{"id":17094,"date":"2016-02-05T11:08:01","date_gmt":"2016-02-05T16:08:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mass-media-2\/"},"modified":"2016-02-05T11:08:01","modified_gmt":"2016-02-05T16:08:01","slug":"mass-media-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mass-media-2\/","title":{"rendered":"MASS MEDIA"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Evoluci\u00f3n socio-cultural del fen\u00f3meno y repercusiones en la vida cristiana &#8211; II. Espiritualidad de los promotores &#8211; III. Espiritualidad de los receptores &#8211; IV. Medios de comunicaci\u00f3n social y estados consagrados &#8211; V. La experiencia y el mensaje de don Alberione: 1. El apostolado de la \u00abedici\u00f3n\u00bb; 2. Espiritualidad del predicador moderno; 3. El nuevo \u00abc\u00e1ntico de las criaturas\u00bb; 4. Peligros y dificultades; 5. La dimensi\u00f3n misionera.<\/p>\n<p>I. Evoluci\u00f3n socio-cultural del fen\u00f3meno y repercusiones en la vida cristiana<br \/>\nPara abreviar, tambi\u00e9n aqu\u00ed\u00ad se emplea la terminolog\u00ed\u00ada mass media -bastante corriente, pero ambigua y desorientadora-, a fin de indicar aquellos modernos medios t\u00e9cnicos de comunicaci\u00f3n que el Vat. II ha calificado con mayor propiedad como \u00abinstrumentos de la comunicaci\u00f3n social\u00bb; entre ellos, los principales son la prensa (peri\u00f3dica y de informaci\u00f3n), el cine, la radio y la televisi\u00f3n. Se los llama \u00abmodernos\u00bb, porque se han presentado y desarrollado en los \u00faltimos ciento cincuenta a\u00f1os: la prensa, m\u00e1s o menos desde 1830; el cine, desde 1895; la radio desde 1920, y la televisi\u00f3n, desde 1950. Pero la verdad es que -como acontecimiento de profundas consecuencias no s\u00f3lo socio-culturales, sino tambi\u00e9n religioso-morales-, con el progreso tecnol\u00f3gico y, sobre todo, con la integraci\u00f3n de la electr\u00f3nica en sus t\u00e9cnicas (llegada de la \u00abtecnotr\u00f3nica\u00bb), a partir de los a\u00f1os sesenta est\u00e1n sufriendo una evoluci\u00f3n radical que, si bien hace omnipresente y pr\u00e1cticamente instant\u00e1nea la comunicaci\u00f3n de sus mensajes, entrelaza y acumula las prestaciones, en otro tiempo distintas, de la informaci\u00f3n, de la formaci\u00f3n y de la diversi\u00f3n en una comunicaci\u00f3n social global, centrada pr\u00e1cticamente en la televisiva.<\/p>\n<p>Aunque merece poca o ninguna atenci\u00f3n la teor\u00ed\u00ada, hoy demasiado de moda, de McLuhan, seg\u00fan la cual toda evoluci\u00f3n hist\u00f3rica socio-cultural de la humanidad depender\u00ed\u00ada exclusivamente de la aparici\u00f3n de nuevos medios de comunicaci\u00f3n, de forma que todo el esfuerzo del hombre de hoy consistir\u00ed\u00ada simplemente en el paso palingen\u00e9sico de la \u00abgalaxia de Gutenberg\u00bb (la imprenta) a la \u00abgalaxia de Marconi\u00bb (electr\u00f3nica), los soci\u00f3logos, los antrop\u00f3logos y los psic\u00f3logos est\u00e1n de acuerdo en incluir los medios de comunicaci\u00f3n social entre los factores primarios de la evoluci\u00f3n actual, que por su extensi\u00f3n y por su profundidad no tiene parang\u00f3n alguno en el pasado. Se trata de un mundo nuevo, de una nueva cultura-civilizaci\u00f3n, en la que los hombres est\u00e1n llamados a vivir en situaciones totalmente nuevas los perennes valores morales y religiosos, y los creyentes y la Iglesia los valores propios del mensaje cristiano.<\/p>\n<p>En esta nueva problem\u00e1tica, durante muchos decenios los cat\u00f3licos y los moralistas en general se han preocupado casi solamente de los efectos personales e inmediatos de los mass media, y sobre todo de los peligros y ocasiones de pecado relacionados con sus mensajes. En cambio es un m\u00e9rito de McLuhan y de su (discutible) paradoja \u00abEl medio es el mensaje\u00bb haber llamado la atenci\u00f3n ante todo sobre los fen\u00f3menos sociales y a largo plazo inducidos por esos mismos medios, considerados bien en sus caracter\u00ed\u00adsticas t\u00e9cnico-comunicativas, bien en las estructuras econ\u00f3mico-pol\u00ed\u00adticas en las que act\u00faan.<\/p>\n<p>Dando una ojeada a los que interesan m\u00e1s directamente a la actual acci\u00f3n pastoral de la Iglesia, centrada en la predicaci\u00f3n del mensaje evang\u00e9lico mediante los mass media [infra, Vj, los nuevos fen\u00f3menos que afectan m\u00e1s de cerca al comportamiento espiritualtnoral de los receptores son los siguientes:<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 La informaci\u00f3n. Entendida como b\u00fasqueda y difusi\u00f3n de las noticias sobre sucesos y hechos de actualidad. Escasa y reducida en el espacio, incierta y lenta en el tiempo hasta hace poco, primero la prensa y luego el periodismo radiof\u00f3nico y televisivo la han hecho hoy universal e instant\u00e1nea. De aqu\u00ed\u00ad la dinamizaci\u00f3n actual de la vida asociada, el paso de unos mundos culturales cerrados y est\u00e1tico-tradicionales a un mundo abierto-din\u00e1mico en continua evoluci\u00f3n. De aqu\u00ed\u00ad tambi\u00e9n el car\u00e1cter p\u00fablico de todos los acontecimientos, con la r\u00e1pida limitaci\u00f3n del \u00e1mbito de la vida privada (privacy), por una parte, y la progresiva reducci\u00f3n de las acciones con consecuencias (presumiblemente) s\u00f3lo personales y privadas de eco y de responsabilidades sociales, por otra; de ah\u00ed\u00ad el actual anacronismo de una espiritualidad que, cerrada en s\u00ed\u00ad misma, ignore lo que ocurre en el mundo y se desentienda de intereses, virtudes y culpas sociales.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 La propaganda-publicidad. Entendida como informaci\u00f3n persuasiva, esto es, organizada y formulada con el objetivo concreto de orientar a los receptores en favor o en contra de personas (propaganda personal), doctrinas (propaganda ideol\u00f3gica) o productos y servicios (publicidad). Aunque escasamente difundida y estructurada en el pasado, en los dos \u00faltimos siglos se ha ido potenciando a trav\u00e9s de medios, m\u00e9todos y efectos hasta convertirse hoy. con el uso masivo de los mass media y con el recurso a teor\u00ed\u00adas y m\u00e9todos de investigaci\u00f3n y de programaci\u00f3n, en esos poderosos manipuladores de masas, de los que todos somos objeto en mayor o menor grado. Entre los fen\u00f3menos socio-culturales (y tambi\u00e9n \u00e9tico-religiosos) provocados por ellos, est\u00e1n: el deterioro de toda genuina democracia mediante la manipulaci\u00f3n de la informaci\u00f3n; la explotaci\u00f3n de las tendencias gregarias del individuo y su consiguiente masificaci\u00f3n en aglomerados de elementos privados de inteligencia y de voluntad aut\u00f3nomas, heterodirigidos por el \u00abjefe\u00bb de turno; adem\u00e1s, la confecci\u00f3n en serie del \u00abhombre unidimensional\u00bb marcusiano, cobayo de la m\u00e1quina industrial en una \u00abcivilizaci\u00f3n del consumo\u00bb inhumana. En gran parte, de esta informaci\u00f3n y de la propaganda-publicidad de los mass media depende el otro fen\u00f3meno totalmente moderno:<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 La opini\u00f3n p\u00fablica. Entendida como el conjunto de juicios y de actitudes de los individuos y de los \u00abp\u00fablicos\u00bb sobre problemas e intereses importantes de las comunidades de que forman parte, ocasionados en su mayor\u00ed\u00ada por hechos de actualidad que les notifican (de ordinario) los mass media, y que ellos perciben seg\u00fan sus propias estructuras \u00e9tico-sociales; y, en ocasiones, tambi\u00e9n como el conjunto de sus consiguientes comportamientos, verbales y operativos, dirigidos a conservar o modificar ciertos estados de hecho de las mismas comunidades. Calificada de \u00abcuarto poder\u00bb -en el sentido de que condiciona a los otros poderes propios del estado: el legislativo, el judicial y el administrativo- ya en su aparici\u00f3n cuando se identificaba con la prensa, hoy \u00abejerce un poderos\u00ed\u00adsimo influjo en la vida privada y p\u00fablica de los ciudadanos de todos los \u00f3rdenes\u00bb (IM 8). Esta es la se\u00f1al m\u00e1s macrosc\u00f3pica de los otros dos fen\u00f3menos t\u00ed\u00adpicos de hoy incrementados por los mass media, a saber, el de la sociedad de opini\u00f3n, enterada de muchos sucesos, pero a trav\u00e9s de noticias transmitidas mediante la informaci\u00f3n y que ha sustituido a las antiguas sociedades de las certezas, que conoc\u00ed\u00adan pocos sucesos, pero por experiencia directa o por tradiciones indiscutibles; y el de nuestras sociedades pluralistas, en donde las opciones no se hacen seg\u00fan principios y valores admitidos por todo el grupo social interesado -como suced\u00ed\u00ada en las sociedades pasadas, sustancialmente homog\u00e9neas-, sino por la confrontaci\u00f3n de las opiniones situadas todas ellas en el mismo nivel y en virtud del consenso de mayor\u00ed\u00adas, sin que importe que ese consenso sea espont\u00e1neo o est\u00e9 manipulado por la propaganda.<\/p>\n<p>Es l\u00f3gico que todos estos fen\u00f3menos afecten tambi\u00e9n a los valores espirituales del hombre y a los espec\u00ed\u00adficamente cristianos del creyente; basta pensar en el relativismo esc\u00e9ptico en el que, por quedar todo reducido a algo meramente opinable, se anular\u00ed\u00adan tambi\u00e9n las certezas racionales en las que se basa toda vida religiosa y moral y las mismas certezas de la fe fundadas en la palabra de Dios y en el magisterio aut\u00e9ntico de la Iglesia; basta pensar igualmente en los peligros -ni mucho menos remotos en el per\u00ed\u00adodo postconciliar-, por una parte, de introducir la opini\u00f3n p\u00fablica tout court en la Iglesia, confundi\u00e9ndola con el genuino di\u00e1logo eclesial, actuando luego en ella como grupos de presi\u00f3n, y acaso de contestaci\u00f3n, en juegos de mayor\u00ed\u00adas totalmente extra\u00f1os a la naturaleza de la Iglesia; y, por otra parte, en el peligro de ignorar tanto el pluralismo de las sociedades modernas, donde tienen que actuar los cristianos y la Iglesia de hoy, como el leg\u00ed\u00adtimo y que es de desear que exista y se incremente en el \u00e1mbito de la misma Iglesia. En lo que se refiere a la din\u00e1mica de las opiniones p\u00fablicas y a su incidencia en el contexto de los valores civiles y religiosos, el mismo Vat. II urge a todos, incluidos los fieles, a una conducta de participaci\u00f3n responsable, y no solamente de oraci\u00f3n: \u00abEs necesario que todos los miembros de la sociedad cumplan sus deberes de justicia y caridad tambi\u00e9n en esta materia; por ello, con ayuda incluso de estos medios, han de esforzarse por formar y extender una recta opini\u00f3n p\u00fablica\u00bb (IM 8). Como corolario de los anteriores puede considerarse otro fen\u00f3meno importante:<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 La inculturaci\u00f3n global-informal que hoy llevan a cabo los mass media. En efecto, una vez desautorizadas pr\u00e1cticamente las instituciones que ten\u00ed\u00adan competencia en la instrucci\u00f3n y en la educaci\u00f3n de los hijos de los ciudadanosy de los fieles (la familia, la escuela y la Iglesia) y convertidos ellos mismos en hogar, c\u00e1tedra y p\u00falpito, los mass media imparten hoy autoritativamente la totalidad, puede decirse, de los conocimientos de los valores y comportamientos, no s\u00f3lo a los que antes se consideraban en edad de aprendizaje, sino -\u00abescuela permanente\u00bb para todos- a los receptores de toda edad y de toda cultura. Esta nueva situaci\u00f3n, que, de suyo, plantea serios problemas a la pastoral de la predicaci\u00f3n, plantea tambi\u00e9n otros muchos de car\u00e1cter moral-espiritual a los receptores, especialmente cuando -como hoy sucede- los mass media est\u00e1n casi todos en manos de operadores insensibles a cualquier valor o inter\u00e9s que no sea lucrativo o ideol\u00f3gico (no cristiano). De aqu\u00ed\u00ad la tendencia a ocupar todo el tiempo, libre y no libre, de las masas en la diversi\u00f3n-evasi\u00f3n infantilista y de pseudo-cultura (Kitsh, masscult y midcult de Mac Donald); de aqu\u00ed\u00ad tambi\u00e9n su ejemplaridad perniciosa: el divismo de la belleza, del deporte, del \u00e9xito obtenido de cualquier forma y, quiz\u00e1, del esc\u00e1ndalo, en sustituci\u00f3n de los modelos de admiraci\u00f3n y de comportamiento de anta\u00f1o: los honrados, los genios, los santos, los h\u00e9roes&#8230;; cuando no incluso la escalada de la irreligi\u00f3n y de la inmoralidad hasta llegar -como sucede en mucha prensa y cine de hoy- a reivindicar derecho de ciudadan\u00ed\u00ada para los delitos y los vicios m\u00e1s torpes y t\u00ed\u00adtulos de gloria para sus desgraciados campeones.<\/p>\n<p>Las circunstancias hist\u00f3ricas en que han aparecido los mass media y se han ido imponiendo poco a poco, explican, en parte, por qu\u00e9 entre los much\u00ed\u00adsimos documentos del magisterio romano falta uno espec\u00ed\u00adfico sobre la espiritualidad requerida y que debe formarse en cuantos los utilizan, a fin de que su influencia a largo plazo en la sociedad se resuelva en un desarrollo integral arm\u00f3nico del hombre como \u00abpersona\u00bb Y como ciudadano del reino de Dios; y explican, por otra parte, por qu\u00e9 abundan m\u00e1s bien en esos documentos las preocupaciones y las indicaciones -adem\u00e1s de pastorales- de car\u00e1cter moral sobre sus posibles efectos inmediatos en la persona. Sin embargo, algunos de los elementos que nos ofrecen, junto con los adquiridos en serias investigaciones psicosociol\u00f3gicas sobre la actual situaci\u00f3n de los mass media, permiten formular las siguientes indicaciones generales: 1) sobre la espiritualidad de lospromotores u operadores de los mass media; 2) sobre la de sus receptores comunes: 3) sobre la de los receptores pertenecientes a estados consagrados.<\/p>\n<p>II. Espiritualidad de los promotores<br \/>\nEntre las muchas y comprensibles apelaciones del magisterio a las responsabilidades espec\u00ed\u00adficas de los promotores u operadores de los mass media hay que se\u00f1alar dos especialmente: una conciliar y otra postconciliar (Communio et progressio): \u00abEl principal deber moral en cuanto al recto uso de los medios de comunicaci\u00f3n social afecta a los periodistas, escritores, actores, productores, realizadores, distribuidores, administradores y vendedores, cr\u00ed\u00adticos y dem\u00e1s que de cualquier modo intervienen eh la confecci\u00f3n y difusi\u00f3n de las comunicaciones, pues son de absoluta evidencia la gravedad e importancia de los deberes que a todos ellos hay que atribuir en las actuales circunstancias de la humanidad, ya que informando e incitando pueden dirigir, recta o desgraciadamente, al g\u00e9nero humano\u00bb (IM 11); \u00abLos realizadores son promotores y animadores del di\u00e1logo en la sociedad humana. Ellos dirigen este intercambio que los instrumentos de la comunicaci\u00f3n social constituyen en el mundo entero. Ellos, pues, tienen que atender, de manera especial y m\u00e1s profunda, a los fines de la comunicaci\u00f3n social, que son: colaborar de todos los modos posibles al progreso humano y llevar a los hombres a unas relaciones de verdadera comuni\u00f3n\u00bb (CP 73).<\/p>\n<p>Dada la diferente capacidad y especificidad de comunicaci\u00f3n de los mass media y dada la diversidad y complejidad de las situaciones socio-culturales en las que tienen que usarlos los promotores de todo el mundo, en el magisterio escasean las indicaciones pr\u00e1cticas, al estilo, por ejemplo, de la que dirige el Val. II (IM 15) a los cr\u00ed\u00adticos, de \u00abemitir juicios en los que el aspecto moral aparezca siempre en su verdadera luz\u00bb (n. 2397); en cambio, abundan las indicaciones generales, por ejemplo, la que el mismo Vat. II (IM 11) dirige a todos los promotores para que traten \u00ablas cuestiones econ\u00f3micas, pol\u00ed\u00adticas o art\u00ed\u00adsticas de tal modo que nunca resulten contrarias al bien com\u00fan\u00bb (n. 2384). La verdad es que hoy los promotores de los mass media, lo mismo queotros muchos profesionales especialistas. se encuentran continuamente ante opciones morales que no pueden reducirse a casu\u00ed\u00adsticas taxativas, sino que guardan relaci\u00f3n con su responsabilidad personal espiritual-moral, hecha de \u00abconciencia y competencia\u00bb (un binomio que le gustaba emplear a P\u00ed\u00ado XI).<\/p>\n<p>Conciencia: Significa ser consciente continuamente de las responsabilidades propias -que hemos mencionado-y tener un empe\u00f1o habitual por obrar siempre en plena adhesi\u00f3n a las normas de la ley moral objetiva -para los creyentes, cristiana- conocida y vivida. P\u00ed\u00ado XII exhortaba a los cineastas: \u00abAc\u00e9rquense a las fuentes de la gracia, asimilen la doctrina del evangelio, procuren conocer todo cuanto la Iglesia ense\u00f1a sobre las realidades de la vida, sobre la felicidad y sobre la virtud, sobre el dolor y sobre el pecado, sobre el cuerpo y sobre el alma, as\u00ed\u00ad como sobre los problemas sociales y las aspiraciones humanas. Entonces podr\u00e1n ver c\u00f3mo se abren ante sus ojos caminos nuevos y luminosos e inspiraciones fecundas para realizar obras que tengan atractivo y un valor perdurable\u00bb (Miranda prorsus, 103). De aqu\u00ed\u00ad las invitaciones del magisterio a cuidar de la propia formaci\u00f3n religiosa y moral (1M 15), la disponibilidad de la Iglesia para \u00abacercarse a los promotores de cualquier opini\u00f3n religiosa y dialogar con ellos&#8230; a fin de ayudarles a resolver sus problemas profesionales y de este modo servir lo m\u00e1s posible a los hombres\u00bb, y a las afirmaciones del \u00abderecho de los promotores cat\u00f3licos a recibir de ella una ayuda espiritual proporcionada a la importancia y la dificultad de su misi\u00f3n\u00bb (CP 104s).<\/p>\n<p>Competencia: Significa dominio de la t\u00e9cnica y conocimiento pr\u00e1ctico de las circunstancias externas -econ\u00f3micas, pol\u00ed\u00adticas, culturales- en las que act\u00faa. y, sobre todo, conocimiento de las caracter\u00ed\u00adsticas de la comunicaci\u00f3n humana en general y de la \u00absocial\u00bb en particular, as\u00ed\u00ad como de los efectos probables que, a corto o largo plazo, causar\u00e1n previsiblemente en los receptores las comunicaciones realizadas con un determinado instrumento. De todos estos factores depende de hecho la bondad o no bondad de la influencia cultural-moral de los mass media, y por eso mismo no puede prescindir de ellos la espiritualidad y la conciencia de los promotores; de ah\u00ed\u00ad la obligaci\u00f3n que tienen de adquirir una preparaci\u00f3n profesional te\u00f3rico-pr\u00e1ctica seria y puesta al d\u00ed\u00ada. A este prop\u00f3sito indica la CP (15.71-72): \u00abPara situar debidamente, dentro de la historia de la creaci\u00f3n y de la encarnaci\u00f3n redentora, los instrumentos de la comunicaci\u00f3n social y su uso, y asegurar su honestidad, tendr\u00e1n que contemplar al hombre en su integridad y conocer bien la naturaleza de la comunicaci\u00f3n social y de sus instrumentos. Por eso todos los difusores&#8230; cada uno seg\u00fan su propia conciencia, deben esforzarse en conseguir la capacitaci\u00f3n necesaria&#8230; Esa necesidad y esa obligaci\u00f3n incluyen todo lo que, de un modo u otro, puede enriquecer o empobrecer la personalidad humana de los individuos o grupos\u00bb. \u00abHay profesionales que, aun trabajando en los medios de comunicaci\u00f3n social, carecen de la suficiente preparaci\u00f3n. Para promocionarse en su labor necesitan una capacitaci\u00f3n adecuada\u00bb. \u00abLos informadores han de conocer no s\u00f3lo su profesi\u00f3n, sino la misma realidad humana. Tanto mayor aliciente encontrar\u00e1n los informadores en el ejercicio de su profesi\u00f3n y tanto mayor bien aportar\u00e1n a los hombres cuanto m\u00e1s conscientes sean de que al otro lado del medio de comunicaci\u00f3n que transmite su voz o su rostro viven hombres reales&#8230; Cuanto m\u00e1s se esfuercen por conocerlos profundamente, por penetrar y calibrar sus pensamientos, tanto m\u00e1s acertadamente adaptar\u00e1n su palabra a las necesidades de sus receptores. Con ello, los instrumentos de comunicaci\u00f3n crear\u00e1n una comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda entre los hombres y una m\u00e1s \u00ed\u00adntima comunicaci\u00f3n de las voluntades\u00bb.<\/p>\n<p>Todo esto vale especialmente para los promotores cat\u00f3licos, \u00abcuya tarea propia consiste en animar humana y cristianamente\u00bb los mass media no espec\u00ed\u00adficamente cat\u00f3licos, dando \u00abtestimonio de Cristo, realizando, en primer t\u00e9rmino, su propia tarea con pericia y esp\u00ed\u00adritu apost\u00f3lico, y prestando, adem\u00e1s, por su parte, con los medios de la t\u00e9cnica, de la econom\u00ed\u00ada, de la cultura y del arte, auxilio directo a la acci\u00f3n pastoral de la Iglesia\u00bb (IM 3,13). De su conciencia y de su competencia profesional depender\u00e1 realmente el que los programas cuidados por ellos se distingan o no \u00abpor su calidad t\u00e9cnica y su eficacia\u00bb y que \u00abla dignidad de las obras religiosas no sea inferior a la de las obras profanas\u00bb (CP 128; n. 3472).<\/p>\n<p>E. Baragli<br \/>\nEste binomio -conciencia y competencia-, muy repetido en los documentos de la Iglesia, est\u00e1 a la base de rasgos m\u00e1s particulares que delinean m\u00e1s ampliamente la figura espiritual del promotor de los mass media. De estas delineaciones conviene indicar las siguientes:<\/p>\n<p>Di\u00e1logo: El profesional de los medios de comunicaci\u00f3n social tiene que tener un talante particularmente dialogante. Los mass media son instrumentos de di\u00e1logo (CP 5), que \u00abpersigue la fraternidad y colaboraci\u00f3n de todos\u00bb (CP 19). Es un di\u00e1logo bastante particular; en cierto sentido m\u00e1s f\u00e1cil y tambi\u00e9n en cierto sentido m\u00e1s dificil. M\u00e1s f\u00e1cil, porque no se realiza en el contacto directo con la emotividad interpersonal, que puede dificultar la necesaria serenidad para expresar un pensamiento. M\u00e1s dif\u00ed\u00adcil, porque esa ausencia directa de la persona con quien se establece hace que sea un di\u00e1logo a distancia y an\u00f3nimo casi siempre.<\/p>\n<p>El periodista puede ser el moderador id\u00f3neo en este \u00abforo p\u00fablico\u00bb (CP 24). Haciendo de moderador, el periodista puede lograr que la mayor parte posible de sus lectores \u00abcomparen entre s\u00ed\u00ad con criterio libre y l\u00facido\u00bb (CP 27) las opiniones o realizaciones de signo distinto que \u00e9l presenta a los hombres.<\/p>\n<p>Solidaridad: Sin una aut\u00e9ntica sensibilidad hacia los dem\u00e1s, el periodista puede manipular soberanamente la informaci\u00f3n. Con esp\u00ed\u00adritu solidario, recorrer\u00e1 el mundo para intentar ayudar y unir a los hombres en el bien derivado de las experiencias, dolorosas o alegres, de la humanidad. Los mass media \u00abse ordenan a revelar los interrogantes y esperanzas de la sociedad humana, a darles respuesta y a que los hombres se unan m\u00e1s estrechamente\u00bb (CP 6).<\/p>\n<p>Los mass media tienden, de suyo, a interesarse por los dem\u00e1s, a informar a los dem\u00e1s, a aprender de los dem\u00e1s, e incluso a igualar efectivamente a los hombres al menos en algunos momentos. La radio y la televisi\u00f3n, por ejemplo, logran que un mismo espect\u00e1culo sea escuchado o visto tanto por el rico como por el pobre, cosa que \u00e9ste no podr\u00ed\u00ada hacer si no fuera por ese instrumento de comunicaci\u00f3n (cf CP 20).<\/p>\n<p>Vigilancia: Sin buena prensa, esta actitud es de las m\u00e1s importantes en el periodista, con tal que le sea quitado el lastre negativo que con frecuencia le haacompa\u00f1ado. En una sociedad libre y pluralista, esta vigilancia es necesaria para no dificultar a\u00fan m\u00e1s la perplejidad de muchos, la inconsciencia de no pocos, la pereza de algunos, etc. Ocho preguntas seguidas se hace CP al tocar este tema, realmente importantes (CP 21). La selecci\u00f3n de noticias, que necesariamente tendr\u00e1 que hacer el periodista, puede llevar a fragmentar la verdad o a conceder al sensacionalismo el espacio que roba a temas y aspectos m\u00e1s fundamentales. Incluso cuando este sensacionalismo tiende a algo tan noble como es despertar al lector \u00abapresurado y distra\u00ed\u00addo\u00bb (CP 40), debe ser calculado.<\/p>\n<p>La vigilancia habr\u00e1 de mantenerse atenta quiz\u00e1 sobre todo all\u00ed\u00ad donde el pluralismo exige sus derechos. Informar s\u00f3lo de una parte significa no s\u00f3lo venderse al mejor postor o a quien piensa como nosotros, sino que tambi\u00e9n es manipular al lector y faltar a la justicia con quienes opinan de otra manera y tienen derecho a que su opini\u00f3n autorizada llegue a los lectores. El pluralismo informativo implica que \u00abse d\u00e9 debido lugar a las opiniones de todos los grupos que gocen de seriedad y peso\u00bb (CP 74). Y esto no se logra por instintividad, sino m\u00e1s bien lo contrario.<\/p>\n<p>Paciencia responsable: El periodista vive inmerso en la prisa. Le han hablado de pisar la noticia a los dem\u00e1s, de ser el primero. En todo caso, sabe que una noticia atrasada es una noticia in\u00fatil. Por otra parte, sin embargo, tambi\u00e9n sabe que \u00abla necesaria rapidez obstaculiza una verdadera exactitud\u00bb (CP 39). Este es el reto con que se enfrenta a menudo el periodista.<\/p>\n<p>La paciencia debe tener aqu\u00ed\u00ad dos aspectos, como generalmente los tiene siempre. Por una parte, le exigir\u00e1 al menos una elemental verificaci\u00f3n de la noticia, y con m\u00e1s frecuencia posponerla en bien de la exactitud cuando dicha noticia tiene suficiente magnitud. Por otra parte, la paciencia es tambi\u00e9n una actitud de la persona -aqu\u00ed\u00ad del periodista- que est\u00e1 dispuesta a ciertas limitaciones y consiguientemente a aceptar tambi\u00e9n sus pr\u00e1cticamente necesarias imprecisiones, e incluso errores a lo largo de su vida. En este caso, la paciencia lleva \u00ed\u00adnsita la necesaria humildad de la rectificaci\u00f3n para bien de la verdad.<\/p>\n<p>J. Manuel Cordob\u00e9s<br \/>\nIII. Espiritualidad de los receptores<br \/>\nLa espiritualidad de muchos cristianos respecto al uso de los mass media se resiente todav\u00ed\u00ada hoy de una visi\u00f3n religioso-moral de la vida humana exclusivamente atenta a los pecados que hay que evitar, y casi solamente a los mandamientos sexto y nono del dec\u00e1logo, con un poquito de atenci\u00f3n al esc\u00e1ndalo y a los peligros de la fe. Esta situaci\u00f3n deficiente se explica, en parte, por la forma con que se ha propuesto hasta hoy el tema de los mass media tanto en los tratados y manuales de moral como en los catecismos, as\u00ed\u00ad como por el peso excesivo que ha tenido el Indice respecto a la lectura de libros y de peri\u00f3dicos, y por las calificaciones cinematogr\u00e1ficas -entendidas err\u00f3neamente como normas preceptivas y no como normas prudenciales, seg\u00fan deseaban ser-respecto a la visi\u00f3n de las pel\u00ed\u00adculas. De todas formas, esta situaci\u00f3n est\u00e1 hoy en franco desfase respecto al magisterio romano, el cual -si es verdad que al principio, inducido por el clima irreligioso y anticlerical y hasta licencioso en que se desarrollaron los mass media, insisti\u00f3 m\u00e1s bien en los peligros religioso-morales que evitar- se ha ido abriendo cada vez m\u00e1s desde hace varios decenios a una visi\u00f3n de los mass media atenta a todos los valores del hombre integral, persona individual y miembro de la sociedad civil y del pueblo de Dios.<\/p>\n<p>Es preciso poner esta espiritualidad a tono con \u00ablos signos de los tiempos\u00bb. Por tanto, mediante una adecuada instrucci\u00f3n-educaci\u00f3n, abrirla ante todo a la realidad objetiva de los mass media y a su din\u00e1mica global, que \u00abforma\u00bb al mundo de hoy; pero sin ponerse a la zaga de los \u00abapocal\u00ed\u00adpticos\u00bb, que, alarmados solamente por sus da\u00f1os y peligros, invocan un imposible retorno al pasado, ni de los \u00abintegrados\u00bb, que ignoran o minimizan los da\u00f1os y peligros de un uso desordenado de los mismos; sino, junto con la Iglesia, consider\u00e1ndolos como \u00abdones de Dios\u00bb, \u00abayudas valiosas al g\u00e9nero humano, puesto que rectamente utilizados, contribuyen mucho al descanso y cultivo de los esp\u00ed\u00adritus y a la propagaci\u00f3n y consolidaci\u00f3n del reino de Dios\u00bb; sin ignorar, no obstante, que \u00ablos hombres pueden utilizarlos contra el prop\u00f3sito del Creador y convertirlos en su propio da\u00f1o\u00bb (IM 2: n. 2363). Por consiguiente, es preciso que los receptores tomen nota de los fen\u00f3menos socio-culturales anteriormente recordados, inducidos en el mundo de hoy por los mass media, para hacerse conscientes de sus responsabilidades, tanto respecto al ejercicio de sus propios derechos como respecto al cumplimiento de sus deberes sociales.<\/p>\n<p>A la actual informaci\u00f3n instant\u00e1nea y omnipresente responde el deber de informarse oportunamente de cuanto sucede para cumplir responsablemente con las tareas profesionales, pol\u00ed\u00adticas, civiles y eclesiales de cada uno; el de conceder un mayor peso a las crecientes resonancias sociales de los propios actos y de las propias omisiones; finalmente, el de poner al d\u00ed\u00ada la actividad pedag\u00f3gico-moral respecto a los hijos y los menores en general, fij\u00e1ndose no tanto en la estrategia de las defensas exteriores de las virtudes, tales como la disciplina del silencio sobre los temas-tab\u00fa, el aislamiento f\u00ed\u00adsico del mal, etc. (todo ello posible en las pasadas sociedades homog\u00e9neo-cristianas, pero imposible en el mundo pluralista de hoy y con la actual exposici\u00f3n, precoz e incontrolable, de los j\u00f3venes a todas las realidades humanas, incluso las menos edificantes, destapadas sobre todo por los mass media), sino m\u00e1s bien pensando en la construcci\u00f3n interior de personalidades fuertes, conocedoras del bien y del mal, en posesi\u00f3n de defensas internas (ant\u00ed\u00adgenos y anticuerpos) y de virtudes conquistadas.<\/p>\n<p>La invasi\u00f3n actual de la propaganda y de la publicidad exige de los receptores de los mass media una inteligencia adiestrada en reconocer los expedientes psico-sociol\u00f3gicos ideados y puestos en pr\u00e1ctica por los mil persuasores m\u00e1s o menos cultos, y la firme voluntad de portarse en las propias opciones no como ca\u00f1as movidas por el viento, alien\u00e1ndose entre las masas dirigidas por el profeta de turno o como cobayos de una civilizaci\u00f3n unidimensional del consumo, sino conserv\u00e1ndose y actuando como \u00abpersonas\u00bb (y como cristianos), razonando con la cabeza (y con la fe), oyendo el consejo de Pablo: \u00abExaminad todo, retened lo bueno\u00bb (1 Tes 5,21), y el reino de los cielos anunciado por Cristo a sus pobres de esp\u00ed\u00adritu (Mt 5,3).<\/p>\n<p>El dominio que hoy ejercen las opiniones p\u00fablicas en las sociedades pluralistas democr\u00e1ticas y, de rechazo, en las mismas comunidades eclesiales requiere de todos una presencia continua en su din\u00e1mica. No puede admitirse una espiritualidad y una conducta pasivasque, por temor a \u00abmancharse las manos con la pol\u00ed\u00adtica\u00bb o por amor al vivir tranquilo, lleve a los ciudadanos y a los cristianos a mirar desde la ventana, callando o murmurando lo que pasa en el mundo o en la Iglesia. Al hacernos a todos los mass media responsables de la cosa p\u00fablica y al convertir al mundo entero en nuestro \u00abpr\u00f3jimo\u00bb, hemos de hacer o\u00ed\u00adr nuestra voz para que no prevalezcan las otras; que las voces se hagan di\u00e1logo, no contestaci\u00f3n; que nuevamente se inspiren en la raz\u00f3n y en la fe m\u00e1s que en los clamores, en los esl\u00f3ganes y en otros medios corrientes de presi\u00f3n social, carentes de toda garant\u00ed\u00ada de opciones objetivamente convenientes al bien com\u00fan y, m\u00e1s a\u00fan, de un incremento arm\u00f3nico de los carismas, comunes pero funcionalmente distintos, del \u00fanico pueblo de Dios.<\/p>\n<p>Finalmente, la inculturaci\u00f3n global-informal que hoy realizan los mass media, adem\u00e1s de los problemas pedag\u00f3gicos ya mencionados, plantea a los receptores el del empleo del tiempo; no sustraerlo a los deberes del propio estado, no gastarlo en pasatiempos cultural y est\u00e9ticamente pobres o nulos, que estragan el gusto, depauperan la inteligencia y el alma, sino utilizarlo tambi\u00e9n para alimento cultural, para pausas de silencio interior (\u00c2\u00a1santificar las fiestas!) y para el servicio de los dem\u00e1s: \u00abMientras tenemos tiempo, hagamos el bien a todos\u00bb (G\u00e1l 6,10). Dice la Communio el progressio: \u00abLos medios de comunicaci\u00f3n son un cap\u00ed\u00adtulo nuevo de la cultura actual&#8230; Pueden enriquecerla y tambi\u00e9n despojarla de su belleza y dignidad, porque con frecuencia se acomodan a la capacidad y comprensi\u00f3n del nivel cultural m\u00e1s bajo de oyentes o lectores. Y como se dedica a estos medios de comunicaci\u00f3n tanto espacio, puede el hombre perder el tiempo en un ejercicio mediocre de su entendimiento y despreciar las cosas m\u00e1s elevadas y \u00fatiles. Una continuada contemplaci\u00f3n de obras un tanto superficiales casi fatalmente har\u00e1 que se deteriore la delicadeza y profundidad de juicio de quienes hab\u00ed\u00adan ya conseguido una cultura superior\u00bb (CP 53). Pr\u00e1cticamente, la espiritualidad de los receptores debe tener presente y resolver seg\u00fan su conciencia estos tres problemas:<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 El de las opciones responsables. Primeramente sobre la cantidad de los programas respecto a las prestaciones de los mass media: aceptando los de diversi\u00f3n en la medida en que se juzguen necesarios o \u00fatiles para equilibrar el desgaste de las tareas cotidianas, pero buscando sobre todo los de informaci\u00f3n, sin olvidar los de formaci\u00f3n-educaci\u00f3n permanente, incluso los religiosos. Y, sobre todo respecto a la calidad est\u00e9tico-cultural y moral de los mismos, teniendo en cuenta -si se dispone de ellas- las normas orientativas de las instituciones eclesiales competentes.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 El de la propia formaci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica en los mass media, indispensable para poder \u00ableer\u00bb y comprender cr\u00ed\u00adticamente sus programas; siguiendo, si es posible, cursos de iniciaci\u00f3n y de adiestramiento pr\u00e1ctico y leyendo luego cr\u00ed\u00adticas serias, atentas no s\u00f3lo a los aspectos t\u00e9cnico-est\u00e9ticos (o pol\u00ed\u00adticos) de los programas, sino tambi\u00e9n a los cultural-sociales y \u00e9tico-religiosos.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Y el de las compensaciones: Para resarcir o evitar los peligros que encierra no tanto el abuso de los mass media -que hay que evitar en todo caso, como hemos visto-, sino su uso corriente. Posibles peligros tendencioso-culturales a largo plazo, ligados a su modo de comunicar; y peligros religioso-morales incluso a corto plazo, ligados sobre todo a sus contenidos. Para prevenir el infantilismo intelectual, la alienaci\u00f3n social y la masificaci\u00f3n, vendr\u00e1n bien el estudio serio, o al menos las buenas lecturas; para desechar una visi\u00f3n del mundo no religiosa y no cristiana, servir\u00e1 la oraci\u00f3n personal y la mortificaci\u00f3n, siempre necesaria.<\/p>\n<p>IV. Medios de comunicaci\u00f3n social y estados consagrados<br \/>\nPuede decirse que, casi hasta el post-concilio, la disciplina de la Iglesia sobre el uso de los medios e instrumentos de comunicaci\u00f3n por parte del clero y de los religiosos se inspiraba en estas cuatro normas: 1) que toda su profesi\u00f3n de consagrados los compromete a un testimonio especial en la pr\u00e1ctica integral de la vida cristiana, privada y p\u00fablica; 2) que ese compromiso se perfeccionase con la mayor separaci\u00f3n posible del \u00abmundo\u00bb y de todo cuanto fuese una t\u00ed\u00adpica expresi\u00f3n del mismo; 3) que los mass media -designados como \u00abdones de Dios\u00bb- en realidad no eran m\u00e1s que \u00abmundo\u00bb: ocasiones de pecado contra la moral (espect\u00e1culos) o contra la fe (peri\u00f3dicos y revistas); 4) finalmente, que los medios m\u00e1s eficaces para apartar deellos al clero y a los religiosos eran las prohibiciones disciplinares graviter onerala conscientia, con graves sanciones can\u00f3nicas para los transgresores.<\/p>\n<p>Pero en este mundo tan distinto de hoy s\u00f3lo la primera norma ha permanecido \u00ed\u00adntegramente en pie. En cambio, no se mantiene la identificaci\u00f3n entre vida de perfecci\u00f3n consagrada y segregaci\u00f3n f\u00ed\u00adsica del \u00abmundo\u00bb y de los mass media, ya que \u00e9stos se escuchan actualmente no s\u00f3lo en los seminarios y en las casas parroquiales, en los conventos y en los monasterios, sino hasta en los desiertos de los antiguos anacoretas; por lo dem\u00e1s, aunque fuera posible mantenerla -fuera de situaciones y vocaciones extraordinarias-, hoy no ser\u00ed\u00ada aconsejable, dada la apertura actual a los valores personales y humano-culturales -incluso para los consagrados- que ha puesto de relieve la teolog\u00ed\u00ada conciliar y postconciliar de las realidades temporales; dada la participaci\u00f3n que tambi\u00e9n en cierta medida el clero y los religiosos han de tener en la vida democr\u00e1tica del propio pa\u00ed\u00ads, y especialmente en \u00ablos gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren\u00bb (GS 1), aunque s\u00f3lo sea para concederles en la oraci\u00f3n y en el sacrificio el espacio de su caridad; y dada, finalmente, la participaci\u00f3n, en cierta medida necesaria, en los hechos y en la vida de toda la Iglesia, que hoy m\u00e1s que nunca est\u00e1 y vive \u00aben el mundo\u00bb. De ah\u00ed\u00ad, para los consagrados -a pesar de que siguen siendo indispensables muchas y radicales \u00abrupturas\u00bb con el mundo-, la actualidad, tambi\u00e9n respecto a los mass media, de la oraci\u00f3n de Jes\u00fas al Padre por los suyos: No pido que los saques del mundo; que se queden en el mundo sin ser del mundo (cf Jn 17,9s).<\/p>\n<p>Es verdad que la tercera norma -la presunci\u00f3n del peligro- vale tambi\u00e9n para el clero y los religiosos, lo mismo que para todos los receptores, sobre todo si no est\u00e1n preparados. Sin embargo, hoy m\u00e1s que antes se comprende que el uso de los mass media por parte de ellos no debe estar condicionado exclusiva o prevalentemente por esta presunci\u00f3n, sino que hay que tener tambi\u00e9n en cuenta las ventajas humanas y espirituales que se pueden y deben esperar. Esto vale no s\u00f3lo para la prensa y la radio, sino tambi\u00e9n para los espect\u00e1culos (cine y televisi\u00f3n), ya que tambi\u00e9n \u00e9stos concurren a desempe\u00f1ar las funciones sociales actualmente necesarias de la informaci\u00f3n, de la formaci\u00f3n y del di\u00e1logo de opiniones. Por lo dem\u00e1s, \u00abespect\u00e1culo\u00bb no quiere decir necesariamente \u00abevasi\u00f3n vulgar\u00bb, ya que puede proponer problem\u00e1ticas sociales y sublimarse en formas art\u00ed\u00adsticas, o por lo menos servir de decorosa diversi\u00f3n.<\/p>\n<p>Por el contrario, est\u00e1 casi totalmente anulada la \u00faltima norma: la eficacia de las prohibiciones y de las sanciones disciplinares. Primero, por la imposibilidad pr\u00e1ctica de fijar normas taxativas para todos respetando las exigencias culturales, espirituales y pastorales de cada individuo en el \u00e1mbito de los respectivos estados e instituciones. Luego, por el desarrollo tecnol\u00f3gico, que, al poner al alcance de todos el uso de los mass media, hace pr\u00e1cticamente imposible, y en todo caso odioso, el control minucioso por parte de la autoridad. Finalmente, y sobre todo, por el sentido m\u00e1s desarrollado de la personalidad en el clero y en los religiosos, que prefieren principios generales a las normas taxativas para orientar sus propias opciones personalesresponsables en cada ocasi\u00f3n. Sobre estas premisas, la espiritualidad de los consagrados deber\u00ed\u00ada tener presente y resolver con modalidades propias los tres problemas que se imponen indistintamente a todos los receptores, a saber:<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 El de las opciones responsables. Considerando, respecto a la cantidad de los mass media, el valor eminente del tiempo de unas personas consagradas por entero a Dios y a las almas; la necesidad de salvaguardar espacios y distensiones necesarios para las pr\u00e1cticas espirituales, en las que se desarrolla y se alimenta el estado de consagraci\u00f3n; especialmente para los religiosos, la conveniencia de proteger un m\u00ed\u00adnimo de vida y de horarios comunes, con zonas de silencio favorables al recogimiento. Y respecto a la calidad de los programas, quedando en pie la norma: \u00abNo todo para todos, sino a cada uno seg\u00fan su vocaci\u00f3n, sus funciones y su maduraci\u00f3n cultural y espiritual\u00bb, recordando en lo relativo a la informaci\u00f3n-formaci\u00f3n que hoy m\u00e1s que nunca \u00abignorancia\u00bb no quiere decir necesariamente \u00abvirtud\u00bb, sobre todo cuando impide los propios deberes de caridad y de justicia; que la mortificaci\u00f3n -ascesis cotidiana de toda vida consagrada-puede tambi\u00e9n practicarse meritoriamente siguiendo programas \u00abno dediversi\u00f3n\u00bb, pero que abren la mente, educan el gusto y enriquecen el esp\u00ed\u00adritu; finalmente, en lo relativo a la diversi\u00f3n (moderada) y -\u00bfpor qu\u00e9 no?- a la risa sana y limpia, recordando que puede muy bien ayudar al cuerpo y al esp\u00ed\u00adritu mejor que cierto ascetismo gru\u00f1\u00f3n. Con raz\u00f3n el Vat. II (PO 8) aconseja a los sacerdotes que \u00abse re\u00fanan tambi\u00e9n de buena gana y alegremente para recreaci\u00f3n del \u00e1nimo\u00bb, y la Ecclesiae sanctae (26) prescribe que cada d\u00ed\u00ada los religiosos, \u00abadem\u00e1s del tiempo consagrado a las cosas espirituales y al trabajo, dispongan de cierto tiempo libre, as\u00ed\u00ad como de cierta posibilidad de distracci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 El de la formaci\u00f3n de base en los mass media com\u00fan a todos los receptores, que para los cl\u00e9rigos y religiosos dedicados o destinados a las actividades apost\u00f3licas se ampl\u00ed\u00ada a la formaci\u00f3n espec\u00ed\u00adficamente pastoral, si no ya especializada. Indica la CP (111): \u00abPara que no est\u00e9n completamente alejados de las realidades de la vida y asuman sin preparaci\u00f3n la tarea apost\u00f3lica, los futuros sacerdotes y los religiosos durante su formaci\u00f3n en seminarios y colegios han de estudiar la influencia de estos medios de comunicaci\u00f3n sobre la sociedad humana y aprender su uso t\u00e9cnico. Esta preparaci\u00f3n es parte de su formaci\u00f3n integral&#8230; Por ello es necesario que los sacerdotes, los religiosos y religiosas conozcan c\u00f3mo nacen las opiniones y criterios y as\u00ed\u00ad puedan adaptarse a las circunstancias del hombre actual&#8230; Los alumnos que muestren una especial inclinaci\u00f3n y capacidad en el uso de estos medios deben ser preparados m\u00e1s espec\u00ed\u00adficamente\u00bb.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Finalmente, el de las compensaciones. Quedando en pie todo lo dicho a prop\u00f3sito de los receptores comunes, este problema ata\u00f1e de manera especial a las personas consagradas, si no quieren ver c\u00f3mo se extinguen en ellas poco a poco aquellos valores espirituales quedas movieron a entregarse por entero a Dios y a las almas, en proporci\u00f3n con su exposici\u00f3n prolongada a los mass media, dado que \u00e9stos, si no proponen valores y modelos anticristianos, casi siempre ignoran los cristianos, reduci\u00e9ndolos 8\u00e9 este modo a no-valores. Indicaba P\u00ed\u00ado XII: \u00abMuchas pel\u00ed\u00adculas -y esto vale para todos los otros medios-presentan la vida bajo una forma hedonista, descuidando los valores morales y religiosos\u00bb&#8230; \u00abGeneralmente, incluso en los que se indican como moralmente irreprochables, los hombres viven y mueren como si no existiera Dios, ni la redenci\u00f3n, ni la Iglesia\u00bb&#8230; \u00abDios no es el protagonista de la historia\u00bb. Para compensar estos vac\u00ed\u00ados deber\u00ed\u00ada haber largos oasis de silencio, exterior e interior, de meditaci\u00f3n, y una intensa vida espiritual vivida en la fe y en la oraci\u00f3n, en la caridad y en la mortificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>E. Baragli<br \/>\nV. La experiencia y el mensaje de don Alberione<br \/>\nLa reflexi\u00f3n de don Alberione sobre el tema de los mass media, m\u00e1s que a la instancia de una colaboraci\u00f3n org\u00e1nica, responde a la necesidad de establecer unos principios y unos comportamientos en el terreno de la pastoral de nuestros d\u00ed\u00adas en un mundo marcado por la tecnolog\u00ed\u00ada y la electr\u00f3nica aplicadas a la comunicaci\u00f3n, en una civilizaci\u00f3n que podr\u00ed\u00adamos llamar \u00abtecnotr\u00f3nica\u00bb. En este contexto, los mass media introducen tambi\u00e9n en la predicaci\u00f3n, en la catequesis y en la pastoral general un tipo y un tono de expresividad que no tienen precedentes, aun cuando operen m\u00e1s en el plano de la cantidad y de la extensi\u00f3n que en el del cambio cualitativo [>supra, 1].<\/p>\n<p>El pensamiento de don Alberione sobre este tema, inevitablemente fragmentario y ligado a exigencias concretas, se encuentra repartido en art\u00ed\u00adculos, op\u00fasculos, cartas y en alg\u00fan tratado org\u00e1nico. En compensaci\u00f3n, resulta tan incisivo e inmediato que no necesita interpretaciones. Hemos utilizado una colecci\u00f3n antol\u00f3gica de escritos alberonianos (CISP) y un ensayo nuestro sobre el tema (TP), con el intento de ofrecer un compendio de ideas y testimonios suficientes para motivar, si no para fundamentar, una espiritualidad completa del moderno operador evang\u00e9lico comprometido en el mundo de los mass media.<\/p>\n<p>1. EL APOSTOLADO DE LA \u00abEDICI\u00ed\u201cN\u00bb &#8211; \u00abPor apostolado de la edici\u00f3n&#8230; se entiende una verdadera misi\u00f3n, que propiamente puede definirse: predicaci\u00f3n de la divina palabra por medio de la edici\u00f3n&#8230;, o sea anuncio, evangelizaci\u00f3n de la verdad que salva. Predicaci\u00f3n que hay que hacer en todo tiempo y lugar&#8230; Como la predicaci\u00f3n oral, la escrita o impresa divulga la palabra de Dios, multiplic\u00e1ndola para hacerla llegar con precisi\u00f3n a todas partes, incluso adonde no puede llegar la palabra. Y esto a ejemplo de Dios mismo, que nos ha dado su palabra divina en los 72 libros de la Sagrada Escritura, y a ejemplo de la Iglesia, que en todo tiempo uni\u00f3 la predicaci\u00f3n impresa a la oral\u00bb (TP 63-64). \u00abEl apostolado de la prensa es un medio para salvar las almas&#8230; Junto con la palabra viva, el catecismo o las misiones, puede servir de ayuda la prensa, la hoja, el libro, la imagen, la figura impresa en el papel, en el bronce, en el pergamino; cada \u00e9poca tiene sus formas. Pero la voz viva vuela, mientras que la escrita permanece. La voz viva llega a los presentes, la escrita llega a los lejanos, a los hombres de todos los tiempos; la una es transitoria, la otra fija\u00bb (TP 64). El libro y el peri\u00f3dico son una predicaci\u00f3n en casa: \u00abEl libro es la palabra de Dios que entra una vez en la familia, mientras que el peri\u00f3dico llega cada semana, cada mes&#8230; La revista es m\u00e1s \u00fatil que el libro, ya que llega todo el a\u00f1o, peri\u00f3dicamente, cada semana o cada mes, llevar\u00e1, por tanto, repetidas veces, varias veces al a\u00f1o, la palabra de Dios a cada casa. Adem\u00e1s, la revista, por estar m\u00e1s al d\u00ed\u00ada, por ser m\u00e1s interesante, se la lee m\u00e1s f\u00e1cilmente\u00bb (TP 158).<\/p>\n<p>En la crisis de la secularizaci\u00f3n, la predicaci\u00f3n \u00abtecnotr\u00f3nica\u00bb es la \u00fanica capaz de realizar el mandato de Cristo: Id al mundo entero y anunciad el evangelio a toda criatura. \u00abEl sacerdote predica a una grey peque\u00f1a, casi desaparecida, en iglesias casi vac\u00ed\u00adas en muchas regiones&#8230; Nos han dejado los templos, \u00c2\u00a1cuando nos los han dejado!, pero se han llevado las almas&#8230;\u00bb (CISP 807). \u00abPor eso empleamos el cine y la prensa como servicio a Dios y como medio de predicaci\u00f3n para dirigir a los hombres hacia las cosas bellas y las cosas buenas que llevan a la vida eterna\u00bb (TP 48-49). \u00abOponer el bien al mal, los medios del mundo, pero sanos. No sirven las lamentaciones jerem\u00ed\u00adacas de otros tiempos; hemos de salvar, nosotros, los hombres de ayer, a los hombres que viven hoy, y trabajar en el mundo de hoy\u00bb (TP 47). En este mundo la misma encarnaci\u00f3n de Cristo asume aspectos originales: \u00abMonse\u00f1or Montini, el nuevo arzobispo de Mil\u00e1n, dec\u00ed\u00ada predicando a los escritores: `Vosotros tom\u00e1is la palabra de Dios y la revest\u00ed\u00ads de tinta, de caracteres, de papel, y la mand\u00e1is al mundo vestida de ese modo. Es la palabra de Dios as\u00ed\u00ad vestida, el Se\u00f1or encarnado. Dadles a los hombres a Dios encartado, lo mismo que Mar\u00ed\u00ada les dio a Dios encarnado. Encartado y encarnado se corresponden&#8217; (N. del T.: \u00abcarta\u00bb en italiano = papel). Por consiguiente, opus fac Mariae!, \u00c2\u00a1haz la obra de Mar\u00ed\u00ada!\u00bb (TP 39-40).<\/p>\n<p>2. ESPIRITUALIDAD DEL PREDICADOR MODERNO &#8211; En una carta del 15 de diciembre de 1934, don Alberione presentaba de este modo el retrato espiritual del director de un peri\u00f3dico: \u00abEs un alma, un coraz\u00f3n sacerdotal que camina decididamente hacia el cielo y se\u00f1ala el camino y renueva y arrastra a su lado a un mont\u00f3n de almas. Una mente bien iluminada, lo mismo que un candelero puesto en alto&#8230;; un coraz\u00f3n lleno de gracia que penetra en todos y fermenta los corazones, como la levadura evang\u00e9lica&#8230;; una vida toda de Dios, ardiente, que realiza el deseo-mandato del Maestro y brilla ante los hombres, que ven las obras buenas y glorifican por ellas al Padre Celestial&#8230; Copiar a Jesucristo, a la Iglesia, a los santos; pero antes digerir, formar nuestro pensamiento, nuestra conducta, nuestra vida&#8230; Sacerdotes escritores, escribamos despu\u00e9s de la santa misa y hag\u00e1monos canales por los cuales la sangre de Jes\u00fas pase desde su coraz\u00f3n, llene el nuestro, que, rebosante, se vierta en los lectores&#8230; \u00c2\u00a1Escritor sacerdote, el fruto depende m\u00e1s de tus rodillas que de tu pluma! \u00c2\u00a1M\u00e1s de tu misa que de tu t\u00e9cnica! \u00c2\u00a1M\u00e1s de tu examen de conciencia que de tu ciencial&#8230; El escritor laico dar\u00e1 reflejos de luz; t\u00fa debes, adem\u00e1s, se\u00f1alar el camino, comunicar la vida&#8230;\u00bb (CISP 19-20).<\/p>\n<p>El planteamiento profesional y espiritual se apoya en las virtudes teologales: \u00abEl redactor (periodista, cineasta, operador radiotelevisivo) tiene que estar sobre todo lleno de fe y al mismo tiempo tiene que ser una persona instruida; tiene que estar lleno de esperanza, que mire al cielo tanto en el propio trabajo hecho por Dios y por su gloria como respecto al lector que quiere llevar al para\u00ed\u00adso; debe ser una persona llena de caridad, esto es, que ame realmente al Se\u00f1or y ame realmente a las almas. Por tanto, las tres virtudes teologales han de ser profundas en el alma del escritor. Insp\u00ed\u00adrese en las disposiciones y en el modo con que san Pablo dictaba sus cartas. El redactor ha de hacerse hombre entre los hombres. Por eso, lo mismo que Jes\u00fas, ha de dirigirse primero a las masas, a la gran cantidad de almas, a las muchedumbres que componen sobre todo la sociedad, y luego a todos\u00bb (TP 70). El sacerdote publicista es definido en una de sus pl\u00e1ticas como un productor publicitario de las realidades eternas: \u00abEs aquel que hace propaganda continua del cielo para que todos se enamoren de \u00e9l y quieran ir a \u00e9l con todo empe\u00f1o, y al mismo tiempo ense\u00f1a el camino y ofrece los medios para ello\u00bb (TP 67).<\/p>\n<p>La oraci\u00f3n tiene que ser el cimiento de todo el organismo de transmisi\u00f3n: \u00abLa oraci\u00f3n de ofrecimiento hecha al principio; el sentimiento de uni\u00f3n entre el escritor, el t\u00e9cnico y el propagandista; el continuo recurso al rosario y a las jaculatorias&#8230; imprimir\u00e1n en el alma la idea de que no s\u00f3lo se trata de un verdadero apostolado, sino del apostolado con los medios m\u00e1s modernos y r\u00e1pidos, el apostolado m\u00e1s fecundo en m\u00e9ritos para nosotros. M\u00e1s a\u00fan, es preciso que se sienta esta espiritualidad por otra raz\u00f3n: con frecuencia el apostolado public\u00ed\u00adstico carece de aquellos consuelos y de esa respuesta cercana de las almas que suelen acompa\u00f1ar a los otros ministerios\u00bb (CISP 1090).<\/p>\n<p>3. EL NUEVO \u00abC\u00ed\u0081NTICO DE LAS CRIATURAS\u00bb &#8211; En las obras del progreso tecnol\u00f3gico puestas al servicio del evangelio, don Alberione ve un nuevo himno de la creaci\u00f3n a Dios. En un articulo de abril de 1936 se expresaba de este modo: \u00abJam\u00e1s las criaturas se han visto tan movilizadas y tan ennoblecidas en el curso de los siglos; han concurrido a formar a Jesucristo en las almas como el agua del bautismo. Verdaderamente, todo ha sido redimido en Cristo; verdaderamente, en donde abund\u00f3 el delito por la rebeli\u00f3n de las criaturas ha sobreabundado la gracia por la obediencia de Jesucristo. La radio y el tel\u00e9fono, para recoger la verdad; la linotipia, la monotipia y los grabados, para la composici\u00f3n; la rotativa, la calcograf\u00ed\u00ada y la heliotipia, para la impresi\u00f3n; la confecci\u00f3n mec\u00e1nica y la organizaci\u00f3n postal y a\u00e9rea, para la difusi\u00f3n, son ejemplos que explican c\u00f3mo la caridad del ap\u00f3stol llama a todas las criaturas para que prediquen a Dios, c\u00f3mo la fe llena de amor del alma orante invita a las criaturas, a todas, a reverenciar y a alabar al Creador: &#8216;Bendecid, todas las obras del Se\u00f1or, al Se\u00f1or&#8217; \u00bb (TP 5). En el 1954 insist\u00ed\u00ada: \u00abLos medios t\u00e9cnicos, las m\u00e1quinas, los caracteres, todo el aparato cinematogr\u00e1fico y todo el aparato radiof\u00f3nico, etc., son objetos sagrados por el fin al que sirven. Porque la m\u00e1quina se hace p\u00falpito, el local de la composici\u00f3n, de las m\u00e1quinas y de la propaganda se hacen iglesia, en donde hay que estar con mayor respeto todav\u00ed\u00ada que cuando se est\u00e1 en clase&#8230; El despacho del escritor, el local de la t\u00e9cnica, la librer\u00ed\u00ada, se convierten en iglesia y en p\u00falpito. Los que all\u00ed\u00ad trabajan asumen la dignidad de ap\u00f3stoles. Los que trabajan all\u00ed\u00ad `con manos inocentes y coraz\u00f3n puro&#8217; comunican a los medios un poder sobrenatural que contribuye a la iluminaci\u00f3n y acci\u00f3n \u00ed\u00adntima por medio del impulso divino que lo acompa\u00f1a\u00bb (TP 45).<\/p>\n<p>4. PELIGROS Y DIFICULTADES &#8211; En el discurso pronunciado en el 1 Congreso internacional de los estados de perfecci\u00f3n (1950), don Alberione afirmaba: \u00abEl apostolado es la flor de una verdadera caridad para con Dios y para con las almas; es el fruto de una vida intensa, interior&#8230; Hay un apostolado ordinario y un apostolado extraordinario&#8230; Que todos se convenzan de que en estos apostolados (la prensa, el cine, la radio, etc.) se requiere mayor esp\u00ed\u00adritu de sacrificio y una piedad m\u00e1s profunda. Intentos que caen en el vac\u00ed\u00ado, sacrificios de sue\u00f1o y de horario, dinero que nunca basta, incomprensi\u00f3n de muchos, peligros espirituales de todo g\u00e9nero, perspicacia en la elecci\u00f3n de medios&#8230; Salvar, \u00c2\u00a1pero antes salvarnos! Se necesitan santos que nos precedan por estos caminos no pisados todav\u00ed\u00ada y en parte todav\u00ed\u00ada sin se\u00f1alar. No es cuesti\u00f3n de aficionados, sino de verdaderos ap\u00f3stoles. Por eso buscar la luz junto al sagrario y las gracias de la perseverancia en la universal mediaci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada asunta al cielo\u00bb (CISP 800, 807). El compromiso de trabajar se convierte en compromiso de redimir: \u00abCon la m\u00e1quina, la antena, la pel\u00ed\u00adcula hemos de dar a conocer a Jesucristo&#8230; Nadie piense que se ensucia las manos cuando se unta de aceite o se mancha de tinta. Las manos se ensucian con los pecados. Pero las manos untadas de aceite o manchadas de tinta son manos santificadas; san Jos\u00e9 en el cielo muestra sus manos callosas, que hablan de su cooperaci\u00f3n en el apostolado de Jes\u00fas\u00bb. La condici\u00f3n sine qua non es que toda la \u00abmaquinaria\u00bb redaccional y tecnol\u00f3gica no se quede sin corriente el\u00e9ctrica: \u00abSi en nuestra tipograf\u00ed\u00ada todas las m\u00e1quinas fueran perfectas, pero faltase la energ\u00ed\u00ada el\u00e9ctrica, las m\u00e1quinas&#8230; no servir\u00ed\u00adan de nada. \u00c2\u00a1Pero si es un hilo tan peque\u00f1o que casi no se ve! Pues bien, intentad prescindir de \u00e9l, si os atrev\u00e9is. La energ\u00ed\u00ada espiritual es la gracia, que se obtiene mediante los sacramentos\u00bb (TP 203-204).<\/p>\n<p>Los fracasos, las incomprensiones, los riesgos del nuevo apostolado hay que incluirlos en las previsiones mucho m\u00e1s que en la predicaci\u00f3n oral: \u00abQue no se crea el ap\u00f3stol que va a acabar su vida entre aplausos. &#8216;He aqu\u00ed\u00ad que os env\u00ed\u00ado como corderos en medio de lobos&#8217;&#8230; S\u00f3lo para Jesucristo tiene que trabajar el ap\u00f3stol, llamado a difundir la divina palabra. \u00c2\u00a1Santidad y apostolado!\u00bb (TP 202).<\/p>\n<p>Mientras que la pastoral tradicional ve y toca resultados y consuelos, la que se hace a distancia, a trav\u00e9s de la prensa o de las ondas, no conoce esta verificaci\u00f3n; \u00abEl premio se os dar\u00e1 arriba. En la vida no ver\u00e9is el bien que se hace d\u00ed\u00ada a d\u00ed\u00ada, semana a semana. No podr\u00e9is saber a qu\u00e9 alma hab\u00e9is llevado un poco de luz, a qui\u00e9n hab\u00e9is apartado del pecado impidiendo que fuera a diversiones nocivas. Nuestro apostolado es as\u00ed\u00ad. Un sacerdote que predica y luego va a confesar siente el fruto de su serm\u00f3n&#8230; Nosotros no tenemos esa satisfacci\u00f3n. La satisfacci\u00f3n vendr\u00e1 el d\u00ed\u00ada del juicio, cuando se vea la ayuda que nuestras representaciones han prestado a las almas, cuando se conozca la reacci\u00f3n que las almas han tenido frente a nuestras transmisiones positivas. Por consiguiente, sacrificio diario. \u00bfY para qu\u00e9? En esp\u00ed\u00adritu de reparaci\u00f3n por nuestros pecados, en prueba de amor a Dios y para adquirir m\u00e9ritos para la vida eterna\u00bb (TP 129).<\/p>\n<p>En la Iglesia perdura la tentaci\u00f3n eterna de considerar obediencia a la pereza, y autenticidad evang\u00e9lica al inmovilismo de pensamiento y de testimonio. La acogida de las maneras m\u00e1s actuales de predicaci\u00f3n provoca una resistencia a veces pasiva y a veces vivamente obstaculizante, que causa al apostolado da\u00f1os de incalculable gravedad. De vez en cuando don Alberione se enfrenta con palabras insospechadamente claras con esta realidad.<\/p>\n<p>En una pl\u00e1tica pronunciada el 2 de noviembre de 1956 dijo, entre otras cosas: \u00abLas nuevas dificultades que obstaculizan hoy m\u00e1s que nunca nuestro apostolado cinematogr\u00e1fico no deben detenerlo, sino encaminarlo hacia nuevas conquistas. No hay que desorientarse, sino rezar y caminar hacia nuestra independencia de actividad en la Iglesia, procurando pasar ilesos entre gota y gota, sin mojarse y sin mezclarse en ello. No s\u00e9 ni cu\u00e1ndo ni c\u00f3mo, pero hemos de conseguir y conseguiremos seguramente nuestra libertad en la Iglesia, ya que lo exige nuestra misi\u00f3n\u00bb (TP 161).<\/p>\n<p>5. LA DIMENSI\u00ed\u201cN MISIONERA &#8211; No entendemos el t\u00e9rmino misionero en sentido geogr\u00e1fico o interconfesional, sino que lo referimos m\u00e1s bien a las capas sociales en donde se constata la existencia de \u00abextra\u00f1os\u00bb o de opositores al cristianismo incluso en las zonas de antigua cristiandad, como ocurre en el mundo de los intelectuales incr\u00e9dulos o del ate\u00ed\u00adsmo militante. La presencia cristiana en el mundo de los intelectuales ha sido un postulado constante, aunque es preciso reconocer que, mientras en el \u00e1mbito de la producci\u00f3n de libros ha resultado con frecuencia moderadamente satisfactoria, en el del periodismo y del espect\u00e1culo no ha realizado todav\u00ed\u00ada empresas de gran incidencia. Don Alberione pide para estos casos los m\u00ed\u00adnimos teol\u00f3gicos y morales: todo el saber es, a fin de cuentas, teolog\u00ed\u00ada, ya que todo tiene como autor al mismo Dios: \u00abDios, al crear el mundo, se ha convertido en el autor de toda ciencia. El saber no es m\u00e1s que estudiar a Dios. Cada ciencia nueva es un cap\u00ed\u00adtulo que nos explica la obra de Dios. Adem\u00e1s, Dios ense\u00f1\u00f3 por medio de su palabra, por medio de sus profetas, y \u00faltimamente nos habl\u00f3 por medio de su hijo Jesucristo\u00bb (TP 135). Reflexionando sobre la situaci\u00f3n del Jap\u00f3n, indicaba: \u00abLa masa m\u00e1s descristianizada en la actualidad es la llamada culta&#8230; La profunda crisis de la cultura de hoy consiste en esto: los hombres se ven impulsados hacia conquistas cada vez m\u00e1s vastas en el mundo de las cosas sensibles&#8230; La b\u00fasqueda desesperada de un fin impreciso, que nunca se alcanza&#8230; Los hombres unidos en Dios Padre sobre la tierra: para estar unidos en el cielo, en la posesi\u00f3n eterna y feliz del Sumo Bien, la felicidad eterna. Tenemos obligaci\u00f3n de cooperar por esta unidad con la difusi\u00f3n de la doctrina, de la moral, del culto cat\u00f3lico\u00bb (CISP 856). En orden a la influencia cultural y espiritual en las naciones descristianizadas o paganas, exhorta: \u00abFormar una mentalidad literaria cient\u00ed\u00adfica, filos\u00f3fica&#8230;, para llegar a la teolog\u00ed\u00ada, a la fe, a la moral y culto cristiano. Por tanto, `todo lo que es verdadero, todo lo que es puro&#8230;&#8217;. El sacerdote ap\u00f3stol es un predicador que tiene el alma llena de Jesucristo, camino, verdad y vida&#8230; Es, adem\u00e1s, un conductor de masas, es el padre de las almas, alter Christus; se dirige a las poblaciones, all\u00e1 donde es mayor el n\u00famero de almas&#8230;\u00bb (CISP 797-798).<\/p>\n<p>Del conjunto de la obra de don Alberione se deduce un planteamiento del testimonio salvifico en el mundo que no es ya unidimensional, sino que puede partir de cualquier punto en donde tenga lugar una transmisi\u00f3n promocional: desde los m\u00ed\u00adnima moralia, desde el simple alejamiento del pecado, hasta la edificaci\u00f3n cristiana, la elaboraci\u00f3n teol\u00f3gica m\u00e1s refinada y la manifestaci\u00f3n m\u00ed\u00adstica. Por otra parte, cualquier fuente de mensajes se ve hoy m\u00e1s que nunca invitada a la humildad por la noci\u00f3n de retorno o feed back, que puede partir igualmente de cualquier distancia: geogr\u00e1fica, ideol\u00f3gica, religiosa o m\u00ed\u00adstica. Como ya dijo de Dios san Agust\u00ed\u00adn, en la \u00e9poca de la informaci\u00f3n global la presencia evangelizadora y salv\u00ed\u00adfica acaba siendo un circulo en donde el centro est\u00e1 por todas partes y la circunferencia no se puede alcanzar.<\/p>\n<p>R. F. Esposito<br \/>\nBIBL.-AA. VV.. La comunicaci\u00f3n y los mass media, Mensajero, Bilbao 1975.-AA. VV., Violencia y medios de comunicaci\u00f3n social, Conf. Esp. de Cajas de Ahorro, Madrid 1972.-AA. VV., El lenguaje de la imagen: cartel, cine, c\u00f3mic, TV, Edimag, Valencia 1976.-AA. VV., Comunicaci\u00f3n y lenguaje, Karp\u00f3s, Madrid 1977.-Baragli, E, Prensa, radio, cine y televisi\u00f3n en familia, Atenas, Madrid 1965.-Braschi, W, Las mil y una caras de la comunicaci\u00f3n, Playor, Madrid 1980.-Busquet i Grabulosa, LI, Para leer la imagen: mass media yeducaci\u00f3n, ICCE, Madrid 1977.-Comuni\u00f3n y progreso. Instrucci\u00f3n pastoral de la Santa Sede sobre los medios de comunicaci\u00f3n social, PPC, Madrid 1971.-Echarren Yst\u00fariz, R,Propagando, opini\u00f3n p\u00fablica y medios de comunicaci\u00f3n social, Paulinas, Madrid 1970.-Eguren, J. A. Las t\u00e9cnicas modernas de difusi\u00f3n ante la conciencia cristiana, Sal Terrae, Santander 1986.-Escarpit, R, Teor\u00ed\u00ada general de la informaci\u00f3n y de la comunicaci\u00f3n, Icaria, Barcelona 1977.-Esposito, F. R, La teolog\u00ed\u00ada de la publie\u00ed\u00adstica seg\u00fan el pensamiento de S. 9lberione, Paulinas, Madrid 1980.-Gubern, R. Mensajes ir\u00f3nicos en la cultura de masas, Lumen, Barcelona 1974.-Gubern, R, Comunicaci\u00f3n y cultura de masas, Pen\u00ed\u00adnsula, Barcelona 1977.-Klapper, J. T. Efectos de las comunicaciones de masas. Poder y limitaciones de los medios mod^reos de difusi\u00f3n, Aguilar, Madrid 1974.-1,erbinger, O, Dise\u00f1os para una comunicaci\u00f3n persuasiva, El Manual Moderno, M\u00e9xico 1979.-N\u00fa\u00f1ez Ladeveze, L, Lenguaje y comunicaci\u00f3n: para una teor\u00ed\u00ada de la relaci\u00f3n period\u00ed\u00adstica, Pir\u00e1mide. Madrid 1977.-Pascual. J. M, Los medios de comunicaci\u00f3n social en la doctrina de la Iglesia, Servicio de Publicaciones del Ministerio de Educaci\u00f3n y Ciencia, Madrid 1976.-Romero, A, C\u00f3digo \u00e9tico. Medios de comunicaci\u00f3n infantiles y juveniles, Doncel, Madrid 1975.<\/p>\n<p>S. de Fiores &#8211; T. Goffi &#8211; Augusto Guerra, Nuevo Diccionario de Espiritualidad, Ediciones Paulinas, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Espiritualidad<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. Importancia e influjo de los \u00abmass media\u00bb hoy: 1. En el plano psicol\u00f3gico; 2. En el plano social; 3. En el magisterio de la iglesia &#8211; II. Relaciones de esta problem\u00e1tica con la liturgia: 1. Imagen y palabra; 2. Iconograf\u00ed\u00ada cin\u00e9tica: a) Simbolismo tecnol\u00f3gico, b) Velocidad y silencio, c) Perspectiva m\u00f3vil &#8211; III. C\u00f3mo han recibido los \u00abmass media\u00bb la reforma lit\u00fargica: 1. Reflej\u00e1ndola; 2. Coment\u00e1ndola &#8211; IV. C\u00f3mo valora o podr\u00ed\u00ada valorar la reforma lit\u00fargica la aportaci\u00f3n de los \u00abmass media\u00bb: experimentos y perspectivas: 1. Los \u00abgroup media\u00bb; 2. Para un ambiente festivo; 3. Homil\u00ed\u00adas audiovisuales &#8211; V. Los problemas de las transmisiones radiotelevisadas de las acciones lit\u00fargicas: 1. Mostrar honestamente; 2. Presencia y participaci\u00f3n &#8211; VI. Valoraciones conclusivas: 1. Una aventura apenas iniciada; 2. T\u00e9cnica, teolog\u00ed\u00ada, arte.<\/p>\n<p>I. Importancia e influjo de los \u00abmass media\u00bb hoy<br \/>\nEn cualquier acto de comunicaci\u00f3n humana, o sea, en la jerga de sus te\u00f3ricos, en la transmisi\u00f3n de un mensaje, un factor determinante es siempre, junto con el emisor, el receptor y el contexto f\u00ed\u00adsico-social, el medium empleado. Cambiado el medium, se transforma la relaci\u00f3n humana. Es lo que sucedi\u00f3 cuando elcampo de la comunicaci\u00f3n humana fue invadido por los llamados mass media (los principales son la prensa, el cine, la radio y la televisi\u00f3n, aunque otros muchos medios pueden considerarse tales), los cuales transformaron la comunicaci\u00f3n humana en comunicaci\u00f3n social. Durante decenios, la atenci\u00f3n y la preocupaci\u00f3n de las autoridades civiles y eclesi\u00e1sticas se centraron sobre todo en los contenidos vehiculados por los nuevos media, y particularmente por sus repercusiones morales; pero con el tiempo cobraron un relieve cada vez mayor las implicaciones -sea de \u00ed\u00adndole psicosociol\u00f3gica, sea en orden a la evangelizaci\u00f3n- de la forma (o formas) de la comunicaci\u00f3n llevada a cabo a trav\u00e9s de los medios mec\u00e1nicos y electr\u00f3nicos.<\/p>\n<p>1. EN EL PLANO PSICOL\u00ed\u201cGICO. Al comienzo aparecieron constataciones gen\u00e9ricas; por ejemplo, que una forma de comunicaci\u00f3n que implicaba un solo sentido -la vista o bien el o\u00ed\u00addo- provoca una experiencia de participaci\u00f3n menos total que una forma que act\u00fae sobre la estructura ps\u00ed\u00adquica del hombre casi en su integridad, como hace el cine. Las observaciones se fueron haciendo poco a poco m\u00e1s espec\u00ed\u00adficas: el cine, por exclusi\u00f3n de cualquier otro objeto que no sea la gigantesca imagen proyectada sobre la pantalla, por el aislamiento psicol\u00f3gico del espectador en la sala oscura, etc., permite un menor distanciamiento cr\u00ed\u00adtico durante el espect\u00e1culo que la televisi\u00f3n, con su pantalla mucho m\u00e1s peque\u00f1a, sus im\u00e1genes mucho menos definidas, etc. Result\u00f3 claro, en fin, que el uso frecuente de tales instrumentos produce nuevos h\u00e1bitos de percepci\u00f3n: en particular, en sentido negativo, suscita una alergia por el discurso abstracto y de car\u00e1cter l\u00f3gico; en sentido positivo, hace nacer una nueva sensibilidad y apertura al lenguaje simb\u00f3lico y al comportamiento m\u00ed\u00adtico-ritual&#8217;.<\/p>\n<p>2. EN EL PLANO SOCIAL. LOS efectos socioculturales de los mass media van m\u00e1s all\u00e1 de la suma de las transformaciones psicol\u00f3gicas individuales. Citamos tres, que ponen de manifiesto su ambivalencia: a) relaci\u00f3n ricos-pobres: la transmisi\u00f3n casi instant\u00e1nea de noticias sobre cuanto acontece en cualquier parte de la tierra podr\u00ed\u00ada promover el desarrollo de una conciencia planetaria y de la solidaridad humana; pero s\u00f3lo las naciones tecnol\u00f3gicamente m\u00e1s avanzadas han podido adue\u00f1arse de los llamados mega-media, como los sistemas de comunicaci\u00f3n v\u00ed\u00ada sat\u00e9lite (que, por lo dem\u00e1s, hacen posibles las transmisiones lit\u00fargicas en mundovisi\u00f3n); b) relaci\u00f3n ciudad-campo: el desarrollo de la telem\u00e1tica hace posibles las f\u00e1bricas difusas t\u00ed\u00adpicas de las grandes empresas multinacionales, los cursos universitarios a distancia, la r\u00e1pida consulta de la opini\u00f3n p\u00fablica en las determinaciones de ciertas decisiones pol\u00ed\u00adticas, etc.; pero en el tercer mundo se agravan los problemas humanos causados por las presiones que cada vez con m\u00e1s fuerza impulsan a la concentraci\u00f3n de las actividades productivas, educativas y pol\u00ed\u00adticas en los restringidos espacios urbanos en que se han instalado modestos sistemas de comunicaci\u00f3n moderna (con grav\u00ed\u00adsimas repercusiones en las infraestructuras comunitarias de las asambleas eclesiales); c) relaci\u00f3n familia-valores: en Occidente la televisi\u00f3n ha transformado la diversi\u00f3n comercial en objeto de consumo dom\u00e9stico, trastornando la vida familiar y atropellando el di\u00e1logo que no est\u00e9 mediado por instrumentos t\u00e9cnicos, mientras el uso difundid\u00ed\u00adsimo del transistor, incluso en la sociedad con baj\u00ed\u00adsima renta per c\u00e1pita, afecta a las ra\u00ed\u00adces de su cultura y pone en crisis las instituciones tradicionales .para la transmisi\u00f3n de las ideas (sin excluir las adoptadas por las iglesias cristianas y por el islam).<br \/>\n3. EN EL MAGISTERIO DE LA IGLESIA. En la perspectiva pastoral del Vat. II, el decreto \u00ed\u00adnter mirifica (1963) defini\u00f3 el uso de los medios de comunicaci\u00f3n social como un deber para la iglesia (n. 3). La instrucci\u00f3n pastoral de la Pontificia comisi\u00f3n para las comunicaciones sociales Communio et progressio (1971), que complementa al decreto conciliar, ha indicado las estructuras id\u00f3neas para la puesta en pr\u00e1ctica de este deber (nn. 126-134), aludiendo particularmente a la liturgia, cuando exhorta al uso de los mass media que \u00abpermiten a los cristianos intervenir, a pesar de las distancias, en las solemnes ceremonias de la iglesia, y as\u00ed\u00ad la comunidad cristiana entera se siente m\u00e1s estrechamente unida\u00bb (n. 128). La Pontificia comisi\u00f3n para las comunicaciones sociales, instituida con el motu proprio In fructibus multis, de Pablo VI (2 de abril de 1964), en ejecuci\u00f3n del voto conciliar expresado por IM 19, tiene la tarea de ayudar a los episcopados locales a promover el inter\u00e9s de los fieles por toda la problem\u00e1tica de los mass media, entre otras cosas con la celebraci\u00f3n, se\u00f1alada para el domingo entre la ascensi\u00f3n y pentecost\u00e9s, de una jornada mundial de las comunicaciones sociales (querida por IM 18), para la que el papa propone un tema espec\u00ed\u00adfico cada a\u00f1o<br \/>\nEn una perspectiva m\u00e1s general, una m\u00e1s precisa toma de conciencia del modelo de comunicaci\u00f3n que la iglesia est\u00e1 llamada a realizar no puede prescindir de las repercusiones profundas que la llegada de los mass media y de la era electr\u00f3nica tiene para la liturgia.<\/p>\n<p>II. Relaciones de esta problem\u00e1tica con la liturgia<br \/>\n1. IMAGEN Y PALABRA. Una primera consecuencia de evidente importancia lit\u00fargica del predominio actual de los mass media en la comunicaci\u00f3n social es el papel no auxiliar, sino primario que ha cobrado la imagen visual respecto a la palabra; incluso en la prensa, hoy fotos de colores y tebeos inundan espacios cada vez m\u00e1s amplios, en desventaja cuantitativa de los contenidos verbales, pero a menudo en ventaja de la eficacia comunicativa de las mismas palabras que han sobrevivido, pocas pero esenciales.<\/p>\n<p>La iglesia, oponi\u00e9ndose a los diversos movimientos iconoclastas surgidos en diferentes \u00e9pocas, ha sostenido siempre el valor de la imagen visual, con tal que sea complementaria y nunca sustitutiva de la palabra, en el mismo \u00e1mbito lit\u00fargico. Sin embargo, las im\u00e1genes t\u00ed\u00adpicas de los mass media presentan aspectos nuevos y problem\u00e1ticos.<\/p>\n<p>2. ICONOGRAF\u00ed\u008dA CINETICA. a) Simbolismo tecnol\u00f3gico. La nueva iconograf\u00ed\u00ada se funda en complejas tecnolog\u00ed\u00adas que, al tiempo que permiten evocar m\u00e1s de cerca la vida, requieren para llegar a ser elocuentes una \u00abmentalidad abierta a las sugerencias de un lenguaje simb\u00f3lico diverso del tradicional inspirado en la naturaleza\u00bb. Por ejemplo, el uso de la misma luz el\u00e9ctrica en las iglesias era acogido con cautela por la Congregaci\u00f3n de ritos de 1895 (en cuanto que no pod\u00ed\u00ada evocar el simbolismo del aceite y de la cera que, ardiendo, se consumen). En cambio, hoy muchos ven la red de comunicaciones el\u00e9ctricas, que recubre ya la superficie de la tierra, como una estructura -en la perspectiva de una humanidad reintegrada- an\u00e1loga al sistema nervioso en el organismo humano individual; para \u00e9stos, encender un medio el\u00e9ctrico evoca mejor la tem\u00e1tica b\u00ed\u00adblica de la relaci\u00f3n luz-vida que encender el antiguo candil. Pero esto supone la posesi\u00f3n de una noci\u00f3n, aunque sea elemental, de f\u00ed\u00adsica y de fisiolog\u00ed\u00ada, si no de cibern\u00e9tica; de lo contrario, se tratar\u00ed\u00ada de un acto banal o m\u00e1gico.<\/p>\n<p>b) Velocidad y silencio. El car\u00e1cter cin\u00e9tico de los mass media condiciona la mente a obrar cada vez m\u00e1s a flashes, a preferir por tanto \u00abun pensamiento brevemente expresado pero no desarrollado\u00bb y dejado a prop\u00f3sito incompleto -de forma que exija la \u00abparticipaci\u00f3n en el esfuerzo de aquel que quiere comunicar una idea sin insistir\u00bb obtenida mediante la alternancia de pausas silenciosas con la expresi\u00f3n afor\u00ed\u00adstica de intuiciones seminales-, m\u00e1s bien que el desarrollo pleno de un tupido razonamiento articulado en largos per\u00ed\u00adodos. Parece que los h\u00e1bitos mentales engendrados por los medios cin\u00e9ticos no son ajenos a la renovada popularidad de las oraciones jaculatorias u oraciones flash, como ciertamente no lo son a la reaparici\u00f3n en pintura y escultura de aquellas estructuras ya t\u00ed\u00adpicas de los iconos bizantinos, y hoy llamadas abiertas en la jerga de la cr\u00ed\u00adtica contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>c) Perspectiva m\u00f3vil. La iconograf\u00ed\u00ada cin\u00e9tica requiere que el ojo delespectador se identifique con el objetivo de la m\u00e1quina de toma: \u00e9sta se acerca o se aleja de los objetos seg\u00fan el grado de implicaci\u00f3n deseado, de forma que los detalles se agrandan o se empeque\u00f1ecen en funci\u00f3n de su importancia en determinados momentos (como, en la pintura medieval, las dimensiones de las figuras a menudo reflejan m\u00e1s la importancia que les corresponde que no las proporciones reales); o bien se ven los objetos seg\u00fan su percepci\u00f3n y comprensi\u00f3n por parte de un personaje m\u00e1s bien que de otro (como en la liturgia bizantina el punto de vista a menudo da la vuelta a los diversos personajes de un episodio b\u00ed\u00adblico). Por tanto, en el \u00e1mbito lit\u00fargico el hombre condicionado por los mass media, como ha mostrado con pe,netrantes an\u00e1lisis William Kuhns, se encuentra a disgusto si debe mantenerse siempre en una posici\u00f3n fija a lo largo de toda la duraci\u00f3n de un rito, forzado a participar en una perspectiva que no permite desplazamientos. Esto lleva aneja, entre otras cosas, la exigencia de revalorar las pro,cesiones y los cambios de lugar en los diversos momentos de una celebraci\u00f3n lit\u00fargica. Adem\u00e1s, para tener en cuenta el alt\u00ed\u00adsimo \u00ed\u00adndice de importancia que tienen las distancias -como demuestran los estudios de Hall y de otros antrop\u00f3logos-, se ha propuesto el uso de pantallas y de sistemas televisivos de circuito cerrado que permitan el agrandamiento de gestos particularmente significativos y su clara visi\u00f3n por parte de quien se encuentra distante del centro de la acci\u00f3n en las grandes asambleas de los fieles. Si se hace as\u00ed\u00ad, ya no resultar\u00ed\u00ada verdadero que los telespectadores hoy tienen \u00abuna participaci\u00f3n psicol\u00f3gica quiz\u00e1 mejor que la normalmente posible en comunidades locales que superen demasiado (grandes catedrales y santuarios, plaza de San Pedro&#8230;) la intimidad de las peque\u00f1as comunidades parroquiales y familiares\u00bb<\/p>\n<p>III. C\u00f3mo han recibido los \u00abmass media\u00bb la reforma lit\u00fargica<br \/>\n1. REFLEJ\u00ed\u0081NDOLA. El mejor servicio que han prestado los mass media a la reforma lit\u00fargica ha sido el de hacer ver y o\u00ed\u00adr -desde la ceremonia de apertura del concilio mismo en adelante- a millones de personas (que de lo contrario no habr\u00ed\u00adan tenido nunca la posibilidad de asistir personalmente), por medio de im\u00e1genes a menudo de extraordinaria belleza, la celebraci\u00f3n de algunos momentos-clave de la vida eclesial que ponen por obra la reforma lit\u00fargica misma. Por ejemplo, es muy dif\u00ed\u00adcil que se pueda conocer el rito de exequias renovado con la misma eficacia que se logr\u00f3 en las transmisiones televisivas del funeral de Pablo VI (agosto 1978) -con la a\u00f1adidura del efecto simb\u00f3lico improgramable del viento que pasaba las hojas del evangeliario abierto sobre el ata\u00fad- y del de Aldo Moro, aunque en ausencia del cad\u00e1ver del difunto, durante el cual el Santo Padre dio un ejemplo inolvidable de oraci\u00f3n personal intensa y en relaci\u00f3n con la circunstancia, pero \u00ed\u00adntimaniente vinculada con el rito lit\u00fargico. As\u00ed\u00ad tambi\u00e9n la noche de navidad de 1974, en la apertura de la puerta santa de la bas\u00ed\u00adlica de San Pedro, el rico simbolismo b\u00ed\u00adblico-lit\u00fargico de la puerta se comunic\u00f3 a mil millones de telespectadores conectados en mundovisi\u00f3n, despertando una emoci\u00f3n que no habr\u00ed\u00ada sido posible alcanzar sin las im\u00e1genes de los cascotes que, al caer, rozaban la persona del papa.<br \/>\n2. COMENT\u00ed\u0081NDOLA. Mucho menos eficaces en comunicar el verdadero sentido de la reforma lit\u00fargica han sido en general las cr\u00f3nicas y los comentarios de tipo period\u00ed\u00adstico; demasiadas las concesiones a las tentaciones inherentes a la naturaleza de los mass media, es decir, a la atracci\u00f3n de lo anecd\u00f3tico, de lo pol\u00e9mico y a veces de lo escandaloso. Sin embargo, mientras los mass media siguen dando una importancia exagerada a las posiciones extremistas, quiz\u00e1 la expresi\u00f3n (sobre todo a trav\u00e9s de la prensa) de toda la gama de las reacciones viscerales, cerebrales, extraviadas -o, viceversa, que entonan hosannas- a la reforma lit\u00fargica era necesaria para que los responsables pudieran adivinar el estado de \u00e1nimo del pueblo de Dios y aportar las aclaraciones \u00fatiles para evitar las incomprensiones acumuladas durante siglos. La participaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica, a trav\u00e9s de los mass media, ha contribuido no poco a la acogida de la reforma con mayor consentimiento cada vez \u00bb<\/p>\n<p>IV. C\u00f3mo valora o podr\u00ed\u00ada valorar la reforma lit\u00fargica la aportaci\u00f3n de los \u00abmass media\u00bb: experimentos y perspectivas<br \/>\nYa en 1900, es decir, inmediatamente despu\u00e9s de la invenci\u00f3n del cine, se proyectaron algunas pel\u00ed\u00adculas en iglesias cat\u00f3licas y protestantes; pero en 1912 la Congregaci\u00f3n consistorial \u00abprohibi\u00f3 absolutamente\u00bb tales proyecciones. Sin embargo, la prohibici\u00f3n, reiterada en 1958, se funda en la impropiedad del uso de las iglesias como salas para espect\u00e1culos, aunque sea con fines educativos e incluso catequ\u00ed\u00adsticos. Quiz\u00e1, entonces, ni siquiera se pensaba en la posibilidad de secuencias f\u00ed\u00adlmicas (todav\u00ed\u00ada inexistentes) ideadas y producidas expresamente en funci\u00f3n de la liturgia, en analog\u00ed\u00ada con las vidrieras historiadas o el rollo iluminado del Exsultet en otros siglos. Si en la primera prohibici\u00f3n hubo tambi\u00e9n cierta prevenci\u00f3n contra el uso de instrumentos t\u00e9cnicos en cuanto nonaturales, tal prevenci\u00f3n hoy est\u00e1 ciertamente superada, con tal que no se trate de sustituir, en el \u00e1mbito de la oraci\u00f3n com\u00fan, la presencia personal con m\u00e1quinas. En efecto, adem\u00e1s del uso de amplificadores, se admite ya el uso de la radio en la iglesia, \u00abcon tal que sea fuera de las acciones lit\u00fargicas y de los ejercicios de piedad&#8230; para escuchar la voz del papa, del obispo local o de otros oradores sagrados; y tambi\u00e9n para ense\u00f1ar la doctrina cristiana, el canto sagrado o bien cantos religiosos populares a los fieles, as\u00ed\u00ad como para dirigir y apoyar el canto de los fieles en las procesiones fuera de la iglesia\u00bb &#8216;2. Con ocasi\u00f3n de la visita del papa Juan Pablo II a Espa\u00f1a (octubre de 1982) se sirvieron tambi\u00e9n de grandes pantallas en la concentraci\u00f3n de los j\u00f3venes en el estadio Santiago Bernabeu para que participaran mejor en la celebraci\u00f3n los j\u00f3venes que no hab\u00ed\u00adan podido entrar en el estadio\u00bb.<\/p>\n<p>1. LOS \u00abGROUP MEDIA\u00bb. El uso de los media llamados grandes o ricos (pel\u00ed\u00adculas de producci\u00f3n costosa o bien instalaciones televisivas de circuito cerrado), tambi\u00e9n en forma claramente subsidiaria y no sustitutiva de la presencia personal, plantea problemas diversos y de no f\u00e1cil soluci\u00f3n. En cambio, en los a\u00f1os posteriores al concilio, al tiempo que se difund\u00ed\u00ada en el campo art\u00ed\u00adstico el llamamiento al arte llamado pobre o m\u00ed\u00adnimo, muchos en la iglesia, y destacadamente los mayores organismos cat\u00f3licos responsables de las comunicaciones sociales (OCIC y UNDA), se comprometieron en la promoci\u00f3n del uso de los llamados medios grupales o de animaci\u00f3n audiovisual, o bien mini-media, multimedia, media-ligeros o pobres -expresiones con acepci\u00f3n aproximadamente sin\u00f3nima . Como observ\u00f3 en el s\u00ed\u00adnodo de obispos de 1977 mons. Deskur, presidente de la Pontificia comisi\u00f3n para las comunicaciones sociales, \u00abel problema de los mass media y el de los group media est\u00e1n estrechamente ligados, aun cuando la t\u00e9cnica, psicol\u00f3gica y sociol\u00f3gicamente, es diversa\u00bb\u00bb. Tales medios -v\u00ed\u00addeo-cassettes, audiocassettes, diapositivas, filminas, discos, cintas magn\u00e9ticas, fotomontajes, etc.- se usaron primero meramente como ayuda para la catequesis verbal; pero a continuaci\u00f3n se hall\u00f3 y analiz\u00f3 un lenguaje (dotado de una gram\u00e1tica propia) suyo espec\u00ed\u00adfico, particularmente adaptado para estimular di\u00e1logos de profundizaci\u00f3n de temas escogidos en peque\u00f1os grupos homog\u00e9neos, en contraste con el mutismo y las manipulaciones a que est\u00e1 expuesto el gran p\u00fablico de los mass media. T\u00ed\u00adpicamente, los utilizadores de los group media aspiran: 1) ante todo a captar en im\u00e1genes visuales y ac\u00fasticas aspectos de las diversas realidades concretas de la vida de los participantes; 2) luego, a trav\u00e9s del an\u00e1lisis de la colecci\u00f3n, a descubrir analog\u00ed\u00adas estructurales con las im\u00e1genes-clave b\u00ed\u00adblicas -cosa que puede permitir su ordenamiento (o montaje) seg\u00fan el sentido descubierto ; 3) en fin, se produce su traducci\u00f3n en oraci\u00f3n audiovisual &#8216; . Tales ejercicios espirituales encajan mayormente en el \u00e1mbito paralit\u00fargico: vigilias b\u00ed\u00adblicas, celebraciones penitenciales, procesiones, peregrinaciones, encuentros ecum\u00e9nicos, etc. En efecto, los experimentos realizados con medios el\u00e9ctricos y electr\u00f3nicos han tenido resultados interesantes.<\/p>\n<p>2. PARA UN AMBIENTE FESTIVO. En el pasado, en las iglesias, se usaban diversos medios -tapices, iconos port\u00e1tiles, aparatos de diferente color, etc.- para se\u00f1alar el tono particular y el diverso clima espiritual de los momentos sucesivos del ciclo lit\u00fargico. Los nuevos medios son capaces de crear efectos an\u00e1logos, pero todav\u00ed\u00ada m\u00e1s flexibles. Su pleno disfrute en este sentido podr\u00ed\u00ada quiz\u00e1 llegar a obtener resultados parangonables a los obtenidos en otras \u00e9pocas por la invenci\u00f3n de nuevas t\u00e9cnicas: un uso particular del mosaico marca el momento del nacimiento del arte bizantino; las vidrieras policromas, el del arte g\u00f3tico: dos momentos hist\u00f3ricos en que el valor simb\u00f3lico de la luz, reflejada por los mosaicos, refractada por las vidrieras, fue explotado al m\u00e1ximo con el empleo de nuevas tecnolog\u00ed\u00adas. Quiz\u00e1 las potencialidades fotoic\u00f3nicas del s. xx son de mayor riqueza, pero para llevarlas a la pr\u00e1ctica se necesitar\u00ed\u00adan la intuici\u00f3n tecnol\u00f3gico-pastoral de un abate Suger y la genialidad est\u00e9tico-lit\u00fargica de los artistas medievales, tanto occidentales como orientales.<\/p>\n<p>3. HOMIL\u00ed\u008dAS AUDIOVISUALES. El uso de los audiovisuales es m\u00e1s conveniente cuando se trata m\u00e1s bien de transmitir un mensaje que de realizar una acci\u00f3n. En el Directorio para las misas con ! ni\u00f1os, la Congregaci\u00f3n para el culto divino, en la secci\u00f3n dedicada a los elementos visuales (35-36), adem\u00e1s de la valoraci\u00f3n del ambiente y de los gestos lit\u00fargicos, recomienda la introducci\u00f3n de otras im\u00e1genes \u00abpreparadas por los mismos ni\u00f1os, como, por ejemplo, para ilustrar la homil\u00ed\u00ada, para presentar las intenciones de la plegaria universal, para inspirar la meditaci\u00f3n\u00bb (n. 36; cf A. Pardo, Liturgia de la Eucarist\u00ed\u00ada: Directorio para las misas con ni\u00f1os, p. 234). Algunas conferencias episcopales han puesto algunas reservas en la utilizaci\u00f3n de los medios audiovisuales por miedo \u00aba que no se sepa conservar la justa medida en uso\u00bb<br \/>\nSe debe reconocer que una homil\u00ed\u00ada audiovisual requiere una forma de co-expresividad verbal-visual diversa de la que se experimenta en contextos puramente did\u00e1cticos, ya que, adem\u00e1s de poner en relaci\u00f3n los textos de la misa con la vida cotidiana, debe efectuar el paso de la liturgia de la palabra a la eucar\u00ed\u00adstica; y la gram\u00e1tica de un lenguaje mistag\u00f3gico desarrollado con los media de nuestro tiempo todav\u00ed\u00ada no se ha elaborado l\u00facidamente\u00bb. En cualquier caso, como no se debe ciertamente transformar el santuario en un bazar electr\u00f3nico, se deber\u00ed\u00ada pensar en una arquitectura con posibilidades de retroproyecciones o que, de otros modos, explotase est\u00e9tica y simb\u00f3licamente los aparatos necesarios -lo que ya se puede y debe hacer con el micr\u00f3fono, del que las r\u00fabricas lit\u00fargicas hablan ya lo mismo que de los candelabros o del incensario, pero que por desgracia todav\u00ed\u00ada demasiado a menudo parece olvidado por los que dise\u00f1an nuevos altares y ambones.<\/p>\n<p>V. Los problemas de las transmisiones radiotelevisadas de las acciones lit\u00fargicas<br \/>\nLa respuesta del Santo Oficio a una primera petici\u00f3n para la transmisi\u00f3n radiof\u00f3nica de la misa, en 1926, fue negativa; pero en 1936 se concedi\u00f3 la autorizaci\u00f3n con tal que no se diese la impresi\u00f3n de que la escucha por la radio satisfac\u00ed\u00ada el precepto festivo y no se mezclase la transmisi\u00f3n de la misa con otras transmisiones \u00abde \u00ed\u00adndole demasiado profana o ligera\u00bb. En la enc\u00ed\u00adclica Miranda prorsus (1957) se recomend\u00f3 la escucha a los enfermos y a otrosimpedidos de estar f\u00ed\u00adsicamente presentes en la iglesia. Ya en 1948 acogi\u00f3 P\u00ed\u00ado XII con aplauso la misa televisada'\u00bb. Le ha hecho eco, antes de la Communio el progressio, la SC (n. 20) con la recomendaci\u00f3n de que tales transmisiones televisadas \u00abse hagan discreta y decorosamente, bajo la direcci\u00f3n y la responsabilidad de una persona id\u00f3nea a la que los obispos hayan destinado a este menester\u00bb<br \/>\n1. MOSTRAR HONESTAMENTE. Esta recomendaci\u00f3n responde a la primer\u00ed\u00adsima objeci\u00f3n planteada contra las transmisiones radiotelevisadas de las acciones lit\u00fargicas, es decir, el riesgo de exponerlas a la incomprensi\u00f3n de muchos, y acaso al escarnio de algunos. Radicalizando la objeci\u00f3n, se puede decir que llevar a cabo una acci\u00f3n ritual bajo la mirada de no-participantes corre siempre el riesgo de reducir el acto religioso a espect\u00e1culo teatral. Y, sin embargo, responde dom Jean Leclercq, \u00absi debemos servirnos de los mass media, hay que saber tambi\u00e9n someterse a ellos. Debemos ser lo bastante humildes como para pasar a trav\u00e9s de ellos, aceptar ser vistos, con tal que se nos vea como somos: sin hacer de comparsas en una pel\u00ed\u00adcula de producci\u00f3n\u00bb&#8217;. La lecci\u00f3n capital sobre c\u00f3mo superar las dificultades la ha proporcionado el cine etnol\u00f3gico. Un maestro del arte, Jean Rouch, se dio cuenta de que pod\u00ed\u00ada filmar los ritos paganos africanos sin falsear su autenticidad a pesar de su presencia y del instrumental (reducido, sin embargo, al m\u00ed\u00adnimo) con dos condiciones: 1) abandonar la imposible pretensi\u00f3n de mantenerse escondido; era preciso, por el contrario, incorporarse a la celebraci\u00f3n, participar en ella de alg\u00fan modo como un actor al que correspond\u00ed\u00ada un papel particular y reconocido, lo cual implicaba a veces moverse en sinton\u00ed\u00ada con el ritmo de la danza, vestirse no de forma carnavalesca, es cierto, pero s\u00ed\u00ad como conviene a quien tiene una funci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica en una acci\u00f3n de \u00ed\u00adndole coreogr\u00e1fica, etc.; 2) disponer de los espacios y las ocasiones por los que el acto del cineasta pudiera formar parte del rito. En efecto, una misa televisada no debe ser una misa ordinaria espiada por la telec\u00e1mara y en la que se ruega cort\u00e9smente a los participantes que finjan no saberlo, sino una misa especial, precisamente en cuanto que su desarrollo tiene en cuenta el hecho de que participar en ella, junto con el presidente, los lectores, los monaguillos, etc., tambi\u00e9n el equipo de televisi\u00f3n y los telespectadores, si bien a su modo. Este principio vale tambi\u00e9n para los fot\u00f3grafos, que se han convertido ya en actores inevitables en las celebraciones lit\u00fargicas de matrimonios, primeras comuniones, etc. (se debe reconocer que el \u00e1lbum de fotos-recuerdo no carece de potencialidades catequ\u00e9ticas y religiosas en modo alguno desde\u00f1ables).<\/p>\n<p>2. PRESENCIA Y PARTICIPACI\u00ed\u201cN. El problema teol\u00f3gico m\u00e1s espinoso que plantean las transmisiones radiotelevisivas de las acciones lit\u00fargicas se centra en la definici\u00f3n del binomio presencia-participaci\u00f3n. Para los fines pr\u00e1cticos de los moralistas, en el pasado bastaba a menudo un criterio de distancia para decidir si en determinadas circunstancias una persona estaba o no presente; pero es claro que el concepto de presencia es an\u00e1logo; y se puede admitir una presencia de modos y en grados diversos. La iglesia reconoce como suficiente, al menos para ganar las indulgencias en los casos de la bendici\u00f3n pontificia urbi et orbi (1939) y del rezo del rosario (1958), la compresencia a trav\u00e9s de la radio o la televisi\u00f3n, con tal que no se trate de grabaciones. El uso del tel\u00e9fono para la confesi\u00f3n sacramental se considera, en teor\u00ed\u00ada, de validez dudosa por la casi totalidad de los moralistas, pero que no se debe omitir en la pr\u00e1ctica en casos de extrema necesidad con absoluci\u00f3n sub conditione. La cercan\u00ed\u00ada local, sin embargo, parece necesaria para la realizaci\u00f3n de ciertas formas de comunicaci\u00f3n; por ejemplo, para la participaci\u00f3n en un banquete convival; por eso la autoridad de la iglesia ha excluido hasta ahora que haya una verdadera asistencia a la misa a distancia a trav\u00e9s de la televisi\u00f3n. Los enfermos est\u00e1n obviamente exentos de tal obligaci\u00f3n. Algunos te\u00f3logos (entre ellos, ya desde 1931, antes de la existencia de la televisi\u00f3n, H. du Passage) consideran que la iglesia podr\u00ed\u00ada modificar el precepto eventualmente transformando en obligaci\u00f3n la actual recomendaci\u00f3n de participar, en la medida de lo posible, a trav\u00e9s de los mass media en la celebraci\u00f3n de la misa dominical en caso de que fuera imposible la presencia local en la iglesia.<br \/>\nPero no es \u00e9ste el nudo de la cuesti\u00f3n. Desde el punto de vista especulativo se plantean interrogantes como el siguiente: En el caso (que en modo alguno pertenece a la ciencia-ficci\u00f3n) de sistemas televisivos de circuito cerrado que permiten la reciprocidad de comunicaci\u00f3n, el instrumental, aunque sea complejo, cumple funciones que no son esencialmente diversas de las de espejos, lentes y objetos semejantes: sirve tambi\u00e9n para regular el itinerario de las ondas luminosas (y sonoras), o sea, para preparar el ambiente con vistas a la explotaci\u00f3n m\u00e1s eficaz de las normales operaciones de las leyes de causalidad natural; ahora bien, \u00bfse puede decir que dos personas que se comunican a trav\u00e9s de tal sistema no se perciben precisamente la una a la otra, sino s\u00f3lo algo diverso y distinto de sus personas? \u00bfCu\u00e1l es exactamente la diferencia, en t\u00e9rminos de presencia, entre la transmisi\u00f3n directa, es decir, obtenida s\u00f3lo con la regulaci\u00f3n (bien que por medio de m\u00e1quinas) de los medios naturales de la vista y del o\u00ed\u00addo, y la transmisi\u00f3n de filmaciones, es decir, de improntas o huellas dejadas por operaciones del tipo mencionado arriba sobre materiales id\u00f3neos predispuestos para la impresi\u00f3n de im\u00e1genes? La dificultad de responder a tales problemas (y tambi\u00e9n de formularlos correctamente) justifica ampliamente la m\u00e1xima prudencia por parte del magisterio eclesial.<\/p>\n<p>VI. Valoraciones conclusivas<br \/>\n1. UNA AVENTURA APENAS INICIADA. Quiz\u00e1 el hecho m\u00e1s merecedor de un estudio a fondo es la extraordinaria fascinaci\u00f3n ejercida por las transmisiones televisadas de la liturgia, averiguada por sondeos cient\u00ed\u00adficos y otros indicadores (cartas enviadas por telespectadores) en diversos pa\u00ed\u00adses; en Canad\u00e1, por ejemplo, la misa resulta la m\u00e1s popular de todas las transmisiones (el deporte est\u00e1 en segundo lugar); en Espa\u00f1a, aunque no goza de un inter\u00e9s parangonable, tiene un \u00ed\u00adndice de escucha elevado. Los analistas de Radio-Canad\u00e1, al notar que la aceptaci\u00f3n de la misa televisada es alt\u00ed\u00adsima tambi\u00e9n entre aquellos que participan regularmente en la misa en la iglesia, lo atribuyen a la mayor adecuaci\u00f3n del lenguaje total televisivo a la psicolog\u00ed\u00ada del hombre de la edad electr\u00f3nica respecto a los otros modos de comunicaci\u00f3n t\u00ed\u00adpicos de culturas m\u00e1s literarias. Si la conclusi\u00f3n es v\u00e1lida, de ah\u00ed\u00ad se desprende, adem\u00e1s del deber de prestar la m\u00e1xima atenci\u00f3n y cuidado a las celebraciones lit\u00fargicas transmitidas por los medios de comunicaci\u00f3n, el compromiso de explotar lo m\u00e1s posible tal lenguaje tambi\u00e9n en las celebraciones que no aparecen reverberadas en las ondas et\u00e9reas. Para encaminarse hacia esta meta, se necesita una larga fase de experimentos hechos cr\u00ed\u00adticamente.<\/p>\n<p>2. TECNICA, TEOLOG\u00ed\u008dA Y ARTE. Entre tanto, no se puede dudar de los servicios que los mass media y los afines group media pueden prestar en la catequesis lit\u00fargica y en las fases preparatorias de las acciones lit\u00fargicas centrales. Diversos centros de producci\u00f3n audiovisual proporcionan material apto (llamado software) en todo el mundo; en ciertas di\u00f3cesis es la misma comisi\u00f3n de pastoral lit\u00fargica la que proporciona cada a\u00f1o media-kit (diapositivas, posters, discos, etc.) y organiza cursos para animadores. Es claro, en efecto, que todo el que desee utilizar el nuevo lenguaje eficazmente y en continuidad armoniosa con la tradici\u00f3n lit\u00fargica ha de poseer gran preparaci\u00f3n. Adem\u00e1s del saber-hacer t\u00e9cnico, se necesitan la teolog\u00ed\u00ada y el arte. No son aceptables prestaciones de cualidad mediocre. Si no hay belleza, no habr\u00e1 ni oraci\u00f3n aut\u00e9ntica ni ayuda v\u00e1lida para ella&#8217;.<\/p>\n<p>P. Serracino Inglott<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA:  Baragli E., Medios de comunicaci\u00f3n social, en NDT 2, Cristiandad, Madrid 1982, 1051-1065; Comisi\u00f3n Episcopal Suiza de liturgia, Liturgia y medios audiovisuales, en \u00abPhase\u00bb 106 (1978) 335-347; Esp\u00f3sito R.F., Mass media, en NDE, Paulinas, Madrid 1979, 880-893; Fern\u00e1ndez 1., Televisi\u00f3n v liturgia, en \u00abPhase\u00bb 71 (1972) 465-467; Pardo A., La misa televisada en domingo, en \u00abCommunio\u00bb 3 (1982) 186-194; Secretariado N. de Liturgia, Directorio lit\u00fargico para la retransmisi\u00f3n de la misa por radio v televisi\u00f3n, en \u00abPastoral Lit\u00fargica\u00bb. V\u00e9ase tambi\u00e9n la bibliograf\u00ed\u00ada de Arte, Arquitectura Cultura y liturgia, Lengua\/Lenguaje. Comunicaci\u00f3n en la eucarist\u00ed\u00ada y Signo\/S\u00ed\u00admbolo.<\/p>\n<p>D. Sartore &#8211; A, M. Triacca (eds.), Nuevo Diccionario de Liturgia, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Liturgia<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Evoluci\u00f3n socio-cultural del fen\u00f3meno y repercusiones en la vida cristiana &#8211; II. Espiritualidad de los promotores &#8211; III. Espiritualidad de los receptores &#8211; IV. Medios de comunicaci\u00f3n social y estados consagrados &#8211; V. La experiencia y el mensaje de don Alberione: 1. El apostolado de la \u00abedici\u00f3n\u00bb; 2. 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