{"id":16690,"date":"2016-02-05T10:54:28","date_gmt":"2016-02-05T15:54:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/nahun\/"},"modified":"2016-02-05T10:54:28","modified_gmt":"2016-02-05T15:54:28","slug":"nahun","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/nahun\/","title":{"rendered":"NAHUN"},"content":{"rendered":"<p>Este libro est\u00e1 incluido entre los doce profetas menores. De Nah\u00fan conocemos s\u00f3lo el nombre, que significa \u00abconsolador&#8217; y el lugar de origen, Elc\u00f3s. La introd\u00facci\u00f3n no nos dice cu\u00e1ndo se escribi\u00f3 este vaticinio, pero del contenido se puede deducir que fue entre dos fechas: la ca\u00ed\u00adda de Tebas (668) y la ca\u00ed\u00adda de N\u00ed\u00adnive (612). Nah\u00fan ser\u00ed\u00ada entonces el \u00fanico profeta conocido durante el largo reinado de Manas\u00e9s (698-643). El libro canta la desaparici\u00f3n de Asiria y la conquista de N\u00ed\u00adnive en el 612 por Obra de los medos y los babilonios. Describiendo la ca\u00ed\u00adda del Imperio asirio con la rabia del oprimido, sin hacer concesi\u00f3n alguna a la compasi\u00f3n, Nah\u00fan no manifiesta solamente el odio ciego contra los enemigos seculares o un nacionalismo desenfrenado, sino que narra la victoria de la santidad del Se\u00f1or sobre la ciudad de N\u00ed\u00adnive, s\u00ed\u00admbolo de la realidad diab\u00f3lica, reivindicando la soberan\u00ed\u00ada absoluta de Yahveh sobre la historia y los imperios de la tierra.<\/p>\n<p>G. Lorusso<\/p>\n<p>Bibl.: G, Ravasi, Nah\u00fan, en NDTB, 12951297; L. Alonso Schokel &#8211; J. L, Sicre, Profetas, 11, Cristiandad, Madrid 1980, 10731089. G. T. Montagne, Los libros de Sofon\u00ed\u00adas, Nahum, Habacuc, Lamentaciones, Abd\u00ed\u00adas, Mensajero\/Sal Terrae, Bilbao\/Santander 1970; J L, Sicre, Profetismo en Israel, Verbo Divino, Estella 1992.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. Las coordenadas hist\u00f3ricas. II. La eleg\u00ed\u00ada sat\u00ed\u00adrica sobre N\u00ed\u00adnive. III. Juicio y esperanza.<\/p>\n<p>I. LAS COORDENADAS HIST\u00ed\u201cRICAS. El t\u00ed\u00adtulo redaccional tradicional (1,1) nos ofrece de este profeta solamente tres indicaciones esenciales: el nombre, Nah\u00fam, \u00abconsolaci\u00f3n\u00bb; su patria, la aldea desconocida de Elc\u00f3s (Eikos), que Jer\u00f3nimo situaba en Galilea, no sabemos por qu\u00e9 motivos; el tema de la profec\u00ed\u00ada, N\u00ed\u00adnive. Este \u00faltimo dato es el m\u00e1s consistente, dado que est\u00e1 tambi\u00e9n confirmado en el interior del libro, el cual nos ofrece un cuadro violento de la destrucci\u00f3n de N\u00ed\u00adnive, la capital asiria, que cay\u00f3 el a\u00f1o 612 a.C. bajo las tropas unidas de Ciajares, rey de los medos, y de Nabopolasar, fundador de la dinast\u00ed\u00ada neobabil\u00f3nica. As\u00ed\u00ad pues, podemos colocar este peque\u00f1o pero extraordinario poema prof\u00e9tico en un \u00e1rea cronol\u00f3gica af\u00ed\u00adn a la de I Sofon\u00ed\u00adas, bajo el reinado de Jos\u00ed\u00adas, con sus instancias reformadoras. En efecto, el p\u00e1rrafo 1,9-2,3 parece apoyar el gran giro pol\u00ed\u00adtico-religioso que inaugur\u00f3 aquel soberano en el 622 con el \u00abdescubrimiento\u00bb del \u00ablibro de la ley\u00bb (2Re 22; \/ Deu 1:3). Se abre entonces un nuevo horizonte para la \u00abvi\u00f1a de Israel\u00bb (si se lee gepen, \u00abvi\u00f1a\u00bb, en vez del TM ge&#8217;\u00f3n, \u00abmagnificencia\u00bb, en 2,3): \u00abEl Se\u00f1orrestablece la vi\u00f1a de Jacob y la vi\u00f1a de Israel; los ladrones la hab\u00ed\u00adan despojado&#8230;\u00bb<br \/>\nNo falta tampoco una alusi\u00f3n al pasado hist\u00f3rico: el a\u00f1o 661 a.C. el rey asirio Asurbanipal hab\u00ed\u00ada destruido Tebas, la gran capital egipcia No-Am\u00f3n. En 3,8-11, en el contexto del juicio divino sobre N\u00ed\u00adnive, Nah\u00fan evoca aquella fecha memorable en que los ni\u00f1os egipcios \u00abfueron estrellados en las esquinas de todas las calles\u00bb (3,10). Tenemos, por consiguiente, un fondo hist\u00f3rico muy amplio, recorrido por inmensas tragedias nacionales, con un sentido muy vivo del juicio divino sobre la historia, pero tambi\u00e9n con algunos destellos de esperanza: \u00abMirad, ya viene por los montes el mensajero de la buena nueva, el que anuncia la paz\u00bb (2,1; cf Isa 52:7-10).<\/p>\n<p>II. LA ELEG\u00ed\u008dA SAT\u00ed\u008dRICA SOBRE N\u00ed\u008dNIVE. El coraz\u00f3n po\u00e9tico y tem\u00e1tico del librito de Nah\u00fan est\u00e1 constituido por una eleg\u00ed\u00ada excepcional, totalmente impregnada de sarcasmo, sobre esta poderosa ciudad asiria, pesadilla y maldici\u00f3n para los hebreos. La eleg\u00ed\u00ada ocupa pr\u00e1cticamente casi todo el texto prof\u00e9tico, y est\u00e1 introducida por un himno (1,2-8), que algunos consideran posterior: este himno tiene las caracter\u00ed\u00adsticas de un salmo alfab\u00e9tico (hasta la letra k); las letras que faltan se dispersaron quiz\u00e1 entre los or\u00e1culos sucesivos. En el centro destaca la figura del \u00abDios celoso y vengador\u00bb, que se arma de ira, se venga de sus adversarios y se enfurece contra sus enemigos (v. 2), que \u00abno deja pasar nada\u00bb (v. 3). Pero junto a su intervenci\u00f3n col\u00e9rica se asiste a su solicitud por los justos: \u00abun refugio en el d\u00ed\u00ada de la angustia; \u00e9l cuida de los que a \u00e9l se acogen\u00bb (vv. 7-8).<\/p>\n<p>El ataque a N\u00ed\u00adnive se despliega, a su vez, en una p\u00e1gina brillante y poderosa al mismo tiempo. Tras una apertura incierta, redaccionalmente confusa debido a un continuo contrapunto entre los or\u00e1culos destinados a Jud\u00e1 y los reservados a Asiria, la eleg\u00ed\u00ada toma cuerpo en 2,3 y se desarrolla en un septenario de unidades literarias de gran nivel po\u00e9tico y de espl\u00e9ndida trama simb\u00f3lica. Est\u00e1, en primer lugar, el asalto y el asedio de la ciudad, recogidos casi como en una pel\u00ed\u00adcula con escenas convulsas, gritos, terrores, devastaciones, estragos (2,3-11). Viene a continuaci\u00f3n un primer lamento ir\u00f3nico sobre el le\u00f3n de Asur, tan cobardemente asustado, impotente y capaz de continuar con sus rapi\u00f1as (2,12-14). La tercera secci\u00f3n (3,1-7) pone en escena a N\u00ed\u00adnive con \u00ablos esc\u00e1ndalos de la prostituta, de la bella, graciosa y h\u00e1bil encantadora\u00bb, fuente de tentaciones idol\u00e1tricas para todos los reinos de la tierra, pero que ahora yace en medio de la basura, desnuda y expuesta a la p\u00fablica verg\u00fcenza, abandonada de todos sus amantes (los \u00ed\u00addolos y sus aliados).<\/p>\n<p>En este punto el pensamiento se dirige a la capital de la superpotencia rival, Tebas de Egipto, que hab\u00ed\u00ada sido aplastada precisamente por Asiria (3,8-11): el destino de la enemiga recae ahora sobre N\u00ed\u00adnive, que tendr\u00e1 que beber hasta las heces el c\u00e1liz de la c\u00f3lera divina. En una especie de flash-back el profeta vuelve al asedio de N\u00ed\u00adnive, a todos los preparativos estrat\u00e9gicos que se hab\u00ed\u00adan hecho para proteger aquel poderoso centro urbano, preparativos que fallaron totalmente (3,12-15a): \u00abEntonces el fuego te consumir\u00e1, te exterminar\u00e1 la espada\u00bb (3,15a). En efecto, los enemigos son implacables y, aunque los ninivitas se multiplicasen como las langostas, se ver\u00ed\u00adan obligados a retirarse ante el nuevo sol que est\u00e1 amaneciendo. Durante alg\u00fan tiempo hab\u00ed\u00adan sido realmente como enjambres de insectos que ofuscaban el cielo de todos los pa\u00ed\u00adses, pero ahora han levantado el vuelo y se han quedado dispersos e inertes (3,15b-17). Un lamento f\u00fanebre final (3,18-19) cierra el poema con un cuadro surrealista de gran tensi\u00f3n: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n tus pastores? Muertos est\u00e1n, oh rey de Asiria; tus h\u00e9roes est\u00e1n adormecidos, tu pueblo disperso por los montes y no hay quien los re\u00fana\u00bb (3,18).<\/p>\n<p>III. JUICIO Y ESPERANZA. El fuerte elemento \u00abpatri\u00f3tico\u00bb de la profec\u00ed\u00ada de Nah\u00fan se relaciona realmente con la teolog\u00ed\u00ada de Isa\u00ed\u00adas: las potencias hist\u00f3ricas se enga\u00f1an creyendo que son los \u00e1rbitros de su destino y del de las naciones sometidas, pero en realidad el \u00faltimo \u00e1rbitro es el Se\u00f1or de la justicia. El pecado fundamental de N\u00ed\u00adnive y de todas las superpotencias es el de la hybris (cf Is 14 y Ez 28); es el hacerse como Dios (G\u00e9n 3), soberanos del cosmos, de la historia, del bien y del mal (3,1.4). Pero Dios no permanece indiferente, e irrumpe con su juicio, que tiene lugar en dos direcciones: el cosmos (1,3-6) y la historia. La descripci\u00f3n del p\u00e1nico que origina la llegada del Se\u00f1or recurre a una acumulaci\u00f3n alucinante de verbos y de im\u00e1genes fulminantes, e impregna casi todos los 47 vers\u00ed\u00adculos de la profec\u00ed\u00ada de Nah\u00fan.<\/p>\n<p>Pero, como en Sofon\u00ed\u00adas (2,15; 3,12), no falta el atisbo del gozo y de la esperanza: \u00abCelebra tus fiestas, Jud\u00e1, cumple tus promesas; porque el ser infernal no volver\u00e1 a pasar por ti\u00bb(2,1). El Se\u00f1or es bueno y delicado con todos los que conf\u00ed\u00adan en \u00e9l (1,7-8); de ellos se aleja la angustia, se apartan las persecuciones; la patria queda restablecida, la alegr\u00ed\u00ada permanece intacta para siempre. De este modo, la ca\u00ed\u00adda de N\u00ed\u00adnive se convierte en s\u00ed\u00admbolo de la victoria de Yhwh sobre el mal y de la esperanza en un futuro distinto.<\/p>\n<p>BIBL.: ALONSO SCH\u00ed\u201cKEI. L.-SICRE D\u00ed\u008dAZ J.L., Profetas II, Cristiandad, Madrid 1980, 1073-1089; BERNINI G., Osea, Michea, Naum, Abacuc, Ed. Paoline, Roma 19833; BIC3 M., Trois proph\u00e9tes dans un temps de t\u00e9n\u00e9bres: Sophonie, Nahum, Habacuq, Cerf, Par\u00ed\u00ads 1968; De VRIES S.J., The acrostic of Nahum in the Jerusalen liturgv, en \u00abVT\u00bb 16 (1966) 476-481; GEORGE A., Nahum, en \u00abDBS\u00bb 6 (1958) 291-301; JEREMIAS J., Kultprophetie und Gerichtsverk\u00fcndingung in der spdten Kdnigszeit Israel, Neukirchener Verlag, Neukirchen-Vluyn 1970; RINALDI G.-LUCIANI F., I profeti minori III, Marietti, Tur\u00ed\u00adn 1969, 47-49; SAVOCA G., Il profeti d&#8217;Israele voce del Dio vivente, Dehoniane, Bolonia 1985, 109-1 I l; Vuu.LEUMIER R.-KELLER C.A., Mich\u00e9e, Nahoum, Haoacuc. Sophonie, Delachaux et Niestl\u00e9, Par\u00ed\u00ads 1971.<\/p>\n<p>G. Ravasi<\/p>\n<p>P Rossano &#8211; G. Ravasi &#8211; A, Girlanda, Nuevo Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, San Pablo, Madrid 1990<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>Na 1-3<br \/>\nSumario: 1. Las coordenadas hist\u00f3ricas. II. La eleg\u00ed\u00ada sat\u00ed\u00adrica sobre Nbtive. III. Juicio y esperanza.<br \/>\n2228<br \/>\n1. LAS COORDENADAS HISTORICAS.<br \/>\nEl t\u00ed\u00adtulo redaccional tradicional (1,1) nos ofrece de este profeta solamente tres indicaciones esenciales: el nombre, Nah\u00fcm, \u2020\u0153consolaci\u00f3n\u2020\u009d; su patria, la aldea desconocida de Elc\u00f3s (Elkos), que Jer\u00f3nimo situaba en Galilea, no sabemos por qu\u00e9 motivos; el tema de la profec\u00ed\u00ada, N\u00ed\u00adnive. Este \u00faltimo dato es el m\u00e1s consistente, dado que est\u00e1 tambi\u00e9n confirmado en el interior del libro, el cual nos ofrece un cuadro violento de la destrucci\u00f3n de N\u00ed\u00adnive, la capital asir\u00ed\u00ada, que cay\u00f3 el a\u00f1o 612 a.C. bajo las tropas unidas de Ciajares, rey de los medos, y de NabopDIASar, fundador de la dinast\u00ed\u00ada neobabil\u00f3nica. As\u00ed\u00ad pues, podemos colocar este peque\u00f1o pero extraordinario poema prof\u00e9tico en un \u00e1rea cronol\u00f3gica af\u00ed\u00adn a la de \/ Sofon\u00ed\u00adas, bajo el reinado de Jos\u00ed\u00adas, con sus instancias reformadoras. En efecto, el p\u00e1rrafo 1,9-2,3 parece apoyar el gran giro pol\u00ed\u00adtico-religioso que inaugur\u00f3 aquel soberano en el 622 con el \u2020\u0153descubrimiento\u2020\u009d del \u2020\u0153libro de laley\u2020\u009d(2Re22; \/ Deuteronomio 1,3). Se abre entonces un nuevo horizonte para la \u2020\u0153vi\u00f1a de Israel\u2020\u009d (si se lee ge-pen, \u2020\u0153vi\u00f1a\u2020\u009d, en vez del TM ge\u2020\u2122\u00f3n, \u2020\u0153magnificencia\u2020\u009d, en 2,3): \u2020\u0153El Se\u00f1or restablece la vi\u00f1a de Jacob y la vi\u00f1a de Israel; los ladrones la hab\u00ed\u00adan despojado&#8230;\u2020\u009d<br \/>\nNo falta tampoco una alusi\u00f3n al pasado hist\u00f3rico: el a\u00f1o 661 a.C. el rey asirio Asurbanipal hab\u00ed\u00ada destruido Tebas, la gran capital egipcia No-Am\u00f3n. En 3,8-1 1, en el contexto del juicio divino sobre N\u00ed\u00adnive, Nah\u00fan evoca aquella fecha memorable en que los ni\u00f1os egipcios \u2020\u0153fueron estrellados en las esquinas de todas las calles\u2020\u009d (3,10). Tenemos, por consiguiente, un fondo hist\u00f3rico muy amplio, recorrido por inmensas tragedias nacionales, con un sentido muy vivo del juicio divino sobre la historia, pero tambi\u00e9n con algunos destellos de esperanza: \u2020\u0153Mirad, ya viene por los montes el mensajero de la buena nueva, el que anuncia la paz\u2020\u009d<br \/>\n(2,1; Is 52,7-10).<br \/>\n2229<br \/>\nII. LA ELEGIA SATIRICA SOBRE NINIVE.<br \/>\nEl coraz\u00f3n po\u00e9tico y tem\u00e1tico del librito de Nah\u00fan est\u00e1 constituido por una eleg\u00ed\u00ada excepcional, totalmente impregnada de sarcasmo, sobre esta poderosa ciudad asir\u00ed\u00ada, pesadilla y maldici\u00f3n para los hebreos. La eleg\u00ed\u00ada ocupa pr\u00e1cticamente casi todo el texto prof\u00e9tico, y est\u00e1 introducida por un himno (1,2-8), que algunos consideran posterior: este himno tiene las caracter\u00ed\u00adsticas de un salmo alfab\u00e9tico (hasta la letra k); las letras que faltan se dispersaron quiz\u00e1 entre los or\u00e1culos sucesivos. En el centro destaca la figura del \u2020\u0153Dios celoso y vengador\u2020\u009d, que se arma de ira, se venga de sus adversarios y se enfurece contra sus enemigos (y. 2), que \u2020\u0153no deja pasar nada\u2020\u009d (y. 3). Pero junto a su intervenci\u00f3n col\u00e9rica se asiste a su solicitud por los justos: \u2020\u0153un refugio en el d\u00ed\u00ada de la angustia; \u00e9l cuida de los que a \u00e9l se acogen\u2020\u009d (vv. 7-8).<br \/>\nEl ataque a N\u00ed\u00adnive se despliega, a su vez, en una p\u00e1gina brillante y poderosa al mismo tiempo. Tras una apertura incierta, redaccionalmente confusa debido a un continuo contrapunto entre los or\u00e1culos destinados a Jud\u00e1 y los reservados a Asir\u00ed\u00ada, la eleg\u00ed\u00ada toma cuerpo en 2,3 y se desarrolla en un septenario de unidades literarias de gran nivel po\u00e9tico y de espl\u00e9ndida trama simb\u00f3lica. Est\u00e1, en primer lugar, el asalto y el asedio de la ciudad, recogidos casi como en una pel\u00ed\u00adcula con escenas convulsas, gritos, terrores, devastaciones, estragos (2,3-1 1). Viene a continuaci\u00f3n un primer lamento ir\u00f3nico sobre el le\u00f3n de Asur, tan cobardemente asustado, impotente y capaz de continuar con sus rapi\u00f1as (2,12-14). La tercera secci\u00f3n (3,1-7) pone en escena a N\u00ed\u00adnive con \u2020\u0153los esc\u00e1ndalos de la prostituta, de la bella, graciosa y h\u00e1bil encantadora\u2020\u009d, fuente de tentaciones idol\u00e1tricas para todos los reinos de la tierra, pero que ahora yace en medio de la basura, desnuda y expuesta a la p\u00fablica verg\u00fcenza, abandonada de todos sus amantes (los \u00ed\u00addolos y sus aliados).<\/p>\n<p>En este punto el pensamiento se dirige a la capital de la superpotencia rival, Tebas de Egipto, que hab\u00ed\u00ada sido aplastada precisamente por Asir\u00ed\u00ada (3,8-1 1): el destino de la enemiga recae ahora sobre N\u00ed\u00adnive, que tendr\u00e1 que beber hasta las heces el c\u00e1liz de la c\u00f3lera divina. En una especie de flash-back el profeta vuelve al asedio de N\u00ed\u00adnive, a todos los preparativos estrat\u00e9gicos que se hab\u00ed\u00adan hecho para proteger aquel poderoso centro urbano, preparativos que fallaron totalmente (3,12-15a): \u2020\u0153Entonces el fuego te consumir\u00e1, te exterminar\u00e1 la espada\u2020\u009d (3,15a). En efecto, los enemigos son implacables y, aunque los ninivitas se multiplicasen como las langostas, se ver\u00ed\u00adan obligados a retirarse ante el nuevo sol que est\u00e1 amaneciendo. Durante alg\u00fan tiempo hab\u00ed\u00adan sido realmente como enjambres de insectos que ofuscaban el cielo de todos los pa\u00ed\u00adses, pero ahora han levantado el vuelo y se han quedado dispersos e inertes (3,1 5b-17). Un lamento f\u00fanebre final (3,18-1 9) cierra el poema con un cuadro surrealista de gran tensi\u00f3n: \u2020\u0153,D\u00f3nde est\u00e1n tus pastores? Muertos est\u00e1n, oh rey de Asir\u00ed\u00ada; tus h\u00e9roes est\u00e1n adormecidos, tu pueblo disperso por los montes y no hay quien los re\u00fana\u2020\u009d (3,18).<br \/>\n2230<br \/>\nIII. JUICIO Y ESPERANZA.<br \/>\nEl fuerte elemento \u2020\u0153patri\u00f3tico\u2020\u009d de la profec\u00ed\u00ada de Nah\u00fan se relaciona realmente con la teolog\u00ed\u00ada de Isa\u00ed\u00adas:<br \/>\nlas potencias hist\u00f3ricas se enga\u00f1an creyendo que son los arbitros de su destino y del de las naciones sometidas, pero en realidad el \u00faltimo arbitro es el Se\u00f1or de la justicia. El pecado fundamental de N\u00ed\u00adnive y de todas las superpotenciases el de la hybris (Is 14 y Ez 28); es el hacerse como Dios (Gn 3), soberanos del cosmos, de la historia, del bien y del mal (3,1.4). Pero Dios no permanece indiferente, e irrumpe con su juicio, que tiene lugar en dos direcciones: el cosmos (1,3-6) y la historia. La descripci\u00f3n del p\u00e1nico que origina la llegada del Se\u00f1or recurre a una acumulaci\u00f3n alucinante de verbos y de im\u00e1genes fulminantes, e impregna casi todos los 47 vers\u00ed\u00adculos de la profec\u00ed\u00ada de Nah\u00fan.<br \/>\nPero, como en Sofon\u00ed\u00adas (2,15; 3,12), no falta el atisbo del gozo y de la esperanza: \u2020\u0153Celebra tus fiestas, Jud\u00e1, cumple tus promesas; porque el ser infernal no volver\u00e1 a pasar por ti\u2020\u009d (2,1). El Se\u00f1or es bueno y delicado con todos los que conf\u00ed\u00adan en \u00e9l (1,7-8); de ellos se aleja la angustia, se apartan las persecuciones; la patria queda restablecida, la alegr\u00ed\u00ada permanece intacta para siempre. De este modo, la ca\u00ed\u00adda de N\u00ed\u00adnive se convierte en s\u00ed\u00admbolo de la victoria de Yhwh sobre el mal y de la esperanza en un futuro distinto.<br \/>\n2231<br \/>\nBIBL.: Alonso Schokel L.-Sicre D\u00ed\u00adaz J.L., Profetas II, Cristiandad, Madrid 1980, 1073-1089; Bernini G., Osca, Michea, Naum, Abacuc, Ed. Paoline, Roma 19833; ??? ?., Trois pro-phetes dans un lemps de t\u00e9n\u00e9bres: Sophonie, Nahum, Habacuq, Cerf, Par\u00ed\u00ads 1968; De Vries S.J., The acros\u00ed\u00adic of Nahum in the Jerusalen liturgy, en \u2020\u0153VT\u2020\u009d 16 (1966) 476-48!; George ?., Nahum, en \u2020\u0153DBS\u2020\u009d 6 (1958)291-301; Jerem\u00ed\u00adas J., Kultprophelie und Gerichtsverk\u00fcndingung in der spdten Konigszeit Israel, Neukirchener Verlag, NeukirchenVluyn 1970; Rinaldi G.-Luciani F., Iprofetiminori III, Marietti, Tur\u00ed\u00adn 1969, 47-49; Savoca G., Iprofeti d\u2020\u2122lsraele voce del Dio v\u00ed\u00advente, Dehoniane, Bolonia 1985, 109-111; Vuilleumier R.-Keller C.A., Mich\u00e9e, Nahoum, Habacuc, Sophonie, Delachaux et Niest-l\u00e9, Par\u00ed\u00ads 1971. G. Ravasi<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este libro est\u00e1 incluido entre los doce profetas menores. De Nah\u00fan conocemos s\u00f3lo el nombre, que significa \u00abconsolador&#8217; y el lugar de origen, Elc\u00f3s. La introd\u00facci\u00f3n no nos dice cu\u00e1ndo se escribi\u00f3 este vaticinio, pero del contenido se puede deducir que fue entre dos fechas: la ca\u00ed\u00adda de Tebas (668) y la ca\u00ed\u00adda de N\u00ed\u00adnive &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/nahun\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNAHUN\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-16690","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16690","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16690"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16690\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16690"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16690"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16690"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}