{"id":17033,"date":"2016-02-05T11:05:56","date_gmt":"2016-02-05T16:05:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/nueva-religiosidad-emergente\/"},"modified":"2016-02-05T11:05:56","modified_gmt":"2016-02-05T16:05:56","slug":"nueva-religiosidad-emergente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/nueva-religiosidad-emergente\/","title":{"rendered":"NUEVA RELIGIOSIDAD EMERGENTE"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Bajo un nuevo signo cultural y religioso: 1. Nuevos retos al cristianismo; 2. La modernidad ante el aparente renacimiento de lo sagrado. II. Breve descripci\u00f3n tipol\u00f3gico-social: 1. La experiencia religiosa en el contexto de la cultura \u00abmoderna\u00bb; 2. Las principales tendencias socio-culturales en la actualidad. III. La religi\u00f3n en este tipo de sociedad. IV. Descripci\u00f3n de algunas de estas tendencias: 1. Tendencias ut\u00f3picas; 2. Los posmodernos; 3. Los neoconservadores; 4. Religi\u00f3n conservadora y fundamentalista. V. L\u00ed\u00adneas de acci\u00f3n catequ\u00e9tica y pastoral.<\/p>\n<p>El creyente es un hombre que vive en una sociedad determinada, en un contexto cultural concreto y en un momento hist\u00f3rico particular. En este sentido el hombre es \u00e9xodo y Dios es adviento, y siempre ser\u00e1 v\u00e1lido el principio: \u00abLo que no se asume no se redime\u00bb1.<\/p>\n<p>El cristiano y la Iglesia tienen una permanente tarea: conocer las semillas de revelaci\u00f3n all\u00ed\u00ad donde est\u00e9n, encarnarse en cada persona y en cada cultura, discernir signos, evangelizar y ser levadura de salvaci\u00f3n. Labor lenta, en la que no caben saltos, ni clich\u00e9s prefabricados, ni actitudes nost\u00e1lgicas, o soluciones f\u00e1ciles, sino un acompa\u00f1amiento lento, muchas veces entre nieblas, con una br\u00fajula (la caridad-fe-esperanza) y sin complejos.<\/p>\n<p>I. Bajo un nuevo signo cultural y religioso<br \/>\n1. NUEVOS RETOS AL CRISTIANISMO. Los soci\u00f3logos van confirmando que, despu\u00e9s de la guerra del Golfo y la ca\u00ed\u00adda del socialismo real moscovita, el cristianismo se est\u00e1 enfrentando a nuevos y graves desaf\u00ed\u00ados \u00abdesde fuera\u00bb y \u00abdesde dentro de \u00e9l mismo\u00bb2.<\/p>\n<p>a) Desde fuera, desde el Oriente pr\u00f3ximo y \u00ed\u0081frica, con el fundamentalismo isl\u00e1mico, cada vez m\u00e1s numeroso, que proclama la vuelta a las ra\u00ed\u00adces \u00e1rabes m\u00e1s genuinas, olvidando con ello todo influjo occidental y, en este olvido, relegando tambi\u00e9n, como una importaci\u00f3n occidental, el mismo cristianismo. El reto viene tambi\u00e9n desde Norteam\u00e9rica, con el denominado neoconservadurismo que, en el fondo, proclama a Am\u00e9rica como la nueva religi\u00f3n, queriendo hacer de Am\u00e9rica del Norte el gendarme universal, el nuevo imperio, capaz de sustentar el orden y la ley y regenerando para ello la familia y la escuela. Las religiones, como el cristianismo, servir\u00e1n s\u00f3lo en la medida en que se sometan y acepten el neonacionalismo triunfante y triunfador. Y por \u00faltimo se\u00f1alamos el neopaganismo ambiental o ate\u00ed\u00adsmo pr\u00e1ctico, que ha dado lugar a la cultura de la increencia3.<br \/>\nb)Desde dentro tambi\u00e9n son graves los retos: el primero, la privatizaci\u00f3n de la fe, proclamada por las derechas y las izquierdas sociales y pol\u00ed\u00adticas, cuando afirman que las creencias religiosas y la misma \u00e9tica fundamentada en aquellas, son algo s\u00f3lo \u00abpara la conciencia individual y privada\u00bb, ya que, en una sociedad plural, aconfesional, democr\u00e1tica y secularizada, la fe no tiene que manifestarse en lo p\u00fablico. En este super-mercado de ofertas religiosas y filos\u00f3ficas, lo p\u00fablico es neutral y, a lo sumo, debe prevalecer el consenso social, lo asumido por la mayor\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>El segundo gran reto para el cristianismo son las sectas, nacidas al calor de las confesiones e Iglesias cristianas y que, actualmente, van mucho m\u00e1s all\u00e1 de ellas; que defienden una vivencia religiosa m\u00e1s personalizada, m\u00e1s comunitaria, coherente y comprometida y, por lo mismo, menos r\u00ed\u00adgida, dogm\u00e1tica y fr\u00ed\u00ada que la experimentada en las grandes confesiones o Iglesias cristianas. Sus mensajes tienen tintes apocal\u00ed\u00adpticos, insistiendo en lo negativo de nuestro mundo y en la inminente necesidad de un cambio radical. Sus seguidores ser\u00ed\u00adan los mensajeros y protagonistas de ese cambio. \u00abMuchos de nuestros contempor\u00e1neos encuentran en ellas un lugar de pertenencia y de comunicaci\u00f3n, de afecto y de fraternidad, e incluso una aparente protecci\u00f3n y seguridad. Este sentimiento se apoya en gran parte en soluciones aparentemente deslumbrantes -como el Gospel of success-, pero en el fondo ilusorias que las sectas parecen aportar a las m\u00e1s complejas cuestiones\u00bb4.<\/p>\n<p>Pero hoy el mayor reto tal vez sea la denominada New Age (la Era del Acuario). Me atrever\u00ed\u00ada a definirla como verdadera bomba de relojer\u00ed\u00ada en lo m\u00e1s profundo del cristianismo. Porque no se trata de una religi\u00f3n m\u00e1s, ni de un nuevo movimiento o una nueva secta. Es un nuevo signo cultural, toda una completa gnosis, una visi\u00f3n integral de la realidad, capaz de dar sentido a todo y a todos los aspectos de la vida. Y, lo que es m\u00e1s grave, no se enfrenta con el cristianismo, sino que se mete dentro de \u00e9l para, utilizando incluso su mismo lenguaje, espiritualidad y liturgia, dar un sentido completamente diferente a todo. Con la New Age ha nacido, en palabras de A. Natale5, algo as\u00ed\u00ad como el despertar una ma\u00f1ana y encontrarse con que el mundo ya no es el mismo de ayer. Y esto de manera especial en el mundo religioso. En un abrir y cerrar de ojos nos hemos encontrado en una cultura diferente.<\/p>\n<p>No se trata de un cambio sin traumas. Est\u00e1bamos acostumbrados a convivir creyentes con no creyentes, agn\u00f3sticos con practicantes. Hab\u00ed\u00adamos o\u00ed\u00addo hablar de las grandes religiones como algo familiar: cristianismo, juda\u00ed\u00adsmo, islamismo, hinduismo, budismo. Pero hoy todo ha cambiado: existen palabras nuevas como channeling; centros nuevos como metaphysic centers; terapias renovadas basadas en el yoga, el Zen y la meditaci\u00f3n trascendental; sectas o Iglesias electr\u00f3nicas; sabidur\u00ed\u00adas que se denominan de nueva cienciolog\u00ed\u00ada y de nueva gnosis. Y por si no bastara lo anterior, parece que trata de transmitirnos, desde la m\u00fasica, el cine, las revistas de divulgaci\u00f3n cient\u00ed\u00adfica, la psicolog\u00ed\u00ada y mil y un panfletos, que este mundo nuestro est\u00e1 llegando a su final y que las religiones tradicionales y las nuevas religiones no pueden solucionar los graves conflictos a los que nos estamos enfrentando. Hay que buscar, por ello, algo distinto, algo as\u00ed\u00ad como un nuevo aire, una sabidur\u00ed\u00ada nueva, una v\u00ed\u00ada m\u00e1s universal, capaz de unificar todo, de crear m\u00e1s fraternidad y abrir nuevos horizontes6. Es aqu\u00ed\u00ad donde comienza a latir y se sit\u00faa el esp\u00ed\u00adritu de eso que denominamos Nueva Era.<\/p>\n<p>Si en las d\u00e9cadas de los 60-70 se hablaba de transformaci\u00f3n social, de compromiso social, de cambio de estructuras, de revoluci\u00f3n (lenguaje marxista), hoy se habla de autorrealizaci\u00f3n, de conciencia superior, de meditaci\u00f3n trascendental, de pensar y actuar en dimensiones planetarias, de nuevo orden, de espiritualizaci\u00f3n. Es el lenguaje de una sensibilidad cultural, el lenguaje de la Nueva Era.<\/p>\n<p>2. LA MODERNIDAD ANTE EL APARENTE RENACIMIENTO DE LO SAGRADO. \u00bfHa fracasado la modernidad ante el aparente renacimiento de lo sagrado en nuestros d\u00ed\u00adas? R. D\u00ed\u00adaz Salazar7 afirma que la fe en el progreso, elemento capital de la cultura de la modernidad, sol\u00ed\u00ada incluir un profundo convencimiento de que la religi\u00f3n era incompatible con los nuevos tiempos. Para los progresistas la religi\u00f3n pertenec\u00ed\u00ada al pasado. Estaba condenada a ser abolida o se ir\u00ed\u00ada desvaneciendo paulatinamente. Por ello, algunos llamaban a la religi\u00f3n opio del pueblo, instrumento de dominaci\u00f3n y haz de supercher\u00ed\u00adas. Otros, escudados en el positivismo y el cientificismo, ve\u00ed\u00adan en ella una ilusi\u00f3n sin mucho porvenir. Los menos entre los progresistas le conced\u00ed\u00adan cierta profundidad metaf\u00f3rica, cierta belleza y hasta una vaga nobleza hist\u00f3rica. La religi\u00f3n hab\u00ed\u00ada sido una enso\u00f1aci\u00f3n de la infancia de la humanidad.<\/p>\n<p>Hoy se ha comprobado que persiste lo religioso y se ha recuperado al homo religiosus de diversas formas y bajo diversas manifestaciones. La tarea del estudioso de la religi\u00f3n es doble: por un lado, persistir en la labor tradicional de indagar en la denominada religi\u00f3n lo que comporta lo transcendente o sobrenatural; y, por otro lado, el surgimiento de religiones seculares o laicas intramundanas, no pocas de ellas con repercusiones pol\u00ed\u00adticas. En efecto \u00abm\u00e1s all\u00e1 de los dioses y de la Iglesia, cada sociedad tiene n\u00facleos sagrados, como los tienen los hombres por separado o las comunidades en las que se agrupan. Cada sociedad se articula en torno a una o diversas formas de sacralidad, de carisma y de numinosidad. No hemos abandonado nuestra actividad mitog\u00e9nica ni nuestra inclinaci\u00f3n inveterada por lo numinoso. Tal vez hayan muerto las deidades para muchos. Pero estamos ante un nuevo animismo\u00bb. La religi\u00f3n tradicional y confesional (cristianismo) est\u00e1 ya vac\u00ed\u00ada para las nuevas generaciones y se da una transici\u00f3n religiosa hacia formas religiosas desgajadas de instituciones, ritos y sistemas de creencias establecidos por autoridades. As\u00ed\u00ad pues, no se puede hablar tanto de un resurgimiento religioso como de un salir de cierto eclipse moderno de la religi\u00f3n8.<\/p>\n<p>J. M. Mardones9 habla de algunas manifestaciones actuales de lo sagrado: lo sagrado cristiano, la religi\u00f3n civil, la religiosidad profana, la nueva sensibilidad m\u00ed\u00adstica y orientalista y la fascinaci\u00f3n por lo oscuro y esot\u00e9rico.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo es, pues, la nueva religiosidad o sensibilidad religiosa emergente de hoy? Haremos una descripci\u00f3n desde dos vertientes: tipol\u00f3gico-social y propiamente religiosa.<\/p>\n<p>II. Breve descripci\u00f3n tipol\u00f3gico-social<br \/>\nA grandes rasgos se puede afirmar que, en nuestra sociedad posindustrial, posmoderna y neoliberal hay tres factores que sobresalen como subsistemas, pilares b\u00e1sicos o instituciones fundamentales10: la producci\u00f3n tecnoecon\u00f3mica, la burocracia en la administraci\u00f3n p\u00fablica del Estado moderno y la cultura pluralista. Seg\u00fan el modo como se conciban las relaciones entre estos tres subsistemas, as\u00ed\u00ad se entender\u00e1 la integraci\u00f3n o contradicciones de nuestra sociedad y la vivencia de la religi\u00f3n dentro de ella misma. Antes de realizar una descripci\u00f3n de las principales tendencias que emergen, a partir de estos datos, digamos algo a prop\u00f3sito de la modernidad.<\/p>\n<p>1. LA EXPERIENCIA RELIGIOSA EN EL CONTEXTO DE LA CULTURA \u00abMODERNA\u00bb. En un brillante examen, Ll. Duch11 ha se\u00f1alado como factores configuradores de la modernidad: 1) el asentamiento de la burgues\u00ed\u00ada, que logr\u00f3 separar la fe de la vida comunitaria y la insert\u00f3 en la convicci\u00f3n personal, desde donde la transport\u00f3 a la esfera privada; 2) el mito del progreso vinculado \u00ed\u00adntimamente a la burgues\u00ed\u00ada, para la cual el futuro no es s\u00f3lo decadencia y corrupci\u00f3n sino, primordialmente, posibilidad de nuevos conocimientos y de mayores lazos de uni\u00f3n entre los hombres; 3) el descubrimiento del hombre como ser personal e hist\u00f3rico y no cosmol\u00f3gico; el hombre moderno vive orientado antropol\u00f3gicamente y no cosmol\u00f3gicamente; 4) la cr\u00ed\u00adtica de la religi\u00f3n, en cuanto el hombre de la modernidad toma conciencia de su alienaci\u00f3n dentro del universo, regido por la idea del progreso y por el convencimiento de que el hombre es un ser personal e hist\u00f3rico, que llega a su autenticidad humana a trav\u00e9s de la responsabilidad y la decisi\u00f3n; 5) lo econ\u00f3mico, dentro de un modelo de sociedad donde el control ocupa un lugar de primera importancia, siendo la base imprescindible de la rentabilidad, y donde la l\u00f3gica de la equivalencia y de lo intercambiable se alzan como protagonistas; 6) finalmente, la reestructuraci\u00f3n simb\u00f3lica del mundo religioso, que significa incluso, desde otro punto de vista complementario, la p\u00e9rdida de la comunidad como tal y de su universo de s\u00ed\u00admbolos. Consecuencia de ello es la progresiva p\u00e9rdida de sentido y el nacimiento de dos actitudes: o la desesperaci\u00f3n o la distracci\u00f3n. Lo religioso, en sentido amplio, parece ser materia de opci\u00f3n y debate, cuesti\u00f3n de conciencia, pero no la ley de la sociedad, ni cuesti\u00f3n p\u00fablica12.<\/p>\n<p>Los rasgos se\u00f1alados anteriormente, en su desarrollo hist\u00f3rico concreto, han puesto al descubierto que, en muchos de sus presupuestos, no eran m\u00e1s que mitos.<\/p>\n<p>J. Cueto13 ha se\u00f1alado con acierto y hondura que el mundo de la modernidad, ya en nuestro siglo y en pocos decenios, ha ido desdibujando y esculpiendo sus dioses y su olimpo: los mass media, que son factor\u00ed\u00adas de lo hist\u00f3rico y morada de los nuevos dioses. El hombre moderno, sorprendido por la t\u00e9cnica y el progreso cient\u00ed\u00adfico, se ha convertido en alguien parad\u00f3jico: volcado a lo social como h\u00e9roe de mil caras, y al mismo tiempo narciso en un micro-planeta (su mundo) donde el h\u00e1gase usted mismo parece ser el grito motivador. Y en todo esto parece asomar un regreso a lo sagrado, pseudorregreso, donde nada escapa a la l\u00f3gica consumista, ya que los negocios del alma se mueven a ritmo de marketing en lucha con las sectas competidoras, y donde el trance, el \u00e9xtasis y la meditaci\u00f3n son algunos de los conjuros para liberarse de los efectos del nuevo pecado original: haber mordido la naranja mec\u00e1nica.<\/p>\n<p>2. LAS PRINCIPALES TENDENCIAS SOCIO-CULTURALES EN LA ACTUALIDAD14. En su enc\u00ed\u00adclica Fides et ratio, Juan Pablo II habla de \u00abla situaci\u00f3n de crisis que afecta hoy a grandes sectores de la filosof\u00ed\u00ada\u00bb y se\u00f1ala \u00abalgunos comportamientos err\u00f3neos difundidos en nuestra sociedad\u00bb, cuya superaci\u00f3n -afirma el Papa- pasa por el camino obligado del elemento metaf\u00ed\u00adsico (FR 83; cf 86-91). Desde un punto de vista m\u00e1s pr\u00e1ctico, aqu\u00ed\u00ad consideraremos las principales tendencias socio-culturales que caracterizan nuestra \u00e9poca.<\/p>\n<p>a) Cr\u00ed\u00adtico-sociales: el utopismo. Caracterizado por los que critican el pragmatismo, lo economicista, la rentabilidad. Postulan otro tipo de sociedad eficaz, desarrollada, pero no tan competitiva ni centrada en el carrerismo, el consumo, el dinero y el tener. Afirman que los valores de la modernidad (solidaridad, igualdad, justicia, fraternidad) se han tergiversado y distorsionado. En definitiva, abogan por la utop\u00ed\u00ada, donde el ser prevalezca sobre el tener, y sean una realidad tanto la realizaci\u00f3n personal como la solidaridad. Representantes: la izquierda tradicional y los nuevos movimientos ecol\u00f3gicos-pacifistas-feministas, etc., que bien se pueden calificar de nueva izquierda15.<\/p>\n<p>La izquierda tradicional, despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda del socialismo real y de la utop\u00ed\u00ada socialista, est\u00e1 en crisis; y los nuevos movimientos ecol\u00f3gicos-pacifistas-feministas, etc., tienden a acercarse a la postura de los posmodernos.<\/p>\n<p>b) Posmodernos: el nihilismo. Abogan por el desencanto total de la modernidad, de sus mitos, y del estado liberal-democr\u00e1tico. Es un ajuste de cuentas hacia el proyecto emancipador (incluido el religioso-cristiano), y hacia la sociedad actual. S\u00f3lo cabe agarrarse a los peque\u00f1os relatos, a las historias individuales, a los proyectos siempre coyunturales, temporales, sujetos a la adecuaci\u00f3n, revisi\u00f3n y cambio. Propugnan la desconfianza, la actitud desenga\u00f1ada y la distancia esc\u00e9ptica ante todo lo que suene a utop\u00ed\u00ada, metarrelato o gran proyecto.<br \/>\nNo obstante, no podemos hablar de una \u00fanica posmodernidad (la decadente) porque, al mismo tiempo, coexisten otras dos: la de resistencia, que se acerca a los ut\u00f3picos, y la neoconservadora16.<\/p>\n<p>c) Neoconservadores: m\u00e1s y mejor de lo mismo. Aceptan la defensa del sistema social-capitalista-democr\u00e1tico, sin nostalgias (no son conservadores en sentido estricto). Aceptan el funcionalismo y pragmatismo, el relativismo \u00e9tico y de valores. No aceptan esencias o valores absolutos dados de una vez por todas, pero son selectivos en cuanto a valores (buscan el consenso). Son modernos: aceptan la producci\u00f3n tecno-econ\u00f3mica y la inevitable administraci\u00f3n p\u00fablica. Son reformistas, queriendo compaginar el capitalismo con el puritanismo. En otras palabras, son progresistas mirando a la econom\u00ed\u00ada, cautos en las cuestiones pol\u00ed\u00adtico-democr\u00e1ticas y conservadores en los valores y en la cultura. Por ello ven en los posmodernos y en los utopistas enemigos potenciales, as\u00ed\u00ad como en los liberales, que minan el humus espiritual y moral del sistema. Junto al triunfo pol\u00ed\u00adtico-econ\u00f3mico, abogan por el cultural y \u00e9tico (en esta tarea quieren manipular a la gran religi\u00f3n judeocristiana, postulando una afinidad cristianismo-capitalismo).<\/p>\n<p>d) Conservadores: fundamentalismo nost\u00e1lgico. Son elitistas y nost\u00e1lgicos: no ven lo positivo de la modernidad econ\u00f3mica y administrativa como los neoconservadores. El conservador serio se lamenta de la trivialidad moderna y posmoderna, de los humanismos secularistas, del olvido de los cl\u00e1sicos y la educaci\u00f3n a partir de ellos. Lo mejor siempre est\u00e1 en el pasado, en lo probado y en lo que dio resultado. En la cultura no hay lugar para las innovaciones. Prefiere seguridad antes que libertad: cuando cree tener las claves morales, valorativas y culturales, se vuelve intolerante con sus cr\u00ed\u00adticos o con quienes rechazan sus posturas. El conservadurismo hoy se ha mezclado con ciertas posturas fundamentalistas en las religiones judeocristianas y musulmanas.<\/p>\n<p>III. La religi\u00f3n en este tipo de sociedad<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo se instala la religi\u00f3n en este tipo de sociedad? Diferenciamos las siguientes tendencias:<br \/>\na) Afines a lo cr\u00ed\u00adtico-social y al utopismo. Un cristianismo de izquierda (cristianos por el socialismo) y cierta teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n. Predomina el agnosticismo, el ate\u00ed\u00adsmo no beligerante, y la denuncia de lo que se ha llamado \u00abla revancha de Dios\u00bb (Gilles Kepel), o reivindicaci\u00f3n del secularismo.<br \/>\nb) En la vivencia posmoderna. La religi\u00f3n no cuenta, si bien puede vivirse desde peque\u00f1os proyectos (sectas) o movimientos muy gen\u00e9ricos (New Age) y, sin duda, predominan entre los j\u00f3venes los grupos marginales (las tribus urbanas). Las tribus urbanas se consideran religiones seculares: tienen sus adeptos, sus sacerdotes y l\u00ed\u00adderes, sus ritos, su lenguaje, sus lugares de culto, su cosmovisi\u00f3n de la vida, etc.<br \/>\nc) En los conservadores. La religi\u00f3n se vivencia en fundamentalismos y posturas nost\u00e1lgicas e inmovilistas. En este campo social florecen y arraigan tambi\u00e9n muchas de las manifestaciones de la denominada religiosidad popular.<br \/>\nd) En el neoconservadurismo. La religi\u00f3n cuenta mucho y quiere ser manipulada en aras de intereses \u00e9ticos, nacionalistas y puritanos, para sustentar las bases democr\u00e1ticas de un capitalismo-liberal. Con frecuencia se prescinde de la religi\u00f3n tradicional, o se la quiere manipular para que nazcan la religi\u00f3n civil y la religi\u00f3n nacional.<\/p>\n<p>e) En el cristianismo. Ci\u00f1\u00e9ndonos al cristianismo (gran religi\u00f3n tradicional), y en medio de esta complejidad social y de sus retos, se observa un fen\u00f3meno: la privatizaci\u00f3n de la fe (la fe queda para el \u00e1mbito de lo privado, de lo personal, salvo en el neoconservadurismo, si es que favorece sus intereses). Y, ante todo, una doble tendencia: cristianos de presencia (buscan espacios e instituciones confesionales, dentro del juego pluralista; se presentan como alternativa de bloque), y cristianos de mediaci\u00f3n (no favorecen los espacios e instituciones confesionales, apostando por el testimonio individual y el grupo de referencia)17.<\/p>\n<p>Los obispos de Euskal-Herria, autores de la pastoral Creer en tiempos de increencia18, se refieren, en la segunda parte de este documento, a las formas actuales de increencia. Podemos hablar en primer lugar de indiferentes, los que ni siquiera se interrogan por el sentido \u00faltimo de la vida; no sienten necesidad de tomar postura ante la fe; viven al d\u00ed\u00ada sin mayores planteamientos. Una segunda tipificaci\u00f3n podr\u00ed\u00adamos catalogarla como indiferentismo. No son personas que no crean, pero en la pr\u00e1ctica viven sin que Dios cuente en sus vidas. Para ellos una cosa es la vida y otra los asuntos de Dios. En tercer lugar est\u00e1n los agn\u00f3sticos, para quienes Dios puede significar algo o no significar nada. M\u00e1s a\u00fan: sobre la cuesti\u00f3n Dios -afirman- no podemos pronunciarnos porque no sabemos nada de \u00e9l. Les basta con vivir en el marco de la finitud; vivir como si Dios no existiera. En otro grupo, numeroso, est\u00e1n aquellos que tienen una concepci\u00f3n del cristianismo a su manera. Interpretan las leyes morales seg\u00fan su conciencia, y tienen las im\u00e1genes y vivencias de Dios subjetivas, sin que en muchos casos concuerde con el Dios cristiano.<\/p>\n<p>Ciertamente, afirman los obispos, no todo es negativo. En el campo de la fe existen muchos cristianos sinceros y fieles creyentes que, en las actuales circunstancias, han purificado y fortalecido su fe y gozan de la verdadera alegr\u00ed\u00ada de creer.<\/p>\n<p>En el intento de desprivatizar la fe, ya lo hemos se\u00f1alado m\u00e1s arriba, se est\u00e1n haciendo dos espiritualidades, dos sensibilidades y dos l\u00ed\u00adneas de acci\u00f3n. La pol\u00e9mica tuvo lugar en Italia en el Congreso de Loreto en 1985: la Acci\u00f3n cat\u00f3lica (cristianos de mediaci\u00f3n) y el movimiento Comuni\u00f3n y liberaci\u00f3n (cristianos de presencia) parec\u00ed\u00adan enfrentar dos espiritualidades, dos maneras de estar presentes en el mundo, dos formas de apostolado. Tambi\u00e9n en Espa\u00f1a se est\u00e1 dejando sentir esta pol\u00e9mica.<\/p>\n<p>Por cristianos de mediaci\u00f3n se entiende aquellos que quieren ser levadura en medio de la masa, en la sociedad, sin fortalecer espacios propios cristianos (hospitales, escuelas, sindicatos, partidos&#8230;). Quieren sumergirse all\u00ed\u00ad donde est\u00e9n y, en la pluralidad de campos y opciones de la sociedad, mezclarse sin m\u00e1s, ser testigos en campos y situaciones que muchas veces no tienen nada que ver con lo religioso.<\/p>\n<p>Los cristianos de presencia desean fortalecer espacios propios e instituciones propiamente eclesiales. Se presentan como alternativa, como bloque, como esfera que se opone a la cultura de la increencia.<\/p>\n<p>La lucha no es nueva. La ha sufrido el cristianismo, con todos los hombres, a lo largo de la historia. Unos y otros tienen razones poderosas para actuar como mediaci\u00f3n o como presencia. Los de mediaci\u00f3n acusan a los de presencia de perder el esp\u00ed\u00adritu misionero, de fomentar el aislamiento cultural y de convertir en religiosos problemas civiles. Los de presencia justifican su postura para suplir las insuficiencias sociales, para una mayor libertad de acci\u00f3n, para proteger la fe de los d\u00e9biles y para ofrecer un testimonio colectivo.<\/p>\n<p>En el marco de una sociedad aconfesional, democr\u00e1tica y secularizada, creemos que ambos tienen su espacio y deben complementarse sin excluirse, respetando los carismas y dones del Esp\u00ed\u00adritu: el cristianismo es presencia y mediaci\u00f3n. Necesitamos una presencia mediadora y una mediaci\u00f3n presente.<\/p>\n<p>IV. Descripci\u00f3n de algunas de estas tendencias<br \/>\n1. TENDENCIAS UT\u00ed\u201cPICAS. a) Cristianos por el socialismo (en la l\u00ed\u00adnea de cierta teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n): quieren asumir el proyecto de la modernidad, corrigiendo los errores. Denuncian que la Iglesia y el cristianismo no han entrado en di\u00e1logo con la modernidad, y es una asignatura pendiente; el cristianismo pasa por tres mediaciones: socio-anal\u00ed\u00adtica (o de compromiso previo de liberaci\u00f3n y an\u00e1lisis de la realidad), hermen\u00e9utica (juzgar la sociedad desde los valores cristianos) y pr\u00e1xica (el cristianismo debe transformar la realidad). La opci\u00f3n por los pobres es un paradigma decisivo.<\/p>\n<p>b) Religi\u00f3n secular o secularizada, como denuncia de los fundamentalismos (de la revancha de Dios). Para Gilles Kepel, las grandes ideolog\u00ed\u00adas de movilizaci\u00f3n de masas est\u00e1n desapareciendo y siendo sustituidas por reafirmaciones religiosas y oleadas micronacionalistas. Ante la muerte de utop\u00ed\u00adas y mesianismos laicos (simbolizado en la ca\u00ed\u00adda de la URSS) los movimientos de reactivaci\u00f3n religiosa est\u00e1n ocupando su terreno. Gran culpa de esta revancha o vuelta de lo sagrado la tiene la pol\u00ed\u00adtica de los \u00faltimos decenios, que se ha limitado a la soluci\u00f3n de problemas cotidianos y t\u00e9cnicos, olvidando que la gente necesita un horizonte de cambio y de sentido, y las religiones se pueden convertir en la esperanza de un mundo sin esperanza.<\/p>\n<p>2. Los POSMODERNOS. Es el fen\u00f3meno m\u00e1s complejo y m\u00e1s influyente en el \u00faltimo decenio, con las siguientes manifestaciones:<br \/>\na) Sectas. Ante la p\u00e9rdida de sentido, el caos social aparente y la necesidad de un grupo humano de referencia, las sectas -del m\u00e1s diverso tinte y sentido- se presentan como protagonistas. Detr\u00e1s de ellas hay una postura conservadora (no cambian la sociedad), financiera (una verdadera multinacional), un verdadero pesimismo ante la vida y un c\u00ed\u00adrculo vicioso (vuelven a caer en los mismos vicios institucionales y de corrupci\u00f3n que denunciaban).<\/p>\n<p>b) La New Age. Ante la resaca de lo posmoderno aparece una nueva sensibilidad: la Nueva Era, o Era del Acuario. Procede de EE.UU., y trata de ser una nueva conciencia universal, sincretista, ante el reto del pluralismo, la crisis social y el reto del tercer milenio. Sus ra\u00ed\u00adces: la religi\u00f3n judeo-cristiana; la conciencia cient\u00ed\u00adfica y secularizada; lo esot\u00e9rico, gn\u00f3stico y ocultista y, finalmente, las religiones orientales. Algunos de sus principios19: la totalidad frente al fragmentarismo de la visi\u00f3n cient\u00ed\u00adfica de la realidad; la transformaci\u00f3n de la conciencia y con ello de las estructuras: hay que hacer renacer las potencialidades espirituales; una ecolog\u00ed\u00ada profunda: desde Gaia, la diosa madre de la tierra, que es un organismo vivo y cuyo \u00f3rgano ejecutivo es la humanidad; reencarnaci\u00f3n, no para purgar (orientalismo) sino para progresar y mejorar la tierra (occidentalismo); una nueva cristolog\u00ed\u00ada: donde aparecer\u00e1 un maestro de la verdad, que se encarnar\u00e1 en diversos maestros espirituales, para hacer posible la nueva era del Acuario; nuevas organizaciones religiosas, con distintos intereses (ovnis, esoterismos, etc.) pero siempre con un eslogan: \u00abpiensa y obra de forma global y universal\u00bb.<\/p>\n<p>c) Tribus urbanas20. Se\u00f1alamos algunas: 1) Los novicios de la sugesti\u00f3n (vips, pijos, snoopeteers, chachos, house&#8230;) son los j\u00f3venes mimados del after modernismo; los nuevos narcisos (brillantes y hedonistas). Tras su aspecto descuidado se esconde una trabajosa b\u00fasqueda de perfecci\u00f3n visual. M\u00e1s que esc\u00e9pticos, son ecl\u00e9cticos, furtivos de signos y modelos. Lo religioso tiene valor de s\u00ed\u00admbolo y se consume servido a la carta, seg\u00fan momentos: polite\u00ed\u00adsmo, esoterismo, oraci\u00f3n trascendental, crucifijos de todos los tama\u00f1os, ying-yang, talismanes, hor\u00f3scopos&#8230; Su trinidad: rap, marcas y sexo. La religi\u00f3n es un look asumido y consumido ante un vac\u00ed\u00ado en situaciones m\u00e1s o menos l\u00ed\u00admites; la religi\u00f3n es un sentimiento para llenar vac\u00ed\u00ados&#8230; 2) En el l\u00ed\u00admite del bien y del mal (rockers, rockabillys&#8230;), son \u00e1cratas integrales. Dios y lo religioso aparecen claramente ausentes de su tr\u00ed\u00adada o trinidad (sex, drogs and rock and ron), y esto por decreto prometeico. La religi\u00f3n es igual a moral y, de seguirse, pondr\u00ed\u00ada en entredicho culpabilidades que son innecesarias. La transgresi\u00f3n, la perversi\u00f3n, la iconoclastia, son su lema. Al para\u00ed\u00adso se llega por toda clase de versiones y subversiones. Su moral es totalmente subjetivista y grupal. 3) En el olimpo deshabitado de dioses y habitado por el diablo (heavies, thrasers, punkies&#8230;): ante un mundo que no les gusta, se ponen en tratos con el mism\u00ed\u00adsimo diablo, la \u00fanica aparente l\u00f3gica al sinsentido del absurdo y del mal. El mundo es ya apocal\u00ed\u00adptico; la sociedad es la contra-sociedad; la cultura, la contra-cultura; la religi\u00f3n, la contra-religi\u00f3n. Su moral se mueve a golpes de narcisismo apocal\u00ed\u00adptico y esquizofr\u00e9nico. 4) El para\u00ed\u00adso en la tierra (skinheads o cabezas rapa-das, neonazis): racistas, hijos de una sociedad en crisis, machistas, fan\u00e1ticos del f\u00fatbol y analfabetos integra-les, son sumamente elitistas: en su para\u00ed\u00adso no cabe la escoria de la sociedad (l\u00e9anse gitanos, homosexuales, drogadictos y gentes de izquierda&#8230;).<\/p>\n<p>3. Los NEOCONSERVADORES. Religi\u00f3n y neocapitalismo puritano se funden; se da una utilizaci\u00f3n de la religi\u00f3n como soporte \u00e9tico del sistema; potencial autoritarismo y necesidad de la b\u00fasqueda de seguridades; pretendida visi\u00f3n realista del hombre (conoce sus necesidades, virtudes y limitaciones), y presentaci\u00f3n del capitalismo como la liberaci\u00f3n del hombre21.<\/p>\n<p>Existe otra versi\u00f3n: si la religi\u00f3n no se puede manipular, o se buscan otros intereses, nace la religi\u00f3n civil22.<\/p>\n<p>Durante los dos \u00faltimos siglos, las dos cosmovisiones del mundo en confrontaci\u00f3n (para ofrecer a los hombres sentido y visi\u00f3n global de la realidad) fueron las religiones tradicionales, y la modernidad secularizada con sus versiones de progreso y libertad. Modernidad y religiones, de alguna manera, hab\u00ed\u00adan llegado a entenderse. Aun desconoci\u00e9ndose, ten\u00ed\u00adan muchos puntos en com\u00fan: en lenguaje, temas, lugar que ocupar en la sociedad, mesianismos. En los \u00faltimos decenios, estos dos \u00fanicos interlocutores van siendo desbancados por las sectas y la religi\u00f3n civil.<\/p>\n<p>Las sectas denuncian que la modernidad es demasiado fr\u00ed\u00ada y ha dejado a los hombres solos y olvidados, y echan en cara a las religiones tradicionales su burocratizaci\u00f3n, racionalizaci\u00f3n (modernidad), poder y desgaste. Proclaman su capacidad de ofrecer una experiencia nueva de calor y de integraci\u00f3n, donde cada cual sea tratado como es y necesita ser.<\/p>\n<p>La religi\u00f3n civil desea ofrecer una estructuraci\u00f3n de sentido a la colectividad, un \u00e1mbito nuevo de seguridades y de identidad que no puede conceder la secularidad (que ha conducido al pluralismo, desamparo y fragmentaci\u00f3n, creando subculturas incapaces de ser lazo de uni\u00f3n de toda la colectividad). Y achaca a las religiones tradicionales su inhibici\u00f3n ante la secularidad y su excesiva burocratizaci\u00f3n y, en unos casos su conservadurismo y en otros la infiltraci\u00f3n de pluralismos, que le han hecho perder su sentido e identidad. La religi\u00f3n civil tiene un nombre: nacionalismo (\u00abAm\u00e9rica es la nueva religi\u00f3n\u00bb, dir\u00e1 Bush tras la guerra del Golfo en 1991). Todo nacionalismo, para sustentarse, necesita una religi\u00f3n; un nacionalismo camuflado no s\u00f3lo bajo ropaje pol\u00ed\u00adtico, sino bajo proyecci\u00f3n e identificaci\u00f3n con el h\u00e9roe de turno, la raza, la etnia, la clase social, o simplemente la multitud&#8230; Son los nuevos signos y la nueva liturgia social. Esta religi\u00f3n civil tiene otra cara tr\u00e1gica: los sacrificios y v\u00ed\u00adctimas; l\u00e9ase: racismo, xenofobia y guerras sectoriales para afianzar su identidad. La religi\u00f3n civil es la autoadoraci\u00f3n a la que se entreg\u00f3 una comunidad pol\u00ed\u00adtica moderna y neoconservadora, que se cree salvadora y mesi\u00e1nica y se encuentra orgullosa de s\u00ed\u00ad misma (particularmente cuando otros mesianismos de la competencia han fracasado)23.<\/p>\n<p>4. RELIGI\u00ed\u201cN CONSERVADORA Y FUNDAMENTALISTA. Nos ce\u00f1imos a las grandes religiones. En el caso del juda\u00ed\u00adsmo parece m\u00e1s claro; pero en el islam no todos los autores est\u00e1n de acuerdo en que se trate de una vuelta a la religi\u00f3n tradicional, sino m\u00e1s bien una ideolog\u00ed\u00ada neo-vieja construida a partir de una particular lectura de la tradici\u00f3n religiosa24. Y, en el caso del cristianismo, no se puede hablar de fundamentalismo como tal, salvo en el caso de algunas de las nuevas herej\u00ed\u00adas sectarias (cf Palmar de Troya y tendencias lefevbrianas).<\/p>\n<p>V. L\u00ed\u00adneas de acci\u00f3n catequ\u00e9tica y pastoral<br \/>\nRecordemos que en nuestra sociedad y cultura emergen y se delimitan con mayor fuerza tres vivencias religiosas: fundamentalismo, neoconservadurismo y New Age. El fen\u00f3meno religioso parece interesar m\u00e1s y m\u00e1s a intelectuales alejados en otro tiempo de este campo de investigaci\u00f3n25, sin olvidar algunos de los retos de los nuevos movimientos sociales26 y de los nuevos movimientos religiosos27.<\/p>\n<p>1. En cuanto a los primeros, los nuevos movimientos sociales, debemos tomarnos muy en serio su raz\u00f3n de ser: la denuncia de la cultura de la modernidad en lo que esta encierra de destrucci\u00f3n ecol\u00f3gica, confrontaci\u00f3n militar y autoritarismo patriarcal. Estos movimientos, de tinte universalista, quieren cambiar el productivismo, el militarismo y el patriarcalismo por un estilo donde prive el ser sobre el tener, y organizar las relaciones entre personas (particularmente hombre-mujer) y pueblos (ricos-pobres) con otra l\u00f3gica diferente. Esto influye tambi\u00e9n en lo religioso, particularmente en las religiones arraigadas en occidente. Se ve a las Iglesias y confesiones cristianas, muchas veces, como aliadas de esa misma cultura de la modernidad que se trata de superar.<br \/>\n2. Los nuevos movimientos religiosos, de impronta cristiana o isl\u00e1mica, oriental, gn\u00f3stica o del potencial humano, encuentran eco desde estas mismas claves, en forma de retos: recuperar la dimensi\u00f3n m\u00ed\u00adstica y no s\u00f3lo \u00e9tica de lo religioso; volver a revivir comunidades c\u00e1lidas y de sincera acogida, y atender a los creyentes de forma personal y personalizada, y no s\u00f3lo gregaria o masificada.<\/p>\n<p>En esta crisis de modelo de civilizaci\u00f3n, tanto los nuevos movimientos sociales, como los religiosos se presentan como verdadera alternativa, y no s\u00f3lo simples retos, a la vivencia cristiana.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 respuestas pastorales ofrecer desde la fe y concepci\u00f3n cristiana de la vida?<br \/>\na) Ante todo, llevar a cabo una evangelizaci\u00f3n que haga realidad una vivencia de salvaci\u00f3n profunda e integral (\u00abtodo hombre y todo el hombre\u00bb), es decir, personal y social. Una acci\u00f3n evangelizadora decidida por todo lo humano, por la realizaci\u00f3n personal, con un compromiso preferencial por los m\u00e1s pobres, los no humanos o privados de su dignidad. La solidaridad implica justicia, lucha por la dignidad humana y hacer recobrar a cada hombre su mayor secreto y sentido de su dignidad: Jes\u00fas el Cristo, que le hace \u00abhijo en el Hijo\u00bb. Todo esto implica, al mismo tiempo, hacer realidad el principio de integralidad, uniendo encarnaci\u00f3n-historia-pneumatolog\u00ed\u00ada-escatolog\u00ed\u00ada. Lo cual conlleva subrayar de nuevo la vivencia conjunta de la particularidad-universalidad y la pluralidad en la comuni\u00f3n.<br \/>\nJ. Vives28 nos advierte del desacuerdo entre coraz\u00f3n y cabeza. Tal vez lo que decimos creer con la cabeza (un solo Dios) con el coraz\u00f3n lo desdecimos. Con la cabeza somos monote\u00ed\u00adstas, con el coraz\u00f3n, polite\u00ed\u00adstas.<\/p>\n<p>b) Redescubrir la dimensi\u00f3n escatol\u00f3gica, conjuntamente con la realidad hist\u00f3rica y cotidiana (el futuro es don-tarea). Protagonismo de la Iglesia (que es lo pen\u00faltimo, ya que lo \u00faltimo es el reino de Dios) y del hombre (no es valor ni fin absoluto en s\u00ed\u00ad mismo, sino en quien lo ha hecho). Para ello, potenciar cristianos nuevos y comunidades nuevas y din\u00e1micas para una nueva evangelizaci\u00f3n: enteramente ganados por Jesucristo; con una vivencia de un cristianismo personalizado y a la vez encarnado; con claro y definido sentido eclesial; bien formados y que sepan valorar y discernir, desde la fe, el hoy de nuestra realidad socio-cultural; como \u00absignos de los tiempos\u00bb; promotores de carismas y creadores de comunidad; con fuerte sentido de la historia y de la espera cristiana.<\/p>\n<p>O. Gonz\u00e1lez de Cardedal29 habla de una triple referencia esencial en nuestro ser cristiano: 1) Cristo desde donde se es; 2) la comunidad en la que se es; y 3) el mundo, para el que se es. El hombre cristiano es a la vez espiritual (abierto a la trascendencia), religioso (puede mantener relaciones personales con el Dios personal), creyente (seguidor de Jesucristo) y eclesial (esa realidad personal de Jesucristo se vive en comunidad). En cuanto a los tres fundamentos de la actitud cristiana, este autor se\u00f1ala: el reconocimiento de Dios como Padre, la confesi\u00f3n de Jes\u00fas de Nazaret y la experiencia del Esp\u00ed\u00adritu de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Por nuestra parte se\u00f1alamos algunas claves de la verdadera espiritualidad cristiana, m\u00e1s all\u00e1 de las pretensiones de la nueva religiosidad (New Age): 1) la imitaci\u00f3n exterior e interior de Jesucristo y la apropiaci\u00f3n personal, por el Esp\u00ed\u00adritu, de la vida de Cristo; 2) la vivencia de esa vida en el Esp\u00ed\u00adritu de Cristo, en el seno de la Iglesia, de la comunidad; 3) el realismo de vivir lo humano, individual y social de cada d\u00ed\u00ada, desde el misterio de pecado y misterio de gracia y misericordia, desde el misterio pascual; 4) la paciencia de progresar y madurar, con realismo y con esfuerzo asc\u00e9tico y de sabio discernimiento en esa misma vida en el Esp\u00ed\u00adritu; 5) la tarea de contemplar el mundo con su coraz\u00f3n ya redimido, pero en espera de hacer posible el reino de Dios, desde el compromiso con los m\u00e1s necesitados.<\/p>\n<p>S\u00f3lo mediante estas s\u00f3lidas bases, penetrar\u00e1 el Se\u00f1or resucitado y salvador cada vez m\u00e1s nuestro mundo humano, recreando desde el interior las conciencias y los corazones hasta los \u00faltimos entramados personales, sociales e incluso c\u00f3smicos (Rom 8,19-23).<\/p>\n<p>NOTAS: 1. Cf B. FORTE, La teolog\u00ed\u00ada como compa\u00f1\u00ed\u00ada, memoria y profec\u00ed\u00ada, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1990; CONSEJO DE MISIONES, Misi\u00f3n y culturas, Edice, Madrid 1991. &#8211; 2 R. BERZOSA MART\u00ed\u008dNEZ, Nueva Era y cristianismo. Entre el di\u00e1logo y la ruptura, BAC, Madrid 1995, 15-17. &#8211; 3. Para la diversidad de culturas y pluralismo religioso en los diversos continentes, ver CONSEJO PONTIFICIO DE LA CULTURA, Para una pastoral de la cultura, Ciudad del Vaticano (23 mayo 1999) 19-23. &#8211; 4. Ib, 24. &#8211; 5. A. NATALE TERRIN, Risveglio religioso. Nuove forme dialoganti di religiosit\u00e1, Credere oggi 11 (1991) 5-24. &#8211; 6. DANNEELS G., Cristo y las sectas hoy, Palabra, Madrid 1993, 25-26. &#8211; 7. R. D\u00ed\u00adAz SALAZAR, Formas modernas de religi\u00f3n, Alianza, Madrid 1994, 11. &#8211; 8. Ib, 71-110. &#8211; 9 J. M. MARDONES, Para comprender las nuevas formas de la religi\u00f3n, Verbo Divino, Estella 1994. En otra obra reciente estudia el porqu\u00e9 de estas nuevas formas: \u00bfAd\u00f3nde va la religi\u00f3n? Cristianismo y religiosidad en nuestro tiempo, Sal Terrae, Santander 1996. &#8211; 10 ID, Para comprender las nuevas formas de la religi\u00f3n, o.c., 19-21. &#8211; 11. LL. DUCH, La experiencia religiosa en el contexto de la cultura contempor\u00e1nea, Bru\u00f1o-Edeb\u00e9, Barcelona 1979, 26-38. &#8211; 12 P. BERGER, Para una teor\u00ed\u00ada sociol\u00f3gica de la religi\u00f3n, Kair\u00f3s, Barcelona 1967. -13 J. CUETO, Mitolog\u00ed\u00adas de la modernidad, Salvat, Barcelona 1982, 6-9. &#8211; 14 Cf J. MARDONES, Posmodernidad y neoconservadurismo, Verbo Divino, Estella 1991. -15 Cf lo, 10 palabras clave sobre movimientos sociales, Verbo Divino, Estella 1996. &#8211; 16. Cf R. BERZOSA MART\u00ed\u008dNEZ, \u00bfHa muerto la postmodernidad? (a modo de quasi memoria bibliogr\u00e1fica), Lumen 43 (1994) 267-275. &#8211; 17. L. GONZ\u00ed\u0081LEZ CARVAJAL, Cristianos de presencia y cristianos de mediaci\u00f3n, Sal Terrae, Santander 1989. &#8211; 18 Para profundizar en este tema, cf G. URIBARRI, La fe ante la increencia de la Espa\u00f1a de los 90, Raz\u00f3n y Fe 230 (1994) 197-210; M. P. GALLAGHER, Nuevos horizontes ante el desaf\u00ed\u00ado de la increencia, en CONSEJO PONTIFICIO DE LA CULTURA, Culturas y fe, Ciudad del Vaticano 1995, 203-214. &#8211; 19 Cf R. BERZOSA MART\u00ed\u008dNEZ, Nueva Era y cristianismo, o.c. &#8212; 20 Cf P. ANGULO, J\u00f3venes posmodernos: expectativas y respuesta de la Iglesia, Vida Nueva 1971 (25.5.91) 21; P. ORIOL COSTA-J. M. PEREZ TORNERO-ETROPEA, Tribus urbanas, Paid\u00f3s, Barcelona 1996; AA.VV., Las tribus urbanas en Espa\u00f1a, Cuadernos de Realidades Sociales 45\/46 (enero 1995). &#8211; 21 J. M. MARDONES, 10 palabras clave sobre movimientos sociales, o.c., 113-149; Neoconservadurismo. La religi\u00f3n del sistema, Sal Terrae, Santander 1991. Entre los exponentes neoconservadores americanos destaca M. Novak. Para este pensador la modemidad se interpreta como camino irreversible hacia el nuevo ordo, con estas caracter\u00ed\u00adsticas: la democracia en pol\u00ed\u00adtica, el capitalismo en lo econ\u00f3mico, y la moralidad en lo privado y p\u00fablico. El campo de batalla en el que nos jugamos esto es la familia y la educaci\u00f3n, con dos bastiones: la ley y la raz\u00f3n. Cf S. M. PACI, De la guerra a la Centesimus annus, 30 Giorni V151 (1991) 32-33. &#8211; 22 Cf S. GINER, Religi\u00f3n civil, Claves de raz\u00f3n pr\u00e1ctica 1 1 (1991) 15-21. &#8211; 23 Para seguir profundizando en este tema del neoconservadurismo, cf J. M. MARDONES, Posmodernidad y neoconservadurismo, o.c., 69-152; Capitalismo y religi\u00f3n. La religi\u00f3n neoconservadora, Sal Terrae, Santander 1991; CRISTIANISME 1 JUSTICIA, El neoliberalismo en cuesti\u00f3n, Sal Terrae, Santander 1993. &#8211; 24 B. ETIENNE, El islamismo radical, Siglo XXI, Madrid 1996; J. L. ESP\u00ed\u201cSITO, El desaf\u00ed\u00ado isl\u00e1mico, Acento, Madrid 1996. &#8211; 25 Cf por ejemplo E. TR\u00ed\u008dAS, Pensar la religi\u00f3n, Destino, Barcelona 1997. &#8211; 26 Cf J. M. MARDONES, 10 palabras clave sobre movimientos sociales, o.c. &#8211; 27. Cf M. GUERRA G\u00ed\u201cMEz, Los nuevos movimientos religiosos, Eunsa, Pamplona 1993. &#8211; 28. J. Vives, Creer el credo, Sal Terrae, Santander 1986, 23. &#8211; 29 O. GONZ\u00ed\u0081LEZ DE CARDEDAL. La identidad cristiana, en AA.VV., Cambios hist\u00f3ricos e identidad cristiana, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1979.<\/p>\n<p>Ra\u00fal Berzosa Mart\u00ed\u00adnez<\/p>\n<p>M. Pedrosa, M. Navarro, R. L\u00e1zaro y J. Sastre, Nuevo Diccionario de Catequ\u00e9tica, San Pablo, Madrid, 1999<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Catequ\u00e9tica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Bajo un nuevo signo cultural y religioso: 1. Nuevos retos al cristianismo; 2. La modernidad ante el aparente renacimiento de lo sagrado. II. Breve descripci\u00f3n tipol\u00f3gico-social: 1. La experiencia religiosa en el contexto de la cultura \u00abmoderna\u00bb; 2. Las principales tendencias socio-culturales en la actualidad. III. La religi\u00f3n en este tipo de sociedad. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/nueva-religiosidad-emergente\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNUEVA RELIGIOSIDAD EMERGENTE\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-17033","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17033","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17033"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17033\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17033"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17033"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17033"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}