{"id":17042,"date":"2016-02-05T11:06:15","date_gmt":"2016-02-05T16:06:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pluralismo-catequetico\/"},"modified":"2016-02-05T11:06:15","modified_gmt":"2016-02-05T16:06:15","slug":"pluralismo-catequetico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pluralismo-catequetico\/","title":{"rendered":"PLURALISMO CATEQUETICO"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. El pluralismo catequ\u00e9tico es leg\u00ed\u00adtimo. II. Fuentes del pluralismo catequ\u00e9tico: 1. Los diversos modelos; 2. Los \u00abmovimientos\u00bb y los \u00abacentos catequ\u00e9ticos\u00bb; 3. El \u00abcarisma\u00bb propio. III. Criterios para un sano pluralismo: 1. Criterios tomados de la pedagog\u00ed\u00ada de Dios (historia de la salvaci\u00f3n); 2. Criterios tomados del magisterio; 3. Criterios procedentes de la teolog\u00ed\u00ada sistem\u00e1tica y pastoral renovadas. IV. Retos del pluralismo catequ\u00e9tico.<\/p>\n<p>I. El pluralismo catequ\u00e9tico es leg\u00ed\u00adtimo<br \/>\nLa catequ\u00e9tica supone una ciencia tan rica que resulta realista subrayar como normal, desde el principio, la pluralidad. Pluralidad en un proceso metodol\u00f3gico y reflexivo con sus momentos cognoscitivo, interpretativo, proyectivo, operativo y valorativo; pluralidad en una acci\u00f3n que es al mismo tiempo educaci\u00f3n, ense\u00f1anza, comunicaci\u00f3n de la fe e iniciaci\u00f3n en ella; pluralidad en la variedad y complejidad de los m\u00e9todos que se pueden utilizar en cada caso; pluralidad en el recurso a otras ciencias con las que se relaciona, y en primer lugar en su vinculaci\u00f3n muy particular con las ciencias teol\u00f3gicas y pedag\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Se trata, como puede suponerse, de una pluralidad catequ\u00e9tica hecha de acentos, olvidos, encarnaciones, aislamientos, aperturas, tendencias de todo tipo y conjugaciones diversas entre los distintos factores. Con esta afirmaci\u00f3n no hacemos m\u00e1s que aplicar al \u00e1mbito de la catequ\u00e9tica un criterio general, tanto a nivel antropol\u00f3gico como eclesiol\u00f3gico. El mismo contenido de la palabra catequesis a lo largo de la historia de la Iglesia evoca resonancias catequ\u00e9ticas plurales.<\/p>\n<p>II. Fuentes del pluralismo catequ\u00e9tico<br \/>\n1. Los DIVERSOS MODELOS. El pluralismo, en primer lugar, tiene una de sus bases en el diferente tipo cultural del catequeta que reflexiona org\u00e1nicamente sobre la catequesis, y de los mismos que participan en la catequesis. Se ha de contar con estos tipos culturales y ponerlos al servicio de la catequesis. De ellos surgir\u00e1n diversas pedagog\u00ed\u00adas catequ\u00e9ticas, modos propios de abordar la realidad, medios de expresi\u00f3n originales, sinton\u00ed\u00adas con el pueblo que eviten que los que intervienen en la catequesis tengan que salir de su condici\u00f3n y cultura (cf CF 104).<\/p>\n<p>Junto al factor diferencial cultural, se encuentra en la Iglesia el leg\u00ed\u00adtimo y necesario pluralismo teol\u00f3gico, que puede dar lugar, en el \u00e1mbito catequ\u00e9tico, a procesos formativos o itinerarios catecumenales basados en inspiraciones teol\u00f3gicas diversas y, en casos extremos, divergentes entre s\u00ed\u00ad (cf CC 76).<\/p>\n<p>Claves del pluralismo catequ\u00e9tico son tambi\u00e9n los diversos modelos eclesiol\u00f3gicos. A cada modelo corresponde una determinada concepci\u00f3n de la catequesis, y toda realizaci\u00f3n catequ\u00e9tica es portadora de una visi\u00f3n o proyecto eclesiol\u00f3gico. El modelo piramidal Iglesia-instituci\u00f3n, el inorg\u00e1nico de la cr\u00ed\u00adtica anti-institucional o el org\u00e1nico de la eclesiolog\u00ed\u00ada de comuni\u00f3n y de servicio, comportar\u00e1n una diversidad de enfoques, proyectos y realizaciones1.<\/p>\n<p>En l\u00f3gica con todo lo anterior, podemos hablar tambi\u00e9n de diversos modelos de acci\u00f3n pastoral, seg\u00fan la dimensi\u00f3n que polarizan de la misma (liturgia, comuni\u00f3n, anuncio evangelizador, servicio a los hombres), manifestando consiguientes modelos de acci\u00f3n catequ\u00e9tica (en perspectiva lit\u00fargico-sacramental, comunitaria, prof\u00e9tica, o en clave de servicio y promoci\u00f3n). J. Colomb subrayaba las implicaciones que tiene para la catequesis que se tenga una mentalidad de cristiandad o una mentalidad de di\u00e1spora: \u00abNo oponemos tanto una mentalidad de cristiandad estable y una mentalidad de di\u00e1spora cuanto una mentalidad que, en una situaci\u00f3n de di\u00e1spora, se esfuerza por mantener actitudes de cristiandad y una mentalidad que reconoce francamente esta situaci\u00f3n de di\u00e1spora\u00bb2.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, fuente del pluralismo catequ\u00e9tico ha sido la misma necesidad de concretar tanto qu\u00e9 es lo espec\u00ed\u00adfico -la identidad- de la catequesis en la misi\u00f3n evangelizadora de la Iglesia como la consiguiente relaci\u00f3n catequesis-evangelizaci\u00f3n (cf CT 18). La reflexi\u00f3n llevada a cabo en el posconcilio por catequetas, s\u00ed\u00adnodos y documentos magisteriales, ha producido una unificaci\u00f3n b\u00e1sica en los terrenos aludidos, siempre abierta -como veremos- a enfoques y acentos diversos, cr\u00ed\u00adticos entre s\u00ed\u00ad.<\/p>\n<p>2. Los \u00abMOVIMIENTOS\u00bb Y LOS \u00abACENTOS CATEQUETICOS\u00bb. a) La historia de la catequesis del siglo XX nos habla de distintas etapas del movimiento catequ\u00e9tico (pedag\u00f3gico-did\u00e1ctico, kerigm\u00e1tico, catecumenal, antropol\u00f3gico, hist\u00f3rico-prof\u00e9tico&#8230;). En cada una de ellas ha habido unos factores que se han acentuado, enriqueciendo la reflexi\u00f3n y la pr\u00e1ctica. El nacimiento y el desarrollo de cada una de las etapas han convivido con alguna de las otras. Son las fases de una rica transformaci\u00f3n. Podr\u00ed\u00adamos hablar de un pluralismo en camino, con continuos cambios acelerados, con los riesgos de la falta de reposo y las ventajas de quien abre caminos, con notable vitalidad, en fidelidad a Dios y al hombre de cada momento. La renovaci\u00f3n catequ\u00e9tica ha sido un don precioso del Esp\u00ed\u00adritu, al que por doquier las comunidades cristianas han respondido con \u00abentrega creadora\u00bb (CT 3).<\/p>\n<p>De hecho, la catequesis del siglo XX en Espa\u00f1a ha sido creativa. En el primer tercio de siglo la creatividad se centr\u00f3 sobre todo en el terreno metodol\u00f3gico y, tras un per\u00ed\u00adodo comprensiblemente menos innovador por diversas circunstancias de todo tipo, la segunda mitad ha sido pujante y rica, con la ventaja de haber profundizado en m\u00faltiples facetas.<\/p>\n<p>b) Fuente del pluralismo catequ\u00e9tico son tambi\u00e9n las acentuaciones que se cultivan preferentemente, tanto en la reflexi\u00f3n como en la pr\u00e1ctica, dando lugar a diferentes tipos de catequesis: m\u00e1s doctrinales, kerigm\u00e1ticos, antropol\u00f3gicos, liberadores; m\u00e1s misioneros, b\u00ed\u00adblicos, patr\u00ed\u00adsticos, contemplativos, magisteriales, testimoniales. Seg\u00fan la opci\u00f3n se dar\u00e1n a su vez unos acentos determinados, un lenguaje propio, un modo de concebir el grupo, al catequista y a la relaci\u00f3n entre ambos, un modo de utilizar la Sagrada Escritura, de orar, de celebrar, de cultivar el compromiso, el sentido misionero, etc.<\/p>\n<p>Ya en el Directorio general de pastoral catequ\u00e9tica de 1971 se hablaba de diferentes formas de catequesis: b\u00ed\u00adblica y lit\u00fargica, resumen doctrinal, interpretaci\u00f3n de las situaciones de la existencia humana&#8230;; partir de Dios para llegar a Cristo, y al contrario; partir del hombre para llegar a Dios, y al contrario; formas catequ\u00e9ticas sistem\u00e1ticas y ocasionales, individuales y comunitarias, organizadas y espont\u00e1neas&#8230; (cf DCG 19.46; una referencia semejante en DGC 118).<\/p>\n<p>En sinton\u00ed\u00ada con estos acentos catequ\u00e9ticos, est\u00e1n tambi\u00e9n los diversos subrayados en el campo de la metodolog\u00ed\u00ada, expresi\u00f3n sin duda de distintos o complementarios planteamientos catequ\u00e9ticos. En efecto, \u00abmuchas realizaciones catequ\u00e9ticas presentan la prevalencia de algunas l\u00ed\u00adneas metodol\u00f3gicas: o cognoscitivas (informaci\u00f3n, ense\u00f1anza, reflexi\u00f3n, comunicaci\u00f3n) o afectivas (testimonio, vida de grupo, imitaci\u00f3n, interacci\u00f3n) u operativas (acci\u00f3n, compromiso, juego, expresi\u00f3n, celebraci\u00f3n, etc.)\u00bb3.<\/p>\n<p>Hay tambi\u00e9n modelos diferentes de comunicaci\u00f3n en la catequesis. La exhortaci\u00f3n Catechesi tradendae advert\u00ed\u00ada del doble significado del cristocentrismo en catequesis, en el sentido de comuni\u00f3n con Jesucristo o de ense\u00f1anza de Jesucristo. Es cierto que estos dos modelos \u00abni se oponen ni se excluyen\u00bb, y que \u00abm\u00e1s bien se relacionan y se complementan\u00bb (CT 5), pero tambi\u00e9n es cierto que cada reflexi\u00f3n catequ\u00e9tica, y por supuesto cada forma de realizar la catequesis, puede suponer una acentuaci\u00f3n de uno de los aspectos, ofreciendo un tipo de comunicaci\u00f3n entre catequista, catequizando y Mensaje4.<\/p>\n<p>3. EL \u00abCARISMA\u00bb PROPIO. Es un dato de experiencia, ante todo, la pluralidad de enfoques catequ\u00e9ticos que se encuentra en las familias religiosas, en las catecumenales, en las asociaciones, grupos y movimientos apost\u00f3licos. La existencia de cauces formativos espec\u00ed\u00adficos y de elementos propios en la educaci\u00f3n sistem\u00e1tica de la fe, con una mayor o menor inserci\u00f3n y vinculaci\u00f3n en el dinamismo evangelizador de la comunidad eclesial&#8230; es fruto -no s\u00f3lo, sino tambi\u00e9n- de opciones catequ\u00e9ticas determinadas (cf CC 282). \u00abEnriquecen una tarea com\u00fan con unos acentos propios, muchas veces de gran hondura religiosa, social y pedag\u00f3gica\u00bb (DGC 229).<\/p>\n<p>El caso de la catequesis de adultos es un ejemplo claro de este pluralismo. El documento Catequesis de adultos (CAd), de la Iglesia espa\u00f1ola, afronta el tema: constata la diversidad de tendencias catecumenales y el problema pastoral, no exento de dificultades, de acertar a conjugar la unidad de la fe con la diversidad de las tendencias; constata, igualmente, que en ocasiones el pluralismo se hace divergente respecto a las exigencias de la comuni\u00f3n, falto de di\u00e1logo, de convergencia y de mutua complementariedad. En definitiva, el documento valora la necesidad de seguir avanzando hacia una mayor unidad dentro del aut\u00e9ntico pluralismo catequ\u00e9tico y catecumenal (cf CAd 122-124).<\/p>\n<p>III. Criterios para un sano pluralismo<br \/>\nExpresamos algunos criterios que pueden ayudar a evitar un pluralismo catequ\u00e9tico discordante en que cada catequeta, agente o responsable de catequesis conciba las realidades catequ\u00e9ticas de manera divergente y aun contradictoria. Eso s\u00ed\u00ad, no todos los criterios que vamos a enumerar tienen el mismo valor, siendo posible un pluralismo de posturas y matizaciones.<\/p>\n<p>1. CRITERIOS TOMADOS DE LA PEDAGOG\u00ed\u008dA DE DIOS (HISTORIA DE LA SALVACI\u00ed\u201cN). La actitud servicial es el criterio b\u00e1sico: Dios mismo, a lo largo de toda la historia sagrada, y principalmente en el evangelio, se sirvi\u00f3 de una pedagog\u00ed\u00ada que debe seguir siendo la fuente y modelo de la pedagog\u00ed\u00ada de la fe; la catequesis, en esa l\u00ed\u00adnea, sirve al di\u00e1logo de la salvaci\u00f3n entre Dios y la persona (cf CT 58; DGC 143).<\/p>\n<p>Son muchos los criterios que brotan de esta fuente; se\u00f1alamos algunos: la centralidad de Jesucristo y la comuni\u00f3n con \u00e9l, dinamismo impulsor de otras relaciones con el Padre, con el Esp\u00ed\u00adritu Santo, con la Iglesia y con los hombres; el mensaje significativo, hecho buena noticia; el car\u00e1cter progresivo de la Revelaci\u00f3n y la adaptaci\u00f3n a las diversas personas y culturas; la pedagog\u00ed\u00ada de la encarnaci\u00f3n; el valor de la experiencia comunitaria y el de la relaci\u00f3n interpersonal; la condescendencia; la buena conjugaci\u00f3n entre evangelizaci\u00f3n y educaci\u00f3n. Del mismo Jesucristo emana una ley fundamental para la catequesis: \u00abla fidelidad a Dios y al hombre, en una misma actitud de amor\u00bb (CT 55; cf DGC 80-81.139-147; CC 205-220).<\/p>\n<p>2. CRITERIOS TOMADOS DEL MAGISTERIO. Los documentos del magisterio sobre la catequesis tratan con asiduidad de dos criterios: la integridad del mensaje y la doble fidelidad en la catequesis, a Dios y al hombre. Junto a estos dos criterios vamos a explicitar algunos otros de los muchos que se podr\u00ed\u00adan citar.<\/p>\n<p>a) Integridad del mensaje evang\u00e9lico. Es un criterio muy valorado por el magisterio, destacando su importancia en el mismo lenguaje utilizado. Las limitaciones de la catequesis \u00abson particularmente graves cuando ponen en peligro la integridad del contenido\u00bb (CT 17). El Directorio general para la catequesis, afirma que \u00abun criterio fundamental de la catequesis es el de salvaguardar la integridad del mensaje, evitando presentaciones parciales o deformadas del mismo\u00bb (DGC 111). Contando con la gradualidad y la adaptaci\u00f3n, y siguiendo el ejemplo de la pedagog\u00ed\u00ada divina, se ha de proponer el mensaje atendiendo a dos niveles de exposici\u00f3n \u00ed\u00adntegra, la intensiva y la extensiva (cf DGC 112).<\/p>\n<p>Sea como orientaci\u00f3n de fondo o en el terreno de los contenidos, el magisterio menciona tambi\u00e9n, en el criterio de la integridad, las siguientes tareas para la catequesis: un mayor influjo del concepto conciliar de tradici\u00f3n; una presentaci\u00f3n m\u00e1s equilibrada de toda la verdad del misterio de Cristo, y de la verdad sobre Dios, sobre el hombre, el pecado, la gracia, los nov\u00ed\u00adsimos&#8230;, evitando lagunas doctrinales; una m\u00e1s s\u00f3lida formaci\u00f3n moral, m\u00e1s adecuada presentaci\u00f3n de la historia de la Iglesia y m\u00e1s relevante doctrina social; una progresiva y coherente s\u00ed\u00adntesis entre la adhesi\u00f3n plena del hombre a Dios y los contenidos del mensaje; un desarrollo acorde de todas las dimensiones de la fe; y unos catecismos fieles a los contenidos esenciales de la Revelaci\u00f3n (cf DGC 30; 144; CT 50). El reciente Catecismo de la Iglesia cat\u00f3lica se ofrece como \u00abexpresi\u00f3n relevante actual\u00bb de la tradici\u00f3n viva de la Iglesia, como referente doctrinal, como punto de referencia para inspirar la acci\u00f3n catequizadora (DGC 128.122).<\/p>\n<p>b) Fidelidad, con todo el rigor y vigor, a las dos realidades: a Dios y al hombre. \u00abFidelidad al mensaje y a la persona\u00bb (DGC 238). Las diferentes situaciones socio-religiosas, que es frecuente que se den hoy, incluso en el territorio de una Iglesia particular, \u00abpiden respuestas adecuadas y diferenciadas\u00bb (DGC 58; cf 59; DCG 34; CT 30). Sigue siendo actual la frase del Vaticano II llamando a \u00abauscultar, discernir e interpretar, con la ayuda del Esp\u00ed\u00adritu Santo, los diferentes lenguajes de nuestro tiempo y juzgarlos a la luz de la palabra divina, para que la verdad revelada pueda ser percibida m\u00e1s completamente, comprendida mejor y expresada m\u00e1s adecuadamente\u00bb (GS 44; cf CT 31.53.59; DGC 208). En definitiva, este criterio pide \u00abla fidelidad a Dios y la fidelidad al hombre, en una misma actitud de amor\u00bb (CT 55).<\/p>\n<p>El criterio a seguir en la compleja relaci\u00f3n entre inculturaci\u00f3n e integridad del mensaje cristiano ser\u00e1 el de una actitud evang\u00e9lica que sepa \u00abconjugar la aceptaci\u00f3n de los valores verdaderamente humanos y religiosos, por encima de cerrazones inmovilistas, con el compromiso misionero de anunciar toda la verdad del evangelio, por encima de f\u00e1ciles acomodaciones\u00bb (DGC 113).<\/p>\n<p>c) Ni rutina ni improvisaci\u00f3n, sino creatividad evang\u00e9lica. El Mensaje al pueblo de Dios, en el S\u00ed\u00adnodo sobre la catequesis, subray\u00f3 justamente que, para la catequesis, \u00abla repetici\u00f3n rutinaria, que se opone a todo cambio, por una parte, y la improvisaci\u00f3n irreflexiva que afronta con ligereza los problemas, por la otra, son igualmente peligrosas. La repetici\u00f3n rutinaria, ahora son palabras de Catechesi tradendae, lleva al estancamiento, al letargo y, en definitiva, a la par\u00e1lisis. La improvisaci\u00f3n irreflexiva engendra desconcierto\u00bb (CT 17). Es necesario dar pruebas hoy -como se hizo en otras \u00e9pocas de la historia- de \u00absabidur\u00ed\u00ada, de valent\u00ed\u00ada y de fidelidad evang\u00e9licas\u00bb, buscando creativamente y abriendo caminos y perspectivas nuevas para realizar la catequesis que necesitan nuestros contempor\u00e1neos.<\/p>\n<p>Por su parte, el Directorio, teniendo de fondo la llamada a la integridad que ya hemos visto, sigue apelando a la creatividad: \u00abLas Iglesias locales, en la tarea de adaptar, contextualizar e inculturar el mensaje evang\u00e9lico a las diferentes edades, situaciones y culturas, por medio de los catecismos, necesita una certera y madura creatividad\u00bb (DGC 134-135).<\/p>\n<p>d) Conservar la especificidad de su tarea en la pastoral de la Iglesia y la riqueza de aspectos diversos que la constituyen. La catequesis, aun estando relacionada con otras tareas evangelizadoras de la Iglesia, no pierde su car\u00e1cter espec\u00ed\u00adfico. Cumple al mismo tiempo tareas de iniciaci\u00f3n, de educaci\u00f3n y de instrucci\u00f3n\/ense\u00f1anza, e interesa que conserve esta riqueza de aspectos diversos, que se implican y desarrollan mutuamente (cf DCG 31; DGC 144.84.87). El documento La catequesis de la comunidad es una muestra concreta de este esfuerzo clarificador, que encuentra su mejor expresi\u00f3n en la descripci\u00f3n que realiza de la catequesis, intentando aunar, de una forma integral, contextos, objetivos, caracter\u00ed\u00adsticas y meta (cf CC 30-34; puede estudiarse la semejanza con DGC 218b).<br \/>\ne) Las situaciones particulares postulan una atenci\u00f3n especial. El DCG de 1971 lo afirmaba con claridad: principios y enunciados comunes, aplicaciones concretas de los mismos en manos de distintas competencias. \u00abDe tal manera que cualquier individuo o comunidad pueda ser alcanzado en el estado espiritual en que se encuentra\u00bb (DCG 20; cf Int. f). En el nuevo Directorio se repite abundantemente: \u00abLa necesaria atenci\u00f3n a las distintas y variadas situaciones de las personas impulsa a la catequesis a recorrer m\u00faltiples caminos para salir a su encuentro y adaptar el mensaje cristiano y la pedagog\u00ed\u00ada de la fe a sus diversas necesidades\u00bb (DGC 165). Ese proceso de adaptaci\u00f3n ser\u00e1 tanto m\u00e1s pertinente cuanto m\u00e1s se tengan en cuenta los elementos exteriores de una situaci\u00f3n concreta y las aspiraciones y necesidades de la persona en su mundo interior (cf DGC 170.212).<\/p>\n<p>e) Correlaci\u00f3n profunda y vital entre catequesis y teolog\u00ed\u00ada, servicio vivido a veces como equilibrio inestable. Se subraya la misi\u00f3n irremplazable de la teolog\u00ed\u00ada al servicio de la fe y la influencia que ejercen sus investigaciones y afirmaciones en la catequesis. Por lo mismo, se llama la atenci\u00f3n sobre la repercusi\u00f3n que toda conmoci\u00f3n en el campo de la teolog\u00ed\u00ada provoca en la catequesis, pidiendo a los te\u00f3logos y a los exegetas que est\u00e9n atentos para no hacer pasar por verdades ciertas lo que pertenece al \u00e1mbito de las cuestiones opinables o discutidas de los expertos. Por su parte, los catequistas podr\u00e1n recoger en el campo de la investigaci\u00f3n teol\u00f3gica lo que pueda iluminar su propia reflexi\u00f3n y su ense\u00f1anza (cf CT 61; DGC 202).<\/p>\n<p>3. CRITERIOS PROCEDENTES DE LA TEOLOG\u00ed\u008dA SISTEM\u00ed\u0081TICA Y PASTORAL RENOVADAS. Sin duda, otros elementos para un sano pluralismo catequ\u00e9tico nos vienen de todo este campo, tan din\u00e1mico en las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>a) La teolog\u00ed\u00ada sistem\u00e1tica, fuente de conceptos teol\u00f3gicos renovados para la catequ\u00e9tica. Se han ido incorporando conceptos como revelaci\u00f3n, fe, Iglesia, evangelizaci\u00f3n, ecumenismo, hombre nuevo&#8230;, tom\u00e1ndolos del Vaticano II. El criterio deber\u00e1 seguir actuando.<br \/>\nb) Las adquisiciones de la catequ\u00e9tica en el siglo XX, claves de evaluaci\u00f3n y correcci\u00f3n de la acci\u00f3n catequ\u00e9tica. Entre los catequetas hay una conciencia com\u00fan de que la historia de la catequesis, y de manera muy especial la del siglo XX, es un criterio inspirador para el presente. Trat\u00e1ndose de la herencia de una tradici\u00f3n catequ\u00e9tica continua, diversa y coherente, tambi\u00e9n con deficiencias, se ha de aprender de ella para edificar el futuro. Frente a s\u00ed\u00adntomas de una cierta involuci\u00f3n y restauraci\u00f3n catequ\u00e9tica, el momento en que nos encontramos no ha de comprometer tantos resultados positivos logrados en el \u00faltimo siglo. En la catequesis de la Iglesia hay como unos puntos de no retorno.<\/p>\n<p>c) Cada situaci\u00f3n concreta precisa su especificaci\u00f3n y adaptaci\u00f3n. La catequ\u00e9tica del siglo XX ha remachado con fuerza la convicci\u00f3n de que la fidelidad al catequizando exige valorar los diversos factores que en \u00e9l influyen: sociales, culturales, personales&#8230;; necesitando en cada caso una adaptaci\u00f3n de la programaci\u00f3n catequ\u00e9tica.<br \/>\nd) Conciencia -antropol\u00f3gica y teol\u00f3gica- de la unidad de misi\u00f3n, en un contexto de pluralismo. No podemos aspirar en la Iglesia a una unanimidad general en todos y cada uno de los detalles. S\u00ed\u00ad podemos aspirar, desde el respeto a la diversidad, y contando con el di\u00e1logo, a trabajar juntos en torno a una misma finalidad y unos mismos objetivos. El congreso internacional de catequesis que tuvo lugar en Sevilla en 1992 fue toda una experiencia viva de este criterio.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n entre los obreros de la catequesis, y en su relaci\u00f3n con el resto de agentes eclesiales -incluido el magisterio-, viene bien seguir escuchando, y renovando por parte de todos, el eco de las palabras de Pablo VI llamando a un di\u00e1logo con caracteres de claridad (\u00abante todo\u00bb) y mansedumbre, confianza y prudencia, caridad y obediencia. \u00abEn el di\u00e1logo as\u00ed\u00ad ejercitado se realiza la uni\u00f3n de la verdad y de la caridad, de la inteligencia y del amor\u00bb (ES 76; cf 75); dicho con otra expresi\u00f3n, \u00abel di\u00e1logo supone y exige capacidad de comprensi\u00f3n\u00bb y su clima \u00abes la amistad. M\u00e1s a\u00fan, el servicio\u00bb (ES 75.80; cf DGC 144).<\/p>\n<p>IV. Retos del pluralismo catequ\u00e9tico<br \/>\nEn resumen, \u00bfc\u00f3mo cultivar un respetuoso pluralismo catequ\u00e9tico que sea fuente de vitalidad? Se\u00f1alamos, en este sentido, algunos retos de la catequ\u00e9tica.<\/p>\n<p>a) El reconocimiento, la aceptaci\u00f3n y la valoraci\u00f3n del pluralismo en la catequ\u00e9tica, en la catequesis, en la Iglesia, donde se realiza la catequesis, y en el mundo socio-cultural.<br \/>\nb) Una catequesis con claridad de objetivos, fruto de un serio discernimiento. Tomar conciencia del pluralismo conlleva, en efecto, una reflexi\u00f3n catequ\u00e9tica que haga maduras las opciones que se tomen, justificando de paso las que no se adoptan. \u00ab\u00danicamente si desde el principio se entiende con rectitud la naturaleza y los fines de la catequesis, como tambi\u00e9n las verdades y valores que deben transmitirse, podr\u00e1n evitarse defectos y errores en materia catequ\u00e9tica\u00bb (DGC 9). Colaborar\u00e1n en esta tarea, de una forma especial, los tratados de catequ\u00e9tica y los directorios catequ\u00e9ticos del magisterio en sus diversos niveles de concreci\u00f3n.<\/p>\n<p>c) Al mismo tiempo, una catequesis que valore la riqueza de las diversas tendencias y la necesaria complementariedad entre todas ellas. Ser\u00e1 positivo el mutuo enriquecimiento a nivel internacional, la merecida valoraci\u00f3n de tantas y tantas realizaciones locales, el sano esp\u00ed\u00adritu de cr\u00ed\u00adtica constructiva, la colaboraci\u00f3n y coordinaci\u00f3n -cada uno desde su servicio, pero con unas finalidades y objetivos comunes- de todos los implicados en la catequesis: magisterio, catequetas, te\u00f3logos, pedagogos, catequistas, etc. Esta herencia viva es as\u00ed\u00ad una llamada a seguir \u00aben movimiento\u00bb. La Iglesia sigue invitada a consagrar a la catequesis sus mejores recursos en hombres y energ\u00ed\u00adas, sin ahorrar esfuerzos; sigue comprometida en suscitar y mantener una m\u00ed\u00adstica de la catequesis, pero una m\u00ed\u00adstica que se encarne en una organizaci\u00f3n adecuada y eficaz, haciendo uso de las personas, medios, instrumentos y recursos que sean necesarios (cf CT 15.63). Compromiso com\u00fan es, por ejemplo, el expresado en la Declaraci\u00f3n final del Congreso internacional de catequesis de 1992: \u00abIr construyendo, en y desde la catequesis, una Iglesia-comuni\u00f3n, que en medio de nuestros conflictos hist\u00f3ricos busque la reconciliaci\u00f3n y la unidad; una Iglesia servidora, que prolongue la presencia de Cristo-siervo en todos sus ministerios; una Iglesia misionera que anuncie con gozo al hombre de hoy que Dios le ama y que ha sido salvado por Jesucristo\u00bb5.<\/p>\n<p>En la misma l\u00ed\u00adnea de retos, el nuevo Directorio plantea, en concreto, estos desaf\u00ed\u00ados y opciones comunes: que sea un servicio fundamental con un acentuado car\u00e1cter misionero, dirigido a todos a partir de los adultos; que moldee la personalidad creyente siendo una escuela de pedagog\u00ed\u00ada cristiana, que anuncie los misterios esenciales del cristianismo promoviendo la experiencia trinitaria de la vida en Cristo como centro de la vida de fe, y que tenga como tarea prioritaria la preparaci\u00f3n y formaci\u00f3n de catequistas (cf DGC 33).<\/p>\n<p>d) Una catequesis para un contexto cultural pluralista. Un reto de la catequesis es, por \u00faltimo, iniciar-educar a los catec\u00famenos en la proclamaci\u00f3n de la fe en una realidad mundial pluralista a distintos niveles (cultural, ideol\u00f3gico&#8230;). Para ello har\u00e1 falta educar las relaciones fe-vida, mensaje cristiano-contexto cultural, fe-pluralismo, identidad de bautizados-di\u00e1logo con el mundo, as\u00ed\u00ad como buscar expresiones de fe significativas para los hombres de hoy, y formar catequistas para esta hora con una pedagog\u00ed\u00ada apropiada (cf DGC 205.194).<\/p>\n<p>NOTAS: 1. Cf E. ALBERICH, Catequesis y praxis eclesial, CCS, Madrid 1983, 133. &#8211; 2 J. COLOMB, Manual de catequ\u00e9tica. Al servicio de la fe 11, Herder, Barcelona 1971, nota 4; cf 612-618; J. A. RAMOS GUERREIRA, Teolog\u00ed\u00ada pastoral, BAC, Madrid 1995, 122-146; E. ALBERICH-A. BINZ, Catequesis de adultos. Elementos de metodolog\u00ed\u00ada, CCS, Madrid 1994, 39-43. -3. E. ALBERICH, o.c., 109, nota 5. &#8211; 4. Cf A. FOSSION, La cat\u00e9ch\u00e9se dans le champ de la communication, Cerf, Par\u00ed\u00ads 1990, 126-135. &#8211; 5 Actas del Congreso internacional de catequesis. Del V Centenario al III Milenio, Anexo (septiembre 1992) 41.<\/p>\n<p>BIBL.: ALBERICH E., La catequesis veinte a\u00f1os despu\u00e9s del Vaticano II, Misi\u00f3n joven 129 (1987) 5-12; MARDONES J. M., Pluralismo y pertenencia religiosa, Teolog\u00ed\u00ada y catequesis 51 (1994) 11-28; Per una identiftcazione del raporto catechesi-pluralismo, Via, Verit\u00e1 e Vita 26 (1977) n. 61, 7-75; SECRETARIADO DIOCESANO DE CATEQUESIS (MADRID), Comunidades plurales en la Iglesia, San Pablo, Madrid 1981; THOMPSON N. H. (ed.), Religious pluralism and religious education, Religious Education Press, Birmingham (Alabama) 1988.<\/p>\n<p>Fernando Jarne Jame<\/p>\n<p>M. Pedrosa, M. Navarro, R. L\u00e1zaro y J. Sastre, Nuevo Diccionario de Catequ\u00e9tica, San Pablo, Madrid, 1999<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Catequ\u00e9tica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. El pluralismo catequ\u00e9tico es leg\u00ed\u00adtimo. II. Fuentes del pluralismo catequ\u00e9tico: 1. Los diversos modelos; 2. Los \u00abmovimientos\u00bb y los \u00abacentos catequ\u00e9ticos\u00bb; 3. El \u00abcarisma\u00bb propio. III. Criterios para un sano pluralismo: 1. Criterios tomados de la pedagog\u00ed\u00ada de Dios (historia de la salvaci\u00f3n); 2. Criterios tomados del magisterio; 3. Criterios procedentes de la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pluralismo-catequetico\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPLURALISMO CATEQUETICO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-17042","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17042","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17042"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17042\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17042"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17042"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17042"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}