente a los procedimientos ret\u00f3ricos de las palabras gancho.<\/p>\n<p>1. ESTRUCTURA. La forma o modelo exterior es la de una carta con dedicatoria -remitente, destinatarios, saludo (Jud 1:1-2- y una doxolog\u00ed\u00ada de conclusi\u00f3n como saludo final (Jud 1:24-25). Tras la introducci\u00f3n tem\u00e1tica, en la que se indica la ocasi\u00f3n y el motivo (Jud 1:3-4, el escrito se articula en dos partes bastante lineales:<br \/>\n1.\u00c2\u00b0 Denuncia pol\u00e9mica de los falsos maestros (Jud 1:5-16;<br \/>\n2.\u00c2\u00b0 Exhortaci\u00f3n a los cristianos fieles (Jud 1:17-23).<\/p>\n<p>La primera parte se desarrolla a su vez en peque\u00f1as secciones: a) anuncio del juicio de condenaci\u00f3n sobre la base de los ejemplos de la tradici\u00f3n b\u00ed\u00adblica (Jud 1:5-8; b) ejemplo del arc\u00e1ngel Miguel, que condena la necia arrogancia de los aberrantes (Jud 1:9-10; c) tres figuras b\u00ed\u00adblicas de rebeldes -Ca\u00ed\u00adn, Bala\u00e1n y Cor\u00e9-, prototipos de los imp\u00ed\u00ados (Jud 1:11-13); d) la profec\u00ed\u00ada de Henoc del juicio de Dios sobre los imp\u00ed\u00ados (Jud 1:14-16). Tras esta parte negativa y pol\u00e9mica viene la positiva en forma de exhortaci\u00f3n, en dos momentos: a) recuerdo de las palabras prof\u00e9ticas de los ap\u00f3stoles para los \u00faltimos tiempos (Jud 1:17-19); b) invitaci\u00f3n a la fe perseverante que ha de tener la comunidad (Jud 1:20-23).<\/p>\n<p>2. MENSAJE TEOL\u00ed\u201cGICO-ESPIRITUAL. La intenci\u00f3n pol\u00e9mica de nuestro escrito no excluye por completo la alusi\u00f3n, aunque discreta, a las motivaciones de la fe tradicional. En el fondo puede vislumbrarse una cristolog\u00ed\u00ada sacada de las f\u00f3rmulas y t\u00ed\u00adtulos tradicionales y un proyecto de vida cristiana. Jesucristo es proclamado como \u00fanico Se\u00f1or (Jud 1:4.17.21). Es notable en la \u00faltima exhortaci\u00f3n la estructura trinitaria de la existencia cristiana: \u00abVosotros, en cambio, queridos, asentaos en el cimiento de vuestra santa fe, orad en el Esp\u00ed\u00adritu Santo; conservaos en el amor de Dios, aguardando la misericordia de nuestro Se\u00f1or Jesucristo para la vida eterna\u00bb (Jud 1:20-21). A esta exhortaci\u00f3n con una s\u00f3lida base teol\u00f3gica corresponde el texto espl\u00e9ndido de la doxolog\u00ed\u00ada final, donde el estilo eficaz del autor se conjuga con un planteamiento teol\u00f3gico seguro: \u00abAl \u00fanico Dios, nuestro salvador, que es poderoso para guardaros sin pecado y presentaros intachables ante su gloria con alegr\u00ed\u00ada, gloria, majestad, soberan\u00ed\u00ada y poder con Jesucristo, nuestro Se\u00f1or, desde siempre, ahora y por los siglos de los siglos. Am\u00e9n\u00bb (Jud 1:24-25).<\/p>\n<p>Partiendo de esta cristolog\u00ed\u00ada esencial y de la teolog\u00ed\u00ada tradicional se puede vislumbrar el proyecto de vida cristiana, bien en t\u00e9rminos negativos como contraposici\u00f3n a las desviaciones de los disidentes, bien en t\u00e9rminos positivos como invitaci\u00f3n a conservar la fe en una santidad de vida y coherencia \u00e9tica, que tiene su centro en la caridad (Jud 1:23-24). En resumen, el peque\u00f1o escrito de Judas, dictado por la urgencia pol\u00e9mica, propone la experiencia cristiana en sus rasgos tradicionales contra el riesgo de deformaciones t\u00ed\u00adpicas de un ambiente de frontera religiosa y cultural.<\/p>\n<p>BIBL.: Adem\u00e1s de la bibliograf\u00ed\u00ada correspondiente a \/ 2Pe, cf CANTINAT J., Les \u00e9p\u00ed\u00adtres de Saint Jacques et de Saint Jude, Gabalda, Par\u00ed\u00ads 1973; DELCOR M., Le mythe de la chute des anges et de I &#8216;origine des g\u00e9ants comme explication du mal dans le monde, dans l&#8217; \u00e1pocalyptique juive. Histoire des traditions, en \u00abRHR\u00bb 190 (1976) 353-364; Du PLESSIS O.J., The Authorship of the epistle of Jude, en Biblical Essays, Pro-Rege-Pers, Potcherfstroom 1966, 191-199; ELLIs E.E., Prophecy and Hermeneutic in Jude, en Prophecy and Hermeneutic in Early Christianity. NTEssays, Eerdmans, Grand Rapids 1978, 221-236; EYBERS I.H., Aspects of the Background in the Letter of Jude, en \u00abNeotestamentica\u00bb 9 (1975) 113-123; KuBo S., Textual Relationships in Jude, en Studies in NT Language and Texts, Fs. G.D. Kilpatrick, Brill, Leiden 1976, 276-282; LAWLOR G.L., Translation and exposition in the Letter of Jude. An Inter. Library of Phil. and Theol. Biblical and Theological Studies, Presbyterian and Reformed, Nueva York 1972; MAIER F., Zur Erkldrung des Judasbriefes (Jud 1:5), en \u00abBZ\u00bb 2 (1904) 377-397; SCHELKE K.H., Der Judasbrief bei Kirchenvdtern, Fs. O. Michel, Brill, Leiden 1963, 405-416; Io, en Wert und schrift, D\u00fcsseldorf 1966, 300-308; TATFORD F.A., Jude&#8217;s Apostates. An Exposition of the Epistle of Jude, Upperton Pr., Eastburne 1975; WISSE F., The Epistle ofJude in the History of Heresiology, en Essays on the Nag Hammadi Texts, Fs. A. B\u00f3hlig (M. Krause), Brill, Leide\u00f1 1972, 133-143.<\/p>\n<p>R. Fabris<\/p>\n<p>P Rossano &#8211; G. Ravasi &#8211; A, Girlanda, Nuevo Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, San Pablo, Madrid 1990<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>Sumario; 1. Origen hist\u00f3rico literario: 1. Canonicidad; 2. Autor, fecha y lugar de composici\u00f3n; 3. Situaci\u00f3n vital; 4. G\u00e9nero literario y fuentes. II. Estructura y mensaje: 1. Estructura; 2. Mensaje teol\u00f3gico-espiritua\u00ed\u00ad.<br \/>\nLa carta de Judas es uno de los escritos m\u00e1s breves del NT, ya que s\u00f3lo tiene 25 vers\u00ed\u00adculos en un solo cap\u00ed\u00adtulo. Este hecho explica quiz\u00e1 en parte el escaso inter\u00e9s y el poco conocimiento que ha tenido este texto en la historia de la ex\u00e9gesis hasta nuestros d\u00ed\u00adas. Pero la autoridad espiritual del remitente, \u2020\u0153Judas, siervo de Jesucristo, hermano de Santiago\u2020\u009d, y la fuerza incisiva de su estilo, as\u00ed\u00ad como la proposici\u00f3n del mensaje en forma esencial, lo recomiendan a la atenci\u00f3n de los lectores cristianos.<br \/>\n1629<br \/>\n1. ORIGEN HISTORico Y LITERARIO.<br \/>\nEstos dos aspectos del escrito suscitan problemas que merecen una breve aclaraci\u00f3n antes de emprender su lectura.<br \/>\n1630<br \/>\n1. Canonicidad.<br \/>\nLa carta de Judas, que forma parte actualmente del grupo de las siete ep\u00ed\u00adstDIAS cat\u00f3licas, es conocida y acogida como can\u00f3nica en Roma ya en el siglo II (canon de Muratori, hacia el a\u00f1o 180). Es adem\u00e1s conocida como texto can\u00f3nico por Clemente de Alejandr\u00ed\u00ada y por Or\u00ed\u00adgenes, a pesar de que existen algunas dudas sobre su canonicidad. Eusebio de Ces\u00e1rea la coloca entre los escritos \u2020\u0153discutidos\u2020\u009d, pero se\u00f1ala que muchas iglesias conocen la carta de Judas y la leen (Hist. EccI. II, 23,25; III, 25,3). En la Iglesia africana, Tertuliano la considera can\u00f3nica y es reconocida como tal por el concilio de Cartago y por san Agust\u00ed\u00adn. En las Iglesias de Siria (Antioqu\u00ed\u00ada) se observan algunas dudas e incerti-dumbres sobre su canonicidad. Las razones de esta perplejidad se deben en parte al recurso que se hace en nuestro escrito a los textos ap\u00f3crifos jud\u00ed\u00ados. Pero est\u00e1n contrapesadas por la autoridad del remitente, que se presenta como un personaje importante de la primera tradici\u00f3n cristiana.<br \/>\n1631<br \/>\n2. Autor, fecha y lugar de composici\u00f3n.<br \/>\nEl remitente de la carta se presenta a s\u00ed\u00ad mismo como \u2020\u0153Judas, siervo de Jesucristo, hermano de Santiago\u2020\u009d Jud 1). De las cuatro personas que en el NT llevan el nombre de Judas, procediendo por exclusi\u00f3n, se llega auno de los cuatro hermanos o parientes de Jes\u00fas (Mt 13,55; Mc 6,3). Este Judas no pertenece al grupo de los doce, conocidos como ap\u00f3stoles, pues en ese caso habr\u00ed\u00ada se\u00f1alado este t\u00ed\u00adtulo en la dedicatoria de la carta. Por otra parte, el autor no se presenta como \u2020\u0153hermano de Jes\u00fas\u2020\u2122, sino de Santiago, refiri\u00e9ndose al personaje m\u00e1s conocido en los ambientes judeo-cristianos de la primera generaci\u00f3n, bajo cuyo nombre y autoridad figura tambi\u00e9n una carta [1 Santiago]. Para la identificaci\u00f3n de este Judas no hay ning\u00fan dato preciso en el escrito. Existen, por el contrario, algunas dificultades reales para hacer coincidir al autor de nuestro escrito con el Judas hist\u00f3rico: el buen nivel de la lengua griega, la expl\u00ed\u00adcita col\u00f3caci\u00f3n en el per\u00ed\u00adodo posapost\u00f3lico (Jud 17). Tambi\u00e9n el contexto hist\u00f3-rico-cultural al que alude la carta supone un per\u00ed\u00adodo posterior a la primera generaci\u00f3n cristiana. En cambio, se pueden deducir algunos datos orientativos para trazar la figura del autor, del uso del AT y de algunos textos ap\u00f3crifos jud\u00ed\u00ados. Juntando todos estos elementos podemos decir que el autor de la carta de Judas es un cristiano an\u00f3nimo, quiz\u00e1 un disc\u00ed\u00adpulo de Judas o que de todas formas pertenece al ambiente y a la tradici\u00f3n de Santiago. Tambi\u00e9n el lugar de composici\u00f3n de este escrito guarda relaci\u00f3n con estos datos: el ambiente siro-palestino, o bien el egipcio-alejandrino. Por lo que se refiere a la fecha de composici\u00f3n, hay que tener en cuenta el probable uso o el conocimiento de la carta de Judas por el autor de la \/ 2P. Por consiguiente, nuestro escrito exist\u00ed\u00ada y estaba en circulaci\u00f3n ya a finales del siglo 1.<br \/>\n1632<br \/>\n3. Situaci\u00f3n vital.<br \/>\nLa finalidad del escrito se indica inmediatamente despu\u00e9s del saludo: \u2020\u0153Querid\u00ed\u00adsimos, ten\u00ed\u00ada un gran deseo de escribiros acerca de nuestra com\u00fan salvaci\u00f3n, y me he visto obligado a hacerlo para exhortaros a luchar por la fe, que de una vez para siempre ha sido transmitida a los creyentes. Porque se han filtrado entre vosotros algunos hombres, destinados desde antiguo a caer en la condenaci\u00f3n, gente malvada que han convertido en libertinaje la gracia de-nuestro Dios y niegan a nuestro \u00fanico due\u00f1o y Se\u00f1or, Jesucristo\u2020\u009d (Jud 3-4). Los dos objetivos perseguidos por el autor son entonces: la denuncia pol\u00e9mica de algunos \u2020\u0153malvados\u2020\u009d que se han infiltrado en la comunidad, y el deseo de poner en guardia a los cristianos fieles y consolidarlos en la fe tradicional. El frente adversario es dif\u00ed\u00adcil de identificar sobre la base del texto, que recurre a los modelos de la denuncia de estilo prof\u00e9tico. Lo que se dice de estos disidentes no obedece a la preocupaci\u00f3n de hacer de ellos un retrato objetivo, sino m\u00e1s bien a la de desenmascararlos y denunciarlos ante la comunidad cristiana. Se trata de tendencias sincretistas te\u00f3rico-pr\u00e1cticas, caracterizadas por un espiritualismo gnostizante, que desemboca en el libertinaje \u00e9tico. El grupo de disidentes, que vive todav\u00ed\u00ada dentro de la comunidad (Jud 12), parece ser que no reconoce el se\u00f1or\u00ed\u00ado absoluto de Jesucristo, sino que se apoya m\u00e1s bien en las especulaciones esot\u00e9ricas sobre los seres espirituales, los \u00e1ngeles. Partiendo quiz\u00e1 de una falsa concepci\u00f3n de la libertad del Esp\u00ed\u00adritu y de una antropolog\u00ed\u00ada dualista, los promotores de esta disidencia caen en cierto laxismo permisivo, que des-, emboca en des\u00f3rdenes sexuales (Jud 8; Jud 11). Tambi\u00e9n la identificaci\u00f3n de los destinatarios resulta precaria, dada la generalidad de las f\u00f3rmulas empleadas. El saludo inicial suena as\u00ed\u00ad: \u2020\u0153A los elegidos y amados de Dios Padre y conservados para Jesucristo\u2020\u009d (Jud 1). Se puede pensar en una comunidad cristiana de la segunda generaci\u00f3n, de origen jud\u00ed\u00ado o al menos familiarizada con los textos de la tradici\u00f3n b\u00ed\u00adblica y con algunos escritos de la apocal\u00ed\u00adptica jud\u00ed\u00ada, pero expuesta a las tendencias sincretistas. El conjunto de todos estos elementos hace pensar en una o varias comunidades de jud\u00ed\u00ados convertidos, con una presencia de pagano-cristianos.<br \/>\n1633<br \/>\n4. G\u00e9nero literario y fuentes.<br \/>\nEl escrito, puesto bajo el nombre y la autoridad de Judas, se presenta como una carta en su forma externa. El estilo es el de un discurso o predicaci\u00f3n de exhortaci\u00f3n, pero con fuertes acentos de car\u00e1cter prof\u00e9tico apocal\u00ed\u00adptico. El escrito de Judas se distingue por el uso -citas, alusiones, expresiones- caracter\u00ed\u00adstico del AT, interpretado en clave actualizante y tipol\u00f3gica (Jud 5; Jud 7; Jud 11). Aparecen algunas afinidades y semejanzas con los escritos del NT, en particular con la carta de Santiago y las cartas pastorales. A su vez, es un hecho \u00fanico y excepcional no s\u00f3lo la referencia impl\u00ed\u00adcita a textos ap\u00f3crifos jud\u00ed\u00ados, sino la cita expl\u00ed\u00adcita de uno de estos ap\u00f3crifos: 1 Henoc 1 ,9\/Jud ?? 5; cf Asunci\u00f3n de Mois\u00e9s 1 Jud 9; Testamentos de los 12 patriarcas \/Jud 6-7.<br \/>\n1634<br \/>\nII. ESTRUCTURA Y MENSAJE.<br \/>\nLa breve composici\u00f3n de Jud no presenta dificultades para la definici\u00f3n de su estructura, favorecida por un estilo incisivo, que recurre f\u00e1cilmente a los procedimientos ret\u00f3ricos de las palabras gancho.<br \/>\n1635<br \/>\n1. Estructura.<br \/>\nLa forma o modelo exterior es la de una carta con dedicatoria -remitente, destinatarios, saludo (Jud 1-2)- y una doxo-log\u00ed\u00ada de conclusi\u00f3n como saludo final (Jud 24-25). Tras la introducci\u00f3n tem\u00e1tica, en la que se indica la ocasi\u00f3n y el motivo (Jud 3-4), el escrito se articula en dos partes bastante lineales:<br \/>\n1636<br \/>\n1.0 Den uncia pol\u00e9mica de los falsos maestros (Jud 5-16);<br \/>\n1637<br \/>\n2.\u00c2\u00b0 Exhortaci\u00f3n a los cristianos fieles (Jud 17-23).<br \/>\nLa primera parte se desarrolla a su vez en peque\u00f1as secciones: a) anuncio del juicio de condenaci\u00f3n sobre la base de los ejemplos de la tradici\u00f3n b\u00ed\u00adblica (Jud 5-8); b) ejemplo del arc\u00e1ngel Miguel, que condena la necia arrogancia de los aberrantes (Jud 9-10); c) tres figuras b\u00ed\u00adblicas de rebeldes -Ca\u00ed\u00adn, Bala\u00e1n y Cor\u00e9-, prototipos de los imp\u00ed\u00ados (Jud 11-13); d) la profec\u00ed\u00ada de Henoc del juicio de Dios sobre los imp\u00ed\u00ados (Jud 14-16). Tras esta parte negativa y pol\u00e9mica viene la positiva en forma de exhortaci\u00f3n, en dos momentos: a) recuerdo de las palabras prof\u00e9ticas de los ap\u00f3stoles para los \u00faltimos tiempos (Jud 17-19); b) invitaci\u00f3n a la fe perseverante que ha de tener la comunidad (Jud 20-23).<br \/>\n1638<br \/>\n2. Mensaje teol\u00f3gico-espiriTUAL.<br \/>\nLa intenci\u00f3n pol\u00e9mica de nuestro escrito no excluye por completo la alusi\u00f3n, aunque discreta, a las motivaciones de la fe tradicional. En el fondo puede vislumbrarse una cristolog\u00ed\u00ada sacada de las f\u00f3rmulas y t\u00ed\u00adtulos tradicionales y un proyecto de vida cristiana. Jesucristo es proclamado como \u00fanico Se\u00f1or (Jud 4; Jud 17; Jud 21). Es notable en la \u00faltima exhortaci\u00f3n la estructura trinitaria de la existencia cristiana:<br \/>\n\u2020\u0153Vosotros, en cambio, queridos, asentaos en el cimiento de vuestra santa fe, orad en el Esp\u00ed\u00adritu Santo; conservaos en el amor de Dios, aguardando la misericordia de nuestro Se\u00f1or Jesucristo para la vida eterna\u2020\u009d (Jud 20-21). A esta exhortaci\u00f3n con una s\u00f3lida base teol\u00f3gica corresponde el texto espl\u00e9ndido de la doxolog\u00ed\u00ada final, donde el estilo eficaz del autor se conjuga con un planteamiento teol\u00f3gico seguro: \u2020\u0153Al \u00fanico Dios, nuestro salvador, que es poderoso para guardaros sin pecado y presentaros intachables ante su gloria con alegr\u00ed\u00ada, gloria, majestad, soberan\u00ed\u00ada y poder con Jesucristo, nuestro Se\u00f1or, desde siempre, ahora y por los siglos de los siglos. Am\u00e9n\u2020\u009d (Jud 24-25).<br \/>\nPartiendo de esta cristolog\u00ed\u00ada esencial y de la teolog\u00ed\u00ada tradicional se puede vislumbrar el proyecto de vida cristiana, bien en t\u00e9rminos negativos como contraposici\u00f3n a las desviaciones de los disidentes, bien en t\u00e9rminos positivos como invitaci\u00f3n a conservar la fe en una santidad de vida y coherencia \u00e9tica, que tiene su centro en la caridad (Jud 23-24). En resumen, el peque\u00f1o escrito de Judas, dictado por la urgencia pol\u00e9mica, propone la experiencia cristiana en sus rasgos tradicionales contra el riesgo de deformaciones t\u00ed\u00adpicas de un ambiente de frontera religiosa y cultural.<br \/>\n1639<br \/>\nBIBL.: Adem\u00e1s de la bibliograf\u00ed\u00ada correspondiente a 12P, cf Cantinat J., Les \u00e9pitres de Saint Jacques et de SaintJude, Gabalda, Par\u00ed\u00ads 1973; Delcor M., Le mythe de la chute des anges etde \u00c2\u00a1\u2020\u02dcorigine des g\u00e9ants comme explica-tion du maldansie monde, dans I\u2020\u2122apocalyptiquejuive. Histoire des traditions, en \u2020\u0153RHR\u2020\u009d 190 (1976) 353-364; Du Plessis O.J., The Authorship of the epistie of Jude, en B\u00ed\u00adblica! Essays, Pro-Rege-Pers, Potcherfstroom 1966,191-1 99; Ellis E.E., ProphecyandHermeneuticin Jude, en Prophecyand<br \/>\nHermeneuticin Early Christia-nity. NTEssays, Eerdmans, Grand Rapids 1978, 221-236; Evbers I.H.,<br \/>\nAspects of the Back-ground in the LetterofJude, en \u2020\u0153Neotestamen-tica 9 (1975) 113-123; Kubo 5.,<br \/>\nTextual Rela-tionships in Jude, en Studies in NT Language and Texis, Fs. G.D. Kilpatrick, Brili, Leiden<br \/>\n1976, 276-282; Lawlor G.L., Translation and exposition in the Letter of Jude. An \u00ed\u00adnter. Li-brary ofPhll. and<br \/>\nTheol. Biblicaland Theologi-cal Studies, Presbyterian and Reformed, Nueva York 1972; Maier F., Zur<br \/>\nErkldrung des Judas-briefes (Jud 5), en \u2020\u0153BZ\u2020\u009d 2 (1904) 377-397; Schelke K.H., Der Judasbrief bel<br \/>\nKirchenva-tern, Fs. O. Michel, Brili, Leiden 1963, 405-416; Id, en Wertundschr\u00ed\u00adft, Dusseldorf 1966, 300-<br \/>\n308; Tatford F.A., Jude\u2020\u2122s Apostates. An Exposition ofthe Epistie ofjude, Upperton Pr., East-burne 1975;<br \/>\nWisse F., The Epistie ofJude in the History of Heresiology, en Essays on the Nag Hammadi Texts, Fs. A.<br \/>\nB\u00f3hlig (M. Krause), Brili, Leiden 1972, 133-143.<br \/>\nR. Fabris<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La carta de Judas -s\u00f3lo 25 vers\u00ed\u00adculos- se abre con un saludo inicial (vv. 1 -2) y concluye con una doxolog\u00ed\u00ada (vv. 24-25). No se-identifica al autor, No se trata del ap\u00f3stol Judas del que nos habla el evangelio (Lc 6,16 y Hch 11,13): el redactor del escrito afirma ser \u00abhermano de Santiago\u00bb&#8216;, probablemente de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/judas-carta-de\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJUDAS (CARTA DE)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-16653","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16653","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16653"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16653\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16653"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16653"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16653"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}