{"id":16761,"date":"2016-02-05T10:56:43","date_gmt":"2016-02-05T15:56:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/samuel-1-y-2\/"},"modified":"2016-02-05T10:56:43","modified_gmt":"2016-02-05T15:56:43","slug":"samuel-1-y-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/samuel-1-y-2\/","title":{"rendered":"SAMUEL 1 Y 2"},"content":{"rendered":"<p>La tradici\u00f3n manuscrita hebrea que  se prolonga hasta el siglo xv documenta que los dos libros de Samuel estuvieron durante mucho tiempo formando una sola obra. La divisi\u00f3n en dos partes se debi\u00f3 a los traductores alejandrinos (los Setenta) que, combinando 1-2 Sm con 1-2 Re, pudieron realizar la idea de un gran fresco dedicado a la historia de la monarqu\u00ed\u00ada israelita:  \u00abLos cuatro libros de los Reinados\u00bb.<\/p>\n<p> La Vulgata adopt\u00f3 la subdivisi\u00f3n griega, pero modificando el nombre en \u00abLos cuatro libros de los Reves\u00bb. El nombre hebreo (Samuel 1 y 2)- se deriva del hecho de que desde la antig\u00fcedad se atribuy\u00f3 esta obra al mismo Samuel, sobre la base de 1 Cr 29,29. Pero esto resulta francamente inneros\u00ed\u00admil (dejando aparte las dificultades de orden literario y redaccional, baste notar que Samuel muere en 1 Sm 25&#8230;), pero demuestra la profunda veneraci\u00f3n que se rindi\u00f3 a este personaje, que jug\u00f3 un papel decisivo en el per\u00ed\u00adodo de transici\u00f3n de la \u00e9poca de los \u00abjueces\u00bb a la de los \u00bb reyes\u00bb. Su figura asumi\u00f3 tal significado para la historia de Israel que se sit\u00faa como s\u00ed\u00admbolo de todo un movimiento hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>La narraci\u00f3n de 1 -2 Samuel abarca  un per\u00ed\u00adodo de casi un siglo, entre el 1070 y el 970 a.C. El tiempo te\u00f3rico de los jueces (cf. el libro de los Jueces) comienza con una triste decadencia bajo la presi\u00f3n filistea (1 Sm 1 -6). Samuel intenta aliviar la situaci\u00f3n del pueblo oprimido y cansado (1 Sm 7), pero los israelitas exigen el establecimiento de un r\u00e9gimen mon\u00e1rquico, consider\u00e1ndolo como el m\u00e1s adecuado a las nuenas exigencias pol\u00ed\u00adtico-militares que tienen que arrostrar las tribus (1 Sm 8). Por indicaci\u00f3n divina, Samuel confiere la unci\u00f3n real al joven Sa\u00fal, que comienza las guerras de liberaci\u00f3n contra los pueblos, lim\u00ed\u00adtrofes (1 Sm 912). Desgraciadamente, por culpa de su desobediencia, es repudiado por Dios (1 Sm 13-15) y en su lugar es escogido el pastorcillo David (1 Sm 161 7). Perseguido, David huye al desierto (1 Sm 18-30) y permanece all\u00ed\u00ad hasta que Sa\u00fal muere en una batalla (1 Sm 31 -2 Sm 1). Tras un per\u00ed\u00adodo de guerra  civil entre los seguidores de David y los del heredero de Sa\u00fal, David es coronado finalmente rey sobre todo Israel (2 Sm 2-5). El reino se estabiliza (2 Sm 68), pero muy pronto David tiene que enfrentarse con las primeras disputas por la sucesi\u00f3n al trono, que nacen dolorosamente dentro de su propia familia (2 Sm 9-20). Sobre el trasfondo de estas peripecias surge discretamente la figura de Salom\u00f3n (2 Sm 1 1 &#8211; 12), que sustituir\u00e1 a David en la direcci\u00f3n del pueblo elegido (cf. 1 Re 1 &#8211; 1 1) y ser\u00e1 el constructor del templo de J\u00e9rusal\u00e9n (cf. 2 Sm 7). Las vicisitudes de los personajes principales ofrecen un buen punto de referencia para esbozar el plan que sigue 1-2 Sm:<br \/>\n 1. Samuel (1 Sm 1 -7);   11. Samuel n Sa\u00fal (1 Sm 8-15);   III. Sa\u00fal y David (1 Sm 16-2 Sm 1);   1V David (2 Sm 2-20);  Y. Seis ap\u00e9ndices de contenido diversos (2 Sm 21-24).<\/p>\n<p>El material narrativo revela una notable variedad de g\u00e9neros literarios n de fuentes (documentos de archivo, discursos, tradiciones populares, listas, himnos \u00absalmos, or\u00e1culos en prosa \u00bb y en poes\u00ed\u00ada, par\u00e1bolas), que hacen suponer un proceso redaccional bastante laborioso y extenso en el tiempo entre el siglo IX a.C. hasta el destierro en Babilonia (M. Noth ofrece una lista de pasajes que pueden atribuirse a un redactor deuteronomista). En el per\u00ed\u00adodo posterior al destierro, el Cronista (1 Cr 10-21) volver\u00e1 a leer en una perspectiva original muchos de los episodios que se describen en 1 Sm 31 -2 Sm 24.<\/p>\n<p>Los libros de Samuel son una reflexi\u00f3n sobre la historia del pueblo elegido a la luz de la alianza pactada por el Se\u00f1or con los patriarcas y con Mois\u00e9s en el Sina\u00ed\u00ad. Samuel, Sa\u00fa\u00ed\u008d y David son las grandes figuras paradigm\u00e1ticas en las que se refleja (no sin cierto car\u00e1cter dram\u00e1tico) la vocaci\u00f3n de todo Israel a obedecer a la Palabra liberadora de Dios (1 Sm 7 3). Cada uno de los acontecimientos -incluso los m\u00e1s desconcertantes (los pecados, las traiciones, la maldad afectan a muchos de sus protagonistas- encierra una llamada a una inteligencia m\u00e1s profunda y a la adhesi\u00f3n confiada a un proyecto misterioso que supera las categor\u00ed\u00adas humanas (1 Sm 16,7. Dios no mira las apariencias de las cosas; sino el \u00abcoraz\u00f3n\u00bb). Tanto para los individuos como para el pueblo, la malicia del pecado consiste precisamente en la negaci\u00f3n de la dependencia radical de Dios (1 Sm2,27-32; 15,17-19.22-29.2 Sm 12,79), mientras que la eficacia del arrepentimiento y del perd\u00f3n guarda proporci\u00f3n con el humilde reconocimiento de la propia creaturalidad (2 Sm 12,13; 24,10-14). Sin embargo, a pesar de la continua traici\u00f3n de la parte humana, Dios no rompe su alianza, llegando hasta el culmen de la profec\u00ed\u00ada de 2 Sm 7 donde confirma \u00abpara siempre\u00bb su fidelidad a la casa de David. La esperanza mesi\u00e1nica que hace vibrar los antiguos textos (cf., en particular 1 Sm 2,1-10; 2 Sm 7. 22,1-51; 24,1-7) es el dinamismo escondido que confiere densidad a los sucesos y mueve la historia hasta m\u00e1s all\u00e1 de ella misma, es el \u00absentido\u00bb (la \u00abdirecci\u00f3n\u00bb) del tiempo que corre hacia su plenitud (cf. G\u00e1l 4,4). Los dos libros de Samuel son libros \u00bb abiertos \u00bb : describen precisamente la manera con que la esperanza del pueblo nacido de la promesa a Abrah\u00e1n (Gn 15,18) se va condensando progresivamente en una familia concreta de la tribu de Jud\u00e1 -la de Jes\u00e9 y David (1 Sm 16,1)- a la que se concede una promesa que parece, si eso fuera posible, m\u00e1s vertiginosa todav\u00ed\u00ada (2 Sm 7). A su vez, \u00e9sta est\u00e1 destinada a cumplirse perfectamente en Jes\u00fas, el \u00abhijo de David\u00bb (Mt 1, 1 ), que se sentar\u00e1 \u00abpara siempre\u00bb en el \u00abtrono de David su padre\u00bb (Lc 1,32-33).<\/p>\n<p>A. Lanfranchi<\/p>\n<p>Bibl.: G. Ravasi, Samuel, en NDTB, 17631771; G. Auzou, La danza ante el arca, FAX, Madrid 1971; P. Gibert, Los libros de Samuel y de los Reyes, Verbo Divino, Estella 1993~ S. Hermann, Historia de Israel, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1979.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La tradici\u00f3n manuscrita hebrea que se prolonga hasta el siglo xv documenta que los dos libros de Samuel estuvieron durante mucho tiempo formando una sola obra. La divisi\u00f3n en dos partes se debi\u00f3 a los traductores alejandrinos (los Setenta) que, combinando 1-2 Sm con 1-2 Re, pudieron realizar la idea de un gran fresco dedicado &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/samuel-1-y-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSAMUEL 1 Y 2\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-16761","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16761","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16761"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16761\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16761"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16761"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16761"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}