{"id":17093,"date":"2016-02-05T11:07:59","date_gmt":"2016-02-05T16:07:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/maestroeducador\/"},"modified":"2016-02-05T11:07:59","modified_gmt":"2016-02-05T16:07:59","slug":"maestroeducador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/maestroeducador\/","title":{"rendered":"MAESTRO\/EDUCADOR"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. La situaci\u00f3n escolar; 1. Importancia de la escuela; 2. Gratuidad de la ense\u00f1anza escolar: 3. Escuela contestada; 4. El nuevo mundo de la escuela: 5. Dificultad radical; 6. Libertad de ense\u00f1anza &#8211; II. Vigencia y actualizaci\u00f3n de la escuela &#8211; III. Necesidad de una metodolog\u00ed\u00ada y principios de m\u00e9todo: 1. Respecto al fin educativo; 2. Respecto al educando &#8211; IV. Qu\u00e9 se exige del maestro-educador &#8211; V. Personalidad del maestro-educador &#8211; VI. Requisitos indispensables en el maestro-educador: 1. Una buena formaci\u00f3n; 2. Una seria preparaci\u00f3n; 3. Autoridad y responsabilidad; 4. Presencia educativa y ejemplaridad; 5. Optimismo y alegr\u00ed\u00ada; 6. Comprensi\u00f3n; 7. Fortaleza &#8211; VII. Espiritualidad del maestro en la perspectiva cristiana: 1. La maestra de preescolar: 2. El maestro de primera etapa de EGB; 3. El profesor de segunda etapa de EGB; 4. El profesor de BUP; 5. El profesor universitario: 6. Educaci\u00f3n permanente &#8211; VIII. Responsabilidad del maestro-educador cristiano.<\/p>\n<p>Ense\u00f1ar no equivale a educar. Ense\u00f1ar es participar a los dem\u00e1s unos conocimientos que no tienen. Educar es algo m\u00e1s complejo, mucho m\u00e1s complejo. Citando nuestra Constituci\u00f3n espa\u00f1ola diremos que \u00abla educaci\u00f3n tendr\u00e1 por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democr\u00e1ticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales\u00bb (art. 27, 2). Esta educaci\u00f3n es una tarea que compete a toda la sociedad, a los padres en primer lugar. Esto queremos dejarlo claro desde el principio.<\/p>\n<p>En lo que sigue tratamos de la educaci\u00f3n, pero esencialmente en cuanto relacionada con la ense\u00f1anza impartida en los centros escolares seg\u00fan sus diversas etapas. Tratamos del ense\u00f1ante-educador. Dentro de las responsabilidades que competen a la sociedad, nos centramos en el maestro.<\/p>\n<p>I. La situaci\u00f3n escolar<br \/>\nPara que nuestra reflexi\u00f3n tenga una referencia existencial, se hace necesario traer al principio unos datos elementales acerca de la situaci\u00f3n escolar. Ser\u00e1n pocos, pero suficientes, para entrar en la realidad:<\/p>\n<p>1. IMPORTANCIA DE I.A ESCUELA &#8211; Lograr la escolarizaci\u00f3n total es deseo de los hombres y promesa de los pol\u00ed\u00adticos. Las legislaciones vigentes en Occidente establecen la obligatoriedad de la escuela durante un largo per\u00ed\u00adodo de tiempo, generalmente seis u ocho a\u00f1os.<\/p>\n<p>A este deseo y a esta promesa responde el mundo en la medida en que se desarrolla. Por eso, en los pa\u00ed\u00adses desarrollados crece el n\u00famero de estudiantes en la medida en que crece el desarrollo. Vale este dato elemental referido a Espa\u00f1a: en 1960, la poblaci\u00f3n estudiantil era del 16,4 por 100, mientras que en 1970 era del 20,3 por 100.<\/p>\n<p>2. GRATUIDAD DE LA ENSE\u00ed\u2018ANZA &#8211; La Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos (art. 26) ha universalizado te\u00f3ricamente el derecho a la ense\u00f1anza gratuita, al menos en la instrucci\u00f3n elemental. Nadie quiere volver la cara a este derecho y, progresivamente, se van dando pasos para hacer realidad esta ilusi\u00f3n, e incluso para extenderla a etapas superiores.<\/p>\n<p>Es evidente, sin embargo, que al menos los pa\u00ed\u00adses subdesarrollados y los que est\u00e1n en v\u00ed\u00adas de desarrollo viven a\u00fan lejos de esa frontera. De hecho, la falta de gratuidad cierra la puerta a la igualdad de oportunidades, dividiendo a la sociedad en dos escuelas -la p\u00fablica y la privada-, que engendran dos sociedades distintas, ya enfrentadas desde los primeros a\u00f1os.<\/p>\n<p>3. ESCUELA CONTESTADA &#8211; Tambi\u00e9n \u00e9sta es una realidad que debe ser enunciada. En casi todos los pa\u00ed\u00adses europeos y extraeuropeos el mundo de la escuela y de la educaci\u00f3n subsiguiente est\u00e1 sentado en el banquillo. La escuela est\u00e1 tan en crisis como la sociedad. Los diagn\u00f3sticos son: enferma, moribunda, muerta. Se critican las estructuras, los contenidos, los m\u00e9todos. De aqu\u00ed\u00ad se sigue la desorientaci\u00f3n de todas las instituciones escolares.<\/p>\n<p>4. EL NUEVO MUNDO DE LA ESCUELA &#8211; Sin entrar en valoraciones \u00e9ticas, es evidente que el actual mundo de la escuela no es el de a\u00f1os pasados, el de hace veinticinco a\u00f1os. En la escuela existe actualmente el clima de conflictividad que existe en los restantes departamentos de la sociedad: violencia f\u00ed\u00adsica e intimidaci\u00f3n, dif\u00ed\u00adcil di\u00e1logo civilizado, escaso inter\u00e9s respecto a los instrumentos de participaci\u00f3n escolar previstos en los decretos gubernamentales, escamoteo de las dificultades que entra\u00f1a un serio compromiso en el estudio, cambio brusco en la moralidad y comportamiento \u00e9tico.<\/p>\n<p>El maestro se encuentra con un mundo nuevo, nada f\u00e1cil. Le desborda casi esencialmente. Le parece entrar en un mundo que no es el suyo.<\/p>\n<p>5. DIFICULTAD RADICAL &#8211; La contestaci\u00f3n y el nuevo mundo de la escuela se ven potenciados por la oscuridad que al maestro le produce una dificultad a\u00fan m\u00e1s radical: no se ha alcanzado a\u00fan un acuerdo filos\u00f3fico acerca de conceptos tan fundamentales como hombre y sociedad. Y. por supuesto, mucho menos todav\u00ed\u00ada acerca de otros conceptos que cooperen y faciliten en el alumbramiento de ese hombre nuevo para una nueva sociedad.<\/p>\n<p>Es aleccionador este testimonio, que sale, adem\u00e1s, de los l\u00ed\u00admites de una pura persona, para reflejar un ambiente amplio y cualificado: \u00abMe resulta m\u00e1s bien rid\u00ed\u00adculo tener que anotar que en el Congreso Internacional de Ciencias de la Educaci\u00f3n, celebrado en 1973, se lleg\u00f3 a plantear la cuesti\u00f3n de si eran suficientemente universales y comunes como valores morales la sinceridad, como valores vitales la salud-higiene y como valores individuales el deseo de felicidad&#8230;\u00bb&#8216;. Mientras permanezcan en la oscuridad preguntas tan radicales, tiene que ser muy dif\u00ed\u00adcil un trabajo positivo en la tarea de la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>6. LIBERTAD DE ENSE\u00ed\u2018ANZA &#8211; De aqu\u00ed\u00ad sobre todo dimana la necesidad de una libertad de ense\u00f1anza que responda a los diversos conceptos de hombre y de sociedad, que pueden y deben ser respetados en una sociedad pluralista y democr\u00e1tica. La libertad de ense\u00f1anza se convierte as\u00ed\u00ad en el presupuesto necesario para una reestructuraci\u00f3n elemental y, al mismo tiempo a fondo, de la educaci\u00f3n actual.<\/p>\n<p>La libertad de ense\u00f1anza implica muchos problemas de tipo t\u00e9cnico y no se identifica con el problema de ense\u00f1anza privada si o ense\u00f1anza privada no. No es \u00e9sta la \u00fanica libertad que postula la libertad de ense\u00f1anza en una sociedad democr\u00e1tica. Entra\u00f1a tambi\u00e9n idearios escolares clarificadores y sistemas de financiaci\u00f3n adecuados, porque no puede ser igualmente libre la ense\u00f1anza para personas que tienen que contar, entre sus elementos decisorios, con una financiaci\u00f3n de la que tienen absoluta necesidad o de la que pueden prescindir (seg\u00fan los casos).<\/p>\n<p>II. Vigencia y actualizaci\u00f3n de la escuela<br \/>\nNo creo que la escuela tenga que morir para que sobreviva la educaci\u00f3n, como afirman algunos. Las formas alternativas de la escuela que algunos han propuesto son sugestivas, pero pecan de intelectualismo abstracto. Para nosotros es importante esta apreciaci\u00f3n del Vat. II: \u00abEntre todos los medios de educaci\u00f3n tiene peculiar importancia la escuela, la cual, en virtud de su misi\u00f3n, a la vez que cultiva con asiduo cuidado las facultades intelectuales, desarrolla la capacidad del recto juicio, introduce en el patrimonio de la cultura conquistada por las generaciones pasadas, promueve el sentido de los valores, prepara a la vida profesional, fomenta el trato amistoso entre los alumnos de diversa \u00ed\u00adndole y condici\u00f3n, contribuyendo a la mutua comprensi\u00f3n; adem\u00e1s, constituye como un centro de cuya laboriosidad y de cuyos beneficios deben participar juntamente las familias, los maestros, las diversas asociaciones que promueven la vida cultural, c\u00ed\u00advica y religiosa, as\u00ed\u00ad como la sociedad civil y toda la comunidad humana\u00bb<br \/>\nHay en estas palabras del concilio un s\u00ed\u00ad a la escuela y, probablemente tambi\u00e9n, una llamada al cambio profundo que \u00e9sta debe experimentar. Como documento que habla a los cat\u00f3licos, son \u00e9stos precisamente quienes deben sentirse interpelados fuertemente a cambiar muchos ritmos en la existencia y configuraci\u00f3n de la escuela. Ulteriores documentos de las diversas congregaciones vaticanas han continuado insistiendo en aspectos concretos de este programa escolar, sobre todo en la \u00abparticipaci\u00f3n de la comunidad cristiana en el proyecto educativo de la escuela cat\u00f3lica\u00bb&#8216;. Cuando la Iglesia bendice \u00ablas actividades y obras `sociales&#8217;, que han acompa\u00f1ado siempre a la misi\u00f3n de los religiosos\u00bb, espera de ellos que \u00absabr\u00e1n buscar y cultivar una novedad de presencia\u00bb y ser\u00e1n \u00abdebidamente actualizados\u00bb. Es evidente que aqu\u00ed\u00ad no nos limitamos a la acci\u00f3n educativa de los religiosos(as), pero no cuesta mucho precisar que son ellos quienes mejor debieran representar, dentro del esp\u00ed\u00adritu cristiano, lo que implica esa tarea educativa del maestro. En este sentido, las palabras que preceden no pueden ser tergiversadas cit\u00e1ndolas s\u00f3lo como canonizaci\u00f3n de una actividad, sin captar que se llama tambi\u00e9n, y al mismo tiempo, a una novedad de presencia en la escuela.<\/p>\n<p>III. Necesidad de una metodolog\u00ed\u00ada y principios de m\u00e9todo<br \/>\nPara nosotros, la actualizaci\u00f3n debe tener como presupuesto b\u00e1sico una metodolog\u00ed\u00ada adecuada. Sabemos que no todos son partidarios de la necesidad de una metodolog\u00ed\u00ada escolar. Seg\u00fan algunos, para educar basta con dejarse llevar de la intuici\u00f3n, de la inspiraci\u00f3n, de la improvisaci\u00f3n, de la pr\u00e1ctica, del ojo cl\u00ed\u00adnico. Otros exaltan el m\u00e9todo hasta considerarlo como algo mec\u00e1nicamente infalible. En realidad, hay que evitar tanto el angelismo abstracto como el mecanicismo inhumano, tanto la desconfianza absoluta en el m\u00e9todo como su adoraci\u00f3n. \u00abEl culto del m\u00e9todo se debe a la falta de pensamiento; el horror al m\u00e9todo, a la pereza del pensamiento\u00bb (Willmann). As\u00ed\u00ad pues, el m\u00e9todo es necesario, aunque tiene naturalmente sus l\u00ed\u00admites; es operante no por s\u00ed\u00ad mismo, sino porque se inserta en un proceso en el que tambi\u00e9n act\u00faan personas vivas e inteligentes.<\/p>\n<p>Proponemos esquem\u00e1ticamente los que creemos son principios esenciales para la actualizaci\u00f3n del m\u00e9todo escolar:<\/p>\n<p>1. RESPECTO Al. FIN EDUCATIVO &#8211; a) Principio de la valoraci\u00f3n. El proceso educativo no puede llevarse a cabo sin unos valores, sin unas verdades, sin unos bienes. De ah\u00ed\u00ad el absurdo de la llamada escuela laica o neutra, que se propone no expresar ideas y visiones del mundo, negar otras ideas y otras visiones. El concepto de escuela neutra es un absurdo filos\u00f3fico. S\u00f3lo los valores mueven la inteligencia y la voluntad. La educaci\u00f3n es esencialmente positiva; una educaci\u00f3n negativa es un absurdo y un contrasentido.<\/p>\n<p>b) Principio de la intervenci\u00f3n. Intervenci\u00f3n activa, constante, oportuna, pero para integrar y no para sustituir, y, finalmente, regresiva (presencia f\u00ed\u00adsica con los peque\u00f1os; luego, presencia moral). Recordar que para todo aprendizaje, como para todo grado de educabilidad, existen determinados tiempos \u00f3ptimos; si se dejan pasar, el resultado s\u00f3lo podr\u00e1 alcanzarse gastando tiempo y fatigas considerablemente mayores.<\/p>\n<p>c) Principio de la originalidad. La actividad educativa es esencialmente espiritual. Y el esp\u00ed\u00adritu es capaz de volar, de atreverse. de tener ideales nuevos, incluso inauditos y heroicos.<\/p>\n<p>d) Principio de la encarnaci\u00f3n. El hombre es esp\u00ed\u00adritu encarnado y, por lo tanto, condicionado por lo corp\u00f3reo, por lo sensible, por lo biol\u00f3gico, por lo social. Hay que ser sumamente pr\u00e1cticos y concretos. Para \u00abinducir a hacer\u00bb hay que \u00abhacer pensar\u00bb lo verdadero y \u00abhacer querer\u00bb el bien; pero, al rev\u00e9s, para \u00abhacer pensar\u00bb lo verdadero y \u00abhacer querer\u00bb el bien, hay que \u00abhacerlos hacer\u00bb.<\/p>\n<p>e) Principio de la integralidad. La asimilaci\u00f3n debe pasar a trav\u00e9s de la conciencia y luego de la voluntad libre. La vida moral recorre este proceso: de la acci\u00f3n al car\u00e1cter y a la persona. Los medios educativos tienen que ser proporcionados al fin; el plano natural debe integrarse, perfeccionarse, elevarse por obra del sobrenatural. La triple dimensi\u00f3n de la vida del cristiano (material, espiritual y divina) exige un triple alimento para poder desarrollarse suficientemente.<\/p>\n<p>2. RESPECTO AL EDUCANDO &#8211; a) Principio del activismo. A saber: educaci\u00f3n en la vida y para la vida de la persona; amplia participaci\u00f3n del sujeto en la obra de su propia formaci\u00f3n. El principio supone que toda intervenci\u00f3n debe ser una respuesta a los intereses vitales (a veces hay que saber despertarlos, interpretarlos) del sujeto; que se apoye el autogobierno y se d\u00e9 mucha importancia educativa a la acci\u00f3n.<\/p>\n<p>b) Principio de la proximidad. O sea: tender a la evidencia; resultar persuasivos y actuales; estimular el inter\u00e9s requerido para la asimilaci\u00f3n; hablar el lenguaje contempor\u00e1neo, traduciendo a \u00e9l lo absoluto, lo eterno.<\/p>\n<p>c) Principio de la organicidad y totalidad objetiva. Poseer y comunicar el significado de la vida, el sentido de las profesiones, el puesto irrepetible que tiene cada uno en el plan de Dios; ofrecer la posibilidad de compromisos totales, audaces.<\/p>\n<p>d) Principio de la autoridad. Los valores educan solamente cuando su contenido est\u00e1 basado en lo absoluto de Dios, garant\u00ed\u00ada de perpetuidad y superaci\u00f3n de la caducidad subjetiva, como la pasi\u00f3n, el ego\u00ed\u00adsmo, la impersonalidad de los ideales.<\/p>\n<p>IV. Qu\u00e9 se exige del maestro-educador<br \/>\n\u00abHermosa es, por tanto, y de suma trascendencia la vocaci\u00f3n de todos los que, ayudando a los padres en el cumplimiento de su deber y en nombre de la comunidad humana, desempe\u00f1an la funci\u00f3n de educar en las escuelas. Esta vocaci\u00f3n requiere dotes especiales de alma y de coraz\u00f3n, una preparaci\u00f3n diligent\u00ed\u00adsima y una continua prontitud para renovarse y adaptarse\u00bb (GE 5).<\/p>\n<p>En particular es necesario que el educador:<\/p>\n<p>* Sea lo que quiere ser. El \u00e9xito de la educaci\u00f3n est\u00e1 ligado m\u00e1s a lo que se es que a lo que se pretende obtener.<\/p>\n<p>* Ame. Amar significa querer el bien de la persona amada, hasta el sacrificio de s\u00ed\u00ad mismo. Por eso el amor no se resiste.<\/p>\n<p>* Comprenda. La comprensi\u00f3n educativa requiere el conocimiento m\u00e1s perfecto posible de cada educando en su existencia concreta, de los fines que alcanzar, de los valores que comunicar, de los medios que emplear. Y esto exige un estudio psico-pedag\u00f3gico serio y continuo.<\/p>\n<p>* Valga. Las facultades din\u00e1micas del educando s\u00f3lo se abren a los valores y a los portadores de valores. El que m\u00e1s vale, en la sustancia y en la forma, m\u00e1s obtiene.<\/p>\n<p>* Crea. No cabe duda -y la psicolog\u00ed\u00ada y las dem\u00e1s ciencias humanas lo reconocen abiertamente- de que la religiosidad es una dimensi\u00f3n de la personalidad del hombre y que ha de promoverse, por tanto, como un aspecto irrenunciable de la educaci\u00f3n del hombre, bien sea para estabilizar y afinar en \u00e9l el sentido de los valores, bien para desarrollar en \u00e9l sentimientos cada vezm\u00e1s aut\u00e9nticos de socialidad, animados de respeto, de amor y de paz entre los hombres. La experiencia religiosa, adem\u00e1s, satisface necesidades afectivas, intelectuales y morales en la b\u00fasqueda de un valor absoluto capaz de dar sentido definitivo a la vida. En esta situaci\u00f3n, el educador ser\u00e1 tanto m\u00e1s aceptado cuanto m\u00e1s sea el intermediario entre Dios y el educando, cuanto m\u00e1s sea la prolongaci\u00f3n visible d\u00e9 la autoridad de Dios, el cooperador del \u00fanico maestro, Jesucristo, camino, verdad y vida.<\/p>\n<p>V. Personalidad del maestro-educador<br \/>\nEl arte de educar no ha sido nunca c\u00f3modo ni sencillo, y mucho menos lo es en la actualidad, en esta violenta transici\u00f3n de la civilizaci\u00f3n. Y todav\u00ed\u00ada es m\u00e1s complicado cuando lo espec\u00ed\u00adfico de la funci\u00f3n educativa va ligado a la educaci\u00f3n en la fe. En este aspecto, la situaci\u00f3n actual es alarmante. Demasiados profesores han abdicado acr\u00ed\u00adticamente de su funci\u00f3n educativa. Pragmatistas, t\u00e9cnico-utilitaristas, indiferentes a los valores morales, incapaces de inculcar una fe, una certeza, una opci\u00f3n. No saben promover una escuela de verdadera libertad, de sana democracia; una escuela formadora de aut\u00e9nticas personalidades. \u00bfSon muchos los que, con una orientaci\u00f3n cultural abierta y profunda, saben ayudar al muchacho a comprender el camino de la historia hasta captar las grandes lecciones de vida que nos ofrece?<br \/>\nPero hoy la escuela democr\u00e1tica le niega un rol \u00abejecutivo\u00bb al maestro, propio de un sistema centralista, lo mismo que rechaza una relaci\u00f3n maestro-alumno \u00abautoritaria\u00bb, incluso porque va en contra del concepto de educaci\u00f3n como \u00abpromoci\u00f3n\u00bb de la persona.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n educativa tiene que ser de \u00abcolaboraci\u00f3n\u00bb y, por tanto, \u00abno directiva\u00bb; profesor y alumno cooperan en una acci\u00f3n com\u00fan de autoaprendizaje y autoformaci\u00f3n rec\u00ed\u00adproca. El profesor es \u00aborganizador del aprendizaje\u00bb. En el plano \u00e9tico-social se sit\u00faa ante el alumno como \u00abmodelo de identificaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>La eficacia did\u00e1ctica est\u00e1 garantizada por la actividad del maestro, la cual dimana de esa uni\u00f3n fecunda del m\u00e9todo objetivamente v\u00e1lido con la personalidad del profesor. La personalidad por s\u00ed\u00ad sola valdr\u00ed\u00ada poco. El m\u00e9todo no vivificado por la humanidad de la persona docente no es m\u00e1s que un engranaje inerte. El maestro es el que intuye las necesidades del alumno, las relaciona con un principio educativo y aplica all\u00ed\u00ad un m\u00e9todo.<\/p>\n<p>Con el t\u00e9rmino de \u00abmaestro\u00bb entendemos a aquel que en cualquier grado escolar forma a los j\u00f3venes alumnos a trav\u00e9s de las fuerzas plasmadoras de la autoridad, del servicio y del amor.<\/p>\n<p>VI. Requisitos indispensables en el maestro-educador<br \/>\nLa misi\u00f3n del maestro-educador requiere:<\/p>\n<p>1. UNA BUENA FORMACI\u00ed\u201cN &#8211; a) Formaci\u00f3n general. Dirigida a desarrollar la capacidad mental, la adaptaci\u00f3n personal, la responsabilidad social del individuo. El profesor debe ser no s\u00f3lo un especialista, sino tambi\u00e9n y sobre todo una persona madura, debidamente instruida en los diversos sectores de la cultura moderna.<\/p>\n<p>b) Formaci\u00f3n especializada. El conocimiento de la materia que debe ense\u00f1ar es un requisito indispensable para la ense\u00f1anza. Es l\u00f3gico que al profesor se le exija un conocimiento particularmente profundo de la materia que ense\u00f1a.<\/p>\n<p>e) Formaci\u00f3n profesional, tanto te\u00f3rica como pr\u00e1ctica. En no pocos pa\u00ed\u00adses esta formaci\u00f3n ha asumido notable importancia y gran desarrollo. Los dem\u00e1s van a la zaga, pero puede preverse un futuro interesante precisamente en este aspecto.<\/p>\n<p>2. UNA SERIA PREPARACI\u00ed\u201cN &#8211; En todos los sectores se tiende hoy a abandonar la superficialidad, lo gen\u00e9rico y el empirismo. Nadie teme al especialista. Ya no se piensa en el profesional factotum. \u00bfNo ser\u00ed\u00ada una aut\u00e9ntica conquista realizar este sue\u00f1o en el terreno del saber pedag\u00f3gico? El arte tan dif\u00ed\u00adcil de educar no puede improvisarse. Los da\u00f1os ser\u00ed\u00adan irreparables. Adem\u00e1s de la disposici\u00f3n natural, se necesita un largo estudio y pr\u00e1ctica. En particular se necesita una s\u00f3lida preparaci\u00f3n pedag\u00f3gica. psicol\u00f3gica y did\u00e1ctica. En efecto, el educador que conoce los mecanismos de los procesos ps\u00ed\u00adquicos podr\u00e1 insertar con mayor eficacia su intervenci\u00f3n en el desarrollo natural del alumno; ser\u00e1 capaz de reconocer y comprender m\u00e1s objetivamente las caracter\u00ed\u00adsticas y las posibilidades (intelectuales, emotivas, temperamentales) de cada alumno y tendr\u00e1 \u00fatiles indicaciones para la individualizaci\u00f3n y socializaci\u00f3n de sus intervenciones educativo-did\u00e1cticas.<\/p>\n<p>En lo que se refiere a la formaci\u00f3n de los profesores es f\u00e1cil constatar que se precisa examinar de nuevo la organizaci\u00f3n de la preparaci\u00f3n universitaria y de los sistemas de reclutamiento, as\u00ed\u00ad como la adopci\u00f3n de un plan org\u00e1nico de iniciativas dirigido a generalizar la puesta al d\u00ed\u00ada de los profesores y a transformarla en actividad recurrente, a fin de que adquieran nuevas metodolog\u00ed\u00adas. \u00abLa escuela no ser\u00e1 nunca verdadera escuela mientras no se asuma un reclutamiento serio, una preparaci\u00f3n y una constante puesta al d\u00ed\u00ada cultural de los profesores como norma fundamental del hecho escolar\u00bb.<\/p>\n<p>3. AUTORIDAD Y RESPONSABILIDAD &#8211; Toda autoridad viene de Dios. La autoridad es un \u00abministerio\u00bb, o sea, un servicio. La educaci\u00f3n es una relaci\u00f3n interpersonal activa entre adultos y no adultos. La persona adulta, relativamente rica, \u00abda\u00bb, y dando se enriquece; la otra persona en desarrollo \u00abrecibe\u00bb, se vuelve activa y se mueve a madurar en la forma espec\u00ed\u00adficamente humana y espiritual.<\/p>\n<p>El maestro, servidor de sus alumnos, pone a su disposici\u00f3n toda la riqueza espiritual, moral y cultural que posee. Se enriquece para enriquecer, madura para hacer madurar, se hace aut\u00f3nomo para conducir a la autonom\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>El ejercicio de la autoridad educativa es obra de amor y, por eso mismo, de sacrificio. Por otra parte, el que acepta y hace suya esa autoridad ve reconocida y exaltada su propia dignidad de hombre. Obedecer a quien representa a Dios no es humillaci\u00f3n, sino glorificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El ministerio educativo exige sentido de responsabilidad, dote preciosa que indica seriedad y rectitud moral y requiere una conciencia recta y delicada, exige el cumplimiento exacto del deber e impone dirigir aventajando a los dem\u00e1s en el trabajo y en el sacrificio.<\/p>\n<p>4. PRESENCIA EDUCATIVA Y EJEMPLARIDAD &#8211; \u00bfQu\u00e9 tipo de presencia necesita hoy el educando para crecer y madurar en libertad y responsabilidad? Una presencia de amor animadora, caracterizada por una relaci\u00f3n interpersonal aut\u00e9ntica, por una exigencia de libertad creadora, por una din\u00e1mica de grupo.<\/p>\n<p>Toda educaci\u00f3n se basa principalmente en el ejemplo. S\u00f3lo el ejemplo consigue incidir y hacerse recordar. En efecto, presenta una fuerza de atracci\u00f3n excepcional para derribar o construir.<\/p>\n<p>Si, adem\u00e1s, el educador es rico en gracia, esto es, en vida sobrenatural, el influjo de su ejemplo se hace extraordinariamente poderoso.<\/p>\n<p>Es verdad que esta ejemplaridad, mantenida siempre y en todo, exige una continua vigilancia sobre s\u00ed\u00ad mismo, un control continuo de gestos, palabras y acciones. Es un sacrificio duro, pero necesario.<\/p>\n<p>5. OPTIMISMO Y ALEGR\u00ed\u008dA &#8211; El educador es un constructor. Tiene que saber descubrir y valorar las dotes de los educandos. Tiene que ser optimista por vocaci\u00f3n, a pesar de las contradicciones, las incomprensiones, la ingratitud, la aparente esterilidad. El educador hace suyo el optimismo de Dios, que hace salir el sol para buenos y para malos, que no apaga el pabilo que a\u00fan humea, que aguarda con paciencia al hijo pr\u00f3digo.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el que ha de educar en la alegr\u00ed\u00ada y por medio de la alegr\u00ed\u00ada no puede menos de ser alegre. La alegr\u00ed\u00ada tonifica la salud f\u00ed\u00adsica y es tambi\u00e9n un vigorizante para el esp\u00ed\u00adritu. Es, por tanto, un elemento insustituible de la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>6. COMPRENSI\u00ed\u201cN &#8211; Esto quiere decir tener sentimientos de padre, profunda bondad y serenidad; dar e inspirar confianza, saberse identificar en los alumnos, tener paciencia y perdonar, comprender el car\u00e1cter de cada uno, estar dispuesto a olvidar cuanto antes ofensas y malentendidos.<\/p>\n<p>7. FORTALEZA &#8211; Que es conciencia de los propios deberes y voluntad decidida de realizarlos; inter\u00e9s en un continuo di\u00e1logo de escucha para captar los puntos de convergencia; colaboraci\u00f3n activa y competente; testimonio cristiano animador.<\/p>\n<p>VII. Espiritualidad del maestro en la perspectiva cristiana<br \/>\nLa espiritualidad del maestro-educador (o del educador que trabaja esencialmente en la escuela) queda ya dise\u00f1ada en cuanto precede. Porque espiritualidad es el conjunto de dimensiones humanas y cristianas que se ofrece y pide a una persona, y hemos visto cu\u00e1les son fundamentales para el maestro. Sin lo que precede, no hay espiritualidad posible para un maestro-educador.<\/p>\n<p>Lo que sigue es una mayor especificaci\u00f3n de esta espiritualidad. En efecto, las etapas de la educaci\u00f3n escolar son muy variadas. No olvidemos que acogen a un ni\u00f1o que sabe poco m\u00e1s que hablar y lo entregan a la sociedad hecho un hombre, entrado ya en la participaci\u00f3n m\u00e1s activa pensable en un mundo que comienza a deberle algo desde ese momento.<\/p>\n<p>Por eso, aunque haya actitudes comunes a todo maestro-educador, hay tambi\u00e9n dimensiones y acentos particulares, que reclaman su existencia en las diversas etapas. A estas peculiaridades nos referimos ahora.<\/p>\n<p>1. LA MAESTRA DE PREESCOLAR &#8211; Objetivo de preescolar -quiz\u00e1 fuera mejor llamarla escuela de infancia- es orientar y organizar, en un clima de libertad y de respeto l\u00fadico-operativo, las esferas primarias de la personalidad infantil: f\u00ed\u00adsica, afectiva, religioso-moral, social, intelectual. Esta escuela se inspira en una pedagog\u00ed\u00ada de liberaci\u00f3n, de redenci\u00f3n y de promoci\u00f3n del ni\u00f1o, para responder al campo tan variado y complejo de sus necesidades y para consentirle una sana expansi\u00f3n de s\u00ed\u00ad mismo, partiendo del encuentro con el mundo adulto en una relaci\u00f3n de influencia rec\u00ed\u00adproca.<\/p>\n<p>Es fundamental que esta escuela sea un ambiente comunitario empapado de libertad y de caridad evang\u00e9lica; que ayude a los ni\u00f1os a crecer alegremente juntos y que ofrezca las bases para una concepci\u00f3n espiritual, serena y unitaria del mundo, de la vida, de los hombres.<\/p>\n<p>La evangelizaci\u00f3n de los ni\u00f1os es una respuesta a sus derechos; ellos est\u00e1n disponibles al sentido religioso; en ellos existe la capacidad de buscar a Dios y de aspirar a \u00e9l, pero tienen necesidad de otras personas para realizarlo. De su adhesi\u00f3n a la palabra de Dios obtiene el maestro-educador la firme confianza en la realizaci\u00f3n del plan divino, que le abraza a \u00e9l junto con los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>2. EL MAESTRO DE PRIMERA ETAPA DE EGB &#8211; La escuela elemental promueve el desarrollo pleno de la persona humana en el ni\u00f1o, en colaboraci\u00f3n con la familia. El maestro habr\u00e1 de tender a que se alcancen los objetivos de la escuela, a saber: la libertad, la socialidad, la cultura y la religiosidad. Para alcanzar este \u00faltimo objetivo es preciso que:<\/p>\n<p>* el estudio de las diversas disciplinas mire a la formaci\u00f3n integral del alumno con vistas al bien com\u00fan;<br \/>\n* se despierten las facultades de admiraci\u00f3n, intuici\u00f3n y contemplaci\u00f3n, de modo que se forme en el ni\u00f1o un juicio personal a trav\u00e9s de la b\u00fasqueda de la verdad en una experiencia de fe;<br \/>\n* se promuevan los valores de inteligencia, voluntad, conciencia y fraternidad.<\/p>\n<p>Una escuela con este compromiso pedag\u00f3gico-did\u00e1ctico y social exige una adecuada preparaci\u00f3n humana, profesional, teol\u00f3gica. En efecto, la propuesta religiosa hecha a los alumnos de la escuela obligatoria y presentada al lado de cualquier posible respuesta que se les pueda dar, no s\u00f3lo respeta la pluralidad de las orientaciones ideol\u00f3gicas de las familias, de los alumnos y de los profesores, sino que se traduce en una verdadera y aut\u00e9ntica propuesta educativa liberadora y orientadora incluso para quienes el d\u00ed\u00ada de ma\u00f1ana crean que no deben realizar ninguna opci\u00f3n de fe.<\/p>\n<p>3. El, PROFESOR DE 2.\u00c2\u00aa ETAPA DE EGB &#8211; Entre los once-catorce a\u00f1os, mientras siguen en pie las exigencias de maduraci\u00f3n humana comunes a todos, se van acentuando poco a poco las tendencias e inclinaciones y se van aclarando las actitudes que marcar\u00e1n los caminos para las opciones definitivas dentro de los cursos sucesivos y de las profesiones. Es, por tanto, una escuela orientadora, unitaria, articulada. De aqu\u00ed\u00ad se siguen algunos principios y l\u00ed\u00adneas operativas correspondientes:<\/p>\n<p>a) Principales objetivos. Favorecer la maduraci\u00f3n personal a trav\u00e9s del desarrollo del yo libre en el paso tan dif\u00ed\u00adcil de la ni\u00f1ez a la adolescencia; favorecer el desarrollo social, ayudando a los muchachos a pasar gradualmente de la fase egoc\u00e9ntrica del amor a la altruista; convertir a la cultura en medio para desarrollar en los alumnos todas las facultades, de modo que sean capaces de hacer juicios personales y de adquirir un sentido religioso, moral y social; formar en los muchachos unaaut\u00e9ntica mentalidad de fe, favoreciendo un conocimiento cada vez m\u00e1s profundo y personal de la realidad cristiana, encamin\u00e1ndolos hacia la vida eclesial, ayud\u00e1ndoles a que se formen una manera propia de obrar en la que se integren la fe y la vida.<\/p>\n<p>b) L\u00ed\u00adneas operativas pr\u00e1cticas. Dar la posibilidad de opciones libres, ayudando a decidir con motivaciones no heter\u00f3nomas, sino por convicciones personales y responsables; vivir experiencias de vida comunitaria fuera del ambiente escolar y que no miren sola-mente a los objetivos escolares; favorecer una mentalidad de trabajo y el sentido de la globalidad.<\/p>\n<p>e) Compromiso espec\u00ed\u00adfico del educador cristiano. Recordando que seg\u00fan el alumno as\u00ed\u00ad es la escuela y as\u00ed\u00ad el educador, el profesor debe tener continuamente conciencia de que la ense\u00f1anza que se le ha confiado es una misi\u00f3n apost\u00f3lico-pastoral y ha de sentir el af\u00e1n de estudiar el mensaje cristiano y de empe\u00f1arse en conseguir una maduraci\u00f3n personal en la fe para ser testigo y modelo; dar vida a una comunidad cristiana comprometida; tener presente que cada una de las materias debe evidenciar la obra de Dios en la historia y la colaboraci\u00f3n del hombre en el des-arrollo de la creaci\u00f3n, y que en el \u00e9xito o fracaso de este proyecto est\u00e1 fuertemente comprometida su responsabilidad; educar para realizar opciones cristianas y, a este fin, acostumbrar a proyectar la propia vida escuchando al Padre y atendiendo a las necesidades de los hermanos.<\/p>\n<p>4. EL PROFESOR DE BUP &#8211; La escuela es el lugar donde se aprende la reflexi\u00f3n cr\u00ed\u00adtica sobre los modos diversos de elaborar la cultura, que m\u00e1s tarde habr\u00e1n de proseguirse durante toda la vida.<\/p>\n<p>La finalidad de la escuela de los adolescentes entre los catorce-diecinueve a\u00f1os es la maduraci\u00f3n de la personalidad social mediante una cultura que asimilar, seg\u00fan la profesi\u00f3n para la que hay que preparar. Por tanto, deber\u00ed\u00ada ser una escuela que personalice, humanice, civilice y actualice. Una escuela que forma en el trabajo, en la profesi\u00f3n, en la socialidad, en la democracia, en el testimonio de la fe.<\/p>\n<p>Pero hay pocos profesores preparados para dar una respuesta a exigencias -aveces descaradas, pero a veces v\u00e1lidas-que presentan las nuevas generaciones en este nuevo tipo de escuela.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es decepcionante la presencia cristiana en nuestra escuela media superior, donde cabr\u00ed\u00ada esperar de los profesores cristianos un compromiso muy serio en este terreno. Hay mucha inercia, pasividad, alejamiento de los problemas pol\u00ed\u00adticos, sociales y religiosos del momento. Sabiendo que nuestra juventud es al\u00e9rgica a todo lo que presenta un car\u00e1cter represivo y a toda limitaci\u00f3n de la libertad, no se transmiten los valores de socialidad, de justicia, de apertura. De esta forma, la ense\u00f1anza deja de ser viva y \u00fatil.<\/p>\n<p>Valorando el concepto de interdisciplinariedad. que es uno de los aspectos m\u00e1s importantes y sugestivos de la investigaci\u00f3n pedag\u00f3gica contempor\u00e1nea, s aplic\u00e1ndolo a la praxis de una did\u00e1ctica cotidiana abierta al di\u00e1logo y al encuentro, todos los educadores (sobre todo cristianos) tienen que recuperar para la escuela la funci\u00f3n de formar en la libertad, la responsabilidad, la creatividad y la participaci\u00f3n en el compromiso pol\u00ed\u00adtico-social, testimonio de fe. Esta acci\u00f3n iluminadora es tanto m\u00e1s necesaria cuanto que la misma metodolog\u00ed\u00ada de la interdisciplinariedad es con frecuencia ocasi\u00f3n de una lectura marxista unilateral de la realidad y de la historia.<\/p>\n<p>Los profesores deben saber que no pocos j\u00f3venes -lo demuestran encuestas serias- est\u00e1n abiertos y disponibles a una experiencia religiosa que mantenga el valor original de una novedad de vida como consecuencia de un anuncio acogido libremente. Los j\u00f3venes buscan ante todo lo espec\u00ed\u00adfico cristiano, o sea lo que caracteriza de forma original al cristianismo; desean una exposici\u00f3n global y unitaria del testimonio; son sensibles a la confrontaci\u00f3n, siempre comprometida en el plano hist\u00f3rico, del cristianismo con las dem\u00e1s fuerzas y corrientes de pensamiento y de acci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica, y, en relaci\u00f3n con esta confrontaci\u00f3n, quieren \u00absignos\u00bb, esto es, el testimonio vivo; en una palabra, buscan una religi\u00f3n que los comprometa.<\/p>\n<p>5. EL PROFESOR UNIVERSITARIO &#8211; Tambi\u00e9n la universidad est\u00e1 hoy en crisis. Pero crisis significa cambio; puede traer progreso y vida.<\/p>\n<p>Algunos de los obst\u00e1culos que se oponen a la promoci\u00f3n y liberaci\u00f3n del jo-ven, o sea a la formaci\u00f3n completa del hombre de hoy -que es la tarea espec\u00ed\u00adfica de la universidad-, son los siguientes: masificaci\u00f3n universitaria, con la consiguiente escasa calidad y poco rendimiento; proceso de secularizaci\u00f3n de la cultura; eliminaci\u00f3n progresiva de la teolog\u00ed\u00ada, de la filosof\u00ed\u00ada y, en general, de las materias human\u00ed\u00adsticas; acentuaci\u00f3n de las tendencias pragm\u00e1ticas y utilitaristas en detrimento de los aspectos especulativos y te\u00f3ricos; disminuci\u00f3n de la reflexi\u00f3n de cada uno de los alumnos, en provecho de las investigaciones colectivas hechas \u00aben equipo\u00bb; fuertes tensiones sociales; conflictos ideol\u00f3gicos y pol\u00ed\u00adticos; ambiente dominado por el liberalismo, por el socialismo o por la anarqu\u00ed\u00ada; decadencia de los estudios; instrumentalizaci\u00f3n de los partidos; verbalismo ideol\u00f3gico; predominio de la ideolog\u00ed\u00ada de moda; tensiones entre profesores viejos y j\u00f3venes; prejuicios de muchos profesores contra&#8217; los j\u00f3venes, que buscan la renovaci\u00f3n de la sociedad&#8230;<\/p>\n<p>Sin embargo, tambi\u00e9n en la universidad hay \u00absignos\u00bb de renovaci\u00f3n, como la sincera y profunda b\u00fasqueda del significado existencial de la vida, tendencia a la integridad moral y a la consecuci\u00f3n de una actividad y de una estructura comunitaria que supere la estrecha visi\u00f3n egoc\u00e9ntrica de la existencia personal.<\/p>\n<p>Posibles remedios. \u00bfC\u00f3mo lograr una universidad verdaderamente renovada en sus m\u00e9todos, moderna, cultural y cient\u00ed\u00adficamente de vanguardia, centro de investigaciones y est\u00ed\u00admulo continuo para los m\u00e1s generosos, formadora de profesionales capaces de mejorar la sociedad? Una vez m\u00e1s es, sobre todo, cuesti\u00f3n de hombres, de profesores modelo, de cristianos aut\u00e9nticos.<\/p>\n<p>En este proceso de transformaci\u00f3n de la universidad, la actitud de los profesores cristianos puede sintetizarse de este modo: disponibilidad continua para el di\u00e1logo y la confrontaci\u00f3n con cuantos deseen sinceramente colaborar en una aut\u00e9ntica renovaci\u00f3n; conocimiento de la nueva realidad y posesi\u00f3n de criterios interpretativos para la valoraci\u00f3n de la misma, de forma que se pueda responder a las exigencias de los j\u00f3venes; exigencia de una continua puesta al d\u00ed\u00ada referente no s\u00f3lo a la preparaci\u00f3n profesional especifica, sino tambi\u00e9n al conocimiento m\u00e1s amplio posible de todos los valores (social, econ\u00f3mico, pol\u00ed\u00adtico, cultural, \u00e9tico, religioso) que est\u00e1n presentes en el proceso de promoci\u00f3n humana; presencia activa, avalada por un testimonio de fe fuerte, visible y ejemplar, esto es, responsabilidad plena y total y una coherencia indefectible y constante en el plano de la acci\u00f3n; cr\u00ed\u00adtica constructiva aut\u00e9nticamente prof\u00e9tica; colaboraci\u00f3n leal y abierta con los colegas en la b\u00fasqueda de aquellos aspectos que tienden a reducir las diversas disciplinas a una s\u00ed\u00adntesis unitaria del saber; empe\u00f1o en crear un aut\u00e9ntico clima de libertad que permita a los estudiantes la expresi\u00f3n sincera de sus ideas, opiniones y sentimientos, respetando esa exigencia de autenticidad, de claridad y de liberaci\u00f3n que est\u00e1 tan viva en los j\u00f3venes de hoy.<\/p>\n<p>6. EDUCACI\u00ed\u201cN PERMANENTE &#8211; \u00abLa formaci\u00f3n permanente de adultos se refiere a todas aquellas ense\u00f1anzas encaminadas ya sea a la actualizaci\u00f3n y reconversi\u00f3n profesional de los adultos que trabajan, ya sea a ofrecer una oportunidad de estudiar o seguir estudiando a los que en la edad escolar no lo hicieron\u00bb<br \/>\nLos estudios universitarios no son ni pueden ser la \u00faltima fase de la formaci\u00f3n escolar. Hay que \u00abreconsiderarla\u00bb enteramente, vi\u00e9ndola como \u00abprimera\u00bb fase de la educaci\u00f3n permanente, cuyos principios son la autoformaci\u00f3n promovida y asistida por los profesores y la consiguiente conciencia de responsabilidad personal. \u00abLos pa\u00ed\u00adses m\u00e1s desarrollados han entrado en lo que podr\u00ed\u00adamos llamar la era de la formaci\u00f3n permanente\u00bb<br \/>\nLa educaci\u00f3n permanente tiene como misi\u00f3n: asegurar despu\u00e9s de la escuela el mantenimiento de la instrucci\u00f3n y de la educaci\u00f3n recibida en la escuela; prolongar y completar fuera de la formaci\u00f3n y de la actividad profesional la educaci\u00f3n f\u00ed\u00adsica, intelectual y est\u00e9tica de la juventud hasta el ejercicio de los derechos de ciudadano; permitir el perfeccionamiento, la renovaci\u00f3n y la readaptaci\u00f3n de las capacidades en cualquier edad; facilitar la elaboraci\u00f3n de conocimientos y la comprensi\u00f3n de los problemas nacionales y mundiales a todos los ciudadanos, sin distinci\u00f3n de t\u00ed\u00adtulos y de responsabilidades; permitir a todos disfrutar del patrimonio cultural de la civilizaci\u00f3n y de su constante enriquecimiento.<\/p>\n<p>La educaci\u00f3n permanente se basa en el derecho-deber de toda persona a educarse durante toda la vida. La educaci\u00f3n es una manera de vivir, de estar en el mundo&#8230; con los ojos abiertos. Losque dejan de formarse se adormecen, no tienen ya un modo activo de estar en el mundo, vegetan. Es indispensable una revisi\u00f3n constante de los conocimientos, una continua puesta al d\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>La educaci\u00f3n permanente permite que se exprese el potencial educativo propio de todo individuo y que se realice toda su madurez en cualquier momento de la vida.<\/p>\n<p>La educaci\u00f3n permanente no se le puede pedir a un \u00absistema escolar\u00bb, sino a una sociedad, en su conjunto, que tenga una voluntad educativa real.<\/p>\n<p>VIII. Responsabilidad del maestro-educador cristiano<br \/>\nCon el desarrollo de las t\u00e9cnicas audiovisuales, de la ense\u00f1anza programada y de los nuevos m\u00e9todos de ense\u00f1anza de las disciplinas tradicionales, la profesi\u00f3n de maestro se ha hecho cada vez m\u00e1s compleja y comprometida.<\/p>\n<p>Incluso para el buen funcionamiento de los \u00f3rganos participativos de la escuela, que tanto se potencian en nuestros d\u00ed\u00adas, y sobre todo para que se evite el peligro de una politizaci\u00f3n en el mal sentido de la palabra, que har\u00ed\u00ada in\u00fatil toda posibilidad de renovaci\u00f3n, se necesita una participaci\u00f3n cualificada. Se necesita sobre todo una profesionalidad que, en el proyecto educativo, mire a la realizaci\u00f3n de la persona global y busque, con coherencia y responsabilidad, propuestas culturales que favorezcan el crecimiento integral del hombre, ya que \u00e9sta es la actividad propia de la escuela: construir el hombre total. Mas para servir al hombre en todas sus facetas (y tambi\u00e9n, por tanto, en la dimensi\u00f3n religiosa, sin la cual la \u00abtotalidad\u00bb quedar\u00ed\u00ada gravemente mutilada), es indispensable la propuesta cristiana que se configure: como sensibilidad atenta a captar las instancias, las necesidades y las aspiraciones de la comunidad; como empe\u00f1o en buscar y verificar sistem\u00e1ticamente los objetivos alcanzados y la calidad de m\u00e9todos adoptados; finalmente, como testimonio de \u00e9tica profesional.<\/p>\n<p>La propuesta cristiana sigue siendo significativa, ya que a trav\u00e9s del m\u00e9todo inductivo va en busca de los valores humanos aut\u00e9nticos, que son, adem\u00e1s, los valores perennes y universales (como la belleza, la verdad, el bien), y los propone, realizando as\u00ed\u00ad la humanizaci\u00f3n total de todos los elementos constitutivos del hombre.<\/p>\n<p>Frente a la agitaci\u00f3n desconcertante de la escuela, donde los aparatos ideol\u00f3gicos han perdido ya todo su poder, es absolutamente necesario marcar una orientaci\u00f3n distinta en la acci\u00f3n educativa. En efecto, \u00e9sta no apunta ya a la propuesta de un ideal, sino a la formaci\u00f3n de la capacidad de construir un ideal. Se trata de una apelaci\u00f3n a la persona y a su autonom\u00ed\u00ada, a la que se llega a trav\u00e9s del car\u00e1cter central de la relaci\u00f3n social; solamente la relaci\u00f3n con el \u00abpr\u00f3jimo\u00bb puede determinar la personalidad como manifestaci\u00f3n de la persona. No se da la una sin la otra.<\/p>\n<p>Pero tanto en el respeto a la primera como en la formaci\u00f3n de la segunda, el maestro cristiano puede y debe asumir una particular responsabilidad.<\/p>\n<p>Por encima de las estructuras y de las realidades sociales y colectivas, tiene que reafirmar con energ\u00ed\u00ada la validez del pluralismo escolar (\u00ablibertad en la escuela\u00bb) y del pluralismo institucional (\u00ablibertad de escuela\u00bb).<\/p>\n<p>Frente a los fermentos de la escuela de hoy, el maestro cristiano tiene que aceptar, con sentido de gran responsabilidad y viva coparticipaci\u00f3n, las funciones educativas, c\u00ed\u00advico-pol\u00ed\u00adticas y socio-culturales, para hacerlas converger en un proyecto de promoci\u00f3n humana en el que broten los caracteres de las decisiones comunitarias m\u00e1s bien que las opciones colectivas hegemonizantes.<\/p>\n<p>La escuela es, por desgracia, violenta; pero todav\u00ed\u00ada pueden cambiar muchas cosas. Los cristianos tienen en este sector un papel decisivo. Muchos repiten que el maestro no tiene ninguna misi\u00f3n; es un trabajador y, en el mejor de los casos, un bur\u00f3crata o un demagogo que tiene el deber de \u00abdesmitificar\u00bb. Pero el maestro no puede menos de ser un misionero, un preevangelizador. Una escuela animada por maestros as\u00ed\u00ad -no cerrada en s\u00ed\u00ad misma, sino abierta a la confrontaci\u00f3n con las dem\u00e1s escuelas y que admita una pluralidad de voces-tiene grandes posibilidades de realizar el proyecto dial\u00e9ctico de humanizaci\u00f3n total.<\/p>\n<p>En este sentido, una escuela que todav\u00ed\u00ada funciona -a pesar de las innumerables dificultades- es la escuela cat\u00f3lica, que ha conservado la idea de que el maestro no tiene s\u00f3lo una funci\u00f3n cr\u00ed\u00adtica, sino sobre todo educativa.<\/p>\n<p>Al contrario, el modelo de escuela-marxista ha fracasado; el partido no logra ser pedagogo, porque se coloca en el plano de la lucha y de la hegemon\u00ed\u00ada; plagia, pero no convence.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la escuela capitalista, al someter la educaci\u00f3n y la cultura a las exigencias de la producci\u00f3n, ha fracasado por sectaria.<\/p>\n<p>Los operadores cristianos de la escuela, si saben captar las exigencias de pensamiento y las tensiones educativas que deben sustituir con eficacia lo que ya no existe ni conviene proponer de nuevo, contribuir\u00e1n poderosamente a darnos una escuela m\u00e1s seria, m\u00e1s verdadera, m\u00e1s respetuosa de sus finalidades de promoci\u00f3n cultural y educativa de la persona, liberada de la violencia instrumentalizante de ideolog\u00ed\u00adas pol\u00ed\u00adticas opuestas, m\u00e1s respetuosa de la funci\u00f3n educativa de la familia y de un pluralismo cultural bien entendido.<\/p>\n<p>En todo el ejercicio de su misi\u00f3n, el maestro-educador cristiano mira a Dios como educador de su pueblo, y de esta manera se convence de que la comunidad aprende de las Escrituras cu\u00e1l es la voluntad del Se\u00f1or y recibe entonces una educaci\u00f3n para una vida conforme con esa voluntad.<\/p>\n<p>A. Maggiali<br \/>\nBIBL.-AA. VV., La educaci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina, Limusa, M\u00e9xico 1981.-AA. VV.. La educaci\u00f3n burguesa, Nueva Imagen, M\u00e9xico 1971.-AA. VV., Educaci\u00f3n del sentido moral en la escuela. Selecci\u00f3n y adaptaci\u00f3n de textos, Departamento de Ciencias de la Educaci\u00f3n del IEPS, Madrid 1980.-AA. VV., Educaci\u00f3n y sociedad pluralista, Editorial Vizca\u00ed\u00adna, Bilbao 1980.-AA. VV., Educaci\u00f3n, recursos humanos y desarrollo en Am\u00e9rica Latina, Naciones Unidas, N. York 1968.-A A. VV.. La educaci\u00f3n de la fe en los adolescentes, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1972.-AA. VV., Educaci\u00f3n y valores: sobre el sentido de la acci\u00f3n educativa en nuestro tiempo, Narcea. Madrid 1979.-Bonilla, F, Las elites culturales en Am\u00e9rica Latina, Paidos, B. Aires 1967.-Fullat, O. Educaci\u00f3n: desconcierto y esperanza, Ceac, Barcelona 1976.-Gonz\u00e1lez Alvarez, A, Pol\u00ed\u00adtica educativa y escolaridad obligatoria, Gredos, Madrid 1975.-L\u00f3pez Herrer\u00ed\u00adas, J. A, Tendencias actuales de la educaci\u00f3n, Luis Vives, Zaragoza 1980.-Medina, E, Educaci\u00f3n y sociedad, 2 vols., Ayuso, Madrid 1977.-Morales, D. A, La educaci\u00f3n y desarrollo dependiente en Am\u00e9rica Latina, Gernika, M\u00e9xico 1979.-Saege, J, La educaci\u00f3n en Francia, Min. de Educ. y Ciencia, Madrid 1976.-Unesco, La educaci\u00f3n en el medio rural, Unesco, Par\u00ed\u00ads 1974.-Wurst, J, Educaci\u00f3n cat\u00f3lica en Am\u00e9rica Latina, Icodes, Bogot\u00e1 1965.<\/p>\n<p>S. de Fiores &#8211; T. Goffi &#8211; Augusto Guerra, Nuevo Diccionario de Espiritualidad, Ediciones Paulinas, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Espiritualidad<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. La situaci\u00f3n escolar; 1. Importancia de la escuela; 2. Gratuidad de la ense\u00f1anza escolar: 3. Escuela contestada; 4. El nuevo mundo de la escuela: 5. Dificultad radical; 6. Libertad de ense\u00f1anza &#8211; II. Vigencia y actualizaci\u00f3n de la escuela &#8211; III. Necesidad de una metodolog\u00ed\u00ada y principios de m\u00e9todo: 1. Respecto al fin &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/maestroeducador\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMAESTRO\/EDUCADOR\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-17093","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17093","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17093"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17093\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17093"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17093"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17093"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}