{"id":1682,"date":"2016-02-04T22:56:23","date_gmt":"2016-02-05T03:56:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/diluvio\/"},"modified":"2016-02-04T22:56:23","modified_gmt":"2016-02-05T03:56:23","slug":"diluvio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/diluvio\/","title":{"rendered":"DILUVIO"},"content":{"rendered":"<p>Gen 6:17 yo traigo un d de agua sobre la tierra<br \/>\nGen 7:10 al s\u00e9ptimo d\u00eda las aguas del d vinieron<br \/>\nGen 9:15 no habr\u00e1 m\u00e1s d de aguas para destruir<br \/>\nPsa 29:10 Jehov\u00e1 preside en el d, y se siente<br \/>\nMat 24:38 en los d\u00edas antes del d estaban comiendo<br \/>\nMat 24:39; Luk 17:27 que vino el d y se los llev\u00f3<br \/>\n2Pe 2:5 trayendo el d sobre el .. de los imp\u00edos<\/p>\n<hr>\n<p>Diluvio    (heb. mabb\u00fbl; gr. kataklusm\u00f3s).  El del tiempo de No\u00e9, enviado como castigo sobre los malvados habitantes de la tierra (Gen_6-9).  I. Informe b\u00ed\u00adblico.  Muy temprano en la historia b\u00ed\u00adblica, el casamiento entre los que hasta entonces hab\u00ed\u00adan sido leales a Dios con los imp\u00ed\u00ados llev\u00f3 a la familia humana a un nivel de corrupci\u00f3n moral y anarqu\u00ed\u00ada tal que todo pensamiento del coraz\u00f3n \u00abera de continuo solamente el mal\u00bb.  Los hombres eran tan incorregiblemente malos que, aunque \u00able doli\u00f3 en su coraz\u00f3n\u00bb, Dios lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que ellos, junto con todos los dem\u00e1s seres vivientes, deb\u00ed\u00adan ser destruidos.  S\u00f3lo No\u00e9 y su familia inmediata ser\u00ed\u00adan salvados de entre toda la raza humana.  Esto ocurrir\u00ed\u00ada por cuanto No\u00e9 era \u00abvar\u00f3n justo\u00bb; porque \u00e9l \u00abhall\u00f3 gracia ante los ojos de Jehov\u00e1\u00bb (Gen 6:8-10).  Dios instruy\u00f3 a No\u00e9 para que construyera un arca en la cual preservar su vida y la de su familia, y tambi\u00e9n la vida de grupos representativos de las criaturas vivientes (Gen 6:13-21).  Le advirti\u00f3 que hab\u00ed\u00ada un plazo de 120 a\u00f1os hasta el diluvio (v 3).  Durante ese tiempo No\u00e9 construy\u00f3 el arca y anunci\u00f3 a los antediluvianos el cataclismo que les amenazaba (Gen 6:22; 1Pe 3:20; 2Pe 2:5).  Siete d\u00ed\u00adas antes del diluvio, No\u00e9, su esposa, sus 3 hijos con sus esposas, y los seres vivientes que hab\u00ed\u00adan de salvarse, entraron en el arca y fueron encerrados en ella por Dios (Gen 7:1-9, 13-16); siete d\u00ed\u00adas despu\u00e9s comenz\u00f3 el diluvio (v 10).  La combinaci\u00f3n de lluvias torrenciales, que dur\u00f3 40 d\u00ed\u00adas, e inmensos vol\u00famenes de agua que brotaron de la tierra pronto la inundaron completamente, hasta cubrir \u00abtodos los montes altos que hab\u00ed\u00ada debajo de todos los cielos\u00bb.  El arca flot\u00f3 segura sobre el agua (vs 11, 12, 17- 20).  Como resultado de esta inundaci\u00f3n, el hombre y todos los seres vivientes fueron destruidos (vs 21-23).  V\u00e9ase Arca II, 1.  Aunque el relato del G\u00e9nesis menciona claramente un per\u00ed\u00adodo definido de 40 d\u00ed\u00adas y 40 noches durante los cuales cay\u00f3 la lluvia, parecer\u00ed\u00ada que las precipitaciones continuaron, y que las aguas siguieron brotando de la tierra, aunque sin duda con intensidad menor o tal 326 vez en forma intermitente, durante 150 d\u00ed\u00adas (v\u00e9ase Gen 7:11, 12, 24; 8:2).  Al fin de los 150 d\u00ed\u00adas Dios envi\u00f3 un viento que sopl\u00f3 sobre la tierra (8:1).  Aparentemente, al mismo tiempo la lluvia disminuy\u00f3, el agua ya no brot\u00f3 m\u00e1s, su nivel comenz\u00f3 a bajar y el arca descans\u00f3 \u00absobre los montes de Ararat\u00bb* (vs 3, 4).  Finalmente, unos 2 1\/2 meses despu\u00e9s que el arca se detuvo, y unos 7 1\/2 meses despu\u00e9s del comienzo del diluvio, empezaron a verse  las cumbres de los montes (c\u00c6\u2019 7:11; 8:4, 5).  Cuarenta d\u00ed\u00adas m\u00e1s tarde, No\u00e9, ansioso por saber cu\u00e1nto de la tierra se hab\u00ed\u00ada secado, abri\u00f3 una \u00abventana\u00bb del arca y solt\u00f3 un cuervo. Esta ave evidentemente vol\u00f3 alrededor del arca hasta que la tierra a su alrededor estuvo seca  (8:6, 7).  No\u00e9 tambi\u00e9n solt\u00f3 una paloma, la que volvi\u00f3 al arca, porque no pudo encontrar d\u00f3nde descansar (vs 8, 9).  Una semana m\u00e1s tarde, solt\u00f3 la paloma otra vez, la que volvi\u00f3 por la tarde con una hoja de olivo, indicaci\u00f3n de que la tierra se estaba secando (vs 10, 11).  Cuando envi\u00f3 la misma ave una semana m\u00e1s tarde, el suelo estaba suficientemente seco como para que no volviera (v 12).  Despu\u00e9s de otro per\u00ed\u00adodo de espera, No\u00e9 quit\u00f3 una porci\u00f3n de la cubierta del arca y observ\u00f3 que \u00abla faz de la tierra estaba seca\u00bb.  Parece que la posici\u00f3n de la  \u00abventana\u00bb era tal que no se pod\u00ed\u00ada ver el suelo.  Sin embargo, s\u00f3lo 8 semanas despu\u00e9s la tierra estuvo lo suficientemente seca como para que la gente y los animales salieran del arca (vs 13-19); es decir, 1 a\u00f1o y 10 d\u00ed\u00adas despu\u00e9s de comenzado el diluvio (c\u00c6\u2019 Gen 7:11; 8:14-18).  Otros escritores, tanto en el AT como en el NT, testifican acerca del diluvio. Mediante el profeta Isa\u00ed\u00adas, Dios record\u00f3 a su pueblo de su promesa de no destruir la tierra con un diluvio (ls. 54:9).  Jes\u00fas claramente dio su testimonio acerca del diluvio al mencionar las condiciones de los antediluvianos, la entrada de No\u00e9 al arca, el ascenso de las aguas y la destrucci\u00f3n de todos los imp\u00ed\u00ados (Mat 24:37-39; Luk 17:26, 27).  Pedro tambi\u00e9n afirma la historicidad del diluvio (1Pe 3:20; 2Pe 2:5), como tambi\u00e9n lo hace el autor de Hebreos (11:7).  DURACI\u00ed\u201cN DEL DILUVIO  II. Relatos del diluvio entre las naciones antiguas.  Se han encontrado entre muchos pueblos de todos los continentes, y aun en las islas del Pac\u00ed\u00adfico, relatos acerca de la destrucci\u00f3n del mundo por una gran inundaci\u00f3n, de la cual s\u00f3lo unas pocas personas se salvaron (fig 166).  Andree enumera 88 relatos del diluvio encontrados en todas partes del mundo, y  Nelson informa de 41.  Nelson se\u00f1ala que la mayor\u00ed\u00ada tiene ciertos rasgos comunes: la destrucci\u00f3n ocurri\u00f3 por agua, se provey\u00f3 un arca y la simiente humana se salv\u00f3.  Muchos relatos enfatizan la universalidad del diluvio, pero otros detalles var\u00ed\u00adan: la causa del diluvio, c\u00f3mo se salvaron los animales, el lugar donde se 327 detuvo el arca y el env\u00ed\u00ado de las aves exploradoras.  Aunque es posible que algunos de estos relatos se originaran por causa de cat\u00e1strofes locales, su distribuci\u00f3n mundial no puede ser accidental, y se la debe aceptar como una evidencia en favor de la historicidad de la narraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica del diluvio.  166. Distribuci\u00f3n mundial de los relatos del diluvio; cada punto negro representa una versi\u00f3n local.    BASE MAP COPYRIGHT BY DENOYER-GEPPERT COMPANY, CHICAGO  De todas las historias extrab\u00ed\u00adblicas existentes, la m\u00e1s antigua que nos ha llegado en forma escrita es la de los s\u00fameros y babilonios.  Ninguno tiene aspectos paralelos tan similares al del registro b\u00ed\u00adblico como \u00e9sta, de la cual se han descubierto varias copias.  Su forma m\u00e1s completa est\u00e1 en la 11\u00c2\u00aa tableta de la Epopeya  Babil\u00f3nica de Gilgamesh.  Este rey de Erec, en su b\u00fasqueda de vida inmortal, recorri\u00f3 el mundo inferior buscando dicha vida, y all\u00ed\u00ad se encontr\u00f3 con Utnapishtim (llamado Ziusudra en la versi\u00f3n s\u00famera), el h\u00e9roe del diluvio, de quien supo la historia de la gran cat\u00e1strofe: los dioses se hab\u00ed\u00adan enojado con el mundo y decidieron destruirlo por un diluvio, pero Utnapishtim, rey de Shuruppak, recibi\u00f3 del dios Ea la advertencia del acontecimiento futuro, y le dijo que abandonara todas sus posesiones, construyera un barco y as\u00ed\u00ad salvara su vida.  Le aconsej\u00f3 tambi\u00e9n que satisficiera la curiosidad de sus conciudadanos, que se sorprender\u00ed\u00adan por su actividad naviera, dici\u00e9ndoles que los dioses estaban enojados con \u00e9l y que lo hab\u00ed\u00adan desterrado a una tierra distante.  Despu\u00e9s de haber completado el barco en armon\u00ed\u00ada con las instrucciones y medidas que le fueron dadas, \u00e9l y su familia, y adem\u00e1s un piloto, alimentos y muchos animales, entraron al barco.  Luego comenz\u00f3 la tempestad, que a lo largo de los d\u00ed\u00adas destruy\u00f3 la tierra y todo lo que hab\u00ed\u00ada sobre ella, transformando todo en barro.  La tormenta fue tan terrible que aun los dioses se asustaron y se escondieron como perros en el cielo de Anu. Despu\u00e9s de varios d\u00ed\u00adas, la tempestad amain\u00f3 un poco y el barco encall\u00f3 en el monte Nizir, una de las cumbres de los montes Zagros, al este de Mesopotamia. Luego de esperar varios d\u00ed\u00adas, Utnapishtim envi\u00f3 a intervalos algunas aves: primero una paloma, luego una golondrina y por \u00faltimo un cuervo.  Las primeras 2 aves regresaron, porque no encontraron lugar para asentar sus patas fuera del barco.  Sin embargo, el \u00faltimo no regres\u00f3, indicando de ese modo que la tierra se hab\u00ed\u00ada secado lo bastante como para que pudieran salir del arca.  Como el No\u00e9 b\u00ed\u00adblico, ofreci\u00f3 un sacrificio al pisar tierra, que los dioses aceptaron, api\u00f1\u00e1ndose alrededor del sacrificio como moscas.  Desde el descubrimiento de la primera tableta de este relato cuneiforme del diluvio 328 (1872), al que se a\u00f1adieron otros de tanto en tanto, los eruditos han pretendido que la historia b\u00ed\u00adblica se inspir\u00f3 en el relato babil\u00f3nico o el s\u00famero.  Por supuesto, es imposible que \u00e9stos hayan sido tomados del relato b\u00ed\u00adblico escrito, porque las tabletas cuneiformes son anteriores al G\u00e9nesis, Sin embargo, la teor\u00ed\u00ada de que el autor del G\u00e9nesis tom\u00f3 la idea de los babilonios no es necesariamente correcta.  Sin duda, ambos relatos parten de una fuente com\u00fan.  Los s\u00fameros, tal vez descendientes tempranos de No\u00e9, vivieron en la regi\u00f3n donde se establecieron los primeros habitantes posdiluvianos poco despu\u00e9s de la cat\u00e1strofe (Gen 11:2), y, por tanto, retuvieron un recuerdo m\u00e1s v\u00ed\u00advido del diluvio que la gente que se alej\u00f3 de la regi\u00f3n y no escribi\u00f3 sobre el particular tan temprano como lo hicieron los s\u00fameros.  Estas consideraciones explican por qu\u00e9 hay muchos detalles paralelos en ambos relatos.  Como eran id\u00f3latras y polite\u00ed\u00adstas, corrompieron el  relato quit\u00e1ndole las caracter\u00ed\u00adsticas \u00e9ticas del relato b\u00ed\u00adblico, y hasta presentan a los dioses que decretaron el diluvio como personajes miserables.  Bib.: R. Andree, Die Flutsagen ethnographish betrachtet [Los relatos del diluvio considerados etnogr\u00e1ficamente] (1891); B. C. Nelson, The Deluge Story in Stone [La historia del diluvio en la piedra] (1949).  Una traducci\u00f3n completa del relato babil\u00f3nico del diluvio se puede ver en ANET 93-95, y una traducci\u00f3n del relato s\u00famero en ANET 42-44.  167. Tabletas cuneiforme que contiene el relato babil\u00f3nico del diluvio.  III.  La arqueolog\u00ed\u00ada y el diluvio.  En varios  lugares de la antigua Mesopotamia, especialmente en Ur, Erec, Kis, Lagash, Shuruppak y N\u00ed\u00adnive, se han descubierto gruesos estratos de sedimentos que muestran que en diversas ocasiones en el pasado distante hubo grandes inundaciones, probablemente causadas por crecidas catastr\u00f3ficas de los r\u00ed\u00ados Eufrates y Tigris.  El contexto arqueol\u00f3gico indica que las diversas destrucciones fueron de car\u00e1cter local.  Algunos arque\u00f3logos, creyendo que los relatos babil\u00f3nico y b\u00ed\u00adblico del diluvio en realidad s\u00f3lo se refieren a un desastre local, toman los niveles con sedimentos de Ur y otros  lugares de la Mesopotamia como evidencias del gran diluvio descrito en los antiguos registros de Babilonia y de la Biblia.  Como resulta obvio, y generalmente aceptado, que estos niveles indican desastres locales, los estudiosos de la Biblia que creen en la universalidad del diluvio no deber\u00ed\u00adan usar la evidencia arqueol\u00f3gica como prueba en favor de la historicidad del diluvio.  Bib.: Sir Charles Leonard Woolley, Excavations at Ur [Excavaciones en Ur] (Londres, 1955), pp 19-36.  IV. Los f\u00f3siles y el diluvio.  Los evolucionistas llaman la atenci\u00f3n al hecho de que en estratos sedimentarios inferiores se encuentren f\u00f3siles de organismos m\u00e1s sencillos que los organismos complejos de m\u00e1s arriba.  Los hombres de ciencia han incorporado este elemento a su teor\u00ed\u00ada, y la aceptan como si fuera un hecho.  Por ello, siguiendo la idea uniformista popularizada por Sir Charles Lyell en las primeras d\u00e9cadas del s XIX, suponen que enormes edades de deposici\u00f3n gradual, junto con el surgimiento y la muerte de clases crecientemente complejas de vida, proporcionan una explicaci\u00f3n de la secuencia de los f\u00f3siles.  Esto, por supuesto, niega tanto el informe del G\u00e9nesis acerca de la creaci\u00f3n* como tambi\u00e9n el registro inspirado del diluvio.  En realidad, la evidencia de los f\u00f3siles puede ser explicada adecuadamente desde el punto de vista del creacionismo.  El diluvio fue un acontecimiento que dur\u00f3 varios meses.  Las aguas, que subieron gradualmente, produjeron el sepultamiento de muchos organismos vivientes en un modelo secuencial a medida que se destru\u00ed\u00adan progresivamente los \u00abpaisajes\u00bb m\u00e1s altos.  Los organismos sencillos que viv\u00ed\u00adan en los niveles inferiores del mundo prediluvial naturalmente fueron enterrados primero, mientras que los organismos m\u00e1s complejos que viv\u00ed\u00adan en niveles m\u00e1s altos fueron sepultados con posterioridad.  As\u00ed\u00ad, los animales y las plantas que 329 viv\u00ed\u00adan en el fondo de los mares prediluviales estar\u00ed\u00adan enterrados a gran profundidad, en la parte inferior del registro f\u00f3sil.  Los trilobites y los braqui\u00f3podos eran animales muy comunes del fondo de los mares prediluviales, y hoy los encontramos en los estratos m\u00e1s profundos.  Almejas, caracoles, estrellas de mar, crinoides y muchos otros animales marinos tambi\u00e9n se encuentran en los profundos sedimentos que representan los mares prediluviales.  Los animales y las plantas terrestres en general se encuentran m\u00e1s altos en los estratos de sedimentos, ya que viv\u00ed\u00adan en tierras secas antes del diluvio, y a menudo a mayor altitud.  Adem\u00e1s, los animales tienen mayor movilidad y por lo tanto es l\u00f3gico que sean las \u00faltimas formas de vida en ahogarse, ser arrastrados y sepultados en el barro.  As\u00ed\u00ad, hoy a menudo encontramos los animales terrestres en capas que contienen f\u00f3siles que est\u00e1n m\u00e1s cerca de la superficie.  Una distribuci\u00f3n producida por la gravedad, en combinaci\u00f3n con la capacidad trasportadora del agua corriente, producir\u00ed\u00ada las asociaciones discretas de f\u00f3siles que encontramos en algunos estratos sedimentarios.  168. Esqueleto de animal extinto, el Stegosaurus stenops, uno de los antiguos dinosaurios que alguna vez vagabundeaban en lo que ahora es el noroeste de los Estados Unidos.  Hay numerosos tipos f\u00f3siles que no tienen repsresentantes vivientes actuales, y parecer\u00ed\u00ada que la distribuci\u00f3n ecol\u00f3gica anterior al diluvio no era id\u00e9ntica a la actual, y que una extrapolaci\u00f3n estricta de la distribuci\u00f3n actual al pasado no es posible.  Se espera que un acontecimiento como el diluvio trastorne la ecolog\u00ed\u00ada mundial.  La variedad de esquemas de distribuci\u00f3n que se encuentra en el registro f\u00f3sil tambi\u00e9n se podr\u00ed\u00ada deber en parte a la elevaci\u00f3n y a la subsidencia (hundimiento) durante el diluvio de las \u00e1reas en estudio, produciendo esquemas de distribuci\u00f3n de la secuencia de los f\u00f3siles que no representan la ecolog\u00ed\u00ada original.  Hay unos pocos lugares donde el orden usual de los f\u00f3siles est\u00e1 invertido, pero los procesos geol\u00f3gicos llamados plegamientos o las fallas con corrimientos horizontales pueden explicar esta situaci\u00f3n.  Esos son casos en que los estratos sedimentarlos han sido plegados o empujados unos sobre otros de modo que ahora est\u00e1n encima de otra serie igual, o tumbados en forma que el orden est\u00e1 invertido con respecto al orden original.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>existen varias narraciones de Babilonia sobre diluvios, muy similares a la b\u00ed\u00adblica, seguramente inspiradas en las inundaciones causadas por los dos grandes r\u00ed\u00ados de esta regi\u00f3n, el Tigris y el Eufrates.<\/p>\n<p>Estas narraciones fueron llevadas a la exageraci\u00f3n y terminaron por crear  una tradici\u00f3n seg\u00fan la cual se produjo una cat\u00e1strofe de dimensiones universales. De acuerdo con el texto sagrado, en vista de que la maldad  se hab\u00ed\u00ada apoderado del coraz\u00f3n del hombre, a Yahv\u00e9h le pes\u00f3 haberlo creado y decidi\u00f3 borrarlo de la tierra, para lo cual mand\u00f3 el d. universal como castigo, Gn 6-8. \u00danicamente el patriarca No\u00e9, que era justo y hall\u00f3 gracia a los ojos de Yahv\u00e9h, se salv\u00f3 de aquella inundaci\u00f3n, que dur\u00f3 cuarenta d\u00ed\u00adas. Igualmente sobrevivieron, junto con el patriarca No\u00e9, su mujer, sus hijos Sem, Cam y Jafet y sus esposas, y los animales que Yahv\u00e9h le hab\u00ed\u00ada mandado llevar en el arca, a fin de conservar las distintas especies, Gn 7 y 8. Dios, entonces, estableci\u00f3 una alianza con No\u00e9, y el Se\u00f1or dijo que ya no habr\u00ed\u00ada m\u00e1s aguas diluviales para exterminar toda carne, cuya se\u00f1al fue el arco iris, Gn 9. En este episodio, el autor sagrado nos da una lecci\u00f3n sobre la justicia divina, la maldad del hombre y la salvaci\u00f3n que espera al justo por su fe, como dice el ap\u00f3stol Pablo en Hb 11, 7. En el N. T., la salvaci\u00f3n de No\u00e9 de las aguas del diluvio es figura de la salvaci\u00f3n del hombre por las aguas bautismales, seg\u00fan lo expresa el ap\u00f3stol Pedro en su ep\u00ed\u00adstola, 1 P 3, 20-21.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>El dilivio, o la destrucci\u00f3n universal del hombre y las bestias, salvo No\u00e9, su familia y los animales que estaban en el arca. El diluvio de No\u00e9 ha sido tema de discusi\u00f3n entre cient\u00ed\u00adficos y te\u00f3logos por muchos siglos. Es dif\u00ed\u00adcil dudar la realidad del diluvio, ya que hay muchas referencias a \u00e9l tanto en el AT como en el NT (G\u00e9nesis 6\u20148; 9:11, 28; 10:1, 32; Mat 24:38-39; Luk 17:27; 2Pe 2:5).<\/p>\n<p>Un aspecto importante del diluvio es que Dios guard\u00f3 a algunos hombres, porque No\u00e9 y su familia se salvaron de la destrucci\u00f3n entrando en un arca que \u00e9l hab\u00ed\u00ada construido seg\u00fan las especificaciones de Dios y en la cual hab\u00ed\u00ada reunido animales y p\u00e1jaros reservados para volver a llenar la tierra.<\/p>\n<p>El diluvio ocurri\u00f3 como juicio por los pecados del hombre (Gen 6:5-7; 2Pe 2:5-6). La Biblia se refiere al diluvio en conexi\u00f3n con el juicio en la segunda venida del Se\u00f1or (Mat 24:39) y con la destrucci\u00f3n de Sodoma y Gomorra (Luk 17:27-29; 2Pe 2:5-6). Se compara el diluvio con la creaci\u00f3n del mundo y es un milagro del mismo tipo (2Pe 3:5-6). Se le da la misma explicaci\u00f3n milagrosa a la destrucci\u00f3n final del mundo que al diluvio de No\u00e9 (2Pe 3:7-10). Se explica la fuente del agua como todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas (Gen 7:11). Esto podr\u00ed\u00ada significar que el agua surgi\u00f3 del oc\u00e9ano o de las vertientes de agua dulce de la tierra o las dos cosas. Desde que comenz\u00f3 la lluvia (Gen 7:11) hasta que No\u00e9 sali\u00f3 del arca (Gen 8:14) pasaron entre 371 y 376 d\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>Hay tradiciones relacionadas con un diluvio desastroso ocurrido en la antig\u00fcedad en muchas culturas, incluyendo tribus en todas partes del mundo.<\/p>\n<p>Los hebreos, los asirios y los babilonios todos ten\u00ed\u00adan tradiciones de un gran diluvio. Estas narraciones dec\u00ed\u00adan que el prop\u00f3sito del diluvio era el castigo porque el mundo estaba lleno de violencia, pero el relato hebreo permaneci\u00f3 sencillo y cre\u00ed\u00adble, mientras que los otros relatos se volvieron complicados y fantasiosos. S\u00f3lo el relato b\u00ed\u00adblico mantuvo un punto de vista monote\u00ed\u00adsta.<\/p>\n<p>Una de las grandes diferencias de opini\u00f3n acerca del diluvio tiene que ver con su tama\u00f1o. Tradicionalmente, la mayor\u00ed\u00ada de los int\u00e9rpretes b\u00ed\u00adblicos han considerado que la sumersi\u00f3n fue universal; es decir, cubri\u00f3 el globo entero, incluyendo las monta\u00f1as m\u00e1s elevadas. Se\u00f1alan los t\u00e9rminos universales hallados en el relato de G\u00e9nesis (Gen 7:19, Gen 7:21). Si el diluvio hubiese sido local, Dios podr\u00ed\u00ada haberle hecho pasar a No\u00e9 a otra zona que no iba a ser sumergida.<\/p>\n<p>El hecho de que muchas civilizaciones tengan tradiciones acerca de un diluvio ha sido citado como evidencia de un diluvio universal. Se podr\u00ed\u00ada usar la misma evidencia para discutir a favor de un diluvio local porque los relatos de los diluvios en otras partes del mundo son menos parecidos a la tradici\u00f3n hebrea que los de los asirios y los babilonios que viv\u00ed\u00adan en la misma zona que los hebreos.<\/p>\n<p>En la actualidad muchos estudiosos conservadores defienden un diluvio local.<\/p>\n<p>La clave del argumento parece centrarse en la relaci\u00f3n de pacto entre Dios y el hombre. Trata con ciertos grupos, como los hijos de Israel. El razonamiento en cuanto a No\u00e9 es que No\u00e9 no fue un predicador de la justicia para pueblos de otras \u00e1reas sino que estaba relacionado con la cultura de la cual finalmente surgi\u00f3 Abraham. Tambi\u00e9n se han presentado argumentos f\u00ed\u00adsicos en contra de un diluvio universal.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Ver \u00abArca de Noe\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Enorme cataclismo con el cual Dios mand\u00f3 un juicio sobre la humanidad. El sobrenatural fen\u00f3meno se describe diciendo que \u2020\u0153fueron rotas todas las fuentes del grande abismo y las cataratas de los cielos fueron abiertas y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta d\u00ed\u00adas y cuarenta noches\u2020\u009d. \u2020\u00a2No\u00e9, que hab\u00ed\u00ada sido instruido por Dios para ello, se salv\u00f3 con su familia en un arca, en la cual hab\u00ed\u00ada introducido tambi\u00e9n de \u2020\u0153todos los animales silvestres seg\u00fan sus especies, y todos los animales domesticados seg\u00fan sus especies, y todo reptil que se arrastra sobre la tierra seg\u00fan su especie, y toda ave seg\u00fan su especie, y todo p\u00e1jaro de toda especie\u2020\u009d. \u00e9stos \u2020\u0153vinieron &#8230; con No\u00e9 al arca, de dos en dos de toda carne en que hab\u00ed\u00ada esp\u00ed\u00adritu de vida\u2020\u009d (Gen 6:13-22; Gen 7:1-15). \u2020\u0153Subieron las aguas y crecieron en gran manera&#8230;. y todos los montes altos que hab\u00ed\u00ada debajo de todos los cielos, fueron cubiertos\u2020\u009d (Gen 7:18-19), y \u2020\u0153todo lo que ten\u00ed\u00ada aliento de esp\u00ed\u00adritu de vida en sus narices, todo lo que hab\u00ed\u00ada en la tierra muri\u00f3&#8230;. Y prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento cincuenta d\u00ed\u00adas\u2020\u009d (Gen 7:18-24).<\/p>\n<p>Este evento tan terrible se describe en las Escrituras con un lenguaje que, aunque es claro en s\u00ed\u00ad mismo y especifica que todo fue obra de Dios, ha levantado gran cantidad de preguntas en muchas mentes. \u00e9stas surgen del intento de examinar el asunto buscando ver su posibilidad por simples causas que llaman \u2020\u0153naturales\u2020\u009d, sin la intervenci\u00f3n de la Deidad. Pero una cosa es pensar en un d. causado por Dios y otra tratar de verlo como un fen\u00f3meno simplemente \u2020\u0153natural\u2020\u009d. Los que intentan esto \u00faltimo, entonces, levantan supuestas dificultades para satisfacer su preconcebido juicio de que no pudo haber acontecido un d. tal como lo describe la Biblia.<br \/>\nlas muchas objeciones que se proponen puede mencionarse la discusi\u00f3n de si se trataba de un d. universal o una simple inundaci\u00f3n regional. El lenguaje b\u00ed\u00adblico utiliza de manera repetida la palabra \u2020\u0153todo\u2020\u009d. Aunque esta palabra no siempre se usa en la Biblia con sentido literal, es tanto el \u00e9nfasis de su uso en Gn. 6-9, que la mayor\u00ed\u00ada de los cristianos lo entienden como equivalente a \u2020\u0153universal\u2020\u009d. Seg\u00fan esa interpretaci\u00f3n, limitar el fen\u00f3meno del d. a una sola regi\u00f3n, digamos Mesopotamia, es algo que no puede hacerse sin violentar el sentido de la porci\u00f3n b\u00ed\u00adblica que describe el d. Adem\u00e1s, \u00bfc\u00f3mo explicar que tantos pueblos de distintas partes del mundo hayan conservado en su memoria hist\u00f3rica la ocurrencia de un d. si el fen\u00f3meno fue s\u00f3lo regional?<br \/>\nsupuesta dificultad se se\u00f1ala en lo que respecta al arca de No\u00e9, diciendo que era muy dif\u00ed\u00adcil traer al arca todas las especies de animales, que \u00e9stos tampoco cabr\u00ed\u00adan en ella y que, adem\u00e1s, no hab\u00ed\u00ada manera de alimentarlos durante el largo per\u00ed\u00adodo de tiempo que estuvieran all\u00ed\u00ad, que algunos han calculado en m\u00e1s de un a\u00f1o. De nuevo nos encontramos con el problema de tratar de negar la intervenci\u00f3n divina en el asunto. El relato b\u00ed\u00adblico dice, incluso, que los animales \u2020\u0153entraron con No\u00e9 en el arca\u2020\u009d (Gen 7:9) y repite que los animales \u2020\u0153vinieron con No\u00e9 al arca\u2020\u009d, lo que supuestamente complicar\u00ed\u00ada aun m\u00e1s la cuesti\u00f3n, porque la imaginaci\u00f3n tiende a pensar que No\u00e9 no los busc\u00f3 sino que ellos vinieron de su propia cuenta, lo cual ser\u00ed\u00ada todav\u00ed\u00ada menos \u2020\u0153razonable\u2020\u009d.<br \/>\narca de No\u00e9 era \u2020\u0153de trescientos codos de longitud &#8230; cincuenta codos su anchura y de treinta codos su altura\u2020\u009d (Gen 6:15). Calculando el codo como equivalente a unos 43, 7 cm, eso significar\u00ed\u00ada que el arca era de 133, 4 m de largo, 22, 2 m de ancho y 13, 3 m de alto. Los tres pisos que ten\u00ed\u00ada ofrec\u00ed\u00adan una superficie total de 88.905 m2 Era como un barco de unas 13.060 toneladas. Estas dimensiones no parecen razonables si No\u00e9 estaba construyendo una nave para escapar de una inundaci\u00f3n que s\u00f3lo era regional.<br \/>\nde las cosas que producen confusi\u00f3n en los comentarios sobre el d. es la suposici\u00f3n de que el mundo antediluviano ten\u00ed\u00ada las mismas caracter\u00ed\u00adsticas que el postdiluviano. As\u00ed\u00ad, cuando se habla de las lluvias del d. la imaginaci\u00f3n se dirige hacia ese fen\u00f3meno tal como lo conocemos hoy. Pero habr\u00ed\u00ada que preguntarse si en el mundo antediluviano exist\u00ed\u00ada el mismo r\u00e9gimen de lluvias que conocemos ahora, pues leemos que \u2020\u0153Jehov\u00e1 Dios a\u00fan no hab\u00ed\u00ada hecho llover sobre la tierra &#8230; sino que sub\u00ed\u00ada de la tierra un vapor, el cual regaba toda la faz de la tierra\u2020\u009d (Gen 2:5-6). La tierra fue transformada por el d., pues en su estado antediluviano era bien distinta en su clima, su flora, su fauna, la conformaci\u00f3n de la tierra seca, la relaci\u00f3n de \u00e9sta con los mares, etc\u00e9tera. El lenguaje b\u00ed\u00adblico que habla de que \u2020\u0153fueron rotas todas las fuentes del grande abismo y las cataratas de los cielos fueron abiertas\u2020\u009d denota un cataclismo en el cual las aguas vinieron desde abajo y desde arriba. No es dif\u00ed\u00adcil pensar que el vapor acumulado por largo tiempo, se condensara y derramara de repente sobre la tierra, y que ocurrieran des\u00f3rdenes de las capas terrestres que provocan la inundaci\u00f3n del mar.<br \/>\nsi sujetamos nuestra capacidad de imaginaci\u00f3n a lo que dice el texto, deber\u00ed\u00ada bastarnos que fue Dios quien tom\u00f3 la decisi\u00f3n de hacer el d. (Gen 6:13); fue Dios el que lo llev\u00f3 a cabo (Gen 7:4); fue Dios quien dise\u00f1\u00f3 el arca (Gen 6:14-16); fue Dios quien cerr\u00f3 la puerta del arca (Gen 7:16); fue Dios quien disminuy\u00f3 las aguas (Gen 8:1). Ante estos hechos, los intentos de los no creyentes para poner supuestas dificultades a la realidad hist\u00f3rica del d., usando razonamientos que excluyen la participaci\u00f3n de la Deidad son tan est\u00e9riles como los esfuerzos de los creyentes que procuran ofrecer explicaciones que tratan de adaptarse a teor\u00ed\u00adas que aunque est\u00e1n de moda no pierden por ello su car\u00e1cter de hipot\u00e9ticas.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, CRIT ARQU<\/p>\n<p>vet, Abrumadora inundaci\u00f3n en los tiempos de No\u00e9, en un acto judicial de Dios sobre un mundo antiguo que hab\u00ed\u00ada llegado al colmo de la iniquidad. Dice la Escritura que \u00abla maldad de los hombres era mucha en la tierra, y&#8230; todo designio de los pensamientos del coraz\u00f3n de ellos era de continuo solamente el mal&#8230; Y se corrompi\u00f3 la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia&#8230; toda carne hab\u00ed\u00ada corrompido su camino sobre la tierra\u00bb (Gn. 6:5, 11, 12). Es por ello que Dios orden\u00f3 el juicio por medio de las aguas destructoras, declarando: \u00ablos destruir\u00e9 con la tierra\u00bb (Gn. 6:13). Todo este hecho se narra en los cap\u00ed\u00adtulos 6, 7 y 8 del libro de G\u00e9nesis. El relato b\u00ed\u00adblico nos presenta el Diluvio como una cat\u00e1strofe de car\u00e1cter universal, empleando la palabra hebrea \u00abmabbul\u00bb, que la versi\u00f3n griega LXX traduce como \u00abcataclysmos\u00bb (Gn. 6-8; Sal. 29:10); el NT usa el mismo t\u00e9rmino griego, denotando asimismo una destrucci\u00f3n universal (Mt. 29:38, 39; Lc. 17:27; 2 P. 2:5). Todo el lenguaje de G\u00e9nesis 6-8 se\u00f1ala insistentemente al hecho de una destrucci\u00f3n de car\u00e1cter universal. \u00abTodos los montes altos que hab\u00ed\u00ada debajo de todos los cielos, fueron cubiertos\u00bb (Gn. 7:19). No se puede dar la vuelta a esta afirmaci\u00f3n ni a las m\u00faltiples afirmaciones que se dan acerca del Diluvio en \u00e9ste y en tantos otros pasajes sin hacer grave violencia al mismo texto, y sin caer en la pr\u00e1ctica de introducir en el texto conceptos contrarios a lo que all\u00ed\u00ad se ense\u00f1a. (a) Naturaleza del Diluvio. El cataclismo del Diluvio fue un complejo de eventos en el que \u00abfueron rotas todas las fuentes del gran abismo y las cataratas de los cielos fueron abiertas y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta d\u00ed\u00adas y cuarenta noches\u00bb (Gn. 7:11, 12) \u00abToda carne\u00bb (t\u00e9rmino que incluye a todos los seres terrestres incluyendo al hombre Gn. 7:21-23) fue destruida. La tierra misma \u00abel mundo de entonces\u00bb pereci\u00f3 (cp. 2 P. 3:5). La frase \u00abfueron rotas las fuentes del gran abismo\u00bb tiene claras implicaciones de colapsamiento de secciones vitales de la corteza terrestre, con lo que aguas marinas y\/o subterr\u00e1neas se lanzaron sobre los continentes, en tanto que se precipitaron sobre la tierra, con una fuerza devastadora, las \u00abaguas que estaban sobre la expansi\u00f3n\u00bb (cp. Gn. 1:7) existentes en el mundo en su orden antediluviano. En este gran complejo de eventos se indican lluvias universales de un r\u00e9gimen torrencial indescriptible, tremenda erosi\u00f3n, convulsiones volc\u00e1nicas y tect\u00f3nicas, violentos huracanes dando origen a olas de aguaje; la universal destrucci\u00f3n de las formas de vida dio necesariamente lugar, junto con la intensa erosi\u00f3n y denudaci\u00f3n de la tierra antediluviana, a inmensos sepultamientos de grupos y nichos ecol\u00f3gicos, m\u00e1s o menos entremezclados, en formaciones estratificadas debido al poder clasificador del agua. Muchas de estas formaciones se endurecer\u00ed\u00adan posteriormente por agentes cementantes que las aguas llevaran consigo en algunas localidades. As\u00ed\u00ad qued\u00f3 totalmente sepultado el mundo antiguo. (b) El arca y sus ocupantes. El gran tama\u00f1o del arca, en base a las dimensiones dadas en la Biblia (300 codos, o unos 137 metros de longitud), le daba una capacidad de transporte de m\u00e1s de 500 vagones de carga de ganado como los que se utilizan actualmente en los ferrocarriles. Con respecto a los animales que entraron en el arca, se debe tener en cuenta que los animales grandes son relativamente pocos. Se ha calculado que el tama\u00f1o medio de los animales era el de un gato. Dos de ellos precisar\u00ed\u00adan bien poco espacio, menos de medio metro cuadrado. No todos los numerosos grupos y subgrupos que ahora conocemos tuvieron que entrar en el arca. Una buena cantidad de ellos se ha originado con posterioridad al Diluvio, diversific\u00e1ndose de un n\u00famero menor de antecesores comunes por mecanismos de reducci\u00f3n gen\u00e9tica y aislamiento geogr\u00e1fico. Se debe observar que ello no tiene nada que ver con el concepto evoluci\u00f3n, que demanda una emergencia de nuevas estructuras, no una mera deriva de unos caracteres gen\u00e9ticos ya existentes que, cuando el fondo gen\u00e9tico posee una gran riqueza, pueden dar lugar a una enorme variedad dentro del tipo b\u00e1sico (para una consideraci\u00f3n de todos estos temas y otros, recomendamos el examen de la bibliograf\u00ed\u00ada al final de este art\u00ed\u00adculo). Se ha planteado con frecuencia la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo se pudieron alimentar los animales del arca durante el a\u00f1o entero en que estuvieron dentro. Aparte de que la capacidad del arca daba lugar para el transporte de grandes cantidades de provisiones, se debe tener en cuenta el mecanismo de hibernaci\u00f3n al que recurren muchos animales en situaciones l\u00ed\u00admite, y otros normalmente en invierno, y que Dios pudo bien haber acentuado. Con respecto a los carn\u00ed\u00advoros, \u00e9stos se alimentan de vegetaci\u00f3n cuando les es preciso, como est\u00e1 sobradamente comprobado. (c) Arqueolog\u00ed\u00ada y el Diluvio. Subestimando la verdadera magnitud del Diluvio, ha habido los que han identificado el cataclismo universal con una capa de lodo que se hall\u00f3 en Ur, y que pertenece a una de las numerosas inundaciones de extensi\u00f3n regional que se han dado en aquel lugar. No es en una peque\u00f1a y poca extensa capa de lodo que debe contemplarse el gran cataclismo del Diluvio, sino en grandes masas sedimentarias repletas de f\u00f3siles de un mundo que pereci\u00f3, y que cubren toda la tierra como vasto cementerio. No\u00e9 sali\u00f3 del arca a un mundo nuevo, en el que la orograf\u00ed\u00ada, estructura climatol\u00f3gica, y muchos otros factores, hab\u00ed\u00adan cambiado radicalmente (cp. Sal. 104:5-9 ss). Por otra parte, numerosas culturas y tribus alrededor de todo el mundo han conservado relatos de un diluvio universal. Los relatos babil\u00f3nicos (sumerios y ac\u00e1dicos), evidencian su proveniencia de una tradici\u00f3n anterior, de la que descienden tambi\u00e9n numerosos relatos chinos, nipones, amerindios, y muchos otros esparcidos por todo el globo. La divergencia de estos relatos entre s\u00ed\u00ad refuta la idea de que Mois\u00e9s se hubiera basado en ninguno de ellos para escribir la narraci\u00f3n, aunque s\u00ed\u00ad es prueba de que en la memoria de las naciones descendientes de No\u00e9, persisti\u00f3 el recuerdo del cataclismo. Cuando ces\u00f3 el Diluvio el arca repos\u00f3 en los montes de Ararat, en la regi\u00f3n de Armenia (Gn. 8:4). All\u00ed\u00ad existen relatos populares acerca de la presencia de un gran nav\u00ed\u00ado sobre el monte, que est\u00e1 cubierto por nieves y hielos perpetuos. Ha habido exploradores, como el arcediano anglicano de Jerusal\u00e9n, doctor Nouri, que visit\u00f3 la regi\u00f3n en 1882, que afirman haberla visto en los ventisqueros del sur del monte. Despu\u00e9s de esta fecha se tienen relatos de personas de muy diversas procedencias, incluyendo aviadores, que afirman haberla visto. En la actualidad hay varios grupos que efect\u00faan expediciones anualmente, entre ellos el \u00abInstitute for Creation Research\u00bb de San Diego, con equipos cualificados en los que se integran arque\u00f3logos, ge\u00f3logos y otros especialistas. (d) El Diluvio en su perspectiva teol\u00f3gica. El Diluvio es una exhibici\u00f3n de la soberan\u00ed\u00ada de Dios en juicio (Sal. 29:10). El Diluvio del pasado se muestra como ejemplo de aquel d\u00ed\u00ada futuro en el que tampoco nadie podr\u00e1 escapar a la acci\u00f3n de Dios, cuando todos los que han rechazado el conocimiento salvador de Dios se ver\u00e1n enfrentados con Su justa ira en retribuci\u00f3n (Mt. 24:37; Lc. 17:26; 2 P. 2:5-9). Fue un suceso sin paralelo alguno con toda la historia anterior del hombre, y hay la promesa expresa, que constituye una adicional demostraci\u00f3n de que no fue un fen\u00f3meno local o regional, de que Dios no va a volver a traerlo sobre la tierra (Gn. 9:11). Como se\u00f1al de esta promesa se establece, en las nuevas condiciones clim\u00e1ticas de la tierra, el arco iris (Gn. 9:12, 13), que es desde entonces se\u00f1al de gracia, que aparece incluso en medio de los juicios de Apocalipsis (Ap. 4:3; 10:1). Es por fe que No\u00e9 prepar\u00f3 el arca (He. 11:7). Todo lo concerniente al Diluvio fue dispuesto por Dios; No\u00e9 simplemente tuvo que seguir las instrucciones recibidas. La misma fe cree que todo ello se cumpli\u00f3 tal como ha sido descrito; no hay dificultad en todo ello, excepto si se deja a Dios a un lado, lo cual no debiera hacerse bajo ning\u00fan concepto, por cuanto fue una especial intervenci\u00f3n de Dios en la historia en juicio de una manera muy directa. Fue Dios quien advirti\u00f3 a No\u00e9; fue Dios quien le envi\u00f3 los animales (Gn. 7:15, 16); fue Dios quien cerr\u00f3 la puerta del arca (Gn. 7:16); fue Dios que hizo pasar un viento sobre la tierra (Gn. 8:11); en resumen, la Escritura afirma que Jehov\u00e1 presidi\u00f3 sobre el Diluvio (Sal. 29:10). Sin embargo, los rastros del Diluvio son tan elocuentes que el ap\u00f3stol Pedro afirma que los que lo niegan lo hacen ignor\u00e1ndolo voluntariamente (2 P. 3:5). Las rocas sedimentarias, que dan elocuente testimonio de su contenido de grandes cantidades de restos animales y vegetales de un mundo pasado, han sido \u00abreinterpretadas\u00bb en t\u00e9rminos de grandes \u00e9pocas de producci\u00f3n de dep\u00f3sitos con gran lentitud. El \u00faltimo siglo vio la manipulaci\u00f3n y supresi\u00f3n de numerosos datos que son evidencia de cataclismo, dando lugar a la actual concepci\u00f3n de la \u00abgeolog\u00ed\u00ada hist\u00f3rica\u00bb. Sin embargo, se mantiene en excelentes obras la evidencia de la interpretaci\u00f3n diluvial de los dep\u00f3sitos geol\u00f3gicos, impuesta por su propia naturaleza. (e) Objeciones. Se han presentado varias objeciones como demostraci\u00f3n incontestable de que los dep\u00f3sitos geol\u00f3gicos tienen que haberse depositado a lo largo de grandes per\u00ed\u00adodos de tiempo. Una de ellas es la existencia de formaciones de \u00abanhidritas\u00bb o \u00abevaporitas\u00bb, un tipo de acumulaciones de diversas sales que com\u00fanmente se interpretan como los restos de la evaporaci\u00f3n de mares antiguos. Sin embargo, la evidencia interna de estos dep\u00f3sitos, por su pureza y ausencia de f\u00f3siles u otros restos indicativos de origen marino, y por otros factores, demanda su explicaci\u00f3n por precipitaci\u00f3n de mezclas de salmueras de origen tect\u00f3nico. En todos los casos en que se ofrecen objeciones de este tipo, no hay verdaderas razones para adoptar una interpretaci\u00f3n de largas \u00e9pocas de deposici\u00f3n, sino que un estrecho examen de la evidencia muestra que estas formaciones, tanto de \u00abevaporitas\u00bb como de \u00abarrecifes f\u00f3siles\u00bb, como dep\u00f3sitos de diatomeas, y muchas otras, han sido objeto de una interpretaci\u00f3n precipitada en el pasado; la moderna investigaci\u00f3n cr\u00ed\u00adtica revela condiciones catacl\u00ed\u00adsmicas en la formaci\u00f3n de todos estos dep\u00f3sitos. Bibliograf\u00ed\u00ada: Balsiger, D. y Charles E. Sellier: \u00abIn Search of Noah&#8217;s Ark\u00bb (Sun Classic Books, Los \u00ed\u0081ngeles 1976; hay edici\u00f3n castellana de Javier Vergara, Barcelona); Montgomery, J. W.: \u00abThe Quest for Noah&#8217;s Ark\u00bb (Dimension Books, Minneapolis, 1974); Morris, H. M.: \u00abGeolog\u00ed\u00ada: \u00bfActualismo o Diluvialismo?\u00bb, con una desveladora introducci\u00f3n hist\u00f3rica del profesor G. Grinnell: \u00abLos or\u00ed\u00adgenes de la moderna teor\u00ed\u00ada geol\u00f3gica\u00bb (Cl\u00ed\u00ade, Terrassa, 1980); \u00abEl Diluvio del G\u00e9nesis\u00bb (con John C. Whitcomb. Cl\u00ed\u00ade, Terrassa, 1982); Navarra, F.: \u00abYo he tocado el arca de No\u00e9\u00bb (Cl\u00ed\u00ade, Terrassa, 1978); Nelson, B. C.: \u00abThe Deluge Story in Stone\u00bb (Bethany, Minneapolis, 1931\/1968); Rehwinkel, A.: \u00abThe Flood\u00bb (Concordia, Saint Louis, Missouri, 1951\/1978); Schaeffer, F.: \u00abG\u00e9nesis en el tiempo y en el espacio\u00bb (Ediciones Evang\u00e9licas Europeas, Barcelona, 1974); Sedin: Simposios de varios autores, selecci\u00f3n de S. Escuain: \u00abLos F\u00f3siles y el Diluvio\u00bb; \u00abAnegado en Agua\u00bb, tomos I y II; \u00abCronometr\u00ed\u00ada: Consideraciones Cr\u00ed\u00adticas\u00bb; \u00abBiolog\u00ed\u00ada y Or\u00ed\u00adgenes\u00bb (Sedin, Servicio Evang\u00e9lico de Documentaci\u00f3n e Informaci\u00f3n, Apdo. 2.002, Sabadell, Espa\u00f1a); Slusher, H. S. y R. Whitelaw: \u00abLas dataciones radiom\u00e9tricas: Cr\u00ed\u00adtica\u00bb (Cl\u00ed\u00ade, Terrassa, 1980); Watson, D.C. C.: \u00abMitos y Milagros\u00bb (Cl\u00ed\u00ade, Terrassa, 1980); Whitcomb, J.C.: \u00abEl mundo que pereci\u00f3\u00bb (Grand Rapids, Ed. Portavoz, 1981). Respecto a la envolvente de agua sobre la atm\u00f3sfera antes del Diluvio, cfr. Dillow, J. C.: \u00abThe Waters Above\u00bb (Moody Press, Chicago, 1981).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>Seg\u00fan la tradici\u00f3n b\u00ed\u00adblica, el diluvio fue una enorme y catastr\u00f3fica inundaci\u00f3n de aguas que asol\u00f3 a la tierra y de la que s\u00f3lo quedaron ilesos No\u00e9 y su gente (G\u00e9n 6,5-9,19). Fue motivado por los pecados de la humanidad y de \u00e9l se salvaron s\u00f3lo los justos. Hoy cient\u00ed\u00adficamente no se mantiene la universalidad del diluvio, ni geogr\u00e1fica ni antropol\u00f3gicamente. Los evangelistas consideran que el diluvio tiene un sentido tipol\u00f3gico y prefigura el juicio, que de una manera inesperada sorprender\u00e1 a los hombres; en \u00e9l caer\u00e1n los indolentes y despreocupados, y se salvar\u00e1n los justos (Mt 24,38; Lc 17,27). Las aguas del diluvio prefiguran tambi\u00e9n las del bautismo (2 Pe 2,5; 3,6).<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(Gn 6,13-8,14) (-> \u00e1ngeles, agua, Henoc, pecado). El tema de un diluvio que destruye la vida de la tierra ha sido desarrollado en muchas culturas, desde Am\u00e9rica (mitos n\u00e1huatl) hasta Mesopotamia, donde hallamos el mito de Gilgamesh, muy cercano al de la Biblia. Desde una perspectiva antropol\u00f3gica, el diluvio es un s\u00ed\u00admbolo de la posibilidad que el hombre tiene de destruirse a s\u00ed\u00ad mismo a trav\u00e9s de una vida de injusticia, vinculada a la ruptura del orden c\u00f3smico. El tema ha sido narra do en Gn 6-9, pero s\u00f3lo se ha desarrollado de un modo tem\u00e1tico en 1 Henoc* , donde no aparece como un acontecimiento del pasado, sino como un riesgo futuro: a no ser que se conviertan* y sean liberados por los \u00e1ngeles* buenos, los hombres corren el riesgo de desencadenar un tipo de diluvio en el que acabar\u00e1n destruy\u00e9ndose todos. El mismo argumento vuelve en el libro de la Sabidur\u00ed\u00ada*, pero en vez del diluvio encontramos all\u00ed\u00ad el riesgo de las plagas de Egipto; en esa l\u00ed\u00adnea se mueve el mensaje de Juan Bautista, que amenaza a los hombres con el fuego y hurac\u00e1n, en vez de hacerlo con el agua. Dentro del texto b\u00ed\u00adblico pueden destacarse estos motivos. Pero el relato clave sigue siendo el de Gn 6-9, cuyos elementos b\u00e1sicos pueden resumirse como sigue.<\/p>\n<p>(1)  El diluvio expresa el riesgo de un retorno al caos: todo el orden c\u00f3smico ha sido efecto de una creaci\u00f3n positiva de Dios, dirigida al surgimiento humano. L\u00f3gicamente, all\u00ed\u00ad donde el hombre falla (reniega de su origen, rompe su v\u00ed\u00adnculo con Dios), se corre el peligro de que vuelva el caos: se abre la b\u00f3veda o compuerta que separaba las aguas de la tierra y las del cielo (cf. Gn 1,7) y las aguas vuelven a inundarlo todo. El texto no conoce una ley natural que Dios habr\u00ed\u00ada roto o negado de un modo caprichoso a trav\u00e9s de un diluvio milagroso. Milagro de Dios es precisamente el orden de la vida, el surgimiento del hombre. Lo natural en el sentido de normal ser\u00ed\u00ada el diluvio, es decir, la nada (Gn 1,2). Por eso, lo sorprendente, lo que necesita explicaci\u00f3n es que exista vida: que el mundo perdure, a pesar de los males de los hombres.<\/p>\n<p>(2) El diluvio se puede leer desde dos perspectivas. En perspectiva antropol\u00f3gica, la destrucci\u00f3n del diluvio depende de la acci\u00f3n humana, de manera que puede interpretarse casi como un fen\u00f3meno psicol\u00f3gico, pues el pecado conduce a la muerte (Gn 3,17: si com\u00e9is del fruto malo morir\u00e9is). En perspectiva teol\u00f3gica, esa misma destrucci\u00f3n aparece como castigo de Dios. Los dos planos se implican, cada uno es verdadero en un nivel, y los dos se proyectan sobre el cosmos, entendido como un equilibrio siempre fr\u00e1gil. En un plano, la destrucci\u00f3n es consecuencia del pecado, de manera que el diluvio aparece como expresi\u00f3n de la mal  dad de los hombres que estropean su vida. Pero en el fondo de esa misma destrucci\u00f3n ha descubierto la Biblia la mano de un Dios que puede abandonarnos, dej\u00e1ndonos en manos de nuestro poder de muerte, si no respondemos con amor y fidelidad al don de su vida. El diluvio o destrucci\u00f3n ecol\u00f3gica no es un acto positivo de Dios, sino m\u00e1s bien una ausencia de Dios, que \u00abdeja de crear\u00bb, es decir, de separar las aguas, como hizo y est\u00e1 haciendo desde el segundo y tercer d\u00ed\u00ada de su creaci\u00f3n (cf. Gn 1,6-10).<\/p>\n<p>(3) El relato del diluvio pone de relieve la creatividad humana: el arca*. El diluvio resulta normal, lo novedoso y grande es que el mismo Dios haya ense\u00f1ado al hombre a construir un arca (tebah), una especie de casa flotante o barco donde hombres y animales pueden hacer la traves\u00ed\u00ada sin ahogarse. Ciertamente, los majshebot o deseos perversos de los hombres suscitan el diluvio (como ha dicho Gn 6,5). Pero el ser humano es capaz de expresar tambi\u00e9n deseos de existencia creadora: puede anticiparse al diluvio y construir el arca, superando con la ayuda de Dios el riesgo de la destrucci\u00f3n definitiva. En el arca encuentran sitio hombres y animales. Fueron compa\u00f1eros en el riesgo. El hombre no puede vivir y realizarse aislado; necesita la compa\u00f1\u00ed\u00ada de animales. Eso significa que debe hallar un arca (espacio de existencia compartida) para hacer con ellos la traves\u00ed\u00ada del diluvio. Una humanidad que s\u00f3lo quisiera salvarse a s\u00ed\u00ad misma se destruir\u00ed\u00ada. Por eso, el arca puede tomarse como paradigma de solidaridad entre hombres y animales. El texto deja a un lado los problemas de los peces y las plantas. Conforme a su visi\u00f3n, los peces no tienen peligro. Tambi\u00e9n los \u00e1rboles y plantas se mantienen a pesar del agua: tienen una vida resistente&#8230; o no preocupan al autor del texto.<\/p>\n<p>(4) S\u00ed\u00admbolos fundamentales. En este contexto desarrolla nuestro autor algunas de las im\u00e1genes m\u00e1s significativas de la simbolog\u00ed\u00ada antropol\u00f3gica: el ramo de olivo que verdece despu\u00e9s del riesgo, la paloma de la paz que vuelve al arca para anunciar que las aguas han bajado&#8230; y sobre todo la imagen misma del arca, entendida como casa de salvaci\u00f3n para los hombres. Una larga tradici\u00f3n cristiana, iniciada en 1 Pe 3,20-21, mira el arca como imagen del bautismo que nos libra del riesgo de las aguas destructoras de la muerte. Buena es la imagen, pero debe ampliarse: el arca de salvaci\u00f3n es la vida solidaria de los hombres y mujeres pacificados que ofrecen espacio de existencia a los mismos animales.<\/p>\n<p>(5) El Dios del diluvio. Sigue siendo el Dios de la ley, en la l\u00ed\u00adnea marcada por el \u00e1rbol del bien y del mal y del juicio, que deber\u00ed\u00ada haber destruido a la humanidad hace ya tiempo; pero en otro plano va expres\u00e1ndose como Dios de misericordia, que ofrece salvaci\u00f3n y futuro de vida para No\u00e9 y su descendencia, como indica, al fin, su pacto al servicio de la vida, reflejado por el arco iris, y afirmado (mantenido) por encima de la perversi\u00f3n humana (cf. Gn 8,21 y todo 8,15-9,7). En este fondo emerge as\u00ed\u00ad, por vez primera, de una forma tem\u00e1tica y dura, la religi\u00f3n de los sacrificios*, que sirven para que los hombres aplaquen la ira de Dios, en un camino que lleva otra vez de la gracia (Dios perdona) a la violencia legal de la religi\u00f3n. El autor de estos relatos (Gn 6-9) confiesa que Dios ha perdonado y perdona, pero vive en un tiempo que parece amenazado por los miedos de la destrucci\u00f3n final (como sabemos por los libros de Henoc y gran parte de la apocal\u00ed\u00adptica); por eso necesita sacrificios.<\/p>\n<p>(6) Aplicaci\u00f3n antropol\u00f3gica y ecol\u00f3gica. La experiencia ecol\u00f3gica nos ayuda a entender el relato del diluvio: la energ\u00ed\u00ada y vida del mundo no es infinita y los recursos de la tierra son limitados, de manera que manipul\u00e1ndolos o pervirti\u00e9ndolos de un modo ego\u00ed\u00adsta nos destruimos a nosotros mismos, arruinando as\u00ed\u00ad nuestra morada, la casa en que habitamos. Esto lo sab\u00ed\u00ada ya, de un modo simb\u00f3lico muy hondo, el autor de Gn 6. El diluvio constituye una par\u00e1bola de nuestra vida. El pecado lleva a la muerte o, mejor dicho, lleva en s\u00ed\u00ad mismo la muerte: la destrucci\u00f3n del ser humano y la perversi\u00f3n de la naturaleza que acaba alz\u00e1ndose en contra de la humanidad que lo comete. En esa perspectiva, a la luz de Gn 1-6, la ecolog\u00ed\u00ada no es s\u00f3lo un problema social o econ\u00f3mico, sino un tema religioso, de creaci\u00f3n o destrucci\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p>Cf. X. Pikaza, El desaf\u00ed\u00ado ecol\u00f3gico, PPC, Madrid 2004; J. S. CROATTO, Exilio y sobrevivencia. Tradiciones contracidturales en el Pentateuco. Comentario de Gn 4-11, Lumen, Buenos Aires 1997.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>Recibe este nombre la destrucci\u00f3n catastr\u00f3fica de hombres y animales producida por una inundaci\u00f3n total en los d\u00ed\u00adas de No\u00e9 (2370 a. E.C.). Jehov\u00e1 envi\u00f3 este cataclismo, el mayor en toda la historia humana, debido a que los hombres inicuos hab\u00ed\u00adan llenado la Tierra de violencia. El justo No\u00e9 y su familia, ocho almas en total, junto con una selecci\u00f3n de animales, sobrevivieron gracias a una enorme arca o caja. (G\u00e9 6:9\u20139:19; 1Pe 3:20; v\u00e9anse ARCA n\u00fam. 1; NOE.)<\/p>\n<p>Alcance del Diluvio. El Diluvio no fue una inundaci\u00f3n repentina o un aguacero de alcance local. De hecho, la palabra griega que usa la Biblia para referirse al Diluvio es ka\u00c2\u00b7ta\u00c2\u00b7kly\u00c2\u00b7sm\u00f3s, cataclismo. (Lu 17:27, nota.) Las inundaciones locales no duran m\u00e1s que unos d\u00ed\u00adas, mientras que esta dur\u00f3 m\u00e1s de un a\u00f1o, la mayor parte del cual se requiri\u00f3 para que se retirasen las aguas. Ser\u00ed\u00ada irrazonable creer que No\u00e9 pas\u00f3 tal vez cincuenta o sesenta a\u00f1os construyendo un enorme nav\u00ed\u00ado de unos 40.000 m.3 de volumen para la supervivencia de su familia y algunos animales, por una simple inundaci\u00f3n local. Si solo fue afectada una zona relativamente peque\u00f1a, \u00bfpor qu\u00e9 era necesario introducir en el arca espec\u00ed\u00admenes de \u2020\u0153toda criatura viviente de toda clase de carne\u2020\u009d con el fin de \u2020\u0153conservar viva prole sobre la superficie de toda la tierra\u2020\u009d? (G\u00e9 6:19; 7:3.) Sin lugar a dudas se trat\u00f3 de un diluvio universal, como el que no hab\u00ed\u00ada ocurrido ninguno antes ni ha vuelto a ocurrir despu\u00e9s. \u2020\u0153Y a grado tan grande anegaron la tierra las aguas que todas las altas monta\u00f1as que estaban debajo de todos los cielos quedaron cubiertas. Hasta quince codos por encima [c. 6,5 m.] las anegaron las aguas, y las monta\u00f1as quedaron cubiertas.\u2020\u009d (G\u00e9 7:19, 20.) \u2020\u0153El fin de toda carne ha llegado delante de m\u00ed\u00ad\u2020\u009d, dijo Jehov\u00e1, por consiguiente, \u2020\u0153borrar\u00e9 de sobre la superficie del suelo toda cosa existente que he hecho\u2020\u009d. Y fue justo as\u00ed\u00ad. \u2020\u0153Todo lo que ten\u00ed\u00ada activo en sus narices el aliento de la fuerza de vida, a saber, cuanto hab\u00ed\u00ada en el suelo seco, muri\u00f3. [&#8230;] Solo No\u00e9 y los que con \u00e9l estaban en el arca siguieron sobreviviendo.\u2020\u009d (G\u00e9 6:13; 7:4, 22, 23.)<\/p>\n<p>La cr\u00f3nica del Diluvio. El Diluvio no se produjo de repente, sin previa advertencia. Se emplearon a\u00f1os en la construcci\u00f3n del arca, un tiempo que No\u00e9, el \u2020\u0153predicador de justicia\u2020\u009d, dedic\u00f3 a advertir a aquella generaci\u00f3n inicua. (2Pe 2:5.) Finalmente lleg\u00f3 el tiempo fijado para el Diluvio en \u2020\u0153el a\u00f1o seiscientos de la vida de No\u00e9, en el segundo mes, en el d\u00ed\u00ada diecisiete del mes\u2020\u009d. No\u00e9 y su familia, los animales \u2014\u2020\u0153macho y hembra de toda clase de carne\u2020\u009d\u2014 y un abastecimiento de v\u00ed\u00adveres en cantidad suficiente para todos, ya estaban en el arca cuando \u2020\u0153Jehov\u00e1 cerr\u00f3 tras \u00e9l la puerta\u2020\u009d. A continuaci\u00f3n, \u2020\u0153las compuertas de los cielos fueron abiertas\u2020\u009d (G\u00e9 7:11, 16) y \u2020\u0153por cuarenta d\u00ed\u00adas y cuarenta noches\u2020\u009d cay\u00f3 sobre la Tierra una fuerte lluvia torrencial, de modo que \u2020\u0153las aguas continuaron anegando la tierra por ciento cincuenta d\u00ed\u00adas\u2020\u009d. (G\u00e9 7:4, 12, 24.) Cinco meses despu\u00e9s del inicio del Diluvio, el arca \u2020\u02dcdescans\u00f3 sobre las monta\u00f1as de Ararat\u2020\u2122. (G\u00e9 8:4.) Pasaron casi dos meses y medio antes de que \u2020\u02dcaparecieran las cimas de las monta\u00f1as\u2020\u2122 (G\u00e9 8:5), otros tres meses antes de que No\u00e9 quitara la cubierta del arca y comprobara que la superficie del suelo estaba pr\u00e1cticamente seca (G\u00e9 8:13) y, por \u00faltimo, casi dos meses hasta que la puerta se abri\u00f3 y los sobrevivientes pudieron volver a pisar sobre suelo seco. (G\u00e9 8:14-18.)<br \/>\nNo\u00e9 y su familia entraron en el arca en el a\u00f1o seiscientos de la vida de No\u00e9, en el d\u00ed\u00ada 17 del segundo mes (octubre-noviembre). (G\u00e9 7:11.) Un a\u00f1o despu\u00e9s (de 360 d\u00ed\u00adas) nos llevar\u00ed\u00ada al d\u00ed\u00ada 17 del segundo mes de su a\u00f1o seiscientos uno. Diez d\u00ed\u00adas despu\u00e9s, el 27 del segundo mes, salieron a tierra firme. Hab\u00ed\u00adan pasado en el arca un total de 370 d\u00ed\u00adas y parte del 371. (G\u00e9 8:13, 14.) El registro que No\u00e9 llev\u00f3 se bas\u00f3 en meses de 30 d\u00ed\u00adas, pues dice que 150 d\u00ed\u00adas equivalen a cinco meses (G\u00e9 7:11, 24; 8:3, 4); doce meses equivaldr\u00ed\u00adan entonces a 360 d\u00ed\u00adas. De esta manera evit\u00f3 las complicadas fracciones que se hubieran producido de haber usado estrictamente meses lunares, que duraban un poco m\u00e1s de 29 1\/2 d\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>Las aguas del Diluvio. Se ha dicho que si toda la humedad de la atm\u00f3sfera de repente se liberase en forma de lluvia y se esparciese sobre la superficie terrestre, no alcanzar\u00ed\u00ada ni siquiera una profundidad de cinco cent\u00ed\u00admetros. Por lo tanto, \u00bfde d\u00f3nde vino el inmenso Diluvio del d\u00ed\u00ada de No\u00e9? Seg\u00fan el libro de G\u00e9nesis, Dios le dijo a No\u00e9: \u2020\u0153En cuanto a m\u00ed\u00ad, aqu\u00ed\u00ad voy a traer el diluvio [o: \u2020\u0153el oc\u00e9ano celestial\u2020\u009d; heb. mab\u00c2\u00b7b\u00fal] de aguas sobre la tierra\u2020\u009d. (G\u00e9 6:17, nota.) El siguiente cap\u00ed\u00adtulo narra as\u00ed\u00ad lo que ocurri\u00f3: \u2020\u0153En este d\u00ed\u00ada fueron rotos todos los manantiales de la vasta profundidad acuosa, y las compuertas de los cielos fueron abiertas\u2020\u009d. (G\u00e9 7:11.) Fue tan intensa la precipitaci\u00f3n de aguas, \u2020\u0153que todas las altas monta\u00f1as que estaban debajo de todos los cielos quedaron cubiertas\u2020\u009d. (G\u00e9 7:19.)<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo se explica la existencia de este \u2020\u0153oc\u00e9ano celestial\u2020\u009d? En el relato de G\u00e9nesis sobre la creaci\u00f3n se menciona que en el segundo \u2020\u0153d\u00ed\u00ada\u2020\u009d Jehov\u00e1 hizo que hubiese una expansi\u00f3n (llamada \u2020\u0153Cielo\u2020\u009d) en torno a la Tierra, que separara las aguas que estaban debajo, es decir, los oc\u00e9anos que hab\u00ed\u00ada sobre la superficie terrestre, de las que estaban sobre la expansi\u00f3n. (G\u00e9 1:6-8.) Las aguas que quedaron suspendidas sobre la expansi\u00f3n debieron quedar retenidas all\u00ed\u00ad desde el segundo \u2020\u0153d\u00ed\u00ada\u2020\u009d creativo hasta el Diluvio. A estas aguas debi\u00f3 referirse el ap\u00f3stol Pedro cuando dijo que \u2020\u0153hubo cielos desde lo antiguo, y una tierra mantenida compactamente fuera de agua y en medio de agua por la palabra de Dios\u2020\u009d. Dios emple\u00f3 las aguas que estaban sobre y debajo de esos \u2020\u0153cielos\u2020\u009d y \u2020\u0153por aquellos medios el mundo de aquel tiempo sufri\u00f3 destrucci\u00f3n cuando fue anegado en agua\u2020\u009d. (2Pe 3:5, 6.) Se han dado varias explicaciones en cuanto a c\u00f3mo se contuvieron las aguas sobre la expansi\u00f3n y lo que ocasion\u00f3 su precipitaci\u00f3n, pero son solo especulaciones. La Biblia dice sencillamente que Dios hizo la expansi\u00f3n y retuvo las aguas que quedaron sobre ella y que despu\u00e9s trajo el Diluvio. Su ilimitado poder pod\u00ed\u00ada realizar algo as\u00ed\u00ad sin dificultad alguna.<br \/>\nSi, como dice G\u00e9nesis, \u2020\u0153todas las altas monta\u00f1as\u2020\u009d quedaron cubiertas, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 toda esa agua hoy? Debe estar aqu\u00ed\u00ad, sobre la superficie de la Tierra. Se cree que hubo un tiempo en el que los oc\u00e9anos eran m\u00e1s peque\u00f1os y el suelo continental m\u00e1s extenso de lo que es hoy d\u00ed\u00ada, lo que parece estar demostrado por la existencia de v\u00ed\u00adas fluviales de gran extensi\u00f3n en el lecho submarino. Tambi\u00e9n ha de tenerse presente que, seg\u00fan han afirmado los cient\u00ed\u00adficos, en tiempos remotos las monta\u00f1as eran mucho m\u00e1s bajas que en la actualidad y que hay monta\u00f1as que han emergido del mar. Adem\u00e1s, se ha dicho que hoy \u2020\u0153hay diez veces m\u00e1s volumen de agua en los oc\u00e9anos que de tierra sobre el nivel del mar. Si se echara toda esa tierra al mar de manera uniforme, el agua cubrir\u00ed\u00ada el planeta hasta una altura de dos kil\u00f3metros.\u2020\u009d (National Geographic, enero de 1945, p\u00e1g. 105.) Por consiguiente, despu\u00e9s que las aguas del Diluvio cayeron, pero antes de que aumentara la altura de las monta\u00f1as y el lecho submarino bajara de nivel, a\u00fan antes de la formaci\u00f3n de la capa de hielo polar, hab\u00ed\u00ada agua m\u00e1s que suficiente para cubrir \u2020\u0153todas las altas monta\u00f1as\u2020\u009d, tal como dice la Biblia. (G\u00e9 7:19.)<\/p>\n<p>Efecto en la Tierra. El Diluvio ocasion\u00f3 grandes cambios. Por ejemplo, la expectativa de vida del hombre se acort\u00f3 r\u00e1pidamente. Se ha llegado a pensar que las aguas que se hallaban sobre la expansi\u00f3n antes del Diluvio proteg\u00ed\u00adan de los efectos da\u00f1inos de la radiaci\u00f3n, pero que con la desaparici\u00f3n de ese dosel de agua, aument\u00f3 la radiaci\u00f3n c\u00f3smica perjudicial para la composici\u00f3n gen\u00e9tica del hombre. Sin embargo, la Biblia no se pronuncia a este respecto. Y, dicho sea de paso, cualquier cambio en el nivel de radiaci\u00f3n hubiese incidido de tal modo en el porcentaje de formaci\u00f3n del carbono-14 radiactivo, que podr\u00ed\u00ada invalidar todas las dataciones basadas en radiocarbono de objetos antediluvianos.<br \/>\nAl romperse de repente \u2020\u0153los manantiales de la vasta profundidad acuosa\u2020\u009d y abrirse \u2020\u0153las compuertas de los cielos\u2020\u009d, miles de millones de toneladas de agua inundaron la Tierra. (G\u00e9 7:11.) Este suceso provoc\u00f3 enormes cambios en la superficie del planeta. La corteza terrestre es muy delgada (se estima que tiene entre 30 y 160 Km. de grosor) y se extiende sobre una masa blanda de miles de kil\u00f3metros de di\u00e1metro. Por lo tanto, es probable que bajo el peso del agua ca\u00ed\u00adda se produjeran grandes cambios en la corteza terrestre. Con el tiempo se formaron nuevas monta\u00f1as, monta\u00f1as ya existentes se elevaron a nuevas alturas, cuencas mar\u00ed\u00adtimas poco profundas se ahondaron y cambi\u00f3 la configuraci\u00f3n de las costas, de manera que en la actualidad alrededor de un 70% de la superficie del planeta est\u00e1 cubierto de agua. Este cambio en la corteza de la Tierra explica muchos fen\u00f3menos geol\u00f3gicos, como la elevaci\u00f3n a nuevas alturas de los antiguos litorales. Algunos han calculado que solo las presiones de las aguas equival\u00ed\u00adan a 310 Kg. por cada cent\u00ed\u00admetro cuadrado, suficiente para fosilizar con rapidez la fauna y la flora. (V\u00e9ase The Biblical Flood and the Ice Epoch, de D. Patten, 1966, p\u00e1g. 62.)<\/p>\n<p>\u00bfHay pruebas de que realmente hubo un diluvio universal?<br \/>\nHay otro posible indicio de un cambio dr\u00e1stico: se han encontrado en diferentes partes de la Tierra restos de mamutes y rinocerontes. Algunos se hallaron en las rocas de Siberia y otros se conservaron en los hielos de Siberia y Alaska. (GRABADO, vol. 1, p\u00e1g. 328.) A algunos se les hall\u00f3 con alimento sin digerir en el est\u00f3mago o todav\u00ed\u00ada sin masticar entre los dientes, lo que parece indicar que murieron de repente. El comercio de colmillos de marfil permite suponer que se han encontrado decenas de miles de mamutes de aquella \u00e9poca. Tambi\u00e9n se han hallado restos f\u00f3siles de otros muchos animales \u2014leones, tigres, osos y alces\u2014 en un estrato com\u00fan, lo que indicar\u00ed\u00ada que todas esas criaturas fueron destruidas al mismo tiempo. Se ha querido ver en esos hallazgos una prueba tangible y categ\u00f3rica del r\u00e1pido cambio climatol\u00f3gico y de la repentina destrucci\u00f3n que ocasion\u00f3 el diluvio universal. Sin embargo, hay quienes est\u00e1n a favor de explicar la muerte de dichos animales como una consecuencia de condiciones que no implican una cat\u00e1strofe mundial. No obstante, la prueba de que hubo un Diluvio no depende de la existencia de restos f\u00f3siles ni de animales congelados.<\/p>\n<p>Leyendas de un diluvio. Un cataclismo como el Diluvio, que elimin\u00f3 de la existencia a todo el mundo de aquel tiempo, ser\u00ed\u00ada algo que jam\u00e1s olvidar\u00ed\u00adan los sobrevivientes. Hablar\u00ed\u00adan de ello a sus hijos y a los hijos de sus hijos. Sem, que despu\u00e9s del Diluvio vivi\u00f3 quinientos a\u00f1os, pudo relatar el acontecimiento a muchas generaciones. Muri\u00f3 tan solo diez a\u00f1os antes del nacimiento de Jacob. Mois\u00e9s conserv\u00f3 el relato verdadero en G\u00e9nesis. Alg\u00fan tiempo despu\u00e9s del Diluvio, cuando la gente que desafiaba a Dios construy\u00f3 la Torre de Babel, Jehov\u00e1 confundi\u00f3 su lenguaje y los dispers\u00f3 \u2020\u0153sobre toda la superficie de la tierra\u2020\u009d. (G\u00e9 11:9.) Lo m\u00e1s l\u00f3gico era que estas personas llevasen consigo historias del Diluvio y las pasasen de padres a hijos. El hecho de que no solo haya algunos, sino tal vez cientos de relatos diferentes sobre aquel gran Diluvio y que tales relatos se hallen entre las tradiciones de muchas razas primitivas por todo el mundo, es una fuerte prueba de que todas estas personas tuvieron un origen com\u00fan y de que sus antepasados primitivos compartieron la experiencia de aquel Diluvio. (GRABADO, vol. 1, p\u00e1g. 328.)<br \/>\nEstos relatos populares del Diluvio est\u00e1n en armon\u00ed\u00ada con algunos rasgos importantes del registro b\u00ed\u00adblico: 1) un lugar de refugio para unos pocos sobrevivientes, 2) una destrucci\u00f3n universal por agua para el resto de los seres vivos y 3) la conservaci\u00f3n de personas humanas. Los egipcios, los griegos, los chinos, los druidas de Breta\u00f1a, los polinesios, los esquimales y groenlandeses, los africanos, los hind\u00faes y los indios americanos, todos ellos tienen sus propias leyendas sobre el Diluvio. La obra The International Standard Bible Encyclopedia (edici\u00f3n de G. Bromiley, 1982, vol. 2, p\u00e1g. 319) dice a este respecto: \u2020\u0153Se han hallado relatos de un Diluvio en casi todas las naciones y tribus del mundo. Aunque m\u00e1s comunes en el continente asi\u00e1tico y sus islas meridionales, as\u00ed\u00ad como tambi\u00e9n en Am\u00e9rica del Norte, estos relatos se han hallado en todos los continentes. La cantidad de relatos conocidos se cifra en unos doscientos setenta [&#8230;]. En conjunto, se toman como prueba de que la humanidad sufri\u00f3 una destrucci\u00f3n mundial en un gran diluvio, y que luego la raza humana se multiplic\u00f3 a partir de una sola familia y desde un mismo lugar. Aunque puede que no todas las tradiciones se refieran a un mismo diluvio, parece que una gran parte de ellas coincide. Si bien se ha dicho que muchos de estos relatos se deben a la influencia de los misioneros, la afirmaci\u00f3n no se sostiene, pues han sido los antrop\u00f3logos quienes, sin un particular inter\u00e9s en la vindicaci\u00f3n del testimonio b\u00ed\u00adblico, han recogido la mayor\u00ed\u00ada de estas narraciones, que tienen un alto componente de fantas\u00ed\u00ada y paganismo, resultado obvio de la transmisi\u00f3n oral por largos per\u00ed\u00adodos de tiempo en una sociedad pagana. Adem\u00e1s, algunos de esos relatos antiguos los escribieron personas que estaban manifiestamente en contra de la tradici\u00f3n hebreo-cristiana\u2020\u009d.<br \/>\nEn \u00e9pocas pasadas hubo pueblos primitivos (en Australia, Egipto, Fiji, islas de la Sociedad, Per\u00fa, M\u00e9xico y otros lugares) que conservaron un posible vestigio de la tradici\u00f3n diluviana en la celebraci\u00f3n de una \u2020\u02dcfiesta en honor a los antepasados\u2020\u2122 o \u2020\u02dcfestividad de los muertos\u2020\u2122, celebrada en noviembre. Estas costumbres eran una especie de evocaci\u00f3n de la destrucci\u00f3n ocasionada por el Diluvio. Seg\u00fan el libro Life and Work at the Great Pyramid, en M\u00e9xico la fiesta se celebraba el 17 de noviembre debido a que \u2020\u0153la tradici\u00f3n dec\u00ed\u00ada que en esa fecha el mundo hab\u00ed\u00ada sido destruido con anterioridad, y ellos tem\u00ed\u00adan que al fin de un ciclo una cat\u00e1strofe similar aniquilase a toda la raza humana\u2020\u009d (del profesor C. Piazzi Smyth, Edimburgo, 1867, vol. 2, p\u00e1gs. 390, 391). Por otra parte, el libro The Worship of the Dead dice: \u2020\u0153Esta festividad [de los muertos] se [&#8230;] celebraba en o en torno a la misma fecha en la que, seg\u00fan el relato de Mois\u00e9s, tuvo lugar el Diluvio, es decir, el d\u00ed\u00ada 17 del segundo mes, mes que corresponde m\u00e1s o menos con noviembre\u2020\u009d (de J. Garnier, Londres, 1904, p\u00e1g. 4). Merece mencionarse que la Biblia dice que el Diluvio dio comienzo \u2020\u0153el segundo mes, en el d\u00ed\u00ada diecisiete del mes\u2020\u009d. (G\u00e9 7:11.) Ese \u2020\u0153segundo mes\u2020\u009d corresponde en nuestro calendario a la \u00faltima parte de octubre y la primera de noviembre.<\/p>\n<p>Confirmaci\u00f3n de las Escrituras. El testimonio que registraron bajo inspiraci\u00f3n otros escritores de la Biblia es una prueba de la historicidad del Diluvio a\u00fan m\u00e1s fuerte que las tradiciones paganas de pueblos primitivos. Tan solo hay otro lugar donde aparece la palabra hebrea mab\u00c2\u00b7b\u00fal (diluvio) aparte del relato de G\u00e9nesis: en la melod\u00ed\u00ada de David que dice que Jehov\u00e1 est\u00e1 sentado \u2020\u0153sobre el diluvio\u2020\u009d. (Sl 29:10.) Sin embargo, otros escritores hacen referencia al relato de G\u00e9nesis y lo confirman, como por ejemplo Isa\u00ed\u00adas. (Isa 54:9.) Adem\u00e1s, el profeta Ezequiel respalda la historicidad de No\u00e9. (Eze 14:14, 18, 20.) En sus cartas Pedro hace muchas referencias al relato del Diluvio. (1Pe 3:20; 2Pe 2:5; 3:5, 6.) Pablo, por su parte, testifica de la gran fe que mostr\u00f3 No\u00e9 al construir el arca para la supervivencia de su familia (Heb 11:7), y Lucas incluye a No\u00e9 en el linaje de los antepasados del Mes\u00ed\u00adas. (Lu 3:36.)<br \/>\nEs a\u00fan m\u00e1s significativo lo que, seg\u00fan los registros de Lucas y Mateo, dijo el propio Jes\u00fas respecto a los d\u00ed\u00adas del Diluvio. Sus palabras no solo respaldan la veracidad de aquel cataclismo, sino que muestran el significado pict\u00f3rico y prof\u00e9tico de aquellos acontecimientos del pasado. En respuesta a la pregunta de los disc\u00ed\u00adpulos: \u2020\u0153\u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 la se\u00f1al de tu presencia y de la conclusi\u00f3n del sistema de cosas?\u2020\u009d, Jes\u00fas dijo entre otras cosas: \u2020\u0153Porque as\u00ed\u00ad como eran los d\u00ed\u00adas de No\u00e9, as\u00ed\u00ad ser\u00e1 la presencia del Hijo del hombre. Porque como en aquellos d\u00ed\u00adas antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, los hombres cas\u00e1ndose y las mujeres siendo dadas en matrimonio, hasta el d\u00ed\u00ada en que No\u00e9 entr\u00f3 en el arca; y no hicieron caso hasta que vino el diluvio y los barri\u00f3 a todos, as\u00ed\u00ad ser\u00e1 la presencia del Hijo del hombre\u2020\u009d. (Mt 24:3, 37-39; Lu 17:26, 27.) Por consiguiente, las Santas Escrituras, inspiradas por Dios, proporcionan numerosas pruebas que apoyan la autenticidad del relato del Diluvio. No depende de meras tradiciones de hombres, del folclor de pueblos primitivos o de hallazgos geol\u00f3gicos y arqueol\u00f3gicos.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>kataklusmos (kataklusmov\u00bb, 2627), diluvio (cf. el t\u00e9rmino castellano, cataclismo); similar a katakluzo, inundar (2Pe 3:6). Se usa del diluvio de la \u00e9poca de No\u00e9 (Mat 24:38,39; Luk 17:27; 2Pe 2:5).\u00c2\u00b6<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p>1. El antiguo diluvio. El recuerdo de una inundaci\u00f3n catastr\u00f3fica, que se remonta a un pasado muy lejano, fue conservado y agrandado por leyendas sumero-babil\u00f3nicas de fechas diversas. A la luz de la fe monote\u00ed\u00adsta, la tradici\u00f3n b\u00ed\u00adblica hizo una selecci\u00f3n de los materiales de esta herencia &#8216;popular y los carg\u00f3 de ense\u00f1anza moral y religiosa. Lo que se atribu\u00ed\u00ada al capricho de los dioses celosos, aparece ya como obra justa del Dios \u00fanico ; la idea de desastre cede el puesto a la de depuraci\u00f3n con miras a una salvaci\u00f3n, representada por el arca liberadora; m\u00e1s all\u00e1 de las fuerzas irresponsables resalta un *juicio divino que hiere al pecador y hace del justo la simiente de una humanidad nueva. La aventura de No\u00e9 cesa as\u00ed\u00ad de ser un episodio accidental; resume y simboliza toda la historia de Israel y la historia misma de la humanidad.<\/p>\n<p>S\u00f3lo a No\u00e9 se llama justo (G\u00e9n 7,1), pero, como *Ad\u00e1n, representa a todos los suyos y los salva juntos con \u00e9l (G\u00e9n 7,1.7.13). Con esta *elecci\u00f3n gratuita se reserva Dios un peque\u00f1o *resto, los que salen indemnes, que ser\u00e1n el tronco de un pueblo nuevo. Si el coraz\u00f3n del hombre que ha sido salvado es todav\u00ed\u00ada proclive al pecado, Dios, no obstante, se declara desde ahora paciente: su *misericordia se opone al castigo puramente vindicativo y abre la v\u00ed\u00ada a la *conversi\u00f3n (G\u00e9n 8,15-22). El juicio por las *aguas aboca as\u00ed\u00ad a una *alianza que asegura la fidelidad de Dios a la humanidad entera al mismo tiempo que a la familia de No\u00e9 (G\u00e9n 9,1-17).<\/p>\n<p>2. Figura del futuro. La teolog\u00ed\u00ada prof\u00e9tica reconoci\u00f3 en el diluvio, como en la liberaci\u00f3n por las aguas del mar Rojo en el momento del *\u00e9xodo, el tipo mismo de los juicios salv\u00ed\u00adficos de Dios. La vuelta del exilio, del resto, que ser\u00e1 la simiente de un pueblo nuevo, aparece no s\u00f3lo como un nuevo \u00e9xodo, sino como la reiteraci\u00f3n de la obra de No\u00e9 al salir del arca: \u00abEn un amor eterno me apiad\u00e9 de ti, dice Yahveh, tu redentor. Ser\u00e1 como al tiempo de No\u00e9, en que jur\u00e9 que nunca m\u00e1s las aguas de No\u00e9 sumerger\u00ed\u00adan a la tierra\u00bb (Is 54,7ss). Los sabios evocan la idea de un juicio saludable: \u00abNo\u00e9 fue hallado enteramente justo y en el tiempo de la c\u00f3lera fue reto\u00f1o. Por \u00e9l se conserv\u00f3 un resto en la tierra cuando ocurri\u00f3 el diluvio; alianzas eternas hizo Dios con \u00e9l\u00bb (Eclo 44,17s; cf. Sab 10,4s; 14,6). Las im\u00e1genes mesi\u00e1nicas del reto\u00f1o y del resto hacen ya a No\u00e9 *figura de Jesucristo, que ser\u00e1 un d\u00ed\u00ada el principio de una nueva *creaci\u00f3n. 3. El diluvio de los tiempos nuevos. Para anunciar el juicio escatol\u00f3gico evoca Jes\u00fas el diluvio (Mt 24,37ss). Por lo dem\u00e1s, este juicio se anticipa ya ac\u00e1 en la tierra. En efecto, Cristo, como un nuevo No\u00e9, penetr\u00f3 en las grandes *aguas de la *muerte y sali\u00f3 de ellas vencedor con una multitud de gentes salidas indemnes. Los que se sumergen en el agua del *bautismo, salen de ella salvos y configurados con Cristo resucitado (lPe 3,18-21). Si, pues, el diluvio prefigura el bautismo, el arca liberadora puede aparecer a los ojos de los padres como la figura de la *Iglesia que flota sobre las aguas de un mundo pecador y que recoge a todos los que \u00abquieren salvarse de esta generaci\u00f3n perversa\u00bb (Act 2,40).<\/p>\n<p>Sin embargo, todav\u00ed\u00ada no ha ve-nido el juicio final que amenaza a los imp\u00ed\u00ados. Como en los d\u00ed\u00adas del diluvio, esta dilaci\u00f3n manifiesta la paciente misericordia de Dios; el juicio escatol\u00f3gico est\u00e1 suspendido en espera de que la comunidad mesi\u00e1nica realice su plenitud (cf. 2Pe 2,5.9; 3,8s). El autor de la 2.a ep\u00ed\u00adstola de Pedro distingue, a. trav\u00e9s de las im\u00e1genes apocal\u00ed\u00adpticas de su tiempo, tres etapas en la historia de la salvaci\u00f3n: el mundo antiguo que fue juzgado por el agua, el mundo presente que perecer\u00e1 por el fuego y el mundo futuro con sus nuevos *cielos y su nueva *tierra (2Pe 3, 5ss.11ss). La antigua alianza con No\u00e9 se realizar\u00e1 as\u00ed\u00ad plenamente en un orden nuevo, en el que la obra creadora de Dios logre hacer vivir en armon\u00ed\u00ada al hombre y al universo purificados.<\/p>\n<p>-> Bautismo &#8211; Calamidad &#8211; Castigos &#8211; Agua &#8211; Iglesia &#8211; Resto &#8211; Salud.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Inundaci\u00f3n con agua provocada por Dios en la \u00e9poca de No\u00e9 para destruir toda la humanidad, salvo unos cuantos miembros elegidos, de sobre la tierra (Gn. 6\u20138). La palabra que se usa en el AT para describir el fen\u00f3meno es <\/span><span style=''>mabb\u00fbl<\/span><span lang=ES style=''>, vocablo de derivaci\u00f3n desconocida, y como la \u00fanica otra ocasi\u00f3n en que se lo usa fuera del relato de Gn. 6\u201311 es en el Sal. 29.10, se debe interpretar que su significado es el de un diluvio catacl\u00edsmico tal como el que se describe en G\u00e9nesis. En la <span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span> <\/span><span style=' '>mabb\u00fbl<\/span><span lang=ES style=' '> se traduce <\/span><span style=''>kataclysmos<\/span><span lang=ES style=''>, y esta es la palabra que se emplea en el NT (Mt. 24.38\u201339; Lc. 17.27; 2 P. 2.5) para describir el mismo acontecimiento.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. La raz\u00f3n del Diluvio<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Cuando Dios vio que el hombre viv\u00eda constantemente planeando y haciendo el mal (Gn. 6.5), con toda justicia resolvi\u00f3 destruirlo (6.1\u20137). Pero *No\u00e9 era hombre justo, de modo que \u00e9l y su familia inmediata hab\u00edan de escapar para iniciar un nuevo comienzo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. La preparaci\u00f3n<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='line-height:normal'><span lang=ES style=''>Gn. 6.3 y 1 P. 3.20 indican que por la longanimidad de Dios habr\u00eda 120 a\u00f1os de plazo antes de la llegada del diluvio. Durante ese per\u00edodo Dios mand\u00f3 a No\u00e9 que construyera un *arca, y le dio instrucciones precisas para su construcci\u00f3n. Tambi\u00e9n anunci\u00f3 que har\u00eda un pacto con No\u00e9 (6.18; v\u00e9ase g, <etiqueta id=\"#_ftn292\" name=\"_ftnref292\" title=\"\">inf.).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. Los ocupantes del arca<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Ocho personas, No\u00e9, sus tres hijos, Sem, Cam, y Jafet, y sus cuatro mujeres, fueron preservadas en el arca (Gn. 6.18; 7.7, 13; 2 P. 2.5). Tambi\u00e9n entraron al arca dos miembros, macho y hembra, de cada divisi\u00f3n (seg\u00fan su g\u00e9nero, <\/span><span style=''>m&#305;&#770;n<\/span><span lang=ES style=''>, no necesariamente \u201cespecie\u201d; * <span style='text-transform:uppercase'>Creaci\u00f3n<\/span>, II.d) del reino animal, incluyendo aves (6.19\u201320; 7.8\u20139, 14\u201315), y adem\u00e1s de estos hubo doce animales adicionales, seis machos y seis hembras, de cada especie limpia, presumiblemente para alimento y sacrificio (7.2\u20133; algunos comentaristas interpretan las cifras como siete, m\u00e1s bien que catorce en total de cada una). Tambi\u00e9n se almacen\u00f3 a bordo alimento vegetal para todos estos ocupantes del arca. No se hace menci\u00f3n alguna de seres marinos, pero pueden estar incluidos en la frase \u201cde todo lo que vive, de toda carne\u201d (6.19), y pueden haber sido acomodados fuera del arca.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>d. El diluvio<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Cuando No\u00e9 y sus acompa\u00f1antes hubieron entrado en el arca Dios lo cerro tras ellos (7.16) y solt\u00f3 las aguas. El diluvio ocurri\u00f3 en forrna de lluvia (7.4, 12), y de tal fuerza que dice la Biblia que \u201clas cataratas de los cielos fueron abiertas\u201d (7.11), met\u00e1fora sumamente descriptiva por cierto. El nivel de las aguas tambi\u00e9n se elev\u00f3 desde abajo, \u201cfueron rotas todas las fuentes del grande abismo (<\/span><span style=''>t<sup>e<\/sup>h\u00f4m<\/span><span lang=ES style=''>)\u201d (7.11), pero esto podr\u00eda ser una declaraci\u00f3n metaf\u00f3rica, como lo sugiere el uso de la palabra <\/span><span style=''>t<sup>e<\/sup>h\u00f4m<\/span><span lang=ES style=''>, que generalmente aparece en pasajes po\u00e9ticos, de modo que no resulta provechoso buscar referencias a fen\u00f3menos geol\u00f3gicos aqu\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>e. La cronolog\u00eda del diluvio<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>No\u00e9 entr\u00f3 en el arca el 17\u00ba d\u00eda del 2\u00ba mes de su 600\u00ba a\u00f1o (7.11), y la tierra se sec\u00f3 el d\u00eda 27 del 2\u00ba mes de su 601\u00ba a\u00f1o, de manera que, contando 30 d\u00edas por mes, el diluvio dur\u00f3 371 d\u00edas. La lluvia cay\u00f3 durante 40 d\u00edas (7.12), y las aguas siguieron subiendo durante 110 d\u00edas m\u00e1s (7.24) = 150; luego las aguas decrecieron durante 74 d\u00edas (8.5) = 224; 40 d\u00edas m\u00e1s tarde No\u00e9 despach\u00f3 el cuervo (8.6\u20137) = 264; 7 d\u00edas despu\u00e9s despach\u00f3 la paloma (8.8, con el significado de \u201cotros siete d\u00edas\u201d en 8.10) = 271; la mand\u00f3 nuevamente 7 d\u00edas m\u00e1s tarde (8.10) = 278; y por tercera vez 7 d\u00edas despu\u00e9s (8.12) = 285; No\u00e9 retir\u00f3 la cubierta del arca 29 d\u00edas m\u00e1s tarde (8.13 con 7.11) = 314; y la tierra se sec\u00f3 finalmente 57 d\u00edas despu\u00e9s (8.14) = 371 d\u00edas en total.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>f. La amplitud del diluvio<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Se declara claramente que todo (6.17), incluyendo el hombre (6.7; 7.21) y las bestias (6.7, 13, 17; 7.21\u201322), deb\u00eda ser arrasado por el diluvio, pero se puede argumentar que estas categor\u00edas est\u00e1n limitadas por las referencias locales: sobre la tierra (<\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>&#722;eres<\/span><span lang=ES style=' '>; 6.17; 7.17, 23); debajo del cielo (<\/span><span style=''>\u0161amayim<\/span><span lang=ES style=''>; 6.17; 7.19); y sobre la faz de la tierra (<\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>&#722;<sup>a<\/sup>&#7695;&#257;m\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>; 7.4, 23). <\/span><span style=''>&#722;eres<\/span><span lang=ES style=''> puede significar \u201ctierra (de)\u201d (con el sentido de \u201cterritorio\u201d; <etiqueta id=\"#_ftn293\" name=\"_ftnref293\" title=\"\">p. ej.<\/etiqueta> Gn. 10.10), <\/span><span style=''>\u0161amayim<\/span><span lang=ES style=''> puede significar \u201ccielos\u201d, o sea la parte visible del cielo dentro del horizonte (p. ej. 1 R. 18.45), y la amplitud de <\/span><span style=''>&#722;<sup>a<\/sup>&#7695;&#257;m\u00e2<\/span><span style=''> <span lang=ES>estar\u00eda determinada por las dos palabras anteriores; de modo que es posible que un diluvio de severidad sin precedentes pudiera satisfacer dichas condiciones sin llegar a cubrir toda la superficie del globo. El argumento de que un diluvio as\u00ed har\u00eda innecesaria la preservaci\u00f3n de animales podr\u00eda resolverse mediante la sugesti\u00f3n de que si estaba comprendida toda la zona ambiental con su propia fauna individual, una medida como la mencionada ser\u00eda efectivamente necesaria. La afirmaci\u00f3n de que todas las altas monta\u00f1as (<\/span><\/span><span style=''>har<\/span><span lang=ES style=''>) bajo todos los cielos fueron cubiertas (7.19\u201320), y de que cerca del final del diluvio se comenzaron a ver nuevamente (8.5), se interpreta en este esquema como un fen\u00f3meno debido a la nubosidad y la niebla que deben haber acompa\u00f1ado al cataclismo. Esta interpretaci\u00f3n favorece la idea de un diluvio limitado, pero el texto tambi\u00e9n permite interpretarlo como un diluvio universal, y el dogmatismo no resulta razonable en ninguno de los dos casos. La ense\u00f1anza teol\u00f3gica de la Biblia se ha interpretado tradicionalmente en el sentido de que todos los hombres excepto No\u00e9 y su familia fueron destruidos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>g. El final del diluvio<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Dios se acord\u00f3 de No\u00e9, e hizo que las aguas decrecieran constantemente hasta que el arca vino a descansar en las monta\u00f1as de Urartu (* <span style='text-transform: uppercase'>Ararat<\/span>). A fin de determinar si era conveniente desembarcar No\u00e9 despach\u00f3 primeramente un cuervo, el que probablemente pod\u00eda alimentarse de carro\u00f1a, y posarse en el techo del arca (8.7), y luego una paloma, la que en el segundo intento volvi\u00f3 con una hoja de olivo, lo cual tal vez indicaba que las aguas hab\u00edan decrecido lo suficiente como para que las estribaciones de las monta\u00f1as, donde crece e olivo, se secaran, y que por lo tanto hubiera alimento suficiente para los animales (8.8\u201311). La tercera vez que la mand\u00f3 la paloma ya no volvi\u00f3 (8.12), de modo que No\u00e9 consider\u00f3 que hab\u00eda llegado el momento de salir del arca, y esto fue lo que Dios le mand\u00f3 que hiciese. Entonces No\u00e9 ofreci\u00f3 sacrificios vali\u00e9ndose de todos los animales y aves limpios (v\u00e9ase c, <etiqueta id=\"#_ftn294\" name=\"_ftnref294\" title=\"\">s<\/etiqueta>up.), y Dios jur\u00f3 que no volver\u00eda a mandar un diluvio sobre la tierra 8.21\u201322; Is. 54.9), bendijo a No\u00e9 y sus hijos (9.1), y confirm\u00f3 su decision mediante un pacto (9.11), cuyo s\u00edmbolo fue el arco iris en las nubes (9.13\u201317)<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>h. Paralelos cuneiformes<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Entre los documentos cuneiformes excavados en el Cercano Oriente se han encontrado relatos acerca de un diluvio. Una tablilla sumeria de Nippur en el <etiqueta id=\"#_ftn295\" name=\"_ftnref295\" title=\"\">S de Babilonia relata que el rey Ziusudra fue advertido del hecho de que los dioses hab\u00edan decretado un diluvio <\/etiqueta>para destruir la humanidad, y que se le dijo que construyese un gran barco en que pudiese escapar. Esta tablilla fue escrita <etiqueta id=\"#_ftn296\" name=\"_ftnref296\" title=\"\">ca. del 1600 <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn297\" name=\"_ftnref297\" title=\"\">a.C., pero el relato probablemente ya era conocido en la Mesopotamia muchos siglos antes. El hecho de que hubo una inu<\/etiqueta>ndaci\u00f3n devastadora constituye parte de la tradici\u00f3n hist\u00f3rica y literaria de Sumer. Copias incompletas de la \u00c9pica de Atrabhasis hechas ca. 1630 a.C. y que circularon ampliamente durante siglos posteriores, conten\u00edan un relato acadio (era conocido en *Ugarit). Este relato describe un diluvio enviado por los dioses para destruir al hombre luego de que intentos anteriores de controlarlo fracasaran. El piadoso Atrahasis fue advertido por el dios-creador Enki (o Ea) a fin de que construyese un barco y escapase con su familia, sus bienes, y sus animales. Despu\u00e9s de siete d\u00edas de diluvio el barco qued\u00f3 varado. Atrahasis ofreci\u00f3 un sacrificio a los dioses que se reunieron como moscas alrededor del mismo. Los dioses se arrepintieron de lo que hab\u00edan hecho, y reinstituyeron la sociedad humana imponiendo la condici\u00f3n de la culpa y el castigo individuales. La famosa Historia del diluvio de origen babil\u00f3nico, que forma parte de la tablilla XI de la m\u00e1s extensa \u00c9pica de Gilgam\u00e9s (* <span style='text-transform:uppercase'>Babilonia<\/span>), proviene principalmente de esta obra. Es una copia de la misma, que fuera excavada en N\u00ednive unos 20 a\u00f1os antes, la que fue identificada en el <etiqueta id=\"#_ftn298\" name=\"_ftnref298\" title=\"\">MB en 1872 por George Smith. En esta versi\u00f3n el h\u00e9roe, llamado Uta-napistim, y una vez Atrahasis, le describe a Gilgam\u00e9s c\u00f3mo adquiri\u00f3 inmor<\/etiqueta>talidad despu\u00e9s de sobrevivir al diluvio. Cuenta la misma historia que la \u00c9pica de Atrahasis, con algunos detalles que no han sido conservados en este \u00faltimo relato. Notable entre ellos es el hecho de que el barco descans\u00f3 sobre el <etiqueta id=\"#_ftn299\" name=\"_ftnref299\" title=\"\">mte. Nisir (en el <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn300\" name=\"_ftnref300\" title=\"\">NO de <\/etiqueta>Persia), y el env\u00edo, sucesivamente, de una paloma, una golondrina, y un cuervo, y el que los ocupantes del barco desembarcaron cuando el cuervo no volvi\u00f3. Estos relatos cuneiformes evidencian semejanzas con Gn. 6\u20139, hecho que se explica posiblemente por ser referencias comunes a un acontecimiento hist\u00f3rico ver\u00eddico. La gran cantidad de elementos toscos en las versiones cuneiformes sugieren que las mismas son menos fidedignas que la versi\u00f3n b\u00edblica.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>i. Fuentes<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Muchos eruditos consideran que el relato del diluvio en Gn. 6\u20139 se compone de dos fuentes, <etiqueta id=\"#_ftn301\" name=\"_ftnref301\" title=\"\">J (Yahvista) y <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn302\" name=\"_ftnref302\" title=\"\">P (Sacerdotal), entretejidos por un redactor tard\u00edo, que realiz\u00f3 su tarea despu\u00e9s del retorno del exilio. Seg\u00fan esta teor\u00eda, las tradiciones orales primitivas fueron reunidas y luego escritas en el <\/etiqueta>\u201cdocumento\u201d denominado J en el curso de unos cuantos siglos, comenzando en la \u00e9poca de la monarqu\u00eda antigua. La otra fuente (P) fue el resultado de varios siglos de tradiciones de los sacerdotes pertenecientes a la \u00e9poca de David, que fueron escritas entre, quiz\u00e1, el a\u00f1o 500 a.C. y la \u00e9poca de Esdras, vali\u00e9ndose, en el caso de secciones tales como la que trata del diluvio, de las tradiciones babil\u00f3nicas tal como fueron aprendidas durante el exilio. Se consideran pruebas a favor de las dos fuentes, criterios tales como el uso de dos nombres para la divinidad, <span style='text-transform:uppercase'>yhwh<\/span> en J y <\/span><span style=''>&#722;l&#333;h&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''> en P, observaciones tales como la de que a No\u00e9 se le indica meter en el arca siete (o catorce) de cada uno de los animales limpios y dos de cada uno de los no limpios (Gn. 7.2\u20133 = J), y la de que se le indica, tambi\u00e9n, que debe embarcar una pareja de cada especie (Gn. 6.l9 = P; v\u00e9ase c, sup.).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Sin embargo, estos asuntos son susceptibles de otras explicaciones, y la unidad del relato del diluvio surge de las declaraciones coincidentes en cuanto a la causa del mismo (Gn. 6.5\u20137, J, 11\u201313, P), el prop\u00f3sito del mismo (Gn. 6.7, J, 13, 17, P; 7.4, J, 21, P, 22\u201323, J; 8.21, J), y la salvaci\u00f3n de un remanente representativo (Gn. 6.8, J, 18\u201320, P; 7.1\u20133, 7\u20139, J, 13\u201316a, P, 16b, J; 8.16\u201319, P).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>j. La arqueolog\u00eda y el diluvio<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Las excavaciones en Ur, Kis, Warka, y Fara en el S de la Mesopotamia han puesto al descubierto indicios de la existencia de inundaciones serias. Los excavadores de los dos primeros sitios, Sir Leonard Woolley y S. H. Langdon, cre\u00edan que dichos vestigios estaban relacionados con el diluvio b\u00edblico. Esto no es probable, empero, puesto que los niveles de las inundaciones en los cuatro sitios no datan todos de la misma \u00e9poca, y en cada caso se explican m\u00e1s f\u00e1cilmente como debidas a la inundaci\u00f3n de r\u00edos en medida inusual. M\u00e1s todav\u00eda, la m\u00e1s antigua, la de Ur, no es probable que haya ocurrido mucho antes del 4000 a.C., fecha que aparece ya bastante avanzada la secuencia continua de culturas prehist\u00f3ricas en el Cercano Oriente, y para la que no existen se\u00f1ales de interrupci\u00f3n en otras partes. Si se considera que un diluvio local serio en la llanura mesopot\u00e1mica es todo lo que se quiere dar a entender en el relato b\u00edblico, alguno de los dep\u00f3sitos diluviales que se encuentran en los sitios mencionados puede considerarse como prueba de la misma; pero si, como parece ser probable, lo que se registra en G\u00e9nesis es un acontecimiento mucho m\u00e1s serio, las pruebas existentes en la Mesopotamia tienen que considerarse como inaplicables.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>k. La geolog\u00eda y el diluvio<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>No se conocen pruebas geol\u00f3gicas indudables del diluvio b\u00edblico. Muchos fen\u00f3menos se han mencionado, sin embargo, en el pasado, y particularmente en el <etiqueta id=\"#_ftn303\" name=\"_ftnref303\" title=\"\">ss. XIX, como pruebas de una inundaci\u00f3n seria. La mayor\u00eda de los mismos se explican en<\/etiqueta> la actualidad m\u00e1s f\u00e1cilmente como vestigios de la acci\u00f3n glacial de la era glacial cuaternaria. No obstante, con la era glacial estaban asociados ciertos cambios, tales como variaciones del nivel del mar debidos al encierro y a la liberaci\u00f3n de agua en los glaciares, y el hundimiento y surgimiento de masas de tierra en concordancia con el aumento y la reducci\u00f3n del peso del hielo sobre las mismas, que bien pueden haber producido efectos tales como los que describe el relato b\u00edblico. La finalizaci\u00f3n efectiva de la \u00faltima glaciaci\u00f3n puede fecharse alrededor del a\u00f1o 10.000 a.C., de modo que podr\u00eda ser que a No\u00e9 y sus contempor\u00e1neos corresponda asignarles una antig\u00fcedad de esta magnitud (* <span style='text-transform:uppercase'>Genealog\u00eda<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>No hay pruebas seguras, empero, y cualquier esquema destinado a ubicar los acontecimientos descriptos en G\u00e9nesis en su marco hist\u00f3rico real no puede menos que ser provisional.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style='; text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0A. Parrot, <i>El diluvio y el arca de No\u00e9<\/i>, 1962; A. Pacios, \u201cDiluvio\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn304\" name=\"_ftnref304\" title=\"\"><i>\u00b0EBDM<\/i><\/etiqueta>, <etiqueta id=\"#_ftn305\" name=\"_ftnref305\" title=\"\">t(t). II, col. 927\u2013938; J. B. Pritchard, <\/etiqueta><i>La arqueolog\u00eda y el Antiguo Testamento<\/i>, 1962, <etiqueta id=\"#_ftn306\" name=\"_ftnref306\" title=\"\">pp. 194\u2013243; S. N. Kramer, <\/etiqueta><i>La historia empieza en Sumer<\/i>, 1974, pp. 218\u2013224; W. F. Albright, <i>De la edad de piedra al cristianismo,<\/i> 1959, pp. 1445; C. F. Peiffer, \u201cGilgamesh, Epopeya de\u2019, <etiqueta id=\"#_ftn307\" name=\"_ftnref307\" title=\"\"><i>\u00b0DBA<\/i><\/etiqueta>, pp. 317\u2013320; G. von Rad, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1976, t(t). I, pp. 206\u2013217; <etiqueta id=\"#_ftn308\" name=\"_ftnref308\" title=\"\">id., <\/etiqueta><i>El libro de G\u00e9nesis<\/i>, 1977, pp. I50-156; S. Mu\u00f1oz-Iglesias, <i>Introducci\u00f3n a la lectura del Antiguo Testamento<\/i>, 1965, pp. 93\u2013122; W. Keller, <i>Y la Biblia ten\u00eda raz\u00f3n<\/i>, 1956, pp. 38\u201354; D. Kidner, <i>G\u00e9nesis<\/i>, 1985, pp. 113\u2013120.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>General<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>: A. Parrot, <i>The Flood and Noah\u2019s Ark<\/i>, 1955; A. Heidel, <i>The Gilgamesh Epic and Old Testament Parallels<\/i>\u00b2, 1949, <etiqueta id=\"#_ftn309\" name=\"_ftnref309\" title=\"\">cap(s). IV. <\/etiqueta><i>Secci\u00f3n h:<\/i> J. C. Whitcomb y H. M. Morris (<etiqueta id=\"#_ftn310\" name=\"_ftnref310\" title=\"\">eds.), <\/etiqueta><i>The Genesis Flood<\/i>, 1961; W. G. Lambert y A. R. Millard, <\/span><span style=''>Atra&#7723;as&#305;&#772;s<\/span><span lang=ES style=''>. <i>The Babilonian Story of the Flood<\/i>, 1969; <etiqueta id=\"#_ftn311\" name=\"_ftnref311\" title=\"\"><i>ANET<\/i><\/etiqueta>, pp. 72\u201399, 104\u2013106; <etiqueta id=\"#_ftn312\" name=\"_ftnref312\" title=\"\"><i>DOTT<\/i><\/etiqueta>, pp. 17\u201326. <i>Secci\u00f3n i:<\/i> O. T. Allis, <i>The Five Books of Moses<\/i>, 1943, pp. 95\u201399; G. Ch. Aalders, <i>A Short Introduction to the Pentateuch<\/i>, 1949, pp. 45\u201347. <i>Secci\u00f3n j:<\/i> M. E. L. Mallowan, Iraq 26, 1964, pp. 62\u201382; R. L. Raikes, Iraq 28, 1966, pp. 52\u201363. <i>Secci\u00f3n k:<\/i> J. K. Charlesworth, <i>The Quaternary Era<\/i>, 2, 1957, pp. 614\u2013619.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn313\" name=\"_ftnref313\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>T.C.M.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Diluvio es el nombre de una cat\u00e1strofe completamente descrita en G\u00e9nesis 6,1 &#8211; 9,19, y a la que se alude en los siguientes pasajes de la Sagrada Escritura:  Sab. 10,4; 14,6-7; Eclo. 16,8; 44,17-19; Isa\u00edas 54,9; Mt. 24,37-39; Lc. 17,26-27; Heb. 11,7; 1 Pedro 3,20-21; 2 Ped. 2,5.  En el presente art\u00edculo consideraremos el tema bajo los siguientes t\u00edtulos:\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Relato B\u00edblico del Diluvio<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Historicidad<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Universalidad del Diluvio<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Asuntos Colaterales<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Relato B\u00edblico del Diluvio<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Libro del G\u00e9nesis da la siguiente breve rese\u00f1a del Diluvio:  Dios ve la maldad de los hombres, y determina destruirlos con excepci\u00f3n de No\u00e9 y su familia (6,1-8).   Le revela su decreto a No\u00e9 y le indica c\u00f3mo puede salvarse a s\u00ed mismo y la semilla de toda vida animal por medio de un arca que debe construir de acuerdo a ciertas dimensiones (6,9-22).   Siete d\u00edas antes del Diluvio, Dios manda al patriarca a entrar al arca (7,1-5).  No\u00e9 completa su entrada al arca el mismo d\u00eda que comienza el Diluvio; la lluvia cae durante cuarenta d\u00edas y noches; todos los seres vivos fuera del arca son destruidos; las aguas prevalecen sobre la tierra ciento cincuenta d\u00edas (7,6-24).   Las aguas disminuyen, la tierra se seca; No\u00e9 comprueba su condici\u00f3n por medio de un cuervo y una paloma enviados fuera del arca (8,1-14).  No\u00e9 obedece la orden divina de salir del arca, construye un altar, ofrece un sacrificio, hace un pacto con Dios y comienza a ser un labrador (9,1-27).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tan simple como este relato parece ser, los cr\u00edticos b\u00edblicos sostienen que es un mosaico compuesto de dos historias del Diluvio, que difieren en la autor\u00eda y en su contenido.   Le atribuyen una al escritor yahvista, usualmente designado por la letra J; y el otro, al escritor sacerdotal post-ex\u00edlico, generalmente conocido como P.  Seg\u00fan Kautzsch, las secciones 6,1-8; 7,1-5.7-10.12.16b-17.22-23; 8,2b-3a.6-12.13b.20-22; 9,18-27, pertenecen a J, mientras que le asignan a P 6,9-22; 7,6.11.13-16a.18-21; 7,24 &#8211; 8,2a; 8,3b-5.13a.14-19; 9,1-17.  Esta divisi\u00f3n del texto se basa en los siguientes motivos:\n<\/p>\n<ul>\n<li> 1.  J utiliza el nombre divino Yahveh, mientras que P emplea Elohim;<\/li>\n<li> 2.  J y P narran la misma serie de eventos, <\/li>\n<li> 3. J y P se diferencian en el idioma; <\/li>\n<li> 4. J y P no est\u00e1n de acuerdo en sus declaraciones. <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">El car\u00e1cter compuesto de la historia del Diluvio no entra en conflicto con la autor\u00eda de Mois\u00e9s.  El estudiante de la Biblia m\u00e1s conservador admitir\u00e1 que Mois\u00e9s no fue un testigo ocular del Diluvio.  Prescindiendo de la revelaci\u00f3n divina, debe haber obtenido su informaci\u00f3n sobre el evento ya sea de la tradici\u00f3n o de documentos escritos.  Si la cr\u00edtica b\u00edblica ha tenido \u00e9xito en la restauraci\u00f3n de las principales fuentes utilizadas por Mois\u00e9s en su historia del Diluvio, ha hecho el servicio m\u00e1s insigne a la ex\u00e9gesis b\u00edblica.  Afortunadamente, estamos en posici\u00f3n de poder controlar el valor de las conclusiones cr\u00edticas por medio del relato babil\u00f3nico o acadio del Diluvio.  Sin detenernos sobre su forma seg\u00fan aparece en los fragmentos de Beroso, que son de fecha relativamente reciente, encontramos que la versi\u00f3n que figura en una inscripci\u00f3n cuneiforme en tablillas conservadas en el Museo Brit\u00e1nico, y descifradas por primera vez por George Smith en 1872, contiene una combinaci\u00f3n de los elementos de P y J del relato del Diluvio.  Los expertos dicen que esta versi\u00f3n se remonta al menos a cerca de 3,000 a.C.  Es cierto, por lo tanto, que los llamados documentos P y J reconstruidos por los cr\u00edticos se combinaron mucho antes de que el texto b\u00edblico se pusiera por escrito.  Este hecho es confirmado por una historia del Diluvio que figura en el fragmento reci\u00e9n descubierto por Scheil, que no puede ser de fecha muy posterior a 2,140 a.C.  Los cr\u00edticos ya no pueden negar la existencia de una tradici\u00f3n del Diluvio similar a la historia contenida en el Libro del G\u00e9nesis, anterior a nuestro relato b\u00edblico.  A fin de defender su divisi\u00f3n del texto inspirado en los llamados documentos J y P, sostienen que la historia acadia se copi\u00f3 parcialmente en los documentos J y P, y que el \u201credactor\u201d b\u00edblico reuni\u00f3 estos dos relatos parciales en uno solo.  Esta serie de suposiciones, sin embargo, es a lo mejor un torpe intento de explicar un hecho que est\u00e1 en el camino de su teor\u00eda.  Pero estamos dispuestos a admitir la divisi\u00f3n cr\u00edtica del relato del Diluvio, a pesar de su desacuerdo con los resultados de los descubrimientos m\u00e1s recientes, si los argumentos cr\u00edticos son realmente convincentes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Se nos dice que J usa el nombre divino Yahveh, mientas que P utiliza Elohim.   Pero se deben tener en mente las siguientes consideraciones:  Primero, estamos apenas suficientemente seguros del uso de los nombres divinos en los textos inspirados primitivos para construir un argumento s\u00f3lido sobre su ocurrencia en la forma actual del texto.  En segundo lugar, en la forma actual del texto Elohim aparece dos veces en el documento yahvista, 6,2, y 7,9.  En tercer lugar, seis pasajes en la secci\u00f3n 7,16 &#8211; 8,20 se asignan al escritor yahvista, aunque el nombre de Yahveh no aparece ni una sola vez.  En cuarto lugar, la variaci\u00f3n de los nombres divinos en la historia del Diluvio puede explicarse satisfactoriamente sin recurrir a la acci\u00f3n violenta de dividir el texto entre dos escritores distintos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2)  Se alega que J y P informan los mismos hechos.  Si examinamos los dos documentos seg\u00fan reconstruidos por los cr\u00edticos, a la luz de este argumento, encontramos que son fragmentarios y que no contienen dos series de eventos.  J pasa de la determinaci\u00f3n de Dios de destruir el mundo (6,1-8) al mandato divino a No\u00e9 para que entre al arca sin decirle d\u00f3nde encontrar o c\u00f3mo conseguir un arca (7,1-5).  No\u00e9 construye un altar y ofrece holocaustos sin salir del arca (8,20).  P no nos informa de la verdadera naturaleza de la corrupci\u00f3n de toda carne (6,9-12); \u00e9l sabe de la orden de Dios para salvar a los animales, pero no sabe nada de la orden de Dios sobre No\u00e9 y su familia (6,17-22; 7,13); incluso once meses despu\u00e9s del inicio del Diluvio y dos meses despu\u00e9s de la aparici\u00f3n de las cimas de las monta\u00f1as, \u00e9l no conoce de ning\u00fan intento por parte de No\u00e9 para determinar la condici\u00f3n de la tierra (8,13 ss.); finalmente, no da ning\u00fan motivo \u00e9tico para la bendici\u00f3n divina otorgada a No\u00e9 (9,1 ss.).  Los cr\u00edticos est\u00e1n conscientes de estas lagunas en los dos documentos, y los explican con la suposici\u00f3n de que el \u00abredactor\u00bb, que ten\u00eda ante s\u00ed las historias originales del Diluvio,, no insert\u00f3 su texto completo en el relato b\u00edblico.  Pero si el \u00abredactor\u00bb omiti\u00f3 ciertas partes de los documentos originales a fin de evitar repeticiones, \u00bfpor qu\u00e9 no omiti\u00f3 las repeticiones descubiertas por los cr\u00edticos?  \u00bfO vamos a suponer que presenta algunas repeticiones, mientras que cuidadosamente evit\u00f3 las dem\u00e1s?  \u00bfNo es m\u00e1s probable que \u00e9l consider\u00f3 las repeticiones alegadas por los cr\u00edticos como meros recursos ret\u00f3ricos, como transiciones resumidas, por ejemplo, (6,9-12), o gradaciones (7,17-20; 7,21-23), o amplificaciones (7,7.13-16a)?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) Se dice que J y P difieren en el lenguaje; pero siendo la divisi\u00f3n cr\u00edtica lo que es, ser\u00eda extra\u00f1o si los documentos no difirieran en lenguaje.  Las secciones que contienen material cronol\u00f3gico, sistem\u00e1tico y cient\u00edfico son atribuidas a P, el resto se deja a J.  \u00bfNo es sorprendente que J no describe las medidas del arca, viendo que los cr\u00edticos no le dan ning\u00fan arca que describir?  \u00bfO es notable que P carece del estilo po\u00e9tico que se halla en la descripci\u00f3n del cuervo y la paloma en J, ya que no se le asigna ninguna secci\u00f3n, que admita tal tratamiento?  El cuidado con que s\u00f3lo se asigna a J y P respectivamente temas establecidos y expresiones determinadas est\u00e1 bien ilustrado por el hecho de que a pesar de su minuciosa disecci\u00f3n de la historia del Diluvio, la cr\u00edtica debe eliminar del documento J parte de 6,7; 7,3.7.17.22.23; 9,18.22.23.26, y 7,8.9 completo; y del documento P parte de 6,17, 7,6; 9,4, a fin de no permitir inconsistencias en sus fuentes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(4) Por \u00faltimo, se dice que J y P no concuerdan respecto a los animales que se llevar\u00edan en el arca, en cuanto a la duraci\u00f3n del Diluvio y en cuanto al comportamiento de Dios hacia el hombre despu\u00e9s del diluvio.  En 6,19, de hecho, P registra el mandato de Dios, \u00abde toda carne meter\u00edas en el arca una pareja\u00bb; pero \u00bfes incompatible con esto, si 120 a\u00f1os despu\u00e9s, cuando No\u00e9 est\u00e1 a punto de entrar al arca, J relata una especificaci\u00f3n divina m\u00e1s exacta, \u00abde todos los animales puros tomar\u00e1s para ti siete parejas\u2026 y de todos los animales que no son puros, una pareja\u201d (7,2-3)?  No se puede decir que el cumplimiento muestra que al arca se llevaron s\u00f3lo dos de cada especie, tanto 7,9 como 7,15-16 leen \u201csendas parejas de cada especie\u00bb, de modo que expresan las parejas aptas para la generaci\u00f3n, m\u00e1s que cualquier n\u00famero absoluto.  La discrepancia en cuanto a la cronolog\u00eda entre J y P es m\u00e1s artificial que real; no hay incoherencia en la cronolog\u00eda del relato b\u00edblico del Diluvio, por lo que la discrepancia entre los documentos, si alguna, es de fabricaci\u00f3n cr\u00edtica.  Adem\u00e1s, una simple lectura del documento J, tomado por separado, muestra que su cronolog\u00eda no es satisfactoria.  Por \u00faltimo, si en 9,15 P sabe de una alianza divina que, de acuerdo a J, es el resultado de la auto-reflexi\u00f3n de Yahveh en consecuencia del sacrificio del patriarca (8,21-22), los dos documentos son m\u00e1s bien complementarios que contradictorios, J proporciona la motivaci\u00f3n \u00e9tica de la acci\u00f3n de Dios tal como es descrita por P.\n<\/p>\n<h2>Historicidad<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha argumentado que la historia b\u00edblica del Diluvio y las leyendas del diluvio de otros pueblos, miradas desde un punto de vista meramente hist\u00f3rico, descansan sobre una base similar, siendo el relato b\u00edblico una mera variante tard\u00eda de uno de ellos.  Y al investigar su origen, encontramos que se han propuesto cuatro teor\u00edas:\n<\/p>\n<ul>\n<li> 1.  La historia del Diluvio es un mero producto de la fantas\u00eda.  Esta teor\u00eda contradice la analog\u00eda de leyendas similares entre todos los pueblos.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> 2.  Otros consideran la historia del diluvio como un mito de la naturaleza, y que representa el fen\u00f3meno del invierno que en Babilonia, en particular, es el tiempo de la lluvia.  De nuevo, otros escritores creen que este mito de la naturaleza se desarroll\u00f3 a partir de un mito \u00e9ter arcaico, seg\u00fan el cual se imaginaban al sol como un hombre que navegaban en un barco en el mar celestial.  El hecho de que el mar se encontraba en la tierra, y no en el cielo, y los da\u00f1os causados por la incesante lluvia invernal y la inundaci\u00f3n de los grandes r\u00edos, transfiri\u00f3 el mito del cielo a la tierra, cambiando el mito \u00e9ter en un mito de la naturaleza.  Pero tambi\u00e9n esta teor\u00eda deja de lado las historias de numerosos Diluvios existentes entre muchas naciones, que no se prestan a una explicaci\u00f3n similar. <\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> 3.  Relacionada con la teor\u00eda anterior es la explicaci\u00f3n que convierte la historia del diluvio en una f\u00e1bula cosmog\u00f3nica.  Se ha visto que el h\u00e9roe rescatado en el barco debe haber sido el dios-sol (ver el mito \u00e9ter).  As\u00ed, el diluvio se convierte esencialmente en una variante del mito babil\u00f3nico de la creaci\u00f3n.  Es por esta raz\u00f3n que el texto mitol\u00f3gico publicado por Peiser llama al tiempo del Diluvio \u00abel a\u00f1o de la gran serpiente\u00bb.  Pues esta \u00abgran serpiente\u00bb es el oc\u00e9ano personificado que en los viejos mapas rodea a Babilonia, as\u00ed como Leviat\u00e1n es el oc\u00e9ano que rodea al mundo personificado como una serpiente; es el mismo monstruo que es una figura central en la historia de la creaci\u00f3n.  No es necesario a\u00f1adir que esta teor\u00eda, tambi\u00e9n, deja inexplicadas la mayor parte de las tradiciones del Diluvio existentes.  <\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> 4.  Se ha inferido a partir de la improbabilidad de las teor\u00edas anteriores, que la historia del Diluvio debe ser una presentaci\u00f3n po\u00e9tica o legendaria de alg\u00fan acontecimiento natural.  Por otra parte, se sostiene que la base inmediata de la leyenda es una perturbaci\u00f3n local.  Puede haber sido una gran inundaci\u00f3n causada por un desbordamiento de los r\u00edos Tigris y \u00c9ufrates, o la incursi\u00f3n de un maremoto como consecuencia de un terremoto al sur de la boca de los dos r\u00edos.  Pero por terrible que fuera la ruina provocada por tales inundaciones, esta teor\u00eda no explica la universalidad de la tradici\u00f3n del Diluvio, a menos que supongamos que la ruina afect\u00f3 a todos los antepasados de todas las razas humanas. <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta aqu\u00ed hemos considerado la historia b\u00edblica del Diluvio desde un punto de vista meramente hist\u00f3rico.  Pero el estudiante que cree en la inspiraci\u00f3n de la Biblia y admite el valor de la tradici\u00f3n en su ex\u00e9gesis apenas puede quedar satisfecho con los resultados obtenidos hasta la fecha.   Ni siquiera ser\u00e1 suficiente aceptar que la antigua leyenda del Diluvio se convirti\u00f3 en el veh\u00edculo de la verdad religiosa y espiritual por medio de un sentimiento religioso guiado por la divinidad y la intuici\u00f3n del escritor inspirado.  El Diluvio es mencionado en varios pasajes de la Escritura como un hecho hist\u00f3rico; los Padres en sus escritos consideran el evento bajo la misma luz, y esta opini\u00f3n del asunto es confirmada por numerosas variantes bajo las cuales la tradici\u00f3n del Diluvio vive en las m\u00e1s distantes naciones de la tierra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(a)  Los siguientes son algunos de los pasajes del Nuevo Testamento que implican que el Diluvio fue un evento hist\u00f3rico real:  \u201cComo en los d\u00edas de No\u00e9, as\u00ed ser\u00e1 la venida del Hijo del Hombre.  Porque como en los d\u00edas que precedieron al Diluvio, com\u00edan, beb\u00edan, tomaban mujer o marido, hasta el d\u00eda en que entr\u00f3 No\u00e9 en el arca, y no se dieron cuenta hasta que vino el Diluvio y los arrastr\u00f3 a todos; as\u00ed ser\u00e1 tambi\u00e9n la venida del Hijo del Hombre.\u201d (Mt. 24,37-39).   En estas palabras Cristo se refiere al Diluvio con sus circunstancias como no menos real que lo que ser\u00e1n los \u00faltimos d\u00edas de los que habla en el pasaje.  \u00c9l implica la misma opini\u00f3n sobre el Diluvio en Lucas 17,26-27.  En la Ep\u00edstola a los Hebreos (11,7), el escritor inspirado no es menos claro sobre la historicidad del Diluvio: \u00abPor la fe, No\u00e9, advertido por Dios de lo que a\u00fan no se ve\u00eda, con religioso temor construy\u00f3 un arca para salvar a su familia; por la fe conden\u00f3 al mundo y lleg\u00f3 a ser heredero de la justicia seg\u00fan la fe.\u201d  San Pedro (1 Pedro 3,20) tambi\u00e9n se refiere al arca y al Diluvio como datos hist\u00f3ricos:  \u201ccuando les esperaba la paciencia de Dios, en los d\u00edas en que No\u00e9 constru\u00eda el arca, en la que unos pocos, es decir ocho personas fueron salvados, a trav\u00e9s del agua\u201d.  Regresa a la misma ense\u00f1anza en 2 Pedro 2,5.  Podemos apelar a Is. 54,9; Nah\u00fam 1,8; Ezequiel 14,14; Eclo. 44,18 ss.; Sal. 29(28),10; 32(31),6; pero lo que se ha dicho muestra suficientemente que la Biblia impulsa la historicidad de la historia del Diluvio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(b)   En cuanto a la opini\u00f3n de la tradici\u00f3n cristiana, es suficiente apelar aqu\u00ed a las palabras del Padre Zorell, quien sostiene que ning\u00fan escritor cat\u00f3lico ha explicado ni comprendido la historia b\u00edblica sobre el Diluvio en ning\u00fan sentido que no sea el verdaderamente hist\u00f3rico (cf. Hagen, Lexicon Biblicum).  Ser\u00eda in\u00fatil el trabajo y exceder\u00eda el \u00e1mbito del presente art\u00edculo enumerar la larga lista de Padres y te\u00f3logos escol\u00e1sticos que se han referido al asunto.  Las pocas voces discordantes aisladas pertenecientes a los \u00faltimos quince o veinte a\u00f1os simplemente se ahogaron en este coro un\u00e1nime de la tradici\u00f3n cristiana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(c)  La historicidad del relato b\u00edblico del Diluvio es confirmada por la tradici\u00f3n existente en todos los lugares y en todo momento en cuanto a la ocurrencia de una cat\u00e1strofe similar.  F. von Schwarz (Sintfluth und Volkerwanderungen, p\u00e1gs. 8-48) enumera sesenta y tres de tales historias, que son en su opini\u00f3n independientes del relato b\u00edblico.  R. Andree R. (Die Flutsagen ethnographisch betrachtet) discute ochenta y ocho diferentes historias del Diluvio, y considera a sesenta y dos de ellas como independientes de las tradiciones caldea y hebrea.  Por otra parte, estas historias se extienden a trav\u00e9s de todas las razas de la tierra, salvo los africanos, a los cuales se except\u00faan, no porque no posean ningunas tradiciones sobre el Diluvio, sino porque sus tradiciones a\u00fan no han sido suficientemente investigadas.  Lenormant declara la historia del Diluvio como la tradici\u00f3n m\u00e1s universal en la historia del hombre primitivo, y Franz Delitzsch opinaba que tambi\u00e9n podr\u00edamos considerar como un mito la historia de Alejandro Magno, como para llamar la tradici\u00f3n del Diluvio una f\u00e1bula.  Ser\u00eda, en efecto, un milagro mayor que el del Diluvio mismo, si las diversas y diferentes condiciones que rodean las varias naciones de la tierra hubiesen producido entre ellos una tradici\u00f3n pr\u00e1cticamente id\u00e9ntica.  Causas opuestas habr\u00edan producido el mismo efecto.\n<\/p>\n<h2>Universalidad del Diluvio<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El relato b\u00edblico le adscribe una especie de universalidad al Diluvio; pero puede haber sido geogr\u00e1ficamente universal, o puede haber sido s\u00f3lo antropol\u00f3gicamente universal.  En otras palabras, el Diluvio puede haber cubierto toda la tierra, o puede haber destruido a toda la humanidad, cubriendo s\u00f3lo cierta parte de la tierra.  Hasta alrededor del siglo XVII, se cre\u00eda generalmente que el Diluvio hab\u00eda sido geogr\u00e1ficamente universal, y esta opini\u00f3n es defendida, incluso en nuestros d\u00edas, por algunos eruditos conservadores (cf. Kaulen en Kirchenlexikon).   Sin embargo, doscientos a\u00f1os de estudios teol\u00f3gicos y cient\u00edficos dedicados al asunto han arrojado mucha luz sobre \u00e9l, de modo que ahora podemos defender las siguientes conclusiones:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>(1)  La universalidad geogr\u00e1fica del Diluvio puede ser abandonada seguramente:<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni la Sagrada Escritura, ni la tradici\u00f3n eclesi\u00e1stica universal, ni tampoco las consideraciones cient\u00edficas, hacen aconsejable adherirse a la opini\u00f3n de que el Diluvio cubri\u00f3 toda la superficie de la tierra.   Las palabras del texto original, traducidas como \u00abtierra\u00bb en nuestra versi\u00f3n, significa \u00abregi\u00f3n\u00bb as\u00ed como \u00abtierra\u00bb; de hecho, \u00abla regi\u00f3n\u00bb parece haber sido su significado principal, el cual se ajusta admirablemente a los cap\u00edtulos 4, 5 y 10 del G\u00e9nesis; \u00bfpor qu\u00e9 no adherirse a este significado tambi\u00e9n en G\u00e9n. 6 &#8211; 9, o la historia del Diluvio?  \u00bfPor qu\u00e9 no leer, las aguas \u00abllenaron todo sobre la faz de toda la regi\u00f3n\u00bb, \u00abfue destruida toda la carne que se mov\u00eda sobre la regi\u00f3n\u00bb, \u00abmurieron todas las cosas en que hab\u00eda un aliento de vida en la regi\u00f3n\u00bb, \u00abquedaron cubiertos todos los montes altos bajo el cielo (correspondiente a la regi\u00f3n)\u00bb?   El significado principal del texto inspirado propone una universalidad del Diluvio que cubre todo el pa\u00eds o regi\u00f3n en que vivi\u00f3 No\u00e9, pero no toda la tierra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a la contundencia de la prueba a partir de la tradici\u00f3n para la universalidad geogr\u00e1fica del Diluvio, se debe recordar que muy pocos de los Padres se refirieron a esta cuesti\u00f3n ex professo.   Entre los que lo hacen hay algunos que restringen el Diluvio a ciertas partes de la superficie de la tierra, sin incurrir en la culpa de atentar contra la tradici\u00f3n, como por ejemplo:\n<\/p>\n<ul>\n<li> Muchos exceptuaron el para\u00edso terrenal, independientemente de su ubicaci\u00f3n, en la cima de una monta\u00f1a o en otro lugar; <\/li>\n<li> Y lo mismo debe decirse del lugar en el que debi\u00f3 haber vivido Matusal\u00e9n durante el Diluvio de acuerdo a la variante de los Setenta;<\/li>\n<li> San Agust\u00edn sab\u00eda de escritores que eximieron del Diluvio al monte Olimpo, aunque \u00e9l mismo no est\u00e1 de acuerdo con ellos; <\/li>\n<li> Pseudo-Justino rechaza con duda la opini\u00f3n de los que restringen el Diluvio a las partes de la tierra realmente habitadas por los hombres; <\/li>\n<li> Cayetano revivi\u00f3 la opini\u00f3n que el Diluvio no cubri\u00f3 el Olimpo y otras monta\u00f1as altas, creyendo que el G\u00e9nesis hablaba s\u00f3lo de las monta\u00f1as bajo el cielo a\u00e9reo;<\/li>\n<li> Tostato ve una figura ret\u00f3rica en la expresi\u00f3n b\u00edblica que implica la universalidad del Diluvio; en todo caso, exime el para\u00edso terrenal puesto que Henoc ten\u00eda que ser salvado.  <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si los Padres hubiesen considerado la universalidad del Diluvio como parte del cuerpo de la tradici\u00f3n eclesi\u00e1stica, o del dep\u00f3sito de la fe, la hubiesen defendido m\u00e1s vigorosamente.   Es cierto que la Congregaci\u00f3n del  \u00edndice conden\u00f3 el tratado de Vossius \u00abDe Septuaginta Interpretibus\u00bb en el que defend\u00eda, entre otras doctrinas, la opini\u00f3n de que el Diluvio cubri\u00f3 solamente la parte habitada de la tierra, pero te\u00f3logos de gran autoridad afirman que la obra fue condenada debido a su autor protestante, y no debido a su doctrina.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n hay ciertas consideraciones cient\u00edficas que se oponen a la opini\u00f3n de que el diluvio fue geogr\u00e1ficamente universal.   No es que la ciencia se oponga a cualquier dificultad insuperable para el poder de Dios, pero llama la atenci\u00f3n a un n\u00famero extraordinario de fen\u00f3menos muy extraordinarios, si no milagrosos, envueltos en la admisi\u00f3n de un diluvio geogr\u00e1ficamente universal.\n<\/p>\n<ul>\n<li> En primer lugar, no se han hallado huellas geol\u00f3gicas como las que deber\u00edan haber sido dejadas por un diluvio universal; pues la cat\u00e1strofe relacionada con el comienzo de la era glacial, o el diluvio geol\u00f3gico, no debe estar conectado con la Biblia.   <\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> En segundo lugar, la cantidad de agua requerida por un diluvio universal, como se describe en la Biblia, no puede ser explicada por los datos suministrados en el relato b\u00edblico.   Si la superficie de la tierra, en n\u00fameros redondos, equivale a 510.000.000 kil\u00f3metros cuadrados, y si la elevaci\u00f3n de las monta\u00f1as m\u00e1s altas llega a unos 9000 metros, el agua requerida por el Diluvio b\u00edblico, si fue universal, es de alrededor de 4,600,000,000 kil\u00f3metros c\u00fabicos.   Ahora bien, una lluvia de cuarenta d\u00edas, diez veces m\u00e1s copiosas que las precipitaciones m\u00e1s violentas conocidas por nosotros, elevar\u00eda el nivel del mar a una altura de m\u00e1s de 800 metros; puesto que la altura que debe alcanzar es de unos 9000 metros, todav\u00eda hay una brecha a ser llenada por fuentes desconocidas ascendiente a una altura de m\u00e1s de 8000 metros, a fin de elevar el agua hasta el nivel de las monta\u00f1as m\u00e1s altas. <\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> En tercer lugar, si el diluvio b\u00edblico fue geogr\u00e1ficamente universal, el agua de mar y el agua dulce se mezclar\u00edan hasta tal punto que ni los animales marinos ni los animales de agua dulce podr\u00edan haber vivido en la mezcla sin un milagro.   <\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> En cuarto lugar, hay dificultades graves relacionadas con los animales en el arca, si el diluvio fue geogr\u00e1ficamente universal: \u00bfC\u00f3mo fueron llevados a No\u00e9 desde las regiones remotas de la tierra en que viv\u00edan?   \u00bfC\u00f3mo podr\u00edan ocho personas cuidar de tal variedad de bestias?   \u00bfDe d\u00f3nde obtuvieron el alimento necesario para todos los animales?   \u00bfC\u00f3mo pudieron los animales del \u00c1rtico vivir con los de la zona t\u00f3rrida durante todo un a\u00f1o y bajo el mismo techo?   <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ning\u00fan comentarista cat\u00f3lico repudiar\u00eda una explicaci\u00f3n meramente por miedo a tener que admitir un milagro; pero ning\u00fan cat\u00f3lico tiene derecho a admitir milagros b\u00edblicos que no est\u00e9n bien autenticados, ya sea por la Escritura o por la tradici\u00f3n.   Es m\u00e1s, hay huellas en la historia b\u00edblica del Diluvio que favorecen un limitado alcance de la cat\u00e1strofe: No\u00e9 pudo haber conocido la universalidad geogr\u00e1fica del diluvio s\u00f3lo por revelaci\u00f3n; a\u00fan cuando el relato b\u00edblico parece haber sido escrito por un testigo presencial.   Si el diluvio hubiese sido universal, el agua tendr\u00eda que haber ca\u00eddo desde lo alto de las monta\u00f1as de la India al nivel de las de Armenia, en las que descans\u00f3 el arca, es decir, cerca de 11.500 pies, en el espacio de pocos d\u00edas.  El hecho de que la paloma encontr\u00f3 \u00ablas aguas &#8230; sobre toda la tierra\u00bb, y que No\u00e9 \u00abvio que la faz de la tierra se sec\u00f3\u00bb, deja la impresi\u00f3n de que el escritor inspirado utiliza la palabra \u00abtierra\u00bb en el sentido restringido de \u00abregi\u00f3n\u00bb.   Tambi\u00e9n se ha llamado la atenci\u00f3n a \u201cla rama de un olivo, de hojas verdes\u00bb cargada por la paloma en su boca en su segundo regreso al arca.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>(2) El Diluvio debi\u00f3 haber sido antropol\u00f3gicamente universal, es decir, debi\u00f3 haber destruido toda la raza humana:<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de limitar el alcance del Diluvio a una parte de la tierra, nos preguntamos naturalmente si viv\u00eda alg\u00fan hombre fuera de la regi\u00f3n cubierta por sus aguas.   Se ha sostenido que no todos los hombres pueden haber perecido en el Diluvio por las siguientes razones: tribus que sin duda surgieron de No\u00e9 fueron precedida en sus primeros asentamientos por otras tribus cuyos origen se desconoce: las tribus drav\u00eddicas precedieron a los arios en la India; los proto-medios precedieron a los medos, los acadios precedieron a los et\u00edopes y a los semitas en Caldea; los canaenos fueron precedidos en Palestina por otras razas.  Adem\u00e1s, los m\u00e1s antiguos monumentos egipcios presentan la raza negra igual que la encontramos hoy d\u00eda, de modo que, incluso en esa \u00e9poca remota, era totalmente diferente de la raza cauc\u00e1sica.  Una vez m\u00e1s, se dice que las lenguas de las razas que surgieron de No\u00e9 est\u00e1n en un estado de desarrollo diferente de aquel que encontramos en las lenguas de los pueblos de origen desconocido.  Por \u00faltimo, se dice que el relato b\u00edblico del diluvio admite una restricci\u00f3n de su universalidad antropol\u00f3gica tan f\u00e1cilmente como una limitaci\u00f3n de su integridad geogr\u00e1fica; pues si \u00abtierra\u00bb se sustituye en nuestra traducci\u00f3n por \u201cregi\u00f3n\u201d, el Libro del G\u00e9nesis, al hablar de las v\u00edctimas de las aguas, habla s\u00f3lo de los hombres que habitan en un distrito determinado, y no de los hombres de toda la tierra.  Consideraciones como \u00e9stas han inducido a varios escritores cat\u00f3licos a considerar como muy sostenible la opini\u00f3n de que el diluvio no destruy\u00f3 a todos los hombres fuera del arca.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero si se examina debidamente las razones esgrimidas para limitar el Diluvio a una parte determinada de la raza humana, se encuentra que son m\u00e1s enga\u00f1osas que ciertas.  Los argumentos cient\u00edficos anteriores no son favorables a una destrucci\u00f3n parcial de la raza humana en absoluto, sino s\u00f3lo en la medida en que la existencia ininterrumpida de las distintas razas en cuesti\u00f3n les da m\u00e1s tiempo para el desarrollo racial y los datos hist\u00f3ricos que deben ser armonizados con el texto del G\u00e9nesis.  Quienes impulsan estos argumentos aceptan, por lo tanto, impl\u00edcitamente, que la asignaci\u00f3n de una longitud adecuada de tiempo explicar\u00e1 los hechos en los que se basan sus argumentos.  Como no hay nada en la ense\u00f1anza de la Biblia que nos impida asignarle al Diluvio una fecha mucho m\u00e1s temprana que la que generalmente se le ha dado, las dificultades presentadas por la ciencia contra la universalidad antropol\u00f3gica del Diluvio pueden ser f\u00e1cilmente eludidas.  Tampoco se puede apelar a la distribuci\u00f3n de las naciones como se describe en el cap\u00edtulo 10 del G\u00e9nesis, puesto que dicha secci\u00f3n no enumera todas las razas de la tierra, sino que se limita probablemente a la raza cauc\u00e1sica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, la ciencia puede exigir una fecha temprana para el diluvio, pero no necesita una limitaci\u00f3n del Diluvio a ciertas partes de la raza humana.  La cuesti\u00f3n de si todos los hombres perecieron en el Diluvio debe ser decidida por la ense\u00f1anza de la Biblia y de su int\u00e9rprete autorizado.  En cuanto a las ense\u00f1anzas de la Biblia, si se toma por s\u00ed mismo el pasaje que trata ex profeso sobre el Diluvio (G\u00e9nesis 6 &#8211; 9), puede ser interpretado como una destrucci\u00f3n parcial del hombre; insiste en el hecho de que todos los habitantes de la \u00abregi\u00f3n\u00bb, no de la \u00abtierra\u00bb, murieron en las aguas del diluvio, y no nos dice expl\u00edcitamente si todos los hombres viv\u00edan en la \u00abregi\u00f3n\u00bb.  Tambi\u00e9n se pueden conceder que los pasajes que se refieren incidentalmente al Diluvio, Sab. 10,4; 14,6; Eclo 44,17 ss.; y Mt. 24,37 ss., pueden ser explicados, m\u00e1s o menos satisfactoriamente, por una destrucci\u00f3n parcial de la raza humana debido a la inundaci\u00f3n del Diluvio; pero nadie puede negar que el significado prima facie de 1 Pedro 3,20 ss.; 2 Ped. 2,4-9, y 2 Ped. 3,5 ss., se refieren a la muerte de todos los hombres que no estaban en el arca.  Las explicaciones de estos pasajes, ofrecido por los opositores de la universalidad antropol\u00f3gica del diluvio, son apenas suficientes para eliminar toda duda razonable.  Pasamos, por tanto, a la autoridad, a fin de llegar a una soluci\u00f3n definitiva de la cuesti\u00f3n.  Aqu\u00ed nos enfrentamos, en breve, con los siguientes hechos: Hasta los siglos XVI y XVII, la creencia en la universalidad antropol\u00f3gica del diluvio era general.  Por otra parte, los Padres consideran el arca y el diluvio como los tipos del bautismo y de la Iglesia; cuya opini\u00f3n no tenida como una privada, sino como un desarrollo de la doctrina contenida en 1 Pedro 3,20 ss.   Por lo tanto, el car\u00e1cter t\u00edpico de ambos, el arca y el Diluvio, pertenece a la \u00abmateria de fe y de moral\u00bb en las que los Concilio de Trento y Vaticano I obligan a todos los cat\u00f3licos a seguir la interpretaci\u00f3n de la Iglesia.\n<\/p>\n<h2>Asuntos Colaterales<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9stos pueden reducirse a la \u00e9poca del Diluvio, su lugar y sus causas naturales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>(1) \u00c9poca del Diluvio:<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El G\u00e9nesis sit\u00faa el Diluvio cuando No\u00e9 ten\u00eda seiscientos a\u00f1os; el texto masor\u00e9tico lo asigna al a\u00f1o 1656 despu\u00e9s de la creaci\u00f3n; el samaritano al 1307; los Setenta al 2242, Flavio Josefo, al 2256.  Una vez m\u00e1s, el texto masor\u00e9tico lo coloca en 2,350 a.C. (Klaproth) o 2253 (L\u00fcken), el samaritano, en 2903, los Setenta, en 3134.  Seg\u00fan las tradiciones antiguas (L\u00fcken), los asirios colocaban el Diluvio en 2,234 o 2,316 a.C., los griegos en 2,300, los egipcios en 2,600, los fenicios en el 2,700, los mexicanos en 2,900, los indios en 3,100, los chinos en 2,297, mientras que los armenios sit\u00faan la construcci\u00f3n de la Torre de Babel en alrededor del 2200 a.C. Pero, como hemos visto, debemos estar preparados para asignar fechas anteriores a estos acontecimientos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>(2) Lugar del Diluvio:<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Biblia s\u00f3lo ense\u00f1a que el arca descans\u00f3 en una monta\u00f1a en Armenia.  Por lo tanto, el Diluvio debi\u00f3 haber ocurrido en un lugar desde donde el arca pudiese ser llevada hacia esa monta\u00f1a.  La tradici\u00f3n babil\u00f3nica sit\u00faa el Diluvio en el valle inferior del Tigris y el \u00c9ufrates.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>(3) Causas Naturales del Diluvio:<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Escritura asigna como las causas del Diluvio las fuertes lluvias durante cuarenta d\u00edas, la ruptura de las fuentes del gran abismo, y la apertura de las compuertas de los cielos.  Esto no excluye la opini\u00f3n de que ciertas fuerzas naturales entraron en juego en la cat\u00e1strofe.  Se ha sugerido que el eje de la tierra se desplaz\u00f3 a causa de la colisi\u00f3n de la Tierra con un cometa, o que poderosas erupciones volc\u00e1nicas levantaron nuevas monta\u00f1as en el mar, o que un sismo caus\u00f3 un maremoto para cubrir ciertas partes de las tierras secas.  As\u00ed, Suss habla de la frecuencia de los terremotos y tormentas en el Golfo de Persia, pero esto ser\u00eda incluir el Diluvio dentro de l\u00edmites demasiado estrechos, tanto de espacio como de tiempo.  Von Schwartz ha propuesto otra conjetura, la cual supone que un mar interior de Mongolia, de tama\u00f1o casi igual al Mediterr\u00e1neo, situado a una altura de unos 6,000 pies sobre el nivel del mar y a 5,000 pies sobre la circundante llanura Aralo Caspiana, en el momento de un terremoto se rompi\u00f3 en uno de sus muros, y envi\u00f3 sus 3.000.000 de kil\u00f3metros c\u00fabicos de agua a la regi\u00f3n norte de Persia, Armenia y el C\u00e1ucaso, cubriendo as\u00ed toda la llanura, hasta que las aguas fueron drenadas por el camino del Mar Negro y el Mediterr\u00e1neo en el Oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed tenemos la ruptura de los lazos de un gran abismo, tenemos una salida de agua que dura varios meses, y encontramos que el arca debi\u00f3 haber sido llevada hacia el oeste por la tendencia general de las aguas hasta que descans\u00f3 sobre las monta\u00f1as de Armenia.  Pero sin mencionar la improbabilidad de la suposici\u00f3n presentada por varios cient\u00edficos, no entendemos por qu\u00e9 las cimas de las monta\u00f1as no fueron visibles incluso despu\u00e9s del amarre del arca.  Se han propuesto un sinn\u00famero de otras hip\u00f3tesis para explicar por causas naturales los fen\u00f3menos impl\u00edcitos en el relato b\u00edblico del Diluvio, pero hasta ahora \u00e9stos no han satisfecho los diversos detalles que figuran en el libro del G\u00e9nesis.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  Se puede hallar bibliograf\u00edas completas en VON HUMMELAUER, Commentarius in Genesim (Par\u00eds, 1895); MANGENOT en Vig., Dict. de la Bible (Paris 1899) II; CORNELY, Introductio (2da ed. Par\u00eds, 1887), II, Pt. I, 161; HAGEN, Lexicum Biblicum (Par\u00eds, 1907), II; DE R\u00c9GNON, Le d\u00e9luge biblique et les races ant\u00e9diluviennes; SCH\u00d6PFER, Geschichte d. A. T. (3ra. ed. Brixen, 1902); WOODS, Dict. of the Bible (Nueva York, 1900), II; L\u00dcKEN, Die Traditionen des Menschengeschlechts (M\u00fcnster, 1869); ANDREE, Die Flutsagen ethnographisch betrachtet (Brunswick, 1891); VON SCHWARZ, Sintfluth und V\u00f6lkerwanderungen (Stuttgart. 1894); PRESTWICH, On Certain Phenomena Belonging to the Close of the Last Geological Period (Nueva York, 1895); S\u00dcSS, Das Antlitz der Erde (Prague, 1883); MILLER, Testimony of the Rocks, 1858; KAULEN in Kirchenlexikon; REUSCH, Bibel und Natur (4ta. ed., Bonn, 1876); The Tablet (Londres, 1884), flles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Maas, Anthony. \u00abDeluge.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 4. New York: Robert Appleton Company, 1908. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/04702a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gen 6:17 yo traigo un d de agua sobre la tierra Gen 7:10 al s\u00e9ptimo d\u00eda las aguas del d vinieron Gen 9:15 no habr\u00e1 m\u00e1s d de aguas para destruir Psa 29:10 Jehov\u00e1 preside en el d, y se siente Mat 24:38 en los d\u00edas antes del d estaban comiendo Mat 24:39; Luk 17:27 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/diluvio\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDILUVIO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-1682","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1682","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1682"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1682\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1682"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1682"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1682"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}