{"id":17061,"date":"2016-02-05T11:06:54","date_gmt":"2016-02-05T16:06:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teologias-de-la-praxis-y-catequesis\/"},"modified":"2016-02-05T11:06:54","modified_gmt":"2016-02-05T16:06:54","slug":"teologias-de-la-praxis-y-catequesis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teologias-de-la-praxis-y-catequesis\/","title":{"rendered":"TEOLOGIAS DE LA PRAXIS Y CATEQUESIS"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Relaci\u00f3n entre teolog\u00ed\u00ada y catequesis: 1. La teolog\u00ed\u00ada como inspiraci\u00f3n para la catequesis; 2. Escuelas teol\u00f3gicas y su influencia en la catequesis. II. Enfoques de las teolog\u00ed\u00adas de la praxis. III. Teolog\u00ed\u00adas de la liberaci\u00f3n: 1. An\u00e1lisis de la realidad; 2. Testimonios de fe. IV. El silencio y la escucha, presupuestos de la catequesis: 1. Escuchar para hablar; 2. Inculturaci\u00f3n.<\/p>\n<p>I. Relaci\u00f3n entre teolog\u00ed\u00ada y catequesis<br \/>\nCatequesis y teolog\u00ed\u00ada fueron siempre dos disciplinas \u00ed\u00adntimamente relacionadas. En el correr de la historia esta relaci\u00f3n tuvo acentuaciones muy diferentes, como diferentes fueron los conceptos de teolog\u00ed\u00ada y catequesis. Asimismo es l\u00ed\u00adcito afirmar que la relaci\u00f3n entre ambas, en determinados lugares y \u00e9pocas fue y es conflictiva. Dos hermanas que no siempre se llevaron bien y por momentos se negaron el saludo.<\/p>\n<p>Durante mucho tiempo la teolog\u00ed\u00ada consider\u00f3 a la catequesis como una secretaria que debe acatar \u00f3rdenes y no hablar: ancilla theologiae. Una sumisa servidora de los maestros en teolog\u00ed\u00ada. Y algunos catecismos lo reconoc\u00ed\u00adan al decir a los catequizandos, cuando se trataba de materias dif\u00ed\u00adciles, que no se lo preguntasen a los catequistas, pues \u00abdoctores tiene la Iglesia que os sabr\u00e1n responder\u00bb. Esos doctores eran los te\u00f3logos, contrapuestos a los catequistas. La teolog\u00ed\u00ada como ciencia se fue separando, por su complejidad, de un discurso popular y accesible. Los te\u00f3logos hablaban para los te\u00f3logos. El pueblo tiene la catequesis y toda una serie de libros de divulgaci\u00f3n, algo similar a los libros de divulgaci\u00f3n cient\u00ed\u00adficos que evitan cuidadosamente el lenguaje de las matem\u00e1ticas.<\/p>\n<p>En la actualidad, la catequesis presenta un perfil nuevo de s\u00ed\u00ad misma. Sin negar la vinculaci\u00f3n con la teolog\u00ed\u00ada, la catequesis tiene sus propias leyes y par\u00e1metros que hacen de ella una disciplina por s\u00ed\u00ad misma. Se ha acu\u00f1ado el t\u00e9rmino catequ\u00e9tica para designar la ciencia que estudia el campo de trabajo de la catequesis y sus leyes de funcionamiento como educadora de la fe.<\/p>\n<p>1. LA TEOLOG\u00ed\u008dA COMO INSPIRACI\u00ed\u201cN PARA LA CATEQUESIS. La teolog\u00ed\u00ada no es una fuente de la catequesis, en el sentido estricto de la palabra. Las fuentes primarias de la catequesis son la tradici\u00f3n, la Sagrada Escritura, el magisterio, la liturgia, el testimonio comunitario y las fuentes subsidiarias: las obras de la creaci\u00f3n, y la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo en la humanidad1.<\/p>\n<p>Pero sin lugar a dudas, la teolog\u00ed\u00ada como ciencia tiene una fuerte influencia en la catequesis, porque ofrece una visi\u00f3n de la fe y del ser humano, al mismo tiempo que muestra las grandes l\u00ed\u00adneas del comportamiento de los seguidores de Jes\u00fas. El Catecismo de la Iglesia cat\u00f3lica es un buen ejemplo de lo que venimos diciendo. Este documento, ofrecido como punto de referencia para la elaboraci\u00f3n de los catecismos regionales, es tambi\u00e9n una obra teol\u00f3gica.<\/p>\n<p>2. ESCUELAS TEOL\u00ed\u201cGICAS Y SU INFLUENCIA EN LA CATEQUESIS. Las distintas escuelas teol\u00f3gicas ejercen una fuerte influencia en los catecismos; y no puede ser de otra manera, porque no existe la teolog\u00ed\u00ada, sino teolog\u00ed\u00adas. Un consejo que se da a los catequistas, y sobre todo a los hacedores de material catequ\u00ed\u00adstico, es no entrar en los terrenos discutidos. Este consejo est\u00e1 lleno de buenas intenciones, pero de hecho, es imposible que las diferentes posiciones de escuelas no muestren su cara, de alguna manera, en los catecismos.<\/p>\n<p>Incluso cuando el catecismo, siguiendo determinadas coordenadas, no contempla algunos problemas fundamentales en la vida de las personas de determinada regi\u00f3n, como pueden ser las injusticias sociales o las expresiones de religiosidad popular o las violaciones de los derechos humanos, etc. En estos y otros casos el no tomar posici\u00f3n es, de hecho, tomarla en el sentido de dejar las cosas como est\u00e1n. Cuando el catecismo ense\u00f1a s\u00f3lo la resignaci\u00f3n frente a los males de este mundo, deja de lado el protagonismo de las personas en la creaci\u00f3n de sociedades justas y fraternas.<\/p>\n<p>No hay nada en la vida de los seres humanos que est\u00e9 al margen de la fe. Pretender encerrar la fe en determinados sectores de la vida es un error que denunciaba el Vaticano II en la constituci\u00f3n Gaudium et spes, con estas palabras: \u00abEl divorcio entre la fe y la vida diaria de muchos, debe ser considerado como uno de los m\u00e1s graves errores de nuestra \u00e9poca\u00bb (GS 43).<\/p>\n<p>II. Enfoques de las teolog\u00ed\u00adas de la praxis<br \/>\nLa fuerza que tienen las teolog\u00ed\u00adas de la praxis -no solamente las teolog\u00ed\u00adas de la liberaci\u00f3n, sino otras como la teolog\u00ed\u00ada pol\u00ed\u00adtica o la teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica, y las que van surgiendo en distintas partes del mundo- est\u00e1 en su objetivo, que no consiste en una mera exposici\u00f3n de verdades de la fe y en refutar posibles errores. Son teolog\u00ed\u00adas que est\u00e1n al servicio del pueblo de Dios, pueblo evangelizador con una funci\u00f3n salvadora y liberadora. La teolog\u00ed\u00ada a la luz de la tradici\u00f3n, la Escritura y el magisterio va leyendo en la historia los signos de los tiempos, el actuar del Esp\u00ed\u00adritu en vistas a una acci\u00f3n o praxis de evangelizaci\u00f3n, que conlleva un proceso de humanizaci\u00f3n y, por lo tanto, de liberaci\u00f3n. El reino de Dios, don gratuito del Se\u00f1or, y todos sus dones, se convierten en tarea. Tambi\u00e9n nosotros estamos llamados a construir el Reino.<\/p>\n<p>El Vaticano II recuper\u00f3 en sus grandes documentos, sobre todo en Lumen gentium y Gaudium et spes, el valor de lo humano, de las culturas, de la historia. La encarnaci\u00f3n, de alguna manera, es un proceso continuo, no algo meramente puntual. \u00abEl Hijo de Dios, con su encarnaci\u00f3n, se ha unido, en cierta manera, con todo ser humano\u00bb (GS 22).<\/p>\n<p>Las teolog\u00ed\u00adas de la praxis adquieren plena carta de ciudadan\u00ed\u00ada, retomando grandes tradiciones teol\u00f3gicas. As\u00ed\u00ad se va a manifestar, al decir de la II Conferencia general del episcopado latinoamericano, reunida en Medell\u00ed\u00adn (Colombia), \u00abla unidad profunda que existe entre la historia de salvaci\u00f3n y la historia humana\u00bb (Medell\u00ed\u00adn 8, 4).<\/p>\n<p>III. Teolog\u00ed\u00adas de la liberaci\u00f3n<br \/>\nLas diferentes corrientes de las teolog\u00ed\u00adas de la liberaci\u00f3n tienen como nota caracter\u00ed\u00adstica no s\u00f3lo el interpretar el mal del mundo, sino asumir la tarea de transformar esa realidad pecadora en otra m\u00e1s conforme con el camino del evangelio. El cristiano no es un espectador, sino un protagonista en la creaci\u00f3n de los diferentes estilos de vida de los humanos. No basta la resignaci\u00f3n, se necesita el compromiso y la acci\u00f3n. Esa es tarea b\u00e1sica de los cristianos, que nace del bautismo.<\/p>\n<p>Estas teolog\u00ed\u00adas parten de una realidad, experiencia fundante, que es la situaci\u00f3n de miseria y pobreza de grandes masas en el continente latinoamericano. Si la Iglesia es sacramento de salvaci\u00f3n, como destaca el Vaticano II, debe serlo para esas multitudes que constituyen, con mucho, la mayor\u00ed\u00ada del continente. Se deduce, de forma evidente, que esta situaci\u00f3n nunca puede ser aceptada como si fuese la voluntad de Dios. De aqu\u00ed\u00ad surge lo que podemos llamar la teolog\u00ed\u00ada de los rostros, para tomar el vocabulario de la III Conferencia general del episcopado latinoamericano, reunida en Puebla (M\u00e9xico). \u00abLa situaci\u00f3n de extrema pobreza generalizada adquiere en la vida real rostros muy concretos en los que deber\u00ed\u00adamos reconocer los rasgos sufrientes de Cristo, el Se\u00f1or, que nos interpela y cuestiona. Rostros de ni\u00f1os golpeados por la pobreza desde antes de nacer. Rostros de j\u00f3venes desorientados por no encontrar un lugar en la sociedad. Rostros de ind\u00ed\u00adgenas. Rostros de campesinos. Rostros de obreros. Rostros de subempleados y desempleados. Rostros de marginados y hacinados humanos. Rostros de ancianos\u00bb (Puebla 3lss). Es evidente que no todo el episcopado latinoamericano est\u00e1 de acuerdo con las teolog\u00ed\u00adas de la liberaci\u00f3n, pero s\u00ed\u00ad afirman en Puebla que la Iglesia no puede quedar indiferente ante el sordo clamor.<\/p>\n<p>La Iglesia siempre tuvo las obras de misericordia, que nacen del mismo evangelio, pero los tiempos han madurado y lo que se busca, sin negar las obras de misericordia, joyas de la vida cristiana, es otra cosa que llamamos justicia. As\u00ed\u00ad lo dec\u00ed\u00ada Puebla: \u00abVemos a la luz de la fe, como un esc\u00e1ndalo y una contradicci\u00f3n con el ser cristiano, la creciente distancia entre ricos y pobres. Esto es contrario al plan del Creador y al honor que se le debe. En esta angustia y dolor, la Iglesia discierne una situaci\u00f3n de pecado social, de gravedad tanto mayor, por darse en pa\u00ed\u00adses que se llaman cat\u00f3licos\u00bb (Puebla 28).<\/p>\n<p>1. AN\u00ed\u0081LISIS DE LA REALIDAD. Las teolog\u00ed\u00adas de la liberaci\u00f3n dieron cabida al an\u00e1lisis de la realidad social, como punto de partida de su mismo quehacer. Entonces, la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica tom\u00f3 un rostro nuevo y unas implicaciones concretas.<\/p>\n<p>Comienza a hablarse del lugar desde donde se hace la teolog\u00ed\u00ada como un elemento fundamental. Una teolog\u00ed\u00ada hecha desde el lugar de los dominadores resulta muy diferente de otra hecha desde los oprimidos. La acci\u00f3n de Dios se manifiesta en la historia. La liberaci\u00f3n del pueblo jud\u00ed\u00ado -bajo la jefatura de Mois\u00e9s- de los opresores egipcios, se convirti\u00f3 en un pasaje clave para la interpretaci\u00f3n del actuar de los cristianos en la sociedad.<\/p>\n<p>La par\u00e1bola del juicio final (cf Mt 25) fue otro texto b\u00e1sico para entender la preferencia de Dios por los que sufren y los marginados. Esta teolog\u00ed\u00ada tuvo mucho impacto en la gente pensante dentro de la Iglesia y aun fuera de ella. Pero fue a trav\u00e9s de los ministerios y, sobre todo, a trav\u00e9s de la catequesis como traspas\u00f3 los l\u00ed\u00admites de seminarios y universidades para encontrar un p\u00fablico numeroso en personas, creyentes o no, pero comprometidas en los cambios sociales.<\/p>\n<p>Para quien no ha vivido esos a\u00f1os resulta muy dif\u00ed\u00adcil comprender la adhesi\u00f3n y el odio que suscitaron esas catequesis inspiradas y revitalizadas por las teolog\u00ed\u00adas de la liberaci\u00f3n. Si ahora volvemos los ojos a la catequesis comprendemos el influjo que dichas teolog\u00ed\u00adas tuvieron en el quehacer catequ\u00ed\u00adstico.<\/p>\n<p>Recordemos que en Am\u00e9rica latina, en Medell\u00ed\u00adn, los obispos all\u00ed\u00ad reunidos proclamaron \u00abla unidad profunda que existe entre el proyecto salv\u00ed\u00adfico de Dios manifestado en Cristo y las aspiraciones del hombre, entre la historia de la salvaci\u00f3n y la historia humana\u00bb (Medell\u00ed\u00adn 8, 4). Esas afirmaciones, llamadas a tener tanto impacto, salieron del documento sobre la catequesis. La II Conferencia general del episcopado latinoamericano hizo suya gran parte de las conclusiones y estudios realizados en el Congreso internacional de catequesis tenido pocos d\u00ed\u00adas antes, tambi\u00e9n en la ciudad de Medell\u00ed\u00adn.<\/p>\n<p>Las teolog\u00ed\u00adas de la liberaci\u00f3n encontraron en muchos catequistas algo as\u00ed\u00ad como el brazo proselitista m\u00e1s eficaz e inmerso en el pueblo. Las teolog\u00ed\u00adas de la liberaci\u00f3n contin\u00faan siendo asunto de intelectuales, pero la catequesis pertenece al pueblo y los catequistas tienen el secreto de la comunicaci\u00f3n en los estratos m\u00e1s sencillos y modestos de la sociedad. En esos a\u00f1os, en ciertos sitios, podemos hablar de una simbiosis entre teolog\u00ed\u00adas de la liberaci\u00f3n y catequesis.<\/p>\n<p>2. TESTIMONIOS DE FE. Ahora bien, las teolog\u00ed\u00adas de la liberaci\u00f3n generaron una profunda divisi\u00f3n dentro de las Iglesias, comunidades y familias. El tema religioso, que durante a\u00f1os no hab\u00ed\u00ada provocado grandes pol\u00e9micas, en pocos meses se convirti\u00f3 en explosivo. La fe hab\u00ed\u00ada puesto el dedo en las estructuras de la sociedad y suscitado terror por sus propuestas de cambio. Desde muchos \u00e1ngulos se ataca a las teolog\u00ed\u00adas de la liberaci\u00f3n y a toda la catequesis, a la que se le reprocha, con raz\u00f3n o sin ella, el seguir sus pasos.<\/p>\n<p>En esos a\u00f1os, en Am\u00e9rica latina, toma fuerza la guerrilla, y pr\u00e1cticamente todos los pa\u00ed\u00adses del continente caen bajo la dictadura militar. Toma fuerza la ideolog\u00ed\u00ada de la seguridad nacional. Del plano de las ideas y palabras se pasa a la represi\u00f3n y violencia que no hace distinciones. La acusaci\u00f3n que se esgrime es la de politizaci\u00f3n de la fe y, m\u00e1s en concreto, la infiltraci\u00f3n marxista. En Am\u00e9rica latina se acusa a las teolog\u00ed\u00adas de la liberaci\u00f3n de haber aceptado acr\u00ed\u00adticamente el m\u00e9todo marxista de an\u00e1lisis de la sociedad.<\/p>\n<p>Sin negar la influencia de las teolog\u00ed\u00adas de la liberaci\u00f3n en no pocas catequesis, hay que reconocer que se marc\u00f3 la diferencia entre las dos disciplinas. Por ejemplo, el an\u00e1lisis de la realidad que hace la catequesis, por lo general, tiene una inmediatez y realismo que no poseen las teolog\u00ed\u00adas de la liberaci\u00f3n. Para bien o para mal, esta inmediatez lleva a un compromiso personal de los catequistas y, por consiguiente, a una praxis m\u00e1s concreta.<\/p>\n<p>No se deben desconocer tampoco las exageraciones y, a veces, los abanderamientos con tonos de fatalismo que se vieron en un continente que despertaba a la conciencia de la opresi\u00f3n que sufr\u00ed\u00ada y de los derechos que le eran negados. Entre los te\u00f3logos de la liberaci\u00f3n hay quienes dieron la vida; pero el n\u00famero de catequistas -hombres y mujeres sencillos, campesinos, obreros, amas de casa- torturados, asesinados y desaparecidos es mucho m\u00e1s numeroso y desconocido2.<\/p>\n<p>En la medida en que la catequesis recupera o descubre su identidad dentro del quehacer eclesial, deja de ser el brazo proselitista de la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n u otras teolog\u00ed\u00adas. Se recobra un necesario equilibrio y la misma praxis catequ\u00ed\u00adstica proporciona elementos que no vienen directamente de la teolog\u00ed\u00ada, sino de su mismo ser de educadora de la fe, respetuosa de los tiempos y de los procesos, forjadora de lenguaje y comprometida con una comunicaci\u00f3n m\u00e1s totalizante y vital. Sin posturas de superioridad, la catequesis mantiene su distancia de las teolog\u00ed\u00adas, como lo har\u00e1 con los otros campos especializados de la fe.<\/p>\n<p>IV. El silencio y la escucha, presupuestos de la catequesis<br \/>\n1. ESCUCHAR PARA HABLAR. La catequesis cumple tambi\u00e9n una funci\u00f3n inspiradora, interrogadora y cuestionadora del quehacer teol\u00f3gico, aunque este aspecto no suele ponerse de relieve. Sin embargo, cada vez m\u00e1s, la teolog\u00ed\u00ada tiene clara conciencia de que uno de sus cometidos es dar respuesta a los problemas reales de la gente y no solucionar problemas o discutir t\u00f3picos que no entran en el campo de inter\u00e9s de los contempor\u00e1neos. Quiz\u00e1 podemos hablar de una dimensi\u00f3n period\u00ed\u00adstica de la teolog\u00ed\u00ada: dejarse preguntar, o mejor, o\u00ed\u00adr, escuchar, \u00ablos gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo\u00bb (GS 1). Ahora bien, la catequesis ha desarrollado, como un elemento fundante de su acci\u00f3n educativa, la actitud de escuchar, aprender, ver y o\u00ed\u00adr como parte fundamental de su ministerio.<\/p>\n<p>Para la formaci\u00f3n de esta actitud receptiva confluyen en la catequesis dos corrientes, una que proviene directamente del Vaticano II, cuando la Iglesia se abre a los cuestionamientos de las sociedades contempor\u00e1neas, y otra que procede de la misma ciencia de la educaci\u00f3n que pone de relieve el protagonismo del educando. Del catequista que ense\u00f1a hablando se pasa al catequista que ense\u00f1a escuchando y hablando, o dicho de otra manera, al catequista que para poder tener una palabra real necesita escuchar.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, siendo la catequesis una acci\u00f3n comunicativa, se hace presente el tema del lenguaje. Poco a poco el catequista se hace cr\u00ed\u00adtico del poder (o no poder) de comunicaci\u00f3n en un sistema configurado como relaci\u00f3n maestro-alumno, entendiendo por tal un fluir de informaci\u00f3n del maestro que no tiene retroalimentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El lenguaje hablado es un modelo de comunicaci\u00f3n expuesto a gran n\u00famero de interferencias, malos entendidos, para el que escucha y para el que habla, que, con frecuencia, queda molesto por no haber dicho lo que quer\u00ed\u00ada decir.<\/p>\n<p>La catequesis se pregunta de continuo qu\u00e9 formas de comunicaci\u00f3n emplear; y esta inquietud entra de alg\u00fan modo en el quehacer teol\u00f3gico. La vida misma, y sobre todo la vida misma de los cristianos en comunidad, se hace lenguaje en una continua encarnaci\u00f3n de la Palabra. Entonces se produce aquello que dijo un te\u00f3logo: \u00abla cristolog\u00ed\u00ada es el fin y el principio de la antropolog\u00ed\u00ada\u00bb3. La catequesis se vuelve una disciplina inquieta y llena de mudanzas y est\u00e1 obligada a buscar ella misma respuestas para su gente. A veces se la acusa de silenciar ciertos misterios de la fe porque no se reconocen las palabras habituales, pero la realidad de fe est\u00e1 palpitante y viva con otra terminolog\u00ed\u00ada y dentro de otros encuadres que hablan a la gente. Con frecuencia se da un cierto silencio de la catequesis que est\u00e1 buscando formas de comunicaci\u00f3n que sean palabra viva y penetrante para el pueblo.<\/p>\n<p>2. INCULTURACI\u00ed\u201cN. Cuando en algunos medios se acusa a la catequesis de falta de contenido, a veces est\u00e1n subrayando este silencio.<\/p>\n<p>Sin embargo guardar silencio es una actitud inc\u00f3moda. El catequista que tiene la honestidad de callar cuando no sabe qu\u00e9 o c\u00f3mo responder sufre una humillaci\u00f3n y queda en la posici\u00f3n de lo dejamos sin palabra. Frecuentemente se tiene este silencio como prueba de ignorancia, cuando a veces es una muestra de honestidad y sabidur\u00ed\u00ada. El catequista locuaz en su ministerio pasa de la catequesis-educaci\u00f3n a la catequesis-mera instrucci\u00f3n. Es este tipo de catequesis el que se vuelve mero brazo proselitista de alguna escuela teol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Cuando la catequesis enfrenta el silencio antes se\u00f1alado, se transforma en un interrogante para las teolog\u00ed\u00adas. Ya no es la secretaria obediente y sumisa. Aporta a las teolog\u00ed\u00adas y, sobre todo, a las teolog\u00ed\u00adas de la praxis, no s\u00f3lo preguntas, sino nuevos planteamientos y perspectivas. Este silencio y estas nuevas exigencias son el terreno propicio y el momento maduro para lo que hoy d\u00ed\u00ada llamamos inculturaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La inculturaci\u00f3n es un tema explosivo que puede hacer cambiar muchas cosas en lo que se refiere a la relaci\u00f3n entre las teolog\u00ed\u00adas de la praxis y la catequesis. La inculturaci\u00f3n incluye dentro de s\u00ed\u00ad toda la riqueza de las teolog\u00ed\u00adas de la liberaci\u00f3n, pero enmarcada en una visi\u00f3n m\u00e1s amplia y totalizante de la realidad que llamamos culturas&#8217;.<\/p>\n<p>El siglo XX termina con un estupendo desaf\u00ed\u00ado que asume la complejidad del mundo que se est\u00e1 gestando.<\/p>\n<p>NOTAS: 1. Cf L\u00ed\u00adneas comunes de orientaci\u00f3n de la catequesis en Am\u00e9rica latina, 31 ss. &#8211; 2 Lista de catequistas desaparecidos en Centroam\u00e9rica, Misiones extranjeras 75 (1983) 315-328; J. SOBRINO, Liberaci\u00f3n del esp\u00ed\u00adritu, Sal Terrae, Santander 1985. &#8211; 3. K. RAHNER, Escritos teol\u00f3gicos IV, Taurus, Madrid 1965, 153. -4 Para este tema pueden ser \u00fatiles y clarificadores diversos n\u00fameros del documento Para una pastoral de la cultura, del Consejo pontificio de la cultura, Ciudad del Vaticano, 23 de mayo de 1999.<\/p>\n<p>BIBL.: AA.VV., Teolog\u00ed\u00ada fundamental, en LATOURELLE R.-FISICHELLA R. (dirs.), Diccionario de teolog\u00ed\u00ada fundamental, San Pablo, Madrid 1992, 1437-1471; AUDINET J., Ecrits de Th\u00e9ologie pratique, Novalis-Cerf, Par\u00ed\u00ads 1995; ELLACUR\u00ed\u008dA I.-SOBRINO J., Conceptos, fundamentales de la Teolog\u00ed\u00ada de la Liberaci\u00f3n. Mysterium Liberationis, Trotta, Madrid 1990; EQUIPO DE CATEQUETAS, Reflexiones catequ\u00e9ticas, San Pablo, Bogot\u00e1 1996; GONZ\u00ed\u0081LEZ FAUS J., Proyecto de Hermano, Sal Terrae, Santander 1987; LIM\u00ed\u201cN J. J., Dos proyectos teol\u00f3gicos: Metz y Segundo, Herder, Barcelona 1990; VIOLA R., Vi.sages de la Cat\u00e9ch\u00e9se en Am\u00e9rique Latine, Descl\u00e9e, Par\u00ed\u00ads 1993.<\/p>\n<p>Roberto Viola Luciardi<\/p>\n<p>M. Pedrosa, M. Navarro, R. L\u00e1zaro y J. Sastre, Nuevo Diccionario de Catequ\u00e9tica, San Pablo, Madrid, 1999<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Catequ\u00e9tica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Relaci\u00f3n entre teolog\u00ed\u00ada y catequesis: 1. La teolog\u00ed\u00ada como inspiraci\u00f3n para la catequesis; 2. Escuelas teol\u00f3gicas y su influencia en la catequesis. II. Enfoques de las teolog\u00ed\u00adas de la praxis. III. Teolog\u00ed\u00adas de la liberaci\u00f3n: 1. An\u00e1lisis de la realidad; 2. Testimonios de fe. IV. El silencio y la escucha, presupuestos de la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teologias-de-la-praxis-y-catequesis\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTEOLOGIAS DE LA PRAXIS Y CATEQUESIS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-17061","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17061","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17061"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17061\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17061"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17061"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17061"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}