{"id":1680,"date":"2016-02-04T22:56:20","date_gmt":"2016-02-05T03:56:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/diezmo\/"},"modified":"2016-02-04T22:56:20","modified_gmt":"2016-02-05T03:56:20","slug":"diezmo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/diezmo\/","title":{"rendered":"DIEZMO"},"content":{"rendered":"<p>v. Ofrenda<br \/>\nGen 14:20 y le dio Abram los d de todo<br \/>\nGen 28:22 de todo lo que me dieres, el d apartar\u00e9<br \/>\nLev 27:30 el d de la .. es cosa dedicada a Jehov\u00e1<br \/>\nNum 18:21 dado a los hijos de Lev\u00ed todos los d<br \/>\nDeu 12:17 ni comer\u00e1s .. el d de tu grano, de tu<br \/>\n2Ch 31:5 trajeron .. los d de todas las cosas<br \/>\nNeh 10:37 el d de nuestra tierra para los levitas<br \/>\nNeh 10:38 levitas llevar\u00edan el d del d a la casa de<br \/>\nAmo 4:4 traed de ma\u00f1ana .. d cada tres d\u00edas<br \/>\nMal 3:8 qu\u00e9 te hemos robado? En vuestros d<br \/>\nMal 3:10 traed todos los d al alfol\u00ed y haya<br \/>\nLuk 18:12 ayuno .. doy d de todo lo que gano<br \/>\nHeb 7:2 a quien .. dio Abraham los d de todo<br \/>\nHeb 7:5 mandamiento de tomar .. d seg\u00fan la ley<br \/>\nHeb 7:9 pag\u00f3 el d tambi\u00e9n Lev\u00ed, que recibe los d<\/p>\n<hr>\n<p>Diezmo    (heb. ma&#8217;asLr, \u00abd\u00e9cima parte\u00bb; gr. dek\u00e1t&#8217;, \u00abd\u00e9cimo\u00bb, \u00abdiezmo\u00bb).  D\u00e9cima parte de las ganancias que Dios reclama como suya ( Lev 27:30).  El diezmo, de una u otra forma, era practicado entre diversos pueblos de la antig\u00fcedad, tanto para prop\u00f3sitos religiosos como seculares, y por los adoradores del verdadero Dios en una \u00e9poca muy temprana.  Una vez que el hombre pec\u00f3, fue sentenciado a ganar su sustento mediante el sudor de su frente (Gen 3:17-19), con el peligro de que dijera en su coraz\u00f3n: \u00abMi poder y la fuerza de mi mano me han tra\u00ed\u00addo esta riqueza\u00bb (Deu 8:17), cuando en realidad era Dios quien se los daba para conseguirlos (v 18).  De acuerdo con ello, cuando los israelitas estaban por entrar en Cana\u00e1n, Dios les advirti\u00f3 que al obtener cierto grado de prosperidad deb\u00ed\u00adan ser cuidadosos en no olvidarlo (vs 7-11; cf Rom 1:19-21).  Devolviendo el diezmo, el hombre reconoce que es un mayordomo de Dios, el due\u00f1o de todo.  El Se\u00f1or no necesita el apoyo financiero del hombre, porque de \u00e9l es el mundo y su plenitud (v\u00e9ase Psa 50:10-12).  Pero el hombre, particularmente en su estado pecaminoso, tiene una necesidad urgente y constante de recordar que Dios es la fuente de \u00abtoda buena d\u00e1diva y todo don perfecto\u00bb (Jam 1:17).  Aun antes de la entrada del pecado, el peligro del olvido estaba latente en el car\u00e1cter del hombre, y Dios le prohibi\u00f3 comer del fruto del \u00e1rbol del conocimiento del bien y del mal como una prueba para \u00e9l (Gen 2:17); lo reclam\u00f3 como suyo.  Porque con la obediencia este mandato, Ad\u00e1n y Eva reconoc\u00ed\u00adan que Dios era el due\u00f1o del hermoso hogar confiado a su cuidado.  Dios le dio a Ad\u00e1n el dominio sobre todo el mundo y sobre todas las formas de vida sobre \u00e9l (1:28), pero retuvo para s\u00ed\u00ad este solo \u00e1rbol como se\u00f1al de que era el Se\u00f1or de todo.  As\u00ed\u00ad, el separar la 10a parte de las ganancias es un reconocimiento de la misma verdad eterna.  Que Abrah\u00e1n entregara los diezmos a Melquisedec como sacerdote de Dios (Gen 14:18-20), quien al bendecir a Abrah\u00e1n lo llamara siervo \u00abdel Dios Alt\u00ed\u00adsimo, creador de los cielos y de la tierra\u00bb (v 19), demuestra que quienes adoraban al verdadero Dios comprendieron desde muy temprano el principio de la devoluci\u00f3n del diezmo.  Jacob prometi\u00f3 dedicar \u00abun d\u00e9cimo\u00bb a Dios (Gen 28:22). La pr\u00e1ctica del diezmo se incorpor\u00f3 al c\u00f3digo lev\u00ed\u00adtico en el monte Sina\u00ed\u00ad, cuando Dios explic\u00f3 a Mois\u00e9s que \u00abel diezmo de la tierra&#8230; es cosa dedicada a Jehov\u00e1\u00bb (Lev 27:30), y que el \u00abdiezmo de vacas o de ovejas\u00bb tambi\u00e9n lo es (v 32).  Y se hizo una provisi\u00f3n: \u00abSi alguno quisiere rescatar algo del diezmo, a\u00f1adir\u00e1 la quinta parte\u00bb (v 31).  Algunos han interpretado esto como un permiso para retener temporariamente del diezmo para uso personal, sujeto al pago de una multa del 20% cuando se lo devuelva finalmente.  El contexto, sin embargo, deja muy en claro que esa no era la intenci\u00f3n de esta regla (cf v 33).  Esa generosa provisi\u00f3n, que permit\u00ed\u00ada al hombre cambiar -nunca retener- una clase de semillas \u00abde la tierra como del fruto de los \u00e1rboles\u00bb (Lev 27:30; si era necesario, por ejemplo, como semilla para la siguiente cosecha), estaba decretada para evitar infligir penurias a los agricultores.  No hab\u00ed\u00ada necesidad de la misma exenci\u00f3n en el caso de los animales de los reba\u00f1os (vs 32, 33).  Bajo el sistema lev\u00ed\u00adtico, Dios orden\u00f3 que los diezmos de Israel se dedicaran al sost\u00e9n de los levitas (Num 18:24), en vista de que \u00e9stos no hab\u00ed\u00adan recibido territorio como herencia, y con el fin de que pudieran emplear todo su 325 tiempo a ministrar en el templo y a instruir a la gente acerca de la ley de Dios (Num 18:21; cf 1Co 9:13; Deu 25:4).  Los levitas, a su vez, devolv\u00ed\u00adan un diezmo de lo que ellos recib\u00ed\u00adan del pueblo (Num 18:26-28).  El diezmo de Deu 14:23-29 (cf 12:5-11, 17-19), consistente en productos del suelo, del reba\u00f1o y del ganado, y que pod\u00ed\u00ada ser \u00abcomido delante de Jehov\u00e1\u00bb en compa\u00f1\u00ed\u00ada de los levitas, de los pobres y de otros invitados, era aparentemente un 2\u00c2\u00ba diezmo. El diezmo se deb\u00ed\u00ada calcular cada a\u00f1o (14:22).  Los que viv\u00ed\u00adan a gran distancia del templo y tendr\u00ed\u00adan dificultades para llevarlo en especies, deb\u00ed\u00adan cambiarlo por dinero (vs 24, 25).  Se hac\u00ed\u00ada provisi\u00f3n para que cada 3er a\u00f1o el diezmo se usara para los levitas y los pobres (Deu 14:28; cf Amo 4:4).  La negligencia en la devoluci\u00f3n del diezmo condujo a Ezequ\u00ed\u00adas a estimular al pueblo a no descuidar su deber (2Ch 31:4-12).  Su respuesta fue tan entusiasta que fue necesario preparar lugar adicional en el templo para almacenar los diezmos que tra\u00ed\u00ada el pueblo (vs 10, 11).  El 2\u00c2\u00ba templo tambi\u00e9n tuvo almacenes para ello (Neh 0:38; 13:10-14; cf Mal 3:10).  El profeta Malaqu\u00ed\u00adas reprendi\u00f3 la tendencia de Israel al descuido en la devoluci\u00f3n del diezmo (Mal 3:8-11). Retenerlo, dijo, es robar a Dios, y caer bajo una maldici\u00f3n.  Inversamente, sobre los que fielmente lo devuelven, Dios promete abrir \u00ablas ventanas de los cielos\u00bb y derramar \u00abbendici\u00f3n hasta que sobreabunde\u00bb (v 10).  El mandato de devolver el diezmo no fue repetido expl\u00ed\u00adcitamente por ning\u00fan escritor del NT.  Pero en vista de que Abrah\u00e1n, como algo normal, lo devolvi\u00f3 siglos antes de la  formaci\u00f3n del c\u00f3digo lev\u00ed\u00adtico, y que su principio estaba impl\u00ed\u00adcito aun antes que el hombre pecara, es evidente que el deber y la pr\u00e1ctica del diezmo exist\u00ed\u00ada mucho antes del sistema lev\u00ed\u00adtico, y no era exclusivo de \u00e9l.  Por lo tanto, la obligaci\u00f3n no fue puesta a un lado autom\u00e1ticamente cuando el c\u00f3digo lev\u00ed\u00adtico caduc\u00f3 en la cruz.  La amonestaci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or en Mt 23:23 constituye una aprobaci\u00f3n t\u00e1cita, aunque no un mandato expl\u00ed\u00adcito.  Ni Cristo ni ning\u00fan escritor del NT disminuy\u00f3 en lo m\u00e1s m\u00ed\u00adnimo la obligaci\u00f3n de devolver el diezmo.  Jes\u00fas claramente no estaba en contra de su pr\u00e1ctica, sino contra el esp\u00ed\u00adritu hip\u00f3crita de los escribas y los fariseos, cuya religi\u00f3n consist\u00ed\u00ada principalmente en la observancia escrupulosa de las formas exteriores de la ley; en este caso, de la ley del diezmo.  El principio tambi\u00e9n est\u00e1 t\u00e1citamente aprobado por el autor de Hebreos (v\u00e9ase 7:8).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>d\u00e9cima parte de las ganancias que se entregaba antiguamente a los reyes y entre los israelitas parte dedicada a Dios con el fin de mantener el culto y a los sacerdotes, pues \u00e9stos no ten\u00ed\u00adan heredad. En las guerras, se apartaba el diezmo del bot\u00ed\u00adn, de los despojos, para el Se\u00f1or,  tal como lo hizo Abraham cuando venci\u00f3 a los cuatro reyes y le entreg\u00f3 al sacerdote Melquisedec el d. de todo, Gn 14, 20. Por lo general, el d. se pagaba anualmente, de lo que se cosechaba de la tierra, de los frutos de los \u00e1rboles, de la cr\u00ed\u00ada de animales y del producido de todo trabajo, Gn 28,  22; Lv 27, 30-34; Nm 18, 20-32. En algunos casos se admit\u00ed\u00ada pagar el d. en dinero, como tambi\u00e9n cada tres a\u00f1os el d. no s\u00f3lo se entregaba a los levitas, sino que igualmente se destinaba a los forasteros, a los hu\u00e9rfanos,  a las viudas y a la gente pobre, Dt 14, 24-29; 26, 12-15. Cuando el pueblo de Israel pidi\u00f3 un rey que lo gobernara, Samuel le puso de presente los inconvenientes de la monarqu\u00ed\u00ada, entre ellos, el que se le deb\u00ed\u00ada pagar el d.   Al monarca para el sostenimiento de sus servidores, 1 S 8, 15-17. Cuando el rey Ezequ\u00ed\u00adas hizo la gran reforma religiosa, todo el pueblo entreg\u00f3 el diezmo para el santuario, 2 Cro 31, 5-6. Tras el regreso del destierro en Babilonia, el pueblo israelita se comprometi\u00f3 a entregar el d., adem\u00e1s de otros donativos, para la reconstrucci\u00f3n Templo y el sostenimiento de los ministros y la reiniciaci\u00f3n del culto, Ne 10, 38-39; 13, 12.<\/p>\n<p>En el N. T.  Cristo increpa a los a los escribas y fariseos por su celo hip\u00f3crita en el pago del d., pues lo hac\u00ed\u00adan hasta por las plantas m\u00e1s insignificantes, como lamenta y el comino, mientras se olvidaban de lo fundamental de la Ley: la justicia, la misericordia y la fe, Mt 23, 23-24; Lc 11, 42; 18, 12.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(heb., ma\u2020\u2122aser; gr., dekate, el d\u00e9cimo). No puede determinarse cu\u00e1ndo y d\u00f3nde naci\u00f3 la idea de hacer el d\u00e9cimo la proporci\u00f3n para pagar tributo a los gobernantes y de ofrecer dones como un deber religioso. La historia revela que exist\u00ed\u00ada en Babilonia en tiempos antiguos, tanto como en Persia, Egipto y aun China. Abraham supo de ello cuando emigr\u00f3 de Ur (Gen 14:17-20).<\/p>\n<p>Dado que Melquisedec era un sacerdote del Dios Alt\u00ed\u00adsimo, es seguro que para la \u00e9poca de Abraham la ofrenda de diezmos ya hab\u00ed\u00ada sido reconocida como una obra santa (ver Heb 7:4). Samuel advirti\u00f3 a Israel que el rey que ellos estaban demandando tomar\u00ed\u00ada el diezmo de su granos y ganado (1Sa 8:10-18). Cuando Jacob hizo su pacto con Dios en Betel ello incluy\u00f3 el pago del diezmo (Gen 28:16-22).<\/p>\n<p>Pas\u00f3 un largo tiempo antes que se pusieran requisitos legales definidos sobre el diezmo, de aqu\u00ed\u00ad que las costumbres del pago variasen. Al principio el diezmador ten\u00ed\u00ada derecho a compartir su diezmo con los levitas (Deu 14:22-23). Despu\u00e9s de completarse el c\u00f3digo lev\u00ed\u00adtico, los diezmos pertenec\u00ed\u00adan exclusivamente a los levitas (Num 18:21). Se impon\u00ed\u00ada una penalidad del 20% del diezmo al que vend\u00ed\u00ada sus diezmos y rehusaba usar el dinero para pagar por un sustituto (Lev 27:31). Los levitas a su vez daban un diezmo como sost\u00e9n para los sacerdotes (Num 18:25-32). El lugar al cual se llevaban los diezmos era el templo (Deu 12:5-12).<\/p>\n<p>Para asegurar que no se practicar\u00ed\u00ada enga\u00f1o respecto al diezmo, cada hebreo era obligado a hacer una declaraci\u00f3n de honestidad ante el Se\u00f1or (Deu 26:13-15). Acerca de \u00e9sto hay confusi\u00f3n aun entre los mismos eruditos hebreos. Al aumentar la necesidad de fondos con la expansi\u00f3n del servicio del templo, se impon\u00ed\u00ada un diezmo del tercer a\u00f1o (todo para el uso de los levitas y los necesitados).<\/p>\n<p>Al tiempo de Cristo el gobierno romano hab\u00ed\u00ada afectado la vida econ\u00f3mica de Judea en gran manera, por lo que era dif\u00ed\u00adcil que la gente diezmara. Pero que a\u00fan se observaban las leyes del diezmo se muestra en el hecho de que los fariseos diezmaban aun las hierbas que se usaban para sazonar los alimentos (Mat 23:23; Luk 11:42.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(d\u00e9cima parte).<\/p>\n<p> El \u00abdiezmo\u00bb consiste en dar la d\u00e9cima parte de lo que se gana a la Iglesia de Dios.<\/p>\n<p> Se practica desde Abraham: ( Gen 14:20, Heb 7:2, Heb 7:6), y Jacob: (Gen 28:22).<\/p>\n<p> Era exigido en la Ley de Mois\u00e9s: Lev 27:30-33., Num 18:21-32.<\/p>\n<p> Los fariseos daban el diezmo, aun de las hierbas, Mat 23:23, Luc 11:42.<\/p>\n<p> Dios bendice grandemente a los que dan el \u00abdiezmo\u00bb, y los que no lo dan est\u00e1n \u00abrobando a Dios\u00bb: Ma12Cr 3:7-12, Age 1:7-11.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Diez por ciento de cualquier producto o fruto agr\u00ed\u00adcola, as\u00ed\u00ad como del ganado que se dedicaba a Dios. Tambi\u00e9n era la porci\u00f3n de un bot\u00ed\u00adn que se apartaba para el santuario. Es una costumbre muy antigua practicada por muchos pueblos. Los patriarcas lo hac\u00ed\u00adan, como en el caso de Abraham, que dio a Melquisedec \u2020\u0153los d. de todo\u2020\u009d el bot\u00ed\u00adn recuperado tras la batalla contra los reyes de la llanura (Gen 14:20). Jacob dijo a Dios en Bet-el: \u2020\u0153de todo lo que me dieres, el d. apartar\u00e9 para ti\u2020\u009d (Gen 28:22).<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de establecido el pacto con Israel en el Sina\u00ed\u00ad, se estableci\u00f3 que \u2020\u0153el d. de la tierra, as\u00ed\u00ad de la simiente de la tierra como del fruto de los \u00e1rboles, de Jehov\u00e1 es\u2020\u009d (Lev 27:30). El d. era usado principalmente para mantener a aquellos que se dedicaban totalmente al servicio de Dios, que dijo: \u2020\u0153A los levitas he dado por heredad los d. de los hijos de Israel\u2020\u009d (Num 18:24). \u00e9stos, a su vez, deb\u00ed\u00adan dar \u2020\u0153el d. de los d.\u2020\u009d a los sacerdotes (Num 18:26). Tambi\u00e9n se usaba el d. para ayudar \u2020\u0153al extranjero, al hu\u00e9rfano y a la viuda\u2020\u009d (Deu 26:12). Si alguien quer\u00ed\u00ada redimir su obligaci\u00f3n de dar el d., esto es, si quer\u00ed\u00ada usar el fruto para su uso personal, ten\u00ed\u00ada que a\u00f1adir \u2020\u0153la quinta parte de su precio\u2020\u009d en dinero al valor de su d. (Lev 27:31).<br \/>\nel caso del ganado, un animal que cayere dentro del d. no pod\u00ed\u00ada ser cambiado aunque fuere malo \u2020\u0153y si lo cambiare, tanto \u00e9l como el que se dio en cambio ser\u00e1n cosas sagradas; no podr\u00e1n ser rescatados\u2020\u009d (Lev 27:33). Con el d. se pod\u00ed\u00ada hacer una especie de comida comunal en el santuario de la cual participaban los levitas (Deu 14:22-29). El descuido en cumplir con el mandamiento del d. era tomado como un robo a Dios (Mal 3:8). Los fariseos trataban de demostrar su escrupulosidad en cumplir con los d. al exigirlos de \u2020\u0153la menta y el eneldo y el comino\u2020\u009d, esto es, yerbas peque\u00f1as, pero dejaban \u2020\u0153lo m\u00e1s importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe\u2020\u009d, por lo cual el Se\u00f1or les reprendi\u00f3 (Mat 23:23).<br \/>\nel NT la pr\u00e1ctica de ofrendar supera al d., ya que no se hace por imposici\u00f3n, sino por gratitud y con alegr\u00ed\u00ada (2Co 9:7). La iglesia primitiva ofrendaba en forma muy generosa para poder suplir las necesidades materiales de los santos (Hch 2:45; Hch 4:34-37).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, LEYE<\/p>\n<p>vet, D\u00e9cima parte de la renta de una persona; se dedica a usos sagrados. Varias naciones de la Antig\u00fcedad lo practicaban, y era conocido por los patriarcas del Antiguo Testamento (Gn. 14:28; 28:10-22). La ley mosaica lo establec\u00ed\u00ada sobre los frutos de la tierra y el ganado (Lv. 27:30-33; Nm. 18:27). Era entregado en su totalidad a los levitas, para el sost\u00e9n de ellos y el culto (Nm. 18:21-32; Dt. 12:17-19, 22, 29; 14:22). Esta pr\u00e1ctica deca\u00ed\u00ada a veces, mereciendo amonestaciones (2 Cr. 31:4-12; Mal. 3:7-11), que sol\u00ed\u00adan ser o\u00ed\u00addas y obedecidas (2 Cr. 31:11). El pago de diezmos continuaba en tiempo de Cristo (Lc. 11:42; 18:12; He. 7:5), pero no fue prescrito a los cristianos ni por Cristo ni por los ap\u00f3stoles. Bajo la econom\u00ed\u00ada de la gracia se espera de todo creyente que aporte con coraz\u00f3n bien dispuesto \u00abcomo propuso en su coraz\u00f3n: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre\u00bb (2 Co. 9:7). El creyente es exhortado a dar no por una norma impuesta, sino present\u00e1ndole el ejemplo de gracia del mismo Se\u00f1or Jesucristo, \u00abque por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico\u00bb (2 Co. 8:9). No es el diezmo del cristiano lo que corresponde al Se\u00f1or, sino todo su ser, puesto que ha sido comprado \u00abpor precio\u00bb (1 Co. 6:20; 7:23), y debe as\u00ed\u00ad venir a ser eficaz administrador de todo lo que el Se\u00f1or ha puesto en sus manos para la gloria de Dios.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>Los israelitas ten\u00ed\u00adan que destinar al culto y al mantenimiento de las personas sagradas (sacerdotes y levitas) la d\u00e9cima parte de ciertos frutos y animales (Dt 14,22; Lev 27,32). Se trataba, pues, de un verdadero impuesto religioso. Exist\u00ed\u00ada tambi\u00e9n otro impuesto civil semejante (G\u00e9n 14,20). Los fariseos llevaban esta pr\u00e1ctica del diezmo religioso hasta la m\u00e1s rid\u00ed\u00adcula exageraci\u00f3n, entregando la d\u00e9cima parte de las cosas m\u00e1s insignificantes y de exiguo valor, tales como la menta, el an\u00ed\u00ads y el comino, pero con olvido de la humildad, la justicia, la misericordia y el amor, lo cual es una grave equivocaci\u00f3n (Mt 23,23; Lc 11,42; 18,12). >contexto; templo.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>D\u00e9cima parte o diez por ciento dado o pagado como tributo, en especial con prop\u00f3sitos religiosos.<br \/>\nEn la Biblia se relatan dos ocasiones anteriores a la entrada en vigor del pacto de la Ley, en las que se le dieron a Dios o a un representante suyo una d\u00e9cima parte de las posesiones. La primera de ellas fue cuando Abrah\u00e1n le dio a Melquisedec una d\u00e9cima parte del despojo de su victoria sobre Kedorlaomer y sus aliados. (G\u00e9 14:18-20.) El ap\u00f3stol Pablo cita este incidente como prueba de que el sacerdocio de Cristo a la manera de Melquisedec es superior al de Lev\u00ed\u00ad, puesto que Lev\u00ed\u00ad, que estaba \u2020\u0153en los lomos\u2020\u009d de Abrah\u00e1n, pag\u00f3 diezmos a Melquisedec. (Heb 7:4-10.) El segundo caso tiene que ver con Jacob, quien en Betel hizo un voto de darle una d\u00e9cima parte de sus bienes materiales a Dios. (G\u00e9 28:20-22.)<br \/>\nSin embargo, en esos dos relatos se habla tan solo de que alguien dio voluntariamente un diezmo. No hay ning\u00fan registro de que Abrah\u00e1n o Jacob ordenasen a sus descendientes seguir tales ejemplos, estableciendo as\u00ed\u00ad una pr\u00e1ctica religiosa, una costumbre o una ley. En el caso de Jacob, habr\u00ed\u00ada sido innecesario hacer un voto si ya se hubiera encontrado bajo la obligaci\u00f3n de pagar diezmos. Por lo tanto, es obvio que el pago de diezmos no era una costumbre o una ley entre los antiguos hebreos. Se instituy\u00f3 con la inauguraci\u00f3n del pacto de la Ley y no antes.<\/p>\n<p>Leyes mosaicas relativas a pagar diezmos. Jehov\u00e1 dio a Israel leyes acerca de los diezmos con prop\u00f3sitos concretos. Al parecer hab\u00ed\u00ada dos diezmos sobre el ingreso anual, a excepci\u00f3n del a\u00f1o sab\u00e1tico, en el que no se pagaba ning\u00fan diezmo puesto que no se esperaba ning\u00fan ingreso. (Le 25:1-12.) Sin embargo, algunos eruditos creen que solo hab\u00ed\u00ada un diezmo. Los diezmos ven\u00ed\u00adan a a\u00f1adirse a las primicias, que ten\u00ed\u00adan que ofrecerse obligatoriamente a Jehov\u00e1. (Ex 23:19; 34:26.)<br \/>\nEl primer diezmo, que consist\u00ed\u00ada en una d\u00e9cima parte del producto de la tierra, de los \u00e1rboles frutales y de las vacadas y los reba\u00f1os (quiz\u00e1s del aumento que hubiesen experimentado), se llevaba al santuario y se daba a los levitas, ya que ellos no ten\u00ed\u00adan ninguna herencia en la tierra, sino que estaban dedicados al servicio del santuario. (Le 27:30-32; N\u00fa 18:21, 24.) A su vez, los levitas daban una d\u00e9cima parte de lo que recib\u00ed\u00adan al sacerdocio aar\u00f3nico para su sustento. (N\u00fa 18:25-29.)<br \/>\nEl grano se trillaba y el fruto de la vid y del olivo se convert\u00ed\u00ada en vino y aceite antes de entregarlos como diezmo. (N\u00fa 18:27, 30; Ne 10:37.) Si en lugar del diezmo del producto, un israelita deseaba dar el valor en dinero, pod\u00ed\u00ada hacerlo, pero ten\u00ed\u00ada que a\u00f1adir una quinta parte adicional al valor del producto. (Le 27:31.) El caso del reba\u00f1o y del hato era diferente. A medida que los animales sal\u00ed\u00adan por la puerta del aprisco uno a uno, el propietario marcaba con una vara uno de cada diez como el diezmo, sin examinarlo o seleccionarlo. (Le 27:32, 33.)<br \/>\nParece ser que hab\u00ed\u00ada otro diezmo, un segundo diezmo, que se apartaba cada a\u00f1o para otros prop\u00f3sitos distintos del apoyo directo al sacerdocio lev\u00ed\u00adtico, aunque los levitas recib\u00ed\u00adan parte de \u00e9l. Por lo general, las familias israelitas lo usaban y lo disfrutaban en gran medida cuando se reun\u00ed\u00adan en las fiestas nacionales. En los casos en que la distancia a Jerusal\u00e9n era demasiado grande para llevar hasta all\u00ed\u00ad este diezmo, el producto se convert\u00ed\u00ada en dinero, que se empleaba en Jerusal\u00e9n para el mantenimiento y el disfrute de la familia durante la convocaci\u00f3n santa. (Dt 12:4-7, 11, 17, 18; 14:22-27.) Hacia el final de cada tercer y sexto a\u00f1o del ciclo sab\u00e1tico de siete a\u00f1os, este diezmo, en vez de usarse para sufragar gastos en las asambleas nacionales, se apartaba para los levitas, residentes forasteros, viudas y hu\u00e9rfanos de la comunidad local. (Dt 14:28, 29; 26:12.)<br \/>\nEstas leyes sobre el diezmo a las que estaban sujetos los israelitas no eran excesivas. No hay que olvidar que Dios prometi\u00f3 hacer prosperar a Israel abriendo \u2020\u0153las compuertas de los cielos\u2020\u009d si se obedec\u00ed\u00adan las leyes de los diezmos. (Mal 3:10; Dt 28:1, 2, 11-14.) Cuando el pueblo se hac\u00ed\u00ada negligente respecto al pago del diezmo, el servicio del sacerdocio sufr\u00ed\u00ada, puesto que los sacerdotes y los levitas se ve\u00ed\u00adan obligados a trabajar seglarmente y por consiguiente descuidaban sus servicios ministeriales. (Ne 13:10.) Tal infidelidad contribu\u00ed\u00ada a la decadencia de la adoraci\u00f3n verdadera. Es lamentable que cuando las diez tribus apostataron con la adoraci\u00f3n de becerros, utilizaron el diezmo para apoyar esta adoraci\u00f3n falsa. (Am 4:4, 5.) Por otra parte, cuando Israel fue fiel a Jehov\u00e1 y estuvo bajo la gobernaci\u00f3n de administradores justos, se restableci\u00f3 el pago de diezmos a los levitas, y Jehov\u00e1, fiel a su promesa, hizo que no hubiese escasez. (2Cr 31:4-12; Ne 10:37, 38; 12:44; 13:11-13.)<br \/>\nLa Ley no prescrib\u00ed\u00ada ning\u00fan castigo para la persona que no pagase el diezmo. Jehov\u00e1 coloc\u00f3 a los israelitas bajo la obligaci\u00f3n moral de pagarlo y dos veces en cada ciclo sab\u00e1tico, es decir, al final de cada tercer y sexto a\u00f1o, ten\u00ed\u00adan que confesar delante de El que se hab\u00ed\u00ada pagado en su totalidad. (Dt 26:12-15.) Cualquier cosa que se reten\u00ed\u00ada de forma indebida se consideraba como algo robado a Dios. (Mal 3:7-9.)<br \/>\nEn el siglo I E.C. los l\u00ed\u00adderes religiosos jud\u00ed\u00ados, en particular los escribas y fariseos, hicieron del diezmo y otras obras externas un despliegue de adoraci\u00f3n santurrona, pero su coraz\u00f3n estaba muy alejado de Dios. (Mt 15:1-9.) Jes\u00fas los reprendi\u00f3 por su actitud ego\u00ed\u00adsta e hip\u00f3crita, subrayando que eran meticulosos en dar el d\u00e9cimo de \u2020\u0153la hierbabuena y del eneldo y del comino\u2020\u009d (algo que, de todos modos, era su obligaci\u00f3n), pero que al mismo tiempo desatend\u00ed\u00adan \u2020\u0153los asuntos de m\u00e1s peso de la Ley, a saber: la justicia y la misericordia y la fidelidad\u2020\u009d. (Mt 23:23; Lu 11:42.) En una ilustraci\u00f3n Jes\u00fas contrast\u00f3 al fariseo orgulloso que se cre\u00ed\u00ada justo \u2014por sus obras de ayuno y los diezmos que daba\u2014 con el recaudador de impuestos que, a pesar de ser menospreciado por el fariseo, se humill\u00f3, confes\u00f3 sus pecados a Dios y rog\u00f3 misericordia divina. (Lu 18:9-14.)<\/p>\n<p>Los cristianos no han de pagar el diezmo. En ning\u00fan momento se les orden\u00f3 a los cristianos del primer siglo que pagasen diezmos. Bajo la Ley, el prop\u00f3sito principal hab\u00ed\u00ada sido apoyar el templo de Israel y su sacerdocio. Por consiguiente, la obligaci\u00f3n de pagar el diezmo cesar\u00ed\u00ada cuando el pacto de la ley mosaica finalizase, al llegar a su fin con la muerte de Cristo en el madero de tormento. (Ef 2:15; Col 2:13, 14.) Es cierto que los sacerdotes lev\u00ed\u00adticos continuaron sirviendo en el templo de Jerusal\u00e9n hasta que fue destruido en el a\u00f1o 70 E.C., pero desde 33 E.C. los cristianos llegaron a ser parte de un sacerdocio espiritual nuevo, un sacerdocio que no necesitaba diezmos. (Ro 6:14; Heb 7:12; 1Pe 2:9.)<br \/>\nA los cristianos se les animaba a apoyar el ministerio, tanto mediante su propia actividad ministerial como mediante sus contribuciones materiales. En vez de dar cantidades fijas para sufragar los gastos de la congregaci\u00f3n, hab\u00ed\u00adan de contribuir \u2020\u02dcseg\u00fan lo que ten\u00ed\u00ada la persona\u2020\u2122, dando \u2020\u02dccomo lo hab\u00ed\u00ada resuelto en su coraz\u00f3n, no de mala gana ni como obligado, porque Dios ama al dador alegre\u2020\u2122. (2Co 8:12; 9:7.) Se les anim\u00f3 a seguir el principio: \u2020\u0153Que los ancianos que presiden excelentemente sean tenidos por dignos de doble honra, especialmente los que trabajan duro en hablar y ense\u00f1ar. Porque la escritura dice: \u2020\u02dcNo debes poner bozal al toro cuando trilla el grano\u2020\u2122; tambi\u00e9n: \u2020\u02dcEl trabajador es digno de su salario\u2020\u2122\u2020\u009d. (1Ti 5:17, 18.) Sin embargo, el ap\u00f3stol Pablo dej\u00f3 un buen ejemplo al no convertirse en una carga econ\u00f3mica indebida para la congregaci\u00f3n. (Hch 18:3; 1Te 2:9.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">(angolsaj\u00f3n, teotha, una d\u00e9cima).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Generalmente se define como \u00abla d\u00e9cima parte de las ganancias que surgen del producto de la tierra y el ganado, asignado al clero para su sustento o dedicado a usos  religiosos o de  caridad\u00bb. Una definici\u00f3n m\u00e1s radical es \u00abla d\u00e9cima parte de todos los frutos y ganancias  justamente adquiridos, debida a Dios en reconocimiento de su supremo dominio sobre el  hombre, y que se pagar\u00e1 a los ministros de la Iglesia\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La costumbre de dar los diezmos se remonta a la antig\u00fcedad desconocida. Se menciona en G\u00e9nesis 14, sin nada que indique que se trataba de algo reci\u00e9n creado. Al igual que all\u00ed se representa a Abraham ofreciendo los diezmos de los despojos del enemigo al sacerdote real, Melquisedec, as\u00ed tambi\u00e9n, en G\u00e9nesis 28, se registra que Jacob da al  Se\u00f1or un diezmo de todas sus  posesiones. Bajo la  ley mosaica el pago de los diezmos se hizo  obligatorio.  Se les ordena a los  hebreos el ofrecer a Dios la d\u00e9cima parte de la producci\u00f3n de los campos, de los frutos de los \u00e1rboles y el primog\u00e9nito de bueyes y de ovejas (Lev\u00edtico 27,30, Deuteronomio 14,22).   En el Deuteronomio no s\u00f3lo se menciona un diezmo anual, sino tambi\u00e9n un diezmo \u00edntegro a pagarse una vez cada tres a\u00f1os. A pesar de que era a Dios mismo a quien se deb\u00eda pagar los diezmos, sin embargo, leemos (N\u00fameros 18,21) que \u00c9l los transfiere a sus ministros  sagrados:  \u201cA los hijos de  Lev\u00ed les doy en herencia todos los diezmos de  Israel, a cambio de su servicio: del servicio que prestan en la  Tienda del Encuentro.\u201d    Al pagar el diezmo, los hebreos divid\u00edan la cosecha anual en diez partes, una de las cuales se les daba a los levitas despu\u00e9s que las primicias hab\u00edan sido sustra\u00eddas, y ellos las repart\u00edan entre los sacerdotes.    El resto de la cosecha se divid\u00eda en diez nuevas partes, y el jefe de familia llevaba un segundo diezmo al santuario para servir como banquete sagrado para su familia y los levitas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el viaje al  Templo era inusualmente largo, la ofrenda en especie pod\u00eda ser sustituida por dinero.  En el diezmo trienal, se hac\u00eda una tercera divisi\u00f3n y una d\u00e9cima parte era consumida en el hogar por el due\u00f1o de casa con su familia, los levitas, los extranjeros y los  pobres.    A este a\u00f1o trienial  se le llamaba el a\u00f1o de los diezmos (Deut. 26,12). Como los diezmos eran el principal sustento de los sacerdotes, m\u00e1s tarde se orden\u00f3 que las ofrendas se almacenacen en el Templo (2  Cr\u00f3n. 31,11).   Es de se\u00f1alar que la costumbre de pagar diezmos sagrados no era exclusiva de los israelitas, sino com\u00fan a todos los pueblos antiguos.  En Lydia se ofrec\u00eda un diezmo del ganado a los  dioses, los  \u00e1rabes le pagaban un diezmo de incienso al dios Sabis, y los cartagineses le llevaban diezmos a Melkart, el dios de Tiro.    Se dice que la explicaci\u00f3n de por qu\u00e9 tantos pueblos diferentes escogieron la d\u00e9cima parte es (aparte de una revelaci\u00f3n primitiva com\u00fan) debido a la significaci\u00f3n  m\u00edstica del  n\u00famero diez, a saber, que significa totalidad, ya que contiene todos los n\u00fameros que conforman el sistema num\u00e9rico, y de hecho todas las series de n\u00fameros imaginables, por lo que representa todo tipo de bienes, que es un don de Dios.   Por consiguiente, todos los tipos de propiedad eran contadas en d\u00e9cadas, y al  consagrar una de estas partes a Dios, el titular reconoc\u00eda la fuente de sus bienes.  Sin embargo, el pago de los diezmos era tambi\u00e9n una costumbre civil.  Eran pagaderos a los reyes hebreos y a los gobernantes de Babilonia, y se les menciona entre los  persas,  griegos, romanos y m\u00e1s tarde los  mahometanos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Iglesia  Cristiana, como los que serv\u00edan al altar deb\u00edan vivir del altar (1  Cor. 9,13), necesariamente hab\u00eda que hacer provisi\u00f3n de algun tipo para los ministros sagrados.  En un principio esta fue suministrada por las ofrendas espont\u00e1neas de los fieles.   Sin embargo, con el transcurso del tiempo, seg\u00fan la Iglesia se extendi\u00f3 y surgieron diversas instituciones, se hizo  necesario dictar leyes que asegurasen el sustento adecuado y permanente del clero.   El pago de los diezmos se adopt\u00f3 a partir del Antiguo Testamento, y los  primeros escritores hablan de ella como una  ordenanza divina y una obligaci\u00f3n de conciencia.  La primera legislaci\u00f3n positiva sobre el tema parece estar contenida en la carta de los obispos reunidos en Tours en 567 y en los  c\u00e1nones del Concilio de  M\u00e2con en 585.   En el transcurso del tiempo, nos encontramos que en todos los pa\u00edses de la cristiandad las disposiciones eclesi\u00e1sticas hab\u00edan hecho obligatorio el pago del diezmo.  La Iglesia ve\u00eda este pago como \u00abde la Ley Divina, ya que los diezmos no fueron instituidos por el hombre sino por el Se\u00f1or mismo\u00bb (C. 14, X de Decim. III, 30).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto al  poder civil, los emperadores romanos cristianos les concedieron a las iglesias el derecho de retener una parte de la producci\u00f3n de ciertas tierras, pero la primera instancia de la aplicaci\u00f3n del pago de los diezmos eclesi\u00e1sticos en el derecho civil se encuentra en los capitulares de Carlomagno, a finales del siglo VIII.   El derecho  ingl\u00e9s muy pronto reconoci\u00f3 el diezmo, como en el reinado de Athelstan, Edgar y Canuto antes de la conquista normanda.   Sin embargo, en el derecho positivo ingl\u00e9s propiamente dicho la primera menci\u00f3n de los diezmos se encuentra en el Estatuto de Westminster de 1285.   Los diezmos son de tres tipos: predial, o el procedente de los cultivos anuales; mixto, o el que surge de las cosas que se nutren de la tierra, como el ganado vacuno, leche, queso, lana; y personal o el resultado de la industria o la ocupaci\u00f3n.     A los diezmos prediales se les llamaba generalmente diezmos grandes, y a los diezmos mixtos y personales, diezmos peque\u00f1os. Las substancias naturales que no tienen aumento anual no est\u00e1n sujetas al diezmo, ni lo est\u00e1n los animales salvajes.   Cuando la propiedad es heredada o donada, no est\u00e1 sujeta a la ley de los diezmos, pero su crecimiento natural s\u00ed lo est\u00e1.  Hay muchos exentos del pago de diezmos: empresas espirituales, los propietarios de terrenos bald\u00edos, los que han adquirido la prescripci\u00f3n legal, o si han obtenido una renuncia legal, o si han recibido un privilegio del Papa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al principio, el diezmo se pagaba al obispo, pero m\u00e1s tarde el derecho pas\u00f3, mediante el derecho com\u00fan, a los  p\u00e1rrocos, donde pronto se presentaron abusos. Los eclesi\u00e1sticos concedieron a los pr\u00edncipes y nobles el derecho a recibir los diezmos, incluso hereditariamente, a cambio de protecci\u00f3n o servicios eminentes, y esta especie de apropiaci\u00f3n se hizo tan intolerable que el Tercer Concilio de Letr\u00e1n (1179)  decret\u00f3 que no se permit\u00eda ninguna enajenaci\u00f3n de diezmos a laicos sin el consentimiento del Papa.   En la \u00e9poca de Papa Gregorio VIII se instituy\u00f3 el llamado diezmo saladino, el cual deb\u00edan pagar todos los que no participaran personalmente en la  cruzada para recuperar Tierra Santa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la actualidad, en la mayor\u00eda de pa\u00edses donde todav\u00eda existe alg\u00fan tipo de diezmo, como en Inglaterra (para  la Iglesia Establecida), en Austria y Alemania, el pago se ha convertido en un cargo de alquiler.   En los pa\u00edses de habla inglesa en general, en lo que se refiere a los cat\u00f3licos, el clero no recibe diezmos. Como consecuencia, hubo que adoptar otros medios para el sustento del clero y mantener las instituciones  eclesi\u00e1sticas (ver Sostenimiento de la Iglesia), y para sustituir a otros pagos equivalentes en lugar de los diezmos. Soglia (Institut, Canon, II, 12) dice:   \u00abLa ley de los diezmos no puede ser derogada por la prescripci\u00f3n o la costumbre, si los ministros de la Iglesia no tienen provisiones adecuadas y suficientes de otras fuentes; porque entonces la ley natural y divina, que no puede ser abrogada ni anticuada, ordena que se pague el diezmo\u00bb.   En algunas partes de Canad\u00e1 el derecho civil todav\u00eda reconoce el diezmo, y el Cuarto  Concilio de Quebec (1868) declar\u00f3 que su pago es  obligatorio en conciencia para los fieles\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  Ferraris, Bibliotheca canonica, III (Rome 1886), s.v., Decimae; Addis and Arnold, The Catholic Dictionary (6th ed., New York, 1889), s.v.; Selden, History of Tithes (London, 1618); Spelmen, Of Tythes (London, 1723).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Fanning, William. \u00abTithes.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 14. New York: Robert Appleton Company, 1912.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/14741b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Fabian Gerardo Hernandez Moreno.  rc\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. 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