{"id":1668,"date":"2016-02-04T22:55:57","date_gmt":"2016-02-05T03:55:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/diablo\/"},"modified":"2016-02-04T22:55:57","modified_gmt":"2016-02-05T03:55:57","slug":"diablo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/diablo\/","title":{"rendered":"DIABLO"},"content":{"rendered":"<p>v. Adversario, Beelzeb\u00fa, Satan\u00e1s<br \/>\nMat 4:1; Luk 4:2 fue .. para ser tentado por el d<br \/>\nMat 13:39 el enemigo que la sembr\u00f3 es el d<br \/>\nMat 25:41 al fuego eterno preparado para el d y<br \/>\nLuk 8:12 luego viene el d y quita de su coraz\u00f3n la<br \/>\nJoh 6:70 vosotros los doce, y uno de vosotros es d?<br \/>\nJoh 8:44 vosotros sois de vuestro padre el d<br \/>\nJoh 13:2 el d ya hab\u00eda puesto en el coraz\u00f3n de<br \/>\nAct 10:38 sanando a .. los oprimidos por el d<br \/>\nAct 13:10 hijo del d, enemigo de toda justicia<br \/>\nEph 4:27 ni deis lugar al d<br \/>\nEph 6:11 estar firmes contra las asechanzas del d<br \/>\n1Ti 3:6 no sea .. caiga en la condenaci\u00f3n del d<br \/>\n2Ti 2:26 escapen del lazo del d, en que est\u00e1n<br \/>\nHeb 2:14 que ten\u00eda el imperio de la muerte .. al d<br \/>\nJam 4:7 resistid al d, y huir\u00e1 de vosotros<br \/>\n1Pe 5:8 el d, como .. anda alrededor buscando<br \/>\n1Jo 3:8 el que practica el pecado es del d<br \/>\n1Jo 3:10 en esto se manifiestan .. los hijos del d<br \/>\nJud 1:9 el arc\u00e1ngel Miguel contend\u00eda con el d<br \/>\nRev 2:10 el d echar\u00e1 a algunos de .. en la c\u00e1rcel<br \/>\nRev 12:9; Rev 20:2 serpiente .. se llama d y Satan\u00e1s<br \/>\nRev 20:10 el d .. fue lanzado en el lago de fuego<\/p>\n<hr>\n<p>Diablo    (gr. di\u00e1bolos, \u00abcalumniador\u00bb).  Tambi\u00e9n llamado Satan\u00e1s,* el malo (Mat 13:38), el enemigo (v 39).  Se lo representa como un le\u00f3n (1Pe 5:8), una serpiente o un drag\u00f3n (Rev 12:9).  Es el l\u00ed\u00adder de todos los esp\u00ed\u00adritus o \u00e1ngeles ca\u00ed\u00addos (vs 4, 7).  Antes de su ca\u00ed\u00adda, en el cielo se lo llamaba Lucero* (ls.14:12- 14), y ocupaba la exaltada posici\u00f3n de querub\u00ed\u00adn cubridor (Eze 8:14).  El orgullo por la belleza y la sabidur\u00ed\u00ada con que el Creador lo hab\u00ed\u00ada dotado originalmente fue el responsable de su ca\u00ed\u00adda (vs 12,17).  Es el autor del pecado (1 Joh 3:8) y sedujo aproximadamente a un tercio de la hueste ang\u00e9lica (Rev 12:4), con quienes fue echado del cielo (vs 8, 9).  Se lo caracteriza como asesino y mentiroso (Joh 8:44).  Incita a los hombres a pecar (13:2) y luego los acusa delante de Dios como dignos de muerte (Zec 3:1-4; Rev 12:10).  Procura su destrucci\u00f3n (1Pe 5:8).  Entr\u00f3 al Ed\u00e9n bajo el disfraz de una serpiente y sedujo al hombre para que pecara (Gen 3:1-6), lo que acarre\u00f3 el pecado y la muerte sobre toda la raza humana (Rom 5:12; cf 3:23).  Desde entonces su obra ha sido la de entrampar, enga\u00f1ar, seducir y cautivar a la familia humana (2Co 11:3; 2 Tit 2:26; Rev 12:9; etc.).  Arrebata la buena simiente de la verdad (Luk 8:12), siembra ciza\u00f1a (Mat 13:38) y se disfraza como \u00e1ngel de luz (2Co 11:14).  Se amonesta a los cristianos a resistirlo, con la certera confianza de que huir\u00e1 de ellos (Eph 4:27; Jam 4:7; cf Mat 4:10, 11).  A veces, los pecadores son llamados hijos del diablo en el sentido de que se asemejan a \u00e9l en car\u00e1cter, como un hijo se parece a su padre (Joh 8:44-11 Joh 3:8, 10); es en este sentido que Jes\u00fas se refiri\u00f3 a Judas como \u00abdiablo\u00bb (Joh 6:70, 71).  Cuando Pedro procur\u00f3 apartar a Cristo de la cruz, realmente estaba colaborando con Satan\u00e1s, y Cristo se dirigi\u00f3 a \u00e9l como si fuera Satan\u00e1s en persona (Mat 16:23).  Cristo vino para deshacer las obras de Satan\u00e1s (1 Joh 3:8); se enfrent\u00f3 con \u00e9l en lucha personal en el desierto de la tentaci\u00f3n, y lo venci\u00f3 (Mat 4:1-11).  Cuando venga otra vez, Jes\u00fas destruir\u00e1 al diablo en persona (Mat 25:41; Rev 20:10).  V\u00e9ase Demonio.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>Ver Demonio.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(gr., diabolos, calumniador).<\/p>\n<p>Uno de los t\u00ed\u00adtulos principales de Satan\u00e1s, el archienemigo de Dios y del hombre. En el NT la palabra se refiere a Satan\u00e1s 35 veces. Tres veces se utiliza la palabra diabolos para personas de naturaleza malvada o calumniadores (1Ti 3:11; 2Ti 3:3; Tit 2:3).<\/p>\n<p>Aparentemente Dios primero pobl\u00f3 el universo, o por lo menos nuestra parte de \u00e9l, con una jerarqu\u00ed\u00ada de \u00e1ngeles santos, de los cuales una de las \u00f3rdenes m\u00e1s altas era (o comprend\u00ed\u00ada) la de los querubines. Uno de ellos, tal vez el m\u00e1s alto de todos, era el querub\u00ed\u00adn protector que fue creado hermoso y perfecto en sus formas. Este querub\u00ed\u00adn sab\u00ed\u00ada que era hermoso, pero el orgullo entr\u00f3 en su coraz\u00f3n y ocurri\u00f3 el primer pecado de toda la historia de la eternidad. El orgullo condujo a la voluntad propia (Isa 14:13-14) y la voluntad propia a la rebeld\u00ed\u00ada. Este gran querub\u00ed\u00adn se convirti\u00f3 en el adversario, Satan\u00e1s, de Dios y aparentemente condujo a otros \u00e1ngeles en la rebeld\u00ed\u00ada (comparar 2Pe 2:4; Jud 1:6). Un d\u00ed\u00ada Satan\u00e1s y todos los otros enemigos de Dios ser\u00e1n echados en el lago de fuego y azufre (Rev 20:10, Rev 20:15). En la larga (pero no eterna) lucha entre el bien y el mal, a veces parece que Dios le ha dado todas las ventajas a Satan\u00e1s. Aun as\u00ed\u00ad, la victoria de Dios es segura.<\/p>\n<p>Se le llama dios de este siglo (2Co 4:4), pr\u00ed\u00adncipe de la potestad del aire (Eph 2:2), asesino y mentiroso (Joh 8:44), Apoli\u00f3n (es decir, Destructor, Rev 9:11), Beelzebul, el pr\u00ed\u00adncipe de los demonios (Mat 12:24) y la serpiente antigua&#8230; acusador de nuestros hermanos (Rev 12:9-10). Se lo puede resistir (Jam 4:7) y derrotar (Mat 4:1-11; comparar Eph 6:16).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(calumniador).<\/p>\n<p> La Biblia hace m\u00e1s de 300 citas de Satan\u00e1s y los demonios. \u00c2\u00a1as\u00ed\u00ad es que existen!. y, a veces, hay confusi\u00f3n en algunos cristianos acerca de ellos. As\u00ed\u00ad es que veamos lo que dice la Biblia, porque la victoria del cristiano sobre Satan\u00e1s es segura, pero la mejor arma del diablo es la ignorancia, el pensar que no existen, o tenerles un miedo infundado.<\/p>\n<p> Satan\u00e1s, el diablo, y Lucifer es todo la misma cosa; es el jefe de los demonios: Es el \u00ab\u00e1ngel de la luz\u00bb que se rebel\u00f3 contra Dios, queriendo \u00abser como Dios\u00bb, en Eze 28:2. Eva pec\u00f3 porque quer\u00ed\u00ada \u00absaber como Dios\u00bb; Lucifer, porque queria nada menos que \u00abser como Dios\u00bb. Los dos, pues, pecaron por \u00aborgullo\u00bb, por \u00abego\u00ed\u00adsmo\u00bb; y el pecado actual fue de \u00abdesobediencia\u00bb a Dios, \u00c2\u00a1aunque fuera una cosa tan sin importancia como comer una manzana que no le pertenec\u00ed\u00ada a nadie!:  Isa 14:12-14 expone la grandeza y miseria de este \u00ablucero del cielo\u00bb.<\/p>\n<p> Los \u00abdemonios\u00bb son los \u00e1ngeles que siguieron a Lucifer en su rebeli\u00f3n contra Dios, de Rev 12:8. y entre ellos est\u00e1n, tambi\u00e9n, todos los pecadores que han muerto en pecado morta: (Rev 14:9-11).<\/p>\n<p> 1- Satan\u00e1s: Quiere decir \u00abadversario\u00bb, \u00abenemigo\u00bb: (Mat 13:39, 1Pe 5:8). Diablo: Quiere decir \u00abCalumniador\u00bb, \u00abtentador\u00bb: (Luc 4:2). y es lo mismo que \u00abSatan\u00e1s\u00bb, el jefe de los \u00e1ngeles rebeldes, de Is.14 y Ez.28. En las Tentaciones de Jes\u00fas, unas veces se le llama \u00abSatan\u00e1s\u00bb y otras \u00abdiablo\u00bb: (Mat 4:1 y 10, Luc 4:2 y 8, Mar 1:13). Lucifer: Significa \u00ab\u00e1ngel de la luz\u00bb,: Es el \u00e1ngel de la luz, perfecto, de Isa 14:12 y Eze 28:15-17. El nombre \u00abLucifer\u00bb no aparece en la Biblia, pero San Pablo lo llama \u00ab\u00e1ngel de la luz\u00bb en 2Co 11:14, porque se disfraza de un \u00abap\u00f3stol\u00bb, \u00c2\u00a1con la Biblia debajo el brazo, si es necesario!.<\/p>\n<p> 2- Los \u00abdemonios\u00bb: Significa \u00abespiritus malignos\u00bb; son los \u00e1ngeles que siguieron a Satan\u00e1s cuando se rebel\u00f3, y son \u00abmuch\u00ed\u00adsimos\u00bb. \u00ablegi\u00f3n\u00bb, se llaman ellos mismos en Luc 8:30, en Gadara.<\/p>\n<p> Producen enfermedades en las personas como aliados y secuaces de Satan\u00e1s: A Job, que era un hombre justo y bueno, Dios le permiti\u00f3 que le produjera lepra, que murieran sus hijos y que se quedara arruinado, Job 50:6 a 2:7.<\/p>\n<p> &#8211; \u00abSordomudez\u00bb, Mat 9:32.<\/p>\n<p> &#8211; Ceguera, Mat 12:22.<\/p>\n<p> &#8211; Corvadura de la columna, Luc 13:16.<\/p>\n<p> &#8211; Demencia y epilepsia, Luc 8:26-36. y Mar 5:1-16.<\/p>\n<p> Otros \u00abnombres\u00bb y \u00abpoderes\u00bb de Satan\u00e1s.<\/p>\n<p> &#8211; El malo, Mat 13:38 : &#8211; \u00abMentiroso\u00bb y \u00abpadre de la mentira\u00bb, Jua 8:44, As\u00ed\u00ad es que, quien dice mentiras es \u00abhijo del diablo\u00bb, y el que hace injusticias, y no ama al hermano: (I Jua 3:10).<\/p>\n<p> &#8211; \u00abHomicida\u00bb, Jua 8:44, que viene a \u00abrobar, \u00abmatar\u00bb y \u00abdestruir\u00bb, Jua 10:10.<\/p>\n<p> &#8211; \u00abEl pr\u00ed\u00adncipe de este mundo\u00bb, Jua 12:31 y 14:30.<\/p>\n<p> &#8211; El \u00abdios de este siglo\u00bb, 2 Cor. 4:4 &#8211; El \u00abpr\u00ed\u00adncipe de los demonios\u00bb, Luc 11:15, Mat 12:24, Mar 3:22.<\/p>\n<p> &#8211; La \u00abserpiente\u00bb, Gen 3:1-15.<\/p>\n<p> &#8211; \u00abLa serpiente antigua\u00bb y el \u00abgran drag\u00f3n\u00bb, de Rev 12:9 y 20:2.<\/p>\n<p> &#8211; El que \u00abengana a todo el mundo\u00bb, de Rev 12:9, Rev 20:3, Rev 20:8, Rev 20:10.<\/p>\n<p> &#8211; El le\u00f3n rugiente que trata de devorar a los cristianos, 1Pe 5:8.<\/p>\n<p> &#8211; Hizo pecar a David, 1Cr 21:1.<\/p>\n<p> &#8211; Caus\u00f3 los sufrimientos de Job: (1Cr 1:7).l: &#8211; Fue el adversario de Josu\u00e9, Zac.<\/p>\n<p> 3:1-9.<\/p>\n<p> &#8211; Meti\u00f3 la traici\u00f3n en el coraz\u00f3n de Judas, Jua 13:2, Jua 13:27.<\/p>\n<p> &#8211; At\u00f3 por 18 a\u00f1os a una mujer encorv\u00e1ndola, Luc 13:11 y 16.<\/p>\n<p> &#8211; Engana a los cristianos, 2Co 2:11 : &#8211; Ciega el entendimiento de los incr\u00e9dulos y herejes, 2Co 4:4.<\/p>\n<p> &#8211; Pervierte la Escritura, Luc.4:10,11 &#8211; Quien sedujo a Eva, Gen.3: i-20.<\/p>\n<p> &#8211; Puede producir milagros y senales prodigiosas, y conducir a la apostas\u00ed\u00ada, 2Te 2:9-12.<\/p>\n<p> &#8211; Beelzebul, Belial, son otros nombres que se le da en la Biblia.<\/p>\n<p> \u00c2\u00a1JES\u00daS VENCIO A SATAN\u00ed\u0081S! As\u00ed\u00ad nos dice textualmente la Biblia: \u00abPara esto apareci\u00f3 el Hijo del Hombre, para destruir las obras del diablo\u00bb: (1Jn 3:8).<\/p>\n<p> En su vida privada, Jes\u00fas venci\u00f3 a Satan\u00e1s \u00abestando sujeto\u00bb, obedeciendo a unos padres pobres y humildes, \u00c2\u00a1por 30 a\u00f1os!. Es la leci\u00f3n de la obediencia que nos da Jes\u00fas por 30 a\u00f1os.<\/p>\n<p> En su vida p\u00fablica, lo derrot\u00f3 haciendo en todo la voluntad del Padre, \u00abexpulsando demonios y sanando enfermos\u00bb. A1 demente de Gadara, en Lucas 8, le expuls\u00f3 una \u00ablegi\u00f3n\u00bb de demonios, \u00c2\u00a1y se san\u00f3! Al \u00absordomudo\u00bb de Mat 9:22, le expuls\u00f3 el demonio, y el mudo habl\u00f3. A la \u00abencorvada\u00bb por 18 a\u00f1os, de Luc 13:16, le expuls\u00f3 el diablo, \u00c2\u00a1y se enderez\u00f3! Al ciego, de Mat 12:22, le expuls\u00f3 el demonio, \u00c2\u00a1y vio!: En la Cruz Jes\u00fas derrot\u00f3 completamente al diablo, haci\u00e9ndose obediente hasta la muerte, y muerte de Cruz. y, no s\u00f3lo triunf\u00f3 totalmente contra Satan\u00e1s, sino que lo \u00abavergonz\u00f3\u00bb, lo exhibi\u00f3 p\u00fablicamente: (Col 2:15).<\/p>\n<p> \u00c2\u00a1EL CRISTIANO VENCE A SATAN\u00ed\u0081S! Satan\u00e1s es muy poderoso, pero un nino cristiano de tres a\u00f1os tiene m\u00e1s poder que Satan\u00e1s y todos los demonios juntos, porque es m\u00e1s poderoso Cristo, que vive en m\u00ed\u00ad, que el diablo que vive en el mundo, nos asegura 1Jn 4:4.<\/p>\n<p> La v\u00ed\u00adctima de Cristo en la Cruz sobre Satan\u00e1s, es \u00abnuestra victoria\u00bb, \u00c2\u00a1ya lo hemos vencido!. como nos dice la Biblia: \u00abEl Padre nos libr\u00f3 del poder de las tinieblas y nos traslad\u00f3 al reino del Hijo de su amor\u00bb: (Col 1:13).<\/p>\n<p> Los cristianos ser\u00e1n tentados y zarandeados por el diablo: (Luc 22:31), por eso deben \u00abresistirlo\u00bb y \u00abestar alerta\u00bb, como nos dicen Stg 4:7 y 1Pe 5:9. pero la victoria est\u00e1 asegurada, siempre que est\u00e9n con Cristo, en su Iglesia, armados con toda la \u00abarmadura del cristiano\u00bb de Efe 6:11-16.<\/p>\n<p> Vencer\u00e1n a Satan\u00e1s en el Vecino. El cristiano, no s\u00f3lo tiene asegurada su victoria contra el diablo, sino que, si vive en Cristo, va a vencerlo en los dem\u00e1s, en los vecinos: En Lucas 9, Jes\u00fas envi\u00f3 a los 12 a predicar, y les dio sus mismos \u00abpoderes\u00bb: Expulsad a los demonios y sanad a los enfermos: (Efe 9:1).<\/p>\n<p> En Lucas 10, envi\u00f3 a los 72, d\u00e1ndoles los mismos \u00abpoderes\u00bb, \u00c2\u00a1y hasta los demonios se les somet\u00ed\u00adan!, nos dicen en 10:17.<\/p>\n<p> En Marcos 16, despu\u00e9s de resucitado, en su \u00abGran Comisi\u00f3n final\u00bb, Jes\u00fas nos asegura que a todo \u00abcreyente\u00bb le seguir\u00e1n estas senales: Expulsar\u00e1 a los demonios, y sanar\u00e1 a los enfermos: (Mar 16:17-18). Esto es lo que hac\u00ed\u00adan los cristianos en la Iglesia Primitiva, como nos cuentan los Hechos. y esto es lo que tenemos que hacer t\u00fa y yo, los simples \u00abcreyentes\u00bb: Expulsar los demonios de las drogas, el alcohol, la homosexulidad. y sanar a los enfermos de su c\u00e1ncer fisico, o de su debilidad o muerte espiritual.<\/p>\n<p> \u00c2\u00a1La Virgen Mar\u00ed\u00ada venci\u00f3 a Satan\u00e1s!: Los 4 Evangelios nos hablan de la Madre de Jes\u00fas, pero el de Lucas es el m\u00e1s tierno, el que nos dice que la Virgen Mar\u00ed\u00ada fue la primera que venci\u00f3 a Satan\u00e1s, con el poder de la Sangre de Cristo, naciendo Inmaculada, \u00abllena de gracia\u00bb: (Luc 1:28).<\/p>\n<p> En Gen 3:15, Dios cre\u00f3 dos enemistades eternas e irreconciliables.<\/p>\n<p> &#8211; La primera, entre la \u00abmujer\u00bb y la \u00abserpiente\u00bb.<\/p>\n<p> &#8211; La segunda, entre la \u00abdescendencia de la mujer\u00bb y la \u00abdescendencia de la serpiente\u00bb.<\/p>\n<p> En Apocalipsis 12, en el \u00faltimo libro de la Biblia, ah\u00ed\u00ad est\u00e1n luchando todav\u00ed\u00ada la \u00abmujer\u00bb y la \u00abserpiente\u00bb. \u00c2\u00a1y la mujer vence tres veces a la serpiente! A1 final del cap\u00ed\u00adtulo, nos dice que, al verse derrotada por la mujer, se fue la serpiente a hacer la guerra contra \u00abel resto de la descendencia de la mujer\u00bb. y nos cuenta en el siguiente cap\u00ed\u00adtulo, en el 13, las atrocidades producidas por el Anticristo, por la antigua serpiente, contra \u00abel resto de la descendencia\u00bb.<\/p>\n<p> La \u00abdescendencia\u00bb de la mujer es Cristo; el \u00abresto de la descendencia de la mujer\u00bb somos t\u00fa y yo, los cristianos, descendientes de la misma mujer que Cristo, y que no tenemos nada que temer a Satan\u00e1s, siempre que est\u00e9 la mujer con nosotros; siempre que estemos con la Virgen Mar\u00ed\u00ada, en la \u00fanica Iglesia de Cristo, \u00c2\u00a1aleluya!.<\/p>\n<p> Cuando la Virgen o un cristiano vence a Satan\u00e1s, la derrota es, adem\u00e1s \u00abhumillante\u00bb; porque cuando lo vence Jes\u00fas, es Dios quien to derrota . pero que venza a Satan\u00e1s una criatura humilde, como la Virgen Mar\u00ed\u00ada, o como t\u00fa o yo, es una \u00abhumillaci\u00f3n\u00bb que revienta al \u00aborgullo\u00bb de Satan\u00e1s, no lo puede aguantar, \u00c2\u00a1gloria al Senor!.<\/p>\n<p> Los \u00abmalos\u00bb, \u00abherejes\u00bb, \u00abpecadores\u00bb.<\/p>\n<p> &#8211; Son hijos del diablo, 1Jn 3:10.<\/p>\n<p> &#8211; Cumplen sus deseos, Jua 8:33.<\/p>\n<p> &#8211; Est\u00e1n cegados por el diablo, 2Co 4:4.<\/p>\n<p> &#8211; Enganados por \u00e9l, Rev 20:7-8.<\/p>\n<p> &#8211; Terminar\u00e1n con el diablo en el Infierno, como nos describe Mat 25:41, y el libro del Apocalipsis, que es el que mejor nos cuenta la victoria total de Cristo y su Iglesia, y la derrota total de Satan\u00e1s y sus seguidores: (Rev 14:10, Rev 20:10).<\/p>\n<p> El espiritismo, santer\u00ed\u00ada, brujer\u00ed\u00ada, adivinaci\u00f3n, astrolog\u00ed\u00ada, hor\u00f3scopo, todo es obra del diablo, o pura mentira o falsificaci\u00f3n, que tambi\u00e9n es obra del \u00abpadre de la mentira\u00bb: Hec 16:1618, Hec 19:19, Deu 18:10-12, Isa 47:13-14. Todos somos \u00abhijos de Dios o hijos del diablo, \u00c2\u00a1y es muy f\u00e1cil conocerlo! En esto se conocen los hijos de Dios y los hijos del diablo: El que no practica la justicia, no es de Dios, y tampoco el que no ama a su hermano.<\/p>\n<p> (1Jn 3:10). Quien no ama a su hermano, .quien odia, quien no perdona, quien discrimina. es \u00abhijo del diablo\u00bb, \u00c2\u00a1aunque se sepa la Biblia de memoria!: Conclusi\u00f3n: Satan\u00e1s y los demonios existen, y son poderosos. Pero un cristiano, en la Iglesia, es m\u00e1s poderoso que todos los demonios juntos.<\/p>\n<p> Ver: \u00abTentaciones de Jes\u00fas\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>\u2020\u00a2Satan\u00e1s.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, DIAB<\/p>\n<p>vet, Nombre griego que significa \u00abadversario\u00bb, al igual que su correspondiente heb. \u00abSat\u00e1n\u00bb o \u00abSatan\u00e1s\u00bb. As\u00ed\u00ad es como se traduce este vocablo cuando se alude a otros adversarios. Cp. Nm. 22:22; 1 R. 11:14, 23, 25. Fue el diablo que al principio enga\u00f1\u00f3 a Eva, porque est\u00e1 claro que el drag\u00f3n, la serpiente antigua y Satan\u00e1s son todos ellos el mismo esp\u00ed\u00adritu malvado (Ap. 20:2). El diablo, Satan\u00e1s, fue el gran adversario del pueblo de Dios en los tiempos del AT (1 Cr. 21:1); fue quien tent\u00f3 al Se\u00f1or Jes\u00fas, que le trat\u00f3 como Satan\u00e1s; y es el tentador y adversario de los santos y de toda la humanidad en la actualidad. Intenta neutralizar el efecto del evangelio; arrebata la buena semilla sembrada en el coraz\u00f3n (Mt. 13), y ciega las mentes de los incr\u00e9dulos para que la luz del evangelio de la gloria de Cristo no resplandezca en ellos. Sus esfuerzos son frustrados por Dios, o nadie ser\u00ed\u00ada salvo. Adem\u00e1s, para contrarrestar la obra de Dios, Satan\u00e1s suscita herejes que se mezclen con los santos, para corromperlos con malas doctrinas, como se ense\u00f1a en la met\u00e1fora de la ciza\u00f1a sembrada entre el trigo. Va alrededor como le\u00f3n rugiente buscando a qui\u00e9n devorar (1 P. 5:8), pero los santos son exhortados a resistirle, y \u00e9l se apartar\u00e1 de ellos (Stg. 4:7). El poder de la muerte, que ten\u00ed\u00ada el diablo, ha sido anulado por Cristo en Su muerte (He. 2:14). Se advierte a los santos en contra de sus maquinaciones (2 Co. 2:11), porque se transforma en \u00e1ngel de luz, en maestro de moralidad (2 Co. 11:14). Dios provee una completa armadura para Sus santos, a fin de que puedan resistirle a \u00e9l y sus artima\u00f1as, d\u00e1ndoles la espada del Esp\u00ed\u00adritu (la palabra de Dios), como arma de ataque (Ef. 6:11-18) El origen de Satan\u00e1s no se afirma de una manera expl\u00ed\u00adcita, pero parece evidente (como cre\u00ed\u00ada la iglesia en su \u00e9poca m\u00e1s temprana) que hay una referencia a \u00e9l en Ez. 28:12-19, bajo el nombre de rey de Tiro, como \u00abquerub\u00ed\u00adn protector de alas desplegadas\u00bb; todas las piedras preciosas y el oro eran tambi\u00e9n vestidura suya, resplandecientes de luz reflejada; ten\u00ed\u00ada su lugar en Ed\u00e9n, el huerto de Dios, y estuvo en el santo monte de Dios. Era perfecto en todos sus caminos desde el d\u00ed\u00ada en que fue creado, hasta que se hall\u00f3 maldad en \u00e9l. Esto dif\u00ed\u00adcilmente podr\u00ed\u00ada aplicarse al pr\u00ed\u00adncipe de Tiro (Ez. 28:1-10) como ser humano, pero las Escrituras lo atribuyen al rey de Tiro. Es muy indicativo el cambio que hay de pr\u00ed\u00adncipe (heb.: \u00abnagid\u00bb, conductor) de Tiro (Ez. 28:2) a rey (heb.: \u00abmelek\u00bb, rey). Tiro, en su sabidur\u00ed\u00ada y hermosura mundanas, es considerado moralmente como la creaci\u00f3n del rey y dios de este mundo, y acabar\u00e1 su carrera en condenaci\u00f3n en el lago de fuego. En la Ep\u00ed\u00adstola de Judas se da la acci\u00f3n del arc\u00e1ngel Miguel en relaci\u00f3n con Satan\u00e1s como ejemplo de moderaci\u00f3n al hablar de las dignidades: \u00e9l no se atrevi\u00f3 a proferir juicio de maldici\u00f3n contra el diablo, sino que dijo: \u00abEl Se\u00f1or te reprenda.\u00bb Esto implica que Satan\u00e1s hab\u00ed\u00ada sido puesto en dignidad, la cual, aunque hab\u00ed\u00ada ca\u00ed\u00addo, ten\u00ed\u00ada que ser todav\u00ed\u00ada respetada, de la misma manera que la vida de Sa\u00fal era sagrada a los ojos de David porque era el ungido de Dios, aunque hab\u00ed\u00ada ca\u00ed\u00addo. Que Satan\u00e1s ha sido puesto en dignidad queda confirmado por el hecho de que Cristo, en la cruz, despoj\u00f3 a \u00ablos principados y a las potestades\u00bb, no solamente a las \u00abpotestades\u00bb (Col. 2:15). La expresi\u00f3n \u00abel pr\u00ed\u00adncipe\u00bb de este mundo (Jn. 12:31) \u00abel dios de este siglo\u00bb (2 Co. 4:4), y \u00abel pr\u00ed\u00adncipe de la potestad del aire\u00bb (Ef. 2:2) se refieren evidentemente al diablo. Cuando el Se\u00f1or fue tentado en el desierto, Satan\u00e1s, despu\u00e9s de mostrarle \u00abtodos los reinos del mundo\u00bb, le ofreci\u00f3 darle todo el poder y la gloria de ellos, si le adoraba, a\u00f1adiendo \u00abpues a m\u00ed\u00ad me ha sido entregado, y se lo doy a quien quiero\u00bb (Lc. 4:5, 6). En el libro de Job vemos que Satan\u00e1s tiene acceso a Dios en los cielos (Jb. 1:6, etc.); el cristiano lucha con los poderes espirituales de maldad en los lugares celestes (Ef. 6:12); llegar\u00e1 el d\u00ed\u00ada en que Miguel y sus \u00e1ngeles luchar\u00e1n contra Satan\u00e1s y sus \u00e1ngeles, y que \u00e9stos ser\u00e1n expulsados del cielo (Ap. 12:7). Esto parece indicar que Satan\u00e1s tiene un lugar en el cielo, tal como Dios se lo dio originalmente. Durante el milenio ser\u00ed\u00ada encerrado en el abismo, despu\u00e9s dejado suelto por un corto espacio de tiempo, y finalmente ser\u00e1 arrojado en el lago de fuego (Ap. 20:1-10), preparado para el diablo y sus \u00e1ngeles (Mt. 25:41). Cuando Jes\u00fas naci\u00f3, Satan\u00e1s intent\u00f3 destruirle (Mal. 2:16; Ap. 12:1-5). Al terminar la carrera terrena del Se\u00f1or, Satan\u00e1s fue el gran instigador de su muerte. Para conseguirlo, entr\u00f3 en Judas Iscariote, en tanto que en los otros casos, hasta all\u00ed\u00ad donde nos ha sido revelado, la posesi\u00f3n la efectuaba un demonio, y no el mismo diablo. Cuando el Se\u00f1or fue arrestado, dijo a los jud\u00ed\u00ados: \u00ab\u00e9sta es vuestra hora, y la potestad de las tinieblas\u00bb (Lc. 22:53). Pero Cristo fue el verdadero vencedor. Con Su muerte venci\u00f3 al que ten\u00ed\u00ada el imperio de la muerte, al diablo (He. 2:14); llev\u00f3 cautiva la cautividad (Ef. 4:8). Sin embargo, Satan\u00e1s sigue obrando, y cuando sea arrojado a la tierra vendr\u00e1 a ser el esp\u00ed\u00adritu de una trinidad de maldad. Dar\u00e1 su trono y autoridad a la Bestia (Ap. 13:2). Ser\u00e1 tambi\u00e9n el caudillo de las naciones en la \u00faltima batalla contra el campamento de los santos (Ap. 20:7-9). Es un hecho notable que, a pesar de la maldad de Satan\u00e1s, Dios lo usa en la disciplina de Sus santos, como en el caso de Job, pero solamente permite al diablo ir hasta donde El quiere (cp. Jb. 1:12). Pablo us\u00f3 su poder apost\u00f3lico para entregar a algunos a Satan\u00e1s para la destrucci\u00f3n de la carne (1 Co. 5:5; 1 Ti. 1:20). El aguij\u00f3n que el mismo Pablo ten\u00ed\u00ada en la carne era un mensajero de Satan\u00e1s que le abofeteaba, para que lo sublime de las revelaciones que hab\u00ed\u00ada recibido en el tercer cielo no le hicieran exaltarse desmedidamente (2 Co. 12:7). Se debe recordar que Satan\u00e1s es ya un enemigo moralmente vencido, porque ha sido ya denunciado (Col. 2:15); tambi\u00e9n que ning\u00fan cristiano puede ser tocado por \u00e9l, excepto en lo que Dios el Padre permita y controle para la disciplina de Sus hijos y para bien de ellos. Bibliograf\u00ed\u00ada: Chafer, L. S.: \u00abTeolog\u00ed\u00ada Sistem\u00e1tica\u00bb, tomo I, PP. 453-531. \u00abSatanalog\u00ed\u00ada\u00bb (Publicaciones Espa\u00f1olas, Dalton, Ga. 1974); Pentecost: \u00abVuestro adversario el diablo\u00bb (Logoi, Miami, 1974).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[298]<\/p>\n<p>    T\u00e9rmino griego que significa calumniador (dia-bolos), con el que la versi\u00f3n de los LXX traducen el t\u00e9rmino hebreo de \u00abSat\u00e1n\u00bb o adversario.<\/p>\n<p>   Es una de las designaciones del Demonio en la Biblia.<\/p>\n<p>     (Ver Demonio)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. demonio, satanismo)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>El diablo, destinado al fuego eterno (Mt 25,41), condenado con sus \u00e1ngeles, busca con sus tentaciones que todos los hombres caigan en su propia desgracia (Mt 4,1-11; Lc 4,2-13). El diablo se sit\u00faa frente a Jesucristo, trabaja para destruir el reino de Dios (Mt 13,39; Lc 8,12). Por eso, el enemigo del reino es un diablo (Jn 6,70; 13,2). Es mentiroso, homicida, padre de los pecadores (Jn 8,44). El cristiano, firme en la fe, debe vencer todas las tentaciones diab\u00f3licas (Ef 4,27; 6,11; 1 Tim 3,7). -> ; maligno; Satan\u00e1s; Beelcebul.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>Etimol\u00f3gicamente, \u00abdiablo\u00bb significa divisi\u00f3n, aquel que separa, que divide; como consecuencia, el t\u00e9rmino ha pasado a significar acusador, calumniador, maldiciente. La Biblia lo emplea para designar todo adversario del Reino de Dios, empezando por el primer adversario, e indica la actitud de todo aquello que es enemigo de lo verdadero y del hombre.  El adversario manifiesta su enemistad lanzando las semillas de la divisi\u00f3n con falsas acusaciones y calumnias; podemos observar claramente hasta qu\u00e9 punto esta fuerza de divisi\u00f3n \u2014mediante acusaciones, calumnias, falsas interpretaciones, malentendidos inflados como globos\u2014 est\u00e1 funcionando continuamente en la comunidad humana y en la comunidad cristiana, i Pensemos en cu\u00e1ntas divisiones y cu\u00e1nto malestar hay en la comunidad, y en cu\u00e1nto da\u00f1o acarrean, haciendo as\u00ed\u00ad el juego del enemigo de Dios!  Si despu\u00e9s nos cuestionamos en un \u00e1mbito m\u00e1s    personal, podremos descubrir, en la historia de cada uno de nosotros, que es enemiga del Reino de Dios toda realidad que tiende a crear divisi\u00f3n en el interior del hombre. Todo aquello que nos divide interiormente, por ejemplo con falsas autoacusaciones y remordimientos, o calumnias sobre Dios \u2014insinu\u00e1ndonos la \u00c2\u00a1dea de que tal vez Dios se ha olvidado de nosotros, que no nos ama como pensamos, que nos ha abandonado, que no vamos a conseguirlo, que no tendremos la fuerza para superar tal o cual dificultad\u2014: todo esto es lo que el enemigo arroja en nuestro interior para dividirnos y abatirnos.  Otras veces, por el contrario, el diablo nos inocula el veneno de la presunci\u00f3n, como intent\u00f3 hacer con Jes\u00fas, invit\u00e1ndole a abusar de su poder, de sus cualidades y capacidades.<\/p>\n<p> Carlo Mar\u00ed\u00ada Martini, Diccionario Espiritual, PPC, Madrid, 1997<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Espiritual<\/b><\/p>\n<p>La existencia del diablo es un dato, de importancia relativa, que la intervenci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Dios en favor del hombre pecador presupone como real.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad lo interpret\u00f3 ya el kerigma de Jes\u00fas, la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica y la doctrina eclesial hasta hoy En efecto, el estado de pecado en que se encuentra el hombre no puede comprenderse como de responsabilidad exclusiva del mismo, sino que procede tambi\u00e9n de otro sujeto creado: el diablo. El ser personal y malvado que la Biblia y la tradici\u00f3n -llaman Satan\u00e1s y\/o Diablo no se puede interpretar como una herencia del pensamiento m\u00ed\u00adtico prefilos\u00f3fico de la humanidad, sino como un dato de la revelaci\u00f3n. En la Biblia la existencia del diablo es un dato de origen experiencial natural del hombre. que asume la revelaci\u00f3n, desmitific\u00e1ndolo de toda referencia dualista. La soteriolog\u00ed\u00ada supone al diablo, con la afirmaci\u00f3n de que la salvaci\u00f3n del hombre, fruto de la gracia divina concedida en Jesucristo, es tambi\u00e9n, y de forma proped\u00e9utica, liberaci\u00f3n del hombre del poder del diablo. El Vaticano II interpreta la Pascua de Cristo como aquello que destruv\u00f3 el poder de Satan\u00e1s sobre el hombre\u00bb(SC 9; GS 2; 13; 22: LG 5;  48; AG 9).<\/p>\n<p> En el Antiguo Testamento las alusiones al diablo son escasas y sobrias. Es miembro de la corte divina, pero con  una funci\u00f3n de acusador (Sat\u00e1n = acusador) del hombre en la presencia de Dios (Job 1 -3). Se manifiesta ya una dimensi\u00f3n misantr\u00f3pica del diablo, pero tambi\u00e9n de despecho contra Dios. M\u00e1s expl\u00ed\u00adcita es la identificaci\u00f3n del diablo como adversario de Dios en los escritos prof\u00e9ticos (Zac 3,lss). Gn 3,1 ss interpreta a la serpiente como la \u00fanica criatura dotada de astucia y de capacidad l\u00f3gica de persuasi\u00f3n (Gn 3,13) mediante la mentira, es decir, una visi\u00f3n falsa de la realidad vendida como buena, que le cons\u00ed\u00adente provocar la adhesi\u00f3n del hombre y su ca\u00ed\u00adda en desgracia ante Dios. As\u00ed\u00ad pues, la serpiente asume aquellos rasgos de enemistad\/envidia contra la naturaleza humana creada y buena, que Sab 2,24 interpretar\u00e1 como caracter\u00ed\u00adsticas del diablo. El Nuevo Testamento interpreta los datos del Antiguo Testamento y del hebra\u00ed\u00adsmo sobre el diablo, llevando a cabo una se\u00f1a desmitificaci\u00f3n cuantitativa y cualitativa de la copiosa demonolog\u00ed\u00ada de la apocal\u00ed\u00adptica del juda\u00ed\u00adsmo tard\u00ed\u00ado, y especificando mejor la identidad del diablo sobre una base cristol\u00f3gica. Las designaciones totalmente negativas del diablo iluminan su condici\u00f3n: es el enemigo de Dios y del hombre (Lc 10,19); el maligno (~t 13,19); el dominador o pr\u00ed\u00adncipe de este mundo (Jn 12,31); el dios del e\u00f3n presente (2 Cor 4,4); el padre de la mentira (Jn 8,44); etc. El Mes\u00ed\u00adas emprende una dura lucha en palabras y en obras contra el diablo durante su ministerio p\u00fablico. Esto supone un reconocimiento de la existencia del diablo por parte de Jes\u00fas. Jes\u00fas vivi\u00f3 este dato como pars destruens de su misi\u00f3n salv\u00ed\u00adfica, que es ciertamente antisat\u00e1nica. Las tentaciones que sufre Jes\u00fas y &#8211; en las que sale victorioso (Mt 4,11 y par.) y los exorcismos realizados contra el diablo o los demonios son, por tanto, una prolepsis del choque victorioso final, pero tambi\u00e9n una entrada anticipada del Reino de Dios en la tierra como destronamiento del diablo. Esta 1ucha culmina en la pasi\u00f3n de Cristo (Lc 22,3.31; Jn 13,27. 1 Cor 2,8). El Nuevo Testamento interpreta en los hechos pascuales de Cristo la verdadera derrota del diablo (Jn 12,31; Ap 12,7), pero al mismo tiempo ve esta lucha escatol\u00f3gica contra el diablo prolongada en la Iglesia (Hch 13,10), lugar de reuni\u00f3n en la tierra de los que se ven liberados del diablo y que lo resisten y combaten (1 Cor 7,5; 2 Cor 2,11), colaborando con la gracia divina y mereciendo la bienavenluranza, hasta su derrota final (Ap 20).<\/p>\n<p>El dogma eclesial ha producido una doctrina muy sobria sobre el diablo.<\/p>\n<p>Tiene su propio valor, pero pertenece indirectamente a la tides ecclesiae, en el sentido de que no es un dato de primera importancia y como tal, no ha entrado nunca en las profesiones solemnes de fe. Para el dogma el diablo se ha hecho tal por su propia culpa; en sus or\u00ed\u00adgenes, fue una criatura buena de Dios (DS 800), que degener\u00f3 luego con un acto libre (DS 797. 286., , 325; 800), Esta culpa lo cristaliz\u00f3 en una forma de condenaci\u00f3n eterna (DS 411), que no anula en nada una bondad substancial del diablo, en cuanto que debe su naturaleza creada a Dios (DS 286; 797).<\/p>\n<p>Es superior al hombre y tiene cierto poder sobre \u00e9l (DS 800; 1511. lS2l~ 1668), pero no una disponibilidad (DS 736; 2192). Cristo anul\u00f3 el poder del diablo sobre el hombre (DS 291; 13471349; 1523., 1668). No se dice nada sobre la existencia del pecado del diablo, en continuidad con el silencio de la Escritura sobre este punto. Por el contrario, los te\u00f3logos, desde el siglo 11 hasta el XVll, han indagado a fondo sobre el diablo, proponiendo diversas soluciones, muchas de las cuales han ca\u00ed\u00addo en el olvido, mientras que otras, de mayor relieve, se han sintetizado en una serie de teolog\u00famenos, probables pero no vinculantes, sobre la naturaleza, el numero de los demonios aerarqu\u00ed\u00adas demonol\u00f3gicas), la esencia y el motivo del pecado del diablo, su estado actual, etc. De todas formas, la doctrina sobre el diablo tiene que entenderse en el orden de las afirmaciones que hace la Iglesia para promover un mayor conocimiento y una obtenci\u00f3n m\u00e1s f\u00e1cil del fin \u00faltimo de Dios sobre el hombre, y no ya como fin en s\u00ed\u00ad misma.<\/p>\n<p>La teolog\u00ed\u00ada moderna, influida por el ciencismo ilustrado, a partir del siglo XVIII, en el \u00e1mbito de la teolog\u00ed\u00ada liberal, tiende a reducir el tema demonol\u00f3gico y a presentarlo como una creencia mitol\u00f3gica e infantil de la que es preciso purificar a la reflexi\u00f3n teol\u00f3gico-b\u00ed\u00adblica. Esta tendencia culmina en la desmitificaci\u00f3n radical de los datos sobre el diablo presente en la escuela exeg\u00e9tica bultmanniana: la demonolog\u00ed\u00ada es s\u00f3lo el marco literario fuertemenle pospascual y redaccional de las afirmaciones puramente teol\u00f3gicas y antropol\u00f3gicas del Nuevo Testamento.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en el terreno cat\u00f3lico comenz\u00f3 una especie de marginaci\u00f3n del diablo por obra de no pocos te\u00f3logos que afirman la dimensi\u00f3n exclusivamente simb\u00f3lica, no real y personal, de las afirmaciones b\u00ed\u00adblicas sobre el diablo. De \u00e9l s\u00f3lo se puede hablar en el \u00e1mbito de la antropolog\u00ed\u00ada cultural o en el estudio de los fen\u00f3menos ps\u00ed\u00adquicos del hombre. Pero este rechazo radical no puede aceptarse en el plano de una reflexi\u00f3n teol\u00f3gico-dogm\u00e1tica que tome en serio la revelaci\u00f3n y la tradici\u00f3n doctrinal, sin refugiarse en un a priori esc\u00e9ptico. Por otra parte, es sostenible que puede no ser necesaria una referencia expl\u00ed\u00adcita e inmediata al diablo, sometido de todas formas a una moderada desmitificaci\u00f3n, en la fase inicial del anuncio del Evangelio y en la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica, si la situaci\u00f3n cultural del hombre es de tal naturaleza que puede derivarse de all\u00ed\u00ad un impedimento para el conocimiento del misterio de la salvaci\u00f3n. Pero es ineludible la referencia al diablo en la profundizaci\u00f3n sucesiva catequ\u00e9tica de la soteriolog\u00ed\u00ada y de la cristolog\u00ed\u00ada. La existencia del diablo sigue siendo, de todos modos, un dato cierto, en cuanto que proviene directamente de la revelaci\u00f3n divina, acogida e interpretada en la Iglesia.<\/p>\n<p>T Stancati<\/p>\n<p>Bibl.: D. Zahringer, Los demonios, en MS III2, 1097-III9; K. Rahner Diablo, en SM. 1, 248-254; F. J. Schierse &#8211; J Michl, Sat\u00e1n, en CFT 1V 207-224; A. Marranzini, \u00ed\u0081ngeles y demonios, en DTI, 1, 413-430; H. Haag, El diablo; su existencia como problema, Herder, Barcelona 1978; cf, el n. 103 de la revista Concilium (1975), dedicado a este tema.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>Satan\u00e1s recibi\u00f3 este descriptivo nombre por ser el principal y m\u00e1s notorio calumniador y acusador de Jehov\u00e1, de su buena palabra y de su santo nombre. El t\u00e9rmino griego di\u00c2\u00b7\u00e1\u00c2\u00b7bo\u00c2\u00b7los significa \u2020\u0153calumniador\u2020\u009d. (Comp\u00e1rese con Lu 16:1, donde aparece la forma verbal di\u00c2\u00b7a\u00c2\u00b7b\u00e1l\u00c2\u00b7lo; v\u00e9ase SATAN\u00ed\u0081S.)<br \/>\nA trav\u00e9s de los siglos, el Diablo ha demostrado ser el principal opositor de Dios y del hombre: disput\u00f3 con Miguel acerca del cuerpo de Mois\u00e9s (Jud 9); demostr\u00f3 que ten\u00ed\u00ada poder para entrampar a otros (1Ti 3:7; 2Ti 2:26); ha usado a criaturas humanas \u2014gu\u00ed\u00adas religiosos falsos, Judas Iscariote, Bar-Jes\u00fas\u2014 para conseguir sus fines (Jn 8:44; 13:2; Hch 13:6, 10); ha oprimido de tal modo a la gente, que en muchos casos ha sido imposible la recuperaci\u00f3n m\u00e9dica de la persona (Hch 10:38); ha ocasionado el encarcelamiento de los justos (Rev 2:10), y hasta tiene medios de causar la muerte (Heb 2:14). Por consiguiente, a los cristianos se les aconseja que no den lugar a la influencia del Diablo por \u2020\u02dcpermanecer en estado provocado\u2020\u2122. (Ef 4:27.) Pedro advirti\u00f3: \u2020\u0153Mantengan su juicio, sean vigilantes. Su adversario, el Diablo, anda en derredor como le\u00f3n rugiente, procurando devorar a alguien\u2020\u009d. (1Pe 5:8.)<br \/>\nLa palabra di\u00c2\u00b7\u00e1\u00c2\u00b7bo\u00c2\u00b7los aparece en otros pasajes del texto original de las Escrituras Griegas cristianas, pero no con referencia a Satan\u00e1s, por lo que su traducci\u00f3n correspondiente es \u2020\u0153calumniador\u2020\u009d. Por ejemplo, dirigi\u00e9ndose a los doce, Jes\u00fas dijo con respecto a Judas: \u2020\u0153Uno de ustedes es calumniador\u2020\u009d (Jn 6:70); a las mujeres de la congregaci\u00f3n se les advirti\u00f3 que no se hicieran calumniadoras (1Ti 3:11; Tit 2:3), y una de las se\u00f1ales de \u2020\u0153los \u00faltimos d\u00ed\u00adas\u2020\u009d, es que \u2020\u02dclos hombres ser\u00ed\u00adan calumniadores\u2020\u2122. (2Ti 3:1-5.)<br \/>\nLa ley que Jehov\u00e1 le dio a la naci\u00f3n de Israel prohib\u00ed\u00ada la calumnia (Le 19:16), y todo el contexto b\u00ed\u00adblico est\u00e1 en contra de ese uso impropio de la lengua. (2Sa 19:27; Sl 15:3; 101:5; Pr 11:13; 20:19; 30:10; Jer 6:28; 9:4.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>1. Si por el t\u00e9rmino d. hemos de entender en alg\u00fan sentido, que deberemos precisar m\u00e1s exactamente, al principal de los demonios, es evidente que como horizonte de una comprensi\u00f3n teol\u00f3gica del d. hay que tomar en consideraci\u00f3n todo lo dicho en los vocablos &#8211;> angelolog\u00ed\u00ada, -> \u00e1ngeles, -> demonios.<\/p>\n<p>2. En consecuencia tambi\u00e9n aqu\u00ed\u00ad hemos de sostener que: a) lo dicho sobre el d. (prescindiendo ahora de su relaci\u00f3n con los otros demonios) no puede ser entendido como una mera personificaci\u00f3n mitol\u00f3gica del mal en el mundo, o sea, la existencia del diablo no puede discutirse; b) sin embargo, el d., igual que los otros demonios, no puede concebirse a manera de un -> dualismo absoluto como un rival aut\u00f3nomo de Dios, pues \u00e9l es criatura absolutamente finita, y su maldad est\u00e1 controlada por el poder, la libertad y la bondad del Dios santo; y, por tanto, tambi\u00e9n con relaci\u00f3n al d. tiene validez todo lo que la teolog\u00ed\u00ada dice sobre el mal, la culpa y su permisi\u00f3n por Dios con una intenci\u00f3n positiva, la negatividad del mal, la imposibilidad de un mal sustancial, el bien particular como fin de la libertad mal usada; c) la doctrina sobre el d. (y sobre los demonios en general) en la sagrada Escritura y en la revelaci\u00f3n aparece m\u00e1s bien como presupuesto natural de la experiencia humana. La revelaci\u00f3n acerca del hombre y su situaci\u00f3n de perdici\u00f3n o de salvaci\u00f3n asume esa experiencia y la enmarca cr\u00ed\u00adticamente en la doctrina sobre la victoria de la gracia de Dios en Cristo y la liberaci\u00f3n del hombre de todas las < potestades y virtudes\".\n\n3. Si est\u00e1 claro que la doctrina sobre los \u00e1ngeles, los demonios y el d. es ante todo una interpretaci\u00f3n (y no una revelaci\u00f3n directa) de la experiencia natural en torno a diversas potestades y virtudes sobrenaturales; eso hace comprensibles los datos de la historia de las religiones. Tal doctrina puede estar y est\u00e1 ampliamente difundida; va penetrando lentamente desde fuera (una vez interpretada y sometida a cr\u00ed\u00adtica) en la religi\u00f3n aut\u00e9nticamente revelada; no siempre distingue claramente entre las buenas y las malas \"potestades y virtudes\"; ora concede excesivo valor a esas potestades en forma polite\u00ed\u00adsta, ora las vuelve a reducir a la condici\u00f3n de meros \u00e1ngeles o demonios bajo el \u00fanico Dios. La reflexi\u00f3n sobre una determinada jerarqu\u00ed\u00ada en estas potestades y virtudes puede haber progresado m\u00e1s o menos; y esa ordenaci\u00f3n jer\u00e1rquica puede igualmente menospreciar el pluralismo natural del mundo espiritual y personal anterior al hombre, la contradicci\u00f3n interna del reino del mal, y as\u00ed\u00ad identificar concretamente a los < demonios\" con el \u00fanico d., o usar el t\u00e9rmino d. como f\u00f3rmula colectiva para designar las virtudes y potestades malas; en parte esas observaciones pueden hacerse tambi\u00e9n en el AT y en el NT.\n\n4. Ya de aqu\u00ed\u00ad se deduce que la doctrina acerca del d. propiamente tiene un contenido muy simple, el cual nada posee en com\u00fan con la mitolog\u00ed\u00ada en sentido propio. Ese contenido es el siguiente: la situaci\u00f3n de perdici\u00f3n, presupuesta y superada por la redenci\u00f3n, no est\u00e1 constituida por la mera libertad humana. Est\u00e1 tambi\u00e9n constituida por una libertad anterior y superior al hombre, pero creada y finita. La oposici\u00f3n a Dios que en la situaci\u00f3n de perdici\u00f3n se insin\u00faa como algo previo al hombre, es a su vez m\u00faltiple, o sea, tambi\u00e9n el mal est\u00e1 dividido en s\u00ed\u00ad mismo y constituye as\u00ed\u00ad la situaci\u00f3n del hombre. Pero esta escisi\u00f3n interna del mal en s\u00ed\u00ad mismo, la cual es un momento tanto de su poder como de su impotencia, no suprime, sin embargo, la unidad del mundo, de su historia (incluso en el mal) de la situaci\u00f3n de perdici\u00f3n en su direcci\u00f3n concorde contra Dios. El mal sigue siendo algo as\u00ed\u00ad como < un reino\", una dominaci\u00f3n. Y esto es lo significado cuando se habla de un d. supremo, de un d. De ah\u00ed\u00ad se des ende que s\u00f3lo en un sentido muy in erminado puede hablarse de un \"plan ordenado\" en medio del desgarramiento del mal en el mundo o de un \"jefe\" de los demonios (y por el mero hecho de que tambi\u00e9n la \"jerarqu\u00ed\u00ada\" de los \u00e1ngeles buenos es muy indeterminada, pues cada uno de ellos es un ser radicalmente singular).\n\n5. Los LXX traducen el vocablo hebreo s\u00e1t\u00e1n (contradictor) por 8c\u00e1(ioaoq. Esta palabra penetra despu\u00e9s como t\u00e9rmino prestado en todos los idiomas europeos. Los nombres at\u00e1poaos y Sat\u00e1n son primero t\u00e9rminos de sentido muy amplio y distinto; pero despu\u00e9s su significaci\u00f3n se reduce, y confluye en un \u00fanico sentido. Esto sucede concretamente por primera vez en la doctrina sobre los demonios del juda\u00ed\u00adsmo tard\u00ed\u00ado. El d. es aqu\u00ed\u00ad el pr\u00ed\u00adncipe de los \u00e1ngeles, que con su corte apostat\u00f3 de Dios y fue expulsado del cielo.\n\n6. El Nuevo Testamento presupone la doctrina general jud\u00ed\u00ada acerca de los demonios y del diablo. En el NT aparecen las siguientes denominaciones nuevas: \"el maligno\" (Mt 13, 19ss), \"el enemigo\" (cf. Lc 10, 19), \" el pr\u00ed\u00adncipe de este mundo\" (Jn 12, 31ss), \"el dios de este e\u00f3n\" (2 Cor 4, 4), \"el asesino desde el principio\" y \"el padre de la mentira\" (Jn 8, 44). La ant\u00ed\u00adtesis entre el d. y Cristo es nueva. La hostilidad del d. contra Dios alcanza su culminante punto hist\u00f3rico en la pasi\u00f3n de Jes\u00fas (Lc 22, 3.31; Jn 13, 27; 1 Cor 2, 8), pero es all\u00ed\u00ad precisamente donde \u00e9l sufre su derrota definitiva (1 Cor 2, 8; Jn 12, 31; Ap 12, 7ss); y las expulsiones de demonios por parte de Jes\u00fas eran el preludio de la victoriosa venida del reino de Dios en la persona de Cristo. Esta ant\u00ed\u00adtesis prosigue en la historia de la Iglesia, hasta que el diablo sea arrojado al infierno (Ap 20, 8.10).\n\n7. Doctrina de la Iglesia. La mayor parte de las declaraciones del magisterio sobre el diablo est\u00e1n hechas en conexi\u00f3n con los enunciados doctrinales sobre los --> demonios y tienen el mismo contenido (creaci\u00f3n buena, culpa propia, condenaci\u00f3n eterna: Dz 427ss, 211, DS 286, 325). Se atribuye al d. un cierto poder sobre el hombre pecador y su muerte (Dz 428, 788, 793, 894); y se afirma su derrota por la redenci\u00f3n de Cristo (DS 291; Dz 711s, 894). Sin embargo, la doctrina de la Iglesia rechaza tambi\u00e9n una excesiva acentuaci\u00f3n del influjo tentador del diablo sobre los pecados de los hombres (Dz 383; DS 2192; Dz 1261-1273, 1923). A este respecto se presupone impl\u00ed\u00adcitamente que el d. es una especie de jefe de los demonios (&#8211;> posesi\u00f3n diab\u00f3lica). El concilio Vaticano ii se muestra muy reservado en sus afirmaciones sobre el d., pero no deja de decir algo sobre \u00e9l. El Hijo de Dios nos ha liberado de la esclavitud del d. (Decreto sobre la liturgia, n .o 6; Decreto sobre las misiones, n -Os 3 y 9). \u00abEl maligno\u00bb ciertamente ha seducido al hombre para pecar, pero su poder ha quedado roto por la muerte y la resurrecci\u00f3n de Cristo.<\/p>\n<p>8. La teolog\u00ed\u00ada especulativa deber\u00e1 reflexionar sobre el hecho de que la pluralidad de potestades y virtudes, ya en virtud del sentido recibido en su creaci\u00f3n, no puede prescindir de un cierto orden y rango jer\u00e1rquico en la unidad del mundo (cf. Mc 3, 24); ese orden no queda eliminado por la culpa, pues no puede haber un pecado con poder\u00ed\u00ado absoluto que suprima simplemente la esencia y la unidad. Desde aqu\u00ed\u00ad hay que elaborar la idea de un \u00abjefe\u00bb de los demonios (Mc 3, 22), llamado d., como representante de todas las potestades y virtudes, sin que sea posible individuar al d. frente a los otros demonios (cf. p. ej., Dz 242-243). Precisamente con relaci\u00f3n al d. como cabeza de los demonios debe rechazarse en la piedad cristiana la idea de un rival de Dios en la historia con igual rango al suyo (&#8211;> Anticristo). Tambi\u00e9n el d. es una criatura, que debe necesariamente conservar una esencial bondad creada y realizarla naturalmente para poder ser malo (natura eius opt\/icium Dei est: DS 286; Dz 237s, 242, 457).<\/p>\n<p>9. No hay ning\u00fan fundamento para que en la predicaci\u00f3n actual la doctrina sobre el d. se ponga en primer plano dentro de la \u00abjerarqu\u00ed\u00ada de verdades\u00bb, como a veces suced\u00ed\u00ada (p. ej., todav\u00ed\u00ada en Lutero) en tiempos pasados. Y esto, no porque no haya ninguna afirmaci\u00f3n permanente de fe sobre el d., sino porque el significado que lo enunciado acerca de \u00e9l tiene para la concreta realizaci\u00f3n de la existencia cristiana, puede decirse en su contenido esencial sin una doctrina expl\u00ed\u00adcita acerca del d., que de suyo es bastante inaccesible a los hombres de hoy. De hecho, en los grandes s\u00ed\u00admbolos de fe no se habla del d. Sobre todo, para describir al d., no se debe echar mano del arsenal tradicional de representaciones populares acerca de \u00e9l (distinciones de clases de demonios, de sus funciones, nombres propios de algunos demonios, etc.). Sin duda los exorcismos en el bautismo y en toda la liturgia nueva recibir\u00e1n una configuraci\u00f3n m\u00e1s sobria. Para la apolog\u00e9tica en favor de la doctrina realmente dogm\u00e1tica acerca del d., actualmente es poco eficaz la argumentaci\u00f3n por los fen\u00f3menos espiritistas o por la &#8211;> posesi\u00f3n diab\u00f3lica en general, pues a ambas cosas topan con el escepticismo de hombres guiados por el empirismo exacto de las ciencias naturales.<\/p>\n<p>10. Cuando sea necesaria una explicaci\u00f3n y una apolog\u00e9tica de la doctrina de la Iglesia acerca del d. (en la exposici\u00f3n del NT, de textos lit\u00fargicos, etc.), al hombre  actual ante todo se le debe llamar la atenci\u00f3n sobre el monstruoso poder \u00absobrehumano\u00bb del mal en la historia. Ese poder queda fundamentado y protegido contra una visi\u00f3n trivial del mismo por la doctrina de las \u00abpotestades y virtudes\u00bb. Aqu\u00ed\u00ad no se puede olvidar ni discutir que en esa fundamentaci\u00f3n no es posible (ni hace falta que lo sea) distinguir con plena claridad entre aquello que constituye una mera \u00bb proyecci\u00f3n\u00bb por obra de nuestras representaciones de la experiencia del mal en la historia, de un lado, y el contenido de lo que \u00bb en s\u00ed\u00ad\u00bb se afirma acerca de dichas potestades y virtudes de \u00ed\u00adndole substancial, creada y personal, de otro lado; pero, naturalmente, ese \u00aben s\u00ed\u00ad\u00bb no debe negarse al intentar esclarecerlos. Tambi\u00e9n puede ser muy valioso para la inteligencia de dicha doctrina el resaltar c\u00f3mo tales potestades y virtudes, en armon\u00ed\u00ada con su esencia -que sigue siendo buena -, ejercen siempre y constantemente una funci\u00f3n positiva (actus naturalis) en el mundo; con lo cual se elimina la objeci\u00f3n de por qu\u00e9 Dios no arroja totalmente de su creaci\u00f3n las escorias de la historia personal del esp\u00ed\u00adritu. La libre y escatol\u00f3gica negativa a que la realizaci\u00f3n natural de la propia esencia se abra al misterio de la libre comunicaci\u00f3n de Dios en la grac&#8217; no suprime esa realizaci\u00f3n natural de la es ci omo un momento permanentemente v\u00e1lido en el mundo.<\/p>\n<p>Karl Rahner<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p>diabolos (diavbolo\u00bb, 1228), acusador, calumniador (de diaballo, acusar, calumniar), es uno de los nombres de Satan\u00e1s. De ella se deriva la palabra castellana \u00abdiablo\u00bb, y debiera aplicarse exclusivamente a Satan\u00e1s, como nombre propio. Daimon, demonio, es otro tipo de ser, aunque vulgarmente se aplique a Satan\u00e1s. Hay un solo diablo; hay muchos demonios. Como maligno enemigo de Dios y del hombre, acusa al hombre ante Dios (Job 1:6-11; 2.1-5; Rev 12:9,10), y a Dios ante el hombre (Gen_3). Aflige a los hombres con sufrimientos f\u00ed\u00adsicos (Act 10:38). Estando \u00e9l mismo lleno de pecado (1 Joh 3:8), instig\u00f3 al hombre a pecar (Gen_3), y lo tienta a que haga lo malo (Eph 4:27; 6.11), alent\u00e1ndole con enga\u00f1os a hacerlo (Eph 2:2). Al haber sido introducida la muerte en el mundo a causa del pecado, el diablo ten\u00ed\u00ada el poder de la muerte, pero Cristo, por su propia muerte, ha triunfado sobre \u00e9l, y lo anular\u00e1 totalmente (Heb 2:14); su poder sobre la muerte queda implicado en su lucha contra Miguel ante el cuerpo de Mois\u00e9s (Jud_9). Judas, que se entreg\u00f3 al diablo, qued\u00f3 tan identificado con \u00e9l, que el Se\u00f1or lo describi\u00f3 como tal (Joh 6:70; v\u00e9ase 13.2). As\u00ed\u00ad como el diablo se levant\u00f3 en su rebeli\u00f3n contra Dios y cay\u00f3 bajo condenaci\u00f3n, por ello los creyentes son exhortados en contra de caer en un pecado similar (1Ti 3:6); pone redes a los creyentes (v. 7), tratando de devorarlos como le\u00f3n rugiente (1Pe 5:8); los que caen en su lazo pueden ser liberados de \u00e9l para que hagan la voluntad de Dios (2Ti 2:26). Los comentaristas, como afirma la RVR77 en la columna central, difieren en cuanto al sujeto en este pasaje. Si los creyentes lo resisten, huir\u00e1 de ellos (Jam 4:7). Su furia y malignidad ser\u00e1n ejercidas de una manera especialmente virulentas al final de la era actual (Rev 12:12). Su destino final es el lago de fuego (Mat 25:41; Rev 20:10). El nombre es aplicado a los calumniadores, falsos acusadores (1Ti 3:11; 2Ti 3:3; Tit 2:3).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p><div><span lang=\"es\"> V\u00e9ase <\/span><i><span lang=\"es\">Satan\u00e1s.<\/span><\/i><\/div>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>Diablo<\/b> (griego, diabolos; lat\u00edn, diabolus) es el nombre que se da com\u00fanmente a los \u00e1ngeles ca\u00eddos, a quienes tambi\u00e9n se les conoce como demonios (vea demonolog\u00eda).  Con el art\u00edculo (ho) denota a Lucifer, su jefe, como en Mt. 25,41, \u201cel diablo y sus \u00e1ngeles\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se puede decir de este nombre, como dice San Gregorio de la palabra \u00e1ngel, \u00abnomen est officii, non natur\u00e6\u00bb &#8212;el nombre designa el oficio, no la naturaleza).  Pues la palabra griega (de diaballein, \u00abdifamar\u00bb) significa difamador o acusador, y en este sentido se aplica a aqu\u00e9l de quien est\u00e1 escrito: \u201cha sido arrojado el acusador [ho kategoros] de nuestros hermanos, el que los acusaba d\u00eda y noche delante de nuestro Dios\u201d. (Apoc. 12,10). Por lo tanto, responde al nombre hebreo Satan, que significa adversario o acusador.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se hace menci\u00f3n del diablo en muchos pasajes tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, pero no se da un relato completo en ning\u00fan otro lugar, y la ense\u00f1anza de las Sagradas Escrituras sobre este t\u00f3pico solo se puede determinar mediante la combinaci\u00f3n de una serie de notas dispersas desde el G\u00e9nesis al Apocalipsis,  y realizando la lectura a la luz de la tradici\u00f3n patr\u00edstica y teol\u00f3gica.   La ense\u00f1anza autorizada de la Iglesia sobre este tema se establece en los decretos del Cuarto Concilio de Letr\u00e1n (cap. I, \u00abFirmiter credimus\u00bb), en donde, luego de decir que en el principio Dios hab\u00eda creado juntas dos criaturas, la espiritual y la corporal, es decir la ang\u00e9lica y la terrenal, y finalmente el hombre, quien fue hecho de ambos esp\u00edritu y cuerpo, el concilio contin\u00faa:\n<\/p>\n<p>\u00abDiabolus enim et alii d\u00e6mones a Deo quidem natur\u00e2 creati sunt boni, sed ipsi per se facti sunt mali.\u00bb (\u00abDios cre\u00f3 al diablo y a los otros demonios buenos en su naturaleza pero ellos mismos se volvieron malos.\u201d).  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed se ense\u00f1a claramente que el diablo y los otros demonios son seres espirituales o criaturas ang\u00e9licas creadas por Dios en un estado de inocencia, y que se volvieron malos por su propio acto. Se agrega que el hombre pec\u00f3 por sugerencia del diablo, y que en el otro mundo los imp\u00edos sufrir\u00e1n el castigo perpetuo con el diablo.   La doctrina que se puede exponer as\u00ed en pocas palabras ha provisto de un tema fruct\u00edfero para la especulaci\u00f3n teol\u00f3gica de los Padres y escol\u00e1sticos, as\u00ed como para algunos te\u00f3logos posteriores, quienes, Su\u00e1rez por ejemplo, han tratado el tema vastamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La doctrina que de este modo se puede exponer en pocas palabras ha proporcionado un tema fruct\u00edfero para la especulaci\u00f3n teol\u00f3gica de los Padres y los escol\u00e1sticos, as\u00ed como los te\u00f3logos m\u00e1s tarde, algunos de los cuales, Su\u00e1rez por ejemplo, lo han tratado muy completamente.   Por otra parte, tambi\u00e9n ha sido objeto de muchas opiniones err\u00f3neas o her\u00e9ticas, algunas de las cuales deben su origen a sistemas de demonolog\u00eda pre-cristianos (ver demonolog\u00eda.   En a\u00f1os recientes, los escritores racionalistas han rechazado del todo la doctrina, y tratan de demostrar que el juda\u00edsmo y el cristianismo la tomaron prestada de sistemas externos de religi\u00f3n en donde era un desarrollo natural del animismo primitivo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal y como se puede inferir del lenguaje utilizado en la definici\u00f3n de Letr\u00e1n, el diablo y los otros demonios son s\u00f3lo parte de la creaci\u00f3n ang\u00e9lica, y sus poderes naturales no difieren de los de los \u00e1ngeles que permanecieron fieles (Vea \u00e1ngeles).   Al igual que los otros \u00e1ngeles, ellos son seres espirituales puros sin cuerpo y en su estado original est\u00e1n dotados de la gracia sobrenatural y puestos en una condici\u00f3n de prueba.   Fue solamente por su ca\u00edda que se volvieron diablos, lo cual fue anterior al pecado de nuestros primeros padres, puesto que este pecado se le adscribe a la instigaci\u00f3n del diablo: \u201c\u2026por envidia del diablo entr\u00f3 la muerte en el mundo\u201d (Sab. 2,24).   Aun as\u00ed, resulta extraordinario que, para el relato de la ca\u00edda de los \u00e1ngeles, tengamos que ir hasta el \u00faltimo libro de la Biblia. Pues como tal consideramos la visi\u00f3n en el Apocalipsis, aunque la imagen del pasado se encuentra mezclada con las profec\u00edas de lo que ser\u00e1 en el futuro:\n<\/p>\n<p>\u201cEntonces se entabl\u00f3 una batalla en el cielo: Miguel y sus \u00e1ngeles combatieron con el drag\u00f3n. Tambi\u00e9n el Drag\u00f3n y sus \u00e1ngeles combatieron, pero no prevalecieron y no hubo ya en el cielo lugar para ellos. Y fue arrojado el gran Drag\u00f3n, la Serpiente antigua, el llamado Diablo y Satan\u00e1s, el seductor del mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus \u00e1ngeles fueron arrojados con \u00e9l.\u201d  (Apoc. 12, 7-9)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A esto pueden agregarse las palabras de San Judas: \u201c\u2026y adem\u00e1s que a los \u00e1ngeles, que no mantuvieron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los tiene guardados con ligaduras eternas bajo tinieblas para el juicio del gran d\u00eda.\u201d  (Judas 1, 6; cf. 2 Ped. 2, 4).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Antiguo Testamento tenemos una breve referencia a la ca\u00edda en Job 4,18: \u201cen sus \u00e1ngeles encontr\u00f3 maldad\u201d.  Pero, a esto deben agreg\u00e1rsele los dos textos cl\u00e1sicos de los profetas:\n<\/p>\n<p>\u201d\u00a1C\u00f3mo has ca\u00eddo de los cielos, Lucero, hijo de la Aurora!  \u00a1Has sido abatido a tierra, dominador de naciones!  T\u00fa que hab\u00edas dicho en tu coraz\u00f3n: Al cielo voy a subir, por encima de las estrellas de Dios alzar\u00e9 mi trono, y me sentar\u00e9 en el Monte de la Reuni\u00f3n, en el extremo norte.  Subir\u00e9 a las alturas del nublado, e asemejar\u00e9 al Alt\u00edsimo.  \u00a1Ya!: al \u0161eol has sido precipitado, a lo m\u00e1s hondo del pozo.\u201d  (Isa\u00edas 14,12-15)   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta par\u00e1bola del profeta est\u00e1 expresamente dirigida contra el rey de Babilonia, pero tanto los primeros Padres como los comentaristas cat\u00f3licos posteriores concuerdan en entenderlo como aplicable, con un significado m\u00e1s profundo, a la ca\u00edda del \u00e1ngel rebelde.   Y los comentaristas m\u00e1s antiguos generalmente consideran que esta interpretaci\u00f3n es confirmada por las palabras de Nuestro Se\u00f1or a sus disc\u00edpulos: \u201cYo ve\u00eda a Satan\u00e1s caer del cielo como un rayo\u201d  (Lc. 10,18); pues estas palabras eran consideradas como un reproche a los disc\u00edpulos, a quienes as\u00ed se les advert\u00eda sobre el peligro del orgullo mediante el recordatorio de la ca\u00edda de Lucifer.  Pero los comentaristas modernos toman este texto con un sentido distinto, y lo refieren no a la ca\u00edda original de Satan\u00e1s, sino a su derrocamiento por la fe de los disc\u00edpulos, quienes expulsan los demonios en el nombre de su Maestro. Y esta nueva interpretaci\u00f3n, tal y como observa Schanz, est\u00e1 m\u00e1s acorde con el contexto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pasaje prof\u00e9tico paralelo es la lamentaci\u00f3n de Ezequiel sobre el rey de Tiro:\n<\/p>\n<p>\u201d\u2026Eras el sello de una obra maestra, lleno de sabidur\u00eda, acabado en belleza.  En Ed\u00e9n estabas, en el jard\u00edn de Dios.  Toda suerte de piedras preciosas formaban tu manto: rub\u00ed, topacio, diamante, cris\u00f3lito, piedra de \u00f3nice, jaspe, zafiro, malaquita, esmeralda; en oro estaban labrados los aretes y pinjantes que llevabas aderezados desde el d\u00eda de tu creaci\u00f3n.    Querub\u00edn protector de alas desplegadas te hab\u00eda hecho yo, estabas en el monte santo de Dios, caminabas entre piedras de fuego.  Fuiste perfecto en tu conducta desde el d\u00eda de tu creaci\u00f3n, hasta el d\u00eda en que se hall\u00f3 en ti iniquidad.\u201d  (Eze. 28,12-15).  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay mucho en el contexto que s\u00f3lo se puede entender literalmente respecto a un rey terrenal por quien estas palabras son manifiestamente dichas, pero est\u00e1 claro que, en cualquier caso, el rey es comparado con un \u00e1ngel en el Para\u00edso, quien se arruin\u00f3 por su propia iniquidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan para aquellos que no la dudan ni disputan de ning\u00fan modo, la doctrina expuesta en estos textos y en las interpretaciones patr\u00edsticas bien puede sugerir una multitud de preguntas, y los te\u00f3logos han estado dispuestos a preguntar y responder a ellas.   Y en primer lugar \u00bfcu\u00e1l fue la naturaleza del pecado de los \u00e1ngeles rebeldes? En cualquier caso, este era un punto que presentaba una dificultad considerable, especialmente para los te\u00f3logos, quienes se hab\u00edan formado un alto concepto de los poderes y las posibilidades del conocimiento ang\u00e9lico, un asunto que ten\u00eda un atractivo peculiar para muchos de los grandes maestros de la especulaci\u00f3n escol\u00e1stica.  Pues si el pecado es, como seguramente es, el colmo de la locura, el preferir la oscuridad en vez de la luz, el mal en vez del bien, parecer\u00eda que s\u00f3lo se puede explicar por cierta ignorancia, o descuido, o debilidad, o la influencia de alguna pasi\u00f3n avasalladora.   Pero la mayor\u00eda de estas explicaciones parecen ser excluidas por los poderes y perfecciones de la naturaleza ang\u00e9lica.  La debilidad de la carne, que explica tal magnitud de la maldad humana, estaba totalmente ausente en los \u00e1ngeles. No pudo haber ning\u00fan lugar para el pecado carnal sin el corpus delicti (cuerpo del delito). E incluso  algunos pecados que son puramente espirituales o intelectuales parecen presentar una dificultad casi insuperable en el caso de los \u00e1ngeles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto puede decirse con certeza del pecado, al cual muchas de las mejores autoridades consideran como la verdadera gran ofensa del Lucifer, a saber, el deseo de independencia de Dios e igualdad con Dios.   Es verdad que esto parece afirmarse en el pasaje de Isa\u00edas (14,13). Y es naturalmente sugerido por la idea de rebeli\u00f3n contra un soberano terrenal, en donde el jefe de los rebeldes muy com\u00fanmente codicia el trono real.   Al mismo tiempo, el alto rango que generalmente se supone ha ocupado Lucifer en la jerarqu\u00eda de \u00e1ngeles, podr\u00eda parecer que hace esta ofensa m\u00e1s probable en su caso, pues, como demuestra la historia, el sujeto m\u00e1s cercano al trono es qui\u00e9n est\u00e1 m\u00e1s abierto a las tentaciones de la ambici\u00f3n.   Pero esta analog\u00eda no es poco enga\u00f1osa, pues que la exaltaci\u00f3n del sujeto puede hacer llevar su poder tan cerca del  de su soberano, que bien puede ser capaz de afirmar su independencia o de usurpar el trono; e incluso cuando este no sea realmente el caso, puede en todo caso contemplar la posibilidad de una rebeli\u00f3n exitosa.   Por otra parte, los poderes y las dignidades de un pr\u00edncipe terrenal pueden ser compatibles con mucha ignorancia y necedad. Pero obviamente ocurre lo contrario en el caso de los \u00e1ngeles.   Pues independientemente de los dones y poderes que se le puedan conferir al m\u00e1s alto de los pr\u00edncipes celestiales, todav\u00eda estar\u00eda apartado por una distancia infinita de la plenitud del poder y la majestad de Dios, de modo que una rebeli\u00f3n exitosa contra aquel poder o cualquier igualdad con aquella majestad, ser\u00eda una imposibilidad absoluta.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y lo que es m\u00e1s, el m\u00e1s alto de los \u00e1ngeles, debido a su mayor iluminaci\u00f3n intelectual, debe contar con el m\u00e1s claro conocimiento de esta absoluta imposibilidad de llegar a la igualdad con Dios. Esta dificultad es claramente planteada por el Disc\u00edpulo en el di\u00e1logo de San Anselmo \u00abDe Casu Diaboli\u00bb (cap. IV); pues el santo sinti\u00f3 que el intelecto ang\u00e9lico, en todo caso, debe ver la fuerza \u201cdel argumento ontol\u00f3gico\u201d (vea ontolog\u00eda).   Se pregunta \u201cSi Dios no puede ser pensado, excepto como \u00fanico, y es de tal esencia que no se puede pensar en nada que se le pueda parecer, [entonces] \u00bfc\u00f3mo pudo el diablo haber deseado aquello que no pod\u00eda siquiera pensarse?  &#8212;\u00c9l seguramente no era tan corto de entendimiento como para ser ignorante de lao inconcebible de cualquier otra entidad similar a Dios\u201d (Si Deus cogitari non potest, nisi ita solus, ut nihil illi simile cogitari possit, quomodo diabolus potuit velle quod non potuit cogitari? Non enim ita obtus Ee mentis erat, ut nihil aliud simile Deo cogitari posse nesciret).   El diablo, por as\u00ed decirlo, no era tan obtuso como para no saber que era imposible concebir algo como (es decir, igual) a Dios. Y  \u00e9l no pod\u00eda desear lo que no pod\u00eda pensar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La respuesta de San Anselmo es que no tiene por qu\u00e9 haber ninguna pregunta de igualdad absoluta; mas desear algo contra la  voluntad divina es procurar tener aquella independencia que s\u00f3lo pertenece a Dios, y en este respecto ser igual a Dios. En el mismo sentido, Santo Tom\u00e1s (I:63:3) responde a la pregunta de si el Diablo deseaba ser \u201ccomo Dios\u201d.    Si por esto denotamos igualdad con Dios, entonces el Diablo no pod\u00eda desearlo, ya que lo sab\u00eda imposible, y \u00e9l no estaba cegado por pasi\u00f3n o mal h\u00e1bito para elegir aquello que es imposible, como puede suceder con los hombres.  Y aun si fuese posible para una criatura convertirse en Dios, un \u00e1ngel no pod\u00eda desear esto, puesto que, al hacerse igual que Dios dejar\u00eda de ser un \u00e1ngel, y ninguna criatura puede desear su propia destrucci\u00f3n o un cambio esencial en su ser.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escoto combate estos argumentos (In II lib. Sent., dist. VI, Q. I), y distingue entre la voluntad eficaz y la voluntad de complacencia, y sostiene que por este \u00faltimo acto, un \u00e1ngel podr\u00eda desear aquello que es imposible.  Del mismo modo \u00e9l insiste que, aunque una criatura no pueda directamente desear su propia destrucci\u00f3n, puede hacerlo consequenter, es decir, puede desear algo a partir de lo cual esto seguir\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque Santo Tom\u00e1s considera el deseo de igualdad con Dios como algo imposible, \u00e9l ense\u00f1a sin embargo (op. cit.) que Satan\u00e1s pec\u00f3 deseando ser \u00abcomo Dios\u00bb, seg\u00fan el pasaje del profeta (Isa\u00edas 14), y \u00e9l entiende que esto significa semejanza, no igualdad.   Pero aqu\u00ed de nuevo hay necesidad de una distinci\u00f3n, pues los hombres y los \u00e1ngeles tienen una cierta semejanza con Dios en sus perfecciones naturales, que son s\u00f3lo un reflejo de su belleza incomparable, y a\u00fan una semejanza adicional les es dada por gracia sobrenatural y por gloria. \u00bfEra cualquiera de estas semejanzas lo que el diablo dese\u00f3?   Y si es as\u00ed, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda esto ser un pecado?, pues, \u00bfacaso no es este el fin para el cual los hombres y los \u00e1ngeles fueron creados? Ciertamente, como ense\u00f1a Tom\u00e1s, no todo deseo de semejanza con Dios ser\u00eda pecaminoso, ya que todos pueden correctamente desear aquella forma de semejanza que les ha sido designada por la voluntad de su Creador.   Hay pecado s\u00f3lo donde el deseo es excesivo, como en la b\u00fasqueda de algo contrario a la voluntad divina, o en la b\u00fasqueda de la semejanza designada de modo incorrecto. El pecado de Satan\u00e1s en este asunto puede haber consistido en el deseo de alcanzar la beatitud sobrenatural por sus poderes naturales o, lo que puede parecer a\u00fan m\u00e1s extra\u00f1o, en buscar su beatitud en las perfecciones naturales y en rechazar lo sobrenatural.   En cualquier, como considera Santo Tom\u00e1s, este primer pecado de Satan\u00e1s fue el pecado de orgullo. Escoto, sin embargo (op. cit., Q. II), ense\u00f1a que este pecado no fue el orgullo propiamente dicho, sino que deber\u00eda describirse mejor como una especie de lujuria espiritual.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque no se pueda conocer nada definitivo en cuanto a la naturaleza precisa de la prueba de los \u00e1ngeles y la forma en la cual muchos de ellos cayeron, muchos te\u00f3logos han hecho conjeturas, con algunas muestras de probabilidad, que se les revel\u00f3 el misterio de la Divina Encarnaci\u00f3n, que ellos vieron que una naturaleza inferior a la suya ser\u00eda hipost\u00e1ticamente unida a la Persona de Dios Hijo, y que toda la jerarqu\u00eda del cielo deber\u00eda postrarse en adoraci\u00f3n ante la majestad del Verbo Encarnado; y se supone que \u00e9sta fue la raz\u00f3n del orgullo de Lucifer (cf. Su\u00e1rez, De Angelis, lib. VII, XIII).   Como podr\u00eda esperarse, los defensores de este punto de vista buscan apoyo en ciertos pasajes de la Escritura, especialmente en las palabras del salmista tal y como son citadas en la Ep\u00edstola a los Hebreos: \u201cY nuevamente al introducir a su primog\u00e9nito en el mundo, dice: Que lo adoren todos los \u00e1ngeles de Dios\u201d.  (Heb. 1,6; Sal. 97(96),7).   Y si el cap\u00edtulo 12 del Apocalipsis se puede usar para referirse, al menos en sentido secundario, a la ca\u00edda original de los \u00e1ngeles, puede parecer algo significativo que este inicia con la visi\u00f3n de la Mujer y su Hijo. Pero esta interpretaci\u00f3n no es de ning\u00fan modo certera, pues el texto en Hebreos 1 puede referirse a la segunda venida de Cristo y lo mismo puede decirse del pasaje en el Apocalipsis.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parecer\u00eda que este relato del juicio de los \u00e1ngeles es m\u00e1s acorde con lo que se conoce como la doctrina escotista sobre los motivos de la Encarnaci\u00f3n que con el punto de vista tomista de que la Encarnaci\u00f3n fue ocasionada por el pecado de nuestros primeros padres.   Pues ya que el pecado en s\u00ed mismo fue cometido bajo la instigaci\u00f3n de Satan\u00e1s, presupone la ca\u00edda de los \u00e1ngeles. \u00bfC\u00f3mo, entonces, podr\u00eda la prueba de Satan\u00e1s consistir en el conocimiento previo de aquello que podr\u00eda suceder, ex hypothesi, solamente en caso de su ca\u00edda?   Del mismo modo parecer\u00eda que la teor\u00eda arriba mencionada es incompatible con otra opini\u00f3n sostenida por algunos antiguos te\u00f3logos, a saber, que los hombres fueron creados para llenar los huecos en las filas de los \u00e1ngeles.  Pues esto supone nuevamente que si ning\u00fan \u00e1ngel hubiese pecado, ning\u00fan hombre habr\u00eda sido creado, y en consecuencia, no habr\u00eda habido ninguna uni\u00f3n de la Persona Divina con una naturaleza inferior a la de los \u00e1ngeles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como era de esperarse, dada la atenci\u00f3n que le otorgaron a la cuesti\u00f3n de las facultades intelectuales de los \u00e1ngeles, los te\u00f3logos medievales tuvieron mucho que decir sobre el tiempo de su prueba. La mente ang\u00e9lica fue concebida como capaz de actuar al instante, no, como la mente humana, que mediante el razonamiento discursivo pasa de las premisas a las conclusiones.  Era inteligencia pura diferenciada de la raz\u00f3n.   De ah\u00ed parecer\u00eda que no hab\u00eda ninguna necesidad de extender este juicio.   Y de hecho encontramos a  Santo Tom\u00e1s y a Escoto discutiendo la cuesti\u00f3n de si todo el asunto no podr\u00eda haberse realizado en el primer instante en que los \u00e1ngeles fueron creados. El Doctor Ang\u00e9lico sostiene que la ca\u00edda no pod\u00eda haber ocurrido en el primer instante.   Y ciertamente parece que si la criatura naciera en el mismo acto de pecar, se podr\u00eda decir que el pecado mismo procede del Creador. Pero Escoto, con su agudeza acostumbrada, contesta este argumento, junto con muchos otros, y afirma la posibilidad abstracta del pecado en el primer instante.    Pero, ya sea posible o no, se ha acordado que esto no es lo que realmente ocurri\u00f3.  Para la autoridad de los pasajes de Isa\u00edas y Ezequiel, que fueron aceptados generalmente como una referencia a la ca\u00edda de Lucifer, muy bien bastar\u00eda para demostrar que por lo menos un instante \u00e9l hab\u00eda existido en un estado de inocencia y resplandor.    A los lectores modernos  la noci\u00f3n de que el pecado fue cometido en el segundo instante de la creaci\u00f3n puede parecerle apenas menos incre\u00edble que la posibilidad de una ca\u00edda en el primer momento.   Pero esto puede deberse, en parte, al hecho de que realmente pensamos en modos humanos de conocimiento, y no tomamos en cuenta la concepci\u00f3n escol\u00e1stica de la cognici\u00f3n ang\u00e9lica. Para un ser que era capaz de ver muchas cosas a un mismo tiempo, un solo instante podr\u00eda ser equivalente al per\u00edodo m\u00e1s largo necesitado por los mortales de movimientos lentos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta disputa, en cuanto al tiempo transcurrido entre la prueba y la ca\u00edda de Satan\u00e1s tiene un inter\u00e9s puramente especulativo. Pero la pregunta correspondiente en cuanto a la rapidez de la sentencia y el castigo es  de alg\u00fan modo un asunto de mayor importancia.   En efecto, no cabe duda alguna de que Satan\u00e1s y sus \u00e1ngeles rebeldes fueron prontamente castigados por su rebeli\u00f3n. Esto parecer\u00eda estar suficientemente indicado en algunos textos que se entiende se refieren a la ca\u00edda de los \u00e1ngeles.   Se puede inferir, por otra parte, a partir de la rapidez con la que el castigo sigui\u00f3 a la ofensa en el caso de nuestros primeros padres, aunque la mente del hombre se mueve m\u00e1s despacio que la de los \u00e1ngeles, y que ellos ten\u00edan m\u00e1s excusa en su propia debilidad y en el poder de su tentador.  En efecto, fue en parte por esta raz\u00f3n que el hombre encontr\u00f3 misericordia, mientras que no hubo ninguna redenci\u00f3n para los \u00e1ngeles. Pues, como dice San Pedro: \u201cDios no perdon\u00f3 a los \u00e1ngeles que pecaron\u201d (2 Pedro 2,4).   Se puede observar que esto se afirma universalmente, indicando que todos los que cayeron sufrieron castigo. Por \u00e9stas y otras razones, los te\u00f3logos com\u00fanmente ense\u00f1an que la condena y el castigo sucedieron en el instante inmediato despu\u00e9s de la ofensa, y muchos van tan lejos como para decir que no hubo ninguna posibilidad de arrepentimiento.   Pero aqu\u00ed ser\u00e1 bueno tener en cuenta la distinci\u00f3n trazada entre la doctrina revelada, que viene con autoridad, y la especulaci\u00f3n teol\u00f3gica, que en gran medida se basa en el razonamiento.  No es probable que nadie que est\u00e9 realmente familiarizado con los maestros medievales, con sus amplias diferencias, su independencia, su especulaci\u00f3n valiente, sea capaz de confundirlos. Pero en estos d\u00edas, hay peligro de que perdamos de vista esa distinci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es cierto que, cuando esto cumple ciertas condiciones definidas, el acuerdo entre los te\u00f3logos puede servir como un testimonio seguro a la doctrina revelada, e incluso la Iglesia ha adoptado algunos de sus pensamientos y hasta sus mismas palabras en sus definiciones de dogma.   Pero al mismo tiempo estos maestros del pensamiento teol\u00f3gico proponen libremente muchas opiniones m\u00e1s o menos plausibles, que nos llegan con el razonamiento en lugar de autoridad, y necesariamente se sostendr\u00e1n o caer\u00e1n con los argumentos que los apoyan.   De esta manera podemos encontrar que muchos de ellos pueden estar de acuerdo en sostener que los \u00e1ngeles que pecaron no ten\u00edan ninguna posibilidad de arrepentimiento. Pero puede ser que se trate de una cuesti\u00f3n de argumento, que cada uno la afirma por una raz\u00f3n propia y niega la validez de los argumentos aducidos por los dem\u00e1s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos argumentan que debido a la naturaleza de la mente y voluntad ang\u00e9licas, hab\u00eda una imposibilidad intr\u00ednseca de arrepentimiento. Pero puede observarse que en cualquier caso la base de este argumento no es ense\u00f1anza revelada, sino especulaci\u00f3n filos\u00f3fica.   Y apenas sorprende encontrar que su suficiencia es negada por doctores igualmente ortodoxos, que afirman que si los \u00e1ngeles ca\u00eddos no pudieron arrepentirse, esto fue porque la condena fue instant\u00e1nea y no dej\u00f3 espacio alguno para el arrepentimiento, o porque se les neg\u00f3 la gracia necesaria.   Otros, de nuevo, tal vez con mejor raz\u00f3n, no est\u00e1n satisfechos con que, de hecho, se les negara la gracia y el espacio suficientes para el arrepentimiento, ni con que ellos vean ning\u00fan buen fundamento para considerar esto probable, o para considerar que est\u00e1 en armon\u00eda con todo lo que sabemos de la bondad y misericordia divinas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante la ausencia de una decisi\u00f3n certera sobre este asunto, se nos puede permitir afirmar, con Su\u00e1rez, que por breve que pueda haber sido, hubo un lapso suficiente como para dar oportunidad al arrepentimiento, y que la gracia necesaria no fue totalmente denegada.  Si ninguno se arrepinti\u00f3 realmente, esto se puede explicar hasta cierto punto diciendo que su fuerza de voluntad y firmeza de prop\u00f3sito hicieron el arrepentimiento sumamente dif\u00edcil, aunque no imposible; que el tiempo, aunque suficiente, fue corto; y que no se le dio la gracia en tal abundancia como para vencer estas dificultades.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lenguaje de los profetas (Isa\u00edas 14; Ezequiel 28) parece mostrar que Lucifer ten\u00eda un rango muy alto en la jerarqu\u00eda celestial. Y, en consecuencia, encontramos muchos te\u00f3logos que afirman que antes de su ca\u00edda \u00e9l era el principal de todos los \u00e1ngeles.   Su\u00e1rez est\u00e1 dispuesto a admitir que \u00e9l era el m\u00e1s alto negativamente, es decir, que ninguno era m\u00e1s alto, aunque muchos pudieron haber sido sus iguales. Pero aqu\u00ed otra vez estamos en la regi\u00f3n de las opiniones piadosas, pues algunos te\u00f3logos sostienen que, lejos de ser el primero entre todos, \u00e9l no pertenec\u00eda a uno de los coros m\u00e1s altos &#8212;serafines, querubines y tronos&#8212;, sino a una de las \u00f3rdenes inferiores de \u00e1ngeles.   En cualquier caso, parece que \u00e9l tiene una cierta soberan\u00eda sobre aquellos que lo siguieron en su rebeli\u00f3n; pues leemos \u201cel diablo y sus \u00e1ngeles\u201d (Mt. 25,41), \u201cel drag\u00f3n y sus \u00e1ngeles\u201d (Apoc. 12,7), \u201cBelceb\u00fa, el pr\u00edncipe de los demonios\u201d &#8212;que, cualquiera que sea la interpretaci\u00f3n del nombre, se refiere claramente a  Satan\u00e1s, como se desprende del contexto:  \u201cSi, pues, tambi\u00e9n Satan\u00e1s est\u00e1 dividido contra s\u00ed mismo, \u00bfc\u00f3mo va a subsistir su reino?&#8230; porque dec\u00eds que yo expulso los demonios por Beelzebul.\u201d (Lc. 11,15.18), y \u201cel pr\u00edncipe del imperio del aire\u201d (Ef. 2,2).   A primera vista puede parecer extra\u00f1o que debiera haber alg\u00fan orden o subordinaci\u00f3n entre aquellos esp\u00edritus rebeldes, y que los que se levantaron contra su Hacedor debieran obedecer a uno de sus propios compa\u00f1eros que los hab\u00edan conducido a la destrucci\u00f3n.   Y la analog\u00eda de movimientos similares entre los hombres podr\u00eda sugerir que la rebeli\u00f3n probablemente resultara en anarqu\u00eda y divisi\u00f3n.   Pero se debe recordar que la ca\u00edda de los \u00e1ngeles no perjudic\u00f3 sus poderes naturales, que Lucifer todav\u00eda retuvo los dones que le permitieron influir en sus hermanos antes de su ca\u00edda, y que su inteligencia superior les mostrar\u00eda que ellos podr\u00edan alcanzar un mayor \u00e9xito y hacer m\u00e1s da\u00f1o  a otros mediante la unidad y la organizaci\u00f3n que mediante la independencia y la divisi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de ejercer esta autoridad sobre aquellos a que fueron llamados \u201csus \u00e1ngeles\u201d, Satan\u00e1s ha extendido su imperio sobre las mentes de los hombres malvados. As\u00ed, en el pasaje reci\u00e9n citado de San Pablo, leemos: \u201cY ustedes que estaban muertos en sus delitos y pecados, en los cuales anduvieron en otro tiempo seg\u00fan el proceder de este mundo, seg\u00fan el pr\u00edncipe del imperio del aire, el esp\u00edritu que act\u00faa en los rebeldes\u201d (Ef. 2,1-2).   Del mismo modo Cristo en el Evangelio lo llama \u00abel pr\u00edncipe de este mundo\u00bb, pues cuando sus enemigos vienen para arrestarlo, \u00c9l mira m\u00e1s all\u00e1 de los instrumentos del mal al amo que los mueve, y dice: \u201cYa no hablar\u00e9 muchas cosas con ustedes, porque llega el Pr\u00edncipe de este mundo. En m\u00ed no tiene ning\u00fan poder\u2026\u201d (Juan 14,30).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es necesario discutir el punto de vista de algunos te\u00f3logos que suponen que Lucifer era uno de los \u00e1ngeles que gobernaban y administraban los cuerpos celestes, y que este planeta estaba a su cuidado; pues en cualquier caso, la soberan\u00eda de la que tratan principalmente estos textos es s\u00f3lo del grosero derecho a la conquista y el poder de la influencia maligna. Su dominio comenz\u00f3 con su victoria sobre nuestros primeros padres, quienes, tras ceder a sus sugerencias, cayeron bajo su esclavitud.   Todos los pecadores que hacen su voluntad se convierten a la medida de sus siervos.  Pues, como dice San Gregorio, \u00e9l es la cabeza de todos los malvados &#8212;\u201cSeguramente el diablo es la cabeza de todos los malvados; y todos los malvados son los miembros de esa cabeza\u201d (Certe iniquorum omnium caput diabolus est; et hujus capitis membra sunt omnes iniqui. Hom. 16, en Evangel.).  Este liderazgo sobre los malvados, como Santo Tom\u00e1s es cuidadoso en explicar, se diferencia ampliamente del liderazgo de Cristo sobre la Iglesia, ya que Satan\u00e1s es s\u00f3lo la cabeza por gobierno externo y no tambi\u00e9n, como lo es Cristo, por la vivificante influencia interna. (Summa III: 8:7).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la creciente maldad del mundo y la propagaci\u00f3n del paganismo, religiones falsas y ritos m\u00e1gicos, el reinado de Satan\u00e1s se extendi\u00f3 y se fortaleci\u00f3 hasta que su poder fue quebrantado por la victoria de Cristo, que por esta raz\u00f3n dijo, en la v\u00edspera de su Pasi\u00f3n:  \u201cAhora es el juicio de este mundo; ahora el Pr\u00edncipe de este mundo ser\u00e1 echado fuera.\u201d  (Jn. 12,31).   Por la victoria de la Cruz, Cristo liber\u00f3 a los hombres de la esclavitud de Satan\u00e1s y al mismo tiempo pag\u00f3 la deuda debida a la justicia divina, al derramar su sangre en expiaci\u00f3n por nuestros pecados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En sus esfuerzos por explicar este gran misterio, algunos antiguos te\u00f3logos, enga\u00f1ados por la met\u00e1fora de un rescate para cautivos de guerra, llegaron a la extra\u00f1a conclusi\u00f3n de que el precio de la redenci\u00f3n fue pagado a Satan\u00e1s. Pero San Anselmo refut\u00f3 este error eficazmente al demostrar que Satan\u00e1s no ten\u00eda ning\u00fan derecho sobre sus cautivos y que el gran precio con que fuimos comprados fue pagado a Dios solamente (vea DOCTRINA DE LA EXPIACI\u00d3N.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que ha sido dicho hasta ahora puede bastar para demostrar el rol desempe\u00f1ado por el diablo en la historia humana, ya sea en cuanto al alma individual o a toda la raza de Ad\u00e1n.  En efecto, su nombre Satan\u00e1s denota al adversario, el oponente, el acusador, as\u00ed como por su liderazgo de los malvados, conducidos bajo su bandera en la guerra continua con el reino de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las dos ciudades cuya lucha es descrita por |San Agust\u00edn est\u00e1n  ya indicadas en las palabras del Ap\u00f3stol: \u201cQuien comete el pecado es del diablo, pues el diablo peca desde el principio.  El Hijo de Dios se manifest\u00f3 para deshacer las obras del Diablo\u201d (1 Juan 3,8).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sea o no el conocimiento previo de la Encarnaci\u00f3n la raz\u00f3n de su propia ca\u00edda, su evoluci\u00f3n posterior ciertamente lo ha mostrado como el enemigo implacable de la humanidad y el opositor decidido de la econom\u00eda divina de la redenci\u00f3n.  Y ya que atrajo a nuestros primeros padres a su ca\u00edda, \u00e9l no ha dejado de tentar a sus hijos a fin de implicarlos en su propia ruina. No hay ninguna raz\u00f3n, en efecto, para pensar que todos los pecados y todas las tentaciones deben, por necesidad, venir directamente del Diablo o uno de sus ministros del mal.   Ya que es cierto que si, despu\u00e9s de la primera ca\u00edda de Ad\u00e1n, o en el momento de la venida de Cristo, Satan\u00e1s y sus \u00e1ngeles hubieran estado atados tan fuerte que no pudiesen tentar m\u00e1s, aun as\u00ed el mundo estar\u00eda lleno de males, pues los hombres tendr\u00edan suficiente tentaci\u00f3n en la debilidad y en la rebeld\u00eda de sus corazones. Pero en ese caso, el mal habr\u00eda sido claramente mucho menor de lo que es ahora, pues la actividad de Satan\u00e1s hace mucho m\u00e1s que simplemente a\u00f1adir una fuente adicional de tentaci\u00f3n a la debilidad del mundo y la carne; significa una combinaci\u00f3n  y una direcci\u00f3n inteligente de todos los elementos del mal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda la Iglesia y cada uno de sus hijos se ven acosados por peligros, el fuego de la persecuci\u00f3n, la enervaci\u00f3n de la comodidad, los peligros de la riqueza y de la pobreza, herej\u00edas y errores de caracteres opuestos, el racionalismo y la superstici\u00f3n, el fanatismo y la indiferencia.   Ya ser\u00eda bastante malo si todas estas fuerzas actuaran aparte y sin alg\u00fan prop\u00f3sito definido, pero los peligros de la situaci\u00f3n son incalculablemente mayores cuando todo puede ser organizado y dirigido por inteligencias vigilantes y hostiles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto es lo que hace que el Ap\u00f3stol, aunque conoc\u00eda bien los peligros del mundo y la debilidad de la carne, ponga \u00e9nfasis especial sobres los grandes peligros que provienen de los asaltos de los poderosos esp\u00edritus del mal en quienes reconoci\u00f3 a nuestros verdaderos y m\u00e1s formidables enemigos:  \u201cRev\u00edstanse de las armas de Dios para poder resistir a las asechanzas del Diablo.  Pues nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra los Principados, contra las Potestades, contra los Dominadores de este mundo tenebroso, contra los esp\u00edritus del mal que est\u00e1n en las alturas\u2026  \u00a1En pie!, pues, ce\u00f1ida su cintura con la verdad y revestidos de la justicia como coraza, calzados los pies con el celo por el Evangelio de la paz, embrazando siempre el escudo de la fe, para que puedan apagar con \u00e9l todos los encendidos dardos del Maligno.\u201d  (Ef. 6,11.15-16).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Kent, William. \u00abDevil.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 4. New York: Robert Appleton Company, 1908. 18 Dec. 2012 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/04764a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Patricia Reyes.  lhm\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Adversario, Beelzeb\u00fa, Satan\u00e1s Mat 4:1; Luk 4:2 fue .. para ser tentado por el d Mat 13:39 el enemigo que la sembr\u00f3 es el d Mat 25:41 al fuego eterno preparado para el d y Luk 8:12 luego viene el d y quita de su coraz\u00f3n la Joh 6:70 vosotros los doce, y uno &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/diablo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDIABLO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-1668","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1668","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1668"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1668\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1668"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1668"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1668"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}