{"id":16773,"date":"2016-02-05T10:57:07","date_gmt":"2016-02-05T15:57:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/siracid-a-eclesiastico\/"},"modified":"2016-02-05T10:57:07","modified_gmt":"2016-02-05T15:57:07","slug":"siracid-a-eclesiastico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/siracid-a-eclesiastico\/","title":{"rendered":"SIRACID A (ECLESIASTICO)"},"content":{"rendered":"<p>\u00abDoctrina de sabidur\u00ed\u00ada y ciencia, dej\u00f3 escrita en este libro Jesu s, hijo de Sirac, hijo de Eleazar, de Jerusal\u00e9n\u00bb (Eclo 50,27); de esta \u00abfirma\u00bb que se puso a uno de los libros sapienciales m\u00e1s largos del Antiguo Testamento se deriva el patron\u00ed\u00admico \u00abhijo de Sirac\u00bb, de donde viene el nombre Si;&#8217;\u00e1cida de la tradici\u00f3n Eriega. En la latina este libro se llama eclesi\u00e1stico, va que la \u00abeccles\u00ed\u00ada\u00bb se refer\u00ed\u00ada constantemente a \u00e9l, por motivos morales y de fe. De la firma en el texto hebreo se deriva el apelativo Ben Sirac: \u00abJes\u00fas, hijo de Sirac\u00bb (50,27, 51,30).<\/p>\n<p>1 Seg\u00fan el pr\u00f3logo del nieto del autor que despu\u00e9s del 132 a.C. tradujo del hebreo al griego en Alejandr\u00ed\u00ada. su \u00ababuelo Jes\u00fas\u00bb se hab\u00ed\u00ada \u00abaplicado asiduamente a la lectura de la ley, de los profetas y de los otros escritos de los antepasados, habiendo adquirido un gran dominio en ellos\u00bb (Pr\u00f3logo, 6-9), antes de ponerse a escribir para animar a otros a vivir \u00abseg\u00fan la ley\u00bb (Ib., 14).<\/p>\n<p>El original hebreo, publicado por el 180 a.C., qued\u00f3 excluido del canon hebreo (finales del siglo 1 d.C.). Pero su fama continu\u00f3: lo citan los rabinos y lo conoce san Jer\u00f3nimo en el siglo 1V. Mucho m\u00e1s tarde, en 1896, comienza en El Cairo una historia de hallazgos, con fragmentos de una copia del siglo X-XI; en 1955 en Oumr\u00e1n y en 1964 en Massada se encuentran otros textos que pueden datarse por el siglo 1 a.C., y que confirman el valor de los de El Cairo y de la primera traducci\u00f3n griega. Actualmente existen dos tercios del texto hebreo (1.108 vers\u00ed\u00adculos de los 1.616 que tiene el griego), en los que es posible encontrar dos capas: la m\u00e1s antigua (Hebr 1), que sirvi\u00f3 para la traducci\u00f3n griega del nieto (el llamada Gr 1), y la m\u00e1s reciente (Hebr 11 del 50- 1 50 d.C.) , sometida a \u00abrevisiones\u00bb fariseas y que se utiliz\u00f3 como base de otra traducci\u00f3n griega (el GrIIdel 130-215 d.C.) y de la versi\u00f3n sir\u00ed\u00adaca. La Vulgata absorbi\u00f3 la versi\u00f3n de la Vetus Latitza, citada por san Cipriano (siglo 11). La numeraci\u00f3n de J. Ziegler, editor cr\u00ed\u00adtico del griego, se est\u00e1 convirtiendo en la base convencional de los recientes estudios y traducciones. Ziegler sigue el Gr 1, insertando con caracteres m\u00e1s peque\u00f1os los vers\u00ed\u00adculos de Gr 11, que se consideran importantes por su antig\u00fcedad. La historia del texto, mejor dicho de los textos, explica la complejidad filol\u00f3gica y teol\u00f3gica del Sir\u00e1cida. \u00bb Deuterocan\u00f3nico\u00bb para los cat\u00f3licos, \u00abap\u00f3crifo\u00bb para los protestantes y sospechoso para los jud\u00ed\u00ados, este libro goz\u00f3 en su nacimiento de la estima universal. Los estudios sobre la formaci\u00f3n del canon y sobre el intertestamento lo descubren como punto de encuentro entre el juda\u00ed\u00adsmo en evoluci\u00f3n, la cultura helenista y el cristianismo naciente.<\/p>\n<p>2. En el libro falta un plan sistem\u00e1tico. Algunos dividen la obra en dos partes (cc. 1-23 y 24-50), precedidas cada una de ellas por un elogio a la Sabidur\u00ed\u00ada; otros distinguen entre la sabidur\u00ed\u00ada de Dios en la vida de los hombres (1,1-42,14) y la sabidur\u00ed\u00ada de Dios en la creaci\u00f3n y en la historia de Israel (42, l 5-50,29). En l\u00ed\u00adneas generales se pueden se\u00f1alar tres bloques enlazados por cuatro himnos a la Sabidur\u00ed\u00ada: el c. 1, que introduce el libro y el primer bloque (1-23): el c.24, que cierra el primer bloque y abre el segundo (2442,14); los cc. 42,15-43,33, que introducen el tercero (44-50); el c. 5 l , que concluye la obra. Algunos de los temas m\u00e1s comunes son: la sabidur\u00ed\u00ada y el temor de Dios (1,1-30; 32,14-16; 40,2627; 43,33, la confianza en Dios (2,118), la verdadera gloria 110,19-1 1,6), la humildad (3,17-24), la limosna y los pobres (3,30-4,10), la lengua (5,9~6,1), y la conversi\u00f3n (5,4-8), la el pecado J venganza y el perd\u00f3n (27 22-28,1 1), los padres y los hijos (311-16: 723-25: 42,9-14), las mujeres (7,19.24-26: 25,13-26; 26,5-18), los verdaderos y falsos amigos y compa\u00f1eros (6,5-17: 1 1,29-12,18), los ricos y los pobres (13,1-14,2), la voluntad libre y la responsabilidad (15,1 1-16,23), la dignidad del hombre en la creaci\u00f3n (16,2417 14), la salud y los m\u00e9dicos (30,20. 38,1-15), la muerte (38,16-23), el artesano y el escriba (38,24-39, l l ), la verdadera y la falsa verg\u00fcenza (41, 14- 42,8), el elogio (24,1-22) y la b\u00fasqueda de la sabidur\u00ed\u00ada (5 l , 13-30), la sabiduria y la ley (24,23-29), los antepasados de la hist\u00f3ria de Israel (44-50).<\/p>\n<p>3. La \u00abfirma\u00bb y el pr\u00f3logo revelan que esta obra fue concebida no sin cierta influencia helen\u00ed\u00adstica: pero su autor es un ciudadano de Jerusal\u00e9n, nacido por el a\u00f1o 250 y muerto antes del l75, despu\u00e9s de haber conocido al sumo sacerdote Sim\u00f3n, hijo de On\u00ed\u00adas (50,1-24), que vivi\u00f3 entre el 200 y el 187, y antes de la sublevaci\u00f3n de los Macabeos (167-164 a.C.). Ben Sirac, o simplemente Sir\u00e1cida, buscador asiduo de la sabidur\u00ed\u00ada (5 1, 13s), es un escriba de profesi\u00f3n (38,24-39,1 1) y consejero autorizado, presente en todos los aspectos socio-religiosos de la ciudad. Es un representante destacado de aquellos hasidim (hombres piadosos: 43,33-44,1: cf. l Mac 2,42) a los que se celebra en el elogio a los padres (hombre de bien y virtuosos: 44,1.10). Se considera sucesor de los profetas (24,33) y \u00faltimo representante de una gran tradici\u00f3n \u00ab(rebuscador tras los vendimiadores\u00bb: 33, 16), a la que se referir\u00e1n los fariseos y los esenios. No es convincente la hip\u00f3tesis de un Ben Sirac \u00abproto-saduceo&#8217; Durante sus numerosos viajes (34, i 1; 51 , 13) parece ser que pas\u00f3 grandes peligros, pero se salv\u00f3 gracias a la vasta experiencia y a la protecci\u00f3n divina (34,12-17). Se dedic\u00f3 con esp\u00ed\u00adritu misionero a la formaci\u00f3n de los j\u00f3venes en una escuela de Jerusal\u00e9n (5 l ,23), fomentando el aprecio por el templo y su liturgia: no parece que fuera sacerdote, sino m\u00e1s bien un laico casado.<\/p>\n<p>4. En el elogio del sumo sacerdote Sim\u00f3n (50,1-24), Ben Sirac une la conciencia nacional y la fe en la presencia de Dios en la historia de Israel. Aqu\u00ed\u00ad reside su novedad: la permanencia de la sabidur\u00ed\u00ada no es solamente un dato universal, sino que esta sabidur\u00ed\u00ada se identifica con la ley proclamada por Mois\u00e9s (24,23-24; as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n en Bar 4,1). La ley y la sabidur\u00ed\u00ada tienen las mismas cualidades : el mismo origen divino, la misma funci\u00f3n en la creaci\u00f3n: las dos est\u00e1n personificadas. La sabidur\u00ed\u00ada se da a los que meditan los mandamientos (1,26; 6,37) y viven en el temor de Dios, es decir, en una piedad personal para con Dios creador y legislador.&#8217; \u00abToda la sabidur\u00ed\u00ada es temor de Dios y en toda sabidur\u00ed\u00ada est\u00e1 la pr\u00e1ctica de la ley\u00bb (19,20). En el pasado de Israel Ben Sirac encuentra motivos de orgullo cultural y de est\u00ed\u00admulo espiritual para el presente: puesto que no falla la alianza real concedida a David (47 l 1), espera que \u00abvuelvan a florecer los huesos\u00bb de los jueces y de los profetas (46,12: 49,10). A prop\u00f3sito del futuro, parece estar lejos de las esperanzas mesi\u00e1nicas (a pesar del c. 36) y m\u00e1s ac\u00e1 de las perspectivas del libro de la Sabidur\u00ed\u00ada; el horizonte de la retribuci\u00f3n sigue siendo terreno. A diferencia del Qoh\u00e9let, el Sir\u00e1cida invita a preocuparse del \u00bb buen nombre, porque te sobrevivir\u00e1 y vale m\u00e1s que mil fortunas de otro; la buena vida tiene contados sus d\u00ed\u00adas, el buen nombre permanece por siempre\u00bb (14,12-13). Ante la cultura griega, en expansi\u00f3n entonces por obra de la aristocracia laica de los Tob\u00ed\u00adadas incluso en el coraz\u00f3n del juda\u00ed\u00adsmo, Ben Sirac asume una actitud equilibrada y prudente: no es un censor intransigente, pero tampoco un progresista a toda costa. Fiel a la tradici\u00f3n, critica abiertamente a los fan\u00e1ticos del helenismo, pero se porta como un conservador ilustrado, sin temer aceptar lo que hay de bueno en el mundo griego.<\/p>\n<p>P. Fragnelli<\/p>\n<p>BibI.: G, Ravasi, Sir\u00e1cida, en NDTB, 18091815; L. Alonso Schokel, Proverbios y Eclesi\u00e1stico, Lisa, Madrid 1985; G. von Rad, La sabidur\u00ed\u00ada del Eclesi\u00e1stico, en La Sabidur\u00ed\u00ada en Israel, Cristiandad, Madrid 1985; T H, Weber, Eclesi\u00e1stico (Sirac), en Comentario b\u00ed\u00adblico San Jer\u00f3nimo 11, Cristiandad, Madrid l972, 565-57l : J V\u00ed\u00adlchez, Sabidur\u00ed\u00ada, Verbo Divino, Estella l994.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abDoctrina de sabidur\u00ed\u00ada y ciencia, dej\u00f3 escrita en este libro Jesu s, hijo de Sirac, hijo de Eleazar, de Jerusal\u00e9n\u00bb (Eclo 50,27); de esta \u00abfirma\u00bb que se puso a uno de los libros sapienciales m\u00e1s largos del Antiguo Testamento se deriva el patron\u00ed\u00admico \u00abhijo de Sirac\u00bb, de donde viene el nombre Si;&#8217;\u00e1cida de la tradici\u00f3n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/siracid-a-eclesiastico\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSIRACID A (ECLESIASTICO)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-16773","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16773","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16773"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16773\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16773"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16773"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16773"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}