{"id":17025,"date":"2016-02-05T11:05:37","date_gmt":"2016-02-05T16:05:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/metodologia-catequetica\/"},"modified":"2016-02-05T11:05:37","modified_gmt":"2016-02-05T16:05:37","slug":"metodologia-catequetica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/metodologia-catequetica\/","title":{"rendered":"METODOLOGIA CATEQUETICA"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. La evoluci\u00f3n metodol\u00f3gica de la catequesis. II. La catequesis en el contexto de la acci\u00f3n educativa. III. La pedagog\u00ed\u00ada de Dios, fuente inspiradora. IV. Elementos constitutivos del acto catequ\u00e9tico: 1. La experiencia; 2. La palabra de Dios; 3. La expresi\u00f3n de la fe. V. La metodolog\u00ed\u00ada del acto catequ\u00e9tico: 1. M\u00e9todo y diversidad metodol\u00f3gica; 2. M\u00e9todos en funci\u00f3n de los aprendizajes significativos; 3. Criterios metodol\u00f3gicos; 4. Proceso metodol\u00f3gico en Latinoam\u00e9rica; 5. M\u00e9todos en catequesis. VI. Actividades y t\u00e9cnicas metodol\u00f3gicas: 1. Actividades catequ\u00e9ticas; 2. T\u00e9cnicas y recursos al servicio de la catequesis; 3. Formas de lenguaje catequ\u00e9tico.<\/p>\n<p>I. La evoluci\u00f3n metodol\u00f3gica de la catequesis<br \/>\nPara comprender mejor la acci\u00f3n educativa de la catequesis y los diferentes m\u00e9todos utilizados en la Iglesia, destacamos algunos momentos significativos del siglo veinte, a trav\u00e9s de los cuales, la catequesis fue evolucionando en su quehacer pedag\u00f3gico y metodol\u00f3gico.<\/p>\n<p>1) A principios de siglo, nos encontramos una catequesis de corte conceptual y memor\u00ed\u00adstico, donde prevalece el m\u00e9todo de asimilar contenidos. El objetivo consist\u00ed\u00ada en memorizar las formulaciones de la fe cristiana. 2) Muy pronto y a la luz de los avances producidos por las ciencias de la educaci\u00f3n empieza a nacer una fuerte inquietud por el m\u00e9todo. Se origina en Alemania la conocida catequesis activa, oficialmente inaugurada en el II Congreso catequ\u00e9tico de Munich en 1928. Este m\u00e9todo activo continuaba muy centrado en el desarrollo de las capacidades intelectuales, sin tener excesivamente en cuenta otras dimensiones humanas como las afectivas, comunicativas o vivenciales. 3) M\u00e1s adelante, se inicia el movimiento de la catequesis kerigm\u00e1tica, preocupada en descubrir c\u00f3mo este mensaje puede ser asimilado por el creyente. El Congreso internacional catequ\u00e9tico de Eichstatt, en 1960, oficializ\u00f3 este m\u00e9todo en la catequesis. 4) El acontecimiento del Vaticano II plante\u00f3 un nuevo estilo para la pedagog\u00ed\u00ada de la fe, recogido en la Semana catequ\u00e9tica de Medell\u00ed\u00adn, cuyo objetivo fundamental fue descubrir una nueva forma de plantear los contenidos y los m\u00e9todos, orientados a la conversi\u00f3n de la persona. Nac\u00ed\u00ada la catequesis antropol\u00f3gica, preocupada por el sujeto en las diferentes etapas de su vida. 5) La exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica de Pablo VI Evangelii nuntiandi (EN), los s\u00ed\u00adnodos de 1974 y 1975 propusieron las claves de una metodolog\u00ed\u00ada catequ\u00e9tica atenta a la persona-en-situaci\u00f3n, centrada en la comunidad y en el catequista.<\/p>\n<p>II. La catequesis en el contexto de la acci\u00f3n educativa<br \/>\nSe lee en el Directorio general para la catequesis: \u00abA la luz de la pedagog\u00ed\u00ada de Dios, discierne los m\u00e9todos de cada \u00e9poca, asume con libertad de esp\u00ed\u00adritu&#8230; todos los elementos que no son contrarios al evangelio, y los pone a su servicio&#8230; De este modo, \u00abla variedad en m\u00e9todos es un signo de vida y una riqueza\u00bb, y a la vez una muestra de respeto a los destinatarios. Tal variedad viene pedida por \u00abla edad y el desarrollo de los cristianos&#8230;\u00bb. La metodolog\u00ed\u00ada de la catequesis tiene por objeto unitario la educaci\u00f3n de la fe; se sirve de las ciencias pedag\u00f3gicas y de la comunicaci\u00f3n, aplicadas a la catequesis; tiene en cuenta las muchas y notables adquisiciones de la catequ\u00e9tica contempor\u00e1nea\u00bb (DGC 148).<\/p>\n<p>Dada la importancia de un marco que ayude a la catequesis a entenderse como acci\u00f3n educativa, hemos querido recoger algunos de los principios metodol\u00f3gicos elaborados por la Ley org\u00e1nica de Ordenaci\u00f3n general del sistema educativo (LOGSE 1990), fruto de un largo proceso de investigaci\u00f3n y s\u00ed\u00adntesis sobre las corrientes pedag\u00f3gicas que deben animar hoy la educaci\u00f3n en general, incluida la catequesis.<\/p>\n<p>a) Principios metodol\u00f3gicos: 1) la formaci\u00f3n personalizada, que potencie la educaci\u00f3n integral a niveles de conocimientos, destrezas, valores morales, en todos los \u00e1mbitos de la vida personal, familiar y social; 2) la participaci\u00f3n y colaboraci\u00f3n de los padres o tutores para contribuir a una mejor realizaci\u00f3n de los objetivos educativos; 3) la efectiva igualdad de derechos entre sexos, el rechazo a todo tipo de discriminaci\u00f3n y el respeto a todas las culturas; 4) el desarrollo de las capacidades creativas y el esp\u00ed\u00adritu cr\u00ed\u00adtico; 5) el fomento de los h\u00e1bitos de comportamiento democr\u00e1tico; 6) la actividad investigadora de los educadores a partir de su pr\u00e1ctica docente; 7) la atenci\u00f3n psicopedag\u00f3gica y la orientaci\u00f3n educativa; 8) la metodolog\u00ed\u00ada activa que asegure la participaci\u00f3n del sujeto en los procesos de aprendizaje; 9) la evaluaci\u00f3n de los procesos de aprendizaje; 10) la relaci\u00f3n con el entorno social, econ\u00f3mico y cultural; 11) la formaci\u00f3n en el respeto y defensa del medio ambiente (LOGSE, art. 2.3).<\/p>\n<p>b) Opciones b\u00e1sicas que orientan los procesos educativos. Las distintas etapas del proceso educativo parten de una concepci\u00f3n constructivista del aprendizaje cuyas opciones son: 1) La socializaci\u00f3n de los educandos, su preparaci\u00f3n para la vida como personas responsables, aut\u00f3nomas y libres en un contexto social y cultural determinado; 2) La individuaci\u00f3n personalizada, que favorece el desarrollo integral del sujeto, capacit\u00e1ndole para desenvolverse en su mundo natural y social de manera aut\u00f3noma, libre y cr\u00ed\u00adtica; 3) La educaci\u00f3n integral, que potencia todas las capacidades de la persona como ser en sociedad.<br \/>\nc) Proyecto educativo. El curr\u00ed\u00adculo sustituye el concepto de programa, en un intento de ampliar el proyecto m\u00e1s all\u00e1 de los propios contenidos, enriqueci\u00e9ndolo con el cu\u00e1ndo y c\u00f3mo ense\u00f1ar. Se pretende incorporar todas las dimensiones que deben configurar una aut\u00e9ntica propuesta educativa de manera coherente y progresiva. El curr\u00ed\u00adculo responde a las preguntas: qu\u00e9 ense\u00f1ar (objetivos y contenidos); cu\u00e1ndo ense\u00f1ar (secuenciaci\u00f3n de objetivos y contenidos por etapas); c\u00f3mo ense\u00f1ar (el estilo metodol\u00f3gico en las actividades).<\/p>\n<p>d) Conclusi\u00f3n. Para terminar este primer apartado, y siguiendo las orientaciones pedag\u00f3gico-did\u00e1cticas ofrecidas por las nuevas corrientes educativas, estos pueden ser algunos criterios metodol\u00f3gicos que orientan y determinan la catequesis: 1) A la hora de seleccionar objetivos y contenidos, o planificar actividades de aprendizaje, la catequesis, como cualquier otra acci\u00f3n educativa, debe considerar la situaci\u00f3n concreta del sujeto que quiere educar, su nivel de desarrollo, su edad, sus experiencias fundamentales, para hacer de la educaci\u00f3n un proceso de aprendizaje significativo. 2) La repercusi\u00f3n de las experiencias catequ\u00e9ticas depender\u00e1 de los conocimientos previos del sujeto. El nuevo aprendizaje siempre se realiza a partir de los conocimientos, concepciones y representaciones que el sujeto ya posee. Este principio es tan importante que tiene implicaciones concretas en la metodolog\u00ed\u00ada y en la evaluaci\u00f3n. 3) Hay que diferenciar lo que el sujeto es capaz de aprender y hacer aut\u00f3nomamente y lo que es capaz de aprender y hacer con la ayuda de los dem\u00e1s. Sabiendo que un criterio educativo importante es ser cada vez m\u00e1s capaz de aprender sin la ayuda del educador. 4) Importa que el educando aprenda significativamente. Por eso hay que precisar y diferenciar el aprendizaje repetitivo del aprendizaje significativo. En el primero, el educando se limita a memorizar el nuevo material de aprendizaje, sin establecer relaciones con sus conocimientos previos (aprendizaje repetitivo y memor\u00ed\u00adstico); el segundo se adapta a las capacidades y necesidades del sujeto, le permite establecer v\u00ed\u00adnculos sustantivos entre los conocimientos que posee y el nuevo material de aprendizaje, integr\u00e1ndolo en su personalidad. 5) El aprendizaje significativo est\u00e1 muy vinculado con su funcionalidad, es decir, que los conocimientos adquiridos (conceptos, destrezas, actitudes, valores) puedan ser realmente utilizados en las diferentes circunstancias y situaciones de la vida del educando. 6) Todo proceso de aprendizaje pasa necesariamente por una intensa actividad del educando, que deber\u00e1 ir estableciendo relaciones entre los conocimientos ya adquiridos e integrados en su personalidad y los nuevos contenidos. La actividad educativa del sujeto consistir\u00e1 en desarrollar su estructura cognitiva para comprender, matizar, reformar, ampliar, diferenciar, relacionar los nuevos contenidos e integrarlos significativamente en su personalidad. 7) El papel de la memoria deber\u00e1 ser nuevamente planteado. La memorizaci\u00f3n mec\u00e1nica y repetitiva tiene un nulo o insignificante papel en el aprendizaje significativo. Es la memoria comprensiva la que tendr\u00e1 que ser potenciada y desarrollada como un ingrediente fundamental del aprendizaje. 8) El objetivo m\u00e1s ambicioso de la acci\u00f3n educativa es aprender a aprender. Es decir, ser capaz de realizar por s\u00ed\u00ad mismo aprendizajes significativos en todas las situaciones y circunstancias de la vida. Implica el uso adecuado de estrategias cognitivas y modelos conceptuales que ense\u00f1en a pensar.<\/p>\n<p>Considerando que la catequesis es un proceso educativo de la fe, necesita incorporar los nuevos elementos de la pedagog\u00ed\u00ada para que el educando recoja la nueva informaci\u00f3n, la relacione con la anterior y construya nuevos aprendizajes que le eduquen integralmente en la fe y le sirvan para la vida.<\/p>\n<p>III. La pedagog\u00ed\u00ada de Dios, fuente inspiradora<br \/>\nPor su originalidad, la catequesis desborda los l\u00ed\u00admites de las ciencias de la educaci\u00f3n. Es verdad que incorpora los principios de la pedagog\u00ed\u00ada, los m\u00e9todos y las t\u00e9cnicas educativas actuales, pero da un paso m\u00e1s integrando en su quehacer educativo la pedagog\u00ed\u00ada de Dios: ella es su fuente y su talante inspirador. \u00abDios mismo, a lo largo de toda la historia sagrada, y principalmente en el evangelio, se sirvi\u00f3 de una pedagog\u00ed\u00ada que debe seguir siendo el modelo de la pedagog\u00ed\u00ada de la fe\u00bb (CT 58).<\/p>\n<p>Hay que hacer algunas aclaraciones. Es necesario saber que cuando hablamos de la pedagog\u00ed\u00ada de Dios no nos referimos a un encuentro directo con su persona y su mensaje. No existe un camino directo hacia Dios, son necesarias las mediaciones (im\u00e1genes, s\u00ed\u00admbolos, categor\u00ed\u00adas y lenguaje humano) para encontrarnos con \u00e9l y manifestar esta experiencia religiosa. La Biblia y los evangelios no son descripciones o documentos exactos sobre Dios, su presencia y propuesta de salvaci\u00f3n s\u00f3lo se perciben a trav\u00e9s de asociaciones anal\u00f3gicas. Es decir, nuestro lenguaje humano busca y expresa relaciones entre realidades tangibles conocidas, con otras realidades dif\u00ed\u00adciles de expresar pero que tienen similitud con las primeras. Lo anal\u00f3gico da una orientaci\u00f3n a nuestro pensamiento y es una forma, la \u00fanica forma que tenemos para referirnos y aproximarnos a Dios. No es pura especulaci\u00f3n, es algo indisociable de nosotros mismos y de lo que constituye nuestra experiencia. Desde esta clave anal\u00f3gica analizaremos, pues, la pedagog\u00ed\u00ada de Dios, en la cual encuentra la catequesis su inspiraci\u00f3n y su fuente.<\/p>\n<p>Esta pedagog\u00ed\u00ada de Dios, llamada tambi\u00e9n pedagog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica, es la forma hist\u00f3rica que Dios ha utilizado a lo largo del tiempo para darse a conocer, manifestar su proyecto salvador y llegar al encuentro con la humanidad. \u00abQuiso Dios, en su bondad y sabidur\u00ed\u00ada, revelarse a s\u00ed\u00ad mismo\u00bb (DV 2). Sin embargo esta revelaci\u00f3n de Dios no podemos entenderla como \u00abun cuerpo de doctrina, es acci\u00f3n gratuita\u00bb (CC 107), autocomunicaci\u00f3n de Dios a la humanidad, encuentro personal, expresado en palabras y obras.<\/p>\n<p>Esta pedagog\u00ed\u00ada tiene unos rasgos propios que confieren a la catequesis una identidad propia y original.<\/p>\n<p>IV. Elementos constitutivos del acto catequ\u00e9tico<br \/>\nDesde los principios generales de la pedagog\u00ed\u00ada, descendemos al terreno de la praxis para descubrir qu\u00e9 es lo que se hace en catequesis y c\u00f3mo se hace. Intentamos comprender las profundas relaciones que existen entre los diferentes momentos metodol\u00f3gicos y percibir su din\u00e1mica interna. Se pretende llegar al fondo de la pedagog\u00ed\u00ada de la fe y no separarla de la metodolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>El acto catequ\u00e9tico es el conjunto de acciones que posibilitan la transmisi\u00f3n de la palabra de Dios. Acciones educativas marcadas por la fidelidad a Dios, que es el que toma la iniciativa, y fidelidad a la persona, a sus experiencias y a su historia.<\/p>\n<p>Estas acciones catequ\u00e9ticas se desarrollan a lo largo del proceso catequ\u00e9tico, en torno a tres elementos: 1) la experiencia humana del educando; 2) la palabra de Dios contenida en la Sagrada Escritura y en la tradici\u00f3n viva de la Iglesia; 3) la expresi\u00f3n de la fe en sus diferentes lenguajes. Elementos ensamblados entre s\u00ed\u00ad, aunque no se trabajen ni se actualicen todos al mismo tiempo.<\/p>\n<p>1. LA EXPERIENCIA. Concepto que expresa el conjunto de conocimientos adquiridos y asimilados en contacto con la realidad. Existe experiencia cuando se toma conciencia de lo vivido, se interpreta significativamente y se expresa a trav\u00e9s de diferentes lenguajes. \u00abLa experiencia ejerce diversas funciones&#8230;, a la luz de las cuales la existencia misma debe ser siempre debidamente valorada&#8230; La iluminaci\u00f3n y la interpretaci\u00f3n de la experiencia a la luz de la fe se convierte en una tarea permanente de la pedagog\u00ed\u00ada catequ\u00e9tica&#8230; Esta tarea hace posible una correcta aplicaci\u00f3n&#8230; entre las experiencias humanas&#8230; y el mensaje revelado\u00bb (DGC 153).<\/p>\n<p>Es decir, se asume la experiencia humana para profundizarla y valorarla, dej\u00e1ndose interpelar por la propuesta y los criterios que brotan del evangelio. \u00abLa aut\u00e9ntica catequesis es siempre iniciaci\u00f3n ordenada y sistem\u00e1tica a la revelaci\u00f3n que Dios mismo ha hecho al hombre en Jesucristo&#8230;, pero no est\u00e1 aislada de la vida ni yuxtapuesta artificialmente a ella. Se refiere al sentido \u00faltimo de la existencia y la ilumina, ya para inspirarla, ya para juzgarla, a la luz del evangelio\u00bb (CT 22).<\/p>\n<p>En la misma l\u00ed\u00adnea, la catequesis latinoamericana asume la experiencia como uno de sus postulados fundamentales. El documento de Puebla, en continuidad con Medell\u00ed\u00adn, puntualiza la opci\u00f3n por una catequesis capaz de presentar la Revelaci\u00f3n como la interpretaci\u00f3n de la existencia a la luz de la palabra de Dios: \u00abLa fidelidad al hombre latinoamericano exige de la catequesis que penetre, asuma y purifique los valores de su cultura. Por lo tanto, que se empe\u00f1e en el uso y adaptaci\u00f3n del lenguaje catequ\u00ed\u00adstico\u00bb (Puebla, 996).<\/p>\n<p>El tipo de experiencias que han de considerarse en un proceso catequ\u00e9tico son \u00abaquellas que son nucleares para un hombre que vive una edad y situaci\u00f3n determinadas&#8230; Todo proceso catequ\u00e9tico que pretende una educaci\u00f3n integral de la fe ha de saber conjugar lo nuclear del evangelio con las experiencias nucleares de los catec\u00famenos&#8230;, superando la falsa dicotom\u00ed\u00ada&#8230; mediante un proceso que integre el evangelio y la experiencia\u00bb (CC 224).<\/p>\n<p>En s\u00ed\u00adntesis: \u00abLa experiencia humana entra en el proceso catequ\u00e9tico por derecho propio&#8230;; se puede afirmar que una catequesis de la experiencia es algo m\u00e1s que una mera modalidad transitoria de la pedagog\u00ed\u00ada catequ\u00e9tica, es algo m\u00e1s que una metodolog\u00ed\u00ada: es algo inherente a la transmisi\u00f3n del evangelio para que este pueda ser recibido como mensaje de salvaci\u00f3n\u00bb (CC 223).<\/p>\n<p>2. LA PALABRA DE Dios. En el proceso catequ\u00e9tico no es suficiente educar en la experiencia humana para vivirla conscientemente; la catequesis pretende que la palabra de Dios ilumine y ayude a interpretar la existencia, d\u00e1ndole sentido y orientaci\u00f3n. \u00abLa catequesis ha de estar totalmente impregnada por el pensamiento, el esp\u00ed\u00adritu y actitudes b\u00ed\u00adblicas y evang\u00e9licas\u00bb (CT 27). Por consiguiente, el primer lenguaje de la catequesis es el b\u00ed\u00adblico, porque la Sagrada Escritura contiene la experiencia religiosa de Israel y la experiencia religiosa de Jes\u00fas de Nazaret y de las primeras comunidades cristianas; estas formas de vivir la fe nos revelan el proyecto salvador de Dios, comunican las primeras experiencias cristianas; por eso son uno de los elementos fundamentales del acto catequ\u00e9tico.<\/p>\n<p>Estas experiencias cristianas han sido vividas y manifestadas de muchas maneras a lo largo de la historia. Por eso al hablar de palabra de Dios, nos referimos: 1) a la Sagrada Escritura (experiencias fundantes); 2) al S\u00ed\u00admbolo de nuestra fe (el credo o la s\u00ed\u00adntesis de fe de la comunidad eclesial), y 3) a la tradici\u00f3n viva de la Iglesia (en continuidad con las experiencias vividas por los ap\u00f3stoles y primeras comunidades, la Iglesia universal va expresando su fe a lo largo de la historia). La tarea de la catequesis no es repetir de forma mec\u00e1nica esta palabra de Dios; la da a conocer actualiz\u00e1ndola, para que pueda ser conocida y confrontada con las experiencias humanas. De ah\u00ed\u00ad que la catequesis sea el \u00e1mbito donde se da el encuentro entre el grupo y la palabra de Dios; sin esta propuesta de fe no puede existir catequesis. \u00abEs in\u00fatil querer abandonar el estudio serio y sistem\u00e1tico del mensaje de Cristo, en nombre de una atenci\u00f3n metodol\u00f3gica a la experiencia vital. Nadie puede llegar a la verdad \u00ed\u00adntegra solamente desde una simple experiencia privada, es decir, sin una conveniente exposici\u00f3n del misterio de Cristo\u00bb (CT 22). Por eso el anuncio de la Palabra no desemboca sin m\u00e1s en unos textos o citas b\u00ed\u00adblicas; quiere llegar a las experiencias fundamentales cristianas, al n\u00facleo del evangelio, \u00aba las experiencias humanas paradigm\u00e1ticas -individuales y sociales- ya asumidas por la revelaci\u00f3n hist\u00f3rica de Dios y expresadas en la Sagrada Escritura\u00bb (CC 225).<\/p>\n<p>En esta perspectiva, se pretende superar la yuxtaposici\u00f3n entre experiencia-mensaje (CC 225), entre experiencia y verdad racional; lo que se pretende es hacer posible que una experiencia no iluminada o interpretada por la fe se transforme en una experiencia asumida y vivida desde la fe, es decir, que posibilite la integraci\u00f3n entre fe y vida.<\/p>\n<p>El documento de Puebla ve la Escritura como el coraz\u00f3n, la fuente y espina dorsal de la catequesis, \u00abalma de la evangelizaci\u00f3n&#8230; que debe ser le\u00ed\u00adda e interpretada dentro de la fe viva de la Iglesia\u00bb (Puebla, 372). En Am\u00e9rica latina se comprueba una especial sensibilizaci\u00f3n con esta dimensi\u00f3n b\u00ed\u00adblica de la catequesis: \u00abLa evangelizaci\u00f3n dar\u00e1 prioridad a la proclamaci\u00f3n de la buena noticia&#8230; como respuesta al ansia creciente de la palabra de Dios\u00bb (Puebla, 99, 150, 179, 347), por eso se pide \u00abexpresar incesantemente de nuevas maneras el evangelio, en relaci\u00f3n con las formas de existencia del hombre, teniendo en cuenta los ambientes humanos \u00e9tnicos y culturales y guardando siempre fidelidad a la Palabra revelada\u00bb (Medell\u00ed\u00adn, 8,15).<\/p>\n<p>3. LA EXPRESI\u00ed\u201cN DE LA FE. La experiencia humana interiorizada e integrada en la estructura personal necesita ser expresada a trav\u00e9s de los diferentes lenguajes. \u00abEsta fe, que penetra y transforma la totalidad de la personalidad creyente, se expresa mediante la profesi\u00f3n o proclamaci\u00f3n de la misma, la celebraci\u00f3n y el compromiso cristiano, que son el corolario constante que acompa\u00f1a de manera ininterrumpida todo el proceso de catequizaci\u00f3n\u00bb (CC 234).<\/p>\n<p>Se\u00f1alamos las tres expresiones fundamentales de la experiencia cristiana: 1) La profesi\u00f3n de fe, a trav\u00e9s de la cual los catec\u00famenos \u00abdicen su fe\u00bb (credo); 2) la celebraci\u00f3n lit\u00fargica, en la que los creyentes celebran su fe; 3) el compromiso, que es la expresi\u00f3n \u00e9tica de la fe, con vistas a la transformaci\u00f3n de la sociedad, seg\u00fan los criterios y principios evang\u00e9licos.<\/p>\n<p>Cabe decir que el acto catequ\u00e9tico es eminentemente una acci\u00f3n educativa en la que se interrelacionan los elementos tratados: la experiencia humana, la palabra de Dios, la expresi\u00f3n de la fe. \u00abPara la metodolog\u00ed\u00ada catequ\u00e9tica, no importa tanto c\u00f3mo los ordenemos; s\u00ed\u00ad importa que, pedag\u00f3gica y metodol\u00f3gicamente, ensamblemos y dinamicemos estas tres realidades catequ\u00e9ticas, en orden a lograr la madurez de la fe del creyente, una fe adulta, significativa para la vida y arraigada en la palabra de Dios\u00bb (CC 235).<\/p>\n<p>V. La metodolog\u00ed\u00ada del acto catequ\u00e9tico<br \/>\nPara llevar a cabo el proceso catequ\u00e9tico es necesaria la utilizaci\u00f3n de m\u00e9todos y la realizaci\u00f3n de actividades. Estos medios dinamizan el proceso y reflejan un estilo de hacer catequesis. Se exigen m\u00e9todos activos que permitan conseguir los objetivos y se necesitan actividades que dinamicen el aprendizaje.<\/p>\n<p>1. METODO Y DIVERSIDAD METODOL\u00ed\u201cGICA. El m\u00e9todo es, en el amplio campo de la pedagog\u00ed\u00ada, el camino que permite llegar a algo propuesto de antemano, es el procedimiento que utilizamos con el fin de influir en determinados procesos de aprendizaje. Desde este punto de vista, ning\u00fan m\u00e9todo utilizado en educaci\u00f3n tiene valor absoluto en s\u00ed\u00ad mismo, siempre est\u00e1 en funci\u00f3n de los objetivos que se quieren conseguir. Por eso el m\u00e9todo se valora como un instrumento que posibilita el aprendizaje, nunca como un fin en s\u00ed\u00ad mismo.<\/p>\n<p>No existe un m\u00e9todo ideal en educaci\u00f3n. Conviene hablar de una diversidad metodol\u00f3gica atenta a los objetivos que se quieren alcanzar, a los contenidos que se quieren transmitir, a las distintas edades y ambientes culturales de los educandos y al educador, que deber\u00e1 motivar la acci\u00f3n educativa. Indudablemente nos referimos a m\u00e9todos activos que garanticen el aprendizaje significativo: 1) M\u00e9todo deductivo, que, partiendo de principios o conceptos determinados, permite al educando desarrollar una aut\u00e9ntica actividad mental. A partir de la teor\u00ed\u00ada de J. S. Bruner, hay que subrayar la importancia de las posibles relaciones que se pueden conseguir en el aprendizaje: desde las capacidades cognitivas y afectivas, el sujeto comprende las ideas base, las organiza dentro de su estructura mental, entiende los principios que las presiden y reduce la distancia entre lo concreto y lo abstracto; 2) M\u00e9todo inductivo, que, partiendo de la vida y de la situaci\u00f3n de los educandos, inicia un proceso de b\u00fasqueda y de creatividad, culminando con el descubrimiento de aquello que puede ser significativo para la vida del individuo y de la sociedad.<\/p>\n<p>2. METODOS EN FUNCI\u00ed\u201cN DE LOS APRENDIZAJES SIGNIFICATIVOS. La pedagog\u00ed\u00ada actual ha situado su eje vertebrador en el desarrollo humanizador de la persona, dentro de un proceso de aprendizaje significativo. En un extremo nos encontramos con el aprendizaje; en el otro con el grado de sentido que el educando es capaz de dar a lo aprendido. Parece indudable que la relaci\u00f3n entre contenidos y vida es una de las formas m\u00e1s v\u00e1lidas para estructurar la personalidad humana y proporcionarle la base necesaria para estar-en-el-mundo. El progreso del individuo surge cuando es capaz de aplicar a distintas situaciones comprensi\u00f3n, posibles soluciones y evaluaci\u00f3n. Este proceso debe ser incorporado a la experiencia humana y transferido a todas las situaciones de la vida. Consecuentemente los m\u00e9todos en catequesis deben regirse por el principio b\u00e1sico de aprender a aprender, incrementando la conciencia sobre s\u00ed\u00ad mismo, sobre su interacci\u00f3n con los nuevos contenidos y con las posibilidades de poderlos transferir a cualquier situaci\u00f3n de la vida humana.<\/p>\n<p>3. CRITERIOS METODOL\u00ed\u201cGICOS. Respetando la pluralidad de metodolog\u00ed\u00adas que posibilitan los aprendizajes significativos, destacamos algunos criterios que pueden ayudar en la realizaci\u00f3n de objetivos y contenidos educativos: 1) Desde la acci\u00f3n ejercida por el educador: considerar el nivel del educando, su etapa evolutiva (capacidades, nivel de desarrollo cognitivo, social y emocional), su situaci\u00f3n y circunstancias concretas, y permitir que \u00e9l mismo sea capaz de construir aprendizajes significativos, es decir, reinterpretaci\u00f3n continua de la experiencia. 2) Desde la organizaci\u00f3n que requiere toda acci\u00f3n educativa: potenciar un proceso educativo sistem\u00e1tico y org\u00e1nico, que favorezca el aprendizaje significativo, superando el simple reparto de temas, sesiones, encuentros; organizar el proceso desde la realidad de los educandos (centros de inter\u00e9s, motivaciones, expectativas, desarrollo de capacidades); saber que la ense\u00f1anza de hechos o conceptos aislados no favorece el aprendizaje; se requiere desarrollar capacidades que permitan establecer relaciones entre contenidos, experiencias y situaciones. 3) Desde los recursos did\u00e1cticos: saber identificar aquellos materiales y recursos did\u00e1cticos que favorecen la intervenci\u00f3n educativa y la coherencia del aprendizaje, seleccionando los m\u00e1s id\u00f3neos, en funci\u00f3n de la opci\u00f3n pedag\u00f3gica, los objetivos, los contenidos y enfoques metodol\u00f3gicos que se van a trabajar.<\/p>\n<p>Estos principios metodol\u00f3gicos han sido asumidos por la catequesis actual y expresados en sus documentos: \u00abEn beneficio de la educaci\u00f3n de la fe, es cosa normal adaptar las t\u00e9cnicas perfeccionadas y comprobadas de la educaci\u00f3n en general>) (CT 58); \u00abLa participaci\u00f3n activa en el proceso formativo de los catequizandos est\u00e1 en plena conformidad, no s\u00f3lo con una comunicaci\u00f3n humana verdadera, sino especialmente con la econom\u00ed\u00ada de la revelaci\u00f3n y la salvaci\u00f3n&#8230; En catequesis, por tanto, los catequizandos asumen el compromiso de ejercitarse en la actividad de la fe&#8230; indicando los diversos modos para comprender y expresar eficazmente el mensaje, tales como: aprender haciendo&#8230;\u00bb (DGC 157). \u00abLos m\u00e9todos deber\u00e1n ser adaptados a la edad, a la cultura, a la capacidad de las personas, tratando de fijar siempre la memoria, la inteligencia y el coraz\u00f3n a las verdades esenciales que deber\u00e1n impregnar la vida entera\u00bb (EN 44). \u00abEl m\u00e9todo inductivo consiste en la presentaci\u00f3n de hechos&#8230; a fin de descubrir en ellos el significado que pueden tener en la revelaci\u00f3n divina. Es una v\u00ed\u00ada que ofrece grandes ventajas&#8230; corresponde a una instancia profunda del esp\u00ed\u00adritu humano, la de llegar al conocimiento de las cosas intangibles a trav\u00e9s de las cosas visibles; y es tambi\u00e9n conforme a las caracter\u00ed\u00adsticas propias del conocimiento de la fe, que consiste en conocer a trav\u00e9s de signos&#8230;\u00bb (DGC 150). \u00abSeg\u00fan esto, la inducci\u00f3n da mucha importancia a lo concreto, a lo hist\u00f3rico, pero lo hace para penetrar mejor en el misterio\u00bb (CC 218).<\/p>\n<p>4. PROCESO METODOL\u00ed\u201cGICO EN LATINOAMERICA. Las prioridades y opciones de la catequesis latinoamericana tambi\u00e9n presentan un proceso metodol\u00f3gico que estructura el aprendizaje significativo: 1) Se toma como punto de partida el proceso inductivo: \u00abLas situaciones hist\u00f3ricas y las aspiraciones aut\u00e9nticamente humanas\u00bb (Medell\u00ed\u00adn, 5,6). 2) Se analiza e interpreta la historia, para descubrir los designios salvadores de Dios, quien habla a trav\u00e9s del lenguaje de los signos de los tiempos. 3) Progresivamente se procede a una nueva lectura de la fe en clave cristol\u00f3gica, como acontecimiento central de la historia de la salvaci\u00f3n, hasta llegar a la identificaci\u00f3n y misi\u00f3n de la Iglesia. As\u00ed\u00ad se llega al t\u00e9rmino del proceso catequ\u00e9tico, utilizando una metodolog\u00ed\u00ada que se inspira en las constantes de la pedagog\u00ed\u00ada de Dios, en la que contenido y m\u00e9todo aparecen \u00ed\u00adntimamente unidos y relacionados entre s\u00ed\u00ad.<\/p>\n<p>5. METODOS EN CATEQUESIS. Los diferentes m\u00e9todos utilizados en catequesis son considerados est\u00ed\u00admulos que permiten el acceso, la comprensi\u00f3n y acogida de la fe, est\u00e1n al servicio de las personas y son instrumentos pedag\u00f3gicos en manos del educador. La aplicaci\u00f3n de los distintos m\u00e9todos en catequesis busca la Iniciaci\u00f3n y maduraci\u00f3n de la experiencia humana y cristiana, orientada hacia la confesi\u00f3n de la fe adulta y comunitaria.<\/p>\n<p>Desde la din\u00e1mica utilizada por los m\u00e9todos activos se\u00f1alamos el itinerario metodol\u00f3gico que normalmente se asume en la catequesis de la experiencia:<br \/>\na) Evocaci\u00f3n. Arranca de una experiencia humana o situaci\u00f3n vital que afecta a los catequizandos, tiene en cuenta sus centros de inter\u00e9s, la etapa evolutiva y la situaci\u00f3n concreta del grupo. Su finalidad es tomar conciencia de las experiencias o vivencias m\u00e1s significativas en torno a un hecho determinado. Esta evocaci\u00f3n exige procedimientos y t\u00e9cnicas espec\u00ed\u00adficas, adaptadas a la edad y a la situaci\u00f3n concreta de los catec\u00famenos: presentaci\u00f3n de experiencias de la vida del grupo, o ajenas a \u00e9l, pero evocadoras y cercanas; proyecci\u00f3n de hechos o situaciones que permanecen en el subconsciente y que se quieren explicitar; realizaci\u00f3n de actividades en lenguaje simb\u00f3lico: im\u00e1genes, signos, fotopalabras, canciones, expresi\u00f3n corporal, etc. que sugieran, evoquen, permitan la toma de conciencia de experiencias vividas.<br \/>\nb) Interiorizaci\u00f3n. Permite dar continuidad a la experiencia evocada para que la persona y el grupo se sientan interpelados. Hay que interiorizar los aspectos fundamentales de la experiencia para que resuene, de forma significativa, en el interior de cada uno. Entre los procedimientos y t\u00e9cnicas m\u00e1s adecuados, se\u00f1alamos el papel del catequista, aut\u00e9ntico mediador que deber\u00e1 ayudar a profundizar lo vivido, creando un clima favorable al silencio, a la interpelaci\u00f3n, provocar y suscitar la interiorizaci\u00f3n, el di\u00e1logo, la escucha&#8230;, evitando dar respuestas y explicaciones innecesarias o excesivamente prematuras.<br \/>\nc) Transmisi\u00f3n de la palabra de Dios. Se pretende que la experiencia evocada y profundizada sea interpretada desde la Palabra. \u00abLa palabra de Dios ilumina todo el acto catequ\u00e9tico y es el elemento que da conexi\u00f3n a todos los dem\u00e1s\u00bb (CC 228). Se trata de encontrarse con la Palabra y m\u00e1s concretamente con el evangelio, conocerlo en profundidad y dejarse interpelar por \u00e9l para que sirva de criterio y de sentido existencial. En un clima propicio para la escucha, la reflexi\u00f3n, el di\u00e1logo y la oraci\u00f3n, el catequista va ofreciendo y presentando personas, hechos, se\u00f1ales y signos, que expresan y manifiestan el contenido de la revelaci\u00f3n de Dios, su recepci\u00f3n y acogida.<\/p>\n<p>d) Expresi\u00f3n de la experiencia cristiana. 1) La experiencia vivida por el grupo necesita ser formulada a trav\u00e9s del contenido b\u00e1sico de la Iglesia. Nos referimos a una s\u00ed\u00adntesis de contenidos que expresen la fe del grupo. 2) La fe formulada necesita ser celebrada en espacios l\u00fadicos, espont\u00e1neos, simb\u00f3licos, festivos, utilizando los lenguajes dirigidos al coraz\u00f3n que expresen vivencias y sentimientos. La expresi\u00f3n celebrativa tiene m\u00faltiples manifestaciones (la m\u00fasica, el silencio, cantos, oraciones, im\u00e1genes, signos y sacramentos) que comunican y hacen entrever la realidad interior de una fe comprendida y vivida. 3) Finalmente, la experiencia de la fe necesita transformarse en actitud vital, su expresi\u00f3n es el testimonio y el compromiso. Este estilo de vida es la respuesta generosa y consciente a la oferta de vida propuesta desde una pedagog\u00ed\u00ada liberadora. Este momento metodol\u00f3gico est\u00e1 caracterizado por su talante invitativo, sugerente, liberador. Su finalidad es posibilitar las capacidades del catequizando para que pueda dar una respuesta existencial, consciente y libre al proyecto de Dios.<\/p>\n<p>Concluimos este apartado con las palabras esclarecedoras de Juan Pablo II: \u00abLa edad y el desarrollo intelectual de los cristianos, su grado de madurez eclesial y espiritual y muchas otras circunstancias personales postulan que la catequesis adopte m\u00e9todos muy diversos para alcanzar su finalidad espec\u00ed\u00adfica: la educaci\u00f3n de la fe&#8230; La variedad en los m\u00e9todos es un signo de vida y una riqueza\u00bb (CT 51). A la luz de estas afirmaciones importa utilizar m\u00e9todos que permitan un equilibrio pedag\u00f3gico capaz de activar todas las capacidades de la persona, su inteligencia, afectividad, psicomotricidad, relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>VI. Actividades y t\u00e9cnicas metodol\u00f3gicas<br \/>\nSi el m\u00e9todo es el eje ordenador de las actividades educativas, la catequesis tiene necesidad de actividades, t\u00e9cnicas y lenguajes que le permitan llevar a cabo sus objetivos: \u00abDesde la ense\u00f1anza oral de los ap\u00f3stoles a las cartas que circulaban entre las iglesias y hasta los medios m\u00e1s modernos, la catequesis no ha cesado de buscar los m\u00e9todos y medios m\u00e1s apropiados a su misi\u00f3n\u00bb (CT 46).<\/p>\n<p>1. ACTIVIDADES CATEQUETICAS. Entendemos por actividad toda acci\u00f3n educativa que permite el aprendizaje. La programaci\u00f3n es un sistema de actividades previstas y sistematizadas para cuya formulaci\u00f3n hay que tener en cuenta los objetivos y contenidos programados, a partir de ellos se plantean las actividades. Desde una metodolog\u00ed\u00ada activa, la catequesis se sirve de actividades creativas capaces de suscitar y madurar la fe, evitando reducir el aprendizaje de lo cristiano al \u00e1mbito de los conceptos doctrinales. Las m\u00e1s significativas y \u00fatiles para la catequesis podr\u00ed\u00adamos clasificarlas del siguiente modo:<br \/>\na) Actividades de tipo personal. Tienen como finalidad acercarse a la experiencia individual, interiorizarla y enriquecerla, despertando una actitud creyente de acogida y de adhesi\u00f3n a la propuesta cristiana, para que esta pueda ser expresada a trav\u00e9s de los diferentes lenguajes. Este tipo de actividades quieren conseguir el m\u00e1ximo desarrollo personal, potenciar capacidades de creatividad y de relaci\u00f3n entre los distintos elementos del mensaje cristiano. La individuaci\u00f3n metodol\u00f3gica propone objetivos adaptados a las necesidades personales y actividades que respetan el ritmo y el modo de actuaci\u00f3n de la persona. \u00abJunto al anuncio del evangelio de forma p\u00fablica y colectiva, ser\u00e1 siempre indispensable la relaci\u00f3n de persona a persona&#8230; de este modo la conciencia personal se implica m\u00e1s f\u00e1cilmente; el don de la fe, como es propio de la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo, llega de viviente a viviente, y la fuerza de persuasi\u00f3n se hace m\u00e1s incisiva\u00bb (DGC 158).<br \/>\nb) Actividades de tipo grupal. Tienen como finalidad el aprendizaje comunitario de la fe, para que esta pueda ser acogida y expresada en grupo. Dadas las dificultades inherentes a la vida de relaci\u00f3n (crisis, conflictos en la integraci\u00f3n, excesos en el ejercicio de liderazgos), se hace necesario el aprendizaje de t\u00e9cnicas de grupo que posibiliten un ambiente de motivaci\u00f3n, participaci\u00f3n, sentido de pertenencia, capaz de favorecer la interacci\u00f3n y la cohesi\u00f3n entre sus miembros. \u00abEl grupo tiene una funci\u00f3n importante en los procesos de desarrollo de la persona&#8230; Adem\u00e1s de ser un elemento de aprendizaje, el grupo est\u00e1 llamado a ser una experiencia de comunidad y una forma de participaci\u00f3n en la vida eclesial\u00bb (DGC 159).<\/p>\n<p>c) Actividades de motivaci\u00f3n. Su finalidad es desarrollar capacidades cognitivas, afectivas y comunicativas. Se orientan a puntualizar un determinado centro de inter\u00e9s, a provocar y tomar conciencia de la experiencia. Mediante la observaci\u00f3n de la realidad, la escucha de relatos, la lectura de textos, la visualizaci\u00f3n de im\u00e1genes, la respuesta a cuestionarios, etc., se pretende descubrir y tomar conciencia personal del mundo interior, enriqueci\u00e9ndolo con la experiencia de los dem\u00e1s. Suelen ser actividades orientadas a la toma de conciencia de lo vivido, buscan la asimilaci\u00f3n cognitiva y existencial de la experiencia.<br \/>\nd) Actividades de interiorizaci\u00f3n. Desde la concepci\u00f3n constructivista del aprendizaje aplicada a la memoria, se buscan actividades que incentiven la reflexi\u00f3n sistem\u00e1tica, progresiva y continua. Est\u00e1n relacionadas con la acogida de la palabra de Dios, buscan una respuesta personal que pueda ser traducida en actitud, toma de postura, decisi\u00f3n creativa. Su funci\u00f3n es asimilar el nuevo contenido, interiorizarlo e integrarlo en la vida. Se pretende activar la memoria, no simplemente para aprender nuevas f\u00f3rmulas, conceptos o definiciones, sino tambi\u00e9n para potenciar la interiorizaci\u00f3n, para guardar en el coraz\u00f3n aquello que es valioso e importante. Por eso se utilizan actividades de car\u00e1cter imaginativo, capaces de sorprender, suscitar el silencio, la escucha, permitir la oraci\u00f3n, la valoraci\u00f3n de las experiencias, el desarrollo de capacidades de tipo cognitivo y afectivo que hagan posible la construcci\u00f3n de la memoria significativa.<\/p>\n<p>e) Actividades de expresi\u00f3n. Son aquellas que permiten desarrollar las capacidades de comunicaci\u00f3n y las posibilidades expresivas que la misma fe proporciona, con la intenci\u00f3n de implicar a la persona en todos los niveles de sensibilidad y racionalidad. El contenido aprendido significativamente no puede quedarse en el interior de la persona. S\u00f3lo existe aut\u00e9ntico aprendizaje cuando este se puede comunicar a los dem\u00e1s a trav\u00e9s de los distintos lenguajes: oral, corporal, simb\u00f3lico, etc. La metodolog\u00ed\u00ada activa busca la s\u00ed\u00adntesis de los elementos fundamentales que estructuran la experiencia vivida y para ello recurre a actividades como el juego, la escenificaci\u00f3n, las t\u00e9cnicas relacionadas con la imagen (dibujos, paneles, murales, c\u00f3mics, fotopalabra), la m\u00fasica, los audiovisuales, etc., que permiten expresar la s\u00ed\u00adntesis de lo vivido en el acto catequ\u00e9tico.<br \/>\nf) Actividades de evaluaci\u00f3n. Forman parte del proceso de aprendizaje y, como tales, deben ser tenidas en cuenta. Tienen como objetivo constatar el resultado de la acci\u00f3n realizada en funci\u00f3n de los objetivos. Pretenden comprobar si el m\u00e9todo y los medios utilizados en el desarrollo de la acci\u00f3n educativa han sido correctos o si es necesaria alguna rectificaci\u00f3n. En pedagog\u00ed\u00ada se habla de: 1) actividades de evaluaci\u00f3n inicial: para conocer el grado de desarrollo del educando, su bagaje de conocimientos y actitudes previas y sus posibilidades reales; 2) actividades de evaluaci\u00f3n formativa, realizadas a lo largo del proceso de aprendizaje, y cuya finalidad es eminentemente orientadora; 3) actividades de evaluaci\u00f3n final, para constatar si se han conseguido los objetivos propuestos en el proceso de aprendizaje. Las actividades utilizadas en la evaluaci\u00f3n deben poner en funcionamiento todas las capacidades del educando: interpretaci\u00f3n o comentario de textos, utilizaci\u00f3n de la imagen y el sonido, expresiones verbales, corporales, simb\u00f3licas, etc.<\/p>\n<p>2. TECNICAS Y RECURSOS AL SERVICIO DE LA CATEQUESIS. La catequesis intenta utilizar todos los recursos disponibles para que el catec\u00fameno pueda acceder a la fe a trav\u00e9s del desarrollo pleno de sus capacidades. \u00abEn nuestro siglo, influenciado por los medios de comunicaci\u00f3n social, el primer anuncio, la catequesis o el ulterior ahondamiento de la fe no puede prescindir de esos medios\u00bb (EN 45). \u00abLa catequesis se halla frente a un fen\u00f3meno que est\u00e1 influyendo profundamente en los valores, en las actitudes y la vida misma de los hombres: los medios de comunicaci\u00f3n social&#8230; constituyen un hecho hist\u00f3rico irreversible que, en Am\u00e9rica latina, avanza r\u00e1pidamente y conduce, en breve plazo, a una cultura universal: la cultura de la imagen. Este es un signo de los tiempos que la Iglesia no puede ignorar\u00bb (Medell\u00ed\u00adn, 5,11).<\/p>\n<p>Ante esta realidad, enumeramos algunas t\u00e9cnicas y recursos que puedan resultar \u00fatiles para la catequesis: 1) La imagen (fotograf\u00ed\u00adas, diapositivas, v\u00ed\u00addeos, fotopalabras&#8230;): permite desarrollar el lenguaje simb\u00f3lico, que vela y revela mensajes, experiencias, sentimientos, etc. 2) Lluvia de ideas (brainstorming): tiene como finalidad superar las inhibiciones, favorecer la expresi\u00f3n; normalmente se utiliza para buscar soluciones creativas a situaciones conflictivas. 3) Juego de papeles o roles (role-playing): utilizado para plantear, argumentar y buscar soluciones a problemas personales, de actualidad. 4) Trabajo personal a trav\u00e9s de fichas: se pretende la interiorizaci\u00f3n y expresi\u00f3n de diferentes contenidos, con la posibilidad de que cada uno se sienta interpelado, invitado a dar una respuesta personalizada; para ello, el educando ejercitar\u00e1 sus capacidades para la investigaci\u00f3n, la consulta, la elaboraci\u00f3n personal y la s\u00ed\u00adntesis creativa; son m\u00faltiples y plurales las t\u00e9cnicas utilizadas con fichas: enumerar actividades a realizar, dibujo libre, completar frases, recortar y pegar im\u00e1genes, fotos, elaboraci\u00f3n de mensajes, cartas, formular preguntas, resumir o sintetizar textos, etc. 5) Elaboraci\u00f3n de manifiestos: son t\u00e9cnicas relacionadas con contenidos significativamente asimilados; se sit\u00faan normalmente al finalizar un tema, expresan el compromiso, la postura del grupo ante un hecho o situaci\u00f3n determinada.<\/p>\n<p>3. FORMAS DE LENGUAJE CATEQUETICO. El lenguaje es la forma de expresi\u00f3n m\u00e1s completa, porque as\u00ed\u00ad como le sirve a los seres humanos para comunicarse, tambi\u00e9n sirve en la catequesis para hablar de Dios y hablar con Dios. Las narraciones, que cuentan la acci\u00f3n de Dios en la vida humana y en la historia; los signos y ritos pertenecientes a nuestra tradici\u00f3n cristiana; las formas espont\u00e1neas o codificadas de conducta, actitudes, valores, normas; las ense\u00f1anzas y argumentos racionales estructurados en el credo y en los dogmas de nuestra fe, son las mediaciones m\u00e1s importantes que constituyen el lenguaje religioso y permiten expresar y manifestar la experiencia cristiana.<\/p>\n<p>Este lenguaje, en sus m\u00faltiples formas, debe ser tambi\u00e9n el lenguaje de la catequesis: \u00abEs preciso que nuestros materiales catequ\u00e9ticos, respetando la trascendencia del misterio cristiano, hablen un lenguaje que conecte -de modo significativo- con aquellas experiencias humanas profundas, a partir de las cuales el hombre se pregunta por la trascendencia\u00bb (CC 217).<\/p>\n<p>La tarea de la catequesis consiste en saber decir hoy lo que en la tradici\u00f3n eclesial se ha ido expresando a lo largo de los siglos: 1) en lenguaje narrativo, que contiene un mensaje experiencial, va m\u00e1s all\u00e1 de la pura racionalidad, habla de temas universales y de sentimientos colectivos y no necesita grandes explicaciones para ser comprendido. Los cuentos, las leyendas, los mitos, son las expresiones fundamentales de este lenguaje; 2) en lenguaje b\u00ed\u00adblico, que es el lenguaje utilizado por el pueblo de Israel y de la comunidad cristiana para narrar su experiencia religiosa; no es un lenguaje que se pueda captar de entrada, de ah\u00ed\u00ad la necesidad de iniciarse en \u00e9l, de progresar desde lo literal y anecd\u00f3tico hacia el simbolismo en el que se apoya la confesi\u00f3n de fe de la comunidad; 3) en lenguaje simb\u00f3lico sacramental, que comunica un mensaje a trav\u00e9s de signos y se\u00f1ales capaces de sorprender, evocar, hacer entrever una realidad, una presencia interior e invisible (realidad simb\u00f3lica). Es un lenguaje dirigido al coraz\u00f3n, que expresa lo m\u00e1s profundo de la experiencia humana; 4) en lenguaje \u00e9tico, donde lo racional y afectivo se expresan a trav\u00e9s de un determinado comportamiento, manifestado en actitudes, valores, compromiso y testimonio de vida; 5) en lenguaje te\u00f3rico conceptual, que abarca una realidad compleja de hechos y acontecimientos. Este contenido es el que estructura las palabras precisas, las formulaciones de los documentos oficiales de la Iglesia, la profesi\u00f3n de fe cristiana: \u00abuna expresi\u00f3n privilegiada de la herencia viva&#8230; que se encuentra en el credo o, m\u00e1s concretamente, en los s\u00ed\u00admbolos que en momentos cruciales recogieron, en s\u00ed\u00adntesis, la fe de la Iglesia\u00bb (CT 28).<\/p>\n<p>La catequesis integra estos lenguajes complementariamente; cada uno de ellos tiene su tarea y finalidad propia. Cabe a la metodolog\u00ed\u00ada saber relacionarlos entre s\u00ed\u00ad y reconocer su valor pedag\u00f3gico.<\/p>\n<p>El documento de Puebla afirma que: \u00abLa catequesis se concibe como un proceso din\u00e1mico, gradual y progresivo de educaci\u00f3n en la fe\u00bb (Puebla, 984); estas palabras nos permiten concluir que la catequesis est\u00e1 sometida a los imperativos de la educaci\u00f3n. Desde la dimensi\u00f3n pedag\u00f3gica, los m\u00e9todos encuentran su verdadero lugar y son una de las dimensiones fundamentales de la catequesis: no hay educaci\u00f3n de la fe sin una metodolog\u00ed\u00ada que la sostenga. Sin embargo, la variedad de situaciones humanas, obligar\u00e1 a la catequesis a buscar diferentes alternativas metodol\u00f3gicas, nunca definitivas ni absolutas, ellas brotar\u00e1n de los condicionantes que puedan favorecer o retardar el encuentro y la respuesta entre Dios y la persona. Consecuentemente el catequista deber\u00e1 asumir las actitudes pedag\u00f3gicas que acent\u00faen los valores que quiere transmitir; sin esas actitudes, el acto catequ\u00e9tico perder\u00ed\u00ada su valor educativo. El car\u00e1cter testimonial en el catequista es la condici\u00f3n esencial del dinamismo evang\u00e9lico: \u00abLo que era desde el principio, lo que hemos o\u00ed\u00addo, lo que hemos visto con nuestros propios ojos, lo que hemos contemplado, lo que han tocado nuestras manos&#8230; os lo anunciamos\u00bb (Un 1,1).<\/p>\n<p>BIBL.: AA.VV., Orientaciones de la Iglesia cat\u00f3lica sobre educaci\u00f3n en Am\u00e9rica latina, CIDE, Santiago 1971; AA.VV., Formaci\u00f3n de catequistas, SM, Madrid 1988; AA.VV., Curso de formaci\u00f3n de catequistas, Instituto de Teolog\u00ed\u00ada a Distancia, Madrid 1984; ANDRADE PONTE P., La catequesis latinoamericana al impulso de Medell\u00ed\u00adn y Puebla, Medell\u00ed\u00adn XIX (1989); ANTUNES C., T\u00e9cnicas pedag\u00f3gicas de la din\u00e1mica de grupo, Kapelusz, Buenos Aires 1975; APARISI A., Pedagog\u00ed\u00ada de los signos de Dios en la acci\u00f3n catequ\u00e9tica, Teolog\u00ed\u00ada y catequesis 2 (1983); BAB\u00ed\u008dN P., Metodolog\u00ed\u00ada, Marova, Madrid 1968; BOL\u00ed\u008dVAR BOT\u00ed\u008dA A., Los contenidos actitudinales en el curr\u00ed\u00adculo de la Reforma, problemas y propuestas, Escuela Espa\u00f1ola, Madrid 1992; CASIELLO B., Catequesis: reflexiones metodol\u00f3gicas, Didascalia 9 (1976); Con C., Psicolog\u00ed\u00ada y curr\u00ed\u00adculum, Paid\u00f3s, Barcelona 1987; El constructivismo en el aula, Gra\u00f3, Barcelona 1993; CONSEJO PONTIFICIO DE LA CULTURA, Para una pastoral de la cultura, Ciudad del Vaticano (23 de mayo de 1999); DUBUISSON O., El acto catequ\u00e9tico: su finalidad y su pr\u00e1ctica, CCS, Madrid 1989; GARCES C. 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M., El grupo y la expresi\u00f3n de la fe, San P\u00ed\u00ado X, Madrid 1981; La mediaci\u00f3n en el proceso de aprendizaje, Bru\u00f1o, Madrid 1994; MERLOS F., Lectura catequ\u00e9tica de Puebla, Medell\u00ed\u00adn V (1979); SEGUNDO J. L., Visi\u00f3n cristiana: educaci\u00f3n,-comunicaci\u00f3n social y liberaci\u00f3n, Centro cr\u00ed\u00adtico universitario, M\u00e9xico 1971; SILVA S., Cultura e inculturaci\u00f3n en el documento de Santo Domingo, Medell\u00ed\u00adn XIX (1993).<\/p>\n<p>Encarnaci\u00f3n P\u00e9rez Landaburu<\/p>\n<p>M. Pedrosa, M. Navarro, R. L\u00e1zaro y J. Sastre, Nuevo Diccionario de Catequ\u00e9tica, San Pablo, Madrid, 1999<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Catequ\u00e9tica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. La evoluci\u00f3n metodol\u00f3gica de la catequesis. II. La catequesis en el contexto de la acci\u00f3n educativa. III. La pedagog\u00ed\u00ada de Dios, fuente inspiradora. IV. Elementos constitutivos del acto catequ\u00e9tico: 1. La experiencia; 2. La palabra de Dios; 3. La expresi\u00f3n de la fe. V. La metodolog\u00ed\u00ada del acto catequ\u00e9tico: 1. M\u00e9todo y diversidad &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/metodologia-catequetica\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMETODOLOGIA CATEQUETICA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-17025","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17025","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17025"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17025\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17025"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17025"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17025"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}