{"id":16798,"date":"2016-02-05T10:57:56","date_gmt":"2016-02-05T15:57:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teologia-negativa\/"},"modified":"2016-02-05T10:57:56","modified_gmt":"2016-02-05T15:57:56","slug":"teologia-negativa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teologia-negativa\/","title":{"rendered":"TEOLOGIA NEGATIVA"},"content":{"rendered":"<p>Se habla de \u00bb teolog\u00ed\u00ada negativa \u00bb cuando la reflexi\u00f3n sobre la divinidad o sobre la trascendencia reconoce la imposibilidad o la incapacidad por parte del hombre de conocer el objeto de su investigaci\u00f3n, y tambi\u00e9n cuando se niega la posibilidad de \u00abnombrarlo\u00bb o de representarlo. Tambi\u00e9n puede afirmarse que la teolog\u00ed\u00ada es negativa cuando pone de manifiesto la ausencia de Dios en la historia de los hombres, cuando se reconoce su silencio, cuando no se descubren sus signos.<\/p>\n<p>Es posible se\u00f1alar la presencia de un concepto negativo de la divinidad en las tradiciones m\u00e1s antiguas de la religi\u00f3n de Israel: la prohibici\u00f3n de fabricar im\u00e1genes de Dios, su car\u00e1cter inefable, su trascendencia que supera todo intento de objetivaci\u00f3n, el sentido de misterio que envuelve siempre su presencia&#8230; Todo esto puede ser considerado como s\u00ed\u00adntoma de una religiosidad que esconde a su Dios en lugar de mostrarlo, que protege su nombre alab\u00e1ndolo sobre todo indirectamente y de forma \u00e9t\u00ed\u00adca. La revelaci\u00f3n prof\u00e9tica profundizar\u00e1 en estos motivos, subrayando y justificando la ausencia de Dios en una historia de pecado y dejando para un futuro m\u00e1s o menos determinado la revelaci\u00f3n definitiva de la divinidad y de la promesa, que es ante todo teolog\u00ed\u00ada de la lejan\u00ed\u00ada, de la conversi\u00f3n y de la b\u00fasqueda de un Dios que se esconde precisamente para significar su identidad.<\/p>\n<p>La revelaci\u00f3n cristiana ha ofrecido nuevos argumentos a los defensores de una teolog\u00ed\u00ada negativa: el car\u00e1cter parad\u00f3jico que asume con frecuencia el discurso de Jes\u00fas, sus par\u00e1bolas y sus dichos, la actitud cr\u00ed\u00adtica de una religiosidad demasiado positivista, y sobre todo el destino de este hombre que, siendo Hijo de Dios, simboliza con su muerte el nivel m\u00e1s alto del silencio y de la ausencia de Dios. La imagen del crucificado ofrece un argumento indiscutible a los que juzgan el cristianismo como una provocaci\u00f3n, una crisis y un contraste, a los que creen que Dios se manifiesta y al mismo tiempo se oculta en Jesucristo.<\/p>\n<p>La llamada (\u2020\u0153teolog\u00ed\u00ada negativa\u00bb ha sido siempre una constante en la tradici\u00f3n teol\u00f3gica y en la historia de la m\u00ed\u00adstica y de la espiritualidad cristianas. Es posible trazar una l\u00ed\u00adnea en este sentido que parte de Gregorio de Nisa (330-395), que encuentra una de sus expresiones m\u00e1s originales en Dionisio el Pseudo-Areopagita (siglo Vl) y que influye en el pensamiento medieval: desde Alberto Magno (1200-1280) y Tom\u00e1s de Aquino (1225-1274), pasando por Duns Escoto (1265-1308), en el terreno teol\u00f3gico : luego por el Maestro Eckhart (1260- 1327) en el terreno m\u00ed\u00adstico, para terminar en Nicol\u00e1s de Cusa (1401-1464), que describe nuestro conocimiento de Dios con los t\u00e9rminos de \u00abdocta ignorantia\u00bb.<\/p>\n<p>Para la teolog\u00ed\u00ada medieval, la teolog\u00ed\u00ada negativa representaba un camino o un m\u00e9todo para acercarse al misterio de Dios, camino que se completaba por medio de la analog\u00ed\u00ada o de la eminencia, que lograban expresar de forma m\u00e1s positiva este misterio.<\/p>\n<p>La tradici\u00f3n espiritual-m\u00ed\u00adstica considera la teolog\u00ed\u00ada negativa como la expresi\u00f3n de la experiencia del hombre que recibe el don de sumergirse en el misterio divino, no de manera racional, sino vital y efectiva: esta experiencia es de ordinario trascendente y s\u00f3lo consigue vislumbrar que el misterio de Dios crece y se ahonda en la medida en que el hombre se acerca a \u00e9l, sin lograr nunca abrazarlo por completo.<\/p>\n<p>Ya en el siglo xx encontramos en algunas propuestas de la teolog\u00ed\u00ada dial\u00e9ctica una cierta recuperaci\u00f3n de esta negatividad que pone de relieve los contrastes en la concepci\u00f3n de la fe, y que se opone a la actitud reconciliadora de la teolog\u00ed\u00ada liberal: Dios se sustrae siempre de los esfuerzos que realiza el hombre por conocerlo: y cuando el hombre cree haber encontrado a Dios, se fabrica \u00ed\u00addolos. Pero ser\u00e1n los te\u00f3logos posteriores como D. Bonhoeffer (1906-1945) y A. Cox (n. 1929) los que den una forma m\u00e1s concreta a esta tendencia. En el contexto de una creciente secularizaci\u00f3n social, de una ausencia cultural de referencias religiosas, asume mayor relieve un pensamiento que reconoce al Dios cristiano precisamente en sus ausencias, que sabe sacar ventaja de este (\u2020\u0153olvido\u00bb de Dios. Para ello se critican las estrategias pastorales que intentan identificar demasiado precipitadamente la cercan\u00ed\u00ada de Dios a las almas o, peor a\u00fan, la actitud mezquina de los que se aprovechaban de la negatividad, de los l\u00ed\u00admites y del sufrimiento de los hombres, para referirse inmediatamente a Dios, que parece hacerse presente en donde hay un vac\u00ed\u00ado. Adem\u00e1s de una falta de respeto y de consideraci\u00f3n para con el misterio de Dios, esto revela una falta de comprensi\u00f3n de la esencia del cristianismo y de la teolog\u00ed\u00ada de la cruz, que es precisamente una referencia a Dios en su silencio, en su capacidad de salvar sin ejercer violencia alguna ni sobre la raz\u00f3n ni sobre la libertad de los hombres. La sociedad secular nos ofrece una oportunidad de \u00abdocta ignorantia\u00bb de la cruz.<\/p>\n<p>Otro engorro de la teolog\u00ed\u00ada negativa es la referencia a las cat\u00e1strofes del siglo xx y en general de nuestra historia moderna. La pregunta inquietante es la siguiente: \u00bfes posible seguir haciendo teolog\u00ed\u00ada despu\u00e9s de Auschwitz? La respuesta parece que s\u00f3lo puede surgir de esta reflexi\u00f3n, caracterizada por la paradoja que descubre a Dios solamente en la historia del sufrimiento, es decir en el deseo del (\u2020\u0153totalmente Otro\u00bb y en la b\u00fasqueda de una soluci\u00f3n digna para las v\u00ed\u00adctimas de esta tragedia: la teolog\u00ed\u00ada negativa como lectura de la negatividad de la historia.<\/p>\n<p>L. Oviedo<\/p>\n<p>Bibl.: D. Bonhoeffer, Resistencia y sumisi\u00f3n, Sigueme, Salamanca 1983; R. Winling, La cuesti\u00f3n de Dios: una fase apof\u00e1tica, en La teolog\u00ed\u00ada del siglo xx, Sigueme, Salamanca 1987 242-253; A. Michel, El misticismo: el hombre interior y lo inefable, Plaza y Jan\u00e9s, Esplugues de Llobregat 1975.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se habla de \u00bb teolog\u00ed\u00ada negativa \u00bb cuando la reflexi\u00f3n sobre la divinidad o sobre la trascendencia reconoce la imposibilidad o la incapacidad por parte del hombre de conocer el objeto de su investigaci\u00f3n, y tambi\u00e9n cuando se niega la posibilidad de \u00abnombrarlo\u00bb o de representarlo. 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