{"id":17077,"date":"2016-02-05T11:07:26","date_gmt":"2016-02-05T16:07:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/diabloexorcismo\/"},"modified":"2016-02-05T11:07:26","modified_gmt":"2016-02-05T16:07:26","slug":"diabloexorcismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/diabloexorcismo\/","title":{"rendered":"DIABLO\/EXORCISMO"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Inter\u00e9s actual: 1. Cultos sat\u00e1nicos; 2. El cine y lo demoniaco; 3. Ocultismo y brujer\u00ed\u00ada; 4. La literatura y lo demoniaco; 5. El sentido del misterio; 6. La cultura de la droga &#8211; II. El significado de diablo: 1. Separaci\u00f3n de Dios (alienaci\u00f3n) y conflicto con cualquier otra existencia; 2. Dominio del mundo secular; 3. El poder de manipular las mentes de los hombres: 4. Obligaci\u00f3n contractual; 5. El rechazo; 6. La expulsi\u00f3n &#8211; IIi. Origen del concepto y funciones del diablo: 1. Causa seductora del pecado (tentador); 2. El horrible resultado del pecado; 3. El diablo como \u00e1ngel disfuncionante &#8211; IV. La fenomenolog\u00ed\u00ada de lo demon\u00ed\u00adaco: 1. El fen\u00f3meno preblblico y postb\u00ed\u00adblico; 2. Interpretaciones diversas del fen\u00f3meno; 3. Interpretaciones diversas por parte de los cristianos &#8211; V. Posesi\u00f3n demon\u00ed\u00adaca en el NT: 1. Posesi\u00f3n y enfermedad; 2. \u00bfJes\u00fas, exorcista?; 3. Exorcismo y curaci\u00f3n &#8211; VI. El exorcismo: 1. Exorcismo como oraci\u00f3n; 2. Exorcismo como signo; 3. Exorcismo e Iglesia; 4. Exorcismo y psicolog\u00ed\u00ada: 5. Criterios que Justifican un exorcismo &#8211; VII. \u00bfExiste el diablo?: 1. Los concilios; 2. Pablo VI; 3. Baudelaire, Bultmann, Rahner: 4. Argumento com\u00fan contrario; 5. Tres puntos de vista diversos; 6. M\u00e1s en el NT que en el AT; 7. Ense\u00f1anza ordinaria de la Iglesia.<\/p>\n<p>I. Inter\u00e9s actual<br \/>\nEl profesor John Cooper, decano de la facultad de filosof\u00ed\u00ada de la Eastern Kentucky University, ha afirmado que existen \u00abcentenares de personas para las que el culto a Satan\u00e1s, tomado en el sentido serio del t\u00e9rmino o en sentido simb\u00f3lico como signo de su alienaci\u00f3n, es muy real\u00bb&#8216;.<\/p>\n<p>1. CULTOS SAT\u00ed\u0081NICOS &#8211; Charlic and the Devil, articulo escrito por Edvard Sanders, explica la conciencia de lo diab\u00f3lico en el plan de Charles Manson de asesinar a los Tate. Patricia Krenwinkel, una de las asesinas subyugadas por el influjo de Manson, sent\u00ed\u00ada que hab\u00ed\u00ada sido llamada por el diablo para aquella monstruosa empresa. Manson pretend\u00ed\u00ada que era s\u00f3lo un reflejo de quienes le rodeaban, que estaba \u00abmuerto en la cabeza\u00bb y, por tanto, manejado por el alma. Sanders sostiene que Manson hab\u00ed\u00ada sido influido por la \u00abProcess Church of the Final Judgment\u00bb, organizaci\u00f3n que ha abrazado la causa de la matanza del \u00abfin del mundo\u00bb. En un cierto momento, los \u00abprocesadores\u00bb son invitados a dedicarse a un prolongado . culto de Satan\u00e1s que incluye ceremonias demon\u00ed\u00adacas.<\/p>\n<p>La \u00abProcess Church of the Final Judgment\u00bb es una sociedad secreta inglesa, que intenta celebrar y apresurar el fin del mundo mediante el asesinato, la violencia y el caos, sociedad cuyos miembros est\u00e1n convencidos de sobrevivir a ese ba\u00f1o de sangre como pueblo elegido. Los \u00abprocesadores\u00bb, con capa y traje negro, hab\u00ed\u00adan llegado a Los Angeles a principios de 1968. Uno de sus mandamientos dec\u00ed\u00ada: \u00abDebes matar\u00bb. Aparecieron tranquilamente en p\u00fablico hasta pocos d\u00ed\u00adas despu\u00e9s del asesinato de Robert Kennedy. En 1968 trabajaban activamente en las Santa Cruz Mountains, en San Francisco, Los Angeles, Nueva York, Nueva Orleans, as\u00ed\u00ad como en su casa madre de Londres. Seg\u00fan uno de sus confederados, Manson habr\u00ed\u00ada exaltado en sus lecciones sobre el asesinato a la Process Church desde 1969. El y algunos otros miembros de su familia comenzaron a vestir capas negras y ropa te\u00f1ida de negro, como los miembros de aquella iglesia.<\/p>\n<p>Otros dos cultos sat\u00e1nicos, que, seg\u00fan Sanders, han influido en Mansos son la Logia Solar de la \u00abOrdo Templi Orientis\u00bb, culto m\u00e1gico especializado en beber sangre, en magias sexuales s\u00e1dicas y sodom\u00ed\u00adticas y en el odio a los negros, as\u00ed\u00ad como un oscuro grupo secreto llamado \u00abKirke Order of Dog Blood\u00bb, dedicado al \u00abculto del mal\u00bb. La \u00abOrdo Templi Orientis\u00bb se fund\u00f3en Alemania en 1902. Su culto se propone continuar la obra de la orden de los caballeros templarios. En 1911, Aleister Crowley form\u00f3 su propio \u00abcap\u00ed\u00adtulo\u00bb en Inglaterra. Desde entonces ha proseguido su actividad y, al presente, su cuartel general se encuentra en Suiza. Uno de los herederos espirituales de Crowley fue Jean Brayton, que dio vida a una logia solar de unos cincuenta miembros, situada en los edificios de entrada del campus de la University of Southern (California), con una red de casas de culto y una librer\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Los dos primeros grados de \u00abBrayton Hollywood Cult\u00bb, los llamados grados de Minerva, no incluyen beber sangre. Pero los niveles superiores se deleitan en sacrificar gatos, perros, gallinas y cabras, bebiendo su sangre, as\u00ed\u00ad como, seg\u00fan se dice, en realizar actos de magia sexual, mientras la sangre animal es derramada sobre los fornicadores. Beber la sangre de los animales es una nueva forma de vampirismo psicod\u00e9lico, que intenta obtener con la sangre reacciones orgi\u00e1sticas mientras se est\u00e1 bajo el efecto de la droga.<\/p>\n<p>La \u00abKirke Order of Dog Blood\u00bb est\u00e1 dirigida por una mujer, que es adorada por sus miembros. Sus aproximadamente cuarenta secuaces creen que es la reencarnaci\u00f3n de Circe o, en griego, Kirke. Los adeptos a este culto graban en su pecho la llamada estrella de Circe, una estrella de cuatro puntas que nacen de un rect\u00e1ngulo y, evidentemente, lo hacen para llevar un signo de que son sus adoradores. Se re\u00fanen dos veces al mes, durante la luna nueva y la luna llena. Sacrifican animales y practican el vampirismo animal.<\/p>\n<p>Miembros de la secci\u00f3n de homicidios de la polic\u00ed\u00ada de Seattle han referido al autor que florecen muchos cultos sat\u00e1nicos en Seattle y en el Estado de Washington, donde a menudo se descubren restos de animales sacrificados. Se estima que m\u00e1s de un centenar de v\u00ed\u00adctimas humanas han sido sacrificadas por estos cultos en el curso de un a\u00f1o en Estados Unidos. Las zonas salvajes del noroeste de Montana y la regi\u00f3n de Flathead Lake est\u00e1n infestadas de los mismos cultos, seg\u00fan un oficial de la polic\u00ed\u00ada de Seattle, enviado a Montana para estudiar el problema.<\/p>\n<p>La existencia de estos cultos es solamente un aspecto del recrudecimiento del inter\u00e9s por lo demon\u00ed\u00adaco. Hacen pensar que quienes buscan a Satan\u00e1s quiz\u00e1 ya lo han encontrado. Asistimos auna reviviscencia de la fe en los demonios, en los esp\u00ed\u00adritus malos, los cuales se considera que tientan y extrav\u00ed\u00adan a los hombres, que en algunos casos son capaces de poseerlos, y que con frecuencia infestan ciertos lugares convirti\u00e9ndolos en aterradores. En este contexto, el autor comparte el punto de vista expresado en The Month, del 3 de marzo de 1974: \u00abParece que hay urgente necesidad de nuevos ritos sacramentales, tanto para las posesiones como para las infestaciones afirmadas; ritos que demuestren ante todo que el poder y el amor de Dios son m\u00e1s grandes que cualquier poder adverso, sea cual sea, y que reintegren a las almas afligidas en la vida normal de la comunidad cristiana, asegur\u00e1ndolas que Dios cuida de ellas y las protege. Con esto no queremos decir que no haya lugar para una acci\u00f3n directamente autoritaria encaminada a perseguir el mal; pero es mejor y m\u00e1s prudente mostrarse reticentes respecto a la naturaleza precisa del mal. Tambi\u00e9n el evangelio nos pone en guardia cuando recuerda la figura del hombre liberado de la posesi\u00f3n demon\u00ed\u00adaca, cuyo estado \u00faltimo fue siete veces peor que el primero. El exorcismo s\u00f3lo puede ser un primer paso hacia la rehabilitaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>2. EL CINE Y LO DEMON\u00ed\u008dACO &#8211; William Peter Blatty, autor del tema y del gui\u00f3n de la pel\u00ed\u00adcula El exorcista, capt\u00f3 muy bien la mentalidad popular cuando comenz\u00f3 a escribir esta historia de posesi\u00f3n diab\u00f3lica. La contracultura juvenil estaba en pleno florecimiento, y uno de sus elementos era el satanismo, que era en parte una broma, en parte neur\u00f3tico, en parte una fuga y en parte mortalmente serio.<\/p>\n<p>El diablo, los demonios y las brujas no solamente han fascinado a la humanidad en el curso de los siglos, sino que tambi\u00e9n en \u00e9poca reciente han interesado al mundo del cine. Por lo que concierne a los medios de comunicaci\u00f3n social, quiz\u00e1 no sea exagerado afirmar que el diablo ha eclipsado a Dios en cuanto a popularidad. Aparece a menudo bajo una u otra forma horrible. Pero jam\u00e1s ha adoptado un aspecto m\u00e1s repelente y v\u00ed\u00advido que el asumido en El exorcista, el prototipo de las pel\u00ed\u00adculas de horror. El rechazo impl\u00ed\u00adcito que el filme hace de las respuestas dadas por la medicina y la psicolog\u00ed\u00ada (lo que le ha merecido severas criticas) equivale simplemente a admitir que el hombre no puede nunca comprender hasta el fondo su propio mundo, por no hablar del universo. Bajo este aspecto, John Hartl, cr\u00ed\u00adtico cinematogr\u00e1fico del Seattle Times&#8217;, estima que el filme se niega a violar el misterio de que trata; suscita un temor religioso no porque estimule la fe en el diablo (en realidad, es muy ambivalente desde este punto de vista), sino porque nos recuerda lo poco que realmente conocemos y c\u00f3mo podemos encontrarnos inermes ante algo que no encaja en nuestro modo restringido y convencional de ver la realidad. Hartl concluye que esta pel\u00ed\u00adcula es \u00abuna bofetada en la cara a aquel tipo de orgullo que alimenta un sentimiento de seguridad y de omnisciencia que el hombre jam\u00e1s puede justificar. Es el desconcierto producido por esta bofetada -y no el demonio, el v\u00f3mito y la levitaci\u00f3n del lecho, o bien el lenguaje trivial- lo que deja at\u00f3nitos a cr\u00ed\u00adticos y a p\u00fablico\u00bb.<\/p>\n<p>El exorcista ha sabido captar la imaginaci\u00f3n popular y graduar las ansiedades, las fantas\u00ed\u00adas y temores subterr\u00e1neos que se han manifestado \u00faltimamente en el seno de la sociedad contempor\u00e1nea. Orquesta dram\u00e1ticamente el inter\u00e9s actual por el ocultismo, los fen\u00f3menos ps\u00ed\u00adquicos, el satanismo y la aspiraci\u00f3n humana a cualquier forma de toma de conciencia de las propias inclinaciones destructivas. Los j\u00f3venes, algunos de los cuales han experimentado en primera persona la \u00abconciencia alterada\u00bb producida por las drogas alucin\u00f3genas, aceptan con facilidad esta historia de una posesi\u00f3n diab\u00f3lica. Los mismos \u00abJesus Freaks\u00bb han saludado con entusiasmo la evocaci\u00f3n que realiza del poder demoniaco.<\/p>\n<p>3. OCULTISMO Y BRUJER\u00ed\u008dA &#8211; La reciente oleada de inter\u00e9s por el ocultismo y la brujer\u00ed\u00ada nos dice en particular que cierto n\u00famero de personas se orientan en esta direcci\u00f3n porque se sienten insatisfechas con sus lazos religiosos precedentes. Para otros, el ocultismo y la brujer\u00ed\u00ada ofrecen un fuerte sentido de participaci\u00f3n y una sensaci\u00f3n de bienestar. Algunos se sienten atra\u00ed\u00addos por la promesa de la brujer\u00ed\u00ada de dotar a quienes la practican con el poder de hacer encantamientos, de conquistar amantes, de curar verrugas, de perjudicar a los enemigos y de satisfacer de otros modos los deseos propios con medios m\u00e1gicos. A veces, los j\u00f3venes se dedican a la brujer\u00ed\u00ada por diversi\u00f3n; como si se tratase de una forma de excitaci\u00f3n sin el uso de drogas, producida por ritos misteriosos, por la desnudez, los hechizos, el incienso, la danza y comportamientos similares.<\/p>\n<p>Los tipos de brujer\u00ed\u00ada var\u00ed\u00adan de agrupaci\u00f3n a agrupaci\u00f3n, de culto a culto, de bruja a bruja. La \u00abChurch of Satan\u00bb de California, que es una mezcla de culto sat\u00e1nico y de brujer\u00ed\u00ada, proclama por boca de su primer jefe, Anton Lavey: \u00abExiste un demonio en el hombre. Hay que ejercitarlo, no exorcizarlo, y canalizarlo en un odio ritualizado\u00bb. Por su parte, el doctor Raymond Buckland, brujo de Nueva York, se dedica a la \u00abmagia blanca\u00bb y emplea sus poderes ocultos para buenos fines. Es polite\u00ed\u00adsta y trabaja con las fuerzas de la naturaleza. Su forma de brujer\u00ed\u00ada sigue los modelos \u00e9ticos de la comunidad en que reside.<\/p>\n<p>A\u00f1os atr\u00e1s, el antrop\u00f3logo Bronislaw Malinowski estableci\u00f3 una distinci\u00f3n entre la situaci\u00f3n en la que los esfuerzos del hombre parecen ser suficientes (por ejemplo, la de quien pesca en una laguna tranquila) y aquella en que el hombre pide ayuda a la asistencia sobrenatural (como la situaci\u00f3n del hombre que pesca en mar abierto). El fin de su argumentaci\u00f3n era demostrar que la magia, el intento de manipular lo sobrenatural, constitu\u00ed\u00ada la base de la religi\u00f3n primitiva.<\/p>\n<p>Los antrop\u00f3logos contempor\u00e1neos no se aventuran ya a proponer f\u00e1ciles generalizaciones por el estilo sobre la relaci\u00f3n existente entre magia y religi\u00f3n, si bien Mary Douglas, en sus Natural Symbols, ha propuesto recientemente una tipolog\u00ed\u00ada que relaciona la magia con un estilo particular de organizaci\u00f3n social (grupo fuerte, pero estructura social d\u00e9bil; pertenencia al grupo claramente marcada, pero confusi\u00f3n de los roles internos). En todo caso, la hip\u00f3tesis de Malinowski, seg\u00fan la cual la magia es un intento de compensar la impotencia, parece a\u00fan un punto de partida v\u00e1lido para un an\u00e1lisis de la atracci\u00f3n que la magia ejerce en los j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Esta atracci\u00f3n la subrayan muchos comentaristas. En la perspectiva de El nacimiento de una contracultura, de Roszak, se la puede interpretar como una reacci\u00f3n al mito de la \u00abconciencia objetiva\u00bb, que caracteriza al m\u00e9todo cient\u00ed\u00adfico contempor\u00e1neo. Para Marcia Cavell, autora del art\u00ed\u00adculo Visions of a New Religion del Saturday Review, del 19 de diciembre de 1970, constituye ellado m\u00e1s oscuro de la nueva conciencia, una fuga hacia lo irracional para la propia salvaci\u00f3n. Muchos de los que est\u00e1n implicados en la brujer\u00ed\u00ada subrayan que se hallan comprometidos en una verdadera religi\u00f3n de la naturaleza, que es m\u00e1s vieja que el cristianismo.<\/p>\n<p>4. LA LITERATURA Y LO DEMON\u00ed\u008dACO &#8211; La literatura nos ofrece un sentido secularizado de lo demon\u00ed\u00adaco en obras como las de Kafka: El castillo y El proceso, que ilustran un l\u00ed\u00admite casi insoportable de impotencia frente a un mal desconocido. Aqu\u00ed\u00ad cualquier cosa \u00absignifica algo\u00bb; compartimos las sospechas obsesivas del enfermo mental; cada cosa susurra, halaga astutamente, promete falsamente, acusa y espera. En los \u00abrelatos del crimen\u00bb se nos coloca constantemente ante la \u00abv\u00ed\u00adctima\u00bb. \u00bfQu\u00e9 estremecimiento, qu\u00e9 sentido se oculta en la caza y en el \u00abdescubrimiento\u00bb de la perversidad, en el miedo y en la astucia del fugitivo, de que est\u00e1 saturada nuestra literatura popular?<br \/>\nEn ella se refleja el conocimiento humano de lo numinoso, de lo temible, de lo misterioso, de lo pavorosamente \u00abotro\u00bb. La exploraci\u00f3n g\u00f3tica del \u00ablado nocturno de la naturaleza\u00bb y el acento rom\u00e1ntico puesto sobre el h\u00e9roe demon\u00ed\u00adaco, fatal e insaciable, indican inexorablemente las complejidades humanas y las necesidades del hombre que escapan a una explicaci\u00f3n adecuada. En la literatura contempor\u00e1nea, la amenaza se ha desplazado de la escena exterior a la interior. Acontecimientos terribles tienen ahora lugar en el ambiente m\u00e1s habitual de las personas m\u00e1s ordinarias. En Graham Greene, por ejemplo, encontramos al h\u00e9roe que, consciente de la culpa interior, atrae sobre s\u00ed\u00ad las situaciones externas culpables como el im\u00e1n atrae al hierro. El h\u00e9roe es puesto a prueba mediante el enfrentamiento con un mal espiritual o f\u00ed\u00adsico, que no puede eliminar, cambiar o comprender.<\/p>\n<p>5. EL SENTIDO DEL MISTERIO &#8211; El inter\u00e9s por Satan\u00e1s y por lo demon\u00ed\u00adaco refleja ese elemento de misterio presente en la condici\u00f3n humana, que la ciencia y la revoluci\u00f3n industrial, marxista y sexual, jam\u00e1s conseguir\u00e1n eliminar. Al contrario, parece que este inter\u00e9s ha ido en aumento precisamente donde algunas de estas revoluciones han conseguido mayores triunfos. El hombre est\u00e1 arraigado en el misterio y abierto al infinito; por ello nuestras mejores explicaciones dejar\u00e1n siempre sin explicar algo en el esp\u00ed\u00adritu humano. La conciencia del hombre cae siempre de alguna manera m\u00e1s all\u00e1 de las explicaciones, respuestas y afirmaciones a prop\u00f3sito de esta cuesti\u00f3n. Quiz\u00e1 la fascinaci\u00f3n de lo demon\u00ed\u00adaco sea una confirmaci\u00f3n indirecta de esa conciencia.<\/p>\n<p>6. LA CULTURA DE.LA DROGA &#8211; Parece que existe un nexo entre las experiencias alucinatorias de la cultura de la droga y la reviviscencia del inter\u00e9s por el diablo. Pablo VI afirm\u00f3 la existencia de este nexo en la audiencia general del 15 de noviembre de 1972. Quiz\u00e1 muchos \u00abdiablos\u00bb sean producto de imaginaciones m\u00f3rbidas y arruinadas por la droga. Cuantos creen que Dios ha creado al hombre a su imagen y semejanza descubren una cierta iron\u00ed\u00ada dram\u00e1tica en el hecho de que los hombres hayan creado en diferentes \u00e9pocas de la historia im\u00e1genes diferentes de Satan\u00e1s a semejanza de su psique desordenada y de sus imaginaciones enfermizas. La condici\u00f3n patol\u00f3gica de la vida fant\u00e1stica hace al hombre particularmente propenso a la experiencia de lo diab\u00f3lico.<\/p>\n<p>II. El significado de diablo<br \/>\nUna v\u00ed\u00ada v\u00e1lida para entender la naturaleza de la mente humana es analizar los mitos que ella crea. La imagen de Satan\u00e1s que ha prevalecido a lo largo de la mayor parte de la historia judeocristiana, contiene lo que se considera mal y pecaminoso. David Bakan4 afirma que presenta huellas de la naturaleza de la mente humana y que su an\u00e1lisis permite revelar constelaciones psicol\u00f3gicas precisas. Bakan, profesor de psicolog\u00ed\u00ada en la universidad de Chicago, estima que Satan\u00e1s es una proyecci\u00f3n en la que est\u00e1n personificadas las fuerzas gu\u00ed\u00ada de la psique humana. Las caracter\u00ed\u00adsticas atribuidas a Satan\u00e1s son universales en el hombre y, a trav\u00e9s de su valoraci\u00f3n, podemos llegar a comprender mejor las fuerzas impulsoras existentes en el hombre mismo. Aunque no parece que el profesor Bakan crea en la existencia independiente del diablo y de los diablos como inteligencias (seres espirituales), su estudio sobre el significado del diablo corrobora el significado que la teolog\u00ed\u00ada cristiana tradicional le atribuye como ser existente en forma personal. Este significado corresponde a los efectos del influjo espiritual que \u00e9l ejerce en las vidas humanas; con esto Bakan nos ayuda a profundizar y renovar nuestra teolog\u00ed\u00ada de lo demon\u00ed\u00adaco.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Bakan, la proyecci\u00f3n de la figura de Satan\u00e1s como ser \u00abdiverso\u00bb y distinto de la persona que concibe la imaginaci\u00f3n, se debe al esfuerzo del individuo por conseguir la experiencia del mal personal, proyect\u00e1ndolo fuera de s\u00ed\u00ad. Cuando san Ignacio de Loyola dice a prop\u00f3sito de Satan\u00e1s como \u00abenemigo de la raza humana\u00bb, implica el car\u00e1cter extra\u00f1o del mal: es hostil a la naturaleza humana y a su bienestar y no \u00abpertenece\u00bb a la experiencia humana. El exorcismo supone la \u00abdiversidad\u00bb del demonio: es un mal ajeno, hostil y opresivo, al que por lo mismo se arroja fuera.<\/p>\n<p>1. SEPARACI\u00ed\u201cN DE DIOS (ALIENACI\u00ed\u201cN) Y CONFLICTO CON CUALQUIER OTRA EXISTENCIA &#8211; La \u00abalteridad\u00bb de Satan\u00e1s est\u00e1 ligada a la separaci\u00f3n del hombre de Dios. Esta separaci\u00f3n constituye el rasgo esencial del pecado. He aqu\u00ed\u00ad c\u00f3mo parafrasea Merton, en su introducci\u00f3n a la Ciudad de Dios&#8217;, de Agust\u00ed\u00adn, la visi\u00f3n agustiniana de la naturaleza de la ca\u00ed\u00addad del hombre: \u00abEl pecado original, acto de apostas\u00ed\u00ada espiritual de la visi\u00f3n contemplativa y del amor de Dios, interrumpi\u00f3 la uni\u00f3n con Dios, que depend\u00ed\u00ada de la sumisi\u00f3n de la voluntad de Ad\u00e1n a la voluntad divina. Dado que Dios es verdad, la apostas\u00ed\u00ada de Ad\u00e1n fue una ca\u00ed\u00adda en la falsedad, en la irrealidad. Dado que Dios es unidad, la ca\u00ed\u00adda de Ad\u00e1n fue una ca\u00ed\u00adda en la divisi\u00f3n y en la falta de armon\u00ed\u00ada. Toda la humanidad se alej\u00f3 de Dios en Ad\u00e1n. Y as\u00ed\u00ad como el alma de \u00e9ste se dividi\u00f3 en s\u00ed\u00ad misma por el pecado, lo mismo todos los hombres quedaron divididos entre s\u00ed\u00ad por el ego\u00ed\u00adsmo. La envidia de Ca\u00ed\u00adn, que hubiera sido imposible en el Ed\u00e9n, llev\u00f3 al asesinato en un mundo en que todo individuo centrado en s\u00ed\u00ad mismo se hab\u00ed\u00ada convertido en su propio peque\u00f1o Dios, en el propio juez y en el modelo propio del bien y del mal, de la falsedad y de la verdad\u00bb.<\/p>\n<p>La par\u00e1frasis pone de relieve una variedad de separaciones: Dios y Ad\u00e1n, creaci\u00f3n material y creaci\u00f3n inmaterial, el alma de Ad\u00e1n dividida dentro de s\u00ed\u00ad misma por el pecado, Dios y el mismo \u00abpeque\u00f1o dios\u00bb, el juicio del hombre y el juicio de Dios. El pensamiento de Agust\u00ed\u00adn inclu\u00ed\u00ada tambi\u00e9n la separaci\u00f3n del esp\u00ed\u00adritu y la carne y de la autoridady la obedencia. El \u00abegotismo\u00bb, que representa la separaci\u00f3n extrema entre el yo consciente y el resto de la creaci\u00f3n, es atribuido caracter\u00ed\u00adsticamente a Satan\u00e1s, cuya naturaleza nihilista anula cuantas cosas quedan fuera de su voluntad.<\/p>\n<p>Satan\u00e1s simboliza la existencia personal absolutamente separada, alienada y en conflicto con toda otra existencia. La afirmaci\u00f3n clave para comprender su car\u00e1cter podr\u00ed\u00ada ser muy bien la de Sartre: \u00abL&#8217;enfer c&#8217;est l&#8217;autre\u00bb, porque dondequiera que se encuentre en la creaci\u00f3n no puede realmente sustraerse nunca a aquel contexto (el infierno) a que su pecado primordial le ha condenado eternamente.<\/p>\n<p>2. DOMINIO DEL MUNDO SECULAR &#8211; Adem\u00e1s de la separaci\u00f3n, a Satan\u00e1s se le ha atribuido tradicionalmente el dominio del mundo secular. Es descrito como \u00abel pr\u00ed\u00adncipe de este mundo\u00bb (Jn 12,31; 14,30; 16,11). Pablo le llama \u00abel dios de este mundo\u00bb (2 Cor 4,4). Cuando el diablo tienta a Jes\u00fas, le conduce a una alta monta\u00f1a y le muestra \u00abtodos los reinos del mundo y la gloria de los mismos\u00bb y luego le dice: \u00abTe dar\u00e9 todo esto si, postr\u00e1ndote, me adoras\u00bb (Mt 4,8ss). En Lucas, el relato de esta escena a\u00f1ade la noci\u00f3n de poder (Le 4,5-7): \u00abLo condujo luego el diablo a lo alto, le mostr\u00f3 todos los reinos del mundo en un instante y le dijo: Te dar\u00e9 todo este imperio y la gloria de estos reinos, porque me han sido entregados, y los doy a quien quiero. Si, pues, te postras ante m\u00ed\u00ad, todo ser\u00e1 tuyo\u00bb.<\/p>\n<p>3. EL PODER DE MANIPULAR LAS MENTES DE LOS HOMBRES &#8211; Uno de los aspectos del dominio de Satan\u00e1s es su poder de manipular (y de tentar) las mentes de los hombres. Semejante poder supone en \u00e9l una profunda comprensi\u00f3n de la psique humana, ya sea porque sabe qu\u00e9 estimulo lleva a dar tal respuesta. ya porque conoce los secretos \u00ed\u00adntimos de los contenidos y el funcionamiento de la mente humana. Satan\u00e1s es un tentador (Mt 4,3), el padre de la mentira (Jn 8,44), un enga\u00f1ador profesional (2 Cor 11,14). Nathaniel Hawthorne presenta y describe a Satan\u00e1s como manipulador de la mente en la persona de Roger ChiIlingworth, en La carta escarlata: \u00abResumiendo el caso, digamos que se difundi\u00f3 la idea de que el reverendo Arthur Dimmesdale, a semejanza de otros muchos personajes particularmente santos de todas las \u00e9pocas del mundo cristiano, estaba obsesionado o por el mismo Satan\u00e1s o bien por alg\u00fan emisario suyo en la figura del viejo Roger Chilligworth. Este agente diab\u00f3lico tuvo permiso divino para penetrar durante una temporada en la intimidad de aquel hombre de iglesia y de tramar contra su alma\u00bb.<\/p>\n<p>4. OBLIGACI\u00ed\u201cN CONTRACTUAL &#8211; La obligaci\u00f3n contractual es otro aspecto del poder asociado a la imagen de Satan\u00e1s, aspecto ejemplificado en el Doctor Fausto, de Christopher Marlowe. Tiene profundas ra\u00ed\u00adces en la tradici\u00f3n cristiana, en la que el diablo est\u00e1 en favor de la obligaci\u00f3n contractual r\u00ed\u00adgida, en contraste con Jes\u00fas, que representa la mitigaci\u00f3n de esa obligaci\u00f3n con sus manifestaciones de misericordia, bondad, amor y perd\u00f3n. En este contexto, el diablo simboliza los efectos aparentemente inexorables del mal; por otro lado, Jes\u00fas representa una misericordiosa \u00abcl\u00e1usula de salvaci\u00f3n\u00bb de los males que est\u00e1n expresados en la noci\u00f3n de pacto con el diablo. El pacto con el diablo es lo contrario de las obligaciones contractuales de la alianza con el Dios vivo, y recuerda las palabras de Jes\u00fas: \u00abNadie puede ser esclavo de dos se\u00f1ores, porque aborrecer\u00e1 al uno y amar\u00e1 al otro, o bien despreciar\u00e1 al uno y se apegar\u00e1 al otro. No pod\u00e9is servir a Dios y al dinero\u00bb (Mt 6,24).<\/p>\n<p>El estado del alma humana se interpreta, en base a la l\u00f3gica de las obligaciones contractuales, partiendo del supuesto de que todo hombre ha escogido inevitablemente aliarse con el verdadero Dios o con su adversario; que se ha colocado bajo la protecci\u00f3n de una potencia superior para obtener lo que considera lo mejor de la vida, y que est\u00e1 contractualmente obligado hacia tal potencia. El hombre reconoce impl\u00ed\u00adcitamente que no existe forma alguna de existencia independiente que sea del todo libre y capaz de vivir as\u00ed\u00ad.<\/p>\n<p>5. EL RECHAZO &#8211; El rechazo es otro elemento asociado a la imagen de Satan\u00e1s. El rechazo de la verdad de las cosas conduce fuera del camino. La verdad que se niega no deja de serlo, sino que permanece como expresi\u00f3n activa de uno mismo, con gran sufrimiento por parte del que ha renegado de ella. Satan\u00e1s simboliza la negativa a reconocer y aceptar la verdad de la propia realidad en particular y de la realidad en general. Este rechazo va acompa\u00f1ado del deseo de dominar la realidad, intentando destruir la verdad que no resulta grata. El hecho de tener que admitir la verdad que se ha rechazado constituye la ra\u00ed\u00adz de la evasi\u00f3n y de la violencia.<\/p>\n<p>6. LA EXPULSI\u00ed\u201cN &#8211; La expulsi\u00f3n es otro aspecto de la historia de Satan\u00e1s. El comenz\u00f3 a existir,como \u00e1ngel entre los dem\u00e1s \u00e1ngeles; despu\u00e9s de su desaf\u00ed\u00ado fue expulsado del para\u00ed\u00adso y abandonado a s\u00ed\u00ad mismo. Su expulsi\u00f3n del para\u00ed\u00adso es paralela a la de Ad\u00e1n y Eva del para\u00ed\u00adso terrestre. En las Escrituras, Satan\u00e1s aparece como el arquetipo de la rebeli\u00f3n, y su irreligi\u00f3n va acompa\u00f1ada de las posiciones de izquierda, desde el esp\u00ed\u00adritu iconoclasta de Voltaire a la \u00abreligi\u00f3n opio del pueblo\u00bb de Marx y al \u00abnon serviam\u00bb de Las moscas, de Sartre. Es como si Satan\u00e1s hubiera sido expulsado a causa de su orgullo rebelde, que se afirmaba a s\u00ed\u00ad mismo en oposici\u00f3n al orden c\u00f3smico fijado sobrenaturalmente.<\/p>\n<p>Por otra parte, Donald Nugent, en su art\u00ed\u00adculo Satan is a Fascist (The Monlh, abril 1972), sostiene que el Satan\u00e1s del NT, el Satan\u00e1s de los \u00abprincipados y potestades\u00bb, tiene m\u00e1s que ver con la opresi\u00f3n y con la inhumanidad de un poder constituido que con las luchas de los revolucionarios que buscan la liberaci\u00f3n. Nugent afirma que Satan\u00e1s fue un rebelde, pero que su rebeli\u00f3n ha tenido \u00e9xito y que el mundo ha sido puesto en sus manos en un sentido muy real. En consecuencia, se ve ahora obligado a ser conservador, y el \u00abnuevo orden\u00bb es un desorden enmascarado, una perversi\u00f3n de los valores y de las prioridades. No obstante, algo divino aletea sobre el mundo, dispuesto siempre a rebelarse contra el r\u00e9gimen de Satan\u00e1s.<\/p>\n<p>III. Origen del concepto y funciones del diablo<br \/>\nLos complejos or\u00ed\u00adgenes de la visi\u00f3n cristiana del diablo combinan conceptos hebreos (Satan\u00e1s, Lucifer, la serpiente tentadora), conceptos griegos (daimon y diabolos) e ideas egipcias (el n&#8217;ter, esp\u00ed\u00adritus malos, fantasmas y apariciones, que no son otra cosa que las antiguas divinidades paganas de Egipto). Este ser aparece en la literatura del desierto y va a tentar a los ascetas; aparece como un daimon, un esp\u00ed\u00adritu que infesta las regiones bajas de la atm\u00f3sfera que rodean la tierra; un satan\u00e1s, o sea, un adversario que compendia todas las fuerzas que se oponen al poder de Dios, y como un n&#8217;ter, un fantasma torturador y aterrador.<\/p>\n<p>1. CAUSA SEDUCTORA DEL PECADO (TENTADOR) &#8211; Demonio, adversario, espectro; estas caracter\u00ed\u00adsticas explican las m\u00faltiples funciones del diablo: una criatura que seduce y tienta, que representa todos los hechizos del mundo y de su belleza, pero tambi\u00e9n un ser monstruoso, que aterra y ataca al monje; un esp\u00ed\u00adritu repugnante y asqueroso. Las tentaciones y las luchas de los Padres del desierto oscilan entre estas dos representaciones del poder diab\u00f3lico, visto como belleza y como horror.<\/p>\n<p>En el primer caso, el tentador es presentado en forma humana e incluso superhumana; como una persona de una belleza maravillosa o como \u00e1ngel de luz. Los primeros cristianos griegos lo pintaron como un joven o una muchacha bell\u00ed\u00adsima y encantadora; reconocieron que el mal es tan atractivo y tan poderosamente seductor, que los hombres \u00abceden\u00bb o \u00abasienten\u00bb a su tentaci\u00f3n. El s\u00ed\u00admbolo apropiado del mal deb\u00ed\u00ada ser personal y fascinante, y tambi\u00e9n aparentemente bueno (bonum apparens).<\/p>\n<p>2. EL HORRIBLE RESULTADO DEL PECADO &#8211; El arte medieval prefiri\u00f3 representar al diablo como un monstruo feo y horrible. Su simbolismo del mal subraya los efectos m\u00e1s que la causa del mal. La figura horrible y subhumana del mal, en parte hombre y en parte animal, simboliza personalmente el mal que altera y deforma la integridad natural, corp\u00f3rea y espiritual del hombre.<\/p>\n<p>La culpa, el sufrimiento moral, las psicosis y neurosis privan al esp\u00ed\u00adritu del hombre de su equilibrio y su integridad natural; por consiguiente, el mal es propiamente simbolizado en una figura personal deformada, casi bestial o nada humana; por consiguiente, el rostro de Satan\u00e1s puede revelar algo de la bestia, de s\u00ed\u00ad mismo o del \u00e1ngel. Por debajo de una u otra de estas posibles manifestaciones hay una experiencia humana correlativa y genuina del mal.<\/p>\n<p>3. EL DIABLO COMO ANGEL DISFUNCIONANTE &#8211; La Iglesia pone en guardia contra las exageraciones y las distorsiones de la fe en el diablo, en los diablos y en los \u00e1ngeles. No contempla al diablo seg\u00fan un dualismo absoluto, como si se tratase de un antagonista independiente de Dios. Su condici\u00f3n es la de una criatura finita, de un \u00e1ngel imperfecto y disfuncionante. La influencia diab\u00f3lica no se limita al campo de lo extra\u00f1o y lo curioso, sino que se ejerce en una medida igualmente grande en el de lo \u00abrespetable\u00bb, lo \u00abrazonable\u00bb y lo \u00abinteligente\u00bb8. Sin embargo, no es posible tener la certeza de que en un caso particular se trata de un influjo de este estilo; a lo sumo, se puede tratar de una posibilidad.<\/p>\n<p>IV. La fenomenolog\u00ed\u00ada de lo demon\u00ed\u00adaco<br \/>\n1. EL FEN\u00ed\u201cMENO PREB\u00ed\u008dBLICO Y POSB\u00ed\u008dBLICO &#8211; La Biblia no ha \u00abinventado\u00bb la noci\u00f3n de esp\u00ed\u00adritus ben\u00e9volos y malignos. La Iglesia, al hablar de los \u00e1ngeles, de los demonios y del diablo, representa la interpretaci\u00f3n desde la fe de la experiencia natural de una variedad de principados y de potestades sobrenaturales. Los datos de la historia comparada de las religiones muestran que esta experiencia natural no se restringe a la tradici\u00f3n judeocristiana. La ense\u00f1anza de la Escritura y de la revelaci\u00f3n sobre este punto parece basarse m\u00e1s bien en el supuesto natural de la experiencia humana, que la Escritura incorpora y corrige cr\u00ed\u00adticamente en el marco de la doctrina de la liberaci\u00f3n del hombre de todos los \u00abprincipados y potestades\u00bb, llevada a cabo por Cristo.<\/p>\n<p>2. INTERPRETACIONES DIVERSAS DEL FEN\u00ed\u201cMENO &#8211; El reciente redescubrimiento del mundo de los esp\u00ed\u00adritus por el mundo secular ha forzado a los te\u00f3logos a salir de su silencio posconciliar sobre esta materia. La man\u00ed\u00ada del ocultismo, los progresos de la parapsicolog\u00ed\u00ada, las discusiones a prop\u00f3sito de una forma de vida inteligente existente en otros planetas, las experiencias ps\u00ed\u00adquicas de la cultura de la droga, la reviviscencia de la astrolog\u00ed\u00ada, la fascinaci\u00f3n de las religiones, de la meditaci\u00f3n y del misticismo oriental han revitalizado la cuesti\u00f3n de los esp\u00ed\u00adritus, de los \u00e1ngeles y de los diablos.<\/p>\n<p>La gente puede pensar en muchas cosas cuando dice \u00abSatan\u00e1s\u00bb; cosas dispares y opuestas entre s\u00ed\u00ad. Se piense lo que se quiera sobre la posibilidad de la posesi\u00f3n diab\u00f3lica, la afirmaci\u00f3n de la madre de la v\u00ed\u00adctima en El exorcista es memorable: No creo en Dios, pero creoen Satan\u00e1s. Induce a pensar que para muchos es m\u00e1s f\u00e1cil creer en Satan\u00e1s que en Dios.<\/p>\n<p>Para la tradici\u00f3n judeocristiana, Dios es el Se\u00f1or de la historia, pero la historia es tal que, para quienes no tienen fe ni esperanza, el \u00abDios\u00bb que ella revela puede ser Satan\u00e1s. En lugar de ser historia de la salvaci\u00f3n, es para ellos historia de condenaci\u00f3n. Las guerras, las enfermedades, las carest\u00ed\u00adas, los cataclismos y la muerte les revelan una deidad cruel y sat\u00e1nica y les convencen de que no existe ning\u00fan Dios. Bajo este aspecto, Satan\u00e1s puede ser su \u00abDios\u00bb, el absurdo \u00faltimo y absoluto, que se esconde tras el universo.<\/p>\n<p>Para los que desesperan de encontrar un sentido, un amor y una bondad \u00faltimos en lo que se presenta como una existencia repleta de pesadillas y absurda, Satan\u00e1s es el amo l\u00f3gico de este mundo. En este caso el mal puede aparecer no s\u00f3lo como la falta de algo, sino como un agente efectivo, como un ser vivo y espiritual, pervertido y pervertidor, como una realidad terror\u00ed\u00adfica y misteriosa, contraria a todo lo que se ha encarnado y revelado en el Logos de la creaci\u00f3n, en Cristo Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Para otros, Satan\u00e1s puede ser una deidad con la que se pueden hacer buenos negocios sobre la base de mi-alma-poralgo-mejor. Existe tambi\u00e9n el Satan\u00e1s \u00abcompa\u00f1ero de juego\u00bb para el que va en busca de lo sensacional, criaturas aburridas en una cultura de la diversi\u00f3n. Ninguno de estos \u00abSatan\u00e1s\u00bb corresponde a la realidad afirmada en la tradici\u00f3n de la Iglesia y de la Escritura.<\/p>\n<p>3. INTERPRETACIONES DIVERSAS POR PARTE DE LOS CRISTIANOS &#8211; Aunque la Iglesia ha expresado su fe en la existencia del diablo, de los diablos y de los \u00e1ngeles, los biblistas no han resuelto todav\u00ed\u00ada plenamente el problema de lo que quieren decir todos los textos b\u00ed\u00adblicos que mencionan a esos seres. Ni tampoco los te\u00f3logos han conseguido algo que pueda llamarse un consenso a prop\u00f3sito de las dimensiones poli\u00e9dricas de lo sat\u00e1nico y lo demon\u00ed\u00adaco.<\/p>\n<p>Por ejemplo, el libro El diablo: su existencia como problema, de H. Haag, es un desaf\u00ed\u00ado a las creencias tradicionales en la existencia del diablo y de los demonios. Haag admite que su postura contrasta con la del magisterio, pero estima que, al fin, ser\u00e1 universalmente aceptada. Haag sostiene que para Jes\u00fas y para sus contempor\u00e1neos no existe conexi\u00f3n alguna entre Satan\u00e1s y los demonios de la enfermedad; por consiguiente, que Jes\u00fas expulse los demonios de la enfermedad no implica ning\u00fan enfrentamiento entre \u00e9l y el poder de Satan\u00e1s.<\/p>\n<p>En cambio, Josef Schmid, en su comentario a la expulsi\u00f3n de los demonios de la enfermedad por parte de Cristo, afirma que el contexto b\u00e1sico para entenderla de modo justo es la lucha entre Satan\u00e1s y el reino de Dios&#8217;. Los demonios no son solamente una multitud de esp\u00ed\u00adritus siniestros que operan el mal en el mundo, sino que en la ense\u00f1anza de Jes\u00fas representan un reino compacto, cuya cabeza es Satan\u00e1s (Mc 3,23; Lc 10,17-20; 13,11-17).<\/p>\n<p>S. V. McCasland, en su libro By the Finger of God (MacMillan, Nueva York 1951), afirma que la diferencia entre la concepci\u00f3n antigua de la posesi\u00f3n demon\u00ed\u00adaca y la concepci\u00f3n moderna de la enfermedad mental es en gran parte s\u00f3lo una diferencia de terminolog\u00ed\u00ada. Aunque hoy a la posesi\u00f3n diab\u00f3lica se la llama neurosis o psicosis, la curaci\u00f3n sigue siendo la misma: sugesti\u00f3n. El endemoniado de la regi\u00f3n de Gerasa es lo que la psicolog\u00ed\u00ada llama un man\u00ed\u00adaco depresivo. En casos semejantes, seg\u00fan Mc-Casland, la sugesti\u00f3n procura un alivio temporal, pero trata m\u00e1s bien los s\u00ed\u00adntomas que la causa.<\/p>\n<p>Adolf Redewyk, SJ, polemiza contra quienes estiman que los exorcismos de Jes\u00fas son simplemente una adaptaci\u00f3n a las creencias comunes del tiempo y no realmente expulsiones de esp\u00ed\u00adritus malos, y sostiene que existe una gran diferencia entre el hecho de haberse Cristo adaptado a una concepci\u00f3n err\u00f3nea en el campo de las ciencias naturales y entre el de haberlo hecho en el campo religiosos. Jes\u00fas no consider\u00f3 tarea suya instruir a los hombres sobre temas puramente naturales de las ciencias de la naturaleza&#8230; El vino a amaestrarlos en el campo de la religi\u00f3n. Vino a destruir las obras del diablo. Satan\u00e1s ha tenido \u00e9xito porque ha trabajado verdaderamente de manera subterr\u00e1nea y fraudulenta&#8230; Sobre este punto, afirma Rodewyk, Cristo no pod\u00ed\u00ada dejar a los hombres en la confusi\u00f3n y la ignorancia. Era oportuno que hablase y obrase de manera clara.<\/p>\n<p>V. Posesi\u00f3n demon\u00ed\u00adaca en el NT<br \/>\n1. POSESI\u00ed\u201cN Y ENFERMEDAD &#8211; En el NT la posesi\u00f3n demon\u00ed\u00adaca va frecuentemente acompa\u00f1ada, o por lo menos es asimilada, a la enfermedad, porque \u00e9sta, consecuencia del pecado (Mt 9,2), es otro indicio del dominio de Satan\u00e1s (Lc 13,16). Por consiguiente, los exorcismos del evangelio revisten a menudo la forma de curaciones (Mc 9,14-29), aunque hay casos de simples expulsiones (Mc 5,1-20) y de enfermedades que no presentan los rasgos de la posesi\u00f3n y que, a pesar de ello, son atribuidas a Satan\u00e1s (Lc 13,10-17). La mayor parte de los milagros de Jes\u00fas son milagros de curaciones o milagros naturales. Los evangelios recuerdan s\u00f3lo cinco expulsiones de demonios, y distinguen a menudo claramente entre personas pose\u00ed\u00addas por los demonios y personas enfermas (Mt 4,23-25; Mc 1,32). Aunque en alg\u00fan caso atribuyen a un esp\u00ed\u00adritu lo que nos-otros consideramos una epilepsia o una locura, no hay duda de que en muchos casos hablan de un exorcismo real de diablos reales.<\/p>\n<p>2. \u00bfJES\u00daS, EXORCISTA? &#8211; Expuls\u00f3 Jes\u00fas realmente demonios? Algunos estiman que se atuvo a la creencia popular. Sin embargo, los textos parecen indicar algo m\u00e1s. Parece que Jes\u00fas comparte la fe de sus contempor\u00e1neos en la existencia y en la actividad de esp\u00ed\u00adritus malos. Los relatos evang\u00e9licos de exorcismos incluyen a menudo algo m\u00e1s que una simple enfermedad. As\u00ed\u00ad est\u00e1 impl\u00ed\u00adcito en los signos no naturales de violencia (Mc 5,4-5; Le 8,29) y en el conocimiento religioso manifestado por los demonios expulsados (Me 1,24). El exorcismo es un tema importante en el NT. Adem\u00e1s, si la creencia en los demonios se hubiese basado en error religioso, parece que Jes\u00fas hubiera debido corregirla\u00c2\u00b0. No obstante, es verdad que lo primario en el relato del NT es que Jes\u00fas vence al poder del mal; la concepci\u00f3n materialista de tal poder, que se manifiesta en la acci\u00f3n de esp\u00ed\u00adritus malos personales, es secundaria, aunque parece postulada por los textos interpretados en el contexto de la revelaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica total. Explicar el poder de Jes\u00fas sobre los demonios como debido a un pacto con \u00e9stos constituye el pecado contra el Esp\u00ed\u00adritu Santo, que no ser\u00e1 perdonado (Mc 3,22-30).<\/p>\n<p>Cuando los disc\u00ed\u00adpulos de Juan Bautista le preguntan a Jes\u00fas: \u00ab\u00bfEres t\u00fa el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?\u00bb (Lc 7,19-20), Jes\u00fas responde que sus curaciones y su anuncio de la buena nueva a los pobres son el signo de que \u00e9l lo es para algunos. En otra parte, en el contexto del siervo paciente de Isa\u00ed\u00adas, la misi\u00f3n de Jes\u00fas nuevamente se relaciona con la curaci\u00f3n de toda la persona en el cuerpo, en la mente, en la psique y en el esp\u00ed\u00adritu. Jes\u00fas realiza los exorcismos curando las enfermedades y dolencias de todo tipo, as\u00ed\u00ad como la pecaminosidad y la ignorancia humana: \u00abCa\u00ed\u00adda la tarde, le presentaron muchos endemoniados y arroj\u00f3 a los esp\u00ed\u00adritus con su palabra y cur\u00f3 a todos los que se hallaban mal, para que se cumpliese lo dicho por medio del profeta Isa\u00ed\u00adas: El tom\u00f3 nuestras flaquezas y carg\u00f3 con nuestras enfermedades\u00bb (Mt 8,16-17).<\/p>\n<p>3. EXORCISMO Y CURACI\u00ed\u201cN &#8211; Jes\u00fas comprendi\u00f3 que no basta nunca limitarse a exorcizar al diablo. Ense\u00f1\u00f3 que hay que sustituir el poder demon\u00ed\u00adaco por un poder de hacer el bien y por una iluminaci\u00f3n interior del individuo; de lo contrario, la condici\u00f3n \u00faltima de \u00e9ste puede ser peor a\u00fan que la primera (Mt 12,43-45). Por tanto, el exorcismo es s\u00f3lo el primer paso del proceso de la curaci\u00f3n; el esp\u00ed\u00adritu malo es arrojado fuera para sustituirlo por el Esp\u00ed\u00adritu Santo.<\/p>\n<p>VI. El exorcismo<br \/>\nEl exorcismo hay que verlo dentro de su aut\u00e9ntico contexto eclesial. No se trata de un ritual arcano y gn\u00f3stico, ni del dominio de una t\u00e9cnica, ni de la habilidad m\u00ed\u00adstica de un actor individual, semejante a un cham\u00e1n. El exorcista es el ministro de Cristo y de su Iglesia; es Cristo que exorciza; es su poder, que subyuga y arroja el mal a trav\u00e9s de su ministro y de su cuerpo, la Iglesia. El exorcista debe estar autorizado por la Iglesia, porque ella es quien le capacita para realizar la obra de Cristo en nombre de Cristo. El realiza el exorcismo en compa\u00f1\u00ed\u00ada de otros miembros de la Iglesia santa, que se unen a sus oraciones, recordando que donde est\u00e1n dos o tres unidos en nombre de Cristo, all\u00ed\u00ad tienen la promesa de que Cristo mismo est\u00e1 presente en medio de ellos de manera particularmente eficaz. S\u00f3lo esta presencia curadora suya garantiza el \u00e9xito del exorcismo.<\/p>\n<p>1. EXORCISMO COMO ORACI\u00ed\u201cN &#8211; El exorcismo es una oraci\u00f3n dirigida a Dios a fin de que arroje o rechace a los demonios o a los esp\u00ed\u00adritus malos de las personas, lugares o cosas que est\u00e1n o se consideran pose\u00ed\u00addas o infestadas por aquellos que est\u00e1n en peligro de convertirse en v\u00ed\u00adctimas o instrumentos de su maldad 1. En la realizaci\u00f3n de un exorcismo es la Iglesia la que ora a trav\u00e9s del instrumento del exorcista, de suerte que la eficacia del rito puede compararse a un sacramental. La fe y la integridad personal del exorcista, seg\u00fan se desprende claramente de los mismos evangelios (Mc 3,14ss; cf Mt 10,1), desempe\u00f1an un importante papel en el buen \u00e9xito del exorcismo. Por eso la Iglesia es particularmente cauta al autorizar a los cl\u00e9rigos que han recibido el poder de exorcizar a poner en pr\u00e1ctica tal potestad. No hablamos aqu\u00ed\u00ad obviamente de los exorcismos practicados durante el rito del bautismo, sino de los que parecen postulados por una posesi\u00f3n diab\u00f3lica veros\u00ed\u00admilmente aut\u00e9ntica.<\/p>\n<p>2. EXORCISMO COMO SIGNO &#8211; La base de una teolog\u00ed\u00ada del exorcismo es el testimonio del NT sobre el conflicto entre Cristo y las fuerzas del mal y su victoria sobre ellas. Cristo mismo proclam\u00f3 con las palabras y con los hechos tal victoria (cf Le 11,20; Jn 12,31). Concedi\u00f3 a los Doce la autoridad y el poder de arrojar a los demonios (Mc 3,14ss; cf Mt 10,1), y todos \u00ablos que creen\u00bb comparten tal poder (Mc 16,17; Le 10,17-19). Un signo continuo de la redenci\u00f3n del hombre es la p\u00e9rdida del poder por parte de Satan\u00e1s (1 Jn 5,18). Tal era la convicci\u00f3n de los Padres, de Tertuliano, de Hilario de Poitiers, as\u00ed\u00ad como de las escuelas medievales, incluido santo Tom\u00e1s de Aquino (S. Th. 11-II, q. 90, a. 2).<\/p>\n<p>3. EXORCISMO E IGLESIA &#8211; La Iglesia reconoce la posibilidad de la posesi\u00f3n diab\u00f3lica y regula el modo de tratarla. El c\u00f3digo de derecho can\u00f3nico permite a los ministros autorizados (exorcistas) realizar exorcismos solemnes no solamente en los fieles, sino tambi\u00e9n en no cat\u00f3licos y en excomulgados. El Ritual romano contiene un rito solemne para el exorcismo. Tal rito s\u00f3lo puede realizarse con permiso especial del Ordinario, el cual lo concede s\u00f3lo a sacerdotes insignes por la piedad y la prudencia. Esto supone que quienes reciben el poder de expulsar de los dem\u00e1s a los esp\u00ed\u00adritus malos deben haber conseguido antes personalmente la victoria sobre sus tentaciones.<\/p>\n<p>4. EXORCISMO Y PSICOLOG\u00ed\u008dA &#8211; Aunque la psiquiatr\u00ed\u00ada ha demostrado que la actividad del subconsciente explica muchos, por no decir la mayor parte, de los fen\u00f3menos anormales que las generaciones pasadas atribu\u00ed\u00adan a la actividad diab\u00f3lica, no pretende por ello explicar de manera completa tales fen\u00f3menos. Est\u00e1 en condiciones de dar s\u00f3lo la explicaci\u00f3n psicol\u00f3gica. Aun suponiendo que tal explicaci\u00f3n sea la correcta en un determinado caso, se trata siempre de una explicaci\u00f3n dada dentro de los l\u00ed\u00admites de la ciencia. No excluye de por s\u00ed\u00ad la causalidad concomitante, que podr\u00ed\u00ada ser ejercida por elementos que no son objeto de la ciencia psiqui\u00e1trica.<\/p>\n<p>Algunos de los que han trabajado con criminales dementes, aun aceptando como v\u00e1lida la explicaci\u00f3n que da el psiquiatra de un caso, permanecen abiertos a la posibilidad de lo diab\u00f3lico como causa concomitante, aunque no se la pueda establecer con certeza en alg\u00fan caso particular. Por ejemplo, es posible admitir el punto de vista de que Satan\u00e1s es una indicaci\u00f3n del modo como la mente humana hace frente al problema del mal 2 y, al mismo tiempo, creer que una criatura como Satan\u00e1s existe realmente.<\/p>\n<p>5. CRITERIOS QUE JUSTIFICAN UN EXORCISMO &#8211; El Ritual romano invita al exorcista a no apresurarse a creer que se encuentra frente a una verdadera posesi\u00f3n diab\u00f3lica. Da algunas indicaciones referentes a los signos de la posesi\u00f3n. aunque est\u00e1 claro que ninguno de ellos, tomado particularmente, es suficiente para este fin. Los principales signos son hablar una lengua desconocida, una fuerza f\u00ed\u00adsica extraordinaria y el conocimiento de cosas distantes o secretas. Junto a los signos de posesi\u00f3n, consistentes en facultades especiales del cuerpo y de la mente, hay que esperar tambi\u00e9n una atm\u00f3sfera general malsana, que a veces puede percibirse casi f\u00ed\u00adsicamente. Sir Ivone Kirkpatrick, en sus memorias relativas al tiempo transcurrido en la embajada de Berl\u00ed\u00adn (1937-1938), escribi\u00f3 de Hitler: \u00abParec\u00ed\u00ada envuelto en un aura tan despiadada y perversa, que se ten\u00ed\u00ada una sensaci\u00f3n de opresi\u00f3n y casi de pesadilla cuando se sentaba uno con \u00e9l en la misma habitaci\u00f3n\u00bb. Y sigue diciendo que sinti\u00f3 la necesidad de pedir no ser asignado como traductor durante uno de los \u00faltimos encuentros que Chamberlain tuvo con Hitler, a causa de la repugnancia f\u00ed\u00adsica que sent\u00ed\u00ada\u00bb.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Joseph Crehan, SJ, que ha estudiado con detalle el fen\u00f3meno de la posesi\u00f3n y que fue el observador cat\u00f3lico en la comisi\u00f3n sobre el exorcismo del obispo de Exeter, el diagn\u00f3stico resulta dif\u00ed\u00adcil cuando hay que hacerse un juicio basado en probabilidades convergentes\u00bb. La costumbre de algunos te\u00f3logos de presentar una serie de fen\u00f3menos como si admitieran s\u00f3lo explicaciones alternas no vale, seg\u00fan \u00e9l, cuando se trata, en realidad, de situaciones que pueden admitir una u otra explicaci\u00f3n. As\u00ed\u00ad, decir que los exorcismos realizados por Cristo en los evangelios revelan el poder del amor de Dios de curar, es cierto; pero \u00bfqu\u00e9 revelan adem\u00e1s de eso? \u00bfEs eso todo lo que intentan decirnos? An\u00e1logamente, no admitir la posibilidad de la posesi\u00f3n diab\u00f3lica por el hecho de haber en los asuntos humanos interferencias provenientes de las almas de los muertos, hombres o mujeres, pero no de esp\u00ed\u00adritus malos, que jam\u00e1s han sido seres humanos, significa aplicar el esquema alternativo sin utilidad.<\/p>\n<p>En los casos de pseudoposesi\u00f3n, el exorcismo puede efectivamente poner remedio a la creencia de la v\u00ed\u00adctima de estar pose\u00ed\u00adda, pero puede tambi\u00e9n inducir a descuidar las precauciones y el tratamiento m\u00e9dico necesario.<\/p>\n<p>VII. \u00bfExiste el diablo?<br \/>\nSilverio Zedda, SJ (La problematica demonologica nellaBibbia), sostiene que la tradici\u00f3n viva de la Iglesia es quiz\u00e1 el argumento m\u00e1s fuerte en favor de la doctrina sobre el diablo, los diablos y los \u00e1ngeles\u00bb. Afirma que dentro de este contexto es donde trabaja el exegeta b\u00ed\u00adblico, e intenta hacer una s\u00ed\u00adntesis entre los resultados de sus estudios y la ense\u00f1anza tradicional.<\/p>\n<p>Dada la frecuencia con que, ante todo la Escritura y luego los Padres de la Iglesia, hablan del diablo, no es extra\u00f1o que sus afirmaciones en este campo entraran a formar parte de la ense\u00f1anza oficial de la Iglesia.<\/p>\n<p>1. LOS CONCILIOS &#8211; El primer concilio de car\u00e1cter local que tom\u00f3 posici\u00f3n solemne y decidida sobre la cuesti\u00f3n del diablo fue el concilio de Braga (Portugal), en 561, en una declaraci\u00f3n contra los priscilianos, los cuales cre\u00ed\u00adan que el diablo no hab\u00ed\u00ada sido creado por Dios. Bajo Inocencio III, el IV Concilio de Letr\u00e1n (1215) reafirm\u00f3 esta doctrina contra el dualismo, repitiendo que \u00abel diablo y los otros demonios fueron creados buenos por Dios y que se hicieron malos por culpa propia.<\/p>\n<p>El decreto de Trento relativo al pecado original declar\u00f3 que \u00e9ste puso a la humanidad bajo la cautividad del diablo, que ten\u00ed\u00ada poder sobre la muerte. Y a este prop\u00f3sito cita la Carta a los Hebreos, la cual afirma que la misi\u00f3n de Cristo fue la de reducir a la impotencia con su propia muerte al que ten\u00ed\u00ada poder sobre la muerte, a saber, el diablo, y liberar a cuantos hab\u00ed\u00adan sido mantenidos en la esclavitud durante su vida. El Vat. II afirma que la obra de la Iglesia consiste en arrancar a los hombres de la servidumbre del error (LG 17), y el nuevo rito del bautismo conserva el exorcismo del bautizado, practicado desde los comienzos. El Vat. II recuerda tambi\u00e9n que Cristo tiene poder sobre el demonio (LG 5).<\/p>\n<p>Estas declaraciones se basan en la premisa de la existencia del diablo. Las oraciones lit\u00fargicas piden insistentemente a Dios que nos libre de las tentaciones de los demonios o que no permita que sucumbamos a ellas.<\/p>\n<p>2. PABLO VI &#8211; En un discurso pronunciado en la audiencia general del 15 de noviembre de 1972, Pablo VI reafirm\u00f3 la antigua fe cristiana en la existencia de un diablo o esp\u00ed\u00adritu del mal personal. Declar\u00f3 \u00e9l: con la existencia del demonio \u00abel mal no es solamente una deficiencia, sino una eficiencia, un ser vivo, espiritual, pervertido y pervertidor. Terrible realidad. Misteriosa y pavorosa (&#8230;). Es el enemigo n\u00famero uno, es el tentador por excelencia. Sabemos, pues (por la Biblia), que este ser oscuro y perturbador existe de verdad, y que con astucia alevosa sigue obrando; es el enemigo oculto que siembra errores y desventuras en la historia humana\u00bb.<\/p>\n<p>El Papa dijo claramente que no estaba empleando un lenguaje metaf\u00f3rico en sus observaciones concernientes al demonio; precis\u00f3 que cuantos rehusan reconocer la existencia de esta terrible realidad \u00abse salen del cuadro de las ense\u00f1anzas b\u00ed\u00adblicas y eclesi\u00e1sticas\u00bb y, finalmente, observ\u00f3: \u00abPodemos suponer su acci\u00f3n siniestra all\u00ed\u00ad donde la negaci\u00f3n de Dios se hace radical, sutil y absurda, donde la mentira se afirma hip\u00f3crita y poderosa contra la verdad evidente, donde el amor es extinguido por un ego\u00ed\u00adsmo fr\u00ed\u00ado y cruel, donde el nombre de Cristo es impugnado con odio consciente y rebelde (cf 1 Cor 16,22; 12,3), donde el esp\u00ed\u00adritu del evangelio es alterado y desmentido, donde la desesperaci\u00f3n se afirma como la \u00faltima palabra\u00bb.<\/p>\n<p>Esta toma de posici\u00f3n subraya el car\u00e1cter espiritual de lo diab\u00f3lico y corrige impl\u00ed\u00adcitamente a quienes asocian esto \u00faltimo primariamente con fen\u00f3menos extra\u00f1os, semejantes a los expuestos en el filme El exorcista.<\/p>\n<p>3. BAUDELAIRE, BULTMANN, RAHNER &#8211; Baudelaire afirm\u00f3 que el enga\u00f1o y la estrategia mejores del diablo consisten en persuadir a la gente de que \u00e9l no existe. Si esto es cierto, hemos de reconocer que hoy Satan\u00e1s est\u00e1 teniendo mucho \u00e9xito. Escribe Bultmann, por ejemplo: \u00abNo se puede emplear la luz el\u00e9ctrica, encender la radio o, cuando se enferma, recurrir a la ciencia m\u00e9dica y a las cl\u00ed\u00adnicas modernas y creer al mismo tiempo en el mundo de los esp\u00ed\u00adritus y en los milagros del NT\u00bb. Estima \u00e9l que la ciencia moderna explica lo que la mente y la mentalidad antigua explicaban recurriendo a lo sobrenatural. En cambio, Karl Rahner afirma categ\u00f3ricamente: \u00abEl diablo no puede considerarse como una pura personificaci\u00f3n del mal existente en el mundo\u00bb.<\/p>\n<p>4. ARGUMENTO COM\u00daN CONTRARIO &#8211; Un argumento com\u00fan contra la posibilidad de la existencia de los demonios es el siguiente: la psicolog\u00ed\u00ada y las dem\u00e1s ciencias han descubierto nombres para indicar enfermedades y fen\u00f3menos que en otro tiempo se atribu\u00ed\u00adan a esp\u00ed\u00adritus malos. El hecho de que estos fen\u00f3menos, atribuidos en otro tiempo a los demonios, sean hoy explicados naturalmente, recurriendo, por ejemplo, a causas f\u00ed\u00adsicas (tempestades) o ps\u00ed\u00adquicas (epilepsia, personalidad disociada), no autoriza a negar categ\u00f3ricamente la existencia de fuerzas demon\u00ed\u00adacas. La perspectiva positivista, que excluye radicalmente la posibilidad de influjos preternaturales en estos casos, representa un horizonte restringido, en contraste con el religioso, el cual puede aceptar todos los descubrimientos del positivista y permanecer abierto a ulteriores elementos explicativos.<\/p>\n<p>5. TRES PUNTOS DE VISTA DIVERSOS &#8211; Hay por lo menos tres puntos de vista sobre la existencia de los diablos. El primero niega su existencia. Entre los cristianos se basa frecuentemente en el supuesto de que s\u00f3lo lo que tiene importancia para el \u00abhombre moderno\u00bb puede constituir una verdad teol\u00f3gica. Los diablos no son importantes, por lo cual no encuentran sitio entre las afirmaciones teol\u00f3gicas v\u00e1lidas. La fascinaci\u00f3n que ejerce lo demon\u00ed\u00adaco en el \u00abhombre moderno\u00bb basta para descalificar esta concepci\u00f3n.<\/p>\n<p>La segunda concepci\u00f3n adopta una actitud m\u00e1s modesta y \u00abagn\u00f3stica\u00bb por lo que se refiere a la existencia de los diablos como inteligencias. Algunos exegetas, por ejemplo, afirman que los diablos representan una realidad objetiva y que no son puros productos de la imaginaci\u00f3n. Creen que tal realidad podr\u00ed\u00ada ser un esp\u00ed\u00adritu personal. Sin embargo, las m\u00e1s de las veces estiman que los diablos simbolizan aquellos elementos personales que alejan al hombre de Dios.<\/p>\n<p>El tercer punto de vista sostiene que es una creencia cristiana tradicional que existe el diablo y los diablos. Son esp\u00ed\u00adritus alejados de Dios y enemigos del hombre; son principados y potestades perversas preterhumanas, que existen y obran en el mundo. El famoso te\u00f3logo Karl Rahner afirma que no se puede discutir la existencia de los \u00e1ngeles (y de los diablos), dadas las declaraciones conciliares, y considera que se encuentra afirmada en la Escritura y no asumida puramente como una hip\u00f3tesis que hoy podr\u00ed\u00adamos dejar a un lado. Esta posici\u00f3n puede mantenerse sin detrimento de una interpretaci\u00f3n m\u00e1s precisa de las afirmaciones b\u00ed\u00adblicas, las cuales emplean materiales representativos mitol\u00f3gicos e hist\u00f3ricamente condicionados, que no est\u00e1n simplemente incluidos en el contenido que proponen.<\/p>\n<p>6. M\u00ed\u0081S EN EL NT QUE EN EL AT &#8211; La fe en la existencia del diablo y de los diablos es m\u00e1s pronunciada en el NT que en el AT. Este \u00faltimo fue la matriz cultural y religiosa que condicion\u00f3 la comprensi\u00f3n que tuvo Jes\u00fas de Satan\u00e1s. En este contexto, Satan\u00e1s, la muerte y el pecado se conceb\u00ed\u00adan estrechamente unidos. La muerte no se experimentaba como una potencia abstracta o un hecho inexplicable, sino que se personific\u00f3 como el enemigo (Sal 18,4), como el  enemigo por excelencia (Sal 5,10). La muerte emplea como mensajeros amenazadores a los demonios para anunciar desventuras y pestilencias. La muerte no se limita a esperar que los hu\u00e9spedes lleguen a su reino, sino que entra en el cosmos para llev\u00e1rselos. Jerem\u00ed\u00adas (9,20) la describe como un monstruo, que persigue a sus v\u00ed\u00adctimas como un ladr\u00f3n, un estrangulador, un atracador o un segador. Parece que en Israel se produjo una evoluci\u00f3n, que va desde una concepci\u00f3n mitol\u00f3gica de la muerte a la creencia en el enemigo: Satan\u00e1s, el diablo, el adversario. Belial se convirti\u00f3 en nombre propio para indicar el mal personificado, el diablo, y se lo identific\u00f3 con la muerte y con su reino, el sheol (Sal 18,6).<\/p>\n<p>La \u00abse\u00f1ora\u00bb muerte personifica la negaci\u00f3n de la vida y, evidentemente, no formaba parte del plan divino originario de la creaci\u00f3n. Ella es el enemigo, el mal \u00faltimo y el compendio de todos los males. El sufrimiento, la persecuci\u00f3n, la enfermedad y todas las formas de la miseria humana se experimentan como muerte parcial, pero real, y a sus autores se los siente como manifestaciones del enemigo de la humanidad, Satan\u00e1s. Los autores del mal representan visiblemente al enemigo y sus fuerzas ca\u00f3ticas. Los enemigos personales, por ejemplo, participan del poder letal del enemigo; son aliados y mensajeros de la muerte, la reina de los terrores, que produce espanto y horror con sus trampas y sus lazos, sus desastres y sus destrucciones, todo lo cual nos impide experimentar una vida humana plena. Los que crean miseria para los dem\u00e1s representan al enemigo como potencias demon\u00ed\u00adacas suyas.<\/p>\n<p>Los hebreos asociaban a los demonios con el desierto [II] salvaje; los hombres no pod\u00ed\u00adan sobrevivir mucho en semejante ambiente inh\u00f3spito, que produce un estado de \u00e1nimo por el que uno se siente perdido, privado de gu\u00ed\u00ada, perplejo y a merced de fuerzas extra\u00f1as, misteriosas y malvadas. La identificaci\u00f3n de las tierras \u00e1ridas con la maldici\u00f3n de Dios llev\u00f3 a creer que las regiones salvajes eran el ambiente del mal; una especie de infierno poblado de esp\u00ed\u00adritus malignos (Dt 8,15). Las zonas salvajes son el ambiente de lo no humano, e incluso de lo antihumano; el lugar de las bestias feroces, donde el orden que el hombre impone al mundo natural para su propia supervivencia est\u00e1 ausente, y en el que \u00e9l es una presencia extra\u00f1a, atemorizada por el mundo de las criaturas carentes de norma, confusas, desordenadas y amenazadoras, que no est\u00e1n bajo su control.<\/p>\n<p>Jes\u00fas entra en las zonas desoladas, en el h\u00e1bitat natural de los esp\u00ed\u00adritus malos que perturban a los hombres y los confunden. Sus cuarenta d\u00ed\u00adas pasados en una tierra inh\u00f3spita (=desierto) recuerdan los cuarenta a\u00f1os de la tentaci\u00f3n y de la tribulaci\u00f3n que Israel hubo de soportar en las tierras desoladas del Sina\u00ed\u00ad. En esta experiencia del desierto es donde Jes\u00fas se enfrenta con las fuerzas malignas que asedian a toda la humanidad en un aut\u00e9ntico periodo de prueba y de sufrimiento. Jes\u00fas se enfrenta victoriosamente con Satan\u00e1s, el cual se aleja \u00abhasta el tiempo oportuno\u00bb (Lc 4,13), despu\u00e9s de haberle tentado, s\u00f3lo para volver cuando sea condenado a muerte. Cuando es detenido en Getseman\u00ed\u00ad (Lc 22,53), declara: \u00abEsta es vuestra hora y el poder de las tinieblas\u00bb.<\/p>\n<p>Los cristianos creen que Jes\u00fas venci\u00f3 los males de la condici\u00f3n de desierto en que el hombre se siente perdido y extra\u00f1o en un mundo hostil; creen que \u00e9l es el camino de Dios a trav\u00e9s de la condici\u00f3n humana, semejante a un desierto. Tal es la convicci\u00f3n de Juan cuando escribe: \u00abNosotros sabemos que somos de Dios, y que el mundo est\u00e1 en poder del maligno\u00bb (1 Jn 5,19). Para Juan, el mundo sin Cristo est\u00e1 perdido en la condici\u00f3n del desierto sin camino de salida.<\/p>\n<p>El te\u00f3logo y escritor ingl\u00e9s C. S. Lewis escrib\u00ed\u00ada en 1941: \u00abHay dos errores iguales y opuestos, en los cuales el g\u00e9nero humano puede caer a prop\u00f3sito de los diablos. Uno es no creer en su existencia. El otro es creer en ella y sentir un inter\u00e9s excesivo y malsano por ellos. Por su parte, a ellos les gusta por igual uno y otro error y saludan con id\u00e9ntico placer al materialista y al mago\u00bb.<\/p>\n<p>7. ENSE\u00ed\u2018ANZA ORDINARIA DE LA IGLESIA &#8211; Hoy muchos niegan demasiado f\u00e1cilmente la existencia de seres demon\u00ed\u00adacos independientes y diversos del hombre; en todo caso, la mayor parte de los te\u00f3logos cat\u00f3licos admite la existencia de semejantes seres, lo cual constituye seguramente la ense\u00f1anza ordinaria de nuestra Iglesia. Aunque la fe en un Satan\u00e1s y en diablos personales no constituye el n\u00facleo esencial de la revelaci\u00f3n y una parte esencial de la misma, sino s\u00f3lo un rasgo secundario, considerar la no existencia de un Satan\u00e1s personal como cierta significar\u00ed\u00ada abandonar la ense\u00f1anza ordinaria de la Iglesia, estar mal informado y descarriado.<\/p>\n<p>Si, por un lado, no podemos tener la certeza de que en un determinado caso se trate de un influjo aut\u00e9nticamente diab\u00f3lico, por otro, no podemos excluir la posibilidad de semejante influjo. Las oraciones para obtener la liberaci\u00f3n del mal, sea el que sea, han caracterizado al culto cristiano desde el principio y se elevan por el bien del hombre. Cuando se hacen para librar de una presunta posesi\u00f3n o de una supuesta infestaci\u00f3n, no es preciso que se basen en la certeza de la presencia de un esp\u00ed\u00adritu malo; basta la posibilidad de una presencia por el estilo. En todo caso, el mal es una realidad, cualquiera que sea su explicaci\u00f3n satisfactoria. La fe cristiana se caracteriza por la convicci\u00f3n invencible de que Cristo es Se\u00f1or, y de que el pecado, la muerte y Satan\u00e1s no tendr\u00e1n la \u00faltima palabra sobre el destino definitivo del hombre. La convicci\u00f3n cristiana de que ellos no dir\u00e1n la \u00faltima palabra es en s\u00ed\u00ad misma una prueba del hecho de que el cristiano participa ya desde ahora de la vida de Cristo resucitado, el cual ha superado el poder del pecado, de la muerte y de Satan\u00e1s ahora y para siempre. Ning\u00fan mal de ninguna clase -moral, f\u00ed\u00adsico o personal- puede forzar ya o coaccionar nuestra libertad personal para seguirle; el cristiano aut\u00e9ntico est\u00e1 seguro de que Cristo ha superado todo lo que en nuestro mundo se relaciona de alg\u00fan modo con el diablo.<\/p>\n<p>J. Navone<br \/>\nNotas- 1. El exorcista es el que expulsa los esp\u00ed\u00adritus malos de una persona pose\u00ed\u00adda, conjur\u00e1ndolos, en nombre de un esp\u00ed\u00adritu m\u00e1s poderoso, a que se vayan. El t\u00e9rmino proviene de la palabra griega que significa \u00abconjurar\u00bb, verbo empleado por Mateo en el sentido jur\u00ed\u00addico de inducir a uno a testimoniar bajo juramento (26.63).- 2. Tal es el caso del\u00f1 profesor David Bakan, el cual no cree en la existencia del diablo y de los diablos como seres inteligentes; a pesar de ello, su excelente descripci\u00f3n del significado de Satan\u00e1s corresponde a cuanto la teolog\u00ed\u00ada cristiana tradicional atribuye al diablo como ser existente.<\/p>\n<p>J. Navone<br \/>\nBIBI..-AA. VV., Salan (Etudes carmelitaines), Descl\u00e9e, Par\u00ed\u00ads 1948.-Balducci, C, Los endemoniados, hoy. Marfil. Alcoy 1965.-Bourre, J. P, Hijos de Lucifer (sectas luciferinas actuales), Latina, Madrid 1980.-Cort\u00e9s, J. BGatti, F. M, Proceso a las posesiones y exorcismos, Paulinas, Madrid 1978.-Cilveti, A. L, El demonio en el teatro de Calder\u00f3n, Albatros, Valencia, 1977.-Garcia Font, J, Magia-brujer\u00ed\u00ada: demonolog\u00ed\u00ada, Glosa, Barcelona 1976.-Haag, H, El diablo, un fantasma, Herder, Barcelona 1973.-Haag, H, El diablo: su existencia como problema, Herder, Barcelona 1978.-Koning, F, Historia del satanismo, Bruguera, Barcelona 1976.-Sartre, J. P, El diablo y Dios, Losada, Buenos Aires 1981.-Sola, S, El diablo y lo diab\u00f3lico en las letras americanas, Univ. Deusto, Bilbao 1973.<\/p>\n<p>S. de Fiores &#8211; T. Goffi &#8211; Augusto Guerra, Nuevo Diccionario de Espiritualidad, Ediciones Paulinas, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Espiritualidad<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Inter\u00e9s actual: 1. Cultos sat\u00e1nicos; 2. El cine y lo demoniaco; 3. Ocultismo y brujer\u00ed\u00ada; 4. La literatura y lo demoniaco; 5. El sentido del misterio; 6. La cultura de la droga &#8211; II. El significado de diablo: 1. Separaci\u00f3n de Dios (alienaci\u00f3n) y conflicto con cualquier otra existencia; 2. Dominio del mundo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/diabloexorcismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDIABLO\/EXORCISMO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-17077","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17077","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17077"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17077\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17077"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17077"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17077"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}