{"id":17032,"date":"2016-02-05T11:05:52","date_gmt":"2016-02-05T16:05:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/movimiento-catequetico-latinoamericano\/"},"modified":"2016-02-05T11:05:52","modified_gmt":"2016-02-05T16:05:52","slug":"movimiento-catequetico-latinoamericano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/movimiento-catequetico-latinoamericano\/","title":{"rendered":"MOVIMIENTO CATEQUETICO LATINOAMERICANO"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Visi\u00f3n general: 1. De Medell\u00ed\u00adn a Puebla; 2. La catequesis de Puebla; 3. Catequesis a partir de Puebla; 4. Despu\u00e9s de Puebla; 5. Inculturaci\u00f3n. II. Actualidad y futuro de la catequesis: 1. Hacia la Conferencia de Santo Domingo; 2. Opciones catequ\u00e9ticas de la Conferencia de Santo Domingo. III. Acontecimientos m\u00e1s recientes: 1. El Congreso internacional de Sevilla; 2. La II Semana latinoamericana de catequesis; 3. El nuevo \u00abDirectorio general para la catequesis\u00bb (DGC).<\/p>\n<p>I. Visi\u00f3n general<br \/>\n1. DE MEDELL\u00ed\u008dN A PUEBLA. El documento de Medell\u00ed\u00adn inicia un nuevo per\u00ed\u00adodo hist\u00f3rico que cierra definitivamente una \u00e9poca y da paso a una Iglesia con identidad propia, que busca, de manera eficaz y urgente, poner en pr\u00e1ctica las orientaciones del Concilio.<\/p>\n<p>Pero aunque Medell\u00ed\u00adn recibe gran influencia del Vaticano II, no es s\u00f3lo obra del Concilio, sino que tiene una historia previa, aun en el \u00e1rea latinoamericana. Medell\u00ed\u00adn descubre que la historia de la Iglesia latinoamericana exige un an\u00e1lisis distinto del europeo; de all\u00ed\u00ad surge una catequesis que ser\u00e1 perfectamente situacional, dentro de una pastoral encarnada. Los grandes cambios a nivel mundial y regional van a tener como consecuencia la adopci\u00f3n de diversos m\u00e9todos para la catequesis, m\u00e9todos muchas veces importados, procedentes de culturas, situaciones y formas de expresi\u00f3n muy diversas. De las distintas corrientes que influyeron nos limitaremos a citar la catequesis doctrinal, la l\u00ed\u00adnea kerigm\u00e1tica, la catequesis experiencial (en su punto de partida), la iluminaci\u00f3n de la vida, la pedagog\u00ed\u00ada de los signos, la identificaci\u00f3n de experiencias (todo el nivel existencial), la corriente hermen\u00e9utica y una catequesis de liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un evento muy importante marca fuertemente la Conferencia de Medell\u00ed\u00adn: la VII Semana internacional de catequesis, que se celebr\u00f3 pocas semanas antes en Medell\u00ed\u00adn y tuvo gran influencia tanto para los obispos como para la elaboraci\u00f3n del documento sobre la catequesis.<\/p>\n<p>a) Catequesis y promoci\u00f3n humana. Se comenz\u00f3 a hablar de catequesis liberadora, de catequesis renovada, o tambi\u00e9n de nueva catequesis. Liberaci\u00f3n que, con buena fe, se entendi\u00f3 de muy diversas maneras. \u00abEsta obra de liberaci\u00f3n supone toma de conciencia, participaci\u00f3n, cambio de mentalidad de estos hombres, que no son objetos sino agentes de la revoluci\u00f3n\u00bb (Com. Rel. Pop., 2.1.1.); o bien \u00abque la catequesis se inserte en el movimiento mismo de la promoci\u00f3n humana\u00bb (Com. Cat. Adultos, 8).<\/p>\n<p>El Documento de Medell\u00ed\u00adn, impresionado por la fuerza de un lenguaje tan concreto como el de la Semana de catequesis -a la que hab\u00ed\u00adan asistido varios catequetas europeos que no fueron plenamente aceptados- habla de una profunda renovaci\u00f3n, ya que fallar en esto ser\u00ed\u00ada traicionar a un mismo tiempo a Dios, que le ha confiado su mensaje, y al hombre, que lo necesita para salvarse.<\/p>\n<p>Las l\u00ed\u00adneas que se tomar\u00e1n, en base al documento de Medell\u00ed\u00adn, son: catequesis situacional, catequesis evangelizadora y reevangelizadora, catequesis liberadora, catequesis pluralista, catequesis unitaria, catequesis comunitaria y catequesis en b\u00fasqueda continua. Con dos polos: fidelidad a Dios y al hombre. Destinatarios especiales: adultos.<\/p>\n<p>La catequesis debe ser la encargada de mostrar la unidad existente entre los aspectos fundamentales de las diferentes realidades humanas: entre los valores humanos y la relaci\u00f3n con Dios; entre el proyecto del hombre y el proyecto salv\u00ed\u00adfico de Dios; entre la historia humana y la historia de la salvaci\u00f3n; entre experiencia del hombre y acci\u00f3n reveladora de Dios. Evitando dicotom\u00ed\u00adas entre natural y sobrenatural. Promoviendo la evoluci\u00f3n integral del hombre y cambios sociales. Buscando la realizaci\u00f3n progresiva del Reino en el tiempo hasta su cumplimiento escatol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Se abre una fase pol\u00ed\u00adtica dentro de la catequesis, que en muchas ocasiones fue lamentable confusi\u00f3n entre catequesis y concientizaci\u00f3n. El uso de la misma palabra catequesis resulta para muchos reaccionaria, oposici\u00f3n, revoluci\u00f3n y algunos aspectos relacionados con un movimiento llamado tercermundismo. Esto trajo consecuencias, tanto positivas como negativas. Positivas como la apertura a toda visi\u00f3n amplia sobre el hombre y no encerrarse en la sacrist\u00ed\u00ada para proclamar el mensaje. Negativas como una gran desorientaci\u00f3n por parte de los agentes de la catequesis y una ausencia de criterios unificados para trabajar (daba lo mismo una cosa que otra).<\/p>\n<p>Pero no podemos olvidar la positiva influencia que tuvo, incluso a nivel mundial, todo el documento de Medell\u00ed\u00adn que, despu\u00e9s de una serena reflexi\u00f3n, llev\u00f3 su impacto hasta otros continentes y dio la imagen de una Iglesia con rostro e identidad propios.<\/p>\n<p>Hay algunos documentos que aparecieron posteriormente y complementan ciertos aspectos de Medell\u00ed\u00adn, como son el Directorio general de pastoral catequ\u00e9tica (abril de 1971) y el Congreso internacional de catequesis, celebrado en Roma en septiembre de 1971, en el que participaron algunos miembros latinoamericanos con ponencias de gran relieve.<\/p>\n<p>Para la Iglesia de Am\u00e9rica latina fue de vital importancia tener en cuenta ciertas l\u00ed\u00adneas: atenci\u00f3n a los destinatarios, especialmente adultos y familias; considerar la Biblia como fuente principal para iluminar situaciones; superar dificultades como el memorismo infantil y est\u00e9ril, para dar lugar al discurso integrativo y vivencial. El material did\u00e1ctico se fabrica en los mismos talleres, a\u00fan con medios muy precarios, pero que inspiran la creatividad. En esto influy\u00f3 mucho la pedagog\u00ed\u00ada de Paulo Freire.<\/p>\n<p>El CELAM dedic\u00f3 una larga y laboriosa preparaci\u00f3n a los S\u00ed\u00adnodos de la evangelizaci\u00f3n (1974) y la catequesis (1977). En un documento llamado Metodolog\u00ed\u00adas catequ\u00ed\u00adsticas en Am\u00e9rica latina se llama la atenci\u00f3n sobre un exasperado psicologismo y la presentaci\u00f3n de un Cristo demasiado humano, m\u00e1s l\u00ed\u00adder revolucionario que Hijo de Dios y salvador; sobre el olvido de la oraci\u00f3n, de la liturgia y de la dimensi\u00f3n escatol\u00f3gica.<\/p>\n<p>En el Congreso catequ\u00ed\u00adstico internacional de Roma, en 1971, algunos miembros de Am\u00e9rica latina dibujaron la catequesis con estas caracter\u00ed\u00adsticas: 1) catequesis situacional, es decir: no se pueden desconocer las situaciones humanas como lugar catequ\u00ed\u00adstico con ritmos propios, las situaciones de injusticia y de opresi\u00f3n, que encontrar\u00e1n en la catequesis una decidida denuncia; 2) catequesis concientizante: que tenga al hombre como sujeto de su propio destino y liberado de todo lo que le impide realizarse, ayudando a superar las dicotom\u00ed\u00adas entre formulaciones doctrinales y praxis, entre la proclamaci\u00f3n del mensaje y la doctrina social de la Iglesia; 3) catequesis y promoci\u00f3n humana: en equilibrio, superando los extremos de catequesis desencarnada y catequesis casi exclusivamente preocupada por la promoci\u00f3n humana; 4) catequesis y promoci\u00f3n evangelizadora: frente a los procesos hist\u00f3ricos vividos, que nuestra fe\u2020\u00a2no se aleje de ellos ni se transforme s\u00f3lo en profetismo que denuncie injusticias, pues una evangelizaci\u00f3n bien hecha descubre la presencia salv\u00ed\u00adfica de Dios en todas las realidades humanas; 5) catequesis de incidencia pol\u00ed\u00adtica: interesada por las realidades y la b\u00fasqueda de causas y remedios; 6) catequesis liberadora: anunciar la salvaci\u00f3n tambi\u00e9n implica remover obst\u00e1culos; 7) catequesis te\u00f3rica y pr\u00e1ctica: el mensaje debe estar en constante proceso de encarnaci\u00f3n; seguir a Jesucristo hoy significa actuar ma\u00f1ana dentro de una situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entre otras cosas, se comentaron las reformas de los m\u00e9todos educativos en fidelidad a la catequesis, la atenci\u00f3n a los diferentes grupos culturales y humanos, el pluralismo catequ\u00ed\u00adstico y la creatividad (que muestra la originalidad de una antropolog\u00ed\u00ada cristiana expuesta en la catequesis).<\/p>\n<p>b) Objetivos. Tres son los objetivos que se buscan en catequesis: lograr una fe encarnada, una fe arm\u00f3nica y una fe aut\u00e9ntica.<\/p>\n<p>En la v\u00ed\u00adspera del s\u00ed\u00adnodo sobre la catequesis (1977), dos documentos, uno del CELAM y otro de los directores nacionales, reafirmaban que la catequesis situacional es la caracter\u00ed\u00adstica de Latinoam\u00e9rica en la l\u00ed\u00adnea liberadora; e insist\u00ed\u00adan en las CEB (Comunidades eclesiales de base) como lugar preferencial, sin olvidar la necesidad de superar obst\u00e1culos, como la no lograda s\u00ed\u00adntesis entre catequesis sacramental\/liberadora; dimensi\u00f3n antropo-pol\u00ed\u00adtical-dogm\u00e1tica. Esto tiene como consecuencia la falta de una eclesiolog\u00ed\u00ada apropiada, la confusi\u00f3n de roles entre catequistas, te\u00f3logos, expertos e investigadores, y hasta el desconocimiento del magisterio por parte de algunos catequetas.<\/p>\n<p>El documento de trabajo del CELAM para el s\u00ed\u00adnodo de 1977 llam\u00f3 la atenci\u00f3n del catequista sobre un punto clave de su actividad: \u00e9l debe presentar la liberaci\u00f3n en su totalidad, sin ceder a las lecturas simplistas y reductivas de la Biblia, confundiendo el proyecto salv\u00ed\u00adfico de Dios con proyectos pol\u00ed\u00adticos ideologizados; sin que esto signifique rehusar el compromiso por el hombre y sus problemas.<\/p>\n<p>Para la reuni\u00f3n de Puebla el DECAT elabor\u00f3 un documento en el que ofrec\u00ed\u00ada nuevas aportaciones: el perfil del catequista, la catequesis permanente, el uso de los medios grupales y las t\u00e9cnicas audiovisuales. Todos consideraban la catequesis como una tarea prioritaria de la pastoral en Am\u00e9rica latina y se ped\u00ed\u00ada que se clarificaran puntos como contenidos-m\u00e9todo-lenguaje.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os que van de Medell\u00ed\u00adn a Puebla ocurrieron muchas cosas. Se debi\u00f3 afrontar una utop\u00ed\u00ada creadora -del gobierno con imaginaci\u00f3n- y una utop\u00ed\u00ada liberadora -en la que nadie educa a nadie, sino que todos nos educamos juntos-; y Puebla tuvo que integrar los anhelos de la liberaci\u00f3n de Medell\u00ed\u00adn con los de comuni\u00f3n y participaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2. LA CATEQUESIS DE PUEBLA. La catequesis \u00abes una acci\u00f3n prioritaria de la Iglesia en Am\u00e9rica latina\u00bb. Los obispos abren el cap\u00ed\u00adtulo sobre la catequesis con una definici\u00f3n y un desaf\u00ed\u00ado. La definici\u00f3n de catequesis fue tomada del s\u00ed\u00adnodo de 1977: \u00abEducaci\u00f3n ordenada y progresiva de la fe\u00bb. El desaf\u00ed\u00ado es que la catequesis sea \u00abacci\u00f3n prioritaria en la Iglesia si realmente queremos una renovaci\u00f3n profunda de la vida cristiana\u00bb. Es importante recordar que en la misma definici\u00f3n se encierra otro gran desaf\u00ed\u00ado: la catequesis permanente.<\/p>\n<p>a) Situaci\u00f3n (978-991). 1) En su aspecto positivo: m\u00faltiples iniciativas; integraci\u00f3n fe-vida; pedagog\u00ed\u00ada; amor por la Biblia; descubrimiento de la dimensi\u00f3n comunitaria; proceso din\u00e1mico, gradual y permanente. 2) En el aspecto negativo: no se llega a todos; dicotom\u00ed\u00adas y dualismos; oposiciones catequesis sacramental\/catequesis existencial; catequesis situacional\/catequesis doctrinal. Descuido de la oraci\u00f3n y la liturgia.<br \/>\nb) Criterios teol\u00f3gicos (992-999): 1) Catequesis de comuni\u00f3n y participaci\u00f3n (992-993); 2) Catequesis bajo el signo de la fidelidad (994-997); 3) Catequesis de conversi\u00f3n y crecimiento (998); 4) Catequesis integradora (999).<br \/>\nc) Proyectos pastorales (1000-1011): 1) Formaci\u00f3n integral del cristiano. Contenidos integrales de la fe: Biblia (1001); valores del Esp\u00ed\u00adritu (1005); vida moral (1008); vida pol\u00ed\u00adtica y doctrina social de la Iglesia (1008); acci\u00f3n catequ\u00ed\u00adstica permanente; con una clara ayuda vocacional. 2) Formaci\u00f3n integral de los catequistas. Entre profec\u00ed\u00ada y realismo. Medell\u00ed\u00adn era un acontecimiento prof\u00e9tico nuevo y creativo, favorecedor de la acci\u00f3n catequ\u00ed\u00adstica. Hab\u00ed\u00ada que aplicar el Concilio ante las r\u00e1pidas transformaciones. El discurso de Medell\u00ed\u00adn era nuevo, dejaba un gran espacio a la creatividad del catequista, pero inclu\u00ed\u00ada sus riesgos; precisamente a partir de \u00e9l muchos \u00abpolitizaron el evangelio en vez de evangelizar la pol\u00ed\u00adtica\u00bb. Puebla en catequesis plante\u00f3 un discurso m\u00e1s sereno, m\u00e1s completo (integrador). Existe un espacio creativo para el verdadero catequista, pero su creatividad aparece orientada. Puebla a\u00f1adi\u00f3 a Medell\u00ed\u00adn, en el campo de la catequesis, que esta no se debe impartir s\u00f3lo para liberarnos de la opresi\u00f3n, sino para construir la comuni\u00f3n y la participaci\u00f3n. Esta l\u00ed\u00adnea fundamental e importante de Puebla fue asumida por la I Semana latinoamericana de catequesis: La comunidad como fuente, lugar y meta de la catequesis.<\/p>\n<p>3. CATEQUESIS A PARTIR DE PUEBLA. No es f\u00e1cil trazar un perfil de la catequesis en Am\u00e9rica latina despu\u00e9s de Puebla. Veamos de forma sint\u00e9tica los principales elementos catequ\u00e9ticos de cada sector.<\/p>\n<p>a) Reuniones regionales de catequesis en 1980 (Regi\u00f3n Caribe: del 3 al 7 de febrero, Puerto Pr\u00ed\u00adncipe [Hait\u00ed\u00ad]; Pa\u00ed\u00adses Bolivarianos: del 6 al 8 de mayo, Lima [Per\u00fa]; Regi\u00f3n Cono-Sur-Brasil: del 16 al 18 de mayo, Asunci\u00f3n [Paraguay]).<\/p>\n<p>&#8211; En cuanto a los contenidos. 1) Elementos positivos: Se constata una catequesis b\u00ed\u00adblica; cristoc\u00e9ntrica; con visi\u00f3n renovada y acento en la Verdad sobre Jesucristo, la Iglesia y el hombre; liberadora e integradora de fe-vida; con valores de la cultura y religiosidad popular; adaptada a las exigencias de una catequesis permanente. 2) Elementos negativos: Persiste una catequesis transmisora de conocimientos, intelectualista, no vivencial; fragmentaria, sin continuidad; descarnada; con reducci\u00f3n a ciertos aspectos del mensaje; presentaci\u00f3n de un Dios paternalista; poca insistencia en la dimensi\u00f3n social y moral. 3) Aspiraciones: Promover una catequesis de contenido integral; permanente; comprometida e integradora de fe-vida; asumir en la catequesis los valores de la cultura y religiosidad popular; presentar a Cristo como alguien actual, encarnado, vivo entre nosotros.<\/p>\n<p>&#8211; En cuanto a los destinatarios. 1) Elementos positivos: Gran sensibilidad ante la religi\u00f3n y los sacramentos; sentido de comunidad; mayor inter\u00e9s por la catequesis familiar, de adultos, j\u00f3venes y pobres; inicio de la catequesis permanente; sensibilidad social y compromiso liberador. 2) Elementos negativos: Sincretismo religioso; falta propuesta y estructura para catequesis permanente; avance de las sectas; desintegraci\u00f3n familiar; no integraci\u00f3n entre catequesis escolar y parroquial. 3) Aspiraciones: Promover la catequesis permanente; valorizar la catequesis familiar, de adultos, j\u00f3venes y pobres; estimular la catequesis desde, para y en la comunidad; preparar cristianos testigos de Cristo y comprometidos con un cambio por su fe.<\/p>\n<p>&#8211; En cuanto a los m\u00e9todos. 1) Elementos positivos: Variedad de m\u00e9todos; difusi\u00f3n del m\u00e9todo ver-juzgar, celebrar-actuar; uso de lenguajes y medios m\u00e1s al alcance del pueblo; m\u00e1s activo y participativo; empleo de nuevas formas de catequesis. 2) Elementos negativos: Acentuaci\u00f3n de los acontecimientos y memorizaci\u00f3n sin orientaci\u00f3n a la vida; lenguaje y material no adaptable a los distintos grupos culturales; falta material para catequesis personalizante, concientizadora, transformadora. 3) Aspiraciones: Elaborar un directorio nacional con l\u00ed\u00adneas y programas; evaluar el uso de audiovisuales; utilizar medios de comunicaci\u00f3n social; promover catequesis que favorezcan la educaci\u00f3n permanente, continuada y progresiva de la fe.<\/p>\n<p>&#8211; En cuanto a la formaci\u00f3n de catequistas. 1) Elementos positivos: Aumento del n\u00famero de catequistas y diversificaci\u00f3n de cursos para formaci\u00f3n; acentuado inter\u00e9s por una formaci\u00f3n personal permanente; catequistas m\u00e1s comprometidos y m\u00e1s adaptados al pueblo. 2) Elementos negativos: n\u00famero de catequistas a\u00fan insuficiente; faltan catequistas con s\u00f3lida formaci\u00f3n; falta organizar propuestas claras y planes de formaci\u00f3n con propuestas bien definidas y coordinadas en un proyecto global; poco inter\u00e9s de los sacerdotes en la tarea de formar catequistas. 3) Aspiraciones: Incrementar la formaci\u00f3n integral; preparar especialistas (catequetas); promover una formaci\u00f3n actualizada para religiosos, sacerdotes&#8230;; favorecer la instituci\u00f3n del ministerio del catequista; crear centros de formaci\u00f3n e investigaci\u00f3n; unificar los programas de formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; En cuanto a la organizaci\u00f3n. 1) Elementos positivos: Organizaci\u00f3n y coordinaci\u00f3n nacional y diocesana; multiplicaci\u00f3n de equipos de catequesis; creaci\u00f3n de institutos y centros de formaci\u00f3n. 2) Elementos negativos: Pocas personas en los equipos; falta de coordinaci\u00f3n; falta de presencia animadora de obispos y sacerdotes; falta de agentes preparados, en especial, seglares. 3) Aspiraciones: Promover la comuni\u00f3n entre obispos, coordinadores y catequistas; garantizar la disponibilidad diocesana; incrementar el apoyo del CELAM a las Conferencias episcopales.<\/p>\n<p>b) Reuniones Regionales de Catequesis en 1981 (Cono Sur-Brasil: del 12 al 14 de mayo, Curitiba [Brasil]; Pa\u00ed\u00adses Bolivarianos: del 2 al 4 de junio, Los Teques [Venezuela]; Regi\u00f3n Caribe: del 10 al 12 de junio, Santiago de los Caballeros [Rep\u00fablica Dominicana]; M\u00e9xico y Centroam\u00e9rica: del 22 al 24 de junio, en Tegucigalpa).<\/p>\n<p>El tema central de las reuniones es el de la formaci\u00f3n de catequistas. 1) Funci\u00f3n y tipos de catequistas: el catequista debe ser un hombre de fe y oraci\u00f3n; inserto en la comunidad eclesial; comprometido con la realidad de nuestro tiempo, de la Iglesia y de la sociedad; lector e int\u00e9rprete de los signos de Dios en la historia; testigo de lo que ense\u00f1a; capaz de vivir un proceso de liberaci\u00f3n de s\u00ed\u00ad mismo y de los dem\u00e1s; animador de una acci\u00f3n educadora permanente de la fe. Se constata que falta propuesta concreta y catequistas preparados para atender la catequesis de adultos, minusv\u00e1lidos, ancianos, enfermos; constructores de la sociedad pluralista. 2) C\u00f3mo formar a los catequistas. A esta cuesti\u00f3n se respondi\u00f3 m\u00e1s a nivel de deber ser que desde un intercambio de experiencias. Unos buscan una formaci\u00f3n seg\u00fan el m\u00e9todo de exposici\u00f3n de asignaturas, y otros una formaci\u00f3n unida a la praxis. Falta propuesta clara de formaci\u00f3n de catequistas. Desaf\u00ed\u00ados: necesidad de formar espec\u00ed\u00adficamente catequistas; formaci\u00f3n permanente; una s\u00f3lida espiritualidad para el catequista. Aspiraciones: m\u00e1s apoyo del CELAM; necesidad de institutos catequ\u00e9ticos a nivel regional y latinoamericano. Urgencia de multiplicar centros de formaci\u00f3n y de producir material catequ\u00e9tico. 3) Institutos y recursos nacionales e internacionales necesarios para la formaci\u00f3n de catequistas. Impulsar centros de formaci\u00f3n nacional; crear institutos catequ\u00e9ticos de nivel superior; organizar recursos por regiones o grupos de pa\u00ed\u00adses cercanos; estructurar un equipo itinerante a nivel nacional encargado de la formaci\u00f3n; insistir en la formaci\u00f3n catequ\u00e9tica en seminarios y casas de formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>c) I Semana latinoamericana de catequesis, 1982 (Quito).<\/p>\n<p>1) Avances: Mayor conciencia eclesial de la catequesis como ministerio que afecta a todo el pueblo; catequesis integrada a la pastoral org\u00e1nica; mayor presencia de la Biblia en catequesis; piedad mariana como lugar de catequesis; comunidades eclesiales de base como lugar privilegiado de catequesis; avances en la catequesis presacramental, familiar; aumento de centros de formaci\u00f3n y animaci\u00f3n catequ\u00e9tica; formaci\u00f3n m\u00e1s cualificada; fuerte presencia de laicos; aprovechamiento de ciencias auxiliares; se comparten m\u00e1s experiencias en el interior y exterior del pa\u00ed\u00ads; m\u00e1s experiencias en catequesis de adultos y especiales: ind\u00ed\u00adgenas, inmigrantes, minusv\u00e1lidos; experiencia catequ\u00e9tica con dimensi\u00f3n social; la mayor\u00ed\u00ada de las di\u00f3cesis del continente cuentan con un organismo promotor y coordinador de las catequesis; mayor uso de los medios de comunicaci\u00f3n social en catequesis; creatividad en metodolog\u00ed\u00ada, recursos did\u00e1cticos y organizaci\u00f3n de la catequesis; estudios, experiencias para acompa\u00f1ar la religiosidad popular. 2) Tendencias: Definici\u00f3n de la fisonom\u00ed\u00ada y personalidad propia del catequista; ministerio de la catequesis como prioridad fundamental en la pastoral; dimensi\u00f3n cristoc\u00e9ntrica como eje articulador del mensaje; Biblia como fuente y contenido de la catequesis; integraci\u00f3n fe-vida a trav\u00e9s del testimonio personal y comunitario; b\u00fasqueda de unidad de criterios; ubicar la catequesis en la pastoral org\u00e1nica; dimensi\u00f3n comunitaria de la catequesis expresada en la comunidad eclesial de base como centro animador y promotor de catequistas y ministerios; adopci\u00f3n de la dimensi\u00f3n antropol\u00f3gica en la catequesis; catequesis con dimensi\u00f3n social y enfoque liberador; inculturaci\u00f3n del mensaje catequ\u00ed\u00adstico; asunci\u00f3n de los valores de la religiosidad popular; catequesis con acentuaci\u00f3n en los adultos, particularmente en y para la familia; promoci\u00f3n de catequistas surgidos de la comunidad y para la comunidad; formaci\u00f3n integral y permanente de agentes de pastoral catequ\u00e9tica; diversificaci\u00f3n de metodolog\u00ed\u00adas. 3) Tensiones: Jerarqu\u00ed\u00ada, bien intencionada en la teor\u00ed\u00ada, pero poco coherente en la praxis; conflictos entre catequesis de signo verticalista y horizontalista; corrientes diversas en enfoques, contenidos y metodolog\u00ed\u00adas; enfrentamientos ideol\u00f3gicos y radicalismos en nombre de la misma fe; distintas antropolog\u00ed\u00adas, cristolog\u00ed\u00adas y eclesiolog\u00ed\u00adas existentes; desconocimientos y prejuicios hacia las comunidades eclesiales de base por parte de obispos y organismos de catequesis; invasi\u00f3n proselitista de las sectas; desarticulaci\u00f3n entre los diversos ministerios (prof\u00e9tico, lit\u00fargico y pastoral); no se ven figuras de obispos y p\u00e1rrocos como primeros catequistas; lenguajes distintos de los pastores y el pueblo; antagonismos en Iglesias particulares entre obispos y comunidades religiosas en la praxis pastoral. 4) Carencias: Hay que definir mejor el perfil del catequista; falta conciencia en la comunidad cristiana sobre su responsabilidad en la catequesis; ausencia o insuficiencia de planes de pastoral org\u00e1nica en pa\u00ed\u00adses y di\u00f3cesis; falta conocimiento, aprecio y estudio de la cultura de los valores de la religiosidad popular; catequesis presacramental insuficiente; no aparece clara la opci\u00f3n por los pobres o la opci\u00f3n es paternalista; catequesis desencarnada, no adecuada a la realidad; predicaci\u00f3n catequ\u00ed\u00adstica moralizante; falta formaci\u00f3n catequ\u00e9tica en seminarios y escolasticados; escasez de centros de formaci\u00f3n de agentes a todos los niveles; insuficiente preparaci\u00f3n de educadores de la fe en escuelas; insuficiencia de recursos humanos y materiales para los catequistas. 5) Expectativas: Reconocimiento oficial del ministerio de la catequesis; catequesis que asegure la perseverancia en las distintas etapas de la vida; mayor presencia de la catequesis en movimientos laicos; dar al laico el lugar que le corresponde; considerar las comunidades eclesiales de base como centro renovador de la catequesis, fuente de liderazgo, militancia cristiana y lugar de ministerios laicales; entroncar la catequesis en los fen\u00f3menos socio-culturales; religiosidad popular como elemento indispensable; priorizar catequesis juvenil; optar por la catequesis liberadora; mayor presencia y apoyo de los obispos y sacerdotes; sensibilizar, capacitar y actualizar a los obispos, sacerdotes y religiosos en tareas de la catequesis; conocer y usar m\u00e1s los medios de comunicaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>d) Cuatro reuniones regionales de catequesis 1984-1987 (Cono Sur-Brasil, del 3 al 15 de septiembre de 1984, Santiago de Chile; M\u00e9xico-Centroam\u00e9rica, del 24 al 28 de febrero de 1985, M\u00e9xico; Pa\u00ed\u00adses Bolivarianos, del 10 al 13 de septiembre de 1985, Quito [Ecuador]; Regi\u00f3n Caribe, del 9 al 13 de septiembre de 1987, Santo Domingo [Rep. Dominicana]).<\/p>\n<p>1) Aspectos positivos: Crece el inter\u00e9s del pueblo por la Biblia; se multiplican los materiales b\u00ed\u00adblicos populares; aumenta el inter\u00e9s y apoyo de los obispos y sacerdotes por la catequesis; gran actuaci\u00f3n de los departamentos nacionales de catequesis; buenas publicaciones catequ\u00e9ticas; propuesta seria de formaci\u00f3n de catequistas; santuarios marianos, centros de evangelizaci\u00f3n popular; presencia creciente con responsabilidad y entrega de laicos en la catequesis; crece la conciencia de la catequesis como responsabilidad comunitaria y el medio de vivir y celebrar comunitariamente la fe (mayor participaci\u00f3n, catequesis m\u00e1s b\u00ed\u00adblica, presencia activa de mujeres, fuerte catequesis parroquial); m\u00e1s uso de los medios de comunicaci\u00f3n social en la catequesis; renovaci\u00f3n de m\u00e9todos y lenguaje en los textos, para responder a las necesidades de los catequizandos; preocupaci\u00f3n por la religiosidad popular en la catequesis; catequistas liberados a tiempo pleno. 2) Aspectos negativos: Invasi\u00f3n de sectas y sociedades esot\u00e9ricas; catequesis dirigida preferentemente a los ni\u00f1os y adultos campesinos; no hay respuesta para intelectuales y profesionales por falta de preparaci\u00f3n y miedo al marxismo; la catequesis no llega a los j\u00f3venes; catequesis escolar inadecuada, est\u00e1tica, incapaz de cuestionar la vida de los j\u00f3venes; poca formaci\u00f3n de los agentes, deficiente actualizaci\u00f3n de los sacerdotes; tendencias ideol\u00f3gicas polarizantes que distorsionan el contenido, debilitan la comunidad y crean desconcierto entre los fieles; tensiones entre distintas cristolog\u00ed\u00adas y eclesiolog\u00ed\u00adas; falta la iluminaci\u00f3n -desde el evangelio- de la situaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica; poca producci\u00f3n de material catequ\u00e9tico para todas las etapas; organizaci\u00f3n a\u00fan deficiente; insuficiente evangelizaci\u00f3n de la religiosidad popular; poca atenci\u00f3n a la catequesis escolar; descuido de la memorizaci\u00f3n; falta de sistematizaci\u00f3n sobre todo en pastoral juvenil; faltan textos lit\u00fargicos para la catequesis. 3) Opciones prioritarias: la educaci\u00f3n en la fe debe: acompa\u00f1ar al cristiano durante toda su vida, especialmente en la etapa adulta, con atenci\u00f3n especial a la familia y a los j\u00f3venes; asumir la Biblia como texto de catequesis por excelencia en la cual nuestros pueblos sufrientes encuentran la luz esperanzadora en su lucha hacia la liberaci\u00f3n total; impulsar la pastoral b\u00ed\u00adblica; atender a los procesos de educaci\u00f3n popular desde los pobres con sus aspiraciones, usos, valores, signos y creatividad; impulsar a una continua conversi\u00f3n y crecimiento de una fe transformadora de la persona, la comunidad y la sociedad; formar comunidades catequizadas y catequizadoras como lugar, fuente y meta de la catequesis; ser proceso de conversi\u00f3n personal y comunitario, permanente, sistem\u00e1tico y creciente de la fe, para construir una sociedad libre, justa, fraterna y pac\u00ed\u00adfica; formar a los catequistas en todos los niveles y crear y potenciar estructuras de organizaci\u00f3n catequ\u00e9tica, tambi\u00e9n en todos los niveles, para responder a la gran urgencia de formar catequistas; ofrecer una catequesis que sea realmente prioritaria, contando con recursos humanos y materiales necesarios; fomentar una mayor participaci\u00f3n del laicado en las decisiones; incluir en la catequesis contenidos de compromiso social para formar la conciencia social y llegar a la uni\u00f3n fevida. 4) Recomendaciones: Intercambiar material y recursos humanos entre los pa\u00ed\u00adses de la regi\u00f3n; el DECAT contin\u00faa apoyando y acompa\u00f1ando el proceso catequ\u00ed\u00adstico de cada pa\u00ed\u00ads; desde el c\u00f3digo de derecho y l\u00ed\u00adneas comunes; proporcionar una actualizaci\u00f3n catequ\u00e9tica a los agentes de pastoral en general: obispos, sacerdotes, religiosos y laicos.<\/p>\n<p>e) L\u00ed\u00adneas comunes de orientaci\u00f3n para la catequesis en Am\u00e9rica latina (Documento del DECAT-CELAM publicado en diciembre de 1985; Los elementos siguientes est\u00e1n tomados del cap\u00ed\u00adtulo III de este documento).<\/p>\n<p>1) Identidad: En este apartado, el documento hace una descripci\u00f3n de los elementos que debe tener en cuenta una catequesis renovada, en base a las experiencias de los \u00faltimos a\u00f1os y a los principales documentos del magisterio (cf nn. 49-53). Se presentan cuatro acentuaciones de la catequesis latinoamericana (cf nn. 48-54). Se trata de una catequesis comunitaria -la catequesis es fuente y agente esencial en todo el proceso catequ\u00ed\u00adstico-, situacional -tiene en cuenta las situaciones concretas del pueblo-, misionera -suscita y anuncia la fe en su n\u00facleo central (kerigm\u00e1tico)- y liberadora. 2) Tensiones (nn. 49-63): Catequesis vivencial frente a catequesis doctrinal; catequesis liberaci\u00f3n-acci\u00f3n frente a oraci\u00f3n-contemplaci\u00f3n; catequesis situacional frente a catequesis sistem\u00e1tica; lenguaje tradicional frente a lenguaje del pueblo. 3) Opciones (nn. 64-66): Las opciones preferenciales son las opciones de la pastoral de Puebla: pueblos, j\u00f3venes, familias, constructores de la sociedad pluralista; la catequesis hace una opci\u00f3n por la educaci\u00f3n de la fe: que sea permanente, con atenci\u00f3n especial a los pobres, los j\u00f3venes y la familia; con la Biblia como texto; que atienda a procesos de educaci\u00f3n popular desde los pobres; que impulse la continua conversi\u00f3n y crecimiento de la fe transformadora de la persona, la comunidad y la sociedad; con esperanza en \u00abnuevos cielos y tierra nueva\u00bb ; que d\u00e9 prioridad a la formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>f) Dos reuniones regionales de catequesis en 1989 (Pa\u00ed\u00adses Bolivarianos: del 25 al 28 de febrero, en Lima [Per\u00fa]; Cono Sur-Brasil: del 14 al 17 de marzo, en Santiago de Chile; los restantes, M\u00e9xico, Centroam\u00e9rica-Caribe, en el segundo semestre de 1989).<\/p>\n<p>1) Logros: Busca responder a los retos; din\u00e1mica vivencial y creativa en proceso constante de renovaci\u00f3n; fuerte presencia del laicado; intenso trabajo de formaci\u00f3n; se avanza en la catequesis integral con m\u00e1s participaci\u00f3n de familias, j\u00f3venes y adultos; catequesis con fuerte acento b\u00ed\u00adblico; m\u00e1s integrada en la pastoral; marcado acento comunitario; atenci\u00f3n a la dimensi\u00f3n prof\u00e9tico-transformadora. 2) Desaf\u00ed\u00ados: Necesidad de conversi\u00f3n personal y comunitaria; vivir la opci\u00f3n por los pobres; llegar a la mayor\u00ed\u00ada del pueblo; responder al reto de las sectas y la secularizaci\u00f3n; estar m\u00e1s integra-da en la pastoral de conjunto; mejor formaci\u00f3n de agentes; uni\u00f3n fe-vida; mayor equilibrio entre dimensi\u00f3n doctrinal, social y vivencial; acentuar el esfuerzo hacia una catequesis inculturada; atenci\u00f3n a la cultura adveniente y sus implicaciones en la catequesis. 3) Prioridades: Impulsar la dimensi\u00f3n comunitaria; elaborar l\u00ed\u00adneas comunes para unificar criterios a nivel nacional; continuar en la formaci\u00f3n permanente de catequistas acentuando los aspectos espiritual, pastoral, doctrinal y metodol\u00f3gico; promover cada vez m\u00e1s la catequesis de adultos, clarificando su concepto y extendi\u00e9ndola a todos los \u00e1mbitos de la vida laical; impulsar la catequesis comunitaria: catequesis que nace y crece en comunidad y origina comunidades; continuar con el apoyo del DECAT; intensificar el intercambio con pa\u00ed\u00adses vecinos; con relaci\u00f3n a la inculturaci\u00f3n y catequesis, se constat\u00f3 que es poco el camino recorrido y que es urgente seguir profundizando para definir los ejes teol\u00f3gicos de la inculturaci\u00f3n, descubrir su riqueza en el aspecto de lo cotidiano de la cultura y sabidur\u00ed\u00ada del pueblo, establecer un di\u00e1logo serio entre fe y cultura y encontrar una metodolog\u00ed\u00ada adecuada para la inculturaci\u00f3n en la catequesis.<\/p>\n<p>4. DESPUES DE PUEBLA. Existe una conciencia de paso del catecismo a la catequesis.<\/p>\n<p>a) Este cambio de \u00f3ptica se observa en varios aspectos de la catequesis: 1) Se nota muy especialmente en los diversos tipos de catequesis: familiar, juvenil (no s\u00f3lo presacramental, sino de perseverancia), itinerario de catequesis permanente, de marginados, etc. 2) Se aborda no s\u00f3lo el objeto -doctrina\/catequista-, sino tambi\u00e9n el sujeto -hombre\/catequizando-. 3) Es considerable el aumento de agentes (vocaci\u00f3n a la catequesis en el pueblo de Dios) y de escuelas de formaci\u00f3n (no s\u00f3lo seminarios para catequistas de base, sino tambi\u00e9n para catequistas de nivel medio y hasta con estudios universitarios). 4) Se celebran congresos catequ\u00ed\u00adsticos en muchas naciones. 5) Se nota en los documentos de los diferentes episcopados y del magisterio universal. 6) Se multiplican los ministerios catequ\u00ed\u00adsticos.<\/p>\n<p>b) Tambi\u00e9n se observa en la formaci\u00f3n permanente: 1) Para los agentes de catequesis de los tres niveles: catequetas, catequistas de nivel medio, catequistas de base. 2) Catequesis permanente para el pueblo de Dios, con atenci\u00f3n especial a la catequesis de adultos. 3) Comunidad catequizadora. 4) Existen algunas publicaciones de la colecci\u00f3n DECAT: Audiovisuales catequ\u00ed\u00adsticos en Am\u00e9rica latina; Catequesis familiar; Evangelizaci\u00f3n y catequesis, 10 documentos del magisterio eclesi\u00e1stico con \u00ed\u00adndice anal\u00ed\u00adtico: Catequesis en Am\u00e9rica latina, 18 a\u00f1os de producci\u00f3n catequ\u00e9tica 1968-1986; L\u00ed\u00adneas comunes de orientaci\u00f3n para la catequesis en Am\u00e9rica latina.<\/p>\n<p>En la I Semana latinoamericana de catequesis, de Quito, observamos las siguientes opciones: evangelizaci\u00f3n, pobres, liberaci\u00f3n, religiosidad popular, evangelizaci\u00f3n de la cultura, juventud, comunidades eclesiales de base y ministros, comuni\u00f3n y participaci\u00f3n. Tambi\u00e9n contemplamos los rasgos de identidad de la catequesis latinoamericana: situacional, cristo-c\u00e9ntrica, liberadora, b\u00ed\u00adblico-existencial, evangelizadora, comunitaria, permanente y con atenci\u00f3n a agentes, lugares e instrumentos.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de esta s\u00ed\u00adntesis sobre lo que pas\u00f3 con la catequesis latinoamericana a partir de Puebla, se pueden apuntar algunos desaf\u00ed\u00ados y tendencias que deben merecer la atenci\u00f3n especial de los responsables del proceso catequ\u00ed\u00adstico. Tensiones existentes: catequesis vivencial\/catequesis doctrinal; catequesis liberaci\u00f3n-acci\u00f3n\/ catequesis de oraci\u00f3n-contemplaci\u00f3n; lenguaje tradicional\/lenguaje de matriz popular; catequesis situacional\/ catequesis sistem\u00e1tica.<\/p>\n<p>5. INCULTURACI\u00ed\u201cN. Dar una respuesta concreta al desaf\u00ed\u00ado de la inculturaci\u00f3n en la catequesis es una urgencia y una cuesti\u00f3n de fidelidad al hombre concreto que vive en este continente. Al hablar de inculturaci\u00f3n y catequesis no se puede olvidar el gran desaf\u00ed\u00ado que es trabajar con la llamada cultura adveniente. Tenerla presente es una forma de encontrar respuestas concretas para la catequesis de algunos grupos sociales como, por ejemplo, los j\u00f3venes.<\/p>\n<p>La catequesis en Am\u00e9rica latina es una de las primeras \u00e1reas en que es preciso intentar una atenci\u00f3n al sujeto; usar pedagog\u00ed\u00adas orientadas a la escucha del mensaje en su realidad; utilizar los medios m\u00e1s convenientes seg\u00fan la cultura de los oyentes; atender al cambio cultural que se va produciendo; asumir los lenguajes (estilos, culturas, etc.) para el anuncio; proclamar una salvaci\u00f3n integral (que incluye tambi\u00e9n el aspecto cultural).<\/p>\n<p>II. Actualidad y futuro de la catequesis<br \/>\n1. HACIA LA CONFERENCIA DE SANTO DOMINGO. Despu\u00e9s de una r\u00e1pida visi\u00f3n de la catequesis latinoamericana en los \u00faltimos a\u00f1os, ofrecemos las l\u00ed\u00adneas actuales de la reflexi\u00f3n catequ\u00e9tica realizada para la preparaci\u00f3n de la Conferencia general de Santo Domingo.<\/p>\n<p>El DECAT organiz\u00f3 en 1992 una serie de reuniones regionales a las que asistieron los obispos presidentes de catequesis de cada Conferencia episcopal, junto con los directores nacionales y los peritos de la regi\u00f3n. All\u00ed\u00ad se present\u00f3 la situaci\u00f3n de la catequesis de cada pa\u00ed\u00ads, y entre todos elaboraron documentos para que se tuvieran en cuenta en la IV Conferencia general del Episcopado latino-americano. Los grandes puntos de reflexi\u00f3n coinciden en gran parte con los se\u00f1alados por el Papa para Santo Domingo; por eso los presentamos aqu\u00ed\u00ad como el desaf\u00ed\u00ado que tendr\u00e1 que afrontar la catequesis en torno a esta tem\u00e1tica.<\/p>\n<p>a) Jesucristo ayer, hoy y siempre. Desaf\u00ed\u00ado para la catequesis. El misterio de Cristo es el centro y objetivo primordial de la catequesis; Cristo es el modelo de ser humano llegado a su plenitud. La catequesis lleva a una experiencia de Jesucristo presente entre nosotros. La catequesis no intenta presentar un c\u00famulo de verdades abstractas, sino poner en comunicaci\u00f3n \u00ed\u00adntima con Jesucristo muerto, resucitado y glorificado a toda persona en las situaciones concretas en que vive. Para llevar al catequizando a esta experiencia de Cristo y de su misterio salv\u00ed\u00adfico es necesario ofrecerle a Cristo como quien est\u00e1 presente de manera privilegiada en la Iglesia. Por esta raz\u00f3n, la palabra de Dios, con toda su riqueza, ocupar\u00e1 la atenci\u00f3n del catequista. En la palabra de Dios, vivida en la fe de la Iglesia, se oye a Cristo, se entra en intimidad con \u00e9l, iluminando la vida del hombre y todas sus circunstancias.<\/p>\n<p>La catequesis presentar\u00e1 siempre al Cristo total, en el misterio de su muerte, resurrecci\u00f3n y glorificaci\u00f3n, como el Salvador, Mes\u00ed\u00adas y Se\u00f1or, objeto de esperanza y anhelo. El vive y vivir\u00e1 siempre. El es el centro de la historia. El es el que da sentido total a la historia del hombre. De su luz debe surgir hoy la fuerza orientadora para encontrar las soluciones a los problemas humanos.<\/p>\n<p>Las dimensiones fundamentales de la centralidad de Cristo en la catequesis son: la catequesis como memoria viva de la historia de la salvaci\u00f3n; la relaci\u00f3n entre catequesis y liturgia: el sacramento como memorial que celebra, anuncia y profesa el misterio de la salvaci\u00f3n; la catequesis debe hacer testigos de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>En la presentaci\u00f3n catequ\u00ed\u00adstica de Jesucristo, hay que tener tambi\u00e9n presentes los valores y hechos hist\u00f3ricos de nuestros pueblos. Los valores pasados, presentes en las culturas ind\u00ed\u00adgenas, son semillas del Verbo; aunque hoy podemos afirmar que, en muchas de ellas, esas semillas son ya verdaderas flores y frutos.<\/p>\n<p>Cristo debe iluminar todas las realidades. De su luz debe surgir hoy la soluci\u00f3n para la promoci\u00f3n humana de la gran cantidad de latinoamericanos que viven en extrema pobreza, no respetados en sus derechos fundamentales, violados sus derechos humanos y v\u00ed\u00adctimas, entre otras cosas, del alcoholismo, la drogadicci\u00f3n y la destrucci\u00f3n familiar. La resurrecci\u00f3n de Jesucristo es la confirmaci\u00f3n por el Padre de su misi\u00f3n, que realiza el Reino como base de toda cultura cristiana, haciendo as\u00ed\u00ad la relaci\u00f3n con el Padre, la relaci\u00f3n con nosotros. Debemos afirmar la identidad de nuestros pueblos a la luz de Jesucristo.<\/p>\n<p>Es tarea de la catequesis colaborar con Jesucristo para que pueda encarnarse en el coraz\u00f3n de cada cultura, en sus valores fundamentales, en sus expresiones y en sus estructuras. Por lo tanto, se deben cristianizar los valores y purificar los antivalores existentes.<\/p>\n<p>En la catequesis hay que ofrecer vivencias pr\u00e1cticas del misterio de Cristo, como por ejemplo: la recuperaci\u00f3n de la palabra de Dios mediante una catequesis b\u00ed\u00adblica; la vivencia de la comunidad: Cristo, nuestro amigo, nos convoca en comunidad; la dimensi\u00f3n orante de la catequesis (RMi 13); la doble dimensi\u00f3n divina y humana de Cristo, ya que ha prevalecido la divina en cuanto a la presentaci\u00f3n de su misterio, y la humana en cuanto al contenido de su vivencia por parte del pueblo de Dios.<\/p>\n<p>En la religiosidad popular, el pueblo latinoamericano vive un Cristo que le da respuesta en sus circunstancias de dolor; se siente atra\u00ed\u00addo por un Cristo paciente, por la cruz (se resalta el Viernes santo). Es necesario insistir en el anuncio de un Cristo que trasciende el dolor y la tragedia humana y en su resurrecci\u00f3n, que triunfa sobre el pecado y la muerte.<\/p>\n<p>Para comunicar el mensaje de Jes\u00fas en la catequesis hay que seguir la pedagog\u00ed\u00ada de Cristo: su modo de acercarse a la gente, sus actitudes, sus gestos, sus par\u00e1bolas. El despierta admiraci\u00f3n, simpat\u00ed\u00ada, aceptaci\u00f3n, ardor; no impone, suscita respuestas libres; es un maestro que hace y ense\u00f1a. Esa es la pedagog\u00ed\u00ada de Dios: Dios toma la iniciativa; se da a conocer en forma personal; hace posible el cambio y el compromiso; forma un grupo: los doce. La evangelizaci\u00f3n debe posibilitar la creaci\u00f3n de grupos, la creaci\u00f3n de la comunidad eclesial. Dios es fiel a su pueblo, y as\u00ed\u00ad nos llama a aprender a ser fieles al hombre.<\/p>\n<p>Con respecto a la palabra de Dios, la catequesis se nutre y alimenta en un contacto continuo con la misma, que es su fuente principal. La Sagrada Escritura naci\u00f3 de la tradici\u00f3n y es su parte escrita, recopilada por los autores sagrados bajo la custodia vigilante del Esp\u00ed\u00adritu Santo, y en ella la Iglesia, orientada por el magisterio, contin\u00faa naciendo y fortaleci\u00e9ndose. Cada comunidad cristiana ha le\u00ed\u00addo y comprendido la palabra de Dios en la confrontaci\u00f3n con la dura realidad que viven nuestros pueblos. La palabra de Dios ha servido de fuerza e inspiraci\u00f3n para el quehacer cotidiano. Los obispos colaboran especialmente como testigos cualificados en la transmisi\u00f3n viva de la palabra de Dios. La Palabra se conserva viva dentro de la Iglesia. Ella es el \u00fanico marco referencia) para escuchar plenamente y con toda su armon\u00ed\u00ada la palabra de Dios. La Iglesia, que se nutre continuamente con esta Palabra, impulsada por el Esp\u00ed\u00adritu Santo, va encontrando en ella nuevos matices en su caminar hacia el Padre. La catequesis considera la Biblia, le\u00ed\u00adda en la Iglesia, como texto b\u00e1sico, y de ella extrae su principal fuerza educativa.<\/p>\n<p>b) Nueva evangelizaci\u00f3n y su proyecto catequ\u00ed\u00adstico. Se ve la necesidad de revisar continuamente la noci\u00f3n de catequesis para que esta, por un lado, mantenga su identidad, como educadora de la fe y, al mismo tiempo, enriquezca continuamente la visi\u00f3n de s\u00ed\u00ad misma respondiendo a los nuevos desaf\u00ed\u00ados. La catequesis es un carisma que Dios da a su pueblo, as\u00ed\u00ad como la teolog\u00ed\u00ada es un proceso de maduraci\u00f3n que viene despu\u00e9s de aceptar a Cristo para conocerlo mejor. La catequesis es un itinerario permanente de crecimiento y maduraci\u00f3n de la fe en un contexto comunitario eclesial que da sentido a la vida, sabiendo que a menudo esta fe debe ser suscitada. Creemos importante insistir en la ubicaci\u00f3n de la catequesis en la nueva evangelizaci\u00f3n como una tarea esencial de la Iglesia. Asimismo es importante no reducir la catequesis a la preparaci\u00f3n de los sacramentos, sino que debe abarcar toda la vida del cristiano como un itinerario catequ\u00ed\u00adstico permanente. Acerca de la especificidad de la catequesis, hay que decir que la evangelizaci\u00f3n es el g\u00e9nero y la catequesis es la especie, siendo la catequesis el desarrollo sistem\u00e1tico e integral de la fe.<\/p>\n<p>&#8211; Aspecto eclesial. La catequesis debe tener en cuenta la situaci\u00f3n de los catequizandos dentro de su comunidad cristiana, que es fuente, lugar y meta para la actividad catequ\u00ed\u00adstica. Al mismo tiempo, la finalidad de la catequesis es conducir a las comunidades a una fe madura, propia de los hombres libres.<\/p>\n<p>La Iglesia es convocada por el Se\u00f1or para la misi\u00f3n; la catequesis surge tanto del mandato misionero como de la comunidad creyente, y es asumida por ella. Todo el pueblo de Dios es responsable de la educaci\u00f3n en la fe. La comunidad eclesial es como el seno materno en donde crecen los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas. En este sentido son palabras clave: Iglesia como reuni\u00f3n y misi\u00f3n. Iglesia como encuentro y env\u00ed\u00ado.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la comunidad cristiana es el lugar por excelencia de la catequesis, pues no se trata de una tarea individual, sino que se realiza dentro de la comunidad eclesial. Asimismo otra de las finalidades de la catequesis es insertar a los cristianos en la comunidad, ya que todo aquel que expresa una clara adhesi\u00f3n de fe en Jesucristo tiene la necesidad de vivirla en comuni\u00f3n con aquellos que han dado el mismo paso.<\/p>\n<p>Por este mismo motivo es necesario que se ubique la catequesis en la nueva evangelizaci\u00f3n, como una tarea de Iglesia, y que dentro de su especificidad impregne los diversos ministerios, dentro de una pastoral de conjunto en clave misionera. Esto exige, en primer lugar, el testimonio como marco necesario en el que se realice el anuncio, la adhesi\u00f3n, la reexpresi\u00f3n y la celebraci\u00f3n de la fe en fidelidad al evangelio, a la Iglesia y al hombre latinoamericano. La dimensi\u00f3n misionera de la catequesis ha de inspirar un contenido eminentemente evangelizador y un lenguaje y un m\u00e9todo que tiene muy en cuenta la situaci\u00f3n cultural y la fe de las personas.<\/p>\n<p>&#8211; Agentes catequistas. El ministerio de la catequesis es una vocaci\u00f3n en la Iglesia, por tanto un don del Esp\u00ed\u00adritu Santo para la edificaci\u00f3n de la Iglesia. Es parte del ministerio prof\u00e9tico, que otorga autoridad para hacer presente a Cristo con sus palabras y gestos salvadores. Los catequistas ejercen un ministerio no individual, sino comunitario eclesial a partir de su propia conversi\u00f3n que los enfrenta con el pecado y con las estructuras que oprimen y esclavizan a nuestro pueblo. La catequesis es un itinerario permanente que lleva la luz del evangelio a lo largo de todo el camino de la vida.<\/p>\n<p>El primer servicio del catequista consiste en estar a la escucha de la palabra de Dios. Esta debe ser le\u00ed\u00adda tanto en la tradici\u00f3n como en la Sagrada Escritura. La vida de la Iglesia, como los signos de los tiempos y las semillas del Verbo, es un elemento importante en la escucha de la Palabra. Esta escucha lleva a una constante conversi\u00f3n. El segundo servicio es ser misionero: la catequesis proclama y traduce el mensaje a hombres y mujeres de una cultura determinada, a fin de que den el paso de la nofe a la fe en Cristo y su obra liberadora. La catequesis no consiste s\u00f3lo en la narraci\u00f3n de la religi\u00f3n cristiana, sino en la proclamaci\u00f3n del mensaje de Jes\u00fas que hace vitalmente el catequista desde su ser cristiano; el catequista adquiere as\u00ed\u00ad una paternidad espiritual.<\/p>\n<p>&#8211; La formaci\u00f3n de los catequistas. Es una tarea fundamental dentro de la Iglesia; busca su plena realizaci\u00f3n humana y cristiana. Les ayuda a vivir su vocaci\u00f3n proporcion\u00e1ndoles un conocimiento sistem\u00e1tico y org\u00e1nico del mensaje cristiano, con el fin de capacitarlos para la comunicaci\u00f3n del evangelio a \u00abgrupos y personas en situaciones siempre diferentes\u00bb.<\/p>\n<p>En la perspectiva de la nueva evangelizaci\u00f3n, cobra mayor vigencia lo expresado en documentos anteriores: \u00abSi la catequesis es una de las tareas primordiales de la Iglesia\u00bb (CT 1), la formaci\u00f3n de quienes son sus agentes reviste una importancia fundamental (EN 44, 73), teniendo prioridad, incluso, sobre la renovaci\u00f3n de los textos y la misma organizaci\u00f3n catequ\u00ed\u00adstica (DCG 108; Puebla 1002; LC 175).<\/p>\n<p>Es necesario que las Iglesias consideren la formaci\u00f3n de catequistas como tarea de m\u00e1xima importancia. La formaci\u00f3n del catequista debe llevar a este a crecer como persona capaz de convivir, dialogar, tomar iniciativas y colaborar; a acoger la propuesta de Dios realizada en Jes\u00fas como sentido y fundamento \u00faltimo de la propia existencia; a sentirse integrado en la comunidad eclesial, a participar de la marcha de la comunidad y del pueblo con responsabilidad y discernimiento. Esta formaci\u00f3n implica: un conocimiento profundo de la Biblia, que le capacite para leer, interpretar y relacionar con la vida los temas fundamentales de la Sagrada Escritura; la capacidad de dar razones de lo esencial de la fe, cuya s\u00ed\u00adntesis se expresa en el s\u00ed\u00admbolo apost\u00f3lico, y a comprender su fuerza transformadora; una clara conciencia cr\u00ed\u00adtica de la realidad social, pol\u00ed\u00adtica, econ\u00f3mica, cultural e ideol\u00f3gica, para aprender a leer en esa realidad los signos de Dios y comprometerse con ella como cristiano. El fin de la formaci\u00f3n del catequista es capacitarlo para la comunicaci\u00f3n del mensaje cristiano.<\/p>\n<p>La adquisici\u00f3n de los conocimientos te\u00f3ricos no agota los prop\u00f3sitos de la formaci\u00f3n; esta puede considerarse completa solamente cuando el catequista se hace capaz de encontrar el modo m\u00e1s adecuado para transmitir el mensaje evang\u00e9lico a los grupos y personas en su propia situaci\u00f3n siempre peculiar.<\/p>\n<p>c) Promoci\u00f3n humana. Un trabajo siempre antiguo y siempre nuevo para la catequesis. La dimensi\u00f3n social de la caridad (promoci\u00f3n humana) es parte de los contenidos de la catequesis, basada en la dignidad de la persona humana como hija de Dios, y en la necesidad de promover la justicia y la paz para establecer la fraternidad querida por Dios.<\/p>\n<p>La Iglesia asocia, aunque no identifica, catequesis y promoci\u00f3n humana. Las situaciones hist\u00f3ricas y las aspiraciones aut\u00e9nticamente humanas forman parte indispensable del contenido de la catequesis. Pertenece al plan de Dios que vivamos, asimilemos valores, desarrollemos capacidades y seamos felices. Ciertamente la catequesis proclama la necesidad de la cruz, pero tambi\u00e9n anuncia a un Cristo que trasciende el dolor, el pecado y la muerte mediante su resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es necesario recordar que la opci\u00f3n preferencial por los pobres indica el lugar privilegiado del catequista. Ayuda a renovar la expresi\u00f3n de los contenidos, de los m\u00e9todos, de la formaci\u00f3n de los agentes, de las metas, de la m\u00ed\u00adstica, de la catequesis inculturada en cada ambiente.<\/p>\n<p>Si bien tiene mucho de verdad el dicho de que \u00abno hay que hablar de Dios a quien tiene el est\u00f3mago vac\u00ed\u00ado\u00bb, su radicalizaci\u00f3n ha motivado muchos da\u00f1os a la catequesis. La comunidad catequizada tiene capacidad para absorber a sus pobres. En esta cuesti\u00f3n, catequesis-promoci\u00f3n humana, no hay que olvidar la especificidad de la catequesis. Si esta se olvida, la catequesis se convertir\u00e1 en una simple acci\u00f3n social. Tambi\u00e9n en la catequesis de promoci\u00f3n humana hay que proclamar la cruz, que no contradice la promoci\u00f3n humana, sino que le da todo su sentido.<\/p>\n<p>La solidaridad cristiana tiene como referencia fundamental al pobre; frente al desarrollo, la promoci\u00f3n humana nunca olvida la dimensi\u00f3n \u00e9tica, ni la sacrifica frente a la eficacia. El desarrollo no debe entenderse desde un concepto capitalista de progreso, tal como lo supone el FMI, sino desde la solidaridad con el pobre y en respuesta a sus leg\u00ed\u00adtimas aspiraciones de liberaci\u00f3n integral.<\/p>\n<p>El Dios de Israel liber\u00f3 a su pueblo de la esclavitud, invitando a sus miembros a mantenerse libres por medio del dec\u00e1logo. Por eso, este debe presentarse a nuestros pueblos en la catequesis con toda su carga social, es decir, no s\u00f3lo individual sino tambi\u00e9n comunitaria.<\/p>\n<p>d) Cultura cristiana. Tarea actual de la catequesis. Como Iglesia, somos ministros de la Palabra y no de una determinada cultura. El evangelio no tiene una cultura propia que defender, sino que penetra e ilumina todas las culturas. Pero tambi\u00e9n es cierto que no podemos educar la fe sin la mediaci\u00f3n de una cultura. Una fe no inculturada es una fe no plenamente acogida, ni totalmente pensada, ni fielmente vivida por no ser fe encarnada. Por eso la catequesis est\u00e1 atenta a los desaf\u00ed\u00ados que le presenta la comunicaci\u00f3n de la fe a trav\u00e9s de los lenguajes y de los s\u00ed\u00admbolos de las distintas culturas, valorizando de modo especial la religiosidad popular. Aunque la interacci\u00f3n fe-vida sea una tarea de toda la Iglesia, sin duda, la catequesis es un instrumento particularmente apto para la inculturaci\u00f3n de la fe en las diversas realidades latinoamericanas. La catequesis trata de expresar la fe en el lenguaje propio de los catequizandos y est\u00e1 atenta a los s\u00ed\u00admbolos de las diversas culturas de extracci\u00f3n tanto tradicional como urbana y moderna. A su vez, la catequesis posee diversos lenguajes que deben ser inculturados: el kerigm\u00e1tico, el de iniciaci\u00f3n, el de profundizaci\u00f3n, el celebrativo y el de la iluminaci\u00f3n de la existencia. La nueva evangelizaci\u00f3n exige un continuo retorno al lenguaje kerigm\u00e1tico de los contenidos.<\/p>\n<p>Para la presentaci\u00f3n catequ\u00ed\u00adstica del mensaje, adem\u00e1s de su necesaria formulaci\u00f3n objetiva y doctrinal, hay que tener muy en cuenta lo subjetivo y afectivo que la cultura actual acent\u00faa. Siendo el amor el alma de la pedagog\u00ed\u00ada divina (LC 129) se debe recuperar en la catequesis el valor de lo relacional y afectivo.<\/p>\n<p>Nuestra catequesis ya ha conseguido dar pasos significativos de inculturaci\u00f3n entre los pobres. Eso no ha sucedido con la cultura urbana contempor\u00e1nea. Afirmar que esa cultura no puede ser evangelizada es admitir, por primera vez, la capitulaci\u00f3n de la fe y del evangelio frente a una cultura. Urge evangelizar esta doble vertiente de la realidad latinoamericana, pobreza y modernidad, de modo inculturado y liberador, buscando caminos en la experiencia y la imaginaci\u00f3n. La religiosidad popular es una de las m\u00e1s grandes manifestaciones culturales de un pueblo y, por lo tanto, un valor muy importante que la catequesis ha de tener en cuenta, un punto de partida para el anuncio y la profundizaci\u00f3n de la palabra de Dios.<\/p>\n<p>Las aut\u00e9nticas expresiones de religiosidad popular, discernidas por los criterios b\u00ed\u00adblico, cristol\u00f3gico, antropol\u00f3gico y eclesiol\u00f3gico (LC 109-112, 116), hacen que la fe penetre profundamente en el coraz\u00f3n y la mente de un pueblo. Es de desear que en un futuro pr\u00f3ximo, la Iglesia tenga en cuenta la importancia del ministerio de la catequesis, como un instrumento particularmente apto para la inculturaci\u00f3n de la fe y para el encuentro de la fe con la cultura, en las diversas realidades latinoamericanas. Una catequesis inculturada da origen a un pluralismo de culturas cristianas.<\/p>\n<p>La Iglesia, al encarnar su mensaje en los pueblos, crea valores cristianos en las culturas que encuentra. En toda cultura encontramos valores, expresiones y estructuras; esto faculta para hablar de una cultura cristiana de acuerdo a las expresiones o a las estructuras dimanantes. La inculturaci\u00f3n incorpora la experiencia del creyente en las manifestaciones vitales del pueblo y es una forma concreta de optar por la justicia en el mundo de la marginaci\u00f3n. En cuanto a los aspectos catequ\u00ed\u00adsticos para la inculturaci\u00f3n, destacamos: las actitudes del evangelizador; su inserci\u00f3n en la cultura mediante un di\u00e1logo con ella; compartir con el pueblo; aprender su lengua y sus diferentes lenguajes; comprender y participar de sus s\u00ed\u00admbolos y valores; proceder en los subsidios que aduzca el idioma de dicha cultura. No olvidemos la historia de la evangelizaci\u00f3n en Am\u00e9rica latina, en la que se privilegi\u00f3 al mismo ind\u00ed\u00adgena como catequista.<\/p>\n<p>2. OPCIONES CATEQUETICAS DE LA CONFERENCIA DE SANTO DOMINGO. La IV Conferencia general del Episcopado latinoamericano de Santo Domingo se celebr\u00f3 del 12 al 18 de octubre de 1992. Sus orientaciones sobre la catequesis se sit\u00faan dentro de las tres grandes l\u00ed\u00adneas pastorales propuestas por Juan Pablo II: la nueva evangelizaci\u00f3n, la promoci\u00f3n humana integral y una evangelizaci\u00f3n inculturada. Las propuestas catequ\u00e9ticas se presentan principalmente en torno a la primera l\u00ed\u00adnea pastoral y, en menor n\u00famero, en relaci\u00f3n con las otras dos1.<\/p>\n<p>a) La catequesis en relaci\u00f3n con la nueva evangelizaci\u00f3n en nuestro pueblo. En Am\u00e9rica latina y en el Caribe crece el fen\u00f3meno de la increencia, bien en forma de secularismo, que niega a Dios, bien en forma de indiferencia, que lo considera in\u00fatil para la vida humana. Esto preocupa a la Iglesia, sobre todo en relaci\u00f3n a aquellos que viven como si no hubieran sido bautizados (cf EN 56). En realidad muchos bautizados no dieron su adhesi\u00f3n personal a Jesucristo por la conversi\u00f3n primera (n. 33). M\u00e1s a\u00fan, entre los mismos cat\u00f3licos el desconocimiento sobre Jesucristo y las verdades fundamentales de la fe -la ignorancia religiosa (n. 41)- es un hecho frecuente, y, en algunos casos, esa ignorancia va unida a una p\u00e9rdida del sentido del pecado (n. 39). La catequesis no llega a todos; muchas veces llega en forma superficial e incompleta en cuanto a sus contenidos, o en forma puramente intelectual, sin fuerza para transformar la vida de las personas y de sus ambientes (n. 41). M\u00e1s a\u00fan, se comprueba que la mayor parte de los bautizados no han tomado a\u00fan conciencia plena de su pertenencia a la Iglesia. Se sienten cat\u00f3licos, pero no Iglesia (n. 96). Todo esto aboga por que en nuestro continente se lleve a cabo una nueva evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; Urgencia de la catequesis. Una catequesis renovada y una liturgia viva en una Iglesia en estado de misi\u00f3n ser\u00e1n los medios para acercar y santificar m\u00e1s a todos los cristianos y, en particular, a los que est\u00e1n lejos y son indiferentes (Mensaje, n. 30). Urge un decidido empe\u00f1o por la continua educaci\u00f3n de la fe, por medio de una catequesis que tiene su fundamento en la palabra de Dios y el magisterio de la Iglesia y permite a los cat\u00f3licos dar raz\u00f3n de su esperanza (n. 294; cf 302). De aqu\u00ed\u00ad se deduce la necesidad, ante todo, del primer anuncio (kerigma) y de una catequesis kerigm\u00e1tica y misionera y, en segundo lugar, de una catequesis de maduraci\u00f3n de la fe. 1) Necesidad del primer anuncio (kerigma). Todo esto nos obliga a insistir en la importancia del primer anuncio (kerigma) y en la catequesis (n. 41). En efecto, en el ministerio prof\u00e9tico de la Iglesia se impone, de modo prioritario y fundamental, la proclamaci\u00f3n vigorosa del anuncio de Jes\u00fas, muerto y resucitado (kerigma; cf RMi 44), ra\u00ed\u00adz de toda evangelizaci\u00f3n, fundamento de toda promoci\u00f3n humana y principio de toda aut\u00e9ntica cultura cristiana (cf Juan Pablo II, Discurso inaugural, 25) (n. 33; cf 29). 2) Naturaleza de la catequesis (para madurar la fe). Este misterio prof\u00e9tico de la Iglesia comprende tambi\u00e9n la catequesis, que, actualizando incesantemente la revelaci\u00f3n amorosa de Dios manifestada en Jesucristo, lleva la fe inicial a su madurez y educa al verdadero disc\u00ed\u00adpulo de Jesucristo (cf CT 19). Ella debe nutrirse de la palabra de Dios le\u00ed\u00adda e interpretada en la Iglesia y celebrada en la comunidad para que, al escudri\u00f1ar el misterio de Cristo, ayude a presentarlo como buena noticia en las situaciones hist\u00f3ricas de nuestro pueblo (n. 33c; cf n. 19b). 3) Una catequesis kerigm\u00e1tica-misionera. Pero la nueva evangelizaci\u00f3n, urgente entre nuestros bautizados (cf nn. 97, 130, 131), debe acentuar previamente una catequesis kerigm\u00e1tica y misionera (n. 41), que es ante todo una llamada a la conversi\u00f3n a Jesucristo (cf Juan Pablo II, Discurso inaugural, lc), ante los nuevos desaf\u00ed\u00ados y nuevas interpelaciones que se hacen a los cristianos y a los cuales es urgente responder (n. 24b). Los sujetos de esta catequesis kerigm\u00e1tica son los que se han alejado de la casa paterna (cf Lc 15), los bautizados que no orientan su vida seg\u00fan el evangelio (nn. 129-130), los indiferentes que consideran a Dios in\u00fatil o nocivo para la vida humana (nn. 153-155) y los muchos bautizados que cultivan pr\u00e1cticas supersticiosas o pseudorreligiosas de car\u00e1cter orientalista (nn. 155-156).<\/p>\n<p>&#8211; Finalidad de la catequesis. El anuncio cristiano -en la evangelizaci\u00f3n y, en lo que le corresponde, en la catequesis-, por su propio vigor, tiende a sanar, afianzar y promover al hombre, a constituir una comunidad fraterna, renovando la misma humanidad y d\u00e1ndole su plena dignidad humana, con la novedad del bautismo y de la vida seg\u00fan el evangelio (cf EN 18). Este anuncio tiene que ser vital y kerigm\u00e1tico, especialmente donde se ha introducido el secularismo, presentando en la catequesis la conducta cristiana como el aut\u00e9ntico seguimiento de Cristo (n. 239). La catequesis permite a los cat\u00f3licos dar raz\u00f3n de su esperanza (n. 294).<\/p>\n<p>&#8211; El contenido de la catequesis. La catequesis verdadera, al servicio de la nueva evangelizaci\u00f3n, anuncia con gozo, ante todo, el nombre, la doctrina, la vida, las promesas, el Reino y el misterio de Jes\u00fas de Nazaret, Hijo de Dios (cf EN 22) (n. 33). Cristo, a su vez, es el evangelio del Padre (n. 27) y nos introduce en el Misterio de la vida trinitaria por el Esp\u00ed\u00adritu, con las repercusiones que los Tres tienen en la vida personal y comunitaria de las personas: hijos de Dios por el bautismo, miembros de Cristo, todos hermanos, y Cristo en el coraz\u00f3n de nuestros pueblos, a los que asume y transforma; hombre y mujer iguales y complementarios. La Iglesia, sacramento de salvaci\u00f3n, de comuni\u00f3n y misi\u00f3n (nn. 11, 23, 27, 28, 31, 37, 51, 54, 142, 243); la mediaci\u00f3n de la Virgen Mar\u00ed\u00ada, de los santos y la misi\u00f3n de la jerarqu\u00ed\u00ada (n. 142); la doctrina social de la Iglesia (n. 50), alentadora de la promoci\u00f3n humana y de la cultura de la solidaridad (n. 76); la aportaci\u00f3n del mensaje cristiano a la educaci\u00f3n humana (n. 271); los sacramentos -en especial, los de la iniciaci\u00f3n cristiana: bautismo (nn. 46, 94), confirmaci\u00f3n (nn. 80, 131) y eucarist\u00ed\u00ada (n. 225)-, incluso la formaci\u00f3n para vivir la liturgia (n. 43). En Am\u00e9rica latina urge una nueva evangelizaci\u00f3n que proclame, sin equ\u00ed\u00advocos, el evangelio de la justicia, del amor y de la misericordia (n. 13).<\/p>\n<p>&#8211; Destinatarios de la catequesis. En cuanto a edades, se subraya mucho la formaci\u00f3n de los laicos de ambos sexos (la mayor parte j\u00f3venes y adultos), incentivando su formaci\u00f3n integral, gradual (aqu\u00ed\u00ad se incluye la catequesis) y permanente, mediante organismos y escuelas diocesanas, con atenci\u00f3n especial a la formaci\u00f3n de los pobres (n. 99a). Tambi\u00e9n se alude a los laicos en las comunidades eclesiales de base (nn. 58, 61, 63, etc.), en la catequesis familiar (n. 225) y al tratar de los bautizados alejados (n. 129-131). Tambi\u00e9n existe una gran preocupaci\u00f3n por los ni\u00f1os (nn. 221 y otros muchos), por los adolescentes (nn. 115, 119, 120) y los j\u00f3venes (nn. 81, 111, 119). En cuanto a situaciones especiales, se explicita la atenci\u00f3n necesaria a los inmigrantes con una catequesis adaptada a su cultura (n. 189), y a las gentes impregnadas de la religiosidad popular (nn. 38-39, 53 y 240).<\/p>\n<p>&#8211; Los catequistas. Ya en la primera evangelizaci\u00f3n, la obra evangelizadora, entre cuyos medios pastorales se encontraba la predicaci\u00f3n de la Palabra y la catequesis, colaboraron los propios ind\u00ed\u00adgenas bautizados, a los que se sumaron despu\u00e9s catequistas afroamericanos (n. 19). Entre los ministerios o servicios eclesiales encomendados a los laicos sobresale el acompa\u00f1amiento en la catequesis en muchas comunidades cristianas (nn. 95, 97, 101, 103). Pero, para la vitalidad de las comunidades eclesiales se requieren m\u00e1s catequistas dotados de un s\u00f3lido conocimiento de la Biblia, que los capacite para leerla a la luz de la tradici\u00f3n y del magisterio de la Iglesia, y para iluminar desde la palabra de Dios su propia realidad personal, comunitaria y social (nn. 49, 9495).<\/p>\n<p>&#8211; Necesidad de una catequesis permanente. En general, existe una conciencia creciente de la necesidad de la formaci\u00f3n permanente, entendida y aceptada como camino de conversi\u00f3n y medio para la fidelidad (nn. 72, 103, 240, 302). En concreto, respecto de la catequesis, esta ha de tener un itinerario continuado, que abarque desde la infancia hasta la edad adulta, utilizando los medios m\u00e1s adecuados para cada edad y situaci\u00f3n (n. 49). M\u00e1s en concreto, en una Iglesia, comunidad misionera, urge un decidido empe\u00f1o por la continua educaci\u00f3n de la fe, por medio de la catequesis (n. 294).<\/p>\n<p>b) La catequesis en relaci\u00f3n con la promoci\u00f3n humana. \u00abCon el mensaje evang\u00e9lico -tambi\u00e9n proporcionado mediante la catequesis- la Iglesia ofrece una fuerza liberadora y promotora del desarrollo, precisamente porque lleva a la conversi\u00f3n del coraz\u00f3n y de la mentalidad, ayuda a reconocer la dignidad de cada persona y dispone a la solidaridad, al compromiso y al servicio de los hermanos (RMi 59)\u00bb (n. 157).<\/p>\n<p>&#8211; Catequesis, migraci\u00f3n y familia. La Iglesia se siente urgida, en primer lugar, a ofrecer a los inmigrantes una catequesis adaptada a la cultura (n. 189); y en segundolugar, a fortalecer la vida de la Iglesia y de la sociedad a partir de la familia: enriqueci\u00e9ndola desde la catequesis familiar, la oraci\u00f3n en el hogar y el conocimiento de la palabra de Dios (n. 225).<\/p>\n<p>&#8211; Catequesis y derechos humanos. En las Conclusiones de Santo Domingo se afirma que muchos bautizados en Am\u00e9rica latina no han realizado su conversi\u00f3n primera a Jesucristo y que por eso se impone de modo prioritario y fundamental, en el ministerio prof\u00e9tico de la Iglesia, la proclamaci\u00f3n vigorosa del anuncio de Jes\u00fas, muerto y resucitado (kerigma, RMi 44). Este anuncio es la ra\u00ed\u00adz de toda evangelizaci\u00f3n y fundamento de toda promoci\u00f3n humana (cf Juan Pablo II, Discurso inaugural, 25).<\/p>\n<p>Pues bien, como este ministerio prof\u00e9tico comprende tambi\u00e9n la catequesis (n. 33), se concluye que esta, que lleva la fe inicial a su madurez y educa al verdadero disc\u00ed\u00adpulo de Jesucristo (cf CT 19), es factor impulsor de cuanto abarca la promoci\u00f3n humana: los derechos humanos (nn. 164ss.), la ecolog\u00ed\u00ada (nn. 169ss.), el valor de la tierra en Am\u00e9rica latina (nn. 171ss.), el empobrecimiento y la solidaridad (nn. 178ss.), el trabajo (nn. 182ss.), el orden democr\u00e1tico (nn. 190ss.), la integraci\u00f3n latinoamericana (nn. 204ss.), la familia y la vida (nn. 210ss).<\/p>\n<p>c) La catequesis en relaci\u00f3n con la inculturaci\u00f3n del evangelio. El evangelio penetr\u00f3 en nuestra cultura. Mirando a la \u00e9poca hist\u00f3rica m\u00e1s reciente, nos seguimos encontrando con las huellas vivas de una cultura de siglos, en cuyo n\u00facleo est\u00e1 presente el evangelio (nn. 21, 245). Los misioneros y agentes de pastoral realizaron una verdadera inculturaci\u00f3n del evangelio; y ahora hay que continuarla (cf n. 30).<\/p>\n<p>&#8211; Ra\u00ed\u00adz de la inculturaci\u00f3n. En virtud de la encarnaci\u00f3n, Cristo se ha unido en cierto modo a todo hombre (cf GS 22), Jesucristo se inserta en el coraz\u00f3n de la humanidad e invita a todas las culturas a dejarse llevar por su Esp\u00ed\u00adritu hacia la plenitud, elevando en ellos lo que es bueno y purificando lo marcado por el pecado. Por eso, toda evangelizaci\u00f3n ha de ser inculturaci\u00f3n del evangelio. La inculturaci\u00f3n es un imperativo del seguimiento de Jes\u00fas y necesaria para restaurar el rostro desfigurado del mundo (n. 13b; cf LG 8). Es decir, Jesucristo exige proclamar la buena noticia con expresiones que hagan m\u00e1s cercano el mismo evangelio de siempre a las nuevas realidades culturales de hoy (urbanas, rurales, ind\u00ed\u00adgenas y afroamericanas) (nn. 30, 298-300, 302) y a las nuevas formas de la cultura que est\u00e1 emergiendo (n. 30).<\/p>\n<p>&#8211; Los laicos, protagonistas de la inculturaci\u00f3n. Urge la constante promoci\u00f3n de los laicos para que sean protagonistas de la cultura cristiana (nn. 97, 103) y ofrecerles una cualificada formaci\u00f3n y participaci\u00f3n, capacit\u00e1ndolos para encarnar el evangelio en las situaciones espec\u00ed\u00adficas donde viven o act\u00faan (nn. 60, 103; cf 251 final y 254 final).<\/p>\n<p>&#8211; Te\u00f3logos para la inculturaci\u00f3n. No obstante, los te\u00f3logos, con su tarea enraizada en la palabra de Dios, realizada en abierto di\u00e1logo con los Pastores y en plena fidelidad al magisterio, pueden contribuir notablemente a la inculturaci\u00f3n de la fe y a la evangelizaci\u00f3n de las culturas.<\/p>\n<p>&#8211; La liturgia, factor primordial de inculturaci\u00f3n. En todo caso, t\u00e9ngase presente que es especialmente a trav\u00e9s de la liturgia como el evangelio penetra en el coraz\u00f3n mismo de las culturas (n. 35); ella es factor primordial de inculturaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; La religiosidad popular necesita acompa\u00f1amiento pastoral para purificarse. La religiosidad popular es una expresi\u00f3n privilegiada de la inculturaci\u00f3n de la fe. M\u00e1s a\u00fan, no se trata s\u00f3lo de expresiones religiosas, sino de valores, criterios, conductas y actitudes que nacen del dogma cat\u00f3lico y constituyen la sabidur\u00ed\u00ada de nuestro pueblo, formando su matriz cultural. Es necesario acompa\u00f1ar con actitudes pastorales las maneras de sentir y vivir, comprender y expresar el misterio de Dios y de Cristo por parte de nuestros pueblos, para que, purificados de sus tentaciones y desviaciones, lleguen a incorporarse a nuestras Iglesias locales y a su acci\u00f3n pastoral (n. 36).<\/p>\n<p>d) Conclusiones de esta reflexi\u00f3n sobre la catequesis en Santo Domingo: 1) Se observa entre los pastores participantes en esta Conferencia una notable preocupaci\u00f3n, muy realista, por el gran n\u00famero de bautizados no convertidos al Se\u00f1or Jes\u00fas, desconocedores de las verdades fundamentales de la fe, sin conciencia madura de ser Iglesia y alejados de ella, aunque cultivadores de pr\u00e1cticas arraigadas de religiosidad popular. Por eso, ellos insisten en la necesidad de realizar el primer anuncio misionero y la catequesis kerigm\u00e1tica, para pasar luego a la catequesis que madura la fe y hace personas adultas en la fe. Es la preocupaci\u00f3n por la nueva evangelizaci\u00f3n. 2) Estos pastores afirman estar reunidos \u00aben continuidad con las precedentes Conferencias generales de R\u00ed\u00ado de Janeiro, Medell\u00ed\u00adn y Puebla\u00bb y, por tanto, parecen asumir el esp\u00ed\u00adritu de aquellas Conferencias, en concreto, sobre la acci\u00f3n catequ\u00e9tica. Con todo, uno a\u00f1ora -a pesar de las lagunas- las l\u00facidas p\u00e1ginas escritas en Medell\u00ed\u00adn y Puebla sobre la catequesis, bien en el marco general del Vaticano II proyectado sobre Am\u00e9rica latina, bien en el contexto de la evangelizaci\u00f3n puesta de relieve en Evangelii nuntiandi2. 3) En Santo Domingo se afirman principios y l\u00ed\u00adneas catequ\u00e9ticas muy importantes, como arriba se indica, pero quiz\u00e1s falta precisi\u00f3n en el concepto de catequesis, una m\u00ed\u00adnima exposici\u00f3n sistem\u00e1tica referente a la acci\u00f3n catequ\u00e9tica y sus elementos acompa\u00f1antes, etc. Se ha preferido dar relieve a la descripci\u00f3n de la realidad y de los problemas eclesiales y presentar una iluminaci\u00f3n teol\u00f3gica sobre ellos, los desaf\u00ed\u00ados pastorales y las l\u00ed\u00adneas de respuesta pastorales. En estas derivaciones a la praxis, se introducen flashes oportunos, con cierta profundizaci\u00f3n, que indican los caminos para abordar la realidad. 4) En muchos aspectos, las Conclusiones coinciden con lo que las Iglesias latinoamericanas extrajeron de sus reflexiones preparatorias a la Conferencia de Santo Domingo (cf II. Actualidad y futuro de la catequesis). Sin embargo, estas \u00faltimas tienen -seg\u00fan parece- un aspecto de mayor concreci\u00f3n te\u00f3rica y pr\u00e1ctica sobre la catequesis en comparaci\u00f3n con el Documento de Santo Domingo. 5) Ha habido un progreso en el enfoque catequ\u00e9tico de una a otra Conferencia general: Medell\u00ed\u00adn abord\u00f3 la catequesis en funci\u00f3n de la promoci\u00f3n humana a la luz del Vaticano H. Puebla trata de esta promoci\u00f3n humana pero bajo el prisma de la evangelizaci\u00f3n recientemente desarrollada por el s\u00ed\u00adnodo de la Evangelizaci\u00f3n (1974) y su exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Evangelii nuntiandi (1975). Y en esta, la catequesis es un ingrediente notable -una etapa- de la evangelizaci\u00f3n. Por fin, Santo Domingo asume la urgencia de una nueva evangelizaci\u00f3n, que tiene repercusi\u00f3n especial en aquellos pueblos de tradici\u00f3n cristiana pero con un d\u00e9ficit notable de fe viva y de comunidades din\u00e1micas. Desde ella se abordan tanto la promoci\u00f3n humana como, sobre todo, un aspecto nuevo, apenas tocado en reuniones anteriores: la inculturaci\u00f3n del evangelio en funci\u00f3n de una evangelizaci\u00f3n ad gentes m\u00e1s eficaz, pero tambi\u00e9n de puertas adentro de la Iglesia, en pa\u00ed\u00adses tradicionalmente cristianos.<\/p>\n<p>III. Acontecimientos m\u00e1s recientes<br \/>\n1. EL CONGRESO INTERNACIONAL DE SEVILLA. Con motivo del V Centenario de la evangelizaci\u00f3n de Am\u00e9rica, tuvo lugar en Sevilla (Espa\u00f1a), los d\u00ed\u00adas 21-26 de septiembre de 1992, un Congreso internacional de catequesis. Con la participaci\u00f3n de reconocidos catequetas y numerosos catequistas de Europa y Am\u00e9rica latina, las ponencias de este Congreso gravitaron en torno a tres ejes tem\u00e1ticos. El primero, abordado y presidido por el E. Alfredo Mar\u00ed\u00adn cssp, vers\u00f3 sobre El comienzo de la evangelizaci\u00f3n y catequesis en Am\u00e9rica. El segundo, La catequesis en el contexto del Vaticano II, fue coordinado por Emilio Alberich sdb. Y el tercero, Hacia una catequesis para el tercer milenio. Catequesis e Iglesia del futuro, fue animado por el P. Pierre Babin OMI. Cada uno de estos grandes temas fue enriquecido con las aportaciones de tres grupos de expertos en catequesis, teolog\u00ed\u00ada y pastoral.<\/p>\n<p>Una extensa Declaraci\u00f3n final recoge toda la trama del Congreso, subraya los problemas de fondo desarrollados en el mismo mediante ponencias, comunicaciones y experiencias, y ofrece algunas orientaciones operativas. Estos problemas y orientaciones quedan explicitados en las exigencias comunes que present\u00f3 el P. Antonio Gonz\u00e1lez Dorado en la ponencia-s\u00ed\u00adntesis de la Clausura.<\/p>\n<p>Entre estas exigencias comunes para una catequesis prof\u00e9tica, sobresalen las siguientes: 1) Necesitamos en este momento una catequesis de conversi\u00f3n, en la que se viva la experiencia profunda del encuentro interior y de la fe en Jesucristo y en el Esp\u00ed\u00adritu Santo que nos lance a la aventura de la santidad, es decir, a vivir en el esp\u00ed\u00adritu de las bienaventuranzas. 2) Una catequesis en la que se viva y experimente, en el catecumenado, la fraternidad interna de la comunidad cristiana: somos hermanos, amigos, como dec\u00ed\u00ada el Se\u00f1or, pero abiertos a la fraternidad de toda la familia humana, en la que tambi\u00e9n se encuentra el esp\u00ed\u00adritu de Jes\u00fas. 3) Una catequesis en la que se promueva y viva el compromiso liberador con los pobres y con todas las v\u00ed\u00adctimas de la humanidad. Consiguientemente, una catequesis extraordinariamente sensible -precisamente por el encuentro con Cristo- a los problemas humanos y a los hombres que sufren esos problemas. Una catequesis s\u00f3lo para rezar ser\u00ed\u00ada, en \u00faltimo t\u00e9rmino, una catequesis enga\u00f1osa. 4) Una catequesis teol\u00f3gicamente comprometida con el progreso de toda la humanidad, porque los cristianos creemos en el progreso y no en el estancamiento, en el futuro y no en el pasado. Porque en el progreso humano integral se encuentra tambi\u00e9n, y primordialmente, la fuerza creativa de Dios. 5) Una catequesis que sea capaz de hacer de los cristianos no hombres eclesioc\u00e9ntricos, sino evangelizadores y misioneros que salen por los caminos del mundo. 6) Una catequesis no homog\u00e9nea para todas las Iglesias, no abstracta e intelectual, sino inculturada y pluricultural, encarnada en la diversidad de los pueblos, m\u00e1s preocupada de esta diversidad de los pueblos, m\u00e1s preocupada de la sabidur\u00ed\u00ada que de la teolog\u00ed\u00ada. 7) Una catequesis en la que se descubra, dentro de la comunidad, el valor de la cruz y su \u00faltimo sentido cristiano. Solamente es posible hacer un mundo mejor cuando haya creyentes que se entreguen a sus hermanos a imagen de Cristo Jes\u00fas. Cruz significa saber entregar honestamente la vida por los dem\u00e1s. \u00abConviene que muera un solo hombre por el pueblo\u00bb (In 11,50).<\/p>\n<p>El compromiso-s\u00ed\u00adntesis del Congreso lo expresa as\u00ed\u00ad la Declaraci\u00f3n final en su \u00faltimo p\u00e1rrafo: \u00abAl separarnos ahora y volver a nuestros pueblos e Iglesias de origen, nos vamos con el compromiso de ir construyendo, en y desde la catequesis, una Iglesia-comuni\u00f3n que, en medio de nuestros conflictos hist\u00f3ricos, busque la reconciliaci\u00f3n y la unidad; una Iglesia servidora que prolongue la presencia de Cristo-Siervo en todos sus ministerios; una Iglesia misionera que anuncie con gozo al hombre de hoy que Dios le ama y que ha sido salvado por Jesucristo. Este creemos que es nuestro servicio a la nueva evangelizaci\u00f3n\u00bb3.<\/p>\n<p>2. LA II SEMANA LATINOAMERICANA DE CATEQUESIS. Del 18 al 24 de septiembre de 1994, tuvo lugar en Caracas un congreso con el lema: \u00abHacia una catequesis inculturada\u00bb. La acentuada preocupaci\u00f3n que mostr\u00f3 Santo Domingo por la inculturaci\u00f3n del evangelio para llevar a cabo una nueva evangelizaci\u00f3n, llev\u00f3 a las Iglesias latinoamericanas a profundizar en el tema contemplado preferentemente desde la catequesis. \u00bfEn qu\u00e9 condiciones la catequesis puede llevar a cabo esa penetraci\u00f3n del evangelio en las culturas del continente y en la cultura de la modernidad o posmodernidad?<br \/>\nPara ello el Departamento de catequesis del CELAM promovi\u00f3 el Congreso de Caracas sobre esta cuesti\u00f3n, del 18 al 24 de septiembre de 19944.<\/p>\n<p>3. EL NUEVO \u00abDIRECTORIO GENERAL PARA LA CATEQUESIS\u00bb (DGC). Este documento, publicado con fecha del 15.8.1997, y que tiene una gran presencia en este Diccionario, no lo comentamos desde el punto de vista de su contenido, ni tampoco desde el punto de vista de la recepci\u00f3n en las Iglesias latinoamericanas, pues en el momento en que escribimos este art\u00ed\u00adculo ha transcurrido poco tiempo para dar una opini\u00f3n ponderada de su repercusi\u00f3n en nuestra praxis catequ\u00e9tica. Esperamos que sea un instrumento fecundo, como lo fue su antecesor, el Directorio general de pastoral catequ\u00e9tica (DCG) de 1971.<\/p>\n<p>NOTAS: &#8216; Cf Santo Domingo. Conclusiones: Nueva evangelizaci\u00f3n. Promoci\u00f3n humana. Cultura cristiana, CELAM, Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 1992. -2 Cf AA.VV., Medell\u00ed\u00adn. Reflexiones en el CELAM, BAC, Madrid 1978, 101-118, 377-400; III Conferencia general del episcopado latinoamericano, Puebla. Comuni\u00f3n y participaci\u00f3n: Documento de Puebla, BAC, Madrid 1979, nn. 3579-3619 y otros. &#8211; 3. Cf Catequesis latinoamericana del V Centenario al 111 Milenio. Congreso internacional de catequesis. Sevilla-Espa\u00f1a, en Medell\u00ed\u00adn 72 (1992) Monogr\u00e1fico. Cf tambi\u00e9n Actas del Congreso internacional de catequesis. Sevilla, septiembre 1992, Teolog\u00ed\u00ada y catequesis 45-48 (1993) Monogr\u00e1fico, con un anexo. &#8211; 4. Para el desarrollo de sus conclusiones, cf CELAM, Hacia una catequesis inculturada. Memorias de la II Semana latinoamericana de Catequesis, DECAT-CELAM, Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 (Colombia) 1995.<\/p>\n<p>BIBL.: Adem\u00e1s de la bibliograf\u00ed\u00ada que se cita en el art\u00ed\u00adculo y en notas, pueden consultarse: en GEVAERT J. (dir.), Diccionario de catequ\u00e9tica, CCS, Madrid 1987, las siguientes voces: ALBERICH E., Directorios catequ\u00e9ticos nacionales, 289-292; BORELLO M., Am\u00e9rica latina, 47-50; GALLO L., Comunidades de base, 207-208; GARC\u00ed\u008dA AHUMADA E., Chile, 245-247; GROPPO G., Directorio catequ\u00e9tico general, 287-289; MENDEZ DE OLIVEIRA R., Brasil, 114-115; SEUMOIS A., Peque\u00f1as comunidades, 655-656. En ELORIST\u00ed\u0081N C.-TAMAYO J. J. (eds.), Conceptos fundamentales del cristianismo, Trotta, Madrid 1993, pueden consultarse: ELLACUR\u00ed\u008dA 1., Liberaci\u00f3n, 690-710; MALDONADO L., Religiosidad popular, 1184-1196; SOBRINO J., Opci\u00f3n por los pobres, 880-898; TAMAYO J. J., Comunidades de base, 189-207; Teolog\u00ed\u00adas de la liberaci\u00f3n, 1363-1376.<\/p>\n<p>Ricardo Ernesto Grzona Dare<br \/>\ny Vicente Al\u00bb Pedrosa Ar\u00e9s<\/p>\n<p>M. Pedrosa, M. Navarro, R. L\u00e1zaro y J. Sastre, Nuevo Diccionario de Catequ\u00e9tica, San Pablo, Madrid, 1999<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Catequ\u00e9tica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Visi\u00f3n general: 1. De Medell\u00ed\u00adn a Puebla; 2. La catequesis de Puebla; 3. Catequesis a partir de Puebla; 4. Despu\u00e9s de Puebla; 5. Inculturaci\u00f3n. II. Actualidad y futuro de la catequesis: 1. Hacia la Conferencia de Santo Domingo; 2. Opciones catequ\u00e9ticas de la Conferencia de Santo Domingo. III. Acontecimientos m\u00e1s recientes: 1. El &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/movimiento-catequetico-latinoamericano\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMOVIMIENTO CATEQUETICO LATINOAMERICANO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-17032","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17032","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17032"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17032\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17032"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17032"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17032"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}