{"id":17013,"date":"2016-02-05T11:05:11","date_gmt":"2016-02-05T16:05:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iglesia-y-sociedad-en-america-latina\/"},"modified":"2016-02-05T11:05:11","modified_gmt":"2016-02-05T16:05:11","slug":"iglesia-y-sociedad-en-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iglesia-y-sociedad-en-america-latina\/","title":{"rendered":"IGLESIA Y SOCIEDAD EN AMERICA LATINA"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. La Iglesia en Am\u00e9rica latina y el Caribe. II. Pertenencia religiosa. III. Pr\u00e1ctica religiosa y mentalidades. IV. Educaci\u00f3n. V. Presencia cat\u00f3lica en los medios de difusi\u00f3n. VI. Temas sociales en las comunicaciones cat\u00f3licas. VII. Las Iglesias en la asistencia y promoci\u00f3n social. VIII. La Iglesia ante la mujer.<\/p>\n<p>I. La Iglesia en Am\u00e9rica latina y el Caribe<br \/>\nEl Consejo episcopal para Am\u00e9rica latina (CELAM), fundado en 1955, incluye 22 conferencias episcopales: al norte, M\u00e9xico; en Centroam\u00e9rica, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panam\u00e1; en el mar Caribe, Cuba, Puerto Rico, Rep\u00fablica Dominicana y Hait\u00ed\u00ad (francoparlante); m\u00e1s la conferencia episcopal de Antillas, con 15 pa\u00ed\u00adses de los que no son insulares, en Centroam\u00e9rica, Belice, y en Sudam\u00e9rica, Guayana (de lengua oficial inglesa, como el anterior), Guayana Francesa y Surinam (de lengua holandesa). Esta conferencia episcopal incluye dos islas francoparlantes: Guadalupe y Martinica, y adem\u00e1s Bermudas, frente a Norteam\u00e9rica, de idioma ingl\u00e9s; en el archipi\u00e9lago de Antillas: Antigua, Bahamas, Barbados, Dominica, Granada, Jamaica, Santa Luc\u00ed\u00ada y el estado de Trinidad y Tobago, que tienen a su vez dialectos locales, lo que complica su integraci\u00f3n. Sudam\u00e9rica tiene 10 conferencias episcopales: Venezuela, Colombia, Ecuador, Brasil (el \u00fanico lusoparlante), Per\u00fa, Bolivia, Paraguay, Uruguay, Argentina y Chile.<\/p>\n<p>II. Pertenencia religiosa<br \/>\nEn 1989 Am\u00e9rica latina y el Caribe concentraban el 42,5% de los 906 millones de cat\u00f3licos del mundo, con tendencia desde 1970 a aumentar, mientras Europa inclu\u00ed\u00ada el 31,1%, con tendencia a disminuir en el mismo lapso.<\/p>\n<p>Los protestantes y evang\u00e9licos han aumentado bruscamente entre 1960 y 1985: de 2,1 al 5,5% de la poblaci\u00f3n en Argentina, de 1 al 7,6% en Bolivia, de 7,8 al 17,4% en Brasil, de 10,8 al 12,5% en Chile, de 0,7 al 3,1% en Colombia, de 4,3 al 7,7% en Costa Rica, de 0,3 al 3,4% en Ecuador, de 2,2 al 14% en El Salvador, de 3 al 20,4% en Guatemala, de 10,4 al 17,4% en Hait\u00ed\u00ad, de 1,5 al 9,9% en Honduras, de 1,9 al 4% en M\u00e9xico, de 4,5 al 9,3% en Nicaragua, de 7,6 al 11,8% en Panam\u00e1, de 0,7 al 4% en Paraguay, de 0,7 al 3,6% en Per\u00fa, de 6,9 al 27,2% en Puerto Rico, de 1,5 al 6,4% en Rep\u00fablica Dominicana, de 1,6 al 3,1% en Uruguay, de 0,7 al 2,6% en Venezuela1.<\/p>\n<p>Recientemente est\u00e1 llegando el islam, con mezquitas en las capitales y principales ciudades de Latinoam\u00e9rica, debido a un renacimiento musulm\u00e1n, dentro del cual crece el aprecio por una democracia que exigen sus activistas en diversos pa\u00ed\u00adses \u00e1rabes, aunque sin la secularizaci\u00f3n occidental. La corriente mayoritaria acepta el di\u00e1logo interreligioso, aunque existen minor\u00ed\u00adas terroristas y fan\u00e1ticas entre cristianos, jud\u00ed\u00ados y otros credos.<\/p>\n<p>Est\u00e1n surgiendo y creciendo tambi\u00e9n otros grupos paracristianos, como los Mormones, Testigos de Jehov\u00e1, Ciencia Cristiana, Nueva Jerusal\u00e9n; esot\u00e9ricos, como el espiritismo o la Gran Fraternidad, el movimiento pararreligioso Nueva Era, y orientales como Moon, Ba&#8217;Hai, Krisna. Los cultos orientalistas, extendidos s\u00f3lo entre las tensionadas capas medias, se dedican m\u00e1s a la exploraci\u00f3n del yo, para olvidar las propias frustraciones y sufrimientos, descubriendo la propia divinidad con ayuda de t\u00e9cnicas psicosom\u00e1ticas; y proponen una liberaci\u00f3n ajena a la realidad social.<\/p>\n<p>III. Pr\u00e1ctica religiosa y mentalidades<br \/>\nLa religiosidad tradicional se expresa en el n\u00famero de bautizos en 1989: 8.887.312 (un 96% menores de 7 a\u00f1os), y de matrimonios sacramentales: 1.659.933, con s\u00f3lo un 1,3% de uniones de cat\u00f3licos con no cat\u00f3licos. Hay en cada pa\u00ed\u00ads uno o m\u00e1s santuarios, la mayor\u00ed\u00ada marianos, con peregrinaci\u00f3n permanente y en fechas fijas, que muestran p\u00fablicamente la devoci\u00f3n popular cat\u00f3lica, en muchos casos mantenida en privado y con discutible repercusi\u00f3n en la moral personal y social. El compromiso espiritual y apost\u00f3lico m\u00e1s renovado se manifiesta en unas 257 asociaciones y movimientos laicales, con alrededor de 30 en cada pa\u00ed\u00ads, y 20 dotados de secretariado latinoamericano.<\/p>\n<p>Sin embargo, la mentalidad \u00e9tico-religiosa con que se enfrentan los evangelizadores supone fuertes resistencias. Muchos son indiferentes, aun entre los bautizados, que seleccionan lo que les parece bien de la fe cristiana, incluso manteniendo una actitud anticlerical. Hay amplios sectores que rinden culto al placer, al tener o al poder, sin preocupaciones doctrinales. Los j\u00f3venes son atra\u00ed\u00addos hacia el hedonismo y permisividad norteamericanos, con indiferencia neoeuropea hacia la verdad y los valores, perdiendo el sentido de la vida, apegados a lo sensual y sentimental heredado de ind\u00ed\u00adgenas y africanos, pero ajenos a la solidaridad, a lo gratuito y al misterio; si son pobres tienden a la delincuencia o la drogadicci\u00f3n barata (neopr\u00e9n y pasta base o bazuco); si son ricos, a otros vicios.<\/p>\n<p>Muchos han recibido una catequesis puramente doctrinal, sin conversi\u00f3n a Jesucristo ni compromiso hacia los necesitados. Hay militares que se alejan de la Iglesia por cr\u00ed\u00adtica de esta a la ideolog\u00ed\u00ada de la seguridad nacional2, y empresarios, economistas y pol\u00ed\u00adticos alejados por las cr\u00ed\u00adticas de la Iglesia al materialismo e individualismo de la ideolog\u00ed\u00ada neoliberal. Sin embargo, aceptan una evangelizaci\u00f3n testimonial que haga presente a Jesucristo en el culto y en el pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>Desde el siglo XIX, hay tambi\u00e9n ate\u00ed\u00adsmo militante racionalista, a veces de inspiraci\u00f3n existencialista, o tambi\u00e9n mas\u00f3nica (que tiene una corriente de\u00ed\u00adsta), que, en su versi\u00f3n marxista, con ocasi\u00f3n de la actual apertura de mercados hacia China, probablemente buscar\u00e1 all\u00ed\u00ad el apoyo econ\u00f3mico e ideol\u00f3gico perdido en 1989 al desintegrarse la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>Est\u00e1n surgiendo, adem\u00e1s, estructuras jur\u00ed\u00addicas laicistas, especialmente en Uruguay, pa\u00ed\u00ads casi carente de religiosidad popular. Al modo de la corriente liberal, iniciada en todos estos pa\u00ed\u00adses en el siglo XIX, en Paraguay la Constituci\u00f3n de 1992 separ\u00f3 la Iglesia del Estado, aunque respetando su libertad. Acuerdos de los gobiernos con la jerarqu\u00ed\u00ada cat\u00f3lica permiten la presencia de un obispo con rango y feligres\u00ed\u00ada militar en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Paraguay, Per\u00fa, Rep\u00fablica Dominicana y Venezuela.<\/p>\n<p>IV. Educaci\u00f3n<br \/>\nHay universidades cat\u00f3licas con erecci\u00f3n can\u00f3nica por la Sede Apost\u00f3lica, en Per\u00fa: Lima (Teolog\u00ed\u00ada 1571 y U.C. 1942); Chile: Santiago (1988), Valpara\u00ed\u00adso (1961), Arica, Antofagasta, La Serena, Talca, Concepci\u00f3n, Temuco (1994); Argentina: Buenos Aires (Teolog\u00ed\u00ada 1932 y U.C. 1960); Colombia: Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 (1937); Medell\u00ed\u00adn (1945); Brasil: R\u00ed\u00ado de Janeiro (U.C. 1947 y Filosof\u00ed\u00ada 1981), S\u00e1o Paulo (1947), Porto Alegre (1950), Campinas (1956), Belo Horizonte (Teolog\u00ed\u00ada 1941 y U.C. 1983), Curitiba (1985); Ecuador: Quito (1954); Cuba: La Habana (1957); Guatemala: Guatemala (1961); Venezuela: Caracas (1963); Panam\u00e1: Panam\u00e1 (1965); Paraguay: Asunci\u00f3n (1965); Puerto Rico: Ponce (1972); M\u00e9xico: M\u00e9xico (teolog\u00ed\u00ada 1982); Uruguay: Montevideo (1985); Rep\u00fablica Dominicana: Santiago de los Caballeros (1987). Adem\u00e1s, Costa Rica tiene dos universidades cat\u00f3licas.<\/p>\n<p>La escuela cat\u00f3lica es gratuita en algunos pa\u00ed\u00adses donde hay subsidios estatales, dependientes de la coyuntura pol\u00ed\u00adtica; pero es de pago en los dem\u00e1s, salvo cuando la sostienen instituciones ben\u00e9ficas. En algunos pa\u00ed\u00adses se puede o se debe impartir ense\u00f1anza religiosa, aun en la escuela p\u00fablica de nivel primario o secundario, lo cual favorece la evangelizaci\u00f3n de los alumnos y de los padres de familia, y el compromiso apost\u00f3lico de los profesores.<\/p>\n<p>El movimiento de educaci\u00f3n popular, dirigido principalmente a los adultos, aunque tambi\u00e9n encuentra formas propias en la escuela, se caracteriza en la regi\u00f3n por formar para la toma de conciencia de las necesidades personales y colectivas, por encontrar soluciones mediante t\u00e9cnicas creativas apropiadas en una econom\u00ed\u00ada popular de solidaridad, y por promover procesos organizativos transformadores y autogestionados. En \u00e9l participan algunas congregaciones religiosas docentes masculinas y femeninas.<\/p>\n<p>M\u00e1s amplia es la educaci\u00f3n popular, entendida en el sentido anteriormente expuesto, realizada por las comunidades eclesiales de base, presentes sobre todo entre los pobres. Desde la lectura de la Biblia, reconocida como palabra actual de Dios, plantean problemas vitales y les buscan soluci\u00f3n de forma creativa y organizada, logrando una experiencia participativa que forma l\u00ed\u00adderes y profesionales de fe socialmente comprometidos.<\/p>\n<p>V. Presencia cat\u00f3lica en los medios de difusi\u00f3n<br \/>\nPocos episcopados dan prioridad a la presencia cat\u00f3lica en los medios de difusi\u00f3n, hasta el punto de no mencionar siquiera el tema en sus informes a las asambleas del CELAM, a pesar del predominio protestante en las emisoras de radio.<\/p>\n<p>En Argentina hay dos diarios y una revista mensual cat\u00f3licos, que comentan la actualidad. En Bolivia hay un diario cat\u00f3lico nacional, dos agencias cat\u00f3licas de noticias, una productora de televisi\u00f3n y un 40% de emisoras de radio cat\u00f3licas. En Colombia hay 85 emisoras parroquiales, un semanario nacional y una programadora de televisi\u00f3n cat\u00f3licos. En Honduras hay programas y noticiarios religiosos en canales y emisoras comerciales, un semanario cat\u00f3lico, 11 emisoras cat\u00f3licas con programaci\u00f3n educativa y un canal de televisi\u00f3n con proyecto educativo y evangelizador, adem\u00e1s de un canal protestante de televisi\u00f3n. En Paraguay hay una emisora de radio diocesana. En Chile hay dos canales de televisi\u00f3n con el nombre de universidades cat\u00f3licas, pertenecientes a corporaciones donde el obispo local tiene escaso influjo; su programaci\u00f3n mereci\u00f3 cr\u00ed\u00adticas de los grupos sinodales de Santiago, en 1995.<\/p>\n<p>Hay una presencia de la fe cristiana, a veces ambigua o cr\u00ed\u00adtica, en la literatura, en las canciones populares tradicionales y actuales, y una imagen tambi\u00e9n variable de la Iglesia, del presb\u00ed\u00adtero, de los religiosos y de las devociones en las teleseries y en el cine latinoamericanos. Los obispos y otros eclesi\u00e1sticos suelen ser consultados por los periodistas sobre los temas morales y legislativos, pero en este tipo de noticias se deja, a veces, espont\u00e1nea o intencionadamente la impresi\u00f3n de una Iglesia impositiva y poco misericordiosa.<\/p>\n<p>VI. Temas sociales er las comunicaciones cat\u00f3licas<br \/>\nLas comisiones nacionales de Justicia y paz son organismos de cada episcopado, con alta participaci\u00f3n de laicos, que formulan pronunciamientos p\u00fablicos sobre situaciones que afectan a la justicia y a la paz.<\/p>\n<p>Los asuntos socio-culturales y econ\u00f3mico-pol\u00ed\u00adticos que m\u00e1s ocupan a los episcopados por razones apost\u00f3licas, est\u00e1n formulados principalmente en las conferencias generales del episcopado latinoamericano en Medell\u00ed\u00adn (Colombia, 1968), en Puebla (M\u00e9xico, 1979) y en Santo Domingo (Rep\u00fablica Dominicana, 1992), y en pronunciamientos de las Iglesias locales. Esos temas son: dignidad y derechos de la persona, solidaridad, consolidaci\u00f3n democr\u00e1tica, integraci\u00f3n latinoamericana, identidad cultural y recuperaci\u00f3n de valores culturales, cultura de la vida contra la cultura de muerte, ecolog\u00ed\u00ada f\u00ed\u00adsica y moral, reconciliaci\u00f3n nacional, convivencia pac\u00ed\u00adfica, concertaci\u00f3n social, promoci\u00f3n de la familia y de la juventud, opci\u00f3n evang\u00e9lica por los pobres, promoci\u00f3n de ind\u00ed\u00adgenas y negros, calidad de la educaci\u00f3n, justicia social y judicial, neoliberalismo, deuda externa, empobrecimiento y brecha socioecon\u00f3mica, desempleo, vivienda, salud, violencia delictiva, libertinaje sexual exacerbado por el turismo y por los medios informativos, sida, violencia sexual contra mujeres y ni\u00f1os, corrupci\u00f3n administrativa y pol\u00ed\u00adtica.<\/p>\n<p>Hay algunos acentos seg\u00fan los pa\u00ed\u00adses: migraciones de indocumentados, malos tratos y tortura en las c\u00e1rceles (M\u00e9xico); legitimidad de los dirigentes y partidos pol\u00ed\u00adticos, radicalizaci\u00f3n de las demandas sociales, movilizaci\u00f3n ind\u00ed\u00adgena, contrainsurgencia y militarismo dependiente, transici\u00f3n democr\u00e1tica tutelada, mediaci\u00f3n en favor de los sin voz, deterioro del intercambio internacional, inflaci\u00f3n monetaria, especulaci\u00f3n financiera (Guatemala); ni\u00f1os de la calle, criminalidad de posguerra, agitaci\u00f3n social (El Salvador); identidad nacional y religiosidad popular, deuda externa, desapariciones forzadas, trabajo femenino (Honduras); retorno de emigrados, pluralismo en las comunicaciones de masas, libertad de c\u00e1tedra, ideologizaci\u00f3n partidista de la cultura y de la teolog\u00ed\u00ada, usurpaci\u00f3n de bienes nacionales y particulares, terrorismo (Nicaragua); narcotr\u00e1fico, refugiados de guerras civiles de pa\u00ed\u00adses vecinos (Costa Rica); desnutrici\u00f3n, malos tratos familiares, violaciones, deforestaci\u00f3n, presencia armada estadounidense, desarrollo vertical (Panam\u00e1); la superstici\u00f3n como suplencia social, promoci\u00f3n de la educaci\u00f3n universitaria (Hait\u00ed\u00ad); ahorro, inversi\u00f3n en educaci\u00f3n, ca\u00ed\u00adda del poder adquisitivo, inoperancia institucional, canales de expresi\u00f3n ocial, inseguridad, fuga de capitales (Rep\u00fablica Dominicana); colonialismo, hacinamiento carcelario (Puerto Rico); estatizaciones bancarias, ni\u00f1os de la calle (Venezuela); maternidad adolescente, narcoterrorismo, secuestros (Colombia); subempleo (Ecuador); hambre, privatizaci\u00f3n de servicios p\u00fablicos, dominio del mercado sobre el Estado, inconsciencia \u00e9tica de las elites, cultura de la pobreza, cultura inform\u00e1tica, uniformaci\u00f3n del consumo (Brasil); participaci\u00f3n popular, baja esperanza de vida, estancamiento demogr\u00e1fico, econom\u00ed\u00ada informal, producci\u00f3n alternativa a la coca, recuperaci\u00f3n cultural y culturalismo cerrado (Bolivia); educaci\u00f3n c\u00ed\u00advica masiva, revisi\u00f3n del estatuto militar, desregulaci\u00f3n de la econom\u00ed\u00ada, anquilosamiento judicial, mediaci\u00f3n social de la Iglesia, concertaci\u00f3n nacional, laicismo estatal, despenalizaci\u00f3n del aborto y de la eutanasia (Paraguay); temporeros agr\u00ed\u00adcolas, cultura consumista, endeudamiento familiar, delincuencia, detenidos desaparecidos, universidades privadas con programas de investigaci\u00f3n, formaci\u00f3n de educadores, rol social de la mujer (Chile).<\/p>\n<p>La presencia p\u00fablica de la Iglesia cat\u00f3lica ha sido notable en momentos de gran necesidad de reconciliaci\u00f3n, despu\u00e9s de traumas pol\u00ed\u00adticos, incluyendo la promoci\u00f3n de acuerdos sociales entre empresarios y trabajadores, para hacer viable un desarrollo econ\u00f3mico sin violencia. La evangelizaci\u00f3n del \u00e9thos social no depende s\u00f3lo de las declaraciones de la jerarqu\u00ed\u00ada eclesi\u00e1stica, sino principalmente de la comunicaci\u00f3n testimonial humilde de los cristianos en sus contactos cotidianos.<\/p>\n<p>VII. Las Iglesias en la asistencia y promoci\u00f3n social<br \/>\nEs un esc\u00e1ndalo que Am\u00e9rica latina y el Caribe sean una regi\u00f3n cristiana y pobre, donde la fe no ha logrado promover una convivencia social digna. Las grandes ciudades ostentan un sector de gran lujo, acaparado generalmente por una minor\u00ed\u00ada blanca no mestizada o de reciente inmigraci\u00f3n, aislada y ajena al entorno modesto y m\u00ed\u00adsero que incluye la mayor\u00ed\u00ada de los ind\u00ed\u00adgenas y negros. La estructura econ\u00f3mica injusta empuja a ni\u00f1os y j\u00f3venes pobres a la delincuencia y a la prostituci\u00f3n y, en los \u00faltimos a\u00f1os, a la drogadicci\u00f3n y al narcotr\u00e1fico a peque\u00f1a escala.<\/p>\n<p>El sistema de patronato real colonial impidi\u00f3 que el mensaje cristiano incluyera una defensa p\u00fablica de la justicia, limit\u00e1ndolo a promover las obras de misericordia, lo cual se mantuvo por h\u00e1bito despu\u00e9s de la emancipaci\u00f3n. En 1989, la Iglesia cat\u00f3lica manten\u00ed\u00ada en la regi\u00f3n 4.387 dispensarios, en especial en Brasil y M\u00e9xico, y 3.486 jardines infantiles gratuitos, principalmente en Brasil y Per\u00fa; 2.939 centros de educaci\u00f3n social, sobre todo en Brasil, M\u00e9xico, Guatemala, Colombia, Per\u00fa, Ecuador y Argentina, adem\u00e1s de hospitales, orfanatos, asilos, consultorios matrimoniales, centros para minusv\u00e1lidos y leproser\u00ed\u00adas. Lento ha sido el influjo de las enc\u00ed\u00adclicas sociales en la praxis eclesial, pero desde el Vaticano II la opci\u00f3n evang\u00e9lica por los pobres ha orientado la relaci\u00f3n de la Iglesia cat\u00f3lica y la sociedad.<\/p>\n<p>El fundamentalismo protestante, de amplio influjo en la mayor\u00ed\u00ada de los peque\u00f1os cultos pentecostales, rechaza la vinculaci\u00f3n org\u00e1nica entre el campo religioso y el campo social, mientras el neoconservadurismo cat\u00f3lico critica la implicaci\u00f3n de la Iglesia en los problemas sociales. Ambas corrientes religiosas, con su individualismo, han apoyado reg\u00ed\u00admenes militares represivos y respaldan la econom\u00ed\u00ada neoliberal, cuestionada en la conferencia de Santo Domingo. Con escasas excepciones, los grupos pentecostales se proclaman apol\u00ed\u00adticos; de hecho se oponen a las transformaciones sociales, alegando a veces la inminente venida del juicio final.<\/p>\n<p>En 1968, Nelson Rockefeller, tras un viaje por Am\u00e9rica latina, sugiri\u00f3 al gobierno de los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica potenciar sectas conservadoras, pues la Iglesia cat\u00f3lica, por su compromiso con el pueblo pobre y su reclamo por un cambio profundo de estructuras, hab\u00ed\u00ada dejado de ser aliada de confianza y garant\u00ed\u00ada de estabilidad social para el continente3. En 1980, el Informe de Santaf\u00e9 propone \u00abuna nueva pol\u00ed\u00adtica interamericana para los a\u00f1os 80\u00bb, reiterando esa alerta frente a la Iglesia cat\u00f3lica; en la XVII Conferencia de las Fuerzas armadas americanas (excluida Cuba), hubo un informe secreto sobre la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n; y en 1988, un segundo informe presentado en Santaf\u00e9, propone \u00abuna estrategia para Am\u00e9rica latina en los a\u00f1os 90\u00bb, con las mismas precauciones frente a un catolicismo comprometido en lo social. Entonces irrumpen de forma espectacular en Am\u00e9rica latina cultos pentecostales y orientalistas, y predominan los reg\u00ed\u00admenes militares de seguridad nacional, que atribuyen la proliferaci\u00f3n de nuevos cultos al descuido cat\u00f3lico por lo divino para dedicarse al humanismo social. Los templos pentecostales defienden los bienes que Dios da a trav\u00e9s del mercado libre, apoyado por militares y hombres de bien; critican, por politizada o mundanizada, a la Iglesia cat\u00f3lica y acusan de comunistas ateos a los l\u00ed\u00adderes sociales. Los cat\u00f3licos pobres m\u00e1s conservadores se pasan a cultos protestantes, donde rezan por necesidades individuales, compran agua milagrosa y \u00f3leos benditos, pagan diezmos y se alejan de la pol\u00ed\u00adtica.<\/p>\n<p>La participaci\u00f3n de consejeros laicos en la elaboraci\u00f3n del magisterio social latinoamericano ha favorecido ciertos consensos eficaces, aceptados por gobiernos, corrientes pol\u00ed\u00adticas, movimientos sociales y pastores. La Comisi\u00f3n econ\u00f3mica para Am\u00e9rica latina y el Caribe (CEPAL) ha mentalizado a los gobiernos en la superaci\u00f3n de la pobreza como prioridad social, con evidente influjo de la opci\u00f3n cristiana por los pobres. En pa\u00ed\u00adses como Brasil y Chile, la Iglesia cat\u00f3lica ha encabezado la recuperaci\u00f3n democr\u00e1tica pac\u00ed\u00adfica despu\u00e9s de las dictaduras militares. En 1980 monse\u00f1or Oscar Romero, arzobispo de San Salvador, y el jesuita Luis Espinal, comunicador social en Bolivia, fueron asesinados por su defensa de los pobres, como otros muchos cristianos, incluyendo catequistas. En 1995 la ONU realiz\u00f3 en Copenhague la Cumbre mundial para el desarrollo social impulsada, en su per\u00ed\u00adodo, por el presidente de Chile, Patricio Aylwin, cat\u00f3lico, que inici\u00f3 un acuerdo con la oposici\u00f3n para programar la lucha contra la pobreza al terminar, en 1990, el r\u00e9gimen militar.<\/p>\n<p>El Consejo latinoamericano de Iglesias (CLAI), creado en 1978 por la asamblea de Oaxtepec, M\u00e9xico, con 117 iglesias y organismos internacionales, se identifica con los que sufren opresiones y quiere contribuir a una sociedad justa y fraterna, tal como hace el Consejo mundial de Iglesias, con el cual la Iglesia cat\u00f3lica coopera fraternalmente. Esta corriente es minoritaria en el conjunto del protestantismo latinoamericano.<\/p>\n<p>VIII. La Iglesia ante la mujer<br \/>\nLas mujeres constituyen la porci\u00f3n m\u00e1s numerosa y activa en la Iglesia, pero ocupan en ella pocos lugares de alta reflexi\u00f3n y decisi\u00f3n, aunque est\u00e1 mejorando su formaci\u00f3n teol\u00f3gica y profesional, tanto entre las laicas como entre el personal femenino de especial consagraci\u00f3n. La alta autoridad eclesial proclama su dignidad, pero los niveles medios e inferiores les suelen asignar roles auxiliares y formas de acompa\u00f1amiento paternalistas y autoritarias que les imponen patrones de conducta resignada y abnegada.<\/p>\n<p>Las mujeres participan en organizaciones populares, crean sus propios organismos representativos, acceden a las profesiones, a cargos pol\u00ed\u00adticos, administrativos y empresariales en competici\u00f3n desigual frente a los varones, porque ellas mantienen sus roles dom\u00e9sticos. En una alta proporci\u00f3n sostienen la comunicaci\u00f3n interpersonal, la educaci\u00f3n y la fe cristiana, con gran fatiga y escaso reconocimiento. En torno al 1990, hab\u00ed\u00ada en Am\u00e9rica latina un 22,7% de mujeres jefes de hogar o cabezas de familia, concentradas sobre todo en los estratos sociales m\u00e1s modestos, y en Brasil, Argentina, Colombia, Chile, Costa Rica y Ecuador trabajaban m\u00e1s mujeres que hombres urbanos, teniendo aquellas 10 \u00f3 12 a\u00f1os de estudios las oficinistas, y 13 y m\u00e1s a\u00f1os de estudio las profesionales.<\/p>\n<p>La cultura del espect\u00e1culo audiovisual tiende a debilitar en la mujer sus valores de laboriosidad, valent\u00ed\u00ada, promoci\u00f3n maternal de la vida y fidelidad, en aras del entretenimiento, la comodidad y ocio irresponsable; del cuidado narcisista de la apariencia f\u00ed\u00adsica y de la igualdad con el var\u00f3n, para el mal. Una renovada ex\u00e9gesis b\u00ed\u00adblica, practicada especialmente por te\u00f3logas, revisa la caricatura de la visi\u00f3n judeocristiana de la mujer, que la presenta como patriarcal y retr\u00f3grada, con el fin de promover una diferencia complementaria con el var\u00f3n, que no implica desigualdad ni discriminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>NOTAS: 1. J. P. BASTIAN, Les protestantismes latinoam\u00e9ricains: un objet \u00e1 interroger et \u00e1 construire, Social Compass XXXIX 3 (1992) 333. &#8211; 2 Cf Puebla 49, 314, 547, 549, 1259-1262. &#8211; 3. Time, 27.12.1982.<\/p>\n<p>BIBL.: ALCAMAN PAINEN S., La realidad ind\u00ed\u00adgena americana: un desaf\u00ed\u00ado misionero, Cuadernos franciscanos XXVI-98 (1992) 88-93; Annuario Pontificio per l&#8217;anno 1995, Ciudad del Vaticano 1995; ARIAS M., Conversion and Justice Issues. A latin American Perspective, The Ecumenical Review XLIV-4 (1992) 410-418; BASTIAN J. E., Les protestantismes latinoam\u00e9ricains: un objet \u00e1 interroger et \u00e1 construire, Social Compass XXXIX-3 (1992) 327-354; BERNAL S., 11 contesto in cui vive e opera la Chiesa in America Latina, Aggiornamenti Sociali XLIV-12 (1993) 827-836; CARNEIRO DE ANDRADE E. F., A condicao p\u00f3smoderna como desaf\u00ed\u00ado a pastoral popular, Revista Eclesi\u00e1stica Brasileira LIII-209 (1993) 99-113; CARTAXO RoLIM F., Pentecostalismo, governos militares e revolucao, Revista eclesi\u00e1stica brasileira LIII-210 (1993) 324-348; Visao sociol\u00f3gica do pluralismo religioso no Brasil, Telecomunicagao XXII-95 (1992) 21-38; DELAI, La mujer en la Iglesia y en la cultura latinoamericana, Docla XXI-108 (1993) 375-392; La mujer en Am\u00e9rica latina: en b\u00fasqueda de su identidad, CELAM, Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 1994; ESPOSITO J. 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La Iglesia en Am\u00e9rica latina y el Caribe. II. Pertenencia religiosa. III. Pr\u00e1ctica religiosa y mentalidades. IV. Educaci\u00f3n. V. Presencia cat\u00f3lica en los medios de difusi\u00f3n. VI. Temas sociales en las comunicaciones cat\u00f3licas. VII. Las Iglesias en la asistencia y promoci\u00f3n social. VIII. La Iglesia ante la mujer. I. La Iglesia en Am\u00e9rica &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iglesia-y-sociedad-en-america-latina\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abIGLESIA Y SOCIEDAD EN AMERICA LATINA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-17013","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17013","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17013"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17013\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17013"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17013"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17013"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}