{"id":17098,"date":"2016-02-05T11:08:09","date_gmt":"2016-02-05T16:08:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/movimientos-actuales-de-espiritualidad\/"},"modified":"2016-02-05T11:08:09","modified_gmt":"2016-02-05T16:08:09","slug":"movimientos-actuales-de-espiritualidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/movimientos-actuales-de-espiritualidad\/","title":{"rendered":"MOVIMIENTOS ACTUALES DE ESPIRITUALIDAD"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Introducci\u00f3n: 1. Sentido de estas p\u00e1ginas; 2. Constante hist\u00f3rica, justificaci\u00f3n y actualidad de los movimientos &#8211; II. Clasificaci\u00f3n: 1. Criterios de clasificaci\u00f3n: a) No a la dispersi\u00f3n. b) Dar importancia a los acentos, c) Vida; 2. Clasificaci\u00f3n concreta: a) Formaci\u00f3n y testimonio, b) Tradicional y progresista, c) Neomisticos y nuevos militantes &#8211; III. Nuevos militantes: 1. Terminolog\u00ed\u00ada; 2. Geograf\u00ed\u00ada, extensi\u00f3n y configuraci\u00f3n; 3. Entorno teol\u00f3gico y apoyos culturales; 4. Ideolog\u00ed\u00ada: a) Fuerzas a neutralizar; b) Fuerzas a potenciar &#8211; IV. Neom\u00ed\u00adsticos: 1. Terminolog\u00ed\u00ada; 2. Geograf\u00ed\u00ada, extensi\u00f3n y configuraci\u00f3n; 3. Entorno teol\u00f3gico y apoyos culturales; 4. Ideolog\u00ed\u00ada: a) Fuerzas a neutralizar; b) Fuerzas a potenciar.<\/p>\n<p>I. Introducci\u00f3n<br \/>\n1. SENTIDO DE ESTAS P\u00ed\u0081GINAS &#8211; Las tres palabras del enunciado son importantes para precisar el tema y contenido de estas p\u00e1ginas. Entendemos por espiritualidad un conjunto de actitudes evang\u00e9licas; por movimiento un grupo de personas que viven y llevan adelante esas actitudes; por actualidad algo que tiene vigencia en nuestros d\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>En las p\u00e1ginas que siguen no tratamos de constatar la existencia o no de un despertar religioso, que se manifestar\u00ed\u00ada en la existencia de grupos o sectas religiosos. Tampoco vamos a examinarla explicaci\u00f3n, raz\u00f3n o porqu\u00e9 del nacimiento de esos grupos en la Iglesia o sencillamente en la sociedad. Y, por \u00faltimo, tampoco hablaremos detenidamente de movimientos concretos, contando su historia particular y examinando sus l\u00ed\u00adneas evang\u00e9licas preferenciales.<\/p>\n<p>No es que no creamos en la utilidad -e incluso necesidad- de estos estudios y an\u00e1lisis. Creemos que todo ello constituye un elemento cristiano, o al menos religioso, de singular inter\u00e9s, que un soci\u00f3logo de la religi\u00f3n, yen distinta medida un espiritualista y otros estudiosos, no puede olvidar. La constataci\u00f3n del hecho religioso y las motivaciones que explican el agrupamiento son hechos que contestan muchas deficiencias eclesiales y religiosas, y revelan otras muchas necesidades y anhelos que se ven insatisfechos en lo m\u00e1s profundo de la religiosidad humana. Pero. repito, analizar esto no nos corresponde a nosotros [>Espiritualidad contempor\u00e1nea].<\/p>\n<p>Nuestro objetivo es presentar una clasificaci\u00f3n realista de todos esos movimientos, de acuerdo con unos criterios m\u00ed\u00adnimos y esenciales, y analizar cu\u00e1les son los grandes principios que est\u00e1n a la base de los distintos miembros de la clasificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2. CONSTANTE HIST\u00ed\u201cRICA. JUSTIFICACI\u00ed\u201cN Y ACTUALIDAD DE LOS MOVIMIENTOS &#8211; Los movimientos espirituales no son una peculiaridad moderna. Existen en la Iglesia por lo menos desde el nacimiento del monacato en sus formas iniciales. Ya entonces se dieron grupos de cristianos que, segregados de otros -incluso f\u00ed\u00adsicamente-, pero sobre todo unidos por la estima de unos valores que ellos captaban como necesarios, bien fuera para ellos, bien para un periodo determinado de la historia, se juntaron en peque\u00f1os o grandes grupos para vivirlos e impulsarlos, mientras otros cristianos prescind\u00ed\u00adan de los mismos.<\/p>\n<p>Posteriormente, basta abrir una historia de la espiritualidad o de la vida interna de la Iglesia para individuar inmediatamente una larga serie de movimientos, unos considerados ortodoxos y otros heterodoxos.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 las m\u00e1s de las veces han sido las situaciones eclesiales las que han propiciado que una o unas personas -nunca inicialmente muchas- sintiesen la llamada a reunirse con quienes pensaban como ellos -al menos con homogeneidad en lo principal-, a fin de encarnar, potenciar o rescatar valores de los que la Iglesia en ese momento parec\u00ed\u00ada tener mayor necesidad o ansiaba m\u00e1s visiblemente.<\/p>\n<p>Enumerar aqu\u00ed\u00ad todos esos movimientos no tendr\u00ed\u00ada especial sentido. S\u00ed\u00ad conviene, no obstante, enumerar algunos, dejando a un lado las diversas \u00f3rdenes y congregaciones religiosas, verdaderos e important\u00ed\u00adsimos movimientos espirituales o evang\u00e9licos&#8217;, en el seno de los cuales se acent\u00faan algunas posibilidades o valores evang\u00e9licos de particular inter\u00e9s.<\/p>\n<p>La justificaci\u00f3n de la existencia de grupos distintos en una misma Iglesia debe buscarse en el Evangelio. El Evangelio es para todo cristiano, pero ning\u00fan cristiano lo asume en su totalidad. El Evangelio es para todos los tiempos, pero ning\u00fan tiempo lo asume \u00ed\u00adntegramente. El Evangelio desborda. Por eso caben diversos movimientos o grupos. cada uno de los cuales potencia unos aspectos determinados. Y por eso, incluso, los grupos y movimientos no s\u00f3lo pueden existir, sino que su presencia es necesaria. Son la prueba de un pluralismo que se presenta como la \u00fanica posibilidad de respuesta a la multiplicidad de ofertas evang\u00e9licas. Los movimientos, pues, en principio no deber\u00ed\u00adan mirarse como elementos disgregadores y destructivos, sino como manifestaciones de la riqueza humana y evang\u00e9lica.<\/p>\n<p>Por todo lo que precede, los movimientos han sido una constante hist\u00f3rica. Lo que no invalida que se pueda hablar de preponderancia en nuestros d\u00ed\u00adas. A cuanto precede deber\u00ed\u00ada sumarse actualmente el fen\u00f3meno del asociacionismo en todos los campos, que es una premisa para comprender mejor la existencia y funcionamiento de los grupos. Los hombres se han dado cada vez m\u00e1s cuenta de que s\u00f3lo asoci\u00e1ndose son capaces de defender sus intereses y de cambiar la sociedad. Este inter\u00e9s y esta convicci\u00f3n explican la existencia de una serie interminable de movimientos y grupos, hoy pr\u00e1cticamente incontrolables.<\/p>\n<p>II. Clasificaci\u00f3n<br \/>\nClasificar es organizar conforme a unos criterios determinados la materia que se maneja. Sin clasificaci\u00f3n no hay orden posible y todo el mundo se pierdeal verse metido en la barah\u00fanda de lo m\u00faltiple.<\/p>\n<p>1. CRITERIOS DE CLASIFICACI\u00ed\u201cN &#8211; Cualquier tipo de clasificaci\u00f3n es artificial, lo que no quiere decir que sea arbitraria. Por eso existen diversos modelos, de acuerdo con distintos criterios. Y esto en todo. Sucede en biblioteconom\u00ed\u00ada, archiv\u00ed\u00adstica, administraci\u00f3n, etc. A la hora de ver cu\u00e1les pueden ser los criterios que mejor, o con menos imperfecci\u00f3n, puedan guiar la tipificaci\u00f3n de los distintos movimientos espirituales. creemos poder seleccionar los siguientes:<\/p>\n<p>a) No a la dispersi\u00f3n. O sencillamente: no a la multiplicidad de grupos o movimientos. Es decir, no considerar como grupos distintos a todos los que se presentan con nombre distinto, o sencillamente afirman que se distinguen de otros.<\/p>\n<p>En las diversas actividades de la sociedad: econom\u00ed\u00ada, pol\u00ed\u00adtica, filosof\u00ed\u00ada, trabajo, etc., existen unas cuantas ofertas mayoritarias, en las cuales se engloban millones de personas a la hora de pensar su opci\u00f3n u oferta. La pol\u00ed\u00adtica lo manifiesta perfectamente. Dentro de estas tendencias mayoritarias, existen grupos m\u00e1s peque\u00f1os con matices particulares. A veces en un mismo grupo o partido pol\u00ed\u00adtico, o en la existencia de una econom\u00ed\u00ada de mercado, existen cuatro o cinco tendencias fuertes. Esto no es indiferente. Y de tal manera no lo es, que genera escisiones y nuevos grupos y ofertas que tienen sus seguidores.<\/p>\n<p>Ciertamente, cuando menor sea el n\u00famero de macrogrupos, m\u00e1s crecer\u00e1 la posibilidad de que coexistan o convivan personas y tendencias que se sientan distantes y que con frecuencia uno no se sienta compa\u00f1ero de viaje del otro. Pero tambi\u00e9n existe la ventaja -enorme ventaja- de que uno sepa d\u00f3nde ubicarse. Los grup\u00fasculos no tienen consistencia, y a la hora de la verdad quedan barridos. Esto sucede en todos los campos, tambi\u00e9n en el espiritual: los movimientos peque\u00f1os, configurados con las diferencias que les separan de todos los restantes, no duran casi nada.<\/p>\n<p>b) Dar importancia a los acentos. Hablar de movimientos dentro del esp\u00ed\u00adritu del Evangelio es recortar ya la posibilidad de excesiva dispersi\u00f3n, porque todos deber\u00e1n referirse al mismo y plural Evangelio de Jes\u00fas. Y es, al mismo tiempo, comenzar a construir sobre una base com\u00fan fundamental. Esto quiere decir que los movimientos o grupos se constituyen por acentos o preferencias, no por exclusiones mutuas, ni por diferencias esenciales. A veces puede parecer que dos movimientos son esencialmente distintos; pero este juicio no puede venir m\u00e1s que de mentes estrechas, muy estrechas, que todo lo anatematizan, o de que algunos de esos movimientos efectivamente no son cristianos. En principio, puede suceder cualquiera de las dos cosas, a pesar de que resulte dif\u00ed\u00adcil, y a veces incluso temerario, indicar a uno que est\u00e1 fuera del cristianismo.<\/p>\n<p>Cuanto precede puede ser formulado diciendo que los movimientos se especifican por el carisma que representan. Pero tambi\u00e9n en este caso la palabra central, carisma, debe ser bien entendida. Es una de las voces que traemos mareada entre todos, y cualquier d\u00ed\u00ada se nos va a caer. El carisma es como la s\u00ed\u00adlaba acentuada en una palabra. Esa s\u00ed\u00adlaba no destruye la palabra completa, sino que la tonifica. Las restantes s\u00ed\u00adlabas tambi\u00e9n existen, y no s\u00f3lo tienen su funci\u00f3n, sino que resultan indispensables para que exista la palabra. Cuando el acento se lo come todo en una palabra, es se\u00f1al de que no nos hemos expresado ni nos hemos dado a entender. Pronunciar \u00ab\u00f3n\u00bb no es decir nada, porque la s\u00ed\u00adlaba puede pertenecer tanto a coraz\u00f3n como a bal\u00f3n, que, sin embargo, son dos realidades muy distintas. Acentuar es conceder mayor voz y expresi\u00f3n a la s\u00ed\u00adlaba acentuada, manteniendo una correlaci\u00f3n de fuerzas con las restantes s\u00ed\u00adlabas de la misma palabra.<\/p>\n<p>Los movimientos cristianos no pueden ser reduccionistas en el sentido de prescindir de algo que sea esencial al mismo cristianismo. Todos los movimientos tienen que representar unas l\u00ed\u00adneas esenciales que no destruyan el fondo esencial del Evangelio. Y una vez admitido esto como sustrato de las propias actitudes, \u00e9stas nacer\u00e1n con m\u00e1s o menos fuerza en un terreno o en otro. Pero nacer\u00e1n y contribuir\u00e1n a la riqueza pluralista de las distintas opciones conforme a los valores relativos del mismo mensaje evang\u00e9lico.<\/p>\n<p>c) Vida. En un tiempo como el nuestro en el que predominan las vivencias y la praxis sobre las teor\u00ed\u00adas, este criterio es importante. Dudo que pueda ser actualmente criterio clasificador o diferenciador \u00abprivilegiar la formaci\u00f3n cristiana tanto personal como comunitaria de sus miembros\u00bb. Es probable que esto haya podido suceder en otros tiempos; en el nuestro me parece imposible. Hoy se est\u00e1 convencido de que lo que no es vida no es nada. Ser\u00e1 dentro de la concepci\u00f3n de la misma vida, de sus expresiones y encarnaciones, donde puedan encontrarse acentos diversos; ser\u00e1 un tipo de vida la que se privilegie, pero no la vida.<\/p>\n<p>2. CLASIFICACI\u00ed\u201cN CONCRETA &#8211; A la hora de establecer una clasificaci\u00f3n concreta, uno se siente desarbolado: ninguna de las que encuentra o se le ocurren le parece no s\u00f3lo ideal, sino incluso medianamente aceptable. Entre las que se han propuesto en concreto podemos se\u00f1alar:<\/p>\n<p>a) Formaci\u00f3n y testimonio. Para algunos aqu\u00ed\u00ad radica el elemento diferenciador entre los distintos grupos modernos: en la formaci\u00f3n cristiana de sus miembros, o en el testimonio que los mismos realizan en el campo socio-pol\u00ed\u00adtico.<\/p>\n<p>Ya hemos dicho una palabra sobre el criterio de la formaci\u00f3n. Y tenemos que a\u00f1adir que parece un criterio puramente extr\u00ed\u00adnseco, que no logra una m\u00ed\u00adnima coherencia interna y profunda entre los diversos movimientos integrados en el mismo apartado, cualquiera que \u00e9ste sea&#8217;. Es un criterio que creemos demasiado alejado de las posibilidades reales de una posible formulaci\u00f3n algo m\u00e1s coherente.<\/p>\n<p>b) Tradicional y progresista. Seg\u00fan que en los movimientos predomine una preferencia por la mirada al pasado o al futuro, los grupos o movimientos pueden ser denominados tradicionales o progresistas.<\/p>\n<p>Inicialmente, el sentido de estos componentes (y de las palabras tradicional y progresista) es un sentido sociol\u00f3gico, sin que entra\u00f1e condenaci\u00f3n o canonizaci\u00f3n alguna. Y es evidente que puede ser un criterio que aporte no pocos rasgos diferenciadores entre unos grupos y otros&#8217;. No obstante, hoy parece m\u00e1s oportuno renunciar a esta terminolog\u00ed\u00ada, que se ha te\u00f1ido de emotividad peligrosa, m\u00e1s por parte de quien lee o escucha que de quien escribe o habla. Tradicional y progresista son categor\u00ed\u00adas, de momento al menos, proscritas.<\/p>\n<p>c) Neom\u00ed\u00adsticos y nuevos militantes. Esta denominaci\u00f3n, acu\u00f1ada por H. Cox, nos parece la menos imperfecta de todas, y tiene como base el vert\u00ed\u00adcalismo u horizontalismo, respectivamente. Son dos componentes secularmente presentes en la asimilaci\u00f3n del Evangelio v pueden dar mucho juego en los m\u00e1s diversos aspectos, como veremos. Si observamos atentamente lo que precede, constataremos la tendencia de los autores a realizar divisiones binarias. Y lo mismo podr\u00ed\u00ada decirse de otros autores que pr\u00e1cticamente siguen el mismo camino que el \u00faltimo se\u00f1alado, aunque utilicen t\u00e9rminos distintos. As\u00ed\u00ad proceden quienes dividen a los hombres en nous y pneuma, Apolo y Dionisios. Cuando un autor se decide a mantener esta divisi\u00f3n y comienza a englobar movimientos concretos de cada uno de los miembros de la divisi\u00f3n, entonces es cuando va progresivamente cayendo en la cuenta de la injusticia que est\u00e1 cometiendo. Percibe c\u00f3mo se ha visto obligado, en fuerza de los criterios elegidos, a situar como vecinos a pac\u00ed\u00adficos y violentos, gente callada y gente bullanguera, escrupulosos -casi obsesos (quiz\u00e1 son muy diversas obsesiones)- y liberales o amorales e indiferentes, a te\u00f3logos preocupados y forajidos y f\u00e1ciles liberados. a tranquilos y hasta perezosos integrantes de una u otra facci\u00f3n y activos e incluso armados promotores de un orden muy distinto. Se podr\u00e1 ver c\u00f3mo en el caso concreto de la b\u00fasqueda obsesiva de Dios, hacemos vecinos al m\u00e1s exaltado irracionalismo y al m\u00e1s acendrado y material juridicismo.<\/p>\n<p>Una lenta y responsable mirada induce a preguntarse si no hay otro camino a seguir a la hora de agrupar los movimientos actuales. A m\u00ed\u00ad me parece que hoy por hoy no existe esa otra posibilidad, por m\u00e1s que la presente sea claramente insuficiente y hasta injusta. Porque, a pesar de todo, y tambi\u00e9n despu\u00e9s de un sereno examen desde fuera. en los distintos movimientos agrupados en cada parte del binomio se encuentran aspectos comunes importantes. No siempre es f\u00e1cil detectarlos, a veces est\u00e1n camuflados, a veces incluso expl\u00ed\u00adcitamente negados. Pero en el fondo -a veces incluso en la superficie- est\u00e1n ah\u00ed\u00ad dando cierta l\u00f3gica a lo que parece no tenerla.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se ha pretendido introducir una divisi\u00f3n ternaria. Y se habla de grupos evang\u00e9licos, centrados en la acci\u00f3n Y carism\u00e1ticos\u00bb. Quiz\u00e1 esta propuestasea la concreci\u00f3n de una actitud m\u00e1s general que, cansada de ver c\u00f3mo predominan los an\u00e1lisis dualistas, que resultan irreales, ha intentado an\u00e1lisis ternarios de la realidad. Esto, que en algunos campos concretos pudiera tener cierto futuro, no creemos sea adecuado para el tema que nos preocupa.<\/p>\n<p>III. Nuevos militantes<br \/>\nComenzamos por los nuevos militantes, porque, tanto en sus precedentes inmediatos como en su historia m\u00e1s reciente, han precedido a los neom\u00ed\u00adsticos. En la exposici\u00f3n vamos a seguir un esquema claro y l\u00f3gico, a fin de hacernos una idea, siempre incompleta pero suficiente, de este fen\u00f3meno que engloba a tantos grupos cristianos en la actualidad.<\/p>\n<p>1. TERMINOLOG\u00ed\u008dA &#8211; Hablar de nuevos implica ya una referencia a presencias anteriores, a una constante que m\u00e1s o menos ha presidido la existencia de grupos anteriores y determinadas capas de la sociedad cristiana. Para algunos, la terminolog\u00ed\u00ada \u00absugiere una cierta novedad. Personalmente creo que esa novedad, que dif\u00ed\u00adcilmente podr\u00ed\u00ada ignorarse, es bastante m\u00e1s profunda. Hay una radicalizaci\u00f3n en relaci\u00f3n con otros tiempos -radicalizaci\u00f3n tanto ideol\u00f3gica como t\u00e1ctica-, que resulta bastante fuerte.<\/p>\n<p>Resaltada as\u00ed\u00ad la novedad, podemos enumerar unos cuantos nombres con los que puede ser, y de hecho es, denominada esta facci\u00f3n o grupo de movimientos. Los principales ser\u00ed\u00adan: homo faber. izquierda, cristianismo comprometido, desacralizado, revolucionario, prof\u00e9tico, militante, etc.<\/p>\n<p>Algunos cr\u00ed\u00adticos se oponen a que ciertos adjetivos sean enumerados como afectando s\u00f3lo o principalmente a los nuevos militantes, porque encierran aspectos importantes del Evangelio que los neom\u00ed\u00adsticos no quieren se les considere privados de ellos\u00bb.<\/p>\n<p>2. GEOGRAF\u00ed\u008dA. EXTENSI\u00ed\u201cN YCONFIGURACI\u00ed\u201cN &#8211; No existe una geograf\u00ed\u00ada que configure y divida a los hombres. Pero ciertamente coincide mucho con las geograf\u00ed\u00adas el predominio de unas facciones o de otras. As\u00ed\u00ad los nuevos militantes viven sobre todo en Am\u00e9rica Latina, en las Iglesias j\u00f3venes que han llegado a un cierto grado de madurez, y en aquellos lugares del viejo continente en que los cristianos se han visto fuertemente interpelados por el Vat. II o por circunstancias ideol\u00f3gicas o psicopol\u00ed\u00adticas cambiantes. El elemento militante no hab\u00ed\u00ada sido tan tradicional (= no hab\u00ed\u00ada estado tan presente en la tradici\u00f3n) como el m\u00ed\u00adstico\u00bb, y de ah\u00ed\u00ad que los redescubrimientos y estimas siguiesen la l\u00ed\u00adnea de la militancia que entonces se descubr\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Sobre la extensi\u00f3n es m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil juzgar. Hay grupos claramente enumerables entre los nuevos militantes: Uni\u00f3n de cristianos progresistas, JOC, HOAC, Cristianos por el socialismo, Comunidades de base, Comunidades cristianas populares, Movimientos de liberaci\u00f3n (en general), Mundo mejor, etc.<\/p>\n<p>Incluso puede hablarse, y debe hablarse, de una presencia o extensi\u00f3n menos enumerable en concreto, pero m\u00e1s importante: el neomilitantismo preside la actividad teol\u00f3gica, misionera, juvenil de los a\u00f1os sesenta y de los primeros a\u00f1os setenta.<\/p>\n<p>La configuraci\u00f3n puede quedar sintetizada as\u00ed\u00ad: el militante prefiere la praxis a la teor\u00ed\u00ada, la acci\u00f3n a la contemplaci\u00f3n, lo social a lo interior, lo estructural a lo individual. Son \u00abcristianos preocupados primariamente por el compromiso, por la acci\u00f3n, los cambios sociales y estructurales\u00bb\u00bb. Al hacer referencia a los nuevos militantes, hay que dejar claras ciertas referencias que son esenciales, olvidando lo que detractores o ingenuos empedernidos puedan presentar: \u00abNo es c\u00e9dula de pertenencia a los nuevos militantes la burla tosca de lo religioso o su despreocupaci\u00f3n y olvido sistem\u00e1ticos: la protesta irresponsable y est\u00fapida; la despreocupaci\u00f3n f\u00e1ctica de los dem\u00e1s; el predominio de la palabra sobre el trabajo duro, humilde y oscuro\u00bb. Los nuevos militantes son serios casi hasta la tragedia.<\/p>\n<p>3. ENTORNO TEOL\u00ed\u201cGICO Y APOYOS CULTURALES &#8211; Los grupos no nacen si no existe un terreno abonado en el que germinan. Y no pueden continuar su dura pelea si no encuentran unos apoyos en los que sostenerse en determinados momentos de debilidad. Los nuevos militantes han surgido a la sombra de Teolog\u00ed\u00ada de la esperanza, Teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n, Teolog\u00ed\u00ada pol\u00ed\u00adtica. Todas ellas miraban al futuro. La primera y tercera porque sus autores observaban c\u00f3mo los hombres en Occidente -sobre todo de ciertas latitudes-, bien acomodados en un presente econ\u00f3micamente boyante, estaban generando un \u00abfuturo indiferente\u00bb; la segunda, porque, nacida de un \u00absubcontinente de opresi\u00f3n y despojo\u00bb, necesitaba mirar a un futuro mejor. Este era el entorno teol\u00f3gico de importancia.<\/p>\n<p>Los apoyos humanos -que han sido tambi\u00e9n ideol\u00f3gicos y estructurales-han sido muchos. Principalmente \u00e9stos: Vat. II (sobre todo Gaudium et spes); di\u00e1logo cristiano-marxista; Upsala 1968 (con el ecumenismo humanista que all\u00ed\u00ad se instauraba); marxismo humanista (tuviera o no una base suficiente); mayo franc\u00e9s de 1968; asociacionismo nacional e internacional. Un cierto entusiasmo hab\u00ed\u00ada contagiado a los hombres que deseaban un cambio.<\/p>\n<p>4. IDEOLOG\u00ed\u008dA &#8211; M\u00e1s detenidamente hemos de enumerar algunos aspectos en los que se encarnar\u00ed\u00ada el cambio representado por los nuevos militantes, permitiendo al mismo tiempo reconducir unas fuerzas por caminos distintos. Los nuevos militantes sab\u00ed\u00adan que hab\u00ed\u00ada unas fuerzas presentes a neutralizar y unas fuerzas a potenciar a todos los niveles. Aqu\u00ed\u00ad estar\u00ed\u00ada la clave del \u00e9xito pr\u00e1ctico, que es el que les interesaba. Con el riesgo que implican todas las s\u00ed\u00adntesis, vamos a intentarlo en ambos cap\u00ed\u00adtulos:<\/p>\n<p>a) Fuerzas a neutralizar. Es una labor de desmonte, que si va posterior o dial\u00e9cticamente unida a la labor de edificaci\u00f3n, resulta no s\u00f3lo positiva, sino imprescindible y debe ser la primera. Entre las ideas, m\u00e1s o menos arraigadas -todas probablemente muy arraigadas-, que era preciso neutralizar estaban:<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Superaci\u00f3n de la conciencia naturalista. Hay que superar el fatalismo y la manipulada m\u00ed\u00adstica del dolor. El fatalismo se convence de que \u00abdesde la eternidad dobl\u00f3 Dios las espaldas de unos para llevar carga y form\u00f3 las espaldas de otros para llevar charreteras de oro&#8217;. La m\u00ed\u00adstica de la cruz -una manipulaci\u00f3n m\u00ed\u00adstica de la cruz- canoniza la resignaci\u00f3n como impotencia masoquista n. Mientras estas fuerzas no sean neutralizadas en una persona, o en una sociedad, nada puede ser intentado, porque las personas y la sociedad se rebelar\u00e1n contra la atrocidad -as\u00ed\u00ad la denominar\u00e1 esa conciencia naturalista-de algo que se ha hecho instintivo yprofundo a trav\u00e9s de la tradici\u00f3n, y de una ense\u00f1anza de buena o mala fe que subjetiviza esas constantes hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Acabar con el \u00abcristianismo enunciativo\u00bb. Un eslogan militante es: haz lo que dices. \u00ab&#8216;Lo que t\u00fa recitas, lo que enuncias, dice la China, dice Am\u00e9rica del Sur a Europa, hazlo y vivir\u00e1s&#8217;. Lo que significa con palabras claras: &#8216;Como haces lo contrario de lo que dices, te hundes&#8217; &#8216;4. Innumerables podr\u00ed\u00adan ser aqu\u00ed\u00ad los testimonios en esta l\u00ed\u00adnea. No es novedad, pero es novedoso. Es sobre todo un eslogan, que cuando es reivindicado por personas particulares se siente m\u00e1s realzado.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Superar la neutralidad de la Iglesia. Para los nuevos militantes, la Iglesia. lo mismo que Cristo, deber\u00ed\u00ada tomar partido, renunciando a una enga\u00f1osa neutralidad, en la que arrastra a todos los cristianos arraigados en un sentido de pertenencia poco libre. La neutralidad no existe. Lo que hacen los nuevos militantes es recordar o iluminar la trampa que encierra la llamada neutralidad: \u00abInsinuar, como se hace corrientemente, que la Iglesia es y debe ser a priori &#8216;neutral&#8217;, o bien descubre una falta de sentido critico, o no sirve m\u00e1s que para camuflar alianzas pol\u00ed\u00adticas existenles\u00bb El que vive aferrado a la neutralidad nunca se atrever\u00e1 a elegir. Y la elecci\u00f3n, como acto de discernimiento, es esencial en la vida del cristiano.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Superar la sacralizaci\u00f3n de la trascendencia. La neutralidad de la Iglesia es ya una sacralizaci\u00f3n. Ahora nos referimos al entorno verbal y pr\u00e1xico de \u00abhombres pr\u00e1cticamente castrados\u00bb y a la evasi\u00f3n sacramental. Es evidente que entre los nuevos militantes -con las serias diferencias existentes entre ellos- se hace predominar el car\u00e1cter revolucionario, inc\u00f3modo y generador de necesidades profundas que encierran las pr\u00e1cticas aparentemente m\u00e1s piadosas\u00bb. Se afirma en estos grupos que un cierto \u00abintimismo subjetivista\u00bb acecha a todo personalismo\u00bb. Y este peligro hay que neutralizarlo por encima de todo.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Denunciar el presente en nombre del futuro. Por aqu\u00ed\u00ad comenzamos, y por aqu\u00ed\u00ad terminamos. Para los nuevos militantes es, o puede ser, tan pernicioso el presente como el pasado. Es preferible sufrir la esclavitud del desorden antes que sufrir la esclavitud de lo terminado, porque esto \u00faltimo ser\u00ed\u00ada el oprobio de los satisfechos.<\/p>\n<p>b) Fuerzas a potenciar. Poco se arregla con destruir; todo puede arreglarse con edificar. A ello tiende la potenciaci\u00f3n de algunos principios o fuerzas:<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Antropocentrismo hist\u00f3rico. Si so\u00f1amos con una tierra nueva, \u00abla tierra nueva ser\u00e1 una comunidad en la que el hombre ser\u00e1 fin, art\u00ed\u00adfice y norma de acci\u00f3n\u00bb\u00bb. El antropocentrismo, predicado en otros lugares como herej\u00ed\u00ada, es aqu\u00ed\u00ad axioma. Se quiere vencer con ello la abstracci\u00f3n, porque el hombre es alguien concreto e hist\u00f3rico: \u00abUna salvaci\u00f3n intemporal, espiritual, suprahist\u00f3rica de Cristo, que se efectuar\u00ed\u00ada a pesar de las condiciones miserables o envilecedoras, de confort, de lujo, de poder, de posibilidades dominadoras en que se estancan los hombres\u00bb, no tiene sentido en el antropocentrismo.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Amor provocativo. Toda referencia al amor es no s\u00f3lo preferente, sino imprescindible. No existe m\u00e1s que el amor. Pero el amor, al menos hist\u00f3ricamente, tiene ramalazos de pasividad, compadreo e inoperancia. Hay que potenciar el amor, pero no cualquier tipo de amor. La mentalidad neomilitante podr\u00ed\u00ada quedar expresada en la descripci\u00f3n de este viaje amoroso: \u00abDurante mucho tiempo se ha pensado que la caridad evitaba los conflictos. Luego, se ha comprendido que pod\u00ed\u00ada nacer en los conflictos. Un paso m\u00e1s y se puede ver que, en determinadas circunstancias, los provoca\u00bb. Este es el amor que hay que potenciar, no olvidando que la provocaci\u00f3n no es el desider\u00e1tum, sino algo que tiene lugar \u00aben determinadas circunstancias\u00bb.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Audacia y urgencia. Dos palabras fuertes, con mucho impulso. Sin negar la necesidad del tiempo, tambi\u00e9n \u00e9l con sus limitaciones, no es eso lo que se acent\u00faa. Para lo urgente, audacia. \u00abNo hay otra teolog\u00ed\u00ada que la que tiene la audacia de reducirse al orden de la urgencia\u00bb\u00bb. Incluso ser\u00e1 preciso dar un paso anterior y crear una \u00abjerarqu\u00ed\u00ada de las urgencias\u00bb, porque tambi\u00e9n entre lo urgente caben jerarqu\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Mediaciones socio-pol\u00ed\u00adticas. \u00abLa fe ya no puede poner hoy entre par\u00e9ntesis la mediaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica concreta, si realmente quiere ser l\u00facida y eficaz. Este es un principio no s\u00f3lo a potenciar, sino, hablando propiamente, a instaurar. El tema de las >mediaciones ha alcanzado hoy mucha importancia\u00bb y lo acepta sin m\u00e1s la teolog\u00ed\u00ada espiritual; pero le cuesta asumir ciertas mediaciones m\u00e1s externamente comprometidas.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Jesucristo Salvador. La conducta cristiana acaba siempre referida a Jes\u00fas como principio y consumador de la fe. Cuando las cosas llegan a su ra\u00ed\u00adz, hasta la ra\u00ed\u00adz hay que acudir para dar el golpe certero.<\/p>\n<p>El Jes\u00fas de los nuevos militantes es un Jes\u00fas que se encuentra menos en el concepto que en los relatos de seguimiento; no es una cristolog\u00ed\u00ada idealista, como la mayor parte de las cristolog\u00ed\u00adas incluso de nuestros d\u00ed\u00adas. Es una cristolog\u00ed\u00ada pol\u00ed\u00adtica\u00bb, que desea sorprender al Salvador ante los problemas sociales y pol\u00ed\u00adticos de su tiempo -tarea, por otra parte, muy dif\u00ed\u00adcil\u00bb-, para encontrar ah\u00ed\u00ad el camino de la verdad y del compromiso. La \u00abencarnaci\u00f3n parcial en la historia\u00bb, como predilecci\u00f3n fundamental del Jes\u00fas de carne y hueso, debe convertirse en la llamada a un cristiano que quiere tener en Jes\u00fas el camino, la verdad y la vida.<\/p>\n<p>Estas son las grandes l\u00ed\u00adneas de los grupos encarnados en los nuevos militantes, y \u00e9stos los fundamentos que explican e impulsan a una forma concreta de vivir. M\u00e1s o menos subrayados o desdibujados se hallar\u00e1n quienes pueden ser bautizados como nuevos militantes. Habr\u00e1 grupos concretos que se hallen a distancia de otros bautizados con el mismo nombre; pero, penetrando en actitudes y referencias, se notar\u00e1 la cercan\u00ed\u00ada y la familiaridad que une a todos ellos.<\/p>\n<p>IV. Neom\u00ed\u00adsticos<br \/>\nCuanto precede podr\u00ed\u00ada ser la prueba de que toda m\u00ed\u00adstica pide una mec\u00e1nica \u00ab. Cuanto sigue querr\u00ed\u00ada ser la prueba de que toda mec\u00e1nica pide una m\u00ed\u00adstica. Este doble movimiento o petici\u00f3n desde exigencias profundas configura a los hombres en los dos grandes movimientos que hemos se\u00f1alado antes.<\/p>\n<p>En nuestros d\u00ed\u00adas, en la actualidad (ya que a ella nos limitamos), vinieron primero los nuevos militantes como revancha en floraci\u00f3n. Pero una mirada a la constante hist\u00f3rica nos pone en guardia y nos prepara para recibir a unos neo-m\u00ed\u00adsticos que no pod\u00ed\u00adan aparecer como reivindicaci\u00f3n concreta y actual al movimiento contrario.<\/p>\n<p>Vamos a seguir el mismo esquema que hemos intentado en la exposici\u00f3n de los nuevos militantes, procurando as\u00ed\u00ad unas p\u00e1ginas objetivas, alejadas de preferencias personales que puedan distorsionar la verdad objetiva.<\/p>\n<p>1. TERMINOLOG\u00ed\u008dA &#8211; Hay que renunciar a ciertos t\u00e9rminos peyorativos nacidos en el fragor de la lucha o enfrentamiento con los nuevos militantes. Son t\u00e9rminos que no proporcionan un conocimiento m\u00ed\u00adnimo, ni siquiera lo insin\u00faan.<\/p>\n<p>A los neom\u00ed\u00adsticos se les suele conocer tambi\u00e9n con estos t\u00e9rminos: homo festivus, contemplativos, verticales, orientales, evang\u00e9licos, conservadores, etc.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n aqu\u00ed\u00ad los m\u00ed\u00adsticos se ven afectados por el prefijo neo, que se\u00f1ala la novedad de los mismos, cualquiera que sea su sentido, y al mismo tiempo la continuidad. Efectivamente, hay una continuidad con la l\u00ed\u00adnea m\u00ed\u00adstica: \u00abLos m\u00ed\u00adsticos de hoy representan una fase moderna dentro de un movimiento religioso muy viejo\u00bb. No estamos, pues, ante una invenci\u00f3n. Pero al mismo tiempo debe afirmarse la novedad, que es para algunos \u00abuna cierta novedad\u00bb&#8216; y para otros algo m\u00e1s profundo, sobre todo en lo relacionado con las mediaciones que proporcionan o suscitan a veces las experiencias religiosas.<\/p>\n<p>1. GEOGRAF\u00ed\u008dA. EXTENSI\u00ed\u201cN Y CONFIGURACI\u00ed\u201cN &#8211; Los neom\u00ed\u00adsticos originariamente han sido un grito de protesta contra la robotizaci\u00f3n que sufre el hombre en la sociedad tecnificada. Por eso, su geograf\u00ed\u00ada hay que buscarla casi exclusivamente en los pa\u00ed\u00adses desarrollados. Sucede a veces que esta reacci\u00f3n de los pa\u00ed\u00adses desarrollados tiene semejanzas con la vivencia primitiva de pueblos subdesarrollados, un tanto m\u00e1gica. Esta coincidencia, que efectivamente parece darse, es la coincidencia entre reacci\u00f3n y acci\u00f3n. Al hablar nosotros s\u00f3lo de neo-m\u00ed\u00adsticos, nos estamos limitando a lo que aqu\u00ed\u00ad hemos llamado movimiento de re-acci\u00f3n contra la robotizaci\u00f3n, porque hay muchos pueblos que a\u00fan no se han robotizado y, consecuentemente, en ellos no se puede hablar de un neomisticismo.<\/p>\n<p>Sobre la extensi\u00f3n cabe hacer una reflexi\u00f3n parecida a la recordada al hablar de los nuevos militantes. Hay grupos que, a nuestro modo de ver e incluso desde \u00e1ngulos distintos, deben hoy ser calificados de neom\u00ed\u00adsticos. V. gr., Opus Dei, carism\u00e1ticos, focolares, comunidades neocatecumenales, comuni\u00f3n y liberaci\u00f3n, comunidades de vida cristiana, grupos familiares, Legi\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada. Cursillos de Cristiandad, movimiento de meditaci\u00f3n, Cruzada de santa Mar\u00ed\u00ada, Jam\u00e1, Movimiento de Sch\u00f3nstatt, etc. A pesar de que algunos de estos movimientos hayan podido caminar un poquito hacia nuevas militancias, dif\u00ed\u00adcilmente podr\u00ed\u00ada negarse que pertenecen a los neom\u00ed\u00adsticos. Incluso tendr\u00ed\u00adamos que decir que as\u00ed\u00ad como los a\u00f1os sesenta fueron primordialmente de los nuevos militantes, los a\u00f1os setenta lo ha sido de los neom\u00ed\u00adsticos: \u00abSi los a\u00f1os sesenta fueron un tiempo de despertar, puesta en guardia y lucha, en que los j\u00f3venes eran organizados y activos, los a\u00f1os setenta tienen el aire m\u00e1s tranquilo\u00bb.<\/p>\n<p>La configuraci\u00f3n de este grupo ha sido alumbrada por diversos autores y en distintos contextos. El Consejo Ecum\u00e9nico de las Iglesias, reunido en Nairobi, los describe como \u00abpreocupados primariamente por la salvaci\u00f3n personal, el cambio del coraz\u00f3n y la relaci\u00f3n directa con Dios\u00bb, descripci\u00f3n que parece bastante objetiva y esencial. R. Bach en Juan Salvador Gaviota, que hizo furor durante un tiempo, precisamente por la conexi\u00f3n que logr\u00f3 con el ambiente, lo describir\u00e1 menos t\u00e9cnicamente pero quiz\u00e1 de forma m\u00e1s intuitiva: \u00abLa mayor\u00ed\u00ada de las gaviotas no se molestan en aprender sino las normas de vuelo m\u00e1s elementales: c\u00f3mo ir y volver entre playa y comida. Para la mayor\u00ed\u00ada de las gaviotas no es volar lo que importa, sino comer. Para esta gaviota, sin embargo, no era comer lo que importaba, sino volar\u00bb. Es una descripci\u00f3n l\u00ed\u00admpida y expresiva.<\/p>\n<p>3. ENTORNO TEOL\u00ed\u201cGICO Y APOYOS CULTURALES &#8211; Ning\u00fan movimiento nace si no es impulsado por fuerzas internas, o cualquier movimiento buscar\u00e1 su autojustificaci\u00f3n -que es tambi\u00e9n fundamentaci\u00f3n- en esas mismas fuerzas. Tales fuerzas son aqu\u00ed\u00ad teol\u00f3gicas, o no sin teolog\u00ed\u00ada pueden llevarse a cabo.<\/p>\n<p>Las teolog\u00ed\u00adas que est\u00e1n en la base de los grupos neom\u00ed\u00adsticos son las teolog\u00ed\u00adas festivas. Frente a la teolog\u00ed\u00ada tr\u00e1gica o apol\u00ed\u00adnea de los nuevos militantes, los neom\u00ed\u00adsticos se apoyan en la teolog\u00ed\u00ada de la fiesta, de la danza, del juego, del humor&#8230; En todas ellas el cuerpo, el gozo, la risa, el placer y el desenfado tienen un grado de presencia y estima que antes no se conoc\u00ed\u00ada. La misma teolog\u00ed\u00ada contemplativa, centrada en una interesante y arriesgada categor\u00ed\u00ada de gratuidad, y la teolog\u00ed\u00ada popular, entre lo m\u00e1gico, lo primitivo y lo instintivo, est\u00e1n tambi\u00e9n muy relacionadas con este movimiento.<\/p>\n<p>En cuanto a apoyos culturales, sin negar que sean culturales tambi\u00e9n las teolog\u00ed\u00adas, hay que enumerar aqu\u00ed\u00ad, sobre todo, los movimientos contracultural y oriental. El primero introdujo muchos anti en la cultura y en la vida, poniendo patas arriba el mundo fundado en una autosuficiencia de orden y progreso que llevaba a la destrucci\u00f3n de la espontaneidad. El movimiento oriental llamaba a la interioridad, a los valores del yo esencial, cubierto, y ennegrecido por tantos yoes existenciales y circunstanciales en los que el hombre estaba atrapado. Ambos movimientos han logrado, sobre todo entre los j\u00f3venes, una aceptaci\u00f3n grande, tanto en su vida personal como en su dimensi\u00f3n p\u00fablica o pol\u00ed\u00adtica. A todo ello podr\u00ed\u00adamos a\u00f1adir el movimiento ecologista, integrable en la contracultura, que se hace ya sentir, incluso en parlamentos pol\u00ed\u00adticos, con una fuerza no despreciable.<\/p>\n<p>4. IDEOLOG\u00ed\u008dA &#8211; Los neom\u00ed\u00adsticos son menos ide\u00f3logos que los nuevos militantes: piensan menos y hablan menos. No en vano algunos de ellos -los orientalistas- la tienen cogida contra el entendimiento discursivo, y otros (Opus, etc.) cierran los ojos, con obediencia ultraignaciana, a cualquier veleidad del propio pensamiento. Lo suyo esencialmente no es pensar, sino ser. No obstante, tambi\u00e9n tienen sus principios; aunque no sea m\u00e1s que para fundamentar cuanto precede, destruyendo y edificando lo que corresponde.<\/p>\n<p>a) Fuerzas a neutralizar. Las principales puede ser \u00e9stas:<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Superar la tragedia. Los nuevos militantes son muy tr\u00e1gicos. Se desilusionan, porque se toman las cosas demasiado en serio. El hombre no aguanta la tragedia, porque acaba con \u00e9l; y porque no logra acabar con esos \u00abc\u00ed\u00adrculos diab\u00f3licos de la muerte\u00bb53, a cuya soluci\u00f3n ha consagrado todas sus fuerzas.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Superar el dominio de las ideas. La raz\u00f3n no s\u00f3lo establece un orden en las cosas, sino que establece tambi\u00e9n que vivir es pensar, engordar la cabeza, dejando raqu\u00ed\u00adticas las restantes partes del cuerpo. Eso no puede ser. \u00abVosotros hac\u00e9is del Evangelio y del mensaje de la salvaci\u00f3n una idea. Viv\u00ed\u00ads de ideas, os atiborr\u00e1is de ideas, os interes\u00e1is de ideas, llen\u00e1is la jornada de ideas. Y no sab\u00e9is que yo no he venido a traer una idea, sino una vida, la vida\u00bb\u00bb.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Superar la despersonalizaci\u00f3n. Para los neom\u00ed\u00adsticos, los nuevos militantes crecen y viven desde y para la eficacia. En todo el proceso humano e hist\u00f3rico la persona pasa a segundo t\u00e9rmino e interesa en tanto en cuanto capaz de conseguir unos resultados que creen necesarios en una situaci\u00f3n concreta. Si es preciso, se liquida a la persona, incluso f\u00ed\u00adsicamente. Y desde luego se le posponen esos peque\u00f1os caprichos festivos y contemplativos que recrean al hombre en una atm\u00f3sfera m\u00e1s libre. Para los neom\u00ed\u00adsticos, el ambiente de fiesta, gratuito y no utilitarista, alumbra o manifiesta los valores \u00ed\u00adntimos de la persona, valores sin los cuales el hombre apenas se distingue de la m\u00e1quina.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Superar el antropocentrismo. Cuando los neom\u00ed\u00adsticos tratan de superar el antropocentrismo, quieren decir una de estas dos cosas: o que el giro antropoc\u00e9ntrico tiene que acabar, porque idolatra al hombre, olvidando -antes o despu\u00e9s- a Dios, o que es preciso invertir el orden de valores, posponiendo el cuerpo al esp\u00ed\u00adritu, porque de \u00e9ste viene la verdadera alegr\u00ed\u00ada y el placer m\u00e1s puro, espont\u00e1neo e intenso.<\/p>\n<p>b) Fuerzas a potenciar. El ejercicio de potenciaci\u00f3n puede considerarse como complemento del anterior. En todos los campos se procede de la misma manera. Entre estas fuerzas a potenciar -a veces incluso a suscitar- est\u00e1n las siguientes:<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Gratuidad. Gratuito es lo in\u00fatil, lo no \u00fatil, lo no directamente rentable. Lo gratuito es el reino de la comunicaci\u00f3n y efusi\u00f3n interpersonal. Es la ruptura con el ego\u00ed\u00adsmo y la frialdad, con el c\u00e1lculo meditado y medido. Para familiarizar el mundo y tratar a las personas como amigas, con todo lo que ello trae de cambio de relaciones, \u00e9ste es el camino. Aqu\u00ed\u00ad la oraci\u00f3n cristiana, y el culto, tienen su verdadera justificaci\u00f3n y sentido, al tiempo que se convierten en escuela de vida\u00bb.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Celebrar el amor. \u00abCelebraci\u00f3n lit\u00fargica\u00bb, \u00abcristianos en fiesta\u00bb, etc., son expresiones de una dimensi\u00f3n de cristianismo que los neom\u00ed\u00adsticos quieren acentuar. Ellos aparecen como los m\u00e1s ligados a esta constante que se renueva. Celebrar es responder gozosamente -curiosamente, es normal, hasta cierto punto, que, mientras unos celebran con mucha expresi\u00f3n r\u00ed\u00adtmica y corporal, otros lo hacen en un recogimiento contemplativo pleno de silencio-. Se responde al presente de Dios, a lo que ya somos. Son precisamente grupos cultural o religiosamente neom\u00ed\u00adsticos quienes pusieron de moda expresiones como: \u00abJes\u00fas es mi Se\u00f1or\u00bb, \u00abSonr\u00ed\u00ade, Dios te ama\u00bb, \u00abJes\u00fas es el Salvador\u00bb, etc. O quienes levantaban el dedo hacia el cielo indicando que Jes\u00fas es el camino y que hay que encontrarle si se ha perdido.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Limpiar el coraz\u00f3n. El neomisticismo intenta alcanzar la limpieza del coraz\u00f3n como suprema curaci\u00f3n del hombre. Cuando desde fuera parece que se juega en esos grupos a recuperar el maravillismo -o a que no se escape lo m\u00e1gico-, desde dentro se insiste en que las curaciones que valen son las del coraz\u00f3n. De \u00e9ste proceden todas las enfermedades del mundo, y el coraz\u00f3n oscuro aleja de la intimidad con DiosB4. Al hombre se le ha oscurecido Dios, porque aqu\u00e9l se ha alejado de \u00e9ste y lo normal es que Dios no se dedique a hacer caranto\u00f1as a sus enemigos declarados. Hasta los mejores grupos orientales -cualquiera que pudiera ser su relaci\u00f3n con los m\u00ed\u00adsticos y, por lo tanto, con los neom\u00ed\u00adsticos- conceden la m\u00e1xima importancia a una vida moral seria, muy cercana al esp\u00ed\u00adritu de las Bienaventuranzas evang\u00e9licas.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Dar su lugar a la utop\u00ed\u00ada. El hombre necesita so\u00f1ar y moverse en regiones no alcanzadas, puramente ilusorias para algunos, pero quiz\u00e1 precursoras de tiempos no lejanos. Como ha sucedido en el mundo de la t\u00e9cnica: los viajes espaciales de Julio Verne son ya realidad\u00bb.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed\u00ad, esquem\u00e1ticamente, las que pueden ser l\u00ed\u00adneas de fuerza de los dos grandes movimientos que, en distintas dosis, reflejan los distintos grupos hoypresentes en la Iglesia. Hay que insistir, de nuevo, en que existen diferencias, a veces grandes, y distancias, a veces da la impresi\u00f3n que insalvables y contradictorias, entre grupos enumerados dentro del mismo bloque.<\/p>\n<p>No he querido emitir un juicio cr\u00ed\u00adtico sobre estos movimientos. Estoy plenamente de acuerdo con esta descripci\u00f3n sint\u00e9tica de V. Codina, que es al mismo tiempo una justa valoraci\u00f3n. Tambi\u00e9n \u00e9l piensa que el panorama espiritual actual puede dividirse en dos mundos, representados en Apolo y Dionisios. \u00abApolo es el dios del `ego&#8217;, de la luz, de la juventud y del orden. Todo cuanto sea disciplina, equilibrio, autolimitaci\u00f3n, raz\u00f3n. logos, conocimiento propio&#8230; pertenece a la esfera de lo apol\u00ed\u00adneo. Tiende a dominar el mundo, precisamente para crear un cosmos razonable y ordenado. La patolog\u00ed\u00ada de lo apol\u00ed\u00adneo es clara: cuando la visi\u00f3n de lo necesario destruye la visi\u00f3n de lo posible, cuando la ley mata la novedad, la raz\u00f3n eclipsa el entusiasmo, la obligaci\u00f3n aniquila la espontaneidad, y el hombre deja ya de maravillarse, entonces se llega a la despersonalizaci\u00f3n, a la rebeli\u00f3n y a la angustia del absurdo. Dionisios encarna el entusiasmo, la vida, el \u00e9xtasis, la licencia, la danza y la libertad. el \u00abid\u00bb, la apertura, el nirvana. Es Zorba el griego bailando. Pero tambi\u00e9n tiene su patolog\u00ed\u00ada: cuando desaparecen totalmente los l\u00ed\u00admites, las leyes se disuelven, entonces el mundo se convierte en un caos salvaje, se llega a la anom\u00ed\u00ada y a la esquizofrenia\u00bb\u00bb.<\/p>\n<p>Augusto Guerra<br \/>\nBIBL.-AA. VV., Nuevos movimientos religiosos, \u00abConcilium\u00bb, 181 (1983).-AA. VV.. Movimientos del despertar religioso, en \u00abConcilium\u00bb. 89 (1973).-AA. 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Recolecciones, Hogar del Carmen. Madrid 1979.-Laurentin, R, Pentecostalismo cat\u00f3lico: riesgos y futuro, PPC, Madrid 1976.-Lombardi, R, Ejercitaciones por un mundo mejor. Reforma comunitaria, Ed. Cat\u00f3lica, Madrid 1962.-Manual ofcial de la Legi\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada, Verbo Divino, Estella (varias edic.).-Mina, C, La aventura que comenz\u00e1bamos (los albores del movimiento de los Focolares), Ciudad Nueva. Madrid 1977.-Moncada, A, El Opus Dei. Una interpretaci\u00f3n, Indice Editorial, Madrid 1974.-Morales, T, Forja de hombres, Cruzada de Santa Mar\u00ed\u00ada, Madrid 1978.-Reiter, U, Autorrealizaci\u00f3n. Caminos hacia uno mismo, Mensajero, Bilbao 1977.-Restrepo, 1, Taiz\u00e9: una b\u00fasqueda de comuni\u00f3n con Dios y con los hombres, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1975.-S\u00e1nchez C.-Su\u00e1rez, F. Cursillos de cristiandad abiertos al futuro, Euram\u00e9rica. Madrid 1971.-V\u00e9anse las bibl. de las voces: Comunidades de base, Carism\u00e1ticos, Espiritualidad contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>S. de Fiores &#8211; T. Goffi &#8211; Augusto Guerra, Nuevo Diccionario de Espiritualidad, Ediciones Paulinas, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Espiritualidad<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Introducci\u00f3n: 1. Sentido de estas p\u00e1ginas; 2. Constante hist\u00f3rica, justificaci\u00f3n y actualidad de los movimientos &#8211; II. Clasificaci\u00f3n: 1. Criterios de clasificaci\u00f3n: a) No a la dispersi\u00f3n. b) Dar importancia a los acentos, c) Vida; 2. Clasificaci\u00f3n concreta: a) Formaci\u00f3n y testimonio, b) Tradicional y progresista, c) Neomisticos y nuevos militantes &#8211; III. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/movimientos-actuales-de-espiritualidad\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMOVIMIENTOS ACTUALES DE ESPIRITUALIDAD\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-17098","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17098","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17098"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17098\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17098"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17098"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17098"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}