{"id":17113,"date":"2016-02-05T11:08:39","date_gmt":"2016-02-05T16:08:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ambrosiana-liturgia\/"},"modified":"2016-02-05T11:08:39","modified_gmt":"2016-02-05T16:08:39","slug":"ambrosiana-liturgia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ambrosiana-liturgia\/","title":{"rendered":"AMBROSIANA, LITURGIA"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Entre \u00abayer\u00bb y \u00abhoy\u00bb: frente a unos datos: 1. La Italia lit\u00fargica \u00abayer\u00bb: a) En la antig\u00fcedad (or\u00ed\u00adgenes del cristianismo-ss. IX-X), b) Desde los ss. x-xi hasta el concilio de Trento, c) Desde Trento hasta la reforma lit\u00fargica actual; 2. La liturgia ambrosiana: a) Sus or\u00ed\u00adgenes, b) Ambiente en que se form\u00f3, c) Diversas estratificaciones de su redacci\u00f3n, d) Sus reformas y revisiones &#8211; II. Actual liturgia ambrosiana: 1. Breve cronohistoria de una reforma en marcha: a) Conciencia de la autonom\u00ed\u00ada lit\u00fargica ambrosiana, oscurecida por indecisiones de distinta naturaleza, b) \u00abConservar y renovar\u00bb sobre la base de una bien entendida creatividad; 2. A\u00f1o lit\u00fargico y Calendario ambrosianos: a) El ciclo \u00abde tempore\u00bb, b) El \u00absantoral\u00bb; 3. El Nuevo Misal Ambrosiano: a) Visi\u00f3n global, b) Estructura de la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica, c) El Leccionario Ambrosiano; 4. Reforma de otros libros lit\u00fargicos ambrosianos: a) El Ritual Ambrosiano, b) El Pontifical Ambrosiano, c) El Breviario Ambrosiano, d) \u00bfOtros libros lit\u00fargicos? &#8211; III. Conclusi\u00f3n: 1. Liturgia ambrosiana: concretizaci\u00f3n de la \u00fanica tradici\u00f3n lit\u00fargica perenne: a) Ley del aumento del dep\u00f3sito eucol\u00f3gico, b) Ley de la autodeterminaci\u00f3n lit\u00fargica, c) Ley de las diversidades expresivo-lit\u00fargicas como contraprueba de la veracidad de la viva tradici\u00f3n ambrosiana; 2. La teolog\u00ed\u00ada lit\u00fargica ambrosiana con miras a una espiritualidad ambrosiana: a) El punto de apoyo de la tradici\u00f3n, b) El punto de apoyo de la experiencia, c) El punto de apoyo de la comuni\u00f3n con otras iglesias locales.<\/p>\n<p>Con el principio solemnemente ratificado en la introducci\u00f3n de la constituci\u00f3n lit\u00fargica Sacrosanctum concilium, el Vat. II ha acentuado su estima por todos los ritos existentes en la iglesia. Se afirma, efectivamente, all\u00ed\u00ad: \u00ab&#8230; el sacrosanto concilio, ateni\u00e9ndose fielmente a la tradici\u00f3n, declara que la santa madre iglesia atribuye igual derecho y honor a todos los ritos leg\u00ed\u00adtimamente reconocidos y quiere que en el futuro se conserven y fomenten por todos los medios\u00bb (SC 4)&#8217;. As\u00ed\u00ad es como una vez m\u00e1s en el transcurso de la historia quedaba oficialmente la liturgia ambrosiana a salvo de todo atropello&#8217;. En efecto, conservar y fomentar una liturgia antigua como la ambrosiana significa ratificar el principio de que toda iglesia local&#8217; goza de un derecho nato (jus fontale o jus nativum) a expresarse en sus formas connaturales en lo tocante a realidades lit\u00fargicas&#8217;. Lo cual equivale a decir que toda liturgia leg\u00ed\u00adtima, aun la solamente celebrada por una iglesia local, es siempre un culto ofrecido al Padre por todo el cuerpo de Cristo (Christus totus: cabeza y miembros) &#8216; en virtud de un \u00fanico Esp\u00ed\u00adritu Santo.<\/p>\n<p>Dentro de este contexto de legitimaci\u00f3n de una liturgia perenne, como cabalmente lo es la ambrosiana, que goza de derechos y es merecedora de todo aprecio y debe conservarse y fomentarse&#8217;, a lo largo de nuestro estudio, y despu\u00e9sde una ojeada hist\u00f3rica a la Italia lit\u00fargica en su ayer y, m\u00e1s espec\u00ed\u00adficamente, a la liturgia ambrosiana del pasado, iremos analizando la liturgia ambrosiana de hoy y su reforma, todav\u00ed\u00ada en v\u00ed\u00adas de realizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>I. Entre el \u00abayer\u00bb y el \u00abhoy\u00bb: frente a unos datos<br \/>\nBien ponderados ciertos hechos del pasado, del ayer lit\u00fargico de la iglesia viviente en territorio italiano, llega hoy uno a sentirse estimulado a infundir en las formas y f\u00f3rmulas lit\u00fargico-expresivas un esp\u00ed\u00adritu m\u00e1s genuino y aut\u00e9ntico. Desde tales hechos como fondo, se llegar\u00e1 a comprender mejor la supervivencia de la liturgia ambrosiana y su reforma actual.<\/p>\n<p>1. LA ITALIA LIT\u00daRGICA DE \u00abAYER\u00bb. a) En la antig\u00fcedad (or\u00ed\u00adgenes del cristianismo-ss. IX-X). En lo referente a formulaci\u00f3n de ritos lit\u00fargicos, la \u00e9poca paleocristiana se caracteriza por un doble fen\u00f3meno: el de la creatividad, espontaneidad y libertad de expresiones cultuales, acompa\u00f1ado por el de una gradual adecuaci\u00f3n ling\u00fc\u00ed\u00adstica y ritual a formas y f\u00f3rmulas estables. Destacan, pues, dos per\u00ed\u00adodos idealmente distintos, pero de hecho compenetrados entre s\u00ed\u00ad&#8217;. El primero (ss. I-III-IV) es de improvisaci\u00f3n eucol\u00f3gica y de una variada proliferaci\u00f3n de ritos. Aunque con id\u00e9ntico origen todos ellos en su tronco cristiano-jud\u00ed\u00ado, debido a la aculturaci\u00f3n con nuevos pueblos que se incorporan al cristianismo, tales ritos terminaron configur\u00e1ndose seg\u00fan el genio del lugar&#8217;. De igual manera, con el paso del arameo al griego, copto y sir\u00ed\u00adaco, as\u00ed\u00ad como del griego al lat\u00ed\u00adn, la creatividad eucol\u00f3gica da progresivamente paso, a trav\u00e9s de m\u00faltiples factores, al per\u00ed\u00adodo de compilaci\u00f3n y estabilidad de las f\u00f3rmulas escritas. El segundo per\u00ed\u00adodo (ss. III-IV \/ VI-VII) es de actividad creadora de eucolog\u00ed\u00ada, ya dentro del genio greco-oriental y latino-romano, ya en consonancia con el ministerio pastoral de las grandes figuras y padres orientales: Basilio, Juan Cris\u00f3stomo, etc., y occidentales: Le\u00f3n, Gelasio, Gregorio (liturgia romana), Ambrosio (liturgia ambrosiana), Leandro de Sevilla (liturgia hispano-visig\u00f3tica), Pedro Cris\u00f3logo (liturgia ravenense), Cromacio (liturgia aquileyense), etc., ya merced a la comunicaci\u00f3n con las principales sedes episcopales metropolitanas (Jerusal\u00e9n, Antioqu\u00ed\u00ada, Alejandr\u00ed\u00ada, Constantinopla, Roma, Mil\u00e1n, Sevilla, Lyon, etc.): desde dichas sedes metropolitanas se irradiaba la acci\u00f3n misionera mediante una evangelizaci\u00f3n capilar de las aldeas. No pocas veces gozaban tales sedes de especial relevancia, hasta el punto de alcanzar en ciertos momentos un papel marcadamente importante en cuestiones pol\u00ed\u00adtico-civiles (Roma: caput mundi; Constantinopla: segunda Roma; Mil\u00e1n: sede irregular y circunstancial del emperador; R\u00e1vena: centro del exarcado; etc.). Otras veces, la mezcla de pueblos b\u00e1rbaros, as\u00ed\u00ad como las sucesivas vicisitudes ya pol\u00ed\u00adticas, ya relativas a una ortodoxa o heterodoxa profesi\u00f3n de la fe (pi\u00e9nsese en el arrianismo), intensificaban la uni\u00f3n de los diversos grupos de fieles en torno al obispo, que, con su presbyterium, ven\u00ed\u00ada a convertirse en centro de cohesi\u00f3n y punto seguro de referencia. Este papel vendr\u00ed\u00ada despu\u00e9s, con la propagaci\u00f3n de las formas mon\u00e1sticas, desempe\u00f1ado por el abad de los grandes monasterios (en Occidente, los benedictinos).<\/p>\n<p>Nada, pues, tiene de extra\u00f1o que, en un contexto de factores como\u00e9ste, el \u00e1rea geogr\u00e1fica de Italia atestig\u00fce un t\u00ed\u00adpico florecimiento de las tradiciones lit\u00fargicas m\u00e1s diversas\u00bb.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la liturgia romana, cuyo influjo se dej\u00f3 sentir sobre todo en el centro y en las islas, podr\u00ed\u00adan mencionarse otras m\u00e1s.<\/p>\n<p>En la Italia meridional hay constancia de una liturgia campana&#8217;, que tendr\u00ed\u00ada como cabeza a Paulino de Nola (+ 431), autor de un Liber sacramentorum&#8217;. Dicha liturgia se caracterizaba, entre otras cosas, por un sistema de lecturas propias. Sigue incluso hoy siendo objeto de investigaci\u00f3n, sobre todo por parte de Klaus Gamber. Est\u00e1n igualmente comprobados espec\u00ed\u00adficos usos lit\u00fargicos para Capua, por el famoso Codex Fuldensis de los evangelios&#8217;, y en especial para Benevento Como es l\u00f3gico, no fue ajeno a ciertas caracter\u00ed\u00adsticas propias de las liturgias aludidas el centro benedictino de Montecassino, si bien su influjo iba a hacerse sentir despu\u00e9s con mayor fuerza. Pero tales liturgias experimentaron tambi\u00e9n la influencia del pr\u00f3ximo Oriente bizantino. Y es indiscutible, finalmente, c\u00f3mo N\u00e1poles, sin aludir a otros centros, atestigua tal florecimiento de usos lit\u00fargicos locales, que no podr\u00ed\u00adan fundirse ni confundirse con los claramente distintos usos romanos. Son asimismo notoriamente importantes los rollos pascuales en uso en la Italia meridional, con sus t\u00ed\u00adpicas peculiaridades.<\/p>\n<p>En la Italia septentrional adem\u00e1s de la liturgia ambrosiana, de la que vamos a hablar por extenso y cuyo influjo se dej\u00f3 sentir en casi todo el \u00e1mbito septentrional italiano (regio romana decima), deben se\u00f1alarse: la liturgia aquileyense, con Rufino, que naci\u00f3 y vivi\u00f3 en Aquilea (345-410) y nos ha dejado la f\u00f3rmula del credo bautismal; con Fortunaciano (+ despu\u00e9s del 360), que compuso un \u00ed\u00adndice de per\u00ed\u00adcopas titulis ordinatis; con el obispo Valeriano, que escribe a Ambrosio: \u00abAlexandrinae ecclesiae semper ordinem dispositionemque tenuimus\u00bb (PL 16,949), y con la obra pastoral y lit\u00fargica de Cromacio de Aquilea: tambi\u00e9n esta liturgia es objeto de frecuentes estudios, ignor\u00e1ndose todav\u00ed\u00ada los tesoros que encierra; la liturgia ravenense, con el testimonio de un libro lit\u00fargico antiguo -el Rotulus de R\u00e1vena- y la obra de Pedro llamado Cris\u00f3logo (ca. 425-ca. 451) y de Maximiano (546-557), con su Liber sacramentorum. Pero existen tambi\u00e9n en esta \u00e9poca otros centros impulsores de la transmisi\u00f3n de la fe a trav\u00e9s de sus t\u00ed\u00adpicos usos lit\u00fargicos. Pueden evocarse Verona -con Zen\u00f3n (362-372 \u00f3 382),-, ciudad que llegar\u00e1 a ser conocida por su scriptorium de libros lit\u00fargicos; Vercelli, con Eusebio (+ 371); Tur\u00ed\u00adn, con M\u00e1ximo (+ ca. 423)&#8217; ; Pav\u00ed\u00ada, con Ennodio (514-521). Del an\u00e1lisis interno de los escritos de estos padres puede deducirse la existencia de usos lit\u00fargicos t\u00ed\u00adpicos, propios de las iglesias dirigidas por ellos.<\/p>\n<p>Con la necesidad de conducir a la fe cat\u00f3lica a las diversas agrupaciones de poblados arrianos y con la urgencia de restablecer usos y costumbres cristianos, en el Valle paduano se experimentar\u00e1 la influencia del centro mon\u00e1stico de Bobbio, con Misal\u00bb y Ritual\u00bb propios, notablemente contaminados por la liturgia galicana (de ah\u00ed\u00ad la liturgia galicano-bobbiense \u00ab). Columbano (543-615) y sus monjes proced\u00ed\u00adan de Irlanda, donde era usual el rito c\u00e9ltico, y hab\u00ed\u00adan pasado por Luxeuil, en Francia, y por San Gallo, en Suiza, llevando consigo a Bobbio usos lit\u00fargicos ultraalpinos. Igualmente y por obra de los monjes se extender\u00ed\u00adan m\u00e1s all\u00e1 de los Alpes usos y textos lit\u00fargicos ambrosianos que tales monjes hab\u00ed\u00adan encontrado ya vigentes en los puntos geogr\u00e1ficos de sus actividades. Se hacen, pues, sentir no poco l\u00f3s influjos lit\u00fargicos mon\u00e1sticos, sobre todo los mon\u00e1stico-benedictinos\u00bb.<\/p>\n<p>Entre todas estas liturgias it\u00e1licas, la \u00fanica hoy superviviente, junto con la romana, es la ambrosiana.<\/p>\n<p>b) Desde los ss. X-XI hasta el concilio de Trento. A partir de los ss. vii-viii, las antiguas memorias lit\u00fargicas que logren sobrevivir se fundir\u00e1n con las aportaciones culturales de los nuevos pueblos establecidos principalmente en el sur y centro de Italia, as\u00ed\u00ad como de otros pueblos m\u00e1s, instalados en la parte meridional y en las islas: pi\u00e9nsese en los normandos y en las colonias de griegos y de albaneses, as\u00ed\u00ad como en la difusi\u00f3n del monaquismo oriental por obra, sobre todo, de los basilianos (Nilo [+ 1005] y seguidores). Por factores de diversa \u00ed\u00adndole, no siempre, por tanto, ni s\u00f3lo religiosos, y debido a la serie de personalidades, con el consiguiente flujo de acontecimientos pol\u00ed\u00adticos, durante este per\u00ed\u00adodo aparece el mapa lit\u00fargico italiano mucho m\u00e1s diversificado que en la denominada \u00e9poca antigua.<\/p>\n<p>En la Italia meridional y en Sicilia puede comprobarse la presencia de la liturgia bizantino-it\u00e1lica, que a\u00fan perdura hoy [->Orientales, Liturgias, V, 9]. Existen usos lit\u00fargicos locales, fruto de resabios lit\u00fargico-redaccionales y de fusiones con peculiaridades afines a la liturgia romana, pero siempre distintas de la liturgia usual en Roma, que permiten hablar de usos lit\u00fargicos panormitanosd0; como hay, adem\u00e1s, centros menores\u00bb, con la producci\u00f3n de libros lit\u00fargicos, objeto todav\u00ed\u00ada hoy de estudio, que atestiguan ritos particulares. Durante este per\u00ed\u00adodo es cuando quedan codificados usos anteriormente aludidos2.<\/p>\n<p>En la Italia septentrional, mientras se mantiene, por una parte, la tradici\u00f3n ambrosiana, la influencia, por otra, de la liturgia romana, potenciada tambi\u00e9n con las directrices impuestas por Carlomagno, provoca la desaparici\u00f3n de las liturgias ravenense, con la modificaci\u00f3n de situaciones geogr\u00e1ficas y pol\u00ed\u00adticas\u00bb, y aquileyense, con la sumisi\u00f3n de Paulino de Aquilea (+ 802) a las normas carolingias. Pero hay tambi\u00e9n algunos centros donde, con usos, tradiciones y peculiaridades, se consolidan los denominados ritos o liturgias medievales. Recordemos aqu\u00ed\u00ad la tradici\u00f3n valdostana, los focos lit\u00fargicos de Ivrea y Novara, as\u00ed\u00ad como la liturgia eusebiana, que sigue manteniendo su centro en Vercelli y sus contornos. En esta \u00e9poca es cuando los diversos scriptoria dan origen a los usos lit\u00fargicos caracterizados por la fusi\u00f3n de los ritos y oraciones m\u00e1s dispares, cuyo origen obedece a contactos culturales o se debe al lugar de origen o de formaci\u00f3n de los obispos, a los influjos mon\u00e1sticos (muchos obispos proced\u00ed\u00adan de monasterios). Se\u00f1alamos algunos de sus centros: Verona, que mantiene la tradici\u00f3n anterior y el poder\u00bb; Trento, que bajo distintas influencias ultraalpinas es, como Verona, n\u00facleo de intercambios culturales y cultuales; centros potenciados por la presencia de abad\u00ed\u00adas como Nonantola y Pomposa, que son a su vez, con otros centros mon\u00e1sticos, focos y lugares de irradiaci\u00f3n de t\u00ed\u00adpicas tradiciones lit\u00fargicas. Y nada decimos de otros centros menores.<\/p>\n<p>Es tambi\u00e9n \u00e9sta la \u00e9poca de lasliturgias particulares de \u00f3rdenes mon\u00e1sticas y mendicantes. Recu\u00e9rdese a los silvestrinos, cistercienses, certosinos y premostratenses, que contaban con usos lit\u00fargicos, calendarios, salterios, disposiciones de per\u00ed\u00adcopas b\u00ed\u00adblicas, ritos, etc., especiales\u00bb. No se pueden, de igual modo, olvidar los usos lit\u00fargicos de los dominicos, ni posteriormente los de los servitas, como tampoco la obra de difusi\u00f3n, y anteriormente de amalgama, de los mismos usos romanos, bajo la gu\u00ed\u00ada de los franciscanos.<\/p>\n<p>La diversidad de ritos en una misma ciudad o di\u00f3cesis es un hecho reconocido incluso por el IV concilio de Letr\u00e1n (1215), que con su can. 9 no pretende eliminar por entero tal diversidad, sino s\u00f3lo mantener la unidad de la fe y de la disciplina bajo un \u00fanico obispo. Este debe proveer y contar con personal competente para la celebraci\u00f3n de los sacramentos seg\u00fan los diferentes ritos. La necesidad pastoral obligar\u00e1 a traducir partes de los libros lit\u00fargicos a una lengua asequible al pueblo. Ante el abandono, por parte de la gente, de la liturgia oficial celebrada en lat\u00ed\u00adn (ya incomprensible), el impulso devocional dar\u00e1 origen a las formas denominadas de sustituci\u00f3n de la liturgia y al auge de las devociones populares.<\/p>\n<p>Debido a la imprenta, con la que tambi\u00e9n los libros lit\u00fargicos aumentaron su difusi\u00f3n, as\u00ed\u00ad como a las cambiantes condiciones culturales y a las disposiciones de la cuarta sesi\u00f3n del concilio de Trento, que, para salvaguardar el depositum fidei, intent\u00f3 abolir todos los ritos lit\u00fargicos que no se remontasen a una determinada \u00e9poca, van a ir progresivamente desapareciendo las distintas tradiciones lit\u00fargicas locales it\u00e1licas; la tradici\u00f3n ambrosiana va a ser una excepci\u00f3n.<\/p>\n<p>c) Desde Trento hasta la reforma lit\u00fargica actual. Se ha solido hablar de la existencia de un fixismo lit\u00fargico postridentino; pero ello no responde enteramente a la verdad. Se puede hablar de fixismo, pero s\u00f3lo en un sentido determinado. En efecto, hasta fines del siglo pasado e incluso hasta la promulgaci\u00f3n del CDC (1917), aqu\u00ed\u00ad y all\u00ed\u00ad, por toda Italia, estaban vigentes, por ejemplo, rituales espec\u00ed\u00adficos para la administraci\u00f3n de los sacramentos y sacramentales as\u00ed\u00ad como abundantes ap\u00e9ndices a los Misales con sus misas propias para las distintas di\u00f3cesis. El mismo Missale Romanum de P\u00ed\u00ado V incluso casi un siglo despu\u00e9s de haberse promulgado no se usaba todav\u00ed\u00ada en parroquias del Apenino central. Adem\u00e1s, en algunas partes el josefinismo trataba tambi\u00e9n de hacer sentir su influencia en materia lit\u00fargica. Las contraintervenciones de la iglesia se justificar\u00e1n, pues, por tales hechos, que deben sin embargo ser bien estudiados. En todo caso, Italia contar\u00e1 durante este per\u00ed\u00adodo con eminentes especialistas en liturgia. Alguna resistencia se puso, en el siglo pasado y a principios del actual, por parte del Dicasterio de la Curia romana competente in re liturgica, a la \u00fanica liturgia distinta de la romana, es decir, a la ambrosiana. Ello no fue ning\u00fan mal, ya que oblig\u00f3 a los estudiosos de la liturgia ambrosiana (entre ellos figuraba tambi\u00e9n mons. Aquiles Ratti, futuro P\u00ed\u00ado XI) a emprender una escrupulosa revisi\u00f3n de los libros lit\u00fargicos, en especial del Breviario y Misal ambrosianos, cuyas ediciones t\u00ed\u00adpicas 64 han estado en uso hasta la actual reforma posconciliar. [ ->Liturgias locales antiguas].<\/p>\n<p>2. LA LITURGIA AMBROSIANA. Hemos utilizado hasta ahora indistintamente los t\u00e9rminos: rito, ritos, liturgia, tradiciones lit\u00fargicas, sin haber dado previamente ninguna clarificaci\u00f3n terminol\u00f3gica, que tambi\u00e9n nosotros -siguiendo una afirmaci\u00f3n de C. Vogel- creemos oportuna. Para evitar confusiones, se ha de tener presente que rito ambrosiano encierra un sentido m\u00e1s amplio que liturgia ambrosiana. Rito ambrosiano es expresi\u00f3n peculiar de la vida de la iglesia ambrosiana y comprende el conjunto de normas y usos cultuales, jur\u00ed\u00addicos y administrativos propios de las iglesias locales que consideraban como cabeza a la iglesia metropolitana de Mil\u00e1n. Se distinguir\u00ed\u00adan aqu\u00ed\u00ad diversas etapas, a lo largo de las cuales llega a formarse el rito ambrosiano y a gozar de t\u00ed\u00adpicas autonom\u00ed\u00adas jur\u00ed\u00addico-eclesiales dentro del Occidente cristiano. Una de esas etapas va estrechamente vinculada a la existencia y actividad de escuelas eucol\u00f3gicas que crearon o tomaron de otras fuentes los formularios de oraciones y el conjunto de ceremonias para la liturgia local. Por liturgia ambrosiana entendemos, pues, dentro de este contexto, todo ese espec\u00ed\u00adfico dep\u00f3sito eucol\u00f3gico y el estilo de celebraci\u00f3n de los actos lit\u00fargicos en las iglesias locales que giraban en torno a la iglesia metropolitana de Mil\u00e1n. Con el correr de los siglos y por motivos (pol\u00ed\u00adticos, religiosos, creaci\u00f3n de nuevas di\u00f3cesis, antagonismos, etc.) que no vamos ahora a analizar, el territorio de la liturgia ambrosiana vino a reducirse a la archidi\u00f3cesis casi entera de Mil\u00e1n, con alguna que otra localidad de otras di\u00f3cesis<br \/>\na) Sus or\u00ed\u00adgenes. Seg\u00fan testimonio del Liber Notitiae Sanctorum Mediolani, escrito entre 1304 y 1311, que utiliz\u00f3 fuentes antiguas, sabemos que el obispo milan\u00e9s Simpliciano (+ 401) llegar\u00e1 a completar el cargo ubi sanctus Ambrosius non impleverat, y que otro obispo tambi\u00e9n milan\u00e9s, Eusebio (449-ca. 452), lleg\u00f3 a componer multos cantus ecclesiae siguiendo las huellas de san Ambrosio (374-397). El bi\u00f3grafo Paulino atestigua que con Ambrosio se introdujeron por primera vez en la iglesia de Mil\u00e1n antiphonae, hymni ac vigiliae. En efecto, Ambrosio utiliz\u00f3 el canto lit\u00fargico popular alterno y compuso otros textos lit\u00fargicos, entre los que (tal vez) figura una laus cerei. Se denomina, pues, liturgia ambrosiana no s\u00f3lo la realmente utilizada por san Ambrosio, sino tambi\u00e9n la que figura bajo su nombre. Por lo dem\u00e1s, ha existido siempre la convicci\u00f3n de que en la iglesia milanesa Ambrosio era el primus, id est maximus, metropolitanam regens cathedram \u00ab. As\u00ed\u00ad es como la expresi\u00f3n pronunciada por Ambrosio en un serm\u00f3n sobre la herencia recibida de sus predecesores Dionisio (349 apte.-360 apte.), Eustorgio (+ ca. 349), y Mirocles (+ ca. 316): Atque omnium retro fidelium episcoporum, sin duda se le puede despu\u00e9s aplicar a \u00e9l mismo: la iglesia de Mil\u00e1n posee la herencia de Ambrosio. Por tanto, despu\u00e9s de \u00e9l, todo lo concerniente a la iglesia de Mil\u00e1n no puede menos de ser ambrosiano, por m\u00e1s que, la aplicaci\u00f3n del adjetivo ambrosiana a la iglesia milanesa corresponda \u00fanicamente a una carta del papa Juan VIII en el a\u00f1o 881 (si bien ya Gregorio Magno [590-604] se hab\u00ed\u00ada dirigido a los eclesi\u00e1sticos milaneses con la expresi\u00f3n sancto Ambrosio deservientibus clericis76).<\/p>\n<p>Por encima de estas afirmaciones queda, sin embargo, abierta todav\u00ed\u00ada una cuesti\u00f3n: c\u00f3mo y cu\u00e1ndo tuvo origen la liturgia ambrosiana y cu\u00e1les son las ra\u00ed\u00adces de sudep\u00f3sito eucol\u00f3gico en su primitiva formulaci\u00f3n. Sin entrar en detalles, mencionemos las opiniones sobre el particular. Pueden reducirse a las siguientes. La liturgia ambrosiana es de origen oriental: opini\u00f3n sostenida, por ejemplo, por Duchesne y por L\u00e9jay y que est\u00e1 avalada por estudios de Cattaneo y otros m\u00e1s recientes de Alz\u00e1ti; puede encontrar un apoyo posterior en el hecho de los frecuentes contactos entre Mil\u00e1n y Oriente, ya directamente (intercambios comerciales, presencia de gentes greco-orientales en Mil\u00e1n, cuestiones pol\u00ed\u00adticas relacionadas con la divisi\u00f3n del imperio romano, etc.), ya indirectamente mediante relaciones de Mil\u00e1n con R\u00e1vena y Aquilea&#8217;, ciudades que a su vez (sobre todo R\u00e1vena) formaron anillos de comunicaci\u00f3n con Oriente. Otros, los m\u00e1s, sostienen que la liturgia ambrosiana tiene origen romano: Probst, Ceriani, Magistretti, Cagin, Magani, Cabrol, Battifol, Jungmann, etc. Se basan ellos, entre otras razones, en la afirmaci\u00f3n de san Ambrosio: In omnibus cupio sequi ecclesiam romanam, sed tamen et nos hominis sensum habemus \u00ab. Perm\u00ed\u00adtasenos observar que no podr\u00ed\u00ada aducirse tal afirmaci\u00f3n para establecer irrefutablemente la romanidad de la liturgia ambrosiana: las pruebas aducidas por la opini\u00f3n contraria -cantos, ant\u00ed\u00adfonas, sistemas de elecci\u00f3n y de disposici\u00f3n de las per\u00ed\u00adcopas b\u00ed\u00adblicas, f\u00f3rmulas de profesi\u00f3n de fe (credo) en la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica, etc.- son datos reales que emparentar la liturgia ambrosiana con Oriente m\u00e1s que con Roma.<\/p>\n<p>Pero hay algo que sigue siendo cierto: 1) La liturgia ambrosiana posee tal unidad espec\u00ed\u00adfica que aparece como una realidad consistente en s\u00ed\u00ad misma: sistemas de lecturas b\u00ed\u00adblicas\u00bb, eucolog\u00ed\u00ada, tonalidad de tem\u00e1ticas teol\u00f3gico-lit\u00fargicas t\u00ed\u00adpicas&#8217;, estructura del a\u00f1o lit\u00fargico del santoral de la heortolog\u00ed\u00ada, paralelos a la correlativa formaci\u00f3n de sus libros lit\u00fargicos y de sus ceremonias propias, la caracterizan como liturgia especial dentro del Occidente cristiano. 2) Vale tambi\u00e9n para la liturgia ambrosiana lo apuntado anteriormente [-> I, 1, a] acerca de la unidad originaria de todas las liturgias antiguas, que derivan de un \u00fanico y primitivo tronco judeo-cristiano. Se debiera aqu\u00ed\u00ad tener en cuenta que el primer obispo de Mil\u00e1n, Anatal\u00f3n, ejerci\u00f3 all\u00ed\u00ad su ministerio entre finales del s. II y comienzos del III. Durante aquella \u00e9poca, \u00bfse celebraba en Mil\u00e1n la liturgia en lengua griega o ya en la latina? E igualmente, \u00bfestaba constituido en Mil\u00e1n el primer n\u00facleo de cristianos por orientales o no? 3) Es indudable que la liturgia ambrosiana no puede catalogarse entre las liturgias galicanas, contra lo que se lee en algunos libros y no s\u00f3lo de siglos pasados.<\/p>\n<p>b) Ambiente en que se form\u00f3. Las peculiaridades de la liturgia ambrosiana habr\u00e1n igualmente de buscarse dentro del cauce teol\u00f3gico de su formaci\u00f3n, que tendr\u00e1 lugar bajo un influjo de factores internos y externos. Recordemos solamente los principales: 1) La honda matriz de la liturgia ambrosiana es el antiarrianismo; en su origen e instauraci\u00f3n (ss. iv-v), en su desarrollo (ss. vI-vii) y en su consolidaci\u00f3n (ss. viii-ix) hubo de luchar siempre contra el arrianismo: el puro (ss. Iv-v), el b\u00e1rbaro -longob\u00e1rdico- (ss. vi-vii) y sus ep\u00ed\u00adgonos (ss. viii-ix); lo cual dej\u00f3 impreso en ella un fuerte \u00abcristocentrismo\u00bb que se reforzar\u00e1 durante el cisma de Acacio (484-519), frente al cual los obispos milaneses se muestran incondicionalmente solidarizados con el pont\u00ed\u00adfice romano. Despu\u00e9s de la denominada cuesti\u00f3n de los Tres Cap\u00ed\u00adtulos, que a trav\u00e9s de enmara\u00f1adas implicaciones teol\u00f3gicas y pol\u00ed\u00adticas llev\u00f3 a una serie de obispos, desde Vital (552-556) hasta Lorenzo (573-592), a adherirse al cisma, los obispos cat\u00f3licos de Mil\u00e1n, fieles a la ortodoxia -despu\u00e9s de su regreso del exilio voluntario de G\u00e9nova (571-649), al que se hab\u00ed\u00adan acogido para evitar las matanzas de los longobardos-, progresivamente (desde el 670 se hab\u00ed\u00ada extinguido todo esp\u00ed\u00adritu separatista) van recuperando las posiciones de una catolicidad de la fe m\u00e1s genuina que nunca. Todo ello influy\u00f3 en la elaboraci\u00f3n de f\u00f3rmulas y formularios de la liturgia ambrosiana, que contienen ricas consideraciones en torno a la persona de Cristo: encarnaci\u00f3n del Verbo, nacimiento virginal, humanidad-divinidad de Cristo; y, consiguientemente, veneraci\u00f3n de la siempre Virgen y Madre de Dios, Mar\u00ed\u00ada. 2) Los frecuentes contactos entre Mil\u00e1n (merced a su centralidad, fue ya desde la antig\u00fcedad lugar de intercambios culturales y comerciales) y otros centros culturales explicar\u00ed\u00adan ya los h\u00ed\u00adbridos or\u00ed\u00adgenes de la liturgia ambrosiana, ya sus diversas estratificaciones y contaminaciones, ya las m\u00faltiples coloraciones teol\u00f3gico-lit\u00fargicas y lit\u00fargico-espirituales que en ella se pueden descubrir. Lo cual, sin embargo, no significa eclecticismo; es m\u00e1s bien testimonio de polifac\u00e9ticas riquezas presentes ya en la liturgia ambrosiana antigua y transmitidas de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n hasta hoy. Los investigadores han descubierto huellas influyentes, contaminantes, enriquecedoras, as\u00ed\u00ad como intercambios con Oriente, a trav\u00e9s de dos espec\u00ed\u00adficos centros culturales, anteriormente apuntados (R\u00e1vena y Aquilea); con Africa occidental (Cartago, Tagaste, etc\u00e9tera) y oriental (Alejandr\u00ed\u00ada) ; con Espa\u00f1a y posteriormente con el territorio transalpino, a trav\u00e9s de monjes iroceltas, o de la denominada reforma carolingia; con Roma, de la que depende la progresiva romanizaci\u00f3n de la liturgia ambrosiana.<\/p>\n<p>c) Diversas estratificaciones de su redacci\u00f3n. Si despu\u00e9s de Ambrosio todo lo concerniente a la iglesia de Mil\u00e1n no puede sino ser ambrosiano, se explica el esfuerzo de los estudiosos por se\u00f1alar en las fuentes manuscritas de aquella liturgia -cuyos testimonios llegados hasta nosotros se remontan casi por entero al s. I y siguientes- todo lo que es redaccionalmente observable en la \u00e9poca de Ambrosio, para distinguirlo de cuanto pertenece a la \u00e9poca de la codificaci\u00f3n definitiva durante el renacimiento longob\u00e1rdico o a la \u00e9poca de la recodificaci\u00f3n ampliada durante la reforma carolingia.<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta la corriente teol\u00f3gica y el ambiente de la formaci\u00f3n de la liturgia ambrosiana, se comprenden mejor sus tres grandes y comprobadas estratificaciones redaccionales. Se descubre en ellas el progresivo enriquecimiento del primitivo n\u00facleo ambrosiano. La primera redacci\u00f3n se remonta al s. (Iv) v: ha sido identificada por Paredi y alg\u00fan otro. La segunda redacci\u00f3n, como base de los estudios de Heiming y de Triacca, tiene su apogeo en el s. vii. La tercera redacci\u00f3n es la carolingia (ss. Ix-x), que, seg\u00fan los estudios de Borella, Cattaneo y otros, atestigua una progresiva romanizaci\u00f3n, obligada, pero tambi\u00e9n una mas s\u00f3lida cristalizaci\u00f3n de la liturgia ambrosiana. Desde un punto de vista formal se pueden, pues,distinguir en la liturgia ambrosiana una pura y neta liturgia, atestiguada por la primera redacci\u00f3n y en parte por la segunda, y otra contaminada (por influencias romanas, mon\u00e1sticas, etc.) atestiguada especialmente por la tercera redacci\u00f3n.<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan: la pluralidad expresivo-interpretativa que entre los ss. (IV) v-ix (x) llega a crearse en el seno de la liturgia ambrosiana nos dice que -aun vivific\u00e1ndose y revisti\u00e9ndose de distintas expresiones lit\u00fargicas o contamin\u00e1ndose con las m\u00e1s pr\u00f3ximas con el paso de una a otra generaci\u00f3n o con la serie de culturas heterog\u00e9neas (it\u00e1lico-romanas, b\u00e1rbaro-longobardas, carolingia)-la \u00fanica tradici\u00f3n lit\u00fargica ambrosiana salva lo que perennemente se remite a su temperies originaria. La cual debe recogerse y reflejarse no tanto en el ceremonial o en las diferencias celebrativas por relaci\u00f3n a otras tradiciones, cuanto en las distintas tem\u00e1ticas sobre el misterio de Cristo, centro de salvaci\u00f3n del cosmos y del hombre, y en la incisividad de su contenido, que a la densidad conceptual, unitariedad y plenitud teol\u00f3gica une un estilo que puede parecer redundante por relaci\u00f3n a la concinnitas de la liturgia romana, pero que mantiene la concisi\u00f3n expresiva propia del Occidente lit\u00fargico<br \/>\nd) Sus reformas y revisiones. Todo lo dicho es una constataci\u00f3n de algo que merece subrayarse: la supervivencia y el peri\u00f3dico retorno a la cresta de la ola de la liturgia ambrosiana, la \u00fanica, entre las distintas liturgias occidentales antiguas (africana, galicana, visig\u00f3tico-hisp\u00e1nica, etc.) -salvo la por desgracia s\u00f3lo espor\u00e1dica supervivencia de la moz\u00e1rabe \u00abque ha podido salvarse hasta hoy como liturgia particular de toda una iglesia local y ha seguido en todo momento con vida propia. Esta constante presencia y fiel transmisi\u00f3n a trav\u00e9s de los siglos no deja de ser un hecho del todo singular. La reflexi\u00f3n es del profesor Alzati, quien, constatando la serie de las condiciones socio-pol\u00ed\u00adticas que afectaron al \u00e1rea de la difusi\u00f3n de la liturgia ambrosiana a trav\u00e9s del tiempo, sigue diciendo: \u00ab&#8230; han sido realmente muchos siglos: hemos tenido godos, bizantinos, longobardos, francos, el imperio medieval y, posteriormente, en la edad moderna, las sucesivas dominaciones extranjeras: franceses, espa\u00f1oles, los Habsburgo de Austria, la revoluci\u00f3n y Napole\u00f3n, nuevamente los Habsburgo y despu\u00e9s el Estado piamont\u00e9s; las instituciones civiles desaparecieron con el tiempo, las mismas instituciones eclesi\u00e1sticas fueron experimentando notables transformaciones, mientras que la liturgia ambrosiana, \u00fanicamente ella, se ha conservado y mantenido. Un fen\u00f3meno que no puede menos de hacer pensar. Y, en el caso presente, pensar en serio, sabiendo que la liturgia ambrosiana sobrevive en virtud de su misma vitalidad, por la que se adapta al genio de los pueblos que la celebran y de los que, a su vez, sabe asimilar lo que es asimilable. Por eso el tema que afrontamos en este p\u00e1rrafo quiere ser, m\u00e1s que una expresi\u00f3n de hechos hist\u00f3ricos, una reflexi\u00f3n global sobre el paso de la unidad originaria (\u00bfcon Roma y\/o con el Oriente o con el primitivo tronco judeo-cristiano?) a aquella pluralidad expresivo-interpretativa, que desde antiguo considera la liturgia ambrosiana como un unicum [->supra, a] en el conjunto de las liturgias occidentales en general y de las liturgias it\u00e1licas [->supra, 1, 1] m\u00e1s en particular.<\/p>\n<p>Es cierto que los cambios, influencias y contaminaciones con otros centros cultuales y culturales que puedan encontrarse en la estratificaci\u00f3n redaccional [->supra, c] se deben confrontar con otro fen\u00f3meno no lit\u00fargico, t\u00ed\u00adpico tambi\u00e9n de la liturgia ambrosiana hasta la reforma posterior al concilio de Trento; es decir, con el fen\u00f3meno de la multiplicidad sincr\u00f3nica, en el \u00e1mbito de la misma liturgia ambrosiana, de otros formularios para la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica de una misma fiesta lit\u00fargica'\u00bb o para la celebraci\u00f3n de un mismo sacramento&#8217;\u00c2\u00b0&#8217;. A nuestro juicio, la reforma carolingia, al influir en la liturgia ambrosiana, la vivifica, por una parte, oblig\u00e1ndole a tomar conciencia refleja de su propia peculiaridad, y acelera, por otra, en ella el paso desde la pluralidad expresivo-interpretativa hasta la uniformidad ritual. En efecto, la renovaci\u00f3n de los manuscritos, la sistematizaci\u00f3n ceremonial codificada en los ss. x-xii y siguientes, el m\u00e9todo de selecci\u00f3n y copia de otros fragmentos eucol\u00f3gicos extra-ambrosianos, la sutura de formularios lit\u00fargicos, etc., no son sino determinantes propios de las diversas revisiones o reformas de la liturgia ambrosiana.<\/p>\n<p>Entre las reformas antiguas podemos catalogar la correspondiente a la segunda estratificaci\u00f3n redaccional (s. vn); no tenemos pruebas, a no ser las del an\u00e1lisis interno de los textos lit\u00fargicos (cuya codificaci\u00f3n, repetimos, se remonta al s. ix y siguientes) -y sin recurrir al hecho discutido y discutible aducido por la cr\u00f3nica milanense de Landolfo Seniore, a saber: que en tiempos del arzobispo Constancio (593-600) el papa Gregorio Magno se hab\u00ed\u00ada interesado por el rito ambrosiano- y las de otros datos: el testimonio del Versus de mediolana civitate (siendo arzobispo Juan el Bueno [641-669], que pone fin al exilio de los obispos milaneses en G\u00e9nova), seg\u00fan el cual la ciudad, desde el punto de vista lit\u00fargico, era pollens ordo leccionum, cantilene, organum, modolata psalmorumque conlaudantur; la cultura del arzobispo Mansueto (676-685); la producci\u00f3n de Benito (685-721); la Expositio officium matutinale, atribuida a Teodoro II (732-746). A tal producci\u00f3n lit\u00fargica seguir\u00ed\u00ada la acci\u00f3n igualmente lit\u00fargica de Pedro 1 (784-803), se\u00f1alando a Arn\u00f3n, obispo de Salisburgo, como ejemplo digno de imitaci\u00f3n en una carta de Alcuino, el art\u00ed\u00adfice de la reforma lit\u00fargica carolingia: Pedro de Mil\u00e1n ser\u00ed\u00ada autor (?) de una Expositio missae ambrosianae; el Liber de Baptismo de Odelberto (805-812); etc. Tales datos atestiguan un tipo de reforma lit\u00fargica ambrosiana anterior a la reforma carolingia propiamente tal y continuada por esta \u00faltima. Por otra parte, el dualismo que incluso se hab\u00ed\u00ada creado en la vida eclesi\u00e1stica ambrosiana (alto clero y parte de la poblaci\u00f3n en G\u00e9nova, otros en Mil\u00e1n; presencia en Mil\u00e1n y territorios lim\u00ed\u00adtrofes de heterodoxos arrianos y cism\u00e1ticos al lado de ortodoxos cat\u00f3licos) y la penetraci\u00f3n en el valle del Po de monjes roc\u00e9lticos con diferentes usos lit\u00fargicos, no s\u00f3lo no llevaron a la escisi\u00f3n o a la descomposici\u00f3n de la liturgia ambrosiana, sino que incrementaron su uso y radicalizaron la ininterrumpida continuidad de sus tradiciones. Entre otras cosas, es del s. ix el m\u00e1s antiguo evangeliario ambrosiano, conocido como Capitular de Busto Arsizio<br \/>\nEn correlaci\u00f3n con la tercera redacci\u00f3n tenemos la denominada reforma carolingia, promocionada desde fuera y debida a factores extra\u00f1os a la liturgia ambrosiana. Su resultado fue la consolidada supervivencia y continuidad de la misma, que entonces experimenta notables influencias romanas, tanto en el calendario como en los formularios para la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica 16. Pero se experimentan igualmente las influencias de usos mon\u00e1stico-benedictinos: tenemos testimonios de c\u00f3dices lit\u00fargicos ambrosiano-mon\u00e1sticos&#8217;. Una cosa es cierta: la reforma carolingia, que podr\u00ed\u00ada considerarse como un fraude legal en la liturgia ambrosiana, cre\u00f3 en los ambrosianos una conciencia tan refleja sobre el tesoro de que eran depositarios, que el resto del medievo y el renacimiento atestiguan reformas, revisiones, restauraciones, innovaciones de notoria importancia.<\/p>\n<p>Baste recordar la floraci\u00f3n de los sacramentos y misales ambrosianos. El \u00fanico verdadero sacramentario (libro lit\u00fargico para la celebraci\u00f3n de la misa carente de fragmentos escritur\u00ed\u00adsticos, para los que se recurr\u00ed\u00ada a los leccionarios, evangeliarios, etc.) ambrosiano est\u00e1 escrito por el arzobispo Ariberto (1018-1045). Poseemos despu\u00e9s el misal-sacramentario de B\u00e9rgamo, los de Biasca, de san Simpliciano en Mil\u00e1n, de Lodrino, de Bedero, de Armio, de Venegono, de Vercelli, etc. Destaca, adem\u00e1s, a principios del s. xii el paciente trabajo de Beroldo, el superintendente y custodio de las luces de la iglesia metropolitana, que codific\u00f3 el Ordo et ceremoniae ecclesiae ambrosianae mediolanensis. Poseemos igualmente el Ordo missarum; la descripci\u00f3n de c\u00f3mo se desarrollaba la liturgia de las horas can\u00f3nicas; de c\u00f3mo se celebraban las vigilias de las grandes festividades; cu\u00e1les fueron las fiestas menores; el calendario, los usos para los diferentes tiempos lit\u00fargicos, etc. Tenemos despu\u00e9s los manuscritos relativos a la liturgia de las horas y a la celebraci\u00f3n de los otros sacramentos (adem\u00e1s de la eucarist\u00ed\u00ada): el conjunto total viene testimoniado en el \u00abLiber manualis\u00bb secundum institutionem ambrosianae ecclesiae, usado en la canonj\u00ed\u00ada del Valle Travaglia (Varese), y en el Pontif\u00ed\u00adcale in usum ecclesiae mediolanensis. Es \u00e9ste el per\u00ed\u00adodo del reflorecimiento de la liturgia ambrosiana, que se debe a los esfuerzos de los liturgistas de la \u00e9poca. Pi\u00e9nsese en la labor del ya mencionado Beroldo: puede, a primera vista, parecer una simple codificaci\u00f3n de lo que durante su tiempo era usual en el reducido \u00e1mbito de la iglesia metropolitana donde \u00e9l prestaba sus servicios; pero a partir de \u00e9l (hasta la reforma hoy en marcha) habr\u00e1 que aludir ya siempre a la cristalizaci\u00f3n o formalizaci\u00f3n beroldiana. Tampoco puede silenciarse el Liber celebrationis missae ambrosianae, escrito alrededor de 1220 por Juan Bartolomeo de Guercis de Melegnano, rector de la iglesia de San V\u00ed\u00adctor de Puerta Romana 125, as\u00ed\u00ad como la composici\u00f3n de formularios de misas, oficios e himnos por obra de Ulrico Scaccabarozzi (+ 1293), preboste de San Nazario de Brolio. Como no se pueden tampoco ignorar la reformatio et instauratio missae ambrosianae realizada por el arzobispo Francisco de Parma (1296-1308) o la constitulio archiepiscopalis edita circa reformationem officii del arzobispo Francisco II Piccolpasso (1435-1443).<\/p>\n<p>Con la aparici\u00f3n de la imprenta, las revisiones de la liturgia ambrosiana se miden por las distintas ediciones de sus libros. Comenzando por los incunables del Misal (1475 y 1482) y del Breviario (1475), con el card. Esteban Nardini (1461-1484), y terminando por las \u00faltimas ediciones iuxta typicam de los libros lit\u00fargicos latinos, con el card. Alfredo Ildefonso Schuster (1929-1954), se realizaron siempre retoques, aportaciones o defoliaciones, revisiones o verdaderas reformas&#8217;. Las m\u00e1s importantes son las que tuvieron lugar despu\u00e9s del concilio de Trento por obra de san Carlos Borromeo (1560-1584), quien, para renovar la liturgia ambrosiana, fund\u00f3 la Congregaci\u00f3n de Ritos. A \u00e9l se deben la edici\u00f3n reformada del Breviario Ambrosiano de 1582 y la preparaci\u00f3n de la del Misal y Ritual. La reforma postridentina ser\u00e1 ultimada por el card. Federico Borromeo (1595-1631). Con el card. Jos\u00e9 Pozzobonelli (1744-1783) se elaborar\u00e1 una edici\u00f3n del Misal -editado a continuaci\u00f3n del denominado Missale Ambrosianum Duplex, vigilado por Ratti-Magistretti sobre el trabajo de Ceriani- que servir\u00e1 para la preparaci\u00f3n de la edici\u00f3n t\u00ed\u00adpica de 1902, con el card. Andr\u00e9s Ferrari (1894-1921). Es en la \u00e9poca del card. Ferrari cuando, por obra de los encargados del Duplex y. de otros, la Mil\u00e1n lit\u00fargica toma cr\u00ed\u00adticamente conciencia de s\u00ed\u00ad misma e injerta la propia liturgia en el cauce vivo del movimiento lit\u00fargica\u00bb. Con el cardenal Schuster, rodeado por un equipo de estudiosos y de especialistas en historia de la liturgia, en canto ambrosiano y en pastoral lit\u00fargica, nos encontramos con el florecimiento de la \u00faltima fase de la liturgia ambrosiana en lengua latina.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la simplificaci\u00f3n de las r\u00fabricas y la adaptaci\u00f3n del horario de las celebraciones de la semana santa o Authentica con el card. Juan Bautista Montini (1954-1963), en conformidad y sinton\u00ed\u00ada con las reformas paralelas de la liturgia romana, se cierra un cap\u00ed\u00adtulo glorioso de la liturgia ambrosiana, la cual est\u00e1 hoy viviendo la hora de su reforma posconciliar.<\/p>\n<p>Una vez que el Vat. II, por razones pastorales, fruto \u00e9stas a su vez del movimiento lit\u00fargico, ratific\u00f3 los principios de la reforma, tambi\u00e9n para la liturgia ambrosiana transcurri\u00f3 m\u00e1s de un lustro durante el cual su primera preocupaci\u00f3n fue preparar la traducci\u00f3n oficial de los libros lit\u00fargicos: se pod\u00ed\u00ada ya utilizar la lengua italiana, abandonando la latina. Este abandono del lat\u00ed\u00adn asest\u00f3, sin duda, un golpe de gracia a la tradici\u00f3n del canto fijo o canto lit\u00fargico ambrosiano, que incluso hab\u00ed\u00ada experimentado un renacimiento con el card. Ferrari y posteriormente con el card. Schuster mediante la edici\u00f3n revisada de los cantorales y el relanzamiento del Pontificio Instituto ambrosiano de m\u00fasica sagrada. El entusiasmo, incluso, por el arte sacro hab\u00ed\u00ada visto en 1921 el nacimiento de la Escuela superior de arte cristiano Beato Ang\u00e9lico. Durante el per\u00ed\u00adodo que estamos analizando, tan benem\u00e9ritas instituciones marcaron una especie de comp\u00e1s de espera y de reajuste.<\/p>\n<p>Siguiendo las huellas de todo cuanto se ha venido haciendo con la liturgia romana, tambi\u00e9n la ambrosiana tuvo su traducci\u00f3n ad interim de los libros lit\u00fargicos m\u00e1s comunes. Despu\u00e9s de la traducci\u00f3n oficiosa recogida en los llamados misalitos para uso del pueblo, en 1966 vio la luz, primero en fasc\u00ed\u00adculos (de formato grande) y despu\u00e9s en bloque (de formato peque\u00f1o), la edici\u00f3n biling\u00fce del Misal Ambrosiano. Se editaron tambi\u00e9n, en ediciones biling\u00fces, los libros lit\u00fargicos para la celebraci\u00f3n del bautismo y del matrimonio y para los funerales. Era tan s\u00f3lo el primer paso hacia la propia y verdadera reforma, de la que todav\u00ed\u00ada no puede hacerse historia, sino s\u00f3lo un ensayo de cronohistoria, lo cual nos va a permitir explicitar algunas peculiaridades de la actual liturgia ambrosiana. Advertimos, sin embargo, desde el principio que las peculiaridades celebrativo-rituales de la liturgia ambrosiana del pasado se han uniformado ya casi de forma total con las de la liturgia romana.<\/p>\n<p>1. BREVE CRONOHISTORIA DE UNA REFORMA EN MARCHA. Para tejer sint\u00e9ticamente la cronohistoria de la reforma de la liturgia ambrosiana actual, bastar\u00ed\u00ada repasar las intervenciones oficiales del cardenal G. Colombo hechas p\u00fablicas entre el 28 de febrero de 1967 (discurso en la segunda sesi\u00f3n plenaria del S\u00ed\u00adnodo XLVI, en el que se preparaba oficialmente la reforma lit\u00fargica ambrosiana) y el jueves santo, 15 de abril de 1976 (durante la misa crismal el arzobispo entregaba a los sacerdotes y fieles el nuevo Misal Ambrosiano hasta entonces elaborado). Rebasa los objetivos de una voz de diccionario entrar en detalles, por m\u00e1s que no dejar\u00ed\u00ada de ser \u00fatil y hasta necesario conocerlos para comprender el esp\u00ed\u00adritu de la reforma de la liturgia ambrosiana: remitimos a una muy lograda s\u00ed\u00adntesis&#8217; y a las monograf\u00ed\u00adas, citas, indicaciones de etapas, dificultades y logros de la reforma, puntualmente recogidos por la revista Amb&#8217;, y especialmente a los art\u00ed\u00adculos de Inos Biffi, que son no pocos. Aqu\u00ed\u00ad importa destacar dos ejes en torno a los cuales gira la reforma en marcha.<\/p>\n<p>a) Conciencia de la autonom\u00ed\u00ada lit\u00fargica ambrosiana, oscurecida por indecisiones de diversa \u00ed\u00adndole. El primer dato efectivo que resalta en la cr\u00f3nica de hechos en torno a la reforma de la liturgia ambrosiana es el agudo sentido de responsabilidad, en un careo entre la historia y la iglesia, por evitar toda eventual supresi\u00f3n de la liturgia ambrosiana; sentido de responsabilidad que se consolida con la progresiva toma de conciencia refleja de que la autonom\u00ed\u00ada de la santa iglesia ambrosiana en materia lit\u00fargica no es ni una extravagante improvisaci\u00f3n de hoy, ni una obstinada reivindicaci\u00f3n de car\u00e1cter \u00abarqueol\u00f3gico\u00bb, ni la expresi\u00f3n de una autonom\u00ed\u00ada exc\u00e9ntrica o autoc\u00e9fala con relaci\u00f3n al mundo lit\u00fargico occidental o latino-romano, sino un acontecimiento eclesial de primera importancia. En efecto, la supervivencia de una liturgia particular es un hecho eclesial que lleva consigo una voluntad conservadora y, al mismo tiempo, un esp\u00ed\u00adritu renovador. Estas dos intenciones unidas entre s\u00ed\u00ad son un proprium de la iglesia puesta en el mundo para transmitir el depositum fidei desarroll\u00e1ndolo y profundiz\u00e1ndolo, adapt\u00e1ndolo incesantemente a los hombres a quienes est\u00e1 destinado, seg\u00fan el genio, car\u00e1cter y condiciones culturales de un pueblo particular. Esta toma de conciencia por parte de los ambrosianistas ha crecido y madurado tanto, que ha llegado a superar un doble frente de objeciones te\u00f3ricas y pr\u00e1cticas aparecidas en revistas y semanarios durante el decenio 1965-1975 y que no han desaparecido a\u00fan hoy del todo.<\/p>\n<p>Las objeciones te\u00f3ricas, de diversa \u00ed\u00adndole y con distinto origen (en ocasiones, suscitadas por personas ideol\u00f3gica y sobre todo espiritualmente distanciadas de la archidi\u00f3cesis milanesa), se pueden sintetizar as\u00ed\u00ad: La reforma conciliar no pretende crear una nueva liturgia, ni romana ni ambrosiana; la liturgia ambrosiana hoy no tiene raz\u00f3n de ser, ya que la mentalidad y espiritualidad ambrosianas no deben ser distintas de las de otras di\u00f3cesis italianas, ni exigir, por tanto, una expresi\u00f3n lit\u00fargica particular; la liturgia ambrosiana es una visi\u00f3n arcaica que queda superada, un obst\u00e1culo a la participaci\u00f3n lit\u00fargica de una poblaci\u00f3n hoy sumamente heterog\u00e9nea.<\/p>\n<p>Se intenta reforzarlas objeciones te\u00f3ricas con otras objeciones pr\u00e1ctico-operativas, que pueden resumirse as\u00ed\u00ad: En el mundo lit\u00fargico occidental hay una cierta tendencia que est\u00e1 postulando uniformidad; dificultades econ\u00f3micas para contar con libros lit\u00fargicos propios y con sus respectivos subsidios catequ\u00e9tico-pastoral-lit\u00fargicos; b\u00fasqueda de f\u00e1ciles acomodaciones uniformantes de la liturgia ambrosiana con la romana; en la \u00e9poca actual, caracterizada por incesantes inmigraciones, una liturgia particular distinta choca con su insuficiencia pastoral; la civilizaci\u00f3n industrial, que con el turismo funde y confunde las masas de fieles, tiene otras exigencias; la presencia de los religiosos que siguen la liturgia romana dentro de la archidi\u00f3cesis ambrosiana; las islas de Monza y Treviglio, que, aun dentro del \u00e1mbito ambrosiano, usan la liturgia romana; etc. Todo esto hac\u00ed\u00ada pensar en la abolici\u00f3n de la liturgia ambrosiana. Son los a\u00f1os de incertidumbre, como los defin\u00ed\u00ada en 1976 el card. Colombo, quien hab\u00ed\u00ada, sin embargo, demostrado su firme e irrevocable prop\u00f3sito de mantener la liturgia ambrosiana y reformarla, desde 1967, al afirmar que el rito ambrosiano es \u00abuna riqueza de nuestra tradici\u00f3n que a ning\u00fan precio consentiremos perder\u00bb. Con lo que daba una regla de oro para orientar dicha reforma: \u00abConservar y vivificar con conciencia amorosa y llena de celo todos los valores connaturales del rito ambrosiano\u00bb,con un compromiso t\u00e1ctico: \u00abNinguna diferencia in\u00fatil con respecto al rito romano en el leccionario, en el di\u00e1logo lit\u00fargico, en los ritos y en el canto que, no est\u00e9 rigurosamente exigida por la \u00ed\u00adndole misma del rito ambrosiano. Se trata sustancialmente de salvar el dep\u00f3sito eucol\u00f3gico. En efecto, la eucolog\u00ed\u00ada, la palabra lit\u00fargica sigue siendo hoy el elemento y el medio transmisor de contenidos que caracteriza y determina lo specificum de la liturgia ambrosiana<br \/>\nb) \u00abConservar y renovar\u00bb sobre la base de una bien entendida creatividad. La actual liturgia ambrosiana, aun conform\u00e1ndose no poco con la liturgia romana, salva la propia identidad al responder a un instinto de conservaci\u00f3n dentro de la renovaci\u00f3n. La aut\u00e9ntica renovaci\u00f3n gira sobre una bien entendida creatividad eucol\u00f3gica, dentro de una fidelidad al depositum fidei y a las necesidades de los fieles \u00abConservar y renovar el rito ambrosiano\u00bb: lo escrib\u00ed\u00ada el cardenal Colombo en carta al clero y pueblo ambrosianos el 21 de noviembre de 1970 que nosotros definimos como carta magna de la nueva liturgia ambrosiana. En ella se refleja el pensamiento del maestro de ceremonias ambrosiano ya anteriormente y en distintas ocasiones ilustrado por el mismo cardenal Colombo y,sobre el que hab\u00ed\u00ada de volver despu\u00e9s, incluso en la introducci\u00f3n al Nuevo Misal Ambrosiano (NMA)'\u00bb. En tales intervenciones aparecen ya una constataci\u00f3n, unos s\u00f3lidos principios y una \u00abvoluntad f\u00e9rrea\u00bb dispuesta a pasar de la teor\u00ed\u00ada a la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Una constataci\u00f3n: las razones y motivaciones aducidas desde no pocas partes para la supresi\u00f3n de la liturgia ambrosiana, contrastadas con las que abogan por su conservaci\u00f3n y su incremento, parecen d\u00e9biles y fr\u00e1giles. Poco consistente, en especial, es la objeci\u00f3n de la movilidad de los fieles y de las diferencias que \u00e9stos encuentran en la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica. En la misma liturgia, romana, tal celebraci\u00f3n tiene igualmente lugar con matices y tonos tan distintos que (por ejemplo, en los a\u00f1os 70) -es una reflexi\u00f3n personal- la diferencia entre Tur\u00ed\u00adn, Bolonia y N\u00e1poles era mayor que entre Roma y Mil\u00e1n.<\/p>\n<p>Unos s\u00f3lidos principios: la liturgia ambrosiana encierra valores tan notables, que bastan para justificar su existencia en la iglesia de hoy: debiendo conservarse y hasta incrementarse, debe igualmente renovarse, sin por eso falsear su identidad; su supervivencia ser\u00e1 conveniente para un sano pluralismo lit\u00fargico, cuyo promotor ha sido el Vat. II, as\u00ed\u00ad como por motivaciones de un justo sentido de libertad expresivo-lit\u00fargica y por razones ecum\u00e9nicas; conformarse a la liturgia romana, con la que convive, pero sin uniformarse con ella; la uniformidad ser\u00ed\u00ada un absurdo empobrecimiento, por lo que es menester una renovaci\u00f3n sin nivelaciones; dentro de este esfuerzo resaltar\u00e1 todo lo que en la liturgia ambrosiana es esencial, aut\u00e9ntico y duradero, frente a lo que aparece, por el contrario, como secundario y caduco; en una palabra: es necesaria una clara inteligencia, una bien entendida creatividad.<\/p>\n<p>Una \u00abvoluntad f\u00e9rrea\u00bb para pasar del campo te\u00f3rico al pr\u00e1ctico. Se cre\u00f3 un comit\u00e9 para la reforma lit\u00fargica; pero tuvo una vida muy corta y pas\u00f3 \u00abcomo un meteoro por el cielo de la iglesia milanesa&#8217;. En efecto, el mismo card. Colombo afirmar\u00e1 que \u00abel carro no avanzaba ya; \u00bfqu\u00e9 pod\u00ed\u00ada hacerse razonablemente sino apearse y recorrer solo alg\u00fan trecho del camino, como una particular experiencia explorativa? La experiencia explorativa se concret\u00f3 en determinados experimentos. En efecto, se prepararon el Ordo Hebdomadae Sanctae instauratus iuxta ritum ambrosianum el Missale Ambrosianum ab hebdomada 1 quadragesimae usque ad octavam paschae con su respectivo leccionario&#8217;; y as\u00ed\u00ad, el competente Dicasterio romano aprob\u00f3 inmediatamente, con procedimiento especial cual conviene a una liturgia leg\u00ed\u00adtima y oficial como la ambrosiana, todas las partes del NMA, primera etapa de la reforma actual. Como era l\u00f3gico, paralelamente tiene lugar la revisi\u00f3n del Calendario Ambrosiano. Los a\u00f1os .1970-1976 fueron a\u00f1os de un asiduo trabajo, durante los cuales se logr\u00f3 pasar del dilema \u00abconservar o abolir\u00bb a una simbiosis entre \u00abconservar pero renovando\u00bb y \u00abrenovar pero conservando\u00bb. Desde 1976 hasta hoy la archidi\u00f3cesis milanesa viene editando los libros lit\u00fargicos ambrosianos renovados a tenor de las disposiciones conciliares.<\/p>\n<p>2. A\u00ed\u2018O LIT\u00daRGICO Y CALENDARIO AMBROSIANOS. La relaci\u00f3n entre uno y otro es mutua. En efecto, realizada la revisi\u00f3n del antiguo calendario, despu\u00e9s de un per\u00ed\u00adodo de fatigosa y no siempre un\u00ed\u00advoca gestaci\u00f3n (recu\u00e9rdese, por ejemplo, la cuesti\u00f3n del adviento, que de seis domingos-semanas pas\u00f3 a cuatro y despu\u00e9s, felizmente, de nuevo a seis) y despu\u00e9s de varios proyectos, siguiendo la l\u00ed\u00adnea del Calendario Romano, se confeccion\u00f3 un nuevo Calendario Ambrosiano, adoptado entre 1970 y 1973. A trav\u00e9s de m\u00faltiples vicisitudes, estudiadas por Dell&#8217;Oro, tales proyectos desembocaron fundamentalmente en el Calendario adoptado en 1974: definitivamente ratificado en 1976, y en previsi\u00f3n de la edici\u00f3n del NMA, fue el primer paso de la reforma definitiva de la liturgia ambrosiana. En el NMA se encuentran las Normas generales para la ordenaci\u00f3n del a\u00f1o lit\u00fargico y del Calendario. Sobre sus peculiaridades con respecto al calendario anterior a la reforma, remitimos al estudio de Borella sobre el a\u00f1o lit\u00fargico ambrosiano y al de Marcora. sobre el santoral ambrosiano. Para describir ahora las caracter\u00ed\u00adsticas del actual Calendario y, por tanto, la estructura del a\u00f1o lit\u00fargico ambrosiano en relaci\u00f3n con la liturgia romana, nos servimos de la s\u00ed\u00adntesis de Dell&#8217;Oro y sobre todo de las aludidas Normas generales para la ordenaci\u00f3n del a\u00f1o lit\u00fargico y del Calendario.<\/p>\n<p>a) El ciclo \u00abde tempore\u00bb se estructura sobre el Calendario lit\u00fargico romano de uso en Italia: la epifan\u00ed\u00ada se celebra en el domingo coincidente entre el 2 y el 8 de enero; la ascensi\u00f3n, en el domingo VII de pascua; la solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo, en el domingo que sigue a la fiesta de la Sant\u00ed\u00adsima Trinidad. Pero el ciclo lit\u00fargico ambrosiano tiene las siguientes peculiaridades:<br \/>\nEl tiempo de adviento comienza con las primeras v\u00ed\u00adsperas del domingo inmediatamente siguiente al 12 de noviembre y termina antes de las primeras v\u00ed\u00adsperas de navidad. Los domingos se llaman I, II, III, IV, V de adviento. El VI domingo celebra la \u00absolemnidad de la maternidad divina de la Virgen Mar\u00ed\u00ada\u00bb, que en la edici\u00f3n oficial del Misal Ambrosiano en lengua latina se denominaba Dominica VI adventus. Beatae Dei Genetricis semperque Virginis Mariae Sollemnitas Los d\u00ed\u00adas feriados 17-24 dediciembre, denominados prenatalicios y que en parte sustituyen a los feriados anteriores de exceptato est\u00e1n orientados hacia una m\u00e1s directa preparaci\u00f3n para el nacimiento del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>El tiempo de navidad comienza con las primeras v\u00ed\u00adsperas del nacimiento y termina con el domingo siguiente a la epifan\u00ed\u00ada, es decir, el domingo que tiene lugar despu\u00e9s del 6 de enero. La misa de la vigilia de navidad se celebra \u00ed\u00adnter vesperas en las iglesias coaligadas y, laudablemente, tambi\u00e9n en las dem\u00e1s iglesias. Vale lo dicho tambi\u00e9n para la misa de la vigilia de la epifan\u00ed\u00ada. El IV domingo de enero se celebra la festividad de la sagrada familia de Jes\u00fas, Mar\u00ed\u00ada y Jos\u00e9. Desaparece la fiesta de la cristoforia, introducida por el card. Federico Borromeo en 1625. Hay, pues, aqu\u00ed\u00ad uniformidad con la liturgia romana, ya por la tonalidad, ya por la denominaci\u00f3n de los otros domingos, como los subsiguientes a la epifan\u00ed\u00ada, que son domingos per annum. El 1 de enero se denomina in octava Nativitatis.<\/p>\n<p>El tiempo de cuaresma se extiende desde las primeras v\u00ed\u00adsperas del primer domingo de cuaresma (no desde el mi\u00e9rcoles de ceniza, que no existe en la liturgia ambrosiana), llamado tambi\u00e9n VI domingo antes de pascua, hasta la misa entre v\u00ed\u00adsperas in Cena Domini, con la que se abre el triduo pascual. La cuaresma ambrosiana actual conserva las siguientes caracter\u00ed\u00adsticas: 1) se impone la ceniza el lunes despu\u00e9s del primer domingo de cuaresma o, por razones pastorales, en ese mismo primer domingo cuaresmal; pero no en la misa vespertina anticipada; 2) en los viernes de cuaresma, seg\u00fan una antigua y constante tradici\u00f3n ambrosiana, no se celebra la liturgia eucar\u00ed\u00adstica, a no ser que coincida en alguno de ellos la solemnidad de san Jos\u00e9 o la de la Anunciaci\u00f3n del Se\u00f1or: los viernes cuaresmales son alit\u00fargicos, como el s\u00e1bado santo romano; 3) los domingos de este tiempo se denominan tambi\u00e9n: primer domingo de cuaresma; de la samaritana, de Abrah\u00e1n, del ciego, de L\u00e1zaro. El VI domingo, despu\u00e9s del sabado in traditione symboli, con el que se abre la semana santa o \u00abauthentica\u00bb; se denomina domingo de ramos o de los olivos.<\/p>\n<p>Comparando dichas denominaciones con sus correlativas romanas, pueden apreciarse algunos matices o tonalidades, pero que no diferencian demasiado la actual liturgia ambrosiana de la romana.<\/p>\n<p>El triduo pascual de la pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or comienza con la misa vespertina in Cena Domini, tiene su centro en la vigilia pascual y termina con las v\u00ed\u00adsperas del domingo de resurrecci\u00f3n. El viernes santo en la pasi\u00f3n del Se\u00f1or, y seg\u00fan la oportunidad tambi\u00e9n el s\u00e1bado santo hasta la vigilia pascual, se celebra el ayuno pascual. En la tarde del viernes santo se celebra la pasi\u00f3n del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>El tiempo de pascua no presenta diferencia ninguna con la actual liturgia romana. Desaparecieron as\u00ed\u00ad las letan\u00ed\u00adas menores del anterior a\u00f1o lit\u00fargico ambrosiano. Sin embargo, en la semana pascual se ofrecen dos formularios de misa: uno para la octava y otro \u00abpara los bautizados\u00bb.<\/p>\n<p>El tiempo per annum computa los domingos-semanas como la actual liturgia romana. Las particularidades son: 1) son m\u00e1s de cuatro d\u00ed\u00adas el per\u00ed\u00adodo entre el lunes subsiguiente al domingo despu\u00e9s del 6 de enero y el comienzo de la cuaresma (faltando a la cuaresma ambrosiana el mi\u00e9rcoles de ceniza y los tres d\u00ed\u00adas siguientes); 2) es inferior a dos semanas el per\u00ed\u00adodo entre el lunes despu\u00e9s de pentecost\u00e9s y el comienzo del tiempo de adviento (al ser seis los domingos-semanas del adviento ambrosiano); 3) consiguientemente, la solemnidad de nuestro Se\u00f1or Jesucristo Rey del universo (\u00faltimo domingo per annum) se celebra con una anticipaci\u00f3n de dos domingos con respecto a la liturgia romana; 4) el domingo III de octubre se celebra la dedicaci\u00f3n de la iglesia catedral. Con lo que han desaparecido, entre los domingos despu\u00e9s de pentecost\u00e9s, el ciclo de domingos despu\u00e9s de la degollaci\u00f3n de san Juan Bautista y los domingos de octubre, los cuales a la inversa hubieran podido servir, con el domingo de la dedicaci\u00f3n (que permanece) y los siguientes a la dedicaci\u00f3n (suprimidos), como un ciclo que potenciase la eclesiolog\u00ed\u00ada lit\u00fargica.<\/p>\n<p>Las letan\u00ed\u00adas mayores o rogativas siguen todav\u00ed\u00ada en vigor; sus modalidades celebrativas son competencia de los pastores de almas, con el consentimiento de la autoridad competente, y seg\u00fan la adaptaci\u00f3n a las situaciones locales y a las necesidades de los fieles.<\/p>\n<p>Entre las ferias, son privilegiadas las prenatalicias de exceptato, el s\u00e1bado in traditione symboli, las de la semana authentica o semana santa. Las ferias de cuaresma solamente ceden a la solemnidad de san Jos\u00e9 y a la de la Anunciaci\u00f3n del Se\u00f1or'\u00bb.<\/p>\n<p>Tanto en las solemnidades del Se\u00f1or durante el tiempo per annum como en las solemnidades o fiestas de la Virgen Mar\u00ed\u00ada hay conformidad con la liturgia romana. Pero la divina maternidad de la Virgen Mar\u00ed\u00ada se celebra en el VI domingo de adviento, y la fiesta de la natividad de la bienaventurada Virgen Mar\u00ed\u00ada (8 de septiembre) goza de un especial relieve, por ser Mar\u00ed\u00ada en su nacimiento (la \u00abMadonnina&#8217;) titular de la iglesia metropolitana (la catedral de Mil\u00e1n); el 12 de septiembre se conmemora (ha desaparecido en el Calendario Romano) el nombre de la bienaventurada &#8216;Virgen Mar\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>b) El \u00absantoral\u00bb Sin detenernos a analizar su g\u00e9nesis y sus particularidades, no ir\u00ed\u00adamos descaminados al afirmar que el nuevo santoral ambrosiano adopta fundamentalmente los principios b\u00e1sicos de la reforma del Calendario lit\u00fargico romano, cuyo esquema igualmente reproduce, con lo que se realiza por ambas reformas la ley de la simplificaci\u00f3n, despu\u00e9s de haberse llegado a un punto de saturaci\u00f3n heortol\u00f3gica. El Calendario Ambrosiano ha integrado, al mismo tiempo, santos de la iglesia universal, profesando as\u00ed\u00ad, con el ciclo santoral, la catolicidad de la santidad de la iglesia.<\/p>\n<p>Secundando la ley de la simplificaci\u00f3n, la liturgia ambrosiana ha reducido, por ejemplo, las m\u00faltiples conmemoraciones de santos arzobispos milaneses, que anteriormente se hac\u00ed\u00adan para cada uno. Hoy, salvo los m\u00e1s importantes: san Ambrosio (7 diciembre), san Carlos Borromeo (4 noviembre) -solemnidades-, san Eustorgio I (18 septiembre), san Galdino (18 abril) y san Dionisio (25 mayo) -memorias-, los dem\u00e1s se conmemoran en la fiesta de san Anatal\u00f3n y de todos los santos obispos milaneses (25 septiembre).<\/p>\n<p>Pero secundando igualmente la especificidad de la liturgia ambrosiana y sus tradiciones, se reponen fiestas o memorias de santos (o beatos) locales o que nacieron en su \u00e1mbito regional y que ab immemorabili han venido siendo venerados en Mil\u00e1n, tanto m\u00e1s por aparecer insertos en el canon, como los santos Protasio y Gervasio (19 junio), Nabor y F\u00e9lix (12 julio), Nazario y Celso (28 julio) y san V\u00ed\u00adctor (8 mayo). Hubi\u00e9ramos preferido que se hallaran presentes en el calendario ambrosiano todos los santos y santas mencionados en el canon. Entre los santos o beatos nacidos en la regi\u00f3n recordamos, por ejemplo, a san Gerardo de Monza (6 junio), san Arialdo (27 junio), el beato Contardo Ferrini (16 octubre), las beatas Catalina y Juliana del S. Monte de Varese (27 abril), san Antonio Mar\u00ed\u00ada Zaccar\u00ed\u00ada (memoria obligatoria, 5 julio). Recordamos tambi\u00e9n a santos que trabajaron, influyeron o fueron objeto de devoci\u00f3n en la archidi\u00f3cesis milanesa: las santas Bartolomea Capitanio y Vicenta Gerosa (18 mayo), san Jos\u00e9 Benito Cottolengo (30 abril), san Omobono (13 octubre), santa Francisca Cabrini (13 octubre), y que no son mencionados en el calendario romano italiano.<\/p>\n<p>Est\u00e1n presentes adem\u00e1s las memorias de santos venerados de manera especial en Mil\u00e1n: san Babil y los tres ni\u00f1os m\u00e1rtires (23 enero), san Pedro de Verona, que sufri\u00f3 el martirio en la v\u00ed\u00ada Comacina (Seveso) (6 abril), santa Marcelina (17 julio) y san S\u00e1tiro (17 septiembre) (hermanos de san Ambrosio), san Alejandro m\u00e1rtir (26 agosto), san Mauricio y compa\u00f1eros m\u00e1rtires (22 septiembre), san Roque (16 agosto); de santos que se relacionaron especialmente con Mil\u00e1n: Eusebio de Vercelli (2 agosto) y Honorato de Vercelli (29 octubre); Abundio y F\u00e9lix, obispos de Como (31 agosto); Zen\u00f3n de Verona (12 abril); Virgilio, obispo, y Sisinio y Alejandro, m\u00e1rtires de Trento (29 mayo); Siro, primer obispo de Pav\u00ed\u00ada (9 diciembre); o que \u00abemigraron\u00bb de Mil\u00e1n: Anselmo de Lucca (8 octubre).<\/p>\n<p>Para mantener el car\u00e1cter aheortol\u00f3gico de la cuaresma, la liturgia ambrosiana traslada a otras fechas las memorias de santos que la liturgia romana celebra dentro de la misma cuaresma. A excepci\u00f3n de las solemnidades de san Jos\u00e9 y de la Anunciaci\u00f3n, san Cirilo de Jerusal\u00e9n se traslada del 18 de marzo al 9 de octubre; san Casimiro, del 4 de marzo al 10 de octubre; las santas Perpetua y Felicidad, del 7 de marzo al 7 de febrero; san Juan de Dios, del 8 de marzo al 28 de octubre. Para salvar la prioridad de las ferias \u00abde exceptato\u00bb sobre el santoral,. san Juan de Kety se traslada del 23 de diciembre al 16 de diciembre, y san Pedro Canisio, del 21 de dic. al 15 de diciembre.<\/p>\n<p>Por razones circunstanciales o para dar prioridad a celebraciones de santos propios dentro de la tradici\u00f3n lit\u00fargica ambrosiana, tienen igualmente lugar otros traslados: san Roberto Belarmino, del 17 de septiembre (san S\u00e1tiro, hermano de san Ambrosio) al 20 de ese mismo mes; santa Eduviges, del 16 de octubre (beato Contardo Ferrini) al 12 de este mismo mes; santa Margarita Mar\u00ed\u00ada Alacoque, del 16 de octubre al 13 de dicho mes.<\/p>\n<p>La actual liturgia ambrosiana conoce -como la liturgia romana- las solemnidades, fiestas, memorias obligatorias y memorias libres para la celebraci\u00f3n del santoral. Sin embargo, siguiendo tambi\u00e9n aqu\u00ed\u00ad una antigua tradici\u00f3n ambrosiana, en lugar de la lectio prof\u00e9tica (la primera de las lecturas de la misa), se hace la lectio hagiogr\u00e1fica'\u00bb, es decir, se lee la passio o la depositio del santo'\u00bb contenidas en los leccionarios o pasionarios, cuya existencia viene atestiguada por varios manuscritos'\u00bb&#8216;. Ello tiene hoy lugar para santa Catalina y los santos Benito, Francisco de As\u00ed\u00ads, Carlos Borromeo, Ambrosio, as\u00ed\u00ad como para el Leccionario Ambrosiano, del que hablaremos despu\u00e9s 187 [-> 3, c].<\/p>\n<p>Concluyendo: el Calendario Ambrosiano recoge la memoria de treinta santos propios, m\u00e1s dos fiestas de beatos y la memoria del nombre de Mar\u00ed\u00ada Virgen. Por otra parte, se han elevado a memoria obligatoria los santos Sebasti\u00e1n, Jer\u00f3nimo Emiliani, Antonio Zaccar\u00ed\u00ada y Eusebio de Vercelli; a fiesta, los santos Bernab\u00e9, Protasio y Gervasio, el martirio de san Juan Bautista; a solemnidades, los santos Carlos Borromeo y Ambrosio. Por razones varias, se han trasladado dieciocho memorias a fecha distinta de la del Calendario Romano.<\/p>\n<p>3. EL NUEVO MISAL AMBROSIANO. Brevemente analizada ya su g\u00e9nesis [1 supra, 1], digamos ante todo que, como la del MR, la presentaci\u00f3n del NMA no es enteramente cl\u00e1sica; es decir, no lleva las lecturas b\u00ed\u00adblicas, con su respectivo salmo responsorial, ni el canto del evangelio -para los que se deber\u00e1 acudir al Leccionario-, sino s\u00f3lo la parte eucol\u00f3gica y los c\u00e1nticos de entrada (introito romano), para despu\u00e9s del evangelio, en la fracci\u00f3n del pan y en la comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>a) Visi\u00f3n global. Globalmente considerado, en las subdivisiones se diferencia el NMA del anterior por la nueva estructuraci\u00f3n del a\u00f1o lit\u00fargico. Como queda dicho, no existen ya los domingos despu\u00e9s de pentecost\u00e9s, despu\u00e9s de la degollaci\u00f3n de san Juan Bautista, de octubre, despu\u00e9s de la dedicaci\u00f3n; uniform\u00e1ndose con el MR, lleva en primer lugar el propio del tiempo (desde adviento a pentecost\u00e9s) y a continuaci\u00f3n los domingos per annum. Dividido en dos vol\u00famenes, dado su tama\u00f1o, en el primero se recogen los formularios parael tiempo de adviento y navidad; los formularios del tiempo per annum de los domignos I-IX, con la solemnidad del Se\u00f1or en dicho tiempo per annum, a saber: la sagrada familia de Jes\u00fas, Mar\u00ed\u00ada y Jos\u00e9, en el IV domingo de enero; los formularios del tiempo cuaresmal hasta el s\u00e1bado in traditione symboli; sigue el propio de santos, desde el 11 de noviembre (san Mart\u00ed\u00adn) hasta el 25 de marzo (la Anunciaci\u00f3n); viene a continuaci\u00f3n el rito de la misa con el pueblo, enriquecido con seis plegarias eucar\u00ed\u00adsticas, las bendiciones solemnes y el rito de la misa sin pueblo; siguen los formularios de las misas comunes, de las misas rituales, de las misas y oraciones por varias necesidades (por la santa iglesia; por la sociedad civil; en diversas circunstancias de la vida social; por algunas necesidades), de las misas votivas, de las misas de difuntos; un ap\u00e9ndice y los \u00ed\u00adndices. El segundo volumen contiene el propio del tiempo: semana santa (o authentica), triduo pascual, tiempo pascual y tiempo per annum desde la V hasta la XXXII semana per annum; las dem\u00e1s solemnidades del Se\u00f1or en tiempo per annum, entre ellas la de la Sant\u00ed\u00adsima Trinidad (domingo despu\u00e9s de pentecost\u00e9s) y la dedicaci\u00f3n de la iglesia catedral (III domingo de octubre); sigue el restante propio de los santos, desde san Jos\u00e9 hasta san Mart\u00ed\u00adn (11 de noviembre); se repiten despu\u00e9s los dem\u00e1s elementos anteriormente mencionados: rito de la misa con el pueblo, etc.<\/p>\n<p>Con su promulgaci\u00f3n (11 de abril de 1976) quedaban suprimidas las anteriores ediciones t\u00ed\u00adpicas del Missale Ambrosianum 190, incluida la biling\u00fce en vigor desde 1966; a su vez, y para comodidad de los fieles, se prepararon edici\u00f3nes manuales o de bolsillo, que contienentambi\u00e9n las lecturas de la palabra de Dios. Por \u00faltimo, vio la luz la prometida edici\u00f3n t\u00ed\u00adpica latina del mismo NMA que constituye una preciosa base para futuras traducciones italianas, as\u00ed\u00ad como para el estudio de la eucolog\u00ed\u00ada ambrosiana a nivel internacional.<\/p>\n<p>Son importantes los Principios y Normas para el uso del Misal Ambrosiano que encabezan dicho NMA y que, juntamente con \u00e9l, fueron objeto de un convenio. Con relaci\u00f3n al MR, al que el NMA se ha acercado notablemente, adem\u00e1s de las ya anotadas, son particularidades propias los formularios de misas por varias necesidades, que la liturgia ambrosiana desarrolla con un m\u00e9todo sui generes: se cuentan sesenta y nueve formularios, de los que dieciocho son de nueva composici\u00f3n y no aparecen en el MR (por ejemplo, por la libertad de la iglesia, por la educaci\u00f3n cristiana, por la profesi\u00f3n de fe de los adolescentes, por la tercera edad, por las reuniones espirituales, para promover la justicia, por la libertad civil, etc.). Asimismo, en los formularios para las misas de difuntos, y en cuanto a su perfil estructural, el NMA se asemeja al MR; hay, sin embargo, notables diferencias en lo tocante a los prefacios, a algunas oraciones propias y a otras comunes con el MR, pero con adaptaciones.<\/p>\n<p>Lo verdaderamente espec\u00ed\u00adfico del NMA es, como queda dicho [-> II, 1, a], la eucolog\u00ed\u00ada, es decir, el conjunto de f\u00f3rmulas y formularios t\u00ed\u00adpicos. Con palabras del card. Colombo, se puede afirmar que el NMA \u00abse presenta como una realidad radicalmente aut\u00f3noma y original. No hay nostalgia alguna por formas arcaicas de misales inmutables; no hay preocupaciones mani\u00e1ticas de continuas y caprichosas nuevas experiencias. La eficacia dela liturgia depende, m\u00e1s que de la teatralidad de los signos, de la profundizaci\u00f3n vital en la uni\u00f3n con Dios por Jesucristo en el Esp\u00ed\u00adritu Santo&#8230;\u00bb<br \/>\nb) Estructura de la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica. Si bien la forma ritual-celebrativa del Ordinarium Missae ambrosiano es muy similar al Ordo Missae romano, conviene se\u00f1alar las diferencias que, con la introducci\u00f3n de las \u00faltimas innovaciones en la edici\u00f3n t\u00ed\u00adpica del NMA, caracterizan la estructura de la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica en la liturgia ambrosiana. Pueden cotejarse con las propias de la anterior edici\u00f3n t\u00ed\u00adpica del Misal Ambrosiano. Se le se\u00f1alan al celebrante en una cartulina suelta e inserta en el primer volumen del NMA. Interesa ahora subrayar dos grupos de caracter\u00ed\u00adsticas: las de la eucolog\u00ed\u00ada y las de car\u00e1cter ritual.<\/p>\n<p>Las caracter\u00ed\u00adsticas eucol\u00f3gicas: nos hemos referido a ellas en otro lugar y son objeto de estudios detallados por parte de I. Biffi, el art\u00ed\u00adfice del NMA. Tales caracter\u00ed\u00adsticas son funcionales en el marco de la reforma actual, si bien el problema de la redacci\u00f3n literaria de la eucolog\u00ed\u00ada ambrosiana plantea, en el campo de su estudio, algunos interrogantes y ha creado, en el campo de la pastoral, algunas dificultades frente a su dicci\u00f3n \u00e1ulica. Con todo, debe tenerse presente que el lenguaje lit\u00fargico se ha caracterizado siempre por su nivel m\u00e1s elevado que el del lenguaje ordinario del pueblo y se ha visto obligado siempre, por los contenidos que transmite y propaga, a utilizar una terminolog\u00ed\u00ada propia. Desde un punto de vista cuantitativo, la eucolog\u00ed\u00ada ambrosiana se ha incrementado: se cuentan en conjunto m\u00e1s de dos mil quinientas f\u00f3rmulas eucol\u00f3gicas, un millar m\u00e1s que las actuales f\u00f3rmulas eucol\u00f3gicas romanas. Todo formulario de misa posee, en efecto:_ una oraci\u00f3n m\u00e1s que la liturgia romana (la oraci\u00f3n conclusiva de la liturgia de la Palabra), dos cantos m\u00e1s (despu\u00e9s del evangelio y en la fracci\u00f3n del pan); por lo dem\u00e1s, hay casi siempre un prefacio propio. En conjunto, un formulario eucol\u00f3gico ambrosiano para la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica de hoy comprende: el canto de entrada (la antigua ingressa; el introito romano); la oraci\u00f3n al comienzo de la asamblea lit\u00fargica (la antigua oratio super populum; la collecta romana); el canto despu\u00e9s del evangelio (la antigua antiphona post evangelium, desconocida en la liturgia romana); la oraci\u00f3n conclusiva de la liturgia de la Palabra (la antigua oratio super sindonem, desconocida en la liturgia romana); la oraci\u00f3n sobre los dones (la antigua oratio super oblata; la romana sobre las ofrendas); el prefacio (casi siempre propio: se mantiene as\u00ed\u00ad una caracter\u00ed\u00adstica ambrosiana); el canto al partir el pan (el antiguo confractorium, desconocido en la liturgia romana); el canto de la comuni\u00f3n (el antiguo transitorium, equivalente, en la liturgia romana, a la ant\u00ed\u00adfona de comuni\u00f3n); la oraci\u00f3n despu\u00e9s de la comuni\u00f3n (la antigua oratio post communionem; la postcommunio romana). Desgraciadamente desapareci\u00f3, como en la liturgia romana, el canto del ofertorio. Adem\u00e1s, con relaci\u00f3n a la anterior liturgia ambrosiana, cay\u00f3 el psalmellus (canto entre la primera y segunda lectura, cuando no eran tres) y el cantus entre las lecturas o la lectura y el evangelio. En cambio, se han recuperado el salmo responsorial y el canto al evangelio (como en la liturgia romana).<\/p>\n<p>Las peculiaridades de las cuatro oraciones de la actual liturgia eucar\u00ed\u00adstica ambrosiana pueden sintetizarse as\u00ed\u00ad. La oraci\u00f3n al comienzo de la asamblea lit\u00fargica pone de relieve el papel que desempe\u00f1an los fieles en la celebraci\u00f3n; va precedida por la invitaci\u00f3n Oremos, como en la liturgia romana, hasta ahora desconocida para los ambrosianos. La oraci\u00f3n conclusiva de la liturgia de la Palabra sigue a la plegaria de los fieles cuando \u00e9sta tiene lugar, pero no se deber\u00e1 trasladar nunca; tiene un papel distinto con respecto a la antigua oratio super sindonem, si bien ocupa su puesto: sirve, efectivamente, para cerrar la interpelaci\u00f3n que la palabra de Dios suscita en la comunidad de los fieles, introduci\u00e9ndolos gradualmente en el coraz\u00f3n de la eucarist\u00ed\u00ada. La oraci\u00f3n sobre los dones, cuya funci\u00f3n es acentuar la separaci\u00f3n de los dones presentados en el altar, respecto a su uso ordinario, para destinarlos al servicio divino y al culto de Dios, tiene las mismas caracter\u00ed\u00adsticas que su paralela oraci\u00f3n romana. D\u00ed\u00adgase otro tanto del prefacio y de la oraci\u00f3n despu\u00e9s de la comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>Finalmente, la eucolog\u00ed\u00ada sin\u00e1sico-eucar\u00ed\u00adstica de la actual liturgia ambrosiana se ha enriquecido -frente al canon ambrosiano (con d\u00ed\u00adpticos de los santos propios, con la narraci\u00f3n de la \u00faltima cena, t\u00ed\u00adpica y \u00fanica del Occidente lit\u00fargico, y con la doxolog\u00ed\u00ada final especial)- con tres nuevas plegarias eucar\u00ed\u00adsticas (II, III y IV) de la reforma lit\u00fargica romana y con otras dos plegarias eucar\u00ed\u00adsticas tomadas de la antigua liturgia ambrosiana con alg\u00fan retoque y arreglo complementario. La V plegaria eucar\u00ed\u00adstica, al centrarse en la tem\u00e1tica eucar\u00ed\u00adstica y sacerdotal, debe utilizarse en la misa vespertina en la Cena del Se\u00f1or y puede usarse tambi\u00e9n en las misas que tengan como tema el misterio de la eucarist\u00ed\u00ada, en las ordenaciones sacerdotales, en los aniversarios de ordenaciones y en las reuniones sacerdotales. La VI plegaria eucar\u00ed\u00adstica debe usarse en la vigilia pascual; se puede usar tambi\u00e9n en las misas por los bautizados y en las misas rituales de la iniciaci\u00f3n cristiana. El NMA contiene igualmente las bendiciones solemnes al t\u00e9rmino de la eucarist\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n: nos hallamos ante una notable riqueza y una creatividad eucol\u00f3gica que hacen resaltar contenidos y sensibilidades pastorales espec\u00ed\u00adficas, aun despu\u00e9s de habernos acercado tambi\u00e9n en esto a la liturgia romana.<\/p>\n<p>Las caracter\u00ed\u00adsticas de tipo ritual: algunas son fruto de simplificaciones y de agilizaci\u00f3n celebrativa, a tenor de los principios establecidos por la SC y por la codificaci\u00f3n lit\u00fargica latina posconciliar; otras son innovaciones peculiares de la liturgia ambrosiana, que conserva del pasado y adecua al presente caracter\u00ed\u00adsticas propiamente suyas; otras incluso constituyen reposiciones especiales en la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica.<\/p>\n<p>Recordemos en primer lugar, brevemente, estas \u00faltimas. La plegaria de los fieles (o plegaria universal), de uso constante en los domingos cuaresmales de la antigua liturgia ambrosiana (con f\u00f3rmulas diversas para los domingos 1, III y V y para los domingos II y IV), puede, seg\u00fan convenga, ir introducida por el di\u00e1cono con la invitaci\u00f3n Pong\u00e1monos de rodillas y concluirse con el Levant\u00e9monos para la plegaria del sacerdote, a lo que responde el pueblo: Nos levantamos a ti, Se\u00f1or, siguiendo a continuaci\u00f3n la oraci\u00f3n conclusiva de la liturgia de la Palabra. El rito de la paz (la antigua liturgia ambrosiana recog\u00ed\u00ada, al ofertorio, la invitaci\u00f3n del di\u00e1cono: Pacem habete, con la respuesta: Ad te, Domine; y, despu\u00e9s del embolismo del Pacer noster, otra segunda invitaci\u00f3n del di\u00e1cono: Offerte vobis pacem, con la respuesta: Deo gracias), despu\u00e9s de haberlo situado, como en el actual Ordo Missae romano, antes de la comuni\u00f3n, se ha restablecido antes del ofertorio con la invitaci\u00f3n La paz sea con vosotros, o bien Seg\u00fan el precepto del Se\u00f1or, antes de presentar nuestros dones en el altar intercambi\u00e9monos un signo de paz; pero a tenor de la legislaci\u00f3n lit\u00fargica ambrosiana se permite todav\u00ed\u00ada hoy un doble intercambio de paz como en el pasado. Existen f\u00f3rmulas propias de la liturgia ambrosiana, como: La paz y la comuni\u00f3n de nuestro Se\u00f1or Jesucristo sean siempre con vosotros; las tradicionales f\u00f3rmulas ambrosianas para la presentaci\u00f3n del pan y del vino (opcionales con las tomadas del actual Ordo Missae romano); la f\u00f3rmula para la infusi\u00f3n del agua en el vino: Del costado abierto de Cristo sali\u00f3 sangre y agua. En cambio, no existe el Agnus Dei.<\/p>\n<p>Se\u00f1alemos ahora las simplificaciones con respecto a la liturgia romana. El beso del evangeliario no va acompa\u00f1ado por la f\u00f3rmula La palabra del evangelio borre nuestros pecados. El celebrante no dice nada al lavarse las manos, gesto opcional -que debe cumplirse si fuera necesario- y que de su anterior colocaci\u00f3n infra actionem, antes de la narraci\u00f3n de la santa cena, se ha situado antes de la oraci\u00f3n sobre los dones, como en el Ordo Missae romano. De igual manera, despu\u00e9s de la fracci\u00f3n del pan, que tiene lugar al concluirse la doxolog\u00ed\u00ada final de la plegaria eucar\u00ed\u00adstica, el celebrante completa el rito con la immixtio sin decir nada, terminando o recitando el canto en la fracci\u00f3n del pan. La purificaci\u00f3n del c\u00e1liz se realiza igualmente sin decir nada.<\/p>\n<p>Se acent\u00faan, por fin, intencionadamente algunas antiguas peculiaridades de la liturgia eucar\u00ed\u00adstica ambrosiana, si bien con adaptaciones y retoques. Las se\u00f1alamos siguiendo el esquema de la celebraci\u00f3n. Los tres \u00abKyrie eleison\u00bb que anteriormente se encontraban al final del Gloria in excelsis, se recitan hoy conjuntamente por el sacerdote y los fieles en la tercera f\u00f3rmula del acto penitencial y en las que la sustituyen. Las lecturas de la palabra de Dios van precedidas por un di\u00e1logo entre lector o di\u00e1cono y celebrante principal, con f\u00f3rmulas que comprenden el Bend\u00ed\u00adgame, Padre y las bendiciones espec\u00ed\u00adficas. Las lecturas b\u00ed\u00adblicas en los domingos y solemnidades, as\u00ed\u00ad como en las fiestas, son tres. En esto la reforma romana ha seguido a la antiqu\u00ed\u00adsima liturgia ambrosiana. El celebrante bendice a cada uno de los fieles al presentar \u00e9stos en el altar los dones, diciendo: Que el Se\u00f1or te bendiga a ti y estos tus dones. La profesi\u00f3n de fe o credo -por encontrarse dentro del NMA donde se encuentra en el MR, \u00faltimamente, como consecuencia de estudios hechos y de la intervenci\u00f3n del maestro de ceremonias ambrosiano- se ha situado de nuevo, como en la antigua liturgia ambrosiana, despu\u00e9s del ofertorio. Al di\u00e1logo de despedida (El Se\u00f1or est\u00e9 con vosotros; Y con tu esp\u00ed\u00adritu) a\u00f1ade el pueblo un triple Kyrie eleison; se imparte despu\u00e9s la bendici\u00f3n y, finalmente, a la invitaci\u00f3n Vayamos en paz responde la asamblea: En nombre de Cristo.<\/p>\n<p>Es caracter\u00ed\u00adstica constante en la ordenaci\u00f3n del resto de la misa, aunque desigualmente acentuada, la continuidad (tanto en la simplificaci\u00f3n como en la imitaci\u00f3n de la liturgia romana) con la antigualiturgia ambrosiana. Hasta el mismo hecho de presentar el Misal en dos vol\u00famenes -muy esmerados desde el punto de vista gr\u00e1fico (pi\u00e9nsese tambi\u00e9n en las estupendas miniaturas que lo enriquecen)- es con toda probabilidad un retorno a la tradici\u00f3n de los antiguos misales (o sacramentarios) ambrosianos; en efecto, \u00ablos m\u00e1s antiguos misales conocidos de la liturgia ambrosiana o milanesa se dividen en hiemales (que contienen las misas desde adviento a pascua), estivales (que contienen las misas desde pascua hasta adviento) y de todo el a\u00f1o.<\/p>\n<p>c) El Leccionario Ambrosiano (LA). Recibe esta denominaci\u00f3n un libro lit\u00fargico para la celebraci\u00f3n de la eucarist\u00ed\u00ada en la liturgia ambrosiana editado ad experimentum por orden del card. Colombo en 1976. Despu\u00e9s de algunas introducciones, que comprenden una presentaci\u00f3n, una introducci\u00f3n y la tabla anual de las principales celebraciones del a\u00f1o lit\u00fargico, siguen generalmente tres lecturas, y muchas veces con posibilidad de elecci\u00f3n (forma larga o breve; incluso otras per\u00ed\u00adcopas) para cada d\u00ed\u00ada del tiempo de adviento, de navidad, de cuaresma, de la semana santa, del triduo pascual y de la octava de pascua, para las fiestas y solemnidades del Se\u00f1or en el tiempo per annum, para el propio de santos (seg\u00fan el Calendario Ambrosiano), para las misas por varias necesidades (especialmente para las propias del NMA) y las lecturas hagiogr\u00e1ficas de las que ya hemos hablado anteriormente [-> II, 2, b]. Para las dem\u00e1s fiestas lit\u00fargicas, la liturgia ambrosiana ha adoptado hasta hoy el Leccionario Romano. Aun sin dejar de ser creativo, el LA imita los sistemas A, B, C, adoptados por la liturgia romana para los domingos.<\/p>\n<p>Las caracter\u00ed\u00adsticas m\u00e1s salientes del LA son las del ciclo lit\u00fargico en s\u00ed\u00ad mismo y las de sus contenidos. La liturgia ambrosiana no ha tenido nunca un leccionario como el actual, si bien la palabra se ha utilizado por Leclercq para designar la recolecci\u00f3n de las primeras lecturas usadas en la antigua liturgia ambrosiana. Tal vez existieron los capitularia lectionum, por lo que s\u00f3lo impropiamente se puede hablar de leccionario. Habr\u00ed\u00ada sido editado por Cagin y tambi\u00e9n Paredi alude a \u00e9l al presentar la edici\u00f3n del sacramentarium Bergomense. Se sabe, en cambio, que un conjunto de lectiones, coleccionadas aparte, era el contenido en un manuscrito del fondo: Libros del maestro de ceremonias, hoy perdido. Lo edit\u00f3 afortunadamente Cagin 207. Es segura la existencia de otros manuscritos, en espera de ser editados. En todo caso, el antiguo leccionario ambrosiano solamente habr\u00ed\u00ada contenido las primeras lecturas. Para las segundas lecturas se ha hablado de epistolario (capitulare epistolarum) ambrosiano. Parece que circul\u00f3 en el \u00e1mbito ambrosiano un c\u00e9lebre capitulare epistolarum. Es cierto que no todos los manuscritos referentes al tema se han editado hasta ahora. Valga como ejemplo el ms. A 28 inf de la Biblioteca Ambrosiana, que contiene al final tambi\u00e9n veinte ep\u00ed\u00adstolas para las \u00abprincipales festividades ambrosianas, adem\u00e1s de cuatro lecturas hagiogr\u00e1ficas. En cambio, es segura la existencia del evangeliario o capitulare evangeliorum ambrosiano<br \/>\nEl actual LA camina por una pista paralela a la del Leccionario Romano y contiene tanto lecturas como cantos interleccionales, que han sido romanizados; en efecto, el psalmellus se ha convertido en salmo responsorial y el cantus se hatransformado en canto al evangelio. Es la aplicaci\u00f3n del principio formulado por el maestro de ceremonias ambrosiano card. Colombo: \u00abQueremos con amor intenso seguir en todo a la iglesia romana, sin renunciar por, eso a nuestra justa autonom\u00ed\u00ada. Se ha salvado lo espec\u00ed\u00adficamente ambrosiano mediante la conservaci\u00f3n de las tres lecturas: uso \u00e9ste que la liturgia romana posconciliar ha hecho suyo, de conformidad con el esp\u00ed\u00adritu de los decretos conciliares, que inculcan una mayor utilizaci\u00f3n de la palabra de Dios en la liturgia, aunque no para todas las fiestas ni para las misas por varias necesidades, como, por el contrario, lo hace la actual liturgia ambrosiana. El LA conserva, adem\u00e1s, para los tiempos fuertes, per\u00ed\u00adcopas o sistemas de lecturas propios con esquemas bastante pr\u00f3ximos a algunas tradiciones orientales.<\/p>\n<p>Los &#8216;art\u00ed\u00adfices de este leccionario conocedores de la palabra de Dios, han sabido salvar tambi\u00e9n los filones m\u00e1s vitales de una metodolog\u00ed\u00ada catequ\u00e9tico-pastoral impl\u00ed\u00adcita en un determinado uso de la palabra de Dios, que, sin ser instrumentalizada por tal metodolog\u00ed\u00ada, evidenciaba la peculiaridad educadora de la palabra de Dios que llega hasta nosotros, para retornar a Dios rica de frutos producidos en los fieles. S\u00f3lo queda ya desear que el LA pase de la fase ad experimentum a la aprobaci\u00f3n definitiva, despu\u00e9s de haberse completado en la armonizaci\u00f3n de las per\u00ed\u00adcopas b\u00ed\u00adblicas con esquemas que sintonizan con toda la tradici\u00f3n lit\u00fargica ambrosiana.<\/p>\n<p>4. REFORMA DE OTROS LIBROS LIT\u00daRGICOS AMBROSIANOS. A medida que los libros lit\u00fargicos romanos iban edit\u00e1ndose en versi\u00f3n italiana oficial y definitiva, iba tambi\u00e9n adapt\u00e1ndolos el clero ambrosiano: parec\u00ed\u00ada as\u00ed\u00ad que tanto el ritual como el breviario ambrosianos estaban destinados a desaparecer. Bien es verdad que algunos sacerdotes ambrosianos usaban, &#8216;como era su deber, ya la traducci\u00f3n ad interim del anterior ritual para la celebraci\u00f3n del bautismo y del matrimonio, ya el Ordo Exsequiarum, aunque biling\u00fce y provisional, para la celebraci\u00f3n de los funerales; pero fueron pocos los sacerdotes que continuaron rezando el breviario en lengua latina con el Breviarium Ambrosianum. Si, adem\u00e1s, se deseaba celebrar la liturgia de las horas con el pueblo, como lo aconsejaba el Vat. II y era costumbre en la archidi\u00f3cesis de Mil\u00e1n (las v\u00ed\u00adsperas en los domingos y en las solemnidades de precepto y completas en la octava del Corpus Domini), hab\u00ed\u00ada entonces que recurrir a las versiones italianas de la Liturgia Horarum romana. Urg\u00ed\u00ada, pues, una vez emprendida la v\u00ed\u00ada de la reforma lit\u00fargica ambrosiana, poner tambi\u00e9n a punto los dem\u00e1s libros lit\u00fargicos.<\/p>\n<p>a) El Ritual Ambrosiano. La \u00faltima edici\u00f3n t\u00ed\u00adpica latina del ritual ambrosiano&#8217; se remonta a 19062&#8217;7; siguieron despu\u00e9s reimpresiones y reediciones. En las posteriores a la promulgaci\u00f3n de CDC (1917) se incorporaron las modificaciones exigidas por la nueva legislaci\u00f3n codificada in re liturgica sacramentaria. Por utilidad pr\u00e1ctica, se procuraron varias ediciones de excerpta del ritual ambrosiano, incluso las biling\u00fces anteriormente aludidas. Con la reforma en marcha, y dentro de la fecha en que escribimos, podemos afirmar que fervet opus para el Ritual para la celebraci\u00f3n del bautismo, en el que esperamos quede a salvo todoatluello que es propio de la antigua tradici\u00f3n ambrosina y ambrosiana. Lo cual ser\u00ed\u00ada, en realidad, pastoral y catequ\u00e9ticamente \u00fatil tambi\u00e9n para los fieles de hoy. Es sabido igualmente que se est\u00e1 preparando el Ritual relativo al culto eucar\u00ed\u00adstico fuera de la misa con particularidades ambrosianas: desde las relativas al color rojo de las vestiduras lit\u00fargicas para el culto eucar\u00ed\u00adstico hasta las m\u00e1s importantes relativas a la eucolog\u00ed\u00ada y los cantos. Por lo que respecta a la eucarist\u00ed\u00ada, es importante el decreto del arzobispo Carlos M. Martini, fechado el primer domingo de adviento de 1981 (15 noviembre), sobre \u00abMinistros extraordinarios de la comuni\u00f3n y responsabilidad de los presb\u00ed\u00adteros acerca del ministerio eucar\u00ed\u00adstico\u00bb; que contiene caracter\u00ed\u00adsticas del todo espec\u00ed\u00adficas, como es tambi\u00e9n importante el \u00abRito de la instituci\u00f3n de los ministros extraordinarios de la comuni\u00f3n\u00bb<br \/>\nNo se tiene noticia acerca del Rito para la celebraci\u00f3n del matrimonio, para el cual se deber\u00e1 utilizar, a tenor de la legislaci\u00f3n lit\u00fargica, la traducci\u00f3n de 1965 [I supra, nota 141]. Lo cual valdr\u00ed\u00ada igualmente para el bautismo. Mientras tanto, y por desgracia, se est\u00e1n utilizando los rituales romanos en lengua italiana tambi\u00e9n pare el Rito de la penitencia y para el de la Unci\u00f3n de los enfermos, por m\u00e1s que, en especial para este \u00faltimo, la antigua liturgia ambrosiana poseyese en un mismo per\u00ed\u00adodo de tiempo diferentes rituales teol\u00f3gicamente ricos y, desde el punto de vista celebrativo, espec\u00ed\u00adficos. Pero la reforma en marcha llegar\u00e1 sin duda progresivamente a editar todo\u00e1 los Ordines para la celebraci\u00f3n ambrosiana de los sacramentos y sacramentales.<\/p>\n<p>De estos \u00faltimos se ha publicado el Nuevo Rito de las Exequias'\u00bb, que anula todas las ediciones anteriores, incluso la biling\u00fce de 1965, y obliga a abandonar la edici\u00f3n romana italiana que en algunas parroquias ambrosianas ven\u00ed\u00ada indebidamente utiliz\u00e1ndose. El nuevo rito, promulgado por decreto del card. Colombo con fecha de 19 de junio de 1977, entr\u00f3 en vigor para todas las parroquias y comunidades de rito ambrosiano desde el 2 de noviembre de ese mismo a\u00f1o. Este rito, que por comodidad se hab\u00ed\u00ada ya editado en un excerptum aparte del ritual ambrosiano de 1687 y que contin\u00faa la tradici\u00f3n de las agenda defunctorum (o mortuorum) ambrosiana se ha redactado siguiendo los principios de renovaci\u00f3n con fidelidad a la tradici\u00f3n ambrosiana, potenciando la \u00ed\u00adndole pascual de la liturgia funeraria y la dimensi\u00f3n eclesial-comunitaria del paulino \u00abllorar con el que llora\u00bb, mas como fieles que viven en la esperanza. La estructura se moldea seg\u00fan el correspondiente rito romano posconciliar, salvando, sin embargo, su ambrosianidad. Comprende la velada de oraci\u00f3n en la casa del difunto y la verdadera y propia celebraci\u00f3n de las exequias. Considera \u00e9sta el traslado a la casa, la procesi\u00f3n a la iglesia, la pausa en la iglesia, la procesi\u00f3n y conducci\u00f3n al cementerio&#8217;. Los elementos presentes en esta estructura y pertenecientes ya a la eucolog\u00ed\u00ada con oraciones nuevas, ya a los cantos se ajustan a la inspiraci\u00f3n ambrosina, a la tradici\u00f3n ambrosiana y a la igualdad pastoral con una viveza creativa y con sensibilidad para las diversas situaciones. Y as\u00ed\u00ad, nos encontramos con oraciones de sufragio y de consuelo para los religiosos y religiosas, para el padre y\/o la madre que dejaron hijos de tierna edad, para el joven esposo, para un fiel muerto de repente, en su juventud, en su vejez, o despu\u00e9s de larga enfermedad. Como es l\u00f3gico, se tienen en cuenta las exequias para un obispo, presb\u00ed\u00adtero y di\u00e1cono, as\u00ed\u00ad como para los ni\u00f1os (bautizados o no, pero hijos de cristianos). Por lo dem\u00e1s, este nuevo rito presenta cuatro esquemas distintos para las celebraciones de sufragio, combinadas con municiones, preces, responsorios, lecturas de la palabra de Dios, plegarias de los fieles, letan\u00ed\u00adas de santos, salmodias (es decir, una serie de ant\u00ed\u00adfonas de \u00ed\u00adndole b\u00ed\u00adblica -cual vers\u00ed\u00adculos de salmos- o de libre composici\u00f3n). Ha sido acogido por la archidi\u00f3cesis milanesa y est\u00e1 utiliz\u00e1ndose con gran eficacia pastoral.<\/p>\n<p>Al final de la reforma lit\u00fargica ambrosiana en lo tocante a los sacramentos y sacramentales de competencia ministerial no episcopal, se podr\u00ed\u00ada llegar a la composici\u00f3n de un volumen que, seg\u00fan la antigua denominaci\u00f3n ambrosiana, podr\u00ed\u00ada llamarse Manual o, como prefiere Biffi, Manual del pastor de almas.<\/p>\n<p>b) El Pontifical Ambrosiano. Como afirma Borella, debemos lamentar la falta de un Pontifical Ambrosiano. Y, sin embargo, ha debido existir este libro lit\u00fargico, ya que en ning\u00fan Misal, ni aun en el destinado para uso del arzobispo Ariberto 235, se encuentran formularios para las sagradas \u00f3rdene. Sobre lo concerniente a la antig\u00fcedad ambrosiana, Magistretti ha editado un Pontificale del s. Ix in usum ecclesiae mediolanensis. Se encuentra all\u00ed\u00ad un Ordo ad ecclesiam dedicandam, un Ordo de sacris ordinibus benedicendis, una Ordinatio ad abbatem faciendum vel abbatissam, una Consecra.io sacrae virginis, quae in epiphania vel in secunda feria paschae aut in apostolorum natali celebratur, con otras muchas oraciones y bendiciones. El mismo Gamber da la ficha de Pontificales Ambrosianos, y en la Bibliotheca Italiae Liturgica aparece programada la edici\u00f3n de un Pontif\u00ed\u00adcale ad usum ecclesiae mediolanensis citada por tres manuscristos.<\/p>\n<p>Es opini\u00f3n com\u00fan que estos denominados Pontificales Ambrosianos no ten\u00ed\u00adan una fisonom\u00ed\u00ada t\u00ed\u00adpica de la tradici\u00f3n milanesa. Unos estudios detallados, serios y minuciosos har\u00ed\u00adan caer, sin duda, muchas afirmaciones de este g\u00e9nero. Es cierto -y aceptamos aqu\u00ed\u00ad plenamente la opini\u00f3n de Biffique, conociendo los propios documentos, elaborando una estructura propia y ofreciendo nuevos textos seg\u00fan los principios por los que se rige la actual reforma lit\u00fargica ambrosiana ya parcialmente realizada, la santa iglesia milanesa es capaz de crear un Pontifical Ambrosiano. No debe resultar extra\u00f1o que una liturgia particular, que dispone de libros lit\u00fargicos propios, pueda contar entre \u00e9stos con un Pontifical propio.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista jur\u00ed\u00addico-lit\u00fargico -ateni\u00e9ndonos a las constituciones apost\u00f3licas de Pablo VI que inauguran cuatro Ordines romanos reformados a tenor del Vat. II, y como base de un estudio comparado de las cuestiones o partes finales de las mismas- se debiera concluir que en el futuro y deseable Pontifical Ambrosiano tendremos que conformarnos, para la administraci\u00f3n de la confirmaci\u00f3n, con la liturgia romana. Aun entonces, sin embargo, le quedar\u00ed\u00ada igualmente a la liturgia ambrosiana un amplio espacio para la creatividad de todas las dem\u00e1s partes del Pontifical.<\/p>\n<p>c) El Breviario Ambrosiano. La m\u00e1s genuina tradici\u00f3n ambrosianaconoce c\u00f3dices (Psalterium-Cantica y Off:cia totius anni), editados en parte por Magistretti, que atestiguan un ordenamiento propio de la salmodia, y una selecci\u00f3n particular de per\u00ed\u00adcopas b\u00ed\u00adblicas. De los c\u00f3dices se pas\u00f3 a las ediciones impresas con diversas revisiones y arreglos, cuya historia nos ha trazado Cattaneo y sintetizado Borella. La liturgia ambrosiana hab\u00ed\u00ada llegado hasta el Vat. II con un breviario rico en peculiaridades y fuente de una genuina espiritualidad. El vendaval posconciliar, los titubeos al emprender la reforma del breviario y la man\u00ed\u00ada de lo nuevo llevaron a una parte del clero ambrosiano a usar la liturgia romana de las horas. Sin embargo, y mientras tanto, circulaban ya subsidios ambrosianos para el vesperal del domingo y m\u00e1s a\u00fan Laudes y V\u00ed\u00adsperas editado por el arzobispado. Posteriormente, en 1971, los hermanos Fernando y Lorenzo Longoni fueron comisionados por la autoridad diocesana para emprender la reforma del breviario. En 1973, bajo la direcci\u00f3n de la Acci\u00f3n cat\u00f3lica milanesa, ve la luz Assieme a Cristo nella chiesa in preghiera La reforma, entre tanto, hab\u00ed\u00ada centrado su inter\u00e9s en la cuaresma y en el per\u00ed\u00adodo de pascua-pentecost\u00e9s. Se estaba intentando seguir un iter establecido de antemano; mas, por motivos que los historiadores analizar\u00e1n, no se pudo seguir. Se sigui\u00f3, sin embargo, trabajando, y en 1975 circulaba en la archidi\u00f3cesis milanesa un libro promanuscripto con el t\u00ed\u00adtulo Da quaresima a pentecoste. Documentazioni su una proposta per la liturgia delle hore secondo il rito ambrosiano. Siguieron despu\u00e9s dos vol\u00famenes: Lodiamo il Signore, I, Preghiere per il tempo di quaresima; II, Preghiere per il tempo di pasqua. Eran los primeros ensayos concretos de reforma del Breviario Ambrosiano.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de diez a\u00f1os (1971-1981) de trabajo febril, y no s\u00f3lo para el Breviario, se pudo llegar a la Institutio general que regula la estructura y cada una de las partes de la liturgia ambrosiana de las horas, aprobada por el competente Dicasterio romano el 11 de junio de 19812. Y el 8 de septiembre de 1981 promulgaba el arzobispo Martini la Diurna laus para uso de las parroquias y comunidades ambrosianas, encareciendo dicho uso precisamente por ser un libro lit\u00fargico ambrosiano. Se preparaba as\u00ed\u00ad la abolici\u00f3n de la anomal\u00ed\u00ada de usar el Breviario romano con el Misal y Calendario ambrosianos.<\/p>\n<p>No sin contrastes y dificultades, pero con una conciencia cada vez m\u00e1s clara y con una voluntad cada vez m\u00e1s operativa, dentro de 1983 -a\u00f1o en que se celebra en Mil\u00e1n el Congreso eucar\u00ed\u00adstico nacional- se intent\u00f3 publicar todo el nuevo Breviario Ambrosiano en cinco vol\u00famenes. Dos metas se han alcanzado hasta ahora: la aprobaci\u00f3n de su estructura general; la aprobaci\u00f3n y publicaci\u00f3n de un \u00abtexto lit\u00fargico de nuestra iglesia -escribe el arzobispo Martini-, la cual, antes incluso que en los sacerdotes y religiosos, ha pensado en las comunidades cristianas y en cada uno de los fieles y ha preparado un libro que contiene, parcialmente pero de forma definitiva, nuestra oraci\u00f3n oficial diurna. El t\u00ed\u00adtulo de este libro (Diurna laus) y, sobre todo, el contenido (los laudes, la hora intermedia, las v\u00ed\u00adsperas y las completas de las cuatro semanas de la nueva liturgia ambrosiana de las horas) prosiguen en parte la tradicion del Diurnum Ambrosianum&#8217;. Este \u00faltimo no conten\u00ed\u00ada ni los laudes ni un repertorio de himnos para los tiempos fuertes ni de oraciones para los diversos tiempos y las diversas categor\u00ed\u00adas de santos, a diferencia de la actual Diurna laus o Salterio popular (como lo llama el maestro de ceremonias ambrosiano), que contiene incluso los oficios de la santa Cruz, de la eucarist\u00ed\u00ada, de la bienaventurada Virgen Mar\u00ed\u00ada y de difuntos. El arzobispo Martini desea que la prudencia de los pastores de almas pueda proponer tales oficios en forma votiva en los d\u00ed\u00adas que lit\u00fargicamente los permitan.<\/p>\n<p>Tracemos las caracter\u00ed\u00adsticas de la Diurna laus con las palabras del decreto de su promulgaci\u00f3n 254: \u00abQueremos recordar algunos elementos caracter\u00ed\u00adsticos de nuestra Liturgia Horarum presentes ya en la Diurna laus: las invocaciones a Cristo, Hijo de Dios, Se\u00f1or de la humanidad y de la historia, con que se concluyen los laudes; el rito de la luz o lucernario, que abre la oraci\u00f3n vespertina; las conmemoraciones bautismales, que en la tarde despiertan en nosotros el recuerdo de nuestro origen y dignidad de hijos de Dios, renacidos en la fuente sagrada, y, por tanto, el compromiso de manifestarlas en nuestra vida evang\u00e9lica. Queremos, finalmente, exhortar y recomendar estas oraciones, tan densas y variadas, seg\u00fan el estilo de nuestro rito\u00bb.<\/p>\n<p>Es indiscutible la ambrosianidad de esta primera parte de la reforma del breviario, aun habi\u00e9ndosenos de una u otra manera uniformado con la liturgia romana de las horas: la disposici\u00f3n del salterio en cuatro semanas, adem\u00e1s de otras particularidades que no vamos ahora a analizar, atestiguan que ha tenido lugar una simplificaci\u00f3n del antiguo salterio ambrosiano; la eucolog\u00ed\u00ada es en ocasiones de nuevo cu\u00f1o y en ocasiones reproduce la anterior. Sin embargo, no todo es acertado o no todo est\u00e1 hist\u00f3ricamente comprobado (como la cuesti\u00f3n de las ant\u00ed\u00adfonas ad crucem).<\/p>\n<p>d) \u00bfOtros libros lit\u00fargicos? De tener en cuenta los manuscritos lit\u00fargicos y los libros impresos en uso durante los siglos anteriores, la liturgia ambrosiana deber\u00ed\u00ada preparar la reforma de otros libros lit\u00fargicos. Los mediolanenses, en su pr\u00e1ctica, utilizaron himnarios, salterios, antifonarios, procesionarios para el Triduum litaniarum y para las Rogationes, como lo atestigua la floraci\u00f3n de manuscritos lit\u00fargicos (ss. Ix-x) hasta la invenci\u00f3n de la imprenta. Tambi\u00e9n los libros impresos contar\u00e1n, junto a otras cosas, con antifonarios, salterios, matutinarios y de nuevo el Liber litaniarum 259. Tal vez, cuando se haya preparado el ritual (o, mejor, el Manual ambrosiano), se puedan procurar los excerpta para comodidad de los celebrantes y de los fieles. Se pasar\u00e1 as\u00ed\u00ad del verdadero y propio libro lit\u00fargico al que podr\u00e1 llegar a ser auxiliar lit\u00fargicopastoral para una verdadera y plena participaci\u00f3n en la liturgia. Sin incluir entre los libros lit\u00fargicos el famoso y benem\u00e9rito Parroquiano ambrosiano, recordemos que cada vez se est\u00e1 sintiendo m\u00e1s la necesidad de subsidios lit\u00fargicos ambrosianos.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad como la liturgia romana conoce un Ordo Cantus Missae, un Kyriale, un Graduale simplex y tiene en proyecto otros libros lit\u00fargicos para el canto, de igual manera necesita tambi\u00e9n la liturgia ambrosiana, dentro siempre del surco de su tradici\u00f3n renovada, otros libros lit\u00fargicos para el canto ambrosiano.<\/p>\n<p>II. Conclusi\u00f3n<br \/>\nLa liturgia ambrosiana es una concretizaci\u00f3n de la fe vivida por la \u00absanta iglesia milanesa\u00bb dentro de la tradici\u00f3n cristiana, m\u00e1s a\u00fan, dentro de la comuni\u00f3n con la iglesia una, santa, cat\u00f3lica y apost\u00f3lica, que a su vez se visibiliza y se concreta en las iglesias locales. La presencia y supervivencia de esta liturgia particular significa vitalidad local y vida con unas tonalidades espec\u00ed\u00adficas del \u00fanico depositum fidei. Se trata de una t\u00ed\u00adpica aplicaci\u00f3n y realizaci\u00f3n de la lex orandilex credendi. La liturgia ambrosiana presta, pues, un valioso servicio al futuro lit\u00fargico de la iglesia universal al recordar a las distintas iglesias locales todo lo que el Vat. II ha ratificado solemnemente acerca de la conservaci\u00f3n e incremento de las diversas tradiciones lit\u00fargicas. Desde un punto de vista ecum\u00e9nico con relaci\u00f3n a las hermanas iglesias orientales -entre las cuales se ha aireado a veces el fantasma de la fagotizaci\u00f3n de sus tradiciones lit\u00fargicas por parte de Occidente en el momento en que se realice la deseada comuni\u00f3n completa con la Sede de Pedro-, el hecho de que en Occidente mismo y en una archidi\u00f3cesis tan pr\u00f3xima a Roma no se haya realizado tal fen\u00f3meno coopera a descubrir la presencia del Esp\u00ed\u00adritu Santo en la reforma lit\u00fargica posconciliar 261. Adem\u00e1s, la supervivencia y el incremento que la liturgia ambrosiana est\u00e1 hoy adquiriendo con la reforma posconciliar se est\u00e1n igualmente convirtiendo en est\u00ed\u00admulo de salvaci\u00f3n y potenciaci\u00f3n de una sensibilidad pastoral-catequ\u00e9tico-lit\u00fargica que desde hace siglos caracteriza la actividad del clero y de los seglares ambrosianos (cofrad\u00ed\u00adas ayer, grupos de animaci\u00f3n eclesial hoy; catequistas, institutos e instituciones, etc.).<\/p>\n<p>1. LITURGIA AMBROSIANA: CONCRETIZACI\u00ed\u201cN DE LA \u00daNICA PERENNE TRADICI\u00ed\u201cN LIT\u00daRGICA. La liturgia ambrosiana, en su conjunto, convalida una serie de leyes propias de la tradici\u00f3n lit\u00fargica perenne, la cual, mediante formas especiales, se encarna en tradiciones particulares.<\/p>\n<p>a) Ley del aumento del dep\u00f3sito eucol\u00f3gico. Por sus contactos con otros centros eucol\u00f3gicos, as\u00ed\u00ad como por las reformas y revisiones a las que se ha visto sometida por factores internos o externos, la liturgia ambrosiana ha venido purific\u00e1ndose de elementos ya superados, pero enriqueci\u00e9ndose al mismo tiempo con nuevos formularios lit\u00fargicos. Mas existe tambi\u00e9n el reverso de esta ley: tal vez el incremento ha sido s\u00f3lo cuantitativo (y no cualitativo); tal vez se ha degradado la calidad ambrosiana en un como allanamiento hacia una uniformaci\u00f3n (especialmente) con la liturgia romana en el campo de la heortolog\u00ed\u00ada (fiestas del Se\u00f1or, de la Virgen Mar\u00ed\u00ada, conmemoraciones de santos), de los formularios eucol\u00f3gicos y de las per\u00ed\u00adcopas escritur\u00ed\u00adsticas.<br \/>\nb) Ley de la autodeterminaci\u00f3n lit\u00fargica, propia de las diversas encarnaciones del depositum liturgicum ambrosianum en las culturas sucesivas dentro del \u00e1rea geogr\u00e1fica donde estaba en vigor tal dep\u00f3sito. Reflexionando sobre los hechos, se llega a tomar conciencia de que cada parte culturalmente homog\u00e9nea de la iglesia universal goza de un derecho de autodeterminaci\u00f3n en materia de expresividad lit\u00fargica, de acuerdo siempre con la competente autoridad de la Sede Apost\u00f3lica, mediante la cual se realiza la comuni\u00f3n con todas las dem\u00e1s iglesias locales y se salva el depositum fidei. El inciso culturalmente homog\u00e9nea, as\u00ed\u00ad como la acepci\u00f3n que se atribuya al t\u00e9rmino cultura, puede dar lugar a un equ\u00ed\u00advoco. En el contexto ambrosiano,la cultura abraza lo que podemos llamar la ambrosianidad, de la que nuevamente se est\u00e1 tomando una conciencia refleja\u00bb&#8216; y en la que se est\u00e1n vitalmente insertando las supervivientes memorias de la ambrosianidad tanto de la liturgia como del rito. Ahora bien, si es cierto que la Trinidad no necesita de las f\u00f3rmulas cristalizadas de una determinada cultura y que la objetividad del culto no aumenta ni disminuye con una mayor o menor belleza, elegancia o adaptaci\u00f3n de las f\u00f3rmulas expresivo-lit\u00fargicas, tambi\u00e9n es cierto que los fieles tienen necesidad de todo eso. La santa iglesia ambrosiana ha tenido siempre esta ley y la ha concretado en ese crear y recrear, fundir y refundir, reformar y revisar la propia liturgia, si bien no siempre lograra obedecer a los principios de una sana ambrosianidad lit\u00fargica. De ella, sin embargo, y en \u00faltima instancia, el responsable es el archiepiscopus mediolanensis, maestro de ceremonias de la liturgia ambrosiana.<\/p>\n<p>c) Ley de las diversidades expresivo-lit\u00fargicas como contraprueba de la veracidad de la viva tradici\u00f3n ambrosiana. El hecho de que las f\u00f3rmulas expresivas de la liturgia ambrosiana, aun dentro de sus diversidades, jam\u00e1s hayan desaparecido, antes bien hayan seguido vivas, es ya una prueba de su ortodoxia. El sarmiento separado de la vid muere: en el centro de la liturgia est\u00e1 la acci\u00f3n de Cristo, \u00fanica siempre en todas las liturgias leg\u00ed\u00adtimas y existentes en el seno de la iglesia universal. Polifacetismo de manifestaciones locales significa unidad en la multiplicidad. Lo cual, como un paradigma propio del cristianismo, se ha realizado y es realizable en el caso de la liturgia ambrosiana. Mas la ley de que hablamos tiene .tambi\u00e9n su reverso: la multiplicidad de las expresiones lit\u00fargicas, confrontadas entre s\u00ed\u00ad, urge la revisi\u00f3n de las mismas con miras a su clarificaci\u00f3n o agilizaci\u00f3n. En esta direcci\u00f3n se han movido algunas revisiones o reformas a las que se ha sometido la liturgia ambrosiana en el transcurso de los siglos. Ya hemos recordado y dado a entender c\u00f3mo se tiende hoy a desarrollos amplificativos y a limitaciones simplificadoras, signos de una vitalidad con que crece y se robustece la liturgia ambrosiana.<\/p>\n<p>2. LA TEOLOG\u00ed\u008dA LIT\u00daRGICA AMBROSIANA, CON MIRAS A UNA ESPIRITUALIDAD AMBROSIANA. Globalmente, el conjunto eucol\u00f3gico, ceremonial, estructural de la liturgia ambrosiana aparece como una liturgia viva girando en torno a unos ejes que son a su vez fuente de vida.<\/p>\n<p>a) El punto de apoyo de la tradici\u00f3n. Los textos lit\u00fargicos ambrosianos, como los de toda liturgia digna de este nombre, se inspiran ante todo en la sagrada escritura, ya que la liturgia es el lugar privilegiado para la actuaci\u00f3n eclesial de la palabra de Dios [t Biblia y liturgia]. Se inspiran igualmente en el pensamiento de los padres y en una tradici\u00f3n sellada por la autoridad y santidad de tantos obispos milaneses, con Ambrosio a la cabeza de todos ellos. La eucolog\u00ed\u00ada ambrosiana de ayer y de hoy bien puede definirse como una eucolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblico-patr\u00ed\u00adstica: por el filtro del pensamiento patr\u00ed\u00adstico, la palabra de Dios pasa a nuevos cauces. Esta vis traditionis ecclesiae ambrosianae hace de la \u00abiglesia ambrosiana no una simple circunscripci\u00f3n administrativa, sino una verdadera y propia iglesia particular, cuya dignidad, prerrogativas y peculiaridad fundamenta.<\/p>\n<p>b) El punto de apoyo de la experiencia. Comprender la teolog\u00ed\u00ada lit\u00fargica ambrosiana en el \u00e1mbito de la experiencia significa que los verdaderos motivos de la supervivencia de la liturgia ambrosiana (sean \u00e9stos conocidos o desconocidos, reflexivamente perceptibles o emotivamente vividos) se han de buscar en la voluntad de transmitir, salv\u00e1ndolos, algunos filones en los que se encarnara el depositum fidei; que las motivaciones de ciertos fermentos metodol\u00f3gico-catequ\u00e9ticos y tem\u00e1tico-pastorales han de buscarse en el deseo de inmunizar al pueblo cristiano contra errores bien concretos que circulan en el ambiente que rodea a la liturgia ambrosiana [-> supra, 1, 2, b]. Vale ello tanto para hoy como para ayer. De esta manera, la liturgia ambrosiana descubre las ra\u00ed\u00adces m\u00e1s profundas de su existencia en los mismos frutos que ha producido en hombres vivos y en fieles practicantes.<br \/>\nc) El punto de apoyo de la comuni\u00f3n con otras iglesias locales. En la parte hist\u00f3rica no hemos tratado de las \u00abemigraciones\u00bb de clero milan\u00e9s a Espa\u00f1a (s. vi) o a Palestina (s. vil), o de tantos obispos que, tambi\u00e9n \u00faltimamente, ha dado la iglesia de Mil\u00e1n a otras iglesias; ni hemos hablado del movimiento misionero (por ejemplo, en el siglo pasado, el clero enviado por Mil\u00e1n a las misiones de Oriente -del que nacer\u00e1 el PIME-; y hoy, la misi\u00f3n ambrosiana en Zambia, Africa); ni hemos podido hablar de instituciones (como los oblatos de Rho) que han recorrido y beneficiado a las di\u00f3cesis (no s\u00f3lo) m\u00e1s pr\u00f3ximas.<\/p>\n<p>Al concluir, queremos recordar aqu\u00ed\u00ad que, si ha recibido influencias de otras liturgias (romana, galicana, hispano-visig\u00f3tica, c\u00e9ltica,bizantina, copto-alejandrina), la liturgia ambrosiana ha ejercido tambi\u00e9n sus influjos (en la romana y en su reciente reforma, en la hispano-visig\u00f3tica, en la galicana, etc\u00e9tera); incluso, estudios m\u00e1s particulares (y todav\u00ed\u00ada en curso) est\u00e1n demostrando lo particularmente fecundo, comunicativo y sintonizante que ha sido su influjo en otras iglesias locales. Hecho \u00e9ste que evidencia c\u00f3mo la vida de la iglesia, siendo una, se encarna y se diversifica en las distintas iglesias locales. Y as\u00ed\u00ad es como, a trav\u00e9s de cambios cultuales (y de otra \u00ed\u00adndole), fomentan dichas iglesias la verdadera comuni\u00f3n. Es m\u00e1s que natural que la misma fe lleve a orar de la misma manera. Sin embargo, aunque las f\u00f3rmulas expresivo-lit\u00fargicas sean diversas -y es deseable que lo sean-, la comuni\u00f3n radical entre las iglesias es elemento de unificaci\u00f3n que lleva a confesar, profesar y celebrar esa misma y \u00fanica fe.<\/p>\n<p>Bien es verdad que a veces se ha confundido la comuni\u00f3n con la conformaci\u00f3n a unos mismos usos y maneras expresivas. Pero no es vano recordar que en la conformaci\u00f3n est\u00e1 siempre presente la imitaci\u00f3n, la cual puede constituir un primer estadio de comuni\u00f3n y, desde el punto de vista lit\u00fargico-expresivo, el primer estadio de la creatividad; no, la imitaci\u00f3n no est\u00e1 nunca en oposici\u00f3n con la encarnaci\u00f3n hist\u00f3rica del perenne depositum fidei: imitando se transmite fielmente.<\/p>\n<p>En la escuela de la historia de la liturgia ambrosiana -es decir, tanto desde los flujos, influjos y reflujos de la misma en otras liturgias como desde la comuni\u00f3n entre la iglesia ambrosiana y las dem\u00e1s iglesias- se debe, pues, afirmar que cambios rec\u00ed\u00adprocos y comuni\u00f3n habr\u00e1n de reflejar la paritariedad en la veracidad. Con otras palabras: es necesaria o esencial la convergencia en la verdad. La misma actual reforma lit\u00fargica ambrosiana ha respetado tal enunciado al utilizar una metodolog\u00ed\u00ada equidistante tanto, de una acr\u00ed\u00adtica asimilaci\u00f3n a o de la liturgia romana (o de otras), como de la mezquina y est\u00e9ril conservaci\u00f3n, que m\u00e1s se parecer\u00ed\u00ada a un museo arqueol\u00f3gico que a la expresi\u00f3n orante de una liturgia viva.<\/p>\n<p>De la vitalidad de la liturgia ambrosiana, atestiguada por la comuni\u00f3n de la iglesia milanesa (que celebra y vive su propia liturgia) con las dem\u00e1s iglesias, brotar\u00e1 la necesidad misma de potenciar cada vez m\u00e1s eficazmente la espiritualidad ambrosiana. Espiritualidad ambrosiana significa compenetraci\u00f3n cualitativa entre liturgia e instituciones de la archidi\u00f3cesis de Mil\u00e1n. De igual manera, la espiritualidad ambrosiana exige sinergia y sinton\u00ed\u00ada con las dem\u00e1s iglesias locales, no s\u00f3lo con las geogr\u00e1ficamente lim\u00ed\u00adtrofes, sino tambi\u00e9n con todas aquellas con las que est\u00e1 cat\u00f3licamente en comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>Se comprende, en este contexto, por qu\u00e9 aun hoy algunas parroquias no pertenecientes ya a la archidi\u00f3cesis milanesa utilizan la liturgia ambrosiana: lo cual no significa conservaci\u00f3n de un residuo hist\u00f3rico (arqueologismo lit\u00fargico), sino m\u00e1s bien una sana y abierta perspectiva de comuni\u00f3n eclesial. En efecto, la universalidad de la iglesia local y la perennidad de la liturgia caminan a la par. Por una parte, la iglesia. local trasciende las dimensiones espaciales para alcanzar la universalidad de los lugares (catolicidad en sentido etimol\u00f3gico y real): as\u00ed\u00ad, y en \u00faltima instancia, ser\u00ed\u00ada justificable una eventual reextensi\u00f3n de la liturgia ambrosiana m\u00e1s all\u00e1 de sus l\u00ed\u00admites actuales, es decir, a lugares donde ya en el pasado se usaba y de los que, por causas ajenas a ella, fuera expulsada. Por otra parte, la liturgia ambrosiana, como manifestaci\u00f3n de una iglesia local, trasciende igualmente los l\u00ed\u00admites del tiempo para alcanzar as\u00ed\u00ad en el tiempo mismo la perennidad propia del sacerdocio de Cristo, \u00fanico y sumo mediador (unicidad del culto), perennidad que se actualiza en la concreta existencia de la liturgia ambrosiana, que, por eso, goza de la indefectible promesa de Cristo a su iglesia, que viene realiz\u00e1ndose y concret\u00e1ndose en las liturgias locales no s\u00f3lo existentes actualmente (in esse), sino incluso en su devenir (in fieri).<\/p>\n<p>A. M. Triacca<br \/>\nBIBLIOGRAFIA: Borella P.-Cattaneo E.-Villa L., Questioni e bibliografie ambrosiane (Archivio ambrosiano, 2), Curia arzobispal, Mil\u00e1n 1950; Borella P., II rito ambrosiano, Morcelliana, Brescia 1964; II Breviario ambrosiano, en M. Righetti, Manuale di storia liturgica 11, L&#8217;anno liturgico, Ancora, Mil\u00e1n 1969&#8242;, 838-879; La messa ambrosiana, en M. Righetti, Manuale di storia liturgica 111, La messa, Ancora, Mil\u00e1n 1966&#8242;, 615-676; I sacramenti nella liturgia ambrosiana, en M. Righetti, Manuale di storia liturgica IV, I sacramenti-I sacramentali, Ancora, Mil\u00e1n 19592, 555-620; Brovelli F., La \u00abExpositio missae canonicae\u00bb. Edizione critica e studio liturgico-teologico, en Ricerche storiche sulla chiesa ambrosiana 8, Curia arzobispal, Mil\u00e1n 1979, 5-151; Cattaneo E., fi Breviario ambrosiano. Note storiche ed illustrative, Mil\u00e1n 1943; Maria ss. nella storia della spiritualit\u00e1 milanesa (Archivio ambrosiano, 8), Mil\u00e1n 1955; Note storiche sul canto ambrosiano (Archivio ambrosiano, 3), Mil\u00e1n 1950; Huglo-Agustoni-Cardine-Moneta Caglio, Fonti e paleograf\u00ed\u00ada del canto ambrosiano (Archivio ambrosiano, 7), Mil\u00e1n 1956; Marcora C., II santorale ambrosiano. Ricerche sulla formazione dagli inizi al sec. IX (Archivio ambrosiano,&#8217; 5), Mil\u00e1n 1953; Prosdocimi L.-Alzati C., La chiesa ambrosiana. Profili di storia istituzionale e liturgica, NED, Mil\u00e1n 1980, 69-85; Triacca A.M., Libri liturgici ambrosiani, en Anamnesis 2, La liturgia. Panorama storico generale, Marietti, Tur\u00ed\u00adn 1978, 201-217.-REVISTAS: Rivista Diocesana Milanese (= RDM), 1910 ss. Pero sobre todo Ambrosius, 1925 ss. Nacida como \u00abBolletino liturgico ambrosiano\u00bb, en 1960 se convierte en \u00abRivista liturgico-pastorale\u00bb, posteriormente, en 1970, pasa a ser Rivista pastora\/e ambrosiana.<\/p>\n<p>D. Sartore &#8211; A, M. Triacca (eds.), Nuevo Diccionario de Liturgia, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Liturgia<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Entre \u00abayer\u00bb y \u00abhoy\u00bb: frente a unos datos: 1. La Italia lit\u00fargica \u00abayer\u00bb: a) En la antig\u00fcedad (or\u00ed\u00adgenes del cristianismo-ss. IX-X), b) Desde los ss. x-xi hasta el concilio de Trento, c) Desde Trento hasta la reforma lit\u00fargica actual; 2. La liturgia ambrosiana: a) Sus or\u00ed\u00adgenes, b) Ambiente en que se form\u00f3, c) &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ambrosiana-liturgia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAMBROSIANA, LITURGIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-17113","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17113","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17113"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17113\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17113"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17113"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17113"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}