{"id":17055,"date":"2016-02-05T11:06:40","date_gmt":"2016-02-05T16:06:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/simbologia-y-catequesis\/"},"modified":"2016-02-05T11:06:40","modified_gmt":"2016-02-05T16:06:40","slug":"simbologia-y-catequesis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/simbologia-y-catequesis\/","title":{"rendered":"SIMBOLOGIA Y CATEQUESIS"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. \u00bfQu\u00e9 es el s\u00ed\u00admbolo? II. Lectura religiosa de la realidad: 1. Experiencia de vertiente horizontal; 2. Experiencia de vertiente vertical. III. Espacios de presencia del elemento simb\u00f3lico: 1. S\u00ed\u00admbolos del proceso de despertar religioso; 2. S\u00ed\u00admbolos de la primera evangelizaci\u00f3n; 3. S\u00ed\u00admbolos catequ\u00e9tico-b\u00ed\u00adblicos; 4. Personajes catequ\u00e9tico-simb\u00f3licos en la Biblia; 5. Recursos catequ\u00e9tico-simb\u00f3licos en el evangelio; 6. S\u00ed\u00admbolos lit\u00fargico-sacramentales; 7. S\u00ed\u00admbolos de la Iglesia en el Vaticano II. IV. Recuperar el lenguaje simb\u00f3lico en la catequesis.<\/p>\n<p>La catequesis como experiencia religiosa es al mismo tiempo un hecho humano y divino, vivencial, cultural, ritual, celebrativo, testimonial, personal y comunitario. Por eso, la acci\u00f3n catequ\u00e9tica, al arrancar de la realidad y del ser humano, requiere diversos lenguajes para ser modo de vida y experiencia trascendente. Un lenguaje fundamental es el de la sensibilidad simb\u00f3lico-celebrativa. Es la preparaci\u00f3n a la expresi\u00f3n oral y celebrativa. Es muy dif\u00ed\u00adcil experimentar la fe cristiana sin sensibilidad significativa y sin mediaciones simb\u00f3licas. Ambas se encuentran en la misma realidad y en su lectura profunda. Si no hay s\u00ed\u00admbolos sin realidad, tampoco hay experiencia cristiana sin s\u00ed\u00admbolos. Resulta muy peligroso verbalizar y racionalizar la fe cristiana, pues la empobrece, ritualiza, manipula, a\u00ed\u00adsla.<\/p>\n<p>Gracias a la sensibilidad simb\u00f3lica, la experiencia se hace m\u00e1s llena del misterio, de sacramentalidad, de encuentro gozoso y comunitario. Un largo abanico de mediaciones simbolizadoras nos permitir\u00e1 percibir una nueva experimentaci\u00f3n del hecho cristiano.<\/p>\n<p>I. \u00bfQu\u00e9 es el s\u00ed\u00admbolo?<br \/>\nEn primer lugar, tengamos muy en cuenta que el ser humano es un ser fundamentalmente abierto a una realidad radical y \u00faltima (persona absoluta), que constituye la instancia definitiva (misterio). Las personas tenemos una clara evidencia de nuestra finitud esencial. No podemos ser Dios, pero s\u00ed\u00ad ser de Dios, ser para Dios. Y ese misterio trascendente hacia el que tendemos, lo tratamos de experimentar mediante las mismas mediaciones (signos) que nos humanizan, pues en ellas percibimos la presencializaci\u00f3n del misterio que nos diviniza.<\/p>\n<p>Ofrecemos un elenco de mediaciones que pueden ayudar a divinizar a las personas y a sacramentalizar el misterio. Cada persona es cuerpo, cerebro, coraz\u00f3n y esp\u00ed\u00adritu, y nada importante podr\u00e1 alcanzarle si no afecta a todo su ser; as\u00ed\u00ad la persona espiritualiza lo corporal y corporaliza lo espiritual. Es en esta experiencia donde aparecen el signo y el s\u00ed\u00admbolo, que es una especie de corporalizaci\u00f3n de todo lo que pertenece al terreno del esp\u00ed\u00adritu, de lo religioso.<\/p>\n<p>Llamamos signo a una entidad-realidad que remite a otra y que la indica. La mayor\u00ed\u00ada de los signos que utilizamos los hemos creado los humanos y por eso los llamamos convencionales. Para eso basta con conocer el c\u00f3digo para comprender su sentido. Tambi\u00e9n las palabras que utilizamos son signos convencionales.<\/p>\n<p>Hay distintas clases de signos: 1) Signos naturales, que nos vienen dados por la naturaleza misma: el humo, signo del fuego; la huella, signo del paso&#8230; 2) Signos convencionales, que los elegimos las personas y los organizamos seg\u00fan un c\u00f3digo: signos de cortes\u00ed\u00ada, de amistad, de tr\u00e1fico&#8230; 3) Signos simb\u00f3licos, que son aquellos elementos naturales a los que la persona pone una funci\u00f3n-sentido m\u00e1s pleno; es un medio de relaci\u00f3n, de comunicaci\u00f3n. En estos casos, los signos remiten a otra realidad totalmente diferente, y ello se lleva a cabo mediante una acci\u00f3n simb\u00f3lica exterior (ver, tocar, oler, o\u00ed\u00adr, gustar, contemplar) e interior (sensibilidad, emociones, admiraci\u00f3n, apertura).<\/p>\n<p>En este \u00faltimo sentido significativo, la realidad simb\u00f3lica resulta un medio de comunicaci\u00f3n-comuni\u00f3n, una mediaci\u00f3n de uni\u00f3n. As\u00ed\u00ad el s\u00ed\u00admbolo se sirve de una realidad sensible para indicar (referir, remitir, mediar) la existencia de algo que no se percibe por los sentidos.<\/p>\n<p>Etimol\u00f3gicamente, la palabra s\u00ed\u00admbolo viene del griego simbalero, que significa: poner con, reunir; remite a una contrase\u00f1a; por ejemplo, el fragmento de una moneda o de una medalla partida que s\u00f3lo cumple su misi\u00f3n cuando vuelve a juntarse con la otra mitad separada. El t\u00e9rmino opuesto al s\u00ed\u00admbolo es diabolos, que divide.<\/p>\n<p>El s\u00ed\u00admbolo era un medio utilizado antiguamente por dos pueblos o pa\u00ed\u00adses aliados: se romp\u00ed\u00ada en dos una pieza redonda de tierra cocida o cobre, y cada pueblo se quedaba con una mitad. Cuando uno de los pueblos ten\u00ed\u00ada un mensaje que comunicar a su aliado, daba su mitad a un mensajero que llevaba la noticia; si, a su llegada, la mitad que el mensajero ten\u00ed\u00ada se un\u00ed\u00ada con la otra, se estaba seguro de que este mensajero ven\u00ed\u00ada de la ciudad aliada.<\/p>\n<p>Tenemos un ejemplo curioso en el libro de Tob\u00ed\u00adas: \u00abEntonces Tob\u00ed\u00adas respondi\u00f3 a su padre: \u00abHar\u00e9 todo lo que me has mandado, padre; pero, \u00bfc\u00f3mo recuperar\u00e9 la plata si \u00e9l no me conoce ni yo a \u00e9l? \u00bfQu\u00e9 se\u00f1al le dar\u00e9 para que me conozca, me crea y me la d\u00e9?\u00bb. Tobit le respondi\u00f3: \u00abGabael y yo firmamos un contrato y lo partimos por la mitad; cada uno se qued\u00f3 con una parte, y yo le di la plata\u00bb\u00bb (Tob 5,1-3).<\/p>\n<p>El s\u00ed\u00admbolo presupone una escisi\u00f3n originaria, una autolimitaci\u00f3n original, como en el caso del ni\u00f1o o la ni\u00f1a que, tras haber vivido en una unidad interna con su madre, comienza a ser dividido de ella; pero en much\u00ed\u00adsimos gestos de mutua dependencia vivir\u00e1 una experiencia de afecto simb\u00f3lico, que le permitir\u00e1 llamarla madre y sentirse al mismo tiempo hijo o hija. No cabe ser madre sin ser hija al mismo tiempo, y a la inversa.<\/p>\n<p>Lo propio del s\u00ed\u00admbolo consiste en abrir un espacio l\u00f3gico en el cual adviene al fin (en el fin) la sutura que restaura lo escindido; lo cual presupone la creaci\u00f3n de un escenario que posibilite el encaje (encuentro y reconocimiento) entre las dos partes del s\u00ed\u00admbolo (simbolizante y simbolizada). El s\u00ed\u00admbolo es la forma l\u00f3gica que corresponde al ser del l\u00ed\u00admite.<\/p>\n<p>Lo propio del s\u00ed\u00admbolo consiste en su capacidad por unificar lo escindido, en relacionar toda la realidad de la vida, tanto la visible como la invisible.<\/p>\n<p>En ese horizonte se consuma el s\u00ed\u00admbolo como correlaci\u00f3n entre sus dos naturalezas fundamentales: el Creador y la criatura; el Misterio origen y la creaci\u00f3n misteriosa (entre su forma sensible y lo que esta simboliza).<\/p>\n<p>El s\u00ed\u00admbolo es una mediaci\u00f3n entre la trascendencia de Dios Padre y nuestra condici\u00f3n hist\u00f3rica y mundana. En la primera evangelizaci\u00f3n y en la catequesis, los s\u00ed\u00admbolos tienen la funci\u00f3n de ser mediaci\u00f3n religiosa del ser humano con el misterio. Por eso, religiosamente hablando, el s\u00ed\u00admbolo es un lenguaje m\u00e1s comunicativo que conceptual. Es el epicentro de un dinamismo realizador de la interrelaci\u00f3n comunicativa entre Dios y las personas.<\/p>\n<p>La sensibilidad para los s\u00ed\u00admbolos supone, en todo ser humano, el trascender, abrirse, contemplar, adentrar, dejarse abrazar, enamorarse, ser celebrativo. Ellos son el centro de la vida profunda del ser humano; revelan los secretos de lo inconsciente, nos abren a lo desconocido, misterioso, infinito, pleno. Podr\u00ed\u00adamos afirmar que un maravilloso mundo de s\u00ed\u00admbolos vive en nosotros y que vivimos en un mundo inmenso de s\u00ed\u00admbolos que nos abrazan. De hecho, los s\u00ed\u00admbolos revelan velando, y velan revelando.<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed\u00ad est\u00e1 claro es que el s\u00ed\u00admbolo necesita del signo para provocar resonancias; pero el s\u00ed\u00admbolo ejerce, adem\u00e1s, una acci\u00f3n que nos va transformando en nuestro interior; est\u00e1 cargado de afectividad y dinamismo. El signo es como algo continuo a nuestro ser humano. El s\u00ed\u00admbolo supone una ruptura de plano, una discontinuidad, un pasar a otro orden nuevo con dimensiones m\u00faltiples. El s\u00ed\u00admbolo nunca suprime la realidad; permanece en la historia, pero le a\u00f1ade una dimensi\u00f3n nueva, que es la verticalidad, la altura, lo infinito. En la pr\u00e1ctica, el s\u00ed\u00admbolo aleja lo que est\u00e1 cerca y acerca lo que est\u00e1 alejado, de manera que el sentimiento pueda captar lo uno y lo otro.<\/p>\n<p>Por eso, el s\u00ed\u00admbolo afecta al logos (palabra visibilizada, gestual, arraigada en el sustrato humano) y al sentimiento. Su finalidad es formar conciencia del ser humano en todas sus dimensiones del espacio y del tiempo, de su proyecci\u00f3n al origen y al futuro. Pone en comunicaci\u00f3n la extensa l\u00ed\u00adnea del pasado, del presente y del futuro (evoca y rememora).<\/p>\n<p>El mundo de los s\u00ed\u00admbolos es inmenso; agrupa m\u00faltiples dimensiones; ellos expresan y a\u00fanan realidades distantes; relacionan tierra-cielo, espacio-tiempo, hoy-eternidad, inmanente-trascendente, conocido-desconocido, visible-invisible, consciente-inconsciente, materia-esp\u00ed\u00adritu. Esta gama de manifestaciones o epifan\u00ed\u00adas simb\u00f3licas es la que vivencializa la experiencia religiosa. Los s\u00ed\u00admbolos crean vida, siempre que esa relaci\u00f3n-uni\u00f3n sea desinteresada. De lo contrario, los s\u00ed\u00admbolos mueren, y cuando faltan la gratuidad y la socializaci\u00f3n, quedan sin interpretaci\u00f3n, se materializan en ritos fr\u00ed\u00ados.<\/p>\n<p>II. Lectura religiosa de la realidad<br \/>\nCada ma\u00f1ana la luz nos abre las ventanas de la vida y la realidad se hace sorpresa y presencia para los humanos. Gracias a la observaci\u00f3n contemplativa por nuestra parte, estas realidades, unas peque\u00f1as y otras grandes, vistas a la luz y atrayentes por su color, van recibiendo el nombre que las personas les reflejamos. Y cada vez que les damos nombre, les damos una existencia v\u00e1lida para nuestra vida. En ese contexto de nombres humanizados, las personas nos orientamos tratando de dar el sentido m\u00e1s pleno a nosotros mismos, a los dem\u00e1s y al entorno que nos envuelve.<\/p>\n<p>Esta es, precisamente, la lectura significativa de la vida, que los humanos vamos experimentando para saber vivir, para saber elegir lo mejor, para lograr la m\u00e1xima relaci\u00f3n y encuentro con cuanto nos rodea.<\/p>\n<p>Esta lectura significativa no se improvisa; es un aprendizaje que hemos de saber vivir e interpretar con plena lucidez. Renunciar a hacerlo, es renegar de la vida y dejarnos desaparecer en la negatividad de la oscuridad, reduci\u00e9ndonos a la soledad y al sin sentido.<\/p>\n<p>Debemos saber ser y vivir de las manos de cada d\u00ed\u00ada. Esa vida y ese d\u00ed\u00ada que Alguien nos ha confiado, con cari\u00f1o y sorpresa, est\u00e1n llenos de alfabeto religioso. Nada es neutro. Nada es sin sentido. Todas las realidades est\u00e1n expectantes a ser descubiertas por la persona para que sea m\u00e1s persona; es decir, para que su verticalidad sea como el \u00e1rbol de la vida, que produce en cada momento hist\u00f3rico frutos de vida.<\/p>\n<p>La vida humana, la vida del cosmos y la vida de la tierra, son una realidad llena de relaciones. Cuando el ser humano sabe acogerla positivamente y trabajarla con su iniciativa de apertura y encuentro es la casa del hombre vivo. En ella hemos nacido, pero no creados en su superficie, sino en su profundidad cargada de misterio. Ese misterio profundo se nos ha revelado en las sabanas (superficie) de la tierra para que, caminando sobre ella, vayamos dando nombre, dando significaci\u00f3n de encuentro con el misterio. Y es que dar nombre es convertir todo en vida.<\/p>\n<p>Es cierto que un d\u00ed\u00ada, tras m\u00faltiples experiencias de encuentro mediante lazos simb\u00f3licos religiosos, nuestro cuerpo volver\u00e1 a ser enterrado, pero no en manos de la tierra misma, sino del Misterio que nos cre\u00f3 y que nos ha abrazado a lo largo de la vida. Y ese primer s\u00ed\u00admbolo, que nos cre\u00f3 y nos confi\u00f3 a la suerte de nuestra originalidad hist\u00f3rica, volver\u00e1 a reencontrarse definitivamente para ser en el Misterio-Amor sin fin.<\/p>\n<p>Pero esta realidad donde residimos los humanos necesita ser experimentada y celebrada -en sus vertientes horizontal y vertical- en un proceso de identidad y superaci\u00f3n escalonadas.<\/p>\n<p>1. EXPERIENCIA DE VERTIENTE HORIZONTAL. La primera percepci\u00f3n real de las cosas la notamos cuando, gracias a los rayos solares del amanecer diario, contemplamos cuanto hay delante, vemos a los dem\u00e1s y desde todo ello nos vemos a nosotros mismos. Podr\u00ed\u00adamos quedarnos fijos como en un sill\u00f3n percibiendo la vida desde la mera l\u00f3gica o raz\u00f3n, diciendo palabras, definiendo, clasificando, seleccionando, etc. Todo como si tuviera un solo relieve, tal como lo percibimos en la televisi\u00f3n. Pero no es precisamente esa la originalidad humana. Las personas somos tales, al percibir la realidad en su totalidad, desde una lectura \u00ed\u00adntegra. Y para alcanzar una lectura \u00ed\u00adntegra de las realidades, conviene que experimentemos progresivamente estas percepciones: 1) Observar la realidad, tal como se nos ofrece, mediante nuestros ojos; contemplando primero su totalidad, y luego, parte a parte, con todas sus sorpresas. Esta experiencia observativa nos hace sentirnos, como quien se sumerge en una piscina, revestidos de vida, abrigados en la vida. De este modo, la realidad ya no es fija, sino cercana y dialogal. 2) Percibir esa realidad con todas sus variedades y colores supone percatarnos del grado de absorci\u00f3n de luz de que disponen. Sus relieves, para saber tomar, moldear, pulir, actuar. Sus partes duras y blandas, para saber crear una corporeidad humanizada, similar a nuestro propio misterio humano. De este modo, la realidad resulta cambiante, mejorable, perfeccionable. 3) Sentir humanamente esa experiencia. El tacto nos permite percibir una sensaci\u00f3n. Nuestros dedos tienen experiencias diversas: el dedo pulgar crea relaci\u00f3n de fidelidad con cuanto palpa; el \u00ed\u00adndice, alcance y sencillez, y los otros dedos ofrecen una relaci\u00f3n diversificada en alianza. Tambi\u00e9n nuestros pies perciben infinidad de percepciones t\u00e1ctiles. El pie tiene cuatro espacios de caminante y de encuentro: el tal\u00f3n para apoyar; la cavidad intermedia, para adecuarse al subsuelo; la base de los dedos para orientar, y los dedos mismos para firmar el encuentro. De este modo, nuestro interior interpreta, acoge y abraza la vinculaci\u00f3n afectiva y misteriosa de la realidad experimentada. As\u00ed\u00ad, la realidad se deja querer, ordenar a nuestra iniciativa. Y el ser humano ama con af\u00e1n de encuentro-amor. 4) Sufrir dicha experiencia. As\u00ed\u00ad como el cemento y la arena, al ser ba\u00f1ados por el agua, se disponen para adquirir la forma elegida y solidificarse, tambi\u00e9n la realidad visible espera a que nuestro sudor, l\u00e1grimas, esfuerzos, cansancios, generosidad y desgaste la maduren para ser alimento vital. De modo similar a los ciclos de la naturaleza, junto a las percepciones, gozos y logros, tambi\u00e9n el sufrimiento resulta necesario a la experiencia humana. De este modo, mediante el sufrimiento o consentimiento de la vida, todo se convierte y transforma en esperanza, superaci\u00f3n, nueva oportunidad, nuevo encuentro. 5) Disfrutar la experiencia. El disfrute no es s\u00f3lo la obtenci\u00f3n de un bien, de un precio o de un valor. El disfrute lo experimentamos al humanizar la realidad; al darle nuestra identidad y al recoger la suya, en el proyecto que el Misterio nos ha impreso, la relaci\u00f3n se convierte en bien, gozo, felicidad. Ese encuentro mutuo es el m\u00e1s humanizador. Pero si s\u00f3lo hacemos valer el criterio de la posesi\u00f3n y el dominio, de la manipulaci\u00f3n a nuestro arbitrio o de la destrucci\u00f3n a nuestro antojo, nada vale en la vida, pues nos convertimos en seres destructores, malos. De este modo, mediante la humanizaci\u00f3n de la realidad -materia y forma- la vida resulta gozosa, feliz, compartible en agrado fecundo. 6) Equilibrar la experiencia. Si miramos a nuestra configuraci\u00f3n corp\u00f3rea, pronto percibimos el equilibrio de todos sus elementos: por una parte, entre el v\u00e9rtice superior (mente y raz\u00f3n), el v\u00e9rtice medio (los sentidos para la relaci\u00f3n) y el v\u00e9rtice inferior (los sentidos para la acci\u00f3n). Y todo ello, sostenido en verticalidad por el tronco y la m\u00e9dula unida al cerebro. Por otra parte, equilibrio entre los sentidos pares: manos y brazos, ojos y o\u00ed\u00addos, olfato y labios, rodillas y pies.<\/p>\n<p>Resulta muy similar el equilibrio de la realidad, dotada de elementos c\u00f3smicos y de elementos tel\u00faricos. Similar es tambi\u00e9n la combinaci\u00f3n de la luz y el agua, de la tierra y las rocas, de los valles y las monta\u00f1as. Todas son necesarias, se deben mutuamente. Pero todas mantenidas en armon\u00ed\u00ada y equilibrio. Es de este modo como las personas tenemos una vocaci\u00f3n muy concreta de administrar felizmente toda la creaci\u00f3n. Toda ella es para todos. Dispone de bienes para todos, pero justamente participados, fraternalmente disfrutados.<\/p>\n<p>2. EXPERIENCIA DE VERTIENTE VERTICAL. Nos queda a\u00fan por abordar la parte m\u00e1s excelente de nuestra simbolog\u00ed\u00ada humana: aquella que emana de nuestras actitudes profundas. Este es el espacio m\u00e1s propio de nuestra humanizaci\u00f3n. Y esta experiencia ha de ser consciente por parte de uno mismo y de los dem\u00e1s. Nadie puede asumir por otros. Todos lo hacemos en bien de todos. Todos elegimos lo mejor para los dem\u00e1s, al decidir lo mejor para uno mismo. Y en este terreno la decisi\u00f3n personal o grupal procede de todo el ser humano. Si lo hacemos tan solo por la raz\u00f3n, descuidando la relaci\u00f3n y la acci\u00f3n, nos vamos neutralizando. Todos somos deudores unos de otros, desde la verdad y desde el bien mutuo.<\/p>\n<p>Veamos a continuaci\u00f3n diversos pasos evolutivos para una educaci\u00f3n simbolizadora y plena de nuestras actitudes: 1) Personalizar cuanto percibo y asumo. Es decir, actuar conscientemente, responsablemente. No por mero gusto, ni por dar una buena imagen. Eso equivale a renunciar a ser persona. Yo s\u00e9 que tengo un nombre, en la medida en que doy nombre consciente a todo eso de lo que participo. Cualquier forma de masificaci\u00f3n nos destruye y perdemos nuestra conciencia, y eso es como perder los ojos de la vida. 2) Asumir la realidad tal como llega es saber ser con cuanto soy y dispongo. No es precisamente la mera conformidad, pues dejar\u00ed\u00adamos de luchar, de superarnos. M\u00e1s bien se trata de tomar con gozo todo lo que somos y hacemos y lanzarnos a caminar junto a los dem\u00e1s, con el fin de sumarnos y de sumar nuestras iniciativas. 3) Comprender la realidad. La preposici\u00f3n con, que va precediendo a tantas expresiones, nos invita a estar con, trabajar con, vivir con, amar con, sufrir con, creer con, celebrar con, compartir con&#8230; 4) Encarnarnos en la realidad. Al igual que nosotros tenemos la forma de personas gracias a la carne (sentidos, m\u00fasculos, huesos y v\u00ed\u00adsceras), as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n nuestra originalidad humana puede adentrarse en todas las realidades creadas y, de modo especial, en la realidad de las dem\u00e1s personas. Nuestro m\u00e1ximo bien es el otro. Nuestra m\u00e1xima alegr\u00ed\u00ada es el aunar ambos corazones. Nuestra salud es m\u00e1s valiosa al atender a un enfermo. Nuestra vista es m\u00e1s valiosa al acompa\u00f1ar a un ciego. Nuestras manos son m\u00e1s valiosas al compartir todo con el que nada tiene. Y esta experiencia actitudinal es una de las simbolizaciones m\u00e1s festivas y gozosas. 5) Trascender la realidad. El sol es presencia de luz, pero a su vez es camino. De modo similar, las personas somos los seres m\u00e1s maravillosos, viviendo la relaci\u00f3n con el que nos ha creado. Trascender equivale a buscar nuestro abrazo con nuestro origen, con nuestro Padre. Trascender s\u00f3lo se hace tras haber avanzado en las actitudes anteriores. Nadie puede trascender solo. Aunque cada ser humano es distinto y original, todos participamos de la misma fuente; todos tenemos un origen y una meta comunes. Somos como las diversas formas de fruto del mismo \u00e1rbol. Somos un signo (sacramento) del Misterio. Y cada vez que trascendemos a la fuente, somos m\u00e1s humanos, m\u00e1s fraternos, m\u00e1s hermanos e hijos. 6) Elegir un modelo humanizador. As\u00ed\u00ad como las realidades tienen una fuente com\u00fan, tambi\u00e9n las personas, para poder acceder a dicho origen com\u00fan, hemos tenido la suerte de que el mismo Creador se nos ha revelado en su propio Hijo Jes\u00fas. En \u00e9l tenemos la \u00e9tica del camino a seguir, mediante el programa de las bienaventuranzas. En \u00e9l tenemos el objetivo de nuestra realizaci\u00f3n \u00faltima: ser hijos y hermanos en esta tierra, vivir amando. Jes\u00fas ha dado las respuestas m\u00e1s plenas a las preguntas humanas. La palabra \u00faltima no la tiene el pecado, la injusticia, la violencia, el ego\u00ed\u00adsmo, el poder, la mentira, el mal, la muerte, la soberbia, el dinero&#8230; S\u00f3lo la tiene el amor, el perd\u00f3n, la salvaci\u00f3n, la fiesta compartida, la vida&#8230;, celebradas desde el don de Dios Padre. El es la Fiesta plena. El experimentar la relaci\u00f3n simbolizada de su Amor nos lleva a su Pascua total: vivir siempre en relaci\u00f3n Creador y creaturas, Padre e hijos.<\/p>\n<p>III. Espacios de presencia del elemento simb\u00f3lico<br \/>\n\u00abLa comunicaci\u00f3n de la fe en la catequesis es un acontecimiento de gracia, realizado por el encuentro de la palabra de Dios con la experiencia de la persona, que se expresa a trav\u00e9s de signos sensibles y finalmente abre al misterio\u00bb (DGC 150). Propiamente el s\u00ed\u00admbolo est\u00e1 emparentado con diversos enfoques del hecho evangelizador y catequ\u00e9tico: 1) como mediaci\u00f3n que facilita el encuentro con el misterio trascendente; 2) en la celebraci\u00f3n de la fe como lenguaje de expresi\u00f3n preferente; 3) en la celebraci\u00f3n del misterio cristiano, como referencia de la mediaci\u00f3n trascendente; 4) en los lenguajes de la catequesis: los s\u00ed\u00admbolos; 5) como referencia del s\u00ed\u00admbolo codificador del credo apost\u00f3lico (proposiciones breves del contenido de la fe cristiana); 6) en la traducci\u00f3n de las actitudes de testimonio de fe en la iconograf\u00ed\u00ada y en todo el arte cristiano.<\/p>\n<p>Dado que aqu\u00ed\u00ad nos interesa engarzar las posibilidades de encuentro entre la catequesis y el s\u00ed\u00admbolo, pasamos a exponer el lugar mediacional que tiene el s\u00ed\u00admbolo. La catequesis es una experiencia de fe vivida, ritualizada-celebrada en el d\u00ed\u00ada a d\u00ed\u00ada. Lo sagrado, los s\u00ed\u00admbolos, el rito, el sacramento, son expresiones que conducen a la fe en Dios Padre. Cada una de estas expresiones motiva y media el encuentro plenificante entre los seres humanos y Dios Padre. Es un camino progresivo de fe y encuentro entre la trascendencia de Dios y nuestra condici\u00f3n hist\u00f3rica y humana.<\/p>\n<p>Lo sagrado es la primera percepci\u00f3n del misterio. El s\u00ed\u00admbolo es una mediaci\u00f3n comunicativa del ser humano con el misterio. El rito es la forma concreta de esa comunicaci\u00f3n religiosa. Y el sacramento es la celebraci\u00f3n eficaz de ese encuentro de fe. Actualmente la iniciaci\u00f3n en la fe cristiana, teniendo en cuenta la situaci\u00f3n de secularizaci\u00f3n y de ofertas m\u00faltiples de vivencia religiosa, est\u00e1 planteada en l\u00ed\u00adnea de la nueva evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La iniciaci\u00f3n a la experiencia cristiana supone un largo proceso que en cada ser humano tiene su propio ritmo y adhesi\u00f3n libre. Lo afirma la Conferencia episcopal espa\u00f1ola cuando dice que la iniciaci\u00f3n cristiana \u00abse lleva a cabo en el curso de un proceso&#8230; [en el que] los que acogen el mensaje divino de la salvaci\u00f3n, atendiendo a la invitaci\u00f3n de la Iglesia, son acompa\u00f1ados&#8230; hasta la madurez cristiana b\u00e1sica\u00bb (La iniciaci\u00f3n cristiana [IC], 12; cf 19-21).<\/p>\n<p>Veamos: 1) Comienzo con el llamado despertar religioso, cuya finalidad es abrir al Misterio desde las mediaciones m\u00e1s cercanas a la vida. 2) Una vez descubierta su necesidad de dependencia religiosa, tiene lugar la primera aproximaci\u00f3n al mensaje cristiano, o primera evangelizaci\u00f3n, donde se comienza a descubrir la vinculaci\u00f3n de las realidades propias del hombre con Dios Padre, utilizando un lenguaje familiar, natural. 3) La fase anterior, libremente madurada, da paso a la catequesis propiamente dicha, en la que el catec\u00fameno precisa de un grupo experiencial y de una comunidad que le acompa\u00f1e; en este camino vivencial de la fe en Jes\u00fas (adhesi\u00f3n y seguimiento), las mediaciones de fe son evocadas desde la Biblia (s\u00ed\u00admbolos de la historia de la salvaci\u00f3n) y desde la liturgia sacramental (sacramentos de iniciaci\u00f3n). 4) Finalmente, una vez incorporado a una comunidad cristiana (Iglesia), el creyente avanza compaginando, al mismo tiempo, la celebraci\u00f3n de los sacramentos, el ser sacramento, el testimonio, la misi\u00f3n, la profec\u00ed\u00ada, el env\u00ed\u00ado.<\/p>\n<p>1. S\u00ed\u008dMBOLOS DEL PROCESO DE DESPERTAR RELIGIOSO. Sin pretender abarcar toda la gama de s\u00ed\u00admbolos posibles, presentamos un abanico de mediaciones, evocadas por el personaje central, que es el ni\u00f1o:<br \/>\na) Mediaciones naturales: 1) Los fen\u00f3menos que podemos percibir en la creaci\u00f3n (ed\u00e9n religioso para el ser humano): todos los seres se nos aparecen en un orden admirable: d\u00ed\u00ada y noche, luz y oscuridad, fr\u00ed\u00ado y calor, montes y valles, arroyos y fuentes, r\u00ed\u00ados y mar, olas y arenas, hojas y flores, ramas y tronco&#8230; Todos los seres, que expresan vida, exponen a su Creador y Cuidador: el encanto asombroso, variado, bello y oloroso de tantas flores, la formaci\u00f3n tan equilibrada y coherente de cada \u00e1rbol y la espacialidad de los \u00e1rboles entre s\u00ed\u00ad, la constituci\u00f3n de los peces tan preparados para vivir en aguas saladas y dulces, la vida de tantos animales (aves, insectos&#8230;) que sin sembrar se alimentan, viven y reproducen, la convivencia de animales tan variados&#8230; Todos los seres expresan no una hermosura propia sino hermosura-reflejo de Alguien misterioso: Alguien se recrea en cada una de ellas; todas son espejo de la belleza primera que las crea y recrea; son huellas de Alguien misterioso&#8230; Todos los seres nos han sido dados gratis. Nadie nos pasa recibo por su presencia misma, m\u00e1s bien se nos invita a vivir con talante de gratuidad&#8230; Todos los seres tienen una significaci\u00f3n religiosa; nos refieren a Alguien misterioso&#8230; 2) Los fen\u00f3menos relacionados con los cuatro ciclos del a\u00f1o, como modelo del proceso evolutivo de la vida humana, son: La primavera: canto a la vida; explosi\u00f3n de la vida; sorpresa misteriosa; despertar a todo lo nuevo; preparaci\u00f3n a lo desconocido; la hora de salir al aire libre, la hora de la luz y de la flor, la hora de la alegr\u00ed\u00ada y de la fiesta, la hora de levantar nuestras persianas, el milagro nuevo de cada d\u00ed\u00ada&#8230; El verano: madurez de la nueva vida (ser fruto, ser bienhechor); disposici\u00f3n de plenitud; todo revestido de amor; la extensi\u00f3n m\u00e1xima de la luz y del tiempo (el sol vence a la sombra), la persona como fruto de felicidad. El oto\u00f1o: fase suprema de la vida. Madurar para darse, para hacer todo bien; hacer posible una nueva vida en los dem\u00e1s; momento de entrega total; saber envejecer; dar raz\u00f3n plena de lo vivido; dar ejemplo de esperanza. El invierno: el tiempo y el espacio se hacen mudos por fuera para prepararse para lo nuevo. Saber dar paso para que entre lo nuevo; la hora del regreso a la casa del Padre; tiempo de interioridad; momento de evaluaci\u00f3n global; momento feliz de gratitud&#8230;<\/p>\n<p>b) Actitudes y mediaciones de la creaci\u00f3n y acci\u00f3n humana: Indicamos varias de estas actitudes o situaciones con algunos ejemplos de mediaciones simb\u00f3licas: 1) Agobios y ahogos: una agenda; amigabilidad f\u00e1cil: bal\u00f3n, un sello de carta; camino y ruta: bast\u00f3n, mapa, cantimplora; contagio, atractivo, agradable: colonia, caramelos; desconexi\u00f3n y aislamiento: interruptor; di\u00e1logos de mera raz\u00f3n: pantalla del ordenador. 2) Disposici\u00f3n de encuentro: llavero, el evangelio, una cruz sobre el pecho; espacio de vida, de sencillez: agua, fuente; espacios de encuentro: paraguas, manta, barra de pan; expresiones de vida, fecundidad: primavera, flor; encuentro humano: puente, mesa con asientos a su alrededor; generosidad y vocaci\u00f3n al servicio: semilla, tiesto con tierra&#8230; 3) Iniciativas modestas pero eficaces: cerilla encendida, un piropo honesto; modelo y artista: barro, plastilina, escayola; insolidaridad: charco, arena seca, la radio, caravana de coches. 4) Oportunidad de realizaci\u00f3n: ascensor, escalera para subir; proyecto de vida: papel blanco, espejo, volante de coche; orientaci\u00f3n y horizonte: br\u00fajula, mapa; permeabilidad: esponja. 5) Regalos que cumplen: una flor, una llamada telef\u00f3nica; regalos que llenan: un arbusto con ra\u00ed\u00adces, una visita personal, una carta; relaci\u00f3n y acercamiento: pa\u00f1uelo, cuerda, manos enlazadas. 6) Saludos que arrastran: saludar mirando, saludar con gesto manual; sinceridad de expresi\u00f3n: besos, caricias; solidaridad: ramas y tronco, lagar, molino, granado; solidez, firmeza, cohesi\u00f3n: roca, granito, cemento&#8230;; sonidos que llaman: silbido, eco, aplausos&#8230;; sonidos que atemorizan: gritos, insultos.<\/p>\n<p>c) Mediaciones en los seres humanos. 1) Fen\u00f3menos de los espacios corp\u00f3reos: espacios \u00fanicos: cabeza, rostro, tronco, coraz\u00f3n; espacios pares: los ojos, los o\u00ed\u00addos, los labios, accesos del olfato, brazos, manos, rodillas, pies; espacios m\u00faltiples: los dedos de las manos, los dedos de los pies, enlaces de cada abrazo (bisagras), enlaces de los pies (bisagras-flexiones). 2) Fen\u00f3menos de los ritos de tr\u00e1nsito: En la infancia: embarazo; tiempo de gestaci\u00f3n; nacimiento, abluciones; gestos de ofrenda al sol, a la tierra, al nuevo d\u00ed\u00ada; lactancia; elecci\u00f3n del nombre; presentaci\u00f3n ante los familiares; presentaci\u00f3n ante la comunidad; contenido de ambos apellidos; vestidos afectivos, percepciones t\u00e1ctiles; dar de comer y beber; sonorizaciones, expresiones y cantos; comunicaci\u00f3n visual; comunicaci\u00f3n labial y besos; primer aprendizaje de andar; pasear en los brazos, al hombro, a la espalda; caminar al ritmo del ni\u00f1o; presentaci\u00f3n de la creaci\u00f3n y sus nombres; presentaci\u00f3n de los amigos, vecinos; iniciaci\u00f3n a la cultura y sabidur\u00ed\u00ada popular; experimentaci\u00f3n del trabajo y de sus frutos; compartir de la misma mesa; compartir en un mismo trabajo; celebraciones de fiestas: aniversario; contagio de las vivencias religiosas; ayudar a razonar, a encontrar la verdad com\u00fan, a evaluar y ser responsable; aprender a felicitar y ser felicitado, a dialogar, escuchar y callar; disfrutar de la gratuidad, la fiesta; compartir esfuerzos, dolores, limitaciones&#8230; En la pubertad: cambio de ropa; dejar atr\u00e1s formas de infancia; apertura a las sorpresas corporales; conocimiento de la sexualidad; los amigos, las amigas; estudiar, jugar, competir en grupo; elecci\u00f3n de amigos preferidos; experiencias de flirteo; gustos, hobbies, elecciones, rechazos; conciencia de la propia libertad; experiencia del bien y del mal; integraci\u00f3n en la sociedad, cultura, pol\u00ed\u00adtica, juego&#8230; En la juventud: energ\u00ed\u00adas f\u00ed\u00adsicas y morales; facultad de elegir, decidir, renunciar; experiencia de pareja; enamoramiento; compartir con los del otro sexo; poseer econom\u00ed\u00ada propia; b\u00fasqueda del trabajo; marginado de la escuela, del trabajo; creaci\u00f3n de una nueva vivienda; integraci\u00f3n de los valores fundamentales para ser-vivir; compartir las fiestas populares; plantear la vocaci\u00f3n del matrimonio, del servicio; anuncio del noviazgo y del matrimonio; preparativos de la boda; compromisos sociales, econ\u00f3micos, laborales; rendir cuentas a la comunidad&#8230; Ante las limitaciones humanas: la experiencia del dolor; el paro; los accidentes laborales; la enfermedad; el mal, el pecado; la soledad; la emigraci\u00f3n y la marginaci\u00f3n; la muerte; errores humanos; delitos personales&#8230;<\/p>\n<p>d) Mediaciones familiares\/comunitarias: 1) Fen\u00f3menos en la paternidad\/maternidad: nuestras alianzas; la convivencia\/comunicaci\u00f3n; di\u00e1logo\/ escucha\/respuesta; compartir la mesa; expresiones de cari\u00f1o; el mutuo perd\u00f3n; distribuci\u00f3n de tareas; econom\u00ed\u00ada com\u00fan; aprendizaje de funciones; programaci\u00f3n familiar; la ofrenda\/la consagraci\u00f3n; la fertilidad\/la esterilidad; siembra de nuevos valores; espacios de intimidad; espacios de fiesta; b\u00fasqueda de nuevos caminos; d\u00ed\u00adas de sequ\u00ed\u00ada\/tristeza\/impotencia\/incomprensi\u00f3n; celebrar nuestras creencias; lectura com\u00fan; experiencia de ser padres e hijos. 2) Fen\u00f3menos de la segunda paternidad\/maternidad: madurar desde los hijos; entrega de responsabilidades; dejar en relevo nuestro puesto a otros; saber mirar siempre adelante; preferencias y celos; sentido del ahorro\/gasto; nuevamente los dos solos; achaques; abriendo la ventana de la esperanza; sentido de nuestras vidas; fiados en manos del Misterio; contemplaci\u00f3n de nuestro atardecer; abuelos y nietos; testigos del amor; agradecidos a la vida\/familia\/ convivencia\/comunidad; equipaje para el \u00faltimo viaje sin retorno; esperar la hora de la vida\/muerte; bendecir el Misterio siempre presente.<\/p>\n<p>2. S\u00ed\u008dMBOLOS DE LA PRIMERA EVANGELIZACI\u00ed\u201cN. a) Desde el sentido de la vida: propia aceptaci\u00f3n\/rechazo; vistiendo nuestra cabeza; vistiendo nuestra mirada; vistiendo nuestro lenguaje; vistiendo nuestras expresiones; vistiendo nuestro caminar; vistiendo nuestro amor y el de los dem\u00e1s; aprendiendo a andar; aprendiendo a peregrinar; aprendiendo a subir\/bajar; aprendiendo a correr\/saltar; aprendiendo a avanzar\/parar\/volver; mirando desde la luz\/oscuridad; contemplando desde la profundidad\/superficie; organizando la vida\/sus etapas\/ objetivos\/logros; ayudados de la reflexi\u00f3n, estudio; responsable de la propia personalidad; valorando cada d\u00ed\u00ada los aciertos\/errores\/temores.<\/p>\n<p>b) Desde los problemas personales: la soberbia; la pereza\/ comodidad\/evasi\u00f3n; el ego\u00ed\u00adsmo\/egolatr\u00ed\u00ada\/endiosamiento; sordos a la propia conciencia; cerrados al misterio; infidelidad\/desconfianza\/desamor; mentira\/ disimulo\/medias verdades; injusticias con bienes\/personas\/grupos; abusos f\u00ed\u00adsicos\/ps\u00ed\u00adquicos\/morales; v\u00ed\u00adctimas de la sociedad de consumo; irresponsabilidades; destrucci\u00f3n de derechos humanos; violencias\/odio\/exclusi\u00f3n.<br \/>\nc) Desde los problemas sociales: el paro; la guerra; la violencia; dictaduras represivas; armamentos letales; la miseria, el hambre; el capitalismo; insumisi\u00f3n\/objeci\u00f3n de conciencia; explotaci\u00f3n de menores\/sexual; violaciones\/machismo; acaparaci\u00f3n y acumulaci\u00f3n de bienes; destrucci\u00f3n ecol\u00f3gica; negaci\u00f3n de los derechos humanos; manipulaci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n; escuelas para el paro; ocio, droga, sida&#8230;<\/p>\n<p>3. S\u00ed\u008dMBOLOS CATEQUETICO-B\u00ed\u008dBLICOS. a) En el Antiguo Testamento: la Biblia; la creaci\u00f3n; el Para\u00ed\u00adso, Ed\u00e9n; primeros hombres: Ad\u00e1n\/Eva; el pecado\/la serpiente\/ la desnudez\/el mal; los patriarcas; los profetas; los \u00e1ngeles, arc\u00e1ngeles; Israel: el pueblo elegido de Yav\u00e9; los reyes; el destierro\/ exilio; el Fara\u00f3n; el \u00e9xodo; el Mar Rojo; la roca; las plagas; el creyente\/ Abrah\u00e1n; retorno a la Tierra de promisi\u00f3n; las tablas de la Ley; el Arca de la Alianza; el arca de No\u00e9; el desierto; la ley de Mois\u00e9s; la nube, el man\u00e1; el pecado personal, popular, real; ofrendas; sacrificios; el Monte sagrado; el Cordero pascual; el altar de las ofrendas; el templo de Jerusal\u00e9n; las fiestas pascuales; el Mes\u00ed\u00adas; los sacerdotes; el anticristo; los fariseos; los saduceos; los samaritanos; el sanedr\u00ed\u00adn; los ancianos del pueblo; la ley del tali\u00f3n; el adulterio, la infidelidad; la torre de Babel; \u00ed\u00addolos falsos; cautividad\/liberaci\u00f3n; circuncisi\u00f3n.<\/p>\n<p>b) En el Nuevo Testamento: Jes\u00fas de Nazaret, Cristo, Mes\u00ed\u00adas, Hijo de Dios Padre, Hijo del hombre, Salvador; Jos\u00e9 y Mar\u00ed\u00ada; ciudad de Bel\u00e9n; Nazaret; el r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n; carismas; el cordero de Dios; enfermedad\/curaci\u00f3n: ceguera, par\u00e1lisis, mudez-sordera; disc\u00ed\u00adpulos; ap\u00f3stoles; el esp\u00ed\u00adritu de Dios; la \u00faltima Cena\/memorial; milagros\/signos de fe; misi\u00f3n de Jes\u00fas\/enviados; el pr\u00f3jimo; el reino de Dios; las bienaventuranzas.<\/p>\n<p>4. PERSONAJES CATEQUETICO-SIMB\u00ed\u201cLICOS EN LA BIBLIA. Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento est\u00e1n plagados de una relaci\u00f3n religiosa mediacional entre el Ser superior y el ser humano. La experiencia b\u00ed\u00adblica nos revela que \u00aba Dios nadie lo ha visto jam\u00e1s\u00bb (Jn 1,18), y, sin embargo, se manifiesta al hombre a trav\u00e9s de mediaciones simb\u00f3licas. Recordemos algunas de estas experiencias:<br \/>\nAbel: presenta ofrendas agradables a Dios (G\u00e9n 4,1-7); Abrah\u00e1n: el encinar de Mambr\u00e9, noche estrellada, los tres hombres&#8230; (G\u00e9n 18,1-2); Ad\u00e1n y Eva: el jard\u00ed\u00adn, el \u00e1rbol, el paseo dia, rio&#8230; (G\u00e9n 2,17); Agar: esclava de. Abrah\u00e1n que le engendr\u00f3 a Ismae\u00c2\u00a3 (G\u00e9n 16); Ana, esposa de Elcan\u00e1, consagra a su hijo Samuel al Serio] (1 Sam 1). Ca\u00ed\u00adn: por envidia mata a sr hermano (G\u00e9n 4,1-8). David, rey ) poeta, hombre seg\u00fan el coraz\u00f3n de Dios (lSam 16s.); D\u00e9bora: \u00fanica mujer juez de Israel (Jue 4-5). El\u00ed\u00adas profeta: un \u00e1ngel, una torta cocida, agua. la brisa (lRe 17-2Re 2); Eliseo, profeta sucesor de El\u00ed\u00adas, cur\u00f3 de lepra a Naam\u00e1n (2Re 2-9); Esa\u00fa, hermana mellizo de Jacob, vendi\u00f3 a su hermano su primogenitura por un plato de lentejas (G\u00e9n 25-28); Ester, reina de Persia, salv\u00f3 al pueblo jud\u00ed\u00ado de la destrucci\u00f3n (Ester). Gabriel, \u00e1ngel que transmiti\u00f3 mensajes de Dios a Daniel, Zacar\u00ed\u00adas y Mar\u00ed\u00ada (Dan 8,16; 9,21; Lc 1,11-20.26-38); Gede\u00f3n, juez de Israel, derrot\u00f3 a los madianitas, obteniendo la paz durante 40 a\u00f1os (Jue 6,11-23.36-39; 7,1-22); Goliat, filisteo gigante (3 metros de altura), fue muerto por David (lSam 17). Isaac, hijo prometido por Dios a Abrah\u00e1n y Sara (G\u00e9n 21-22); Isabel, esposa del sacerdote Zacar\u00ed\u00adas, est\u00e9ril, que dio a luz a Juan Bautista siendo ya anciana (Lc 1); Isa\u00ed\u00adas profeta: los serafines, la brasa (Is 6). Jacob, hijo de Isaac y Rebeca, padre de las 12 tribus de Israel (G\u00e9n 25-35); Jerem\u00ed\u00adas: prototipo de vocaci\u00f3n prof\u00e9tica: lleno de poes\u00ed\u00ada, prosa, par\u00e1bolas en acci\u00f3n, historia y biograf\u00ed\u00ada (Jer); Jon\u00e1s, profeta del amor y la solicitud de Dios (1Sam 13-14; 18-20); Judit encarna la piedad y fidelidad a Dios, la confianza en el Se\u00f1or (Jdt). Lot, sobrino de Abrah\u00e1n, salvado del castigo en Sodoma (G\u00e9n 11,31-19,29). Mois\u00e9s, caudillo que liber\u00f3 a los israelitas: la zarza ardiente (Ex 3,3). No\u00e9 y sus hijos: el arco iris (G\u00e9n 9,12); Noem\u00ed\u00ad, suegra de Rut (bisabuela de David), viuda y sin hijos, cuida del nieto (Rut). Raquel, hija de Lab\u00e1n, esposa de Jacob: muri\u00f3 al dar a luz a Benjam\u00ed\u00adn (G\u00e9n 29-30). Salom\u00f3n, hijo de David y Betsab\u00e9, rey sabio de Israel, constructor del templo de Jerusal\u00e9n (2Sam 12); Samuel, hijo de Elcan\u00e1 y Ana, cuidado por el sacerdote El\u00ed\u00ad, juez de Israel (lSam 1-4); Sans\u00f3n, juez de Israel, famoso por su fuerza (Jue 13-16); Sara, mujer de Abrah\u00e1n y madre de Isaac (G\u00e9n 11-12). Zacar\u00ed\u00adas: el \u00e1ngel Gabriel le anuncia un hijo (Lc 1,11-13).<\/p>\n<p>5. RECURSOS CATEQUETICO-SIMB\u00ed\u201cLICOS EN EL EVANGELIO. a) S\u00ed\u00admbolos del vivir diario: ad\u00faltera: Jn 8,3-11; agua: Jn 4,10-15; \u00e1rbol y frutos: Mt 7,15-19; arado: Lc 9,61-62; bodas: Mt 22,1-14; carne: Mt 26,26; casa: Mc 11,17; coraz\u00f3n: Jn 14,1; dracma perdida: Lc 15,8-10; el camino: Lc 1,76.79, Jn 14,6; fe de la mujer cananea: Mt 15,22-28; la hemorro\u00ed\u00adsa: Mt 9,20-22; ceguera: Lc 18,35-43; ciza\u00f1a: Mt 13,24-30; dinero: Mc 10,23-25; edificar sobre roca\/arena: Mt 7,24-27; epul\u00f3n y L\u00e1zaro: Lc 16,19-31; fermento: Lc 13,20-21; fuego: Mt 5,22; 18,8; higuera est\u00e9ril: Mt 21,18-22; lepra: Lc 17,11-19; levadura: Lc 13,20-21; limosna: Mt 10,42; luz del mundo: Mt 5,14-16; minas\/talentos: Lc 19,11-24; Mt 25,14-30; mostaza: Mt 13,31-32; ojo: Mt 6,22; pastor, reba\u00f1o, oveja perdida, pastos: Jn 10,11-29; pan de vida: Jn 6,48-52; puerta de salvaci\u00f3n: Mt 7,13-14; red barredera: Mt 13,47-50; roca: Lc 6,47ss.; sal: Mc 9,49-50; salario: Lc 10,7; sembrador y semilla: Mt 13,1-9; sol: Mt 5,45; 24,29; tesoro y perlas preciosas: Mt 13,44-46; tierra: Mc 13,31; tinieblas: Jn 8,12; 12,46; trigo y ciza\u00f1a: Mt 13,24-30; vid y sarmientos: Jn 15,1-11; vi\u00f1a: Mt 20,1-16.<\/p>\n<p>b) Personajes de fuerte carga simb\u00f3lica: leproso: Mc 1,40-45; el hombre del brazo atrofiado: Mc 3,1-6; el geraseno: Mc 5,2-20; la hemorro\u00ed\u00adsa y la hija de Jairo: Mc 5,21-43; el sordo y el ciego: Mc 7,32-37; 8,22-26; el chiquillo: Mc 9,33-37; el ciego Bartimeo: Mc 10,46-52; la viuda pobre: Mc 12,41-44; la mujer del perfume: Mc 14,3-9; el oficial y el criado: Mt 8,5-13; la madre de Jes\u00fas: Jn 2,1-11; la samaritana: Jn 4,4-30; Mar\u00ed\u00ada Magdalena: Jn 20,11-18; Natanael: Jn 1,45-51; el disc\u00ed\u00adpulo predilecto: 13,23-25; el paral\u00ed\u00adtico de la piscina: Jn 5,1-9; el ciego de nacimiento: Jn 9,1-12.<\/p>\n<p>6. S\u00ed\u008dMBOLOS LIT\u00daRGICO-SACRAMENTALES. La sacramentalidad cristiana. El universo cristiano, divino y humano, tiene dos niveles: el de la gracia invisible del Esp\u00ed\u00adritu Santo y el de las palabras, los signos y los s\u00ed\u00admbolos. Los dos niveles forman el campo de la sacramentalidad. En ella, los s\u00ed\u00admbolos se\u00f1alan hacia lo que es divino y anticipan su presencia en medio de la comunidad.<\/p>\n<p>La sacramentalidad hay que contemplarla desde la iniciativa divina, que siempre est\u00e1 a punto para que desciendan gratuitamente los dones de Dios al hombre, que por la fe abre lo m\u00e1s profundo de su ser. De este modo, el creyente, desde su presente hist\u00f3rico, puede ascender al reino de Dios a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n, de la atenci\u00f3n al evangelio, de la conversi\u00f3n, de los s\u00ed\u00admbolos mediadores que ensanchan la plegaria, y del amor sincero (a Dios y al pr\u00f3jimo) que la culmina.<\/p>\n<p>La encarnaci\u00f3n y la Pascua de Cristo constituyen los v\u00ed\u00adnculos visibles para el descenso y la irrupci\u00f3n en la interrelaci\u00f3n humana de lo que es propio y privativo de Dios y de Cristo. La encarnaci\u00f3n y la Pascua (muerte\/resurrecci\u00f3n\/ascensi\u00f3n\/pentecost\u00e9s) son las columnas que ponen en comunicaci\u00f3n la iniciativa divina con las mediaciones visibles del tiempo de la Iglesia: son los ejes de la gracia en la visibilidad.<\/p>\n<p>De este modo, la revelaci\u00f3n cristiana corrige el platonismo, para el cual la frontera entre cielo y tierra (entre visible e invisible, entre eterno e hist\u00f3rico) era una barrera insalvable.<\/p>\n<p>En la encarnaci\u00f3n del Verbo, prolongada por el bautismo de Cristo y por su transfiguraci\u00f3n (preludios ya de la Pascua), los cielos se rasgan y la gracia divina puede descender en forma de paloma. Este v\u00ed\u00adnculo entre el cielo, el lugar de la gloria de Dios, y la tierra, como lugar de su paz, permite la reconciliaci\u00f3n entre cuerpo y esp\u00ed\u00adritu, entre lo cotidiano y lo trascendente.<\/p>\n<p>Los dones divinos, en su descenso, crean dos l\u00ed\u00adneas de encuentro -signos mediadores- entre los hombres y Dios: la caridad y los sacramentos. Son las dos mediaciones fundamentales entre Dios y la interrelaci\u00f3n humana. La Palabra y el Esp\u00ed\u00adritu encuentran un doble lugar para su descenso: el coraz\u00f3n de cada persona fiel y tambi\u00e9n la comunidad reunida, \u00e1mbito sacramental que clama \u00ab\u00c2\u00a1Ven, Se\u00f1or Jes\u00fas!\u00bb, porque aspira al Amor m\u00e1s grande. Cuando los hombres reciben el impulso de ese Amor, se convierten en colaboradores de Dios (lCor 3,9).<\/p>\n<p>a) Cuatro elementos b\u00e1sicos de la sacramentalidad: la reuni\u00f3n de los creyentes; la proclamaci\u00f3n y la escucha del evangelio; las plegarias de adoraci\u00f3n, s\u00faplica y acci\u00f3n de gracias; la acci\u00f3n simb\u00f3lica con la que culmina la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>b) La presencia de Cristo glorioso es la mejor sacramentalidad: 1) En el bautismo: el baptisterio; la fuente bautismal; el signo de la cruz; la luz; el nombre\/santoral; el agua; la salla salivaci\u00f3n; el vestido blanco; la unci\u00f3n bautismal; los padrinos; la renuncia al pecado; el s\u00ed\u00ad al seguimiento a Jes\u00fas. 2) En la confirmaci\u00f3n: la se\u00f1al de la cruz; la unci\u00f3n catecumenal; la afirmaci\u00f3n personal de la fe; la imposici\u00f3n de manos; el apadrinamiento y la comunidad referencia; la paz; el grupo de fe; el seguimiento de Jes\u00fas; el b\u00e1culo. 3) En la eucarist\u00ed\u00ada: la procesi\u00f3n; el encuentro, la asamblea, la comunitariedad; la mesa del altar; los manteles; el ara; las reliquias de santos m\u00e1rtires; la cruz; el agua bendita; el pan\/ patena; el vino\/c\u00e1liz; la palabra de Dios; la profesi\u00f3n de fe; las ofrendas del pan y del vino; gestos de paz; el beso a la palabra de Dios; los gestos de plegaria; el incienso; lavarse las manos; lavar los pies; la caridad; las bendiciones; el ayuno; el silencio; la homil\u00ed\u00ada; el coro; el \u00f3rgano\/instrumentos\/m\u00fasica; el canto; la plegaria personal\/eucar\u00ed\u00adstica\/comunitaria; los colores lit\u00fargicos: blanco, verde, rojo, morado; el caminar; las campanas; las velas; las escaleras; el cirio pascual; el sagrario; las im\u00e1genes; las oraciones (padrenuestro&#8230;); las flores; los vestidos sacerdotales (alba, estola, casulla, capa); las bendiciones; la custodia. 4) En la reconciliaci\u00f3n: el penitente; los gestos de arrepentimiento; los golpes de pecho; las inclinaciones; el examen de conciencia; el confesor que acoge, escucha, perdona; la imposici\u00f3n de manos; el reclinatorio\/confesonario; la cruz (para el perd\u00f3n, para el beso de gratitud); la absoluci\u00f3n y la f\u00f3rmula del perd\u00f3n; la reconciliaci\u00f3n comunitaria\/abrazo\/paz\/perd\u00f3n. 5) Siguiendo el calendario lit\u00fargico: el domingo\/d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or; adviento; navidad; a\u00f1o nuevo; cuaresma; semana santa; pascua; pentecost\u00e9s; fiestas del Se\u00f1or: Trinidad, Cuerpo y Sangre de Cristo, Cristo Rey; fiestas de la Virgen; fiestas del santoral; fiestas patronales; santuarios; ermitas; bas\u00ed\u00adlicas; romer\u00ed\u00adas; exvotos; ofrendas; promesas.<\/p>\n<p>7. S\u00ed\u008dMBOLOS DE LA IGLESIA EN EL VATICANO II. La \u00ed\u00adntima naturaleza de la Iglesia se nos manifiesta bajo diversos s\u00ed\u00admbolos tomados de la vida pastoril, de la agricultura, de la construcci\u00f3n, de la familia, de los esponsales, etc. Observemos en la constituci\u00f3n Lumen gentium algunas citas expl\u00ed\u00adcitas:<br \/>\na) La Iglesia como redil y grey: \u00abLa Iglesia es un redil, cuya \u00fanica y obligada puerta es Cristo (Jn 10,1-10). Es tambi\u00e9n una grey, cuyo pastor ser\u00e1 el mismo Dios, seg\u00fan las profec\u00ed\u00adas (Is 40,11; Ez 34,11 ss.) y cuyas ovejas, aunque aparezcan conducidas por pastores humanos, son guiadas y nutridas constantemente por el mismo Cristo, buen Pastor, y jefe rabad\u00e1n de pastores (Jn 10,11; lPe 5,4), que dio su vida por las ovejas (Jn 10,11-16)\u00bb (LG 6b).<\/p>\n<p>b) La Iglesia como olivo y vi\u00f1a o vid: \u00abLa Iglesia es labranza o campo de Dios (1Cor 3,9). En este campo crece el vetusto olivo, cuya santa ra\u00ed\u00adz fueron los patriarcas, en la cual se efectu\u00f3 y concluir\u00e1 la reconciliaci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados y los gentiles (Rom 11,13-26). El celestial Agricultor la plant\u00f3 como vi\u00f1a elegida (Mt 21,33-43; Is 5,1-7). La verdadera vid es Cristo, que comunica la savia y la fecundidad a los sarmientos; es decir, a nosotros, que estamos vinculados a \u00e9l por medio de la Iglesia; sin \u00e9l nada podemos hacer (Jn 15,1-5)\u00bb (LG 6c).<\/p>\n<p>c) La Iglesia como habitaci\u00f3n, casa y templo: \u00abMuchas veces tambi\u00e9n la Iglesia se llama edificaci\u00f3n de Dios\u00bb (lCor 3,9). El mismo Se\u00f1or se compar\u00f3 a una piedra rechazada por los constructores, pero que fue puesta como piedra angular (Mt 21,42; He 4,11; 1Pe 2,7; Sal 118,22). Sobre aquel fundamento levantan los ap\u00f3stoles la Iglesia (ICor 3,1), y de \u00e9l recibe firmeza y cohesi\u00f3n. A esta edificaci\u00f3n se le dan diversos nombres: casa de Dios en que habita su familia; habitaci\u00f3n de Dios en el Esp\u00ed\u00adritu (Ef 2,19-22), tienda de Dios con los hombres (Ap 21,3) y, sobre todo, templo santo, que los santos Padres celebran representado en los santuarios de piedra, y en la liturgia se compara justamente a la ciudad santa, la nueva Jerusal\u00e9n. Porque en ella somos ordenados en la tierra como piedras vivas (lPe 2,5). San Juan, en la renovaci\u00f3n del mundo, contempla esta ciudad bajando del cielo, del lado de Dios, ataviada como una esposa que se engalana para su esposo (Ap 21,1-2)\u00bb (LG 6d).<\/p>\n<p>d) La Iglesia como Jerusal\u00e9n celestial y esposa: \u00abLa Iglesia, que es llamada tambi\u00e9n la Jerusal\u00e9n de arriba y madre nuestra (G\u00e1l 4,26; Ap 12,17), se representa como la inmaculada esposa del cordero inmaculado (Ap 9,1; 21,2.9; 22,17), a la que Cristo \u00abam\u00f3 y [por la que] se entreg\u00f3&#8230; para santificarla\u00bb (Ef 5,6), la uni\u00f3 consigo con alianza indisoluble y sin cesar la \u00abalimenta y abriga\u00bb (Ef 5,24); a la que, por fin, enriqueci\u00f3 para siempre con tesoros celestiales, para que podamos comprender la caridad de Dios y de Cristo para con nosotros, que supera toda ciencia (Ef 3,19). Pero mientras la Iglesia peregrina en esta tierra lejos del Se\u00f1or (2Cor 5,6), se considera como desterrada, de forma que busca y piensa las cosas de arriba, donde est\u00e1 Cristo sentado a la diestra de Dios, donde la vida de la Iglesia est\u00e1 escondida con Cristo en Dios, hasta que se manifieste gloriosa con su Esposo (Col 3,1-4)\u00bb (LG 6e).<\/p>\n<p>IV. Recuperar el lenguaje simb\u00f3lico en la catequesis<br \/>\nEl m\u00e9todo inductivo es una v\u00ed\u00ada que ofrece grandes ventajas a la cateque4 sis ya que \u00abcorresponde a una instan., cia profunda del esp\u00ed\u00adritu humano, l\u00e1 de llegar al conocimiento de las cosas ininteligibles, a trav\u00e9s de las cosas visibles; y es tambi\u00e9n conforme a las caracter\u00ed\u00adsticas propias del conocimiento de fe, que consiste en conocer a trav\u00e9s de signos\u00bb (DGC 150).<\/p>\n<p>Necesitamos recuperar, a marchas forzadas, la capacidad del lenguaje y de la expresi\u00f3n simb\u00f3lica y gestual en la catequesis. Ambas sensibilida&#8217; des exigen trabajar mucho m\u00e1s las dimensiones profundas de las realida des y de las personas; dimensiones desde la contemplaci\u00f3n, desde la adoraci\u00f3n, desde la comuni\u00f3n, desde el silencio, desde los gestos humanos. Lo c\u00f3smico, lo tel\u00farico, lo imaginativo, lo gratuito, lo revelado, lo festivo, lo corp\u00f3reo, lo humano, lo comunitario, lo mist\u00e9rico, lo trascendente, son mediaciones para entrar en el Misterio, para encontrarnos con \u00e9l, para celebrar la sinton\u00ed\u00ada y la armon\u00ed\u00ada con \u00e9l, para ser sagrados en \u00e9l.<\/p>\n<p>BIBL.: AA.VV., Diccionario b\u00ed\u00adblico abreviado, San Pablo-Verbo Divino, Madrid-Estella 19985; ALDAZABAL J., Vocabulario b\u00e1sico de liturgia, CPL, Barcelona 1994; El sentido de lo sagrado y el lenguaje simb\u00f3lico, Phase 160 (1987) 295-310; Gestos y s\u00ed\u00admbolos, CPL, Barcelona 1994; BEGUERIE P.-DUCHESMEAU C.. Para vivir los sacramentos, PPC, Madrid 1991; BERNARD CH. A., S\u00ed\u00admbolos espirituales, en DE FIORES S.-GOFFI T. (dirs.), Nuevo diccionario de espiritualidad, San Pablo, Madrid 19914, 1780-1797; BOROBIG D., La liturgia como expresi\u00f3n simb\u00f3lica: Phase 107 (1978) 405-422; BRANDON S. G. 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Experiencia de vertiente horizontal; 2. Experiencia de vertiente vertical. III. Espacios de presencia del elemento simb\u00f3lico: 1. S\u00ed\u00admbolos del proceso de despertar religioso; 2. S\u00ed\u00admbolos de la primera evangelizaci\u00f3n; 3. S\u00ed\u00admbolos catequ\u00e9tico-b\u00ed\u00adblicos; 4. Personajes catequ\u00e9tico-simb\u00f3licos en la Biblia; 5. 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